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La Alegría Nace Del Espíritu Positivo y Optimista

Dirección De Grupo Sobre El Valor del Mes


Weimar Alexis Gómez Gómez
Docente E.R.E y Coordinador de Pastoral Fe y Alegría Popular 1.

Tomado y adaptado de: “Trabajar Bien, Vivir Mejor”. Regino Navarro Ribera. I.L.L Ediciones, Medellín 2003

“Los pesimistas no son sino espectadores; son los optimistas quienes


transforman el mundo” Guizot

1. Indaguémonos por la alegría: 10 Minutos

Para iniciar la dirección de grupo en un ambiente de diálogo participativo, conviene disponer el salón ojalá en
mesa redonda e ir haciendo estas preguntas en voz alta. Se recomienda ir apuntando en el tablero ideas y
respuestas con el fin de generar mayor interés por el tema.

A. ¿Qué cualidades creen que debería tener una persona de espíritu positivo?
B. ¿Qué ventajas tendrá para la vida mantener un espíritu positivo y alegre?
C. ¿Qué cosas nos impiden vivir alegres?
D. ¿Qué deberíamos hacer para que esas cosas no nos impidan vivir alegres?

2. Definamos la Alegría 5 Minutos

Ahora pasemos a escuchar una definición más amplia de lo que es la alegría y el optimismo, escuchemos atentos y
tomemos nota de las ideas que más nos llamen la atención.

La alegría es una actitud realista que identifica y valora lo positivo de las situaciones y de las personas que lleva a
vivir de modo animoso y alegre. El espíritu positivo forja un modo de ser entusiasta emprendedor y dinámico.

La persona con espíritu positivo confía, razonablemente, en sus propias posibilidades y en la ayuda que le pueden
prestar los demás, de tal modo que en cualquier situación distingue, en primer lugar, lo que es positivo en sí, las
posibilidades de mejora que existen y, a continuación las dificultades y obstáculos que puedan surgir, aprovechando lo
que se pueda y afrontando los demás con deportividad y alegría.

Este valor supone ser optimista, es decir, mirar la realidad desde la óptica de lo que se es lo que se tiene, por encima
de las limitaciones. Ante los obstáculos la persona positiva no asume una actitud derrotista, sino por el contrario, trata
de sacar provecho de la situación adversa, ve las dificultades como retos y oportunidades.

El espíritu positivo no es ciego, no crea falsas realidades, tampoco es inmediatista, pues de lo contrario caería en el
desánimo. Más bien trata de sacar provecho de la realidad por dura que sea, y camina con seguridad y optimismo
hacia una meta u objetivo.
“Un optimista ve una oportunidad en la dificultad, un pesimista ve
una dificultad en toda oportunidad.” Sir Winston Churchill

3. Las Máximas del espíritu positivo: 15 Minutos

Elegir una máxima que nos identifique como grupo para colocar en un lugar visible del salón (En otra sesión, se
elaborará e instalará)

• El espíritu positivo es una mezcla de serenidad interior, optimismo cara amable y buen humor cultive estas
cuatro plantas.

• Tenga ojos para lo positivo, no se detenga en lo negativo únicamente. Elimine el pesimismo y el derrotismo,
considere más los aspectos positivos.

• No permita que la conducta sea el resultado de su estado de ánimo, cuando se sienta mal sonría, cuando las
cosas salgan mal, ríase, respire y busque la forma para que le salgan mejor.

• Estar siempre alegre es el mejor regalo que puedes hacerle a los demás, sonría y mire con cariño.

• El lenguaje anima o desanima. Por eso, no hable cosas negativas (críticas, quejas, lamentos) ni siquiera con el
fin de motivar a otros.

• Haga de la confianza una clave de su vida. El espíritu positivo es el resultado de confiar en uno mismo, en los
demás y en Dios.

• No se tome demasiado serio a sí mismo. No considere los defectos de los demás como ofensas personales.
No hagas tragedias de cosas sin importancia así vivirá alegre.

• Prefiera entre sus amistades a personas alegres y serenas, destierre a los aguafiestas.

• Tenga los pies en la tierra y el corazón en un sueño. El entusiasmo es el estado de ánimo resultante de poseer
una visión de esperanza de la vida. Por eso póngase retos.

4. Vivamos La alegría: 30 minutos

“Recordar es vivir”, nada mejor para vivir la alegría que recodar esos momentos alegres en los que la risa ha sido
protagonista. En este último momento de la dirección de grupo, pidamos a cada estudiante que piense en los
momentos más alegres que ha vivido junto a alguno o algunos de sus compañeros y elija el que más le guste para
que lo apunte y lo comparta con los demás.

Posteriormente se reúnen en grupos de a cuatro estudiantes para compartir las anécdotas de cada uno. Finalmente
y de nuevo en mesa redonda se dará un espacio para que cada grupo comparta con sus compañeros la anécdota
que más les haya gustado y darán los agradecimientos a sus compañeros por esos momentos alegres que les han
permitido vivir.