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Alvarez Gayou (1986) Sexoterapia integral Manual moderno: México

Introducción

La sexualidad es un aspecto inherente al ser humano, para algunos es una fuente de placer y
aceptación, para otros, la mayoría, origina problemas y conflictos de diversa índole. Casi todos los
seres humanos viven y actúan sin un conocimiento real de su sexualidad y la de los demás, lo que
conlleva una afectación en la vida individual y social.
La sexualidad es influida desde el periodo prenatal. El sexo y medio social condicionan la
educación, costumbres y expectativas de vida, y se reproduce en la vida social, laboral y familiar.
Otros aspectos de influencia determinante son las publicaciones erótico-sexuales abundantes
supuestamente de divulgación científica, que refuerzan los grandes mitos y tabúes formados en
torno a la sexualidad.
Después de siglos de estar oprimida y oculta, surge la sexualidad no sólo como expresión
artística más o menos prohibida, sino como rama científica. La sexología es multidisciplinaria por
excelencia, y su finalidad es el estudio, atención y solución de la problemática sexual del ser huma-
no orientada a propiciar el desarrollo más armónico y equilibrado de las diversas intervenciones
del individuo como ente social.
La sexología, al igual que muchas disciplinas jóvenes, se encuentra en una etapa de afirmación
que requiere definiciones básicas que sirvan como marco teórico fundamental; así se tiene que:

Sexo
Es la serie de características físicas determinadas genéticamente, que colocan a los individuos de
una especie en algún punto del continuo que tiene como extremos a los individuos
reproductivamente complementarios.

Sexo de asignación

Es el que se le asigna al individuo al nacer, por lo general en función del aspecto de sus genitales
externos. Con frecuencia se considera que éstos no coinciden con el sexo genético o bien ciertas
alteraciones genéticas u hormonales modifican el aspecto de los mismos.

Identidad de género
Es la identificación psicológica que va desarrollando el niño con uno u otro sexo. El sentir
psicológico íntimo de ser hombre o mujer.

Papel sexual

Es el comportamiento que los individuos adoptan* por los requerimientos sociales en función de
su sexo; por ejemplo, la forma de vestir, corte de pelo y expresiones entre otras.
Cuando se reúnen los conceptos anteriores, se integra el concepto básico de sexualidad (fig. 1
— 1). Es decir, al hablar de sexualidad se integran en este concepto los aspectos biológicos (sexo),
psicológicos (identidad de género) y sociales (sexo de asignación, papel sexual), lo que implica
una dimensión más amplia que la simple concepción reduccionista del sexo como biología y
coito.

Sexología
Considerando la sexología como la ciencia que aborda el estudio de la sexualidad, en ésta
participan gran número de disciplinas y especialidades médicas, humanísticas y no médicas. Es así
como se conceptualiza el vasto campo de la sexología al unir los aspectos sexuales que cada una de
estas ramas del conocimiento trata desde su enfoque particular (fig. 1 —2).
A la luz de lo expuesto es evidente lo amplio, complejo y, por ende, multidisciplinario de la
sexología.
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¿Se justifica hoy en día, para el estudio de la sexualidad, la existencia tanto de una disciplina
como del especialista mismo?
El nacimiento de nuevas disciplinas y especialidades surge en el campo de la ciencia, en
función de la complejidad del tema y del mayor tiempo requerido para el estudio y actualización
de éste. Se utilizarán, a manera de ilustración, algunos ejemplos que presenta Arthur Jores (1968),
respecto a la medicina. A fines de la década de los sesenta, sólo en Alemania existían 328 revistas
médico-científicas que en conjunto se extendían a 66 ramas de la medicina. Para una especialidad
relativamente reducida, como la oftalmología, había en esa época seis revistas en lengua alemana.
Con respecto a la tuberculosis, para 1964 aparecieron a nivel mundial 5,000 revistas médicas,
con 220,000 artículos. Schaefer calcula que el tiempo necesario para mantenerse actualizado en las
novedades que aparecen es de 60 a 80 horas diarias, sólo en la rama de medicina interna.

SEXO BIOLÓGICO

SEXO DE ASIGNACIÓN
SEXUALIDAD
IDENTIDAD DE GÉNERO
PAPEL (ROL) SEXUAL

Fig. 1—1. Componentes del concepto de sexualidad.

A la sazón, en el mundo se publican sobre sexología o ramas de la misma, con reconocimiento


científico, 19 revistas en lengua inglesa, una en italiano, dos en francés, tres en alemán, una en
español, una en sueco y una en checo. Dando un total de 28 revistas que cualquiera que desee estar
actualizado en el tema debe leer, sin contar el gran número —no estimado con certeza— de artículos
relacionados con la sexualidad que se publican mes a mes en revistas de especialidades como
urología, psiquiatría, biología, etiología, psicología, antropología, sociología, etc.
La publicación de libros científicos sobre sexología va en aumento constante día a día. Una
bibliografía básica consta de por lo menos 100 libros (unas 25,000 páginas) y en la actualidad
una biblioteca mínima, pero completa, tendrá 1,500 volúmenes.
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DISCIPLIAS SOCIALES Y
HUMAÍSTICAS
S CIENCIAS
DERECHO B{ASICAS
PSICOLOGÍA E SALUD PUBLICA

PEDAGOGÍA O UROLOGÍA

SOCIOLOGÍA O PSIQUIATRÍA

G
ANTROPOLOGÍA Í ENDOCRINOLOGÍA

A
COMUNICACIÓN GINECOLOGÍA

HISTORIA GENÉTICA

FILOSOFÍA NEUROLOGÍA

Fij. 1—2. Diagrama conceptual de la Sexología.

____hasta aquí?_____________________________
Si a lo anterior se agrega la existencia de subespecialidades completas en sí mismas como
sexoterapia, papeles sexuales y educación, resulta evidente la existencia de una joven disciplina en
el campo del conocimiento humano: la sexología.
La sexología requiere profesionales dedicados a ella y, por ende, instituciones serias que se
entreguen al estudio, docencia y atención de la sexualidad de las personas.
Han sido instituciones de este tipo las que dieron origen a los estudios pioneros de sexología
en otros países. Así surgen múltiples investigaciones, sobre comportamiento sexual en diversos
grupos sociales y étnicos, entre éstas las que desmitifican la homosexualidad. El Instituto Masters
& Johnson fue el marco que permitió se realizaran las pesquisas más revolucionarias, que por
último dieron luz científica respecto al funcionamiento sexual de hombres y mujeres.
Después en esta misma institución, aparecieron y se efectuaron los trabajos que han
permitido que millones de personas reciban ayuda terapéutica para solucionar problemas de
disfunción sexual.
Hoy en día existen institutos o departamentos de sexología en: Checoslovaquia, Francia,
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Suecia, Alemania, Montreal, Canadá, San Francisco, Nueva York; y sociedades multidisciplinarias
de sexología en 40 países, aproximadamente, muchas de ellas afiliadas a la Asociación Mundial
de Sexología.
En México, como en otros países latinoamericanos, el sexo y la sexualidad son ocultados y
reprimidos a pesar de su presencia constante. Es así como se convierte en un tema tabú del que no
se habla y cuando se refieren a él es sólo sobre grandes mitos y tabúes que lo acompañan. Los
niños y niñas crecen sin información científica y objetiva sobre la sexualidad, todo esto
contrastando con la que se da respecto a cualquier otro de los aparatos o sistemas del organismo.
Se crea así un punto ciego en lo que pretende ser una educación integral, tanto en la escuela
como en el hogar. Resulta paradójico que se insista en una higiene dental o digestiva y no se
considere una sexual.
¿Cuáles son los conocimientos científicos que reciben los menores, los mitos que se
transmiten y las necesidades de educación específica en nuestros países?
Los métodos educativos adecuados a nuestra idiosincrasia tienen que ser investigados y
desarrollados. Los maestros de primaria y secundaria, en el área rural y urbana, deben
capacitarse. Diversas investigaciones en varios países -Lief (1975, 1976), Burnap y Golden
(1967), Alvarez-Ga-you (1977) y Bronstein (1978)- han demostrado que no sólo padres, ni
madres, niños y maestros participan de mitos y tabúes respecto a la sexualidad, sino también
profesionales del sector salud (médicos, psiquiatras, gineco-obstetras, urólogos, enfermeras,
psicólogos, trabajadores sociales) poseen información limitada sobre sexualidad, basada
fundamentalmente en prejuicios y actitudes valorativas.
¿Por qué resulta importante que profesionales en las áreas de salud y social tengan una
formación básica en sexología?
En los jóvenes universitarios las dudas, conflictos y problemas respecto a su sexualidad
llegan a tener consecuencias__no sólo sobre su desempeño académico, sino sobre su salud
mental, como lo muestran las evaluaciones de motivos de consulta en centros de salud mental y
ayuda psicológica de diversas universidades tanto en México como en el extranjero. (Pérez de
Francisco [1971 ]).
Por otro lado, las disfunciones sexuales —eyaculación precoz (prematura), anorgasmia
(incapacidad para lograr el orgasmo en la mujer y en el hombre)- por su frecuencia y
consecuencias como se verá más adelante, constituyen un problema en salud publica en especial
salud mental.
Veamos: La excitación sexual se manifiesta con el fenómeno fisiológico de vasocongestión,
es decir acumulación de sangre en la zona pélvica de la mujer y el hombre, que produce en ella
lubricación y en la erección. El orgasmo, a través de las contracciones musculares, permite
que la congestión de sangre se libere y los tejidos vuelvan a su situación
original?
¿Qué sucede si no sobreviene el orgasmo liberador de la congestión?
Un ejemplo típico de adolescentes varones es la congestión manifestada como dolor testicular
después de una excitación sin orgasmo. En la mujer la congestión permanece por igual, no
produciendo manifestaciones inmediatas claras; sin embargo, pensemos en una mujer anorgásmica que
durante 10 ó l5 años con una frecuencia de dos a cuatro veces por semana sufre la misma situación una
y otra vez. Estas constituyen un número importante en la consulta a ginecólogos con molestias
pélvicas o de espalda, vagas e imprecisas que por lo general se diagnostican cómo “neuróticas", a las
que se les prescriben tranquilizantes. Muchas terminan acudiendo a consultorios psiquiátricos por
tener un problema psíquico serio, como depresiones graves o psicóticas. Estas últimas no constitui-
rían una alta erogación para las instituciones públicas de salud si tan sólo hubieran podido tener
orgasmos.
Muchas viven frustradas e irritables, y esto lo reflejan en la casa, familia y, sobre todo, en lo
TUyos, la mayoría de las veces sin saber por qué y manifestándose tan sólo como hastío y
aburrimiento inexplicable. ¿Cuántas de estas mujeres se vuelven madres golpeaduras?
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Fig. 1—3. Respuesta sexual femenina y masculina.

Es bien sabido el problema que presenta el excesivo crecimiento demográfico para el desarrollo de
nuestro país. Sin negar la importancia de un desarrollo socioeconómico integral, es necesario
conocer los conceptos de planificación familiar establecidos en el artículo 4o. Constitucional que
otorga a toda persona el derecho a "decidir en forma libre, responsable e informada, el número y
espaciamiento de sus hijos (1965).
Hasta ahora los métodos para lograrlo son los anticonceptivos convencionales. Sin embargo, los
programas de planificación familiar han encontrado obstáculos más que religiosos, otros basados en
papeles sexuales estereotipados y mitos ancestrales, como que los anticonceptivos facilitan
"infidelidades", propician menor potencia o goce sexual o simplemente cuestionan la paternidad.
Una educación de la sexualidad, contribuiría a mayor aceptación de la anticoncepción y en
consecuencia racionalización de la conducta reproductiva.
Hay muchas controversias respecto a la cantidad de abortos provocados en México. Es un
hecho que, independientemente de que algunos consideren que sean más de un millón o menos de
medio millón por año, son producto de anticoncepción fallida o de falta de ella. Además muchas
veces originan complicaciones médicas o aun mortalidad materna, lo que por un lado presupone un
incremento en el gasto para las instituciones oficiales de salud y lo más importante: mortalidad
femenina.
En nuestro país hay, por un lado, gran cantidad de madres solteras (estimadas en 20%) y, por
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otro, de síndrome del niño maltratado, muchas veces producto de existencia de hijos no deseados.
Estos aspectos podrían remediarse en la medida en que los mexicanos y latinoamericanos
reconozcan y acepten, mediante una educación adecuada de la sexualidad, que la actividad sexual
no necesariamente está vinculada a la reproducción y que es una forma de obtención de placer,
satisfacción, desarrollo personal y para incrementar y mejorar las relaciones interpersonales.
La importancia de esto se ilustra en lo expresado por Falsam: "Un poco de matemáticas
aplicadas al índice de natalidad y al informe Kinsey nos demostrará que en los matrimonios
duraderos hay aproximadamente un nacimiento por cada mil coitos". Uno puede preguntarse si
los otros 999 son intentos fallidos de procreación o si tenían otros fines. Resultaría interesante
analizar la información y aplicación que pueden tener estudios de comportamiento sexual como
los realizados por Kinsey (1948-1956), Hunt (1974), en E.U.A., Simón (1972) en Francia,
Asayama (1975) en Japón, Schoffield (1972) en Inglaterra, Karlsson (1964) en Suecia y otros más.
Por ejemplo, al investigar el coito premarital y edad del primer coito los estudios de otros
países demostraron una tendencia al decremento de la edad de la primera relación sexual sobre
todo en las mujeres. Analizando estos datos con otras variables, se encuentran en relación a nivel
educativo, que la frecuencia de relaciones sexuales premaritales está en proporción inversa a la
escolaridad. De estos estudios se desprende que grupos de menor escolaridad tienen una
incidencia siete veces mayor de coito premarital que grupos de mayor escolaridad. Sería valioso
conocer estas tendencias en nuestro país y, sobre todo, buscar la existencia de estas correlaciones
en poblaciones urbanas, rurales, analfabetas y por regiones. ¿Cuál es en México la proporción
de coito en jóvenes, y en qué medida influye o no sobre una alta incidencia de embarazos en
adolescentes?
Otro hallazgo interesante de estos estudios es que las relaciones sexuales extramaritales son
16 veces más frecuentes en grupos de trabajadores que de profesionistas. ¿Acaso muestra esto
algún efecto sobre el grado de cohesión de la estructura familiar y, en tal caso, es real esta
situación en nuestro país?

Investigaciones de este tipo ayudarán a la sociedad mexicana a obtener mayor conciencia


de sí misma para su evolución integral y hacen más coherente su propia imagen; servirán de
apoyo a las acciones de quienes se preocupen por Ja salud, educación y bienestar del
mexicano, de modo que ya no se actúe sobre bases falsas, sino a partir del conocimiento de
seres humanos provistos de una sexualidad.
De lo anterior se desprende la necesidad de obtener información sobre conocimientos,
actitudes y conductas sexuales en México, a nivel nacional y regional, y sus relaciones con edad,
sexo, religión, grado de religiosidad, escolaridad, lugar de residencia, estado civil, años de
matrimonio, ocupación principal, número de hijos, satisfacción del primer coito y nivel de
conocimiento sobre el tema. Se desprende también la necesidad de mejor preparación en
sexología para el profesional de la salud, y a ella se pretende contribuir con este libro.
LA SALUD SEXUAL
Abordar en un libro como el presente, dirigido al profesional de la salud, el tema de la salud
sexual, implica la necesidad de ciertos análisis y cuestionamientos previos.
En un tiempo, el concepto de salud se consideró como la ausencia de enfermedad, para
después evolucionar hacia el concepto actual, es decir el completo estado de bienestar físico,
psicológico y social. Sin embargo, en relación con la sexualidad es importante hablar un poco
sobre la enfermedad y principalmente sobre los criterios que los profesionales de la salud
utilizan para determinar su existencia.
En épocas pasadas la enfermedad era considerada un acontecimiento maligno que afectaba a
los seres humanos y casi siempre producto de la acción de un dios o un espíritu nocivo o malo.
Conforme evolucionaron los conocimientos biológicos y médicos, se han aclarado conceptos
anatómicos importantes para llegar a un mejor conocimiento de la fisiología y, por ende, a la
comprensión fisiológica de los padecimientos. Este hecho conlleva al diseño de técnicas y
aparatos para la medición de constantes fisiológicas como: frecuencia cardiaca y respiratoria,
temperatura y muchas otras.
Concomitantemente, en 1637 Descartes propone un sistema gráfico para la representación de dos
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eventos y su relación. Después Gauss y La-place elaboran con base en la ecuación cartesiana lo que
se denomina curva de Gauss-Laplace o de distribución de frecuencias, que tiene forma de campana
y en la que en el vértice se agrupan los fenómenos que suceden con mayor frecuencia en tanto que
en ambos lados se representan los me nos frecuentes en una situación dada. Si se toma al azar un
grupo de 1,000 mexicanos y se determina en cada uno de ellos su estatura, se verá que una mayoría
tendrá una estatura entre 1.65 y 1.75 m, unos cuantos estaturas menores o mayores a las
enunciadas y de manera excepcional se encontrarán gigantes de más de 2.0 m o enanos menores que
un metro.
El método de análisis de frecuencias fue rápidamente adoptado para el estudio de fenómenos
fisiológicos. A manera de ejemplo se tiene que: al existir un instrumento capaz de medir la
temperatura corporal se vio que casi todos los seres humanos poseen una temperatura que fluctúa
entre 36.5°C y 37.2°C; el esfigmomanómetro permitió concluir que la mayoría tienen una presión
arterial sistólica que fluctúa entre 110 y 140 mm Hg y diastólica entre 65 y 85 mm Hg. En forma
similar se han detectado los valores fisiológicos constantes en la biometría hemática, química
sanguínea, líquido cefalorraquídeo, etc. Estas cifras se denominan valores normales, o sea que
están dentro de la norma estadística de frecuencia. Como profesionales de la salud, al analizar estos
datos en un paciente, si se encuentran normales son indicio de buen funcionamiento, es decir,
salud. Cuando una o varias constantes fisiológicas rebasan o están por debajo de los valores
normales, se convierten en indicativas de un mal funcionamiento, de enfermedad. Sobra decir la
importancia que las constantes fisiológicas tienen para el profesional de la salud, de allí que los
términos normal y anormal formen parte del léxico que suele usar dicho profesional. Se establece así
una sinonimia o ecuación verbal de igualdad, en la que lo normal es sinónimo de salud.
Por otro lado, el médico, sacerdote y maestro en cualquier comunidad ocupan una situación de
liderazgo natural de opinión. Las constantes consultas, no sólo respecto a sufrimientos físicos,
han hecho que a través de los años se haya permeado la utilización de la sinonimia normal - salud y
anormal = enfermedad; convirtiéndose en expresiones diarias para las personas, aun las no
vinculadas con el campo de la salud.
En forma paralela se suscita una interesante ampliación de la ecuación verbal, la que se origina
de la permanencia de mitos ancestrales respecto a la enfermedad.
Ya se mencionó que la enfermedad se visualizaba como una maldición de alguna deidad o
castigo a la maldad. De hecho el habla popular aún expresa la permanencia del mito cuando para
referirse a una infección viral de vías respiratorias se habla de que "nos atacó un resfriado" o bien
que a fulano "le dio un infarto" o "se le presentó cáncer". En todas estas expresiones se trasluce
la idea de un elemento externo sobre el que no se tiene control y que por lo general es maligno. En
ocasiones se encuentran paralelismos interesantes como cuando se le atribuye al ajo virtudes bené-
ficas para la salud, las que comparten las propiedades que se le han atribuido ancestralmente para
alejar malos espíritus, entre ellos vampiros.
Por otro lado, la enfermedad siempre ha sido una calamidad y algo indeseable, en tanto que
la salud deseable, benéfica y de gran valor.
La enfermedad es, pues, algo malo y la salud algo bueno. Haciendo un pequeño ejercicio de
lógica vemos que:
Si normal = salud
y salud = bueno
.'. normal = bueno

Por ende:
Si anormal = enfermedad y enfermedad = malo
.'. anormal = malo
Lo que ilustra el mecanismo de evolución de la utilización de los términos descritos.
Desde otra perspectiva, se considera a nivel simplista que en el lenguaje existen términos o temas
descriptivos, es decir, aquéllos que expresan una opinión o sentimiento particular. Siguiendo el
análisis de nuestros seis términos puede observarse que normal y anormal son temas netamente
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descriptivos, que se refieren a lo que es más frecuente, se ajusta a una norma o ley, o es de
aceptación o uso general. Los términos salud y enfermedad son también descriptivos, en cuanto a
que salud es el estado completo de bienestar físico, psicológico y social del individuo o grupo,
y enfermedad malestar en cualquiera de los niveles. La definición es lo bastante clara para la
universalización de los términos. Ahora bien, los términos bueno y malo adquieren otra
dimensión ya que su utilización implica juicio moral, personal y subjetivo. Los conceptos de lo
que es bueno o malo varían en forma importante de una a otra cultura, grupo social y en
ocasiones de un individuo a otro. Sin duda estos últimos dos términos a diferencia de los cuatro
anteriores no tienen carácter descriptivo y se vuelven netamente valorativos.
Una de las características de la ciencia es la descripción objetiva de cualquier fenómeno,
con lo que se garantiza la observación pura de un fenómeno, sin la intervención de los puntos de
vista del investigador.
Así, se observa cómo términos que para el médico son objetivos, científicos y descriptivos, se
convierten en sinónimo de valorativos e implican un juicio, con lo que se pierde en gran medida la
objetividad científica que debe acompañar al profesional de la salud. Sobra decir que esta
objetividad de ningún modo implica falta de humanismo, tanto como la seriedad no presupone
necesariamente irritabilidad o falta de buen humor.
En otras palabras, cuando el profesional de la salud expresa hoy la normalidad o no de un
fenómeno social o comportamiento humano, casi siempre emite un enunciado que implica un
juicio de valor a favor o en contra de algo que es o no de su agrado que beneficia o perjudica al
grupo social al que pertenece. Surgen así términos que desafortunadamente aún se usan en libros
de alto nivel científico como: perversiones, desviaciones, aberraciones, etc.
Estas denominaciones en materia de sexualidad son fáciles de comprender. Si se estudia el
pasado y presente, se observará que la sexualidad y su ejercicio han sido considerados algo
sucio, pecaminoso y vergonzoso.
La sexualidad participa de tantos o más mitos y prejuicios como la enfermedad mental. Hubo
también una época en la que el enfermo mental era poseído del demonio al que se tenía que
apartar de la sociedad, de este modo hoy se apartan como "desviados" o "enfermos" a muchos
cuya única "enfermedad" consiste en ser una minoría con preferencias sexuales diferentes a las del
grupo mayoritario.
Partiendo de lo anterior, el lector comenzará a preguntarse si nuestro planteamiento se dirige
hacia la negación del concepto de "enfermedad sexual" o bien considerar que en materia de
sexualidad todo es permisible sin restricción alguna.
Se abordará en primer lugar el segundo aspecto. Uno de los principales objetivos de la sexología
moderna es el de constituir una disciplina científica, es decir, objetiva, descriptiva y libre de
prejuicios. Esta tarea resulta difícil si se considera que las actitudes que se desea dejar siguen
siendo hoy en día comunes en gran número de personas y profesionales de la salud.
Los estudios antropológicos sobre el comportamiento sexual en diversos pueblos, como los de
Malinowsky (1971), Mead (1973), Tullirían (1974) y de manera reciente Gregerson (1983) o los
estudios de comportamiento sexual en diversos países (Kinsey, E.U.A. [1948-1953]; Asayama,
Japón [1975]; Simón, Francia [1972]; Schoffield, Inglaterra [1972]; Klaussner, Israel [ 1976]; etc.).
A. Dentro del grupo humano existen infinidad de costumbres y comportamientos sexuales, y
algunos que son comunes en ciertas sociedades se rechazan en otras. Un ejemplo de esto
es el beso que en nuestras sociedades occidentales es una institución en tanto que en otras
no se conoce o incluso se considera sucio o indeseable. Las relaciones premaritales que
en Tahití o Suecia son de lo más natural, son un serio agravio y transgresión en muchos
sectores de nuestras sociedades iberoamericanas. Como estos ejemplos pueden citarse
cientos.
B. No hay comportamientos sexuales universales. Kinsey fue el primero en demostrar que
dentro de un mismo grupo social, el comportamiento sexual es modificado y matizado por
diversos factores, como; sexo, edad, religión, religiosidad, nivel educativo, estado civil y
contexto cultural de desarrollo del individuo. Se analizarán algunos aspectos a manera de
ejemplo en relación al primer coito: En Inglaterra, Schoffield encuentra que 32% de los
hombres y 19% de las mujeres lo han tenido antes de los 15 años; en Francia, 27% de los
hombres y 18% de las mujeres. En cuanto a la edad hay pruebas incontrovertibles de que
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los hombres de mayor edad tienen mayor tendencia al trate con prostitutas que los
jóvenes; por el contrario la frecuencia de masturbación es mayor en estos últimos, aunque
se observa en todos los grupos de edad. Existen diferencias notorias en la frecuencia de
masturbación según religiones y grados de religiosidad, como lo demostró Kinsey. Los inves-
tigadores han encontrado datos similares respecto a la escolaridad; la frecuencia de
relaciones sexuales premaritales es menor a mayor escolaridad; la frecuencia de
masturbación está en relación directa con la escolaridad. Del mismo modo Kinsey,
Asayama, Simón y otros encontraron diferencias importantes en el comportamiento sexual
de solteros y casados. Por último, comportamientos como la edad del primer coito,
frecuencia coital, anorgasmia y otros, son más o menos frecuentes según el país del que
proviene la muestra.
C. Las actitudes de aceptación o rechazo de los comportamientos sexuales en un mismo grupo
humano se modifican con el tiempo y los sucesos historicosociales. Quien hubiera visitado
España hace 15 años y regresara en nuestros días encontraría actitudes diferentes por
completo en ambas épocas. Hace 15 años en México y otros países era imposible
mencionar en público el concepto de planificación familiar y mucho menos mencionar en
la televisión palabras como pene, vagina, masturbación, entre otros conceptos que ahora
son comunes por lo menos en entrevistas especiales. En la actualidad el aborto está
legalizado en muchos países adelantados, obviamente nunca como anticonceptivo, pero sí
como estrategia mínima de salud pública, cuando en países como México hay una elevada
mortalidad femenina por abortos sépticos clandestinos.
Ante estos hechos, si los profesionales de la salud desean servir en verdad a ios consultantes,
deberán adoptar una actitud objetiva y científica en cuanto a sexualidad que asegure la no
imposición de sistemas de valores propios sobre los de ellos, dado que jamás se podrá establecer
que las normas propias son las de máxima universalidad: de modo que la actitud ante la
sexualidad y comportamientos sexuales de los consultantes debe ser el respeto.
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La anorgasmia se ha investigado en otros países y existe en_7g£> de 1 mujeres opjteamoricanas-(Hunt,


1974), 4% en las francesas (Simón, 197! y 20%.en Japonesas (Asayama. 1975). En México, aún sin
investigación integrales, se encuentran datos aislados que permiten inferir que en muj res de nivel
socioeconómico y escolaridad^ ba[os está "por arriba del Sffi Como cifra total, se puede
decir7sihTemW_a_equivocarse, que laanorga mia femenina en México se presenta en(í6 a 45$>)de las
mujeres,-
Reflexionernos Los padecimientos mentales se presentan en 1% de población (OMS). En base a ello
existen programas nacionales e intencionales de salud mental, departamentos en universidades y
ministerios, presupuestos para enfrentar estos problemas. ¿Y para la anorgasmia otras disfunciones
existen acaso estos programas?
La eyaculación precoz es importante por varias razones: una es diferencia aparente que existe
entre la curva masculina y femenina < respuesta sexual, en la que por lo general es de más
duración hasta orgasmo la de la mujer (fig. 1 —3).
Kinsey (1948) demostró que 3 de cada 4 hombres eyaculan antes que transcurran 2 minutos a
partir de la penetración. Por otro la de muchos hombres con una formación cultural machista, no
saben que mujer también debe tener orgasmos, o simplemente le restan importancia considerando sólo
su propia satisfacción. Sin duda estos factores contribuyen a al porcentaje de mujeres anorgásmicas.
La(,educación sexual a hombres y mujeres ayudará a disminuir la frecuencia de estas disfunciones,
por lo que deben formarse terapeutas cap citados como educadores que ayuden a resolver estos
problemas.
¿Cuáles son las consecuencias sociales de una deficiente educación sobre sexualidad?
La educación inadecuada sobre sexualidad tiende a perpetuar actitudes sociales que se reflejan
en papeles rígidos y estereotipados en ambos sexo como el machismo del hombre y pasividad y
sumisión de la mujer. Algunas consecuencias de esto son:
Hoy en día México cuenta con 70 millones de habitantes. De ellos m; de 50% tienen menos de 20
años de edad, lo que en general permite considerarlos económicamente inactivos o improductivos.
De los 35 millones restantes 50% son mujeres. En teoría todos son económicamente activo sin
embargo por los papeles sexuales rígidos y estereotipados, sólo 20% de las mujeres son
económicamente activas, con lo cual de una población de 70 millones 20 contribuyen a la
economía cuando podrían hacerlo por lo menos 30 si hubiera más flexibilidad y se permitiera a la
mujer ingresar al campo económico productivo, más allá de la tarea no remunerada y su'bvalorada de
las actividades en el hogar y la familia.