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Orientadora 1

CONCLUSIONES

El corazón comienza a funcionar en etapas tempranas del desarrollo en respuesta al


incremento de las necesidades nutricionales del embrión, el mismo experimenta
transformaciones en su morfología interna y externa que garantizan la adquisición de sus
características morfofuncionales definitivas.
El corazón es un órgano muscular de forma cónica, situado en el mediastino inferior,
dividido en cuatro cavidades que en comunicación con diferentes troncos arteriales y
venosos garantizan la circulación de la sangre desde el ventrículo izquierdo hasta los
tejidos, y desde estos hacia el atrio derecho.
La pared del corazón esta constituida por tres capas que desde adentro hacia afuera se
denominan: endocardio, miocardio y epicardio, siendo el miocardio la más gruesa,
fundamentalmente en el ventrículo izquierdo.
El pericardio es un saco fibroseroso que incluye en su interior al corazón y las porciones
proximales de los grandes vasos, propiciando su fijación y adecuado funcionamiento.
Las características morfofuncionales del corazón explican los eventos mecánicos y
eléctricos que se producen durante los periodos del ciclo cardiaco.
La regulación de la función cardiaca es intrínseca y extrínseca o neurohumoral.
Las características morfofuncionales de los componentes del sistema excitoconductor
garantizan la contracción periódica ordenada del musculo cardiaco.
El electrocardiograma es el registro periférico, mediante un equipo adecuado del proceso
de excitación del corazón, para lo cual se colocan electrodos en la superficie corporal
que determinan las derivaciones electrocardiográficas.

Orientadora2

CONCLUSIONES

Las transformaciones morfofuncionales de los sistemas arterial y venoso en el embrión,


favorecen el establecimiento de la circulación fetal, en respuesta al incremento de las
necesidades nutricionales del feto y al nacimiento ocurren los cambios que garantizan la
adaptación a la vida extrauterina.
Las arterias y las venas presentan una pared constituida por tres capas: intima, media y
adventicia, cuyas características estructurales varían en dependencia de su función.
Los capilares sanguíneos teniendo en cuenta sus características morfofuncionales se
clasifican en: continuos, fenestrados y sinusoides.
El flujo sanguíneo depende del gradiente de presión y la resistencia vascular y las
relaciones existentes entre ellos son de gran importancia funcional.
El carácter distensible de los vasos da lugar a su capacitancia, que no es más que su
capacidad para contener o almacenar la sangre.
La presión circulatoria media de llenado es la fuerza media que impulsa la sangre a lo
largo de la circulación y representa una medida del volumen de sangre contenido en ella.
Las arterias y las venas pulmonares conforman un circuito cerrado para la conducción de
la sangre entre el ventrículo derecho, los pulmones y el atrio izquierdo; caracterizado
desde el punto de vista funcional por la gran distensibilidad y baja resistencia vascular.

Orientadora 3

CONCLUSIONES
Las arterias de la circulación mayor conforman un sistema de conductos de ramificación
continua que garantiza en condiciones normales la llegada de sangre hasta las redes
capilares de todos los tejidos del organismo.
Cada sistema venoso de la circulación mayor esta relacionado con el drenaje de una
parte especifica del cuerpo, a la vez que las anastomosis existentes entre ellos les
permite funcionar como un todo.
Las características del pulso arterial son expresión del estado funcional del corazón y los
vasos sanguíneos.
Las venas son vías de retorno de la sangre al corazón y por su capacitancia contribuyen
a regular el gasto cardiaco y la presión arterial.

Orientadora 4

CONCLUSIONES
El sistema cardiovascular linfático drena linfa desde los tejidos a través de vasos que
desembocan en los ángulos yugulares subclavios del sistema de la vena cava superior.
El intercambio de sustancias entre la sangre y los tejidos se realizan por difusión y por
filtración – reabsorción, dependiendo de la característica de la pared de los capilares
sanguíneos.
Los capilares linfáticos se originan en los tejidos como fondos ciegos, presentan una
pared delgada, se continúan en los vasos linfáticos de mediano calibre y de gran calibre
los que tienen una característica similar a las venas y se destacan en su pared la
presencia un mayor número de valvas.
Los vasos linfáticos cumplen la importante función a la circulación el remanente de
líquido y las proteínas que quedan en el intersticio producto de la dinámica del
intercambio capilar por filtración-reabsorción cuya alteración conduce a la producción de
edemas.
La circulación de la sangre cuenta con mecanismos de regulación intrínsecos, nerviosos
y humorales que tienden a conservar constantes el flujo y la presión dentro de límites
normales, aún en situaciones de sobrecarga funcional.

Orientadora 5

CONCLUSIONES
Los mecanismos reguladores de la presión arterial modifican el gasto cardiaco o la
resistencia periférica total y actúan de manera integrada para evitar desviaciones de su
valor normal, lo cual garantiza un flujo sanguíneo tisular adecuado.
El gasto cardiaco es el factor más importante a considerar en relación con la circulación,
depende del retorno venoso y este de los fenómenos de regulación en los tejidos; por su
parte el corazón desempeña un papel permisivo en la regulación del mismo.
La regulación del riego sanguíneo coronario y cerebral depende principalmente de los
fenómenos de autorregulación local del flujo sanguíneo.
La circulación pulmonar se caracteriza por presentar baja resistencia vascular y gran
distensibilidad por lo que realiza sus funciones con bajo
gasto energético, y difiere de la circulación sistémica tanto por sus características
morfológicas como por su función básica.
Las manifestaciones que se producen en el ejercicio físico, en los cambios de la volemia
y de la postura; son expresiones de los mecanismos reguladores de las funciones
circulatorias.

Orientadora 6

CONCLUSIONES
El proceso de formación y desarrollo del sistema respiratorio, implica cambios
progresivos y sistemáticos que favorecen las transformaciones morfofuncionales
necesarias para la adaptación del feto a la vida extrauterina.

El sistema respiratorio esta integrado por un conjunto de estructuras tubulares de


paredes rígidas, que participan en la fonación, circulación y acondicionamiento del aire,
así como por el pulmón como órgano macizo, cuyas características morfofuncionales
aseguran el intercambio de gases.

En la pared de las diferentes estructuras del sistema respiratorio se producen variaciones


morfológicas a medida que se avanza en el árbol bronquial, hasta llegar al alveolo; las
que están en correspondencia con las funciones que realiza.

Orientadora 7

CONCLUSIONES
La ventilación pulmonar garantiza el intercambio del aire entre los alveolos y la
atmosfera. Los volúmenes y capacidades pulmonares, el volumen de ventilación alveolar
minuto y la razón ventilación alveolar – flujo sanguíneo pulmonar son parámetros de gran
utilidad por cuanto proporcionan elementos objetivos para su estudio.
El intercambio de los gases respiratorios a través de la barrera aire-sangre se realiza por
un mecanismo de difusión dependiente de un gradiente de presión.
La capacidad de difusión depende de la superficie y espesor de la membrana, el
gradiente de presión y el coeficiente de difusión de los gases.
La principal forma de transporte del oxigeno es unido a la hemoglobina mientras que la
del dióxido de carbono es en forma de ion bicarbonato.
La función respiratoria se regula por mecanismos nerviosos, a partir del centro
respiratorio del tronco encefálico y por mecanismos humorales en los que intervienen el
bióxido de carbono, los hidrogeniones y el oxigeno.
Durante el ejercicio físico, el papel principal en la regulación de la ventilación corre a
cargo de señales nerviosas procedentes de la corteza motora primaria y los
propioceptores, mientras que los factores humorales proporcionan el ajuste final de la
ventilación.

Orientadora 8
CONCLUSIONES
La formación del riñón depende de interacciones de epitelio-mesénquima que se
establecen entre el brote ureteral y el blastema metanéfrico, cuando esta relación falla se
produce la agenesia.
El riñón es un órgano macizo con funciones exocrinas y endocrinas cuyas características
morfofuncionales macroscópicas y microscópicas lo distinguen como una unidad
excretora de significación vital para el mantenimiento de la homeostasis del organismo.
La nefrona es la unidad morfofuncional del riñón, el resultado del funcionamiento de sus
componentes es la formación de la orina.
El flujo sanguíneo renal y la filtración glomerular están regulados por mecanismos
intrínsecos y extrínsecos.
El aclaramiento plasmático es la función básica del riñón

Orientadora 9

CONCLUSIONES
Las vías excretoras urinarias, están formadas por un conjunto de estructuras que
responden al modelo de órgano tubular, cuyas características morfofuncionales
particulares aseguran la eliminación de la orina hacia el exterior según las necesidades
del organismo.
El mantenimiento de la osmolaridad y el pH del medio interno dentro de sus valores
normales es imprescindible para el mantenimiento de la homeostasis y por lo tanto, de la
vida; por lo que la acción de sus mecanismos reguladores y el dominio de estos por el
medico, constituyen una necesidad vital.

Orientadora 10

El sistema digestivo esta constituido por una estructura tubular en comunicación con el medio
externo por arriba extremos y una serie de glándulas anexas, cuya secreción son vertidas a la luz
del mismo.

ORIGEN EMBRIONARIO
En la 3era semana del desarrollo, se distinguen 3 hojas embrionarias: el ectodermo, el
mesodermo y el endodermo. La porción lateral del mesodermo, se dispone en dos hojas;
distinguiéndose un espacio entre ellas la cavidad celómica, aquí el embrión se relaciona con la
cavidad y el saco vitelino; la evolución propia de las hojas embrionarias se relaciona
estrechamente con los eventos morfogenéticos que modifican la forma del embrión entre la que
se encuentra el plegamiento embrionario, una de las consecuencias de este fenómeno es la
formación del intestino primitivo.