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GUÍA Nº 20

UNIDAD 6: LITERATURA

TEMA: El tema del viaje en la literatura

Lea los siguientes textos y marque la alternativa correspondiente a las


preguntas que se le presentan.

TEXTO 1

(…) El pueblo adonde llegué en coche, estaba totalmente desierto.


Después de mucho buscar, encontré una pequeña venta adosada a una vieja
casa de estilo medieval. El dueño -que no quitaba la vista d un programa de
televisión- me avisó que aquella hora era de siesta y que yo estaba loco al
andar por la carretera con tanto calor.

Pedí un refresco, traté de mirar un poco de televisión, pero no conseguí


concentrarme en anda. Pensaba solamente en que dentro de dos días iría a
revivir, en pleno siglo XX, un poco de la gran aventura humana que trato a
Ulises de Troya, anduvo con don Quijote de la Mancha, llevó a Dante y a Orfeo
a los infiernos y a Cristóbal Colón hasta las Américas: la aventura de viajar a lo
desconocido.

Cuando entré de nuevo en mi coche, ya estaba un poco más tranquilo.


Aún cuando no descubriese mi espada, la peregrinación por el Camino de
Santiago haría que, al final, me descubriese a mí mismo. (…)

El peregrino, Diario de un mago, Paulo Coelho

1. En el texto anterior se alude a un viaje

I. Físico y espiritual.
II. Real y desconocido.
III. Ficticio y mágico.

A) Sólo I
B) Sólo II
C) Sólo I y II
D) Sólo I y III
E) Sólo III

2. La época histórica en la que se sitúa el relato corresponde a

A) La Edad Media.
B) La Época Moderna.
C) El Renacimiento.

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D) La Época Contemporánea.
E) La Época Antigua.

TEXTO 2

El llamado de Moisés

(…) Dios habló a Moisés para decirle. “Yo soy Yavé, que me aparecí a
Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios de las Alturas, pues no quise revelarles
este nombre mío: Yavé. También pacté mi alianza con ellos para darles la
tierra de Canaán, la tierra en donde estuvieron como peregrinos. Y ahora me
acuerdo de mi alianza al oír los gemidos de los hijos de Israel oprimidos por los
egipcios. Por lo tanto, diles a mi parte: Yo soy Yavé, que quitaré de sus
espaldas los duros trabajos de Egipto y los liberaré de la esclavitud. Y les
devolveré la libertad con los golpes tremendos de mi mano y con
intervenciones manifiestas.

A ustedes los tomaré para pueblo mío, y seré Dios para ustedes. Y, en
adelante, conocerán que Yo soy Yavé, Dios de ustedes, que quité de sus
espaldas el yugo de Egipto. Yo los introduciré en la tierra que con juramento
prometí darle a Abraham, a Isaac y a Jacob; y se la daré como herencia
propia”. (…)

La Biblia. España: Ediciones Paulinas y Ediciones Verbo Divino.

3. El viaje aludido en el texto bíblico corresponde

A) A la búsqueda de la tierra prometida.


B) A la eterna peregrinación de Israel.
C) A la liberación del pueblo de Israel.
D) A la huida de Egipto.
E) Al viaje del pueblo hebreo a Canaán.

4. El motivo principal que guía al pueblo de Israel en su peregrinación es

A) La posesión de una nueva tierra.


B) La fe en Dios.
C) La posibilidad de una vida mejor.
D) El cumplimiento de una promesa.
E) El deseo de libertad.

TEXTO 3

(…) “Debe estar sufriendo mucho”, le decía a Úrsula. “Se ve que está
muy solo.” Ella estaba tan conmovida que la próxima vez que vio al muerto
destapando las ollas de la hornilla comprendió lo que buscaba, y desde
entonces le puso tazones de agua por toda la casa. Una noche en que lo
encontró lavándose las heridas en su propio cuarto, José Arcadio Buendía no
pudo resistir más.

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-Está bien, Prudencio -le dijo-. No iremos de este pueblo, lo más lejos
que podamos, y no regresaremos jamás. Ahora vete tranquilo.

Fue así como emprendieron la travesía de la sierra. Varios amigos de


José Arcadio Buendía, jóvenes como él, embullados con la aventura,
desmantelaron sus casas y cargaron con sus mujeres y sus hijos hacia la tierra
que nadie les había prometido. Antes de partir, José Arcadio Buendía enterró
la lanza en el patio y degolló uno tras otro sus magníficos gallos de pelea,
confiando en que en esa forma le daba un poco de paz a Prudencio Aguilar. Lo
único que se llevó Úrsula fue un baúl con sus ropas de recién casada, unos
pocos útiles domésticos y el cofrecito con las piezas de oro que heredó de su
padre. No se trazaron un itinerario definido. Solamente procuraban viajar en
sentido contrario al camino de Riohacha para no dejar ningún rastro ni
encontrar gente conocida. Fue un viaje absurdo. A los catorce meses, con el
estómago estragado por la carne de mico y el caldo de culebras, Úrsula dio a
luz un hijo con todas sus partes humanas. Había hecho la mitad del camino en
una hamaca colgada de un palo que dos hombres llevaban en hombros,
porque la hinchazón le desfiguró las piernas, y las varices se le reventaban
como burbujas.

Aunque daba lástima verlos con los vientres templados y los ojos
lánguidos, los niños resistieron el viaje mejor que sus padres, y la mayor parte
del tiempo les resultó divertido. Una mañana, después de casi dos años de
travesía, fueron los primeros mortales que vieron la vertiente occidental de la
sierra. Desde la cumbre nublada contemplaron la inmensa llanura acuática de
la ciénaga grande, explayada hasta el otro lado del mundo. Pero nunca
encontraron el mar. Una noche, después de varios meses de andar perdidos
por entre los pantanos, lejos ya de los últimos indígenas que encontraron en el
camino, acamparon a la orilla de un río pedregoso cuyas aguas parecían un
torrente de vidrio helado. Años después, durante la segunda guerra civil, el
coronel Aureliano Buendía trató de hacer aquella misma ruta para tomarse a
Riohacha por sorpresa, y a los seis días de viaje comprendió que era una
locura. Sin embargo, la noche en que acamparon junto al río, las huestes de
su padre tenían un aspecto de náufragos sin escapatoria, pero su número
había aumentado durante la travesía y todos estaban dispuestos (y lo
consiguieron) a morirse de viejos. José Arcadio Buendía soñó esa noche que
en aquel lugar se levantaba una ciudad ruidosa con casas de paredes de
espejo. Preguntó qué ciudad era aquella, y le contestaron con un nombre que
nunca había oído, que no tenía significado alguno, pero que tuvo en el sueño
una resonancia sobrenatural: Macondo. Al día siguiente convenció a sus
hombres de que nunca encontrarían el mar. Les ordenó derribar los árboles
para hacer un claro junto al río, en el lugar más fresco de la orilla, y allí
fundaron la aldea. (…)

Cien años de soledad. Gabriel García Márquez

5. El texto anterior presenta el viaje mítico de José Arcadio Buendía y su


familia porque

A) Es un viaje que no tiene destino.

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B) Es absurdo e irreal.
C) Es una vuelta al origen del mundo.
D) Es producto de un sueño.
E) Representa el inicio de un nuevo mundo.

6. El mundo representado en el texto corresponde a lo real o maravilloso


porque

A) Lo sobrenatural convive con la realidad cotidiana.


B) El mundo presentado posee un orden ideal de vida.
C) El mundo se configura a partir de los sueños.
D) La realidad representada es un reflejo del mundo latinoamericano.
E) Los elementos fantásticos sorprenden a los personajes.

TEXTO 4

(…) En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole


que yo sería para adiestrarle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él,
diciéndole cómo era hijo de un buen hombre, el cual por ensalzar la fe, había
muerto en la de los Gelves, y que ella confiaba en Dios no saldría pero hombre
que mi padre y que le rogaba me tratase bien y mirase por mí, pues era
huérfano.

El respondió que así lo haría y que me recibía, no por mozo, sino por su
hijo. Y, así, le comencé a servir y adiestrar a mi nuevo y viejo amo.

Como estuvimos en Salamanca algunos días, pareciéndole a mi amo


que no era la ganancia a su contento, determinó irse de allí, y cuando nos
hubimos de partir yo fui a ver a mi madre, y ambos llorando, me dio su
bendición y dijo:

-Hijo, ya sé que no te veré más. Procura ser bueno, y Dios te guíe.


Criado té he y con buen amo te he puesto: válete por ti.

Y, así me fui para mi amo, que esperándome estaba.

Salimos de Salamanca, y, llegando a la puente, está a la entrada de ella


un animal de piedra, que casi tiene forma de toro, y el ciego mandóme que
llegase cerca del animal y, allí puesto, me dijo:

Lázaro, llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él.

Yo simplemente llegué, creyendo ser así. Y como sintió que tenía la


cabeza par de la piedra, afirmó recio la mano y diome una gran calabazada en
el diablo del toro, que más de tres días me duró el dolor de la cornada, y
díjome:

-Necio, aprende que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el
diablo.

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Y rió mucho la burla.

Parecióme que en aquel instante desperté de la simpleza en que, como


niño dormido, estaba.

Dije entre mí: “Verdad dice éste, que me cumple avivar el ojo y avisar,
pues, solo soy, y pensar cómo y me sepa valer”.

Comenzamos nuestro camino, y en muy pocos días me mostró


jerigonza. Y, como me viese de buen ingenio, holgábase mucho y decía:

-Yo oro ni plata no te lo puedo dar; mas avisos para vivir, muchos te
mostraré.

Y fue así que, después de Dios, éste me dio la vida, y siendo ciego me
alumbró y adiestró en la carrera de vivir.

Huelgo de contar a vuestra merced estas niñerías, para mostrar cuánta


virtud sea saber los hombres subir siendo bajos, y dejarse bajar siendo altos
cuánto vicio. (…)

El Lazarillo de Tormes. Anónimo

7. La partida de Lázaro en compañía del ciego va a significar para él

I. Dejar atrás la niñez y la inocencia.


II. Aprender a vivir y a enfrentar la adversidad.
III. Ayudar económicamente a su madre.

A) Sólo I
B) Sólo II
C) Sólo III
D) Sólo I y II
E) I, II y III

8. La nueva forma de vida de Lázaro es un tipo de viaje

I. Físico y real.
II. Interno o de aprendizaje personal.
III. Social o retrato de una época.

A) Sólo I
B) Sólo II
C) Sólo III
D) Sólo I
E) I, II y III

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TEXTO 5

(…) La muerte del portero, puede decirse, marcó el fin de este período
lleno de signos desconcertantes y el comienzo de otro, relativamente más
difícil, en el que la sorpresa de los primeros tiempos se transformó poco a poco
en pánico. Nuestros conciudadanos, ahora se daban cuenta, no habían
pensado nunca que nuestra ciudad pudiera ser un lugar particularmente
indicado para que las ratas saliesen a morir al sol ni para que los porteros
perecieran de enfermedades extrañas. Desde este punto de vista, en suma,
estaban en un error y sus ideas exigían ser revisadas. Si todo hubiera
quedado en eso, las costumbres habrían seguido prevaleciendo. Pero otros
entre nuestros conciudadanos, y que no eran precisamente porteros ni pobres,
tuvieron que seguir la ruta que había abierto Michel. Fue a partir de ese
momento cuando el miedo, y con él la reflexión, empezaron.

Sin embargo, antes de entrar en detalles sobre esos nuevos


acontecimientos, el narrado cree de utilidad dar la opinión de otro testigo sobre
el período que acaba de ser descrito. Jean Tarrou, que ya encontramos al
comienzo de esta narración, se había establecido en Orán semanas antes, y
habitaba desde entonces en un gran hotel del centro. Aparentemente su
situación era lo bastante desahogada como para vivir de sus rentas. Pero,
acaso porque la ciudad se había acostumbrado a él poco a poco, nadie podía
decir de dónde venía ni por qué estaba allí. Se le encontraba en todos los
lugares públicos: desde el comienzo de la primavera se la había visto mucho
en las playas, nadando con manifiesto placer. Afable, siempre sonriente,
parecía ser amigo de todos los placeres normales, sin ser esclavos de ellos.
En fin, el único hábito que se le conocía era la frecuentación asidua de los
bailarines españoles, harto numerosos en nuestra ciudad.

Sus apuntes, en todo caso, constituyen también una especie de crónica


de este período difícil. Pero son una crónica muy particular, que parece
obedecer a un plan preconcebido de insignificancia. A primera vista se podría
creer que Tarrou se las ingeniaba para contemplar las cosas y los seres con los
gemelos al revés. En medio de la confusión general se esmeraba, en suma, en
convertirse en historiador de las cosas que no tenían historia. Se puede
lamentar, sin duda, ese plan y sospechar que procede de cierta sequedad de
corazón. Pero no por ello sus apuntes dejan de ofrecer para una crónica de
este período multitud de detalles secundarios que tiene su importancia y cuya
extravagancia, inclusive, impedirá que se juzgue a la ligera a este interesante
personaje.

Las primeras notas tomadas por Jean Tarrou datan de su llegada a


Orán. Demuestran desde el principio una curiosa satisfacción por el hecho de
encontrarse en una ciudad tan fea por sí misma. Se encuentra en ellas la
descripción detallada de los leones de bronce que adornan el Ayuntamiento,
consideraciones benévolas sobre la ausencia de árboles, sobre las casas
deplorables y el trazado absurdo de la ciudad. Tarrou pone también en sus
notas diálogos oídos en los tranvías y en las calles, sin añadir cometario, salvo,
un poco más tarde, a una de esas conversaciones concernientes a un tal

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Camps. Tarrou había asistido a una conversación entre dos cobradores de
tranvías. (…)

La peste. Albert Camus

9. Los apuntes de Jean Tarrou son importantes para el narrador porque

A) Dan respuesta a la extraña muerte del portero.


B) Describen las costumbres de la época.
C) Son una crónica de un período difícil y aterrador.
D) Marcan el inicio de un nuevo período en la ciudad.
E) Registran el miedo de la ciudad ante la peste.

10. El propósito del narrador del texto es

A) Rescatar el valor histórico de los apuntes de Jean Tarrou.


B) Encontrar el sentido a lo que está sucediendo.
C) Relatar la historia de Tarrou.
D) Ser un testigo de su tiempo.
E) Aclarar la muerte del portero.

TEXTO 6

(…) A lo largo de las semanas, Criedne vagó por las tierras salvajes,
adentrándose en las fortalezas y los lugares donde cocinaban los fianna.
Cuando contaba su historia, suscitaba su indignación. Los fianza le enseñaron
a luchar implacablemente y a cazar sin miedo, a correr sin hacer ruido, a
volverse invisible y a amar el peligro, y a aprenderse de memoria las doce
formas poéticas. Se fueron uniendo a ella hasta que formó tres bandas, cada
una con nueve guerreros de hosco rostro.

Los condujo y puso a las lindes septentrionales de la tierra de su padre.


Allí dio a conocer por primera vez su hirviente poder y puso a prueba su fuerza.
Luchando, azotando y repartiendo mandobles, los fianna de Criedne saquearon
el territorio de Conal Blackfoot. Levantaron un túmulo que conmemorase el
saqueo de granjas y aldeas. Dejaron partir a las mujeres y niños con un
mensaje para Conall: si no quería que todas sus gentes murieran y sus
propiedades fueran devastadas, debía devolver a los hijos de Criedne aquello
que les pertenecía por derecho de nacimiento.

Criedne llevó a los fianza hacia el sur, perseguida por los guerreros de
Conall. De pronto volvió sobre sus pasos para enfrentarse a ellos. Nada
pudieron hacer ante la furia de Criedne Banfennid, que sólo dejó con vida a uno
de los hombres de Blackfoot para que llevara un desafío al rey conminándolo a
luchar contra los fianna de Criedne en persona, padre e hija enfrentados en
combate singular, o contra el mayor campeón con el que contara ella. Después
de la batalla erigieron una columna de piedra para conmemorar su victoria, y
partieron al galope con muchas cabezas de trofeo.

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Conall replicó enviando más combatientes para que murieran a manos
de Criedne.

En el oeste, la Banfennid por fin descubrió a quién había sido confiado


en adopción sus tres hijos, Glas, Runtar e Imda, que crecían robustos y
osados. No la reconocieron, y Criedne lloró cuando los abrazó, y después se
sintió más feroz y con una determinación aún mayor que antes de devolverles
su justa herencia y a su verdadera familia. Los dejó a salvo en su hogar
adoptivo y aniquiló a todas las gentes de aquellos parajes, salvo al clan que
cuidaba de ellos. (…)

Diosas y hadas. La magia de las mujeres celtas. Jennifer Heath

11. El motivo principal que impulsa a Criedne a luchar contra Conall es

A) La justicia.
B) El amor.
C) El poder.
D) La venganza.
E) La codicia.

12. El mundo representado en el relato se presenta como

A) Un camino incierto.
B) Una tierra devastada y sangrienta.
C) Una travesía por tierras salvajes.
D) Un campo de batalla.
E) Un infierno implacable.

13. El viaje que emprende Criedne en busca de Conall, arrasando sus


territorios, es un viaje

A) Mítico.
B) Interior.
C) A la muerte.
D) Al infierno.
E) De conquista.

TEXTO 7

Capítulo XVIII

(…)

-¡Oye!- exclamó Helmholtz, solicito-. Tú no te encuentras bien, John.


-¿Te sentó mal algo que comiste?- preguntó Bernard.
El salvaje asintió.
-Sí. Comí civilización.
¿Cómo?

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Y me sentó mal; me enfermó. Y después -agregó en un tono de voz más bajo-,
comí mi propia maldad.
(…)
Esta mañana fui a ver al Interventor- dijo el Salvaje al fin.
¿Para qué?
Para pedirle que me enviara a las islas con vosotros.
¿Yqué dijo? -preguntó Helmholz.
El Salvaje movió la cabeza.
No quiso.
¿Por qué no?
Dijo que quería proseguir el experimento. Pero que me aspen -agregó el
Salvaje con súbito furor-, que me aspen si sigo siendo objeto de
experimentación. No quiero, ni por todos los Interventores del mundo entero.
Me marcharé mañana, también.
Pero, ¿adónde? -preguntaron a coro sus dos amigos.
El Salvaje se encogió de hombros.
-A cualquier sitio. No me importa. Con tal de poder estar solo.

Desde Guildford, la línea descendente seguía el valle de Wey hasta


Godalming, y después, pasando por encima de Midford y Widey, seguía hacia
Haslemere y Portsmouth a través de Peterfield. Casi paralela a la misma, la
línea ascendente pasaba por encima de Worplesdon, Tongham Puttenham,
Elstead y Grayshott. Entre Hog`s Back y Hindhead había puntos en que la
distancia entre ambas líneas no era superior a los cinco o seis kilómetros. La
distancia no era suficiente para los pilotos poco cuidadosos, sobre todo de
noche y cuando habían tomado medio gramo (de somA) de más. Se había
producido accidentes. Y graves. En consecuencia, había decidido desplazar la
línea ascendente unos pocos kilómetros hacia el Oeste. Entre Grayshott y
Tongham, cuatro faros de aviación abandonados señalaban el curso de la
antigua ruta Portsmouth-Londres.

El Salvaje había elegido como ermita el viejo faro situado en la cima de


la colina entre Puttenham y Elstead. El edificio era de cemento armado y se
hallaba en excelentes condiciones; casi demasiado cómodo, había pensado el
Salvaje cuando había explorado el lugar por primera vez, casi demasiado
lujoso y civilizado. Tranquilizó su conciencia prometiéndose compensar tales
inconvenientes con una autodisciplina más dura, con purificaciones más
complejas y totales. Pasó su primera noche en el eremitorio sin conciliar el
sueño, a propósito. Permaneció horas enteras rezando, ora al Cielo al que el
culpable Claudio había pedido perdón, ora a Awonawilona, e zuñi, ora a Jesús
y Poukong, ora a su propio animal guardián, el águila. De vez en cuando abría
los brazos en cruz, y los mantenía así largo rato, soportando un dolor que
gradualmente aumentaba hasta convertirse en una agonía trémula y
atormentadora; los mantenía así, en crucifixión voluntaria, mientras con los
dientes apretados y el rostro empapado en sudor, repetía: “¡Oh, perdóname!
¡Hazme puro! ¡Ayúdame a ser bueno!, una y otra vez, hasta que estaba a punto
de desmayarse de dolor.

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Cuando llegó la mañana, el Salvaje sintió que se había ganado el
derecho a habitar el faro; (…)

Un mundo feliz. Aldous Huxley

14. La huida del Salvaje desde la civilización hacia el faro, representa un


viaje

I. Mítico.
II. Interior.
III. Sobrenatural.

A) Sólo I
B) Sólo I y II
C) Sólo II
D) Sólo II y III
E) I, II y III

15. La penitencia que el Salvaje cumple en el faro, considerando el contexto


del fragmento, se puede interpretar como

A) La capacidad de mortificación del ser humano.


B) La pureza innata del hombre.
C) El rito de purificación previo al comienzo de una nueva vida.
D) La libertad del ser humano.
E) La fuerza de la fe en lo sobrenatural.

LÉXICO CONTEXTUAL

Reemplace la palabra subrayada por el término más adecuado, dependiendo


del contexto, aunque se produzcan diferencias en la concordancia de género.

Aún cuando no descubriese mi espada, la peregrinación por el Camino de


Santiago haría que, al final, me descubriese a mí mismo.

16. PEREGRINACIÓN

A) Travesía
B) Viaje
C) Aventura
D) Hazaña
E) Recorrido

Y ahora me acuerdo de mi alianza al oír los gemidos de los hijos de Israel


oprimidos por los egipcios.

17. GEMIDOS 18. OPRIMIDOS

A) Gritos A) Dominados

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B) Súplicas B) Vencidos
C) Ruegos C) Obligados
D) Lamentos D) Golpeados
E) Sollozos E) Retenidos

No se trazaron un itinerario definido. Solamente procuraban viajar en sentido


contrario al camino de Riohacha para no dejar ningún rastro ni encontrar gente
conocida. Fue un viaje absurdo.

19. ITINERARIO 20. ABSURDO

A) Pasaje A) Tonto
B) Viaje B) Difícil
C) Ruta C) Arriesgado
D) Mapa D) Contradictorio
E) Destino E) Disparatado

- Necio, aprende, que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el
diablo. Y rió mucho la burla.
Parecióme que en aquel instante desperté de la simpleza en que, como niño
dormido, estaba.

21. NECIO 22. SIMPLEZA

A) Ignorante A) Inocencia
B) Tonto B) Inmadurez
C) Pillo C) Torpeza
D) Loco D) Ignorancia
E) Cobarde E) Sencillez

En medio de la confusión general se esmeraba, en suma, en convertirse en


historiador de las cosas que no tenían historia. Se puede lamentar, sin duda,
ese plan y sospechar que procede de cierta sequedad de corazón.

23. ESMERABA

A) Preparaba
B) Interesaba
C) Cuidaba
D) Esforzaba
E) Dedicaba

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