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Luego de regresar del exilio el Dr.

Joaquín Balaguer se presentó como candidato presidencial del


PRSC dando lugar al régimen de los 12 años. Este al llegar al poder se dispuso a organizar la
economía del país por lo que recibió prestamos de los Estados Unidos a bajos intereses. Se fomentó
la inversión extranjera a través del crédito y la supresión de impuestos. En este régimen se dio paso
a las multinacionales, donde se instalaron dichas corporaciones tales como; Falcombridge, Shell
petroleum, Codetel, Phillip Morris, etc.

Este largo periodo gubernamental se extendió desde 1966 a 1978, gobierno que podría dividirse en
tres etapas tal cual lo plantea Carlos Despradel en su libro ""40 años de economía dominicana""; la
primera etapa duro poco mas de 2 años fue un periodo de consolidación durante el cual se tuvieron
que resolver los problemas económicos, sociales y políticos que se derivaron de la guerra de abril.

Durante esos años primeros años, la economía tuvo un lento crecimiento pues las inversiones que se
estaban iniciando todavía no tenían tiempo de rendir sus frutos.

La segunda etapa se caracterizó por un rápido crecimiento se inició al principio del 1969 y se
mantuvo hasta que se produjo el gran aumento de los precios internacionales del petróleo en 1974.

Durante esos 5 años (1969-1973), el crecimiento del producto interno bruto (PIB) fue superior al
11% del promedio anual.

Las medidas económicas favorecieron la instalación del primer parque industrial de la Republica,
este se ubico en Herrera de la capital dominicana.

Según Despradel en su libro, indica que el gasto público estuvo dirigido principalmente a las obras de
infraestructura, además numerosas concesiones ventajosas y estímulos para invertir en el país.

A partir de 1970, la economía dominicana sufre un cambio hacia una economía de servicios pasando
de esta forma la agricultura y la ganadería a un segundo plano.

La tercera etapa se puede fijar a partir de 1974 a 1978, aquí la economía sufrió los aumentos del
petróleo lo que provoco una desaceleración de su economía en cuanto a crecimiento.

En su libro ""40 años de economía dominicana"", Carlos Despradel menciona; que la tasa de
crecimiento del PIB , pasa de un formidable 12.1% en 1973 a 5.2% en 1975, cuando todo parecía
indicar que la economía dominicana necesitaba con urgencia un cambio de orientación y de nuevos
estímulos a la luz de los cambios que se habían producido en la economía internacional.
Balaguer procedió a fortalecer el aparato económico nacional; su política se baso en el fomento del
sector agrario, incentivo de la producción industrial y estimulo a la inversión extranjera.

1966 – 1978) Luego de regresar del exilio el Doctor Joaquín Balaguer se presentó como candidato
presidencial del Partido Reformista, el cual había sido fundado en 1964. Su oponente más cercano lo
fue el Prof. Juan Bosch candidato del PRD, quienes no presentaron una campaña ofensiva, dando
paso así al régimen de los doce años. El partido Reformista obtuvo un total de 759,887 votos,
además de contar con el apoyo de los Estados Unidos, los grupos poderoso de la nación y militares
con pretensiones de poder. Al llegar al poder el Doctor Joaquín Balaguer se dispuso organizar la
economía del país, para esto recibió prestamos a bajos intereses del gobierno de Estados Unidos. Se
fomento la inversión extranjera a través del crédito y la supresión de los impuestos. El régimen de
los doce años dio paso a las multinacionales, instalándose de esta forma multinacionales tales como:
Golf & Western, Falcombridge, Rosario Resource, Phillips Morris, Shell Petroleum, Codetel y algunos
Bancos Internacionales. El largo periodo gubernamental del presidente Balaguer, que va desde 1966
hasta el 1978, lo podemos dividir en tres etapas bien definidas desde el punto de vista económico.
La primera etapa, que duro un poco mas de dos anos, fue un periodo de consolidación, durante el
cual se tuvieron que superar los problemas económicos, sociales y políticos que se derivaron de la
Guerra de Abril. Durante esos primeros años, la economía dominicana tuvo un lento crecimiento,
pues las inversiones que se estaban iniciando todavía no tenían tiempo para rendir sus frutos. La
segunda etapa que se caracterizo por un rápido crecimiento, se inicio con la llegada del año 1969 y
se mantuvo hasta que se produjo el primer gran aumento de los precios internacionales del
petróleo, en 1974. Durante esos cinco anos (1969 – 1973), el crecimiento del Producto Interno Bruto
fue superior

3. al 11%, promedio anual. Este auge fue favorecido no solo por las políticas económicas que se vio
interrumpido por el alza de los precios internacionales del petróleo. Las medidas económicas
favorecieron la instalación del Primer Parque Industrial de la República Dominicana, esta fue ubicada
en el sector de Herrera. Al fomentar la inversión extranjera y conceder exoneraciones para las
maquinarias, muchos productos fueron producidos en el país por tanto las importaciones casi fueron
nulas. Otro aspecto económico de gran importancia fue el surgimiento del sector Zonas Francas, la
primera se instaló en la Romana en 1970, a partir de esta actividad económica se fue generando
empleomanía hacia las diferentes provincias creando así un movimiento económico que activó la
vida provincial. El gasto público estuvo dirigido fundamentalmente a las obras de infraestructura,
además, numerosos consorcios y empresas principalmente norteamericanas recibieron concesiones
ventajosas y estímulos para invertir en el país. A partir de la década de 1970 la economía dominicana
sufre un cambio hacia una economía de servicios, pasando de esta forma la agricultura y la
ganadería a un segundo plano. La tercera etapa del gobierno del doctor Balaguer, se puede fijar a
partir 1974 y se extiende hasta finales de su mandato en el año 1978. Durante esta tercera etapa, la
economía dominicana sufrió los avatares del aumento del precio del petróleo, lo que provoco una
deceleración del crecimiento. Así vemos como la tasa de crecimiento del PBI, pasa de un formidable
12.1% en 1973, a 5.2% en 1975, cuando todo parecía indicar que la economía dominicana necesitaba
con urgencia de un cambio de orientación y de nuevos estímulos, a la luz de los cambios que se
habían producido en la economía internacional.

4. De hecho, Balaguer fue el gran constructor. Concentro el grueso de las construcciones en los
centros urbanos, especialmente la ciudad capital, a la cual le cambio su fisonomía. Esta gran
concentración del gasto publico en inversiones se produjo a expensas de una virtual congelación de
los salarios de los servidores públicos, así como, del descuido de una serie de servicios sociales
esenciales, lo que era necesario para paliar la desigual distribución del ingreso que intensifico el
propio modelo de desarrollo adoptado. Con la reforma de las leyes agrarias trato de eliminar el
latifundio y elevar la productividad del campo, asentó campesinos a través del Instituto Agrario
Dominicano y concedió préstamos. Sin embargo fue la Industria Azucarera la que más aporte dio a la
economía de la nación. Otra cosa que no podemos dejar de mencionar es la política de construcción
que llevó a cabo en todas las provincias. Balaguer procedió a fortalecer el aparato económico
nacional. Su política económica se basó en el fomento del sector agrario, incentivo de la producción
industrial y estímulo a la inversión extranjera. El modelo fue aprovechado con los precios
relativamente bajos del petróleo, pero altos para el café, azúcar, cacao. El grueso de los fondos del
presupuesto estuvo dirigido hacia la agricultura debido a la necesidad de cubrir la demanda interna y
evitar las importaciones. Se introdujeron las leyes agrarias que aplicarían una reforma en el sector
agrícola; estas leyes protegían al pequeño campesino por el Estado. Fueron rechazadas por los
latifundistas, y su puesta en práctica resultó muy limitada. La ley No. 299 de Incentivo y Desarrollo
Industrial y otras facilidades otorgadas por el Gobierno, respondía al modelo de sustitución de
importaciones que se implemento en la America Latina, impulsadas por el pensamiento de Raúl
Prebisch y otros economistas de la CEPAL. El incentivo industrial fue uno de los propósitos
fundamentales de los gobiernos de Balaguer. Mediante la ley sobre Incentivo y Promoción Industrial
se exoneró del pago de impuesto a las maquinarias y a las materias primas para las nuevas
industrias. El problema con esta ley fue que, como siempre sucede, en nuestro país este modelo se

5. comenzó a aplicar con un desfase de mas de diez años y además, se mantuvo por un espacio de
tiempo más largo de lo aconsejable, hasta el punto de que, ya para finales de ese Gobierno era
impostergable la búsqueda de actividades que pudiesen dar nuevos impulsos a la economía. En poco
tiempo, cientos de nuevas industrias se instalaron. Ya para el 1975 el gobierno se había consolidado
en el poder con gran estabilidad y crecimiento económico. Se estableció una clase media que fueron
personas beneficiadas por concesiones y privilegios que les otorgó el gobierno. Ya para los finales de
la era de los doce años del Presidente Balaguer se caracterizo por mantener una disciplina
monetaria, como lo demuestra el hecho de que el medio circulante solo creció en un 15.3% durante
los últimos 27 meses que le restaban a su mandato. Esto le permitió al gobierno poder paliar esos
años difíciles de la economía dominicana. Sin embargo, esta disciplina monetaria, correcta para las
circunstancias que enfrentaba el país, se tradujo en una significativa reducción del crecimiento
económico de la Nación. Bastaría con recordar, que después de haber experimentado crecimientos
económicos superiores al 10.0% anual en los cinco años anteriores al choque petrolero del 1974, se
redujo a tasas entre el 5.2 y 4.4% en los dos años siguientes, y apenas a un 2.1%, par el 1978. Este
bajo crecimiento era convidado un desastre para la mayoría de los dominicanos en especial para el
sector empresarial que se había acostumbrando a los altos beneficios que acompañaron los años de
bonaza, razón por la cual, con frecuencia, llevaban criticas al Presidente sobre la austera política
monetaria seguida por el Banco Central. Precisamente, una de las debilidades institucionales que
tenía el país en esos años, era que la clase empresarial no entendía las complejidades de la
microeconomía, y por tanto, muchas veces limitaba sus evaluaciones a la

6. políticas económicas del Gobierno, exclusivamente en función del nivel de sus ventas.