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SITUACIÓN ECONÓMICA DE LAS TRECE COLONIAS

Desde el punto de vista económico las trece colonias habían alcanzado cierta prosperidad.

Las ocho colonias del norte basaban su economía en la industria y el comercio, además estaban lideradas por una rica

burguesía. Las cinco colonias del sur eran agrícolas (plantaciones de algodón, tabaco y arroz trabajadas por esclavos

negros) y su clase adinerada estaba compuesta fundamentalmente por terratenientes.

Tanto unas como otras, desde una práctica mercantilista, estaban sujetas al llamado “Pacto Colonial” que las obligaba a

suministrar materias primas a la metrópoli a cambio de recibir sus manufacturas.

La actividad comercial era muy importante. Debido al monopolio comercial de Gran Bretaña, que se reservaba la

exportación de todos los productos coloniales de interés económico y estratégico, las colonias sólo podían comerciar con

ésta y en barcos británicos, a cambio Inglaterra les protegía de sus enemigos. Esto perjudicaba a los comerciantes

americanos, que efectuaban un intenso comercio ilegal para burlar las normas.

El tabaco requería mucha mano de obra, esclava o alquilada, y agotaba la tierra, por lo que era preciso barbechar.

Afortunadamente había tierra en abundancia. Cuando ésta empezó a escasear, se penetró hacia las tierras vírgenes del

oeste. En las colonias centrales se sembraba principalmente trigo, maíz, cebada, centeno, avena, frutas y hortalizas. Los

emigrantes alemanes y holandeses eran magníficos agricultores y la existencia de grandes ciudades garantizaba la

colocación de los productos.

El cultivo del trigo dio grandes excedentes, exportados como harina hacia mercados hispanoamericanos, donde tenían gran

demanda. El éxito de las exportaciones de harinas norteamericanas se debió más a la forma de envasarla que a la calidad

del producto, pues llegaba a los destinatarios en buenas condiciones.

La agricultura en las colonias del norte tropezaba con la dificultad de suelos pobres y se centraba en cultivos de

subsistencia: maíz, legumbres y frutas. Por el contrario, su ganadería era importante, destacando la cría de animales de tiro,

de transporte y de carne o leche. Se fabricaban buenos quesos y mantequillas con destino al exterior.

Otra riqueza de estas colonias era la pesca, que permitía una industria de salazones.
El artesanado atendía las necesidades fundamentales de las

poblaciones. La existencia de minas de hierro y carbón permitió crear abundantes ferrerías para la transformación del

mineral de hierro en metal. También se hicieron algunas fábricas textiles en Massachusetts, así como de papel, de vidrio,

etc. Especial importancia tuvieron la elaboración de rones con melazas traídas de las colonias francesas del Caribe, la

fabricación de sombreros aprovechando las pieles intercambiadas con los indios y la construcción de barcos.

Inglaterra temió un desarrollo industrial que hiciera sombra a sus exportaciones y puso limitaciones al mismo. Prohibió

exportar artículos de hierro (sólo podían exportarse barras de hierro), textiles de lana con destino a la metrópoli o a otras

colonias inglesas (desde fines del siglo XVII) y sombreros (desde 1732). En cuanto a la elaboración de rones obligó a

fabricarlos con melazas de las propias islas inglesas.

El comercio exterior tenía numerosas trabas con objeto de proteger la industria metropolitana. Todo el comercio debía

hacerse en buques ingleses o norteamericanos y con determinados ámbitos señalados. Las Trece Colonias se convirtieron

en el mejor mercado colonial inglés en los años previos a la Independencia, pasando del 16 al 33% del monto global de las

exportaciones. Las colonias realizaban, simultáneamente, un intenso tráfico de contrabando con puertos españoles y

franceses que minaba el negocio inglés. Tras la Paz de París, la Corona inglesa acentuó la vigilancia contra el contrabando,

aumentó los impuestos y pretendió utilizar las colonias como mercado para algunos productos que no encontraban fácil

colocación en su mercado. Esta política condujo inexorablemente a la rebelión de las colonias.

LAS CAUSAS DE LA INDEPENDENCIA

4.2. CAUSAS ECONÓMICAS

Primera edición de la “Declaratory Act”

La última causa apunta a las transformaciones políticas y económicas que


Inglaterra intentó introducir en sus colonias al concluir la guerra de los Siete Años
con Francia en 1763.
El alarmante crecimiento de la deuda británica, como consecuencia de la guerra,
condujo al rey Jorge III a decretar el aumento de las presiones impositivas sobre
sus súbditos de Ultramar. En 1764 la subida que experimentó el impuesto sobre el
azúcar, la autorización de pesquisa general dada a los agentes de aduanas para
registrar los negocios en busca de contrabando, la creación del ejército
permanente y la ley sobre el timbre fueron algunas de las medidas que provocaron
la indignación de los colonos. Éstos convocaron asambleas con el fin de expresar
su protesta y pedir al Rey su derogatoria.

Una de las asambleas más importantes fue la reunión de la Ley del Timbre
celebrada en Nueva York en octubre de 1765. Allí los “Hijos de la Libertad”
sentaron las bases para una acción coordinada ante la Corona y perfilaron los
primeros derechos compartidos de las trece colonias. Aunque el Parlamento
británico oyó el clamor que venía de su posesión americana y suspendió la ley del
timbre, poco tiempo después esta misma institución votaba la “Declaratory Act”,
una decisión que le reconocía el derecho de establecer impuestos “externos” a las
colonias en todos los casos sin excepción. Amparado en este decreto, el
Parlamento en 1767 aprobó tres leyes cuyas disposiciones gravaban el derecho
de importación del té, el vidrio, el papel, el plomo y otros artículos que las colonias
importaban

CONSECUENCIAS DE LA INDEPENDENCIA

 Desde el punto de vista económico, los Estados Unidos de


Norteamérica se liberaron de las trabas mercantilistas que les
imponía la metrópoli cuando eran colonias y se lanzaron a un
proceso de expansión económica y territorial (conquista del Oeste)
que los llevó a convertirse en una gran potencia.

 CONCLUSION
 La Revolución se llevó a cabo antes de que comenzara la Guerra. La
Revolución estaba en las mentes y los corazones de la gente, era un
cambio en sus sentimientos religiosos acerca de sus labores y obligaciones.
Mientras se creyó que el Rey, y toda autoridad que de él dimanaba,
gobernaba con justicia y piedad, de acuerdo con las leyes y la constitución
derivada del Dios de la naturaleza y a él transmitida por sus antecesores,
se sentía una obligación de orar por el rey y la reina, y todas las
autoridades, como los ministros de Dios, lo hacían por su bien; pero cuando
vieron que esos poderes renunciaban a todos los principios de autoridad y
se inclinaban por la destrucción de toda seguridad en sus vidas, libertades y
propiedades, pensaron que era su obligación orar por el congreso
continental, los trece congresos estatales, etc.
 La independencia de los Estados Unidos de América y su Constitución es la
plasmación de las ideas de la Ilustración de una forma real, suponiendo un
cambio radical a nivel socio-político iniciándose la transformación del
Antiguo Régimen por un nuevo sistema donde la democracia y la
separación de poderes son los nuevos pilares de la sociedad.