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UNIDAD DE ENTRENAMIENTO

CLASE #___24 _ MESOCICLO: ___1 ___

MICRO: ___5 _____ ASUNTO: Unidad # 3. Breves


Nociones de Historia del Ajedrez.
FECHA: ___________

GRUPO: perspectivo 9-10 años m-f

OBJETIVOS: Fundamentar sobre la historia del ajedrez en Cuba después


del triunfo de la revolución. Desarrollar la estabilidad de la atención, la
imaginación para contribuir al pensamiento creador. Desarrollar la
personalidad integral en los alumnos.

PARTE ACTIVIDAD PROC . MEDIOS MET INDIC.


DOSIF ORG. METOD
.
REP
TIEM. .
I  Formación
N  Presentación
I  Pase de lista.
C  Breve síntesis de Material
I las efemérides. 10 min. Frontal Suplement 1
A  Orientación de
L los objetivos.

P  Breve historia
R del Ajedrez en
I Cuba. Y su auge
N durante el
C periodo 100 Tablero
I revolucionario. min Mural
P (Ver material Frontal 1-2
A suplementario de
L la clase.)
 Jugar Partidas.

F Recogida de
I materiales.
N Análisis de la 10 min. Frontal 1-2-3
A clase.
L O.T.I
Despedida.
MATERIAL SUPLEMENTARIO PARA LA CLASE #24

CUBA SE TRANSFORMA EN UN GIGANTESCO TABLERO DE AJEDREZ

La victoria revolucionaria del 1º de enero de 1959, propició grandes y


radicales cambios en la vida del país. El ajedrez, por supuesto, no sólo estuvo
exento de ello.
A mediados de ese propio año, el Gobierno Revolucionario
reestructuraba la rectoría de los deportes, creando así la Dirección General de
Deportes (DGD), que de común acuerdo con la Federación Cubana de Ajedrez
(FCA), se encargarían de la realización del Campeonato de Cuba.
Con la creación en 1961 del INDER (Instituto Nacional de Deportes,
Educación Física y Recreación), éste asumió el desarrollo deportivo general del
país, hasta nuestros días.

LOS PRIMEROS AÑOS

Nuevos elementos son incorporados a la lucha por el cetro nacional. En


el segundo semestre de 1959, organizado por la D.G.D. y la FCA dio inicio a la
fase final del torneo, previas eliminatorias en municipios y provincias. La
clasificación de los mismos, no se obtenían por colocaciones finales en los
eventos, sino por el vencimiento de determinados porcentajes logrados,
estipulados con antelación. Otros elementos novedosos a considerar en este
primer evento luego del triunfo popular, fueron el establecimiento de un sistema
de rating. No se realizarían match alguno ya que el ganador del evento, que se
jugaría por el sistema Round-Robin, sería considerado Campeón de Cuba.
También se instauró que, de acuerdo con el porcentaje logrado, serían
otorgados títulos, entre ellos el de Maestro Nacional.
En mayo de 1960, una decena de ajedrecistas, representando a las
provincias de La Habana, Las Villas, Camaguey y Oriente, se dieron cita en la
capital para intervenir en este Primer Torneo Nacional del ajedrez cubano
post-revolucionario.
Eleazar Jiménez, sin perder partida alguna, se hizo del lugar de honor,
reeditando su victoria en 1958, mientras que Eldis Cobo y Juan González,
compartían los lugares 2do. /3ro, correspondiéndole a este trío el inmenso
privilegio de ser nuestros primeros Maestros Nacionales.
Entre los meses de abril y mayo de 1963, se efectuó en La Habana la
segunda versión del magno certamen cubano, esta vez contando con 17
participantes. Nuevamente en calidad de invicto triunfó Eleazar Jiménez, que
superó en un punto al dúo formado por Gilberto García y Francisco J. Pérez.
Por cierto, éste había adoptado recientemente la ciudadanía cubana,
para de esta forma convertirse en el primer MI que intervenía en nuestra lid
mayor. La norma de MN fue fijada en 10.5 puntos, cifras que llegaron a
sobrepasar Gilberto García, Carlos Calero y Rogelio Ortega.
El torneo de 1965 se realizó en el mismo escenario capitalino con 20
jugadores, obteniendo de nuevo el lugar de privilegio Jiménez, sin tener que
inclinar su rey en partida alguna; el 2do. Lugar lo ocupó F.J. Pérez y el 3ro.
Eldis Cobo. Luego de este evento pasaron a engrosar las filas los MN
Francisco Planas y Alejandro Meylán.
Como pincelada curiosa, vale señalar la participación de un niño de 13
años, Omar Trujillo, que se convertía así en el más joven trebejista que
intervenía en los campeonatos de Cuba en muchos años; este Experto
Nacional (EN), logró compartir finalmente los escaños 15to.-16to., al acumular
7 puntos de 19.
El más grande de todos los eventos Round-Robin jamás celebrado en
Cuba, fue precisamente su campeonato correspondiente a 1966. En sus cuatro
fases semifinales intervinieron 55 trebejistas, a fin de obtener su clasificación
para la gran final, donde 25 ajedrecistas aspiraron a convertirse en monarca
nacional.
Tal distinción fue obtenida por Rogelio Ortega que con ¡21 puntos de
24 posibles!, ¡¡invicto!!, logró implantar una marca aún vigente en nuestros
clásicos, al promediar el 87.5% de efectividad. Jiménez, también invicto, ganó
la plata, y Cobo el bronce.
Una idea clara de lo que significó este gran triunfo de Ortega, fue el
hecho de que no se produjo ninguna promoción para Maestro Nacional. Por
cierto, Ortega y Jiménez por sus méritos en este evento, garantizaron su
participación en el Zonal de Caracas en enero/67. También justo es consignar
que, sobre la base de los resultados logrados, entre los primeros jugadores de
la tabla final de posiciones, se constituyó el equipo olímpico de Cuba para la
Olimpiada celebrada ese propio año en nuestro país.
En 1967 se produce un empate en el primer lugar entre Jiménez (invicto
otra vez) y Silvino García (1944), por lo cual hubo de celebrarse posteriormente
un match donde venció 2 x 1 y 6 tablas Eleazar Jiménez; Jesús Rodríguez se
alzó con el 3er. puesto. Por esta vez tampoco los aspirantes pudieron hacerse
de las siglas de MN...
En total participaron 24 ajedrecistas, quienes por primera vez en nuestro
país intervenían en una semifinal jugada por sistema suizo, donde se dieron
cita 69 jugadores.
Para 1968 se producen dos hechos significativos; por primera vez este
evento se juega íntegramente fuera de la capital, específicamente en Santiago
de Cuba (Oriente), Por segunda ocasión consecutiva se producía un empate en
la cumbre, esta vez entre dos jugadores con apellido García, Silvino y Gilberto.
Poco después del match de desempate le brindó a Silvino García su primer
título de monarca cubano, luego de vencer a su rival 6 x 0, implantando así un
récord de difícil acceso. En 3ro/4to. Quedaron abrazados J. Rodríguez y R.
Ortega Se graduó como MN Jorge Chiong.
Matanzas acogió a 20 trebejistas para celebrar en 1969 un torneo que
marcaría un hito en los anales del ajedrez cubano. Por primera vez se
graduaba un trío de MN, donde ninguno de ellos arribaba ¡a los 20 años!.
Así las cosas, Gerardo Lebredo (1950), Juan Fernández (1951) y Román
Hernández (1949), evidenciaron un empuje de la juventud y mostraban serias
intenciones de asegurarse un desempeño más activo y relevante en el
quehacer trebejístico nacional. El triunfo correspondía a Jesús Rodríguez
(1939-?), mientras que Silvino García y Rogelio Ortega, con un punto menos,
se repartían los puestos 2º/3º.
ONCE CAMPEONATOS EN UNA DECADA

La tónica que prevaleció en este decenio con las sedes, fue la de su


diversificación, ello propició una relativa alternancia entre las zonas occidental,
central y oriental, para verse representadas a la hora de escenificar nuestro
torneo mayor.
Como regularidades registradas a lo largo de los años 70, merecen
destacarse, entre otros; la presencia de una veintena o más de jugadores en
cada uno de los campeonatos; su carácter anual; intervención sistemática de
las primeras figuras de nuestro ajedrez y una marcada rivalidad entre
representantes de generaciones distintas, donde pudo colaborarse un lento
pero continúo relevo generacional.
Fue la década del despegue hacia empeños mayores, ya que nuestro
ajedrez creció cualitativamente y cuantitativamente. Recuérdese que desde
1975 hasta 1979, logramos graduar un Gran Maestro (GM) ¡anualmente! y en
total se elevó a 20 la cifra de nuestros MI.
Entre los meses de febrero y marzo de 1970, se realizó en La Habana la
8va. Versión del Campeonato de Cuba, que por varias razones se le ha
considerado como memorable.
Por ejemplo, la edad promedio del trío que ocupó las posiciones de
vanguardia era de 26 años. Silvino, con un punto de ventaja e invicto, venció y
convenció, haciéndose así de su segunda corona nacional. Mientras tanto,
Román Hernández evidenció ser un formidable rival para García, gracias a su
tenacidad y gran dominio de la técnica en las diferentes fases del juego.
Román fue protagonista de un hecho relevante, cuando conduciendo las
blancas en la ronda IV, fue capaz de vencer al MI Eleazar Jiménez,
asestándole así su primer revés en una final nacional desde 1960, luego de
haber jugado 96 partidas éste patriarca del ajedrez cubano, y hacer 77 puntos
(80,2%). Por cierto, todas las expectativas denotaban un claro favoritismo para
que Jiménez luchara por intentar alcanzar su quinta corona, más 16 empates
fueron demasiado para tamaño empeño.
El tercer lugar correspondió al monarca defensor, Jesús Rodríguez, con
13.5 puntos, con solitario revés ante un bisoño, Guillermo García, quien
andando los años haría época en nuestro ajedrez.
G. Estévez consiguió los ansiados 12.5 puntos para convertirse en MN.
Como curiosidad adicional podemos destacar que por primera vez en nuestros
campeonatos coincidían tres de los cuatro MI en ejercicio de sus funciones por
esos tiempos.
El último de los campeonatos nacionales celebrados en la capital del
país en el siglo XX, fue el de 1971. También este evento será recordado por
haber posibilitado la mayor graduación de MN en la historia de esos clásicos,
cuando 5 trebejistas lograron 12 o más puntos, a saber: E.Pérez (1951); M.
Andrés (1952); A. Barreras (1951); C.Junco (1950) y C.A Fernández (1947).
El lugar de honor fue conseguido por Jesús Rodríguez, que sin derrotas
conquistó su segundo trofeo mayor. Empatados en 2º/3º finalizaron el MI Eldis
Cobo y Román Hernández, ambos con similitud en sus casilleros de victorias y
reveses. Por cierto, el MN Gilberto García solamente pactó dos empates en las
21 rondas jugadas, sin embargo, no pudo romper su propia marca impuesta en
1966, cuando hizo igual número de tablas, pero en 24 rondas.
El décimo clásico del ajedrez cubano, en 1972, sirvió para destacar y
reafirmar la figura de Jesús Rodríguez que en los últimos cuatro años había
conquistado tres primeros premios de modo inobjetable; basta acotar que en
los mismo nunca fue vencido por rival alguno, haciendo así mucho más
convincentes sus victorias. En esta ocasión, aventajó en 1.5 a Guillermo
Estévez, ocupante de la 2da. Plaza.

ANALISIS DE LA CLASE # 24