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UNIVERSIDAD DE TALCA

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

COMPARCIÓN DE LA CANTIDAD Y CALIDAD DE SUEÑO EN LOS

TRABAJADORES CHILENOS

Tesis para optar al grado de Magister en Psicología Social

Mención Gestión en Desarrollo de Organizaciones Saludables

AUTORA: Katherinne V. Andrades1


PROFESOR GUÍA: PhD. Héctor Vargas

TALCA – CHILE

2019

1 Psicóloga, estudiante del Magíster en Psicología Social, mención Gestión y Desarrollo de


Organizaciones Saludables de la Universidad de Talca, Chile; Becaria del “Programa de Becas República de
Chile” de la
Agencia de Cooperación Internacional Chilena (AGCID) . Email: kvianeth@utalca.cl
ÍNDICE

DEDICATORIA..............................................................................................................................4

AGRADECIMIENTO.....................................................................................................................5

RESUMEN......................................................................................................................................6

ABSTRACT....................................................................................................................................7

INTRODUCCIÓN...........................................................................................................................8

1. EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN................................................................................8

DISCUSIÓN BIBLIOGRÁFICA..................................................................................................13

1. EL SUEÑO.............................................................................................................................13

1.1 FISIOLOGÍA, CALIDAD E HIGIENE DEL SUEÑO.......................................................13

1.2 EL SUEÑO Y SUS EFECTOS EN LA SALUD.................................................................17

1.3 EL SUEÑO Y SUS EFECTOS EN LA CALIDAD DE VIDA...........................................20

1.4. CALIDAD DEL SUEÑO EN LOS TRABAJADORES.....................................................27

METODO......................................................................................................................................34

1. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN..............................................................................34

1.1. OBJETIVO GENERAL..................................................................................................34

1.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS..........................................................................................34


2. SISTEMA DE HIPÓTESIS....................................................................................................34

3. NATURALEZA DE LA INVESTIGACIÓN........................................................................35

4. TIPO DE LA INVESTIGACIÓN..........................................................................................37

5. POBLACIÓN Y MUESTRA.................................................................................................37

6. VARIABLES, INSTRUMENTOS Y PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS........................38

6.1 CALIDAD Y CANTIDAD DE SUEÑO.............................................................................38

7. PLAN DE ANÁLISIS............................................................................................................40

RESULTADOS.............................................................................................................................42

DISCUSIONES.............................................................................................................................50

PROPUESTA................................................................................................................................52

OBJETIVO GENERAL DEL PLAN............................................................................................52

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:....................................................................................................52

TIPO DE POBLACIÓN................................................................................................................52

DURACIÓN DEL PROGRAMA Y SESIONES..........................................................................52

RECOMENDACIONES................................................................................................................54

A LOS EMPLEADORES........................................................................................................54

A LOS CENTROS DE SUEÑO ACREDITADOS...................................................................55


A LOS FUTUROS INVESTIGADORES.................................................................................56

REFERENCIAS............................................................................................................................57
ÍNDICE DE TABLAS

TABLA Nº 1: OPERALIZACIÓN DE LAS VARIABLES........................................................45

TABLA Nº 2: CARTA GANTT...................................................................................................47

TABLA Nº 3: DISTRIBUCIÓN DE LA MUESTRA POR REGIÓN.........................................48

TABLA Nº 4: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO (TOTAL PAÍS).................................49

TABLA Nº 5: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO DE TRABAJADORES CHILENOS.50

TABLA Nº 6: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO DE TRABAJADORES CHILENOS

SEGÚN SEXO...............................................................................................................................51

TABLA Nº 7: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO DE LOS TRABAJADORES

CHILENOS SEGÚN REGIÓN Y SEXO......................................................................................52


DEDICATORIA

Quiero dedicar con gran afecto y especial cariño a mi bisabuela y madre, a quien también

le agradezco por ser quien formó y esforzó por construir los primeros pilares de mi

formación académica, los cuales me permiten soñar con momentos como este.

Mamá Ana, quizás la vida no nos alcanzó para que celebráramos esto juntas, pero tengo la

confianza en Dios, que donde estés, sientes orgullo y felicidad por verme cosechar lo que con

mucho esfuerzo sembraste.

A tu memoria,

Gracias, por tanto.


AGRADECIMIENTO

Le agradezco a Dios, ante todo pues ha sido bueno dándome sabiduría y fortaleza ante cada

paso que tuve que dar para lograr esta meta.

De igual manera, les agradezco a todos mis familiares y amistades que en la distancia me

sostuvieron y apoyaron en esta travesía.

Con muchas emociones agradezco a Chile, por permitirme esta oportunidad que no solo aporta

en mi desarrollo profesional, sino que me permitió crecer como persona. A su vez en esta

maravillosa aventura me regaló una hermosa familia del corazón, amistades de todas partes del

mundo, hermanos de otras madres que detrás de cada uno quedan historias para recordar siempre.

Debo agradecer la gentileza y paciencia de mi asesor, Dr. Hector Vargas, a quien siempre
acudí con muchas dudas y desinteresadamente compartió su conocimiento conmigo.
RESUMEN

El objetivo fundamental de la presente investigación está dirigido a elaborar una propuesta de

intervención a partir de la comparación de las variables de cantidad y calidad del sueño en los

trabajadores chilenos según su género. El estudio se encuentra estructurado bajo el paradigma

positivista y el enfoque cuantitativo; de tipo correlacional apoyada en un diseño de campo. La

población estuvo constituida por 2993 trabajadores según la Encuesta de Calidad de Vida y

Trabajo (ENCAVI) 2015-2016. Como resultado se obtuvo que las mujeres son las que peor

resultado tienen en términos globales en la higiene del sueño, encontrándose diferencias

relevantes entre los trabajadores y trabajadoras, lo cual hace a los trabajadoras más vulnerables

a verse afectadas por trastornos del sueño. Asimismo, se encontró que la región con peor

higiene del sueño es: Valparaíso y Metropolitana, siguiéndoles Tarapacá, O’ Higgings y Los

Ríos. Se obtuvo que las mujeres son las que peor resultado tienen en términos globales en

relación a los hombres, en donde son las que menos horas duermen, su calidad del dormir es

baja, presentan somnolencia por lo menos una vez a la semana y se les dificulta sentirse

descansadas y repuestas luego de dormir, por lo que se sugiere utilizar los mismos sujetos para

medir ambas variables en próximos estudios.

Palabras claves: sueño, calidad de sueño, género.


ABSTRACT

The main objective of this research is aimed at preparing an intervention proposal based on the

comparison of the variables of quantity and quality of sleep in Chilean workers according to

their gender. The study is structured under the positivist paradigm and the quantitative approach;

correlational type supported by a field design. The population consisted of 2993 workers

according to the 2015-2016 Quality of Life and Work Survey (ENCAVI). As a result, it was

obtained that women are the ones that have the worst result in global terms in sleep hygiene,

finding relevant differences between male and female workers, which makes female workers

more vulnerable to being affected by sleep disorders. Likewise, it was found that the region with

the worst sleep hygiene is: Valparaíso and Metropolitana, followed by Tarapacá, O ’Higgings

and Los Ríos. It was obtained that women are the ones that have the worst result in global terms

in relation to men, where they have the fewest hours of sleep, their quality of sleep is low, they

are drowsy at least once a week and they find it difficult feeling rested and replenished after

sleeping, so it is suggested to use the same subjects to measure both variables in future studies.

Key words: sleep, quality of sleep, gender.


INTRODUCCIÓN

1. EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN

Desde hace muchos años y en diferentes especies se puede observar que existe un

período de actividad y otro de descanso en donde, generalmente, la actividad se desarrolla a

lo largo del día y el descanso en la noche. Incluso, a nivel fisiológico, el ojo humano es

capaz de percibir mejor los objetos con la luz diurna que con la nocturna. Es por ello que,

según González, Morales, Pineda y Guzmán (2019) cuando se crea la luz artificial, la

actividad humana en el período nocturno también se comienza a desarrollar.

De esta manera, se encuentra en marcha una sociedad que genera cada vez más ideas

y actividades por hacer, quedando el horario diurno insuficiente, creando así una alteración

del ritmo histórico de sueño-vigilia. Sin embargo, dicha alteración no solo es productora de

mayor cantidad de empleos o de mayor producción en las industrias, sino que, a su vez,

genera la aparición de amenazas a la calidad de sueño e incluso llegando a darse casos de

personas con trastorno de ritmo circadiano, anteriormente conocido como trastorno de sueño-

vigilia, caracterizado por alteraciones a nivel biopsicosocial que repercuten negativamente en

el desarrollo pleno de las personas.

En esta investigación, se hizo un estudio orientado a comparar la cantidad y calidad de

sueño de los trabajadores chilenos según su género, con el propósito fundamental de aportar

recomendaciones profesionales en el abordaje de dicha situación.


El sueño es una necesidad fisiológica del ser humano. Es un proceso donde el cuerpo

repone la energía y vitalidad para el buen funcionamiento durante las actividades en estado de

vigilia. Al dormir el cuerpo entra en un estado de reposo donde la percepción y la reacción están

disminuidas como una alteración de la conciencia (Heredia, 2011).

El sueño es importante en el funcionamiento del individuo. La calidad del sueño no solo

tiene que ver con el dormir de noche sino de una adecuada ejecución de las actividades diurnas.

Además, que al descuidar los hábitos de higiene del sueño la persona es vulnerable a padecer

trastornos de sueño, impactando su salud física y mental.

Factores como las pocas horas de sueño y las extensas horas de trabajo son cuestiones

consideradas normales en el mundo moderno laboral, es decir son parte de la nueva cultura del

trabajo; la calidad del sueño no es solo fundamental como factor determinante de la salud, sino

también de las defensas inmunológicas, el rendimiento cognitivo, la salud mental en general y

los ritmos circadianos afectados por el sueño (Foster & Wulff, 2005).

En general, diversos estudios demuestran la relación de los trastornos del sueño, la

calidad del sueño y distintas variables de la salud mental, que esto a su vez deprecia la

calidad de vida (Marín, Franco, Vinaccia, Tobon, & Sandin, 2008), también desarrolla un

deterioro de las capacidades ejecutivas creando condiciones laborales riesgosas.

En relación a ello, diversos autores establecen que existe una fuerte vinculación entre

los procesos de sueño y el estado general de salud física y psicológica de un individuo. En el

presente estudio se abordan de forma bibliográfica diversas líneas de investigación que

versan en torno a las relaciones entre el sueño y la calidad de vida, orientando las diversas
posturas a la desigualdad de género en materia de calidad de sueño presente en los

trabajadores chilenos.

A lo largo de las investigaciones sobre la calidad del sueño, es común encontrar

análisis puntuales sobre la influencia de los diferentes patrones de sueño en la salud y la

calidad de vida, no obstante es poco común encontrar una determinante sobre qué género

(femenino o masculino) es más vulnerable al impacto de estos patrones del sueño,

específicamente en relación a las consecuencias sobre la salud de ciertos cambios en el sueño

que son muy frecuentes en el moderno estilo de vida, de hombres y mujeres.

Hoy en día en Chile, tanto hombres como mujeres se ven expuestos a la privación de

sueño por trabajar en un sistema de turnos rotatorios o de trabajo nocturno, lo cual los expone

con mayor grado a algunos de los trastornos del sueño más importantes como el insomnio o la

apnea. En vista de esta realidad, es de importancia considerar que al sueño como un indicador

del estado de salud de los trabajadores chilenos, y estudios como el presente permiten

establecer estrategias preventivas y de intervención que reduzcan las alteraciones del sueño

redundará en una mejor calidad de vida para los trabajadores.

Siguiendo las líneas del ámbito laboral, se revisan las condiciones que pueden afectar

la calidad del sueño y sus patrones. Así mismo, se documenta sobre la desigualdad en cuanto

a la calidad y cantidad de sueño entre hombres y mujeres, ya que si bien no existe una amplia

evidencia empírica sobre la relación entre la vulnerabilidad según el género y los trastornos

de sueño, la falta de la misma es un motivo alentador para el desarrollo de la presente

investigación.
Dicho esto, esta investigación se justifica en primera instancia en que los factores

psicosociales al día de hoy son temas interesantes de tratar por su posible intervención, la

cual lleva a crear espacios de trabajos seguros para todos. Seguido que, dentro de la literatura

existente, la comparación entre la calidad y cantidad de sueño de los trabajadores chilenos

según su género no es un tema de popular abordaje.

Además, desde la mirada de las organizaciones, se presenta una despreocupación por

la higiene y calidad del sueño, la cual impide conocer los posibles trastornos del sueño que

puedan sufrir los trabajadores y cómo solucionarlos. Es por ello que, al crear un entorno

saludable, se mejora la calidad de vida y a su vez se aumenta la productividad de la empresa

(24Horas-Tvn, 2019).

De igual forma, esta justificación resalta tres aspectos esenciales para su realización.

El primero es el fundamento teórico, que permitirá desarrollar teorías, conceptos y términos

relacionados con el estudio para promover la comprensión sobre cada una de las aristas que

aquí se aborden.El segundo, se hace alusión a la practicidad del estudio que se manifiesta en

la investigación a través de los bancos de datos que al día de hoy se encuentran disponibles,

lo que implica el desarrollo del ejercicio tanto profesional como el de investigador de las

ciencias sociales.

Finalmente, se resalta el aspecto metodológico del proyecto, mediante al desarrollo

del método científico cumpliendo con los pasos y procesos para la obtención de los

resultados. Es importante que la investigación resulte factible frente a los propósitos de la

investigación. En base a lo anteriormente planteado surgen las siguientes interrogantes:


 ¿Cuál es el género, a nivel global, con menor higiene del sueño?

 ¿Qué diferencias existen entre los trabajadores y

trabajadoras?

 ¿Cuál es la región con peor higiene del sueño?

 ¿Qué relación existe entre la higiene del sueño con el género

de los sujetos de estudio?


DISCUSIÓN BIBLIOGRÁFICA

1. EL SUEÑO

El sueño es una necesidad fisiológica del ser humano, es un proceso en el que el

cuerpo repone la energía y vitalidad para el buen funcionamiento durante las actividades en

estado de vigilia. Al dormir el cuerpo entra en un estado de reposo donde la percepción y la

reacción están disminuidas como una alteración de la conciencia (Heredia, 2011).

Según Álvarez (2015), el sueño es un estado fisiológico donde la persona puede

descansar ya sea después de una jornada de trabajo o posterior a actividades rutinarias, de esa

misma manera, forma parte de la vida biopsicosocial del individuo en ámbitos laborales y

sociales. Dentro de la fisiología Guyton y Hall (2011) definen el sueño como el estado de

inconciencia donde el individuo puede ser despertado mediante estímulos, estableciendo así

una diferencia con el estado de coma donde es imposible sacar a la persona de este estado.

Desde ese punto de vista, el concepto de sueño debe ser abordado desde un proceso

fisiológico, el cual es similar a un estado de “inconciencia”, el cual se alterna entre estados de

vigilia durante el periodo de 24 horas. Como se puede observar, el sueño cumple una función

principalmente fisiológica, la cual incide de forma directa en el estado físico y psíquico de una

persona, especialmente cuando la normalidad del sueño se ve alterada por diversos factores que

propician dificultades para dormir o en conductas irregulares asociadas al sueño como por

ejemplo dormir excesivamente o falta de sueño, etc.


El sueño normalmente se clasifica en: sueño REM y sueño de tipo no REM, los cuales se

van alternando en ciclos durante el proceso del sueño. Cada uno de estos tipos de sueño tiene sus

determinadas etapas. El sueño no-REM, comprende 3 etapas específicas, la primera es un sueño

que va desde un estado de vigilia hasta el periodo del sueño, luego una segunda etapa donde se

presenta una lentitud difusa basal (esta etapa representa el 45%-55% del sueño total) y

finalmente, la tercera etapa donde se presentan ondas lentas de amplio voltaje; median te cada

una de estas etapas del sueño no REM avanzan, se duerme cada vez de forma más profunda y se

necesitan mayores estímulos para poder despertar. El sueño REM no presenta etapas tan

específicas sino que se caracteriza por una actividad más desordenada, sin coordinación y con

rápidos movimientos oculares.

1.1 FISIOLOGÍA, CALIDAD E HIGIENE DEL SUEÑO

Según el Ministerio de Sanidad Política, Social e Igualdad de España (2011), la

actividad del sueño, posee características tanto comportamentales como fisiológicas. Las

comportamentales tienen que ver con la postura adoptada durante el descanso, considerando

que durante el sueño se aprecia una ausencia de movimientos voluntarios del cuerpo, es así

que se requiere de un espacio cómodo, sin alteraciones o ruidos y seguro que permita

conciliar el sueño, Durante el sueño se experimenta la disminución de la conciencia y la

reactividad de los estímulos externos, sin embargo es un proceso reversible diferenciándose

así de los estados de estupor y el coma; se asocia a inmovilidad y relajación muscular, con

periodicidad circadiana, su ausencia puede producir alteraciones conductuales y fisiológicas

(Carrillo-Mora, Ramírez-Peris, & Magaña-Vázquez, 2013).


A través de la tecnología del electroencefalograma (EEG) se logra estudiar la

fisiología del sueño; donde se muestra de forma gráfica y digital las oscilaciones de la

actividad eléctrica del cerebro los cuales permiten describir las fases del sueño, destacándose

dos: N-MOR y MOR (Carrillo-Mora, Ramirez-Peris, & Magaña-Vázquez, 2013).

Fueron Aserinsky y Kleitman quienes descubrieron estos movimientos oculares

rápidos (REM, por sus siglas en inglés), clasificándolos en dos fases sueño no REM y sueño

REM, esto en circunstancias normales (Arboledas & Campos, 2018). La primera fase (N1)

del sueño NREM tiene como características generales el hecho de que es la más corta y

abarca el sueño más superficial, los ojos se mueven por debajo de los parpados cerrados sin

ritmicidad, la respiración es calmada y la frecuencia cardiaca es lenta, existen algunos

movimientos groseros en busca de posiciones cómodas. Así también corresponde a la

somnolencia donde progresivamente disminuye la actividad muscular e incluso experimentar

sensaciones de caída.

En la siguiente fase (N2) aparecen patrones de la actividad cerebral denominados

husos del sueño, donde físicamente tanto la frecuencia cardíaca como la temperatura corporal

comienzan a disminuir, en esta fase los sueños son raros y no se suelen recordar; las fases 3 y

4 (juntas son N3) son las más profundas y se tiene un sueño reparador, se observa una

actividad cerebral más lenta, así como la ausencia de movimientos oculares. En esta fase los

sueños son ausentes y se identifica como la más importante para la salud (Carrillo-Mora,

Ramírez-Peris, & Magaña-Vázquez, 2013).


En la fase REM se observa la presencia de movimientos oculares rápidos, todos los

tonos musculares disminuyen a excepción de los músculos respiratorios, esfínteres vesicales

y anales; así también la frecuencia cardíaca y la respiración que pueden incluso manifestarse

irregularmente al punto de aumentarse. En esta fase se producen las ensoñaciones y la

persona al despertarse puede recordar dichas imágenes (Carrillo-Mora, Ramirez-Peris, &

Magaña-Vázquez, 2013).

Los ritmos circadianos son los que se suscitan aproximadamente cada 24 horas el cual

depende de distintos factores, siendo el hipotálamo anterior el responsable de regular el ciclo

sueño-vigilia a través de la sintetización de melatonina liberada al percibir luz en la retina

(González, Morales, Pineda, & Guzmán, 2019).

La literatura permite establecer patrones de sueño, tipificándolos en tres grupos

específicamente, siendo la primera denominada como sueño corto para quienes duermen

menos de 5 horas y media diariamente, sueño largo a quienes duermen más de 9 horas y

sueño intermedio a quienes duermen en 7 y 8 horas, incluso se puede establecer una cuarta

categoría caracterizando a sujetos que presentan inconsistencia en sus hábitos de sueño

(Moorcroft, 1993).

A la calidad del sueño no solo se alude al hecho de dormir bien durante la noche, sino

también abarca al buen funcionamiento diurno de la persona, estableciendo una comparación

de distintos parámetros cuya función va dirigida a ser indicadores fisiológicos para detectar la

presencia de alteraciones del sueño. Entre estos se considera la somnolencia y la ingesta de

medicamentos ya sean para conciliar el sueño o mantenerse despiertos.


El dormir bien, es relevante para la salud tanto como practicar deportes y mantener

una alimentación saludable, ya que permite al individuo desarrollar eficazmente sus

actividades diarias, permeando los niveles de estrés y estabilizando los estados de ánimo. Por

consiguiente, el espacio para el descanso debe ser un hito fundamental, aún en el ritmo

acelerado al cual nos lleva esta época del modernismo.

La mala calidad de sueño se manifiesta a través de dificultades en la visión,

sensibilidad a la exposición de la luz, sensación de ardor en los ojos al trabajar frente a

dispositivos digitales (pc, laptop, celulares), reducción de la capacidad de lectura y de la

concentración, sensación de cansancio constante, problemas gástricos, falta de energía y mal

humor e irritabilidad. (Universidad Rafael Landivar, s/f).

La higiene del sueño se refiere a conductas o hábitos que favorecen la conciliación del

sueño, insistiendo en las consecuencias negativas que causan los problemas del sueño en los

procesos cognitivos, como la memoria, razonamiento lógico-matemático y la concentración,

se promueven lo siguiente: evitar el consumo de sustancias y alimentos que puedan causar

insomnio; realizar ejercicio físico periódicamente; crear un entorno adecuado para el sueño

como ventilación, temperatura, iluminación (apagar la luz para dormir) y limpieza de las

habitaciones así como la ingestión de comidas, preferiblemente consumir pocos

carbohidratos, al menos una hora antes de ir a la cama y utilizar la habitación solo para

dormir; mantener horarios regulares o patrones de sueño para levantarse y dormir (González,

Morales, Pineda, & Guzmán, 2019).


La somnolencia, o tendencia a quedarse dormido, se considera como uno de los

principales síntomas de diversas patologías del sueño. La causa más común de la

somnolencia es la privación del sueño, otras de las causas pueden ser el efecto no deseado de

medicamentos, síntomas de depresión y/o rinitis alérgica. (Rosales & Rey de Castro, 2010).

Según el conceso de investigadores y clínicos la somnolencia es una necesidad básica

donde, en una situación normal, es el resultado del ritmo circadiano. Su origen es patológico

cuando se causa por una alteración del sueño que provoca un déficit de sueño. (Silver (2006);

Shen, Barbera, & Shapiro, 2006).

1.2 EL SUEÑO Y SUS EFECTOS EN LA SALUD

Son diversos los estudios que relacionan los hábitos de sueño con la salud, logrando

evidenciar que quienes duermen entre 7 a 8 horas presentan mejores condiciones de salud

Kojima y otros (2000). Entre estos estudios hay de tipo transversal y longitudinal, diversidad de

grupos etarios, aunque predominan los estudios con adultos mayores sanos, lo cual es un

inconveniente porque es más probable que presenten problemas de sueño. Miró, Iáñez, & Cano-

Lozano (2002). Sin embargo, algunos estudios sustentan que los adultos mayores sanos no

presentan diferencias, en cuanto a la salud, relacionadas con los hábitos del sueño frente a los

jóvenes.
Las enfermedades que más se relacionan con la falta de horas de sueño son la diabetes,

problemas de memoria, aumento de la presión sanguínea y obesidad entre los jóvenes según

Hobson, (citado por Miró, 2002); estas condiciones médicas prevalecen también en población

adulta donde incluso se agravan los riesgos de sufrir accidentes cardio y cerebrovasculares

relacionados a estos padecimientos de salud.

Kripke, Simons, Garfinkel y Hammond (1979) son pioneros en estudiar nexos entre

estas dos variables, específicamente entre la mortalidad y patrones de sueño, en un estudio que

pretendía establecer el riesgo de padecer cáncer. Luego de 6 años de haber concluido el estudio,

se consultaron quiénes, de los sujetos participantes, habían fallecido y sus causas, siendo estas

últimas haber padecido de algún tipo de cáncer y enfermedades crónicas, encontrando que

quienes mantenían patrones de sueño intermedios representaban el mínimo de mortalidad,

aumentando la cifra al doble entre quienes duermen menos de 4 horas y aumenta notablemente,

respecto a los primeros, en quienes habitúan periodos largos de sueño.

Por su parte, Mahon (1995) indica que el sueño varía a lo largo de la vida,

experimentando cambios relevantes en la infancia y la vejez. En su estudio, donde se evaluó a

jóvenes desde 12 a 21 años para establecer la relación de los índices de calidad y cantidad de

sueño frente a la salud percibida, los grupos entre 12 a 14 y 18 a 21 años no mostraron relación

entre estas variables, sin embargo, el grupo entre 15 a 17 años correlacionó negativamente ante

la alteración del sueño inverso a la salud y la efectividad del sueño generó una relación

positiva., resaltando que la relación más fuerte se obtuvo entre los índices de calidad de sueño

vs salud, no así entre los índices de cantidad vs salud percibida. Es decir que, los resultados de

este estudio indican que la calidad de sueño es más relevante para la salud que la cantidad de

horas entre los jóvenes estudiados.


Considerando las adaptaciones que se ven obligadas a hacer las personas a razón de sus

actividades laborales y particulares, Splegel et. al (1999) estudiaron los efectos de la restricción

de horas de sueño nocturno en la salud de un grupo de 11 hombres en edades entre 18 y 27 años.

El estudio fue de corte experimental donde semanalmente se hicieron cambios de los patrones

de sueño, una semana con cada patrón. Además, se realizaron previos análisis clínicos en cuanto

a la actividad tiroidea, metabólica y balance simpático-vagal.

Se obtuvo como resultado que, los periodos cortos de sueño, impactaron negativamente

el metabolismo de los carbohidratos y funciones endocrinas, generando alteraciones en los

niveles de glucosa, por ejemplo. Se concluyó que, las personas necesitan unas 8 horas de sueño

nocturno para que sus procesos vitales no se vean acelerados, los cuales producen un

envejecimiento prematuro.

Kojima et. al (2000) relacionó las tazas de mortalidad y patrones de sueño,

específicamente la calidad de sueño y a los sujetos se les tomó exámenes médicos rutinarios.

Este estudio dio seguimiento por 11.9 años, dando como resultado que los hombres

(M=2438) con patrones de sueño corto y largo tenían relación con las tazas de mortalidad

frente a los que dormían entre 7 y 8 horas. En cuanto a las mujeres se desconoce las razones

por las que no se encontró relación entre las variables del estudio.

En esta misma línea, Kripke et. al en el 2002, reevaluaron su estudio de 1979, donde

hallaron que quienes dormían unas 7 horas diarias tenían mayores expectativas de vida.

Concluyendo que incluso dormir 6.5 horas bastan para mantener una vida saludable, mientras

que dormir menos de 4 horas y más de 8 horas diarias aumentan los riesgos de muerte

prematura. Como se describe en este apartado los efectos del sueño sobre la salud física son
evidentes desde la ciencia estableciendo una relación entre este y las distintas dimensiones de

la salud vital.

1.2 EL SUEÑO Y SUS EFECTOS EN LA CALIDAD DE VIDA

Para esta investigación, es importante explicar lo que significa la calidad de vida ya

que uno de los instrumentos a utilizar es el ENCAVI que mide dicha variable y a partir de ese

instrumento serán extraídos los ítems referentes a la calidad y cantidad de sueño para poder

analizar su diferencia según el género de los sujetos estudiados.

El concepto de calidad de vida se define, según la Organización Mundial de la Salud

(OMS) (s/f), como la percepción que un individuo tiene de su lugar en el contexto de la

cultura y en el sistema de valores, considerando sus objetivos, expectativas, normas e

inquietudes. Desde hace algún tiempo el concepto de calidad de vida ha empezado a ser

relevante con mayor frecuencia en el rubro de las evaluaciones en salud o como medida de

bienestar (Urzúa M & Caqueo-Urizar, 2012). Según Moyano Díaz (2018), la calidad de vida

incluye situaciones como la satisfacción con la vida en general, relaciones interpersonales,

familiares entre otras circunstancias como el bienestar de la salud, el trabajo y el medio

ambiente.

En un estudio observacional transversal realizado en la Región Metropolitana y de

Valparaíso en Chile, se asoció la calidad de vida y la cantidad de sueño en adultos mayores

Durán, y otros (2014) donde en la primera etapa se entrevistó a 1,070 adultos mayores (AM)

voluntarios de las regiones antes mencionadas, de 60 años o más, reclutados en centros de


AM y que pertenecían al mismo nivel socioeconómico y autovalente, resultando excluidos 95

AM porque estaban bajo tratamientos farmacológicos que pudiesen generar efectos

secundarios sobre el sueño.

Se le aplicó a la población de AM restante la encuesta “Estilos de Vida y Promotor de

Salud” (EVPS) la cual permitió evaluar dimensiones como la autorrealización,

responsabilidad en salud, ejercicio, nutrición, apoyo interpersonal y manejo del estrés en una

escala de Likert de 4 puntos (nunca, a veces, frecuentemente, siempre) donde a mayor puntaje

mejor EVPS tiene el evaluado.

También se aplicó el cuestionario de calidad del sueño de Pittsburgh para determinar

la cantidad de sueño habitual durante la semana. Entre los principales resultados de este

estudio figura el hecho que los AM que duermen entre 7.0 y 8.5 horas presentan mejores

resultados de calidad de vida, autorrealización, responsabilidad por su salud y la actividad

deportiva, apoyo interpersonal y manejo de estrés.

Otro de los resultados relevantes es que dormir menos de 7 horas diarias afecta de

forma negativa casi todas los subdimensiones de la calidad de vida, menos la nutrición.

Varios estudios han encontrado similares resultados en población de adultos mayores (Lima,

Barros, & Alves, 2012).

En otra investigación realizada recientemente en 97 AM, utilizando actigrafía, mostró

que los sujetos que duermen menos de 7h, o que tienen al menos 2 despertares por la noche,

presentan un deterioro en el rendimiento funcional durante el día Durán y otros (2014).


Otro estudio analiza los parámetros subjetivos de sueño y su relación con el estado de

ánimo distócico (depresión) en estudiantes universitarios. Encontrándose relación entre el

estado de ánimo distócico con la cantidad y calidad de sueño; destacando que quienes

duermen menos de las horas necesarias diaria presentaban mayor relación en la fase más

distócica, mientras que en la depresiva se relaciona con la latencia, la regularidad del sueño

con la satisfacción con calidad de sueño y el número de despertares nocturnos (Cano, Miró,

Espinosa-Fernández, & Buela-Casal, 2004).

Pilcher, Ginter y Safowsky (1997) miden la influencia de la cantidad y calidad de

sueño sobre la salud, bienestar psicológico y somnolencia, midiendo variables en dos

momentos diferentes del semestre, donde en uno de estos la tensión era mayor que en el otro.

Obtuvieron como resultado mayor relación de las variables salud, bienestar psicológico y

somnolencia con la calidad de sueño que con la cantidad. Puntualmente, se aprecia una

relación negativa entre calidad de sueño y quejas físicas, tensión, depresión, ira, fatiga y

confusión. En el segundo estudio (menor tensión) se relacionó también con bajo afecto

positivo y poca satisfacción con la vida.

Finalmente Zeitlhofer et. al (2000), correlaciona la calidad de sueño y la calidad de

vida en jóvenes mayores de 15 años, empleando la escala de Pittsburg y el Índice de Calidad

de Vida, donde resultaron con mejor calidad de vida los buenos dormidores (8.3-8.5) frente a

los malos dormidores (6.9-7.3), destacando que de las 7 dimensiones de la PSQI, tres

arrojaron correlaciones negativas respecto a la calidad de vida global: alteraciones del sueño,

calidad de sueño subjetiva y disfunción durante el día.


En base a la evidencia antes señalada sobre la relación del sueño y la calidad de vida,

son muchos los estudios que vinculan como causales las condiciones de trabajo, donde se ha

comprobado su efecto al dificultar la concentración, dar paso a la irritabilidad y a la

disminución productiva en el trabajo, ya sea por la pobre calidad de sueño o por el sueño

insuficiente.

En esta misma línea, Grimaldo & Reyes Bossio (2015) proponen que la adaptación de

horarios a causa del trabajo que ejercen los trabajadores ha alterado su calidad de vida

respecto a la salud, no obstante, esta alteración se puede extrapolar a posibles factores de

riesgo psicosocial. Es por ello que el concepto de calidad de vida se llevó al entorno laboral,

dada la existencia de trabajos deficientes, lo cual emergió una preocupación desde la

psicología en países europeos y Estados Unidos de América (Moyano Díaz, 2012).

Es así como, García y González (1995), sugieren que la calidad de vida laboral es la

experiencia de bienestar originaria del equilibrio que percibe el individuo entre las demandas

o cargas de trabajo desafiante, intensa y compleja, y los recursos (psicólogos,

organizacionales y relacionales) con los que cuenta para afrontar esas demandas.

Según Moyano Díaz (2018) el concepto de calidad de vida laboral es

multidimensional, por lo que se articula al balance entre las demandas de trabajo y la

capacidad perceptiva de afrontarlas buscando el equilibrio entre las ámbitos familiares,

laborales y personales. Así mismo puede definirse como un proceso donde las funciones

laborales se esquematizan objetiva y subjetivamente, en aspectos operacionales como

relacionales, creando un contexto en pro del desarrollo del individuo (Casas, Repullo,

Lorenzo, & Cañas, 2002).


Por su parte, Sierra, Delgado-Domínguez y Carretero-Dios (2009) indagaron sobre la

influencia de la calidad del sueño sobre variables psicopatológicas, específicamente en una

población de trabajadores sometidos a turnos rotativos comparada con otros de turno normal,

en esta ocasión los participantes también contestaron el cuestionario de Pittsburg (PSQI), el

cual adicional al índice global también genera puntuaciones en siete dimensiones del sueño:

calidad subjetiva, latencia, eficiencia, alteraciones, uso de medicación hipnótica y disfunción

diurna. Así como el cuestionario de 90 síntomas-revisado, el cual permite obtener

puntuaciones en nueve dimensiones psicopatológicas como: somatización, obsesión-

compulsión, sensibilidad personal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica, ideación

paranoide y psicoticismo.

Los resultados generales indican elevados niveles de psicopatologías y una mala

calidad de sueño. Específicamente, los trabajadores con turnos rotativos presentan un índice

de calidad de sueño superior (a mayor índice peor calidad de sueño) (M=8.09; DT=3.43)

indicando que presentan peor calidad de sueño sobre los que trabajan en turnos de horario

normal (M=5.72; DT=2.77), esta comparación dio resultados significativos. En todos los

casos, los trabajadores de turnos rotativos mostraron diferencias significativas en cuatro

dimensiones del PSQI, resultando con peores puntuaciones la calidad subjetiva del sueño,

latencia sueño, perturbaciones del sueño y disfunción diurna.

Los resultados del SCL 90-R indican diferencias significativas, entre el grupo con

mala calidad del sueño (trabajadores de turno rotativo) y el grupo con buena calidad de sueño

(trabajadores con horario normal), en todas sus escalas. Al ejecutar un análisis de

multivariado de la varianza, MANOVA, donde se empleó como factor fijo el horario de

trabajo (rotatorio/mala calidad frente a fijo/calidad del suelo) y las dimensiones del SCL 90-R
como variables dependientes, donde se manifiestan un efecto significativo sobre las variables

psicopatológicas.

En el análisis de los resultados por dimensión, las variables más afectadas son

somatización y ansiedad, finalmente, este estudio pone en evidencia lo contrastado por

Czeisler y otros., (2005) y Medina (2005), los cuales explican que los trabajadores sometidos

a turnos manifiestan peor calidad de sueño que quienes siguen una jornada normal de trabajo

y estos, a su vez, reportan altos índices en dimensiones psicopatológicas.

Por su parte, Téllez y otros., (2015) al estudiar los trastornos del sueño relacionados a

la calidad del sueño, estrés y depresión en trabajadores de turnos rotativos y fijos,

encontraron mayores trastornos en quienes rotan sus jornadas laborales además reportan peor

calidad del sueño y mayor puntuación de depresión ante el otro grupo. Como se mencionó

previamente la calidad del sueño es determinante para el buen funcionamiento diurno de las

personas. Los investigadores aclaran que los niveles de depresión se encuentran dentro de los

rangos de depresión mínima, lo que evidencia que ésta no es causal de los trastornos de sueño

reportados

Esta información deja en evidencia los factores psicosociales y de riesgo laboral a los

que pueden estar expuestos los trabajadores con deficientes higienes de sueño, así como la

vulnerabilidad a sufrir accidentes laborales o el desarrollo de enfermedades profesionales,

afectando la calidad de vida laboral. Escalando un poco más, tal como se explicó antes, la

salud mental también impacta la calidad de vida de las personas por lo que el deterioro a

causa de trastornos de sueños generados por las jornadas laborales deben ser cuestiones a

valorar por las organizaciones.


En otro estudio sobre la influencia del trabajo en determinantes de somnolencia en

conductores ferroviarios Cotrim y otros (2007), donde se encontró una alta prevalencia de

somnolencia entre los trabajadores del turno nocturno, también se asoció con la calidad del

sueño, la satisfacción laboral, percepción de fatiga, demandas del trabajo y la edad. Estos

resultados fueron producto de la aplicación de una encuesta de tipo transversal la cual fue

desarrollada acorde a la literatura encontrada y constó de 4 partes: datos sociodemográficos,

trabajo por turnos, percepción de fatiga, características del sueño y somnolencia.

También se aplicó el Índice de Habilidad Laboral y el cuestionario psicosocial de

Copenhague, donde el índice de capacidad de trabajo obtuvo un buen nivel con un puntaje de

41.24, estos resultados- prevalecen para el 86.5% de los trabajadores frente al 13.5% quienes

presentan capacidad de trabajo reducida. Por otro lado, el cuestionario psicosocial de

Copenhague indica que los trabajadores perciben altas demandas cognitivas (3.92 ±0.57).

Al evaluar la fatiga, el turno laboral, la somnolencia y calidad de sueño, después del

turno nocturno presentaron menos horas de sueño frente a los turnos de la tarde, donde el

37.9% durmió 5 horas o menos; también se presentó peor calidad del sueño 78.4% y a lo largo

del turno la percepción de fatiga (83.3&) y la somnolencia (72.2%) mostraron mayor

prevalencia. Aunque la influencia de la somnolencia sobre el rendimiento laboral fue bajo o

muy bajo (68.1%), quienes puntuaron entre moderado, alto y muy alto (31.69%), indican que

ésta les afecta al distraerse (51.5%), la lectura de información gráfica (20.6%), apertura de las

señales de tráfico C (20.6) y prioridades del paso del tren (9.3%).


Los factores psicosociales fueron predictores en los casos de la somnolencia matutina

a medida que aumentaban las demandas cuantitativas y la satisfacción laboral disminuía en

quienes reportaron somnolencia vespertina y nocturna. Estos resultados también fueron

hallados por Parkes Cotrim y otros (2007 ) quien, además, mostró que la duración del sueño

disminuye inicialmente a medida que aumenta la edad, llegando a 6.4 h por día entre los 44 y

49 años, lo que concuerda con el estudio de Conway, Cotrim y otros (2007) donde el trabajo

nocturno era un predictor de insatisfacción laboral.

En cuanto a la relación de la calidad de vida profesional y sueño Grimaldo & Reyes

Bossio, (2015) encontraron que en el grupo etario de 31 a 40 años de 0.26, al aplicar la Escala

de Calidad de Vida Profesional de Cabezas (1998) y un cuestionario de sueño y reposos

diseñado para los fines del estudio. Confirmando de alguna manera que tener buenos hábitos

de higiene del sueño son relevantes para la calidad de vida y al parecer esto tiene más

relevancia entre el grupo destacado, probablemente porque en esta etapa vital los intereses son

de otra índole, además que las necesidades higiénicas o básicas están de alguna manera

cubiertas (Baldi & García, 2010).

1.4. CALIDAD DEL SUEÑO EN LOS TRABAJADORES

Al hablar de “calidad del sueño”, se debe considerar una diversidad de elementos

enfocados principalmente en qué se entiende por calidad en relación al sueño. En este sentido, la

calidad del sueño se analiza desde la evaluación de las horas de sueño (cantidad de sueño) y la

dinámica diaria del individuo, principalmente su desempeño laboral.


Más allá de las exigencias del mundo modernos, la sociedad actual es consciente del gran

impacto que tiene el sueño sobre la vida de las personas. En este sentido, la sociedad es

conscientes de que los efectos del sueño no se limitan únicamente al organismo y a la necesidad

fisiológica de restauración neurológica, también se conoce que la falta de sueño incide de forma

directa en el desarrollo y funcionamiento físico-conductual de un individuo, específicamente en

rol que desempeña el mismo abordando sus deberes laborales, académicos, familiares, entre

otros.

Desde esta perspectiva, la calidad del sueño constituye un aspecto clínico de enorme

relevancia, especialmente por su incidencia en los trastornos del sueño la sociedad moderna,

como el insomnio, la apnea del sueño, trastornos presentes en los grupos de trabajadores por

turnos, en los cuales se presentan además alteraciones del ritmo circadiano . Todos los riesgos

que representan la falta de sueño representan uno de los mayores problemas de salud de la

sociedad moderna.

Precisamente, el problema de calidad del sueño es global, y a pesar de ser extendido no

se ha comprendido en su totalidad, por lo cual, es de suma relevancia conocer de la forma más

precisa la incidencia de estos trastornos en los trabajadores, así como los factores que los pueden

estar determinando.

En la actualidad, son muchos los factores externos que han influido en la dinámica del

sueño, entre estos la actividad laboral resalta como uno de los principales aspectos sociales que

inciden en el sueño. Fontana y otros (2014) resalta al respecto que “a pesar de los

inconvenientes que traen consigo una mala calidad del sueño, los trabajadores tienden a asumir

que el normal dormir menor”. Este panorama refleja cómo la actividad laboral trastoca la
dinámica saludable del sueño, especialmente aquellos trabajos que implican turnos nocturnos,

guardias rotativas, lo cual representa un factor de riesgo para el higiene del sueño.

Diversos autores han establecido las consecuencias físicas y psicológicas que conlleva en

sí la mala calidad de sueño. Al respecto Tellez y otros (2015) señalan que “los trastornos del

sueño han tenido un aumento de frecuencia en los trabajadores debido a que el mercado obliga a

aumentar su desempeño, lo cual genera mayor presión y horarios inadecuados”. Es así como el

entorno laboral, tomando en cuenta la presión, responsabilidades y horarios, representan riesgos

que influyen de forma directa en la calidad del sueño, generando en la mayoría de los casos

trastornos en el higiene del sueño del trabajador.

En este sentido, es fundamental considerar la situación o entorno del trabajador a nivel

personal en lo cual resalta una diferencia clave según el género. En ese aspecto, Sánchez (2005)

destaca que, en materia personal las mujeres suelen tener mayor carga de responsabilidad en

cuanto a las actividades a realizar en casa, lo cual les resta tiempo para una óptima cantidad de

sueño. Esta idea es de importancia para el presente estudio, el cual se enfoca en abordar las

diferencias que existen entre la calidad y cantidad de sueño de los trabajadores y trabajadoras

chilenas, en donde aspectos como la rutina ordinaria de cada individuo según su género, resulta

un factor de importancia que incide fuera de lo laboral en los trastornos de sueño.

En relación a los trabajos nocturnos y los turnos rotativos, en ello resalta el ritmo del

sueo-vigilia, el cual es regulado a nivel cerebral por el hipotálamo, específicamente por el

núcleo supraquiasmático, el cual además se encuentra regulado bajo el ambiente-entorno, es

decir se sincroniza con el ritmo natural de luz y oscuridad. Todo ello resulta en el ciclo natural
de actividad física en el cual el cuerpo se encuentra (naturalmente) dispuesto a estar activos y

despiertos de día y dormir de noche.

Adaptar la naturaleza del cuerpo a eventos convenientes de la sociedad, como los

trabajos nocturnos y turnos rotativos, es un proceso paulatino en el cual infiere en la función

natural del ritmo circadiano, causando una desincronización entre el ritmo de los sistemas

fisiológicos internos y las exigencias horarias externas. Precisamente, es esta desincronización

la que anudada a la falta de sueño relacionada a los trabajos nocturnos, es la causa principal

de los problemas de salud que se encuentran en los trabajadores y trabajadoras chilenas.

Entre diversas investigaciones al respecto, resalta la del autor Khaleque (1999), quien

realiza un estudio enfocado en analizar el sueño, la salud y el bienestar de 60 trabajadores

matutinos y vespertinos, los cuales se posicionan en una media de edad de 35 años y laboran

bajo un sistema semanal de rotación de 3 turnos. El trabajo de los sujetos de estudio consistía

en ocho horas al día durante 6 días a la semana y un día libre con un ciclo de rotación donde

la primera semana el trabajador debía cumplir el turno de noche, comprendido desde las 22:00

hasta las 06:00, la segunda semana le correspondía el turno de matutino 06:00 a 14:00 y la

tercera semana el turno de tarde de las 14:00 horas hasta las 22:00.

En los resultados del estudio de Khaleque (1999), se evidencia que el horario nocturno es

el más disruptivo de todos en relación a la falta de sueño e inferencias de salud. El sueño en el

turno de noche es más corto que el sueño en el turno de día y de tarde. El pobre sueño durante el

día de la semana con turno de noche puede deberse a las condiciones ambientales desfavorables

para dormir durante el día tales como el ruido circundante, la excesiva temperatura diurna

durante el verano, etc.


Para los resultados del estudio de Khaleque (1999), se considera además la función

natural del ritmo circadiano, el cual se presenta además en el cambio de temperatura, donde el

cuerpo se dispone de forma natural a disminuir la temperatura a su mínimo cuando se acerca

la noche, puesto que es allí cuando se predispone el cuerpo de forma biológica a dormir. La

mayoría de los trabajadores considera que las características de su trabajo nocturno no sólo

alteran su sueño (86%), sino que también crean dificultades en su vida familiar (90%),

restringen su vida social (87%), reducen sus actividades de ocio (91%) y afectan

adversamente a su salud (100%).

En la actualidad es de relevancia el tema de la falta de sueño relacionada los horarios

nocturnos de trabajo, debido al impacto que genera en la salud, por ejemplo puede generar un

aumento del cortisol en sangre, lo cual se considera un indicador de estrés constante. En un

mundo industrializado, es notable el porcentaje de personas que trabajan bajo horarios

rotativos donde se encuentran privados del sueño nocturno situación que genera riesgos a

nivel psicológico y físico para el trabajador.

Entre los principales riesgos de salud que representan los horarios de trabajo nocturno,

destacan:

 Problemas Digestivos

 Problemas Cardíacos

 Alteración de los hábitos alimenticios

 Obesidad

 Mayor consumo de café


 Propensión al aumento del consumo tabaco

 Propensión al consumo de hipnóticos

 Trastornos Inmunológicos

 Trastornos Psicológicos

 Problemas de Sueño

 Desincronización Circadiana

 Problemas de Insomnio

 Problemas de Apnea

Los trabajos nocturnos presentan situaciones de presión, estrés, vigilia y una constante

sensación de prisa que mezclados son factores de riesgo que afectan la calidad del sueño y por

ende la salud, específicamente los altos niveles de estrés laboral que se presentan en estos

trabajos de turno rotativo y nocturno, son otro de los factores que muy frecuentemente se

asocia a alteraciones del sueño.

En el año 2002, Akerstedt y cols, realizan un estudio al respecto con una muestra de

5720 empleados sanos, entre ellos 3250 hombres y 2470 mujeres, todos bajo un marco de

edad entre los 19 y 65 años. La investigación estuvo orientada al estudio de la relación entre

diferentes factores relacionados con el estrés laboral y la presencia de alteración del sueño.

Los resultados de la investigación de Akerstedt y cols (2002), indican que la

existencia de altas demandas laborales, bajo apoyo social y carga física en el trabajo están

relacionadas con alteraciones del sueño. Recalcan además que el trabajo sedentario, el exceso

de tiempo en el trabajo o el trabajo a tiempo parcial no influyen en las alteraciones del sueño.
Asimismo, el estudio establece que las mujeres y las personas de mayor edad son más

vulnerables a los riesgo que representa el estrés laboral para la calidad del sueño y aún más

importante, los autores señalan que “la incapacidad para dejar de pensar en el trabajo durante

el tiempo libre puede ser un importante vínculo en la relación entre el estrés laboral y el

sueño”. Miro, Cano, Buela (2005).

Akerstedt y cols (2002), plantean que las mujeres son más sensibles que los varones al

efecto negativo del trabajo nocturno o por turnos, entre otros factores como: tener más de 45

años, presentar un alto índice de masa corporal y no hacer ejercicio, los cuales son también

factores de riesgos para desencadenar problemas del sueño, acentuados por la carga de trabajo

nocturno.

Se considera que los trabajadores, manifiestan una tendencia a la privación del sueño

autoimpuesta que deriva en algún trastorno del sueño, lo cual produce diversas alteraciones

cognitivas y conductuales que este trastorno implica. Generalmente, los trabajadores con

turnos nocturnos, duerme poco menos de lo asociado a un sueño normal, según sea la

exigencia laboral que conlleven sus asignaciones, la adaptación a este ritmo de trabajo

rotativo y nocturno, que es característico de muchas industrias y áreas de servicio de la

sociedad, representan una serie de responsabilidades para el trabajador que lo predisponen a la

privación de un sueño de calidad, lo cual lo hace más vulnerable al estrés laboral, alteraciones

en los hábitos y calidad de vida, situación que se hace aún más crítica por el poco

conocimiento de comportamientos relacionados con la higiene y calidad del sueño. Lo

anterior, es evidencia de la tendencia generacional de la sociedad actual a permanecer

despiertos por más tiempo; desencadenando una deuda crónica de sueño acumulada que es

imposible de saldar.
1.5. LA FALTA DE SUEÑO Y SUS RIESGOS

La privación o falta de sueño, conlleva a una serie de riesgos físicos, psíquicos y

psicológicos de gran impacto en la sociedad, aun así, se presentan como una situación común en

la actualidad Científicamente, los seres humanos no pueden permanecer más de dos o tres días

sin dormir, debido a que la falta de sueño constante conlleva a trastornos de conducta y riesgos

fisiológicos que al pasar el tiempo se van acumulando y no se recupera fácilmente lo perdido.

Debido a las exigencias de la sociedad en torno a los deberes sociales, académicos,

laborales, etc, el individuo ha ido paulatinamente alterando sus ciclos de sueño para compaginar

con el ritmo demandante de la sociedad actual, es así como frente a la necesidad de permanecer

despiertos por más tiempo, algunas personas se autoimponen un ciclo de sueño restringido.

La falta de sueño es un factor de riesgo amenaza la salud y la vida. Más allá de los

trastornos físicos y psicológicos que acarrea la falta de sueño, la misma tiene una gran

incidencia en las conductas sociales y laborales de los y las trabajadoras de Chile y el mundo

entero. En la literatura internacional la somnolencia asociada a la privación del sueño es un

tema de escaso abordaje pero que no pierde su interés, debido a que las alteraciones que

produce y el continuo cansancio inciden en alteraciones neurocognitivas y psicomotoras que

han sido estudiadas en profundidad.

De acuerdo a diversas investigaciones, los individuos que padecen falta de sueño

disminuyen ostensiblemente su tiempo de reacción, capacidad de juicio y de revisión, tienen

dificultades para procesar la información y presentan pérdida de la memoria a corto plazo.


También se ha descrito la disminución del rendimiento, capacidad de vigilancia y

desmotivación. Pueden presentar conducta agresiva y experimentar breves periodos de sueño

de un tercio de segundo con contenido onírico, episodios también llamados micro sueños.

Finalmente, en situaciones extremas los individuos con trastornos del sueño seden a la

necesidad fisiológica de dormir viéndose expuestos a grandes riesgos. En el caso de aquellos

individuos que sufren de apnea del sueño e hipopneas, tienen mayor riesgos estadístico de

sufrir accidentes laborales o fuera de lo laboral, siendo entonces una situación no solo de

interés investigativo sino de pronto accionar.

En un estudio realizado por Rosales (2009) se observó una diferencia de más de tres

horas entre las horas de sueño informadas por el trabajador los días laborales comparado con

los que descansaba. Considerando que la pérdida o privación del sueño es acumulativa y que

esta conlleva a un déficit del mismo, es probable que los individuos estuvieran recuperando el

déficit de los días de descanso, algo que se observa en otras poblaciones que experimentan

privación crónica del sueño. Asimismo, cerca de la mitad de los trabajadores había dormido

menos de 7 horas, en las 24 horas previas al día de la encuesta, hábito que puede afectar el

buen desempeño al día siguiente.

Para determinar la influencia de los niveles de estrés, trastornos de sueño y carga

organizacional en los trabajadores bajo sistema de turnos, Navarrete y otros (2017) realizaron

un estudio correlacional para describir estas variables. Los resultados indican que los

trabajadores con presencia de trastornos del sueño a causa del turno rotativo, presentando

correlaciones significativas entre accidentalidad y compensaciones; mientras que el turno

diurno las tuvo entre las variables accidentalidad, estrés y apoyo social. En la evaluación de
riesgo psicosocial este turno refleja un nivel 1 de riesgo, mientras que en el rotativo no

existen.

En una revisión sistemática y meta-análisis. Uehli y otro (2014), señalan que en 27

estudios observacionales los trabajadores con problemas de sueño tienen más riesgo de sufrir

una lesión por accidente que los trabajadores que no presentan problemas de sueño. Entre los

estudios que midieron de la misma forma las problemáticas de sueño se concluye que los

mayores efectos tienen relación con el uso de medicamentos para controlar alteraciones de

sueño, así como los problemas de respiración relacionados con el sueño. Con menos efecto se

relaciona la somnolencia diurna y de manera intermedia la calidad, suficiencia y cantidad de

sueño. Concluyen también que el 13% de los accidentes laborales pueden atribuirse a

problemas de sueño

Entre muchas de sus características, los trastornos del sueño presentes por turnicidad

nocturna laboral, son factores de riesgos en cuanto a los desórdenes del ritmo circadiano, o así lo

establece la Sociedad Americana de los Trastornos del Sueño, la cual coloca a los , los trastornos

del sueño presentes por turnicidad laboral dentro de la categoría de los disomnios, en la

Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño.

Precisamente, se conoce que estos trastornos se producen como consecuencia de los

turnos de trabajo, especialmente aquellos rotativos y nocturnos, guardias prolongadas,

exposición a extensas horas de vigilia, etc, los cuales derivan en síntomas de insomnio y

somnolencia excesiva diurna, la misma que se presenta como un fenómeno relacionado con la

estructura de la jornada laboral.


Este tipo de alteraciones del sueño, asociadas a la actividad continua de interrupción del

ciclo sueño- vigilia, es comúnmente evidente en los trabajadores de servicios hospitalarios. No

sólo en el ámbito hospitalario, sino en cualquier otro sector donde se presentan los horarios

laborales rotativos, se debe considerar los turnos de trabajo como una estructuración de la

jornada de trabajo donde las actividades son divididas en diferentes horarios poco comunes, y

que difieren de la jornada de trabajo común en el resto de la sociedad considerada como normal.

En este sentido, la participación en trabajos con turnicidad laboral induce a trastornos de

la vida social y doméstica, así como a alteraciones del sueño y de los ritmos circadianos. En

comparación a las jornadas de trabajo regulares, se pueden encontrar sistemas de turnos

permanentes y alternantes, así como diferentes turnos de trabajo.

Ciertamente, los estudios de prevalencia de trastornos del sueño en la población

trabajadora chilena son escasos. No existen estadísticas relevantes o de amplio abordaje sobre la

situación de la calidad del sueño de los trabajadores chilenos y mucho menos estudios que

enfaticen la diferencia que se presenta entre trabajadores y trabajadoras chilenas y su falta de

sueño.

Pero esta situación no puede opacar la realidad de los trabajadores y trabajadoras chiles,

en los cuales se presentan trastornos del sueño son frecuencia, aunque no se tenga precisión en

qué grupo de la población de trabajadores sea más elevada la presencia de trastornos del sueño,

si en hombres o mujeres, si es la edad un factor determinantes, etc.

Aun así, las repercusiones del insomnio sobre la calidad de vida son claras (irritabilidad,

mal humor, falta de concentración, deterioro de la memoria y soñolencia diurna). Los pacientes
con insomnio crónico son más propensos a desarrollar trastornos afectivos y a empeorar sus

patologías orgánicas, una realidad presente no solo en Chile sino en el mundo.

Otro aspecto relevante del problema es la percepción o conocimiento que tiene la

población en general acerca del riesgo de padecer estos trastornos del sueño, no es un tema

presente en al opinión pública, por lo cual no es de manejo común entre la población, por lo cual

se torna necesario realizar estudios orientados a abordar la estrecha relación que existe entre la

turnicidad laboral y los trastornos del sueño, la percepción de salud, el estrés y la práctica de

hábitos nocivos para la salud general; y su expresión en un grupo de trabajadores de diferentes

géneros, a fin de precisar la afección de estos trastornos tanto en hombres como en mujeres

trabajadoras de Chile.
METODO

1. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

1.1. OBJETIVO GENERAL

Comparar y describir la cantidad y calidad del sueño de los trabajadores chilenos

según su género.

1.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Comparar y describir la cantidad y calidad del sueño en los trabajadores chilenos.

 Identificar posibles diferencias por regiones y sexo.

 Proponer un programa de mejoramiento de la calidad y cantidad de sueño.

2. SISTEMA DE HIPÓTESIS

H1: Existen diferencias por regiones sobre la calidad y cantidad de sueño de los

trabajadores chilenos

H1: Existen diferencias por sexo sobre la calidad y cantidad de sueño de los

trabajadores chilenos
3. NATURALEZA DE LA INVESTIGACIÓN

El paradigma con enfoque cuantitativo, se caracteriza por privilegiar el dato como

esencia sustancial de su argumentación, representa la expresión concreta que simboliza una

realidad.

Esta afirmación se sustenta en el principio de que lo que no se puede medir no es

digno de credibilidad. Por ello, todo debe estar soportado en el número, en el dato

estadístico que aproxima a la manifestación del fenómeno. Por lo que, el paradigma que se

describe en este enfoque concibe a la ciencia como una descripción de fenómenos que se

apoya en los hechos dados por las sensaciones y no se preocupa por explicarlo.

Palella y Martins (2006) concluyen que el paradigma con enfoque cuantitativo se

fundamenta en el positivismo, el cual percibe la uniformidad de los fenómenos, aplica la

concepción hipotética-deductiva como una forma de acotación y predica que la

materialización del dato es el resultado de procesos derivados de la experiencia. Esta

concepción se organiza sobre la base de procesos de operacionalización que permiten

descomponer el todo en sus partes e integrar estas para lograr el todo.

El positivismo, es considerado desde dos puntos de vista: como método, pues se

aplica a la investigación científica y filosófica; como sistema porque comprende un

conjunto de afirmaciones acerca del objeto de la ciencia. Además, señalan los autores

citados en el párrafo anterior, que esta corriente filosófica quita todo lo indeterminado y

vago, procura ser preciso como la ciencia matemática, rechaza los juicios de valor en

cuanto no se apoyen en certezas y leyes científicas.


Por tanto, considerando lo expuesto, esta corriente paradigmática relega la

subjetividad humana y busca la verificación empírica de los hechos y sus causas, con el

objetivo de establecer leyes universales. La complejidad de todo lo humano se reduce a

variables que cuantificadas y analizadas facilitan el cálculo de la probabilidad estadística,

de que algo ocurra. Precisamente, el positivismo es la base del desarrollo formal del

método científico y de la investigación cuantitativa.

En tal sentido las investigaciones planteadas, atendiendo a los principios de una

concepción positivista, presuponen la aplicación de instrumentos para la recolección de

datos que posteriormente se codifican, tabulan y analizan para concretar conclusiones.

En general, atendiendo a lo planteado por los autores citados, el paradigma con

enfoque cuantitativo es poderoso en términos de validez externa debido a que con una

muestra representativa de la población se puede hacer inferencias aplicables a la población

a la cual pertenece la muestra. Por ende, la investigación que se realiza conforme a los

lineamientos del paradigma con enfoque cuantitativo, es aquella en la que se recogen y

analizan datos cuantitativos sobre determinadas variables, en el caso de esta tesis se recurre

a las Bases de datos o “Big Data” que permiten acceder a la información recabada por una

organización externa, en este caso una encuesta nacional.

Como consecuencia de lo anterior, podemos indicar, siguiendo a Gutiérrez (1996),

que los positivistas buscan los hechos o causas de los fenómenos sociales con

independencia de los estados subjetivos de los individuos. En ese mismo sentido, la

investigación es de carácter cuantitativa, ya que mide numéricamente las características de


los sujetos de análisis de la información, que genere cada uno a través del instrumento de

recolección de datos.

4. TIPO DE LA INVESTIGACIÓN

El diseño de investigación según Sampieri (2010), es el plan o estrategia que se

desarrolla para obtener la información que se requiere en una investigación, y siguiendo las

características presentadas anteriormente, esta tesis es de tipo No experimental, puesto que, se

realiza sin manipular deliberadamente las variables, además es transeccional, ya que se

emplean datos recabados en un momento único con la finalidad de medir y conocer el

comportamiento de la población, es decir, de una exploración inicial en un momento

especifico. Además, tiene un alcance descriptivo ya que pretende la descripción de las

variables y establecer una comparación entre ellas, por lo que este estudio se define en un

diseño transeccional descriptivo.

5. POBLACIÓN Y MUESTRA

Para alcanzar los objetivos de este estudio se utilizó la Encuesta de Calidad de Vida

y Trabajo (ENCAVI) 2015-2016, a través de ella se seleccionaron como muestra a los

individuos que, hasta una semana antes de la aplicación del instrumento, se encontrara

trabajando, siendo un total de 2993 sujetos.


6. VARIABLES, INSTRUMENTOS Y PROPIEDADES PSICOMÉTRICAS

6.1 CALIDAD Y CANTIDAD DE SUEÑO

Para medir esta variable se utilizó la tercera versión de la ENCAVI 2015-2016, la cual

se realizó a través de entrevistas presenciales en hogares sobre un universo que incluyó a

personas de 15 o más años de edad que residen habitualmente en viviendas particulares

ocupadas, localizadas en zonas urbanas y rurales de las 15 regiones de Chile. El trabajo de

campo se realizó entre los meses de noviembre de 2015, y enero de 2016 por el equipo de

terreno de la Dirección de Estudios Sociales (DESUC) del Instituto de Sociología de la

Pontifica Universidad Católica de Chile.

El resultado del trabajo de campo fue una muestra nacional de 7041 personas,

distribuidas en 164 comunas del país. Se calculó un margen de error total de +/- 1,2%. Se

utilizó un sistema de sobredimensión de muestra y de registro de los resultados del trabajo de

campo que permitieron determinar las tasas de respuesta (RR2: 78,7%) y Cooperación

(COOP2: 89,3%) a partir de los criterios establecidos por la American Association for Public

Opinion Research (AAPOR). En ambas bases de datos se pudo obtener la información de

edad, sexo y región, los cuales son los datos socio-demográficos necesarios para los objetivos

de la investigación.
TABLA Nº 1: OPERALIZACIÓN DE LAS VARIABLES

7. PLAN DE ANÁLISIS
En primera instancia se gestionó el acceso de la base de datos de la Encuesta

Nacional de Calidad de Vida y Trabajo (ENCAVI) 2015-2016 a través del departamento

de Epidemiología, División de Planificación Estratégica del Ministerio de Salud.

Posteriormente se revisó la base para ubicar los ítems relevantes para este estudio tanto

para la medición de las variables de sueño como las sociodemográficas, haciéndose la

distinción por región y sexo.

Se seleccionó a los participantes que declararon estar en posesión de un trabajo

hasta la semana anterior a la encuesta resultando un total de 2993 trabajadores. Sobre esta

población censal se realizaron comparaciones de media a través de pruebas t con el

programa SPSS. A su vez, se realizaron comparaciones de media por sexo sobre las

variables de horas de sueño y calidad de sueño; para estas mediciones se aplicó una

prueba de t de students utilizando el software SPSS.


TABLA Nº 2: CARTA GANTT
RESULTADOS

En primera instancia, se describen los datos sociodemográficos del total de la

población donde la distribución por sexo es de 2624 hombres que representan el 37.3% de la

población encuestada y 4417 mujeres representando el 62.7%. La segregación por edad fue

de un 14.2% entre 20-29 años, 15.7% entre 30-39 años, 17.5% y 17.2% entre 40-49 años y

50-59 años respectivamente, en el rango de 60-64 solo un 7.2%. En el único rango etario

donde se encuentran diferencias por sexo fue 30-39 con 12.9% hombres y 17.4% de mujeres.

En la tabla 3 se reporta la distribución por regiones donde la mayoría de los sujetos se

encuentran ubicados en la Región Metropolitana, en la región Biobío y en Valparaíso.

TABLA Nº 3: DISTRIBUCIÓN DE LA MUESTRA POR REGIÓN


Antes de analizar la población objetivo de este estudio, se presenta un reporte

general de las variables de investigación. Según la tabla 4, se puede observar que en todas

las variables de cantidad y calidad de sueño, las mujeres son las que peor resultado tienen

en términos globales y en comparación con los hombres, en donde Ellas son las que menos

horas duermen y su calidad del dormir es peor.

TABLA Nº 4: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO (TOTAL PAÍS)

Entrando en la población objetivo, como panorama general en la tabla 5 se puede ver

que los trabajadores duermen 7.14 horas diarias. La calidad de dormir es buena, el consumo
de medicamentos y la somnolencia está presente menos de una vez por semana. Los

problemas para dormir y la dificultad para sentirse descansado durante el día es poca. Y se

confirma que la calidad del sueño auto percibida en buena.

TABLA Nº 5: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO DE TRABAJADORES


CHILENOS

Cumpliendo con los objetivos de estudio, se compara las variables de sueño de los

trabajadores por género (Tabla 6). Donde se encuentran diferencias significativas en todas
ellas, siguiendo la tendencia de la población general donde las mujeres tienen peores

indicadores de cantidad y calidad de suelo sobre los hombres.

TABLA Nº 6: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO DE TRABAJADORES


CHILENOS SEGÚN SEXO
Continuando con la comparación de las variables de estudio, en la siguiente tabla vemos las diferencias por regiones y sexo de los

trabajadores chilenos.

TABLA Nº 7: CANTIDAD Y CALIDAD DEL SUEÑO DE LOS TRABAJADORES CHILENOS SEGÚN REGIÓN Y SEXO
Según la tabla 9, sobre las horas de sueño, se aprecia que los trabajadores de la región

de Antofagasta, Los Ríos y Aysén son los que más horas de sueño presentan. Asimismo, las

regiones con menos horas de sueño son Valparaíso, Araucanía y la Región Metropolitana

donde las mujeres reportan menos horas de sueño. Sin embargo, solo en la Región del

Biobío se encuentran diferencias significativas entre hombres y mujeres, reportándose

nuevamente que son las mujeres las más afectadas.

Seguidamente se aprecia que en Antofagasta la calidad del dormir es percibida como

"Bastante buena" siendo esta la región con mejor puntuación. Las demás regiones tienen una

calidad del dormir “Buena” según la encuesta y las regiones con dicha valoración son la

Araucanía, Valparaíso y la Región Metropolitana.

En la Región Metropolitana hay diferencias significativas entre los hombres y las

mujeres, en donde estas últimas tienen peor calidad de dormir que los hombres. A su vez, de

forma marginal, en la Región de Tarapacá también existen diferencias significativas entre

ambos géneros, teniendo la mujer peor calidad al momento de dormir.

En relación a la variable de calidad del sueño, en la tabla se observar que la región

con mejor calidad de sueño es Antofagasta, la cual se compara con aquellas regiones de

puntuación muy baja en esta variable como lo son: la Región Metropolitana, Maule y

Valparaíso. Puntualizando en las regiones donde mayor se aprecia la diferencia en la calidad

del sueño según el género, resaltan Tarapacá, Valaparaíso, O`Higgings, Maule, los Ríos y la

Región Metropolitana.
Según la teoría ciertas variables definen calidad del sueño entre ellas la somnolencia,

la sensación de quedarse dormido o dificultad de mantenerse despierto durante el día, así

como también la ingesta de medicamentos para dormir y la manera en que la persona se

siente con energía y recuperado, es por ello que se analizaron las preguntas que la encuesta

ENCAVI 2015-2016 hace al respecto.

Siguiendo con la tabla 9, se puede observar que las medias en todas las regiones

corresponden a que ninguna vez en el mes y al menos una vez a la semana los sujetos utilizan

alguna medicina para poder dormir, presentándose diferencias significativas entre hombres y

mujeres en las regiones de Coquimbo, Valparaíso, O’ Higgins, Maule, Biobío, Magallanes y

la región Metropolitana y, marginalmente, las regiones de Tarapacá y Antofagasta. Una vez

más las mujeres se ubican en peores indicadores.

Se observa que las mujeres de la región de Los Ríos, al menos una vez a la semana

han presentado síntomas de somnolencia. A su vez, se aprecian diferencias significativas

entre hombres y mujeres en las Regiones de Valparaíso, Biobío, Los Ríos, Aysén y

Metropolitana, siendo las mujeres las más afectadas nuevamente.

También se aprecia que los hombres de la región de Arica y Parinacota al menos una

vez a la semana han presentado dificultades para quedarse dormidos en el día y se despiertan

al menos una vez a la semana por las noches. Y las regiones en donde se presentan

diferencias significativas entre ambos géneros son: Tarapacá, Valparaíso, O’ Higgings, Los

Ríos y la Región Metropolitana, siendo las mujeres las que presentan problemas para

quedarse dormidas o tienden a despertarse por las noches al menos una vez a la semana.
Así también se presentan diferencias significativas entre hombres y mujeres en las

regiones: Tarapacá, Coquimbo, Valparaíso, O’ Higgins, Los Ríos y Metropolitana, siendo las

mujeres nuevamente las que presentan al menos una vez a la semana dificultad para sentirse

descansadas y repuestas durante el día.


DISCUSIONES

En el presente estudio se trabajó con una amplia muestra, mujeres y hombres

chilenos pertenecientes al sector activo laboral de la nación, distribuidos por diferentes

regiones del país. El 37.3% de la muestra fueron hombres y el 62.7% restante estuvo

representado por el género femenino, todos con una edad media entre los 40 y 59 años.

Luego de haber analizado los datos de las variables estudiadas, se evidenció que en

relación a ¿Cuál es el género, a nivel global, con menor higiene del sueño?, la muestra

participante reflejó que las mujeres son las que peor resultado tienen en términos globales en

relación a los hombres, puesto que en los resultados se refleja que son ellas las que menos

horas duermen, su calidad del dormir es baja, presentan somnolencia por lo menos una vez a

la semana y se les dificulta sentirse descansadas y repuestas luego de dormir.

Esto permite señalar que en cuanto a calidad, cantidad e higiene del sueño, las

trabajadoras Chilenas padecen las afecciones de los trabajos por turno de forma más puntual

que los hombres, debido a que en la población femenina se presentan más amplitud de

trastorno del sueño provocados por las largas jornadas de trabajo, considerando que al llegar

a casa cuentan con obligaciones que la mayoría que difieren de las actividades domésticas de

los hombres y necesitan de más tiempo, por lo tanto la mujer cuenta con menor tempo para

poder descansar sanamente.


En cuanto a la diferencias existen entre los trabajadores y trabajadoras en relación a

su calidad de sueño, se obtuvo como resultado que la calidad del dormir es “buena” en

algunas de las trabajadoras y “bastante buena” en otras. Asimismo, las trabajadoras, al

menos una vez a la semana toman algún tipo de medicamento para poder dormir. En cuanto

a la somnolencia, se aprecia que son los hombres los que presentan este problema al menos

una vez a la semana y ninguno de los sujetos tiene alguna dificultad para quedarse dormidos.

Por su parte, las mujeres son las que tienen inconvenientes para sentirse descansadas y

repuestas al menos una vez a la semana.

Como se evidencia según los resultados, ambos géneros, tanto el masculino como el

femenino, presentan afecciones en su calidad y cantidad de sueño, no obstante la misma

prevalece en mayor rango en el caso de las mujeres, aun cuando se debe resaltar que

afecciones como la somnolencia son mayormente apreciadas en los hombres, pero son las

mujeres las que manifiestan una dificultad en el sueño, complejidad para descansar y reponer

las energías y la deuda de horas de sueño perdidas.

Dentro del estudio se precisó determinar Cuál es la región con peor higiene del sueño,

datos que se obtuvieron mediante la comparación de resultados de los distintos porcentajes

que arrojaron los participantes de cada zona, mediante lo cual se evidenció que la región con

peor higiene del sueño es la región de Valparaíso y la Metropolitana, siguiéndoles Tarapacá,

O’ Higgings y Los Ríos, puesto que estos lugares se presentan mayor número de casos de

trabajadores que afirman tener dificultades de sueño debido a sus horarios rotativos y turnos

nocturnos.
Tomando en consideración que son estas regiones las más afectadas, la propuesta que

en el presenta trabajo se expone debería estar enfocada de forma más puntual a estas

regiones, puesto que a población de trabajadores de estos lugares necesita de mayor

capacitación y orientación en cuanto a las estrategias necesarias para garantizar una higiene

del sueño, amoldando sus necesidades fisiológicas de dormir al ambiente laboral sin que falle

la una ni la otra, para que puedan seguir cumpliendo con su trabajo y al mismo tiempo cuidar

su calidad de vida propiciando hábitos asertivos del sueño.

Finalmente, se planteó determinar ¿Qué relación existe entre la higiene del sueño

con el género de los sujetos de estudio?, a lo cual se obtuvo que sí existe relación entre las

variables estudiadas y los sujetos de estudio, marcando diferencias en la calidad y cantidad

del sueño según el género de los trabajadores.


PROPUESTA

Plan de Intervención para Promover un sueño saludable de forma equitativa para

las trabajadoras y trabajadores Chilenos.

DESCRIPCIÓN DE LA PROPUESTA

En función de cumplir con el objetivo principal de esta investigación; enfocado en

Comparar y describir la cantidad y calidad del sueño de los trabajadores chilenos según su

género, tomando como apoyo las bases teóricas y metodológicas presentes en la

investigación, se propone diseñar un Plan de Intervención para Promover un sueño

saludable de forma equitativa para las trabajadoras y trabajadores Chilenos.

Para el Diseño del Plan Estratégico se tomó como apoyo principal la información

obtenida de las encuestas realizadas a los entes protagónicos del estudio, trabajadores y

trabajadoras chilenas en las diversas regiones a nivel nacional, además de considerar la

información obtenida a través de la observación de los ambientes laborales con turno

rotativo en cuestión de identificar los riesgos en materia de calidad de sueño a los cuales

se exponen de forma constate los trabajadores y trabajadoras en Chile.

El Plan Estratégico a diseñar se base principalmente en la intervención a través de un

clico de sesiones por medio de las cuales se le brindará a los trabajadores y trabajadoras

información sobre el sueño y sus dificultades, cómo tener una adecuada higiene del sueño y

mostrarles las diferencias presentes entre la cantidad y calidad del sueño que presentan los

trabajadores hombres y las trabajadoras en Chile, a fin de poder promover la equidad e

igualdad, puesto que todo individuo tiene derecho a una apta calidad de sueño.
ÁREA DE INTERVENCIÓN – LÍNEA DE ACCIÓN

La presente propuesta orientada al diseño de un Plan de Intervención para Promover un

sueño saludable de forma equitativa para las trabajadoras y trabajadores Chilenos se encuentra

enmarcada en un área de intervención relacionada con la innovación social, debido a que

plantea un modelo a través del cual se busca generar un impacto cuantificable, además de

ofrecer una solución a la problemática de los trastornos del sueño en los trabajadores chilenos,

el cual es un tema de interés público. Por ello, la propuesta se enfoca en generar un valor

agregado a beneficio de la sociedad, sin interés en la generación de beneficios privados.

La temática de esta propuesta se plantea como una acción que da respuesta a una

demanda social que no ha sido abordada satisfactoriamente por los organismos públicos ni

privados en Chile, para lo cual ofrece un producto que entrega una solución sustentable en

cuanto a la igualdad de género, relacionado a que tanto los trabajadores como las trabajadoras

de Chile tienen el mismo derecho de contar con herramientas y estrategias que le permitan

tener una sana higiene del sueño. Toda esta propuesta va orientada con el fin de generar un

cambio en materia cultural, influyendo en actitudes, valores, estrategias políticas, o procesos

organizacionales.

En relación a la línea de acción que sigue esta propuesta, se puede definir como de

sensibilización y formación, puesto que por medio de ellas busca sensibilizar a la comunidad

empresarial chilena con respecto a los riesgos en materia de calidad de sueño que presentan

los trabajos de turnos rotativos, , además es formadora porque se plantea la ejecución de

talleres de capacitación y motivación para los trabajadores y trabajadoras.


OBJETIVO GENERAL DEL PLAN

Facilitar estrategias y pautas a través de actividades teórico prácticas para tener

una higiene del sueño adecuado.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

 Brindar información sobre el sueño y sus dificultades.

 Enseñar a tener una correcta higiene del sueño.

 Señalar las diferencias encontradas entre la cantidad y calidad del sueño de

trabajadoras y trabajadores chilenos.

JUSTIFICACIÓN DE LA PROPUESTA

La aplicación de esta propuesta de intervención se justifica en la necesidad de abordar

con urgencia y relevancia el tema de calidad y cantidad de sueño de los trabajadores y

trabajadoras chilenas, puesto que los mismos son vulnerables a trastornos del sueño que

impactan no solo en su ámbito profesional o laboral sino también en su ámbito doméstico,

familiar, personal, en si estado de salud y en su psiquis.

Por medio de esta propuesta se desea destacar la importancia que tiene la población

obrera, trabajadora en Chile y en el mundo. La realización de esta propuesta de intervención

va más allá de evaluar la calidad cantidad del sueño en los trabajadores, se espera exponer de

forma oportuna las tendencias en higiene del sueño diferenciando la cantidad y calidad entre

hombres y mujeres trabajadoras en toda la nación.


De igual forma se pretende orientar a las empresas y a los trabajadores en materia de

higiene del sueño, ofreciendo información valiosa y oportuna, así como dinámicas, técnicas,

herramientas y estrategias precisas para poder manejar la vulnerabilidad a la que se encuentran

expuestos los trabajadores y trabajadoras en relación a los turnos rotativos.

TIPO DE POBLACIÓN

Este programa está dirigido a todos los trabajadores y trabajadoras chilenas de

cualquier región.
DURACIÓN DEL PROGRAMA Y SESIONES

El presente Programa está conformado en una planificación de 5 sesiones de 1 a 2

horas de duración cada una.

Sesión Propósito Actividades Recursos Duración

1 Explicar el programa a - Presentación de la Humano:


los participantes y las facilitadora y el grupo. participantes y la
pautas a seguir. - Explicar las facilitadora.
actividades. 1 hora
- Firma de cartas Materiales:
de compromiso de Lápiz, hojas de
participación. papel.

2 Conocer la calidad del - Aplicación del Índice Humano:


sueño de cada de Calidad de Sueño participantes y la
participante a fin de de Pittsburgh (versión facilitadora. 2 hora
resaltar diferencias entre chilena) y el
la calidad del sueño de Cuestionario Dois Materiales:
hombres y mujeres. Masalan. Lápiz,
instrumentos.

3 Enseñar a los - Explicar qué es Humano:


participantes a conocer el sueño y sus participantes y la
sobre el sueño y sus fases. facilitadora.
trastornos. - Explicar los
trastornos del sueño Materiales:
y sus causas. Lápiz, parlante,
- Identificar cuando videos, proyector 1 hora
estamos ante la video beams.
presencia de un
trastorno del
sueño.
- Identificar las
sustancias que puedan
alterar el ciclo del
sueño.
4 Al finalizar la sesión, los - Mostrar ejercicios Humano:
participantes estarán en de estiramiento participantes y la
la capacidad de realizar nocturno. facilitadora.
una serie de rutinas - Mostrar ejercicios
diarias que contribuirá a para la relajación de Materiales: 2 horas
dormir mejor. la mente. Música, parlante,
- Identificar los cronómetro, mat
ejercicios que pueden de yoga.
5 Evaluar la efectividad -realizarse diariamente
Medir nuevamente Humano:
del plan de durante
la calidadladel
mañana.
sueño participantes y la
intervención. de los participantes facilitadora.
con los instrumentos
utilizados en la sesión Materiales: 1 hora
2. Lápiz,
- Realizar feedback instrumentos.
del plan de
intervención
con los participantes.

ESPECIFICACIÓN OPERACIONAL DE LA PROPUESTA


OBJETIVOS ACTIVIDADES

Facilitar estrategias y pautas a través de Realizar el análisis de datos y revisión

actividades teórico prácticas para tener bibliográfica a fin de poder elaborar un

una higiene del sueño adecuado. plan estratégico adecuado.

Brindar información sobre el sueño y sus Elaborar una guía informativa sobre los

dificultades. trastornos del sueño y su relación con la

turnicidad laboral.

Enseñar a tener una correcta higiene del Diseñar un ciclo de sesiones para

sueño. capacitar a los trabajadores sobre la

higiene del sueño.

Señalar las diferencias encontradas entre Diseñar un ciclo de sesiones para

la cantidad y calidad del sueño de capacitar a los trabajadores recalcando

trabajadoras y trabajadores chilenos. que tanto hombres como mujeres tiene el

mismo derecho de disfrutar de un óptima

higiene del sueño.

Por medio del presente cuadro, se muestra la especificación operacional de la

propuesta, la cual expone los objetivos de la misma acompañados de las actividades que se

realizarán para cumplir con cada uno de ellos.


En relación al objetivo general de esta propuesta, el cual se enfoca en el diseño de

un plan que facilitará estrategias y pautas a través de actividades teórico prácticas para

tener una higiene del sueño adecuado, se plantea como actividad la recolección y el

análisis de los datos y revisión bibliográfica, a fin de poder elaborar de forma óptima y

eficaz un plan estratégico que aborde los aspectos referidos en la investigación, esto con

el fin de que mostrar a la comunidad académica y empresarial que si bien los trabajadores

y trabajadoras chilenas son vulnerables a trastornos del sueño, existen formas de

enseñarles a tener una mejor calidad de sueño.

En cuanto al objetivo de brindar información sobre el sueño y dus dificultades, se

plantea como actividad la elaboración de un modelo de guía informativa estratégica, donde se

expongan de forma específica información adecuada y útil para que los trabajadores chilenos

comprendan a que riesgos se encuentran expuestos si no llevan una higiene del sueño

adecuada, la información estará basada en los resultados obtenidos y en la información

recolectada en la investigación. Esto quiere decir que la guía informativa se diseñará

exclusivamente bajo las necesidades que presentan los trabajadores y trabajadoras en Chile, en

materia de calidad y cantidad de sueño y los riesgos que representan sus horarios por turnos-

En relación al objetivo específico de impartir un ciclo de talleres o sesiones de

capacitación-orientación para los trabajadores, se plantea como actividad el diseño y ejecución

de sesiones de sensibilización, formación y educación para la población de estudio,

concientizando a los trabajadores sobre la equidad de género en materia de calidad y cantidad

de sueño, es decir que las mujeres y hombres tienen los mismos derechos para manejar una

justa higiene del sueño más allá de la estructura horaria de sus trabajos.
PRODUCTOS

OBJETIVOS ACTIVIDADES

Facilitar estrategias y pautas a través de PLAN DE INTERVENCIÓN

actividades teórico prácticas para tener

una higiene del sueño adecuado.

Brindar información sobre el sueño y sus GUÍA INFORMATIVA

dificultades.

Enseñar a tener una correcta higiene del CICLO DE SESIONES

sueño.

Señalar las diferencias encontradas entre CICLO DE SESIONES

la cantidad y calidad del sueño de RESULTADOS

trabajadoras y trabajadores chilenos. RECOMENDACIONES

En el presente cuadro se muestran todos aquellos elementos que serán producto de

las actividades planteadas para el cumplimiento de cada uno de los objetivos plasmados

en la presente propuesta. Entre estos productos se encuentra de forma principal el plan

estratégico, el cual es una respuesta al objetivo central de la propuesta en si, orientada a

diseñar un Plan de Intervención para Promover un sueño saludable de forma equitativa

para las trabajadoras y trabajadores Chilenos.


Como respuesta al objetivo de Brindar información sobre el sueño y sus dificultades, se

plantea como producto la creación de una guía informativa sobre el tema, la cual se facilitará a

los trabajadores que asistan al ciclo de sesiones orientadoras que se propondrá más adelante,

la guía contendrá información sobre el sueño, su incidencia en la calidad de vida, los

trastornos de sueó, enre otros temas y estadísticas de interés.

Como tercer y cuarto producto se muestra el ciclo de talleres-sesiones de capacitación-

orientación, el cual es un fruto de la actividad relacionada al diseño y ejecución de talleres de

formación, educación y sensibilización para los trabajadores y trabajadoras de chile, con el fin

de concientizarlos sobre la importancia del higiene del sueño, además se presentan resultados

de la investigación así como recomendaciones para manejar esos riesgos en materia de calidad

de sueño que representan los horarios de turno rotativo. También se enfatizará en cuanto a la

equidad de género y la calidad de sueño, mostrando los resultados de la investigación,

enfatizando que existe diferencias entre la calidad y cantidad de suelo de hombres y mueres

trabajadores en Chile.

RECOMENDACIONES

Basado en los resultados obtenidos, surgen las siguientes recomendaciones tanto para

los empleadores como para los centros de sueño acreditados:

A LOS EMPLEADORES
 Establecer límites en la cantidad de horas trabajadas por 24 horas y por un período de

7 días. Esto debería incluir restricciones sobre cuánto y cuándo se pueden trabajar las

horas extras.

 Establecer un mínimo de 10 a 11 horas consecutivas fuera del trabajo por período de

24 horas laborales para obtener al menos 7 horas de sueño.

 Implementar opciones de programación flexibles.

 Proporcionar un programa de educación del sueño de todos los empleados.

 Promover el uso de siestas cortas durante los descansos de trabajo.

 Establecer sistemas de gestión del riesgo de fatiga.

 Incorpación de factores relacionados con la fatiga en las investigaciones de incidentes,

realizando un sistema de informe anónimo, sin culpas, por incidentes y casi accidentes.

 Establecer un sistema para facilitar que los trabajadores con problemas de sueño, vean

a un proveedor de atención médica o un centro de trastornos del sueño acreditado.

 Proteger el tiempo de sueño de los empleados de turno de noche al no requerir

asistencia a reuniones o atención a las funciones laborales durante el tiempo libre.

 Modificar factores ambientales, como la iluminación, para promover el bienestar y el

estado de alerta de los trabajadores.

 Incentivar el uso del transporte público, especialmente después de un turno largo o

tardío y para trabajadores con desplazamientos más largos. Educar a los conductores
sobre los tramposos de la conducción somnolienta.

 Donde sea posible, aliente el teletrabajo para facilitar más tiempo para dormir.

A LOS CENTROS DE SUEÑO ACREDITADOS

 Informar a las empresas sobre el sueño y los riesgos de salud y seguridad asociados

con el trabajo por turnos y largas horas de trabajo y las estrategias que reducen esos

riesgos.

 Ser un recurso para la evaluación y el tratamiento de los trabajadores y la consulta

para los empleadores.


 Desarrollar y difundir programas de educación del sueño que se puedan proporcionar

en el lugar de trabajo.

 Publicar en los lugares de trabajo local y proporcionar la solicitud del programa.

A LOS FUTUROS INVESTIGADORES

 Se sugiere seguir investigando sobre la relación de estas variables en los

trabajadores chilenos, procurando que la población a utilizar sea la misma para

obtener datos más confiables.


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249-257.
ANEXOS

DATOS SOSCIODEMOGRÁFICOS DE LA MUESTRA

SEXO

37%

HOMBRE
MUJER

63%

EDAD
20.00%

18.00%
17.50% 17.20%
16.00%
15.70%
14.00%
14.20%
12.00%

10.00%

8.00%
7.20%
6.00%

4.00%

2.00%

0.00%
20 - 29 30 - 39 40 - 49 50 - 59 60 - 64
DISTRIBUCIÓN DE LA MUESTRA POR REGIÓN

20.40%
19.90%

10.50%

6.40% 6.10% 6.10% 6.00% 5.80%


5.10% 4.90% 4.60%
3.50% 3.30%
2.30% 2.10%

CÁ LE A S A S S N S A
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