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Este artículo es una publicación de la Corporación Viva la Ciudadanía

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La espada de Damocles: el proceso de paz y


los megaproyectos mineros
Lina Macías
Unidad Económico Social – Corporación Viva la Ciudadanía

“Durante centenares de miles de años, el hombre lucho por abrirse un lugar en


la naturaleza. Por primera vez en la historia de nuestra especie, la situación se
ha invertido y hoy es indispensable hacerle un lugar a la naturaleza en el
mundo del hombre”
Santiago Kolvadloff

Colombia hoy vislumbra un camino de diálogo para la paz, que tan sólo hace
dos o tres años, era imposible de pensar. A pesar del escepticismo de muchos
y el optimismo moderado de otros, es claro que habrán grandes
transformaciones en el ordenamiento del escenario político y social del país,
donde el punto de la agenda de negociación que trata sobre la política de
desarrollo agrario, el acceso a la tierra y la seguridad alimentaria, causará más
de una controversia, ante el avance de la locomotora minera y los grandes
megaproyectos en Colombia pondrá sobre la mesa los límites y alcances de la
negociación hasta donde llega la mediación de diferentes sectores económicos
y políticos, sumado a las altas expectativas que el Gobierno de Santos a
puesto en esta actividad económica. Proponemos una breve reflexión de lo que
la actividad extractiva acarrea en un posible escenario de post-conflicto y la
preocupación que diferentes sectores de la sociedad civil vienen observando
en nuestro territorio.

Si bien es cierto que la actividad extractiva tiene un camino hallando en


diferentes territorios del país, regiones como: Tolima, Santander y Caldas,
representando un importante porcentaje de los ingresos de alcaldías y
municipios, si es preocupante el aceleramiento de concesiones mineras y
prácticas de exploración previa que se han venido adelantando en zonas que
involucran directa o indirectamente zonas de reservas ambientales o territorios
de protección indígena o afro. El estudio de áreas agrocombustiles y extracción
de diversos metales plantea la necesidad, como lo anota Manuel Rodríguez de
"reorientar políticas" 1, revisarlas con detenimiento a la luz constitucional, como
el caso de proyecto de reforma al Código Minero, para realmente evitar generar
"nuevos conflictos sociales y nuevas violencias" 2.

1
Rodríguez Becerra, Manuel. Artículo "locomotora minera, por unos dólares más" el tiempo,
domingo 8 de septiembre
2
IBID
Y es en esta realidad donde pende la espada de Damocles para la ciudadanía:
la minería y los megaproyectos a gran escala pueden presentar un nuevo
eslabón para los grupos ilegales y actores armados, diversificando su
financiamiento o reorganizando bloques de poder político y económico que van
desplazando a las comunidades "por no querer un gran hoyo en el patio de la
casa".

Es entonces imprescindible que la ciudadanía exija al Estado colombiano


garantías jurídicas para la preservación del territorio y sus comunidades sobre
los intereses económicos que estas ofertas presenten. Una solidez jurídica que
acompañe y fortalezca los derechos de las comunidades y prevenga el
deterioro sistemático de nuestros ecosistemas, evitará así mismo casos de
desaparición de líderes como el Párroco Reinel Restrepo, en Marmato Caldas,
o la de Kimy Pernia en Urrá, muestras de la complejidad de este conflicto
social.

Edición N° 00320 – Semana del 14 al 20 de Septiembre de 2012