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ACTIVIDAD

TECNICAS DE INTERVENCIÓN

PRESENTADO POR:

JISSELA SUAREZ CAMARGO

PRESENTADO A:

ALBA ASTRID ROJAS GUTIERREZ

COORPORACION EDUCATIVA MINUTO DE DIOS. (UNIMINUTO)

PSICOLOGIA

GIRON- (SANTANDER).

2019
Tratamientos psicológicos:
Un tratamiento psicológico es una intervención hecha por profesionales, guiada por
prácticas y teorías psicológicas, esta terapia es la encargada de ver, escuchar, comprender
todo lo que el paciente tiene por contar.
El procedimiento psicológico es aquella mediación que tiene por objetivo mejorar el estado
de ánimo, teniendo en cuenta sus transformaciones (físicas, mentales, conductuales, etc.)
también están implicados muchos elementos impensados, como la genética, cambios en el
sistema nervioso, determinadas circunstancias en las relaciones entre personas y las
condiciones ambientales. Por todos estos factores no se descarta la composición de un
tratamiento psicológico junto con uno farmacológico.
El propósito de un tratamiento psicológico es observar, equilibrar y modificar los
comportamientos que causan angustia. [ CITATION Fra02 \l 3082 ]
El tratamiento psicológico se lleva a cabo con personas, pares, familias y grupos. Es viable
acordar, según los casos y necesidades, la forma de tratamiento; puede ejecutarse en un
tratamiento o en grupo junto con sesiones de apoyo individual. La mediación toma desde
una o unas pocas sesiones. Puede alargarse entre de 5 a 50 sesiones en promedio de 1 hora
y de periodicidad semanal. El número de sesiones se va estableciendo en el proceso y
dependiendo del problema de la persona, se utilizan las que sean necesarias para el
mejoramiento del individuo.
La manera más común de tratamiento psicológico es la relación personal con el psicólogo.
También se pueden recurrir a medios suplementarios para cubrir suplir algunos aspectos
del tratamiento: teléfono, correo o Internet. El uso de estos medios, con las evicciones
clínicas y éticas precisas, es muy útil cuando la persona tiene dificultades mecánicas o
geográficas para asistir a la consulta del profesional o su problema se lo impide quiere
seguir la terapia con el mismo terapeuta, pero debe ausentarse por traslado u otras causas,
desea un anonimato mayor o total, es capaz de comunicarse eficazmente a través de los
medios técnicos citados, posee los recursos para manejar sus problemas con el apoyo no
presencial, presenta un trastorno no muy grave, desea simplemente hacer una consulta o
solicitar la opinión profesional del psicólogo.(Francisco s.f)
Un tratamiento psicológico debe aplicarse cuando se tiene un problema que desborda a la
persona, es decir, que le dificulta o impide vivir de la forma deseada o que le produce gran
malestar y sufrimiento.
¿Cuándo se debe hacer terapia?
*cuando se piensa que el propio malestar se debe únicamente  a un desorden físico o a uno
social como el desempleo, discriminación, etc.
*cuando el grado de malestar y duración de los síntomas se vuelve “molesto” o
“insoportable”.
*Cuando el paciente se siente vulnerable para afrontar lo que le ocurre en su vida.
* Cuando la persona se siente demasiado exigido, a pesar de que tiene la creencia de que
debería poder solo.
*Cuando, se encuentra determinado un problema, no se le ocurre una alternativa nueva de
respuesta, distinta a las que ya ha intentado.
*Cuando los problemas afectan el desempeño laboral, quitando la calidad del proceso y
efectividad en todo su entorno.

La investigación realizada sobre el proceso terapéutico nos lleva a destacar cinco pilares
fundamentales de la terapia psicológica:

La reivindicación de un modelo terapéutico esencialmente psicológico, con una


herramienta única e insustituible que es el análisis funcional. Atendiendo a la funcionalidad
de la conducta del cliente podemos explicar los problemas que lo traen a consulta y
podemos diseñar y aplicar técnicas de intervención que permitan desarrollar nuevas
funcionalidades más adaptativas a largo plazo. Los psicólogos contamos con una estrategia
de análisis y tratamiento que caracterizan un modelo propio y sitúa el proceso terapéutico
en un plano radicalmente distinto del de otros profesionales con los que supuestamente
pueden estar en conflicto. Ya no se trataría, por tanto, de diferenciarnos en virtud de una
estrategia de intervención concreta o de destacar la discutible base orgánica de
determinadas patologías sino en el planteamiento de un modelo de explicación y
tratamiento que abarcaría la totalidad de la conducta humana. Y utilizamos el término
conducta con toda la amplitud que permite, esto es, como interacción entre una respuesta
(encubierta o manifiesta, cognitiva o motora, verbal o emocional) y el contexto en el cual se
da. La conducta, por tanto, no sería acción ni reacción, sino interacción.

El análisis de la conducta verbal durante la interacción terapéutica. Aunque la terapia es


fundamentalmente hablada, hasta muy recientemente no se ha planteado un estudio formal
de la interacción verbal entre el psicólogo y el cliente y una conceptualización de lo que se
dice en terapia como una conducta clínicamente relevante (en el sentido planteado por la
Psicoterapia Analítico Funcional y presentada por Valero-Aguayo, Ferro-García, Kohlberg
y Tsai en este mismo número).

Consideración de la situación clínica como un contexto natural en el que se dan los


problemas en la misma forma en que pueden aparecer en el contexto extra-terapéutico; ya
no sólo es que cambiando lo que una persona dice sobre lo que hace se puede cambiar lo
que hace sino que al "comportarse" en terapia una persona puede mostrar los mismos
problemas que la hacen buscar ayuda psicológica, exactamente igual que se mostrarían en
cualquier otro contexto social. En este sentido, la situación terapéutica se constituiría en un
contexto único donde establecer contingencias de reforzamiento y de castigo sobre las
propias conductas objetivo de tratamiento. [ CITATION Par11 \l 3082 ]
4. El estudio de la relación terapéutica como un proceso interactivo, fruto del cual se va
desarrollando una relación que será terapéutica en sí misma (en el sentido de que dará lugar
a esos procesos de aprendizaje que son, en último término, los responsables del cambio
clínico).
REFERENCIAS:

Francisco J. Labrador Encinas, M. A.-M. (noviembre de 2002). Sociedad Española. Obtenido de


http://www.sepcys.es/index.php?page=documentos

Parga, M. X. (noviembre de 2011). clinica y salud. Obtenido de http://scielo.isciii.es/scielo.php?


script=sci_arttext&pid=S1130-52742011000300001

Labrador, F.J., Echeburúa, E. y Becoña, E. (2000). Guía para la elección de tratamientos


psicológicos efectivos: hacia una nueva psicología clínica. Madrid. Dykinson