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María Isabel González Rodríguez

47631085V
mgonzalez2849@alumno.uned.es
Curso 2009/2010
Setiembre 2010
Máster en Innovación e investigación en educación
Asignatura: “Educación permanente”
Índice

1. Introducción……………………………………………………………………3
2. Contenidos
- ¿Qué es la educación ambiental?...................................................................4
o La educación ambiental no formal…………………………………6
o Características de la educación ambiental no formal………………7
- Educación y medio ambiente……………………………………………….8
- Educación y valores………………………………………………………...9
- Objetivos de la educación ambiental……………………………………….10
o Objetivos de la educación ambiental no formal……………………11
o Tipos de actuaciones en la educación ambiental no formal………..13
- Observaciones sobre la acción ambiental en la educación…………………14
- Nexos entre la Educación Ambiental formal y la no formal……………….15
- La Educación ambiental y las Nuevas Tecnologías de la Información y la
Comunicación………………………………………………………………17
- La Educación ambiental en la comunidad……………………………….....21
- La formación de los profesores en educación ambiental………………...…22
- La educación ambiental en la Unión Europea………………………….…..24
3. Metodología…………………………………………………………………….26
4. Conclusiones……………………………………………………………………29
5. Realización práctica…………………………………………………………….30
- Etapas en el proceso de las actividades de educación ambiental no formal..31
6. Bibliografía……………………………………………………………………..33
7. Webgrafía………………………………………………………………………34
8. Anexos………………………………………………………………………….35
- Anexo 1……………………………………………………………………..35
- Anexo 2……………………………………………………………………..35
- Anexo 3……………………………………………………………………..39
- Anexo 4……………………………………………………………………..40

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1. Introducción

La educación en materia ambiental supone la formación en sentido integral de la


persona, en especial en lo que se refiere a fomentar actitudes y comportamientos
orientados a la convivencia. El medio ambiente es más que un entorno donde desarrollar
las actividades “humanas”, de hecho, el hombre y sus múltiples manifestaciones son
parte de él. “El ambiente no es un lugar ajeno a las condiciones sociales de vida del
hombre, sino por el contrario es dependiente de las relaciones sociales que el hombre
establece consigo mismo” (Sarmiento, P. J.).
Formar a la persona, fomentando actitudes y comportamientos que la promuevan
como sujeto de interacción en la sociedad y en el medio ambiente, es el objetivo de
educar en valores. Entendiendo la educación como “algo omnipresente en la existencia
cotidiana de los seres humanos”, considerando que “la presencia de algún modo de
educación es constante en la vida de los individuos” (Barra Ruatta, 2002). Es decir, la
educación es entendida en su sentido más pleno, y no solo como transmisora de
información o conceptos.
La finalidad de la educación ambiental no formal es pasar de personas no
sensibilizadas a personas informadas, sensibilizadas y dispuestas a participar en la
resolución de los problemas ambientales. Sin embargo, no podemos esperar que de la
mera adquisición de información se derive necesariamente un cambio de conducta.
Parece suficientemente demostrado que las relaciones entre conocimientos, actitudes y
comportamientos no son causa-efecto aunque sí se influyen mutuamente. Debemos, por
lo tanto, planificar actividades específicas para trabajar las actitudes y los
comportamientos.
Por tanto, hablar de Educación Ambiental significa hablar de conocimientos,
aptitudes, valores, actitudes y acciones. De todos ellos, los valores juegan un importante
papel, ya que a través de éstos los conocimientos y aptitudes pueden transformarse en
actitudes y acciones, elementos claves en la Educación Ambiental no Formal. Los
ámbitos donde los adquirimos son principalmente la escuela, la familia y la sociedad.
Aunque parezca que la educación ambiental no formal no es planificada o
estructurada, en el común de la gente es todo lo contrario. Como expresa
Sureda(1987:277) "la educación ambiental no formal, acoge aquellos fenómenos
educativos que aunque se realicen al margen del sistema estructurado de enseñanza, es
decir, al margen de la escuela, están organizados expresamente para lograr determinadas

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disposiciones cognitivas y valorativas, se trata pues de procesos intencionales,
estructurados y sistemáticos"

Posteriormente a esta pequeña introducción del trabajo que empieza a continuación


decir que trataremos la educación ambiental entendida como una formación no formal
dirigida a todas las personas para transmitir conocimientos y sobre todo valores muy
importantes para avanzar hacia un futuro responsable con el medio ambiente, para
buscar soluciones individualmente o en grupo, de forma cooperativa, a los problemas
ambientales, y, sobre todo, para poner al día a la comunidad sobre temas actuales del
medio ambiente, importantes para la mejora de la calidad de vida de las personas. Por
tanto trataremos de definir conceptos y temas relacionados con la educación ambiental
para comprenderla mejor.

2. Contenidos.
2.1 ¿Qué es la educación ambiental?

Es difícil determinar con exactitud cuando el término educación ambiental (EA) se


usó por primera vez. Una posibilidad es la Conferencia Nacional sobre Educación
Ambiental realizada en 1968 en New Jersey. A finales de los años 1960; en esa época se
usaban varios términos, incluyendo educación para la gestión ambiental, educación para
el uso de los recursos y educación para la calidad ambiental, para describir la educación
enfocada a los humanos y el ambiente. Sin embargo, educación ambiental es el término
que con mayor frecuencia se ha usado.
Para comprender qué es EA, será conveniente explicar lo que no es. La EA no es un
campo de estudio, como la biología, química, ecología o física. Es un proceso. Para
muchas personas, este es un concepto que se le hace difícil comprender. Mucha gente
habla o escribe sobre enseñar EA. Esto no es posible. Uno puede enseñar conceptos de
EA, pero no EA. La falta de consenso sobre lo que es EA puede ser una razón de tales
interpretaciones erróneas. Por ejemplo, con frecuencia educación al aire libre, educación
para la conservación y estudio de la naturaleza son todos considerados como EA. Por
otro lado, parte del problema se debe también a que el mismo término educación
ambiental es un nombre no del todo apropiado.
En realidad, el término educación para el desarrollo sostenible sería un término más
comprensible, ya que indica claramente el propósito del esfuerzo educativo: educación
sobre el desarrollo sostenible, el cual es en realidad la meta de la EA. De hecho, el

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Consejo sobre Desarrollo Sostenible [del Presidente Clinton, Estados Unidos] sugirió
que la EA está evolucionando hacia educación para la sostenibilidad, que tiene un "gran
potencial para aumentar la toma de conciencia en los ciudadanos y la capacidad [para
que ellos] se comprometan con decisiones que afectan sus vidas."
Resolver los problemas ambientales o, mejor aún, prevenirlos implica la necesidad
de ir cambiando cada acción, de manera que se modifiquen los efectos de nuestra
actividad individual y colectiva, para obtener un nuevo mosaico de fuerzas encaminadas
en una dirección distinta, como hemos mencionado antes, la sostenibilidad.
La educación ambiental nace con la vocación de colaborar en la mejora ambiental
desde una perspectiva muy amplia, que incluye la necesidad de aclarar, para cada
nación y con arreglo a su cultura, el significado de conceptos básicos tales como
“calidad de vida” y “felicidad humana”, como señala la “Carta de Belgrado” (Naciones
Unidas, 1975).
En el Congreso Internacional de Educación y Formación sobre Medio Ambiente
(Moscú, 1987) se definió la educación ambiental como: "Un proceso permanente en el
cual los individuos y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los
conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que
les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas
ambientales presentes y futuros".
El reto de la educación ambiental es, por tanto, promover una nueva relación de la
sociedad humana con su entorno, a fin de procurar a las generaciones actuales y futuras
un desarrollo personal y colectivo más justo, equitativo y sostenible, que pueda
garantizar la conservación del soporte físico y biológico sobre el que se sustenta.
La educación ambiental trata, finalmente, de desarrollar competencias para la
acción, capacitando no sólo para la acción individual sino también para la colectiva,
especialmente en los procesos de planificación y de toma de decisiones, de búsqueda de
alternativas y de mejora del entorno. Estos objetivos pueden alcanzarse fomentando
experiencias que sean, en sí mismas, educadoras y enriquecedoras; creando espacios de
reflexión y debate; implicando a la gente en actuaciones reales y concretas; estimulando
procesos de clarificación de valores, de adopción de decisiones negociadas y de
resolución de conflictos.

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2.1.1 La educación ambiental no formal.

La educación ambiental no formal se entiende como "la transmisión de


conocimientos, aptitudes y valores ambientales fuera del sistema educativo
institucional, que conlleve la adopción de actitudes positivas hacia el medio natural y
social, que se traduzcan en acciones de cuidado y respeto por la diversidad biológica y
cultural y que fomenten la solidaridad intra e intergeneracional. Se reconoce que la
educación ambiental no es neutra, sino que es ideológica, ya que está basada en valores
para la transformación social".
En esta definición se incluye también lo que algunos definen como Educación
Informal, para referirse a aquellos conocimientos, aptitudes y valores que se transmiten
de manera no planificada o involuntaria, ya que consideramos que hacer explícitas las
premisas éticas de los agentes sociales (gobiernos, empresas, religiones, medios de
comunicación…), podría contribuir al esclarecimiento de la situación actual, y sentar
bases de partida más sólidas y reales a la hora de planificar actuaciones.
Aunque parezca que la educación ambiental no formal no es planificada o
estructurada, en el común de la gente es todo lo contrario, la educación ambiental no
formal, acoge aquellos fenómenos educativos que aunque se realicen al margen del
sistema estructurado de enseñanza, es decir, al margen de la escuela, están organizados
expresamente para lograr determinadas disposiciones cognitivas y valorativas, se trata
pues de procesos intencionales, estructurados y sistemáticos.
En todo modelo de educación está implícito un modelo de comunicación que la
define como dialógica o transmisora. Un modelo de comunicación inmerso en la
educación ambiental no formal incluye el concepto de "interpretación ambiental" (que
es una herramienta de la educación ambiental). La interpretación ambiental es un
proceso formativo que posibilita la adquisición de conocimientos y valores, se
desarrolla en ámbitos no ordenados específicamente para educar, en el que la
información se reduce a la temática ambiental del lugar visitado y la práctica es
expositiva/informativa, y los contenidos son estructurados en breves periodos de
tiempo.
Los destinatarios de la Educación Ambiental no formal son toda la población,
exceptuando las instituciones educativas (colegios, institutos, y universidades) que son
objeto de la Educación Ambiental Formal.. La finalidad es convertir personas no
sensibilizadas en personas informadas, sensibilizadas y dispuestas a participar

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activamente en la resolución de los problemas ambientales. Sin embargo, no se puede
esperar que de la sola adquisición se derive necesariamente un cambio de conducta.
Parece suficientemente demostrado que las relaciones entre conocimientos, actitudes y
comportamientos no son de causa/efecto, aunque sí se influyen mutuamente.

2.1.2 Características de la educación ambiental no formal.

 Está contextualizada. Las tareas realizadas por los centros de educación


ambiental, las aulas de naturaleza, las granjas-escuela... así como el trabajo de
las organizaciones no gubernamentales se han llevado a cabo, en general, como
un «diálogo« con el entorno próximo, con la realidad local, tanto natural, como
social. Este diálogo es especialmente importante porque permite no sólo ayudar
a conocer de un modo abstracto (información, datos, valores...), sino también
interpretar en el terreno toda esa información y aplicar los conocimientos
adquiridos a la resolución efectiva de problemas. Los propios contextos se
constituyen así en ámbitos de aprendizaje en los que confluyen todos los
aspectos del proceso educativo, desde su formulación (diagnóstico de los
problemas), hasta su fase final (propuestas de solución y toma de decisiones).
 Favorece los procesos interdisciplinares. la consideración, por lo que respecta
a los aprendizajes, de los problemas y tópicos ambientales como centros de
interés hace que, en este tipo de educación, no haya asignaturas y desaparezcan
las compartimentaciones disciplinarias propias de la educación formal. Esto
favorece no poco un verdadero salto cualitativo en los aprendizajes, lo que
permite abordar las cuestiones ambientales en toda su complejidad.
 Permite que nazca la conciencia participativa. El aprendizaje implica la
adquisición de mucho más que unos meros conocimientos sobre naturaleza o
sociedad: se trata de un meta-aprendizaje acerca de las posibilidades de
comprender el mundo y nuestro papel en él mediante la implicación, la práctica
activa, la resolución de problemas y la toma de decisiones.
 Flexibiliza el papel que desempeñan el profesor/a y el alumno/a. La propia
concepción de las áreas de aprendizaje como espacios de descubrimiento e
interacción hace que el educador se limite, las más de las veces, a ser un mero
orientador y a solventar problemas concretos.

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 Estimula las relaciones entre educación y trabajo. Los centros de educación
ambiental, las granjas escuela, las aulas de naturaleza y tantos otros lugares
dedicados a tareas educativas no formales ofrecen, generalmente, a los que allí
se acercan, posibilidades para aproximarse a contextos reales (zonas de flora y
fauna de interés, cultivos, instalaciones de energías renovables...) y a
actividades prácticas (cuidado de animales domésticos, participación en
actividades productivas artesanales, trabajo con máquinas...) que, en su
conjunto, constituyen un estímulo para las personas, favorecen que valoren
positivamente el trabajo práctico y les permiten intuir de forma muy inmediata
las dificultades, limitaciones y posibilidades de las propuestas que el centro
aporta.
 Usa múltiples recursos y vías para el aprendizaje. La diversidad de recursos y
vías deviene una posibilidad para el conocimiento integrado y se constituye en
garantía, aunque parcial, de la comprensión sistémica y compleja del mundo
vivo.
 Estimula la creación de redes. La emergencia de las redes y el poder creciente
de las mismas es, en las últimas décadas, una de las características de una
sociedad global en la que los contactos horizontales entre personas y colectivos
se ven favorecidos por el avance de las nuevas tecnologías.

2.2 Educación y medio ambiente

Las distintas problemáticas humanas y su relación con el mundo natural ocurren


constantemente, con características que le son propias y generadoras de situaciones que
se denominan “ambientales”. Entendiéndose por ambiente, desde una postura sistémica,
al sistema surgido de la interacción de los subsistemas sociales, económicos y
ecológicos susceptibles de provocar efectos sobre los seres vivos y las sociedades
humanas (Foguelman- Brailovsky). Esta acepción incluye al hombre dentro del sistema
natural, lo que lo compromete aún más con su entorno biótico y abiótico. Retomando la
idea de que el hombre es parte del sistema natural, podemos decir que es algo más que
una realidad biológica, puesto que está inmerso en una realidad cultural que le permite
evaluar y ponderar su rol en la naturaleza. A lo largo de la historia, “este eslabón” ha
quebrantado la ley del equilibrio natural: así el hombre hace impotable el agua,
irrespirable el aire, contamina el suelo hasta su infertilidad, e implementa planes de

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manejo y distribución de recursos socio-económicos con desigualdad e inequidad. Este
panorama suele ser denominado como “crisis ambiental”.
Desde que el hombre adquiere conciencia de su intervención en el mundo, surgen
los planteos éticos. El ejercicio racional de la moral, convierte al hombre en juez y parte
de sus propias obras. Específicamente al constatar los efectos de sus comportamientos
agresivos hacia la naturaleza, evidencia la necesidad de tomar medidas encaminadas a
subsanar el deterioro en su relación con el medio.
La educación tiene una responsabilidad ilimitada, que se extiende más allá de la
escuela y del medio social, y afecta a la propia vida y ser del propio Estado. El futuro
del Estado y, empero, su supervivencia, depende de la calidad de su educación y este es
un asunto de valores espirituales (Lawrence, E. 1972).

Y es que la educación, en tanto que practica social, es el medio que traduce los
ideales de la sociedad en cuestión.

2.3 Educación y valores

Cotidianamente, cuando hablamos de valores, nos referimos a cualidades


positivas que se atribuyen a alguien, o bien, el grado de importancia que nos representa
algo. A lo largo de la historia ha recibido distintas cargas semánticas, desde sus orígenes
greco-latinos. Es destacable su acepción desde el griego como organizadora de escalas,
axiología, y desde el latín como estar vigoroso, sano.

Construir, recuperar y fomentar aquellos “valores” que modelan la conducta a


una acción armónica y pacífica, es objetivo general para la educación actual. Educar en
valores supone transmitir conceptos que tienen la capacidad de condensar en su mera
formulación motivaciones, intenciones, propósitos, adhesiones, rechazos, etc. El valor
es mucho más que un concepto del intelecto y tiene la capacidad de afectar al ser
humano como un ser total, es decir como ser intelectual y sensible. Es por ello que
educar en valores es tanto una educación en el rigor lógico que debe conducir
elecciones ponderadas como una educación en el sentimiento y en las emociones. (Barra
Ruatta, 2002)

Una educación en valores que se conciba como superadora de un discurso


pedagógico formal y burocrático deberá ser capaz de poner en cuestión entre otras cosas
la centralidad que se adjudica a la “salida laboral”. La educación debe propender a

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formar ciudadanos críticos y comprometidos con los ideales de la democracia, la justicia
y el respeto por el otro y por el ambiente.

2.4 Objetivos de la educación ambiental

Los objetivos de la educación ambiental, en referencia a la doble condición humana,


personal o individual, social o colectiva son:

» Objetivos de conocimiento: Adquisición de conocimiento comprensivo


acerca del medio ambiente, de la problemática ocasionada por la
irracionalidad humana, y de la necesidad de proteger el medio ambiente
del que forma parte el hombre. Objetivos que debe considerarse en las
dimensiones individuales y sociales.
» Objetivos actitudinales: Concienciación sobre la necesidad de proteger el
medio ambiente conforme a los valores ecológicos desarrollando una ética
de la responsabilidad individual y colectiva, para el desarrollo del medio
ambiente (incluido el medio social).
» Objetivos comportamentales: Adquisición de destrezas y determinación
para actuar – individual y colectivamente – de manera que haciendo uso
racional, de los recursos, se resuelvan o frenen los problemas presentes y
se prevengan los futuros.

El objetivo último de la EA es ayudar a los ciudadanos a adquirir una conciencia


ambiental y, sobre todo, darles unos conocimientos técnicos e infundirles un interés por
el trabajo, individual y colectivo, encaminado al logro o al mantenimiento de un
equilibrio dinámico entre la calidad de vida la calidad del medio ambiente.
La educación ambiental no es ajena a los problemas de toda educación, incluso
en la no-formal, y son muchos los desafíos a enfrentar en el camino de cumplir los
objetivos que se propone. La mediación pedagógica, no sólo se da en ámbitos
académicos. Son de gran relevancia la comunicación, la información y las experiencias
educativas no formales, según se evidencia en las recomendaciones de Naciones
Unidas, y en diversos tratados internacionales.
La información es un proceso donde los interesados se encuentran en una
posición fija, sin posibilidad de modificación. Cuando es utilizada de forma aislada,
como una actividad en sí misma, no significa demasiado en cuanto a participación y

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cambio social; sin embargo, integrada a otros procesos, constituye uno de los
componentes fundamentales de cualquier ejercicio de consulta y de construcción de
consensos y negociación. A través de distintos recursos y procedencias se trata de dar a
conocer hechos o situaciones, haciéndolos llegar al público de manera comprensible. Es
prioritaria como fuente de datos aportando antecedentes para la construcción de un
conocimiento consensuado, como ideal, en cualquier toma de decisión. El tratamiento
de lo ambiental requiere que sea veraz, concreta y accesible a todos.
La educación como proceso integral e integrador, en materia ambiental,
propugna que el individuo y los grupos sociales tomen conciencia y asuman sus
responsabilidades respectivas en el restablecimiento del orden natural. Alcanzar en sus
planteamientos, a todos los seres humanos, pero implica tener en cuenta la diversidad de
componentes que integran al hombre, (religión, cultura, economía, edades, etc.) pues
darán la pauta para acceder a propuestas concordantes a cada realidad.

2.4.1 Objetivos de la educación ambiental no formal

• Contribuir a una clara toma de conciencia sobre la existencia e importancia de la


interdependencia económica, social, política y ecológica.

• Fomentar la participación e implicación en la toma de decisiones, la capacidad de


liderazgo personal y el paso a la acción. Se entiende a la capacitación no sólo como la
adquisición de técnicas, sino como un compromiso de participación.

• Pasar de pensamientos y sentimientos a la acción.

• Promover la cooperación y el diálogo entre individuos e instituciones.

• Promover diferentes maneras de ver las cosas.

• Facilitar el intercambio de puntos de vista.

• Crear un estado de opinión.

• Preparar para los cambios.

• Estimular y apoyar la creación y el fortalecimiento de redes.

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• Incorporar contenidos emergentes y progresistas con más rapidez que la educación
ambiental formal.

• Posibilitar para la realización de transformaciones fundamentales.

La educación ambiental, como experiencia educativa grupal, marca un estado de


transición en el que transforma la visión del mundo, el compromiso y la actitud de los
individuos y de las colectividades. Esta transformación se puede realizar no sólo con
información, sino a través de la significación experiencial de ciertos conocimientos,
habilidades o aptitudes, valores y actitudes ambientales. Sin embargo, las personas ya
han adquirido conocimientos, habilidades o aptitudes, valores y actitudes ambientales
que no se corresponden con la construcción de una sociedad sustentable sino todo lo
contrario, por lo cual se deben considerar los siguientes retos al trabajar con grupos:

• Los conocimientos y aptitudes son necesarios pero no suficientes; existe gran cantidad
de información ambiental, pero no toda es de calidad y además hay una enorme
desigualdad en la distribución de ésta.

• Se debe tender a considerarlos como una oportunidad e integrarlos al proceso


educativo, ya que para la toma de conciencia se necesita la construcción de nuevas
maneras de ver y analizar los problemas.

• Los valores son la clave del cambio, pero son difíciles de transformar. La sociedad
moldea constantemente el sistema de valores. De tal manera que los valores
predominantes son el individualismo, el consumismo y el utilitarismo.

• Se debe tender a la promoción de los valores mediante la educación ambiental con


tendencia a la formación de un espíritu crítico, responsable, tolerante, coherente,
participativo y solidario, con respeto por todas las formas de vida.

• Las actitudes y acciones son la meta de la educación ambiental; ayudan a los


individuos y grupos sociales a adquirir interés por el entorno y participar activamente en
su mejora. No se debe perder de vista que tan importante es el fin como el proceso para
alcanzarlo, tomando en cuenta que existe una inercia de la sociedad que produce
resistencia al cambio.

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• Se debe tender a emplear centros de interés próximos y localizados que despierten en
los destinatarios una motivación. Es necesario planear acciones concretas que éstos
puedan realizar, además de preparar programas que fomenten la participación.

Se debe tomar en cuenta que los valores juegan un importante papel, ya que a través de
éstos los conocimientos y las aptitudes pueden transformarse en actitudes y acciones.

2.4.2 Tipos de actuaciones en la educación ambiental no formal:

1. Actividades de ocio y tiempo libre: campamentos o actividades de verano en la


naturaleza, actividades extraescolares y turismo rural.
2. Campañas de presión política: Dirigidas a responsables para que emprendan
reformas políticas o legislativas que conlleven una mejora ambiental.
3. Campañas de sensibilización sobre el consumo: actuaciones encaminadas a
informar a los consumidores de la repercusión que tiene determinado tipo de
productos sobre el medio ambiente.
4. Campañas sobre problemas ambientales coyunturales o estacionales: actuaciones
de sensibilización sobre problemas estacionalmente ( incendios forestales en
verano, por ejemplo), o aquellas en las que por causas de oportunidad (catástrofe
ambiental, convenciones internacionales…)
5. Grupos de trabajo mixtos: grupos de trabajo sobre temas concretos para tratar de
acercar posturas que conlleven la incorporación de valores ambientales.
6. Información en medios de comunicación: televisión, radio, internet…
7. Interpretación ambiental: comunicación atractiva que ofrece una información
concisa.
8. Jornadas, cursillos, mesas redondas: dirigidas a colectivos concretos.

La participación es otro tipo de actuación de Educación Ambiental no formal, que


está despertando con fuerza en nuestro país. También puede considerarse el resultado
final de todas las demás. Por su importancia hemos decidido ampliar más la
información sobre este punto. (Anexo 1)
Entendemos como participación el proceso metodológico que queda definido por el
fin que pretende lograr, que es el de conseguir que los destinatarios realicen acciones
positivas sobre el entorno.

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Dentro de estas acciones positivas, la resolución de los problemas ambientales, fin
último de la Educación Ambiental, adquiere todo su sentido e importancia cuando
hablamos de participación. Y la entendemos como un proceso educativo, con momentos
educativos claros: identificación de problemas, búsqueda de soluciones alternativas,
análisis del cambio -viabilidad-, actuaciones sobre el entorno y evaluación.
Una consideración previa que hacemos es que aunque la participación la
entendemos como un proceso metodológico en sí, también puede aparecer como el
momento final de otros procesos, como por ejemplo de investigación del medio dentro
de la Educación Ambiental Formal, que llevan a cerrar esos métodos con una acción
directa y positiva y por tanto participativa sobre el propio entorno, bien sea la propia
clase o colegio, el barrio, el municipio, un bosque o un río cercano, etc.

2.5 Observaciones sobre la acción ambiental en la educación

Las opiniones sobre la función de la acción ambiental divergen en la educación


formal. Unos toman la posición de que conviene que los educadores induzcan a los
alumnos a realizar acciones, sean o no compatibles con sus creencias y valores. Sin
embargo, sí conviene que los alumnos adquieran las técnicas de una acción ciudadana
responsable y demuestren estas técnicas en situaciones fingidas, en el curso de las
clases. De conformidad con la función de los ciudadanos en una sociedad, parece que un
maestro responsable ha de apoyar las acciones de los estudiantes, si estas acciones son
responsables desde el punto social y ecológico, pero no obligar a los estudiantes a actuar
en la comunidad o región en la que vivan.
Podríamos decir que existe una responsabilidad ética de los educadores de ayudar a
los estudiantes a desarrollar su capacidad de actuar como ciudadanos, pero sin alterar
sus creencias y valores en relación con sus opciones.
Con los dicho podemos decir que la escuela puede ser un buen elemento
movilizador de las conciencias de niños y jóvenes. Incluso puede y debe ser un
elemento dinámico en su propio territorio. Pero no podemos pedir a sus educadores
escolares que cubran, además, el amplio abanico de necesidades de formación
permanente existente en la sociedad en su conjunto. El papel de los educadores
extraescolares se convierte así en esencial para vitalizar a unas sociedades necesitadas
de permanente reflexión acerca de los objetivos que persiguen, la sustentabilidad de las
estrategias que utilizan para conseguirlos, y la equidad en su reparto y utilización.

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Llevar a cabo tal tarea no resulta fácil, pues la complejidad de los problemas se ve
acentuada por la enorme carga de incertidumbre que plantea educar en contextos no
convencionales, donde las variables que el educador o educadora controlan son pocas
respecto a los elementos aleatorios que entran en juego.

2.6 Nexos entre la Educación Ambiental formal y la no formal

Existen algunas dificultades para el establecimiento de nexos entre la Educación


Ambiental formal y la no formal. La primera proviene fundamentalmente del diferente
modo en que se suelen abordar los problemas en uno y otro ámbito (en la Educación
formal, a través de disciplinas aisladas; en la no formal, generalmente mediante
proyectos). En este caso, la dificultad se convierte, no obstante, en una oportunidad para
la influencia de modelos flexibles, centrados en problemas (como los que se suelen
utilizar en los procesos no formales) sobre los modelos escolares, más rígidos y
compartimentados.
Del mismo modo, se aprecia la existencia de una dicotomía entre las visiones
técnicas de los problemas ambientales (que suelen orientar las propuestas de solución) y
los análisis humanísticos y sociales (que generalmente están más cerca de las demandas
profundas de las poblaciones afectadas).
Otra dificultad proviene, según las aportaciones de los participantes en la
Reunión Técnica que estamos comentando, de la ruptura que se experimenta en muchos
casos entre los conocimientos científicos impartidos en los centros educativos (desde la
escuela a la universidad) y los saberes populares. En este caso, parece que un necesario
flujo comunicativo supondría, sin duda, una mejora para ambas posiciones, si se
lograsen superar los escollos que dificultan en tantas ocasiones el entendimiento entre el
mundo académico y la cultura popular.

Finalmente, en el campo educativo se detecta que las políticas y estrategias


educativas que cada país adopta no siempre favorecen, en la práctica, los nexos entre
Educación y medio ambiente por un lado, y entre Educación formal y no formal por
otro.
En vista de las dificultades apuntadas, podríamos destacar algunas estrategias
innovadoras para acentuar los nexos arriba señalados:
 Entender la escuela (en sentido amplio, las instituciones educativas) como parte
de la comunidad, integrando los trabajos escolares con los trabajos comunitarios.

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 Considerar que, precisamente, los problemas ambientales pueden constituirse en
el nexo fundamental entre las acciones de la escuela y la comunidad.
 Aprovechar las oportunidades de las reformas educativas para crear apoyos o
recursos externos orientados a la Educación Ambiental en la escuela, que
favorezcan las relaciones sistemáticas entre la Educación Ambiental formal y la
no formal.
 En este sentido, la incorporación de personas con responsabilidad y experiencia
en la Educación Ambiental no formal a los equipos de diseño curricular de las
reformas educativas podría suponer un significativo apoyo.
 Establecer vínculos entre la escuela y el municipio, orientados a la mejora de los
conocimientos y prácticas ambientales (problemas del entorno natural y de las
culturas locales).
 Estimular los contactos entre los líderes comunitarios y los responsables de
centros educativos de cualquier nivel, de modo que unos y otros puedan poner
en común los problemas ambientales locales y sus posibles alternativas de
solución.
 Considerar globalmente que lo que aparentemente separa (límites geográficos,
diferencias culturales y lingüísticas, etc.) puede constituirse en nexo de unión a
través de experiencias de Educación Ambiental compartidas que sirvan para
comparar propuestas, referenciar los modos de vida de otros contextos,
confrontar propuestas de acción y resultados, etc.

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De lo anteriormente expuesto podemos concluir que los fines de la Educación
ambiental son:
Fines de la Educación ambiental

Son

para y
Conocer y Concienciarse Actuar
comprender

Los aspectos del en defensa del

Individuo Colectividad
MEDIO

De tipo Que afectan a

Físico - Cultural Calidad de


natural vida humana

Social

Presente Futura

2.7 La Educación ambiental y las Nuevas Tecnologías de la Información y la


Comunicación.

El progreso continuo y en íntima alianza de la informática y de las


telecomunicaciones se constituye en el eje tecnológico vertebrador de la nueva
sociedad. Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) están
integradas por una serie de herramientas, sistemas tecnológicos y programas que reúnen
dos cualidades esenciales: permiten gestionar y transferir mejor y en menor tiempo
grandes cantidades de información (preferentemente digitalizada) que se codifica y
presenta en distintos soportes y lenguajes (sonido, texto e hipertexto, imagen fija o
móvil, multimedia e hipermedia, etc.); y facilitan nuevas formas o entornos para la

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comunicación que tienen en la interactividad y la simultaneidad sus principales
características.
Las NTIC son algo más que medios para almacenar y distribuir información o para
facilitar la comunicación; su propia naturaleza y dinámica las convierte en
amplificadoras de las capacidades cognitivas y comunicativas de las personas y de los
grupos sociales, generando una espiral de innovación y conocimiento que se
retroalimenta a sí misma.
Seguidamente trataremos de analizar las posibles repercusiones de la generalización
de las NTIC, y especialmente de Internet, para la investigación educativa en general,
prestando especial atención a las peculiaridades que pueda plantear su aplicación al
ámbito más concreto de la EA a partir de tres dimensiones de análisis concretas:
a) el incremento de la capacidad para almacenar y transferir información;
b) el nuevo orden comunicacional que crean las NTIC;
c) y las transformaciones sociales y culturales que pueden derivarse de su
generalización.

a) Más información, más fácilmente accesible.


El investigador que trabaja en el campo de la Educación Ambiental puede ya
explorar información en la red sobre prácticamente cualquier tópico de la materia que se
pueda plantear. Pero es fácil sentirse abrumado o perdido, encontrando serios problemas
para localizar y seleccionar información valiosa, útil y veraz en el mosaico caótico y
desbordante de la "red de redes"; como advierte Cebrián (1998: 151), más información
no implica, necesariamente, mejor información.
No toda la información accesible a través de Internet tiene la calidad suficiente y,
sobre todo, mucha carece del rigor exigible para su empleo como material en procesos
de investigación e indagación científica. En este contexto, el problema se transfiere de
la disponibilidad de información a la necesidad de identificar criterios y procedimientos
operativos para poder seleccionar aquella que realmente interesa y aquella que pueda ser
procesada en los umbrales cognitivos limitados del intelecto humano.
Desde la óptica de la EA y de las tareas de investigación a ella ligadas, las NTIC han
venido a paliar las dificultades de índole más práctica para difundir la información y el
conocimiento generado, tanto en los circuitos científicos que se ocupan de la disciplina
(relativamente minoritarios), como en el ámbito más ligado a la práctica educativa.

18
b) ¿Sociedad de la información o sociedad de la comunicación?
La distinción entre ambos conceptos puede ser útil, en nuestro específico ámbito
de interés, para conseguir una mayor eficacia de las acciones. A través de la
información, se trata de dar a conocer hechos, situaciones o procesos, haciéndolos llegar
al público de forma comprensible. Con la comunicación, se pretende, además, conseguir
una determinada actitud, provocar una reacción o motivar un determinado
comportamiento en los receptores, ofreciendo argumentos o valoraciones que apoyen
una posición dada. Así, los sistemas informativos son unidireccionales, mientras que los
comunicativos bidireccionales.
Las ventajas operativas que este nuevo orden comunicacional presenta para el
desarrollo de cualquier campo de la investigación educativa o social son evidentes:
 constitución de equipos de investigación con personas que realizan su labor en
lugares distantes entre sí pero que se pueden encontrar permanentemente en el
mismo espacio virtual de trabajo, interactuando sincrónica o a-sincrónicamente;
 desarrollo de foros de discusión y debate, puntuales o permanentes, que utilicen
los recursos en red y sus cualidades para la comunicación interactiva y
multidireccional;
 asociar en red los recursos de gran cantidad de ordenadores (Aliaga y Suárez,
1995), con software, bases de datos compartidas, herramientas metodológicas,
recursos de autoformación, "ciber-docuteca" o "ciber-bibliotecas" comunes, etc.;
 diseñar y coordinar investigaciones para analizar y comparar el comportamiento
en diferentes países y contextos sociales, culturales y/o pedagógicos de distintas
variables, problemas, recursos o procedimientos de interés educativo;
 experimentar vicariamente a través de la red realidades de otra forma
difícilmente accesibles por su lejanía geográfica o cuya singularidad o naturaleza
compleja impide reproducirlas localmente;
 estrechar los lazos dentro de una misma comunidad científica (convertida en
comunidad virtual), aprovechando las NTIC para definir agendas y programas
de investigación colectiva, debatir modelos teóricos y paradigmáticos de
referencia e intercambiar información y experiencias.

La potencia comunicativa de las NTIC introduce una nueva dimensión heurística


en los procesos de investigación-acción: la interconexión permanente y fluida de
experiencias aisladas permite romper la condición local e ideográfica del conocimiento

19
generado al introducir nuevas posibilidades para su explotación y transferencia.
Programas educativos en red como el Global Rivers Outlook o Planet Society, por citar
dos de los más conocidos en la red, explotan ya estas posibilidades, en la doble vertiente
de servir de plataformas a programas educativos globales o regionales que son el fruto
de la conexión de múltiples experiencias locales, y de generar información y
conocimientos aplicables o transferibles a otras experiencias y prácticas de EA.

c) Globalización, NTIC y Educación Ambiental.


La asociación entre las NTIC -y especialmente Internet- y el proceso de
globalización, como una de las tendencias cada vez más determinantes en la evolución
de las sociedades contemporáneas constituye un lugar común en la aproximación de
prácticamente todos los estudios que se ocupan de este fenómeno. El campo de la
Educación Ambiental tampoco ha quedado al margen de esta línea de reflexión.
En sintonía con estas visiones es preciso reconocer que las NTIC integran una
serie de herramientas y recursos tecnológicos que nos permiten acercarnos como nunca
antes en la historia humana al conocimiento y a la "experiencia" globalizada del Planeta,
pero quizás es en exceso optimista o ingenuo pensar que de ello se derive
automáticamente un abanico de soluciones inmediatas y casi milagrosas a los problemas
ambientales o sociales contemporáneos. De hecho, las NTIC están contribuyendo a los
procesos de globalización de forma desigual según los campos en los que se aplican;
mucho más, por ejemplo, en el ámbito de la economía financiera o en el funcionamiento
de determinados sectores del mercado (tanto de los mercados legales como de los
ilegales) que en el de las políticas educativas, científicas o ambientales.

Esta serie, necesariamente breve, de argumentos y reflexiones sobre los


objetivos y fines sociales que se pueden alcanzar con el uso de las NTIC como recurso
para potenciar la práctica pedagógica y la investigación en Educación Ambiental nos
llevan a una posición de necesaria cautela. Frente a las evidentes ventajas operativas y
prácticas que ofrecen, también existen problemas asociados al modelo de sociedad que
pueden contribuir a crear y a la distribución desigual de los recursos tecnológicos y de
los conocimientos.

20
2.8 La Educación ambiental en la comunidad.

En el Artículo 45 de la Constitución se expone que:


1. Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el
desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.

2. Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos
naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el
medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.

El término comunidad alude a un área geográfica de extensión variable (barrio,


distrito, municipio, comarca...), a sus habitantes y al sistema social según el cual se
organizan. Es el espacio donde los individuos, grupos, asociaciones e instituciones
interactúan.
Además de los cauces de aprendizaje que ofrece la educación formal y no formal,
las posibilidades de interacción social que se generan en la comunidad suponen un gran
potencial para el desarrollo de una educación ambiental informal, aquella que se da aun
cuando no exista una planificación o intencionalidad específicamente educativa. El
proceso de socialización se produce en un entorno concreto donde tienen lugar las
relaciones cotidianas de familia, vecindad, trabajo y ocio. Este proceso puede tener
efectos tanto positivos como negativos en la conformación de ideas, actitudes y hábitos
de comportamiento, según la calidad del propio medio y de las relaciones que
proporciona. La importancia de aprovechar bien el potencial educativo del entorno
comunitario -o de transformar la comunidad en un medio educador- radica en su
altísima eficacia y en el hecho de que convierte a cada persona en agente multiplicador,
a la vez destinataria y promotora de actitudes pro-ambientales en la interacción social
cotidiana.
Aparte de esa dimensión educativa individual que puede desarrollar cada persona,
existe una dimensión colectiva, en la medida en que se produce una participación en la
vida de la comunidad a través de asociaciones o grupos de intereses. Su capacidad de
influencia convierte a estos colectivos en interesantes mediadores y multiplicadores
potenciales de la acción educativa.
Existen, sin embargo, obstáculos a la acción pro-ambiental en y desde la comunidad.
Entre ellos, la falta de confianza de las personas y grupos en sus propias capacidades, la
escasa disposición para asumir o compartir responsabilidades y la ausencia o

21
insuficiencia de cauces de participación pública; aspectos que pueden estar relacionados
con la falta de identificación con el entorno, el desinterés o el sentimiento de impotencia
porque las decisiones escapan al control colectivo, o la inexistencia de una tradición o
cultura de participación, tanto de la población como de la administración local.
La comunidad representa el espacio ideal donde concretar muchas de las iniciativas
de mejora ambiental relacionadas con problemáticas específicas. Es el medio más
cercano y conocido. Tiene dimensiones más accesibles y problemáticas más
comprensibles. La población se siente más concernida, por lazos afectivos y por
intereses directos, lo que favorece la motivación para la acción.

2.9 La formación de los profesores en educación ambiental

La formación de profesores en educación ambiental debe integrar coherentemente


los mismos principios que la intervención educativa en ese ámbito.
En un proyecto de formación se podrían adoptar los siguientes enfoques:
- Un enfoque experiencial, que significa aprender la pedagogía de la educación
ambiental en la acción educativa cotidiana, experimentando los enfoques y las
estrategias con los alumnos; descubriendo o redescubriendo con ellos las
características de la realidad del medio de vida, de la escuela, del barrio o del
pueblo; explorando su propia relación con la naturaleza y, de manera global, con
el conjunto de los elementos del medio ambiente.
- Un enfoque crítico de las realidades sociales, ambientales, educacionales y,
particularmente, pedagógicas. Se trata igualmente de que cada uno examine
críticamente sus propias prácticas pedagógicas y conductas en relación con el
medio ambiente.
- Un enfoque práxico, que asocia la reflexión a la acción.
- Un enfoque interdisciplinario, que implica la apertura a distintos campos de
saberes, a modo de enriquecer el análisis y la comprensión de las realidades
complejas del medio ambiente.
- Un enfoque colaborativo y participativo. La pedagogía de la educación
ambiental estimula a los profesores a trabajar en equipo, incluso con los demás
miembros de la comunidad educativa.

La dinámica de los programas de formación que se desarrollan integran estos


principios e, igualmente, los principios básicos siguientes: la formación se vincula con

22
el contexto de trabajo de los profesores; toma en cuenta y valoriza sus saberes iniciales;
los acompaña en un proceso de aprendizaje autónomo y creativo que ofrece una
diversidad de opciones y que respeta el ritmo de cada uno. La formación se concibe
como un proceso de desarrollo profesional.

Los condicionamientos y las características básicas de esta formación son,


asimismo, bastante generalizables. Se trata, en numerosos países, de atender a un
profesorado mayoritariamente joven, con muchos años por delante en el sistema
educativo, y que debe ejercer en un mundo en acelerado proceso de cambio en el que
sus conocimientos iniciales se convierten pronto en obsoletos si no se actualizan
continuamente. La finalidad de dicha formación permanente es básicamente el cambio o
la adaptación del rol del profesor a las nuevas realidades, suministrándole conceptos y
procedimientos que se lo faciliten, desarrollando actitudes y valores adecuados, y
consiguiendo la siempre difícil integración de la teoría y la práctica.
Uno de los retos más difíciles de esta formación es el de que, debido a la naturaleza
transversal de la Educación Ambiental, afecta a todo el profesorado. No se trata aquí de
formar o reciclar al profesorado de Ciencias de la Naturaleza o de Ciencias Sociales, al
profesor de Matemáticas o al de Tecnología, sino a todos y a todas, superando la idea de
que sólo afecta a los primeros, que habitualmente vienen siendo los que más atención
han recibido sobre el particular.
Para todo ello son convenientes estrategias y procedimientos variados, entre los
que habitualmente figuran los más tradicionales basados en «cursos» (seminarios,
jornadas...) con los más nuevos de «formación en centros» y actividades de ayuda a
propuestas o proyectos de innovación individuales o colectivos. Para gestionar estos
proyectos se acude a instituciones ya existentes, se crean figuras como la del «formador
de formadores» y otras que nos hablan de la complejidad de la tarea.
Remite esto a la necesidad del aprovechamiento de los recursos, a la utilidad de
establecer relaciones entre la educación formal y la no formal e informal, y al diseño de
estrategias nacionales coherentes. Y conviene también no olvidar la evaluación de los
mismos a lo largo de los procesos de formación, lo que aumentará la conciencia de los
implicados sobre su situación y posibilidades de mejora.

23
2.10 La educación ambiental en la Unión Europea
La Educación Ambiental en Europa varía según los países, a la vez que es el reflejo
de las conductas producidas por las distintas políticas medioambientales de los mismos,
ya que depende de los diversos problemas ambientales de los Estados miembro y la
sensibilización popular de éstos hacia la Naturaleza. Esta sensibilización no se
estableció de manera uniforme en toda Europa. Desde principios de la década de 1.970,
se produjo una clara divergencia entre Europa Occidental y Oriental. La mayoría de los
países de Europa Occidental empezaron a introducir estrategias medioambientales para
solucionar los problemas, consiguiendo algunas mejoras en el proceso. Sin embargo, los
problemas ambientales no recibieron la misma atención en los países de Europa
Oriental, en donde los regímenes políticos y económicos no dieron prioridad al Medio
Ambiente hasta finales de 1.980.
En cuanto a formación continua o permanente, por regla general en la mayoría de
los Estados se organizan seminarios a distintos niveles y planes de formación cada vez
más ambiciosos. Sin embargo este tipo de formación no afecta a un número importante
de profesores, debido también a su carácter voluntario y a la falta de incentivos.
En Bélgica, oficialmente el Ministerio de Educación organiza ciertos cursos de
reciclaje de corta duración y con un impacto más bien débil. Tienen mayor éxito los
programas de formación ofrecidos a través de asociaciones y organismos de carácter
privado, como los del instituto de Eco-pedagogos.
En Luxemburgo, la progresiva inclusión de la EA en los distintos niveles de
enseñanza va acompañada de una revisión en los planes de formación del profesorado,
tanto inicial como continua.
En Grecia, hasta 1991 se habían celebrado muchos encuentros de formación que han
permitido formar a muchos profesionales para hacer frente a las necesidades más
inmediatas.
En cualquier caso hay una progresión lineal en las acciones y procesos formativos,
que evolucionan hacia la formación de formadores, como consecuencia de la
implantación de los plantes estratégicos de EA, vinculada o no a procesos de reforma
educativa, como en el cado de España, en que la EA es objeto de programas específicos
de capacitación para los enseñantes de las diferentes etapas educativas, desarrollados
tanto a nivel central o de unidades de coordinación (Ministerio y Consejerías) como de
los Centros de Profesores o de Recursos que tratan de adaptar la oferta a las verdaderas
necesidades de cada zona en concreto.

24
Por otro lado, la colaboración de las asociaciones y, en general, de los agentes
externos a la escuela constituye un denominador común en la mayor parte de los
Estados de la Comunidad, aunque con las excepciones de los del área mediterránea,
salvo tal vez de Italia.
En general, las intervenciones de las asociaciones resultan más apreciadas cuando
proponen, en estrecha relación con las escuelas, proyectos concretos y populares
pensados para desarrollarse en la escuela y sobre el terreno, en particular libros,
películas, y documentos audiovisuales, cuando participan en acciones de formación y,
en el caso de las que tienen una proyección internacional, cuando proporcionan un
nuevo enfoque.
Algunas de las asociaciones y federaciones que subsisten en la actualidad ejercen
una importante labor de sensibilización y educación ciudadana, con una creciente
especialización en el diseño de programas y materiales educativos, incluidos los
dirigidos a la población escolar, aprovechando la oportunidad de la reforma educativas
y a pesar de que desde las instituciones no parece fácil llegar a una verdadera estrategia
de integración y coordinación con este importante sector de la sociedad.
En el conjunto de la Unión Europea las asociaciones gestionan numerosos centros
de iniciación a la educación (CPIE Francia).
Finalmente decir que las estrategias de desarrollo de la EA en los diferentes Estados
europeos y su mayor o menor integración en los sistemas educativos no es otra cosa que
la aplicación e interpretación de la definición conceptual dad en la Conferencia de
Tblisi, como “proceso través del cual se aclaran los fenómenos que suceden en el
entramado de la naturaleza, se facilita la comprensión y valoración del impacto de las
relaciones entre el hombre, su cultura y los procesos naturales, y sobre todo se alienta
un cambio de valores, actitudes y hábitos que permitan la elaboración de un código de
conducta con respecto a las cuestiones relacionadas con el medio ambiente”.
La transversalidad de la EA viene por tanto definida por una doble dimensión,
derivada del propio concepto de medio ambiente: la dimensión pedagógica o de
desarrollo curricular, y la dimensión institucional.
Anexos (2, 3 y 4)
 Antecedentes históricos a nivel internacional de EA.
 La institucionalización de la EA en los programas de acción de la U.E

25
3. Metodología

La metodología ha sido considerada como una de las características definitorias de


la Educación Ambiental, entendiendo que no existe un modelo metodológico
preestablecido, sino que debe ir definiéndose en la práctica. Dentro del proceso
permanente de construcción de conocimientos, actitudes, valores, etc., partiendo del
punto de vista de los sujetos que se educan, ha predominado como estrategia
privilegiada, entre otras, la de solución de problemas. Ante la necesidad unánimemente
aceptada de una mayor integración de los centros educativos en su medio, se entiende
que una vía coherente puede ser el abordaje de la Educación a partir de los problemas
ambientales y sus intentos de solución.
La óptica que orienta las opciones metodológicas de la Educación ambiental, tiene
como presupuestos:
- Una concepción de aprendizaje que se asume dentro de las teorías modernas
sobre éste, que afirman que el saber no se yuxtapone sino que se construye
progresivamente en un sistema, donde cada uno de todos los elementos está en
interacción con todos los demás y donde el nuevo conocimiento se incorpora al
saber no sumándose a él sino reorganizando el conjunto.
- La idea de que una educación enfocada a la resolución de problemas ambientales
concretos, a estimular una actitud crítica, una capacidad creadora y un nuevo
sistema de valores y de comportamientos en los sujetos, representa una realidad
compleja que debe ser explicada mediante la conjunción de los diferentes
aspectos del saber, en una complementariedad estructurada de conocimientos
teóricos y prácticos.
- La convicción de que una actitud crítica, es garante de un análisis preciso y una
ordenación apropiada de los diferentes factores que intervienen en una situación
dada, y a su vez, garante del desarrollo de la capacidad creadora y del estímulo
al descubrimiento de nuevos métodos de análisis o de combinaciones de
métodos que permitan nuevas soluciones a los problemas ambientales.
- La creencia de que un nuevo sistema de valores coadyuvará a que las decisiones
ambientales: sociales, políticas, económicas y tecnológicas, se encaminen al
desarrollo de la sociedad y al bienestar de los individuos, y de que dicha actitud
crítica dará a éstos condiciones de descubrir las opciones que determinan las
decisiones y de conocer en función de qué valores han sido tomadas, teniendo

26
presente que la solución no estriba en la transmisión de un nuevo conjunto de
valores, sino en la explicitación sistemática de los valores predominantes (acción
que deberán ponderar los métodos sugeridos en todos los niveles del proceso
educativo).
- La importancia de la práctica comunitaria en la solución de problemas
concretos del medio ambiente, a ejercer sobre medios determinados; pues se
considera que es en la vida diaria de la colectividad y de los problemas que en la
misma se plantean, donde se generará el interés de sus individuos y los grupos
sociales por mejorar y conservar la calidad del medio ambiente en que viven.
- La tendencia porque la escuela establezca y mantenga un vínculo con la
comunidad para buscar soluciones conjuntas, aprovechar los recursos educativos
que ésta ofrece, para promover una educación más acorde con la realidad, con
las necesidades, los problemas y las aspiraciones de los individuos y las
sociedades en el mundo actual.

La metodología se ha puesto de relieve como uno de los elementos distintivos de


la E. A., desde el convencimiento de que lo esencial de la Educación está en los
procesos. En los grupos de trabajo se produce un acuerdo generalizado sobre la
inexistencia de una metodología única preestablecida, que tiene que ir definiéndose
contextualmente a lo largo de los procesos mismos.
La metodología de solución de problemas, la utilización de los problemas
ambientales como punto de partida para la Educación orientada a la acción, ha sido la
nota dominante.
Es común a varios de los proyectos la “metodología de la educación popular”,
sobre la base de entender a la comunidad como un conjunto de relaciones, de búsqueda
de un diálogo participativo sin “recetas” preestablecidas, de respeto a las creencias y
visiones de cada uno, de reconocimiento del otro como parte de la diversidad y de la
valorización de los distintos papeles que juegan todos los integrantes de un proceso
educativo ambiental.

La Educación Ambiental se entiende como un proceso permanente, donde la


construcción de los conocimientos se produce en torno a los problemas, a partir de los
preconceptos de las personas que participan en las experiencias educativas, con el apoyo
de distintas disciplinas.

27
Como estrategias organizativas de cara a la eficacia de la gestión, se definen:
 La sistematización de las experiencias, reflejándolas en materiales que puedan
contribuir a procesos de realimentación.
 El trabajo a partir del reconocimiento de experiencias anteriores, aprovechando
sus aprendizajes.
 La formulación de proyectos integrados en estrategias de acción a medio y largo
plazo.
 La coordinación de esfuerzos entre instituciones gubernamentales, empresas
privadas y ONGs.

En cuanto a la evaluación, se detecta también un notable cambio hacia la valoración


de procesos y no sólo de resultados. Los planteamientos de la evaluación formativa y
los procedimientos de la misma parecen estar asumidos en el plano teórico. Sin
embargo, en las experiencias analizadas los mecanismos de evaluación del proceso
educativo y del propio proyecto aparecen de modo más implícito que explícito.
En los grupos de trabajo queda perfectamente asumida la preeminencia de la evaluación
procesual y formativa, tanto de los conocimientos como de las actitudes y de los
valores. La participación de la totalidad de la comunidad educativa parece de capital
importancia

Recomendaciones para lograr valores y una conducta ambiental (propios de la


educación ambiental no formal)

• Elegir un destinatario concreto para cada tema y ajustar los mensajes y estrategias a
éste.

• Tener en cuenta todos los aspectos del destinatario: su edad, su motivación, su


inteligencia, sus emociones y sus experiencias, su localidad y sus posibilidades de
participación y responsabilidad en los problemas o valores ambientales analizados.

• Mantener la coherencia en todos los aspectos del programa a realizar: objetivos,


sujetos, medios, alcances... con la metodología y los medios para alcanzar los fines.

• Todo el proceso debe desembocar en la acción positiva sobre el entorno de mejora, de


sensibilización y concientización, de resolución de problemas, de prevención.

28
• Crear un clima de aprendizaje donde el que analiza los problemas sea el propio sujeto
de aprendizaje, quien se haga consciente de su "realidad y trace sus propios fines".

• Desarrollar un sentido crítico, de tal forma que los sujetos puedan analizar cualquier
expresión de la sociedad, como los medios masivos, las estrategias publicitarias que
inducen al incremento del deterioro ambiental, las campañas encauzadas al consumo
irracional, etcétera.

• Entender la participación social como un fin último de la educación ambiental. Definir


la participación como un proceso metodológico en sí, que tiene momentos educativos
claros tales como la identificación de problemas, la búsqueda de soluciones alternativas,
el análisis de cambio de viabilidad, las actuaciones sobre el entorno y la evaluación.

• Es interesante buscar alianzas con asociaciones o colectivos que podrían actuar como
amplificadores de los contenidos ambientales, incorporándolos a sus programas

4. Conclusiones

Los objetivos de la educación ambiental no formal son similares a los del sistema
formal, esto es, mejorar la conciencia y el conocimiento y desarrollar habilidades y
actitudes conducentes a una relación armoniosa con el medio ambiente. Para lograr esto
es necesario evaluar tanto los programas de educación ambiental como la eficacia de las
decisiones que están comprendidas en la gestión ambiental. Hay sólidos argumentos que
sugieren que las decisiones ambientales y los programas educacionales prudentes deben
considerar un mayor grado de participación con el fin de desarrollar un sentido de
responsabilidad y urgencia en los educandos.
Es inevitable que vaya a haber grandes variaciones en la forma y la práctica de la
Educación ambiental no formal. Si el rápido crecimiento en la tecnología de las
comunicaciones, que han experimentado muchas regiones del mundo en la Última
década, continúa en la década que sigue, no será difícil anticipar sistemas de enseñanza/
aprendizaje que evolucionen y sean fundamentalmente diferentes a los actuales. Tales
desarrollos podrían influir profundamente sobre el formato y la importancia de la
educación ambiental no formal y, si la degradación ambiental continúa a un ritmo
similar, entonces las cuestiones ambientales tendrán una importancia cada vez mayor.
A corto plazo, sin embargo, sería prudente si los administradores educacionales
reflexionaran sobre los rasgos esenciales que caracterizan a la educación ambiental no

29
formal, esto es, que debería preocuparse de los problemas locales, debería involucrar a
todos los niveles de la sociedad y, sobre todo, debe ser activa y participativa.
Por tanto, es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales,
dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a las adultas, y que preste la debida
atención al sector de la población menos privilegiado, con el fin de ensanchar las bases
de una opinión pública bien informada y de una conducta en los individuos, en las
empresas y en las colectividades inspiradas en el sentido de responsabilidad en cuanto a
la protección y mejoramiento en toda su dimensión humana.
Se concluye, entonces, que la educación ambiental no formal es una actividad
complementaria para obtener una educación integral. La educación en valores
ambientales propone una cultura de vitalidad, sanidad, respeto y responsabilidad,
formando sujetos con una conciencia crítica y participativa. Y en tanto que no se la
aborde como tal, no pasara más que a proporcionar conocimientos sobre el medio
natural, dejando a un lado una de sus primordiales funciones: fomentar cambios de
percepciones que favorezcan en la emergencia de nuevos valores.
Cuando nuestras actitudes y comportamientos sean sustentados por valores
nuevos, revitalizados, movilizadores, armonizadores… estaremos cercanos a muchas
soluciones en materia de problemáticas ambientales.
Educar en valores, es entonces, educar en materia ambiental.

5. Realización práctica

La participación es una actuación, el resultado de la educación ambiental, que acerca


a los involucrados a los fines que se han puesto como meta. La participación es el
proceso metodológico que queda definido por el fin que se pretende lograr; concientiza
para que los destinatarios realicen acciones positivas sobre el entorno, entendiéndolo
como un espacio que proporciona momentos educativos claros.

Los valores y una conducta ambiental positiva, de los destinatarios de la educación


ambiental no formal, juegan un importante papel en el momento en que las actitudes son
transformadas en acciones tales como:

• La realización de campañas de sensibilización para generar cambios en los hábitos de


consumo, de uso adecuado de los recursos, de prevención de desastres, de fomento a la
salud, de uso de tecnología alternativa...

30
• La organización de programas de voluntarios para la restauración en espacios
naturales.

• La ocupación del ocio y tiempo libre para realizar actividades tales como
campamentos de verano en la naturaleza, turismo rural...

• Organizar campañas de presión política que incluyan actuaciones como el envío de


cartas a empresas o autoridades, manifestaciones públicas...

• Realizar campañas sobre problemas ambientales coyunturales o estacionales; en éstos


se recogen experiencias para la sensibilización sobre problemas tales como desastres
ambientales, incendios...

• La utilización de la información en los medios de comunicación, vehículos para llegar


a mucha gente y que pueden usarse para la transmisión de valores ambientales o el
fomento de actitudes a favor del medio ambiente.

• Practicar la interpretación ambiental en espacios naturales con senderos guiados o auto


guiados.

• Elaborar programas de cursos y talleres dirigidos a público diferenciado de diversos


ámbitos de la sociedad, tomando como receptores a amas de casa, niños, niñas, jóvenes,
empresarios... El diseño de los cursos y talleres debe estar fundamentado en la vida
diaria, con temáticas como el consumo, prevención, salud, huertos familiares, valores,
autoestima, sobrevivencia, etcétera.

Para la realización de las diversas actividades de educación ambiental no formal,


es necesario determinar los contenidos y las formas de abordarlos, pasando así por
etapas y conceptos para su ejecución.

5.1 Etapas en el proceso de las actividades de educación ambiental no formal

Cuando se realiza cualquier actividad de educación ambiental, hay que integrar


las etapas del proceso educativo para que los destinatarios construyan o reconstruyan la
visión de la interacción con el medio ambiente. Estas etapas se dan antes, durante y
después del proceso educativo.

31
Sensibilización.

Esta etapa se utiliza antes de empezar cualquier actividad. Se centra la atención


en el participante basándose en el concepto complejo de medio ambiente, analizándolo
como un espacio que debe conservarse, protegerse, incrementando actitudes para un
desarrollo sustentable, donde se hace consciente la participación en un ambiente
compuesto por lo económico, lo político, lo cultural y lo eco sistémico... factores que se
influyen mutuamente. Se valora la responsabilidad individual y colectiva en la realidad
local frente al problema de deterioro.
Se manejan conceptos como medio ambiente, cultura de consumo urbano,
interdependencia... que sean congruentes con la temática que se desea abordar.
Se analizan y exploran aptitudes y habilidades para imaginar e idear acciones
ante los problemas ambientales.

Reflexión.

Es conveniente analizar y centrarse en la situación local dentro de la visión


planetaria global. Durante esta fase del proceso se reflexiona acerca del "sistema de
valores como una manera de vernos a nosotros mismos y el papel que se ocupa frente a
la naturaleza y con los demás. El desarrollo de los valores es principalmente un proceso
social y se van forjando progresivamente en las personas. Las influencias sociales van
moldeando el sistema de valores hasta que éste se consolida y aún así se modifica según
nuevas modas, creencias, doctrinas, etcétera".
Se distinguen los valores como la autoestima, la voluntad, la colaboración, la
participación, la solidaridad, la tolerancia, el respeto a la diversidad... se exponen, se
dialoga en torno a ellos para suscitar o formar la responsabilidad, la cultura del diálogo
y la construcción de esperanzas.

Concienciación

Se trabaja desde una perspectiva histórica de los roles humanos, para situarse en
un contexto específico determinado por el problema abordado y por las acciones con las
que se desea participar. Al final del proceso se pretende favorecer el cambio actitudinal.
De esta manera se pretende rescatar las actitudes de confianza y seguridad en sí mismo,
de autogestión, de comunicación, de compartir lo aprendido, de iniciativa... Se toma

32
conciencia para instrumentar acciones que conlleven al establecimiento de cambios de
conducta y hábitos a favor del medio ambiente.

Una herramienta para lograr el proceso de las etapas de sensibilización, reflexión


y concientización, es hacer uso de dinámicas y juegos para despertar la capacidad de
percibir el medio ambiente; esta capacidad es una aptitud que tienen todos, sólo se
necesita adecuarla a una sensibilización y ensayo para despertar la conciencia a través
de diferentes estímulos, tales como juegos, dinámicas, canciones, poemas, cuentos...
Hacer que las personas se ubiquen en determinadas situaciones usando diversas
dinámicas es importante porque se explota la imaginación para la participación, y se
desarrolla no sólo una capacidad del intelecto, sino de los sentimientos, logrando que
durante estas situaciones el sujeto o el grupo se identifique con determinados seres,
objetos o situaciones que aparentemente le son ajenos, pero que finalmente logra
considerarlos como algo importante.

Durante las actividades de educación ambiental no formal se fomenta una actitud


de cooperación, esto hace que las personas comprendan que actuar juntos es el pilar
para dar respuesta y solución a los problemas ambientales. Una herramienta útil para
lograr la colaboración de todos es el juego, no de competencia, sino de cooperación, en
donde se logran objetivos individuales en función de que los demás también logren los
suyos.
La diversión es parte importante de la educación ambiental no formal; la
utilización de técnicas participativas brinda la posibilidad de encontrar y construir
experiencias significativas. El uso de la imaginación, la creatividad, el conocimiento y
la voluntad, son la materia prima para realizar acciones a favor del medio ambiente;
bajo estas circunstancias se logra interesar e involucrar a los destinatarios.

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TARRÍO, L. Tema 5: Educación ambiental. Ciencias medioambientales.


http://petro.uniovi.es/Docencia/cma/9/tema-05.pdf

YOUNG, A.J. & MCELHONE, M.J. Lineamientos para el desarrollo de la educación


ambiental no formal. Unesco-PNUMA Programa Internacional de Educación
Ambiental. http://unesdoc.unesco.org/images/0007/000714/071492so.pdf

34
8. Anexos

Anexo 1

Tipos de participación
Forzada Pasiva Espontánea
Las autoridades tratan de Encuestas y sondeos sobre Se produce al margen de
imponer a los usuarios una las necesidades y deseos de los planificadores, cuando
forma de comportarse las personas, orientadas a un grupo de ciudadanos
frente al medio ambiente. informar a las autoridades toma la iniciativa para
y los gestores de la opinión hacerse oír e intenta
de la mayoría, para que las imponer su voluntad
tengan en consideración en
sus decisiones

Anexo 2

Antecedentes históricos a nivel internacional de EA.


CREACIÓN DEL “COUNCIL EN ESTE ORGANISMO LA E.A. SE CONCIBE YA NO COMO
FOR UNA
ENVIRONMENTAL DISCIPLINA SINO CON UN TRATAMIENTO
EDUCATION” INTERDISCIPLINAR
(REINO UNIDO, 1968)
PROGRAMA MAB (MAN TRATA DE «LLEVAR A CABO UN PROGRAMA
AND INTERDISCIPLINARIO DE
BIOSPHERE) (UNESCO, INVESTIGACIÓN QUE ATRIBUYA ESPECIAL IMPORTANCIA
L97L) AL MÉTODO
ECOLÓGICO EN EL ESTUDIO DE LAS RELACIONES ENTRE
EL HOMBRE
Y EL MEDIO» Y SE CONSIDERA QUE EL PROYECTO ESTÁ
CENTRADO,
ENTRE OTROS, «EN LAS ACTIVIDADES DE ENSEÑANZA E
INFORMACIÓN SOBRE ESOS PROBLEMAS» (UNESCO, 1971).
EL
AMBICIOSO PROYECTO INCLUYE PREPARACIÓN DE
MATERIAL
BÁSICO, LIBROS Y MEDIOS AUXILIARES Y FORMACIÓN
DE ESPECIALISTAS.
CONFERENCIA DE LAS «ES INDISPENSABLE UNA LABOR DE EDUCACIÓN EN
NACIONES CUESTIONES

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UNIDAS SOBRE EL MEDIO AMBIENTA-LES, DIRIGIDA TANTO A LAS GENERACIONES
HUMANO (ESTOCOLMO, JÓVENES
5/6 JUNIO COMO A LOS ADULTOS Y QUE PRESTE LA DEBIDA
1972) ATENCIÓN AL
SECTOR DE POBLACIÓN MENOS PRIVILEGIADO, PARA
ENSANCHAR
LAS BASES DE UNA OPINIÓN PÚBLICA BIEN INFORMADA Y
DE UNA
CONDUCTA DE LOS INDIVIDUOS, DE LAS EMPRESAS Y DE
LAS
COLECTIVIDADES, INSPIRADA EN EL SENTIDO DE SU
RESPONSABILIDAD EN CUANTO A LA PROTECCIÓN Y
MEJORAMIENTO
DEL MEDIO EN TODA SU DIMENSIÓN HUMANA»
(PRINCIPIO 19).
COLOQUIO DESARROLLA LOS ELEMENTOS YA ENUNCIADOS EN
INTERNACIONAL ANTERIORES
SOBRE «ENSEIGNEMENT REUNIONES DE EXPERTOS, COMO LA PROMOVIDA POR LA
ET UNESCO
ENVIRONNEMENT» (AIX- (1970) EN CARSON CITY (CANADÁ), Y PROPONE UNA
ENPROVENCE, DEFINICIÓN
OCTUBRE DE 1972) DE MEDIO AMBIENTE.
CREACIÓN EN L973 DEL INSTRUMENTO DE COORDINACIÓN ENTRE ORGANISMOS
PNUMA NACIONALES
E INTERNACIONALES QUE DARÁ UN NUEVO IMPULSO A
LA E.A
PROGRAMA EN ENERO DE ESTE AÑO SE APRUEBA EL PRIMER
INTERNACIONAL DE PROYECTO
EDUCACIÓN AMBIENTAL TRIENAL CON LA FINALIDAD DE DEFINIR CLARAMENTE
(PIEA) LOS OBJETIVOS
(1975) DE LA E.A.: INVESTIGAR E INTERCAMBIAR INFORMACIÓN,
PROMOVER
LA ELABORACIÓN Y EVALUACIÓN DE MATERIALES,
PLANES DE
ESTUDIO, FORMAR PERSONAL Y PROPORCIONAR
ASISTENCIA
TÉCNICA A LOS ESTADOS MIEMBROS.
SEMINARIO PUEDE CONSIDERARSE LA PLATAFORMA DE
INTERNACIONAL LANZAMIENTO DEL PROGRAMA INTERNACIONAL DE E.A.
DE EDUCACIÓN ALLÍ SE ADOPTÓ POR CONSENSO LA DENOMINADA

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AMBIENTAL «CARTA DE BELGRADO», QUE FIJA METAS Y
(BELGRADO, OCTUBRE OBJETIVOS Y QUE EMPIEZA A DELIMITAR SU ÁMBITO Y
1975) CONTENIDOS

CONFERENCIA SE EXAMINAN LAS REALIZACIONES DE LA PRIMERA


NTERGUBERNAMENTAL ETAPA DEL PIEA Y SE ESTABLECEN PAUTAS DE
DE ACTUACIÓN Y PRIORIDADES PARA EL FUTURO. LA
EDUCACIÓN AMBIENTAL DECLARACIÓN Y RECOMENDACIONES DE LA
DE CONFERENCIA SE CONVIRTIERON EN REFERENCIA
TBILISI (GEORGIA, INDISPENSABLE PARA LOS ORGANISMOS Y
ANTIGUA PERSONAS INTERESADOS POR LA E.A.
URSS, 1977)

CONGRESO DE MOSCÚ CON PARTICIPACIÓN DE 110 PAÍSES DEL MUNDO SE


(17/21 DE AGOSTO DE 1987) REALIZA LA REVISIÓN DE TODAS LAS POLÍTICAS
SEGUIDAS Y SE DISEÑA UN PLAN DE ACTUACIÓN PARA LA
DÉCADA DE 1990. SUS TRABAJOS SE
ORGANIZAN EN TORNO A LOS ELEMENTOS DECISIVOS DE
LA E.A.: INFORMACIÓN, INVESTIGACIÓN Y
EXPERIMENTACIÓN DE CONTENIDOS Y MÉTODOS,
FORMACIÓN DE PERSONAL Y COOPERACIÓN
REGIONAL E INTERNACIONAL, TODO ELLO CONCEBIDO
COMO UN TODO Y NO COMO ACCIONES
AISLADAS. PROPUESTA DEL “DESARROLLO SOSTENIBLE”
CONFERENCIA MUNDIAL EL PLAN DE ACCIÓN 21 (LA AGENDA 21), DONDE SE
DE CONCRETAN LOS COMPROMISOS DERIVADOS
LAS NU DE RÍO DE DE LA CUMBRE, DEDICA UN CAPÍTULO A LA E.A., PUESTA
JANEIRO EN RELACIÓN CON EL DESARROLLO
(3-14 JUNIO DE 1992), SOSTENIBLE.
“CUMBRE DE LA TIERRA O
SE CONSIDERA QUE LA E.A. ES INDISPENSABLE PARA LA
CUMBRE DE RÍO”
MODIFICACIÓN DE ACTITUDES Y PARA
DESARROLLAR COMPORTAMIENTOS COMPATIBLES CON
UN DESARROLLO SOSTENIBLE, Y, POR ELLO,
DEBE SER INTRODUCIDA EN TODOS LOS NIVELES
ESCOLARES, REEXAMINANDO LOS PROGRAMAS
ESCOLARES Y LOS MÉTODOS DE EDUCACIÓN Y
APROVECHANDO, PARA ELLO, LA EXPERIENCIA DE
LAS ONGS.

TRATADO DE EDUCACIÓN AFIRMA QUE LA E.A.: «...ES UN PROCESO DE APRENDIZAJE

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AMBIENTAL PARA PERMANENTE, BASADO EN EL RESPETO
SOCIEDADES A TODAS LAS FORMAS DE VIDA... TAL EDUCACIÓN AFIRMA
SUSTENTABLES VALORES Y ACCIONES QUE CONTRIBUYEN
Y RESPONSABILIDAD A LA TRANSFORMACIÓN HUMANA Y SOCIAL Y A LA
GLOBAL PRESERVACIÓN ECOLÓGICA. ELLA ESTIMULA LA
RÍO DE JANEIRO, 1992 FORMACIÓN DE SOCIEDADES SOCIALMENTE JUSTAS Y
ECOLÓGICAMENTE EQUILIBRADAS, QUE
CONSERVEN ENTRE SÍ UNA RELACIÓN DE
INTERDEPENDENCIA Y DIVERSIDAD».
EL TRATADO, QUE MARCA UN IMPORTANTE JALÓN EN LA
E.A., INSISTE EN LA NECESIDAD DE
RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL Y COLECTIVA, EN EL
PENSAMIENTO CRÍTICO E INNOVADOR Y EN LA
VISIÓN INTERDISCIPLINAR QUE CARACTERIZA A LA E.A.,
ASÍ COMO EN LA CONCIENCIA ÉTICA QUE
DEBE SUSCITAR. Y, QUIZÁ COMO NOVEDAD EXPLÍCITA
MÁS IMPORTANTE, LA DEFINE COMO UNA
EDUCACIÓN QUE: «"NO ES NEUTRA" SINO IDEOLÓGICA. ES
UN ACTO POLÍTICO, BASADO EN VALORES
PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL».
MÉTODOS Y CONTENIDOS SON TAMBIÉN ABORDADOS EN
ESTA DECLARACIÓN QUE SIGNIFICA, SIN
DUDA, UN ENSANCHAMIENTO DE LA E.A, Y ASÍ SE AFIRMA
QUE: «LA E.A. DEBE TRATAR LAS
CUESTIONES GLOBALES CRÍTICAS, SUS CAUSAS E
INTERRELACIONES EN UNA PERSPECTIVA
SISTÉMICA, EN SU CONTEXTO SOCIAL E HISTÓRICO.
ASPECTOS PRIMORDIALES PARA SU
DESARROLLO Y SU MEDIO AMBIENTE TALES COMO
POBLACIÓN, PAZ, DERECHOS HUMANOS,
DEMOCRACIA, SALUD, HAMBRE, DEGRADACIÓN DE LA
FLORA Y LA FAUNA DEBEN SER ABORDADOS
DE ESTA MANERA».
DEBE CAPACITAR A LAS PERSONAS A TRABAJAR
CONFLICTOS Y A INTEGRAR CONOCIMIENTOS,
APTITUDES, VALORES, ACTITUDES Y ACCIONES,
BUSCANDO LA TRANSFORMACIÓN DE HÁBITOS
CONSUMISTAS Y CONDUCTAS AMBIENTALES
INADECUADAS. ES UNA EDUCACIÓN PARA EL CAMBIO.

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Anexo 3

La institucionalización de la EA en los programas de acción de la U.E


PRIMER PROGRAMA SE MARCAN LOS OBJETIVOS Y LAS
ACCIONES RELATIVAS A LA
(CONSEJO EUROPEO
MEJORA DEL MEDIO AMBIENTE EN
DE 22/11/1973, DOC. Nº LAS ÁREAS URBANAS Y RURALES
SE PLANTEA LA SENSIBILIZACIÓN
112 DEL 20/12/1973)
Y LA FORMACIÓN ANTE EL
PROBLEMA DEL MEDIO AMBIENTE.
SEGUNDO PROGRAMA SE CREA UNA RED DE
INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS
(1977-1981)
ENTRE
ESCUELAS PRIMARIAS PILOTO EN
LA QUE PARTICIPAN 29 ESCUELAS
PERTENECIENTES A TODOS LOS
PAÍSES MIEMBROS.
TERCER PROGRAMA SE EXTIENDE LA EXPERIENCIA DE
L RED DE ESCUEALS PILOTO AL
(1982-1986) NIVEL DE LA ENSEÑANZA
SECUENDARI AY SE PROGRAMA
UNA
ACCIÓN SIMILAR PARA LA
FORMACIÓN PROFESIONAL.
CUARTO PROGRAMA SE AMPLIA LA RED DE ESCUELAS
PILOTO AL NIVEL SUPERIOR DE
(1987-1992)
EDUCACIÓN Y SE APRUEBA, PRO
EL CONSEJO Y LOS MINISTROS DE
EDUCACIÓN REUNIDOS EN EL
CONSEJO, UNA RESOLUCIÓN
SOBRE
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN LA
QUE SE FIJAN UNA SERIE DE
OBJETIVOS Y PRINCIPIOS
DIRECTORES, ASÇI COMO LOS
ESFUERZOS A DESARROLLAR,
TANTO A NIVEL COMUNITARIO.
LAS
INICIATIVAS EURIPEAS EN
MATERIA DE EDUCACIÓN
AMBIENTAL SE
ESTRUCTURAN EN TORNO A TRES
LÍNEAS DE TRABAJO.

QUINTO PROGRAMA INSISTE EN LA NECESIDAD DE LA


E.A.. EL CONSEJO DE MINISTROS
1993- DE EDUCACIÓN DE LA CE APROBÓ,
EN SU REUNIÓN DE

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LUXEMBURGO DE JUNIO DE 1992,
UNA SERIE DE RECOMENDACIONES
PARA LA MEJORA DE LA E.A. EN
TODOS LOS FRENTES,
REFORZÁNDOSE «LO MÁS
RÁPIDAMENTE POSIBLE EN
TODOS LOS NIVELES
EDUCATIVOS». EL CONSEJO
CONSIDERÓ QUE SE HA AVANZADO
NOTABLEMENTE EN ESTOS
ASPECTOS Y EMPLAZÓ AL COMITÉ
DE EDUCACIÓN, INTEGRADO POR
EXPERTOS DE LOS ENTONCES
DOCE PAÍSES MIEMBROS, A QUE
INFORMEN PERIÓDICAMENTE
SOBRE EL ESTADO DE LA
CUESTIÓN.
Según el texto aprobado, «la educación
medioambiental debería tener una
perspectiva interdisciplinar y ser un
vehículo importante para vincular a los
centros de enseñanza con la comunidad
de la que forman parte y hacer a alumnos
y estudiantes más conscientes de los
problemas ambientales, locales y de la
diversidad y particularidades de su
región».

Anexo 4

Líneas de trabajo en las que se estructuran las iniciativas europeas en materia de


EA.
Mayor coherencia y eficacia CREACIÓN DE UNA RED EUROPEA
DE INFORMACIÓN SOBRE
EDUCACIÓN AMBIENTAL
MEJORA DE LA INFORMACIÓN Y
DOCUMENTACIÓN MEDIANTE LA
REALIZACIÓN DE DIVERSAS
PUBLICACIONES, ENTRE LAS QUE
DESTACAN UN “LIBRO ESCOLAR
SOBRE LA EDUCACIÓN
AMBIENTAL”,
UNA “GUÍA DE LOS CENTROS
UNIVERSITARIOS Y EL MEDIO
AMBIENTE” Y UNA “GUÍA EUROPEA
DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL”.
INTERCAMBIOS
Integración de la EA en el sistema DESARROLLO DE EXPERIENCIAS

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educativo COMO CONCURSOS ESCOLARES
EUROPEOS, PROYECTOS PILOTO,
PROGRAMS COMUNITARIOS,
(ERASMUS, ETC.) APOYO A LA
FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN
COMUNITARIA CON MEDIDAS
COMO LA ELABORACIÓN DE UN
MÓDULO DE FORMACIÓN EUROPEO
QUE PUEDIERA CONVERTIRSE EN
MODELO DE REFERENCIA,
PLANIFICACIÓN DE
UNIVERSIDADES DE VERANO,
PUESTA A PUNTO DE UN CENTRO
EUROPEO PARA LA INNOVACIÓN
PEDAGÓGICA.
Cooperación internacional SE ENFATIZA LA NECESIDAD DE
MANTENER ESPECIALES
RELACIONES CON LA UNESCO Y LA
OCDE.
TAMBIÉN SE DUGIERE
DESARROLLAR RELACIOENS CON
LOS PAÍSES DEL ESTE EUROPEO.

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