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“AÑO DE LAS CUMBRES MUNDIALES EN EL PERÚ”

UNIVERSIDAD NACIONAL
MAYOR D MAYOR DE SAN MARCOS
SAN MAR
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

E.A.P. GEOGRAFIA

CURSO : Hidrología

PROFESOR : Ing. Luis Guillén Bendezú

TEMA :

La Cuenca del Río Mantaro

ALUMNOS :

Pérez Salas, Ginno 03150274

Yong Chávez Víctor 02150308

2008
INDICE

1. INTRODUCCIÓN

2. EL VALLE DEL MANTARO


2.1 Aspecto geográfico

2.1.1 Ubicación geográfica y política

2.1.2 Geología y Geomorfología

2.1.3 Fisiografía

2.1.4 Hidrografía

2.2 Aspecto Ecológico

2.2.1 El Clima

2.2.2 Vegetación

2.2.2.1 Las formaciones climáticas como expresión de la vegetación natural

2.2.2.2 Condiciones de la vegetación natural

2.2.3 Suelos

2.2.3.1 Por su origen

2.2.3.2 Por su Morfología y su Génesis

2.3 Aspecto agrícola

2.3.1 capacidad de uso mayor de las tierras del valle del río Mantaro

2.3.2 Diagnóstico económico del sector agricultura

2.3.3 Distribución de los cultivos en el valle

2.3.4 Tipo de explotación agrícola


3. ESTUDIO DE LAS HELADAS Y DE LAS TEMPERATURAS
MÍNIMAS
3.1 Introducción

3.2. Aspectos Generales

3.2.1 Perdidas por heladas en la agricultura

3.2.2 Efectos de las bajas temperaturas en las plantas

3.2.3 Tipos de heladas

3.2.4 Heladas en el Valle del Mantaro

3.2.5 Tipos de lucha

3.2.5.1 Métodos pasivos

3.2.5.2 Métodos activos

3.2.6 Requerimientos agroclimáticos de los principales cultivos del valle

3.2.6.1 Papa

3.2.6.2 Maíz

3.2.6.3 Trigo

3.2.6.4 Ajo

3.2.6.5 Cebolla

3.2.6.6 Zanahoria

3.2.6.7 Arveja

3.2.6.8 Haba

3.2.6.9 Col

3.2.6.10 Coliflor

3.2.6.11 Espinaca

3.3 El método

3.3.1 Red de estaciones

3.3.2 Procesamiento de la información

3.4 Resultados
3.4.1 Condiciones térmicas especificas del vale del Mantaro y su influencia en
las plantas

3.4.1.1 Tipos de heladas

3.4.1.2 Variación de la temperatura

3.4.1.3 Periodo libre de heladas

3.4.1.4 Duración de las heladas

3.4.2 Distribución de las temperaturas mínimas en el valle del Mantaro

3.4.3 Distribución de la ocurrencia de las heladas por periodos en el vale del


Mantaro

3.4.3.1 Periodo setiembre a noviembre

3.4.3.1.1 Heladas de intensidad -4°C

3.4.3.1.2 Heladas de intensidad -2°C

3.4.3.1.3 Heladas de intensidad 0°C

3.4.3.2 Periodo diciembre a marzo

3.4.3.2.1 Heladas de intensidad -4°C

3.4.3.2.2 Heladas de intensidad -2°C

3.4.3.2.3 Heladas de intensidad 0°C

3.4.3.2.4 Heladas de intensidad 2°C

3.4.3.3 Periodo abril a mayo

3.4.3.3.1 Heladas de intensidad -4°C

3.4.3.3.2 Heladas de intensidad -2°C

3.4.4 Las zonas de riesgo durante al año según la intensidad de las heladas

3.4.5 Medidas de protección y cultivo

3.5 Conclusiones

3.6 Recomendaciones

4. ESTUDIO DE LAS NECESIDADES DE AGUA PARA LA


AGRICULTURA DEL VALLE DEL MANTARO
4.1 Introducción

4.2 Aspectos generales

4.2.1 Definición de términos sobre el movimiento del agua a través del sistema
suelo- planta-atmósfera

4.2.1.1 Evaporación

4.2.1.2 Transpiración

4.2.1.3 Evapotranspiración

4.2.1.4 Evapotranspiración potencial

4.2.2 Mediciones de la evaporación y evapotranspiración

4.2.2.1 Medición de la evaporación

4.2.2.2 El tanque de evaporación clase “A”

4.2.2.3 Medidas de la evapotranspiración

4.2.2.4 Clasificación de los lisimetros

4.2.2.5 El balance hídrico

4.2.2.6 El evapotranspirometro de compensación usado en el estudio

4.2.3 Algunos estudios previos de requerimientos de agua realizados en la zona

4.3 Materiales y métodos

4.3.1 Materiales

4.3.1.1 Ubicación geográfica y política del lugar de las mediciones lisimetricas

4.3.1.2 Información lisimetrica

4.3.1.3 Información evaporimétrica

4.3.1.4 Procesamiento automático de datos

4.3.1.5 Mapa base

4.3.2 Métodos y procedimiento

4.3.2.1 Métodos

4.3.2.2 Procedimiento

4.4 Resultados
4.4.1 Régimen evaporímetrico en Huayao

4.4.2 Régimen evapotranpirométrico en Huayao

4.4.3 Extrapolación de la información lisimetrica

4.4.3.1 La ecuación de la extrapolación

4.4.3.2 Extrapolación de la ETP (lisimetrica) a las otras estaciones


evaporimetricas del valle

4.4.4 Cartografía de la Evapotranspiración potencial

4.4.5 Comportamiento temporal y variación horizontal de la evapotranspiración


potencial (lisimetrica)

4.4.5.1 Comportamiento temporal

4.4.5.2 Variación horizontal

4.5 Conclusiones

4.6 Recomendaciones

RECOMENDACIONES GENERALES

BIBLIOGRAFÍA
1. INTRODUCCIÓN

Las características geomórficas y climáticas constantes del paisaje peruano son


grandes limitantes para el desarrollo de nuestra agricultura. La complejidad del relieve,
las escasas tierras agrícolas de alta calidad se restringen a los depósitos aluviales de los
valles costeños áridos y valles interandinos semiáridos formando un patrón distributivo
extremadamente disperso. El clima en estas zonas agrava la situación, tanto por la falta
de agua en el momento oportuno como por la incidencia de bajas temperaturas.

El clima del valle del Mantaro comprendido entre los 3150 y 3400 msnm. Se
caracteriza porque su régimen de humedad tiene dos estaciones bien marcadas: mayo –
octubre (estación seca) y noviembre – abril (estación húmeda); su régimen térmico
debido a la incidencia de bajas temperaturas trae consigo frecuentes heladas en toda la
estación seca y algunas dentro de la húmeda, siendo estas ultimas las más dañinas, pues
encuentran a la mayoría de cultivos entre el macollaje y el inicio de la floración.

El SENAMHI, consciente del impacto del clima en la agricultura esta ejecutando


a través de su Dirección General de Agrometeorología estudios agrometeorológicos a
nivel nacional y de las áreas agrícolas más importantes del país, siendo uno de ellos el
presente Estudio Agrometeorológico en el valle del río Mantaro.

Este estudio consta de dos partes: I Estudio de las temperaturas mínimas y las
heladas, y II Estudio de las necesidades de agua para la agricultura.

El valle del Mantaro esta sujeto a temperaturas diarias que en promedio fluctúan
entre 0.7 y 20°C. Dichas condiciones térmicas ocasionan frecuentes enfriamientos que
alcanzan temperaturas bajo cero, exponiendo a las plantas cultivadas a graves riesgos de
heladas y pérdidas que afectan la economía nacional, regional y del propio agricultor. El
estudio de las temperaturas mínimas surgido a raíz de esta, limitación se fundamenta en
el método de la Topo climatología el mismo que considera el relieve topográfico como
principal factor determinante de las condiciones climáticas de cada localidad,
permitiendo obtener información cartográfica bastante confiable de la distribución de
las temperaturas mínimas en toda la zona estudiada y de los riesgos de ocurrencia de las
heladas para tres periodos de interés agrícola y para cuatro niveles e intensidad.

El estudio de las necesidades de agua para la agricultura de fundamenta en el


hecho que el valle es típico de zonas semiáridas con grandes problemas de escasez de
agua al inicio de la campaña agrícola.
Según la información meteorológica de Huayao, la precipitación y evaporación
media anual es de 750 1580 mm respectivamente definen un régimen de humedad con
dos estaciones bien marcadas: mayo – octubre (estación seca) y noviembre – abril
(estación húmeda), la cual concentra el 80% de la precipitación total anual. En plena
estación húmeda, pese a que es común presenciar en nuestra sierra lluvias intensas,
crecidas de ríos, huaycos, interrupción de vías de comunicación e inundaciones, sin
embargo, los cultivos sufren frecuentes periodos cortos de sequía mayores de cinco días
como los detectados en la campaña agrícola 1987-88. En condiciones de humedad como
las descritas, principalmente en la primera mitad de la estación lluviosa el riego
suplementario es fundamental para asegurar altos rendimientos; en la estación seca, con
el riego y el mapa de las temperaturas mínimas, es posible intensificar la actividad
agrícola durante todo el año.

Con este propósito usando la información de evapotranspiración y evaporación


de tanque se ha encontrado para Huayao la aproximación lineal que ha permitido la
extrapolación de la información evapotranspirometrica a toda el área de estudio. Para
mostrar la variación de la evapotranspiración potencial en todo el valle se ha elaborado
cuatro mapas mensuales que representan los periodos húmedo, seco y los transicionales
respectivos, así como el anual. De ellos se aprecia claramente que las necesidades de
agua para las plantas varían de una zona otra dentro del valle y de una época a otra del
año.

Una labor de extensión ha de completar los objetivos de este trabajo, y la


institución y los autores habrán obtenido los frutos de su indesmayable esfuerzo,
solamente silos agricultores del Mantaro y toda nuestra zona alto andina son los
mayores beneficiados.
2. EL VALLE DEL MANTARO

2.1 Aspecto geográfico


2.1.1 Ubicación geográfica y política
Geográficamente el valle del Mantaro se extiende desde el paralelo 11°40’ al
12°10’ sur y desde el meridiano 75° 10’ al 75° 15’ oeste.

Con una orientación Noroeste- Sureste, el área de estudio políticamente


comprende parte de las provincias de Jauja, Concepción y Huancayo, departamento de
Junín.

Extensión: El valle del Mantaro materia de este estudio tiene una longitud
aproximada de 70 Km. Se extiende desde los alrededores de la ciudad de Jauja, en su
sector Norte, hasta las localidades de Pucará y Huacrapuquio en el extremo Sur. El
ancho varía de 2 a 8 Km. y la altitud desde 3150 a 3400 msnm. Tiene una superficie
total aproximada de 58200 ha.

Vías de comunicación: La carretera central asfaltada y el ferrocarril central


son las principales vías de comunicación que unen la capital de la Republica con el valle
del Mantaro con una longitud aproximada de 300 km. Ambas vías ingresan por la
ciudad de Jauja, unen Concepción, llegan a Huancayo para luego proseguir en dirección
sur a Huancavelica, después de recorrer el valle en todos sus 70 km de longitud.

Además de estas dos vías principales, el valle del Mantaro también cuenta con
carreteras que lo conectan con el Norte con la ciudad de Tarma y el valle de
Chanchamayo, por el Este con el valle de Satipo y por el Oeste con Yauyos y el valle
del río Cañete.

El valle mismo esta conectado con una vía troncal asfaltada que recorre ambas
márgenes, a partir de la cual hay derivaciones a cada uno de los distritos y principales
centros poblados.

2.1.2 Geología y Geomorfología


El valle del Mantaro es una depresión estructural o tectónica cerca del flanco
oriental del levantamiento de la corteza terrestre que ha dado origen a la cordillera de
los Andes. Hay evidencia que elementos erosivos fluvio-glaciares posteriores represaron
y colmataron esta depresión con depósitos fluviales y lacustres.

En lugares donde estos depósitos alcanzaron 200 a 300 metros de profundidad,


los rasgos geomorfológicos del piso original han quedado completamente sepultados en
lo que actualmente constituye las partes más bajas del valle. En cambio las áreas más
próximas a las vertientes donde el efecto deposicional fue menor, es notorio los
afloramientos rocosos en forma de colinas. Posterior a la deposición, el río recorto lenta
y profundamente los sedimentos, formando una serie de terrazas, hasta alcanzar en la
actualidad un manto rocoso en muchas partes del valle. Evidencian el represamiento la
presencia de capas de sedimentos finos que estratifican con capas gravosas muy notorias
en los cortes de carreteras.

Litológicamente, el manto rocoso y los depósitos aluviales gravosos, que por su


antigüedad en muchos lugares han pasado a formar conglomerados, están constituidos
principalmente por calizas, areniscas, y pizarras de origen sedimentario. Entre las rocas
ígneas son frecuentes las andesitas, riolitas, taquitas de origen volcánico y granitos y
peridotitos de origen plutónico.

2.1.3 Fisiografía
El relieve del valle del río Mantaro es el resultado de la interacción de factores
tectónicos, orogénicos, litológicos y principalmente climáticos que han impulsado los
procesos erosivos deposicionales.

Los componentes de la fisiografía son los paisajes aluvial, colinoso y montañoso.

a. El paisaje aluvial: Comprende la gran llanura aluvial constituida por las


terrazas altas, medias y bajas delimitadas por bordes de terraza, desde 3150 hasta
3400 msnm. Por la alta calidad de sus tierras, aquí se ubican las áreas agrícolas
más importantes, enfrentando el cotidiano problema de la presión demográfica
que repercute en un franco descenso del área cultivable. Es urgente atender este
problema en el corto plazo propiciando la construcción vertical y evitando que
en el futuro cercano, el valle más importante de la sierra central se convierta en
el continuo de de asfaltos y pavimentos.

b. El paisaje colinoso: Esta constituido por la serie de elevaciones que en


ambos márgenes llegan hasta 3700 metros de altitud, demostrando que no
pudieron ser completamente sepultados por los sucesivos eventos aluvionicos,
de los cuales emergen actualmente, para romper la continuidad de la gran llanura
aluvial. En su mayoría comprende la asociación de tierras pastos – protección.

c. El paisaje montañoso: Comprende la vertientes de ambos márgenes que


van desde la gran llanura aluvial y el paisaje colinoso hasta la región altiplanica
ubicada sobre los 4000 metros. Este paisaje se caracteriza por su pendiente, que
va desde moderadamente empinado (10%) hasta extremadamente empinado
(mayor de 75%). A excepción del valle de Yanamarca ubicado al noreste, entre
3450 a 3600mteros. Las tierras agrícolas en ambas vertientes aparecen como
pequeñas manchas dispersas dentro de grandes extensiones de tierras aptas para
pastos, forestales y protección, así como asociaciones de estas. Los rasgos
geomorfológicos que más relacionan esta zona con la llanura aluvial son los
cañones y abanicos aluviales formados por los ríos tributarios al ingresar al río
principal.

2.1.4 Hidrografía
La red hidrográfica el valle del Mantaro esta constituida principalmente por
pequeños cursos de agua, ríos tributarios y el colector principal que es el río Mantaro.
Los pequeños cursos de agua, que en ambas márgenes son generalmente de régimen
irregular, constituyen colectores naturales de las aguas de escorrentía y discurren por
quebradas ya sea a los ríos tributarios o directamente al colector principal de la cuenca.

Los principales tributarios en cuyos abanicos aluviales dentro del valle se ubican
importantes localidades y ciudades son, de sur a norte, por la margen izquierda:

a. Río Chaclas: Localidades de Huancán, Pucará y Sapallanga.


b. Rió Sullcas: Ciudad de Huancayo.
c. Río Achamayo: Localidades Matahuasi, Santa Rosa de Ocopa, Quichay e
Ingenio y la ciudad de Concepción.
d. Río Seco: San Lorenzo, Mantaro y Apata.
e. Río Yacus: Ataura, Masma, Masma Chinche, Julcán, Molinos, Yauli, San Pedro
de Chunán, Pancán, Paca, la laguna de Paca y la ciudad de Jauja.

Por la margen derecha tenemos:

f. Río Cunas: Localidades de Chongos Bajo, Tres de diciembre, San Juan de


Ascos, Ahuac, Huamancaca Chico, Pilcomayo, Chambará, San Miguel y la
ciudad de Chupaca.
g. Río Vicso: Sicaya, Orcotuna.

El colector principal es el río Mantaro que nace en las lagunas de Alcococha,


Apucocha, Runrún y más abajo por la margen izquierda recibe los excedentes del lago
Junín. Desde La Oroya hasta antes de entrar al valle recibe los ríos tributarios Yauli,
Huari y Pachacayo por la margen derecha, y el río Quisualcancha de la margen
izquierda.

2.2 Aspecto Ecológico


2.2.1 El Clima
El valle del río Mantaro se ubica dentro de la faja tropical por lo tanto su clima
es valga la redundancia predominantemente tropical pero modificado muy
significativamente por el efecto de la altitud (sobre los 3200 metros de altitud).

Otro factor de importancia y que esta determinando el clima de la zona es la


circulación general de la atmósfera específicamente los sistemas de alta presión
atmosférica, en especial el Anticiclón del Pacifico Sur que se ubica frente a las costas de
Chile (alrededor de los 23° S). Las corrientes oceánicas también están ejerciendo efecto
sobre las condiciones ambientales de la zona de estudio.

El sol pasa por el zenit en su transito (aparente) hacia el sur en noviembre, y


nuevamente en su retorno hacia el norte, en febrero. Esto ocurre regularmente cada año
en estos meses, lo que origina una fuerte incidencia de radiación solar debido a que los
rayos solares caen más perpendicularmente ala superficie que en otras épocas del año
(como en los meses de mayo, junio y julio). Esto significa que a su vez una alta
reopción de la energía solar por parte del sistema tierra – atmósfera en estos periodo que
influye todas las demás variables meteorológicas. Las temperaturas elevadas resultantes
que en los meses de octubre y diciembre alcanzan sus mayores valores (13,3 y 13,4°C
respectivamente) que dan lugar a su vez a la formación de sistemas de fuerte presión
baja sobre el continente de estas latitudes que influye en el centro y oriente de la región
andina peruana. Las condiciones de baja presión atmosférica asociada con inestabilidad
de la atmósfera induce la copiosa formación de nubes y precipitación (fig. 2.1b) en los
meses de enero, febrero y marzo lo que trae como consecuencia una disminución de
radiación solar en superficie y por ende el descenso –en lugar de aumento- de las
temperaturas en estos meses. A medida que pasan los días y se aleja el sol del zenit, se
debilitan consecuentemente los centros de baja presión a medida que la temperatura
desciende, alcanzando en los meses más fríos los valores de 10,3 y 10,2° C en junio y
julio, respectivamente. Se puede percibir que la temperatura y precipitación tiene
mucha relación con la radiación solar y los sistemas de presión atmosférica.

La mayor parte de la lluvia de esta región (fig.2.1 b) es traída por el movimiento


de las masas de aire del Sur-Este y Nor-Este que vienen cargadas de humedad desde
dentro del continente sudamericano ayudadas por el descenso de la presión atmosférico
inducida a raíz del calentamiento por la alta insolación que empieza en octubre-
noviembre. Conforme el Sol se dirige hacia el Sur, en setiembre se inicia el incremento
significativo de la lluvia, sobrepasando los 90 mm/mes en diciembre, alcanzando su
máximo en enero (124 mm/mes), para decrecer en marzo de acuerdo al retorno y
marcha del Sol hacia el Norte. Durante este periodo (7 meses) se tiene el 87% (650 mm)
de la lluvia caída en todo el año. La disminución de la radiación solar que se da
significativamente en abril, provoca aumento de la presión y la disminución de la
temperatura y la lluvia, siendo la última la más drástica hasta julio en que el Sol alcanza
su ángulo mas bajo. Durante estos meses de junio, julio y agosto, en que dichas
condiciones de alta presión prevalecen casi continuamente sobre el continente
sudamericano, la lluvia es insignificante (18 a 15 mm/mes) y la temperatura media
alcanza sus valores mas bajos (10° C).
2.1 Las normales climáticas de Huayao – Huancayo

VARIABLES ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SET OCT NOV DIC PROM. RECORD
METEOROLOGICAS ANUAL AÑOS

Temp. Máxima (°C) 18.4 18.0 18.0 18.8 19.2 19.8 18.8 19.6 19.6 20.2 20.4 19.5 19.1 1931-87

Temp. Media (°C) 12.5 12.2 12.2 12.0 11.2 10.0 10.2 11.3 12.4 13.3 13.4 13.1 12.0 1931-87

Temp. Mínima (°C) 6.7 6.9 6.3 4.6 2.3 0.7 0.3 1.9 4.9 5.7 5.8 6.3 4.3 1931-87

Temp. De Roció (°C) 6.5 6.9 6.0 5.2 5.9 4.6 0.9 2.1 3.8 4.7 5.2 6.8 4.9 1972-87

Humedad Relat. (%) 68.7 71.1 70.7 66.0 61.3 59.3 57.9 57.9 60.1 59.3 60.4 64.7 63.1 1972-87

Relac. Mezcla (gr/kh) 6.2 6.4 6.4 5.7 4.9 4.5 4.4 4.7 5.3 5.6 5.0 6.0 5.5 1972-87

Presión de vapor (mb) 9.9 10.2 10.1 9.1 7.0 7.1 6.8 7.4 8.3 8.8 9.1 9.5 8.7 1924-87

Precipitación (mm) 124.0 121.0 113.0 56.0 22.1 0.0 7.1 14.9 46.9 69.1 70.0 93.0 62.2 1931-87

Evaporación (mm) 151.0 136.3 142.3 145.5 145.3 142.7 154.4 174.9 177.5 191.9 180.0 175.7 159.0 1972-82

Horas de sol (horas) 165.3 144.5 161.1 188.9 232.9 237.4 252.5 234.2 197.1 209.8 200.1 183.6 200.6 1972-87

Viento (m/seg) 1.1 1.0 0.8 0.8 0.8 0.8 1.1 1.3 1.4 1.5 1.0 1.6 1.2 1954-84
Fig. 2.1 a Comportamiento anual de las temperaturas máximas media y mínima de
Huayao – Huancayo

25

20
Temperaturas °C

15 Temp. Máxima
(°C)
Temp. Media (°C)
10
Temp. Mínima
(°C)
5

0
MAY
JUN
JUL

SET
OCT
ENE

ABR

DIC
NOV
MAR

AGO
FEB

Cuadro 2.1.b Comportamiento anual de la precipitación pluvial y la evaporación de


tanque “A” de Huaya – Huancayo (totales mensures multianual)

250

200
mm/mes

150

100

50

0
ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SET OCT NOV DIC
Precipitación (mm)
Evaporación (mm)
Fig. 2.1 c Comportamiento anual de vientos de Huayao – Huancayo

1.8
1.6
1.4
Viento (m/seg)

1.2
1
0.8
0.6
0.4
0.2
0
AY

V
L

IC
AR

O
E

T
B

JU

C
SE

O
EN

JU
AB
FE

AG

D
M

O
M

N
Viento (m/seg)

Fig. 2.1 d Comportamiento anual de la humedad absoluta: presión de vapor de Huayao


– Huancayo

12
Presión de vapor (mb)

10
8
6
4
2
0
AY

V
IC
L
AR
E

T
B

JU

C
SE

O
EN

JU
AB
FE

AG

D
M

O
M

Presión de vapor (mb)


Comportamiento anual de humedad relativa Huayao – Huancayo
Humedad Relativa (%)
80
60
40
20
0

AY

T
L

V
IC
E

AR

T
B

JU

C
O
SE
EN

JU
AB
FE

AG

D
M

O
M

N
Humedad Relat. (%)

El cielo durante estos meses esta despejado y el aire esta seco y en calma, especialmente
durante las noches, lo cual origina la perdida del calor del suelo por irradiación hacia el
espacio y consecuentemente fuerte enfriamiento del suelo superficial y capas bajas del
aire lo cual se conoce como heladas de enfriamiento nocturno, o heladas radiacionales.

En Huayao (fig. 2.1.a) las temperaturas mínimas mas bajas del año a 1.60m
sobre el suelo se dan en junio-julio y los meses vecinos, donde las heladas son casi
diarias y muy intensas. En promedio alcanzan en julio casi los 0°C. La humedad
atmosférica absoluta (presión del vapor de agua) es también la menor en estos meses
(fig2.1.d). Durante 1984-87 a 50 cm la temperatura mínima mas baja registrada fue de
-7.6°C en el mes de julio de 1985.

En enero y febrero, las temperaturas mínimas son las mas altas del año, debido
principalmente a la constante presencia de nubes en el cielo proveniente de las masas
húmedas continentales y que traen la lluvia por estos meses. De aquí que el periodo
agrícola abarque desde setiembre a abril, y aunque las temperaturas más bajas no
ocurren en este periodo, temperaturas mas o menos bajas dentro de este, pueden ser
decisivas para el éxito o fracaso de los cultivos, dependiendo del tipo de cultivo y estado
en que estos se encuentren, aso como de la intensidad de la helada.

Las temperaturas máximas, contrariamente a las temperaturas mínimas, varían


poco durante el año, oscilando en promedio solo 2.5°C entre los meses más extremos
(febrero y noviembre), mientras que en temperatura mínima la oscilación anual es casi
6°C y en temperatura media 3.5°C. Este comportamiento anual de las temperaturas es
típico de las zonas tropicales, sin embargo, las relativamente amplias variaciones
térmicas diurnas son propias de zonas latas alcanzándose aquí, en promedio, hasta los
18°C de oscilación diaria de la temperatura en los meses más fríos (julio) y 11°C de
oscilación diaria en los meses calidos y más húmedos (febrero).

Obedeciendo a la influencia de la radiación solar recibida y a los sistemas de


presión, los vientos- promedio mensual- (fig. 2.1.c) alcanzan su máximo vigor durante
los meses de primavera: noviembre y diciembre (1.8m/seg), debilitándose
paulatinamente hacia el otoño: marzo a junio (0.8m/seg).

Evaporación

La evaporación total mensual (fig.2.1.b) a diferencia de la lluvia, varía poco


durante el año. La oscilación anual es 56mm, entre el mes de octubre donde la
evaporación mensual es máxima (192 mm/mes) y febrero donde se presenta el menor
volumen de agua evaporada (136 mm/mes). El patrón de comportamiento anual de la
temperatura, viento y humedad relativa (Fig. 2.1. a , 2.1.c y 2.1.e) explican este
comportamiento de la evaporación en primavera, que como ya se conoce, se dan las
mayores temperaturas medias por la mayor intensidad de radiación solar; el viento
alcanza su mayor actividad y la atmósfera es relativamente seca.

2.2.2 Vegetación
2.2.2.1 Las formaciones climáticas como expresión de la vegetación natural
Del análisis de las medias anuales de temperatura y precipitación (cuado 2.1) es
posible fijar la posición de la estación de Huayao dentro del sistema de formaciones
vegetales del mundo de L.R.Holdrigde. El valle, según datos de Huayao, de acuerdo a
su temperatura media anual (12°C) y precipitación (749 mm/año) se ubica justo en la
faja transicional entre el Bosque seco montano bajo tropical – partes bajas sureñas y
el Bosque húmedo montano – hacia el norte, Jauja, no obstante que presenta una
menor precipitación anual que Huayao debido a la posición más oriental de esta ultima,
se ubica también dentro de esta faja transicional, aunque según sus condiciones reales
de temperatura (menor que Huayao) podría ser considerada como Bosque Húmedo
Montano Tropical.

Según un estudio detallado realizado por Joseph Tosi, el piso del valle entre la
laguna de Paca y Viques muestra una variación climática moderada. La principal
variación es en la precipitación y su efectividad entre el norte y el sur del valle,
presentando mayor precipitación en el sur que en el norte, por lo que el periodo de
sequías en el sur es más corto durante el año. Desde que la mayor diferencia en lluvias
viene durante los meses estivales (verano), esta diferencia no es significativa como
podría parecer a primera vista. Se asume que la diferencia en lluvia representa una
declinación más o menos firme, en área, del este al oeste. Mientras las diferencias de
temperatura no son muy grandes en ninguna parte del valle mismo, la línea de
temperatura media anual de 12°C se presenta ligeramente sobre los 3300m de elevación,
dividiendo el valle en las dos formaciones anteriormente mencionadas a lo largo de esta
cota. Sin embargo, el piso del valle como un todo se podría clasificar mejor, para
nuestros fines, como Transicional entre las fajas de temperatura de Montano Bajo y
Montano, y Seco en relación con la efectividad de la precipitación.
Ascendiendo por sus faldas orientales del valle (laderas de la margen izquierda)
se encuentra una condición de humedad progresivamente en aumento a medida que se
crece la elevación. Este incremento es aparentemente un resultado tanto del aumento de
la lluvia como del decrecimiento de la evapotranspiración a medida que baja la
temperatura. La línea de temperatura media anual de 6°C, que marca el límite superior
de la faja de temperatura Montano separándola de la Sub-Alpina, ocurre alrededor de
los 4050m de elevación. El verdadero territorio alto comienza entre los 3800 y los
4000m. al este del valle y de aquí la mayor parte de las laderas abruptas o de gradiente
más fuerte y que miran al valle se ubican dentro de la faja de temperatura Montano.

El excelente crecimiento del “aliso” (Alnus jorulensis) en estas laderas se


considera como indicador de estas condiciones mejoradas de humedad. Se estima, sin
embargo, que la precipitación no excede aquí los 900 mm/año en ninguna parte del área,
de modo que la zona entera cae dentro de la formación Bosque húmedo montano o
Pradera (en su lado más frió y húmedo).

Sin embargo, en el norte, cerca de Jauja, las laderas en esta formación se hacen,
sin duda alguna, ligeramente mas secas como resultado de la disminución general de la
precipitación anotada para la parte occidental.

Las ladera occidentales y septentrionales (laderas de la margen derecha) del


valle y los terrenos altos adyacentes, tal como se menciono anteriormente muestran una
disminución gradual en la precipitación hacia el oeste, por lo cual son algo más secas
que las laderas de la margen izquierda. Las laderas a lo largo de la mitad sur del valle,
caen dentro de la formación Bosque húmedo montano o Pradera hasta una altura cerca
de los 4050m. Aquí, en los terrenos altos inmediatamente adyacentes, las elevaciones
mayores que esta, hasta alrededor de los 4500m, están en la formación Páramo húmedo
sub-alpino debido a la disminución probable de la lluvia a elevaciones que exceden los
4000m. Dado que el valle tiene orientación noroeste- sureste y que Jauja es
considerablemente mas seco que Huancayo, se tiene que los flancos del valle y las
tierras altas adyacentes en la mitad norte del mismo son también más secas.

La vegetación en estas áreas parece confirmar este punto de vista, por lo que
tiende a ubicársele en la zona de transición entre las formaciones de Pradera y de Estepa
del Montano, basados en las mayores elevaciones (alrededor de los 4100m) dentro del
Páramo húmedo sub-alpino con un poco menos de humedad, sin embargo, que en esta
misma formación en el sector norte mencionado anteriormente.

2.2.2.2 Condiciones de la vegetación natural

La vegetación original de la sierra peruana ha sufrido, naturalmente, cambios


marcados y probablemente permanentes desde su condición anterior al advenimiento e
sus culturas agrarias precolombinas y sus densidades han desaparecido como resultado
de la acción socioeconómica depredadora, del incontenible crecimiento de la presión
demográfica. La necesidad cada vez mayor de tierras agrícolas ha conllevado a una
indiscriminada tala, quema y consiguiente sobrepastoreo que ha ocasionado una erosión
antrópica generalizada, dejando el suelo desprotegido a merced de la erosión hídrica que
en conjunto aceleran el avance de la desertificación. Las pocas especies que han
quedado se encuentran en lugares inaccesibles de donde aun se les sigue extrayendo
para leña y combustible. Es urgente que los gobiernos locales, principalmente los
municipios distritales lo declaren Zonas de reserva de la biosfera por ser los escasos
componentes que quedan de es banco natural de germoplasma de nuestra flora y fauna
propias de esos pisos altitudinales. Donde hoy existen las comunidades naturales
espontáneas debajo de la puna, como a lo largo de los caminos en la formación Montano
Bajo y a lo largo de los cursos de agua en las laderas de mucha gradiente de las
quebradas y valles, y aún en los mismos pastos naturales de la “puna”, ellas representan
la biota clímax cuya composición de especies, crecimiento y extensión quedan
continuamente abajo el control de las actividades humanas.

Al hacer las apreciaciones siguientes del clima partiendo de la vegetación, ha


sido necesario, en muchos casos, reconstruir mentalmente las condiciones que
probablemente prevalecieron para reconocer que la vegetación natural es continuamente
empujada atrás hacia los primeros estados sucesivos y que la flora y el habito de
crecimiento de las plantas individuales nunca obtienen hoy día su ultima expresión ni
alcanzan nada ni remotamente parecido a la madurez o desarrollo completo de lo que
son capaces bajo las condiciones físicas ambientales que existen en el área. Las fajas de
temperatura Montano bajo y Montano fueron en su origen indudablemente zonas de
bosque, o en las áreas más secas, de bosques y sabanas mezcladas. Estas formaciones
han sido casi completamente reemplazadas por tierra cultivada. En ellas solamente la
vegetación a lo largo de los caminos y las especies arbóreas indígenas que se encuentran
a lo largo de los cercos y contornos de las propiedades agrícolas, son realmente útiles
indicadores de las condiciones climáticas.

Desde la conquista española, una veintena o más de especies arbóreas nativas de


otras partes del mundo, han sido introducidas en el área del valle. De estas solo el
Eucalyptus globulus ha adquirido hasta el momento importancia como fuente de madera
comercial. El eucalipto contribuye significativamente en la economía agrícola local y es
fuente importante para abastecer las minas de la sierra central. Aunque estos eucaliptos
adquieren grandes tamaños en un periodo relativamente corto de crecimiento, la calidad
de la madera producida es generalmente pobre.

Como es monocultivo, una enfermedad epidémica podría causar indirectamente


una desorganización serie en la ecología local. Por esa razón es deseable que se
establezca, en escala comercial, una gama amplia de especies maderables útiles.

Entre las otras especies exóticas introducidas en la región, por lo menos una el
Pinus insignis (Pino de Monterrey), se puede considerar productora de una madera
superior; crece rápidamente y puede ahora ser recomendada para su plantación
comercial en una escala ampliamente extendida. Este es un árbol que se usa solo
ocasionalmente para fines ornamentales lo mismo que el pino (de la isla de Norfolk)
Araucaria excelsa, un árbol que puede crecer solamente en la áreas más bajas y
abrigadas del valle. Muchas especies de cipres, crecen en escala limitada en el piso del
valle, donde muestran generalmente una forma pobre y un crecimiento muy lento,
evidenciando estar malamente adaptadas al clima predominante.

Entre las plantas leñosas de tamaño más pequeño observadas durante el


reconocimiento realizado por Tosi se encontraron seis especies regularmente
abundantes, como voluntarias, a lo largo de los caminos y cercos, o como “pioneras” en
sucesión en los pastizales de las laderas con pendientes pronunciadas a los lados del
valle. De estas, solamente una, la retana es exótica, habiendo sido introducida de la
región del mediterráneo. Esta notable planta esta bien adaptada en la región y se ha
propagado ampliamente llegando a menudo a constituir una plaga en los pastizales.

De los arbustos nativos, que se usan combustible, solamente la leguminosa


llamada localmente el “mutuy” es cultivado por los agricultores. Se le usa generalmente
en plantaciones de setos “afuera” como barrera baja. Probablemente alrededor de otras
seis especies de arbustos ocurren esporádicamente en lugares arriba de los 3500m de
elevación.

Entre las plantas grandes, suculentas, comunes en el valle, la más conspicua y


notable es el maguey (Agave americana) introducida durante la colonia y ahora
ampliamente distribuida a lo largo de los caminos y cercos. Esta planta se disemina
naturalmente y la fibra de la hoja es usada para cordelería por los agricultores indígenas,
aunque no se ha establecido ninguna industria grande de naturaleza comercial. Varias
especies de cactus se encuentran tanto a lo largo de los caminos y líneas de cercos como
diseminados en los pastizales de las tierras altas, donde constituyen una plaga.

La vegetación del piso del valle y la de una gran porción de las laderas y
terrenos altos que quedan dentro de la faja de temperatura Montano Tropical se utiliza
intensivamente y casi exclusivamente para el cultivo de plantas cultivadas para la
alimentación y forraje. La mayoría de las especies que crecen aquí, con excepción de
dos cereales, una legumbre y todos los tubérculos, son exóticas en su origen, habiendo
sido introducidas por los españoles. Estas plantas alimenticias tienen límites de altitud
bien marcados correspondiendo a las limitaciones de temperatura sobre su crecimiento.
Casi todas, como resultado de la baja eficiencia térmica en verano y de la temperatura
media anual generalmente baja requieren un periodo mucho más largo desde la siembra
hasta la cosecha, que en las regiones de las cuales son nativas.

2.2.3 Suelos
2.2.3.1 Por su origen
El material parental y posición fisiográfica son dos variables que
fundamentalmente se deben tener en cuenta para clasificar los suelos de acuerdo a su
origen. Considerando lo anotado en un recorrido del valle del Mantaro se observó lo
siguiente:

2.2.3.1.1 Suelos de Origen Aluvial


Son suelos originados a partir de materiales acarreados y depositados en ambas
márgenes del río y tributarias en las llamadas terrazas Alta, Media y Baja, constituyendo
fisiográficamente el paisaje de la gran llanura aluvial. En la terraza Alta y Media los
suelos son de drenaje bueno, y entre éstos, los de la terraza Alta se diferencian por
presentar algún desarrollo genético debido a que provienen de los primeros depósitos
aluviales ocurridos en el valle. Los suelos de la terraza Baja lo constituyen
considerables áreas con problemas de mal drenaje; están sometidos a inundaciones
estacionales y no presentan ningún desarrollo genético.

La textura varia de gruesa y media, en la terraza Baja, a fina en la terraza Alta, y


tanto en superficie como en el perfil de los suelos de toda la llanura aluvial existen
cantos rodados del tipo gravilla (2- 7,6 mm.), grava (7,6 mm. – 25 cm.) y piedras (> 25
cm.) como modificadores texturales. Son suelos de profundidad variable, reacción
neutra y ligeramente ácida y fertilidad natural de media a alta, ocupando la mayor área
agrícola del valle.

2.2.3.1.2 Suelos de Origen Coluvio-Aluvial


Estos suelos se han formado a partir de materiales fluviónicos que por acción de
la erosión hídrica y la gravedad en ambas vertientes, se depositaron en el pie de monte o
bordes del valle, principalmente en el abanico aluvial de los tributarios del río Mantaro.
Se caracterizan por su buen drenaje, texturas que varían de medias a finas y
modificadores texturales en bajo porcentaje, constituyendo los mejores suelos, aunque
cubren áreas en mucha menor proporción que aquellos de origen aluvial.

2.2.3.1.3 Suelos de Origen residual


Son suelos desarrollados a partir de Calizas, Areniscas, Andesitas, Granitos, etc.
Cubren las laderas o faldas y cimas de colinas y el paisaje montañoso, de topografía
compleja y amplio rango de pendientes. En general, donde existe suelo, éste es muy
delgado y sumamente erosionado. La agricultura se restringe a pequeñas manchas de
suelos de origen coluvial.

2.2.3.2 Por su Morfología y su Génesis


Las apreciaciones sobre la morfología y génesis de los suelos del valle del río
Mantaro son de carácter muy general y sólo producto de la observación del paisaje. Una
descripción detallada sobre esta materia queda fuera del alcance del presente estudio,
por lo que para mayor información sobre el particular se recomienda consultar los
trabajos realizados en la zona por la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos
Naturales (ONERN).

2.2.3.2.1 Suelos del Gran Grupo Ustifluvents


No obstante la aclaración y siguiendo la terminología de suelos (USDA, 1975)
se está en condiciones de afirmar que la mayor área agrícola del valle del Mantaro está
constituida por suelos del orden ENTISOLS. Los Entisols son suelos jóvenes que no
presentan desarrollo genético, excepto, como en el valle del río Mantaro que se observa,
en muchas la presencia de un horizonte superficial muy delgado o epipedón OCRIC.
Estos Entisols por ser suelos derivados de materiales aluviales recientes, pertenecen al
sub.-orden FLUVENTS. Cuando los fluvents se encuentran bajo un clima como el de
nuestra zona alta andina con una estación seca mayor de tres meses, estos suelos
pertenecen al grupo USTIFLUVENTS.

2.2.3.2.2 Descripción edafoclimática de Huayao


Al describir los suelos por su origen se mencionó que aquellos de la terraza Baja
y Media por derivarse de depósitos aluviales recientes no presentan desarrollo genético.
También se afirmó que sobre los depósitos aluviales antiguos de la terraza Alta, se han
derivado los suelos que ya presentan un desarrollo genético bien diferenciado.

Lo dicho sobre los suelos de la terraza Alta quedó confirmado durante la


instalación del lisímetro en la estación CP Huayao, donde se caracterizó un perfil y los
suelos resultaron pertenecer al gran grupo ARGIUSTOLLS.

Fisiográficamente la estación Climatológica Principal Huayao está ubicada en la


margen derecha del Mantaro. Se localiza en la terraza Alta izquierda del abanico aluvial
formado por el río Cunas en su confluencia con la gran llanura aluvial del río Mantaro,
al Sur-Oeste del valle. La topografía varía de plana a colinosa con pendientes que van
desde 2 al 10 y 20%.

La vegetación natural en el lugar de instalación está en proceso de extinción;


donde la dejan prosperar se observa la retama (Spartium junceum) y gramíneas de los
géneros Festuca y Stipa. Como cultivos importantes circundan el lugar: Maíz, papa,
haba, cebolla, cebada, zanahoria, etc.

El clima de Huayao se define por temperaturas extremas medias mensuales que


van desde los 0°C en los meses de junio, julio y agosto hasta los 20°C en los meses de
octubre y noviembre, y una precipitación media total anual de 749 mm con el 80% caída
de diciembre a marzo. Sin embargo, el clima es un factor muy limitante para la
agricultura. En Huayao, hay incidencia de heladas y escasez de agua de mayo a
setiembre. En cambio, de diciembre a marzo, las lluvias excesivas saturan los suelos
arcillosos de áreas planas, donde por deficiente drenaje interno hay problemas de
aireación y prolifera la podredumbre del sistema radicular o tubérculos en el caso de la
papa.

Los suelos de Huayao, morfogenéticamente se han desarrollado a partir de


materiales aluviales antiguos depositados en las etapas tempranas de formación del río
Cunas. Son suelos medianamente profundos, moderadamente drenados, de perfil ABC.
El horizonte A de 50 cm de espesor se divide en Ap1 y Ap2 con 30 y 20 cm de espesor
respectivamente, ambos de color pardo oscuro con alto contenido de materia orgánica,
textura arcillosa, estructura en bloques angulares fuertes medios, consistencia pegajosa
y plástica en mojado, firme en húmedo y duro en seco. Grada a un horizonte B de 40 cm
de espesor, color rojizo oscuro, gravoso arcilloso, estructura en bloques angulares
fuertes medios, consistencia pegajosa y plástica en mojado, firme en húmedo y duro en
seco. Es notorio en este horizonte las películas de arcilla fina translocada y los
modificadores texturales son cantos rodados (tamaño gravoso). Descansa sobre un
horizonte C, formado por material aluvial muy antiguo, compactado, con moteaduras
color rojo intenso, signo del deficiente drenaje interno a esa profundidad.

Físico-químicamente son suelos de mediana a deficiente aireación, alta


capacidad de almacenaje de agua (180 mm/m de profundidad) y nutrientes, reacción
química próxima a la neutralidad y alta saturación de bases.

De acuerdo a la terminología del Soil Taxonomy (USDA, 1975) por la presencia


de un horizonte superficial de gran espesor, de reacción neutra color oscuro y alta
saturación de bases que llega hasta 1.8 m de profundidad en el perfil, son suelos del
orden MOLLISOLS. Los Mollisols que por cuestiones climáticas están sometidos
anualmente a una estación tonel perfil del suelo seco por mas de tres meses como
sucede en Huayao, pertenecen al orden USTOLLS. Los Ustolls que tienen un horizonte
B arcilloso el cual muestra películas de arcilla translocada por iluvación, son suelos del
gran grupo ARGIUSTOLLS.

2.3 Aspecto agrícola


2.3.1 Capacidad de uso mayor de las tierras del valle del río Mantaro
En base al sistema que establece el reglamento de clasificación de las tierras del
Perú, la ONERN publicó el “Mapa de capacidad de uso mayor de las tierras del Perú”,
(1981) y su “Memoria explicativa” (1982).

De acuerdo a este estudio, el área agrícola del valle del río Mantaro queda
clasificada como tierras arables aptas para cultivos en limpio, de calidad agrológica
media con limitaciones con suelo y clima.
Limitaciones por suelo
Las mayores limitaciones por suelo de las tierras agrícolas del valle del río
Mantaro son sus características edáficas.

Los suelos en todo el valle, si bien son relativamente profundos, al mismo


tiempo son, sin embargo, de texturas, gravosidad y pedregosidad muy variables, lo que
implica un drenaje interno igualmente muy variable que complementando con la
topografía plana le dan una fertilidad física deficiente. Donde la textura es muy fina
(arcilla), los suelos se saturan de humedad en la estación lluviosa, surgiendo problemas
de intoxicación y podredumbre de raíces y tubérculos por la mala aireación y exceso de
humedad. Donde la textura es gruesa (arena franca) o muy gruesa (arena) el problema es
la baja capacidad retentiva del agua proveniente del riego y esporádicas e
irregularidades lluvias que ocurren tanto en la estación seca como al inicio de la
estación lluviosa.

Desde el punto de vista de sus propiedades químicas son suelos de reacción


ligeramente ácida a ligeramente alcalina, condición excelente en la cual los nutrientes
del suelo están disponibles para las plantas. Sin embargo, en los suelos de textura gruesa
los fertilizantes pueden ser fácilmente lavados por el agua de riego o lluvia, por lo que
la fertilización y la aplicación de abonos y enmiendas orgánicas deben hacerse en forma
fraccionada durante la evolución de los cultivos.

Limitaciones por el clima


a) Precipitación
Para el valle del Mantaro, el SENAMHI reporta una precipitación media anual (de
30 años) de 750 mm/año con más del 85% distribuida durante la estación de
crecimiento de los cultivos (setiembre a abril). Cuando durante esta estación se
presentan periodos cortos con ausencia de lluvias o se tiene la ocurrencia de años
con lluvias insuficientes, la escasez de agua para los cultivos se alivia con el riego
suplementario, el cual no puede extenderse al área sombreada tanto por su relieve
ondulado como por la falta de infraestructura del valle.

b) Temperatura
Las temperaturas mínimas por debajo de 0°C que con gran frecuencia ocurren de
mayo a setiembre, constituyen la mayor limitación climática de estas tierras para la
agricultura del valle. La presencia de temperaturas por debajo de 0°C
principalmente en noches de cielo despejado trae consigo la incidencia de heladas de
enfriamiento nocturno (de irradiación). Aunque durante este tiempo (estación seca),
pocos son los cultivos que se encuentran en un crecimiento, sin embargo el mayor
daño a la agricultura del valle lo ocasionan el final y el inicio del periodo de heladas,
es decir, después que los cultivos han emergido (setiembre-octubre) o cuando éstos
se retrasan en su desarrollo (abril-mayo).
2.3.2 Diagnóstico económico del sector agricultura

La tenencia de la tierra en el valle, es bastante compleja, puesto que fue


evolucionando a través del tiempo desde la agricultura individual de subsistencia –que
aún existen en buen porcentaje- hasta los fundos comerciales; es así que la pequeña
agricultura emplea mano de obra familiar, mientras que la segunda utiliza mano de obra
contratada permanente y eventual.

El uso de semillas mejoradas, fertilizantes, maquinaria y pesticidas está muy


difundido en el valle, aunque los pequeños agricultores los usan en cantidades
insuficientes o excesivas, es decir, no racionalmente.

Los requerimientos de asistencia técnica, prestada a través de las oficinas


agrarias del ministerio de Agricultura, aún no están satisfechos.

La proximidad con el gran mercado de Lima hace al valle una zona importante y
con mucho futuro para sus diversos productos agrícolas. No obstante se debe,
previamente, mejorar el sistema de comercialización que en la actualidad carece de
organización e infraestructura que permitan solucionar los problemas derivados de las
características de los productos, en cuanto a su periodicidad, durabilidad,
diversificación, dispersión y volumen de la producción, a medida que disminuye el
tamaño de la unidad agrícola. No existen centros de acopio, ni lugares donde se
preparen comercialmente los productos y se concentre la oferta.

2.3.3 Distribución de los cultivos en el valle

El área de estudio del valle del Mantaro, que comprende la zona agro-ecológica
baja (debajo de los 3 400 m.s.n.m.), básicamente está orientada a la producción de
alimentos y la madera. La forma de explotación y tenencia de la tierra hacen la
agricultura diversificada y compleja existiendo varios grupos socio-económicos
dedicados a esta actividad. Las irrigaciones realizadas han ejercido una gran influencia
en la agricultura del valle. Estando –en la actualidad- aproximadamente el 40% del área
bajo el sistema de regadío suplementario por canales, los mismos que se encuentran en
Concepción, Huancayo (contornos de los centros poblados) y margen izquierda del río
Mantaro.

El sistema de explotación de secano comprende el 60% del área agrícola del


valle, y abraca predominantemente la margen derecha del río Mantaro, especialmente en
el sector Norte.

La producción agrícola esta constituida principalmente por papa, maíz y


productos hortícolas, y cebada y trigo en menor escala sobre todo en la parte Norte del
valle bajo el sistema de secano.

La papa constituye uno de los cultivos más importantes del valle. Abarca
aproximadamente el 25 a 30% del área cultivable, básicamente constituida de
variedades mejoradas, Ticahuasi, Mariva, Yungay y Revolución, destacando esta última
variedad, dada su precocidad (120 – 135 días) y altos rendimientos (40 000 kg/ha.) con
el 50% del área cultivada de papa en el valle.

El otro cultivo importante en la zona baja del valle, es el maíz amiláceo, con dos
propósitos principales. El 70% para maíz grano y el 30% para choclo. Hay que destacar
que el mayor porcentaje son maíces criollos, solo el 5% de maíces mejorados y un
mínimo de maíz variedad Cuzco que muy bien se adapta a las zonas más abrigadas del
valle.

En conjunto, el cultivo de maíz abarca aproximadamente el 30% del área


cultivada del valle.

Los cultivos hortícolas últimamente vienen constituyéndose en una alternativa a


la papa y el maíz. Se encuentran concentrados en los centro poblados principales como
Huancayo, Chupaca, Concepción, Pucará y Jauja, básicamente en tierras con riego
suplementario en donde predomina la zanahoria, cebolla y ajo, cuyos precios en los
mercados –comparados con otros productos- los convierten en atractivos para los
agricultores, tornándose en importantes abastecedores de verduras para el mercado de
Lima.

En la actualidad ocupan un área aproximada de 12% y se estima que ésta debe ir


aumentando con el tiempo debido a su mayor rentabilidad y lo que es más importante,
con un mínimo riesgo de perdida por las heladas.

Los cultivos cerealeros de trigo y cebada para grano, han disminuido


sustancialmente, tanto, que en la actualidad solo el 5% del área cultivable de la zona
baja del valle se dedica a estos cultivos, como en la zona Norte del valle y en zonas de
secano, y un mínimo porcentaje en otras áreas con riesgos pero únicamente como
forraje (cebada).

2.3.4 Tipo de explotación agrícola


En el valle del Mantaro, entre las costas 3 150 y 3 400 m.s.n.m., a la agricultura
se encuentra muy diversificada debido a la interacción de factores favorables del terreno
(plano), de la calidad de los suelo, y del clima (mas templado), que hacen que esta zona
sea explotada en forma más intensiva y más productiva que las zonas altas. Contribuyen
a esta diversificación las irrigaciones y las diferentes condiciones socioeconómicas en
que se practica la agricultura. Así existen los siguientes tipos de explotación agrícola:

 Agricultura campesina auto-subsistencia.


 Agricultura comercial campesina.
 Agricultura comercial sin tierras (mayoristas)
 Agricultura de fundos comerciales.
2.3.4.1 Agricultura campesina de auto-subsistencia
Las parcelas del agricultor están dispersas, es decir, que el agricultor tiene 1 o 2
parcelas en cada zona, tratando de abarcar las tres zonas (baja, media y alta) con lo que
consigue diversificar sus cultivos de subsistencia. Dentro de esto la papa es el cultivo
principal puesto que constituye el alimento más importante de la dieta no solo por
tradición o por preferencia, sino por su alto valor nutritivo.

Este sistema no utiliza mano de obra pagada, es más de tipo familiar cuyas
labores agrícolas son tradicionales. Solo utiliza fertilizantes y/o pesticidas en casos
extremos.

2.3.4.2 Agricultura campesina comercial

El agricultor sigue un sistema mixto de explotación. Sus tierras marginales las


dedica para una explotación de subsistencia, mientras sus campos más productivos los
utiliza para la explotación comercial o práctica la rotación alterna entre cultivos
comerciales y de consumo doméstico.

2.3.4.3 Agricultura comercial sin tierras

Muchas familias, que trabajan en los centros mineros o que tienen empleo no
agrícola, arriendan sus parcelas a personas que se les conoce localmente como
mayoristas. Estas parcelas que siempre están cambiando de ubicación son ocupadas por
grupos de agricultores comerciales que no poseen o que poseen muy pocas parcelas y
que producen cultivos comerciales a gran escala.

Estos nuevos empresarios viven en los centros poblados del valle y han
adquirido experiencia agrícola. Obtiene contratos de arrendamiento y mano de obra, así
altos rendimientos por hectárea. Generalmente estos agricultores son especialistas en la
producción de ciertos cultivos como papa, zanahoria, etc.

Esta forma de explotación agrícola predomina en el lado occidental del valle, en


donde cada mayorista puede reunir entre 20 a 60 Has.

2.3.4.4 Agricultura de los fundos comerciales

Estas empresas constituyen prácticamente lo que antes fueron las tradicionales


haciendas, que son tierras de propiedad privada, de grandes extensiones, que ocupan
generalmente las mejores tierras del valle, Los propietarios tienen conocimientos
avanzados de agricultura y el uso de maquinaria agrícola altamente tecnificada en la
explotación agrícola es indispensable.

Al momento de tomar decisiones sobre la siembra, tienen en cuenta los costos y


utilidades y permanentemente están observando las fluctuaciones de los precios de los
productos comerciales en el mercado de Lima. Cuentan con trabajadores permanentes y
contratados eventualmente. Los propietarios usualmente viven en Jauja o Huancayo
donde viajan a sus fundos.
3. ESTUDIO DE LAS HELADAS Y DE LAS
TEMPERATURAS MÍNIMAS

3.1 Introducción
Uno de los tres factores principales que determinan la adaptabilidad biológica a
un área o territorio tanto para la agricultura, ganadería o para el ser humano mismo son
las condiciones térmicas y su distribución durante el año.

Las plantas solamente se desarrollan y fructifican bajo ciertas condiciones de


temperatura, estando este rango entre los 10° a 45°C. Su actividad biológica usualmente
se inicia entre los 5° y 10°C.

En el valle del Mantaro donde principalmente por su ubicación esta sujeto a


oscilaciones de temperatura que van desde los 0.7° a 20°C (mínima y máxima medias
mensuales); donde por sus condiciones climáticas esta sujeto a muchas noches de
intenso enfriamiento del aire que alcanza temperatura bajo 0°C; donde por su relieve,
las bajas temperaturas se emplazan n ciertas localidades, es necesario el amplio
conocimiento del régimen térmico en toda la zona, especialmente en el ámbito de la
distribución y comportamiento de las temperaturas mínimas.

El objetivo fundamental del presente estudio es el de conseguir el levantamiento


de las condiciones climáticas locales del valle o zonificación, tanto por la magnitud de
la frialdad de cada zona como por la posibilidad de la ocurrencia de diferentes grados de
temperaturas mínimas que pueden ser perjudícales para los cultivos. Así mismo se
presenta una serie de herramientas técnicas y logísticas que complementan en su
utilización un mayor conocimiento y mejor comprensión de los recursos ambientales y
tecnológicos.

El método empleado es el de la topoclimatología, el cual permite estudiar y


determinar las diferencias locales en el clima de pequeñas áreas, dentro de una región
macroclimática nominalmente uniforme que se originan a partir de las características
topográficas y fisiográficas locales. El método comprende observaciones con
instrumentos en una red espacial temporal de estaciones fijas en puntos estratégicos del
valle donde se esperan variaciones climáticas considerables de la temperatura mínima.
Estas observaciones locales son correlacionadas con la red climática estándar
consiguiéndose de esta forma extender esta información histórica que consistentemente
representa el clima de la zona. Así mismo}, las observaciones biológicas visuales de
encuestas fueron indicadores valiosos en la determinación y afinamiento de dichas
variaciones locales.

La contribución del presente trabajo es significativa puesto que conllevara,


mejor comprensión y aprovechamiento de los recursos ambientales y tecnológicos. Al
mejor conocimiento de la idoneidad de los recursos climáticos, en cuanto a las
temperaturas criticas se refiere, que permitirá tomar anticipadamente decisiones de
largo, mediano y corto plazo como la selección de los cultivos más adecuados para cada
zona, la programación de los cultivos para cada año a la campaña agrícola, y las
medidas de protección más viables a ejecutar, todo con el fin de lograr la mejor
comprensión y óptimo aprovechamiento de los recursos ambientales y tecnológicos en
la explotación agrícola, cooperando con el reordenamiento y mejor planificación del
agro nacional.

3.2. Aspectos Generales


3.2.1 Perdidas por heladas en la agricultura
Según los propios agricultores del valle, los principales factores que reducen la
producción son las heladas y la sequía. Sánchez (1982) muestra como ejemplo una
cuantificación extraída del diario “La Voz de Huancayo” que estima en US$ 7 812 (2’
500, 000 soles, al cambio corriente de 1980) las pérdidas en la producción de papa, maíz
y hortalizas debidas a un evento de helada el 20 de diciembre de 1980 en el valle del
Mantaro – departamento de Junín, que redujo el abastecimiento local de alimentos,
provocó la pérdida el ingreso de los agricultores, y disminuyó la disponibilidad
comercial de dichos alimentos en Lima.

3.2.2 Efectos de las bajas temperaturas en las plantas


Hay plantas que tienen la habilidad de soportar y sobrevivir a temperaturas por
debajo de los 0°C como las hay también que no. La severidad de los daños que originan
las heladas depende, desde el punto de vista fisiológico, del tipo del cultivo, de la etapa
de desarrollo en que éste se encuentre y de su estado tradicional y sanitario.

Se señala que los daños son mayores cuando el descenso de la temperatura es


rápido que cuando es gradual y cuando el congelamiento es prolongado para una
temperatura dada. De aquí la importancia de conocer tanto la intensidad como la
duración de las heladas.

Existen varias teorías sobre las causas del daño que ocasionan las bajas
temperaturas en las plantas. No obstante, la más aceptada establece que el daño y/o
muerte de la planta es originado por la formación de cristales de hielo dentro y fuera de
sus células.

El líquido celular es una solución bajo presión y se congela a temperaturas por


debajo de los 0°C, mientras que fuera de la célula, en los espacios intercelulares, el agua
es casi pura, por lo que se descongela a temperaturas levemente inferiores a 0°C.

De aquí que la formación de cristales de hielo en estos espacios intercelulares es


más común y más rápido que dentro de la misma célula. Este hecho es acompañado de
una salida de agua desde la célula, pudiendo llegar a deshidratarla y romper la estructura
celular, ocasionando daños mecánicos por la contracción al salir el agua y/o formarse
hielo en la célula. Químicamente, por la pérdida de agua en la célula, las proteínas se
agrupan en bloques y se precipitan. Al cesar el congelamiento y al retornar el agua a las
células, las proteínas se separan, se desdoblan y se desnaturalizan completamente,
originando la muerte de la célula y por lo tanto de la planta o parte de ésta.

En las plantas tolerantes a las heladas, la salida y retorno del agua a su estado
normal se produce sin causar daño alguno cuando la temperatura del ambiente aumenta
reanudando su actividad, lo que no sucede en las plantas sensibles a estas bajas
temperaturas.

HORNEY (1985) menciona que existen pocas dudas de que la tolerancia al frío
este correlacionada con el aumento de azúcar en el líquido celular. Experimentalmente
se ha probado que la capacidad para soportar las heladas puede conseguirse inyectando
azúcares en las plantas. Sin embargo, no está todavía claro si los azúcares desempeñan
un papel fundamental en la tolerancia de las plantas a las heladas, aunque parecen que
están implicados por lo menos de dos formas: primero provocando una disminución de
la cantidad de hielo formado en la célula (vacuola) y segundo porque en la célula los
azúcares son convertidos en otros constituyentes que tendrían un papel protector
adicional.

Se concluye, por lo tanto, que aquellas prácticas que contribuyan a reducir el


punto de congelamiento en las células ayudan a la planta a ser más tolerante a las
heladas.

3.2.3 Tipos de heladas


Existen diversos tipos de heladas según la clasificación a la que se obedezca:

3.2.3.1 Según su génesis (fenómenos físicos que la originan)

3.2.3.1.1 Heladas de irradiación

Durante el día, la superficie terrestre es calentada por los rayos solares. Por la
noche la tierra irradia el calor almacenado durante el día, enfriándose tanto los primeros
centímetros de la capa del suelo como los primeros metros de la capa de aire que se
encuentra sobre el suelo.

Los elementos y factores que influyen, de manera más decisiva, en la intensidad


de las heladas por irradiación son:

 La nubosidad.
 El viento.
 El grado de humedad.
 La topografía del terreno.

La nubosidad.- La radiación terrestre (de calor) es mucho más intensa durante


las largas noches de invierno, especialmente cuando el cielo esta despejado. Si el cielo
esta nublado, el calor irradiado se refleja en as nubes y retorna a la superficie terrestre,
donde es absorbido nuevamente, por lo que con cielo cubierto no hay riesgo de heladas
de este tipo.

El viento.- La irradiación de calor del suelo origina un enfriamiento intenso de


las capas de aire que están en contacto con el suelo. Este enfriamiento es intenso hasta
alturas que alcanzan decenas de metros dependiendo de la localidad, la topografía y la
región. Por encima de ese nivel el aire esta más caliente y actúa como un techo que
impide la mezcla del aire frió interior con el calido superior. El viento mezcla ambas
capas de aire, aumentando la temperatura del aire que rodea a las plantas, atenuando los
posibles daños y disminuyendo los riesgos de heladas.

El grado de humedad.- Cuando la humedad del aire es considerable se producen


condensaciones del vapor de agua. Este proceso implica una liberación de calor que
aumenta la temperatura del ambiente. Por esto, cuando la humedad relativa es alta, la
irradiación nocturna provoca nieblas y no se producen heladas.

Las nieblas tienen el mismo efecto de las nubes, a manera de pantalla protectora
contra la perdida excesiva del calor.

La topografía del terreno.- Durante la noche, las montañas se enfrían antes que
los valles originando movimientos del aire frió adyacente, el cual baja hacia las ladera.
Este aire más frió tiende a acumularse en las hondonadas, razón por lo cual en dichas
zonas el riesgo de heladas es mayor.

La constitución del suelo ejerce también cierta influencia. Los suelos sueltos y
pedregosos se enfrían con mucha rapidez porque conducen mejor el calor. En ellos las
heladas de este tipo son más comunes que en suelos sin pedregosidad y compactos.

Las heladas de irradiación se producen en invierno y en parte del otoño y


primavera. Sus efectos son, por tanto, perniciosos para los cultivos tempranos y tardíos.

3.2.3.1.2 Heladas por advección del aire frió

“Advección” es el transporte en sentido horizontal del frío o del calor por medio
de los vientos y masas de aire.

Los descensos de temperatura a niveles críticos originados por irrupción de


masas de aire frío se llaman “heladas de advección”. El espesor de la capa de aire frío
en estos eventos es muy grande, llegando a centenares de metros y hasta kilómetros de
espesor. A las bajas temperaturas reinantes se le une el efecto del viento que le roba
calor a las plantas.

Estas heladas se producen generalmente en invierno, pero también suelen


presentarse en primavera, inclusive a fines de diciembre. Resulta muy difícil luchar
contra este tipo de heladas puesto que toda la región queda sumergida bajo estas
condiciones.
3.2.3.1.3 Heladas de evaporación

La evaporación del agua es un fenómeno físico que produce una absorción de


calor que el líquido lo toma de si mismo y de los cuerpos que lo rodean.

Cuando el agua que recubre a las plantas se evapora con mucha rapidez, la
temperatura de estas desciende notablemente. Si la temperatura de algunos órganos
vegetables desciende por debajo de 0°C se producen los efectos propios de la helada.

Se pueden producir heladas de este tipo cuando después de una precipitación se


presentan vientos fríos fuertes de aire seco o corrientes de aire.

En estos casos, por la baja humedad relativa del aire, la película de agua que
recubre a las plantas se evapora con rapidez, bajando bruscamente su temperatura. La
intensidad de estas heladas, dependen de la temperatura del aire y de la cantidad de agua
que se evapora.

Más probable que se produzca este tipo de heladas en la zona, es cuando al


amanecer, a la salida del sol, el viento origine la evaporación rápida de la escarcha
ocasionando un descenso más brusco aún de la temperatura de los tejidos de la plantas.

3.2.3.1.4 Heladas mixtas

Son las heladas que ocurren por la combinación de os diferentes tipos de


procesos físicos que originan las heladas anotadas anteriormente. Por ejemplo, se
produce una helada de este tipo cuando una masa de aire relativamente frío y seco llega
y se deposita en la región, donde en condiciones de cielo despejado y calma nocturna
ocurre una intensa irradiación del calor, ocasionando fuerte descenso de la temperatura,
tornándose critica para los cultivos.

3.2.3.2 Según los efectos visibles que ocasionan

3.2.3.2.1 Heladas blancas

Corresponde las noches en las cuales el descenso de la temperatura produce la


formación de escarchas (cristales de hielo) en plantas y objetos expuestos al
enfriamiento nocturno.

Esto se produce cuando el aire es húmedo, alcanzando la temperatura valores


próximos a los 0°C. Sin embargo, la formación de escarcha acompañada e vientos secos
puede causar daños importantes en los tejidos de las plantas cultivadas.

3.2.3.2.2 Heladas negras

Este tipo de heladas ocurren cuando el aire seco sufre un enfriamiento intenso
por debajo de los 0°C sin la formación de escarcha. Su designación óvese al color
negruzco que adquieren los órganos verdes y tiernos de las plantas al sufrir la
destrucción de sus tejidos por las bajas temperaturas alcanzadas.

3.2.4 Heladas en el Valle del Mantaro

En el valle del Mantaro se presentan tres tipos de heladas: heladas de irradiación,


heladas de advección y heladas mixtas (de irradiación y de advección)

Según análisis realizados se ha encontrado que el 61.4% de las heladas


agronómicas que ocurrieron en el valle en el periodo 1984-87 fueron heladas de
irradiación, mientras que solo el 3.7% fueron heladas de advección.

El 21.6% y el 13.3% fueron heladas mixtas con fuerte componente de


irradiación y de advección respectivamente. En síntesis se puede sostener entonces que
el proceso de irradiación influye significativamente en el 96.3% de las heladas que
ocurren en el valle del Mantaro, siendo el restante 3.7% heladas típicamente de
advección.

3.2.5 Tipos de lucha

La más general y más utilizada clasificación es la que divide a los métodos de


lucha contra las heladas en dos grupos: métodos pasivos y métodos activos. Existen
también otras clasificaciones como aquellas que los divide en preventivos y protectivos,
en continuos y temporales, en base a un grupo de plantas y en base a la planta
individual, entre otros.

En el presente trabajo se adopta la primera clasificación: métodos pasivos


métodos activos.

a) Métodos pasivos
1. Métodos ecológicos
i. Selección del emplazamiento del cultivo teniendo en cuenta el
relieve.
ii. Control de la nutrición mineral
2. Métodos biológicos
i. Endurecimiento.
ii. Tratamiento de semillas con elementos-traza y otros químicos.
iii. Selección y clasificación de razas tolerantes o heladas.
iv. Desarrollo de nuevas variedades tolerantes a heladas.
v. Regulación del desarrollo de yemas.
3. Otras técnicas agrícolas

b) Métodos activos
1. Cobertores protectores
i. Plásticos o películas cobertoras sin estructura de soporte.
ii. Túneles plásticos bajos y camas forzadas
iii. Túneles plásticos altos e invernaderos
iv. Otras formas de cubrimiento.
2. Generación de humo y nieblas artificiales
i. Fogatas caseras.
ii. Combustión de productos químicos.
3. Calentamiento de plantas a campo abierto
i. Con calentadoras de combustible liquido.
ii. Con calentadoras de combustible sólido.
iii. Con calentadores de gas.

4. Riego
i. Riego por inundación.
ii. Riego por aspersión.

5. Mezcla de aire
i. Maquinas de ventilación.
ii. Helicópteros.

3.2.5.1 Métodos pasivos

Varios métodos de protección de plantas contra el frío y las heladas


dependen del uso efectivo de los recursos naturales para producir cambios favorables en
el flujo de calor desde el suelo hacia el aire, como de a topografía y fisiografía de la
zona.

Estos métodos son principalmente de naturaleza preventiva y abarcan


todas aquellas precauciones que tienden a evitar o reducir la influencia de los factores
desfavorables a las plantas.

Dentro de los métodos pasivos se distingue dos grupos:

3.2.5.1.1 Métodos pasivos ecológicos

3.2.5.1.1.1 Selección del sito de cultivo teniendo en cuenta el relieve

Una selección apropiada del lugar y una distribución de cultivos y


frutales exigentes de calor teniendo en cuenta el relieve del terreno es muy importante
para protegerlos de las heladas en el campo. Esto es más importante aún en países
montañosos.

Durante noches de irradiación o noches de enfriamiento, el aire frío fluye hacia


debajo de las pendientes, mientras que en las depresiones, el aire estancado llega a ser
más frío que en cualquier otra parte. Las montañas bajas y colinas con relativa baja
altitud y pendientes moderadas tienen un riesgo reducido de heladas, aunque ellas
anteriormente a este proceso constituyen la fuente de aire frío, el cual fluye fácilmente
de ellas hacia las paredes bajas.

Las áreas más propensas a heladas son los fondos y porciones bajas de las
pendientes junto a los caminos y recodos de valle; porciones relativamente altas y
pendientes muy pronunciadas y fondos estrechos (menores de 1km). En los recodos o
estrechamientos se produce encierro de aire frió que corre hacia aguas abajo, formando
a amanera de amplias piscinas de aire frío. Los valles cerrados y huecos se llenan de
aire frió por lo que no son recomendados para huertos o cultivos exigentes de calor.

Cuando el aire frío acompañado de fuertes vientos irrumpe sobre la zona, el


mayor riesgo de heladas ocurre en las pendientes abiertas, particularmente partes altas.
Las depresiones en el terreno y/o pendientes a sotavento permanecen relativamente
calidas por bastante tiempo.

3.2.5.1.1.2 Control de nutrición mineral

Tanto los fertilizantes naturales como orgánicos son muy importantes para
incrementar la tolerancia de las plantas a la helada. Sin embargo no hay consenso en la
parte del rol jugado por los componentes nutrientes minerales individuales en el
aumento a la tolerancia a heladas. Por ejemplo, ha sido sostenido que la tolerancia de
planta aumenta cuando se aplica nutriente potasico, sin embargo varios agricultores
niegan que el potasio tenga un efecto benéfico. Otros afirman que es el elemento
químico más necesario para las plantas en la parte temprana de su fase vegetativa, desde
que ello promueve mejor desarrollo y por lo tanto ayuda a soportar mejor las heladas.
Esto ha sido confirmado por otros estudiosos que reportan que el nitrógeno (vía amonio)
tiene el mayor efecto aún cuando Badanova (1958) mencionado por Bagdonas
descuenta este efecto benéfico basado en su experiencia en tabaco.

Muchos estudiosos han aportado con la parte del rol jugado por el fósforo en
sulfuro en aumentar la tolerancia de las plantas a las heladas. Fertilizantes fosforados
mitigan o neutralizan completamente el efecto dañino de los breves periodos de frío en
el crecimiento y desarrollo de las plantas.

3.2.5.1.2 Métodos pasivos biológicos

3.2.5.1.2.1 Endurecimiento

Desde hace mucho tiempo, investigadores como biólogos, fisiólogos,


mejoradores de plantas y otros establecieron que se podían encontrar métodos de
aumentar la tolerancia de las platas a las heladas, denominándole a este hecho
“endurecimiento”

Estos métodos pueden ser de varios tipos. Uno es reteniendo al agua en los
tejidos de la planta mediante azucares o ciertos coloides que reducen el contenido de
hielo en las fibras y por lo tanto, la deshidratación de las células. La fotosíntesis es
importante en este proceso, desde que esta origina la producción y acumulación de
azúcar soluble, la cual tiene un rol defensivo en presencia de bajas temperaturas. Otra
técnica de endurecimiento, y una de las más efectivas para incrementar la tolerancia a
heladas en las plantas se basa en someter al efecto prolongado de bajas temperaturas a
los órganos de las plantas, siempre y cuando estas temperaturas no les causen daños
notables. El contenido de azúcar en las células y fibras se eleva a través del
endurecimiento y esto las hace más tolerantes a bajas temperaturas.

3.2.5.1.2.2 Tratamiento de semillas con elementos- traza y otros químicos

Bagdonas- OMM menciona que un gran número de experimentos han mostrado


que el tratamiento de semillas y plantas con elementos trazadores u otros quimicos
aumentan su tolerancia a las heladas. En el campo, idénticos tratamientos con elementos
trazadores afectan la tolerancia de varias formas, dependiendo de la variedad.

La tolerancia del maíz aumenta si las semillas son tratadas con soluciones
conteniendo quimicos en el siguiente rango: ácido bórico, 200 mg/l de molibdato de
amonio, 500 mg/l de sulfato de manganeso y 40 mg/l de sulfato de cobre y 200 mg/l de
sulfato de zinc. De acuerdo a otros estudios el molibdeno ayuda a incrementar la dureza
de los cultivos anuales, aunque solo donde hay gran cantidad de nitrógeno en el suelo,
ya que el efecto decrece agudamente por pequeñas cantidades.

Las diferentes sales presentes en los fertilizantes minerales pueden mejorar la


tolerancia de cultivos agrícolas a las heladas. El tratamiento pre-siembra de tubérculos
de para con una solución al 0.25% de nitrato de amonio y 0.3% de sulfato de manganeso
donde quiera que el suelo tenga una ligera reacción ácida puede incrementar su
tolerancia por endurecimiento de las hojas entre 1 a 1.5 °C.

3.2.5.1.2.3 Selección y clasificación de variedades tolerantes a heladas

Se ha probado que las plantas agrícolas tienen mayor tolerancia a las heladas en
sus etapas iniciales, cuando las semillas están creciendo y los órganos vegetativos
tomando forma, pero esta tolerancia disminuye a mayor desarrollo.

En zonas como el valle del Mantaro donde las heladas empiezan en otoño y
pueden ocurrir aún en verano, es muy importante seleccionar las variedades de papa que
presentan etapas más tolerantes y de maduración temprana.

3.2.5.1.2.4 Desarrollo de nuevas variedades tolerantes a las heladas

El desarrollo de variedades de cultivos de menor sensibilidad a las bajas


temperaturas y de maduración precoz es muy importante para conseguir altos
rendimientos. El periodo requerido para cultivar diferentes cultivos en el campo es
extremadamente variable y depende de su habilidad para soportar las bajas
temperaturas. Incrementando la tolerancia de la planta a las bajas temperaturas en 5°C,
el periodo agrícola puede ser incrementado hasta un 50%.

3.2.5.1.3 otras técnicas agrícolas

Numerosas ventajas en el cultivo de plántulas tolerantes de legumbres precoces


se obtienen cultivándolas en tierra preservante de compost o en bloques- nutrientes.
Durante el transplante al campo, casi todo el sistemas de alimentación es retenido, las
plantas no son dañadas y no se marchitan y son mas tolerantes a las heladas.
En suelos duros y excesivamente húmedos y fríos, la técnica de camellones para
la siembra de legumbres y papas ha producido buenos resultados, Durante todo el
periodo vegetativo las temperaturas en los camellones son mayores que en un terreno
plano, lo cual debilita el efecto destructivo de las heladas por enfriamiento nocturno. El
intercambio de calor entre el aire, el suelo y las plantas también es mejorado.

3.2.5.2 Métodos activos

Estos métodos están principalmente orientados a mejorar el régimen térmico de


la capa superficial de aire en el suelo y disminuir la irradiación desde el suelo y las
plantas. Los métodos activos usualmente modifican directamente el microclima
nocturno, ya sea por conservación de calo usando algún tipo de cobertor plástico; por
liberación de calor, quemando combustible o congelando agua; o por el aumento de la
turbulencia y mezcla de aire con el uso de maquinas u otros dispositivos.

La mayoría de los métodos de protección no suelen ser de un solo tipo más bien una
combinación, tanto de los pasivos como de los activos.

3.2.5.2.1 Cobertores protectores

Los cobertores son usados para prevenir la perdida de calor desde las superficies
del suelo y de la plantas. Ellos no crean calor sino que lo mantienen, regulando las
variaciones diarias de la temperatura del suelo y del aire. Recientemente se ha
desarrollado intensamente el uso de plásticos, relegando el uso del vidrio, puesto que
permite hacer al sistema más manejable, aprueba de agua y permeable al oxigeno y
dióxido de carbono.

3.2.5.2.1.1 Plásticos o películas coberturas sin estructura de soporte

Es el método más simple de cubrimiento directo a las plantas, sin embargo la


obstrucción de las labores agrícolas lo hace no muy útil. Las sabanas plásticas
perforadas mejoran su utilidad permitiendo la ventilación y el aprovechamiento del agua
de lluvia.

3.2.5.2.1.2 Túneles plásticos bajos y camas forzadas

En muchos países, la forma de túnel es la mejor en cuanto a cobertores


temporales. La ventaja principal de este tipo de protección es que su forma reduce el
efecto del viento por unidad de área, incrementando la estabilidad. Por otro lado mejora
las condiciones de la temperatura desde que impide el estancamiento del aire frío: el aire
fluye por las paredes hacia abajo. Otra ventaja es la factibilidad del laboreo agrícola,
más no de mecanización.

3.2.5.2.1.3 Túneles plásticos altos e invernaderos


Se han encontrado grandes dificultades para la ventilación de los túneles bajos y
la mecanización de los cultivos, ante lo cual se desarrollo y expandió la construcción de
túneles plásticos altos e invernaderos. Pueden ser provistos de ventiladores para la
ventilación y mezcla del aire del interior de los túneles y también se puede aplicar
mecanización.

3.2.5.2.1.4 Otras formas de cubrimiento

Otras formas de cubrimiento usando diferentes materiales se practican también


en otros países, por ejemplo; estructuras techadas con tripley, costales, juncos y paja
entre otros

3.2.5.2.2 Generación de huma y nieblas artificiales

3.2.5.2.2.1 Fogatas caseras

El humo se puede producir desde fogatas hechas con los residuos de la


producción o de material de desecho. La experiencia ha mostrado que los resultados
deseados pueden ser logrados cuando la combustión del material crea y mantiene una
capa estable de humo, continua y constante cerca al suelo sobre el área de cultivo a
proteger.

El efecto térmico de estas fogatas es bajo comparado con el alto consumo de


material combustible. Se encuentran datos de que para incrementar la temperatura del
aire en 1 a 2°C en una hectárea se requiere más de una tonelada de combustible para
humo por hora, distribuida entre 60 a 150 fogatas.

3.2.5.2.2.2 Combustión de productos químicos

Para la producción de nieblas y pantallas de humo se suele usar sustancias


químicas como zinc, fósforo, compuestos azufrados, cloruro de amonio, nubes de polvo,
etc. Otros también usan sustancias que liberan aerosoles mediante reacciones químicas o
combustión. El inconveniente principal es que son dañinos para los cultivos y seres
humanos.

No obstante este método puede resultar muy peligroso por los efectos
secundarios sobre los seres vivos de las sustancia químicas a utiliza, por lo que debe ser,
en primera instancia, bien estudiada su aplicación.

3.2.5.2.3 Calentamiento de plantas y áreas a campo abierto

El calentamiento de plantaciones, huertos o arboledas se basa en el uso de


combustibles fuentes de calor para elevar la temperatura de las plantas y del aire
circundante. Una gran cantidad de calentadores y hornos se usan en diferentes países.

3.2.5.2.3.1 Calentadores con combustible líquido


No todos los combustibles liberan la misma cantidad de calor. Los de aceite,
residuos de petróleo y carbón son los de mayor contenido de calor. Esto explica la
popularidad de los combustibles líquidos.

Los calentadores de combustible liquido normalmente utilizan un tanque de 10 a


20l., con o sin chimenea. Son preferidos con chimenea debido a que el consumo del
combustible produce menos humos y mayor calor.

3.2.5.2.3.2 Calentadores con combustible sólido

Los combustibles sólidos en forma de bloquetas son usados en muchos países.


Estas pueden ser hechas de carbón de piedra, hulla, hierba, mezcla de aceite con
residuos y otros similares.

Existen también antorchas de parafina, cuya utilidad y costos deben ser


avaluados antes de emplearse.

3.2.5.2.3.3 Calentadores a gas

La combustión de combustible sólido o líquido libera una gran cantidad de humo


y hollín creando problemas de contaminación atmosférica, por lo que en muchos países
se ha empezado a emplear gas para este calentamiento y sus investigaciones arrojan que
las ventajas que muestra son la de reducir al mínimo la contaminación atmosférica y la
poca mano de obra requerida cuando el sistema esta establecido e inclusive
automatizado.

Por lo general este método es muy costos por la naturaleza del combustible y la
infraestructura necesaria.

3.2.5.2.4 Riego

3.2.5.2.4.1 Riego por inundación

La cantidad y distribución de vapor de agua en la atmósfera es particularmente


importante en el proceso de irradiación nocturna. Una reducción en la cantidad de vapor
provoca un aumento de la perdida por irradiación estimulando la ocurrencia de la helada
e incrementando su intensidad. La técnica de protección del cultivo mediante riego por
inundación se basa en la alta capacidad calórica del suelo húmedo y cambio en su
conductividad térmica.

El transporte del calor del suelo aumenta con la humedad de modo que cuando el
suelo se calienta durante el día, el calor viaja más rápidamente hacia las capas más
profundas siendo acumulado a modo de reserva de calor. Por otro lado, en la noche el
movimiento de calor desde las capas más profundas y húmedas hacia las capas más
superficiales aumenta. Se ha demostrado que la temperatura en la superficie de suelo
húmedo es 1.6 – 2.6°C menor, durante el día y 0.9 – 1.3°C mayor durante la noche, que
en una superficie de suelo seco.
El efecto neto es el retraso del enfriamiento en el lugar regado. Días calidos y
soleados antes de una helada garantizan para que el riego preventivo sea digno de ser
tomado en cuenta, pero esto solo protege a las plantas contra heladas de irradiación
débiles no menores de -3°C.

3.2.5.2.4.2 Riego por aspersión

El riego por aspersión ha llegado a ser el método más efectivo para la protección
de las plantas y cultivos contra las heladas. Esto ha sido confirmado para heladas de
diferentes intensidades por muchos investigadores a nivel mundial.

Así como el riego por gravedad, el de aspersión aporta calor latente que es
liberado durante el enfriamiento y congelación del agua.

Existen experimentos que han demostrado que la temperatura del aire en lugares
donde se realizo riego por aspersión, estuvo 4°C sobre lo que estaban aquellos que no
estaban irrigados. Como la temperatura del aire decae bajo cero, el agua del riego por
aspersión que cae sobre las plantas se va congelando, formando como una envoltura de
hielo.

Uno de los inconvenientes es la fuerte inversión económica inicial necesaria para


esta técnica, aunque otros sostienen que a largo plazo es más económica que los
calentadores a campo abierto.

Otra de las ventajas del sistema es que puede ser utilizado para combatir plagas
y enfermedades de los cultivos así como para fertilizar el suelo en solución con el agua.

3.2.5.2.5 Mezcla de aire

3.2.5.2.5.1 Maquinas de ventilación

Las heladas de radiación tienen una marcada capa de inversión térmica en el


aire, por lo que las diferencias de temperatura entre el aire cercano al suelo y a 2 o más
metros de altura alcanzan varios grados, siendo más frías cerca de la superficie.

Uno de los métodos, es el de mezcla de aire, busca incrementar la temperatura


del aire cercano al suelo mediante la mezcla del aire cercano al suelo mediante la
mezcla del aire frió inferior con el más cálido superior con ventiladores accionados por
sus respectivos motores.

Se debe mencionar que los métodos para la protección y lucha contra las
heladas, se han tratado aquí en forma general, y que para ser aplicados óptimamente se
recomienda una evaluación previa de las condiciones y requerimientos específicos de la
localidad, los cultivos, los insumos y los medios.

3.2.5.5.5.2 Helicópteros
Los helicópteros también pueden ser utilizados para mezclar las capas bajas frías
de aire en condiciones de heladas de irradiación. Ellos simulan la acción de un gran
ventilador y son muy efectivos debido a que el aire es mezclado mejor por un gran
vehículo móvil que por un chorro móvil de aire. La efectividad y tamaño del área
protegible es proporcional al empuje de los helicópteros. Helicópteros grandes (4500 k.
o más potentes) pueden proteger un área de 80 a 400 has. en calma y condiciones
estables de aire. Sin embargo, el costo imposibilita su uso.

3.2.6 Requerimientos Climáticos de los Principales Cultivos del Valle

3.2.6.1 Papa (Solanum Tuberosum)


Presenta elevados rendimientos y gran capacidad de almacenar almidón (de 2 a 6
veces más que los cereales). La papa requiere de un clima templado con tiempo
caluroso entre la siembra y el brotamiento, un aprovisionamiento constante de agua
sobre todo después de la floración (que es el tiempo de máxima necesidad de agua de la
planta); durante la maduración, un tiempo caluroso y en lo posible con mucho sol. La
cantidad y la repartición del agua o las lluvias habidas a partir dela floración determinan
el tamaño de los tubérculos. Generalmente las redundan en los mejores rendimientos;
siempre es recomendable un suministro adicional de agua desde el periodo de formación
de los tubérculos hasta fines de cortos. La capacidad de campo no debe ser menor de
50%. Todo esto se puede sintetizar en lo siguiente:

Temperatura del aire:

- Oscilación : de 5º a 30 ºC

- Óptima : de 15,5º a 18,5 ºC

- Noches : frescas 13º a 17 ºC

Temperatura del suelo:

- Óptima para una buena tuberización : 17 ºC

- Superiores a 25 ºC se reduce la tuberización.

3.2.6.2 Maíz (Zea mays)


De las distintas clases de cereales, a excepción del arroz y del sorgo, el maíz
presenta las mayores exigencias en temperatura.

La temperatura mínima de germinación está entre 9 a 10 ºC y la óptima de 30 ºC


a 32 ºC. Durante el crecimiento la temperatura media debe ser de una media superior a
20 ºC; prefiere noches frescas pero con temperaturas superiores a 16 ºC, las noches
cálidas afectan tanto la floración, como el llenado del grano. Así, las áreas de mayor
producción y rendimiento en E.U.A. tienen una temperatura media de 20 ºC a 24 ºC y
nocturnas de 15 ºC.

Tanto las plantas jóvenes como las adultas son susceptibles a heladas. Las
plantas adultas sucumben a temperaturas menores a -2 ºC. Las plantas adultas sufren la
congelación de sus hojas permaneciendo indemne sus meristemos vegetativos de
manera que al ascender nuevamente la temperatura la planta puedes proseguir su
desarrollo. En etapa de floración son más sensibles.

Las exigencias de lluvia del maíz son menores en comparación con la


temperatura. Las lluvias cortas e intensas seguidas de iluminación solar durante la época
de floración producen una mayor influencia sobre el rendimiento del maíz que las
lluvias ininterrumpidas, siendo la mayor necesidad de agua en la floración y poco
después.

La humedad del suelo necesaria para la germinación es una mínima de 19 a 25%


de la capacidad de campo y una humedad máxima de 25 a 60% de la capacidad de
campo. El contenido de humedad del suelo que sobrepasa los 60% inhibe el proceso de
germinación.

3.2.6.3 Trigo (Triticum vulgare)


Es un cultivo de climas templados, aunque también se desarrollan en zonas sub-
tropicales con precipitaciones. En los trópicos alejados del Ecuador se siembran los
trigos de invierno, cuyo ciclo vegetativo es alrededor de 180-250 días, en donde los
trigos toleran hasta -20 ºC de temperatura (vernalización) en el primer período de
crecimiento, pero que necesitan gran cantidad de agua (riego suplementario).

Los trigos en nuestro medio con 130 a 160 días de periodo vegetativo, que
generalmente se siembran en nuestro país bajo el sistema de secano, requieren una
temperatura mínima de 5 ºC para el inicio de su desarrollo y una temperatura óptima
para el crecimiento y macollamiento entre 15 º a 20 ºC y para la maduración requiere
una estación seca con más de 18 ºC.

El trigo desarrolla con totales de lluvia que oscilan entre 450 a 650 mm,
dependiendo del clima y periodo de crecimiento, siendo la etapa de floración más
sensible al déficit de agua.

Las hortalizas

Las hortalizas, constituyen una buena alternativa para el desarrollo agrícola en el


valle del Mantaro, principalmente en las áreas de alto riesgo de heladas dada su
tolerancia a temperaturas bajas, inclusive a menores de 0 ºC. Las hortalizas tienen un
enorme valor alimenticio, que aún no es tomada en cuenta en nuestro país, pues en la
dieta del porcentaje de hortalizas es aún bajo.

Sólo por mostrar un ejemplo, EE.UU. considerado como uno de los pueblos
mejor alimentados del mundo, consumen 28,7% de hortalizas del total de alimentos
diarios (Becerra, 1968).

Consumo de alimentos en E.U.A.

HORTALIZAS 28,7%

LECHE Y DERIVADOS 24,2%

GRANOS (cereales) 14,0%

FRUTAS 10,9%

CARNES 8,4%

HUEVOS 3,9%

GRASAS Y ACEITES 3,2%

AZUCAR 6,4%

COCOA 0,3%

---------

100,0%

Las hortalizas, aparte de presentar fácil digestión, son ricas en minerales (calcio,
fierro) y vitaminas, conteniendo también carbohidratos y proteínas. A manera de
ejemplo, el total de cosecha por hectárea de trigo y papa, comparados con zanahoria, se
observa que el rendimiento de hidratos de carbono es mayor en la zanahoria, pues de
18,000 kg/ha., ésta produce 1,476 kg., contra 670 kg. Del trigo. La papa, si bien rinde
más proteínas e hidratos de carbono, su producción es más difícil y costosa por su
mayor sensibilidad a las heladas que la zanahoria.

La mayoría de las hortalizas son climas fríos donde los productos son de mejor
calidad que en los climas cálidos. Estas hortalizas de climas fríos generalmente
prosperan bien cuando la temperatura media mensual es de 21 ºC y su óptimo es de 1,6
ºC. Entre estas hortalizas se encuentra la alcachofa, beterraga, haba, arveja, col, coliflor,
brócoli, apio, cebolla, ajo, poro, zanahoria, rabanito, nabo y lechuga.
Los cultivos hortícolas además tienen un corto periodo vegetativo, pudiendo
llegar a producir cosechas en 2 a 3 meses; en algunos casos son tan precoces que
producen en 30 días como los rabanitos. En consecuencia, con una rotación bien
planificada pueden obtenerse 3 cosechas al año en el mismo terreno, aumentando,
lógicamente, el rendimiento anual por hectárea al sumar los rendimientos parciales.

3.2.6.4 Ajo (Alliun sativum L.)


Es una hortaliza bastante popular en la dieta del poblador peruano y es uno de
los pocos productos agropecuarios que es exportable. Se cultiva en la campiña de
Arequipa, pero muy bien se puede explotar comercialmente en el valle del Mantaro
cuyas condiciones climáticas son también favorables para su desarrollo.

La temperatura media óptima está alrededor de 16 ºC a 17 ºC, y no debe superar


los 26 ºC para obtener bueno rendimientos. Es decir, prefiere días fríos en las fases
iniciales del desarrollo de la planta para una buena formación de bulbos, mientras que
en la maduración requieren climas calurosos. El ajo es tolerante a la helada y en zonas
frías adquiere un sabor más fuerte.

Requiere de 450 a 800 mm. De lluvia, además la especie es bastante tolerante a


la sequía, pero no le debe faltar el agua en las fases de germinación y formación de
bulbos, igualmente prefiere humedad atmosférica relativamente seca, con fotoperiodo
de días largos.

Finalmente, requiere suelos francos, franco-arcillosos, franco-arcillo-limosos,


fértiles y drenados, no necesariamente profundos.

3.2.6.5 Cebolla (Allium cepa)


La cebolla es un cultivo que puede desarrollarse desde los 200 a los 3500 msnm.
Para la primera etapa de desarrollo (después del trasplante) son favorables temperaturas
bajas, mientras que para la maduración requiere tiempo caluroso con baja humedad. Las
temperaturas muy bajas (-10 ºC) no les afecta físicamente pero, dependiendo del estado
fenológico, pueden inhibir la formación del bulbo. Las temperaturas medias moderas
son las mas favorables (12 º a 22 ºC), temperaturas muy altas (sobre los 25ºC) producen
bulbos pequeños pero son precoces.

La maduración del bulbo requiere días más largos que cuando se inicia su
formación, en otras palabras, una cierta longitud del día puede iniciar la formación del
bulbo pero se requieren días más largos (más de 12 horas de luz) para su desarrollo
completo y alcanzar su madurez.
La cebolla es un cultivo relativamente tolerante a la sequía, de ahí que puede
cultivarse bajo el sistema de secano con totales de lluvia de 450 a 800 mm., sin
embargo, no debe faltar agua en la germinación (almácigos), en el transplante
(formación de raíces) ni el valle, especialmente en las áreas de mayor riesgo de heladas
y para cultivarse en cualquier época del año, cuando se cuente con agua de riego.

3.2.6.6 Zanahoria ( Daucus carota)


Es una hortaliza de consumo popular y muy adaptada a las condiciones
climáticas del valle. Es considerada como una de las principales fuentes naturales de
vitamina “A”.

La mejor temperatura para un buen rendimiento oscila entre 15 a 20 ºC.


Elevadas temperaturas favorecen el crecimiento excesivo en la parte aérea,
característica negativa par este cultivo pues inhibe el desarrollo de la raíz.

Es una planta rústica de climas fríos, es decir, tolerante a heladas (-6 ºC) y por
consiguiente pueden cultivarse prácticamente en todo el año, con riego suplementario.

Prefiere humedad atmosférica moderadamente baja con mucha insolación,


suelos profundos y francos con buen drenaje y ligeramente alcalinos (Ph = 6.5).

3.2.6.7 Arveja (Pisum sativum)


Es un cultivo hortícola propio de climas fríos y templados. Las temperaturas
diurnas óptimas van de 15 a 17 ºC, pero pueden desarrollarse ente 8 ºC a 22 ºC. La
óptima para la germinación es 18 a 20 ºC. Las plantas en los primeros estados de
desarrollo vegetativo son tolerantes a la heladas (-6 ºC), pero son sensibles en la
floración, las vainas verdes, de ahí que es conveniente hacer las siembras de tal forma
que no florezcan en épocas de heladas.

Es un cultivo que se desarrolla con 400 a 800 mm. De lluvia, pero que requiere
riego suplementario principalmente en la época de floración y formación de vaina pues
son muy sensibles al déficit de agua en este periodo.

3.2.6.8 Haba (Vicia faba)


El haba es un producto de consumo popular y su cultivo se encuentra
ampliamente difundido en nuestra sierra, tanto como cultivo de secano como bajo riego.
Es un cultivo que alcanza mejores rendimientos en climas fríos con humedad
atmosférica baja. Son plantas tolerantes a las heladas (-6 ºC) y aún a los déficits de
agua.

Prospera muy bien con totales de lluvia de 450 a 750 mm. Las temperaturas
medias óptimas oscilan entre 11 ºC a 12 ºC, pero pueden desarrollarse con medias
mínimas de 6 º a 7ºC y máximas medias de 18 º a 21 ºC.

3.2.6.9 Col (Brassica oleracea Var. Capitata)


Es una hortaliza muy popular y se cultiva en regiones templadas; está muy bien
adaptada a la Costa Central de nuestro país, pero también se desarrolla en los valles
interandinos y con riego suplementario.

En algunas áreas del valle del Mantaro se pueden desarrollar satisfactoriamente a


nivel comercial, especialmente en aquellas que tengan riego, se desarrolla mejor a
temperaturas que oscilan entre 15 ºC a 20 ºC; a 10 ºC el crecimiento es lento y sobre las
medias de 21 ºC se obtienen productos de baja calidad. Si por un mes o más la
temperatura permanece alrededor de 8 ºC a 10 ºC, las plantas tienden a producir eje
floral, factor negativo para el cultivo. Toleran heladas por períodos cortos.

La col constituye un excelente cultivo que debe tenerse en cuenta al programar


las siembras debido a si corto periodo vegetativo. Existen variables sumamente precoces
de 90 a 100 días, de 110 a 120 días y otras de 120 a 140 días, que muy bien pueden
adaptarse para las condiciones del valle, sobre todo para las áreas de la margen
izquierda del río Mantaro que va desde Huamalí hasta el Sur de Huancayo (Pucará).

3.2.6.10 Coliflor (Brassica oleracea Var.Botrytis)


La coliflor es un cultivo de características similares a la col. Tiene en el valle
condiciones favorables para su desarrollo sobre todo en los periodos húmedos.

Para lograr con éxito una cosecha de coliflor se requiere los siguientes factores
ambientales: suelo fértil, baja temperatura pero libre de heladas prolongadas y buen
nivel de humedad del suelo y de la atmósfera. Antes del transplante requiere de 8 ºC a
10 ºC por dos semanas, evitando de esta forma el abotonamiento (factor negativo para
formación de cabeza pequeña), obteniendo altos rendimientos. Las temperaturas
elevadas tienden a producir mayor cantidad de hojas que inhibe la formación de la
cabeza.

3.2.6.11 Espinaca (Spinacea oleracea L.)


La espinaca soporta temperaturas por debajo de 0 ºC, pudiendo tolerar hasta -5
ºC a -7 ºC como la variedad “gigante de invierno”.

Cuando la espinaca ha sufrido una helada fuerte adquiere un color amarillento y


si se recolectan inmediatamente, todavía son comestibles.

La temperatura mínima mensual de crecimiento es de aproximadamente 5 ºC,


siendo pues de importancia la adpatabilidad de estas plantas a las bajas temperaturas. Es
así que en muchos países de Europa la demanda de estos cultivos es en la estación de
otño y primavera, como en Italia que la totalidad de su producción es invernal.

Cabe destacar que, por su precocidad, se trata de un cultivo excelente para


cultivos asociados por su precocidad -70 días aproximadamente- como zanahoria, col,
cebolla, etc. Es posible sembrar también de esta forma bajo el sistema de secano en las
épocas lluviosas.

3.3 MÉTODO
El método utilizado para la confección de los mapas y cuadros fue la
topoclimatología, aplicada a las temperaturas mínimas, la cual se ocupa de estudiar las
diferencias locales en el clima, en pequeñas áreas, que se originan a partir de las
características topográficas y fisiográficas dentro de una región macroclimática
nominalmente uniforme.

El método consiste en recopilar información de diversos lugares


estratégicamente y representativos de la zona de estudio, donde se presente con mayor
frecuencia e intensidad, variaciones de la temperatura mínima. El área de estudio abarca
58 200 ha, entre la cotas de 2900 y 3400 msnm.

3.3.1 RED DE ESTACIONES (MAPA Nº 1)

Para tal efecto, se instaló, desde fines de 1983 1 1987 una Red Temporal de 47
estaciones topoclimatológicas, con variados periodos de operación
3.1) CUADRO 3.1 RED DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS INSTALADA EN EL VALLE DEL
MANTARO

N COND TIPO LATITUD LONGITUD ALTITUD


ESTACIONES POVINCIA DISTRITO
° * ** (sur) (oeste) (metros)

1 SAN PEDRO DE T PE JAUJA S.P. CHOCLO 11°45’00” 75°30’00” 3 370


CHOCLO
2 BS PE JAUJA JAUJA 11°46’46” 75°28’25” 3 356
JAUJA
3 T PE JAUJA HUAMALI 11°48’37” 75°25’28” 3 330
HUAMALI
4 T PE JAUJA HUARIPAMOA 11°48’06” 75°27’55” 3 340
HUARIPAMPA
5 T PE JAUJA MANTARO 11°49”30” 75°24”12” 3 318
ACOPAMPA
6 T PE JAUJA MOQUI 11°49’40” 75°27’51” 3 320
MUQUI
7 T PE JAUJA MOQUI 11°50’25” 75°25’25” 3 310
PACAMARCA
8 T PE JAUJA SAN LORENZO 11°50’37” 75°22’37” 3 312
SAN JUAN
9 PAMPA BS PE JAUJA SAN LORENZO 11°51’03” 75°23’48” 3 304

10 SAN LORENZO T PE JAUJA SINCOS 11°52”06” 75°24”12” 3 295

11 SINCOS T PE CONCEPCION MATAHUASI 11°52’30” 75°21’42” 3 285

12 MARAVILCA T PE CONCEPCION MATAHUASI 11°52’31” 75°20’15” 3 300

13 HUAYHUASCA T PE CONCEPCION MATAHUASI 11°53’54” 75°20’12” 3 262

14 MATAHUASI BS PE CONCEPCION S.R. OCOPA 11°52’21” 75°17’49” 3 365

15 SANTA ROSA DE T PE CONCEPCION CONCEPCIÓN 11°53”30” 75°18”12” 3 360


OCOPA
16 T PE JAUJA APATA 11°51’24” 75°21’36” 3 325
HUAYCHULO
17 T PE CONCEPCION MITO 11°54’54” 75°20’48” 3 265
APATA
18 T PE CONCEPCION CONCEPCION 11°45’55” 75°18’31” 3 275
SAN JUAN DE
19 BS PE CONCEPCION ORCOTUNA 11°57’39” 75°18’18” 3 245
MATAHULO
20 T PE HUANCAYO SAN JERONIMO 11°56’45” 75°15”45” 3 200
ALAPA
21 T PE HUANCAYO SAN JERONIMO 11°57”27” 75°15’39” 3 200
ORCOTUNA
22 T PE HUANCAYO SAN AGUSTÍN 11°59’15” 75°15’00” 3 210
QUILCAS
23 T PE HUANCAYO MITO 11°56’39” 75°19’12” 3 245
SAÑO
24 BS PE HUANCAYO SICAYA 12°00’27” 75°17”13” 3 265
HUALHUAS
25 HUAYCHA BS PE HUANCAYO TAMBO 12°00’18” 75°13’10” 3 295

26 SICAYA T PE HUANCAYO SICAYA 12°01’22” 75°19’10” 3 400

27 SANTA ANA BR PE HUANCAYO HUACHAC 12°02”18” 75°19’22” 3 312

28 COLPAS T PE HUANCAYO TAMBO 12°01’49” 75°12’30” 3 330

29 HUAYAO T PE HUANCAYO TAMBO 12°02’00” 75°11”33” 3 349

30 AZA T PE HUANCAYO TAMBO 12°01’00” 75°14’50” 3 220

31 PALIAN T PE HUANCAYO TAMBO 12°02’51” 75°14’42” 3 250

32 COYLLOR T PE HUANCAYO TAMBO 12°03”36” 75°13’42” 3 220


GRANDE
33 T PE HUANCAYO AHUAC 12°04’86” 75°18”42” 3 275
LA MEJORADA
34 T PE HUANCAYO CHOPACA 12°04’88” 75°14’33” 3 190
YAURIS (CAJAS
35 CHICO) T PE HUANCAYO CHOPACA 12°05’15” 75°16’06” 3 230

36 ANTA T PE HUANCAYO TAMBO 12°02’36” 75°14’15” 3 230

37 LA TOMA (LA T PE HUANCAYO HUANCAN 12°05”51” 75°13’30” 3 190


LIBERTAD)
38 T PE HUANCAYO HUANCAN 12°06’15” 75°13”10” 3 210
PUZO
39 T PE HUANCAYO TRES DE DIC. 12°05’50” 75°14’20” 3 176
LA VICTORIA
40 T PE HUANCAYO AZAPAMPA 12°06’36” 75°11’00” 3 275
CIP
41 T PE HUANCAYO SAPALLANGA 12°07’36” 75°09’33” 3 325
HUANCAN I
42 T PE HUANCAYO HUAYUCACHI 12°07”45” 75°13’36” 3 190
HUANCAN II
43 BS PE HUANCAYO CHONGOS BAJ. 12°07’51” 75°15”12” 3 215
TRES DE
44 DICIEMBRE BS PE HUANCAYO VIQUES 12°09’15” 75°13’35” 3 195

45 LA PUNTA T PE HUANCAYO HUACRAPUQUIO 12°09’54” 75°12’51” 3 340

46 MIRAFLORES T PE HUANCAYO PUCARA 12°09’55” 75°88’54” 3 315

47 HUAYUCACHI T PE HUANCAYO SAPALLANGA 12°08”54” 75°11’00” 3 265

CHONGOS BAJO

VIQUES

HUACRAPUQUIO

PUCARA

MARISCAL
CASTILLA
* CONDICIÓN DE LA ESTACIÓN DENTRO DE LA RED
TOPOCLIMATOLÓGICA TEMPORAL

T : ESTACIÓN TERMOMÉTRICA (TEMPORAL)

BS : ESTACIÓN BASE SECUNDARIA (TEMPORAL)

BR : ESTACIÓN BASE DE REFERENCIA ( PERMANENTE)

** TIPO DE ESTACIÓN METEOROLÓGICA DENTRO DE LA RED NACIONAL

PE : ESTACIÓN DE PROPÓSITOS ESPECÍFICOS

CP : ESTACIÓN CLIMATOLÓGICA PRINCIPAL

La Red consta de 3 tipos de estaciones:

a) Estaciones Termométricas (T)

En total 38, dotadas de un termómetro de mínima bajo protector de radiación


(tipo Geiger) a 50 cm. de altura sobre el suelo, con observaciones diarias de
temperatura mínima, nubosidad y meteoros.

b) Estaciones Básicas Secundarias (BS)

En total 8, dotadas de un termómetro de mínima con protector de radiación a 50


cm. sobre el suelo, un termohigrógrafo en caseta meteorológica tipo Gissen a 50
cm. del suelo, un anemómetro o anemógrafo a 2m. de altura, un tanque de
evaporación y un pluviómetro. Observaciones diarias incluyendo meteoros.

c) Estación Básica de Referencia (BR) En total 1.

Esta estación es la mejor dotada de la Red. Pertenece a la Red Nacional


Permanente y su récord histórico de información útil para este estudio es 56 años
(1932-1987). En ella se observan las temperaturas del aire y del suelo a varios
niveles y profundidades, presión atmosférica, radiación solar, evaporación,
precipitación pluvial, viento nubosidad, meteoros, entre otros. Tres
observaciones diarias incluyendo meteoros.
La Estación Base de Referencia, que pertenece a la Red Nacional Estándar, está
clasificada como Estación Climatológica Principal (CP). Para nuestros fines, a estas
estaciones se les denomina también estaciones topoclimatológicas.

Información utilizada

La información meteorológica proveniente de esta red topoclimatológica durante


los 4 años que duró el proyecto, pasó varios controles de calidad, siendo digitada y
adecuadamente procesada.

Además de estos datos, se recogió también información a través de encuestas


que se hicieron en 25 localidades a lo largo del valle, específicamente sobre los efectos
de las heladas en la agricultura. Del mismo modo, se efectuaron reconocimientos
periódicos, donde se efectuaron observaciones biológicas y visuales que aportaron
indicadores valiosos para la determinación y afinamiento de las variaciones locales del
clima.

3.3.2 PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

La información meteorológica, principalmente los datos termométricos, pasaron


un muy estricto control de calidad, de hasta 3 niveles y con 2 repeticiones. Estos niveles
consisten en lo siguiente:

a) El primer nivel de control de calidad es aquel que analiza la información en


forma rápida y elemental, en el que se detecta errores de lectura, fechado,
transcripción, confusión, omisión y datos falseados o estimados sin criterio,
entre otros.

b) El segundo nivel de control de calidad consiste en la validación de los datos


basados en el análisis y correlación cualitativa de los elementos meteorológicos
-en simultáneo- dentro dela información de la misma Estación.

c) El tercer nivel de control de calidad se refiere a la validación de los datos en


base al análisis y correlación de los elementos observados –en simultáneo- en
dos o más Estaciones cercanas.
Los datos así obtenidos constituyen la base de datos del presente estudio. El
método topoclimatológico puede explicarse más propiamente con los siguientes
esquemas:
En condiciones de cielo despejado y calma, es decir, en estabilidad atmosférica
que origina consecuentemente fuerte enfriamiento ambiental (pérdida de energía
calórica por irradiación de ésta al espacio se establezca las siguientes relaciones:

Donde Kv y Kh son las constantes de transformación


lineal vertical y horizontal, respectivamente.

Ti y ti son las temperaturas mínimas a 1,60 y 0,50 m. sobre el suelo respectivamente en


la Estación Base de Referencia, en la fecha “i”.

Tij son las temperaturas mínimas de las estaciones topoclimatológicas de la fecha “i” y
de la estación “j”.

El siguiente “i”, se refiere a observaciones simultáneas de una misma fecha y el


subíndice “j” se refiere a cada estación topoclimatológica.

El Kh también es denominado “desviación térmica” y al conjunto de estos Kh,


para cada estación, representados en un mapa por medio de isolíneas, se le denomina
“Mapa de desviaciones térmicas promedio con respecto a la Estación Base Huayao
durante noches de heladas por irradiación.

La aplicación de estas relaciones se debe limitar a las siguientes condiciones:

1. Presión atmosférica alta: situación sinóptica anticiclónica.

2. Velocidad del viento no mayor de 1,5 m/seg.

3. Nubosidad no mayor de 3/8, y

4. Gradiente térmico no menor de 1,48 ºC/m. ,

Las cuales permiten identificar las noches de heladas ocurridas por la pérdida de calor
del suelo por irradiación con el consiguiente enfriamiento intenso de la capa de aire de
los primeros metros sobre la superficie.

La determinación de si la cantidad y calidad de observaciones, desde donde se


tabulará las constantes de transformación lineal, presentan confiabilidad estadística,
depende del nivel de detalle de la cartografía que se requiere, es decir, de la unidad de
diferencia entre isolíneas.
Si representamos como i a la diferencia entre 2 observaciones simultáneas, es
decir, a la desviación térmica de una estación topoclimatológica “j” respecto a la
Estación Base de Referencia (i = ti – tij), la dispersión “o” de la muestra con “n” noches
de helada es:

y el error cuadrático medio es:

Para una diferencia P entre isolíneas, se debe satisfacer la siguiente condición:

Prueba a la que fueron sometidas todas las estaciones topoclimatológicas. Luego se


obtuvo el conjunto de coeficientes de transformación horizontal (Kh) para cada unas,
desde donde se confeccionó el “Mapa de desviaciones térmicas promedio para el valle
respecto a Huayao, para noches de enfriamiento por irradiación”.

Desde la información histórica de la Estación Base de Referencia HUAYAO que


asciende a 56 años (1932-1987) y que constituye un récord por demás confiable y
consistente, se analizó las normales decadales de temperaturas medias y mínimas,
seleccionando tres períodos dentro de los cuales se encontró cierto grado de
homogeneidad en las distribución de estas variables y entre los que existían diferencias
de estas variables y entre los que existían diferencias estadísticamente significativas,
tomando en cuenta primordialmente el periodo de cultivo principal dentro del año
agrícola.

Para estos periodos se tabuló las probabilidades de ocurrencia o peligrosidad de


heladas inferiores o iguales a las intensidades de -4, -2, 0 y 2 ºC aplicando la constante
de transformación Kv determinada, con lo que se prepara los “Mapas de riesgo de
ocurrencia” correspondiente.
En el siguiente cuadro se resume los mapas elaborados por intensidad y periodo:

PERIODO SET-NOV DIC-MARZO ABRIL-


MAYO

-4 ºC -4 ºC -4 ºC

INTENSIDAD DE -2 ºC -2 ºC -2 ºC
LAS HELADAS
0 ºCº 0 ºCº

2 ºC

3.4 RESULTADOS
3.4.1 CONDICIONES TÉRMICAS ESPECÍFICAS DEL VALLE DEL
MANTARO Y SU INFLUENCIA EN LAS PLANTAS
Las condiciones térmicas y su distribución durante el año es uno de los tres
factores principales que rigen la adaptabilidad biológica a un área o territorio ya sea
para la agricultura, ganadería o para el ser humano mismo. La temperatura y la energía
solar son los factores predominantes que rigen el segundo factor, cual es las necesidades
de agua (ETP) de una región de humedad o sequedad de una región. De la temperatura
depende en gran parte el ritmo de crecimiento de las plantas.

Dada la organización coloidal de las células de las plantas así como las
características de sus componentes químicos, la temperatura propicia para el
desenvolvimiento de sus actividades está comprendida entre los 10 a 45 ºC (zona
biocinética). El comportamiento de un proceso celular empieza a ocurrir usualmente
entre los 5-10 ºC. Conforme aumenta la temperatura, el proceso se va acelerando
constantemente hasta un óptimo a unos 30 a 40 ºC. Si la temperatura sigue creciendo, el
proceso decrece con gran rapidez.

La temperatura es un factor importante para la fotosíntesis de las plantas y en


general, ésta puede ocurrir entre los 0 ºC y 50 ºC, pero el óptimo real está entre los 26 y
30 ºC. También en la respiración de las plantas la temperatura juega un papel
fundamental, pudiendo ocurrir entre los 0 ºC y 50 a 55 ºC, siendo el nivel óptimo real
alrededor de los 40 ºC.

Conjugando estos dos procesos se tiene que, por lo general, entre los 10 ºC y los
25 a 30 ºC la intensidad de la fotosíntesis es superior a la respiración, lo que significa
producción de azúcares, es decir, producción de materia orgánica o crecimiento de la
planta, mientras que a partir de los 30 ºC, al descender la fotosíntesis, la respiración
comienza a consumir la energía producida, es decir, la materia orgánica acumulada.

De ahí pues que en el presente análisis, el conocimiento de las condiciones de


temperatura sea un requisito para cualquier planeamiento inteligente del crecimiento,
desarrollo o introducción de plantas. Los valores de la temperatura media del piso del
valle desde la laguna de Paca hasta Huacrapuquio varían sólo ligeramente por encima
o debajo de aquella registrada en Huayao, oscilando probablemente, dichas variaciones,
no más de un grado. El patrón del comportamiento térmico es idéntico en toda esta parte
del valle, encontrándose que la parte del Norte del mismo es algo más fría que el centro
y Sur del valle. Esta diferencia da un índice de la disminución de la temperatura con la
altitud (cambio adiabático) en esta región. La temperatura media anual de Huayao es 12
ºC por lo que la zona Sur del valle entre dentro de la faja Montano Bajo de acuerdo al
sistema Holdridge, mientras que el Norte, está comprendida dentro de la faja Montano
por ser algo más fría.

Como la distribución de las temperaturas en las estaciones primaveral y estival es


bastante uniforme y esta, en general, está más próxima al límite inferior de lo requerido
por las plantas (10 a 30 ºC), esta región se encuentra lejos del óptimo para el desarrollo
de las plantas más económicas. El periodo vegetativo, o sea, el tiempo requerido para
alcanzar la madurez de un cultivo es aquí necesariamente largo y sólo un número
limitado de especies y variedades de plantas pueden desarrollar satisfactoriamente
(Tosi).

CUADRO 3.2 Cuadro de las normales climáticas de temperatura de Huayao- Huancayo

ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SET OCT NOV DIC

Tx - 18.4 18.0 18.0 18.0 19.2 19.0 18.8 19.6 19.6 20.2 20.4 19.5

(31- X 1.04 1.06 0.96 0.76 0.78 0.57 0.58 0.58 0.65 0.81 0.91 1.07
87)
Sd 0.05 0.06 0.05 0.04 0.04 0.03 0.03 0.03 0.03 0.04 0.04 0.05

cv

Tm - 12.5 12.2 12.2 12.0 11.2 10.3 10.2 11.3 12.4 13.3 13.4 13.1

(31- X 0.00 0.73 0.57 0.61 0.76 0.59 0.74 0.60 0.56 0.57 0.61 0.77
87)
Sd 0.06 0.06 0.05 0.05 0.07 0.06 0.07 0.05 0.05 0.04 0.05 0.06

Cv

Tn - 6.7 6.9 6.3 4.6 2.3 0.7 0.3 1.9 4.9 5.7 5.8 6.3

(31- X 0.73 0.63 0.01 1.05 1.57 1.16 1.01 1.04 0.97 0.90 0.92 0.76
87)
Sd 0.11 0.09 0.13 0.23 0.70 1.66 3.84 0.54 0.2 0.16 0.16 0.12
cv

Tx = temperatura máxima x= promedio anual

Tm= temperatura mínima sd=desviación estándar

Tn=temperatura mínima cv=coeficiente de variación

3.4.1.1 Tipos de Heladas


Un análisis de la información meteorológica diaria del valle del Mantaro durante
cuatro años (1984-87) deriva en que el valle se presenta hasta 3 tipos de heladas:

- Heladas de irradiación

- Heladas de advección, y

- Heladas mixtas: de irradiación y de advección.

El 22% (324 casos) de los días en esos 4 años fueron días de helada
meteorológica, es decir, en que la temperatura del ambiente cerca de la superficie
(50cm.) bajo al menos hasta 0ºC.

El 3,7% (12 casos) de las heladas meteorológicas ocurridas en este periodo


fueron heladas de advección típicas, que son aquellas en cuyo proceso de formación los
factores que lo originan se conjugan óptimamente. El 13,3% (43 casos) de las heladas
fueron heladas mixtas con fuerte componente advectivo, aunque también con
componente de irradiación. El 21,6% (70 casos) de las heladas fueron heladas mixtas
con fuerte componente de irradiación y con algún componente advectivo. El 61,4% (199
casos) fueron heladas de irradiación, incluyendo también aquellas heladas de irradiación
típicas.

En otras palabras el 83% de las heladas que se dan en el valle del Mantaro son
helada de irradiación y el 96,3% son heladas que se producen por irradiación (o lo que
es lo mismo por enfriamiento nocturno), o al menos este proceso de irradiación
contribuye significativamente en el enfriamiento crítico del ambiente. Estas heladas se
dan muy frecuentemente en el invierno (junio-julio y agosto), iniciándose el periodo de
ocurrencia de éstas a mediados de otoño (abril) y finalizando generalmente en
setiembre. A menudo estas heladas ocurren todavía en octubre, esporádicamente en
noviembre e incluso en diciembre, que es cuando son más peligrosas y dañinas para los
cultivos ya establecidos, denominándoseles “heladas primaverales”. También se les
denomina “heladas tardías” o “últimas heladas” debido a que se les considera los días
fríos esporádicos que están a la zaga del invierno (periodo frío del año). Sin embargo,
según la encuesta efectuada a algunos agricultores, a estas heladas ellos las denominan
“primeras heladas” porque las requieren a los primeros días o semanas de la campaña
agrícola, mientras que las heladas otoñales o “primeras heladas” son denominadas por
ellos “últimas heladas” porque las refieren a la finalización del periodo o campaña
agrícola.

Las raras heladas de advección (3,7%) se presentaron en los mese de mayo,


junio y julio, ya algunas en setiembre y noviembre. Las masas de aire frío que
eventualmente ocasionan estas heladas llegan a esta región relativamente secas y con
nubosidad escasa (precipitación nula o insignificante), por lo que casi en todos los casos
se detectó una fuerte disminución de la temperatura en los primeros metros de la
atmósfera sobre el suelo debido al enfriamiento pro irradiación del calor hacia el
espacio. La mayoría de las invasiones d aire frío que llegan a este valle no llegan a ser
finalmente heladas.

3.4.1.2 Variación de la temperatura (fig 3.1 y cuadro 3.2)


El periodo más caluroso durante el día en el valle del Mantaro ocurre entre las
14 y 16 horas, momento en que se alcanza la temperatura máxima del día. Luego la
temperatura desciende paulatinamente, hasta que en las horas de la alborada, entre las
5.30 y 7.30 (dependiendo de la orientación del lugar), se dan las horas más frías,
registrándose en este lapso la temperatura mínima del día; el aumento subsiguiente de la
temperatura debido al calentamiento por los primeros rayos solares es brusco,
alcanzándose en un corto tiempo (alrededor de una hora) temperaturas por sobre los 10
ºC.

Este enfriamiento por irradiación del calor desde el suelo provoca el


enfriamiento intenso del aire de la atmósfera en las capas más bajas, propagándose hacia
las capas superiores, originando que la temperatura presente valores menores en las
capas cercanas al suelo y éstas sean mayores a medida que ascendamos en altura,
denominándose a esta configuración “inversión térmica”. En Huayao, y en general para
el valle, se ha encontrado que la diferencia promedio entre la temperatura medida en
caseta meteorológica estándar a 1,60m. sobre el suelo y aquella medida a la altura de los
cultivos a 50 cm. es de 1,63 ºC (Kh: coeficiente de transformación vertical de la
temperatura mínima) considerando noches predominantemente de irradiación y llega a
2,0 ºC considerando noches exclusivamente radiativas.
Fig 3.1 Comportamiento de la temperatura del aire durante el día, a 50 cm. del suelo.

Día: 21 de julio de 1984; helada típica de enfriamiento (radiacional).

Fuente: banda registradora semanal del termohigrógrafo de la estación C.P. Huayao-


Huancayo.

Estas diferencias deben ser tomadas muy en cuenta cuando se hace análisis y
aplicación de los datos de “temperaturas mínimas” procedentes de la red meteorológica
estándar, en donde los datos corresponden a una altura de 1,60 m., mientras los cultivos
generalmente se encuentran pro debajo del primer metro de altura. Impresiones de 1,5 º
a 2,0 ºC pueden ser fatales para la producción de cultivos.

En los meses de junio y julio las temperaturas alcanzan su mayor oscilación


diaria (fig. 2.1, cuadro 3.2) dado que la temperatura mínima en estos meses es menor
por la sequedad de la atmósfera, que hace que el enfriamiento nocturno, por irradiación
del calor al espacio, sea intenso

Por otro lado, las temperaturas máximas medias mensuales en el valle no varían
mucho durante el año, notándose esto en la pendiente casi constante y suave de la curva
anual, presentándose las mayores temperaturas máximas en primavera –noviembre- con
20,4 ºC, mientras que las menores se dan en la época estival –febrero/marzo- con 18 ºC,
siendo la variabilidad interanual de temperatura máxima (desviación estándar) mayor en
los meses primaverales y principalmente estivales, constituyendo una característica de
los meses fríos (invernales) la menor variabilidad interanual de sus temperaturas
máximas (junio-julio). La temperatura máxima media anual resulta 19,1 ºC.

Las temperaturas mínimas medias mensuales a 1,60 m. presentan una mayor


variación durante el año. Los meses de junio y julio son los más fríos alcanzando en
promedio 0,7 y 0,3 ºC, respectivamente, mientras que las mayores temperaturas
mínimas se dan en enero y febrero donde los promedios mensuales multianuales son 6,7
y 6,9 ºC, respectivamente. La oscilación anual es 6,6 ºC y la temperatura mínima media
anual 4,3 ºC a 1,60 m. del suelo.

Como ya se mencionó anteriormente, el grado de crecimiento de las plantas está


muy ligado a la temperatura, y el nivel óptimo está muy cercano a los 30ºC. del mismo
modo que los procesos biológicos ocurren dentro de los rangos térmicos vistos, hay
entonces temperaturas (máximas y mínimas) más allá de las cuales el crecimiento no se
realiza. Según Thornthwaite, el ritmo o grado de crecimiento es casi geométrico desde
un mínimo próximo a los 0ºC hasta un máximo de 30 ºC, declinando luego
violentamente a temperaturas mayores. Para tener una idea del efecto de las
temperaturas extremas del día en las plantas, Tosi (1960), mediante un método de
Thornthwaite obtuvo que para una temperatura máxima media anual entre 19 y 20 ºC
como es en el valle del Mantaro, las plántulas de maíz crecerían aproximadamente
alrededor del 30% de su grado óptimo durante el promedio horario más caluroso del día.
Durante las horas más frías de cada día, con una temperatura mínima media entre 4 y 5
ºC las plántulas deberían crecer solamente alrededor del 1% del óptimo, sin considerar
otros factores.

Si la temperatura media diurna durante las casi 12 horas de iluminación diaria es


15 ºC, el promedio de crecimiento durante el día sería, para el maíz, de solamente el
12% del óptimo. De aquí que el crecimiento de las plantas durante el día es mucho
mayor que durante la noche y que la gama de temperaturas máximas alcanzadas durante
las horas de luz del día sean de gran importancia (Tosi, 1960).

Probablemente la mayor parte de plantas adaptadas hoy al clima del valle se han
ajustado a las temperaturas apreciablemente bajas del año/tiempo y tengan un ritmo de
crecimiento óptimo a temperaturas más bajas, además de que los porcentajes de
crecimiento indicados sean en realidad algo mayores debido a que las condiciones
térmicas y de luz a que están expuestas a campo abierto las plantas y sus tejidos sean
más bondadosos que aquellos medidos en caseta meteorológica (bajo sombra). Las
temperaturas elevadas del suelo y la exposición de las superficies foliares a la intensa
radiación solar de la región son un ejemplo de estos otros factores no considerados.

No obstante, una respuesta a estas condiciones no óptimas para los principales


cultivos son los bajos rendimientos comparativos que en esta zona se tienen en maíz con
respecto a aquellos obtenidos en áreas más bajas cálidas de la misma latitud.

3.4.1.3 Periodo libre de Heladas

Se llama “periodo libre de heladas” para una intensidad de temperatura dada a


aquel lapso del año entre el día promedio de la última helada primaveral y el día
promedio de la primera helada otoñal. Cabe resaltar que las heladas que en el “promedio
libre de heladas” se tratan, son heladas de cualquier índole y los datos que se analizan y
presentan corresponden a 1,60 m. sobre el suelo, debiendo recordar a la disminución
que ésta sufre cuando la referimos al nivel de los cultivos (1,5 a 2,0 ºC menores).

Este período conjugado con el periodo lluvioso o disponibilidad de agua (riego)


constituye el periodo agrícola o periodo de desarrollo de los cultivos. El periodo
obtenido, en realidad, no está absolutamente libre de heladas ya que las fechas que lo
determinan -día de ultima y día de primera helada- son un promedio estadístico y más
bien es también un período “promedio” libre de heladas, que en un año específico puede
ser mayor o menor.

Esto se puede apreciar en la desviación estándar de las fechas de la última y


primera helada.
Se ha tabulado las fechas promedio dela última helada primaveral y la primea
helada otoñal y los respectivos “periodos libres de heladas” para las temperaturas
umbrales de +4, +2, 0, -2 y -4ºC (cuadro 3.3) para temperaturas a 1,60 m. del suelo.

Cuadro 3.3 “PERIODOS LIBRES DE HELADAS” PARA VARIAS TEMEPRATURAS CRITICAS


UMBRALES MEDIDAS A 1,60 M. SOBRE EL SUELO. RECORD COMPUTADO 1931-87 (57 AÑOS)-
HUAYAO.

P.L.
H.
INTENSIDAD PRIMERA HELADA ÚLTIMA HELADA OTOÑAL
DE HELADA (día PRIMAVERAL
(ºC) s)
FECH s.d c.t. Tº s.d FECH s.d c.t Tº s.d
A pro A
PROM m PROM pro
m

4ºC 35 16 dic 14.5 0.04 3.1 1.0 20 ene 20.1 0.71 3.3 0.7

2ºC 113 17 nov 36.6 0.11 1.3 0.0 10 mar 37.4 0.54 1.4 0.6

0ºC 222 19 set 41.1 0.16 -0.9 0.0 29 abr 22.3 0.19 -0.06 0.5

-2ºC 200 18 ago 32.7 0.14 -2.5 0.5 25 15.7 0.93 -2.9 0.9
may
-4ºC 329 18 jul 19.9 0.18 -4.6 1.0 22.1 0.14 -4.9 1.1
12 jun

P.L.H. Periodo libre de heladas

s.d. Desviación Estándar

c.v Coeficiente de variación

Para heladas de 0ºC (heladas meteorológicas) al nivel de 1,60 m. sobre el suelo,


que para el valle del Mantaro es el mejor nivel que identifica el umbral térmico mínimo
crítico para los principales cultivos del valle, se tiene que le periodo libre de heladas es
de 222 días al año, -aproximadamente 7 meses y medio- pero que en el peor de los casos
puede quedar reducido a poco más de 5 mese si consideramos que la fecha de la última
helada primaveral, que en promedio es el 19 de setiembre, muestra una variabilidad de
+- 41.1 días de fluctuación alrededor de este promedio, es decir que pueden ocurrir
heladas de hasta 0 ºC, en promedio 41 días antes ó 41 días después del 19 de setiembre.

Del mismo modo, la fecha de la primera helada otoñal (de 0 ºC) corresponde al
29 de abril pudiendo presentarse, en promedio heladas de hasta 0 ºC, 22 días antes o
después de dicha fecha.

Es conveniente recalcar que el análisis del período libre de heladas, no obstante


que considera todos los tipos de heladas, es sin duda válido y pertinente en este estudio
y para esta zona en que las heladas por lo general son de origen radiativo (enfriamiento
local) o mixtas pero con fuerte componente irradiativo, mientras que aquellas por
invasión externa de aire frío (heladas advectivas) son muy raras.

Para heladas más intensas, esto es menor temperatura (-2º y -4 ºC), los periodos
libres de heladas aumentan considerablemente. Para heladas de hasta -2 ºC, el periodo
libre de heladas comprende, en promedio, 280 días –aproximadamente 9 meses- desde
el 18 de agosto al 25 de mayo, reduciéndose a 8 meses al considerar la variabilidad de
las fechas promedio. Para heladas de -4 ºC, el periodo aumenta a 329 días libres de estas
heladas desde el 18 de julio al 12 de junio del siguiente año, el cual se reduce, si
consideramos la variabilidad de las fechas promedio, a 9 meses y medio.

3.4.1.4 Duración de las heladas

Debe indicarse que los daños de las heladas en las plantas por descenso de
temperaturas son mayores cuando el descenso de la temperatura es brusco que cuando
es gradual, además que se ocasionan mayores daños cuando el congelamiento a una
temperatura dada es prolongado. Ante esto, es conveniente describir con mayor detalle
las características de las noches en que ocurren las heladas.

El tipo de heladas que se estudia y que son las más comunes presentan la
siguiente evolución de la temperatura. Desde las 2 ó 4 de la tarde ocurre un decaimiento
del aire gradual y continuado de la temperatura debido al cielo claro, sin nubes y
ausencia de viento (fig. 3.1) hasta las horas del amanecer ente las 5.30 a 7.30 am.,
momento en que se inicia el calentamiento y por lo tanto el ascenso de la temperatura.
La velocidad promedio de enfriamiento del aire en una noche típica de helada radiativa
es de 1 a 1,5 ºC por hora (-1 a -1,5 ºC h -1).

Del computo, a partir de todos los datos de heladas por enfriamiento nocturno
durante los años 1984-87 para Huayao, se determinó que la duración de una helada en
una noche dada está estrechamente vinculada con la intensidad que alcance dicha helada
(es decir la temperatura baja a que se llegue). Por otro lado es de importancia que se
hagan estudios para encontrar la mejor forma de predecir las temperaturas mínimas en
el valle, lo cual permitirá aplicaciones muy útiles:

Primero porque esto nos permite poder conocer con algunas horas de antelación
(siempre que se den las características típicas ya mencionadas) si habrá o no una helada
y su posible intensidad. Segundo porque se podrá inferir una posible duración e
intensidad del enfriamiento o congelamiento al que quedarán expuestos los cultivos y
saber si se producirán daños o no. Y en tercer lugar, al conocer la posible duración e
intensidad de las heladas, permita prepararse y abastecerse para tomar las medidas de
protección más adecuadas a fin de evitar o reducir las posibles pérdidas.

Para el total de 84 noches de enfriamiento analizadas, se encontraron los siguientes


valores promedio:

Intensidad
de la
helada a 50 P E R I O D O S
cm. SET – NOV DIC – MARZO ABRIL – MAYO JUNIO – PROMED
AGOSTO

Durac. d.s. N Durac. d.s. N Durac. d.s. N Durac. d.s. N Durac. d.


(horas) (horas) (horas) (horas) (horas)

-5.0 0.0 0 15 0.0 0 3 0.0 0 14 0.0 0.0 52 0.0 0

-4.0 0.0 0 15 0.0 0 3 0.0 0 14 0.0 0.2 52 0.0 0

-3.0 0.0 0 15 0.0 0 3 0.0 0 14 0.3 0.8 52 0.0 0

-2.0 0.0 0 15 0.0 0 3 0.2 0.6 14 0.5 1.4 52 0.7 1

-1.0 0.0 0 15 0.0 0 3 0.4 0.9 14 2.2 2.2 52 1.5 2

0.0 0.0 0 15 0.0 0 3 0.8 1.4 14 3.7 2.4 52 2.5 2

1.0 1.3 0 15 0.0 0 3 2.1 2.3 14 5.1 2.4 52 3.8 2

2.0 1.8 2.5 15 1.2 1.3 3 3.4 2.9 14 6.5 2.4 52 5.0 3

3.0 2.8 3.2 15 1.7 1.2 3 4.5 3.0 14 7.4 2.4 52 6.1 3

4.0 4.1 3.1 15 2.7 2.1 3 7.3 3.4 14 8.3 2.3 52 7.2 3

5.0 5.4 2.9 15 3.7 2.6 3 7.9 2.6 14 9.4 2.3 52 8.3 2

6.0 6.8 2.7 15 5.0 2.9 3 3.8 2.4 14 10.4 2.1 52 9.4 2

7.0 8.0 2.5 15 6.3 2.5 3 3.8 2.5 14 11.2 1.9 52 10.3 2

8.0 8.9 3.3 15 8.7 1.2 3 10.9 1.8 14 12.1 1.9 52 11.3 2

9.0 18.1 1.8 15 10.3 0.5 3 12.1 1.6 14 12.5 2.3 52 12.2 1

10.0 11.7 1.9 15 11.3 0.5 3 13.1 1.7 14 13.7 1.5 52 13.2 1

11.0 12.4 1.7 15 11.7 0.5 3 13.6 1.2 14 14.4 1.5 52 13.9 1

12.0 13.3 1.8 15 12.7 0.5 3 14.6 1.5 14 15.4 1.6 52 14.8 1
13.0 13.9 1.6 15 13.0 0.5 3 15.6 1.9 14 16.1 1.6 52 15.5 1

14.0 14.9 1.9 15 14.7 1.2 3 16.6 1.5 14 17.1 1.9 52 16.5 2

CUADRO 3.4 DURACIÓN DE LAS HELADAS DE IRRADIACIÓN PARA


DIFERENTES NIVELES DE TEMPERATURA (A 50 CM) Y PARA LOS
PERIODOS ESTUDIADOS - HUAYAO

d.s. desviación estándar

N número de noches de irradiación consideradas (periodos: 1984/87)

No obstante que la variabilidad que presentan los datos es alta, nos permite tener
una idea de la duración de la helada según el nivel de temperatura.

3.4.2 DISTRIBUCIÓN DE LAS TEMPERATURAS MÍNIMAS EN EL


VALLE DEL MANTARO.
Del mapa de la distribución de las temperaturas mínimas en el valle del Mantaro
logrado a través de la red especial de estaciones topoclimatológicas instaladas, el primer
y más saltante rasgo la red especial de estaciones topoclimatológicas instaladas en el
valle, se ha logrado determinar la distribución de la temperatura mínima en el valle. El
primer y más saltante rasgo es la mayor frigidez de la zona norte, respecto al resto del
valle, y la relativa calidez de la región Sur.

Esta característica obedece a la posición de mayor altitud de la zona Norte que la


zona Sur, pues el comportamiento natural al ascender en altura es la disminución de la
temperatura, haciendo al ambiente más frío (descenso adiabático).

En noches de enfriamiento por irradiación, un proceso que se da a nivel del aire


por capas horizontales según su temperatura más cálida o más fría se superpone a la
distribución anteriormente mencionada según la altitud, lo que invierte
momentáneamente este patrón- mientras dura el enfriamiento nocturno-. Esto se puede
objetivizar mejor si se aprecia el comportamiento dela temperatura a lo largo de líneas
transversales al río-valle: las menores temperaturas se da en las áreas más bajas o
relativamente más bajas y van en aumento a medida que se asciende en altura en ambas
laderas.

El mapa Nº 2 muestra el emplazamiento que presentan las temperaturas mínimas


a 50 cm. valle, según las características de cada localidad, en noches de enfriamiento
nocturno (noches de irradiación). Las isolíneas indican cuántos grados más fría
(negativos) o más temperada (positivos) es cada localidad siempre con respecto a
Huayao, estación que cuenta con la información que hizo posible el presente estudio y
desde donde, obviamente, parte la isolínea de 0ºC
Las zonas encerradas por las isolíneas de 0 ºC corresponden a zonas más frías
que Huayao (mientras aquellas que quedan fuera son zonas más temperadas que
Huayao). Estas áreas según el cuadro 3.5, muestran que se debe esperar entre uno o tres
días de heladas críticas para los cultivos (0 ºC) en el periodo septiembre-noviembre,
entre 0 a 1 día en diciembre-marzo y entre 9 a 14 ó más días de helada crítica en abril-
mayo.
La zona fría más extensa es una faja que va desde Chuclú –entre la laguna de Paca y
Jauja- hasta Huayucachi en su parte baja cerca al río.. dentro de ésta se encuentra la
zona más fría del vallen entre Chuclú y cercanías de la Hacienda San Juan en San
Lorenzo, abarcando la parte central de la explanada frente a Jauja, el aeropuerto y el
lecho del río, y proximidades de las márgenes hasta la Hacienda San Juan, la que
probablemente está afectada por irrupciones de aire frío y pesado proveniente de aguas
arriba del –hasta aquí- encañonado río Mantaro. En toda esta zona se registran las
temperaturas mínimas más baja del valle; aquí se espera que ocurran más de tres días de
heladas críticas en setiembre-noviembre, más de dos días en diciembre-marzo y más de
14 días de estas heladas en abril-mayo (cuadro 3.5). Estos resultados topoclimatológicos
que pueden parecer contradictorios con los datos climatológicos de la estación CO
Jauja, son correctos dado que se detectó sobre medición de la temperatura mínima real
en esta estación como producto de algunos efectos locales sobre su ubicación –no muy
adecuada para estos propósitos- hasta 1981 inclusive.

Cuadro 3.5 CANTIDAD DE DÍAS DE HELADA ESPERADOS POR PERIODO E


INTENSIDAD A 1,60 M. SOBRE EL SUELO – HUAYAO.

CANTIDAD ESPERADA DE DÍAS DE


HELADA DE 0 ºC ó MENOS EN EL
PERIODO:
ÁREA ENTRE ISOLÍNEAS EN ( A 160 m. DE ALTURA )
EL MAPA Nº 2 DESVIACIONES
TÉRMICAS SET- DIC- ABR- Per.agrícola
NOV MAR MAY SET-MAYO

SOBRE 4 ºC 0 días 0 días 0 a 1 día 0 a 1 día

DE 3 A 4 ºC 0 días 0 días 0 a 1 día 0 a 1 día

DE 2 A 3 ºC 0 días 0 días 1a3 1 a 3 días


días
DE 1 A 2 ºC 0 a 1 día 0 días 3 a 7 días
3a6
DE 0 A 1 ºC 0 a 1 día 0 días días 7 a 10 días

DE 0 A -1 ºC 1a3 0 a 1 día 6a9 10 a 18 días


días días
BAJO -1 ºC 2a 18 a MAS
3a MAS 9 a 14
MAS días

14 a
MAS

La otra zona fría (menos extensa) se ubica en las terrazas media y alta de la
margen derecha Sur del valle, donde las temperaturas mínimas son menores que Huayao
probablemente hasta en 1 ºC (isolínea de -1 ºC). esta zona abarca desde la estación de
Huayao misma hasta Sicaya y sus pampas, parte de Chupaca y las pampas de
Chicchipampa, San Juan de Iscos hasta las cercanías de Chongos Bajo, tres de
Diciembre y Chupuro. Las áreas encerradas con líneas discontinuas indican que en estas
zonas las temperaturas mínimas sería menores que Huayao en más de 1 ºC, pero la baja
calidad y cantidad de la información proveniente de esta zona hacen estos datos
dudosos. En general, estas zonas más frías se caracterizan por ser zonas planas,
relativamente bajas y de escasa o nula vegetación arbórea, lo cual favorece tanto la
pérdida de calor hacia el espacio como la permanencia, inmovilidad y encharcamiento
del aire frío y pesado, aquí también se aplica el cuadro 3.5 para los días de helada crítica
a esperar por cada período.

El área restante del valle son más temperadas y la más extensa es aquella en la
que la temperatura mínima es mayor que Huayao hasta en 1 ºC (isolínea de + 1 ºC) y
que rodea las zonas frías ya descritas desde San Pedro de Chunán y proximidades de la
laguna de Paca en el Norte, hasta Churupo en el Sur, abarcando las áreas por debajo de
los 3,400 m. en la mitad Norte del valle hasta Huachac y Alapa, constituyéndose una
amplia zona por San Lorenzo y Concepción, incluyendo los poblados de Mantaro,
Apata, Matahuasi, Santa Rosa de Ocopa y cercanías de la ciudad de Concepción y por la
otra margen los poblados d Sincos y Mito. En esta zona, como en las que se describen a
continuación, no se presentan –en promedio- la ocurrencia de heladas críticas a
excepción del periodo abril-mayo, como se puede apreciar en el cuadro 3.5
anteriormente anotado.

En la mitad Sur del valle , esta zona que muestra temperaturas mínimas mayores
hasta 1 ºC que Huayao abarca principalmente casi toda la margen derecha del río en las
partes bajas y contiguas al río incluyendo Orcotuna, Sicaya, Huamancaca Chico, Tres
de Diciembre y Chupuro, así como las partes altas entre los 3,300 y 3,500 m., además
de toda la zona de Chupaca y parte de sus pampas, aquellas que se encuentran con
moderada densidad de vegetación arbórea incluyendo La Victoria, La Libertada, Ahuac;
estrechándose por Chongos Bajo para ensancharse de nuevo en Chupuro. Por la margen
izquierda es una muy estrecha y ondulada faja, más o menos cerca al río, que sólo se
ensancha por San jerónimo y Saño (inclusive) y cerca de San Agustín.

Las zonas que se ubican por encima –en altitud- a las áreas anteriormente
descritas son más cálidas. Aquellas en las que las temperaturas mínimas son de 1 a 2 ºC
más cálidas que Huayao (isolíneas de 2 ºC) se emplazan en la mitad Norte del valle por
los 3,400 e incluyen la zona de la laguna de Paca y la ciudad misma de Jauja así como la
ciudad de Concepción. En la mitad Sur del valle esta zona se extiende entre los 3,330-
3,300 a 3,400 m., abarcando Huachac, San Miguel de Chambará y partes altas de
Ahuac, San Juan de Iscos y Chongos Bajo. Por la otra margen (izquierda) es una muy
estrecha faja que se ensancha en San Agustín, Hualhuas hasta Quilcas incluyendo San
Jerónimo y la ciudad de Concepción. Otra probable área son las pampas de Utraspampa
y Trisustopampa donde los datos no son muy confiables.

Las áreas restantes son zonas más cálidas y presenta temperaturas mínimas
mayores que Huayao hasta en más de 2 ºC (isolíneas de 2 ºC). Se extiende sólo por la
margen derecha de la mitad Sur del valle, des Alapa –cerca de la ciudad de Concepción-
hasta Huacrapuquio y Pucará, abarcando una estrecha faja desde Alapa a San Agustín,
entre los 3,300 a 3,400 m., para ensancharse desde allí entre los 3,250-3,200 a 3,400 m.,
comprendiendo toda la ciudad de Huancayo, hasta Sapallanga, Pucará y Huacrapuquio
en el extremo Sur del valle. Dentro de éstas áreas se encuentran núcleos más cálidos que
representan zonas donde la temperatura mínima es, hasta en más de 4 ºC, mayor que
aquella temperatura mínima que se da en Huayao y estas zonas son Aza-Palián y
Viques, aunque se señala que la información de la zona de Aza incluye ciertos períodos
dudosos. Probablemente también se pueda mencionar a Pucará, aunque los datos
provenientes de la estación de esta zona no son confiables (líneas discontinuas).

Estas zonas más cálidas se caracterizan por estar ubicadas en pendientes o


laderas lo que induce a que el aire al enfriarse durante la noche despejada y sin viento se
haga más pesado y fluya hacia las zonas más bajas, provocando un continuo cambio del
aire frío por aire más cálido.

Otra característica es la densa cobertura arbórea que protege al ambiente de un


enfriamiento excesivo.

Los rendimientos máximos de un cultivo están determinados principalmente por


sus características genéticas y por la buena adaptación del cultivo al ambiente
predominante. Por consiguiente es fundamental una selección cuidadosa del cultivo y de
la variedad más adecuada para un ambiente dado, a fin de obtener niveles de producción
económicos y rentables.

El mapa en cuestión, (mapa Nº 2) nos permite hacer una zonificación de los


cultivos conforme a los requerimientos térmicos de éstos. Así, las zonas más frías del
valle (isolíneas menores de – 1 ºC respecto a Huayao) donde se registran las
temperaturas mínimas más bajas del valle, son áreas de alto riesgo de heladas. Se
deberán ubicar los cultivos más tolerantes a las heladas. Se deberán ubicar los cultivos
más tolerantes a las heladas como son: cebolla, ajo, trigo, cebada, habas, zanahoria. De
contar con agua de riego el éxito sería total. También es importante mencionar que las
heladas parecieran tener estrecha relación con los veranillos o períodos de estiaje tal
como lo muestran los mapas de ET (Item 4. del presente informe), donde precisamente
las áreas de mayor pérdida de agua se hallan en las zonas más frías y en los periodos de
alto riesgo de heladas, consecuentemente, será necesario hacer una buena selección de
cultivos que también sean tolerantes a las sequías o por lo menos que tengan menores
exigencias en agua, como son los cultivos recomendados para estas zonas.
Para las áreas entre las isolíneas de 0 ºC a -1 ºC respecto a Huayao, además de
los cereales y hortalizas antes citados; se pueden ubicar col, coliflor, espinacas.
También papa con relativo éxito, pero de variedades tolerantes a las bajas temperaturas
como son: Huaycha y los genotipos desarrollados por el Centro Internacional de la Papa
(CIP) y la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM, Programa Nacional de
Papa: Informe 1985 y 1986) que han tenido éxito en Huancayo y en otras zonas
ecológicas (Puno, Cusco) que en algunos casos han tolerado temperaturas de hasta -4 C;
estos genotipos son: 7936-7, 8090-1, 80139-11, 80129-35 (campañas 85/86 Huancayo);
80127-16, 8090-9, 8090-8, 7936-7, 375057-39 (campaña 84/85 Cuzco), UNA 22-15,
UNA 178-3-75, ANDINA,SILLUSTANI (campaña 84/85 Puno).

En las zonas comprendidas entre las isolíneas de 0 ºC a 1 ºC respecto a Huayao,


las hortalizas prácticamente encuentran su zona agroclimática adecuada; el cultivo de
papa también encuentra mayor adaptación, agregando en éstas áreas el maíz de
variedades tolerantes a heladas como el hidrido blanco Urubamba. San Jerónimo; en
algunas áreas localizada prosperan muy bien la alcachofa, apio y lechuga.

Las zonas ubicadas entre las isolíneas 1 ºC a 3 ºC respecto a Huayao, se


desarrollan muy bien en todas la hortalizas mencionadas anteriormente, así como la
papa, arvejas, habas, pero especialmente el maíz en esta zona encuentran mejores
condiciones térmicas, pudiendo sembrarse con mucho éxito el blanco Urubamba.

Finalmente, las áreas más abrigadas, que corresponde a más de 3 ºC respecto a


Huayao, que son zonas muy localizadas, no tienen problemas de heladas, pudiendo
cultivarse sin mayores problemas los cultivos mencionados en este trabajo.

Es importante mencionar que las áreas que abarcan las isolíneas de más de 1 ºC
respecto a Huayao, ofrecen condiciones potenciales para el establecimiento de huertos
frutícolas (manzano, peras, membrillo, melocotón), especialmente aquellas áreas que se
encuentran por debajo de los 3,220 msnm., al Sur del valle; siendo los requerimientos
térmicos de estos frutales los siguientes:

BROTACION* FLORACION*
MADURACION*

Manzana 8 ºC 8 ºC variable

Peral variable 7 ºC variable

Melocotonero 2 ºC 5,4 ºC 28 ºC

* Temperaturas meias mensuales


Esta zonificación es válida para el periodo agrícola; variando a cultivos
netamente hortícolas para el período invernal, siempre y cuando se cuente con agua de
riego suplementario en las zonas de 0 ºC a más, que comprende gran parte del área del
valle especialmente el Sur y el flanco oriental (Este).

3.4.3 DISTRIBUCIÓN DE LA OCURRENCIA DE LAS HELADAS POR


PERIODOS EN EL VALLE DEL MANTARO
Los mapas del 3 al 11 presentan la distribución de la frecuencia de ocurrencia de
las heladas en toda área de estudio en base a la probabilidad de ocurrencia de una
temperatura mínima dada a 50 cm. para cada periodo con la siguiente escala:

Cuadro 3.6 CLASIFICACIÓN DE LAS ZONAS SEGÚN LA FRECUENCIA DE


OCURRENCIA DE LAS HELADAS.

FRECUENCIA
DE
ZONA OCURRENCIA CARACTERIZACIÓN DESCRIPCIÓN-RIESGO
(%) DESDE
HASTA

0 0-2 Años de helada muy Casi nunca se presenta años-


raramente helada
I 2-8
Años de helada raramente De 1 a 2 años-helada en 50
II 8-20 años
Años de helada
III 20-50 eventualmente De 1 a 2 años-helada en 10
IV 50-100 años
Años de helada
frecuentemente De 3 a 4 años-helada en 10
años
Años de helada muy
frecuente Heladas casi todos los años

3.4.3.1 Periodo: Setiembre a Noviembre: Siembra, etapa inicial de los cultivos y


crecimiento vegetativo.

Este periodo dentro de la actividad agrícola constituye las fases: siembre, etapa
inicial de crecimiento del cultivo y crecimiento vegetativo. La etapa inicial de
crecimiento del cultivo –por lo general- de mayor tolerancia a las bajas temperaturas por
parte de los cultivos. Estas fases varían según se efectúe la simba a inicios, mediados o
fines de este periodo dependiendo de muchos factores principalmente la efectividad de
las lluvias caídas muy intensa en esta época de todavía posibilidades de, o que se
rehabilitan las plantas por si mismas, o que se efectúe nueva siembra, siempre que se
cuente adecuadamente con los demás requerimientos climáticos de las plantas.

3.4.3.1.1 Heladas de Intensidad -4 ºC: (mapa nº 3)

Para heladas de intensidad -4 ºC la zonas más crítica, es decir, que presenta


mayor riesgo de ocurrencia, es decir, que presenta mayor riesgo de ocurrencia (mayor
de 20 % de probabilidad de ocurrencia) de heladas es, como ya se discutió, la zona
desde Jauja hasta Hacienda san Juan donde los años de helada son frecuentes (zona III),
es decir, se presentan 3 a 4 años de heladas en 10 años.

En las zonas señaladas como II, los años de heladas de -4 ºC son eventuales, es
decir, 1 a 2 años-helada en 10 años (de 8 a 20% de probabilidades de ocurrencia).
Dentro de esta zona están las localidades de Sausa, Muqui, Huancani, Hacienda San
Juan, San Lorenzo, proximidades del lecho del río Mantaro, angostándose el área hacia
el Sur, hasta frente a Huayucachi. Otra área de este tipo son las partes media y alta de la
margen derecha qu constituyen principalmente las pampas de Sicaya, Huachac, Huayao
y Chicchipampa.

La zona I en este mapa, indica años de helada raramente (de intensidad -4 ºC), es
decir de 1 a 2 años, helada en 50 años aproximadamente (de 2 a 8 % de probabilidad de
ocurrencia) y abarca gran parte de la mitad Norte del valle incluyendo Pancán, Apata y
aguas arriba del río Seco, Matahuasi hasta Santa Rosa de Ocopa y una estrecha faja en
la margen derecha del río Mantaro que incluye Huaripampa, Muquiyauyo y Mito.

En la mitad Sur del valle esta zona se circunscribe a las proximidades cercanas
al lecho del río Mantaro y a las partes altas de la margen derecha ampliándose en
Chupaca y los alrededores.

La zona 0 significa probabilidades muy bajas de ocurrencia de heladas de -4 ºC y


este caracterizada como de años de helada muy raramente. Abarca gran extensión en el
valle, principalmente en la mitad Sur, casi toda la margen izquierda hasta los 3,400 m.,
desde Concepción inclusive hasta Pucará y Huacrapuquio, a excepción de Mariscal
Castilla, Utraspampa y Tisustopampa, que al parecer son áreas más frías y por lo tanto
con mayor riesgo.

En el Norte hay áreas más pequeñas cerca de Paca, Jauja (ciudad) y Mantaro.

3.4.3.1.2 Heladas de Intensidad -2 ºC (mapa Nº 4)


Como se puede observar, el patrón hallado en todos los mapas respecto a las
zonas frías y temperadas se mantiene, variando solo la caracterización de cada zona
según la intensidad de la helada considerada para cada periodo.

En el caso de heladas de intensidad -2 ºC, la zona más fría del Norte presenta
una caracterización de años de helada muy frecuentemente –zona IV-, es decir, casi
todos los años, con más del 52% de probabilidad de ocurrencia de heladas de esta
intensidad, y se extiende más hacia el Sur, llegando hasta Alapa próximo al lecho del
río, y ensanchándose por San Lorenzo y Muqui.

Los núcleos más fríos del Sur y que muestran la misma caracterización del
heladas muy frecuentemente se mantienen, aunque más pequeños (Pampas de Sicaya y
Chicchipampa).

La zona III, caracterizada como de años-helada frecuentes, 3 a 4 años en 10


años, (20 a 50% de probabilidad de ocurrencia) es la zona más extensa a este nivel de
intensidad (-2 ºC), ocupa casi toda el área agrícola del valle desde Pancán hasta
Chupuro, exceptuando las partes altas de la margen derecha, entre 3,350 y 3,400 m, que
pertenecen a la zona II caracterizada como de años-helada eventuales, 1 a 2 años en 10
años, es decir, más temperada; pequeñas áreas de este tipo se ubican también cerca de la
margen derecha del Mantaro cerca de Ortocuna, frente a Sicaya y Mito, así como en la
ciudad de Jauja y una faja estrecha desde Concepción, paralela al Mantaro, hasta
Chupuro y parte alta de Huacrapuqio.

La margen izquierda de la mitad Sur del valle está caracterizada como de años
de helada raros, de 1 a 2 años en 5º años, denominada como zona I y que abarca desde
Alapa hasta Viques-Huacrapuquio y Pucará hacia el Este, a excepción de dos núcleos
más cálidos caracterizados como de años de helada muy raramente, o que casi nunca se
presentan, denominada zona 0 y que se ubican en Aza-Pailán y Viques.
3.4.3.1.3 Heladas de intensidad 0 ºC (mapa Nº 5)
Las heladas de 0 ºC de intensidad, también denominada heladas meteorológicas,
ocurren en casi todo el valle del Mantaro casi todos los años, es decir son muy
frecuentes como lo muestra el mapa Nº 5, en la Zona IV. Abarca desde Paca hasta
Chupuro, toda la margen derecha y parte de la izquierda en la mitad Sur es algo más
temperada, denominada zona III, caracterizada como de años-helada frecuentes, 3 a 4
años –helada en 10 años, a excepción de dos núcleos más cálidos que son Aza-Palián y
Viques que tienen caracterizaciones de las zonas II y I, es decir, años helada
eventualmente y raramente, 1 a 2 años en 10 años y 1 a 2 años en 50 años,
respectivamente.

3.4.3.2 PERIODO DICIEMBRE-MARZO:


Crecimiento vegetativo y etapa reprdouctiva (fructificación y comienzos de la
maduración).

Dentro de la actividad agrícola, este periodo constituye la etapa de crecimiento


vegetativo de los cultivos y la etapa reproductiva que incluye, para la generalidad de los
cultivos, las fases de floración, fructificación y en algunos casos la maduración. Es el
periodo de mayor susceptibilidad de lo cultivos a las bajas temperaturas. Para el caso
específico del maíz comprende las fases de panojamiento, espigazón y maduración,
especialmente la maduración lechosa. Para la papa, comprende le crecimiento del
tubérculo, básicamente.

3.4.3.2.1. Heladas de intensidad -4 ºC : (Mapa Nº6)

Para heladas de intensidad -4 ºC en este periodo, el valle del Mantaro se divide


en dos zonas. Una de ellas la zona I, caracterizada como de años-helada raros, de 1 a 2
años en 50 años, que ocupa todo el lecho del río del Norte frente a Huayucachi,
incluyendo las pampas del Norte frente a Jauja y San Juan Pampa hasta San Lorenzo.
Otra zona de este tipo son las terrazas media y alta de la margen derecha del río
Mantaro en su tramo Sur, entre Sicaya, Huayao, Pilcomayo, San Juan de Iscos pertenece
a la zona 0, caracterizada como de años helada muy raros, que casi nunca se presentan,
esto en razón de que este periodo está dentro de la estación lluviosa y cálida.
3.4.3.2.2. Heladas de intensidad -2 ºC (Mapa Nº 7)
Para heladas de la intensidad de -2 ºC se encuentra que hay dos zonas de tipo III,
caracterizada como de años-helada frecuentes, 3 a 4 años en 10 años; una se ubica desde
Chuclú hasta Alapa por la parte más baja del valle en el Norte y la otra al Sur, en la
terraza media entre Huamancaca Chico, Tres de Diciembre y Chongos Bajo.

Otra zona es la II, que se caracteriza por presentar años-helada eventualmente,


de 1 a 2 años en 10 años, abarcando su mayor extensión en la mitad Sur del valle,
principalmente en la margen derecha. En el Norte ocupa estrechas franjas en ambas
márgenes del río Mantaro, ampliándose en Huaripampa y Muquiyauyo en San Lorenzo
y Matahuasi.

La zona I, caracterizada como de años-helada raros, de 1 a 2 años en 10 años, se


sitúa en las partes altas de la margen derecha del río Mantaro, por la margen izquierda
del Norte, esta zona se extiende desde San Pedro de Chunán hasta Alapa, incluyendo
Huamalí, Mantaro, Apata y Santa Rosa de Ocopa; por el Sur es solo una muy estrecha
faja relativamente próxima al lecho del río hasta el estrechamente Sur del río en
Chupuro.

La zona 0 es la más favorable a este nivel de intensidad y se caracteriza por


presentar años-helada muy raramente, es decir que casi nunca se presentan.

Se ubica mayormente en la mitad Sur del valle ocupando casi toda la margen izquierda,
desde Alapa-Concepción hasta Huacrapuquio al Oeste y Pucará al Este.
4.3.2.3 Heladas de Intensidad 0 ºC (Mapa Nº 8)

Para heladas de 0 ºC de intensidad (heladas meteorológicas) en este periodo, en


el valle se detectan todo los tipos de zonas.

La zona más riesgosa –zona IV- caracteriza como de años-heladas muy


frecuentes, es decir, casi toda los años, abarca gran extensión del valle, principalmente
en la mitad Norte que comprende desde Chuclú, casi toda la margen derecha hasta Mito.
Por la margen izquierda, comprende desde el lecho del río hasta los 3,350 m. de altitud
hasta Alapa.

En la mitad Sur abarca mayormente la terraza media y parte de la alta en la


margen derecha, hasta los 3,350 m. Por la margen izquierda comprende sólo una muy
estrecha faja cercana al lecho del río Mantaro.

La zona III, caracterizada como de años-helada frecuentes, de 3 a 4 años en 10


años, se ubica en las laderas por debajo de los 3,400 m. en la mitad Norte y margen
derecha de la mitad Sur, mientras que en las margen derecha de la mitad Sur, mientras
que en la margen izquierda es una franja estrecha cercana al río. Se encuentran también
áreas de este tipo en Huaripampa-Muquiyauyo, parte baja de Sicaya y Tres de
Diciembre.

La zona II, caracterizada como de años-helada eventuales, de 1 a 2 años en 10


años, se ubica solamente en la mitad Sur y en su margen izquierda, desde Alapa hasta
Huacrapuquio por el Sur-Oeste y Pucará por el Sur-Este, exceptuando áreas má cálidas
y por ende con menor riesgo –zona I y 0-, caracterizados como de años-helada raros y
muy raros es decir, 1 a 2 años en 10 años y 1 a 2 años en 50 años, respectivamente. Una
de ellas se ubica en Viques y Huacrapuquio, con un núcleo de tipo 0. La otra zona
abarca una mayor área incluyendo toda la ciudad de Huancayo hasta la Hacienda La
mejorada y Azapalián, con una probable área más pequeña de tipo 0 en Aza.

3.4.3.2.4 Heladas de intensidad 2 ºC (Mapa Nº 9)


Para esta intensidad se tiene tres zonas en el valle.

La zona IV, caracterizada como de años-helada muy frecuentes, es decir, casi


todos los años, ocupa casi todo el área del valle exceptuando, en la mitad Sur y margen
izquierda, la zona III caracterizada como de años-helada frecuentes, 3 a 4 años en 10
años que empieza desde Alapa entre los 3,300 a 3,400 m. hasta Agustín, y desde los
3,250-3,200 a 3,400 m. hasta Huacrapuquio-Viques y Pucará, a excepción de algunas
franjas delgadas de más riesgo (zona IV) en las partes cercanas a los 3400m.

Dos áreas más pequeñas, de menor riesgo aún (más temperadas), de tipo II
caracterizadas como de años-helada eventuales, de 1 a 2 años en 10 años, se ubican en
Viques y probablemente en Aza-Palián.

3.4.3.3. PERIODO ABRIL A MAYO: Fines de la etapa reproductiva


(maduración y cosecha)

Este periodo, dentro del ciclo de labro agrícola, comprende para los 2 cultivos
más importantes del valle la fase final de la etapa reproductiva cual es la maduración
para la subsecuente cosecha.

Es adecuado mencionan también que puede existir otros cultivos en otras etapas
si la disponibilidad de aguas no es limitante, como el caso de verduras y raíces pues
éstas presentan cierta tolerancia a las temperaturas bajas.

3.4.3.3.1 Heladas de intensidad -4 ºC (Mapa Nº 10)

Para heladas de -4 ºC de intensidad, el valle presenta una extensa área tipificada


como zona IV, que es la de mayor riesgo, caracterizada como de años-helada muy
frecuentes, o casi todos los años. El área que esta zona ocupa comprende casi todo el
lecho del río Mantaro e inmediaciones a amabas márgenes, principalmente en la mitad
Norte, incluyendo las pampas frente a la ciudad de Jauja, Huaripampa, Muquiyauyo,
San Lorenzo, Matahuasi, Sicaya y sus pampas, Chupaca y sus pampas, San Juan de
Iscos y cerca de Chupuro.

La zona III, caracterizado como de años-helada frecuentes, 3 a 4 años en 10


años, en la mitad Norte ocupa las partes altas del área estudiada, entre los 3,300 a 3,400
m. de altitud. Esta rige también para la margen derecha del río Mantaro en la mitad Sur,
más en la margen izquierda es solo una estrecha faja próxima al lecho del río que se
ensancha entre San Jerónimo y San Agustín.

La zona II, caracterizada como de años-helada eventuales, 1 a 2 años en 10 años,


se empieza en la mitad Sur del valle ocupando casi toda la margen izquierda desde
Alapa hasta Huacrapuquio y Pucará, excepto dos áreas más cálidas y menos riesgosas
tipificadas como zona I, caracterizadas como de años-helada raros, 1 a 2 años en 10
años. Una de ellas se ubica en Viques y la otra probablemente en Aza-Palián (líneas
discontinuas).
4.3.3.2 Heladas de intensidad -2 ºC (Mapa Nª 11)

A este nivel de intensidad de heladas, en el valle predominan la zona IV, la cual


esta abarcando casi todo el valle a excepción de parte de la margen izquierda del Sur, la
cual pertenece a la zona III. Casi en sui totalidad caracterizada como de años-helada
frecuentes, de 3 a 4 años en 10 años, que se extiende desde Alapa hasta san Agustín
entre los 3,300 a 3,400 m. y desde ahí entre los 3,250 a 3,300 m. hasta Huacrapuquio y
Pucará.

Dentro de esta zona se ubican dos áreas más cálidas: Viques y Aza-Palián,
tipificadas como II que se caracterizan por presentar años helada-eventuales, de 1 a 2
años en 10 años. También se encuentra una pequeña área de tipo IV en Santa Ana.

3.4.4 LAS ZONAS DE RIESGO DURANTE EL AÑO SEGÚN LA INTENSIDAD


DE LA HELADAS.

En razón a la singularidades que muestra el mapa Nº 2 (desviaciones de


temperaturas mínimas a 0 cm.) se observa que la distribución de la peligrosidad y
frecuencia de las heladas es muy semejante a la distribución de las temperaturas
mínimas, conforme los mapas 3 al 11.

Ocurrencia de heladas de -4 ºC : tanto el periodo setiembre-noviembre y


diciembre-marzo, las zonas IV, vale decir áreas con alto riesgo de heladas o heladas casi
todos los años no existen. En el periodo abril-mayo esta zona hace su aparición y abarca
una gran extensión del valle, pero en este periodo, los cultivos están en proceso de
maduración y cosecha, por tantos los efectos negativos considerables pro heladas no son
significativos.

La zona III, en el periodo setiembre-noviembre, representa la ocurrencia de


años-helada 3 a 4 años en 10 años (20 a 50 % de probabilidad de ocurrencia) por tanto
será necesario ubicar plantas altamente tolerantes a heladas como son, cebada, trigo,
avena, cebolla, ajo, zanahoria, col que son cultivos que pueden tolerar hasta -6 ºC en los
primeros estadios de desarrollo. Sin embargo, el agricultor tendrá que tomar en cuenta
la rentabilidad, es decir, considerar el costo-beneficio del cultivo. En el periodo
diciembre-marzo esta zona de alto riesgo desaparece y las plantas entran al estadio de
floración con menor riesgo de daños.

En el periodo abril-mayo esta zona ocupa un área reducida y no es


significativamente. Los cereales, por ejemplo, están en maduración cornea y cosecha.

La zona II, representa áreas caracterizadas como de años-helada eventuales (1 a


2 años en 10 años). En estas áreas, en el periodo setiembre-noviembre, se pueden
cultivar la gran mayoría de las hortalizas agregando la papa, especialmente las
variedades tolerantes citadas en acápites anteriores; en el periodo diciembre-marzo no
aparecen estas áreas, por tanto los cultivos tienen mayor probabilidad de éxito. En el
periodo abril-mayo estas áreas se encuentran al sur del valle. Las plantas están en
proceso de maduración pudiendo también iniciarse el establecimiento de hortalizas
tolerantes, si es que se cuenta con riesgo suplementario.
La zona I, áreas caracterizadas como de años-helada raros, es decir, de 1 a 2 años de
heladas en 50 años, que en le periodo setiembre-noviembre abarca áreas agrícolas
importantes donde las hortalizas pueden desarrollar satisfactoriamente, por consiguiente
la probabilidad de éxito es mayor. También el maíz tiene muchas posibilidades de éxito,
sobre todo si se trata de variedades tolerantes. En el periodo diciembre-marzo, estas
áreas ocupan la mayor parte del valle, con las mejores condiciones climáticas. En el
periodo abril-mayo, estas zonas son reducidas, no teniendo significación.

La zona 0, que corresponde a ares son peligro de heladas de -4 ºC vale decir,


que casi nunca se presentan años de heladas de -4 ºC, constituye pues las áreas donde
prácticamente pueden cultivarse todas las hortalizas son problemas en todos los
periodos, especialmente en áreas con riego suplementario.

Ocurrencia de heladas de intensidad de -2 ºC:

Conforme a los mapas, las zonas IV representan áreas con heladas de -2 ºC casi todos
los años, pero puede ubicarse cultivos hortícolas (cebolla, ajo, zanahoria, habas,
arvejas), trigo, cebada con mucho éxito porque son cultivos que toleran estas heladas,
así también puede sembrarse maíz y papa sobre todo variedades tolerantes pero con
menor probabilidad de éxito.

En la zona III, que corresponde a años-helada frecuentes, es decir, de 3 a 4 años


de helada en 10 años, es lógico que la probabilidad de éxito de los cultivos aumente:
hortalizas, cereales en general. Así como papa y maíz.

En las zonas II, I y 0, la probabilidad de éxito de las hortalizas es total, mientras


que la papa y maíz pueden cultivarse sin problemas, en el periodo abril-mayo, así como
también puede instalarse algunas hortalizas, en las áreas con riego suplementario.

Ocurrencia de heladas de intensidad 0 ºC y +2 ºC: Estas temperaturas mínimas


no son significativos de daño en el valle del Mantaro, porque todos los cultivos
sugeridos en el presente estudio toleran temperaturas más bajas, por consiguiente la
ocurrencia de éstas no tiene mayores efectos dañinos.

3.4.5 MEDIDAS DE PROTECCION Y CULTIVO


No todos los métodos de protección de las plantas contra las heladas
anteriormente anotados pueden ser utilizados en al zona según sus requerimientos,
ventajas y costos.

El mejor método, menos costosos para el agricultor y hacia el cual se diririge el


presente estudio es el de la selección, apropiada del sitio de cultivo teniendo en cuenta
el relieve del terreno y las características de as plantas en cuanto a su tolerancia a las
bajas temperaturas.
Las áreas que presentan mayor propensión a heladas son los fondos y porciones
bajas de las pendientes, recodos de valles, pendientes muy pronunciadas, fondos
estrechos y áreas planas extensas y sin cobertura arbórea. Estas zonas, las temperaturas
mínimas suelen ser hasta de 2 ºC más bajas que en zonas más abiertas y abrigadas o de
suave pendiente, y puede llegar a sr hasta 6 ºC más bajas que zonas abrigadas en el
mapa Nº 2 de las desviaciones de las temperaturas mínimas.

Las áreas menos propensas son las laderas de moderada pendiente y las zonas
con densa cobertura arbórea.

El efecto de las bajas temperaturas en las plantas durante su periodo de cultivo


(y por ende de la magnitud del daño) depende del tipo y variedad de la planta. No todas
las plantas ni variedades tienen la misma habilidad para soportar bajas temperaturas por
lo que es de gran importancia conocer las temperaturas críticas que pueden ser fatales en
las diferentes etapas del crecimiento y desarrollo de la planta/variedad como son el
crecimiento de brotes, floración, formación de las partes de interés económico y
maduración.

La selección de cultivos y variedades apropiadas para las diferentes áreas


climáticas es, por tanto, muy importante para la agricultura en el valle, como son
variedades de maíz mas comerciales y tolerantes como el hidrido Blanco Urubamba-
San Jerónimo que muy bien se ha adaptado a estas regiones pudiendo ampliarse su
siembra para cosecha en choclo. El cultivo de la papa, que es otro cultivo importante en
el valle, debe hacerse con variedades tolerantes como renacimiento para áreas bajo
riego, y variedades precoces como Revolución para áreas de secano, cuyo cultivo debe
hacerse en periodo libre de heladas de diciembre a marzo.

En general, las hortalizas son cultivos que muestran gran tolerancia a las baja
temperaturas, como son la zanahoria, cebolla, col, espinaca, alcachofa, rabanito, aluna
de la cuales podrían cultivarse durante todo el años de contarse con agua de riego.

Es pues extremadamente importante para cada agricultor dividir su terreno en


sectores de diferente riesgo de heladas antes de hacer sus siembras y plantaciones, con
ayuda de los criterios y mapas aquí presentados.

Es también muy importante el tomar decisiones adecuadas relacionadas con la


época de siembra en función a la evolución de las condiciones meteorológicas en la
zona, a los tipos de cultivos y variedades, así como alas condiciones agroclimáticas (de
cada zona) que en este estudio se brindan como los periodos libres de helada,
posibilidades de ocurrencia de heladas de diferentes intensidades y cantidad probable de
días de helada por periodos, permitiendo escoger las mejores áreas para cada cultivo o
los mejores cultivos para cada área, según la duración de sus periodo de crecimiento
activo.

Una forma natural y que se muestra gran afecto favorable so bre el clima y
microclima de un ambiente es la presencia de vegetación arbórea. Se ha encontrado que
las zonas arborizadas tienen menor propensión a la ocurrencia de heladas, pues estos
son moderadores del ambiente inyectando humedad en el aire e impidiendo el escape
libre de la radiación desde el suelo. También juega un papel protectivo contra daños que
pudieran ejercer vientos fuertes durante el día, además de su papel como protector
contra la erosión en pendientes y laderas. El manejo de esos en forma de sistemas agro-
forestales permite al agricultor compensar o incrementar sus ingresos económicos
mediantes la explotación de la madera. Es recomendable la diversificación de las
especies arbóreas en el valle, combinando el eucalipto con otras especies de mejor
calidad maderera como el pino (Pinus insignis) de crecimiento rápido ya adaptado al
valle, la Araucaria excelsa, otra especie para las áreas más abrigadas y algunas especies
de cipreses. También puede considerársele a la guinda o capulí (Prunus sp.),
especialmente para el sur del valle.

Es importante también tomar en cuenta apropiadas técnicas de cultivo que


ayudan a reducir el riesgo de ocurrencia de heladas. Así, el enfriamiento nocturno del
suelo puede ser atenuado si este es compactado, pues así se reduce el área superficial de
irradiación, incrementa el ingreso del calor y humedad desde las capas más profundas
del suelo y aumenta la humedad en la capa superficial de aire. Es conveniente además,
si el cultivo y los factores lo permiten, hacer los surcos o hileras de siembra en dirección
Este-Oeste, así como mantener limpio el campo de malezas y rastrojos a fin de
favorecer la incidencia directa de los rayos solares sobre el suelo y consecuentemente la
acumulación de calor en él.

Dentro de los métodos directos para la protección de los cultivos contra las
heladas es digno de ser tomado en cuenta el riego preventivo (por inundación. Días
cálidos y soleados antes de una helada intensa –como generalmente ocurre- garantizan
la efectividad de esta medida de protección en lugares y cultivos donde existe la
posibilidad de pérdidas o daños por heladas. El efecto neto del riego preventivo es la
atenuación del enfriamiento nocturno en el lugar regado. Se recomienda que sea
esencial regar 2 a 3 días antes de la helada para conseguir la acumulación de calor en el
suelo. Para esto es importante seguir cotidianamente la evolución de las condiciones
meteorológicas o reportes en la localidad y en la región y/o contar con un preciso y
oportuno pronóstico meteorológico. Si el riego es realizado solo un día entes
subsecuente evaporación, pudiendo llegar a ser, más bien, desfavorable. Según
investigaciones reportadas, este método protege a los cultivos contra heladas de hasta -3
ºC.

Otro método activo es el de calentamiento de plantas y del aire a campo abierto.

Es muy común en el valle del Mantaro el sistema no planificado de encendido de


fogatas caseras para la protección contra las heladas, para lo cual utilizan materiales de
desecho agrícola, basura y llantas en desuso. En otros países se ha determinado que el
efecto térmico de estas fogatas caseras es bajo comparado con el alto consumo de
material combustible. Se encuentran datos que para incrementar la temperatura del aire
en 1 a 2 ºC en una hectárea, se requiere más de una tonelada por hora de material
combustible para humo, distribuido entre 60 a 150 fogatas. Esto nos da una idea de la
baja eficacia de esta aislada y no planificada medida protectora tradicional en el valle,
que más bien no sólo genera contaminación atmosférica.

Como se ha anotado anteriormente, hay diversidad de formas y calentadores a


campo abierto que inyectan calor a la atmósfera baja, pero su efectividad y eficiencia
esta directamente relacionada con el espesor de la capa de inversión térmica y el perfil
de temperatura de la misma, por lo que para la introducción de técnicas como esta
reviste primordial importancia el estudio de estos aspectos.

Una medida de corto plazo pero que requiere cierto grado de tecnificación y
experiencia es el tratamiento de las semillas con ciertos productos químicos con la
finalidad de aumentar la tolerancia de las plantas a las heladas.

Un gran número de experiencias al respecto se mencionan en la literatura. El


tratamiento pre-siembra de tubérculos de papa, por ejemplo, con una solución al 0,25%
de nitrato de amonio y 0,3% de sulfato de manganeso, cuando el suelo tiene una ligera
reacción ácida, como es el caso del valle del Mantaro, puede incrementar su tolerancia,
por endurecimiento de las hojas, ente 1 a 1,5 ºC. es conveniente que investigaciones
como estas se realicen en institutos experimentales, universidades, etc., para dar las
recomendaciones específicas más adecuadas para diversos cultivos y localidades así
como para proporcionar las semillas debidamente tratadas.

Una medida de largo plazo es la de desarrollar de nuevas variedades tolerantes a


las heladas y de maduración precoz para las características agroclimáticas de la zona.
Esta debe correr a cargo de instituciones estatales, universidades y entidades privadas
relacionadas con la agricultura;

Una medida en torno a la cual no hay consenso entre estudiosos es la de si la


nutrición mineral es las plantes es o no favorable para el incremento de la tolerancia de
las plantas a las heladas, si bien aquí se han recopilado datos sobre algunos nutrientes
específicos para algunos cultivos, es preciso , sin embargo que se realicen
investigaciones en el valle al respecto c garo de los institutos, universidades y
organismos gubernamentales a fin de dar recomendaciones específicas en cuanto a los
nutrientes, dosis y cultivos más adecuados para las localidades más representativas.

3.5 CONCLUSIONES
- El patrón de comportamiento anual de la temperatura es idéntico en todo el valle en
estudio. La distribución de las temperaturas en las estaciones primaveral y estival es
bastante uniforme y en general muy próxima al límite inferior de lo requerido por las
plantas más económicas. El ciclo vegetativo del cultivo es aquí necesariamente más
largo y solo un número limitado de especies y variedades de plantas pueden desarrollar
satisfactoriamente.
- Las temperaturas máximas en el valle no varían mucho durante el año,
presentándoselos mayores valores en primavera y los menores en la época estival,
siendo la temperatura máxima media anual de 19,1 ºC. Las temperaturas mínimas a 1,60
m. varían más durante el año. El mes más frío es Julio (0,3 ºC) y el de mayor
temperatura mínima febrero (6,9 ºC). la temperatura mínima media anual es 4,3 ºC.

- De las heladas que se dan en el valle delMantaro, el 83% son heladas de irradiación (o
heladas de enfriamiento nocturno). Las heladas que pueden afectar a los cultivos se
producen muy frecuentemente en invierno (junio a agosto), iniciándose el periodo de
ocurrencia de estas a mediados de otoño (abril) y finalizando la ocurrencia frecuente de
éstas en septiembre. Las heladas ocurren todavía en octubre, a veces en noviembre e
incluso en diciembre, siendo estas ultimas las que mas daño causan a los cultivos
establecidos.

- Se ha encontrado que la distribución vertical de la temperatura durante las noches de


irradiación determinan que entre la temperatura mínima medida en caseta meteorológica
estándar a 1,60 m. y aquella medida a 509 cm. Del suelo exista una diferencia de 1,63
ºC, lo cual se debe tener muy en cuenta cuando se analice datos de “temperaturas
mínimas” procedentes de la red meteorológica estándar a 1,60 m. para ser aplicados con
fine agrícolas.

- En Huayao, el periodo libre de heladas a 1,60 m. de intensidad igual o menor a 0 ºC


(heladas críticas para los cultivos) es, en promedio, de 222 días al año –
aproximadamente 7 meses y medio- iniciándose este periodo con la ultima helada el 19
de septiembre y finalizando con la primera helada el 29 de abril. Estas fechas son
promedios estadísticos, por lo tanto, no son fechas exactas, especialmente la fecha de las
últimas heladas. Sin embargo nos dan una idea para la organización de nuestro
calendario agrícola. Cuadro 3.3. Para heladas iguales o menores a -2 ºC a 1,60 m. sobre
el suelo, el periodo promedio libre de heladas es de 280 días al año, casi 9 meses, entre
el 18 de agosto y el 25 de mayo.

- En el valle dependiendo de la ubicación, las temperaturas mínimas se alcanzan entre


las 5.30 y las 7.30 horas de la madrugada.

- Se encontró que existe un relación estrecha entre la duración de la helada y la


intensidad de la misma. No obstante, la dispersión de los datos es elevada, nos permiten
tener una idea de la duración que alcanzar el enfriamiento en una noche dada,
conociendo la probable temperatura mínima a ocurrir. Estas tablas de duración-
intensidad se elaboraron para 4 periodos del año agrícolamente importantes (cuadro
3.4).

- Se ha levantado el mapa del emplazamiento de las temperaturas mínimas a 50 cm. En


toda el área estudiada, que muestra, según las características de cada localidad, cuantos
grados más fríos o más calientes de cada localidad, cuantos grados más fríos o más
calientes son las noches en cada zona con respecto a Huayao (mapa Nº 2 de las
desviaciones de las temperaturas mínimas). En general, se encuentra que en la zona Sur,
toda la margen izquierda desde Concepción, es la zona cálida del valle, mientras que el
resto, la margen derecha y toda la zona norte es la zona fría.

- La zona más fría del valle y más claramente definida se ubica en el norte, entre Chuclú
y jauja hasta cerca de la Hda. San Juan, donde las temperaturas mínimas pueden llegar a
ser 1 a 2 ºC más bajas que aquellas de Huayao. Las áreas más frías y por ende que
presentan mayor propensión a las heladas son los fondos y porciones bajas de las
pendientes, recodos de valles, pendientes muy pronunciadas, fondos estrechos y áreas
planas extensas y sin cobertura arbórea, características que inducen y favorecen la
acumulación e inmovilidad del aire frío.

- Las zonas más cálidas se ubican en la zona Sur del valle, en Viques y Aza-Palián,
donde las temperaturas nocturnas son 4 ºC más cálidas que Huayao. Se caracterizan por
estar ubicadas en pendientes moderadas o laderas y/o por la vegetación arbórea densa.

- Se ha determinado (cuadro 3,5) la cantidad de días de helada crítica para los cultivos
(0 ºC a 1,60 m. sobre el suelo) que se debe esperar que ocurran en las diferentes zonas
delimitadas en el mapa Nº 2 de las desviaciones térmicas en noches de helada en el valle
y para cada período set-nov, dic-mar, abr-may y para todo el periodo agrícola.

- El mapa Nº 2 de las desviaciones de las temperaturas mínimas a 50 cm. En el valle


permite lograr una mínima a 50 cm. En el valle permite lograr una zonificación de los
cultivos conforme a sus requerimientos térmicos. Las zonas más frías del valle son áreas
de alta riesgo de heladas siendo aquí donde se deben ubicar los cultivos más tolerantes a
las heladas como la cebolla, ajo, trigo, cebada, habas, zanahoria. Para las áreas algo
menos frías, además de los cereales y hortalizas citados, se pueden ubicar col, coliflor o
espinacas. También se puede cultivar papa, pero con relativo éxito, las mismas que
deben ser variedades tolerantes a las bajas desarrollados por el CIP y la UNALM. En las
zonas más calidas, en orden creciente de temperatura, prosperan bien las hortalizas. La
papa encuentra también mejor adaptación en estas zonas. Las arvejas, habas, alcachofa,
apio, lechuga y especialmente variedades tolerantes de maíz encuentran mejores
condiciones térmicas tales como el híbrido Blanco Urubamba-San Jerónimo. Áreas que
presentan temperaturas mayores que Huayao en más de 1 ºC, ofrecen condiciones
potenciales para el establecimiento de huertos frutícolas como manzano, pero,
membrillo y melocotón, guinda, ciruelo (bajo los 3,220 msnm.). Esta zonificación es
válida para el periodo agrícola (set-abr), variando a cultivos netamente hortícola para el
periodo invernal siempre que se cuente con agua de riego.

- Se ha elaborado mapas (del Nº 3 al 11) de la zonificación del riego o frecuencia de


ocurrencia de heladas a 50 cm. Para cuatro niveles de temperatura (-4, -2,0 y +2 ºC),
para tres periodos agrícolamente importantes (set-nov, dic-mar y abr-may), basados en
una clasificación del riego de heladas respecto a la frecuencia estadística de ocurrencia
con cinco categorías (cuadro 3.6). En general, de la distribución de riesgos que los
mapas en mención muestran es, básicamente, muy similar al mapa Nº 2 de las
desviaciones de las temperaturas mínimas, presentando los cultivos más recomendables
a establecerse según la intensidad para cada periodo.
- No todos los métodos de protección de plantas contra las heladas pueden ser utilizados
en la zona, sino aquellos que presentan mayor factibilidad según requerimientos
ventajas y costos.

- El mejor método de protección, menos costoso para el agricultor y hacia el cual se


dirige el presente estudio es el de las selección apropiada del sitio de cultivo es el de la
selección apropiada del sitio de cultivo teniendo en cuenta el relieve del terreno y las
características de las plantas en cuanto a su tolerancia a las heladas.

- El efecto de las bajas temperaturas en las plantas depende del tipo y variedad de la
planta así como de la etapa de desarrollo en que esta se encuentre.

- La selección de cultivos y variedades apropiadas para cada área climática es, por
tanto, de suma importancia. El maíz híbrido Blanco Urubamba-San Jerónimo presenta
mayor tolerancia a las bajas temperaturas y es más comercial, pudiendo ampliarse su
siembra para cosecha en choclo. Para áreas bajo riego, variedades tolerantes como
Renacimiento son adecuadas, mientras que para áreas de secano son mejores
variedades procesos como Revolución cuyo cultivo debe hacerse en periodo libre de
heladas de diciembre a marzo.

- En general, las hortalizas son cultivos que muestran gran tolerancia a las bajas
temperaturas, como son la zanahoria, cebolla, col, espinacas, alcachofa, rabanito
algunas de las cuales podrían cultivarse durante todo el año de contarse con agua de
riego.

- Es también muy importante el tomar decisiones adecuadas relacionadas con la época


de siembra en función a la evolución de las condiciones meteorológicas en la zona, a
los tipos de cultivos y variedades, así como alas condiciones agroclimáticas (de cada
zona) que en este estudio se brindan, como los periodos libres de heladas, posibilidades
de ocurrencia de heladas de diferentes intensidades y cantidad probable de días de
helada por periodos, permitiendo escoger las mejores áreas para cada cultivo o los
mejores cultivos para cada área según la duración de sus periodos de crecimiento activo.

- Apropiadas técnicas agronómicas pueden ayudar a reducir el riego de ocurrencia de


heladas así como los daños ocasionados por éstas a los cultivos. El enfriamiento
nocturno del suelo (y por lo tanto del aire) puede ser atenuado si no se remueve el suelo
en épocas de heladas o si se lo mantiene liso o compactado. Por otro lado, los surcos o
hileras de siembra en dirección Este-Oeste, así como un campo limpio de malezas y
rastrojos favorecen la incidencia directa de los rayos solares durante el día y
consecuente mente la acumulación de calor en el suelo, conservándolo más caliente.

- Se ha encontrado que la presencia de vegetación arbórea ejerce una gran influencia


favorable en el clima y microclima de un ambiente. Las zonas arborizadas muestran
menor propensión a las heladas por lo que esta puede ser una forma de lucha contra las
bajas temperaturas en lugares abiertos y con escasa cobertura arbórea. Esta del riego
preventivo es la atenuación del enfriamiento nocturno en el lugar regado. Días calidos y
soleados antes de una helada intensa garantizan la efectividad de esta medida, de ahí
que es esencial regar 2 a 3 días antes de la helada para conseguir la acumulación de
calor en el suelo. El riego de un día antes de la helada puede más, bien, llegar a ser
perjudicial.

3.6 RECOMENDACIONES

1. Para una más completa aplicación del cartografiado de heladas se recomienda


contrastar estos con mapas de suelos, dado el rol importante que juegan las
características del suelo en la ocurrencia de las heladas.

2. De acuerdo al mapa Nº 2, se recomienda instalar en las zonas más frías o de alto


riego cultivos más tolerantes a las helada como cebolla, ajo, trigo, cebada, habas,
zanahoria. Para áreas de menor frialdad, col, coliflor o espinacas. También se
puede cultivar papa pero de variedades tolerantes a las bajas temperaturas como
papa la Huaycha y los genotipos desarrollados por el CIP y la UNA La Molina.
En las zonas más cálidas, además de las hortalizas, se recomienda ubicar papa
pues encuentra mejor adaptación. Las arvejas, habas, alcachofa, apio, lechuga y
especialmente variedades de maíz como el híbrido blanco Urubamba-San
Jerónimo encuentran mejores condiciones térmicas.

3. En las zonas cálidas, especialmente aquellas debajo de los 3220 msnm., puede
sugerirse la instalación de huertos frutícolas como manzano, pero, melocotón,
guinda, ciruelo.

4. En el periodo invernal se recomienda, en caso de disponer de agua de riego,


establecer cultivos netamente hortícolas por su tolerancia a las bajas
temperaturas.

5. la reforestación como moredador del clima y microclima juega un rol importante


en cuanto a la condición térmica de una zona, pues las zonas arborizadas
muestran menor propensión a las heladas. Se recomienda la reforestación del
valle tanto en las laderas como en el valle mismo. En zonas con cultivos estas
pueden formar hileras en los bordes de las parcelas con orientación Este-Oeste
para permitir la máxima recepción de la luz solar por los cultivos y el suelo
durante el día.

Una vez instalados los cultivos, se puede recomendar algunas formas de lucha
contra la posible ocurrencia o daños por heladas. Estas son las siguientes:
6. Técnicas agronómicas como la de mantener el suelo liso compacto, o de lo
contrario, evitar prácticas culturales que impliquen la remoción del suelo en
épocas de heladas. También la de mantener el campo limpio de malezas y
rastrojos. Estas medidas favorecen el calentamiento del suelo durante el día y
atenúan el enfriamiento nocturno.

7. El calentamiento de plantas y del aire a campo abierto mediante fogatas caseras


puede incrementar la temperatura de aire, siempre y cuando se realice esta
medida de lucha en forma planificada. Por mencionar un ejemplo, en frutales se
puede lograr un aumento en la temperatura del aire en 1º a 2º C en una hectárea
si se utiliza una tonelada de material combustible por hora, repartido entre 60 a
150 fogatas adecuadamente distribuidas. De los contrario, cualquier fogata
aislada tendrá poco o ningún efecto sobre el calentamiento del ambiente y sólo
provocará contaminación al usar este método, debe ser inmediatamente
suprimido. Este campo debe ser estudiado.

8. Mantener las plantas libres de plagas y enfermedades teniendo especial atención


en lo referente a abonamientos racionales.

9. se sugiere que antes de tomar alguna medida activa de protección, de los cultivos
contra heladas, se debe considerar el aspecto-beneficio.

10. De contar con pronósticos certeros y oportunos de las temperaturas mínimas,


una medida de lucha digna de ser tomada en cuenta es el RIEGO
PREVENTIVO, cuyo efecto es el de atenuar el enfriamiento nocturno. Días
cálidos y soleados antes de una helada garantizan la efectividad de esta medida,
de ahí que es esencial regar 2 ó 3 días antes de la helada para conseguir la
acumulación del calor del suelo. El riego un día antes de la helada puede, más
bien, ser perjudicial

Como medidas de lardo plazo se debe tener en cuenta las siguientes


recomendaciones:

11. Aunque el requerimiento de cierto grado de tecnificación y experiencia es


necesaria previamente, la tolerancia de las plantas a las heladas puede ser
aumentada mediante en tratamiento pre-siembra de semillas con elementos
químicos específicos. Las especificaciones adecuadas.

12. Una medida a largo plazo es la de desarrollar nuevas variedades tolerantes a las
heladas y de maduración precoz para las características agroclimáticas de la
zona.
13. Se debe ampliar las investigaciones en la zona en cuanto a la nutrición mineral
como método de incremento de la tolerancia de las plantas a las heladas, puesto
que se tiene evidencias que en el extranjero, la aplicación de nutrientes
específicos han dado buenos resultados.

14. Se recomienda emprender estudios del espesor de la CAPA DE INVERSIONES


y de la DISTRIBUCIÖN VERTICAL DE LA TEMPERATURA en noches de
heladas a fin de elaborar pronósticos de las temperatura mínima precisos y con
la debida anticipación. El cartografiado aquí presentado permite, basado en este
pronóstico, obtener predicciones especificas de temperatura mínima para todo el
valle.

NECESIDADES DE AGUA PARA LA GRICULTURA

4. ESTUDIO DE LAS NECESIDADES DE AGUA PARA LA


AGRICULTURA DEL VALLE DEL RÍO MANTARO

4.1 INTRODUCCIÓN:

El valle del río Mantaro ubicado entre las cotas 3150 y 3400 msnm., pertenece a la
“provincia de humedad” semiárida (HOLDRIGE, 1967) y a la zona de vida Bosque
Seco Montano Bajo Tropical (ONERN, 1976; Mayer, 1981), con precipitación media
anual de 1580 mm. El comportamiento anual de ambos parámetros definen dos
estaciones marcadas, mayo-octubre la estación seca y noviembre- abril la húmeda, la
cual concentra el 80% de la precipitación total anual. La agricultura se caracteriza por la
presencia, en la estación húmeda, de frecuentes periodos cortos de sequía mayores de
cinco días; en la estación seca pese a la alta calidad de las tierras; esta actividad se ve
muy disminuida en todo el valle principalmente debido a la insuficiente agua de riego e
insuficiente manejo del mismo, así como a la incidencia de heladas.

En condiciones agroclimáticas como las descritas, de acuerdo a un estudio de los


requerimientos hídricos del sistema suelo-planta-atmósfera, el riego suplementario es
fundamental para asegurar el logro de la campaña agrícola durante la estación lluviosa.
En la estación seca, con el riego y aplicando el mapa topoclimático de las temperaturas
mínimas es posible intensificar la actividad agrícola del valle a lo largo de todo el año.
El hecho de suministrar oportunamente la cantidad correcta de agua se fundamenta en la
variación especial de la capacidad de los suelos para almacenar dicho recurso hídrico, el
uso consuntivo propio de cada cultivo y el poder evapotranspirante de la atmósfera que
varía tanto durante el año como territorialmente.

Con este propósito, usando el lisímetro de compensación se ha medido la


evapotranspiración potencial (ETP) durante la campaña agrícola 1987-1988 en la
estación CP Huayao o estación Básica de Referencia (acápite 3.2.1, mapa nº , cuadro
3.1), luego ha sido extrapolada a todo el valle usando un record de cuatro años de
evaporación de tanque clase “A”, registrada en la “Red evaporimétrica de Propósitos
Específicos del Valle del Río Mantaro”, constituida por nueve (09) estaciones
evaporimétricas que son: CP Huayao o estación Básica de Referencia (BR) y las ocho
(08) estaciones básicas secundarias (BS), distribuidas convenientemente en el área de
estudio (mapa Nº 1, cuadro 3.1). La extrapolación se basa en la estrecha relación que
existe entre la evapotranspiración de una cubierta vegetal y la evaporación desde
superficies libres de agua, las cuales al ser medidas en el mismo lugar, específicamente
en Huayao, son afectados por los mismos factores y elementos climáticos aunque no en
la misma magnitud.

4.2 ASPECTOS GENERALES

4.2.1 DEFINICIÓN DE TÉRMINOS SOBRE EL MOVIMIENTOI DEL


AGUA A TRAVÉS DEL SISTEMA SUELO-PLANTA-ATMÓSFERA.

4.2.1.1 Evaporación

Es el proceso físico que implica consumo de calor para el cambio de estado del
agua de líquido a vapor. En la naturaleza, ocurre en la superficie libre de los cuerpos
abiertos de agua, tales como lagunas, ríos, estanques, etc. (EVAPORACIÓN
POTENCIAL) y específicamente en la agricultura, desde el suelo húmedo o desde el
follaje de las plantas cuando estas han interceptado parte del agua de lluvia o riego
por aspersión (EVAPORACIÓN REAL). El proceso consiste en que las moléculas
de agua líquida absorben del ambiente, una cantidad de calor tal como para
incrementar sus movimientos vibratorios (energía cinética) hasta el punto de romper
la tensión superficial del líquido y escapar a la atmósfera en estado de vapor.

4.2.1.2 Transpiración

Es el proceso físico por el cual la planta toma el agua líquida del suelo mediante
su raíz, lo transporta a través del tallo hasta las hojas, de donde la elimina en estado
de vapor hacia las atmósfera. El proceso consiste en que las plantas, mediante los
pelos absorbentes y las células epidérmicas de su sistema radicular, absorben en
agua desde el suelo. El agua absorbida, después de atravesar el tejido cortical,
endodermos y periciclo, finalmente ingresa al conducto xilemático (tráqueas y
traqueadas). El xilema del tallo se divide y se subdivide repetidas veces para formar
una red de conductores de agua pasando a los nervios foliares de las células del
mesófilo, para salir a la atmósfera por los estomas de las hojas. También ocurre
transpiración pero en mínimo porcentaje por la cutícula de las hojas o tallos
herbáceos y las lenticelas (pequeñas aberturas) existentes en el tejido que cubre los
tallos y ramas leñosas.

4.2.1.3 Evapotranspiración

Es el proceso físico-biológico por el cual el agua pasa del estado líquido al


estado de vapor tanto por la EVAPORACIÖN que ocurre desde el suelo húmedo y
cubierta vegetal (parte interceptada de agua de lluvia o riego por aspersión) como
por la transpiración estomacal, cuticular y lenticular que llevan a cabo las plantas.

4.2.1.4 Evapotranspiración potencial

Es la máxima cantidad de agua liberada en forma de vapor hacia la atmósfera


por un cultivo extenso de gramíneas (Rye grass), uniformemente bajo, verde, de
crecimiento vigoroso y que cubra completamente el suelo que es de topografía
plana, en condiciones óptimas de humedad por el abastecimiento continuo e
ilimitado de agua.

4.2.1.5 Evapotranspiración real o Evapotranspiración del cultivo (ET


CULTIVO)

Es la suma del agua evaporada desde el suelo agrícola más el agua transpirada
por el follaje del cultivo de interés tal como papa, maíz algodón, etc., exento de
enfermedades, que crece en un campo extenso de una o más hectáreas en
condiciones óptimas de suelos incluida un fertilidad y agua suficiente en el que se
llega al potencial de plena producción con arreglo al medio vegetativo dado.

4.2.2 MEDICIONES DE LA EVAPORACIÓN Y LA


EVAPOTRANSPIRACIÓN.
Acorde con el desarrollo de la agricultura, las mediciones de la evaporación y la
Evapotranspiración se han convertido actualmente en actividades rutinarias para
obtener más precisión en el balance hídrico y mejorar las técnicas de racionalización
de riego.

El estudio de estas variable agrometeorológicas se ha generalizado el presente


siglo. Sin embargo, de acuerdo a la literatura condensada por Valverde (1969) sobre
evapotranspiración, ambos parámetros se han venido midiendo con muchos tipos de
instrumentos cada uno de ellos con características propias en tamaño y forma.

4.2.2.1 Medición de la evaporación

Valverde (1969) informa que para medir la evaporación se usan tanques de


evaporación, evaporímetros piché, evaporígrafos, atmómetros, etc. De diversos
tamaños y formas.
Según Robertson (1955), hasta 1950, aún no se disponía de una definición
general de evaporación y de medidas de las diferentes ramas de la investigación
científica. Consciente del problema, emite un trabajo que fue presentado a la
primera reunión de la Comisión de Instrumentos y Métodos de Observación de la
Organización Meteorológica Mundial (OMM) en Toronto, Agosto 1953. En este
trabajo el autor propone una nueva definición del concepto evaporación para fines
meteorológicos y climatológicos y se especifican las condiciones que debe cumplir
un evaporímetro ideal.

La definición meteorológica de evaporación latente que el autor propone es la


siguiente: “Es la evaporación máxima posible que podría ser obtenida desde una
superficie saturada de humedad, plana, horizontal, de color negro expuesta a las
condiciones de cielo y energía solar, viento, temperatura y presión de vapor que
existe en la vecindad del hábitat de animales y plantas”.

Las condiciones que debe cumplir un evaporímetro ideal según el autor son las
siguientes:

a. ser económico en su construcción.


b. Ser simple en operación y fácil para su cuidado.
c. Mide la evaporación latente al menos diariamente, pero opera en forma continua
de modo que principalmente los totales semanales puedan ser determinados.
d. Tener una sensibilidad comparable a los instrumentos que miden la precipitación
pluvial.
e. Ser construido de material no corrosivo,
f. Ser construidos de modo que la lluvia y el rocío no afecten las mediciones, y
g. No ser accesible a pájaros, animales, etc.

En orden a cumplir requerimientos a las respuestas meteorológicas para medir la


evaporación latente, el instrumento debería ser:

i) pequeño en masa de modo que el agua y el requerimiento puedan


seguir los cambios en la temperatura del aire,
ii) de color tal que gran porcentaje de energía solar sea absorbida. Este
porcentaje deberá ser independiente de la altitud solar la cual varía
considerablemente con la latitud,
iii) construido de modo que los efectos de borde sean despreciables a la
velocidad del viento, y
iv) equipado con reservorio y diseño automático para controlar el flujo
de agua de modo que la superficie evaporante este siempre saturada
de humedad pero no fluida.
Ese mismo año 1953, la Comisión de Instrumentos y Métodos de Observación de la
OMM, estableció un Grupo de trabajo encargado de examinar hasta que punto los
instrumentos utilizados actualmente eran los más convenientes para medir la humedad
del suelo, la evocación y evapotranspiración la humedad de la biosfera y la estructura
del viento en las capas bajas de la atmósfera. El informe del Grupo de trabajo (nota
técnica Nº 21, OMM) pasa revista a los métodos principales para medir la evaporación
y evapotranspiración efectiva y también a los instrumentos mejor adaptados para medir
los factores conexos y los índices necesarios; luego hace una exposición de las
consideraciones que han llevado a la elección del tanque de evaporación Clase “A”,
como el instrumento más adecuado para medir dicho parámetro a partir del año
Geofísico internacional (01 jul 0957-31 dic 1958). Sumariamente, el evaporímetro de
cubeta o tanque Clase “A” del U.S. Weather Bureau, fue elegido debido a que su
funcionamiento ha sido extensivamente estudiado bajo diversas condiciones climáticas
de límites muy amplios de latitud y elevación.

4.2.2.2. El tanque de evaporación clase “A”

Este tipo de instrumento que la Organización Meteorológica Mundial instituyó su


uso desde 1958 como el más adecuado para medir la evaporación, es el que se
muestra en la fig. 4.1, llevando como instrumento accesorios los siguientes:

a. el tornillo micrométrico o dispositivo para medir el nivel del agua.


b. El pluviómetro a nivel del tanque,
c. El anemómetro totalizador a nivel del tanque, y
d. Opcionalmente lleva termómetros de máxima y mínima flotando en la superficie
libre del agua.

Como se puede notar, el tanque es circular. Sus dimensiones según la Nota Técnica Nº
21, OMM y Doorenbos-Pruitt (1976) son de 121 cm. Y 25.5 cm. De diámetro y
profundidad internas, respectivamente . es de hierro galvanizado (calibre 22) o de metal
Monel (0.8 mm.). Está montado sobre una plataforma de madera en forma de rejilla
como se observa en la figura, de tal modo que el fondo está colocado a 15 cm. Sobre la
superficie del suelo horizontal. Se llena con agua hasta 5 cm. Del borde y el nivel del
agua no debe bajar más de 75 cm. con respecto a ese borde, es decir, el consumo por
evaporación debe hacer variar el espesor de la lamina de agua dentro del tanque,
solamente en 2.5 cm. El agua consumida se debe restituir cada dos o tres días
dependiendo del poder evapotranspirante de la atmósfera. El agua se renueva
regularmente para eliminar la turbidez. Los tanques de hierro galvanizado se pintan
todos lo años con una capa de aluminio. Los registros diarios permiten al agricultor
hacer un seguimiento continuo de las pérdidas de agua por evaporación y suministrando
continuamente en la misma medida a los cultivos, es posible asegurar óptimos
rendimientos suponiendo que los otros factores de la producción son normales.
4.2.2.3 Medición de la evapotranspiración.

Así como la evaporación el estudio de la evapotranspiración ha avanzado acorde con


el progreso del manejo del agua en la agricultura desde los orígenes de las mediciones
disimétricas hace muchos años.

Al respecto INSIVUMEH (1983) presenta la siguiente información:

En 1768, P. De Hire inició los primeros estudios disimétricos de la evapotranspiración


en París.

En 1775, se realizaron instalaciones en Inglaterra.

En 1853, Goerlitz extendió el estudio a Alemania.

En 1876, fue construido el primer disimétrico en Holanda.

En los años posteriores a 1876, las experiencias disimétricas se multiplican hacia


Estados Unidos, la URSS, Japón, India, Sudáfrica, Tunez, Marruecos y Argelia. En el
presente siglo y principalmente en lo que va de la segunda mitad se está difundiendo en
América Latina con fines de planificación y racionalización del riego.

De acuerdo a García R. (1984) el Instituto Colombiano de Hidrología y Adecuación


de Tierras (HIMAT), hace algunos años ha iniciado las mediciones disimétricas de las
evapotranspiración en Colombia. Según el mismo autor, desde inicios de la presente
década el HIMAT amplia la Red Disimétrica de Colombia con un nuevo diseño de
evapotranspirómetro de compensación denominado “evapotranspirómetro de
compensación tipo HIMAT”.

En el Perú, el SENAMHI, está usando este último modelo con algunas


modificaciones para la costa, sierra y selva en la implementación de su “Red
Disimétrica Nacional” a partir de 1987.

4.2.2.4 Clasificación de los Lisímetros.

INSIVUMEH (1983), considera dos grupos generales:

- Lisímetros subterráneas, para el estudio de la infiltración.


- Lisímetros superficiales, para el estudio de la evapotranspiración y/o infiltración.
Estos son los más usados.
Los lisímetros superficiales son los más usados considerando las técnicas
gravimétricas y volumétricas que siguen el ritmo de la evapotranspiración e
infiltración, Withers y Vipond (1980), Suárez y García (1982), INSIVUMEH
(1983) y García (1984), los clasifican en:

- Lisímetros gravimétricos.
- Lisímetros volumétricos o evapotranspirómetros.

a. Los disimétricos gravimétricos se basan en el principio de la influencia de la


atracción gravitatoria terrestre sobre los dispositivos de su funcionamiento. Son
de tres tipos:
a.1 Lisímetros de pesada

a.2 Lisímetros flotantes.

a.3 Lisímetros pequeños de balanza.

a.1 Los lisímetros de pesada son de alto costo de instalación y mantenimiento. Su


funcionamiento en centros de investigación se justifica por los datos diarios de
evapotranspiración que son precios por contabilizar el agua total aplicada
durante el ciclo vegetativo del cultivo, y por su utilidad para calibrar y
estandarizar otros métodos de medición (Barry, 1982; Suárez y García, 1982 e
INSIVUMEH, 1983).

a.2 Los lisímetros flotantes se basan en el principio de Arquímedes. El lisímetro


propiamente dicho está total o parcialmente soportado por un fluido y los
cambios en peso son indicados por cambio en el nivel o la presión del fluido
soporte mediante un sistema hidráulico. Según Remenieras (1971) estos
lisímetros por su alta precisión (0.03 mm.) y menor costohan sustituido desde
1954 a los lisímetros de pasada. Popov (1959) los clasifican en:

a.2.1 Lisímetros completamente flotantes, por encontrarse flotando en una cubeta


enterrada y llena de agua. Los cambios en peso del recipiente flotante son
registrados en forma permanente por cambios en el nivel del líquido,
permitiendo así descubrir variaciones de peso equivalente a 0.03 mm.
(Remanieras, 1971). Un modelo de este tipo es el construido por Salati et. al.
(1966) en la escuela Superior de Agricultura de la Universidad de Sao Paulo,
Piracicaba, Brasil.

a.2.2 Lisímetros semiflotantes, porque parte del peso es seguido por su flotación en
el agua y el resto es registrado más o menos por sistemas convencionales de
pasadas. Según Aslyng y Kristensen (1961) aunque permiten considerable
economía que los aparatos de pesada, estos lisímetros son más complejos
mecánicamente y más costosos que los del tipo completamente flotantes.

a.2.3 Lisímetros hidráulicos, son los que descansan en una cámara de paredes
flexibles, llena de un líquido. Los cambios en el peso son registrados como
cambios en la presión del líquido y son medidas con manómetros o algún otro
diseño sensible a la presión. Según Berwick y Sumner (1968) son los más
factibles de desarrollarse para su aplicación rutinaria en grandes y uniformes
áreas de irrigación. Un modelo de este tipo es el BGI-URSS descrito por
INSIVUMEH (1983).

a.3 Los lisímetros pequeños de balanza, son pequeños recipientes como para pesarse
en una balanza de laboratorio. Según INSIVUMEH (1983), en 1949 Pasquel
usó por primera vez uno de 10 cm. de diámetro y profundidad para mediciones
de húmeda en cortos periodos y con raíces poco profundas.

b. Los lisímetros volumétricos o evapotranpirómetros para medir la


evapotranspiración real o potencial basan su funcionamiento en el principio de la
ecuación general del balance hídrico. A este género pertenecen:

b.1 El “Evapotranspirómetro de drenaje libre”, fig. 4.2.

b.2 El “Evapotranspirómetro de compensación”, fig. 4.3.

4.2.2.5 El Balance Hídrico

Es la contabilidad del agua del suelo. Permite manejar el agua disponible para cubrir
los requerimientos hídricos de las diferentes fases fenológicas de los cultivos y durante
todo su periodo vegetativo, asegurándole un crecimiento y desarrollo activo para
obtener rendimientos óptimos o por lo menos económicos y rentables.

El balance hídrico se efectúa contabilizando las ENTRADAS (Precipitación: P y/o


Riego: R) y SALIDAS (Evapotranspiración: ET, Escorrentía superficial: E y Drenaje
profundo: D) del agua del suelo para determinar su capacidad de almacenaje (CA) y la
variación de ésta experimenta en el tiempo y en el espacio. De esta manera, el balance
hídrico exige entonces definir el sistema o porción del mismo al que se aplica ( ejm. El
sistema suelo-planta del evapotranspirómetro de compensación, fig. 4.3) y el intervalo
de tiempo que se considera ( ejm. 24 horas, 5 días, 10 días, etc.). por lo tanto, se basa
en el PRINCIPIO DE CONSERVACIÓN DE MASAS y se rige por la ECUACIÓN DE
LA CONTINUIDAD, según la cual la suma algebraica de todos los parámetros
integrantes es igual a CERO, es decir:

P + R + ET + E + D + CA = 0 (4.1)

Las entradas y salidas son de signos opuestos, en este caso: entradas (-) y salidas (+).
Con esta asunción ya podemos determinar el parámetro de interés; digamos ET en
función de los otros, así:
ET = P + R – E – D – CA (4.2)

Balance Hídrico de Huayao

ene feb mar abr may jun jul ago sep oct nov d

Tº 14.15 13.45 13 12.85 11.65 10.05 10.6 11.6 12.35 12.8 13.2 13

Pp(mm/mes) 97,4 36,3 145,1 55,6 13 0 2,6 7,9 52,3 48,8 51,2 85

Hallando I: Hallando a:

I= (t/5)1.514 a= 0.016(Σ I) + 0.5

Enero

I= (14.15/5)1.514 = 4.8 a = 0.016 (47.5) + 0.5= 1.26

Febrero

I= (13.45/5)1.514 =4.5

Marzo

I= (13/5)1.514 =4.2

Abril

I= (12.85/5)1.514 =4.1

Mayo

I= (11.65/5)1.514 =3.6

Junio

I= (10.05/5)1.514 =2.8

Julio

I= (10.6/5)1.514=3.1

Agosto

I= (11.6/5)1.514=3.5

Septiembre
I= (12.35/5)1.514=3.9

Octubre

I= (12.8/5)1.514=4.1

Noviembre

I= (13.2/5)1.514=4.3

Diciembre

I= (13.8/5)1.514=4.6

Σ I= 47.5

Hallando ETP

ETP = 16 (10T/ ΣI)a

Enero

ETP = 16 (10(14.15)/ 47.5) 1.26= 63.3

Febrero

ETP = 16 (10(13.45)/ 47.5) 1.26= 59.3

Marzo

ETP = 16 (10(13)/ 47.5) 1.26= 56.8

Abril

ETP = 16 (10(12.85)/ 47.5) 1.26= 56

Mayo

ETP = 16 (10(11.65)/ 47.5) 1.26= 49.5

Junio

ETP = 16 (10(10.05)/ 47.5) 1.26= 41.1

Julio

ETP = 16 (10(10.6)/ 47.5) 1.26= 43.9

Agosto
ETP = 16 (10(11.6)/ 47.5) 1.26= 49.2

Septiembre

ETP = 16 (10(12.35)/ 47.5) 1.26= 53.3

Octubre

ETP = 16 (10(12.8)/ 47.5) 1.26= 55.7

Noviembre

ETP = 16 (10(13.2)/ 47.5) 1.26= 57.9

Diciembre

ETP = 16 (10(13.8)/ 47.5) 1.26= 61.3

Hallando Reserva (R)

PP – ETP = R

Enero

97.4 –63.31 = 34.1

Febrero

36.3 – 59.3 = 0.0

Marzo

145.1– 56.8= 88.3

Abril

55.6– 56= 0.0

Mayo

13– 49.5= 0.0

Junio

0–41.1= 0.0

Julio
2.6– 43.9= 0.0

Agosto

7.9– 49.2= 0.0

Septiembre

52.3– 53.3 = 0.0

Octubre

48.8– 55.7 = 0.0

Noviembre

51.2– 57.9= 0.0

Diciembre

85.6– 61.3= 24.3

Hallando Déficit de Agua

ETP – PP = d

Enero

63.3 – 97.4 = 0.0

Febrero

59.3 – 36.3= 23

Marzo

56.8 – 145.1= 0.0

Abril

56 – 55.6= 0.4

Mayo

49.5 – 13= 36.5

Junio
41.1 – 0= 41.1

Julio

43.9 – 2.6= 41.3

Agosto

49.2 – 7.9= 41.3

Septiembre

53.3 – 52.3=1

Octubre

55.7 – 48.8= 6.9

Noviembre

57.9 – 51.2= 6.7

Diciembre

61.3 – 85.6 = 0.0

Hallando ETR

ETP – d = ETR

Enero

63.3 – 0 = 63.3

Febrero

59.3 – 0.0= 56.50

Marzo

56.8 – 0.0= 56.8

Abril

56 –0.4 = 55.6

Mayo

49.5 – 36.5= 13

Junio
41.1 – 41.1= 0.0

Julio

43.9 – 41.3= 2.6

Agosto

49.2 – 41.3= 7.9

Septiembre

53.3 – 1= 52.3

Octubre

55.7 – 6.9= 48.8

Noviembre

57.9 – 6.7= 50.8

Diciembre

61.3 – 0.0= 61.3

Hallando el Coeficiente de Humedad (CH)

PP – d = CH

Enero

97.4 – 0.0 = 97.4

Febrero

36.3 – 23= 13.3

Marzo

145.1 – 0.0= 145.1

Abril

55.6 –0.4 = 55.2

Mayo

13 – 36.5= 0.0

Junio
0.0 – 41.1= 0.0

Julio

2.6 –41.3= 0.0

Agosto

7.9 – 41.3= 0.0

Septiembre

52.3 –1= 51.3

Octubre

48.8 – 6.9= 41.9

Noviembre

51.2 – 6.7= 44.5

Diciembre

85.6 – 0.0= 85.6


ESTACIÓN HUAYAO

ene feb mar abr may Jun jul ago sep oct nov dic

Temp.
14.15 13.45 13 12.85 11.65 10.05 10.6 11.6 12.35 12.8 13.2 13.8

Pp
97,4 36,3 145,1 55,6 13 0 2,6 7,9 52,3 48,8 51,2 85,6

ETP 63.3 59.3 56.8 56 49.5 41.1 43.9 49.2 53.3 55.7 57.9 61.3

(R) 34.1 0 88.3 0 0 0 0 0 0 0 0 24.3


Reserva

Deficit de 0 23 0 0.4 36.5 41.1 41.3 41.3 1 6.9 6.7 0


agua

ETR 63.3 36.3 56.8 55.6 13 0 2.6 7.9 52.3 48.8 50.8 61.3

Exceso de 34.1 0 88.3 0 0 0 0 0 0 0 0 24.3


agua

Coeficiente 97.4 13.3 145.1 55.2 0 0 0 0 51.3 41.9 44.5 85.6


de
humedad

Consumo 0 23 0 0.4 36.5 41.1 41.3 41.3 1 6.9 6.7 0


o
necesidad
Balance Hídrico de Jauja

Ene feb mar abr may jun Jul ago sep oct nov
Tº 12.35 12.15 11.95 11.95 10.9 9.9 9.4 10.55 11.75 12.35 12.75
Pp(mm/mes) 127,1 123,1 112,4 47,2 10,1 6,1 3,7 8,5 29,3 65,8 75,6

Hallando I: a = 0.016 (43.3) + 0.5= 1.19

I= (t/5)1.514

Enero

I= (12.35/5)1.514 = 3.9

Febrero

I= (12.15/5)1.514 =3.8

Marzo

I= (11.95)1.514 =3.7

Abril

I= (11.95/5)1.514 =3.7

Mayo

I= (10.9/5)1.514 =3.2

Junio

I= (9.9/5)1.514 =2.8

Julio

I= (9.4/5)1.514=2.6

Agosto

I= (10.55/5)1.514= 3.0

Septiembre

I= (11.75/5)1.514= 3.6

Octubre
I= (12.35/5)1.514= 4.1

Noviembre

I= (12.75/5)1.514= 4.3

Diciembre

I= (12.55/5)1.514= 4.6

Σ I= 43.3

Hallando ETP

Enero

ETP = 16 (10(12.35)/ 43.3) 1.19= 55.6

Febrero

ETP = 16 (10(12.15)/ 43.3) 1.19= 54.6

Marzo

ETP = 16 (10(11.95)/ 43.3) 1.19= 53.5

Abril

ETP = 16 (10(11.95)/ 43.3) 1.19= 53.5

Mayo

ETP = 16 (10(10.9)/ 43.3) 1.19= 47.9

Junio

ETP = 16 (10(9.9)/ 43.3) 1.19= 42.8

Julio

ETP = 16 (10(9.4)/ 43.3) 1.19= 40.24

Agosto

ETP = 16 (10(10.55)/ 43.3) 1.19= 46.17

Septiembre

ETP = 16 (10(11.75)/ 43.3) 1.19= 52.4


Octubre

ETP = 16 (10(12.35)/ 43.3) 1.19= 55.6

Noviembre

ETP = 16 (10(12.75)/ 43.3) 1.19= 57.8

Diciembre

ETP = 16 (10(12.55)/ 43.3) 1.19= 56.76

Hallando Reserva (R)

PP – ETP = R

Enero

127.1–55.6 = 71.5

Febrero

123.1– 54.6= 68.5

Marzo

112.4– 53.5= 58.9

Abril

47.2– 53.5= 0.0

Mayo

10.1– 47.9= 0.0

Junio

6.1–42.8= 0.0

Julio

3.7– 40.24= 0.0

Agosto

8.5– 46.17= 0.0

Septiembre

29.3– 52.4 =0.0


Octubre

65.8– 55.6 = 10.2

Noviembre

75.6– 57.8= 17.8

Diciembre

98.5– 56.76= 41.74

Hallando Déficit de Agua

ETP – PP = d

Enero

55.6 – 127.1= 0.0

Febrero

54.6 – 178.2= 0.0

Marzo

53.5 – 222.8= 0.0

Abril

53.5 – 58.8=6.3

Mayo

47.9 – 12.2= 37.8

Junio

42.8 – 3.4= 36.7

Julio

40.24 – 1.2= 36.5

Agosto

46.17– 1.6= 37.67


Septiembre

52.4 – 4.6= 23.1

Octubre

55.6 – 31.2= 0.0

Noviembre

57.8 – 88.2= 0.0

Diciembre

56.76– 56.76 = 0.0

Hallando ETR

ETP – d = ETR

Enero

55.6 – 0.0 = 55.6

Febrero

54.6 – 0.0= 54.6

Marzo

53.5 – 0.0= 53.5

Abril

53.5 –6.3 = 47.2

Mayo

47.9 – 37.8= 10.1

Junio

42.8 – 36.7= 6.1

Julio

40.24 – 36.5= 3.7


Agosto

46.17 – 37.67= 8.5

Septiembre

52.4 – 23.1= 29.3

Octubre

55.6 – 0.0= 55.6

Noviembre

57.8 – 0.0= 57.8

Diciembre

56.76 – 0.0= 56.76

Hallando el Coeficiente de Humedad (CH)

PP – d = CH

Enero

127.1–0.0 = 127.1

Febrero

123.1– 0.0= 123.1

Marzo

112.4– 0.0= 112.4

Abril

47.2– 6.3= 40.9

Mayo

10.1– 37.8= 0.0

Junio

6.1–36.7= 0.0
Julio

3.7– 36.5= 0.0

Agosto

8.5– 37.67= 0.0

Septiembre

29.3– 23.1 =6.2

Octubre

65.8– 0.0 = 65.8

Noviembre

75.6– 0.0= 75.6

Diciembre

98.5–0.0= 98.5
ESTACIÓN DE JAUJA

enero febrero marzo abril mayo junio julio agosto septiembre octubre noviembre diciembre

Temp.
12.35 12.15 11.95 11.95 10.9 9.9 9.4 10.55 11.75 12.35 12.75 12.55

Pp
127,1 123,1 112,4 47,2 10,1 6,1 3,7 8,5 29,3 65,8 75,6 98,5

ETP 55.6 54.6 53.5 53.5 47.9 42.8 40.24 46.17 52.4 55.6 57.8 56.76

(R) 71.5 68.5 58.9 0 0 0 0 0 0 10.2 17.8 41.74


Reserva

Deficit de 0 0 0 6.3 37.8 36.7 36.5 37.67 23.1 0 0 0


agua

ETR 55.6 54.6 53.5 47.2 10.1 6.1 3.7 8.5 29.3 55.6 57.8 56.76

Exceso de 71.5 68.5 58.9 0 0 0 0 0 0 10.2 17.8 41.74


agua

Coeficiente
de
humedad 127,1 123,1 112,4 40.9 0 0 0 0 6.2 65,8 75,6 98,5

Consumo 0 0 0 6.3 37.8 36.7 36.5 37.67 23.1 0 0


o
necesidad 0
Estación Jauja

140
120
100
80
60
40
20
0

Etp pp

Estación Huayao

160
140
120
100
pp
80
etp
60
40
20
0
jun
jul
ene

sep
mar
abr
may

nov
dic
feb

ago

oct
4.2.2.6 El evapotranspirómetro de compensación usado en el estudio

Es el que se muestra en la fig. 4.3. Se llama de compensación porque las entradas y


salidas tratan de mantener un nivel freático constante dentro del tanque
evapotranspirométrico. Mide la evapotranspiración potencial o máxima del sistema
suelo-planta, porque el tanque DISTRIBUIDOR a través del tanque
ESTABILIZADOR, se encarga del suministro (S) ilimitado de agua al tanque
EVAPOTRANSPIROMÉTRICO de modo que el nivel freático constante dentro de éste
mantenga en todo momento a capacidad de campo el horizonte superficial del suelo. El
agua también entra al sistema por precipitación (P) y por riego (R); en cambio, las
salidas son la evapotranspiración potencial (ETP) y el drenaje (D) proveniente de los
excesos de precipitación y riego que por vasos comunicantes regresan por el mismo
tubo de suministro al tanque estabilizador, en el cual dichos excesos ocasionan un
rebose y pasan al tanque recolector.

En este caso, el sistema al que se aplica la ecuación del balance hídrico es el sistema
suelo-planta dentro del tanque evapotranspirométrico en el cual no hay escorrentía
superficial, o sea, E = 0. y si las entradas y salidas conservan los signos de la ecuación
4.2 ésta se transforma en:

ETP = S + P + R – D – CA. (4.3)

Suárez y Gracia (1982) sugieren que este tipo de lisímetros se adapta bien a
condiciones en las cuales el nivel freático no es problema, la precipitación es escasa y se
puede tener un buen control del agua de riego. Son los más adecuados para el área de
irrigación de las zonas áridas y semiáridas como la costa y sierra del Perú. La mayoría
de investigaciones han utilizado tanques evapotranspirométrico de sección cuadrada de
2 m. por lado, es decir 4 m2 , sin embargo, la profundidad varía desde 0.5 a 1.5 m.
dependiendo de la precipitación máxima en 24 horas y del cultivo que se conduce. El
modelo que estamos describiendo de 0.7 m. de profundidad se basa en el diseño
presentado por García (1984) quien recomienda colocar el tanque estabilizador sobre un
tornillo que permite variar la altura del nivel freático artificial y evitar reboses del
tanque evapotranspirométrico durante épocas u zonas con lluvias intensas mayores de
50 mm. en 24 horas.

En cuanto al cultivo de referencia, se usan algún tipo de gramíneas (Rye grass) para
estudiar la evapotranspiración potencial. También se conducen cultivos específicos
cuando se esta estudiando sus coeficientes Kc de uso consuntivo.

4.2.2.7 Algunos estudio previo de requerimientos de agua realizada en la zona.

Díaz Alarcón (1979), usando lisímetros de drenaje en Huayao, margen derecha del
valle del río Mantaro, encontró valores de evapotranspiración potencial (ETP) diaria que
varían entre 4 y 6 mm. durante la campaña agrícola (agosto 1978 - marzo 1979) . Pese a
que las correlaciones con los estimados por los métodos indirectos son buenos, sin
embargo, concluye que entre estos Pennman, Jensen-Haise y FAO sobre estiman la
ETP; en cambio, los métodos del tanque, Blaney-Criddle, Christiansen, Hagreaves,
Turc, Thornthwaite, subestiman significativamente este parámetro al compararlo con las
condiciones disimétricas.

Jurado Romaní (1980) durante sus investigaciones sobre coeficientes (Kc): de uso
consuntivo de 5 cultivos andinos de la Universidad Nacional del Centro, usando el
método lisimétrico, encontró un Kc = 0.47 para la etapa inicial de todos los cultivos en
estudio. Así mismo, encontró valores de Kc máximos de 1.22; 1.00; 0.86; 1.09 y 1.2
para la Mashua, oca olluco, Tarhui y quinua, respectivamente, los cuales coincidieron
con la estapa de desarrollo y fructificación.

Delzo Palomares (1983) mediante el uso de una batería de 10 lisímetros de drenaje


estudió en el Fundo Santa Ana, margen izquierda del valle del río Mantaro, los
coeficientes (Kc) de uso consuntivo de una variedad precoz de papa (Revolución)
durante la campaña agrícola 1981-1982 y los comparó con los estimados por los
métodos indirectos ASCE (1973) y FAO (1977).

Por el método lisimétrico, encontró valores de Kc 0.42, 1.16 y 0.75 correspondientes


a la etapa inicial, fructificación y maduración, respectivamente, para papa (var.
Revolución). También encontró que para todo el periodo vegetativo del mencionado
cultivo en esas zona le corresponde una ET (papa revolución) = 300.4 mm. y ETP (Rye
grass) = 363.9 mm.

Silva Cotrina (1988), al estudiar los resultados de la encuesta sobre Balance Hídrico,
aplicado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología , a nivel nacional,
encontró que la INIAA y la Universidad Nacional del Centro no contestaron la
encuesta; en cambio, el Proyecto Especial Pequeñas y Medianas Irrigaciones, si bien no
estudia la evapotranspiración y el balance hídrico, brinda asesoramiento a agricultores
sobre el manejo del agua de riego en la zona del presente estudio.

4.3 MATERIALES Y MÉTODOS


4.3.1 MATERIALES

4.3.1.1 Ubicación geográfica y política del lugar de las mediciones lisimétricas.

Las mediciones de la evapotranspiración potencial, usando el lisímetro de


compensación, se llevo a cabo en la estación Climatológica Principal (CP) Huayao o
Estación Básica de Referencia (BR) en el presente estudio y en la cual, estas
mediciones continuarán.

Geográficamente este punto de observación se ubica en los 12º02` latitud Sur y


75º19` Longitud Oeste.
Políticamente, Huayao pertenece al distrito de Huachac, provincia de Huancayo
y departamento de Junín.
4.3.1.2 Información lisimétrica

El lisímetro de compensación fue instalado en Huayao en agosto de 1987. se


eligió Huayao debido a su largo record de información evaporimétrica de alta
confiabilidad.

La recolección de la información disimétrica preliminar se inició los primeros


días de setiembre de 1987. se han considerado información registrada para agosto de
1988. Pese a que la información lisimétrica utilizada corresponde a una sola
campaña agrícola 1987-1988, es de gran validez tanto por su alta correlación con la
evaporación de tanque clase “A”, y lo más importante, por dejar claramente
establecido que la Evapotranspiración potencial lisimétrica prácticamente duplica a
los estimados en otros trabajos usando el método indirecto de Pennman,
recomendado por la FAO, UNESCO y OMM.

Esta situación refuerza el interés de continuar con las observaciones durante un


periodo mínimo de 6 a 8 años tanto para establecer la normal de evapotranspiración
potencial del valle del río Mantaro, como para hacer seguimiento permanente de los
requerimientos de agua.

4.3.1.3 Información evaporimétrica

La información evaporimétrica utilizada para extrapolar la ETP lisimétrica a toda


la zona de estudio, proviene de una serie de cuatro (4) años de registros
(1984/1987), tomados en las nueve estaciones evaporimétricas que conforman las
“Red Evaporimétrica de propósitos Específicos del valle del río Mantaro”, las
cuales son:
La estación Básica de Referencia (BR) Huayao y las ocho estaciones Básicas
Secundarias (BS) del mapa Nº 1 y cuadro 3.1.

4.3.1.4 Procesamiento automático de datos.


Para el procesamiento automático de la información evaporimétrica y lisimétrica
del presente estudio de requerimientos hídricos, fueron necesarias 150 horas de
microcomputadoras a razón de 50 horas/mes durante tres (03) meses, con todos los
materiales y accesorios que involucra este servicio.

4.3.1.5 Mapa Base


Para el procesamiento cartográfico de los requerimientos hídrico se usó como
mapa base la carta nacional de las provincias de Huancayo, Concepción y Jauja,
elaboradas a escala 1:100.000 por el Instituto Geográfico Nacional.

4.3.2 MÉTODOS Y PROCEDIMIENTO

4.3.2.1 Métodos

Los métodos físicos, lisimétrico y evaporimétrico de cubeta fueron utilizados


para determinar respectivamente la evapotranspiración potencial (ETP) y
evaporación potencial (EV) en Huayao.
Por el método estadístico de regresión se obtuvo una ecuación de la ETP en
función de la EV; la cual se usó en la extrapolación de los datos disimétricos a todo
el valle.

4.3.2.2 Procedimiento

a. Como parte del convenio de cooperación técnica entre la Corporación


Departamental de Desarrollo de Junín y el servicio Nacional de Meteorología e
Hidrología, en enero 1984 s estableció en área de estudio, la “Red
Evaporimétrica de propósitos Específicos del valle del río Mantaro”, constituida
por la estación Básica de Referencia (BR) Huayao y las ocho estaciones Básicas
Secundarias (BS) del cuadro 3.1 Estas nueve estaciones están distribuidas
convenientemente en todo el valle (mapa Nº1) y equipadas como se les describe
en el acápite (Metodología topoclimática).

Con las nueve estaciones evaporimétricas distribuidas en las 58.200 hectáreas de


superficie total del valle se tiene una densidad de 6470 hectáreas/estación PE;
con una distancia media entre ellas de 8.8 Km.; esta densidad es 257 veces
mayor que la que corresponde a la red evaporimétrica nacional.

b. En agosto de 1987, se instaló el lisímetro de compensación en la estación CP


Huayao o estación básica de referencia y en setiembre se iniciaron los registros
de la evapotranspiración potencial.

Se considera a Huayao como estación Básica de Referencia (BR) por contar,


entre otros parámetros meteorológicos, con un largo record de información
evaporimétrica de alta confiabilidad.

c. los datos lisimétricos de evapotranspiración potencial registrados en Huayao y


los datos evaporimétricos registrados en las 9 estaciones de la “Red
evaporimétrica de propósitos específicos del valle”, fueron sometidos a control
de calidad, para eliminar de las series cronológicas datos incongruentes con los
otros elementos meteorológicos.

d. Con los segmentos de las series cronológicas que pasaron el control de calidad,
se realizó un consistenciado de la información correlacionando a nivel pentadal,
decadal, quincenal y mensual los datos de una estación con los correspondientes
de cada una de las otras estaciones. Por el tamaño conveniente de la población
de datos y por el nivel de ajuste se decidió trabajar con las series quincenales.

e. Usando los totales quincenales de la ETP (lisimétrica) y EV (de tanque)


recolectada en Huayao, por el método estadístico de regresión se obtuvo una
ecuación ETP en función de la EV (ec.4.4) para extrapolar, es decir, determinar
la evapotranspiración potencial (lisimétrica) en cada una de las ocho estaciones
restantes de la mencionada red.

f. Finalmente, usando criterios meteorológicos y las características fisico-


geomóficas del valle, se procede al cartografiado de las demandas de agua
(evapotranspiración) para la agricultura. Se ha elegido los meses de febrero,
mayo, agosto y noviembre como representativos de las estaciones del año:
verano, otoño, invierno, primavera, respectivamente. Para cada uno de estos
meses se ha obtenido un mapa del valle, usando los correspondientes totales
mensuales de la evapotranspiración. El mapa anual se ha obtenido con los totales
anuales de la ETP (lisimétrica) estimada en las nueve estaciones evaporimétricas
que componen la red evaporimétrica ya descrita para la zona de estudio.

4.4 RESULTADOS
4.4.1 RÉGIMEN EVAPORIMÉTRICO EN HUAYAO

La figura 4.4 muestra para Huayao el comportamiento de la evaporación


potencial desde la superficie libre del tanque clase “A”. El propósito es mostrar el
similar comportamiento temporal de la evaporación media de los cuatro años que duro
el estudio (1984/1987), con la normal de los últimos 30 años. Ambas, evaporación
normal y media (1984/87) alcanzan su máximo en el mes de octubre con u191.9 y 180.0
mm/mes, y mínimos en febrero (136.3 mm.) y junio (123.0 mm.), respectivamente. El
hecho que la evaporación media 1984/87 se comporte en todo momento ligeramente
por debajo de la normal se debe, posiblemente, a que estos cuatro años fueron
relativamente fríos.

La figura también muestra el comportamiento anual de la evaporación


correspondiente a la campaña agrícola setiembre 1987-agosto 1988. como se observa,
en la mayor parte del año, esta se distribuye entre la normal y la media de los años
1984/87.

4.4.2 RÉGIMEN EVAPOTRANSPIROMÉTRICO EN HUAYAO

La figura 4.5 muestra para Huayao, el comportamiento anual de la máxima


pérdida de agua hacia la atmósfera desde el sistema suelo-planta, es decir, la
evapotranspiración potencial (ETP), en comparación con la evaporación potencial
(EV) desde la superficie libre del tanque clase “A”, durante la campaña agrícola
1987/1988.

En la figura se observa la estrecha relación cuantitativo-temporal, que existe entre


las evapotranspiración potencial (ETP) medida usando el lisímetro de compensación
y la evaporación potencial (EV) del tanque de clase “A”. Observemos también, para
el mismo periodo, que la evapotranspiración potencial lisimétrica supera
cuantitativamente, en forma muy amplia, a la estimada por el método de Pennman.
Así tenemos que, mientras la evaporación y la evapotranspiración lisimétrica
observaron valores máximos de 198.8 y 179.6 mm.; respectivamente; en el mes de
octubre, el método de Pennman estima una evapotranspiración potencial mensual
máxima de 99.0 mm. en noviembre. Los valore mínimos ocurrieron en el mes de
junio con 124.2; 119.3 y 51.4 mm. respectivamente para la evaporación,
evapotranspiración lisimétrica proviene solamente de un año de observaciones; sin
embargo, vemos que guarda estrecha relación con la evaporación de tanque. Ambas
están afectadas por los evapotranspiración sea ligeramente menor se debe a que es
regulada por la estructura biológica de la planta.

4.4.3 EXTRAPOLACIÓN DE LA INFORMACIÓN LISIMÉTRICA

4.4.3.1 La ecuación de extrapolación

La estrecha relación temporal entre la evapotranspiración potencial (ETP)


lisimétrica y la evaporación potencial (EV) de tanque observada en Huayao
durante la campaña agrícola 1987/88 (fig. 4.5) se aprovecho para obtener una
ecuación de regresión lineal simple, la cual permite extrapolar a todo el valle, la
información lisimétrica registrada en Huayao.

Para obtener esta ecuación, primeramente se correlacionaron por separado a


nivel pentadal, decadal, quincenal y mensual, los totales de la ETP lisimétrica
versus la EV de tanque recolectadas en Huayao durante la campaña agrícola
setiembre 1987-agosto 1988. si bien la correlación mejoró en cuanto a los totales
mensuales, el criterio para seleccionar la mejor ecuación es que esta presente buena
correlación de datos ( mayor del 60%) en el periodo de tiempo más corto posible
usado para los totales. Así es como se decidió por la correspondiente al periodo
quincenal que aparece en la fig. 4.6 y su análisis de variancia en el cuadro 4.1.

Esta ecuación es la siguiente:

ETP = 6.157 + 0.851 EV (ec. 4.4)

Al usar este criterio en la selección de la ecuación, se espera en el futuro encontrar


para Huayao mejores correlaciones a nivel decadal y pentadal cuando la
información lisimétrica recolectada sea más consistente.
Cuadro 4.1 análisis de la variación de la regresión.

FV S.C. G.L. C.H. Fc

Regresión 108992.400 2 54496.190

A. 106959.700 1 106959.700

Regres/A. 2032.588 1 2032.688 27.458

Error 1332.500 18 74.028

Total 110324.900 20

REGRESIÓN

1. Constante (A) 6.017

2. Error stand de ETP estimado (E) 8.603

3. Coeficiente de correlación (r) 0.777

4. Coeficiente de determinación (r2) 0.604

5. Número de observaciones (n) 20.000

6. Grados de libertad (GL) 18.000

7. Coeficiente Regresión de EV (B) 0.851

8. Error stand. del coef. De la Regresión ETP sobre EV 0.603

La importancia de este propósito radica en el hecho de que durante la estación de


crecimiento de la mayoría de cultivos de la sierra del Perú, en la que está el valle del río
Mantaro, ocurren con mucha frecuencia periodos cortos entre 5 a 10 días sin lluvias o
con lluvias deficientes. Si estos periodos se presentan en el trimestre diciembre/febrero,
son críticos para los cultivos porque estos están próximos a la fase de floración en plena
floración en la que cualquier pequeña deficiencia de agua repercute significativamente
en la baja de los rendimientos del producto cosechado. En el caso del valle del río
Mantaro, específicamente en la zona Huayao, durante la campaña 1987/88 se detectaron
en el mencionado trimestre cuatro periodos cortos con déficit hídrico que aparecen en el
cuadro 4.2.

En el cuadro es fácil notar que la evaporación de tanque o la evapotranspiración


lisimétrica, es decir la demanda de agua de los cultivos, superan ampliamente en cada
periodo y en total a la precipitación o sea a la oferta. Esta situación explica que durante
esos periodos cortos los cultivos en esa zona sufrieron la falta de agua, la cual fue más
crítica donde los suelos son de texturas arenosas, pese a que se trata del periodo más
lluvioso de nuestra sierra, donde es común observar lluvias muy intensas, crecidas de
ríos, huaycos, interrupción de vías de comunicación e inundaciones.

Sin embargo, en la agricultura tecnificada, la presencia de estos periodos cortos de


escasez de agua se soluciona con el riego suplementario. De este modo, las zonas
irrigadas del valle del Mantaro, tienen toda la posibilidad de asegurar los altos
rendimientos; en tanto que en la agricultura del secano la identificación de estos
periodos cortos de lluvia servirá para pronosticar bajas en los rendimientos y pensar con
la debida anticipación en solucionar la futura escasez de alimentos.

Cuadro 4.2 periodos cortos con lluvias deficientes durante la campaña agrícola 1987/1988

Mes Fecha Periodo PP EV ETP

(Días) (mm) (mm) (mm)

Dic 27-31 5 4.1 29.5 26.4

Ene 20-24 5 8.5 14.9 24.7

Feb 5-9 5 1.9 22.9 10.6

12-18 7 6.4 35.8 26.8

totales 22 20.9 103.1 88.5

4.4.3.2 Extrapolación de la ETP (lisimétrica) a las otras estaciones


evaporimétricas del valle.

En cada una de las ocho estaciones básicas secundarias (BS) y mediante


la ecuación de extrapolación (ec. 4.4) se ha estimado la evapotranspiración
potencial (lisimétrica) a partir de la evaporación de tanque recolectada en los
cuatro años (1984/1987) que ha durado el estudio.
La confiabilidad en el uso de la ecuación de extrapolación (ec. 4.4) se basa
en su coeficiente de correlación r=0.777 que nos asegura que más del 60% de
ajuste de los datos se debe a la correlación. Esta aseveración la confirma el
Fc=27.458 de cuadro 4.1 del ANVA de la correlación entre los datos
disimétricos que hay buena correlación entre los datos disimétricos de
evapotranspiración y los datos evaporimétricos registrados en Huayao durante
la campaña agrícola setiembre 1987-agosto 1988. Sin embargo, de continuar
las observaciones disimétricas de la evapotranspiración en Huayao, servirá para
mejorar la correlación y así lograr en el futuro, estudios detallados de nivel
decadal y pentadal en todo el valle.

Como ya se ha descrito, para fines del presente estudio semidetallado, se


ha trabajado con los totales quincenales, a partir de los cuales se obtuvieron los
totales mensuales y anuales para el trabajo cartográfico.

4.5.4 CARTOGRAFÍA DE LA EVAPOTRANSPIRACIÓN O DEMANDA


DEL AGUA PARA LA AGICULTURA

La cartografía es una herramienta muy valiosa en el análisis e interpretación


de una variable meteorológica la cual esta sujeta a variaciones tanto en el tiempo
como en el espacio.

Dentro de estas, la evapotranspiración o demanda de agua por las plantas, es


una variable agrometeorológica y para su comprensión necesita ser cartografiada.

Con este propósito se han elaborado cuatro mapas de los totales mensuales y
un mapa de los totales anuales de la evapotranspiración lisimétrica estimada o
demanda de agua para la agricultura del valle del río Mantaro. Cada uno de los
cuatro mapas mensuales corresponden al mes representativo de cada una de las
cuatro estaciones del año, las cuales tienen características hídricas propias en nuestra
zona altoandina. Así, si febrero (mapa Nº1) representa el periodo estrictamente
húmedo del año, agosto (mapa Nº3) lo es del periodo seco noviembre y mayo
representan periodos transicionales, sin embargo, la gran diferencia es que, mientras
noviembre (mapa Nº4) es transicional del periodo seco al húmedo donde la recarga
de humedad del suelo marca el inicio de la campaña agrícola, mayo (mapa Nº2) es
transicional del periodo húmedo al seco y señala el final de dicha campaña.

El mapa Nº 5, corresponde a la evapotranspiración total anual media de cuatro


años (1984/1987).

4.4.5 COMPORTAMIENTO TEMPORAL Y VARIACIÓN


HORIZONTAL DE LA EVAPOTRANSPIRACIÓN
POTENCIAL (LISIMÉTRICA).

4.4.5.1 Comportamiento temporal


La información sobre la evapotranspiración potencial lisimétrica recolectada
en Huayao, por corresponder a una sola campaña agrícola (1987/88), se considera
preliminar, por lo tanto no permite hacer un análisis temporal definitivo. Sin
embargo, su estrecha relación con la evaporación potencial observada en las fig.
4.5 y 4.6 así como en la ecuación (4.4) posibilita valernos de la evaporación
normal en Huayao (fig 4.4) vemos que la mayor demanda de agua por las plantas
o pérdida de agua por evaporación y evapotranspiración ocurre en los meses de
octubre (191.9 mm.) y noviembre (180.0 mm.), meses transicionales del periodo
seco al húmedo; en cambio la menor demanda corresponde al mes de febrero
(136.3 mm.) . Observando los cuatro mapas mensuales de requerimientos hídricos
notamos que en realidad, en promedio para todo el valle, la mayor y menor
demanda de agua o evapotranspiración corresponden a noviembre y febrero,
respectivamente.

Una explicación satisfactoria sobre lo descrito acerca del régimen de las


demandas de agua en dicho valle, es posible si observamos para Huayao, la
estrecha relación que existe entre dicha demanda o evaporación (fig. 4.4) y los
correspondientes regímenes anuales de humedad relativa, heliofanía u horas de
sol y velocidad del viento, (fig 2.1). relacionando estas figuras vemos que las
mayores demandas de octubre y noviembre coinciden con una insolación
(heliofanía) parcialmente alta y velocidad del viento alta que a su turno traen una
humedad relativa baja, características estas y sus interacciones que condicionan
para la zona durante este periodo una atmósfera seca de alto poder
evapotranspirante; sin embargo, en febrero sucede todo lo contrario, las menores
demandas de agua de este mes, coinciden con una alta nubosidad, heliofanía y
velocidad del viento bajas y una consiguiente humedad relativa alta, conjunto de
características que condicionan durante el periodo húmedo, una atmósfera
igualmente húmeda con bajo poder evapotranspirante en la zona.

4.4.5.2 Variación horizontal

La cartografía de los cuatro mapas mensuales y el correspondiente mapa anual


de los requerimientos hídricos o evapotranspiración potencial, nos da una idea
bastante cabal de la distribución o variación horizontal de las demandas de agua
para la agricultura en todo el valle. Así, en los cinco mapas, se puede ver a
primera vista, la presencia de dos grandes centros o núcleos (Norte y Sur) de alta
evapotranspiración, ambos separados por un estrangulamiento que en su
configuración geográfica presenta el valle en su parte central inmediatamente al
Sur de la ciudad de Concepción como lo indica la costa de 3300 msnm.
El centro de más alta evapotranspiración cubre, a partir de Concepción, toda el
área agrícola Norte del valle. El núcleo de este centro se ubica en la localidad de
San Lorenzo de Yanamuclo, cuya intensidad en el caso de los valores mensuales
varía temporalmente desde 160 mm. en agosto y noviembre; 150 mm. en febrero
a 140 mm. en mayo y horizontalmente varían desde estos valores máximos hasta
120 mm. en agosto y noviembre y 90 mm. en los meses de febrero y mayo hacia
los bordes del valle. En lo que respecta al total anual, vemos en el mapa
respectivo que en la zona de San Lorenzo de Yanamuclo ocurren pérdidas de
agua por evapotranspiración potencial del orden de 1700 mm/año, desde donde
decrece hasta 1400 mm./año hacia los bordes del área de estudio.

El otro centro de alta evapotranspiración, pero de menor intensidad que el


anterior, cubre toda la mitad Sur del valle a partir del transecto formado por los
distritos Mito y San Jerónimo. El núcleo es más grande y más débil del
correspondiente a la zona Norte y abarca y abarca toda la llanura aluvial formada
por los río tributarios Cunas y Sulcas con su colector principal el río Mantaro. Los
valores mensures de evapotranspiración potencial o demandas de agua en este
núcleo varían temporalmente desde 120 mm. en mayo, 150 mm. en agosto, 160
mm. en la zona Norte de San Lorenzo de Yanamuclo. Desde estos valores
máximos, decrecen en su variación horizontal a 120 mm. en agosto y noviembre
y 90 mm. en febrero y mayo hacia los bordes del valle. En lo que respecta al total
anual, la evapotranspiración potencial en esta zona varía desde 1600 mm. en el
núcleo hasta 1400 mm. en los bordes de la zona estudiada.

La mayor evapotranspiración o mayor demanda de agua que ocurre en el Norte


se debe a que la atmósfera de esta zona es más seca, es decir, tiene mayor poder
evapotranspirante que la zona Sur, como Tosía (1960) lo describe al tratar sobre
la ecología de la cuenca del río Mantaro. También se pone énfasis en el acápite de
aspectos ecológicos y específicos climáticos del valle.

4.5 CONCLUSIONES
1. Observando el régimen de evaporación y evapotranspiración de Huayao y los
cuatro mapas estacionales de requerimientos de agua, se concluye que las
grandes pérdidas de agua por evapotranspiración potencial (ETP) durante el
periodo de inicio de las lluvias (setiembre-noviembre) impiden la normal recarga
del suelo y hacen muy irregular el inicio que en toda la sierra y costa del país,
inclusive.
2. la elaboración de los mapas de requerimientos de agua fue posible mediante la
ecuación ETP=6.517 + 0.851 EV encontrada en Huayao y que permite
extrapolar la ETP (lisimétrica) desde esta estación a todo el área considerada.
3. Los coeficientes de correlación r2 = 0.777, determinación r2 = 0.604 y Fc =
27.458 del ANVA de la regresión dan toda la seguridad que los totales
quincenales de la EV (tanque) tienen alta validez estadística para predecir totales
quincenales de ETP ( lisimétrica ) si se usa una aproximación lineal en cualquier
punto del valle.
4. Los cinco mapas de requerimientos de agua permite ver que las zonas Norte y
Sur del valle son centros de alto consumo de agua por evapotranspiración con
núcleos muy intensos desde donde disminuye aceleradamente dicho consumo
hacia los bordes.
5. En plena estación húmeda (diciembre-febrero) de la campaña agrícola
1987/1988 se detectaron 4 periodos cortos de 5 y 7 días con lluvias insuficientes
donde los cultivos sufren por agua, lo cual repercute en bajas significativas del
producto final cosechado; no obstante, tratarse de la estación más lluviosa de
nuestra serranía, época en la cual es común presenciar lluvias intensas, crecidas
y desbordes de ríos, huaicos, interrupción de vías de comunicación e
inundaciones.

4.5 RECOMENDACIONES

1. En las zonas Norte y Sur del valle donde se han detectado altas necesidades de
agua para la agricultura (ver mapas), se recomienda usar el riego suplementario
racionalizado, principalmente al inicio de la campaña agrícola, para contrarrestar
la irregularidad de las lluvias, propio de la época.
2. En toda la zona del regadío del valle del Mantaro se recomienda utilizar
racionalmente el riego para evitar la erosión. Para esto solamente es necesario usar
un tanque de evaporación y la ecuación ETP = 6.517 + 0.0851 EV para determinar
la evapotranspiración potencial dacadal, la cual al mismo tiempo mediante el
coeficiente Kc de uso consuntivo correspondiente a la fase fenológica del cultivo
que se conduce, permite determinar la cantidad de agua que se necesita restituir al
suelo para asegurar un crecimiento y desarrollo activos y altos rendimientos del
producto cosechado.
3. Es fundamental continuar con las observaciones disimétricas en Huayao y apoyar
su aplicación en otras áreas, dado que actualmente en el país, el lisímetro de
compensación es el método más rápido y económico para obtener resultados reales
de balance hídrico a nivel decadal, pentadal y diario para el riego tecnificado, lo
cual no es posible con las fórmulas de estimación.
4. El empleo del riego suplementario, muy comúnmente usado durante los periodos
cortos sin lluvias de la estación húmeda, expone a los cultivos a la sobresaturación
de los suelos arcillosos y a continuos y frecuentes desbordes de los canales de
regadío; sin embargo, su aplicación en esos periodos, con la finalidad de asegurar
altos rendimientos, solamente es posible si se basan en estudios decídales y
pentadales de la evpotranspiración y del balance hídrico.
5. Es urgente emprender estudios detallados de la recarga de humedad del suelo de
las más importantes áreas agrícolas, durante el periodo de inicio de las lluvias,
mediante un balance hídrico decadal (10 días) y pentadal ( 5 días) que incluya
datos disimétricos de la evapotranspiración, para establecer con mayor pr3ecicón el
inicio de la campaña agrícola.
6. Es sumamente importante intensificar la reforestación asociada con especies de
tipo arbustivo y gramíneas en todas las laderas inestables de la margen izquierdo
del valle, para mermar la virtual ocurrencia de deslizamientos e inundaciones en
esta zona de alta densidad poblacional.
7. A partir de los resultados de requerimientos de agua del sistema suelo-planta-
atmósfera, ya se puede impulsar a gran escala las mediciones disimétricas de los
coeficientes (Kc) de uso consuntivo de los cultivos más importantes del valle,
orientados a conocer con mayor precisión los requerimientos de agua de dichos
cultivos.
8. Los resultados alentadores logrados usando totales quincenales de ETP
(disimétricas) refuerzan el interés de continuar hacia los estudios detallados de
periodos más cortos ( decídales, pentadales y diarios), principalmente en las zonas
Norte y Sur del valle, donde se ha detectado alta evapotranspiración; sin embrago,
para lograr estos resultados es fundamental es apoyo financiero del gobierno
central, los gobiernos regionales y entidades locales.

5. RECOMENDACIONES GENERALES

1. El presente estudio sirve para hacer una mejor evaluación del valor económico
de la tierra dado que detalla el potencial térmico e hídrico del área estudiada.
También contribuye al mayor conocimiento de la distribución del confort
bioclimático que se debe tener en cuenta en la planificación y conducción de
centros poblados, rurales y agrarios.
2. El informe es un aporte en la planificación agrícola nacional, regional, distrital y
de empresas agrícolas privadas.
3. El avance de la agricultura en el valle del Mantaro debe impulsarse en el sentido
agro-ecológico, de tal modo que el agricultor obtenga el mayor beneficio
forestal, pecuario y agrícola conservando al mismo tiempo el equilibrio medio-
ambiental que es el mejor recurso natural para la humanidad y que sin embargo
se encuentra en franco deterioro a nivel mundial.
4. La medida más económica y racional para asegurar un mejor aprovechamiento
de los recursos ambientales en la agricultura es el de tomar decisiones oportunas
y adecuadas, teniendo en cuenta el relieve del terreno, los tipo de cultivos y
variedades, la época de siembra en función a la evolución de las condiciones
meteorológicas, así como de las condiciones agroclimáticas térmicas e hídricas
de la zona como periodos libres de heleadas, cantidad probable de días de
heladas de niveles dados, orientación de los surcos o hileras en dirección Este-
Oeste, entre otros, así como el periodo de inicio de lluvias, recarga de húmeda
del suelo y disponibilidad de agua para el riego.
5. Se recomienda crear un banco de datos agronómicos y fenológicos a nivel de
todo el valle para complementar a la información meteorológica disponible en
futuros estudios detallados de heladas, uso consuntivo del agua, sequías
agrometeorológicas, entre otros.
6. Una medida muy beneficiosa es la de difundir el presente estudio a todo nivel
para contribuir en el conocimiento de los recursos con que se cuentan y de su
óptimo aprovechamiento en la producción agrícola. La asistencia económica al
agricultor es importante para el mejoramiento de la producción, pero tanto más
es la asistencia técnica porque apunta a mejorara además en la producción, la
productividad.
7. Por su importancia y cercanía a la capital, el valle del río Mantaro es
considerado valle piloto en los estudios e investigaciones de las ciencias
agropecuarias. Dentro de estos, los estudios agrometeorológicos son
fundamentales para el desarrollo de esta ciencia y se debe impulsar al máximo
para que este valle y el país sean más reconocidos cuando desde aquí se hagan
las extrapolaciones al resto de nuestra zona alto-andina y de países vecinos.
8. La presión demográfica y la necesidad de vivienda está originando una
reducción alarmante de las tierras agrícolas del valle. Es urgente, para
contrarrestar este fenómeno propiciar la construcción vertical y hacer respetar la
intangibilidad de la sierra central del país.
9. Es necesario que todas las entidades departamentales presenten el máximo
apoyo al centro regional SENAMHI-JUNIN para que este desarrolle un sistema
de vigilancia permanente de los cambios del tiempo y clima, y la posibilidad de
prevenir sus efectos negativos sobre las actividades agropecuarias de la sierra
central del país.
10. Finalmente, el gobierno regional de Junín debe impulsar los estudios
interdisciplinarios de sus recursos naturales entre los cuales son fundamentales
las interacciones suelo-clima-vegetación, con la finalidad de aprovechar al
máximo para su propio desarrollo.