You are on page 1of 4

c  


   


~    


    
         
 


   
 

Albert Einstein


Las profecías Mayas nos hablan del nacimiento de un sexto sol, el cual
traerá consigo la vibración del amor. Los mayas, nos cuentan que la
velocidad de cada sol es distinta y que tarda cerca de 2.000 años cruzar el
anillo galáctico central. Este maravilloso evento está permitiendo que
nuestras energías fluyan cada vez más con mayor espontaneidad y
naturalidad. El sexto sol, es el sol de la alta vibración, el de la evolución de
nuestra consciencia, el cosmos y el omnipresente espíritu divino.

La representación física de los eventos que ahora vivimos, están en armonía


con la espiral que contemplamos en nuestra variada naturaleza. La espiral
ha constituido para las diferentes humanidades, a través de los tiempos, el
ojo que todo lo ve. La física, la astrofísica, las matemáticas, la mecánica
cuántica, la biología molecular y cuántica, la cibernética, todas juntas y más
indagan, obsesivamente, sobre la que siempre se ha dado en llamar la
Geometría Sagrada y en la cual la espiral es su piedra angular ya que en
realidad en la Humanidad, en el planeta, en el sistema solar y en la galaxia
en la que nos encontramos viajando, es un elemento constante y constituyente
desde lo más pequeño a lo más grande.

Según la sonda espacial Ulises el campo magnético del Sol se desarrolla en


espiral y las periódicas tormentas solares que se dirigen hacia la Tierra lo
hacen en forma espiral. Desde estas macro-dinámicas manifestaciones
astronómicas a las más de 80.000 especies de moluscos, en la mayoría de las
cuales se presenta parecido patrón, y en la propia estructura anatómica
humana encontramos el magnífico caracol del oído interno al que debemos la
percepción de los sonidos gracias a las células sensoriales, que transforman
las vibraciones del aire en sonidos inteligibles.

La disposición de las fibras musculares del corazón también adopta una


estructura en espiral cuya complejidad dinámica aún es centro de atención
de científicos de diferentes disciplinas. Igualmente nos encontramos con esta
disposición en el útero, órgano esencial y vital para el desarrollo del feto,
cuya sofisticada geometría permite el alumbramiento.

Aquí podríamos detenernos unos instantes para reflexionar sobre el misterio


de la espiral como la estructura geométrica más dinámica e idónea para
almacenar, procesar, transmitir e irradiar información. Esta estructura que
llamamos espiral es tan perfecta y autentica que concentra en sonidos todos
los códigos de su emanación. La concha o caracol, concentra en si misma su
origen y evolución. Nuestra voz, es también un espejo transparente de
nuestro origen y ascendencia evolutiva. En ella se inspiró el científico
francés Lavkhosky construyendo un dispositivo radiónico que simulaba la
estructura geométrica de la carga cromosómica en su incesante danza espiral
en el interior del núcleo celular con el propósito de armonizar el caótico giro
de dichas estructuras cuando han perdido el mando en la división celular.
Como ha sucedido desde la quema de Giordano Bruno por la Inquisición,
este gran hombre también fue vilipendiado y relegado al ostracismo por
querer entregar a la Humanidad una herramienta para su armonización.

La historia de las espirales podría ser la del universo y esto encaja ya que la
espiral admite en su disposición y conformación a todos los elementos de los
que está construido el universo.
Para el Nóbel de Biología, Peter Medawar ´se trata sin duda de la obra
científica más hermosa que se ha escrito en lengua inglesaµ. En este libro se
estudia el modo en que crecen las cosas y las formas que adoptan. Su autor,
también humanista y poeta, nos habla de la forma de los cuernos, dientes y
colmillos. De las yemas y semillas, panales de abejas y gotas de lluvia. Del
salto de la pulga y la vida tranquila de la lapa. Del pulgar del alfarero y de
la tela de araña. De películas de jabón y de burbujas de aceite y también de
la salpicadura del guijarro en el estanque.

Nuestras reflexiones sobre los Patrones Geométricos de la Naturaleza


discurren semejantes al vaivén de las aguas de un río que por unos momentos
se estira y en otros se contrae convulsivamente y de nuevo entra en una pausa
sosegada. El comportamiento de la espiral en cualquiera de sus posibilidades
de manifestarse, refleja la Vida misma en una infinita ejecución de
movimientos y estados vibratorios. El macro y microcosmos permanece cual
perfecta orquestación de infinitos modos de la expresión cósmica.
Las diferentes culturas que hasta hoy son objeto de historia, han creado
diversas mitologías que hacen referencia a la espiral, como forma suprema
del cosmos y del reflejo que nos conecta los unos a los otros. Desde esta visión
de los diferentes pueblos y culturas, deseo señalar una, lo que para los
pueblos de África negra simboliza la espiral, es para ellos la dinámica de la
vida, el movimiento de las almas en la creación, simboliza el sol, la luz hecha
verbo, la semilla que nace de la palabra, del dios Amma, la semilla de la
divinidad.

A nuestro alrededor encontramos la relación Fibonacci, que nos demuestra


como la forma natural de las plantas y cosas crece en la dimension espiral,
vemos el crecimiento de los caracoles, plantas, semillas, hojas, flores,
insectos, y así infinitamente, hasta las galaxias y más allá.

Ahora vemos la semilla, Dios, el sol, el verbo, la espiral, todo en uno como la
revelación viva de nuestra ascensión, plano divino de la creación-evolución
de todo cuanto existe. Esta expresión la encontramos al principio de la biblia
en génesis y la volvemos a ver en el profeta Juan, dando entonces un giro
radical al término verbo. ´El verbo se hizo hombreµ. Algo del reino de lo
perfecto y lo eterno, vino a ser parte del mundo imperfecto y corrompido. Una
idea no solo revolucionaria, sino difícil de asimilar con solo el intelecto
humano. Por tanto Dios no era ni podía ser algo extraño a nosotros, tan solo
negábamos al hombre, porque no encajaba con la idea que teníamos de Dios.

Cuando Juan narra los hechos de Jesús el cristo, no lo hace en forma


lineal, sino en forma inesperada, sorpresiva, en cuanto a lo que se espera
haga un hijo de Dios.³ y esa es parte de la esencia en espiral, que narra
acontecimientos ordinarios, vistos por los ojos que todo lo ven y los oídos que
todo lo escuchan. Juan nos cuenta otra historia acerca de Dios. Teníamos
ideas equivocadas, y Cristo vino a corregirnos. Cristo no sólo trajo un
mensaje acerca de Dios³Él mismo era el mensaje. Él nos mostró en la
carne cómo es Dios. Poco antes de que Jesús muriera, Felipe le dijo:
´Señor,«muéstranos al Padreµ (14:8). Y Jesús respondió: ¡Pero, Felipe!
¿Tanto tiempo llevo ya entre ustedes, y todavía no me conoces? El que me ha
visto a mí, ha visto al Padre (v. 9
Así nos vemos unos a otros sin reconocernos, sin escucharnos, porque no
hemos vivido conforme a la voluntad de nuestro corazón. La perfección es
nuestra naturaleza esencial, y aunque hayamos morado en las ignorancia,
la mentira y el miedo, es ahora que nuestra espiral de amor florece bajo un
nuevo sol.
Hemos vivido aferrados a un concepto lineal basado en un principio y final
enigmáticos e incomprensibles, y carentes por completo de la idea de
ciclicidad, creandonos una abundante serie de patologías psicotemporales:
ansiedad, estrés, angustias y depresión.

Deberíamos afrontar nuestra vida con un ángulo más espiralado» en vez de


hacerlo siempre con golpes rectos, bruscos y secos. Abrir nuestro corazón a
sorprendernos cada mañana, a sentirnos vivos desde el centro de nuestro ser,
a contemplarnos flotando como una isla iluminada de estrellas. Penetrando
las esferas, las flores, y toda la galaxia. Descifrando no solo el misterio de la
vida, sino también el de nosotros mismos.
6