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El cultivo de la alcachofa

By Fernando Cuenca on 8 noviembre, 2014

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El cultivo de la alcachofa en huertos urbanos está especialmente recomendado


en aquellos denominados de campo y jardín, con un espacio por planta que ronda
el metro cuadrado. Esto no quiere decir que no se puedan cultivar en huertos
urbanos de terraza o balcón, que también, pero la planta de alcachofa da
proporcionalmente a su tamaño una baja productividad, además de requerir
bastante espacio para su cultivo. Es por ello que cuando el espacio escasea, se
opte por otros cultivos hortícolas más interesantes.
A la hora de abordar su cultivo, lo primero que debemos tener en cuenta son
susrequerimientos edafoclimáticos, o lo que es lo mismo, saber que
necesidades óptimas necesita tanto de clima como de suelo para su buen
desarrollo. Si se dan estas condiciones aunque con pequeñas variables, podremos
cultivarla si problemas.

El clima adecuado para el cultivo de la


alcachofa
El clima nos marcará notablemente su producción. Estamos ante una hortaliza
de temporada fría, por lo tanto florecerá con buenos capítulos desde mediados
de otoño hasta mediados de primavera más o menos según las temperaturas
reinantes. Es una planta que requiere vernalización ya que su floración es inducida
por el frío.
La alcachofa crece con su máximo esplendor con temperaturas diurnas de 24º C
y nocturnas de 13º C. si bien, el rango de temperaturas adecuado para obtener
una buena cosecha de alcachofas se sitúa entre los 7 (para recibir la
vernalización) y 29º C.
Aunque sea una hortaliza de invierno, conviene que no se produzcan fuertes
heladas en la zona ya que con temperaturas por debajo de los menos 3º C se
corre el peligro de arruinarse completamente su cosecha. Si se da este riesgo,
conviene proteger la planta con un geotextil o manta térmica que la proteja.
Con temperatura cercana a 0º C, la parte más externa de las hojas del fruto
comienzan a deteriorarse: primero adquiriendo sus hojas un aspecto blanquecino
que seguidamente se volverán de color marrón parduzco. Estas lesiones por frío
son superficiales, afectando sólo a su estética y no a su calidad culinaria del fruto.
En cambio las altas temperaturas y ambientes secos, típicas de las épocas cálidas
del año, provocan que las brácteas (hojas) de los frutos se abran rápidamente
arruinando la ternura y consistencia de la parte comestible del fruto. En estas
condiciones, estos frutos adquieren un sabor amargo y apariencia poco atractiva.

El suelo adecuado para el cultivo de la


alcachofa
Las plantas de alcachofa poseen un sistema radicular bastante fuerte y
profundo, lo que le permiten adaptarse a una gran diversidad de suelos. Sin
embargo, su preferencia son los suelos profundos, arenosos, fértiles y bien
drenados, con un pH ligeramente alcalino.

Si en nuestro huerto urbano el terreno es muy ligero y con excesivo drenaje,


deberemos mejorarlo ya éstos suelen conservar muy mal de la humedad. Pero
ojo, sin pasarse ya que la alcachofa soporta mal el exceso de humedad del suelo.
Para evitar escorrentías, optaremos por suelos llanos y como no, estar libres de
malas hierbas.

En cuanto a la salinidad del terreno, la alcachofa es bastante resistente aunque un


exceso puede ocasionar necrosis en las brácteas internas y facilita la proliferación
de enfermedades como Botrytis y Erwinia.

El cultivo de la alcachofa
Para abordar el cultivo de la alcachofa, comenzaremos con la preparación del
terreno. Este punto es muy importante porque estamos ante un cultivo bianual o
trianual y por ello, la preparación del suelo debe ser lo más perfecta posible.
Como hemos mencionado al inicio de este post, el cultivo de la alcachofa en
huertos urbanosestá especialmente recomendado en aquellos denominados de
campo y jardín. Por lo tanto, es recomendable realizar en el suelo labores
profundas para asegurarnos una adecuada permeabilidad y aireación en
profundidad.
Una vez preparado el terreno, procederemos a su plantación. Si es mediante
siembra, el cultivo permite tanto el transplante como la siembra directa
(multiplicación de la alcachofa). En el caso de siembra directa, dejaremos caer
de 2 a 3 semillas en cada golpe. Para el caso de trasplante, colocaremos una sola
planta por golpe.
Otra de las técnicas empleadas (y es la más popular en España), es la plantación
de la alcachofa propagada vegetativamente ya sea mediante estaca o división
de mata. Su plantación se realiza durante los meses de julio y agosto.
Para esta modalidad de plantación, trazaremos surcos separados entre sí
alrededor de un metro y entre 70 y 80 centímetros entre plantas. En cada golpe
colocaremos dos hijuelos, con la intención de eliminar más tarde el más débil,
dejando sólo el más vigoroso. Nunca debemos enterrar mucho los planteles para
evitar el riesgo de que se pudran. Es preferible aporcarlos posteriormente una vez
enraizados. La duración normal de una plantación mediante estacas es de 2 a 3
años.

Tras una semana podemos proceder a la reposición de marras para evitar tener


espacios en el huerto urbano sin plantas y más cuando el cultivo dura varios años.
Lo haremos cuando el terreno esté en sazón y le daremos enseguida un segundo
riego.
Esta acción la haremos no sólo con aquellas plántulas que no han enraizado sino
también con las no han arraigado correctamente.

Pasado uno o dos meses, podemos realizar un aporcado o recalzado de las


matas. Con ello facilitaremos su arraigue, rebrotado y eliminación de malas
hierbas.

Durante el cultivo de la alcachofa no se suelen realizar ningún tipo de podas.


Esta se realiza de forma severa tras la finalización del cultivo cuando la planta ha
empezado a secarse. Con ella favoreceremos el desarrollo de los nuevos hijuelos
que garantizan la producción del próximo año.
En los huertos urbanos, las malas hierbas se quitan a mano o mediante
herramientas manuales. Como información adicional, diremos que a nivel
profesional se utiliza la técnica de escarda química. En este contexto, para el
control de malas hierbas el empleo de las materias activas más comunes son:
 Contra malas hierbas anuales.- Butralina 48%; Linuron 12% + Trifluralina
24%; Linuron 45%; Oxifluorfen 24%; Pendimetalina 33% ó Trifluralina
48%.
 Contra dicotiledoneas anuales.- Butralina 48%; Linuron 12% + Trifluralina
24%; Linuron 45%; Oxifluorfen 24%; Pendimetalina 33% ó Trifluralina 48%
 Contra gramíneas.- Metabenzoatiazuron 70% ó Pendimetalina 33%;
 Contra gramíneas anuales.- Prometrina 50%

En cuanto al abonado de la alcachofa, éstas necesitan menos fertilizantes que la


mayoría de los cultivos hortícolas, para obtener elevados rendimientos. Aun así,
debemos mantener una aportación de materia orgánica anual y abonados
periódicos que nos permitan mantener las plantas perfectamente nutridas. Una
planta débil es una candidata directa a sufrir plagas y enfermedades, sin olvidar su
escasa producción. Lo ideal es aportar pequeñas dosis de fertilizantes en el agua
de riego.
Precisamente, las alcachofas requieren riegos frecuentes, especialmente
durante su periodo de crecimiento. Nada más plantarse, realizaremos un riego que
le proporcione la suficiente humedad para conseguir su buen arraigo.
Ya en cultivo, una escasez de humedad en el suelo, cuando los frutos están en
formación, les provocará una mala calidad. Para evitar estos problemas el riego
debe ser continuo.

Si bien el riego de la alcachofa puede efectuarse mediante diversos sistemas


como son la aspersión, a manta o por goteo, elegiremos el que mejor se nos
acomode en nuestro huerto urbano. Entre estos sistemas, el más empleados es
el riego a manta el más empleado, aunque el de aspersión tiene la ventaja de
crear un ambiente de humedad alrededor de la planta que favorece el crecimiento
y la producción.
Aun así, siempre recomendamos el riego por goteo ya que con él ahorramos agua
y nos facilita la fertirrigación de forma continua.
por Celia Gosálbez
17/09/2012

La planta de la alcachofa se distingue por sus carnosas inflorescencias


comestiblesde  gran sabor. Se puede decir que la alcachofa es la adaptación
hecha por los agricultores a partir de cardos silvestres.
Requerimientos de la Alcachofa: 
Clima: las alcachofas necesitan un ambiente frío para desarrollarse, pero no
soportan el frío intenso, ni tampoco el excesivo calor. Además, exigen abundante
agua y riegos, pero no toleran un exceso de humedad ambiental. Por esto,
las zonas templadas del Mediterráneo son las más indicadas para obtener una
elevada producción.  
Riego: necesitan una humedad regular pero no soportan el exceso de agua o el
encharcamiento de las raíces. Lo ideal es instalar un sistema de riego por goteo.
Si lo realizamos por inundación, tendremos en cuenta hacer la plantación sobre
unos caballones anchos y ligeramente elevados.
Nutrientes: la alcachofera necesita un buen abonado de fondo con estiércol o
compost y un aporte de compost maduro en la fase de producción.
Sustrato: necesita suelos sanos, aireados en profundidad y muy ricos en materia
orgánica y en humus. Hay que evitar los muy pesados y húmedos y los muy
ligeros o secos.
Cómo cultivar la alcachofa:
Desde la siembra a la recolección pueden transcurrir de ocho meses a un año,
mientras que con las estacas o esquejes podemos cosechar a los cuatro o cinco
meses de plantarlos.
Por ello, la forma más habitual de cultivo es por estacas o esquejes. Esto
consiste en arrancar las “zuecas” o estacas laterales de la mata de la
alcachofera (la estaca central se desecha, puesto que es la planta vieja y no
rebrotará). Las estacas se seleccionan teniendo en cuenta que no presenten
deficiencias, que no tengan las varas agujereadas y que no haya podredumbres
en la base. Además, cada estaca debería de tener un mínimo de tres o cuatro
brotecitos en la base, encima de las raíces.
El trasplante de las estacas es aconsejable hacerlo entre julio y septiembre en
zonas cálidas y de marzo a abril en las zonas muy frías.
Éstas se plantarán en líneas o bancales, separadas unos 70cm entre si y entre
líneas y cubriendo la tierra con 3 a 5cm de compost.
Si se quiere cultivar a partir de la siembra; ésta se realizará de marzo a junio en
semillero y se trasplantará cuando tenga una altura de 10cm. Podremos cosechar
de diciembre a marzo del año siguiente.
Asociaciones:
Se trata de una planta plurianual, por lo que durante todo el año obtendremos
cosecha de ella. Por ello, no es aconsejable introducirla en parcelas donde
realicemos rotaciones, sino ponerlas a parte. Al permanecer varios años sobre el
mismo terreno, la alcachofa es un cultivo que agota mucho el suelo. Si las
plantaciones se suceden sin dejar transcurrir el tiempo conveniente, se producirán
problemas sanitarios, especialmente parásitos que afectan al sistema radicular y
enfermedades producidas por virus y bacterias, de difícil tratamiento curativo.
A ser posible, introducir en la rotación praderas o abonos verdes multiflores
que enriquecen el suelo en materia orgánica y favorecen la actividad
microbiológica del suelo.
Recolección de la alcahofa:
Cortaremos las alcachofas cuando presenten un tamaño adecuado. Las
primeras alcachofas, las que crecen en el centro del brote, suelen ser redondas y
gruesas, mientras que las segundas, que son las que salen en las ramas laterales,
son algo más alargadas y pequeñas.
Es conveniente cortar siempre el tallo de cada alcachofa por debajo de la altura en
la que se hallan las alcachofas laterales más jóvenes, de esta forma la planta se
desarrollará mejor y aumentará su resistencia a los fríos intensos. 
Plagas: 
 Pulgón: suele aparecer si se abusa del riego y de los abonados ricos en
nitrógeno. Si aparecen, recurriremos al jabón potásico o a repelentes de extracto de ajo.
 Gusano barrenador: éstos se introducen en el tallo y excavan galerías. Podemos
aplicar Bacillus thuringiensis para su eliminación.
 Caracoles o babosas: los recolectaremos a mano tras los días de lluvia, además,
colocaremos tejas alrededor de nuestro cultivo para que les sirvan de refugio y así nos
será más fácil localizarlos.
Alcachofas en Planeta Huerto:

El cultivo de la alcachofa o alcaucil


Publicado en Agricultura Ecológica, Blog | Sin Comentarios »
EXIGENCIAS DE SUELO Y CLIMA
Prefiere los suelos bien provistos de materia orgánica, de consistencia
media, sin exceso de humedad. Es resistente a la salinidad.
En lo que se refiere a la climatología es sensible a las heladas. Temperatura
inferiores a -3º C pueden destruir la parte aérea. Por debajo de los
15&186; C la parte subterránea se puede ver afectada impidiendo el
rebrote.

FERTILIZACIÓN
 Fertilización de fondo: compost maduro a la dosis de 10.000 kg/ha.
En suelos donde las disponibilidades de potasio estén limitadas,
enriquecer el compost con cenizas de madera a la dosis de 300 kg/ha.
La fertilización de fondo se realiza cuando se inician las labores de
preparación del terreno.
 Fertilización de cobertera: en el primer año de cultivo, si las plantas
presentan un desarrollo deficiente, en el momento del recalce de las
plantas se vuelve a realizar una aportación de compost a la dosis de
5.000 kg/ha.
Atención a las aportaciones de fertilizantes ricos en nitrógeno, en esta
época, estas aportaciones desequilibran la nutrición de la planta.

Al inicio del otoño la actividad microbiológica del suelo está ralentizada por
la falta de temperatura, por lo que la asimilación de otros nutrientes es baja.
Estas aportaciones son las que sensibilizan a las plantas de alcachofa a las
infecciones de pulgones, tan frecuentes en las plantaciones convencionales.

Los fertilizantes ricos en nitrógeno sólo son aconsejables en los suelos


arcillo-calcáreos a la salida del invierno, para activar la vida microbiana.

En los años siguientes se incorpora compost a la dosis de 5.000 kg/ha, si se


ha cubierto el suelo con paja, y de 10.000 kg/ha, si se ha dejado desnudo.
Esta aportación se realiza antes de iniciar los riegos, en las plantaciones de
regadío y antes de las lluvias otoñales en las plantaciones de secano,
incorporándolo superficialmente con un cultivador.

PREPARACIÓN DEL TERRENO


La alcachofa permanece en el terreno durante 3-4 años, además tiene un
sistema radicular muy potente. Por esto, las labores preparatorias son de
vital importancia para el buen desarrollo del cultivo.
Las labores preparatorias se empiezan 1-2 meses antes de la plantación. Si
el terreno está enmalezado, se inician con una labor superficial (5-10 cm) de
fresa o vibrocultivador. En las labores siguientes se va profundizando más .
En estas labores es aconsejable no utilizar aperos rotativos, ni voltear el
terreno. Se terminan con un trabajo de subsolador o chisel. Si el terreno
esta aterronado, antes del acaballonado del terreno se afina con una labor
de vibrocultivador.
ROTACIONES
La alcachofa puede entrar en la rotación con cultivos extensivos de regadío
o con cultivos hortícolas, tanto en un caso como se tienen que practicar
rotaciones largas de 5-6 años. Al permanecer varios años sobre el mismo
terreno, la alcachofa es un cultivo que agota mucho el suelo. Si las
plantaciones se suceden sin dejar transcurrir el tiempo conveniente, se
producirán problemas sanitarios, especialmente parásitos que afectan al
sistema radicular y enfermedades producidas por virus y bacterias, de difícil
tratamiento curativo.
A ser posible, introducir en la rotación praderas o abonos verdes multiflores
que enriquecen el suelo en materia orgánica y favorecen la actividad
microbiológica del suelo.

MULTIPLICACIÓN
La alcachofa puede multiplicarse por semillas o de forma vegetativa.
A partir de semillas se obtienen plantaciones muy heterogéneas. Esta forma
de multiplicación queda pues limitada para la regeneración de variedades o
para obtener plantas libres de virus.
La multiplicación vegetativa es la que se utiliza normalmente para realizar
las plantaciones comerciales. Existen dos modalidades:

 Multiplicación por esquejes. De las plantas madres se cogen los


rizomas y de cada una se obtienen de 5 a 6 esquejes. Se plantan
directamente en julio-agosto. Es el sistema más usual.
 Multiplicación por hijuelos. Normalmente lo que se hace es sacar en
agosto-septiembre los renuevos de las plantas madre. Se plantan
directamente.
Actualmente se hace cultivo de meristemos para obtener plantas libres de
virus, de forma más rápida y sin la heterogeneidad obtenida en las
plantaciones de semilla. En agricultura biológica no está permitida la
utilización de plantas obtenidas por esta técnica. Estas plantas, al ser
obtenidas de una forma totalmente ajena al medio en donde se han de
desarrollar, no están adaptadas a estén, son menos rústicas.

PLANTACIONES
Las plantaciones se realizan en julio-agosto, en caballones. El marco de
plantación, dependiendo de la fertilidad del suelo y humedad ambiente,
oscila de 0’8 a 1 metro entre líneas y 0’8 metros entre plantas. La plantación
debe hacerse con la tierra en tempero.
LABORES DE CULTIVO
El primer riego debe efectuarse inmediatamente después de haber realizado
la plantación; los siguientes, con la cadencia adecuada para que no falte
agua hasta que las plantas hayan enraizado.
Posteriormente, los riegos deben continuarse de forma que el agua no falte,
pero que no haya en exceso. Si se riega demasiado se sensibilizan las
plantas hacia las enfermedades criptogámicas y repercute de forma
negativa en la conservación de los frutos una recolectados.

Finalizada la recolección se suspende los riegos para favorecer el


agostamiento de las plantas.

En los años siguientes de cultivo, los riegos se inician en el mes de julio-


agosto para favorecer la entrada en vegetación de las plantas.

A ser posible, se optará por un sistema de riego que no moje las plantas;
por surco o cinta exudante. El sistema de riego gota a gota no es
aconsejable. Este sistema de riego no considera que las plantas se nutren a
través de los microorganismos del suelo, la superficie mojada es mínima y
generalmente tiene que ir asociado a la incorporación de abonos solubles al
agua de riego.
Reposición de marras. Una vez que las plantas han brotado se reponen
los fallos. Esta operación no debe demorarse, si no, habría mucha
diferencia entre las plantas de la primera y segunda plantación.
Recalzado. En el primer año, cuando los brotes han alcanzado un
desarrollo suficiente, se recalzan las plantas. Esta operación se realiza a los
30-40 días de haber realizado la plantación. En esta operación se incorpora
el compost correspondiente a la fertilización de cobertera.
Desherbado. Es importante mantener el cultivo libre de adventicias en los
primeros estados de desarrollo. Las escardas es conveniente que se
realicen de forma mecánica, no térmica; con esta misma labor se escarifica
el terreno favoreciendo la aireación del suelo y limitando las pérdidas de
agua por evaporación, al romper la capilaridad.
Una vez el cultivo se encuentra bien desarrollado, las adventicias dejan de
ser problema.
Acolchado. Después del recalzado se puede proceder a cubrir el suelo,
preferiblemente con paja. El acolchado con paja reduce el número de
riegos, limita la salida de adventicias y favorece la actividad biológica del
suelo.
Podas. Finalizada la recolección y suspendidos los riegos, la parte aérea
empieza a secarse: entonces se podan las matas casi a ras de suelo. Con
esta operación se favorece el desarrollo de hijuelos.
Descalzado y desretoñado. Esta operación se efectúa a partir del segundo
año de cultivo. En septiembre se descalzan las plantas dejándoles sólo los
dos tres brotes más vigorosos.
Se favorece así que las matas sean más vigorosas y los frutos de mayor
calibre.
ENFERMEDADES
Mildiu (Bremia lactucae)
Descripción y síntomas. Suele presentarse cuando la humedad ambiente es
elevada (80-90%) y la temperatura suave (15-16º C).
En el haz de las hojas se produce unas manchas entre los nervios, de color
rojizo, tomando posteriormente un color marrón. En el envés se forma un
polvo blanco. En los frutos ocasiona necrosis en las brácteas.
Medios de control:

Los sistemas de control son preventivos al desarrollarse el hongo en el


interior de la planta.
- Sacar fuera de la plantación y destruir las partes afectadas; el hongo
permanece en ellas.
– En zonas propensas a esta enfermedad, realizar las plantaciones
adoptando un marco de plantación amplio y facilitar la aireación mediante la
poda de hojas.
– Cuando las condiciones climáticas son favorables para el desarrollo de la
enfermedad (seguir las indicaciones del Servicio de Protección de los
Vegetales de la zona) tratar con productos de cobre.
– Realizar tratamientos revitalizantes con:
– Purín de ajo y/o cebolla.
– Espolvoreos con algas calcáreas o arcilla.
– Infusiones de ortiga.

Podredumbre gris (Botrytis cinerea)


Descripción y síntomas. La manifestación de los síntomas comienza en las
brácteas de la inflorescencias. Las heridas en la planta favorecen la
instalación de esta enfermedad, sobre todo el climas suaves y húmedos.
Medios de control:

– Espolvoreos con algas calcáreas.


– Tratamientos vitalizadores en general, especialmente con infusión de
ortigas.

Viruela (Ramularia cynarae)


Descripción y síntomas. Se propaga con altas temperaturas y humedad.
Después de esta enfermedad y como consecuencia de la misma, aparece el
oídio. La enfermedad se manifiesta en forma de manchas de color gris,
circulares, de 4 mm de diámetro. Los frutos no cuajan en las zonas
afectadas.
Medios de control:

– Igual que el mildiu.

Oidio (Leveillula taurica)


Descripción y síntomas. Es una de las enfermedades que más daños causa
en las plantaciones de alcachofas. Su desarrollo se ve favorecido con
temperatura de 20º C y una humedad relativa del 70%. Los síntomas
de la enfermedad se manifiestan con manchas amarillas en el haz de las
hojas. En el envés aparece un polvo blanco, que son los órganos
reproductivos de la enfermedad. La enfermedad también se manifiesta en
los frutos.
Medios de control:

– Tratamientos vitalizadores con:


– Purín de ajo y/o cebolla.
– Espolvoreo de algas calcáreas.
– Pulverizaciones de infusión de ortiga.
– Tratamientos preventivos con azufre en la época favorable a la aparición
de la enfermedad. El azufre también tiene una acción curativa.

PLAGAS
La pérdida del equilibrio ecológico y de la rusticidad de las plantas
cultivadas son causa de la proliferación de individuos que constituyen plaga.
Las técnicas de cultivo adoptadas en la agricultura biológica van dirigidos
restablecer el equilibrio ecológico del medio y favorecer los mecanismos de
resistencia de la planta. No obstante, se pueden presentar una serie de
plagas, especialmente durante el período de reconversión, que van a
producir daños en las plantaciones de alcachofas. Las principales plagas
que pueden aparecer son:
Noctuido o Barrenador de la alcachofa (Hydroecia Xanthemes)
Descripción y daños. Es un lepidóptero que constituye una de las
principales plagas de la alcachofa. Las mariposas tienen una vida muy
breve y hábitos nocturnos. Aparecen a finales de verano, principio de otoño.
Ponen los huevos de forma alineada sobre los tallos, adheridos entre sí por
una gelatina que segrega la hembra.
La eclosión de los huevos es escalonada; las primeras larvas aparecen en
el mes de diciembre y las últimas en marzo.

Los daños pueden ser muy graves; las larvas penetran en la planta y se
dirigen a la médula del tallo, que queda hueco, produciendo la consiguiente
merma en la producción. Las larvas pueden llegar incluso a la
inflorescencia.

Cuando la oruga alcanza su máximo desarrollo crisalida en el interior del


tallo; esto sucede al final de verano.
Medios de control:

Como medida preventiva, para limitar las infecciones en años posteriores,


conviene cortar y eliminar los brotes atacados antes de proceder a la poda
de las matas; en esta época el insecto está en forma de crisálida en el
interior del tallo. Las partes infectadas deben quemarse.
Tratamientos curativos se realizan con Bacillus thuringiensis, dirigidos a
controlar las orugas.

Los tratamientos se hacen cuando se inicia la eclosión de los huevos,


repitiéndose cada diez días mientras se observe que continúa la eclosión.

En plantaciones muy infectadas es conveniente levantarla y realizar una


nueva plantación.

Vanesa (Pyrameis cardui)


Descripción y daños. Es un lepidóptero. Las mariposas ponen los huevos de
forma aislada en el envés de las hojas. Estos son de color verde y
cilíndricos. Las larvas alcanzan 4 cm de longitud, son amarillas con
manchas negras y tienen espinas ramificadas por todo el cuerpo, también
de color amarillo. Cuando son adultas cambian a color gris amarillento y las
puntas de las espinas entonces son negras.
Las crisálidas cuelgan cabeza abajo del envés de las hojas y son de color
pardo.
Las mariposas aparecen en primavera. Son pardas, con manchas oscuras y
blancas en el vértice de las alas anteriores.

Presentan dos generaciones anuales, la última crisálida en el otoño,


invernando de esta manera. Los adultos hacen largas emigraciones,
juntándose millones que vienen de Africa y pueden llegar hasta Francia.
Los daños son causados por las larvas, que se alimentan de las partes
tiernas de las hojas.

Es una plaga polífaga, alimentándose de muchas hierbas, como ortigas,


malvas. Por esto, sus daños son irregulares. Hay años que causan graves
daños y otros ninguno.

Medios de control:
La plaga se controla realizando tratamientos dirigidos al control de larvas,
con Bacillus thuringiensis, previo control de vuelo o siguiendo los avisos del
Servicio de Protección de los Vegetales.

Polillas (Depressaria arimacella y D. Subproquinquella)


Descripción y daños. Son dos lepidópteros muy semejantes. El primero
ocasiona daños en hojas y frutos, el segundo sólo a las hojas. No
constituyen una plaga importante.
Las mariposas tienen alas de color pardo amarillento. Las larvas son de
color verde, de 1-2 cm y se oscurecen con la edad, tienen la cabeza negra.
Presentan una sola generación al año. Las mariposas aparecen en la
primavera y hacen la puesta en septiembre. Las larvas aparecen en
octubre, éstas penetran en el nervio principal de las hojas y pedúnculo de
las inflorescencias. Quedan aletargadas con los primeros fríos, continuando
los daños en la primavera. En esta época se introducen en el suelo para
crisalidar.

Medios de control:

Se trata con Bacillus thuringiensis, en octubre cuando se ven las primeras


larvas y luego en marzo, después del letargo invernal.

Altica o pulguilla de la alcachofa (Sphaeroderma rubidum)


Descripción y daños. Es un coleóptero, de 3-4 mm de longitud en su estado
adulto, de color rojo amarillo rojizo brillante. Con elitros ligeramente
punteados. Las patas posteriores están muy desarrolladas, le permiten dar
grandes saltos. Las larvas crecen de 1 a 7 mm, son aplastadas, amarillentas
primero y amarillo limón con cabeza marrón al final de su desarrollo.
Los adultos aparecen en primavera. En verano se introducen en el suelo,
entre los restos de cosecha, esperando que rebroten de nuevo las plantas.
Al poco tiempo, las hembras hacen las puestas en el envés de las hojas
más tiernas. Las larvas penetran directamente en la hoja, excavando
galerías donde crecen y viven hasta noviembre, dejándose caer al suelo
para invernar en una celda que construyen.

Los daños son causados por las larvas a causa de las galerías que
practican en las hojas, destruyendo los vasos conductores y
marchitándolas. Los adultos devoran el parénquima de la hoja por el haz sin
llegar a perforarlo. Los mayores daños se producen entre octubre-
noviembre al convivir adultos y larvas.

Cassida (Cassida deflorata)


Descripción y daños. Es un coleóptero de la misma familia que la pulguilla.
Tiene un caparazón que recubre completamente su cuerpo, teniendo el
aspecto de una pequeña tortuga, de 6-7 mm de color verde claro.
La larva es de cuerpo ovalado, terminando en punta, de color verdoso.

Suelen presentar dos generaciones anuales, aunque a veces pueden tener


tres. Invernan en estado adulto. Su actividad la comienzan en primavera,
como las larvas de esta generación que dan lugar a la segunda generación,
cuyas larvas aparecen en verano.

Los daños son ocasionados por las larvas que comen la epidermis del limbo
y los adultos que comen las hojas, llegando a perforarlas.

Appion (Apion carduorum)


Descripción y daños. Es un insecto perteneciente a la familia de los
curculiónidos, de 3-4 mm, de color negro azulado, con el cuerpo recubierto
de un vello blanco. Tiene la cabeza acabada en pico, en donde se sitúan las
antenas.
Las larvas son cilíndricas, curvadas, de color blanquecino. En su máximo
desarrollo tienen una longitud de 4-5 mm.

El invierno lo pasan en estado adulto. En primavera se ven los adultos sobre


las plantas, alimentándose de sus hojas, en donde practican pequeños
agujeros muy numerosos. Las puestas las realizan en los meses de mayo-
junio, en el peciolo, nervadura principal de la hoja o pedúnculo floral, en una
pequeña cavidad que excavan las hembras con el aparato bucal. Las larvas
al nacer excavan una galería, profundizando en los tejidos.

Los daños más importantes son causados por las larvas, por las galerías
profundas en nervaduras, en pedúnculo y peciolos, destruyendo los vasos.
Esto afecta a la planta que reduce la producción o muere.
Los daños que producen los adultos son poco importantes.

Medios de control:
Esta plaga puede llegar a ser grave si el cultivo permanece más tiempo del
debido en la misma parcela; por ello es importante no mantener el cultivo
más de tres años.
Los tratamientos curativos van dirigidos a controlar los adultos, las larvas no
se pueden controlar al penetrar directamente en la planta.

El momento de realizar los tratamientos es en la primavera, antes de que


las hembras realicen las puestas. Como materia activa se puede utilizar el
pelitre.

Mosca de la alcachofa (Agromyza apfelbecki)


Descripción y daños. El adulto es de color negro y mide de 3 a 4 mm. La
larva mide 7 mm y es de color blanco más o menos cilíndrica y curvada.
Los adultos aparecen en la primavera, haciendo las puestas en las hojas.
Las larvas nacen 8 días después. En principio éstas atacan los nervios más
tiernos y después el resto de la hoja.
Ninfosan en el suelo, a menos de 8 cm de profundidad. Presentan dos
generaciones anuales.

Medios de control:

Cuando se encuentra en estado adulto, se tratan con algas calcareas o


arcilla a primera hora de la mañana. También pueden hacerse tratamientos
con jabón neutro al 2%.

Mosca blanca (Trialeurodes vaporiorum)


Descripción y daños. El los últimos años aparece en los cultivos de
alcachofas, sobre todo cuando hay altas temperaturas. Se encuentra en el
envés de las hojas donde los adultos ponen los huevos dispuestos en
círculo. Las larvas segregan una sustancia azucarada , sobre la que se
instalan hongos y pulgones. También producen daños indirectos por el
debilitamiento que provocan al alimentarse de la savia.
Medios de control:

Igual que el anterior.

Pulgones (Brachycandus cardui y Aphis fabae)


Descripción y daños. Se trata de dos especies diferentes. La primera de
ellas es el pulgón de la alcachofa, su color varia del amarillo al verdoso,
mide de 1’8 a 2’4 mm.
Las hembras, ápteras, viven en el envés de la hojas y en los frutos. Enrollan
las hojas, segregan melaza, debilitando la planta y depreciando los frutos.

La otra especie es el pulgón de la habas. El adulto mide de 1’8 a 2’5 mm, y


es de color oscuro. Los daños sobre las alcachofas los producen en marzo.
Causan los mismos daños que la especie anterior.

Medios de Control:

Conviene incentivar el desarrollo de depredadores naturales como los


sírfidos, coccinelas, el Aphidius cardui, el Lisiphlelous dissolutus, el Triooxys
centaureae… limitando al máximo los tratamientos con sustancias
insecticidas no específicas (pelitre, jabón…). Cuando se realicen, hacer los
tratamientos por zonas, para permitir a los depredadores refugiarse.Los
pulgones pueden tratarse con polvo de algas calcáreas, arcilla, jabón neutro
al 2%; decocciones de Quassia amara, y con pelitre.

o cultivar alcachofas
6 agosto, 2013
 por ecohortum
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A pesar del frío, me gusta el invierno. Es una temporada que nos regala sabrosos
chocolates calientes, calor de hogar y pocos pero cautivantes vegetales de
estación. La alcachofa es uno de ellos, una verdadera delicia que me recuerda a
mi infancia, cuando mi madre las dejaba macerar en una mezcla de aceite,
vinagre, ajo y perejil o simplemente una alcachofa asada.

Si te gustan las alcachofas frescas de corazones tiernos, puedes aprender


a cultivar alcachofas en tu huerto urbano.

Historia

Alcachofas verdes y de hojas fuertes. Existen desdela Antigüedadaunque por


entonces se las menciona como cardo silvestre. La planta es originaria del norte
de África y del sur de Europa y pertenece a la familia Compositae. ¿Su nombre
científico? Cynara scolymus, L.

La siembra
No es lo mismo una alcachofa producida en tu huerto ecológico que una industrial.
Verás que las tuyas son robustas y de gran tamaño. Tentadoras como pocas. Pero
para lograr estos resultados debes tener en cuenta algunas cuestiones:

Un clima que tenga temperaturas diurnas de 24º C y nocturnas de 13º C debido a


que se trata de un cultivo de invierno. Evita las heladas las temperaturas por
debajo de -3,8º C pues entonces corre peligro la cosecha. El frío favorece la
floración, proceso más conocido como “vernalización”.

El suelo es un punto importante a la hora de cultivar alcachofas ya que la


alcachofa tiene un sistema radicular fuerte y profundo. Si bien esto permite que
puedan adaptarse a distintos tipos de suelos, crecen mejor en aquellos que son
profundos, arenosos, fértiles y bien drenados. Evita los suelos ligeros con excesivo
drenaje y poca conservación de la humedad pero al mismo tiempo verifica que el
terreno no retenga un exceso de humedad. Por otra parte, se adapta a los suelos
ligeramente alcalinos.

Antes de sembrar, prepara el suelo de forma correcta, realizando labores para


airearlo. Puedes cultivar por semilla o por hijuelos o almácigos. En el primero
caso, la cosecha es anual y los frutos son más resistentes durante su madurez. El
proceso es sencillo pues hay que plantar dos o tres semillas en la tierra, cada dos
centímetros, en líneas con espacio de 60 a 90 cm. Para sembrar por hijuelos
debes tomarlos de las plantas madres entre febrero y marzo, seleccionando los
más robustos. Luego hay que recortar sus hojas y raíces y plantarlos en viveros,
en líneas separadas entre sí de 8 a 10 cm. El proceso es igual si siembras por
esquejes. Evita plantar los plantones a gran profundidad para que no se pudran
con el riego.
El riego

Riega con frecuencia tus alcachofas durante el período de crecimiento de la


planta. Lo primero es regarla durante la plantación para que la humedad permita
que la planta arraigue bien. Cuando la planta está en su madurez, riega en forma
continua.

Plagas y enfermedades

Al cultivar alcachofas tendrás el acecho de las siguientes plagas y enfermedades:

 Pulgón: son varios y suelen aparecer si se abusa del riego y de los


abonados ricos en nitrógeno.
 Gusano barrenador: sus larvas penetran por las nerviaciones de las hojas
y realizan galerías en los tallos hasta llegar al sistema rizomático.
 Taladro de la alcachofa: las orugas se alimentan de la epidermis superior
de las hojas, después excavan galerías en tallos y cabezuelas.
 Mildiu: esta enfermedad recubre la cara inferior de las hojas y aparece
sobre todo en climas húmedos.
 Ramularia cynarae: un hongo que recubre las hojas con manchas color
gris.
 Grasa de la alcachofa: provoca manchas aceitosas en las brácteas de las
cabezuelas.
La poda

Para que tus alcachofas tengan buen aspecto, hay que eliminar las malas hierbas
realizando escardas. Por otra parte, habrá que quitar aquellas plántulas que no
han arraigado bien en el terreno tras el riego de plantación.

Luego del primer año de recolección, se realiza una poda cuando la planta ésta
empezado a secarse para favorecer el desarrollo de los hijuelos que garantizan la
producción del año siguiente.

La cosecha

La recolección comienza en octubre y puede continuar durante todo el invierno,


llegando inclusive hasta mayo o junio. Durante este largo período se cosechará en
dos etapas: en la primera se recolectan el 25-35% de la producción y en la
segunda entre el 65 y 75%.

Es curioso pero la yema comestible de la alcachofa, compuesta por un cono de


brácteas (las hojas del fruto), se cosecha cuando está en una etapa inmadura,
seleccionándose cada ejemplar de acuerdo a su tamaño y densidad. Algunos
indicadores de que están listas para ser cosechadas es cuando las yemas lucen
compactas y bien formadas, de un color verde típico, con un corte de tallo liso y
uniforme. Cuando las yemas están demasiado maduras las brácteas adquieren un
tono parduzco, y son duras y fibrosas mientras que los centros se vuelven
peludos, de un color rosado a morado.

Consejos imprescindibles

Puedes leer los siguientes datos para que tu cultivo de alcachofas sea exitoso:

– Si cultivas alcachofas en climas cálidos y secos las hojas del fruto tienden a
abrirse rápidamente destruyendo la ternura de la parte comestible y la
consistencia del fruto. ¿El resultado? Alcachofas amargas y poco atractivas.
– Si hace mucho frío, las alcachofas se ampollan y lucen poco atractivas aunque
no se daña la calidad del fruto.

– Es bueno saber que las alcachofas necesitan menos fertilizantes que la mayoría
de los cultivos hortícola para obtener gran rendimiento. Sin embargo, para lograr el
máximo rendimiento se abona con estiércol, nitrógeno, fósforo y potasio.

Toma nota y prepara tus elementos de jardinería para iniciar el cultivo de


alcachofas en tuhuerto en casa el próximo invierno. ¡Éxitos!