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Lectura semiótica de “Deseo”, poema de César Boyd

Bernal Burga Junior Alexander


Jiménez Soriano Wagner Viere
Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo
Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación
Carrera Profesional de Ciencias de la Educación
Especialidad de Lengua y Literatura
Ciclo V / Semestre Académico 2018-I
Ciudad Universitaria de Lambayeque, mayo 2018

Las veces en que se ha definido la poesía, se ha recaído mayormente en la retórica,


tal vez por desconocimiento del autor, o por intentar denotar las subjetividades de los
lectores de su obra. Es el caso de O. Paz (1986) quien alega que “la poesía es conocimiento,
salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la esclavitud poética es
revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior”
(pág. 13). Lo que en otras palabras sería que la poesía es una manifestación de nuestros
sentimientos y mundo interno, que tiene la potestad de cambiar la realidad donde vivimos
desde su naturaleza rebelde.
Sin duda, se trata de una definición hecha desde el psicologismo, heredero del
idealismo, el romanticismo alemán y el psicoanálisis, pues, la poesía ni es espiritual, ni
proviene de nuestros sentimientos, ni de nuestro mundo interior o subconsciente —como lo
llamaría Freud—, sino al contrario, la poesía es, según el filólogo y profesor español Jesús
G. Maestro, “un sistema racional de ideas […] que exigen una explicación inteligible por
parte del lector. […] Un desafío a la inteligencia humana” 1. Es decir, la poesía es un
producto o construcción de la razón humana que exige conocimientos literarios y no
literarios (saberes de primer grado), y que por consecuencia no está fuera de ningún
entendimiento o razón.
En el marco de esta definición, en el presente ensayo seguiremos los postulados de
la semiótica estructural de Greimas para aplicarlos en la lectura de un texto poético,
ubicándolo en los tres niveles del estructuralismo semiótico: realizado o figurativo;
actualizado o narrativo; virtualizado o fundamental. (Blanco y Bueno, 1980; Blanco, 2009;
García, 2011).

1
Tomamos la cita de una respuesta que hace el profesor Jesús G. Maestro en su cuenta de Facebook
a un lector. Disponible en Internet, en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/notes/jes%C3%BAs-g-
maestro/qu%C3%A9-es-la-poes%C3%ADa-definici%C3%B3n/1647462482218492/ (26/11/16)
El texto, poema en verso en este caso, titulado “Deseo”, pertenece al poeta y
profesor ferreñafano César Boyd Brenis. El poema fue publicado en el poemario La misa
del yo insaciable (Chiclayo, 2011); circula en la misma ciudad de la publicación y en
algunas ciudades del Perú.

El poema:

Deseo
Hijo mío,
tienes casi un año.
Yo a tu edad ya rompía libros de Cervantes.
Tú rompe lo que te plazca.
Pero necesítame
para romper las hierbas del camino.
Necesítame
que pronto, en el seco mundo,
ya ni habrá libros que romper.

Capítulo 1. “Deseo” desde la Semiótica Estructural.

1. Significación global del texto


El deseo del padre por acompañar a su hijo en su formación lectora ante un futuro
de esterilidad literaria.2

2. Figuración del texto


El nivel de realización o figuración es, en palabras de Greimas, “el último nivel del
plano del contenido, por el cual este plano entra en contacto con el plano de la expresión.
Tanto los roles temáticos como las figuras nucleares quedarán afectados por la materia y la
forma que adopte el plano de la expresión”, es decir, en ella se fundirá nuestra primera
percepción del texto, para luego ahondarla en el nivel narrativo. Aquí se encuentran todos
los procedimientos denotativos y connotativos del texto; aparecen los actores o figuras
participantes, roles temáticos que desempeñan estos y la manera cómo están representados
en el texto (metáforas, símiles, metonimias, etc.). Con los procedimientos figurativos
determinados se armará la lógica narrativa del poema.

2
Sin duda, realizar una interpretación de un texto literario, si se desconoce una Teoría y Crítica
Literaria construida a partir de postulados científicos y racionales, es más complicado de lo que parece, pues,
muchos de los que poseen la facultad o la supuesta autoridad de hacerlo, recaen, como lo mencionamos
anteriormente, en la retórica y el psicologismo, ya que en el momento de “diseccionar” el texto, el intérprete
ensaya o plasma en el trabajo de investigación lo que siente al leerlo, usando para ello un lenguaje poco
académico o científico. Por eso hemos realizado un análisis interpretativo del poema desde lo que realmente
quiere decir, esto es, desde un análisis crítico y racional, dejando de lado otras posibles interpretaciones
psicologistas.
Se aprecia en el texto dos actores: padre (yo poético) e hijo, que cumplirán
diferentes roles temáticos en el transcurso del poema. El primero efectuará el rol
de /Padre/, /Niño/, /Lector/ y /Formador/; el segundo, de /Hijo/, /Niño/, /Lector/
e /Individuo a Formar/. Estos roles temáticos van denotándose paulatinamente: en primera
instancia aparece la relación biológica entre los dos actores, en un ambiente familiar donde
el primero se desliga del segundo por embrague3 (actorial), con un matiz posesivo-emotivo:
“Hijo mío”. Luego se hace alusión a la edad del hijo: “Tienes casi un año”.
En el tercer verso, el padre sitúa su presente en el pasado (“rompía”) haciendo una
analogía entre su infancia y la de su hijo: “Yo a tu edad ya rompía libros de Cervantes”, y
recuerda que a esa edad leía libros o jugaba con ellos, pues el verso puede ser leído de
manera bisémica: en un sentido, la acción de romper es lúdica, el libro es objeto que queda
a disposición del niño a modo de juguete, lo cual lo sitúa como un niño distinto: juega con
libros, o sus juguetes son libros, y no cualquier libro, sino libros de Cervantes; en otro
sentido, puede connotar esa precocidad para leer. El sentido del verso se orienta a remarcar
una actitud o cercanía por la lectura y sus objetos, los libros, desde edades tempranas.
En el cuarto verso, “Tú rompe lo que te plazca”, el Padre le otorga al Hijo la
“libertad” de elegir sus posibles lecturas sin ningún sometimiento arbitrario, actuación que
tendrá como consecuencia una asignación, por parte suya, de responsabilidad en acompañar
a su hijo en su proceso de formación lectora: “Pero necesítame…”, ensañándole las cosas
buenas: “…para romper las hierbas del camino”. Nótese que /romper/ ya no posee la
significación anterior, sino la acción de guiar correctamente; y /hierbas del camino/, lo
moralmente bueno.
El poema concluye recalcando el deseo del padre por acompañar a su hijo en su
formación lectora: “Necesítame…”, mostrando una actitud negativa hacia el mundo y la
actividad de leer “…que pronto, en el seco mundo, / ya ni habrá libros que romper”, en
que /seco mundo/ denota esterilidad y /ya ni habrá libros que romper/ desinterés por la
lectura.
Veamos en el siguiente gráfico, de manera resumida, los actores y sus roles temáticos:

Figura N°1: “Los actores y su roles temáticos”

3
“El embrague es de orientación conjuntiva; bajo su acción, la instancia de discurso trata de volver a
encontrar la posición primera, aunque nunca podrá llegar a alcanzarla, porque el retorno a la posición original
sería un retorno a lo inefable del ‘cuerpo propio’, al simple presentimiento de la presencia. […] De esa forma,
el discurso está en condiciones de proponer una representación simulada del momento (ahora) del lugar (aquí)
y de las personas de la enunciación (Yo-Tú). El embrague renuncia a la extensión, pues se acerca más al
centro de referencia y da prioridad a la intensidad: concentra de nuevo la instancia de discurso”. ( Blanco,
2009, p. 31).
Fuente: Elaboración propia basada en diferentes estudios de Semiótica.

3. Explicación narrativa
En este nivel —actualizado o narrativo— se encuentran todos los programas
narrativos que estructuran el texto: transformaciones conjuntivas o disyuntivas; las
modalidades (saber, querer, poder y deber); los roles actanciales, el destinador y el
destinatario; el sujeto y objeto; el eje del deseo, de la comunicación, de la participación; el
esquema de la prueba (confrontación, dominación, apropiación/desposesión), o esquema de
la búsqueda (manipulación – acción), y los significados que se infieren de dichos
programas narrativos en el conjunto del texto.
Al notar en el poema la existencia de un Destinador y un Destinatario, y el deseo
(modalidad querer) de lograr un objetivo por parte del primero a través del segundo,
podemos inferir que el enunciado narrativo y esquema que dominan en el interior del
discurso son el eje de la comunicación y el esquema de la búsqueda4, y anticipan en parte
la manipulación. Estas relaciones se representan en el siguiente enunciado:

Manipulador hacer hacer Sanción


(acción)
Dor. → O ← Drio

Donde el Destinador (Dor.) y Manipulador es el padre; el Destinario (Drio.) y Manipulado


es el hijo, y las estrategias de manipulación son el Mensaje (O), es decir, el padre al
aparecer ante su hijo hablándole emotivamente sobre el deseo de acompañarle en su
formación lectora ante un futuro de esterilidad literaria, automáticamente se convierte en el
Destinario de un conocimiento que será cedido al Destinador, su hijo. Pero este deseo
necesita de estrategias de manipulación para poder concretarse. Estas estrategias son:

1) Comparación: Cuando el padre declara ante su hijo: “Yo a tu edad ya rompía


libros de Cervantes”, actualiza, mediante el recuerdo su identidad de lector,
construida desde la etapa de niñez, conduciéndonos así al momento en que adquirió
el hábito de leer invistiéndose de la modalidad de “saber”, necesaria para
acompañar a su hijo en su proceso de formación lectora.

S1 → [(S1 ˅ O)] → [(S1 ˄ O)]

El padre, en primera instancia, está en Disyunción del Objeto (libros); luego, él


mismo se posiciona como transformador para adquirir el hábito de leer o estar en
Conjunción con el Objeto. (La transformación es reflexiva porque el yo poético no

4
“También llamado Esquema Narrativo, o Esquema Canónico, comprende una estructura en bucle, que
empieza con Contrato o Manipulación, y termina con una contraparte llamada Sanción (generalmente la
Sanción se anticipa en parte en la Manipulación”. García J. (2011). Pág. 89
declara o revela a algún agente externo que promovió o generó en él su actitud por
la lectura).

2) Libertad: Luego de haber ido al tiempo pasado para recordar su etapa de niñez, el
padre vuelve al presente del poema para aclararle a su Hijo que puede leer
cualquier libro, que no es necesario leer los mismos que leyó (“Libros de
Cervantes”) sino el que desee; por ende, el niño obtiene un libre albedrío que se
puede representar de la siguiente manera:

S1 → [(S2 ˅ O)] → [(S2 ˄ O)]

Aquí la transformación es transitiva porque el Padre (S 1) actúa como agente


externo que transforma la condición del Hijo (S1) otorgándole la Libertad. Se
aprecian las modalidades de “Poder” y “Querer”: el primero en la toma de decisión
para el hijo, y el último, en el deseo de una buena decisión.

3) Ofrecimiento: A diferencia del primer sub-programa narrativo, en este el Padre


utiliza el futuro para situar su presente; pues, luego de haber otorgado la libertad de
elección y ante una inevitable disyunción con el Objeto (Hijo) a consecuencia de su
crecimiento biológico, se traslada al mañana para verse cumpliendo el Deber de
padre –esto es, estar en conjunción con el Objeto– ofreciéndose intensamente al
niño: “Pero necesítame…”, como el único que puede enseñarle y prepararlo para
su formación lectora: “…para romper las hierbas del camino”.

Siguiendo la lógica narrativa del poema, lo anterior se puede representar en el


siguiente enunciado:

S1 → [(S1 ˅ O)] → [(S1 ˄ O)]

4) Reflexión: El texto concluye cuando el Padre hace reflexionar al Hijo sobre el


futuro que les tocará vivir: “Necesítame/ que pronto, en el seco mundo, / ya ni
habrá libros que romper”, con el fin de expresar así el real compromiso con su
formación lectora ante un futuro lleno de adversidades.

El enunciado es el mismo que el anterior:

S1 → [(S1 ˅ O)] → [(S1 ˄ O)]

Pues ante una inevitable disyunción con el Objeto (Hijo), el Padre se traslada al
mañana para verse cumpliendo el Deber de padre –esto es, estar en conjunción con
el Objeto–.
Ahora, se debe aclarar que en el poema no podemos apreciar si el Manipulado
(Hijo) acepta lo que propone el Manipulador (Padre), por ende, la performance
manipulatoria queda en suspenso; es decir, queda incierta la realización de “el deseo del
padre por acompañar a su hijo en su formación lectora ante un futuro de esterilidad
literaria”.

4. Explicación de la estructura fundamental


En este nivel –virtualizado o fundamental– se encuentra el cuadrado semiótico que,
según García J. (2011):

“Es una herramienta que organiza lógicamente la oposición de una pareja de


términos […], basado en estos dos términos genera vía operaciones nuevos
términos […] e incluso términos compuestos. Estos términos y el recorrido
sobre ellos pueden explicar aspectos centrales del sentido de textos y relatos
diversos.” (pág. 27).

Es decir, es una herramienta que a partir de términos (lexemas) opuestos pretende


explicar aspectos centrales del sentido de los textos, estableciendo relaciones y operaciones
lógicas entre los elementos que lo componen.
Por ejemplo: el término presencia paternal y su oposición ausencia paternal que
componen nuestro texto:

En este cuadrado semiótico se representa la presencia del Padre en la formación


lectora de su hijo. Podemos apreciar las relaciones por contrariedad: presencia paternal y
ausencia paternal del eje sintáctico: entorno familiar, que por consecuencia generarán las
relaciones por contradicción: no presencia paternal y no ausencia paternal. Luego
representa lo correcto de una formación paternal –ubicada en la parte izquierda (deixis 1) –
y lo incorrecto –ubicada en la parte derecha (deixis 2) –, explicando así la dimensión
ideológica de la cultura donde ha sido escrito el poema.

5. Conclusión

Del análisis realizado podemos concluir que:


1. Cada actor se desenvuelve en diferentes tiempos: Padre: presente, pretérito y
futuro; Hijo: presente y futuro.
2. El enunciado narrativo y esquema que predominan en el interior del discurso es
el Eje de la Comunicación y el Esquema de la Búsqueda
3. El Esquema de la búsqueda no logra concretarse, sólo queda en proyección.
4. Lo semas que componen el poema son: presencia paternal y ausencia paternal.

Capítulo 2. “Deseo” desde la Semiótica Tensiva.

Explicación Tensiva

Tensiones

Dado que el poema refleja el deseo de un Padre por acompañar a su Hijo en su formación como
lector, se construye la tensión “deseo de formar”, que tiene direcciones intensa y extensa: la
primera porque el Padre tendrá mayor compromiso en las primeras etapas de desarrollo (infancia,
pubertad, adolescencia) de su Hijo, y menor compromiso en la última etapa de desarrollo (adultez);
la segunda, porque la enseñanza del Padre hacia el Hijo va desde su actual estado bilógico (Niño)
hasta la adquisición de su independencia (Adulto), esto es, gradualmente: Infancia – Pubertad –
Adolescencia – Adultez. Ambas direcciones establecen una correlación conversa: menos intensidad
de desarrollo y menos extensión de compromiso. A continuación la representación gráfica de la
tensión “Deseo de formar”:
Actantes posicionales5

Del texto podemos desprender los siguientes actantes posicionales:

 La formación guiada como Actante Fuente.


 El Hijo como Actante Blanco.
 El Padre como Actante Control.

Es decir, el Padre al desear acompañar a su Hijo en su formación como lector, ésta se


posiciona como Actante Fuente del esquema de la búsqueda porque es con ella que el Padre logrará
que su Hijo alcance una formación adecuada. Lo que conlleva a decir que el primero se convierte en
Actante Control y el segundo en Actante Blanco: uno será el regulador y mediador de la formación
guiada y el otro en quien se lleve a cabo.

Dichos actantes pueden ser representados de la siguiente manera:

FORMACIÓN GUIADA HIJO

PADRE
5
Los actantes posicionales según Mondoñedo, basándose en los estudios de Fontanille (1995), surgen de dos
consideraciones elementales: profundidad e intencionalidad. Y de éstas se desprenden tres actantes, en
relación a la diferencia entre mira y captación: blanco, fuente y control, donde el centro desde el cual se
orienta toda mira y toda captación se denominará fuente, el blanco será el punto de llegada de esa orientación,
finalmente el término control constituirá el nombre de aquel actante cuya función será la de regular e incluso
de obstaculizar el tránsito de esa orientación (Pág. 95)
Esquema Tensivo

INTENSIDAD
MAYOR COMPROMISO MENOR COMPROMISO

EXTENSIÓN

INFANCIA Plenitud
ADULTEZ Vacuidad

Se puede apreciar en el cuadro un Intensidad de mira fuerte y una débil, donde el


compromiso del Padre con la formación de su Hijo es más plena en su etapa infantil (extensión de
captación amplificada), y nulo o vacuo cuando éste logra alcanzar su independencia en la etapa
adultez (extensión de captación atenuada).

Conclusión

Desarrollados los esquemas de la Semiótica Tensiva, se concluye que a medida que el Hijo va
desarrollándose biológica e intelectualmente, el compromiso del Padre en su formación ascenderá,
pero nunca se tornará nula, pues la figura paternal siempre estará presente.

6. Bibliografía

Blanco D. y Bueno R (1980). Metodología del análisis semiótico. Lima, Perú: Universidad
de Lima.
Blanco D. (2009). Vigencia de la Semiótica. Lima, Perú: Fondo Editorial Universidad de
Lima.
García J. (2011). Manual de Semiótica. Lima, Perú: Universidad de Lima.
Maestro J. (2014). Contra las musas de la Ira: El materialismo filosófico como teoría de la
literatura. Oviedo, España: Pentalfa ediciones.
Maestro J. (2016). ¿Qué es la poesía? Definición Vigo, España.
Paz O. (1986). El arco y la lira. Ciudad de México, México: Comisión Federal de
Electricidad.
Mondoñedo, M. (1995). Semiótica del castellano. Lima, Perú: Universidad Nacional Mayor
de San Marcos.