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NOMBRE:

DIANA UCHUARI

DOCENTE:
YOSBEL HERNANDEZ

AÑO LECTIVO
2019-2020
OSTOMÍAS

CONCEPTO

La ostomía es una intervención quirúrgica en la que se practica un


orificio en el abdomen para sacar fuera el tubo digestivo o urinario, a
través del cual expulsamos las heces o la orina. Por ello, hay que
colocar una bolsa para su recogida.

Se produce en aquellas personas que tienen alterada la función


digestiva o urinaria debido a un cáncer, una enfermedad inflamatoria
intestinal o un traumatismo, entre otras.

Se habla de colostomía cuando se realiza la abertura para que el


intestino grueso asome y así eliminar las heces y los gases. Se realiza
una ileostomía para sacar al exterior parte del intestino delgado y la
urostomía se practica para dar que pueda salir la orina a través de un
trayecto diferente al recorrido normal.

Las personas que sufren una ostomía pueden llevar una vida
prácticamente normal. Pueden hacer deporte, ir a la playa, bañarse en
la piscina y tener relaciones sexuales. Pero deben poner especial
atención en el cuidado de su bolsa, así como en su higiene diaria.
INDICACIONES

 Infección abdominal, como en el caso de diverticulitis perforada o


un absceso.
 Lesión al colon o al recto (por ejemplo, una herida con arma de
fuego).
 Bloqueo parcial o completo del intestino grueso (oclusión
intestinal).
 Cáncer colorrectal.
 Fístulas o heridas en el perineo. La zona entre el ano y la vulva
(mujeres) o el ano y el escroto (hombres).

Se realizan a nivel:

1a. A nivel del sistema digestivo en la pared abdominal (duodenostomía,


yeyunostomía, ileostomía, y colostomía) para dar salida al contenido
intestinal.
1b. Directamente en el estómago (gastrostomía) como vía alterna a la
boca y dar soporte alimentario.
2. En el sistema urinario, los estomas se pueden encontrar en área
lumbar (nefrostomías) o pelvicoabdominal (ureterostomias,
vesicostomía) que permiten la salida de la orina.
3. A nivel respiratorio también como parte de la terapia de recuperación
para ayudar en el intercambio de gases (traqueostomía), como orificio
de emergencia en la membrana cricotiroidea (cricotiroidotomía) y como
tratamiento de urgencia directamente en los pulmones (toracotomía).

CONTRAINDICACIONES

Las contraindicaciones de la anestesia y de la cirugía en general


abarcan:
 Reacciones a los medicamentos, problemas respiratorios
 Hemorragia, coágulos sanguíneos, infección
Las contradicciones de la colostomía abarcan:

 Sangrado dentro del abdomen.


 Daño a órganos cercanos.
 Aparición de una hernia en el sitio de la incisión quirúrgica.
 Protrusión del intestino a través del estoma más allá de lo
esperado (prolapso de la colostomía).
 Estrechez u obstrucción de la abertura de la colostomía (estoma).
 Tejido cicatricial que se forma en el abdomen y causa bloqueo
intestinal.
 Irritación de la piel.
 Abertura de una herida.

TIPOS DE OSTOMIAS

 Enterostomías: La denominación «enterostomía» abarca la


colostomía, la cecostomía y la ileostomía.

- Colostomía. Creación quirúrgica de una apertura del colon a la


piel de la pared abdominal con el propósito de desviar el tránsito
intestinal y/o descomprimir el intestino grueso.

Dependiendo del segmento anatómico implicado, la colostomía


puede ser ascendente, descendente, transversa o sigmoidea.
Las indicaciones para realizar una colostomía son
muy diversas: La obstrucción del colon sigue siendo
una de las causas más frecuentes, ya sea por
enfermedad maligna o benigna (enfermedad
diverticular obstructiva, enfermedades inflamatorias
del intestino grueso, estenosis del colon
posradioterapia, u origen isquémico.

La perforación del colon como resultado de


patología maligna o benigna se acompaña de
peritonitis localizada o generalizada, lo que hace no
aconsejable efectuar resecciones y anastomosis
inmediata. En esas situaciones una colostomía es lo
recomendable, además de la resección del segmento
patológico afectado.

Los traumatismos de colon son una gran fuente para la creación de


colostomías. Heridas pequeñas con poca contaminación fecal
intraabdominal, pacientes hemodinámicamente estables y operados
dentro de las primeras 6 horas de ocurrido el traumatismo pueden
ser cerradas en forma primaria. Sin embargo, los daños titulares
graves, las grandes laceraciones, zonas con desvascularización,
shock prolongado, asociado con lesiones de otros órganos, etc.
requieren ser tratados con colostomía.

Otras razonas para efectuar colostomías son las intervenciones


quirúrgicas. Así por ejemplo, la resección del recto en su totalidad en
continuidad con el aparato esfinteriano requiere de la confección de
una colostomía terminal y permanente, generalmente en colon
descendente o sigmoideo.

- Cecostomía. En la cecostomía, el estoma se efectúa a nivel del


ciego. Es un tipo de ostomía poco frecuente, que se aplica en
situaciones de urgencia para descomprimir el intestino
distendido. En ocasiones se realiza la cecostomía en tubo, como
tratamiento de urgencia en determinadas oclusiones. De hecho,
actualmente las indicaciones para realizar una cecostomía son
escasas:

Un vólvulo de ciego que se ha destorcido y que no merece resección,


puede tratarse con una cecostomía con sonda en fosa ilíaca derecha,
lo que sirve para fijar el ciego a la pared abdominal y evitar la
recurrencia.

La seudoobstrucción del colon o síndrome de Ogilvie también puede


resolverse con una cecostomía.

- Ileostomía. Es la apertura del íleon distal hacia la pared


abdominal. Esta cirugía es más exigente en su confección que la
colostomía, ya que el contenido ileal es más líquido y muy rico en
enzimas proteolíticas que dañan la piel al estar expuesta a ellos;
por eso esta ostomía debe ser siempre protruida 2-3 cm sobre el
plano de la piel.

Las indicaciones para efectuar una ileostomía están actualmente en


franco retroceso; así, por ejemplo, paciente con colitis ulcerosa y
poliposis familiar de colon se resuelven mediante reservorios ileales
con anastomosis ileoanales. Lo habitual es que estos pacientes
requieran de una ileostomía temporal mientras el reservorio se
acomode y cicatrice en la cavidad pelviana.
 Urostomías: Las ostomías urinarias pueden clasificarse en función
de la técnica de derivación, o en función del tiempo de permanencia y
son:

- Permanentes: bricker, conducto colónico,


ureterosigmoidostomía, ureterostomía cutánea, derivación
urinaria continente.

- Temporales: ureterostomía in situ, vesicostomía, citostomía


percutánea, nefrostomía.

La urostomía más frecuente es la tipo bricker, consistente en aislar una


porción de íleon para crear un estoma donde abocan ambos uréteres.
Este trozo de íleon se cierra por un extremo y el otro se lleva a la piel del
abdomen para construir el estoma protruyente a modo de pezón. Por
este estoma, además de orina, se expulsará el moco propio que produce
esta porción intestinal.

Las principales indicaciones de las urostomías son las siguientes:

Permanentes: cáncer de vejiga, fístulas urinarias posradioterapia,


traumatismos de vejiga y/o uretra, malformaciones congénitas y cáncer
de uretra.

Temporales: uropatías obstructivas, reflujo vesiculouretral, cáncer de


vejiga o incontinencia urinaria
Complicaciones: Los factores que se asocian a complicaciones de los
estomas son la cirugía de urgencia, la edad avanzada del paciente, la
malnutrición, los tratamientos inmunosupresores, las dificultades de
manejo por parte del paciente (por artrosis, pérdida de agudeza visual),
los derivados de la propia ubicación o construcción del estoma y, por
último, la utilización de dispositivos inadecuados. Las complicaciones
pueden aparecer tanto en el estoma (mucosa) como en el periestoma
(zona que rodea el estoma).

Atendiendo al tiempo en el que surgen pueden ser precoces (las que se


manifiestan en el postoperatorio).
Tardías (las que surgen tras el alta hospitalaria).

Por último, los problemas de la piel periestomal.


CUIDADOS DE ENFERMERÍA

1. Información al paciente

Un principio básico es que nunca debería ir un paciente a quirófano sin


saber qué es lo que se le va a hacer. La enfermera ha de informar al
paciente de la técnica quirúrgica prevista, así como de la posibilidad de
que se necesite realizar un estoma.

Siempre que se pueda, la información al paciente por parte de la


enferma debe de iniciarse antes del ingreso hospitalario. De esta forma,
el paciente y sus familiares pueden aclarar y resolver las dudas y
miedos relativos a la pérdida del control del esfínter, a la anestesia, al
dolor, al cambio de la imagen corporal, y asumir el alcance de la
intervención, lo que facilitará su adaptación y su colaboración en el
proceso.

Por ello es necesario, ya desde esta etapa, unos cuidados de enfermería


especializados, llevando a cabo una información individual y progresiva
de lo que le va a suceder para facilitar la adaptación psicológica,
fomentando la comunicación y la interrelación. La experiencia nos
muestra que los pacientes informados presentan un mejor
postoperatorio y una mejor adaptación a la nueva situación. La
percepción de angustia, de miedo y de ansiedad producida por el temor
al hecho de ser portador de una ostomía puede minimizarse con la
información.

En esta primera etapa es de gran importancia el marcaje de la


ubicación exacta del estoma antes de la cirugía, teniendo en cuenta
tanto el tipo de intervención programada como las características
propias del paciente en el terreno laboral o social.
Este marcaje lo realiza el cirujano. Es vital que el paciente se lo pueda
ver para que se lo pueda cuidar de manera adecuada, con lo que
conseguirá mayor seguridad y autonomía en su cuidado, mejor
aceptación y se evitarán complicaciones.

La zona debe de estar libre de pliegues, cicatrices o prominencias óseas.


Con el paciente vestido con su ropa habitual, se marcará su ubicación
tanto de pie como sentado, agachado y tumbado.

2. Higiene y cuidados

La higiene y los cuidados del estoma deben realizarse cada día, con el
objetivo de detectar y prevenir posibles complicaciones tanto del estoma
como de la zona periestomal.

Antes de comenzar a realizar la higiene del estoma, comprobaremos que


tenemos todo el material necesario: bolsa para recoger el material de
desecho, dispositivo digestivo, papel higiénico, esponja suave, agua y
jabón neutro (sin perfumes), toalla de algodón, tijeras y plantilla
adaptada al tamaño y a la forma del estoma.

En primer lugar, retiramos el dispositivo y realizamos la higiene con


suavidad. Comprobaremos que el nuevo dispositivo se adapta a las
características del estoma y se adhiere sin que se formen pliegues.
Si el dispositivo es de una pieza se cambia cada día y si es de dos, la
base se cambia dos veces a la semana, aunque la higiene se realiza
cada día. Seguiremos las instrucciones para el manejo de los
dispositivos según las recomendaciones de la marca comercial.

Durante la higiene el estoma puede sangrar un poco ya que es un tejido


muy vascularizado, pero este hecho no tiene mayor importancia y lo
normal es que cese enseguida. No se debe utilizar gasas para limpiar el
estoma y la zona periestomal, ya que pueden dañarlo.
Evitar también la utilización de alcohol, cremas o sprays, ya que
pueden dificultar la fijación de la placa y lesionar la zona periestomal.
Se debe recortar el adhesivo adecuándolo al tamaño del estoma, sin
estrangularlo, evitando que roce con la mucosa, pero sin dejar zonas
desprotegidas.

Cuando se aprecia que la bolsa tiene pérdidas o está mal pegada, es


necesario cambiarla para evitar lesiones en la piel. Si existiera vello
alrededor del estoma, recortar con las tijeras o rasurar en la dirección
del crecimiento del vello, sin apurar, y sin utilizar depilatorios.

Para disminuir el olor en el baño, una vez se haya cambiado la bolsa, se


puede encender una cerilla de madera, lo que evitará los malos olores.

No se recomienda el secado de la piel periestomal con secador (utilizar


una pequeña toalla o servilletas de papel). Cuando el paciente salga de
paseo es aconsejable que lleve el material necesario para poder realizar
un cambio de la bolsa (incluirá un dispositivo recortado al tamaño del
estoma, pañuelos de papel y una bolsa de plástico para tirar después
todo a la basura).

3. Recomendaciones dietéticas

La dieta es una parte muy importante en todo el proceso, especialmente


en el postoperatorio. Una alimentación equilibrada, saludable y
adaptada a los requerimientos energéticos del paciente es fundamental
para la recuperación del estado general y la normalización del tránsito
digestivo.

Como recomendaciones generales, se aconsejan comidas poco


abundantes pero frecuentes. Así, se recomienda hacer un mínimo de 6
comidas al día de poca cantidad, según la tolerancia de cada paciente
(desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y comida ligera
antes de acostarse). Además se aconseja tomar un mínimo de 1,5 litros
de líquido al día.

Entre las bebidas aconsejadas están las isotónicas, el agua sin gas, las
infusiones, el zumo de manzana, la horchata y la fruta licuada. Se
desaconseja el café y las bebidas con gas. Los líquidos deben tomarse
entre las comidas, de 30 a 60 minutos antes o después de las comidas y
no más de medio vaso.

En caso de diarrea se ha de tomar un mínimo de 5 vasos de agua


diarios para compensar la pérdida de agua, pero repartidos en
pequeñas tomas. Se recomienda no consumir los alimentos ni muy fríos
ni muy calientes.

Las cocciones recomendadas son los alimentos a la plancha, al horno,


salteados, hervidos o al vapor. Se debe evitar los alimentos crudos y
eliminar las salsas, sobre todo las industriales, los guisos os rebozados
y los fritos.

La ampliación de la dieta y la reintroducción de los alimentos y otras


formas de cocción se harán de manera progresiva. Se aconseja
introducir sólo un alimento nuevo cada vez (por comida o día) para
poder valorar la tolerancia. Dicha tolerancia se comprueba mediante la
consistencia y cantidad de las heces y por las flatulencias o la
distensión abdominal.

Los pacientes portadores de una ileostomía deben ser siempre


controlados por la Unidad de Dietética y Nutrición Clínica del hospital.
En el caso de pacientes portadores de colostomía, tanto el enfermo
como sus familiares deben conocer los alimentos que producen malos
olores y que son flatulentos, como las legumbres, la coliflor, las coles de
Bruselas, el brócoli, los espárragos, la cebolla, el ajo, los quesos fuertes
o el calabacín.
Por el contrario, el yogur, la mantequilla y el perejil ayudan a disminuir
los olores y los gases. Estos pacientes deben de ingerir suficiente fibra y
líquidos para evitar el estreñimiento.

En los pacientes portadores de ileostomía la dieta tiene por objetivo


disminuir el volumen diario de las heces, evitando que estas sean
excesivamente líquidas.

Por ello se suele aconsejar una dieta sin residuos y sin lactosa (aunque
sin ser demasiado estricta por el riesgo de conducir al paciente a una
dieta deficitaria), recordando la importancia de un buen aporte de
líquidos para prevenir el riesgo de deshidratación y de alteraciones
electrolíticas como la hipopotasemia, la hipocalcemia o la
hipomagnesemia.

La boca seca, la disminución de orina o la orina oscura al estar muy


concentrada, la sensación de mareo al ponerse de pie, la fatiga marcada
o los retortijones abdominales son signos y síntomas que pueden estar
indicando un problema de deshidratación.

El tiempo de tránsito intestinal varía entre individuos. Si el alimento no


se digiere, el paciente debe de saber que los nutrientes no se están
absorbiendo adecuadamente, lo que puede acarrear deficiencias
nutricionales.

Por ello, el paciente debe asegurarse que sus médicos y enfermeras


conozcan el tipo de ostomía que tiene y la localización de la misma.

TIPOS DE BOLSOS MÁS COMUNES


Bolsas: La bolsa recoge las heces y está
compuesta de un material plástico
impermeable que evita que el contenido
pueda salir o filtrarse al exterior.
Normalmente, las bolsas están fabricadas con materiales plásticos que
no producen ruido cuando el portador se mueve, con lo que le
proporcionan una apreciada discreción.

Características:

Base adhesiva (recortable o precortada): La base adhesiva es la parte


más importante de la bolsa ya que de ella depende que se adhiera bien
a la piel y que se eviten fugas de heces u orina. La base puede estar
integrada en la bolsa o formar parte de un sistema de dos piezas.

Las bases pueden tener distintas composiciones pero, en general, son


resinas sintéticas que tienen la capacidad de adherirse a la piel y, a la
vez, ser cuidadosas con ella. Función muy importante si tenemos en
cuenta que el 70% de las complicaciones se deben a irritaciones de la
piel provocadas por la mala adhesión del dispositivo y a las filtraciones
que conllevan el contacto directo de la piel con las heces o la orina.

Las bases adhesivas de las bolsas pueden ser de dos tipos:

♦ Recortables: Son las bases que permiten a la persona portadora


recortar la base a la medida y en la forma necesaria para adaptarla a su
estoma. Están indicadas para personas que tienen un estoma que va
variando de diámetro o para personas que tienen estomas ovalados o
irregulares.

♦ Precortadas: Son aquellas bases que llegan al usuario recortadas por


el fabricante, de forma circular y a una medida determinada. Están
indicadas para personas que tienen un estoma circular cuyo diámetro
se mantiene inalterable.

Tejido protector de la bolsa: Casi todas las bolsas de ostomía están


cubiertas por ambos lados por un material de tejido. Este material,
suave, transpirable e hipoalérgico, permite que el portador no tenga la
sensación de contacto de material plástico sobre la piel y que pueda
integrar la bolsa como una pieza más de la ropa interior.Las bolsas de
ostomía pueden ser transparentes u opacas en función de las
preferencias de la persona portadora.

Válvula de salida de gases: Todas las bolsas de colostomía de 2 piezas


tienen una salida en la parte superior por la que salen los gases. Del
mismo modo que la ostomía expulsa heces, expulsa los gases. Esta
válvula evita que la bolsa se hinche.

Filtro de evacuación de los gases: Con el fin de eliminar los olores,


todas las bolsas de colostomía incorporan un filtro a la válvula de salida
de gases. La composición del filtro puede variar según cada fabricante,
pero en casi todos los modelos el componente principal es el carbono
activado cuya misión es absorber el mal olor de los gases a expulsar. La
capacidad del filtro es limitada y su rendimiento y eficacia estarán en
función de las características de los gases expulsados.

A tener en cuenta: Las bolsas de colostomía mayoritariamente son


cerradas aunque una persona con colostomía puede llevar una bolsa
abierta.

 Las bolsas de colostomía pueden ser de 1 o 2 piezas.


 Las bolsas de colostomía llevan un filtro integrado.
 Las bolsas de colostomía pueden ser precortadas o recortables.
 Las bolsas de colostomía pueden ser transparentes u opacas
TIPOS

Los dispositivos colectores pueden ser abiertos o cerrados:

Las bolsas cerradas no pueden vaciarse, debiendo por tanto desecharse


cada vez que se cambian. En general suelen llevar un filtro para salida
de gases, con lo que evitan el mal olor.

Las bolsas abiertas pueden vaciarse a través de su extremo inferior,


volverse a cerrar y utilizarse continuadamente. Pueden llevar filtros o
no.

A su vez, cada tipo de bolsa puede encontrarse en dos sistemas:

DE 1 PIEZA: Entendemos por dispositivo de una pieza, la bolsa de


ostomía que lleva integrada la base adhesiva y que, por lo tanto, forma
una sola unidad. En este tipo de bolsas, la base está formada
normalmente por resinas naturales o sintéticas llamadas hidrocoloides
que permiten que la bolsa se pueda pegar sobre la piel, alrededor del
estoma, para conseguir así una doble finalidad:

♦ Proteger la piel periestomal de la humedad y las irritaciones


♦ Mantener la bolsa firmemente adherida alrededor del estoma.
DE 2 PIEZAS ADHESIVOS: Entendemos por dispositivo de dos piezas
una bolsa de ostomía formada por dos componentes separados: una
base o placa base, que va adherida a la piel periestomal, y una bolsa de
ostomía que va adherida a la base.

- Sistemas adhesivos con acoplamiento guiado: En este sistema


el aro adhesivo flexible de la bolsa y el aro de la base se pegan
mediante un adhesivo especial. Además, el sistema tiene una
pestaña de posicionamiento que ayuda a la persona portadora a
guiarse para acoplar la bolsa sobre la base de manera fácil. Este
sistema permite que personas con poca capacidad visual puedan
colocar la bolsa sobre la base de manera fácil e intuitiva, sólo con
la ayuda del tacto.

- Sistemas adhesivos sin acoplamiento guiado: En estos


sistemas, la bolsa se acopla a la base mediante un anillo que
coincide con el de la base. La sujeción está integrada en el mismo
anillo.

Los accesorios o complementos incluyen diversos productos:

- Dispositivos para la continencia de heces. Permiten que el paciente


controle el momento de la deposición; estos dispositivos siempre
deben usarse bajo las recomendaciones y supervisión del
estomaterapeuta.

Pueden ser:
a) Tapón con obturador, indicado para colostomizados con heces
sólidas.
b) Sistema de irrigación, que permite el lavado intestinal para
limpiar el colon y así obtener una continencia de heces de 48 a 72
horas.

Accesorios para las bolsas:


a) Cinturón para la sujeción de la bolsa.
b) Desodorante para introducir dentro de la bolsa (en polvo,
líquido, pastillas, etc.).
c) Pinzas para bolsas abiertas.
d) Filtros.
e) Pastas o resinas moldeables para ajustar el dispositivo en
estomas complicados o pieles irritadas.

Accesorios para el cuidado de la piel:


a) Toallitas limpiadoras.
b) Lociones limpiadoras.
c) Cremas de barrera para la piel.
d) Productos para espesar las heces dentro de la bolsa.

CAMBIO DE DISCO

Material para cambio de dispositivo de ostomía


 Dispositivo de recambio.
 Bolsa de basura.
 Guantes desechables no estériles.
 Esponja suave.
 Agua para lavar.
 Jabón neutro.
 Toalla.
 Tijeras para recortar el dispositivo y ajustarlo al estoma.

Procedimiento
Lo primero que haremos es proporcionar intimidad al paciente.
Prepararemos todo el material y nos lavaremos bien las manos. Nos
pondremos los guantes y empezamos a despegar el dispositivo,
haciéndolo de arriba hacia abajo y utilizando las dos manos,
aguantando con una la piel, para evitar posibles irritaciones.

A continuación lavaremos bien el estoma y la piel que lo rodea.


Tendremos especial cuidado en no frotar. Hay que hacerlo con mucha
suavidad para no dañar el estoma. Si éste sangrara, lo presionaremos
un poco con la esponja hasta que deje de sangrar (los sangrados son
frecuentes y suelen parar rápidamente). Cuando ya esté bien limpio,
procederemos a secar con la toalla. Al igual que con la esponja, lo
haremos suavemente, secando muy bien tanto el estoma, como la piel
que lo rodea, para evitar que se despegue el dispositivo.

Cogeremos el nuevo dispositivo, el cual debe tener una forma y


diámetro similares a los del estoma. Para ello quizás sea necesario
recortar el nuevo dispositivo con las tijeras. Al pegarlo a la piel, nos
fijaremos en que no tenga arrugas, para evitar la fuga de heces y la
erosión de la piel.

 Los dispositivos de una sola pieza se suelen colocar de abajo


hacia arriba. Primero se adhiere la parte inferior y despueś la
superior. Al terminar, presionaremos suavemente con los dedos la
circunferencia para fijarlo bien.
 Los dispositivos de dos piezas se colocan centrando el apósito al
estoma y presionando suavemente desde dentro hacia fuera.
Después colocamos la bolsa.

La frecuencia de los cambios dependerá del estoma y de la dieta que


tenga el paciente. Normalmente, las bolsas de colostomía se vacían al
50% de su capacidad, mientras que las de ileostomía aguantan un poco
más.

Lo normal es un vaciamiento 2 ó 3 veces al día. Si el dispositivo es de


dos piezas, la pegatina -también llamada galleta- suele cambiarse cada
3 ó 4 días, a menos que se manche o que tenga arrugas.

Cuando cambiamos un dispositivo valoraremos el estado del estoma y


de la piel de alrededor para evitar futuras complicaciones.