Вы находитесь на странице: 1из 4

Educación religiosa Escolar 11 A-B

Enfoque Antropológico: Problema Social y aportes constructivos.

Taller: La Globalización
Desarrolle los puntos que se encuentran en la guía en su cuaderno.
Primera lectura: ¿Qué es la globalización?
Reflexiona:
Elabore una caricatura en donde exprese los efectos positivos y negativos de la globalización.

Elabore un escrito de 2 páginas en donde responda a la siguiente pregunta: ¿La globalización nos hace
mejores personas?

Segunda lectura: Reconoce lo positivo y lo negativo de la globalización


Interpreta:
De acuerdo con la lectura 2, amplíe y complete el mapa conceptual indicado

Tercera lectura: Globalización en cuarentena


Con ayuda de la tercera lectura analice y responda:
¿Cuáles serían los efectos a futuro, de la pandemia del coronavirus a nivel político, económico y social frente
al fenómeno de la globalización?

Describa en 20 renglones como se ha viralizado la solidaridad a nivel global, a raíz de la pandemia del
coronavirus
¿Cuál es el mensaje del papa Francisco frente a la pandemia global del coronavirus?
Lectura 3
Globalización en cuarentena
¿Estamos ante el ocaso de la globalización? Como probablemente suceda con muchos de nuestros hábitos y
relaciones, no es descabellado pensar que la peor versión del coronavirus cambie la manera de entender,
gestionar y estudiar la globalización y sus efectos. En definitiva, la globalización refleja cómo se organiza la
actividad económica internacional, sujeta a las normas existentes. Si las interacciones sociales y económicas
cambian, es inevitable que veamos mutar la globalización y que se tengan que adaptar normas a esta nueva
realidad. Puede representar una oportunidad para reforzar la versión de la globalización que nos proporciona
bienestar y salud, pero también para abordar cuestiones que habíamos soslayado hasta ahora. Yo aún diría
más, soslayos que habíamos cuestionado hasta ahora.

El mundo después de la pandemia: cuatro preguntas que lo definirán


1. ¿Por qué no reaccionamos antes? El coronavirus fue anticipado por la OMS, pero los gobiernos no
escucharon; hoy libran una batalla capaz de cambiar la vida diaria y el equilibrio de poder del planeta.

2. ¿Cómo se reorganizará el planeta? Hasta ahora la pandemia provocó fenómenos que ni las guerras
mundiales generaron: las grandes potencias, acorraladas por un virus; cuarentenas globales; calles vacías y
militarizadas en todos los países; fronteras nacionales infranqueables, derrumbes imparables de los
mercados; el petróleo, a precio de regalo; una recesión planetaria en puerta; planes de estímulos y rescates
nunca vistos; industrias en peligro de extinción.
3) ¿El súper-Estado volvió para quedarse? Si la globalización pierde popularidad en la era del coronavirus, el
Estado gana en aprobación. De izquierda o de derecha, defensores de la austeridad o del gasto público
generoso, la mayor parte de los gobiernos del mundo se lanzó a salvar la salud, la economía, los sectores
desprotegidos, las empresas, con un nivel de intervención propio de tiempos de guerra.
4) ¿Cómo será la recuperación económica? Cuando el coronavirus se haya diluido, los Estados confrontarán
otro desafío igual de extendido y dañino: el terremoto económico que deja la pandemia. La última vez que los
Estados intervinieron tanto para evitar el colapso económico fue en la crisis financiera de 2008. Se pusieron
de acuerdo y lo lograron. Tras casi un año de recesión global, la recuperación llegó y a fines de 2009 la
economía empezó a crecer. Por otro lado, La pandemia deja al descubierto y potencia esa brecha entre
países ricos y pobres o entre ciudadanos con buen acceso a la salud y aquellos que no lo tienen.
Una razón más para activar, pasado el coronavirus, la memoria global y no repetir errores.
En la pasada Homilía, el papa Francisco sostuvo que “la tempestad desenmascara nuestra
vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas vulnerabilidades con las que habíamos
construido nuestras agendas, proyectos, rutinas y prioridades… Codiciosos de ganancias, nos hemos
dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos despertado ante las guerras e
injusticias planetarias, ni hemos escuchado las voces de los pobres ni de este planeta gravemente
enfermo”; si todos vamos en la misma barca deberíamos remar juntos. El Papa también destacó la
labor de enfermeras, médicos, transportadores, trabajadores de supermercados y personas que en
medio de la cuarentena se han encargado de mantener todo en funcionamiento.