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Actividad 2: (30 puntos)

a) Exponga sintéticamente los aportes de las teorías de la desviación de los consensualistas


(Merton, Ohlin y Cloward, Cohen); los interaccionistas (Goffman, Lemmert, Becker y Hirschi); y los
conflictualistas (Taylor, Walton, Young y Spitzer).

b) ¿Qué es la ecología social? ¿Puede explicar la delincuencia urbana en América Latina?

c) Explique las diferencias entre la teoría de la delincuencia y las subculturas de Ohlin y Cloward y
la teoría del delito de los realistas de izquierda.

a) Robert K. Merton, establece un paradigma sobre la desviación manifestando que en las


sociedades capitalistas el éxito se logra a través de ventajas económicas o la obtención logros
materiales, es decir que tenemos objetivos culturales y a su vez mecanismos institucionales a los
cuales los individuos se deben adaptar para lograr esos objetivos. Ahora bien, entre los objetivos y
los medios, se dan principalmente cuatro tipos de conducta, 1-La conforme que implica aquellos
individuos que aceptan los objetivos culturales y también las normas. 2- La ritualista que lo
integran aquellos que no tienen objetivos, no creen en el éxito pero respetan las normas con el fin
de evitar problemas.3- la innovadora integrada por aquellos que aceptan los objetivos culturales
pero rechazan los medios institucionalizados, es decir toman como medio la ilegalidad para lograr
el éxito.4- La retraída que rechaza tanto los objetivos como los mecanismos institucionales, recaen
en el abandono y afectan a su entorno y al resto del grupo social. Luego tenemos una quinta
conducta desviada que es la rebelión, donde los individuos rechazan tanto los objetivos culturales
como los medios institucionalizados, y plantean nuevos objetivos y nuevos medios para lograr el
éxito.

R. Clowar y L. Ohlin manifiestan que la desviación no solo se produce ante la falta de


oportunidades, sino también cuando hay exceso de oportunidades. Para ellos en toda sociedad
coexisten subculturas independientes, entre las cuales está la subcultura criminal, que definen
como aquella en la cual resultan indispensables para el desempeño de sus roles dominantes,
ciertas formas de actividad delictiva. Al igual que Cohen, entienden que el origen de la subcultura
desviada está dada por la frustración que sienten los jóvenes de clase baja, que intentan y aspiran
lograr sin éxito el nivel económico y el status social de otros grupos sociales.

Cohen sostiene que la conducta de los miembros de una pandilla de delincuentes juveniles se
origina en los problemas de status, necesidades y frustraciones de las clases bajas en un mundo de
valores predominantes de clase media (oposición a la violencia física, respeto a la propiedad,
ambición, autoconfianza, postergación de satisfacciones inmediatas, recreaciones saludables,
buenos modales y cortesía, etc.). Los muchachos de las clases bajas rechazan esos valores porque
no forman parte de su sistema cultural, y rechazan también a la clase media porque los
representantes de éstos los rechazan a su vez y les otorgan un status inferior por la no aceptación
de esos valores. Las subculturas juveniles de clase baja se forman sobre la base de este rechazo
que genera sentimientos comunes de hostilidad, de oposición a los valores de la clase media y que
deriva en acciones que puedan perjudicar a estos valores: malignidad frente a las actividades
"virtuosas", diversión no provechosa y a la vez perjudicial para el mundo que los rechaza,
nihilismo, actividades hedonistas. Esta teoría pretende explicar el vandalismo (destrucción de
patrimonio público o privado, daño intencional sin provecho para el que lo produce), pero no
mucho más, y menos toda la conducta delictiva común, para la que Cohén acepta la "innovación"
de Merton.

Goffman en la vida social el medio cultural establece "categorías de personas”. Desarrollo el


concepto de estigma, un atributo profundamente desacreditador, pero entendido no como un
elemento deshonroso en sí mismo, sino en la relación de interacción con ciertas categorías de
personas. Estos estigmas pueden ser de tres tipos: 1) Los físicos, que incluyen todo tipo de
deformidades o carencias que otorgan al que las posee un status diferencial, en general
manifiestamente inferior al de las personas "normales". 2) Los de carácter, llamados así porque
hacen a diversas fallas de personalidad, tales como falta de voluntad, "pasiones antinaturales",
deshonestidad, tipos de creencias ajenas al medio cultural; surgen de estereotipos creados tanto a
partir de su trato como por las estigmatizaciones oficiales (informes sobre reclusiones,
perturbaciones mentales, alcoholismo, drogadicción, homosexualidad, intentos de suicidio,
extremismo político) y señalan a determinadas personas en el medio social. 3) Los tribales, que
aluden a orígenes nacionales, étnicos o religiosos susceptibles según el mito de ser transmitidos
por "herencia" y "contaminar" a todos los miembros del grupo: pueden abarcar al "extranjero",
por el solo hecho de serlo, como al negro en la comunidad blanca o al judío entre católicos o
protestantes, o al "infiel" entre musulmanes. En todos los casos el atributo estigmatizante pasa a
primer plano de modo que los restantes rasgos de la persona se anulan, resultando definido
exclusivamente por el estigma. A través de su estudio de la marginación impuesta expone que es
cierto que tanto el rechazado por color de la piel, el que presenta un defecto físico y el
delincuente, son señalados y definidos a través de ese rasgo principal; también lo es que tales
definiciones son normativas y que aparecen como "prejuicios". Pero resulta necesaria la distinción
entre el que ha violado deliberadamente un código y el que presenta un rasgo que viola el código
objetivo de pureza de raza, religión "debida" o perfección física. Si bien toda discriminación es
injusta, debe aceptarse que los dos primeros no han hecho nada por merecerla (y por lo tanto se
trata de un status adscripto) y el tercero ha realizado acciones que lo llevan a esa situación (status
adquirido). Salvo, desde luego, que se considere a todo delincuente como un producto social
involuntario y que el tipo de delito cometido carece de importancia frente a las causas sociales
que llevaron a delinquir, lo que es, a la luz de lo que hemos visto hasta ahora, excesivamente
generalizador y simplificante si del "delito" se trata y no de tipos penales concretos.

Lemmert en el estudio de la desviación expresa que hay dos tipos de problemas de investigación;
uno es la desviación primaria, que permite entender cómo se origina el comportamiento desviado;
el otro es la desviación secundaria, que nos dice cómo se atribuyen simbólicamente actos
desviados a las personas y cuáles son las consecuencias de la atribución. Supone que la desviación
primaria surge en una gran variedad de contextos sociales, culturales y psicológicos y que, en el
mejor de los casos, tiene sólo repercusiones marginales para la estructura psíquica de la persona;
no produce una reorganización simbólica en el nivel de las actitudes respecto de uno mismo y de
los roles sociales. Por el contrario, la desviación secundaria es comportamiento desviado, o roles
que se basan en él, que se convierte en medios de defensa, ataque o adaptación ante los
problemas manifiestos y ocultos creados por la reacción de la sociedad frente a la desviación
primaria. El desviado secundario acepta su desviación por motivos diversos a los de su acción
original, y que esta aceptación se debe a la rotulación. Resulta entonces, que es el control social el
que impone la desviación, y que el delincuente se defiende de la rotulación afirmando su
personalidad desviada.

Becker expresa que no todos los transgresores tienen las mismas ideas sobre las normas que han
violado: el infractor y el homicida pueden considerar que tienen validez, pero pueden considerar
también que son injustas o absurdas tales las ideologías de los drogadictos, de los homosexuales o
los que practican la violencia política. El hecho fundamental del que debe partirse es que la
desviación es creada por la sociedad. Los grupos sociales crean la desviación al hacer las reglas,
cuya infracción constituye la desviación, y al aplicar dichas reglas a personas en particular. La
desviación no es una cualidad del acto cometido por la persona, sino la consecuencia de la
aplicación que los otros hacen de las reglas. La conducta desviada es la conducta así llamada por la
gente. El objetivo de su trabajo es estudiar el proceso por el cual se llega a considerarlos
marginales y sus reacciones frente a este juicio. Que el acto sea desviado depende de cómo
reaccionan las otras personas frente al mismo. Cualquier delito se puede cometer y no ser
sancionado, incluso aunque el hecho se conozca, si los responsables no están dispuesto a hacerlo.

Travis Hirschi parte de la premisa que cualquier persona ha tenido la tentación en alguna ocasión
de hacer algo "malo", pero la mayoría de la gente, ante la posibilidad de ver expuesta su conducta
a la luz pública, se inhibe de esta tentación. En cambio, aquellos que tienen poco que perder se
dejarán tentar en mayor proporción. Señala la utilidad del control social como instrumento eficaz
para que los individuos puedan anticipar las consecuencias que les puede ocasionar la comisión de
una transgresión o delito.

La Nueva Criminología (Taylor, Walton, Young, en su libro de 1973) puede considerarse el inicio del
desarrollo de la llamada Criminología Crítica. De orientación netamente marxista, los autores
elaboran una reformulación crítica de las teorías en vigencia: las del etiquetaje. Entienden que la
criminalidad surge en la sociedad no por el mal ejercicio del control que genera etiquetas, sino por
los mismos factores estructurales que componen la sociedad capitalista (distribución desigual de
poder y riqueza, por ejemplo). En segundo lugar, no consideran al sujeto como un ente pasivo que
es “conducido” por las propias agencias de control hacia la desviación sino como un sujeto activo,
determinado y determinante dicen los autores, que elige esta forma de comportamiento como
una forma de lucha política contra el sistema imperante. Finalmente critican la falta de precisión
en la dimensión de poder que señalan los interaccionistas, sin especificar quién lo ejerce y
sobre quiénes, puesto que desconocen a la sociedad como una estructura organizada en función
de contextos históricos y relaciones materiales.

Spitzer consideraba desviación de las conductas realizadas por las personas de bajo recursos, pero
si eran los capitalistas quienes ejercían ciertas actitudes inadecuadas, se consideraba que estaba
ejerciendo en legítima defensa. Teoría de subcultura. Señala que cada grupo tiene sus normas, la
desviación de acuerdo a ésta teoría se presenta por la existencia de grupos que tienen normas
distintas a las de la sociedad en general provocando entonces que al desenvolverse en la sociedad
como tal su conducta no sea la adecuada, ya que está formado según la cultura y conductas que
los rodea.

b) la ecología social, está relacionada con la teoría de la selección natural de Darwin. Expone que
para que el ser humano exista en la sociedad debe luchar para adaptarse al medio, es un
fenómeno colectivo para sobrevivir. Es el estudio de las relaciones de los grupos en una población
como unidad de vida. En donde la competencia es la fuerza básica para producir cambios
temporales y espaciales. El equilibrio se debe dar entre la comunidad y el medio ambiente.
Podemos explicar la delincuencia urbana partiendo desde que una comunidad debe coordinar y
organizar las acciones de sus miembros con el fin de formar una única unidad funcional, en cuya
organización las personas se adaptan mutuamente y alcanzan así una utilización más efectiva del
hábitat, en donde varias especies conviven juntas en un territorio. El espacio geográfico puede
llegar a explicar las desviaciones que se suponen originadas en esas alteraciones, especialmente
cuando el equilibrio biótico se rompe o no puede ser construido en determinada área urbana. Este
aislamiento de la ciudad y las condiciones de vida de los grupos no integrados generan
delincuencia como resultado de un proceso desordenado de dura competencia y lucha por el
espacio, los intereses económicos y sociales que mueven a la población a cambiar de hábitat, y las
posibilidades de acceso al "mercado" que les permite poseer determinadas viviendas o casillas en
asentamientos marginales. Así, las adaptaciones individuales frente a tal estado de ruptura
generan conformidad o desviación, delito común o político, patología individual o ritualismo social.
La idea es que la gente que vive en zonas naturales del mismo tipo y está sometida a las mismas
condiciones, tendrá, usualmente, las mismas características generales; personas de diversos
orígenes o carentes de recursos económicos suficientes son trasplantados por situaciones propias
de su territorio y deben vivir hacinadas en un suela de mala calidad, en contra de su voluntad y sin
poder ejercer control alguno sobre la situación. El centro de la teoría es que a partir del
desequilibrio biótico, en las áreas marginales hay desorganización normativa, falta de normas
(anomia), ante esto muchos grupos marginales crean o aprenden sus propias reglas resultando
delictivas en muchos casos, pero cuando se dejó de interpretar a esta área marginal como
desorganizada y anomica, para empezar a entender esta normatividad diversa que surge, estas
conductas hasta resultaban coherentes. Siguiendo esta teoría, considerando las condiciones de
exclusión educativa y laboral para una gran parte de la población marginada, no son más que
meras formas de supervivencia.

c) La diferencia que hay entre las subculturas de delincuentes de Ohlin y Cloward y las de los
realistas de izquierda, es que las subculturas de Ohlin y Cloward nacen cuando hay más
posibilidades de acceso a medios ilícitos para la consecución de éxito, por el contrario las
subculturas de los realistas de izquierda surgen de la desigualdad social y económica como
consecuencia de una estructura de dominación que beneficia a solo un grupo.