Вы находитесь на странице: 1из 6

“Universidad Nacional de Mar del Plata”

“Facultad de Ciencias Económicas y Sociales”

MATERIA:

• Antropología Cultural
CARRERA:

• Licenciatura en Turismo
DOCENTE:

• D´Angelo, Ana Carla


FECHA DE ENTREGA:

• 12 de mayo del 2020.


TEMA:

• Evolucionismo (APE II)


ESTUDIANTE:

• Sánchez Castro, Carlos Emmanuel


Evolucionismo
Para este análisis se tomó la nota “Salvajismo en las rutas” del periódico digital “La Nación”, a la
que se le realizó una señalización, a través de un análisis del texto periodístico/del discurso, y se
marcó (mediante una escala de colores) las palabras que se utilizan como recurso
periodístico/literario para metaforizar o hacer analogía/apología a la violencia categorizada en el
término “salvajismo” que se acuña en el titular de la misma.
Esto permitió detallar cómo son utilizados los términos dentro de la nota y cómo pueden impactar
en la recepción por parte del lector.
Dentro de este punto logró explicar la “otredad” desde el ámbito de la diferencia y la carencia cultural
que el autor permite observar de lo que “observó” distinto en el “otro”.

Salvajismo en las rutas


Como consecuencia de un enfrentamiento entre hinchas de Boca y de Rosario Central se registraron
16 heridos, dos ellos de gravedad; fue en el peaje de General Lagos, en la autopista Buenos Aires-
Rosario

11 de abril de 2006
ROSARIO.- La violencia relacionada con el fútbol ya es incontrolable. Todo escapa de las manos.
En la madrugada de ayer, como resultado de una batalla campal entre hinchas de Boca y de Rosario
Central en la autopista Buenos Aires-Rosario se registraron 16 heridos, dos de ellos de gravedad, y
hasta anoche había un solo detenido de los 121 que la policía apresó poco después del
enfrentamiento.

El incidente, en el que se vieron involucrados unos 320 individuos -120 de Central y unos 200 de
Boca-, se produjo en el peaje de General Lagos, a 15 kilómetros de Rosario, cuando se cruzaron
dos ómnibus con simpatizantes canallas -de regreso tras observar la derrota 2-0 frente Banfield- y
cuatro con hinchas de Boca, que volvían a Buenos Aires tras presenciar el triunfo 2-1 con Colón, en
Santa Fe. Las similitudes con el trágico choque entre hinchas de River y Newell´s, que sucedió el
20 de abril de 2003, en el peaje de Lima, donde hubo dos muertos, son elocuentes.

A pesar de la presencia policial en el lugar -seis patrulleros y veinte efectivos - los violentos se
bajaron de los ómnibus y se arrojaron piedras y palos; algunos se enfrentaron en peleas cuerpo a
cuerpo con elementos punzantes, mientras otros intercambiaban disparos de armas de fuego. Uno
de los colectivos de la hinchada de Central recibió ocho impactos y el otro, cinco. Las manchas de
sangre en ambos vehículos fueron un resumen de la barbarie. "Fue una carnicería, por lo menos se
dispararon más de cien balazos y también se utilizaron armas blancas", reconoció una fuente
policial.

Como consecuencia de los incidentes, 16 personas resultaron heridas: dos de la parcialidad de


Central y el resto de la hinchada xeneize. Los dos más graves se identificaron como hinchas de
Boca y están en el Hospital Zonal San Felipe, de San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires. Allí
continúan internados en terapia intensiva Joaquín Viñals, de 48 años, de San Andrés, y Juan Carlos
Estévez, de 43 años, de Saavedra, por heridas de arma de fuego. Además, Gerardo Rueda, Miguel
Mariano y Alberto Ugano se recuperan de diversas lesiones en una sala común. El personal del
hospital expresó, con absoluta reserva de su identidad, que el resto de los heridos se escapó del
lugar tras ser asistido por los médicos.

Los heridos rosarinos fueron identificados como Sebastián Contreras, de 35 años, que sigue
internado, pero está fuera de peligro tras recibir perdigonadas en el rostro y está incomunicado, por
orden judicial, en la guardia del Hospital de Emergencia Clemente Álvarez. El otro herido es Oscar
Juárez, de 38 años, que recibió dos puñaladas -una en una pierna y otra en un glúteo- y continúa
en el Hospital Provincial del Centenario.

El total de detenidos, todos de la parcialidad canalla, ascendió a 121, quienes luego de ser
demorados en la comisaría 5» de Rosario y de cumplir con los trámites judiciales fueron liberados,
a excepción de Fabián Córdoba, de 36 años, acusado de herir a un oficial de la policía, que debió
ser atendido en el Centro de Emergencia Rosario.

La policía se incautó de tres armas de fuego: una de calibre 22, otra 38, un pistolón calibre 14 y
varias municiones. El comisario Eduardo Aucar, Jefe de Orden Público de la Unidad Regional N°2
de Rosario, reconoció que es fuerte la sospecha sobre la existencia de un arsenal mayor "que
seguramente fue arrojado por el camino".

El comisario aseguró que en el peaje de General Lagos "se había montado un operativo bastante
importante en prevención de un enfrentamiento entre las hinchadas de Boca y Central".
"Pero a esta gente, que en su mayoría son delincuentes, no les interesa la presencia policial, y así
como agreden en la cancha al personal uniformado que está de custodia, no tienen ningún reparo
en efectuar disparos de un colectivo a otro. Incluso hay un policía con un disparo en una pierna",
dijo Aucar.

¿Por qué falló la prevención? Según las explicaciones que entregó el comisario Aucar, los cuatro
ómnibus con hinchas de Boca provenientes de Santa Fe no tomaron la avenida Circunvalación y,
sin custodia, acortaron camino por la ruta conocida como AO12 hacia la Panamericana. Aucar
reconoció que la llegada de este grupo al peaje de General Lagos fue inesperada. Los encargados
de la seguridad repitieron que este hecho fue una consecuencia de una "fatal coincidencia".

Lo curioso es que después de una pelea entre hinchas de Central, antes del partido con Banfield,
gran parte de los violentos fueron demorados por efectivos de la policía de la provincia de Buenos
Aires. Allegados al titular del Coprosede, Mario Gallina, informaron que los detenidos en el sur del
Gran Buenos Aires integraron el mismo grupo que protagonizó la batalla campal en las cercanías
de Rosario. Al parecer, el retraso del regreso de estos simpatizantes fue la principal causa de la
"fatal coincidencia" en el peaje que pudo haber terminado en un episodio aún peor.

Otra arista de este incidente está emparentada con la lucha interna que desde hace tiempo se viene
dando entre los barrabravas de Central. Es que el poder que ostentó Andrés Braccamante, alias
Pillín, en los últimos años se vio jaqueado por el retorno de una facción enemiga, los llamados
"Chaperitos", conducidos por Miguel Bustos. Es tal el grado de las embestidas entre los dos sectores
que muchos hinchas comunes dejaron de ir a la popular local en el Gigante de Arroyito.

Los sucesos se vienen desarrollando con inusitada crueldad. Antes del encuentro contra Boca, en
la segunda fecha, fue herido con un puntazo de arma blanca un menor de trece años, y un individuo
de apellido Ferreyra, vinculado con Braccamonte, fue detenido por el hecho. Unos días después,
Braccamonte fue baleado en la puerta de su casa, donde recibió cuatro disparos. La investigación
judicial todavía no dio con el agresor. Durante el encuentro con argentinos, por la séptima fecha, la
barra brava saltó de la popular hacia la platea y agredió salvajemente a aquellos hinchas que
insultaban a la comisión directiva que preside Pablo Scarabino.

Los enfrentamientos en las rutas entre barras bravas representan un ejemplo de que la violencia en
el fútbol se ha trasladado peligrosamente hacia nuevos escenarios. Los viajes de estos grupos se
transformaron en un nuevo foco de salvajismo.
Nota de: José E. Bordón (consultada en el hipervínculo colocado sobre la misma)
----------
• Todo lo marcado en rojo se contó como “calificativos” de asignación directa -por parte del
autor- a alguno de los sujetos involucrados en la nota, así como las palabras mencionadas
en la APE, y fueron enlistados a continuación:
o SALVAJISMO (2)
o VIOLENTOS (2)
o BARBARIE
o BARRABRAVAS (3)
o FACCIÓN ENEMIGA
o EMBESTIDAS
o INUSITADA CRUELDAD
o CANALLAS (de ésta no estoy seguro por incertidumbre de si así le dicen a alguna de
las hinchadas participantes)
----------
• Todo lo marcado en amarillo se evaluó como recurso periodístico literario que se utiliza para
explicar el acontecimiento, pero denota ciertos juicios de valor hacia las acciones realizadas:
o “Las similitudes con el trágico choque entre hincha (…) son elocuentes”
o “Las manchas de sangre en ambos vehículos fueron un resumen de la barbarie”
o “integraron el mismo grupo que protagonizó la batalla campal”
o “Otra arista de este incidente está emparentada con la lucha interna que desde hace
tiempo se viene dando entre los barrabravas”
o “Es tal el grado de las embestidas entre los dos sectores que muchos hinchas
comunes dejaron de ir”
o “Los enfrentamientos en las rutas entre barras bravas representan un ejemplo de que
la violencia en el fútbol se ha trasladado peligrosamente hacia nuevos escenarios. Los
viajes de estos grupos se transformaron en un nuevo foco de salvajismo.” (Es
permisible copiar completo el último párrafo por la fuerza que tiene el mismo al centrar
toda la atención por ser las últimas palabras de la nota y el valor que de interpretación
que se le pueden dar a las mismas.
----------
• Todo lo marcado en verde se catalogó como argumentos dichos por terceros, pero citados
por el autor y tienen carga directa a la atribución de un recurso literario, la cita:
o "Fue una carnicería”, reconoció una fuente policial. (CONECTADO DIRÉCTAMENTE
A “resumen de la barbarie”, MENCIONADO ANTERIORMENTE)”
o “Pero a esta gente, que en su mayoría son delincuentes (…), así como agreden en la
cancha al personal uniformado que está de custodia, no tienen ningún reparo en
efectuar disparos de un colectivo a otro.” Comentó el comisario Eduardo Aucar, Jefe
de Orden Público de la Unidad Regional N°2 de Rosario.
o “fatal coincidencia”, comentaron los cuerpos de seguridad.

Ahora bien, en una suma de las inclinaciones textuales se puede observar que los términos como
salvajismo, barbarie, violentos, etcétera, ya mencionados, son encaminados a utilizar el recurso
periodístico de una manera metafórica, para situar al “otro” en un punto de carencia cultural.
Se observa en la inclinación de estas palabras que “definen” al “otro”, como un ser violento al atacar
sin reparos a “otros” con los que no comparte pasiones.
Se podría inferir que la terminología utilizada se metaforiza desde el rango de evolucionismo
biológico para acercar al lector a una percepción etnocentrista en el que el “otro” no está tan
desarrollado y es diferente, como el interlocutor de la noticia o el receptor de ésta: alguien que tiene
cultura suficiente para contener sus emociones y no provocar ningún altercado violento a sus
semejantes, por lo cual se sentiría postrado en un peldaño superior de desarrollo (visión
etnocentrista).

Emmanuel Castro
Pasante. Licenciatura en Periodismo
Estudiante. Licenciatura en Gestión del Negocio Gastronómico
Universidad de Guadalajara
Sánchez Castro Carlos Emmanuel – Pasaporte: G35511229