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ANTROPOLOGÍA GENERAL

Nubis Lahera Almeida

SERIE AUTOAPRENDIZAJE
ANTROPOLOGÍA GENERAL

© Nubis Lahera Almeida

Diseño de Portada
Rita Hernández

Diagramación
Diana Núñez

Corrección y Estilo
Luisa Hernández

Primera edición: 2013

ISBN:
978-9945-580-13-6

Impresión y Edición
Editora UAPA
Tels.: 724-0266 / 809-724-0269 Fax: 809-724-0329
Website: www.uapa.edu.do

Reservados todos los derechos.


Se prohíbe toda reproducción parcial o
total por cualquier medio electrónico o gráfico.

Impreso en la República Dominicana


ÍNDICE
PRESENTACIÓN
UNIDAD I
Naturaleza y alcance de la antropología
Orientaciones para el estudio de la unidad
Objetivos de la unidad I
Esquema de los contenidos I
Desarrollo del contenido
1.1 Concepto de antropología
1.2 El problema central de la Antropología y sus relaciones con otras ciencias.
1.3 Antropología biológica o física y sociocultural
1.4 Panorama histórico de la Antropología
Resumen de la unidad I
Actividades de la unidad I
Ejercicios de autoevaluación unidad I
Bibliografía recomendada de la unidad I

UNIDAD II
La Evolución humana y su comportamiento
Orientaciones para el estudio de la unidad
Objetivos de la unidad II
Esquema de los contenidos II
Desarrollo del contenido
2.1 Puesto del humano en la naturaleza
2.2 Problemas clave de la evolución
2.3 El ser humano y sus características
2.4 Los australopithecus constructores de utensilios. El Homo Erectus y el Homo
Sapiens.
2.5 La evolución en el comportamiento humano
2.6 Papel del trabajo en la transformación del hombre.
Resumen de la unidad II
Actividades de la unidad II
Ejercicios de autoevaluación unidad II
Bibliografía recomendada de la unidad II
UNIDAD III
Los problemas de la variación humana
Orientaciones para el estudio de la unidad
Objetivos de la unidad III
Esquema de los contenidos III
Desarrollo del contenido
3.1 La base de la herencia y la variación
3.2 Naturaleza de la variación humana
3.3 Naturaleza de la selección y adaptación
3.4 Independencia de las variaciones genéticas
3.5 La cultura y las variaciones genéticas
3.6 Significación de la variación para la cultura
3.7 La evolución controladora
RESUMEN DE LA UNIDAD III
ACTIVIDADES DE LA UNIDAD III
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN UNIDAD III
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA DE LA UNIDAD III
UNIDAD IV
El matrimonio
Orientaciones para el estudio de la unidad
Objetivos de la unidad IV
Esquema de los contenidos IV
Desarrollo del contenido
4.1 El Matrimonio, familia, sus funciones
4.2 El incesto
4.3 Exogamia
4.4 Otras clases de reglas matrimoniales, número de esposas, poligamia y
monogamia.
Resumen de la unidad IV
Actividades de la unidad IV
Ejercicios de autoevaluación unidad IV
Bibliografía recomendada de la unidad IV
UNIDAD V
Contexto cultura y comportamiento humano
Orientaciones para el estudio de la unidad
Objetivos de la unidad V
Esquema de los contenidos V
Desarrollo del contenido
5.1 Conformación de la cultura de la realidad
5.2 Conformación de la cultura de la percepción del conocimiento.
5.3 El quehacer en forma natural
5.4 Los elementos socioculturales: lenguaje y comunicación.
Resumen de la unidad V
Actividades de la unidad V
Ejercicios de autoevaluación unidad V
Bibliografía recomendad de unidad V
RESPUESTAS A LOS EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
PRESENTACIÓN

Este libro está estructurado por unidades didácticas. Los conceptos y temas
tratados se van relacionando entre sí formando un todo, que permite a los
estudiantes incorporar conceptos y conocimientos de las diferentes
temáticas. Se ha escrito con el objetivo de aumentar en los estudiantes la
motivación por el estudio de la Antropología General, donde pueden
encontrar las raíces de su propia cultura.

La Antropología General puede servir de guía para identificar los grandes


problemas que tiene la humanidad en el siglo XXI.

En cada unidad didáctica aparecen los temas, se precisan los objetivos y se


incluyen las actividades que corresponden. Esto ayuda a afianzar los
conocimientos y desarrollar las habilidades cognitivas.

Al final de cada unidad aparecen actividades de autocontrol, que guían al


estudiante para profundizar en los contenidos tratados y en las referencias
bibliográficas de cada tema.

Cada unidad concluye con un resumen de los aspectos más importante que
se desarrollan. De esta manera se garantiza que cuenten con elementos
para realizar la auto-preparación.

La concepción del libro fue realizada de acuerdo con los requerimientos de la


educación a distancia y como soporte bibliográfico para este tipo de
aprendizaje. Se consideró apropiado confeccionar una serie de actividades
que le permitan al estudiante autoevaluarse continuamente para darle un
carácter interactivo al proceso formativo. Al mismo tiempo da la posibilidad
de desarrollar habilidades de aprendizaje como aptitudes para identificar,
interpretar, aplicar conceptos que proporcionen una base sólida sobre el
origen y evolución del pensamiento, de las diversas formas que tiene la
cultura de manifestarse en la sociedad, comprender y flexibilizarse ante el
cambio que pueda producirse en cualquier lugar o momento determinado.

El tema central del libro que es la Antropología General, tratada desde sus
diferentes variantes. Está estructurado por unidades didácticas que son las
siguientes:

Unidad I: Naturaleza y alcance de la Antropología


Unidad II: La evolución humana y su comportamiento
Unidad III: Los problemas de la variación humana
Unidad IV: El matrimonio
Unidad V: Contexto cultural y comportamiento humano.

Cada una de estas unidades recoge las ideas fundamentales de los temas,
haciendo énfasis en lo esencial sin dejar de tratar aspectos que, aunque no
son esenciales, pueden llevar a una reflexión lógica y necesaria.
La Antropología General, como está enfocada en este libro, tiene tres
sentidos amplios para un estudiante de Ciencias Sociales:
a) Permite historiar los valores que se ponen de manifiesto en el actuar
cotidiano de los hombres.
b) Comprender como la Antropología General profundiza en el conocimiento
del hombre desde su diversidad, su naturaleza biológica y sus
comportamientos culturales en la sociedad.
c) Recoger la enseñanza de la condición humana.

Esta última razón obedece a la necesidad de profundizar en una cultura


humanista a partir del reconocimiento de que hoy la humanidad vive una
comunidad de destino, con problemas comunes de vida o muerte. En este
sentido la antropología puede ayudar grandemente a sensibilizar a los
hombres a comprometerlos con el medio ambiente en que se desarrollan y
con las relaciones sociales que se establecen al vivir en una colectividad que
cada vez es mayor.

La Antropología General, puede ser un importante instrumento para llegar a


conocer las diferentes sociedades, su cultura, y su evolución biológica a lo
largo de la historia con sus retos y logros fundamentales.
UNIDAD I

Naturaleza y Alcance de la Antropología


Orientaciones para el estudio de esta unidad

En esta unidad, se define el campo de estudio de la antropología, teniendo


como aspecto fundamental el estudio del origen de la especie humana desde
el punto de vista científico, así como el proceso de adaptación al medio, sus
transformaciones y desarrollos.
En esencia, en la antropología está la idea de que el hombre es plural y
siempre se relaciona socialmente, por lo que la antropología, es una ciencia
que permite conocer al hombre y sus características físicas y culturales en la
sociedad.
Se plantea la importancia de la relación de la antropología con otras ciencias,
que aportan importantes datos de las distintas sociedades que existen en el
planeta, y se hace un estudio en detalle de sus características.

Nota: Debe ampliar este tema consultando otras bibliografías que le


permitan tener una visión más amplia.
OBJETIVOS DE LA UNIDAD I

Describir la antropología y sus fines


Identificar el problema central de la antropología y sus relaciones con
otras ciencias.
Diferenciar la antropología biológica de la sociocultural
Destacar el panorama histórico de la antropología.

ESQUEMA DE CONTENIDO DE LA UNIDAD I

1.1 Concepto de antropología


1.2 El problema central de la Antropología y sus relaciones con otras
ciencias
1.3 Antropología biológica o física y sociocultural
1.4 Panorama histórico de la antropología
DESARROLLO DEL CONTENIDO

El ancestro más antiguo: “El Kenyanthropus Platyops”

1.1 Concepto de antropología


La antropología (del griego anthropos, “hombre”, “humano” y, logos,
“conocimiento”), es la ciencia que estudia al ser humano de forma holística,
combinando en una sola disciplina los enfoques de las ciencias naturales,
sociales y humanas.

La antropología es, sobre todo, una ciencia integradora que estudia al


hombre en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece, y, al mismo
tiempo lo estudia como producto de las mismas. Se la puede definir como la
ciencia que se ocupa de estudiar el origen y desarrollo de toda la gama de la
variabilidad humana y los modos de comportamiento sociales a través del
tiempo y el espacio, es decir, del proceso biosocial de la existencia de la raza
humana.
Es necesario precisar como evolución esta ciencia hasta convertirse en una
ciencia integradora, capaz de analizar al hombre en todas sus dimensiones,
desde su conformación biológica hasta sus variadas formas de vida y
comportamientos.

¿Cuándo surge la Antropología?


Antecedentes de la Antropología: los primeros en interesarse en culturas
ajenas, fueron los griegos, pero desde un punto de vista romántico y pre-
científico, con una visión de asombro ante lo nuevo y exótico. Sentando las
bases de las diferencias culturales.
Es necesario entender las realidades de cada una de las culturas, que
existen en el mundo, sin menospreciar a ninguna por falta de conocimiento
sobre ella. Es necesario tener claro que ninguna cultura es superior a otra.
Las diferencias culturales no pueden representar superioridad; debe
entenderse y profundizarse en el estudio científico de las causas por las que
son diferentes y entender sus diferentes formas de manifestarse, de acuerdo
con su entorno y el momento histórico en que viven.

La preocupación por aquello que genera las variaciones de sociedad en


sociedad, es el interés fundador de la antropología moderna. Para Krotz, el
asombro es el pilar del interés por lo «otro» (alter), y son las «alteridades»
las que marcan el contraste binario, aunque todos los pueblos comparten la
inquietud de que su cultura sea reconocida.

Los escritos de Cristóbal Colón (1451-1506) y otros conquistadores revelan


el choque cultural que sorprendió a la vieja Europa. Especial importancia
tienen los trabajos de los misioneros indianos de México, Perú, Colombia y
Argentina, en los primeros acercamientos a las culturas aborígenes, durante
la colonización de América.

Colón toma posesión del Nuevo Mundo


El descubrimiento de América constituye un gran hito para la antropología
moderna. Con los nuevos descubrimientos geográficos se desarrolló el
interés hacia las sociedades que encontraban los exploradores del Nuevo
Mundo. Europa se halló frente a pueblos exóticos que resultaban
extraordinarios, por sus culturas totalmente desconocidas para ellos.
Se produce así el choque entre culturas: la cultura taína que habita el área
del Caribe y que había alcanzado un cierto desarrollo en la cerámica y la
agricultura y las culturas europeas que habían llegado a América con fines
de conquista para obtener riquezas en estas nuevas tierras. Existen
diferentes criterios sobre como considerar el hecho de dos culturas diferentes
que se encuentran. Unos lo consideran un encuentro entre culturas; y en la
actualidad se acepta la idea de choque entre dos culturas.
La definición más apropiada es el choque entre culturas, teniendo en cuenta
las condiciones en que se produce, porque los conquistadores ocupan el
territorio de los aborígenes y los hacen trabajar para ellos; entonces no hubo
encuentro, pues no hubo ni ayuda ni cooperación ni intercambios culturales.

Sabías que………
El descubrimiento de América (Siglo XV), para los europeos acontecimiento
imprevisto, se inserta dentro del conjunto de cambios que se estaban
operando. A partir de este momento, sería nombrado Viejo Mundo (Europa).

Los descubrimientos y conquistas de aquellos tiempos no sólo conforman el


aspecto más espectacular de la época, sino que constituyen el nuevo
componente que le permitirá a la sociedad, la economía y la imaginación
europeas, trascender la Edad Media e iniciar, sobre nuevas y amplias bases,
el camino hacia la modernidad y la consolidación del capitalismo.

En esta etapa se dan los primeros pasos, para conocer al hombre que vivía
fuera de Europa, que era la cultura más conocida y para entrar en el mundo
desconocido de regiones donde habitan otros hombres con otra cultura, otros
hábitos y con costumbres diferentes a las occidentales. No son inferiores,
sólo distintos.
Es muy difícil hacer una periodización de la historia de la antropología.
Esta propuesta que aparece a continuación es del Antropólogo
norteamericano Rosaldo 1991. (Basil, 2005:17)

Etapas en la evolución de la Antropología

Antecedentes de la Antropología como ciencia: Desde el Siglo XV hasta


el Siglo XVIII. Se inicia en el período del Renacimiento hasta la Ilustración.
Se caracteriza por: descubrimiento del Nuevo Mundo, “mundo salvaje”. Es
sólo de descripción de hábitos y costumbres recogidas por los cronistas de
Indias.

Primera Etapa: Siglo XIX a principios del XX. Etnógrafo solitario. La


antropología es cómplice de la dominación colonial de su época. Se le asigna
el papel ideológico de perpetuar el control colonial de otros pueblos. Se
considera a estas culturas como “salvajes”, inferiores a la europea.

Segunda Etapa: Período clásico. de 1921 hasta 1971.Se desarrolla la


antropología como ciencia, porque ya logra acumular un gran cantidad de
datos del conocimiento teórico, lo que le permite que la comunidad científica
de las ciencias sociales la reconozca como ciencia. Tienen gran importancia
los trabajos etnográficos, que permiten conocer otras culturas.

Tercera etapa: Desde la década de los setenta del siglo XX hasta la época
actual, se caracteriza por la reconstrucción del análisis social. Tiene que
enfrentar la crisis, por la actitud de alianza con los colonizadores e impulsar
una ruptura, acorde con los nuevos tiempos caracterizados por
descolonización del Tercer Mundo, luchas sociales por los derechos de los
negros, las mujeres y los homosexuales y contra la guerra en Viet Nam.
Época poscolonial, que no significó el fin del imperialismo, pues continúa su
dominación sobre otros pueblos.

La Antropología como disciplina apareció por primera vez en la Histoire


Naturelle de Georges-Louis Leclerc, Comte de Buffon (1749) y combinó muy
pronto dos genealogías distintas; una de base naturalista, relacionada con el
problema de la diversidad física de la especie humana (anatomía
comparada), y como fruto de un proyecto comparativo de descripción de la
diversidad de los pueblos. Este último había sido abordado desde la edad de
piedra y la edad carbonífera, en relación con los problemas que planteaban
el trabajo misional, las necesidades de describir pueblos situados en los
márgenes de la Europa altomedieval, y más tarde el proyecto colonial.
Posteriormente, se le añadiría la historia cultural comparada de los pueblos
que daría lugar, en Europa, al folklore.

Durante el s. XIX, la llamada entonces Antropología general incluía un


amplísimo espectro de intereses desde la paleontología del cuaternario al
folklore europeo, pasando por el estudio comparado de los pueblos
aborígenes. Fue por ello una rama de la Historia Natural y del historicismo
cultural alemán que se propuso el estudio científico de la historia de la
diversidad humana. Tras la aparición de los modelos evolucionistas y el
desarrollo del método científico en las ciencias naturales, muchos autores
pensaron que los fenómenos históricos también seguirían pautas deducibles
por observación. El desarrollo inicial de la Antropología como disciplina más
o menos autónoma del conjunto de las Ciencias Naturales, coincide con el
auge del pensamiento ilustrado y posteriormente del positivista, que elevaba
la razón como una capacidad distintiva de los seres humanos. Su desarrollo
se vinculó muy pronto a los intereses del colonialismo europeo derivado de la
Revolución Industrial.
En esencia, en la antropología está la idea de que el hombre es plural y
siempre se relaciona socialmente, por lo que sigue siendo un instrumento…
“que tiene la urgente tarea de explicar al hombre en su multiplicidad
fenoménica” (Lloveras, 1975, pp.373-387).

Por esto estará siempre presente en toda la investigación antropológica el


estudio de cómo interpretar las diferentes manifestaciones sociales,
culturales, económicas y políticas de distintas sociedades…”en el estudio de
los métodos de construcción del sentido en las distintas sociedades, que
dependen, a la vez, de iniciativas individuales y de formas más sociales y
colectivas” (Augé, 1996, pp109).

Para poder llegar a conocer al hombre en todas sus dimensiones, es


necesario profundizar en su evolución biológica, y entender sus
características, y posibilidades de enfrentarse al medio en que se encuentre,
por esto la antropología estudia cada una de las huellas que el largo proceso
evolutivo del hombre fue dejando en su paso por la tierra. Se plantea
entonces una interrogante ¿puede el hombre moderno llegar a conocer todos
los misterios de los humanos y los cambios que se produjeron en su
evolución? Está claro que no es fácil y que depende mucho de los métodos
que utilice la antropología para sus investigaciones.

Los antropólogos no deben anclarse en su propia cultura, en los prejuicios de


una supuesta superioridad étnica o intelectual, sino que sientan la necesidad
de ir más allá, de trascender las creencias y valores propios, para poder
describir objetivamente una realidad, “otra”, que puede ser opuesta a la suya.
La vieja antropología se dedicaba al estudio y análisis de los pueblos
primitivos del pasado, preguntándose quienes son, donde están y cuántos
quedan y hacían la terrible pregunta ¿para qué sirve un indígena?
Como puede verse la antropología tiene un largo camino que recorrer, y
debe existir clara conciencia de que todas las personas que forman esta
humanidad, tienen pleno derecho a ser reconocidas y respetadas desde sus
propias diversidades y diferentes tipos de sociedades.

1.2 El problema central de la Antropología y sus relaciones con otras


ciencias.
La Antropología se enfrenta al gran problema de reconocer “al hombre” en
su propia cultura, su diversidad y el carácter normal y legítimo de otras
formas diferentes de ser actuar y pensar. Reconocer la existencia de
diferentes culturas que pueden ser semejantes o diferentes. Este es el
aspecto fundamental de la Antropología contemporánea.

Para llegar a conocer realmente al hombre, la antropología ha propuesto un


saber abierto de carácter ubicuo con respecto al resto de las disciplinas
sociales, y ambiguo por no estar exento de confusiones y de una
identificación perturbadora y polifacética. Lo expresado se debe a la amplitud
y complejidad del objeto de estudio. Cubre todas las épocas, todos los
espacios (incluyendo sociedades complejas), todos los problemas (políticos,
económicos, parentesco), la dimensión biológica (proceso de hominización) y
la cultura (simbólica). Al mismo tiempo que siempre aparecerá el problema
de los valores como algo oculto, sin llegar esquemáticamente a reducir la
antropología, por ejemplo, a una ideología del colonialismo.

Las investigaciones antropológicas deben tener en cuenta todos y cada uno


de los factores mencionados. Se puede preguntar cómo lograrlo. Dar una
respuesta absoluta es difícil, porque, además, adolecería de carácter
científico; por tanto, es necesario un análisis profundo del problema y de sus
posibles soluciones para llegar a conclusiones definitivas.
Principios epistemológicos de la Antropología clásica, referidos a los
métodos de cómo conocer a otras sociedades:

A) Principio situacional, una situación de negatividad, ya que es


imprescindible una ruptura con la cultura propia para convivir con la
primitiva o distante, y poder ponerse en lugar del otro.
B) Principio de incertidumbre, ya que el encuentro con lo nuevo, lo diferente,
en un espacio desconocido, impone superar barreras físicas, sociales y
culturales.
C) Principio relativista, como criterio de explicación antropológica que
reconoce la legitimidad de la diferencia y de su persistencia.
D) Principio funcionalista, que obliga a correlacionar todos los elementos de
la actividad humana dentro del conjunto social y cultural que lo hace
posible.
E) Principio de la traducción, en cuanto ejercicio de representación de la
cultura estudiada en los términos de la propia.
F) Principio interpretativo, referido a la atribución de significados.

Estos principios se corresponden con la capacidad o cualidades básicas de


la imaginación antropológica: negación, sorpresa, variedad, integración,
representación narrativa y poética. Del desarrollo de estas cualidades ha
dependido la variedad de escuelas, tradiciones y programas antropológicos y
ha permitido que la antropología se ubique en el tiempo y el espacio.

Se puede, entonces, llegar a algunas reflexiones importantes sobre el centro


de este análisis. La antropología como saber es el producto que los hombres
se plantean acerca de si mismos como seres vivos o especie biológica, tanto
en lo que respecta a sus orígenes, diferencias exteriores, persistencias y
cambios somáticos de los hombres, que se suponen o saben son sus
ancestros, acerca de los otros hombres con los que entran en contacto por
los desplazamientos de pueblos, viajes, invasiones o conquistas. Por todo
esto se insiste en que la antropología constituye una “necesidad” de
autointerpretación del ser humano a través del análisis de cuestiones
desconocidas, incontrolables e incoherentes de la existencia humana, pues a
la vez que conocemos más al otro nos estamos reconociendo más a
nosotros mismos.

En la antropología el problema del sujeto y objeto de la investigación se


vuelve verdaderamente insoluble. Es fundamental conocer la naturaleza
humana del hombre en toda su dimensión. A lo largo de la historia de la
antropología se han utilizado diferentes métodos para tratar de entender las
culturas de otros pueblos. Durante mucho tiempo se utilizó el método
comparativo entre culturas, que fue duramente criticado por el antropólogo
norteamericano Franz Boas (1858-1942). Boas publicó su ataque al método
comparativo en 1896. Estas son algunas de las limitaciones según Boas:

Primero: Es imposible explicar todos los tipos de cultura afirmando que son
similares debido a la similitud de la mente humana.
Segundo: El descubrimiento de rasgos similares en sociedades diferentes
no es tan importante como la escuela comparativa consideraría.
Tercero: Los rasgos similares se pueden haber desarrollado por muchas
razones en culturas diferentes
Cuarto. La visión de que las diferencias culturales son insignificantes no
tiene base. Son las diferencias culturales las que tiene mayor importancia
etnográfica.

Como se puede observar la crítica que hace Boas al método comparativo


tiene una base lógica, tomando en cuenta que uno de los aspectos más
importantes al analizar las diferentes culturas es tener en cuentas sus
diferencias, pues cada cultura tiene sus rasgos propios. Estos criterios tienen
plena vigencia en la actualidad. Por ejemplo en América Latina, existen
rasgos culturales comunes a todos los pueblos del área, pero cada país,
tiene sus propios rasgos culturales que lo identifican y caracterizan.

Boas intentó sustituir el método comparativo con un método que acentuara


los siguientes puntos:

Primero: Las costumbres deben estudiarse con detalle y como parte del total
cultural.
Segundo: La distribución de una costumbre dentro de culturas vecinas
también debería analizarse.

Según Boas, este método permitiría al estudiante, manifestar los factores


ambientales que influyen en una cultura, aclarar los aspectos psicológicos
que forman la cultura y la historia del desarrollo local de una costumbre.

Esto es una llamada al método inductivo en la antropología, que proporciona


la posibilidad de estudiar a las sociedades de forma individual. Su
importancia es precisamente esta visión: que la antropología debería
convertirse en una ciencia que utilizara el método científico de inducción.

Aplicando este método a la antropología moderna, se hace necesario


analizar las causas externas, como las condiciones en que vive la gente, y
los factores internos que influyen en las mentes de las personas. Para poder
profundizar en estas influencias, es necesario que la Antropología se apoye
en otras ciencias como la Historia, para analizar en tiempo y espacio los
hechos que han afectado a una determinada comunidad, la Geografía para
analizar la posible influencia del entorno geográfico en las vidas de las
personas, la Sociología para analizar los efectos de la densidad poblacional,
la Sicología para conocer las formas de manifestarse las personas y la
Biología que estudia los fenómenos físicos-biológicos que se desarrollaron
durante la evolución en esa región.

Por eso, la Antropología se ha acercado mucho más a la historia, a la


sociología y las humanidades, porque su contribución más importante radica
en la recuperación del punto de vista de los actores en todos los campos
concretos, cuestión vital para humanizar cualquier proyecto de desarrollo
social.

Sabías que……..
El problema clave de la Antropología: Conocer al hombre como actor de su
sociedad, de su cultura y al mismo tiempo como producto social, es un
proceso de conocer para reconocerse mejor así mismo.
La Antropología plantea un saber abierto, debe contar con el apoyo de otras
ciencias, que le aporten importantes datos sobre la diversidad, humana y
social del hombre a lo largo de la historia de la humanidad. Tiene como
ciencias auxiliares: la Arqueología, la Biología, la Lingüística, la Sociología, la
Geografía y otras que le permiten conocer las diferentes sociedades y sus
peculiaridades, al mismo tiempo que llega a identificarse con las culturas que
habitaron el planeta desde sus inicios hasta hoy.

¿Por qué es necesario contar con el apoyo de otras ciencias?

La Arqueología: estudia a la humanidad pretérita. Permite conocer la vida


en el pasado de pueblos extintos. Los arqueólogos dependen de los restos
materiales de pueblos antiguos para inferir sus estilos de vida, lo que se
realiza mediante el análisis estratigráfico de los objetos obtenidos en las
excavaciones.

La Lingüística: estudia los lenguajes humanos. Dado que el lenguaje es una


amplia parte constitutiva de la cultura, los antropólogos la consideran como
una disciplina separada.

Los lingüistas se interesan en el desarrollo de los lenguajes. Así mismo, se


ocupan en las diferencias de los lenguajes vivos, cómo se vinculan o difieren,
y en ciertos procesos que nos explican las migraciones y la difusión de la
información. También se preguntan sobre la forma en que el lenguaje se
opone o refleja otros aspectos de la cultura.

La Genética: Se la define como la aplicación de técnicas moleculares para


entender la evolución homínida, en particular la humana, relacionándolas con
otras criaturas no humanas.

La Sociología: Estudia el desarrollo, la estructura de las funciones de la


sociedad. Estas, entre otras, son ciencias básicas que aportan, gran cantidad
de conocimientos a las investigaciones antropológicas.

1.3 Antropología biológica o física y sociocultural


La Antropología física se ocupa principalmente de la evolución del hombre, la
biología humana y el estudio de otros primates, aplicando métodos de trabajo
utilizados en las Ciencias Naturales. Tiene como objetivo reconstruir la línea
evolutiva del hombre, a través del análisis de restos de fósiles y utensilios,
que sirven para saber las características de los antepasados del hombre y su
nivel de desarrollo.
La Antropología física, también se ocupa del estudio de los pueblos
contemporáneos y de sus diferentes rasgos biológicos. Gran parte de los
estudios y discusiones de antaño se centraron en la identificación, número
y características de las razas principales. A medida que se fueron
desarrollando técnicas más perfectas para medir el color de la piel y los
ojos, la textura del cabello, el tipo sanguíneo, la capacidad craneana y
demás variables, la clasificación de las razas se hizo más compleja. Los
teóricos modernos mantienen que cualquier idea sobre las denominadas
‘razas puras’ o arquetipos ancestrales, es engañosa y errónea. Todos los
seres humanos actuales son Homo sapiens sapiens y descienden de los
mismos orígenes universales y complejos. Los rasgos genéticos siempre
han variado con la geografía según la respuesta biológica de su adaptación
al entorno, pero en cada región la herencia genética produce una gama de
variedades, tipos y combinaciones intermedias. Por tanto, la asimilación de
las personas a categorías según posibles razas, es más un planteamiento
social y político que biológico. Los calificativos ‘asiático’, ‘negro’, ‘hispano’ o
‘blanco’ obedecen a definiciones sociales que conllevan una gran mezcla
de características genéticas y culturales.

Después que los antropólogos biológicos centraran su atención en los


complejos patrones de la genética humana, estudiaron la interacción de las
adaptaciones genéticas y las adaptaciones (no genéticas) fisiológicas y
culturales, en relación con la enfermedad, la desnutrición y la presión del
entorno, así como las grandes altitudes y los climas calurosos. Los médicos
y antropólogos especialistas en nutrición, combinan los enfoques biológicos
y genéticos con datos culturales y sociales, ya sea para estudiar
enfermedades como la hipertensión y la diabetes o para investigar el
crecimiento y el desarrollo, en diferentes condiciones de alimentación y
salud.
El médico estadounidense, galardonado con el Premio Nobel, Daniel
Carleton Gajdusek, adquirió especial renombre por su descubrimiento de
que el kuru (‘temblores’), enfermedad debilitante que sólo existe entre
pueblos aislados de las montañas de Nueva Guinea, estaba causada por
un agente infeccioso lento denominado prión (que consiguió aislar e
identificar) transmitido a través de la antropofagia. Algunos antropólogos
biológicos han detectado los esquemas genéticos de otras enfermedades,
como la anemia de células falciformes, talasemia y diabetes.

La antropología biológica tiene un gran importancia por los estudios


realizados por los antropólogos biomédicos que han usado los estudios
inmunológicos para examinar el curso de las epidemias; además han
examinado las adaptaciones fisiológicas humanas a una gran variedad de
demandas o esfuerzos relacionados, por ejemplo, con la altitud, las bajas
temperaturas, privación alimentaría y las infecciones. Este tipo de análisis
desempeñó un papel importante en el descubrimiento de una vacuna de la
hepatitis (Blumberg, 1982)

Antropología Sociocultural
La Antropología Social o cultural es la rama de la antropología que se ocupa
de la descripción y análisis de las culturas, contra la concepción dominante
en Occidente hasta el siglo XIX, que distinguía a las civilizaciones
dominantes de los pueblos periféricos, a los que consideraba "que vivían en
estado de naturaleza".

La Antropología Cultural sostiene que buena parte de las experiencias y


conceptos considerados naturales, son en realidad construcciones culturales
que comprenden las reglas según las cuales se clasifica la experiencia, se
reproduce esta clasificación en sistemas simbólicos y se conserva y difunde.
Uno de los temas principales de la Antropología Cultural, por lo tanto es, la
relación entre los rasgos universales de la naturaleza humana y la forma en
que se plasma en culturas distintas.

Aunque hoy se considera una subdisciplina de la Antropología Cultural,


históricamente procede de la etnología, que se ocupa de recoger material
que permite describir e interpretar las distintas culturas.

La Etnología que se originó en el siglo XIX, contribuye a enriquecer los


estudios de la Antropología Cultural, a través de los aportes que hicieron los
historiadores, en función de darle una interpretación sistemática de los
mitos, tradiciones y costumbres de los pueblos.

Los teóricos de esta primera generación, entre ellos, James Frazer y Edward
Burnett Tylor, se ocuparon del problema de la difusión de los elementos
culturales, de los métodos de transmisión del contenido cultural y de la
elaboración de soluciones alternativas a problemas tecnológicos comunes.

Gran parte de la investigación antropológica se basa en trabajos de campo


llevados a cabo en diferentes culturas. Entre 1900 y 1950, aproximadamente,
estos estudios estaban orientados a registrar cada uno de los diferentes
estilos de vida, antes de que determinadas culturas no occidentales
experimentaran la influencia de los procesos de modernización y
occidentalización. Durante la segunda mitad del siglo XX, la Etnología (que
hoy se suele conocer como Antropología cultural) comenzó a relacionar su
campo de estudio con el de la Antropología social, desarrollada por los
científicos británicos y franceses. En un breve periodo se debatió
intensamente si la Antropología debía ocuparse del estudio de los sistemas
sociales o del análisis comparativo de las culturas. Sin embargo, pronto se
llegó a la conclusión de que la investigación de las formas de vida y de las
culturas casi siempre están relacionadas, de ahí procede el nombre actual de
Antropología Sociocultural.

Los Antropólogos del siglo XIX como Spencer, Morgan, Taylor, Lubbock, por
mencionar sólo unos cuantos, tenían la idea de la homogeneidad social y
cultural: “toda cultura es homogénea, cualquier miembro de la comunidad
puede dar cuenta de la totalidad de la cultura en función de su
homogeneidad” (Taylor, 1871.) A los cambios históricos en la vida cultural de
la humanidad siguen leyes determinadas que son aplicables a todos los
lugares, y que causa que el desarrollo cultural sea, en sus líneas principales
el mismo entre toda las razas y toda la gente. (Bohannan, 2005:5). Existe
una idea central que desde el siglo XIX, se venía planteando, que todas las
culturas son iguales, solo cambian sus formas de manifestarse lo que se
debe a la influencia en la cultura de factores medioambientales, además de
las características individuales de las personas.

Otro aporte importante a la Antropología Sociocultural es el de Mauss (1925),


con su propuesta de reconstruir la naturaleza social de los hechos en
relación con el conjunto de la sociedad de la que forman parte, comprendidos
a partir de sus usos sociales como fenómenos también mentales. Esta
innovación revolucionó, teóricamente hablando, la Antropología, ya que
apuntó hacia los sistemas más profundos. (Glazer, 2005:275)

Los antropólogos norteamericanos siguen un método diferente, a los


europeos, pues mientras en Europa, siguen la línea de los estudios sociales,
los científicos norteamericanos están interesados en los fenómenos
dinámicos del cambio cultural, e intentan aclarar la historia cultural por medio
de la aplicación de los resultados de estudios, que relegan la solución de la
última cuestión de la importancia relativa del paralelismo del desarrollo
cultural en áreas distintas, y están contra la difusión mundial y la estabilidad
de los rasgos culturales durante largos períodos.

La antropología norteamericana se interesa por conocer las características


de las diferentes culturas, trasladándose a zonas muy lejanas para conocer
cómo se manifiestan las culturas de esas regiones.

La Antropología Cultural incluye también el estudio de la religión como un


elemento común a todas las culturas. Es más apropiado llamarlo
"fenonemenología de la religión" y podría incluir apartados como: fenómeno
religioso, religiosidad popular, ceremoniales, ritos, etc. La fenomenología de
la religión no se parcializa en defensa de ninguna religión y explica el hecho
religioso desde diversas disciplinas: Economía, Sociología, Psicología,
Literatura, Lingüística.

Desde la década de los setenta del Siglo XX, existe una tendencia muy
generalizada de la Antropología Sociocultural, es decir, tiene en cuenta la
dimensión cultural de la vida social, como aspecto vital para el desarrollo
social y humano.

La cultura es constitutiva de todas las prácticas y es social porque es el


resultado y la premisa de las interacciones y de los mutuos lazos de
interdependencia en los que participamos. (Geertz, 2005.79).

Resumiendo, la Antropología Sociocultural se diferencia de la biológica en


los siguientes aspectos, no es ni el Hombre ni la Cultura, sino una
determinada perspectiva del Hombre y de la Cultura la que hace que los
antropólogos culturales resulten capaces de organizar categorialmente
los hechos, aunque según líneas diferentes a la categorización de la
Antropología médica o la Antropología biológica.

La Antropología Sociocultural estudia al hombre en la sociedad, de forma


colectiva y en su cultura, no sólo como una manifestación independiente,
sino como un conjunto integrado en el que la cultura influye en la
sociedad y sus miembros, a la vez que los integrantes de la sociedad son
capaces de actuar sobre ella y transformarla con su actividad creadora.

Precisamente por ello el análisis diferencial no solamente es


indispensable, sino esclarecedor. En la Antropología biológica, son las
clases de individuos humanos (principalmente razas), en cuanto están
inmersos en una taxonomía biológica del hombre, lo que interesa para su
estudio.

En cambio la Antropología Cultural no tomaría como término a los


individuos, sino a grupos de individuos (grupos, comunidades, tribus),
en tanto estos grupos constituyen unidades o círculos culturales
relativamente especificados, en rigor, «individualizados» en un rango
lógico característico.

Es evidente que un campo constituido por múltiples círculos culturales,


relativos y suficientemente autónomos, en cuanto a la organización de la
vida en un determinado medio geográfico, ha de ser un campo
relativamente aislado (aislamiento que tiene un sentido gnoseológico
correlativo al que tiene la individualidad con «solución de continuidad
mutua» de los organismos en la Antropología biológica).
Pues solamente de este modo será posible analizar los procesos de su
perpetuación, solamente así podrán establecerse relaciones sociales
entre los diferentes círculos culturales, constituyéndose clases, no ya de
individuos biológicos, sino de sociedades o de culturas.

Esta es la perspectiva que se aplica al estado actual de la humanidad,


en cuanto a su desarrollo cultural; es casi puramente abstracta. En algún
sentido lo ha sido siempre, porque nunca ha habido sociedades
humanas, a partir de un cierto nivel de su desarrollo, totalmente aisladas
del resto.

Es de suma importancia para la Antropología Cultural, analizar las


características particulares de cada una de las sociedades para poder
entender sus manifestaciones culturales, por lo menos, las autónomas
(entre las cuales se incluyen, desde luego, las formas de explotación de
los recursos del medio y de su transformación endógena), así como
tradiciones gustos y hábitos de vida.

La situación distribuida de la humanidad sería, pues, la situación de


elección para la Antropología cultural, en cuanto ciencia, situación que no
excluye, sino que incluye, la posibilidad de transformaciones endógenas,
por tanto, de paralelismos, entre las sociedades.
Es fundamental tener en cuenta todas las culturas presentes en todas las
sociedades del mundo en condiciones de igualdad de derechos para
poder expresarse libremente.

1.4 Panorama histórico de la Antropología


Desde tiempos remotos, viajeros, historiadores y eruditos han estudiado y
escrito sobre culturas de pueblos lejanos. El historiador griego Herodoto
describió las culturas de varios pueblos del espacio geográfico conocido en
su tiempo; interrogó a los informantes clave, observó y analizó sus formas
de vida igual que los antropólogos modernos, e informó sobre las
diferencias existentes entre ellas, en aspectos tan importantes como la
organización familiar y las prácticas religiosas.

Mucho más tarde, el historiador romano Tácito, en su libro Germania (hacia


el 98 d.C.), reseñó el carácter, las costumbres y la distribución geográfica
de los pueblos germánicos.

En el siglo XIII, el aventurero italiano Marco Polo viajó a través de China y


otras zonas de Asia. Sus escritos contienen una información muy amplia
sobre los pueblos y costumbres del Lejano Oriente. Durante el siglo XV se
exploraron nuevos campos de conocimiento debido al descubrimiento por
los exploradores europeos, de los diferentes pueblos y culturas del Nuevo
Mundo, África, el sur de Asia y los Mares del Sur, que dio como resultado la
introducción de ideas revolucionarias acerca de la historia cultural y
biológica de la humanidad.

A lo largo del siglo XVIII, los estudiosos de la Ilustración francesa, como


Anne Robert, Jacques Turgot y Jean Antoine Condorcet, comenzaron a
elaborar teorías sobre la evolución y el desarrollo de la civilización humana
desde sus albores. Estos planteamientos antropológicos y filosóficos
chocaban con el relato bíblico de la creación y con los dogmas teológicos
que afirmaban que determinadas culturas y pueblos no occidentales habían
caído en desgracia divina y, por ello, habían degenerado hacia una
situación denominada peyorativamente ‘primitiva’.
El hallazgo de un fósil en Neandertal (Alemania) en 1856 y los restos del
hombre de Java (Homo erectus) en la década de 1890, proporcionaron
pruebas irrefutables del larguísimo proceso de evolución del hombre.

En la abadía Boucher de Perthes, en las proximidades de París, se


descubrieron también diversos utensilios de piedra que corroboraron que el
proceso evolutivo de la prehistoria humana, tal vez se remonte a cientos de
miles de años. Desde un principio, la arqueología se convirtió en una
compañera inseparable de la emergente disciplina antropológica. La
Antropología surgió como campo diferenciado de estudio a mediados del
siglo pasado.

En Estados Unidos, el fundador de la disciplina fue Lewis Henry Morgan,


quien investigó en profundidad la organización social de la confederación
iroquesa. Morgan elaboró en su estudio La Sociedad Primitiva (1877) una
teoría general de la evolución cultural como progresión gradual desde el
estado salvaje hasta la barbarie (caracterizada por la simple domesticación
de animales y plantas) y la civilización (iniciada con la invención del
abecedario).

En Europa, su fundador fue el erudito británico Edward Burnett Tylor, quien


construyó una teoría sobre la evolución del hombre que prestaba especial
atención a los orígenes de la religión. Tylor, Morgan y sus contemporáneos
resaltaron la racionalidad de las culturas humanas y argumentaron que en
todas las civilizaciones, la cultura humana evoluciona hacia formas más
complejas y desarrolladas.

A mediados del siglo XIX se crearon, además, importantes fundaciones de


arqueología científica, sobre todo a cargo de arqueólogos daneses del
Museo Nacional de antigüedades, septentrionales en Copenhague. A
comienzos del Siglo XX, los trabajos de Bronislaw Malinowski (1884-1942)
supusieron una modificación radical en las estrategias de investigación de
la antropología.

Aún sin apartarse de una teoría científica positivista, Malinowski abordó el


estudio directo de los pueblos investigados mediante el trabajo de campo,
sosteniendo que los materiales recopilados por misioneros o legos
introducían graves desviaciones y sesgos para el estudio, al interpretar de
manera incorrecta el sentido de muchas de las prácticas. La metodología
desarrollada por Malinowski en sus investigaciones sobre los nativos de las
Islas de Trobriand (Nueva Guinea) implicaba el traslado del investigador al
hábitat de la cultura investigada y la inmersión en sus propios hábitos
comunitarios, en la llamada observación participante.

El método de observación participante, permite conocer la lengua y


costumbres de las comunidades y comprender la totalidad de su cultura.
Este método fue vehementemente defendida por su autor y por Franz
Boas (1858-1942) y rápidamente se convirtió en el método estándar de la
disciplina. Uno de los resultados más importantes obtenidos mediante el
método de la observación participante, fue la constatación de que hábitos o
tradiciones de apariencia similar, podían cumplir funciones radicalmente
diferentes en culturas distintas, obligando a estudiar detalladamente el
contexto y a prescindir de clasificaciones universales. (Basail, 2005:22). En
realidad la Antropología se reafirma como ciencia a finales del siglo XIX e
inicios del XX, que es cuando logra una ruptura con el pensamiento
precientífico, a partir de la acumulación de un corpus de datos teóricos que
obtienen reconocimiento de la comunidad científica dentro de las ciencias
sociales.
Se puede afirmar que el surgimiento de la antropología como ciencia tiene
sus antecedentes en todo el período anterior y fundamentalmente en la
Ilustración, de donde tomó su concepción evolucionista de las diferencias y
semejanzas socioculturales a partir de leyes sobre el curso de la vida
humana. De ahí que, Evans-Pritchard (1940,1937) afirma que la Ilustración
marcó el inició de la antropología científica.

En el siglo XXI, la Antropología como ciencia tiene plena vigencia; aún


tiene mucho que decir a la sociedad contemporánea, una ciencia que
puede reconstruir nuevas búsquedas que amplíen y profundicen la
producción científica en temas y campos poco explorados, sin permanecer
ajena a los nuevos cambios sociales, a la gran diversidad de culturas que
se manifiestan en el mundo y los grandes conflictos que tiene que enfrentar
la sociedad actual.

La Antropología moderna se está convirtiendo poco a poco en una ciencia


aplicada, ya que los investigadores se están concentrando en aspectos
sociales como la sanidad, la educación, protección del entorno y el
desarrollo urbano.

Los antropólogos en los momentos actuales son contratados por


organismos públicos, empresas de investigación, grupos independientes de
presión, organizaciones indigenistas y agencias sanitarias para realizar
trabajos de campo en entornos culturales, ya sean proyectos educativos,
sanitarios o programas de desarrollo agrícola a gran escala en regiones
rurales.
RESUMEN DE LA UNIDAD I

Naturaleza y alcance de la Antropología

La Antropología, es la ciencia que se ocupa de estudiar el origen y desarrollo


de toda la gama de la variabilidad humana y los modos de comportamiento
sociales a través del tiempo.

La Antropología ha tenido que recorrer un largo camino antes de llegar a


constituirse como una ciencia reconocida por la comunidad científica de las
ciencias sociales.

La Antropología física se ocupa principalmente de la evolución del hombre,


la biología humana y el estudio de otros primates. La Antropología
Sociocultural estudia al hombre en la sociedad, de forma colectiva y en
su cultura, no sólo como una manifestación independiente, sino como un
conjunto integrado.

Los problemas centrales de la Antropología abarcan al ser humano, y su


comportamiento en la sociedad.

La Antropología se inicia desde el siglo XV, con un carácter exploratorio. En


el siglo XIX se reafirma como ciencia, porque logra obtener una amplia
información de las diferentes culturas con los trabajos de campo.
ACTIVIDADES DE LA UNIDAD I

1. La Antropología tiene ante sí un gran reto: conocer al hombre en su


diversidad y en las variedades de culturas. Haga un informe en equipo,
plantee el problema fundamental de la Antropología, y cómo enfrentarlo.
2. La Antropología biológica o física y la sociocultural, tienen diferentes
campos de estudio. Haga un breve resumen señalando sus principales
diferencias.
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN UNIDAD I

I. Comprueba los aspectos fundamentales tratados en esta unidad,


respondiendo con verdadero o falso.

1. La Antropología se ocupa del estudio de la evolución biológica del


hombre, su adaptación al medio y sus diferentes culturas._____
2. La Antropología física tiene como objetivo reconstruir la línea evolutiva
del hombre, a través del análisis de restos de fósiles y utensilios. _____
3. Para realizar los estudios científicos antropológicos no se necesita de
ninguna otra ciencia. _____
4. La Etnografía como ciencia auxiliar de la Antropología brinda importantes
datos sobre las diferentes culturas, sus costumbres y modos de vida.
_____
5. En el siglo XXI, la Antropología ha perdido sentido en sus
investigaciones, por los profundos cambios sociales ocurridos. _____

6. El gran problema de la Antropología es conocer al hombre en todas sus


dimensiones, desde sus orígenes hasta la contemporaneidad. _____

Orientaciones para la próxima unidad


En la próxima unidad encontrarás la
evolución humana, y el papel del hombre en
la naturaleza.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA DE LA UNIDAD I

1. Aguirre, Ángel: Cultura e identidad cultural, Introducción a la antropología,


Editorial Bardenas, Barcelona, 1997
2. Asimov, Isaac, Nueva guía de la ciencia, Editorial Plaza y Janes,
Barcelona, 1985.
3. Augé,Marc: “Cambio de Mundo , cambio de objeto”,En el sentido de lo
otros, Editorial Piadós, Barcelona, España, 1996.
4. Basail, Alain: Antropología Social. Selección de Lecturas .Editorial Félix
Varela, la Habana, 2005
5. Boas Franz: Cuestiones fundamentales de antropología cultural Editorial
Solar/.Buenos Aires. (1964)
6. Bohannan, Paul y Glazer, Mark: Antropología Lecturas, Segunda edición,
Editorial Félix Varela, La Habana, 2005.
7. Bonet, P: De la etnología a la Antropología, Editorial Siglo XXI, México,
1978.
8. Colectivo de autores: Antropología Social, Editorial Félix Varela, La
Habana, 2005.
9. DURKHEIM, Émile: Las reglas del método sociológico. Colofón.
México.1964.
10. Enciclopedia Autodidáctica Interactiva. Tomo 8. Editorial Océano.
Barcelona (España), 1997
11. Levi-Strauss, C: Antropología estructural, Editorial Ciencias Sociales, La
Habana 1970.
12. Lloverás, José Ramón: La Antropología como ciencia, Editorial
Anagrama, España, 1975.