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La filosofía de la filosofía

Las narrativas estándar acerca del desarrollo de la filosolÍ,t I TIMOTHY WILLIAMSON


durante elúltimo siglo se vuelven cada vez más inadecuitrl¡ts,
sin embargo sigue siendo poco claro qué debe reemplaz.trl,ts,
La filosofta de la filosffi ofrece una concepción original y Pr()v( )- ¡
cativa sobre la naturaleza y la metodología de la filosol'Í,t,
El distinguido filósofo contemporáneo Timothy Willialttsolt
rechaza la ideología de la corriente más distintiva de la filoso- T
fía analítica en el siglo veinte: el "giro lingüístico". Willi¿'t¡ttsolt
explica cómo los métodos que usan los filósofos son al¡¡o t¡ttt' t
evoluciona a partir de formas de pensamiento que tto sotl
distintivamente filosóficas. De esta forma se opone a l¿t itlt',t,
compartida por muchos pensadores, de que la filosofÍ.t st',t t-
F
metodológica o epistemológicamente excepcional.
i
Timothy Williamson es el Profesor Wykeham de Lógica t'tl l,t
Universidad de Oxford, además es miembro de la British At'¿l-
demy y miembro honorario externo de la American Acaclt'ltty 3
of Arts and Sciences. Williamson es autor de los libros ldcttlilll
and Discrimination (1990, edición actualizada 2013), VAgtrt'tttss
(1996), Knowledge and its Limits (2000), The Philosophy of Pltilosrt-
phy (2007), del cual el presente volumen es su traducci(rrt nl C

i
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españof Modal Logic as Metaphysics (2013) y Tetralogue (2(115\,
así como de numerosos artículos sobre lógica, epistemoltlgfit,
metafísica y filosofía del lenguaje. =
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r s B N 978-6 07 -02-7 834-1


Instituto de lnvestigaciones Filosóficas
ilililililtIilililillIlllllll Universidad Nacional Autónoma de México
grr Z3OOZO tt 278341 tt
www.fi losoficas. u nam. mx

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LA FILOSOFíA DE LA FILOSOFíA

Cátedra José Gaos


!NSTITUTO DE INVESTIGAC¡ONES FILOSOFICAS
Cátedra José Gaos LA FILOSOFíA DE LA FILOSOFíA

2013 Agustín Rayo (Instituto Tecnológico tlt' I\'1.tss,t. lrrrst'lts)


Timothy W¡lliamson
2012 Ian Hacking (Colegio de Francia y Univt'r'si,l.r,l ,1r.' 'lirrorrto)

20tl Robert Stalnaker (Instituto Tecnológico tlc IVl.tss.rt Irtrst'tts)

2007 Javier Muguerza (Universidad Nacion¡l tlt. lr,.lrrt.rt'itin ¿r

Distancia, España)
Traducción: Miguel Ángel Fernández Vargas
2006 Timothy Williamson (Universidad de Oxfbrd )
2003 James Griffin (Emérito de la Universidad de Oxfi»tl)
2001 Dorothy Edgington (Universidad de Londres)
r999 Remo Bodei (Escuela Normal Superior de Pisa y dc Ia
Universidad de Pisa)

1998 Larry Laudan (filOsofo independiente)

1997 Barry Stroud (Universidad de California, Berkeley)

1996 Manuel García-Carpintero (Universidad de Barcelona)

r995 Scott Soames (Universidad de Princeton)

1987 Ernesto Garzón Valdés (Universidad de Maguncia)

1983 Ernesto Sosa (Universidad de Brown)

1980 Donald Davidson (Universidad de Chicago)

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


INSTITUTO DE INVESTIGACIONES FILOSOFICAS
México 20'16
Para mis hijos Alice, Conrad y Arno
853.
w4918 Williamson, Timothy, autor. [The philoso¡'lry ol ¡rlr¡1.,51¡1¡l¡y'
20t6 Español].
La filosofía de la filosofía / Timothy Wi I liarilst'rr ; t r .rtl t rt r rti I I\l
r I

guel Ángel Fernández Vargas. - Primera edici(rrr.


435 páginas (Colección Cátedra Gaos)
ISBN 978-607 -02-7 83+-r
1. Filosofía. I. Traducción de: williamson,'['inrothy. l'lrilosoPlry trl
philosophy. II. Fernández Vargas, Miguel Ángcl, Ir'¡tlttt lor
LIBRUNAM 1896259

Título original:The Philosophy oJ Phílosophy


Blacl«vell, Malden, 2007.
A 2007, Timothy Williamson
All Rights Reserved. Authorised translation from the English lar-rgr'r.rgc cditiorr
published by Blackwell Publishing Limited. Responsibility for the accuracy of tltc
translation rests solely with Universidad Nacional Autónoma de Móxico ¡rtd is not
responsibility of Blackwell Publishing Limited. No part of this trook nrrty [rc
reproduced in any form without the written permission of thc originrrl copyliuht
holder, Blackwell Publishing Limited.

Ilustración de la portada: Alejandro Magallanes


Diseño de la portada: Carolina Celorio
cuidado de la edición y formación tipográficlr : J. Alberto lJarrrrhiilr (].
Primera edición deLafilosoJía delafilosofía: l8 cie abrilcle 2016
D.R. O 2016 Universidad Nacional Autónoma de México

Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio


sin la autorizacíónescrita del titular de los derechos patrimoniales.

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES FILOSÓPTCNS


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C.P.04510, Cd. Mx.
'tels.:56227437 y 56227504; fax:5665 4991
Correo electrónico : libros@filosofi cas.unam.mx
Página web : http ://www.fi.losofi cas.unam.rnx

Todos los derechos reservados

Impreso y hecho en México


rsBN 978-607 -02-7 834-r
índice

Prefacio 9

Agradecimientos 11

lntroducción 15

Capítu o
E giro lingüístico y el giro conceptual . . 25

Capítulo 2.
Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 41

Capítulo 3.
Concepciones metafísicas de la analiticidad 73

Capítulo 4.
Concepciones epistemológicas de la analiticidad . 107

Capítulo 5.
El conocimiento de la modalidad metafísica 183

Capítulo 6.
Experimentos mentales .. . 239

Capítulo 7.
La evidencia en filosofía. 275

Capítulo 8.
Maximización del conocimiento 323
1¡i,,c -1 .,,.,..j
r¿.r," ..:. "tlÉ iü.-

8 índice

Epílogo. Prefacio
Tenemos que hacer mejor las cosas 363

Apéndice 1.
La lógica modal dentro de la lógica de contrafácticos 381

Este libro se gestó a partir de la impresión de que la filosofía contem-


Apéndice 2. poránea no tiene una imagen de sí misma que le haga justicia. De
Burros contrafácticos 397
las imágenes de sí misma que la filosofía heredó del siglo xx, las más
prominentes naturalismo, elgiro lingüístico, el posmodernismo
Bibliografía ... 401 -el
y otras más- parecen obviamente inadecuadas para la mayor parte
del trabajo más interesante que se hace en la filosofía contemporá-
índice analítico 421
nea; en cuanto descripciones, son falsas cuando son aventuradas y
son poco informativas cuando son cuidadosas. Las alternativas me-
..nos
prominentes también parecen inverosímiles o mal desarrolladas.
(Aunque tener una imagen adecuada de uno mismo no es una pre-
condición de todas las virtudes, tenerla ayuda. Si la filosofía concibe
mallo que está haciendo, es probable que 1o haga p"oflO" cualquier
modo, es en sí mismo valioso tener una imagen adecuada de uno mis-
mo; después de todo, no se supone que debamos llevar una vida que
no examinemos. Éste es mi intento por hacer mejor las cosas.
Consideré usar la frase "método filosófico" en el título de este
libro, pero decidí no hacerlo en razón de que parece prometer más
bien algo así como una receta para hacer filosofía de 1o que creo que
sea posible. Se dice que en una ocasión se le pidió consejo al duque
de Wellington, y éste contestó: "Caballero, usted está en un horren-
do atolladero y tiene que salir de é1 de la mejor manera que pueda."
Mi consejo no sería más útil que éste. En el punto crucial sólo pue-
do decir "(Jse su propio juicio'l[La tarea primaria de la filosofía de la
ciencia es entender Ia ciencia, nt aconsejar a los científicos)lDe ma-
nera similar,la tarea primaria de la fllosofía de Ia filosofía es dntender
la filosofía, no dar consejos a los fiIósofos no me abstuve
por completo de hacer esto último. -aunque
(tambien rechacé la palabra "metafilos ofia".La filosofía de la filo-(li
sofía es automáticamente parte de la filosofía, del mismo modo que
la filosofía de cualquier otra cosa 1o es, mientras que hablar de me-
tafilosofía suena como si se pudiera examinar la filosofía desde una
10 Timothy Williamson

posición que está sobre o más allá clc lrr filosof í.r.\[ Irr.r r'.rzrin (luc cx- Ag rad ecim ientos
plica la supervivencia de imágenes invcrosírrr ilt's ..¡r rt' l.r lilosof í.r t icne
de sí misma es que no se las ha examinltlo lo strlit rt'rrtr' ( ()nl() ¡r.trtcs
propias de la filosofía. Esas imágenes sc tr'.rnsrnrlt'n (()rrro si lircscn
obviedades, pero con frecuencia incorporirrt [)r'('srrI)()si( r()rr('s Itigicas
o epistemológicas ingenuas. La filosofía dc l¡ f ilosof i.r rro t's rn.is scn-
cilla que la filosofía de la ciencia, y corno cn e I .'.rs,, ,lt' l.r lilosol'í.r cle Mis tres conferencias Blackwell/Brown, dictadas en la Universidad
la ciencia, sólo la hacen bien aquellos cluc ticrrt'rt .rlririrr rt's¡rcto p6¡ de Brown en septiembre de 2005, constituyeron la ocasión que dio
lo que están estudiando. origen a este libro, aunque desde entonces el material ha evoluciona-
Este libro no tiene ninguna pretensión clc t'onrl,r t'rrsivitl.rrl. I)or do considerablemente. Doy las gracias tanto a la editorial Blackwell
ejemplo, no se ocupa con detalle de crítict-rs tle l.r f ilosol'í.r .rrr.rlítica como a la Universidad de Brown por Ia invitación y por su generosa
que no se ocupan con detalle de la filosofía art¡lílit'.r. l'r't'lit'r'o scguir hospitalidad.JeffDean, de Blackwell, ha sido un editor comprensivo
algunas líneas de investigación que encuentro rrris l rr rt t í l t' r .r s. l :spcro y servicial.
que la filosofía, tal como la presento aquí, ap.rl'c7,cx ('()rlt() .rlllo tligno Mis otras deudas de gratitud son enormes. En julio de 2005 pre-
de hacerse y no como algo difícil hasta lo irr-rposiblr'. lirr t'rr.tlr¡ttier senté una versión anterior de parte del material como la conferencia
caso yo la disfruto. Jack Smart en la Universidad Nacional Australiana. Luego presenté
varias versiones posteriores, en abril de 2006, como cuatro confe-
rencias Anders Wedberg en la Universidad de Estocolmo, donde los
comentaristas fueron I(athrin Glüer-Pagin, Sóren Hággqvist, Anna-
Sara Malmgren y Ása Wikforssi en septiembre y octubre de 2006,
como las ocho conferencias de la CátedraJosé Gaos, en el Instituto
de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autóno-
ma de México, y en diciembre de2006, como tres conferencias Carl
H. Hempel en Ia Universidad de Princeton. Otras ocasiones en las
que el material, en una forma u otra, se puso bajo escrutinio fueron
las siguientes: entre mayo y junio de 2005, en un curso de una se-
mana para estudiantes de posgrado en la Universidad de Boloniai en
febrero de 2006, en un Kompaktseminar de una semana en la Uni-
versidad de Heidelberg; en septiembre de 2006, en tres conferencias
que dicté como Visitante Townsend de Filosofía en la Universidad
de California en Berkeley; en junio de 2005, en una conferencia y
un taller en la Universidad de Múnich; en marzo de 2007, en dos
conferencias que dicté como Profesor Visitante Tang Chun-I en la
Universidad China de Hong Kong; en septiembre de 2004, en va-
rias conferencias durante una reunión de estudiantes de posgrado so-
bre epistemología, donde Richard Feldman fue el comentarista, en la
12 Timothy Williamson Agradecimientos 13

Universidad de Rochester; en octubre de 2004, en la Universidad de Academyof Science and Letters en Oslo, que también me recibió por
Arizona en Tucson, en la Universidad de California en Los Ángeles, un trimestre sabático en el verano de 2004; en un taller sobre John
y en mi Presidential Address para la Aristotelian Society; en mayo de CookWilson y el realismo de Oxford en la Universidad de Amiens;
2005, en un taller sobre la epistemología de la filosofía, en la Univer- en una reunión sobre externismo, fenomenología y entendimiento
sidad de Bristol; en julio de 2005, en una reunión sobre metodología en memoria de Greg McCulloch, en el Instituto de Filosofía de la
filosófica en la Research School of Social Sciences de la Universidad School of Advance Study de la LJniversidad de Londres; en una es-
Nacional de Australia; en septiembre de 2005, en una reunión so- cuela de verano sobre epistemología en la Sorbona; en una reunión
bre conocimiento filosófico en Erfurt, y luego en la Universidad de sobre significado y verdad en St. Andrews y en charlas en las univer-
Rutgers; en noviembre de 2005, en Ia Universidad de Warwick; en sidades de Bilkent, Edimburgo, Michigan, Minnesota, Padua, Rijeka
diciembre de 2005, en un taller Arché sobre modalidad en la Uni- y Stirling. La mayor parte del material también lo he presentado en
versidad de St. Andrews; en enero de2006, en un taller de metafísica clases y grupos de discusión en Oxford. Mucho del desarrollo de los
en la Universidad de Nottingham; en marzo de 2006 en la universi- temas en este libro es el resultado de reflexionar sobre las preguntas
dad de Leeds y en la primera reunión de la Sociedad Holandesa-Fla- y las objeciones presentadas en esas ocasionesi no tendría caso in-
menca de Filosofía Analítica en la Universidad de Ámsterdam; en tentar enumerar a los objetores y a todos los que hicieron preguntas,
junio de 2006, en las universidades de Turín y Milán, en la reunión pero tal vez ellos serán capaces de rastrear su influencia.
"Is There Anything Wrong with Wittgenstein?" en Reggio Emilia, y Entre los que me han ayudado con discusiones o comentarios
en la tercera reunión de la Sociedad Portuguesa de Filosofía Analíti- por escrito, fuera de las ocasiones hasta ahora señaladas, se encuen-
ca en la Universidad de Lisboa; en julio de2O06, en laJoint Session tranAlexander Bird, Stephan Blatti, Davor Bodroáió, Berit Brogaard,
de la Aristotelian Society y la Mind Association en la Universidad de Earl Conee, I(eith DeRose, Dorothy Edgington, Pascal Engel, Ta-
Southampton (mi conferencia fue como presidente de la MindAsso- rnar Szabó Gendler, Olav Gjelsvik,John Hawthorne, Thomas IGoe-
ciation); en septiembre de 2006, en Ia reunión GAP.6 de la Sociedad del, Brian Leftow, Brian Leiter, Peter Lipton, Ofra Magidor, Mike
Alemana de Filosofía Analítica y en el taller subsiguiente "Definicio- Martin, Nenad Mi§éevió, Michael Pendlebury, Oliver Pooley, Gon-
nes implícitas y conocimiento a priori", donde Frank Hofmann fue zalo Rodríguez-Pereyna, Helge Rückert, Joe Salerno, Laura Schroe-
el comentarista, todo esto en la Universidad Libre de Berlín; en no- ter, Nico Silins,Jason Stanley, Scott Sturgeon, Hamid Vahid, Alberto
viembre de 2006, en la Universidad de Santiago de Compostela; en Voltolini y Ralph Wedgwood. John Hawthorne, Joshua Schechter y
diciembre de 2006, en el Massachussets Institute of Technology y clos árbitros leyeron el manuscrito del libro y ofrecieron comentarios
en la reunión de la División Este de la American Philosophical As- rlue utilicé extensamente durante elproceso de las últimas revisiones.
sociation, donde Gillian Russell fue la comentarista; en febrero de Sin duda esta lista de reconocimientos no está completa; hago
2007 , en el Royal Institute of Philosophy y en la Universidad de Cal- rnanifiesto mi especial agradecimiento a quienes inmerecidamente
garft y en junio de 2007, en la Universidad de Cambridge. Presenté he omitido.
versiones aun más tempranas de las ideas de este libro en un taller so- Este libro se basa en una serie de artículos en los cuales se for-
bre intuición y epistemología en la Universidad de Friburgo, donde nrularon versiones tempranas de las ideas; sin embargo, no creo que
Manuel García Carpintero fue el comentarista; en una reunión so- lrrrya sobrevivido alguna página sin cambio alguno. Los capítulos 1
bre modalismo y mentalismo en la epistemología contemporánea, y 2 provienen de "Past the Linguistic Turn?", en The Future of Phi-
en la Universidad Aarhus de la Carlsberg Academy en Copenhague; losoph!t compilado por Brian Leiter (Oxford University Press, Ox-
en una reunión en el Centro de EstudiosAvanzados de la Norwegian lirrcl, 2004), pp. 106-128. La mayor parte del capítulo 3 es nue-
14 Timothy Williamson

vo. La primera sección del capítulo 3 y la mayor parte del capítu- !ntroducción
Io 4 constituyen una versión ampliada de "Conceptual Truth", Aris-
totelian Society,volumen suplementario 80, 2006, pp. l-41, con mu-
cho material nuevo (por ejemplo, sobre conocimiento tácito y sobre
concepciones normativas de la analiticidad), cuyo origen se encuen-
tra en "(Jnderstanding and Inference", Aristotelian Society, volumen
suplementario 77,2003,pp.249-293. Los capítulos 5 y 6 provienen ¿Qgé puede investigarse sentado en un sillón?
de un esbozo inicial en mi Presidential Address para la Aristotelian Cualquier investigación de sillón da lugar a la pregunta de si sus
Society, "Armchair Philosophy, Metaphysical Modality and Coun- métodos son los adecuados para sus fines. Los métodos tradicionales
terfactual Thinking", Proceedings of the Aristotelian Society, volumen de la filosofía son métodos de sillón: consisten en pensar, sin nin-
105, 2005, pp. l-23. Un paso intermedio en el camino hacia el ca- guna interacción especial con el mundo más allá delsiIlón, tal como
pítulo 5 fue "Philosophical l(nowledge and Knowledge of Counter- típicamente sí la tendrían la medición, la observación y la experimen-
factuals", Grazer Philosophische Studien, voLumen 7 4, 2007 , pp. 89- tación. Para hacer justicia a Ia naturaleza social y no únicamente in-
123, que también apareció en Philosophical lhowledge - lts Possibi- dividual de la filosofía, en cuanto dialéctica entre varias partes, debe-
lity and Scope, compilado por Christian Beyer y Alex Burri (Rodo- ríamos añadir hablar y escuchar a pensar, y permitir varios sillones a
pi, Ámsterdam, 2OO7), pp. 89-L24, este libro compila las actas de suficiente distancia para que los participantes puedan escucharse en-
la reunión Erfurt sobre conocimiento filosófico. Los capítulos 7 y 8 tre sí, pero metodológicamente esto acerca muypoco la filosofía a las
provienen de "Philosophical'Intuitions' and Scepticism aboutJud- ciencias naturales. Para bien o para mal, pocos filósofos dan muestra
gement", Dialectica, vol. 58,2004, pp. 109-153; este volumen reúne de tener algo de apetito por el arriesgado negocio de hacer predic-
las actas del taller sobre intuición y epistemología que tuvo lugar en ciones y de contrastarlas con la observación, sea o no que sus teorías
la Universidad de Friburgo, Suiza, en noviembre de 2002 (la charla tengan de hecho consecuencias que puedan ser contrastadas de esa
que di entonces no es reconocible en este libro; la di con elfin de ha- manera. Sin intentar definir los términos de manera precisa, pode-
cerme pensar con seriedad sobre el tema). En particular, he ampliado mos situar la diferencia, en una primera aproximación, de la siguiente
bastante el capítulo 7; las secciones § 1 y § 7 son nuevasi el material manera: la metodología actual de las ciencias naturales es a posterio-
probabilista de la sección § 4 es una ampliación de las páginas ó83- ri¡ la metodología actual de la filosofía es a priorl. ¿Cómo debemos
685 de "I(nowledge and Scepticism", The Oxford Handbook of Con- interpretar esta diferencia ?
temporary Philosophy, compilado por FrankJackson y Michael Smith Son posibles las reacciones opuestas. Los racionalistas burdos
(Oxford University Press, Oxford, 2005), pp. ó81-700. El epílogo consideran la metodología a priori de la filosofía como una virtud;
es unaversión ligeramente modificada de "Must Do Better" incluido de acuerdo con eIlos, hace que los resultados filosóficos sean espe-
en Truth and Realism, compilado por Patrick Greenough y Michael cialmente fiables, porque son inmunes a los errores de la percepción.
Lynch (Oxford University Press, Oxford, 2006),pp.177-187, volu- Los empiristas burdos consideran la metodología a priori de la filo-
men que reúne las actas de la reunión sobre significado y verdad en sofía como un vicio; de acuerdo con ellos, hace que los resultados
St. Andrews. filosóficos sean especialmente no fiables porque son inmunes a ser
Gracias sobre todo a mi esposaAna, quien no deja que me olvide corregidos mediante la percepción.
de 1o que importa. Pocos filósofos contemporáneos tienen las agallas para ser ra-
cionalistas burdos; dada Ia aparente ausencia de un cuerpo sustancial
16 Timothy Williamson lntrod ucció n '17

de resultados sobre los que haya acuerdo en filosofía, no es fácil soste- de la filosofía es profundamente diferente de la metodolo gía a poste-
ner el racionalismo burdo. Muchos filósofos contemporáneos tienen riori de las ciencias naturales; no se trata meramente de la diferencia
alguna simpatía por el empirismo burdo, particularmente cuando se que hay entre distintas aplicaciones de la misma metodología subya-
presenta bajo el nombre más aceptable de "naturalismo'l En ocasio- cente. IJna característica aparentemente distintiva de la metodología
nes, sin embargo, esa simpatía afecta poco su práctica filosófica, pues actual de esa amplia tradición conocida como "filosofía analítica" es
continúan filosofando a la gran manera de antaño, meramente aña- el uso de la intuición. Los racionalistas burdos postulan una facultad
diendo el naturalismo a su lista de compromisos a priori. especial de intuición racional, generadora de conocimiento; los em-
lJna respuesta más sutil al naturalismo, o empirismo, es reducir piristas burdos consideran que el término "intuición" es un término
las ambiciones de la filosofía; presuponemos su metodología a prio- oscurantista que encubre prejuicios ordinarios, un fenómeno psico-
ri y pregtntamos para qué podría servir. Se dice que no sirve para lógico o social que no puede constreñir legítimamente una investi-
contestar preguntas fácticas ordinarias: es mejor dejar esas Pregun- gación dirigida a la verdad. Los filósofos lingüísticos o conceptua-
tas a las ciencias naturales, con su metodolo gía a posteriori. Sin em- les tratan las intuiciones con más simpatía, considerando que son el
bargo, sentados en el sillón poseemos ya el equipamiento intelectual producto de la competencia lingüística o conceptual. Desde luego,
que utilizamos en una investigación a posteriori: nuestra competen- apelar a intuiciones también desempeña un papel crucial en la meto-
cia conceptual o lingüística. Tal vezlafilosofía puede encontrar algún dología de otras disciplinas; por ejemplo,la lingüística.
tipo de trabajo legítimo investigando, desde dentro, esos recursos uno de los temas centrales de este libro es que esa suposición
que utilizamos en toda investigación. En lugar de tratar de contes-
común sobre el carácter excepcional de la metodología de la filosofía
tar preguntas fácticas ordinarias, ha de buscar entender la posibilidad
es falsa. Incluso la distinción entre lo a priori y lo a posteriorl resul-
misma de hacer tales preguntas una manera, todavía Por especi-
-de
ficarse, que no suponga hacer preguntas fácticas ordinarias acerca de
ta que oscurece similitudes subyacentes. Aun cuando existen dife-
rencias metodológicas reales entre la filosofía y las otras ciencias tal
la posibilidad de hacer preguntas fácticas ordinarias-. El "giro lin-
como de hecho se practican, son menos profundas de 1o que con fre-
güístico" en la filosofía del siglo xx incluye una variedad de intentos
cuencia se supone. En particular, las así llamadas "intuiciones" son
dentro de ese espíritu general. Puesto que estar confinado en un si-
simplemente juicios (o disposiciones a)uzgar); ni sus contenidos, ni
llón no le quita a uno la competencia lingüística que posea, cualquier
las bases cognitivas sobre las que se apoyan, tienen que ser distin-
cosa que pueda lograrse mediante el ejercicio de esa competencia y
tivamente filosóficas. En general, la metodología de la mayor parte
de la reflexión sobre ella constituirá una meta viable para lrr filosofía.
cle la filosofía del pasado y el presente consiste en nada más que la
Si se considera que el pensamiento constituye un nivel rle rrnálisis
rrplicación infatigable e inusualmente sistemática de formas de pen-
más fundamental que el lenguaje, el giro lingüístico ptrctlc genera-
lizarse hasta el "giro conceptual;'y de esta manera totll:tl'clr cuenta samiento que se requieren en un vasto espectro de investigaciones
lo que puede lograrse mediante el ejercicio de nuestra cottrpctencia no filosóficas. Las aplicaciones filosóficas heredan un grado modera-

conceptualy de la reflexión sobre ella, pero el resultackr scr':i cn tórmi- rlo de fiabilidad de los patrones cognitivos más generales de los cua-
nos generales similar: las preguntas filosóficas result;.tn sct', cll :rlgún lcs ellas son casos particulares. A pesar de que no podemos probar,
sentido, preguntas conceptuales. desde un punto de partida que un escéptico suficientemente radical
Racionalistas burdos, empiristas burdos y filósofirs lingiiísticos y .rcepte, que esas formas de pensamiento son conducentes a la ver-
conceptuales (aquellos que adoptan el giro lingüístico () c()nccpttral) tlad, lo mismo es cierto de todas las formas de pensamiento, inclui-
comparten todos una misma suposición: que la me torlologí¡ u ¡triori ,los los métodos de las ciencias naturales; pero ése es problema del
18 Timothy Williamson lntroducción 19

escéptico, no nuestro. A partir de estándares que discriminan mejor, ticantes experimentan poca dificultad para reconocer, en la mayoría
la metodología de la filosofía no es en principio problemática. de los casos particulares, la diferencia entre lo que "nosotros" hace-
Algunos podrán preguntarse si la filosofía tiene un método que rnos y lo que "ellos" hacen. A ellos también les importa la diferencia y
pueda ser objeto de estudio, en especial si metodológicamente es tan tienen una tentación profesional a presentarla en los términos de su
poco distintiva como se acaba de sugerir. Olvídese la idea de un úni- propia disciplina. Pero tales tentaciones pueden resistirse. La distin-
co método que se emplee en todo Pensar fiIosófico y sólo en é1; de ción entre el Departamento de Filosofiay elDepartamento de Lin-
cualquier forma, los filósofos usan métodos de varios tipos: filoso- güística o el Departamento de Biología es más clara que la distinción
fan de varias maneras. La metodología de una comunidad filosófica entre la filosofía y la lingüística o la biología; la fllosofía del lenguaje
es su repertorio de tales métodos. Aquí la palabra 'método' no tie- se traslapa con la semántica de los lenguajes naturales y la filosofía de
ne implicación alguna en el sentido de que se trate de un algoritmo la biología se traslapa con la teoría de la evolución.
mecánicamente aplicable que garantice un resultado en un tiempo La naturaleza poco excepcional de la filosofía se discierne con
finito. Dada esta comprensión imprecisa de qué es una metodología, mayor facilidad si evitamos poner ese énfasis filisteo en unas po-
es deshonesto que un filósofo pretenda no tener ninguna. cas ciencias naturales, con frecuencia imaginadas de maneras burda-
Otro tema central de este libro es que las diferencias en tema mente estereotipadas que marginan el papel de los métodos de sillón
o materia entre la frlosofía y las otras ciencias también son menos en esas ciencias. No toda la ciencia es ciencia natural. Digan lo que
profundas de 1o que con frecuencia se suPone. En particular, Pocas digan los empiristas burdos, si algo es una ciencia, la matemática lo
preguntas filosóficas son Preguntas conceptuales en algún sentido es, y si algo puede hacerse sentado en un sillón, la matemática puede

distintivo, excepto cuando los filósofos eligen hacer preguntas sobre hacerse así. En ningún sentido que sea útil puede decirse que las pre-
conceptos, como pueden Pero no tienen que hacerlo. Las Preguntas guntas matemáticas sean preguntas conceptuales; si la matemática
filosóficas son aquellas que los filósofos se inclinan a Preguntar, las es una ciencia de sillón, ¿por qué no también la filosofía?

cuales, a su vez, no es sorprendente que tiendan a Ser aquellas que La mayoría de los filósofos no son racionalistas burdos ni em-
son más susceptibles de ser tratadas mediante formas de pensar filo- piristas burdos, y en estos días tampoco filósofos lingüísticos o con-
sóficas que mediante otras formas de pensar. Puesto que las formas ceptuales. Muchos aceptarían las tesis recién enunciadas sobre la me-
de pensar filosóficas no son de diferente clase que otras formas de todología y el tema o materia de la filosofía; sin embargo, un tercer
pensamiento, es igualmente poco sorprendente que las preguntas fi- tema de este libro es que la corriente filosófica prevaleciente no ha
losóficas no sean de diferente clase que otras preguntas. Por supuesto conseguido articular una metodología filosófica, en parte porque ha
que los filósofos tienen un gusto especial por las verdades abstractas, caído en el clásico error epistemológico de psicolo gizarlos datos. Por
generales, necesarias, pero esto es sólo un caso extremo de un con- ejemplo, a veces nuestra evidencia es presentada como si consistie-
junto de tendencias intelectuales que en algún grado están Presentes ra en nuestras intuiciones, que se conciben no como su contenido,
en todas las disciplinas. pues se acepta que algunas de nuestras intuiciones pueden ser fal-
En la mayoría de los casos particulares, los filósofos experimen- sas, sino más bien como aquellos de nuestros estados psicológicos
tan poca dificultad para reconocer la diferencia entre 1o que es filoso- que consisten en que tengamos esas intuiciones. Se supone que te-
fíaylo que no 1o es. Puesto que son filósofos, les importa la diferencia nemos que inferir la teoría filosófica que mejor explique nuestra evi-
y tienen una tentación profesional a Presentarla como una Profunda dencia. Pero puesto que se acepta que las preguntas filosóficas no son
diferencia filosófrca. Pero prácticamente cualquier disciplina institu- típicamente preguntas psicológicas, el vínculo entre la teoría filosó-
cionalmente distinta adquiere una identidad profesional, y sus Prac- fica de un tema o materia no psicológico y la evidencia psicológica
20 Timothy Williamson lntroducción 21

que se supone que la teoría tiene que explicar se vuelve problemáti- economía, la filosofía de la historia; también necesitamos la filosofía
co: la descripción de la metodología hace que la metodología rnisma cle la fiIosofia.
sea difícil de sostener. La filosofía también se Presenta con frecuen- Repensar la metodología filosófica, tal como 1o hago en este li-
cia sistematizando y estabilizando nuestras creencias, poniéndolas bro, supone comprender, en un nivel apropiado de abstracción,
en equilibrio reflexivo. La idea es que al hacer filosofía los materia- cómo es que de hecho se hace la filosofía. Los filósofos de la cien-
les que tenemos para trabajar son las creencias que irctuallnente te- cia conocen los peligros de formular moralejas a partir de primeros
nemos, como si sólo tuviéramos acceso epistémico a csos estados principios sobre cómo debería practicarse idealmente una disciplina,
de creenciayno a los estados del mundo que son el contenido de esas sin respetar la forma en que actualmente se practica; la misma lec-
creencias. Esta idea está equivocada; con frecuencia tcnemos mejor ción se aplica a la filosofía de la filosofía. La oposición que este libro
acceso epistémico a nuestro entorno físico inmediato que a nuestra presenta a la tesis del carácter excepcional de la filosofía está lejos de
propia psicología. Una observación popular es que tro tenemos más involucrar la idea de que los filósofos deberían tomar a los físicos o a
remedio que comenzar desde donde estamos, con nuestras creen- los biólogos como modelos. Negar que las preguntas filosóficas sean
cias actuales. Pero el sitio donde estamos incluye no sólo elhecho de preguntas conceptuales es compatible con poner un énfasis marca-
que tenemos diversas creencias acerca del mundo, también inciuye do en cuestiones de estructura semántica en la discusión filosófica,
el hecho de que tenemos conocimiento sustantivo acercA del mun- pues la validez y corrección de los razonamientos filosóficos es con
do. Comenzar desde donde estamos supone comenzar a partir de 1o frecuencia muy sensible a aspectos delicados de la estructura semán-
que ya sabemos, y la meta es saber más (por supuesto que no Pue- tica de sus premisas y conclusiones. Para hacer que nuestros instru-
de medirse cuánto más llegamos a saber simplemente por el núme- mentos de razonamiento sean más fiables, tenemos que estudiarlos.,
ro de proposiciones que aPrendamos). Caracterizar nuestro méto- aun cuando no sean ellos el objeto último de nuestro interés.
do como uno que logra equilibrio reflexivo significa dejar a un lado El hecho de que la filosofía pueda hacerse sentado en un sillón
características epistemológicamente cruciales de nuestra situación. no implica que tenga que hacerse sentado en un sillón.1 Este libro no
Nuestra comprensión de la metodología filosófica debe deshacerse tiene nada que objetar a la idea de que los resultados de experimentos
de preconcepciones internistas. científicos a veces son relevantes directamente para ciertas preguntas
Los errores filosóficos distorsionan nuestra concepción de la fi- filosóficas: por ejemplo, preguntas sobre la filosofía del tiempo. pero
losofía de otras formas. Las ideas confusas y oscuras sobre verdades es una falacia inferir que la filosofía nunca puede avanzar de mane-
conceptuales crean la ilusión de un dominio especial para la inves- ra útil hasta que se hagan experimentos. En este aspecto, la filoso-
tigación filosófica. De manera similar, aunque Ia percepción clara- fía es similar a las matemáticas. Experimentos científicos pueden ser
mente involucra la interacción causal entre un PercePtor y lo que éste relevantes para preguntas matemáticas; por ejemplo, una teoría físi-
percibe, las explicaciones causales burdas del conocimiento percep- ca puede implicar que hay contraejemplos a una teoría matemática
tivo que ocluyen la contribución de la teoría de trasfondo crean la que están físicamente ejemplificados. un ejemplo mínimo: se puede
ilusión de un contraste entre las creencias empíricas que dependen especificar en términos físicos qué se requiere para ser una inscrip-
del mundo y la teoría filosófica que es independiente del mundo. ción (planeada o no planeada), en cierto formato, de una prueba de
Está claro que la investigación sobre la metodología filosófica no
En este aspecto, Hilary Kornblith parece entender mal la afirmación
puede y no debe ser filosóficamente neutral. No es sino más filosofía, de que la filosofía puede hacerse en un sillón (ZOOí ,p. l9).yo mis-
vuelta sobre la filosofía misma. Tenemos la filosofía de las matemáti- mo he participado un poco en filosofía experimental (Bonini, Osh-
cas, la filosofía de la física, la filosofía de la biología, la filosofía de la erson, Viale yWilliamson 1999).
22 Timothy Williamson lntroducción 23

"O dé en un sistema formal de la aritmética clc l)crrtrtl; una hacer que la comunidad filosófica sea capazde alcanzar acuerdos ba-
= L" que Se

teoría física podría predecir que un suceso de un tipo posiblc física- sados en el conocimiento sobre el estatus de muchos más argumen-
mente especificado causaría una inscripción tal. De tnallcra I)'ICnos tos. Un progreso gradual así en la metodología filosófica sería una
directa, experimentos psicológicos podrían en principio rcvclar que posibilidad real, pues los estándares actuales de la profesión exhiben
hay niveles de poca fiabilidad en la revisión de pruebas talcs que so- variaciones considerables que están significativamente correlaciona-
cavarían la práctica matemática actual. Concluir únicarncntc sobre das con diferencias entre distintos programas de posgrado. La me-
esas bases que las matemáticas deberían convertirse en una c-liscipli- todología filosófica puede enseñarse a través del
-principalmente
ejemplo-i pero el afinamiento a través de lecciones explícitas y dis-
na experimental sería algo absolutamente ingenuo. En la priictica, la
mayor parte de la matemática continuará, y debe continuar, siendo cusiones también marca una diferencia. Por ejemplo, el nivel de ri-
una disciplina de sillón, aun cuando en principio no esté aislada de gor en formulación y argumentación filosófica que Frege logró sólo
descubrimientos experimentales, Porque los métodos de sillón, es- porque era un genio (con un poco de ayuda de su formación en ma-
pecialmente Ia prueba lproof), siguen siendo con mucho los más temáticas) ahora está disponible cada año a cientos de estudiantes
fiables y eficientes que tenemos disponibles. Aunque el asunto es de posgrado,y sabemos cómo hacer las cosas aún mejor. Desde lue-
menos claro, algo similarpuede muybien aPlicarse a muchas iireas de go, con esto no quiero sugerir que tengamos que buscar elmáximo
la filosofía; por ejemplo,la lógica filosófica. En particular, de acuerdo rigor todo el tiempo; si así fuera, esta introducción impresionista se
con 1o que sostengo en este libro, no es mucho más probable que el estaría refutando a sí misma. En cualquier caso, si la comunidad fi-
método de conducir encuestas de opinión entre personas que no son losófica tiene la voluntad, gradualmente puede hacer que una pro-
filósofos sea la mejor manera de contestar preguntas filosóficas, que porción mucho mayor de la práctica alcance los estándares de la que
el método de conducir encuestas de opinión entre personas que no actualmente es la mejor práctica, y aún mejores. No puede esperarse
son físicos sea la mejor manera de contestar preguntas sobre física. que ese progreso en metodología ocurra automáticamente; no todos
Aunque este libro es una defensa de la filosofía de sillón, no está nosotros amamos los estándares más altos a primera vista. El progre-
escrito en un espíritu puramente conservador. Es probable que nues- so gradual del que he hablado carece del drama que muchos filóso-
tras ideas sobre metodología filosófica, no importa cuán incipientes fos todavía buscan, pero el hecho de que 1o busquen es en sí mismo
sean, influyan en la metodología que de hecho empleamos; ideas in- un síntoma de la inmadurez intelectual que coadyuva a impedir que
correctas sobre nuestra metodología probablemente harán que se la filosofía avance. No hay ninguna revelación al alcance de nuestra
incline en direcciones incorrectas. una hipótesis razonable es que mano; cualquier mejora en los estándares aceptados en la discusión
nuestra metodología actual es 1o suficientemente buena Para generar filosófica será el resultado del trabajo colectivo arduo y de la auto-
progreso en filosofía, pero no mucho: diezpasos hacia delante ynue- disciplina. Una esperanza con la que este libro está escrito es que al
ve pasos hacia atrás. Sin embargo, Podemos meiorar nuestro desem- contribuir a la tendencia actual hacia una creciente autoconciencia
peño aun sin métodos radicalmente nuevos. Necesitamos aplicar los metodológica en la filosofía, desempeñará algún papel, no importa
métodos que ya tenemos con más paciencia y meior iuicio. Un pe- cuán indirecto, en hacer que esos estándares se eleven. Filosofar no
queño aumento en la precisión de un método de medición pue- es como andar en bicicleta, algo que se hace mejor cuando no se pien-

de hacer que los científicos sean caPaces de enfrentar problemas sa en eIIo mejor dicho: seguramente que los mejores ciclistas si
-o
piensan en lo que están haciendo.
que previamente estaban fuera de su alcance debido a que los datos
que tenían no poseían la suficiente resolución. De manera similar, Este libro es un ensayo; no tiene pretensiones de ser exhaustivo.
pequeñas mejoras en estándares acePtados de razonamiento pueden No intenta compilar una lista de métodos filosóficos, o de teorías so-
24 Timothy Williamson

bre métodos filosóficos; toca asuntos históricos s(rlo tarrscnci.rlnlcn- I. El giro l¡ngüístico y el giro conceptual
te. Lo que hace es, más bien, explorar algunas cucstioncs irrtcn'clrr-
cionadas que me parecen interesantes y que no se enticrrtlcn lricn.
Comienza investigando la naturaleza de las preguntas filosrificus, cn
parte procede estudiando con detalle ejemplos particulares. I)uesto
que todos los ejemplos tienen sus propias características especiales,
las generalizaciones con base en ellos tienen que ser tentativas. Pero El giro lingüístico es el título de una influyente antología compilada
muchas ideas erradas que han perdurado por mucho tiempo en filo- por Richard Rorty y publicad a en 1967. Rorty da el crédito a Gustav
sofía han sobrevivido en parte gracias a la falta de disposición a exa- Bergmann por acuñar la frase (Bergmann 1964, p. 3; Rorty 1967,
minar con cuidado y sin dogmatismo ejemplos particulares; en oca- p.9); en su introducción Rorty explica:
siones esa falta de disposición está protegida por la virtuosa imagen
que uno se hace de sí mismo, y de sus amigos, como los únicos que El propósito del presente volumen es ofrecer materiales para re-
sí examinan con cuidado y sin dogmatismo los ejemplos particulares flexionar sobre la revolución filosófica más reciente, la de la filo-
(me vienen a la mente algunos discípulos del segundo Wittgenstein). sofía lingüística. Con "filosofía lingüística" me refiero a la concep-
Es difícil desplazar una concepción filosófica, excepto reempla- ción según la cual los problemas filosóficos son problemas que
zándola con otra. Aunque Ia discusión sobre la metodología de la pueden resolverse (o disolverse) ya sea mediante una reforma del
filosofía es parte de la filosofía, es menos frecuente de lo acostumbra- lenguaje o mediante una mejor comprensión del lenguaje que ac-
do en filosofía que se lleve a cabo con una idea clara de las alternati- tualmente usamos. (Rorty 1967 , p.3)
vas teóricas. David Lewis escribió una vez que "lo que conseguimos
en una argumentación filosófica" es "sopesar el precio" de sostener Subsecuentemente, "el giro lingüístico" se ha convertido en la vaga
una afirmación filosófica; cuando su observación se cita en calidad de frase estándar para designar a un suceso difuso 1o consi-
verdad obvia, se tiende a no reparar en el hecho de que también ella deran como s/ 5rr6gs6- de la filosofía del siglo xx,-algunos
el cual no se limita
está sujeta a argumentación filosófica y que sostenerla también tiene a quienes se reconocen oficialmente como fiIósofos lingüísticos, en
su precio no es el menor el peligro de caer en un regreso al infini- el sentido de Rorty. Para aquellos que dieron el giro, el lenguaje era,
-y
to, pues las afirmaciones acerca del precio de sostener una afirmación de alguna manera, el tema central de la filosofía.
filosófica están ellas mismas sujetas a la argumentación filosófica.2 La palabra "tema" ltheme) se usa con deliberada vaguedad. No
Otra esperanza de este libro es que hará más clara una alternativa a significa "materia de estudi o" lsubject matter), pues el giro lingüísti-
suposiciones muy extendidas sobre la naturaleza de Ia filosofía. co no fue un intento por reducir la filosofía a la lingüística. El tema
2
Véase Lewis 1983a, p. *. Él mismo da un breve argumento filosófi- de una pieza musical no es su materia de estudio. Q¡rienes veían la
co a favor de su afirmación sobre sopesar el precio de sostener una filosofia como una actividad consistente en despejar confusiones de
afirmación; su argumento se basa en la premisa de que "[n]uestras origen lingüístico no la concebían como si tuviera una materia de es-
'intuiciones'son simplemente opiniones", oponiéndose a una alter- tudio en el sentido en el que una ciencia tiene una materia de estudio.
nativa fundacionista. Lewis también matiza su afirmación, aceptan-
Pero considerar simplemente el análisis lingüístico como un método
do que Gódel y Gettier pueden haber refutado concluyentemente
algunas teorías filosóficas, I gue tal vez el precio de una afirmación frlosófico entre muchos otros no equivale aún a dar el giro lingüístico,
filosófica "es algo que podemos establecer más o menos concluyen- puesto que todavía no implica considerar que el lenguaje es central.
temente". Más adelante seremos más precisos.
26 Timothy Williamson l. El giro lingüístico y el giro conceptual 27

Existe la impresión, cada vez más extendida, clc r¡rrc cl siro lin- comportamiento de objetos físicos, o incluso mentales"); sólo pro-
güístico ya ha pasado; a continuación preguntarern()s cn t¡rri' nrcclida ducen verdades analíticas sobre relaciones de ideas ("definiciones,
se ha dado, o se deberia dar, marcha atrás al giro linsiiístico. o las consecuencias formales de definiciones"). Un empirismo bas-
El lenguaje ha sido considerado central par:r la lilosofi¡ dc rnu- tante tradicional eclipsó el tema lingüístico en el trabajo posterior
chas maneras diferentes que no pueden tratarse totlrrs con jrrrrtlnren- de Ayer.
te. Una historia de las muchas formas diferentes quc torrrri cl giro lin- Ayer fue el predecesor de sir Michael Dummett en la Cátedra
güístico sería una historia de gran parte de la filosofi.r tlt'l sislo xx; Wykeham. Dummett presentó una articulación del giro lingüístico
ésa es una tarea para otro libro escrito por otro autor. Scr'ó irutocom- que atribuye a Frege y que se ha citado mucho:
placiente y usaré una rebanada fina de la historia par:r irrtnrclucir las
cuestiones contemporáneas: consideraré brevementc ir rrlgunos de
mis predecesores en la Cátedra Wykeham de Lógica cn Oxfbrcl. Sólo con Frege se estableció finalmente el objeto propio de la fi-
AJ. Ayer fue el primer ocupante de la Cátedra cltrc clio cl giro.l losofía, a saber, en primer lugar, que la meta de la filosofía es el
En 1936, de regreso de Viena y su Círculo, pero toclavía sin ocupar análisis de la estructura det pensamiento; en segundo lugar, que
la Cátedra, dio a conocer una versión formal sin concesiones de Ia el estudio del pensamiento tiene que distinguirse con precisión
filosofía lingüística: del estudio del proceso psicológico de pensari y por último, que
el único método apropiado para analizar el pensamiento consiste
en analizar ellenguaje 1...] [t ]" aceptación de estas tres tesis es un
[E]l filósofo, en cuanto que es un analista, no se ocupa directa- rasgo común de toda la escuela analítica. (Dummett 1978,p. a58)
mente de las propiedades físicas de las cosas. Se ocupa sólo de las
maneras en las que hablamos acerca de ellas. En otras palabras,
las proposiciones de la filosofía no son de carácter fáctico, sino En esta concepción, elpensamiento es esencialmente expresable (sea
lingüístico; es decir, no describen el comportamiento de objetos o no que de hecho se exprese) en un lenguaje público, el cual filtra
físicos, ni siquiera de los objetos mentales, sino que expresan de- el ruido subjetivo decir, los aspectos meramente psicológicos
finiciones, o consecuencias formales de definiciones. (Ayer 1936, -es
del pensar- del mensaje intersubjetivo decir, aquello que uno
pp.6t-62) -es
piensa-. La obra de Dummett constituye uno de los monumentos
más impresionantes de la filosofía analítica así definida. A diferen-
cia de Ayer, Dummett no describe las afirmaciones filosóficas como
Ayer pensaba que sus ideas se remontaban en última instancia al
definiciones; a diferencia de Rorty, caracteriza el giro lingüístico ha-
empirismo de Berkeley y de Hume (Ayer L936, p. 11). El contras-
ciendo afirmaciones distintivas acerca de la materia de estudio de
te que Ayer hace entre definiciones de palabras y descripciones de
Ia filosofía, no sólo acerca de su método. Desde el punto de vista
objetos es, a grandes rasgos, el análogo lingüístico del contraste que
de Dummett, la concepción de Frege reemplazó ala epistemología
hacía Hume entre relaciones de ideas y cuestiones de hecho. Para
con la filosofía del lenguaje como filosofía primera; pero se supone
un empirista, los métodos a priori de la filosofía no pueden darnos
que esta innovación metodológica se funda en una concepción sobre
conocimiento de verdades sintéticas sobre cuestiones de hecho ("el
cuál es el objeto propio de la filosofía.
Los tres predecesores inmediatos de Ayer fueronJohn CookWilson, En otra parte, Dummett deja en claro que considera que ese in-
H.H. Joachim y H.H. Price. terés por el lenguaje es 1o que distingue a la "filosofía analítica" de
28 Timothy Williamson l. El giro lingüístico y el giro conceptual 29

otras escuelas (t?»l,p.a); su explicación de cómr-r c()n)cn7,(i l¡ cs- central que Dummett describe. Para é1, ellos pertenecen a una tra-
cuela analítica varía ligeramente. En una parte dice: dición que ha crecido a partir de la "filosofía analítica", pero no son
"filósofos analíticos" (Dummett 1993, pp. 4-5). En efecto, ellos se
proponían analizar el pensamiento directamente, sin dar un rodeo
[L]a filosofía analítica nació cuando se dio el "giro lirrsiiístico'l por el análisis del lenguaje. En la década de 1980llegó a ser un lugar
Desde luego, ningún grupo de filósofos, en ningún nror¡rcnto de-
común sugerir en algunos círculos que la filosofía de la mente ha-
terminado, dio el giro de manera uniforme, pero cl prirncr cjem-
bía desplazado a la filosofía del lenguaje del asiento de mando de la
plo claro que conozco ocurre enDie Grundlagen tlcr Aritlttnctik de
filosofía.
Frege, en 1884. (tll:, p. S)
Para los filósofos de la mente que aceptaron la influyente hi-
pótesis de Jerry Fodor (t»lS) sobre el lenguaje del pensamiento,
Más adelante leemos lo siguiente la prioridad del pensamiento sobre el lenguaje público no implica-
ba Ia prioridad del pensamiento sobre todo lenguaje, puesto que el
pensamiento mismo venía en un lenguaje: el código computacional
Si identificamos el giro lingüístico como el punto de partida de la
del cerebro. En principio, alguien podría combinar esa concepción
filosofía analítica en sentido propio, no puede haber clucla cle que,
del pensamiento con las tres tesis de Dummett sobre la filosofía ana-
no importa 1o mucho que Frege, Moore y Russell prepararon el lítica, al contrario de las intenciones de Dummett, quien no se refe-
terreno, fue Wittgenstein quien dio el paso crucial en el Tractatus ría a un lenguaje privado. Más aún, la inaccesibilidad de Ia primera
logico-philosophicus de L922. (Dummett 1993, p.27)
persona al lenguaje del pensamiento haría que esa versión del giro
lingüístico fuera metodológicamente muy diferente de las versiones
Presumiblemente, en Frege el giro lingüístico fue una idea intermi- tradicionales.
tente, mientras que en Wittgenstein fue ya una concepción siste- Para quienes niegan la prioridad metodológica del lenguaje so-
mática. bre el pensamiento, el repliegue mínimo desde las tres tesis de Dum-
No es obvio que los "filósofos analíticos", en el sentido de Dum- mett es rechazar la tercera pero sostener las dos primeras. Ellos
mett, coincidan con aquellos a quienes habitualmente se clasifica afirman que la meta de la filosofía es el análisis de la estructura del
como tales. Algún tipo de giro lingüístico tuvo lugar en buena parte pensamiento y que el estudio del pensamiento debe distinguirse con
de lo que suele llamarse "filosofía [supuestamente no-analítica] con- precisión del estudio del proceso psicológico de pensar, pero nie-
tinental'l No está claro queJacques Derrida no suscriba a su manera gan que el único método apropiado para el análisis del pensamiento
las tres tesis de Dennett; si es necesario estirar los términos, habrá sea el análisis del lenguaje. Si el pensamiento tiene partes constitu-
que hacerlo también para el caso de Wittgenstein. A la inversa, Ber- tivas, podemos llamarlas "conceptos'l Desde este punto de vista, los
trand Russell no suscribió las tres tesis, a pesar de que se le cita con conceptos toman el lugar de las palabras en la filosofía analítica de
frecuencia como un paradigma de "filósofo analítico'lEn los últimos Dummett.
veinte años, cadavez menos de quienes aceptarían la etiqueta de "fi- Con frecuencia, en la práctica, a los filósofos lingüísticos no les
losofía analítica" para su trabajo afirmarían haber adoptado el giro disgustaba hablar de conceptos más que de palabras, pues conside-
lingüístico (no me encuentro yo entre esos pocos). Incluso filósofos raban que un concepto es aquello que expresiones sinónimas tienen
fuertemente influidos por Dummett, como Gareth Evans, Christo- cn común; su interés primario estaba en las características que expre-
pher Peacocke yJohn Campbell, no conceden al lenguaje el papel siones sinónimas tienen en común, no en las diferencias entre ellas.
30 Timothy Williamson L EI giro lingüístico y el giro conceptual 31

Porlo tanto no está muydesencaminado describir comofilósofos con- implica el idealismo ontológico absoluto, ¿por qué deberíamos acep-
ceptuales a aquellos que aceptan las dos primeras tesis de Dummett tar el idealismo absoluto sobre la materia de estudio de la filosofía si
la meta de la filosofía es el análisis de la estructura del pensa- rechazamos el idealismo ontológico absoluto? Desde luego, podría-
-que
miento y que el estudio del pensamiento debe distinguirse con preci- mos rechazar elidealismo absoluto sobre la materia de estudio de la
sión del estudio del proceso psicológico de pensar- independiente- filosofía y sin embargo sostener que el método correcto de la filosofía
mente de si aceptan o no la tercera tesis. También podemos describir es estudiar su materia, que no es puramente conceptual, a través del
1o que hacen como filosofía conceptual,y decir de ellos que han dado estudio de los conceptos de esa materia. Más tarde se considerará
el giro conceptual. esta idea metodológica; para los propósitos presentes simplemente
El giro conceptual constituye un movimiento mucho más am- notemos que es mucho más débil que las ideas formuladas por Ayer
plio que el giro lingüístico; es neutral sobre la prioridad relativa entre y Dummett.
lenguaje y pensamiento. Pensamos y hablamos sobre cosas La afirmación de que los conceptos constituyen sólo una pe-
verdad o con falsedad, dependiendo de si son o no son como-con pen- queña fracción de la realidad puede objetarse sobre distintas bases.
samos y decimos que son-. La característica que tienen el pensa- Recuérdese que los conceptos se definieron como los elementos
miento y el habla de ser acerca de algo es su intencionalidad; el giro constitutivos del pensamiento. Si el pensamiento está integrado por
conceptual pone la intencionalidad en el centro de la filosofía. Esta proposiciones russellianas, que son complejos de objetos, propieda-
terminología indica 1o poco que el giro conceptual está confinado a des, relaciones y otros elementos de la realidad sobre los que ver-
lo que ordinariamente se denominaría "filosofía analítica'l La tradi- sa la proposición, entonces esos objetos, propiedades, relaciones y
ción fenomenológica puede constituir otra forma del giro concep- otros elementos de la realidad son, por definición, conceptos. En ese
tual. En el estudio hermenéutico de la interpretación y en varios ma-
caso, el idealismo ontológico absoluto puede ser trivialmente verda-
tices del discurso posmodernista sobre el discurso, el giro conceptual
dero, porque cualquier cosa que existe es un elemento constitutivo
toma una forma más específicamente lingüística.
de varias proposiciones russellianas, y por 1o tanto cuenta como un
¿Acaso hemos estirado los términos a tal grado que toda la filo- concepto. Sin embargo, incluso aquellos filósofos conceptuales que
sofía es filosofía conceptual? No. Desde un punto de vista natural,
aceptan la concepción russelliana de las proporciones distinguirán
los conceptos constituyen sólo una pequeña fracción de una reali-
la estructura conceptual,Ia estructura característica de las proposicio-
dad que en su mayor parte es independiente de la mente. No es para
nes, de otros tipos de estructura. Por ejemplo, ellos analizarían la
nada obvio que la meta de la filosofía sea analizar de alguna manera
proposición atómica de que este cristal es translúcido como el com-
esa pequeña fracción de la realidad. Poniendo las cosas de mane-
plejo objeto-propiedad (este cristal, translucidez), pero en absoluto
ra muy esquemática, dígase que el idealismo absoluto sobre la mate-
pensarían que es parte de su trabajo analizar la estructura del cristal
ria de estudio delafilosofía es la tesis de que la filosofía s(rlo estudia
mismo: ésa es una estructura química, no una estructura conceptual
conceptos, en contraste con el idealismo ontológico absoluto, que es la
en el sentido relevante, de 1o contrario la proposición no sería ató-
tesis más descabellada de que sólo los conceptos existen.2 Aunque
mica. Según elIos, la meta de la filosofia la estructura del
el idealismo absoluto sobre la materia de estudio de la filosofía no -analizar
pensamiento- es analizaruno entre muchos tipos de estructura.Así
2
El término "absoluto" distingue estas formas de idealisrno de las for- pues, podría aceptarse la concepción russelliana de las proposicio-
mas "subjetivas" correspondientes, en las cuales los conceptos se nes y, sin embargo, oponerse al giro conceptual, sobre la base de que
reemplazan por procesos psicológicos. la filosofía también puede investigar apropiadamente características
32 Timothy Williamson l. El giro lingüístico y el giro conceptual 33

generales de estructuras no conceptuales, tales como la estructura EI tipo de cosa que puede ser el caso es que cierto objeto tenga
mereológica general de objetos físicos. cierta propiedad. La afirmación de McDowell no es que el objeto y
De manera alternativa, piénsese en una concepción más están- la propiedad sean conceptos, sino meramente que en principio po-
dar de los conceptos, en la que éstos son algo como modos de presen- demos formar conceptos de ellos, con los cuales pensar que el objeto
tación, formas de pensar o hablar o capacidades intelectuales. Aun tiene la propiedad. De hecho, en principio podemos formar muchos
así,la afirmación de que los conceptos constituyen sólo una pequeña conceptos de ellos: podemos pensar el mismo objeto como Héspe-
fracción de la realidad podría ser acusada de violar la segunda tesis de ro o como Fósforo. En términos fregeanos que congenian con Mc-
Dummett, confundiendo el pensamiento con el proceso de pensar. Dowell, diríamos que distintos sentidos determinan la misma refe-
Casi todos están de acuerdo en que los sucesos psicológicos consti- rencia. É1 admlte "un alineamiento de las mentes con el ámbito del
tuyen sólo una pequeña fracción de la realidad, pero eso todavía no sentido, no con el ámbito de la referencia [. . .], el pensamiento y la
equivale a conceder que el pensamiento, en un sentido no psicológi- realidad se encuentran uno al otro en el ámbito del sentid o" (L994,
co, está confinado de manera similar. Por ejemplo, John McDowell pp. 179-lB0). Para los objetos, su afirmación de que lo conceptual
(t99+, p. 27) argumenta que'3 no está limitado equivale a la afirmación de que cualquier objeto pue-
de ser pensado. Algo similar se aplica al tipo de cosa que puede ser
el caso: la idea es que, por ejemplo, siempre que un objeto tiene una
[N]o existe un vacío ontológico entre el tipo de cosa que uno pue-
propiedad es posible pensar, del objeto y la propiedad, que aquél tie-
de significar [con una frase], o en general el tipo de cosa que uno
ne ésta. Pero según una interpretación coherente y natural de la frase
puede pensar, y el tipo de cosa que puede ser el caso. Cuando uno
"el tipo de cosas que pueden ser el caso", tales cosas se individualizan
piensa con verdad, 1o que uno piensa es lo que es el caso. De modo
gruesamente por los objetos, las propiedades y las relaciones que es-
que puesto que el mundo es todo lo que es el caso [ ... ] hay un
"o tán incluidos. Así pues, dado que Héspero es Fósforo, 1o que es el
vacío entre el pensamiento, como tal, y el mundo. Desde luego
caso si Héspero es brillante es lo mismo que 1o que es el caso si Fós-
que el pensamiento puede estar distanciado del mundo por ser
foro es brillante: en ambos casos los objetos son los mismos, como
falsg pero no hay distanciamiento del mundo implícito en Ia idea
también lo son las propiedades. En esta interpretación,la afirmación
misma de pensamiento. (McDowell L994, p.27)
de McDowell "cuando uno piensa con verdad, lo que uno piensa es
1o que es el caso" es falsa, porque 1o que uno piensa se individualiza
Para McDowell, el tipo de cosa que uno puede pensar es un conte- en el nivel del sentido, mientras que lo que es el caso se individua-
nido conceptual: 1o conceptual no tiene un límite externo más allá liza en el nivel de la referencia. Aunque la afirmación de McDowell
del cual se encuentre la realidad sin conceptualizar. Él niega la acu- es verdadera en interpretaciones más débiles, éstas no sostendrían el
sación de idealismo sobre la base de que no está comprometido con peso que su argumento pone sobre ellas.
ninguna tesis controversial acerca de que la realidad dependa de Ia En cualquier caso, el argumento de McDowell parece requerir
mente. la premisa de que todo (objeto, propiedad, relación, estado de co-
sas, ... ) es pensable; esa premisa es muy controvertible.
Aunque a veces se clasifica a McDowell como un filósofo "posta- ¿qué razón
nalítico", él encuentra la forma de aceptar a su manera " la tesis funda- tenemos para suponer que la realidad no contiene objetos elusiuos,ta-
mental de la filosofía analítica": que "las preguntas filosóficas sobre les que seamos en principio incapaces de pensarlos individualmente?
el pensamiento deben abordarse a través del lenguaje" (McDowell Aunque podemos pensarlos colectivamente ejemplo, como
1994,p. 125). -porninguno de ellos
los objetos elusivos- gst6 no equivale a distinguir
34 Timothy Williamson l. El giro lingüístico y el giro conceptual 35

en el pensamiento. ¿Podemos estar seguros de que los obietos ma- Supóngase, sólo por mor del argumento, que no hay objetos
teriales ordinarios no están hechos de nubes de partículas subsuba- elusivos. Eso, por sí mismo, aún no vindicaría una restricción de
tómicas elusivas? Podríamos conocerlas por sus efectos colectivos, la filosofia a 1o conceptual, el ámbito del sentido o del pensamien-
aunque fuéramos incapaces de pensar en ninguna de ellas conside- to. Los practicantes de cualquier disciplina tienen pensamientos y
rada de manera aislada. La pregunta general sobre si puede haber ob- los comunican, pero Íaravez son esos pensamientos 1o que ellos es-
jetos elusivos luce como una buena candidata para recibir atención tudian; lo que estudian, más bien, es aquello sobre 1o que versan
filosófica. Desde luego que McDowell no pretende que lo concep- sus pensamientos. La mayoría de los pensamientos no son acerca
tual esté limitado por las limitaciones meramente médicas de los se- de pensamientos. Hacer que la filosofía sea el estudio del pensamien-
res humanos, pero la elusividad en cuestión puede ser más profunda to es insistir en que los pensamientos de los filósofos deben ser acerca
que eso: la naturaleza de los objetos podría impedir el tipo de in- de pensamientos. No es obvio por qué los filósofos deberían aceptar
teracción causal separada con seres complejos que se requeriría para esa restricción.
poder pensar en ellos aisladamente. Para ponerlo en terminología Incluso dentro de lo que habitualmente se considera filosofía
fregeana, un sentido es un modo de presentación de un referente, analítica de la mente, mucho trabajo viola las dos tesis de la filoso-
un modo de presentación de algo es una manera de presentarlo a fía conceptual. Los naturalistas sostienen que todo es parte del mun-
un pensador real o posible; todo 1o que McDowell ha mostrado es do natural y debe estudiarse como tal; para estudiar el pensamiento
compatible con que haya limitaciones necesarias sobre el pensar.a como parte del mundo natural, muchos de ellos no 1o distinguen con
Aunque los objetos elusivos pertenecen a la misma categoría onto- precisión del proceso psicológico de pensar. Aquellos que estudian
lógica muy general de objetos a la que pertenecen aquellos a los que las sensaciones o los qualia sin tratarlos como fenómenos intencio-
sí podemos distinguir individualmente, la posibilidad de tales obje- nales, por lo general no están intentando analizar Ia estructura del
tos socava la afirmación de McDowell de que no podemos darle un pensamiento; su interés primario está en la naturaleza de las sensa-
"sentido interesante" a la idea de algo que esté fuera del ámbito con- ciones o de los qualia mismos, no en nuestros conceptos de ellos.
ceptual (tOl+,p. 105-106). No sabemos si de hecho existan objetos Incluso cuando rrr.g" la cuestión de la veridicida d lueridicality), no
elusivos, ¿qué motivaría la afirmación de que no existen, si no es al- siempre se concede que hay pensamientos estructurados involucra-
guna forma de idealismo que está muy leios de las intenciones de dos: algunos filósofos sostienen que la percepción tiene un conteni-
McDowell? Irto debemos adoptar una concepción de la filosofía que do que no está conceptualmente estructurado, y que representa el
sobre bases metodológicas excluya a los objetos elusivos.s medio ambiente de cierta manera. Su interés está en el contenido no
conceptual mismo, no simplemente en nuestro concepto de é1.
- L, t"..ación de humildad que hace McDowell (tOO+,p. 40) es una
A pesar de los temores y esperanzas que inicialmente despertó,
respuesta a limitaciones contingentes, no a necesarias.
s MarkJohnston (LOOZ, pp.96-97) discute "los Enigmas, entidades
la filosofía de la mente no ha llegado a desempeñar el papel organiza-

que esencialmente no son detectables Por nosotros"; estipula que tivo dentro de la filosofía que alguna vez desempeñó la filosofia del
tales entidades son tanto individual como colectivamente indetec- lenguaje. Ninguna rama de la filosofía lo hace: la filosofía no es más
tables, de modo que nuestros objetos elusivos no tienen que ser sus inmune que otras disciplinas a la creciente especialización. Además,
Enigmas. Si no podemos tener buena evidencia de que no hay Enig- ningún método filosófico se trata actualmente como panacea de los
mas, muy bien podría ser una pérdida de tiempo PreocuParse Por
si hay Enigmas. Pero de esto no se seguiría que sea una pérdida de p"rtLrltdad de tales entidades, tal conocimiento puede ser filosófi-
tiempo preocuparse por sí puede haber Enigmas. La definición de camente útil (de hecho, Johnston lo usa prr" r,rs propósitos filosó-
Enigmas no implica que no podamos tener conocimiento sobre la ficos).
36 Timothy Williamson l. El giro lingüístico y el giro conceptual 37

males filosóficos, con los consecuentes privilegios ptril la I'rtrtrir tle la narrativos tradicionales de la historia de la filosofía, esta actividad tie-
que provenga. Una vez que consideramos otras ramats clc lrr filosofía, ne que ser un retroceso a la metafísica prekantiana: no debería estar
notamos que hay mucho más filosofar cuya principal mrrtcrirr tle es- ocurriendoi pero está ocurriendo. Muchos entre quienes la practican
tudio no es conceptual. reconocen felizmente su continuidad con la metafísica tradicional;
La biologíaylafísica no son estudios del pensamiet'rto; stts partes acogerse a la autoridad de Kant, o de Wittgenstein, o de la historia,
más teóricas se funden con la filosofía de la biología y Lr filosofía de carece de sustancia pues ningún caso de semejantes maniobras está
la física. ¿Por qué, entonces, los filósofos de la biología y los filósofos respaldado por algún argumento que haya resistido la prueba de los
de la física deberían estudiar sólo el pensamiento? Aurrque a veces tiempos recientes.
estudian cuáles son o deberían ser los conceptos que usan los biólo- Se podría tratar de ver en la metafísica contemporánea un co-
gos y los físicos, a veces estudian, de una manera abstracta y general, lapso quineano de las divisiones entre la filosofía y las ciencias natu-
aquello de 1o que esos conceptos son conceptos. Si el giro conceptual rales. Pero si se trata de que la metafísica esté naturalizada, también
es incompatible con que esas actividades sean consideraclas filosófi- lo estaba la metafísica de Aristóteles, la de Descartes y la de Leibniz.
camente legítimas, ¿por qué habríamos de dar el giro conceptual? La argumentación de sillón retiene un papel central, al igual que las
Hay un ejemplo que es más central. Mucha de la metafísica con- nociones modales de posibilidad y necesidad metafísica. Aunque el
temporánea no se ocupa primordialmente del pensamiento o del len- conocimiento empírico restringe la atribución de propiedades esen-
guaje en absoluto. Su meta es descubrir qué clases fundamentales de ciales, es más frecuente que los resultados se alcancen a través de una
cosas existen y qué propiedades y relaciones tienen, no es estudiar la interacción sutil entre lógica e imaginación. Los experimentos cru-
estructura de nuestro pensamiento acerca de ellas vez no tene- ciales son experimentos mentales.
-tal
mos pensamiento acerca de ellas hasta que 1o inician los metafísicos. ¿Podría ser que el contraste entre la metafisica actual y el giro
La metafísica contemporánea estudia sustancias y esencias, universa- conceptual sea menos radical de 1o que parece ser? Los metafísicos
les y particulares, espacio y tiempo, posibilidad y necesidad. Aunque contemporáneos se resisten firmemente al intento de reconstruir su
se ha intentado hacer reducciones nominalistas o conceptualistas de empresa como el análisis del pensamiento, a diferencia de sir Peter
todos estos temas, tales teorías no tienen ninguna prioridad metodo- Strawsonr euien definía su "metafísica descriptiva" como "[una em-
lógica y generalmente resulta que hacen muy Poca justicia a aquello presa que] se contenta con describir la estructura que de hecho tie-
que intentan reducir. ne nuestro pensamiento acerca del mundo" (Strawson 19S9 ,p.9).
Las narrativas usuales de la historia de la filosofía del siglo xx no ¿Pero puede uno reflexionar sobre conceptos sin reflexionar sobre la
consiguen acomodar muchos de los logros más vivos, más exactos y realidad misma? Pues la característica de ser acerca de algo es la esen-
más creativos del tercio final de ese siglo: el resurgimiento del teo- cia misma del pensamiento y del lenguaje. Esta idea la ha subrayado
rizar metafísico, realista en espíritu, con frecuencia especulativo, a David wiggins, el sucesor de Dummett y mi predecesor en la Cátedra
veces de sentido común, asociado con Saul IGipke, David Lewis, ICt wykehamr / outor de algo del más distinguido trabajo en metafísica
Fine, Peter van Inwagen, David Armstrong y muchos otros. Ese tra- esencialista, en el cual se combinan armónicamente consideraciones
bajo, para citar sólo un ejemplo, hahecho que sea anacrónico menos- de lógica y de biología. Wiggins (ZOOt ,p. 12) escribe: "Vamos a o1-
preciar al esencialismo por anacrónico.6 Segúnlos grandes esquemas vidar de una vez pof todas la idea de que hay un conocimiento del

6
Sobre el esencialismo véanse, por ejemplo, Kripke 1980; French, en Zimmerman 20}4unabuenaformulación del enfoque general de
Uehling yWettstein 1986; Fine 1994,y t995,yWiggins 2001. Véase la metafísica contemporánea.
38 Timothy Williamson l. El giro lingüístico y el giro conceptual 39

lenguaje o del significado que no es conocirt"riento tlcl nrurttlo rnis- Después de este esbozo preliminar, es hora de poner manos a la
mo." Aquí Wiggins no está simplemente afirtniurrlo ltt olrvio, ..¡trc el obra y comenzar con eI trabajo de detalle. Los siguientes tres capí-
lenguaje y el significado son parte del munclo por'(luc lotlo cs [).trte tulos examinan diferentes formas del giro lingüístico o conceptual.
del mundo. Lo que quiere decir, más bien, es qtrc .rl tlclirrir' p.rlabras El capítulo II utiliza el estudio de un caso particular para considerar
ejemplo, términos de clase natural-, tencrtttls t¡ttc se tt.tlilr es- en un microcosmos la idea de que cuando las preguntas fiIosóficas
-por
pecímenes reales. Lo que existe determina lcl t¡uc lrtrr'lcnl,rs ('lr.lcrer no son explícitamente acerca del lenguaie o el pensamiento, lo son
decir; al saber 1o que queremos decir, sabemos itlgo .tccrc.t tlc lo que implícitamente. Los capítulos III y IV evalúan un amplio espectro
existe. Esto hace que surjala cuestión de en qr.ró nrctlitl.r el .rnrilisis de versiones de la idea de que la metodología de sillón de Ia filosofía
del pensamiento y el lenguaje puede llevarse a crrbo ilrrttirtotn.t¡nente se funda en el estatus analítico o conceptual de un núcleo de verda-
con algún tipo de prioridad metodológica. des filosóficas, las cuales no tienen que ser acerca del lenguaje o el
Dummett no afirmaba que las preguntas trlcliciort.rlcs tlc l¡ rne- pensamiento ni siquiera implícitamente. En cada caso, el resultado
tafísica no pudieran responderse, sino que la fcrnlrr rlc contcsturlas es de la evaluación es negativo. Aunque los filósofos tienen más razo-
por medio del análisis del pensamiento y del lengtrajc. l)or cjemplo, nes que los físicos para ocuparse de cuestiones del pensamiento y
para determinar si hay números, se tiene que detcrnrin.u'si nuntera- el lenguaje, Ia filosofía no es en ningún sentido profundo una inves-
les como "7" futncionan semánticamente como nolnlrt'cs prol-tios en tigación lingüística o conceptual, más de 1o que la física lo es. Pero
el contexto de oraciones que se profieren en el discurso ntrttctnático. de ello no se sigue que la experimentación sea un método prima-
¿Pero en qué consiste funcionar de esa manera? Aunrluc ¡rrrllbras de rio apropiado para la filosofía. Argumentos similares sugieren que las
demonios como "Satán" parecen funcionar semiintic:rllrclrtc como matemáticas no son en ningún sentido profundo una investigación
nombres propios en el contexto de oraciones quc sc proficl'en en el lingüística o conceptual; sin embargo, la experimentación no es un
discurso en el que se adora al demonio, no se debe salt¡r rr lir conclu- método primario apropiado para las matemáticas. La segunda parte
sión de que hay demonios. No importa con cuátrto ctrtusiastno los del libro desarrolla una concepción alternativa de la filosofía según
adoradores del demonio usen la palabra "Satán" collto si refiriera a la cual una metodología en su mayor parte de sillón es defendible,
algo, eso no hace que refiera a algo. Aunque en el contexto de ora- como 1o es para las matemáticas.
ciones proferidas por aquellos que creen que nornbres qtrc cle hecho Desde esta perspectiva, y la de muchos filósofos contemporá-
son vacíos refieren, estos nombresp arecen funcionar semánticamen- neos, el giro conceptual,y aJortiori el giro lingüístico, lucen como
te como nombres que sí refierenr las apariencias son eugañosas. "Sa- giros equivocados. No tiene caso negar que esos filósofos sean "ana-
tán" refrere a algo si y sólo si alguna oración que contenga la palabra líticos", pues ese término suele aplicarse a una amplia yvaga tradición
"Satán" en la posición de sujeto (como la oración "satiirt es idéntico que no está cohesionada por propiedades esenciales compartidas de
a sí mismo") expresa una verdad, pero el análisis del ¡rensamiento y método y doctrina, sino por una intrincada red de vínculos causales
del lenguaje no es la mejor manera de descubrir si alguna oración tal de influencia y comunicación: ¿qué tienen en común Frege, Russell,
expresa una verdad. Desde luego, puede ser que lo que se aplica a Mo o re, Wittgenstein, Carn ap, Ay er, Qrine, Austin, Straws on, D avid-
"Satán" no se aplique a"7". Según algunos neologicistas, "T existe" es son, Rawls, Williams, Anscombe, Geach, Armstrong, Smart, Fodor,
una verdad analítica (1o que Ayer habría llamado una consecuencia Dummett, Wiggins, Marcus, Hintikka, I(aplan, Lewis, Kripke, Fine,
formal de definiciones), algo que "Satán existe" ni siquiera se Pre- van Inwagen y Stalnaker, que los distinga de todos los filósofos que
tende que sea. Aquella afirmación necesita el respaldo de una teoría no son analíticos? Muchos de quienes consideran que los giros lin-
adecuada de la analiticidad. güístico y conceptual han sido serios errores tienen vínculos de in-
40 Timothy Williamson

fluencia y comunicación que los colocan directamente dentro de esa 2. Abordar las preguntas filosóficas
tradición. "Filosofía analítica" es una frase en un lenguaje vivo; el in- tal como se presentan
tento por estipular su significado de manera que queden excluidos
muchos de los fllósofos recién enumerados no conseguiría sino pro-
ducir una breve confusión terminológica.
Los historiadores de la filosofía con enfoque a gran escala pue-
den ser demasiad o whiggish. o hegelianos como para considerar que
el giro lingüístico o el conceptual hayan sido nada más que pasos en ¿Con qué frecuencia son las preguntas filosóficas implícitamente
falso de los cuales la filosofía se retrae ahora que reconoce su error. acerca del pensamiento o del lenguaje, cuando no Io son explíci-
Se supone que a partir de este punto tenemos que ir hacia delante, tamente? Consideraré como estudio de caso una cuestión estrecha-
no hacia atrás. Como mínimo debemos aprender de nuestros erro- mente relacionada con el problema de la vaguedad, porque luce
res, aunque sólo sea para no repetirlos. Pero si el giro conceptual fue como un paradigma de una pregunta filosófica que es implícita, pero
un error, no fue una simple metida de pata; se desarrolló con dema- no explícitamente, acerca del pensamiento y el lenguaje. En efecto, la
siada profundidad para ser nada más que eso. Se necesita una nueva vaguedad se concibe generalmente como una característica de nues-
estructura narrativa para la historia de la filosofía a partir de 1960; tro pensar y hablar acerca del mundo, no como una característica del
cómo debería ser es algo que está claro sólo en los aspectos más ge- rnundo mismo. Es cierto que para algunos filósofos resulta tentadora
nerales. la idea de que hay objetos vagos que existen con independencia de
la mente, como el monte Everest, objetos que son vagos, si no en su
iclentidad, sí en sus limites espaciotemporales y en su composición
n-rereológica. No me ocuparé aquí de esa clase de vaguedad. Consi-
tleraré un ejemplo de un tipo bastante estándar que involucra un pre-
dicado vago;' no obstante, la reconstrucción de la pregunta como si
f'uera implícitamente acerca del pensamiento y el lenguaje resulta ser
u11 error. si tal reconstrucción es un error en este caso, en condicio-
¡rcs tan favorables, también es un error en muchos otros casos.

.S rrpóngase que alguna vez hubo mucha agua en el planeta Marte; está
.l¡ro que no estaba seco. Con el paso del tiempo, el agua se evaporó
,lc rnanera muy gradual; hoy en día Marte claramente está seco. No
lr.bo ningún momento que fuera el primero en el que Marte estu-
vicra claramente seco o que fuera elúltimo en el que no 1o estuviera;

Whiggish: el que tiene la perspectiva de que la historia sigue un ca- Sobre la vaguedad en general véanse, para comenzar, Graff y Wil-
mino de progreso y desarrollo inevitables y que juzga el pasado a liamson 2002; Keefe 2000; Keefe y Smith 1997, y Williamson
la luz del presente. (Merriam-Webster Dictionary len línea].) (N. 1994a. Sobre los objetos vagos, véanse Williamson 2003b, y la bi-
del t.) bliografía que ahí se señala.
42 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 43

durante un largo periodo intermedio, ni estaba claramente seco ni que la pregunta original es interesante, aunque pienso que conozco
estaba claramente no seco. Contar las moléculas de agua no nos ha- la respuesta y que no tengo la más mínima idea de dónde debería bus-
bría ayudado a determinar si estaba secoi otras mediciones habrían carse su respuesta si no es en la filosofía (que incluye a la lógica). Pero
sido igualmente inútiles. No tenemos ninguna idea de algúnprocedi- antes de ocuparnos de la respuesta, examinemos la pregunta original
miento de investigación que hubiese resuelto la cuestión. Se trataba misma.
de un caso limítrofe. No hayninguna urgencia de lavida práctica que La pregunta es simplemente acerca de la suposición de si en
nos obligue a preguntar si Marte estaba seco en aquel momentor pero cualquier momento Marte estuvo seco o no seco, la cual podemos
sólo una proporción limitada del pensar y el hablar en cualquier so- formalizar como un teorema de Ia lógica clásica: V t ( Seco (m, t) v
ciedad humana está controlada por urgencias de la vida práctica. Nos -Seco (m, t)).' Dicho con palabras: para cualquier tiempo ú, Marte
gustaría conocer la historia de Marte. Cuando sea necesario siempre estaba seco en ú o Marte no estaba seco en t. La pregunta se com-
podemos usar otras palabras distintas de "seco". No obstante, refle- pone de expresiones que no son de carácter distintivamente filosófi-
xionamos sobre la dificultad de clasificar a Marte como planeta seco co: "Marte", "cualquigr momento", "... o ...","Íro", "estaba" y "seco";
o no seco en esos momentos intermedios, aun contando con medi- todas ellas aparecen en preguntas que son reconociblemente no fi-
ciones exactas. Así pues, podemos preguntarnos: losóficas, como "¿Estuvo Marte en cualquier momento deshabitado
o no seco?", que alguien podría preguntar cuando )uzga que Marte
¿Estuvo Marte en cualquier momento seco o no seco? está tanto deshabitado como seco y reflexiona sobre si hay alguna
De aquí en adelante me referiré a esta pregunta como la pregunta ori- conexión entre lo uno y lo otro. Aunque pueden surgir cuestiones
ginal. Para ser más preciso, usaré esta frase para designar esa oración filosóficas acerca de las palabras que aparecen en ambas preguntas,
interrogativa, tal como se usa en ese contexto (la palabra "pregunta" de ello no se sigue que simplemente al usar esas palabras uno esté de
también puede aplicarse a 1o que expresan las oraciones interrogati- alguna manera haciendo filosofía. Una diferencia entre las dos pre-
vas más bien que a las oraciones mismas). guntas es que no es obviamente fútil tratar de argumentar desde el
La pregunta original tiene un carácter por 1o menos protofilosó- sillón que en cualquier momento Marte estuvo seco o no seco, mien-
fico; la suscita una dificultad que es al mismo tiempo difícil de identi- tras que es obviamente fútil tratar de argumentar desde el sillón que
ficary difícilde evitar, y a la cual nos enfrentamos al aplicar distincio- en cualquier momento Marte estuvo deshabitado o no seco.
nes que tenemos en nuestro repertorio. Esa dlficultad apunta, como La pregunta original en sí misma no pregunúa si es metafísica-
una seria amenaza, a la validez de nuestras formas más fundamen- mente necesario, o cognoscible a priori, o analítico o lógicamen-
tales de razonamiento deductivo. Los filósofos están en desacuerdo te verdadero que en cualquier momento Marte estuviera seco o no
acerca de cuál es la respuesta correcta,y basan su desacuerdo en ra- seco; simplemente pregunta si en cualquier momento Marte estuuo
zones que se explorarán en seguida. Una elucidación filosófica de Ia seco o no seco. Expresiones tales como "metafísicamente necesario",
vaguedad que no nos diga cómo contestar la pregunta original se- "cognoscible a priori", "analítico" y"lógicamente verdadero" no figu-
ría por ello mismo incompleta. Si no contamos con una definición ran enlapregunta original; cualquierapuede entenderla sin entender
de "filosofía" sobre la que estemos de acuerdo, dificilmente pode- ninguno de esos términos de la jerga filosófica. Desde luego que esto
mos esperar probar que la pregunta original, o cualquier otra, sea 2
La lógica clásica es Ia lógica estándar de expresiones como "todo",
una pregunta filosófica; pero cuando discutimos cuál es su respuesta, "... o ...",y "no", bajo la suposición de que hay una dicotomía de
nos descubrimos invocando consideraciones de carácter reconoci- oraciones en verdaderas y falsas que es mutuamente excluyente y
blemente filosófico. De un modo más simple: yo soyfilósofo ypienso conjuntamente exhaustiva.
44 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóñcas tal como se presentan 45

no significa ni negar ni afirmar que sea metafisicamente necesario, que surgen del aparato de generalización, y no de la pregunta origi-
o cognoscible a priori, o analítico o lógicamente verdadero que en nal, haremos bien en quedarnos con la pregunta original en su forma
cualquier momento Marte estuvo seco o no seco. Por todo lo que concreta.3 Aun así, el recordar que hay muchas otras preguntas que
hemos dicho, la proposición podría ser cualquier combinación de tienen una forma similar puede ayudar a que no nos distraigan rasgos
esas cosas. Pero eso no es lo que la pregunta original pregunta. de la pregunta carentes de importancia.
En otras circunstancias podríamos haber contestado la pregun- ¿Acerca de qué es la pregunta original? El término 'acerca de'no
ta original sobre bases que no son filosóficamente interesantes. Por es preciso. Según la interpretación más directa, una oración en un
ejemplo, si nunca hubiese habido líquido en Marte, entonces siem- contexto es acerca de aquello a 1o que sus elementos constitutivos
pre habría estado seco y, por 1o tanto, seco o no seco. Para plantear se refieran en ese contexto. De modo que, interpretada del modo
una pregunta que no pudiera responderse de esa manera aburrida, al- como se presenta, la pregunta original es acerca del planeta Marte,
guien que ya comprende alguno de esos conceptos distintivamente que es el referente de 'Marte' en ese contexto; tal vez también sea
filosóficos podría preguntar si es metafísicamente necesario, o cog- acerca de la sequedadr eue es el referente de 'seco', y también acerca
noscible a priori, o analítico o lógicamente verdadero que Marte es- de los referentes de sus otros elementos constitutivos. Puesto que la
tuviera en cualquier momento seco o no seco. En tal caso, la significa- pregunta original no contiene ninguna expresión metalingüística, no
tividad de la jerga filosófica podría generar suspicacias de varios tipos es acerca del nombre'Marte'o del adjetivo'seco'. Es evidente que la
que se harían extensivas a la pregunta hecha en esa misma jerga. Pero pregunta original no es explícitamente acerca de palabras.
la pregunta original misma no puede responderse correctamente de
¿Es la pregunta original implícitamente acerca del lenguaje? AI-
la manera aburrida con respecto a las circunstancias originalmente
gunos podrían pretender que 1o es sobre la base de que es equivalente
pensadas. Su interés filosófico, por contingente que sea, es real.
a preguntas que son explícitamente acerca del lenguaje, tales como
Podríamos generalizarla pregunta original de varias maneras.
éstas:
Podríamos preguntar si en cualquier momento cualquier cosa está
seca o no seca, y luego podríamos notar que discutir esa pregunta es
¿Es verdadera la oración "En cualquier momento Marte estuvo
muy similar a discutir si cualquier cosa es vieja o no viejar y seguir así
seco o no seco"? (¿Expresa una verdad tal como se usa en este
con preguntas similares. Así pues, podríamos preguntar si, para cual-
contexto?)
quier propiedad, cualquier cosa o bien la tiene o bien carece de ella.
La coherencia de generalizar acerca de propiedades de esa manera
podría ella misma producir suspicacias de varios tipos que se harían ¿Perteneció Marte, en cualquier momento de su existencia, a la
extensión de la palabra'seco' o a la antiextensión de la palabra
extensivas a la pregunta en que se hiciera la generalízación. Alguien
'seco' (tal como la palabra 'seco' se usa en este contexto) ?
podría incluso dudar que existe una propiedad tal como la sequedad.
Pero la pregunta original misma no intenta alcanzar esa generalidad.
Pero un razonamiento paralelo llevaría a la conclusión de que la pre-
El hecho de que posea el mismo tipo de interés filosófico que mu-
gunta no filosófica "¿Estuvo Marte en cualquier momento deshabita-
chas otras preguntas no implica que no tenga ella misma su propio
do o no seco?" también es implícitamente acerca dellenguaje, puesto
interés filosófico. Si ese interés se ve oscurecido por las característi-
que es equivalente a las siguientes preguntas:
cas problemáticas del aparato con el que tratamos de generalizarla,
podemos abstenernos de generalizarla y quedarnos con la pregun-
ta original. Con el fin de no distraernos con cuestiones adventicias Véase también Qrine 1970, p. 11.
46 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presenta n 47

¿Esverdadera la oración "En cualquier momento Marte estuvo rirnos a seco aun cuando estemos hablando acerca de circunstancias
deshabitado o no seco"? (¿Expresa una verdad tal como se usa en las que habría significado algo diferente, y esto es porque noso-
en este contexto?) tros no estamos hablando en esas circunstancias. Si esto es así, T2a
y TZb no expresan verdades necesarias. De modo similar, tal vez la
¿Perteneció Marte, en cualquier momento de su existencia, a la oración "En cualquier momento Marte estuvo seco o no seco" podría
extensión de la palabra 'deshabitado' o a la antiextensión de la no haber expresado una verdad aun cuando en cualquier momento
palabra'seco' (tal como la palabra'seco' se usa en este contexto) ? Marte hubiese estado seco o no seco, puesto que "cualquier momen-
to" podría haber significad o ningún momento. En esta interpretación,
De hecho, podríamos argumentar de manera paralela con respecto a Tl no expresa una verdad necesaria. No debemos suponer que una
cualquier pregunta ordinaria o científica: puesto que no todas ellas noción útil de ser acerca de algo laboutnes.s] se transferiría a través
son acerca del lenguaje en ningún sentido distintivo , elrazonamiento de bicondicionales meramente contingentes. Tal vez podamos in-
anterior no muestra que la pregunta original sea acerca del lenguaje terpretar Tl, T2a y Tzb como si expresaran verdades necesarias si
en ningún sentido distintivo. Aun cuando las equivalencias mostra- individualizamos las expresiones lingüísticas de tal manera que sus
ran que la pregunta original fuese, en algún sentido, implícitamente propiedades semánticas les sean esenciales; la cuestión de si esto re-
acerca del lenguaje, podrían leerse en ambas direcciones: también quiere que tratemos las expresiones entre comillas como existentes
mostrarían que las preguntas explícitamente metalingüísticas son, en necesarios es un asunto delicado. En cualquier caso, algunos teóri-
un sentido igualmente legítimo, implícitamente acerca de algo que cos de la vaguedad han negado la verdad incluso en el mundo real de
no es el lenguaje.
bicondicionales tales como T1, TZayTZb; ellos podrían responder
En cualquier caso, las preguntas son incontrovertiblemente de una forma a la pregunta original y de otra a la pregunta explícita-
equivalentes sólo si los correspondientes bicondicionales descitacio-
mente metalingüística.a Así pues, las preguntas no son pragmátíca,
nales son incontrovertibles :
dialéctica o metodológicamente equivalentes en el contexto de de-
(f t) "En cualquier momento Marte estuvo seco o no seco" es ver- bates sobre Ia vaguedad. Dados los propósitos presentes, no es nece-
sario que resolvamos la cuestión sobre el estatus de los bicondicio-
dadera si y sólo si en cualquier momento Marte estuvo seco o
no seco. nales descitacionales, pues ya hemos visto que el sentido en el que
hacen que la pregunta original sea implícitamente acerca de palabras
(fZa) es demasiado indiscriminado como para que sea útil.
Para cualquier tiempo ú, Marte pertenece a la extensión de
"seco" en ú si y sólo si Marte está seco en ú.
Podemos argumentar de un modo más directo que la pregunta
original no es implícitamente acerca de la palabra "seco" echando
(fZU) Para cualquier tiempo ú, Marte pertenece a la antiextensión rnano de una prueba de traducción. Considérese la traducción de la
de "seco" en f si y sólo si Marte no está seco en ú. pregunta original a otro lenguaje, como el serbio:

En el mejor de los casos, estos bicondicionales expresan verdades Da li je Mars uvekbio suv ili nije bio suv?
contingentes. Tal vezlapalabra "seco" podría haber significad o hú- 4
Un ejemplo reciente de supervaluacionista que rechaza esas equi-
medo, en cuyo caso Marte habría pertenecido a la extensión de "seco"
valencias descitacionales para casos limítrofes es Keefe (ZOOO,
cuando hubiese estado húmedo y a la antiextensión de "seco" cuan- pp.213-220). Véase una discusión ulterior en Williamson 1994a,
do hubiese estado seco; nosotros usamos la palabra "seco" para refe- pp. 162-164,y en McGee y Mclaughlin 2000.
48 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presenta n 49

La traducción al serbio no es implícitamente acerca de la palabra del los conceptos de la relación aparentemente contingente entre pala-
español "seco". Pero puesto que las preguntas en los dos lenguajes bras y sus significados. Los conceptos se individualizan semántica-
significan 1o mismo, aquello acerca de 1o que implícitamente son (en mente: en lugar de meramente tÁer significados, son significados,
el mismo contexto) debería ser 1o mismo. Por lo tanto, la pregunta o algo parecido.t sin embargo, el argumento según el cual la pre-
original no es implícitamente acerca de la palabra "seco". Por un ra- gunta original es implícitamente acerca del conce pto seco en virtud
zonamiento similar, podemos concluir que no es acerca de ninguna de ser equivalente a la pregunta metaconceptual, sobregeneraliza de
palabra del español ni de cualquier otro lenguaje. Desde luego, dada una manera descabellada, exactamente como lo hace el argumento
la informalidad de la noción de ser implícitamente acerca de algo, según el cual la pregunta original es implícitamente acerca de la pa-
el argumento no es plenamente riguroso. No obstante, la prueba de labra "seco" en virtud de ser equivalente a Ia pregunta metalingüís-
traducción subraya a qué grado tendría que diluirse Ia noción de refe- tica. Un razonamiento paralelo conduciría a la conclusión de que la
rencia para poder llegar a una noción de ser implícitamente acerca de pregunta no filosófica "¿Estuvo Marte en cualquier momento des-
algo según la cual Ia pregunta original fuese implícitamente acerca habitado o no seco?" es implícitamente acerca del concepto seco,y
de una palabra. de manera similar para cualquier pregunta no filosófica. Puesto que
La prueba de traducción no muestra que la pregunta original no esas preguntas no son acerca de conceptos en ningún sentido dis-
sea implícitamente acerca de un concepto, es decir, algo como el sig- tintivo, el razonamiento inicial no muestra que la pregunta original
nificado de la palabra más que la palabra misma, pues la palabra del sea acerca de conceptos en ningún sentido distintivo.Aun cuando las

español "seco" y su sinónimo serbio "suv" expresan ambas el con- equivalencias mostraran que la pregunta original fuese, en algún sen-
cepto seco. ¿Pero qué bases hay en favor de la tesis de que la pregunta tido, implícitamente acerca del pensamiento, pueden leerse en ambas
original es implícitamente acerca del concepto seco? Podríamos ar- direcciones: también mostrarían que las preguntas explícitamente
gumentar que, en algún sentido, la pregunta original es equivalente metaconceptuales son, en un sentido igualmente legítimo, implíci-
a una pregunta metaconceptual: tamente acerca de algo que no es el pensamiento.

Incluso si una palabra retiene su significado lingüístico, su referente


¿Perteneció Marte, en cualquier momento de su existencia a la puede.cambiar según cambie el contexto de emisión ("yo'l "ahora",
extensión del concepto seco o a la antiextensión de seco? "aquí").
aa ,tr\ .. ,t
^. "seco"
Si sufre cambios contextuales de ese tipo, TZayT2b
pueden resultar falsas cuando se interpretan como generalizaciones
Pues podríamos aplicar las nociones de extensión y antiextensión a acerca de emisiones de "seco" en contextos diferentes al del contex-
los conceptos por medio de bicondicionales similares aTZay TZb, to de quien está teorizando. Podría argumentarse que los conceptos
respectivamente: también pueden sufrir cambios contextuales de referente: tú usás el
concepto yo para referirte (en el pensamiento) a ti, pero yo uso el
(fCZa) Para cualquier tiempo f, Marte pertenece a la extensión mismo concepto para referirme a mí mismo; al mediodía usamos
de seco en ú si y sólo si Marte está seco en ú.
el concepto ahora para pensar el mediodía, pero a la medianoche
usamos el mismo concepto para referirnos a la medianoche; en el
Polo Norte usamos el concepto aquí para referirnos al Polo Nor-
(TCZU) Para cualquier tiempo ú, Marte pertenece a la antiexten- te, pero en el Polo sur usamos el mismo concepto para referirnos
sión de seco en ú si y sólo si Marte no está seco en ú. al Polo sur. si esto es así, TCZa y TC2b también pueden resultar
falsas cuando se interpretan como generalizaciones acerca de usos
Es más fácil que TCZa y TCZb puedan expresar verdades necesa- del concepto seco en contextos diferentes del contexto de quien está
rias que TZay TZb, pues no hay un análogo directo para el caso de teorizando.
50 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóñcas tal como se presentan 5l

Un fregeano podría argumentar como sigue: la pregunta original 2


es explícitamente acerca del concepto seco, porque contiene el predi-
Si la pregunta original, interpretada literalmente, tuviera una res-
cado "... está seco" (en tiempo pasado), el cual refiere al concepto
puesta muy obvia, fuese negativa o positiva, eso nos daría una ra-
seco.En ese sentido, la pregunta "¿Estuvo Marte, en cualquier mo-
zón para sospechar que quien la emitió tenía en mente algún otro
mentq deshabitado o no seco?" también sería explícitamente acerca
significado, para el cual la estructura composicional explícita de la
del concepto seco. Sin embargo, el fregeano no está usando la palabra
pregunta podría ser una guía pobre. Pero los hablantes competentes
"concepto" con su significado contemporáneo, según el cual los con-
del español pueden estar muy inseguros acerca de cómo responder
Ceptos son algo así como representaciones mentales o semánticas,
la pregunta, leída literalmente, de modo que no tenemos ninguna ra-
más cercanas alámbito del sentido que al de la referencia. El referen-
zónparainterpretarla de modo que no sea el literal.
te fregeano de un predicado (un concepto fregeano) simplemente es
Es útiI echar un vistazo a algunas propuestas y argumentos del
la función que mapea todo aquello a 1o que el predicado se aplique
debate sobre la vaguedad por dos razones. En primer lugar, mues-
sobre 1o verdadero y todo lo demás sobre Io falso: podría tratársele
tran porqué la pregunta original es difícil, aun cuando se la encare
como la extensión del predicado, excepto que en términos fregeanos
tal como se presenta. En segundo lugar, muestran cómo las conside-
se trata de una función, no de un objeto. Si el predicado refiere a la
raciones semánticas desempeñan un papel central en el intento por
propiedad de sequedad o al conjunto de cosas secas, entonces la pre-
responderla, aun cuando no sea ella misma una pregunta semántica.
gunta original es acerca de la propiedad de sequedad o del coniunto
de cosas secas, pero esto no contribuye en lo más mínimo a mostrar Larazón más directa para responder la pregunta original de ma-
que sea acerca del pensamiento. Asimismo, la tesis fregeana no con- nera positiva es que "En cualquier momento Marte estuvo seco o
tribuye a mostrar que la pregunta sea acerca del pensamiento, Pues no seco" es una verdad lógica, una generalización sobre ejemplifica-
el concepto fregeano se halla en el ámbito de la referencia, no en el ciones de la ley del tercero excluido (n v -4 "Es así o no es así") para
ámbito del pensamiento; al igual que las propiedades y los conjun- varios tiempos. Desde mi punto de vista este razonamiento es co-
tos, no es un sentido, sino algo a 1o que un sentido puede determinar rrecto. Sin embargo, muchos piensan de manera diferente; niegan la
referente. Puesto que no Son un sentido, en la concePción fregeana validez de la ley del tercero excluido para términos vagos tales como
t'seco'1
no son elementos constitutivos de un Pensamiento, y tampoco son
conceptos en el sentido actual de "concepto". La manera más sencilla de oponerse a la ley del tercero exclui-
El pensamiento y el habla no son siempre acerca del pensamien- do es negar categóricamente, cuando Marte es un caso limítrofe, que
to y el habla. A|uzgar por su estructura composicional explícita, la está seco o no está seco, yt por lo tanto, responder la pregunta origi-
pregunta original en particular no es acerca del pensamiento ni del nal de un modo negativo. Por ejemplo, alguien puede sostener que
habla; no se trata de una pregunta metalingüística ni metaconceP- Marte estaba seco o no seco en el tiempo ú sólo si se puede saber (tal
tual. No hemos hallado ninguna razón para considerar que en este vez más tarde) si estaba seco en el tiempo ú, dadas las condiciones
aspecto su estructura explícita sea ilusoria. Por Io tanto, nuestra con- óptimas para responder la pregunta (y ninguna diferencia en la his-
clusión provisional tiene que ser que la pregunta original, aunque es toria de Marte): puesto que no se puede saber, ni siquiera dadas esas
al menos protofilos ófr,ca,no es acerca del pensamiento ni del lengua- condiciones, si estaba seco cuando eI caso es un caso limítrofe, se si-
je en ningún sentido distintivo; no aPoya el giro lingüístico o con- gue que no es verdad que estaba seco o no seco. una dificultad para
ceptual, interpretado como una concepción de la materia de estudio esta respuesta negativa a la pregunta original es que parece implicar
de la filosofía. que en un caso limítrofe Marte ni está seco ni está no seco: en otras
52 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 53

palabras, que está tanto no Seco como no no Seco. Pero esto eS una lógica intuicionista para responder Ia pregunta original de manera
contradicción, puesto que "no no seco" es la negación de "no seco". negativa.
La lógica intuicionista ofrece una manera más sutil de rechazar Si se la examina con más cuidado, esta estrategia luce menos pro-
la ley del tercero excluido sin negar ninguna de sus eiemplificaciones. metedora. un caso limítrofe paradigmático es el peor caso para la ley
Los intuicionistas basan la lógica en estados de información crecien- del tercero excluido (para términos como'seco', para los cuales resul-
te pero incompleta, más que en una dicotomía tajante de verdad y tan irrelevantes las amenazas a esa ley que tengan otro origen que la
falsedad. Niegan que algo pueda alavez probarse y refutarse, Pero vaguedad), en el sentido de que tanto los defensores como los opo-
no afirman que cualquier cosa pueda probarse o refutarse. Para los sitores de esa ley pueden estar de acuerdo en que se sostiene en un
intuicionistas, la negación de una ejemplificación de la ley del ter- caso limítrofe paradigmático sólo si se sostiene universalmente. Ex-
cero excluido (-(A v -A), "No es el caso que sea así o no sea así") presado con símbolos, si Marte fue un caso paradigmático en el tiem-
implica una contradicción (--A A --A, "Es el caso tanto que no es así po r: (Seco (m, r) v -Seco (m, z)) -r Vt (Seco (m, t) V -Seco (m, t))
como que no no es así"), justo como ocurre en la lógica clásica, y las ("si Marte estuvo seco o no seco en el tiempo z, entonces en cual-
contradicciones son tan malas para ellos como 1o son para cualquie- quier momento Marte estuvo seco o no seco"). Pero según el en-
ra. Así que ellos no pueden afirmar que algunavez Marte no estuvo foque presente, la ley no siempre se sostiene en estos casos (-y1
seco o no seco (=t -1Seco(m, t) v -Seco(m, t))), pues ello implica- (Seco (m, t) V -Seco (m, t)), "No es el caso que en cualquier mo-
ría que alguna vez una contradicción fue el caso (lt 1-5".o(m, t) & mento Marte estuvo seco o no seco"), de lo cual la lógica intuicio-
--Seco(m, t)), "AlgunaYez Marte estuvo tanto no Seco como no no nista nos permite deducir que la ley no se sostiene en el caso li-
seco"), 1o cual es inconsistente desde el punto de vista intuicionis- mítrofe paradigmático (-1Seco (m,r) v -Seco (m,z)), 1o cual es una
ta. Sin embargo, aunque los intuicionistas insisten en que probar negación de un caso particular de la l"y y, por lo tantg es intui-
una afirmación existencial supone en principio probar al menos una cionistamente inconsistente (implica lógicamente -Seco (m,z) &
ejemplificación suya, admiten que probar que una afirmación uni- --Seco (m, r), "Enr Marte estaba tanto no seco como no no seco").
versal es falsa en principio no suPone necesariamente probar que al De modo que la negación intuicionista de la generalizaciónuniversal
menos una de sus ejemplificaciones sea falsa. Desde el punto de vis- del tercero excluido para un predicado vago obliga a negar que éste
ta intuicionista, Ia afirmación de que algo carece de una propiedad tenga casos limítrofes paradigmáticos. Esta última negación es diffcil
es más fuerte que la afirmación de que no cualquier cosa tiene esa de reconciliar con la experiencia; después de todo, la noción de un
propiedad. De modo que se podría afirmar que Marte no estuvo en caso limítrofe habitualmente se explica por medio de ejemplos.
cualquiermomento seco o no seco (-Vt (Seco(m, t) v -Seco(m, t))), Los problemas para el enfoque intuicionista no terminan ahí.
sobre la base general de que no hay un procedimiento adecuado para Puede mostrarse que Ia negación de la conjunción de cualquier
separar todos los tiempos en las dos categorías, sin comprometerse número finito de casos particulares de la ley del tercero excluido
con la afirmación existencial inconsistente de que alguna vez Marte es intuicionistamente inconsistente.T Por lo tanto, la negación de la
no estuvo Seco o no Seco. En alguna ocasión, y Por razones estrecha- generalización universal de la ley sobre un dominio finito también
mente relacionadas, Hilary Putnam ProPuso la aplicación de la lógi- es intuicionistamente falsa. Si el tiempo es infinitamente divisible,
ca intuicionista al problema de la vaguedad.6 Así que podría usarse la fórmula vt (seco (m, t) v -seco (m, t)) generaliza la ley sobre un
6
Véase Dummett 1977 parala lógica intuicionista en general, y Para ' p"-"¿"cción matemática se prueba que si An es Ia conjunción de
su aplicación al problema de la vaguedad, véanse GraffyWilliamson un número n de casos particulares de la ley del tercero excluido,
2002, pp. 473-506, y Chambers 1998. entonces - An es intuicionistamente inconsistente.
54 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 55

dominio infinito de momentos de tiempo, y su negación es intuicio-


A B A&B AvB
nistamente consistente; pero la posibilidad de que el tiempo sea in-
V V V V
finitamente divisible no es crucial para el fenómeno de la vaguedad.
V I I V
Mry bien podríamos haber planteado la pregunta original acerca de V F F V
una extensa serie finita de momentos separados por intervalos de un
I V I V
segundo; la pregunta habría sido igualmente problemática. La Para-
I I I I
doia clásica de sorites depende precisamente de una serie finita así:
I F F I
un montículo de arena está compuesto de un número finito de gra-
F V F V
nos, pero cuando se retiran con cuidado uno por uno, no tenemos
F I F I
F F F F
idea de cómo responder la pregunta "¿En qué momento deió de ha-
ber un montículo?" Negar que en cada momento de una serie finita Se trata a una generalización universal como si fuese una conjun-
Marte estaba seco o no seco es intuicionistamente inconsistente. Así ción de sus casos particulares, una por cada miembro del dominio:
pues, Ia lógica intuicionista ofrece bases pobres para dar una resPues- es verdadera si cada uno de sus casos particulares es verdadero, falsa
ta negativa a la pregunta original. si alguno de sus casos particulares es falso, en cualquier otro caso es
Otros teóricos de la vaguedad se rehúsan a responder la pregunta indefinida. Se trata a una generalización existencial como si fuese la
original positiva o negativamente. Se rehúsan a afirmar que en cual- disyunción de sus casos particulares: es verdadera si algún caso par-
quier momento Marte estaba seco o no secoi también se rehúsan a ticular es verdaderq falsa si todos sus casos particulares son falsos e
afirmar que no es el caso que en cualquier momento estaba seco o indefinida en cualquier otro caso. Las tablas trivalentes generalizan
no seco. lJna versión simple de este enfoque clasifica las oraciones las tablas bivalentes en el sentido de que estas últimas son recupera-
vagas (relativamente a un contexto) como verdaderas (V), falsas (F) bles a partir de aquellas borrando todas las líneas donde aparece el
o indefinidas (I); las oraciones limítrofe se clasifican como indefi- valor "I".
nidas. Las tablas de verdad generalizadas de una lógica trivalente se Apliquemos este enfoque trivalente a la pregunta original. si en ú
usan para calcular qué valor asignar a una oración compleja en tér- (el tiempo denotado por t) Marte está definidamente seco o defini-
minos de los valores asignados a las oraciones que Ia constituyen. La damente no seco, entonces seco (m, t) es verdadera o falsa, de modo
negación de A, -Au es verdadera si A es falsa, falsa si A es verdadera, que el caso particular de la ley del tercero excluido seco (m, t) v
indefinida si A indefinida: -- seco (m, t) es verdadero. Pero si
e es en úMarte no está ni definidamen-
te seco ni definidamente no secq entonces Seco (m, t) es indefini-
A -[ do, así que por la tabla de la negación -,Seco (m, t) también es in-
V F
definido, y por la tabla de la disyunción Seco (m, t) v -,Seco (m, t)
I I
se clasifica como indefinido. Puesto que en alguna ocasión Marte
F V
fue un caso limítrofe, la generaLízacíón universal vt (seco (m, t) v
Una conjunción A & B ('A y B") es verdadera si cada conyunto es -Seco (m, t)) contiene una mezcla de casos particulares verdaderos
verdadero, falsa si algún conyunto es falso y en cualquier otro caso es e indefinidos ypor ende se clasifica como indefinida. Por 1o tanto, su
indefinida. lJna disyunción A v B ('A o B") es verdadera si alguno negación -vt (seco (m, t) v - seco (m, t)) también es indefinida. De
de sus disyuntos es verdadero, es falsa si cada uno de sus disyuntos este modo, los teóricos trivalentes que desean afirmar sólo verdades
es falso, y en cualquier otro caso es indefinida: ni afirman Vt (Seco (m, t) V -Seco (m, t)), ni afirman -Vt (Seco (m, t)
56 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presenta n 57

v -Seco (m, t)); no contestan la pregunta original clc nl,utcr:r prositiva Aunque los lógicos trivalentes y los borrosos rechazan tanto la
ni de manera negativa. respuesta "Sí" como la "f.üo"a la pregunta original, no rechazan la pre-

La lógica trivalente reemplaza la dicoton-ría clrisic.r dc vcrdad y gunta misma. Lo que rechazan es la restricción de respuestas posibles
falsedad por una clasificación tripartita; la lógicr borros:r vrr más allá, a "Sí" y "No"; ellos piensan que hay una tercera respuesta, "Indefini-
reemplazándola por un continuo de grados de vcrcl.rrl rluc v:rn de la do", cuando la oración sobre Ia que se pregunta adquiere el valor I.
verdad perfecta a la falsedad perfecta. De acuertkr con quicnes pro- Dicho más formalmente, considérese la tabla trivalente para el ope-
ponen la lógica borrosa, la vaguedad debe entendcrsc cn términos rador oracional A,leído como "definidamente" o "es definido que":
de este continuo de grados de verdad. Por ejenrplo, "Está oscuro"
puede incrementar continuamente en grado cle vcr.l,r.l a n-redida que A AA
gradualmente cae la noche. Según la versión más sinrl'rlc rle este en- V V
foque, los grados de verdad se identifican con núnrcros reales en el I F
intervalo de 0 a 1, con I como verdad perfecta y 0 couro falsedad per- F F

fecta. La semántica de Ia lógica borrosa ofrece rcgLrs par;r calcular el


Aun para los lógicos borrosos, esta tabla constituye una semántica
grado de verdad de una oración compleja en térrninos cle los grados
completa para A puesto que los únicos valores que pueden resultar
de verdad de sus oraciones constitutivas. Por ejer-r-rplo, los grados de
son V y F, los cuales determinan grados únicos de verdad (t y O).
verdad de una oración y de su negación suman exactatnente 1; el gra-
Una fórmula con la forma -AA & -A-A ("Ni es definidamente así,
do de verdad de una disyunción es el máximo cle los grados de verdad
ni definidamente no así") caracteriza un caso limítrofe, puesto que
de sus disyuntos; el grado de verdad de una conjunción es el míni-
es verdadera si A es indefinida y de otro modo es falsa. En respuesta
mo de los grados de verdad de sus conyuntos. Aunque para la lógica
a la pregunta ¿A?, responder "Sí" es equivalente a afirmar A, respon-
borrosa las tablas de verdad trivalente son clemasirrclo burdas para
der "No" es equivalente a afirmar -A, y responder "Indefinido" es
dar información completa, dan resultados corrcctos si clasificamos
equivalente a afirmar--AA & -A-A. Según las tablas trivalentes o
cada oración que tenga un grado de verdad intermeclio, menos que
borrosas, exactamente una de estas tres respuestas es verdadera en
el máximo ymás que el mínimo, como indefinicla.B Por ello, el mismo
cualquier caso dado; en particular, la respuesta correcta a la pregunta
razonamiento que dimos antes muestra que los lógicos borrosos no "Indefinido'l
original es
deberían responder la pregunta original ni positiva ni negativamente.
Según los enfoques trivalente yborroso, responder "Indefinido"
a la pregunta "¿Está Marte seco?" equivale a decir algo acerca de Mar-
Esto no se generaliza ala semántica de los condicionales en lógica
te, al igual que si uno responde "Sí" o "No". No se trata de una res-
borrosa, dada la regla generalmente aceptada de que si el grado de
verdad del consecuente es menor que el del antecedente, entonces puesta metalingüística, pues A no es un operador metalingüístico
el grado de verdad del condicional no llega a ser I por la misma cifra más de 1o que - 1o es. Ambos tienen el mismo tipo de semántica que
por la que el consecuente no llega a tener el misrno grado de verdad la dada por una tabla de verdad multivalente. Así como la negación
que el antecedente; de otro modo, el grado de verdad del condicio- -A es acerca de aquello mismo acerca de lo que es A, 1o mismo se
nal es 1. Así pues, si A tiene un grado de verdad mayor que B, pero
aplica a AA y a -,AA & -A-A. De modo que la respuesta "Indefini-
ambas son indefinidas, entonces A -- B es indefinida, mientras que
B --+ A es perfectamente verdadera. De modo que la información de do" a la pregunta original no involucra ascenso semántico a un nível
que el antecedente y el consecuente son indefinidos no determina si metalingüístico o metaconceptual; permanece en el nivel de discur-
el condicional es indefinido. so que es acerca de Marte.
58 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 59

Los enfoques trivalente y borroso tienen muchas características haber una teoría sistemática de la vaguedad no es más que una teoría
sospechosas. Por ejemplo, ambos tratan cualquier oración cle la for- más de la vaguedad, aunque no una que sea sistemática menos
ma AA como perfectamente precisa, porque siempre cuenta como -a
que se autorrefute-i ni siquiera responde la pregunta original. Aun
verdadera o falsa, nunca como indefinida, cualquiera que sea el es- cuando esa teoría fuera verdadera, las otras teorías de la vaguedad,
tatus de A; de modo que AAA v A-A A ("Es definido si es defi- por falsas que fueran, existirían aún y serían aceptadas por algunos
nidamente así") siempre es verdadera. Este resultado no encaja con hablantes inteligentes y lingüísticamente competentes.
la interpretación pretendida de A, pues la oración "Marte definida- Éste no es el lugar para resolver el debate entre teorías contrarias
mente está húmedo" no es perfectamente precisa. Así como ningún sobre lavaguedad. La cuestión presente es simplemente que diferen-
momento es claramente el último en el que Marte estaba húmedo tes teorías apoyan respuestas contrarias a la pregunta original. Todas
o el primero en el que no lo estaba, así también ningún momento esas teorías tienen sus seguidores. Cualquier respuesta a la pregunta
es claramente el último en el que estaba definidamente húmedo o original, sea positiva, negativa o indefinida, es polémica. Desde lue-
el primero en el que no estaba definidamente húmedo. Así como a go que si cada quien encontrara su respuesta obviar pero diferentes
veces no está claro si Marte está húmedo, así también a veces no está personas encontraran obvias diferentes respuestas, entonces podría-
claro si está definidamente húmedo. Ésta es una forma del célebre mos sospechar que estaban interpretando la pregunta de diferentes
problema de la vaguedad de orden superior: en otras palabras, hay maneras, y que no se entendían unos a otros. Pero esto no es así: casi
casos limítrofes de casos limítrofesr / c&sos limítrofes de casos limí- todos los que reflexionan sobre la pregunta original encuentran que
trofes de casos limítrofesr / así sucesivamente. El problema nunca ha es difícil y desconcertante. Aun cuando se haya resuelto adoptar una
recibido un tratamiento adecuado dentro de la lógica trivalente o la respuesta determinada, uno puede ver cómo personas inteligentes
borrosa, está lejos de ser obvio que pueda recibirlo.e y razonables, al tiempo que entienden de la misma manera el signi-
Algunos filósofos, con frecuencia bajo la influencia del segundo ficado de la preguntar podrían responderla de manera diferente. Si
Wittgenstein, niegan la pertinencia de las teorías semánticas forma- la pregunta tiene una respuesta obvia, es la respuesta "Sí" que dicta
les para los lenguajes naturales vagos. Consideran que es vano el in-
la lógica clásica, pero los que aceptamos esa respuesta habitualmen-
tento de ofrecer una formulación sistemática de las condiciones de te podemos imaginar o recordar las ideas que pueden conducirnos
verdad de las oraciones del español en términos de los significados de
a dudar de ella. De modo que la pregunta original, entendida lite-
sus elementos constitutivos. Para ellos,la formalización de "En cual-
ralmente, carece de una respuesta obvia que no sea problemática en
quier momento Marte estuvo seco o no seco" como Vt (Seco (m, t) v
algún sentido que nos dé razónpara sospechar que quien la formuló
-Seco (m, t)) es ya un error. Esta actitud sugiere un pesimismo pre- estaba entendiéndola de otra manera.
maturo y ligeramente simplista. No hay duda de que Ia semántica
Sin recurrir a formas no literales de entenderla, algunos teóri-
formal no ha descrito ningún lenguaje natural con precisión perfec-
cos postulan alguna ambigüedad en Ia pregunta original. Por ejem-
ta; pero 1o que no se ha hecho verosímil es que no ofrezca ninguna
plo, algunos lógicos trivalentes afirman que la palabra "no" en espa-
comprensión profunda de los lenguajes naturales. En particular, no
ñol es ambigua entre el operado¡ - (la negación fuerte) y -A (la
se ha hecho verosímil que los principales efectos semánticos de la
negación débil): aunque --A y -AA tienen el mismo valor si A es
vaguedad no sean susceptibles de un análisis formal sistemático. En
verdadera o falsa, -AA es verdadera mientras que -A es indefinida
cualquier caso, para los propósitos presentes, Ia tesis de que no puede
cuando A es indefinida. Mientras que A v -A ("Es así o no es así")
n Sobre lavaguedad de orden superiorvéase GraffyWilliamson2OO2, puede ser indefinida, A v -AA ("Es así o no es definidamente así")
pp.279-351. siempre es verdadera. De acuerdo con esta concepción de las cosas,
60 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 61

en una interpretación la pregunta original interroga Vt (Seco (m, t) V que se define por la tabla bivalente correspondiente. Verdad definida
-Seco (m, t)), y en otra interpretación interroga Vt (Seco (m, t) v implica verdad, y falsedad definida implica falsedad, pero la indefi-
-ASeco (m, t)); la segunda interpretación es verdaclera (en cualquier nición no discrimina entre la verdad y la falsedad: aunque todas las
momento Marte estuvo seco no definidamente secc-r), mientras que oraciones atómicas limítrofes son indefinidas, algunas son verdade-
la primera es indefinida. De modo que la respuesta correcta a la pre- ras y otras son falsas. A medida que Marte se seca, la oración "Marte
gunta original depende de la interpretación de la palabrA "no'l La res- está seco" primero es falsa y definidamente falsa, luego es falsa pero
puesta es "Indefinido" si "no" se interpreta como negación fuerte, la indefinida, luego verdadera pero indefinida, y finalmente verdadera
rspuesta es "Sí" en caso de que "no" se interprete como r-regación dé- y definidamente verdadera. Sin embargo, este intento por reconciliar
bil. Aunque aquí el razonamiento dellógico trivalente está socavado las teorías contrastadas no hace justicia a ninguna de ellas. Para los
por la vaguedad de orden superior, esta cuestión no es la que ahora lógicos trivalentes, una vez que sabemos que una oración es indefi-
nos ocupa.'o nida, no hay ninguna cuestión ulterior relativa a su verdad o falsedad
Si la palabra "no" fuese ambigua de la manera que se ha indica- cuya respuesta no sepamos: la categoría de indefinido se introdujo
do, todavía no se seguiría que la disputa sobre la pregur-rta original con elfin de no postular un misterio así. De manera similar, para los
fuese meramente verbal; pues aun cuando estemos de acuerdo en lógicos borrosos, una vez que sabemos el grado de verdad interme-
considerar Ia pregunta según la interpretación de "no" como nega- dio de una oración, no hay ninguna cuestión ulterior relativa a su ver-
ción fuerte, la cual no se factoriza a la manera de -4, aún encontra- dad o falsedad cuya respuesta no sepamos: los grados intermedios de
mos teorías de la vaguedad que disputan acerca de cuál puede ser la verdad se introdujeron con elfin de no postular tal misterio. En tér-
respuesta correcta. Simplemente hemos explicado los términos que minos formales, las lógicas trivalente y borrosa son indudablemente
usamos con elfin de formular con mayor claridad una pregunta difí- menos convenientes que la lógica bivalente; la supuesta justificación
cil acerca de Marte. para introducirlas era la inaplicabilidad del esquema bivalente a las
Aun así, podría sugerirse que la disputa entre diferentes teorías oraciones vagas. Si un lenguaje vago bivalente es una opción genui-
de la vaguedad es verbal en el sentido de que sus semánticas riva- namente posible, entonces las elucidaciones trivalente y borrosa de
les caract erizan diferentes lenguajes o marcos conceptuales posibles:
la vaguedad están equivocadas. A la inversa, desde una perspectiva
bivalente, las semánticas trivalente yborrosa no fijan significados po-
nuestra elección acerca de con cuál de ellos hablar o pensar sería
sibles para las conectivas, porque no determinan condiciones de ver-
pragmática, basada en consideraciones de utilidad más que de ver-
dad para las oraciones complejas que resultan: por ejemplo, la tabla
dad. Qrine defendió una concepción similar de las lógicas alternati-
trivalente psro --r no especifica cuando -A es verdadera en el senti-
vas (Qrin e l97O,pp. 8 1-86).
do bivalente. Por consiguiente, concebir el asunto que está en juego
Para dar sentido a Ia concepción pragmática supóngase que las
entre las teorías de Ia vaguedad como una elección pragmática de
oraciones atómicas vagas originales son clasificables de acuerdo con
lenguaje sería un error fundamental.
el esquema bivalente como verdaderas o falsas, y de acuerdo con el
Nosotros ya hablamos el lenguaje de la pregunta original, enten-
esquema trivalente como definidamente verdaderas, indefinidas o
demos esas palabras y cómo están puestas unas con otras, poseemos
definidamente falsas, y que las tablas de verdad de cada esquema de-
los conceptos que esas palabras expresan y captamos 1o que se pre-
finen conectivas inteligibles, aunque la conectiva definida por una ta-
gunta. Ese conocimiento semántico puede ser necesario si hemos de
bla trivalente debe distinguirse de la conectiva en apariencia similar
saber Ia respuesta a la pregunta original,1l pero no es suficienter pues
10
Véase Williamson 1994a, pp. 193-195. I1
Desde luego que hablantes monolingües de otros lenguajes pueden
62 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 63

por sí solo no nos coloca en posición de servir de árbitros entre las de los dos casos, se sigue pensando acerca de aquello, cualquier cosa
teorías sobre la vaguedad que están en conflicto, ya que cada una de que sea, sobre 1o que versa la pregunta. Comenzamos a pensar acer-
esas teorías ha sido aceptada por algunos hablantes competentes del ca de la semántica de las conectivas lógicas y de otras expresiones
español que comprenden plenamente la pregunta. que empleamos en el nivel lógico, sólo en el nivel metalógico de la
Desde luego que los hablantes competentes pueden no reflexio- reflexión. Por ejemplo, en el nivel metalógico se puede afirmar o ne-
nar adecuadamente acerca de su competencia. Aunque los defen- gar que la oración "En cualquier momento Marte estuvo seco o no
sores de teorías rivales de la vaguedad hayan reflexionado sobre su seco" es una verdad lógica. Las reglas que se usan en el nivel lógico
competencia, su reflexión pudo haber tenido errores. Tal vez reflexio- se articulan sólo en el nivel metalógico.
nar con sufrciente amplitud y profundidad sobre la competencia pro- Tiene que ser posible pensar lógicamente sin pensar metalógi-
pia nos conduciría a la respuesta correcta de la pregunta original. camente, pues de 1o contrarior por el mismo principio, pensar me-
Pero la capacidad para tal reflexión más o menos filosófica no es una
talógicamente supondría pensar metametalógicamente, y así ad in-
precondición para la competencia semántica. Los fiIósofos deben re-
sistir a la tentación profesional de exigir que todos los hablantes sean
finitum: nuestro pensamiento nunca asciende hasta el final de esta
jerarquía infinita. Lo que puede dar lugar a que ascendamos al nivel
buenos para la filosofía.
metalógico son los casos difíciles en los que sentimos que hay poca
Podemos distinguir dos niveles de reflexión: ellógico y el meta-
claridad sobre la permisibilidad de alguna maniobra determinada en
lógico. Para responder la pregunta original, la reflexión lógica supone
el nivel lógico. El hecho de que dominemos el lenguaje y poseamos
fazoflar con términos de la misma clase que aquellos con los que se
los conceptos nos deja con bastante incertidumbre acerca de cómo
formula la pregunta original; el objetivo es alcanzar una conclusión
proceder. En el caso de la pregunta original, una línea pertinente de
que responda la pregunta. Por ejemplo, mediante la lógica clásica
razonamiento clásico conduce a una respuesta positiva: persuade a
se podría concluir que en cualquier momento Marte estuvo seco o
algunos hablantes competentes mientras que no consigue conven-
no secoi mediante la lógica borrosa se podría concluir que es indefi-
cer a otros. Incluso para examinar el razonamiento contencioso te-
nido si en cualquier momento Marte estuvo de un modo o de otro. El
nivel lógico no es puramente mecánico. Cuando el razonamiento es nemos que ascender semánticamente. No podemos esperar resolver
complejo, se necesita habilidad para seleccionar, de las muchas apli- la disputa de una manera que no sea dogmática si nunca dejamos el
caciones permisibles de las reglas, una secuencia que conduzca a una primer nivel.
respuesta a la pregunta original. Cuando el razonamiento es infor- 3
mal, se necesitabuen juicio para seleccionar sólo maniobras que real-
mente sean aplicaciones permisibles de las reglas. Pero en cualquiera Hasta este momento, el argumento ha alcanzado dos conclusiones
que a primera vista parecen dificiles de reconciliar. Primero, la pre-
saber si en cualquier momento Marte estuvo seco o no seco sin oír
jamás la pregunta original, que es una oración interrogativa en espa- gunta original no es acerca del pensamiento ni del lenguaje. Segun-
ñol; ellos usan una oración sinónima de su propio lenguaje. Ellos no do, para responderla adecuadamente tenemos que evaluar teorías
saben si la pregunta original en español tiene una respuesta positiva. rivales de la vaguedad que son acerca del pensamiento y el lengua-
Alguien puede incluso saber si la pregunta original en español tiene je. ¿Cómo puede ser apropiada para la pregunta original esa manera
una respuesta positiva sin comprender la pregunta, pues el conoci-
de alcanzar una respuesta? Por 1o tanto, podríamos vernos tentados
miento puede pasarse a 1o largo de una cadena de testimonio; com-
prender la pregunta original es necesario solamente en un extremo otra vez por la idea de que de alguna manera la pregunta original es
de la cadena. Estas nimiedades no afectan el argumento. subrepticiamente acerca del pensamiento o del lenguaje.
64 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presentan 65

Después de reflexionarlo mejor,la combinación de las dos con- De hecho, la pregunta acerca de la evidencia es exactamente una pre-
clusiones es menos sorprendente. Muchas preguntas que no son fi- gunta acerca de su pertinencia para Ia pregunta primaria. De modo
losóficas y que no son acerca del pensamiento o del lenguaje no pue- que la tesis que he venido defendiendo se sostiene.
den resolverse sin una investigación acerca del pensamiento o del Con frecuencia los historiadores se encuentran en una posición
lenguaje. Supóngase que una corte de justicia tiene que decidir si similar. Qrieren saber qué sucedió y la mayoría de las veces la manera
Pérez asesinó a Jtárez. La pregunta no es quien dijo o pensó qué. de lograr eso es considerando documentos, es decir relatos lingüísti-
Sin embargo, los argumentos cruciales pueden ser acerca de si pue- cos de 1o que ocurrió de manera aislada, sino en relación con 1o
de confiarse en el testimonio de los testigos. ¿Cómo se relaciona 1o -no
que repre5s¡[¿¡-. Es más obvio que los historiadores quieran saber
que declaran ahora con lo que piensan ahora o pensaron entonces? si los documentos representan fielmente 1o que ocurrió, pero con el
¿Cómo se relaciona 1o que piensan ahora o pensaron entonces con fin de responder esa pregunta tienen que preguntar acerca del origen
1o que de hecho ocurrió? ¿Están mintiendo o son sinceros? ¿Son sus de los documentos: quién los produjo, cuándo y por qué. Así, la his-
recuerdos confusos o claros? Ésas son preguntas acerca de su pen- toria de los sucesos que son el interés primario requiere una historia
samiento y su lenguaje, y entrañan la clave sobre si Pérez asesinó a del pensamiento y el lenguaje usado para hablar acerca de esos suce-
Juárez, aun cuando esta pregunta no sea acerca del pensamiento ni sos. Típicamente esas historias se traslapanr pues el pensamiento y eI
acerca del lenguaj{2 Desde luego, la preguntas acerca del pensa- habla acerca de alguna parte de un suceso humano complejo es con
miento y del lenguaje no son acerca de éstos considerados aislada- frecuencia una parte más de ese mismo suceso complejo.
mente de aquello que se piensa y de aquello sobre 1o que se habla: Algo análogo ocurre en la metodología de las ciencias natura-
esas preguntas son relevantes porque conciernen a la relación entre les. Deseamos conocer el valor de alguna cantidad física y tenemos
el pensamiento o el lenguaje y aquello a 1o que éstos se refieren. que diseñar instrumentos para medirla. Podemos llegar a un punto
La corte tiene que decidir la cuestión sobre la base de las eviden- en el que nos encontramos con disputas sobre el funcionamiento de
cias que tiene a su disposición. En el caso de un crimen, ¿ponen las diferentes instrumentos. Aunque la pregunta primaria no sea acer-
evidencias más allá de la duda razonable que Pérez asesinó aJuárez? ca de esos instrumentos de medición, no podemos responderla ade-
En una disputa civil, ¿es más probable que el asunto haya ocurrido cuadamente sin considerarlos. Necesitamos una teoría acerca de la
dadas las evidencias? Si la corte está decidiendo en realidad una cues- relación entre el valor de la cantidad y las representaciones de ella
tión acerca de evidencia testimonial, esto ya es una cuestión acerca que registramos cuando usamos nuestros instrumentos. La investi-
del lenguaje.13 Pero la pregunta acerca de la evidencia surge en virtud gación científica de la cantidad física se amplía para incluir la inves-
de su pertinencia para la pregunta primaria: si Pérez asesinó aJuárez. tigación científica de la interacción de esa cantidad con nuestro equi-
12
po experimental. Después de todo, nuestros instrumentos son parte
La cuestión de cuáles eran las intenciones de Pérez se refiere a sus
del mismo mundo natural que es el tema primario de nuestra inves-
pensamientos, pero podemos suponer que la pregunta que está in-
mediatamente en juego es si Pérez estuvo siquiera involucrado en Ia tigación.
muerte deJuárez. Estas analogías hacen que sea menos sorprendente que, cuan-
13
Puede considerarse que la evidencia que no es testimonial incluye do tratamos de responder la pregunta original, que no es acerca del
objetos que no son lingüísticos, tales como un cuchillo ensangrenta- pensamiento ni del lenguaje, nuestra tarea principal sea decidir entre
do; esto es lo que los abogados llaman "evidencia real'l En William- teorías rivales del pensamiento y el lenguaje vagos. Una teoría de la
son 2000a, pp. 194-200 presento un argumento a favor de la tesis
de que en un sentido epistemológicamente central toda evidencia cluir la proposición de que el cuchillo ensangrentado fue hallado en
es proposicional. Por ejemplo, en tal sentido, la evidencia podría in- la escena del crimenr pero no incluiría el cuchillo mismo.
66 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presenta n 67

vaguedad valida alguna deducción que tiene como conclusión una (fZ) En algún momento fue indefinido si Marte estaba seco.
respuesta a la pregunta original. Esa deducción usa, pero no mencio-
na, pensamiento y lenguaje vagos; está formulada en el nivel lógico, A partir de Pl y P2 usan la regla de modus ponens (de "Si P enton-
como la pregunta original misma, no en el nivel metalógico. Pero con ces Q! y "P" infiérase "Qf ) para inferir C, que es la respuesta a la
el fin de justificar discursivamente nuestra confianza en esa deduc- pregunta original. Aunque por sí solo el teorema Pl no responde la
ción, más que en otra que llega a una conclusión diferente por medio pregunta, ese teorema, al igual que C, no es una afirmación acerca del
de otras reglas, es necesario examinar teorías rivales de Ia vaguedad. pensamiento y del lenguaje. Esas teorías se hallan tan comprometi-
El hecho de que teorías de la vaguedad entren en conflicto en sus das como las teorías que aceptan la lógica clásica a hacer afirmaciones
respuestas a la pregunta original muestra que no están confinadas a que no son acerca del pensamiento o del lenguaje.
afirmaciones acerca del pensamiento y del habla. Teorías que utili- Del mismo modo que las consideraciones relevantes para deci-
zanlalógica clásica, como el epistemicismo y el supervaluacionismo, dir la disputa entre teorías de la vaguedad son relevantes para res-
tienen a "En cualquier momento Marte estuvo seco o no seco" como ponder la pregunta original, así también, en principio, pueden ser
uno de sus teoremas, una vez que se formulan en un lenguaje que sea relevantes para responder una pregunta que se hace sin intención fi-
apropiadamente expresivo. Para reiterarlo: ese teorema no es acerca
Iosófica, como "¿Estuvo Marte en cualquier momento deshabitado
del pensamiento ni del lenguaje.
o no seco?", si es que involucra un caso limítrofe. Con frecuencia,
Para los enfoques trivalente yborroso, el asunto es solamente un
en la práctica, quienes no son filósofos se dan por satisfechos con
poco más complicado. Los que adoptan esos enfoques afirman que:
la respuesta "No está claro", sin preguntarse exactamente cómo esa
(C) fs indefinido si en cualquier momento Marte estuvo seco o afirmación responde la pregunta planteada; simplemente se olvidan
no seco. del asunto. Dados sus propósitos, eso puede ser lo mejor. En cam-
bio, los filósofos persistenr euieren saber por 1o menos si hay una
De acuerdo con esos enfoques, C no cuenta como una oración acerca respuesta correcta, aunque nadie pueda saber cuálsea. La diferencia
del pensamiento o el lenguaje. Sin embargo, hablando estrictamente, yace no en el contenido de la pregunta original, sino en los intere-
C no se sigue de la teoría trivalente ni de la teoría borrosa de la va- ses con los que se plantea. Esos intereses pueden constituir una red
guedad, consideradas en sí mismas. Todo 1o que esas teorías implican de preguntas asociadas: para nuestra pregunta original, tal como la
es consistente con que nunca hubiese existido líquido en Marte, en plantea elfilósofo, las preguntas asociadas cuestionan otras ejempli-
cuyo caso Marte habría estado en cualquier momento seco o no seco, ficaciones de la ley del tercero excluido. Dados esos intereses, es ra-
aun de acuerdo con los estándares trivalentes yborrosos, yporlo tan- cional persistir con la pregunta original y no aceptar como respuesta
to no habría sido indefinido. La teoría solamente implica un teorema la afirmación sin explicar: "No está claro'l Pero no debemos subes-
condicional: timar la importancia, fuera de la filosofía Ia ciencia e incluso
-en
en la política-, de a veces persistir en la búsqueda de una respues-
(pt) Si en algún momento fue indefinido si Marte estaba seco, en-
ta a Ia preguntar 1r no permitirnos ser engañados con la conveniente
tonces es indefinido si en cualquier momento Marte estaba
seco o no seco. afirmación de que ningún propósito práctico se vería servido al con-
testarla. En otras ocasionesr euienes no son filósofos presuponen sin
Los teóricos trivalentes y borrosos pueden combinar Plcon 1o que argumento alguno un enfoque particular de lavaguedad (no siempre
consideran una verdad empírica acerca de Marte: el mismo), sin percatarse o sin darle importancia al hecho de que hay
68 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presenta n 69

alternativas. El enfoque puede o no ser suficientetnentc bueno para resultados son controversiales. Así, preguntas acerca de la estructura
sus propósitos. del pensamiento y el lenguaje se vuelven centrales para el debate, aun
En el caso que hemos venido estudiando, nuestnr interés en dar cuando no sea primariamente un debate acerca del pensamiento o el
una respuesta clara y críticamente reflexiva a una pregunta simple, lenguaje.
que no es técnica ni metalingüística ni metaconceptr-ral, nos forzó El surgimiento de la lógica moderna a partir de Frege ha pro-
a decidir entre teorías complejas, técnicas y metalingliísticas. Aque- veído a los filósofos con instrumentos conceptuales de un poder y
llos que se quejan de la "arida" minuciosidad técnica cle mucha fi- precisión sin precedentes, habilitándolos para formular hipótesis con
losofía en la tradición analítica, parecen haber pasado por alto este más claridad y determinar sus consecuencias con mayor fiabilidad
fenómeno. Una pregunta puede ser fácil de plantear, pero difícil de que nunca antes. La teoría de las descripciones de Russell mostró
responder. Aun cuando se plantee en términos accesibles, las re- vívidamente cómo las diferencias entre la forma superficial de una
flexiones necesarias para seleccionar racionalmente cntre respuestas oración y su estructura semántica subyacente pueden confundirnos
rivales pueden ser menos accesibles. Tales contrastes son un lugar en 1o que se refiere a sus relaciones lógicas y así crear ilusiones filosó-
común en otras disciplinas, sería asombroso si no ocurrieran en la ficas. El desarrollo de la teoría formal de modelos y de las semánticas
filosofía. La impaciencia con el largo camino de la rellexión técni- veritativo-funcionales por Tarski y otros ha suministrado un marco
ca es una forma de superficialidad, con frecuencia aperrils disfrazada teórico riguroso para pensar sobre la validez de nuestras inferencias.
de una histriónica defensa de la profundidad. Siempre será probable Estos avances teóricos son enormemente interesantes desde el punto
que la filosofía seria aburra a aquellos con poca capacidad de concen- de vista intelectual por derecho propio, ypodrían haber hecho tenta-
tración.14 dor suponer que todos los problemas fiIosóficos son problemas del
¿Por qué las consideraciones acerca del pensamiento y el lengua- Ienguaje; pero en realidad no ofrecen evidencia seria para esa con-
je deberían desempeñar un papel mucho más central en la filosofía jetura.
que en otras disciplinas, cuando la pregunta que está explícitamente Negar que todas las preguntas filosóficas sean acerca del pensa-
en debate no es ella misma ni siquiera implícitamente acerca del pen- miento o el lenguaje no es negar lo obvio: que muchas sí lo son. Tam-
samiento o el lenguaje? Los paradigmas de preguntas filosóficas son bién hemos visto cómo en la práctica el intento de responder una
aquellos que parecen estudiarse mejor mediante consideraciones de pregunta que no es acerca del pensamiento o el lenguaje puede en
siIlón menos formales que las pruebas matemáticas. La validez de ta- buena parte consistir en pensar acerca del pensamiento y del lengua-
les argumentos informales depende de la estructura de las oraciones je. Algunos metafísicos contemporáneos parecen creer que pueden
del lenguaje natural en las que, al menos de manera parcial, se for- ignorar sin problemas la semántica formal y la filosofía del lengua-
mulan, o de la estructura de los pensamientos subyacentes. Con fre- je porque su interés está en una realidad que es en su mayor parte
cuencia es difícil discernir esas estructuras. Al razonar no podemos extramental. Se asemejan a un astrónomo que piensa que puede ig-
simplemente dejarnos llevar por nuestros instintos, pues con mucha norar sin problemas la física de los telescopios, porque su interés está
frecuencia están equivocados (véanse detalles de esto en el capítu- en el universo extraterrestre. Cuando se trata de asuntos delicados,
1o a). Para razonar con precisión en términos informales, tenemos su actitud hace que sea más probable que termine proyectando de
que concentrarnos en nuestro razonamiento tal como se Presenta en manera confusa características de su telescopio sobre las estrellas.
el pensamiento o el lengua)e,parapoder revisarlo; con frecuencia los De manera similar,los metafísicos que más desdeñan el lenguaje son
14
La dir,'ulgación tiene su lugar en la filosofía, como 1o tiene en la física, quienes más probablemente serán sus víctimas. Asimismo, aquellos
pero no debe confundirse con la actividad principal. que ignoran la lógica al derivar resultados filosóficos a partir de la
70 Timothy Williamson 2. Abordar las preguntas filosóficas tal como se presenta n 71

ciencia natural, frecuentemente cometen errores lógicos en sus de- La cuestión de si un sistema formal de lógica o matemáticas dado
rivaciones; sus conclusiones filosófi.cas no se siguen de sus premisas es consistente es una pregunta no trivial de lógica o matemáticas. A
científrcas. Por ejemplo, algunas supuestas tensiones entre las teorías partir del segundo teorema de incompletud de Gódel sabemos que
del sentido común lfolk)yla ciencia contemporánea dependen de fa- la consistencia de la mayoría de los sistemas estándar de matemáti-
lacias que se cometen en el intento de extraer las consecuencias de las ca elemental no puede decidirse en una matemática igualmente ele-
creencias del sentido común. mental, a menos que el sistema original ya sea inconsistente. Los dos
La mejor filosofía analítica usa el rigor lógico yla sofisticación se- capítulos siguientes investigan con mayor profundidad las perspec-
mántica para lograr una agudeza en la visión filosófica que no puede tivas de la verdad conceptual y su papel en la filosofía.
obtenerse por otros medios. Sacrificar esas ganancias sería elegir una
visión borrosa. Afortunadamente, con una buena visión uno puede
hacer mucho más que simplemente mirar a los ojos mismos.
Muchos han sido atraídos por la idea de que todos los problemas
filosóficos son lingüísticos o conceptuales a través de la pregunta: si
el método de la filosofía es la reflexión a priori, ¿cómo puede condu-
cir a un conocimiento sustantivo del mundo? Qrienes encuentran
irresistible esta pregunta pueden proponer que la reflexión a priori
nos informa de relaciones entre ideas más que de cuestiones de he-
cho, o que sus verdades son analíticas más que sintéticas, o que pre-
senta reglas de la gramática disfrazadas como descripciones, o que
tiene como meta el análisis del pensamiento o del lenguaje. En suma,
en esta concepción,Ias verdades filosóficas son verdades conceptua-
les. Podemos sospechar que hay presuposiciones empiristas en el
trasfondo como sucede en el caso de Ayer, en primer plano-.
-o,
Sin comenzar con esas presuposiciones, debemos estar abiertos a la
idea de que pensar es una manera de aprender cómo son las cosas,
tanto como lo es percibir. Aun cuando uno no entienda plenamen-
te cómo es que el pensar puede dar lugar a conocimiento nuevo, los
casos de la lógica y las matemáticas constituyen evidencia abruma-
dora de que así es. El caso de la pregunta original, que es filosófica y
sin embargo pone en cuestión un teorema de la lógica clásica, mues-
tra que no podemos segregar Ia lógica de la filosofía y pretender que
la reflexión de sillón ilumine a la primera de ellas pero no a la se-
gunda; en particular, las concepciones de la Iógica y las matemáticas
como disciplinas que (a diferencia de la filosofía) de algún modo son
triviales o no sustantivas, no han sido vindicadas mediante alguna
explicación clara del sentido relevante de "trivial" o "no sustancial'l
3. Concepciones metafísicas de la analiticidad

"Las preguntas filosóficas son de naturaleza más conceptual que las


preguntas de otras disciplinas": esto puede pasar fácilmente como
la formulación de algo obvio.l Conscientemente, muchos filósofos
buscan conexiones conceptuales, necesidades conceptuales, verda-
des conceptuales y análisis conceptuales. En efecto, se presentan a sí
mismos como si buscaran verdades análogas a "Las yeguas son caba-
llos hembra" pero mucho más generales y menos obvias.* Se sugiere
que una metodología de sillón es apropiada para su búsqueda por-
que ésta concierne a verdades que en algún sentido tienen que ver
menos con el mundo, que son menos sustanciales, que las verdades
de otras disciplinas: en términos humeanos, no se trata de cuestio-
nes de hecho, sino de relaciones entre ideas. Nuestra competencia
lingüística o conceptual,la cual seguimos teniendo en el sillón, ha de
ser suficiente para el conocimiento a priori de las verdades relevantes.
Como ya se argumentó, generalmente las verdades filosóficas no
son verdades acerca de palabras o conceptos; sin embargo, no se su-

' Pr." d"r sólo un ejemplo, incluso Jack Smart, cuyo trabajo aborda
de manera sólida la naturaleza del mundo no lingüístico y no con-
ceptual, y quien describió la metafísica como "una búsqueda de la
teoría más verosímil del universo entero, en cuanto que se le estudia
a Ia luz de la ciencia total" (Smart 1984,p. 138), también pudo escri-
bir que la filosofía es "en algún sentido, una investigación conceptual,
de modo que una ciencia puede concebirse como una disciplina que
linda con la filosofía en la medida que da lugar dentro de sí misma a
problemas de naturalezaconceptual" (1987, p. 25), aunque admite
que él no puede "dar una explicación clara de lo que tenía en mente
cuando dije antes en este ensayo que algunos sujetos se ocupan más
de asuntos conceptuales que otros" (t9SZ , p. 32).
. EI ejemplo en el original en inglés es:"Vixens arefemalefoxes".Pues-
to que en español no existe una palabra distintiva para las zorras
hembra, se ha sustituido el ejemplo con uno análogo en español. [N.
delt.l
74 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 75

pone que las verdades analíticas sean siempre acerca de palabras o tual, puesto que es consistente con todas las verdades conceptuales
conceptos, aun cuando se supone que las palabras y los conceptos el que haya perdido sus manos en un horrible accidente. Recurrien-
desempeñan un papel especial en la explicación de su verdad. La ora- do a la teoría de la relatividad especial, algunos filósofos del tiempo
ción "Las yeguas son caballos hembra" en ningún sentido útil es acer- argumentan que no sólo el presente existe. Los filósofos de la mente
ca de la palabra "yegua" o de cualquier otra palabra; si es acerca de y el lenguaje disputan acerca de si hay un lenguaje del pensamien-
algo es acerca de las yeguas. Su significado no ha de confundirse con to; cualquiera que sea la respuesta, no es una verdad conceptual. Los
el significado de la oración metalingüística " 'Las yeguas son caballos naturalistas y antinaturalistas disputan acerca de si sólo existe lo que
hembra' es verdadera". De manera similar, el pensamiento las yeguas existe en el espacio y el tiempo; nuevamente, es improbable que la
son caballos hembra no es acerca del concepto yegua o de cualquier respuesta sea una verdad conceptual. Filósofos morales y de la po-
otro concepto; si es acerca de algo, es acerca de las yeguas; no ha lítica, así como filósofos del arte, echan mano de limitaciones cog-
de confundírsele con el pensamiento metaconceptual el pensamiento nitivas humanas que han sido descubiertas empíricamente, y así su-
LAS yEGUAs soN cABA LLos HEMBRA es uerdadero. cesivamente. Tales argumentos filosóficos no pueden desestimarse
¿Cómo es posible que una oración como "Las yeguas son caba- sobre la base de consideraciones metodológicas generales; debemos
a ser una definición de "yegua", sea
llos hembra", que se acerca tanto discutirlos atendiendo a sus méritos propios, tal como se hace en la
acerca de yeguas y no acerca de la palabra "yegua"? Normalmente, filosofía normalmente.
proferir esa oración en respuesta a Ia pregunta "¿Qré significa 'ye- Pese a tales ejemplos, podría pensarse que la filosofía tiene un
gua'?" permite a quien ha planteado la pregunta encontrar la respues- núcleo central de verdades que son todas ellas conceptuales; talvez
ta por medio de un razonamiento pragmático, aun cuando el signi- el resto de la filosofía cuente como conceptual a través de su relación
ficado literal de la oración no responda directamente a la pregunta, con el núcleo central. Interpretemos con benevolencia y asumamos
exactamente del modo en que proferir "Ése es un ñu", mientras se se- que esta restricción es parte del recurso a la verdad analítica o con-
ñala a uno, responde a la pregunta "¿Q¡ré significa'ñu'?" Si las verda- ceptual en la epistemología de la filosofía.
des filosóficas centrales son analíticasr podrían exhibir características Es bien sabido que la idea de analiticidad se puso en cuestión
significativas de las palabras o de los conceptos sin describirlos. desde que Qrine argumentó que "simplemente no se ha logrado tra-
¿Acaso la concepción de las verdades filosóficas como analíticas zaÍ unalínea divisoria entre 1o analítico y 1o sintético" (Qrine 1951,
o conceptuales reivindica una forma de giro lingüístico o conceptual p.3a); no obstante, la idea sigue activa en la filosofía contemporánea,
sin distorsionar el tema de la filosofía como si fuese lingüístico o con- con frecuencia bajo la guisa menos provocadora de "verdad concep-
ceptual? El caso de estudio del capítulo anterior no dio apoyo a tal tual'l De aquí en adelante los términos "analítico" y "conceptual" se
conjetura. Sin embargo, examinemos el asunto de una manera más usarán indistintamente.
sistemática. Hoy en día los argumentos de Qrine son mucho menos con-
Está claro que muchas verdades filosóficas relevantes no son ver- vincentes de 1o que algunayezparecieron ser. Aunque puede ser que
dades conceptuales en ningún sentido útil. Por ejemplo, al argumen- haya tenido éxito al mostrar que "analítico" se encuentra atrapado en
tar en contra del idealismo subjetivo, un defensor de la metafísica del un círculo con otros términos semánticos, tales como "sinónimo", no
sentido común afirma que existía un sistema solar millones de años motiva adecuadamente su salto de ese asunto a la conclusión de que
antes de que existieran formas de vida consciente. Asimismo, un de- todos los términos que se hallan en el círculo no son científicamente
fensor de la epistemología del sentido común afirma que sabe que respetables, a diferencia de la conclusión contraria de que todos esos
tiene manos; el que sepa que tiene manos no es una verdad concep- términos sí son científicamente respetables. Dada cualquier ciencia,
76 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 77

alguien puede insistir en que se definan sus términos, y los términos ción no se encuentra en la crítica de Q¡rine, gue no parece ya con-
que se usan para definirlos, y así sucesivamente hasta que se cae en un vincente, sino en la ampliamente aceptada clarificación de IGipke
círculo. Por sí solo, esto.difícilmente demuestra la ilegitimidad de esa de las diferencias entre analiticidad, aprioridad y necesidad. IGip-
ciencia. Toda ciencia debe usar términos no definidos en una u otra ke no negó que hubiera una línea divisoria entre lo analítico y Io sin-
parte. Además de hacer acusaciones dogmáticas de falta de claridad, tético; simplemente la distinguió de otras líneas divisorias, como la
"Dos dogmas del empirismo" no explica por qué deberíamos con- epistemológica entre Io a priori y lo a posteriori, y la metafísica en-
siderar que los términos no definidos de la semántica están en peor tre lo necesario y 1o contingente (t«ipke 1980, p. 39). Él estipuló
posición que los términos no definidos de otras disciplinas. Después que "analítico" implica tanto " a y)riori" como "necesario'l puesto que
de todo, la semántica es actualmente una rama floreciente de la lin- argumentó que " a priori" y "necesario" no se implican mutuamen-
güística empírica; no ha de echarse al cesto de la basura sin una muy te, estaba comprometido a negar que cualquiera de ellos implique
buena razón.2 "analítico" (por transitividad de la implicación lógica).3 De modo
Algunos términos pueden ser tan poco claros según estándares que "analítico" no hace ni el trabajo puramente epistemológico de" a
ordinarios que ningún círculo de definiciones los hará científicamen- priori", ni el trabajo puramente metafísico de "necesario'l Inevitable-
te útiles; pero los términos semánticos no son así. Segúr-r estándares mente, su papel actual luce marginal comparado con el que ocupó
ordinarios, la palabra "sinónimo" es 1o bastante clara como para ser cuando " a priori" y "necesario" se usaban prácticamente de mane-
útil. Aunque no es perfectamente precisa seguridad tiene ca- ra intercambiable, y "analítico" como si hiciera el trabajo de ambos.
-con
sos límite-, su grado de vaguedad no parece ser peor que el de tér- Pero eso aún no implica que no haya ningún trabajo que esa noción
minos no definidos de muchas otras ciencias. Cuanclo es necesario pueda hacer.
clarificarla en algún aspecto específico, esto se puede lograr median- Si tratamos de clasificar oraciones como analíticas o sintéticas, a
te estipulación, o de alguna otra manera, tal como se hace en otras la manera de quienes determinan el sexo de los pollos, normalmente
áreas de la ciencia. De hecho, ffiuy pocos filósofos contemporáneos podremos llegar a un consenso general. Desde luego que habrá casos
sienten algún escrúpulo especial cuando usan el térrnir-ro "sinónimo". limítrofesr pero 1o mismo ocurre con virtualmente cualquier distin-
De modo que cualquier objeción que tengan en contra de "analítico" 3 Dados los argumentos de Itipke, definir "analítico" como la con-
difícilmente puede basarse en los argumentos de Qrir-re, puesto que junción de " a priori" y "necesario" no produce una noción natural,
la única objeción de éste a definir "analítico" en térrninos de "sinóni- pues una disyunción de una contingen cia a priorl con una necesi-
mo" es que se usa "sinónimo" (Qrine 1951, pp.24 y 35). dad a posteriori sin relación contará, entonces, como analítica: es a
Sin embargo, persiste Ia sensación de que, er cliferencia de "sinó- priori porque su primer disyunto 1o es, y es necesaria porque su se-
nimo", "analítico" arrastra consigo un bagaje filosófico obsoleto, pues gundo disyunto lo es. sería de alguna forma mejor definir "analíti-
"analítico", a diferencia de "sinónimo", fue alguna vez un término co" como "necesario a priori",lo cual excluiría el ejemplo anterior,
aunque restaría por explicarla razón de combinar de esa forma ele-
central en el teorizar filosófico, notablemente en la obra de positivis- mentos epistemológicos y metafísicos. Los argumentos que siguen
tas lógicos, como Carnapr y de filósofos lingüísticos cle la posguerra, en el texto principal también se aplican a esta noción. por supuesto
como Strawson .La razón por Ia cual no puede recuperarse esa posi- que la Preocupación principal de Kripke es la diferencia entre las dis-
tincio_nes a priori/a posteriori y necesario/contingente; él distingue
La crítica general del procedimiento de Q¡rine se remonta a Grice y sóIo de pasada esas diferencias de la distinción analítico/sintético.
Strawson 1956. Sober 2000 argumenta que Qrine infringe su pro- Sin embargo, la diferenciación entre en las primeras dos distincio-
pio naturalismo metodológico al criticar nociones semánticas sobre nes obliga a que a la tercera no se le pueda hacer jugar los papeles de
bases fundacionistas, sin considerar cómo se usan en la ciencia. la primera y de la segunda.
78 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 79

ción que valga Ia pena hacer: la precisión perfecta es una exigencia dad como un estatus privilegiado en relación con el conocimiento o
irrazonable. La cuestión es cuál es la importancia teórica de la dis- con la justificación que una oración o pensamiento tiene envirtud de
tinción tosca así trazada. Aunque "analítico" se defina en términos Ias condiciones para comprender sus palabras constitutivas o poseer
de "sinónimo" y de otras expresiones que se encuentren bajo mejor sus conceptos constitutivos. Aunque tales verdades privilegiadas im-
control que "analítico", no debemos suponer sin revisión que la no- ponen restricciones sobre el mundo, la tarea de cercioruÁ. de que
ción definida tiene toda la trascendencia que a veces se asocia con
así tales restricciones se satisfacen es, para aquellos que comprenden las
ella. En particular, no debemos suponer que las verdades analíticas palabras relevantes o que poseen los conceptos relevantes, de algún
son insustanciales en algún sentido ulterior. modo menos sustancial de 1o que esa tarea es en relación con otras
Nada en este libro cuestiona la legitimidad de ténninos semán- verdades. Llámense epistemológicas a estas concepciones de la anali-
ticos bien conocidos, como "sinónimo'l Tales términos se usarán sin ticidad.a
ofrecer disculpas; ellos permiten defrnir varios senticlos cle "analíti- El presente capítulo examina varios intentos por desarrollar una
co", pero ninguno de ellos da sentido a la idea de c1r-re las verdades elucidación metafísica de la analiticidad. Algunos de ellos depen-
analíticas son menos sustanciales que las verdades sintéticas, o a la den de concepciones equivocadas del significado y la verdad; otros
idea de que las verdades filosóficas centrales son rnenos sustancia- producen nociones inteligibles de analiticidad, pero 1o hacen ate-
les que las verdades de la mayoría de las otras disciplinas. Hay algo nuando la elucidación tradicional hasta un punto en el que se pier-
sólido en "Dos dogmas del empirismo": sus visiones más profundas den muchas de sus supuestas implicaciones. Tales elucidaciones no
permanecen, aun cuando se las despoje de su escepticisrno acerca del ofrecen una razón para considerar que las verdades analíticas sean
significado. de alguna forma insustanciales.5 Aun cuando las verdades filosóficas
En algunas concepciones, las oraciones analíticas son verdade- centrales sean analíticas en ese sentido, ello no explica cómo pode-
ras simplemente en virtud de su significado, y los pensamientos ana- mos conocerlas o creerlas justificadamente.6 En el mejor de los casos
líticos son verdaderos simplemente en virtud de sus conceptos cons-
véase en Boghossian 1997 la distinción entre elucidaciones meta-
titutivos; no imponen ninguna restricción al mundo, r'ri siquiera en
físicas y epistemológicas de la analiticidad, y en Tappenden 1993,
aquella parte de él que consiste en palabras y conceptcrs. Ésa es la ra- p.24O una distinción en cierto modo similar.
zón de que sea innecesario levantarse del sillón para investigar si una Etchemendy (LOOO, pp. t07-124) contrasta generalizaciones "sus-
restricción tal se satisface. Las verdades analíticas son menos sustan- tantivas" con generalizaciones lógicas. Esta idea se encuentra am-
ciales que las sintéticasr poreue estas últimas imponen restricciones pliamente extendida, está presente de diferentes formas enelTracta-
tuslogico-philosophicus dewittgensteinyen el texto de Locke "De las
al mundo, las cuales éste puede o no satisfacer. Ésta es otra mane-
proposiciones exiguas" ((Jn ensayo sobre el entendimiento humano,
ra de formular la idea de que las verdades analíticas son verdaderas
Libro Il capítulo VIII).
en virtud sólo del significado, mientras que las verdades sintéticas 6
Puesto que de manera estándar se supone que las verdades analíticas
son verdaderas en virtud de una combinación de significado y he- son oraciones, el término "verdadero" se aplicará a veces a oracio-
chos, pues si las verdades analíticas impusieran restricciones sobre nes, pero también a pensamientos y a proposiciones; cuando se re-
el mundo serían verdaderas en parte en virtud del hecho de que el quiera, el contexto aclarará a qué clase de portador de verdad se está
aplicando. Hablar de conocer o creer una oración ha de entender-
mundo cumple con esas restricciones y, por lo tanto, no serían ver-
se como una forma elíptica de decir que se tiene un conocimiento
daderas sóIo en virtud de su significado. Llámense metafíslcas a tales o una creencia que puede expresarse mediante esa oración (con su
concepciones de la analiticidad. Otras concepciones no hacen uso de significado estándar). Así, alguien que conoce "El pasto es verde"
la idea de verdad envirtud del significado, sino que tratan la analitici- sabe que el pasto es verde y puede expresar ese saber diciendo "El
80 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 81

simplemente se reduciría el problema al de la epistemología de algu- e "insustancial'l La negación de una concepción determinada no es
na otra clase de verdades, como las verdades necesarias o las verda- ella misma una concepción; ése es un problema para quienes echan
des lógicas. El siguiente capítulo examinará, también con resultados mano de la analiticidad metafísica, no para la presente crítica.
negativos, intentos por desarrollar una elucidación epistemológica
2
de la analiticidad. El resultado global es que las verdades filosóficas
son analíticas cuando mucho en sentidos que son demasiado débi- La distinción entre verdad analítica y verdad sintética no es una dis-
les como para tener algún alto valor explicativo o para justificar que tinción entre diferentes sentidos de "verdad": las analíticas y las sin-
se conciba la filosofía contemporánea en términos de un giro lingüís- téticas son verdaderas exactamente en el mismo sentido de "verdad".
tico o conceptual. Esto debería ser obvio. Sin embargo, esto es difícil de conciliar con
La conclusión a la que llegaremos no se formularía de la meior lo que muchos positivistas lógicos, wittgenstenianos y otros más,
manera diciendo que verdades supuestamente analíticas son "sus- han dicho acerca de las verdades analíticas, pu€s ellos las han des-
tanciales", pues en el presente contexto el término "sustancial" es irre- crito como estipulaciones, definiciones implícitas (parciales o com-
mediablemente vago. La situación es, más bien, que echar mano en pletas), reglas de gramática disfrazadas y otras cosas por el estilo. Se-
epistemología de una concepción metafísica de la analiticidad tiende gún tal concepción, enunciar una verdad analítica no es enunciar un
a dar por sentada una imagen de las verdades analíticas según la cual hecho, sino algo que se parece más a fijar una notación: aun cuando
éstas no imponen ninguna restricción sobre el mundor / esta imagen hablar de la verdad como correspondencia con los hechos sea meta-
se usa para explicar el supuesto hecho de que conocer tales verdades fórico, es una mala metáfora para las verdades analíticas de una forma
no plantea ningún desafío cognitivo. Si esta explicación pudiera ha- en que no 1o es para las verdades sintéticas. Al confrontar esta con-
cerse funcionar, ofrecería un sentido útil del término "insustancial", cepción debemos recordarpor qué el término "verdadero" es inequí-
el cual referiría a la propiedad explicada, que sería epistemológica no voco entre "verdad analítica" y "verdad sintética'l
en su naturaleza sino en su poder explicativo. Las verdades sustan- Podemos comenzar considerando un principio descitacional es-
ciales serían aquellas que carecieran de esta propiedad. Pero la expli- tándar para la verdad (en donde ambas apariciones de "P" han de
cación en cuestión de hecho no puede hacerse funcionar. La concep- reemplazarse por oraciones declarativas) :

ción metafísica de la analiticidad no puede elaborarse de tal modo


que posea el poder explicativo que se requiere en epistemología. Así, (V) "P" es verdadera si y sólo si P.
no se consigue dotar de sentidos útiles a los términos "sustancial"
Si "verdadero" es ambiguo entre verdad analítica y verdad sintética,
p"tr" verde"; esto no ha de confundirse con el conocimiento me- (v) tiene que desambiguarse. sin embargo, la dirección izquierda-
"t
talingüístico de que la oración "El pasto es verde" es verdadera. derecha del bicondicional anterior vale para ambas nociones:
[Cuando ningún asunto filosófico dependa de qué término se
elija, traduzco "knowledge" como "saber" o como "conocer", según (Vaid) "P" es analíticamente verdadera sólo si P.
convenga por razones estilísticas o de naturalidad. Sin embargo,
(Vsid) "P" es sintéticamente verdadera sólo si P.
cuando 1o que se discute es el análisis del conocimiento proposicional
(como en los capítulos 6 y 7), siempre traduzco "knowledge" como obviamente, "los solteros son no casados" es analíticamente ver-
"saber", puesto que "saber" está reservado en español para exPresar
dadera sólo si los solteros son no casados, del mismo modo que
conocimiento proposicional (e.g., "S sabe que p"), mientras que "co-
"los solteros son desordenados" es sintéticamente verdadera sólo si
nocimiento" se usa generalmente para formas no ProPosicionales de
conocimiento (e.g., "S conoceX"). (N. del t.)] los solteros son desordenados. El paralelismo exacto entre (vaid) y
82 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 83

(Vsia) hace dudosa la supuesta ambigüedad. De hecho, ambos son l']ero (Va) y (Vr) se siguen de (Vasid), (Vasdt) y el análogo para la
en conjunto equivalentes a un principio único concerniente a la dis- fálsedad de (Vasid):?
yunción de verdad analítica y verdad sintética ("verdad simple"): (Fasid) "P" es analíticamente falsa o sintéticamente falsa sólo si
no P.
(Vasid) "P" es analíticamente verdadera o sintéticamente verdadera
sólo si P. De modo que la información contenida en (Vu) y (Vs) es, en efecto,
sólo información acerca de la disyunción de verdad analítica y ver-
Peor aún,la dirección derecha-izquierda no se sostiene para ninguna dad sintética. El intento de tratar verdad analítica y verdad sintéti-
de las dos nociones: ca por separado sólo crea confusión en la teoría de "verdadero'l Lo
rnismo ocurre con otras aplicaciones teóricamente importantes de
(Vaai) "P" es analíticamente verdadera si P.
"verdadero".
(Vsai) "P" es sintéticamente verdadera si P.
considérese la tabla de verdad bivalente estándar del condicio-
(Vaai) tiene una ejemplificación falsa cuando una verdad sintética nal material:

se sustituye por "P"; (Vsdi) tiene una ejemplificación falsa cuando A B A--+B
una verdad analítica se sustituye por "P". No hay sustitutos naturales V V V
para la dirección derecha-izquierda de (V) en forma de principios V F F
separados para Ia verdad analítica y la verdad sintética. De hecho, el F V V
sustituto natural para la dirección derecha-izquierda coloca a las dos F F V
nociones en disyunción:
Prueba: supóngase (Vasid), (Fasid) y (Vasdi). Para derivar (Va), nó-
tese que es equivalente a la conjunción de dos afirmaciones: (i) si
(Vasdi) "P" es analíticamente verdadera o sintéticamente verdadera
"P" es analíticamente verdadera, entonces "P" es analíticamente ver-
si P. dadera si y solo si P; (ii) si "P" es analíticamente falsa, entonces
"P" es analíticamente verdadera si y solo si P. Ahora bien, (i) es ló-
Pero (Vasdi) reintroduce laverdad simple como la característica teó- gicamente equivalente a la afirmación de que "P" es analíticamen-
ricamente importante. te verdadera sólo si P, lo cual se sigue de (Vasid). O" hecho, dado
El problema no puede evitarse calificando "verdadero" en (V) (Fasid) "P" es analíticamente falsaiólo si no P; como acabamos de
vet,"P" es analíticamente verdadera sólo si i así que "P" es analíti-
con el término "analítico" para"la clase relevante de oraciones" y ca-
camente falsa sólo si "P" no es analíticamente verdadera; de modo
lificando el resto con "sintético", pues las oraciones de la clase rele- que si "P" es analíticamente falsa, entonces ambos lados del bicon-
vante son presumiblemente las verdades analíticas y las falsedades dicional en el consecuente de (ii) son falsos, así que (t) se sostiene.
analíticas. Así, los esquemas para la verdad analítica y la verdad sin- Para derivar (Vs) nótese primero que "P" es siniéticamente verda-
tética equivalen a estos: dera sólo si P, por (Vasid). A la inversa, si P entonces "P" es analíti-
camente verdadera o sintéticamente verdadera, por (Vasdi); puesto
(V") Si "P"
es analíticamente verdadera o analíticamente falsa, en- que por el antecedente de (Vs) no es analíticamente verdadera, es
tonces "P" es analíticamente verdadera si y sólo si P. sintéticamente verdadera. Por cierto que (Va) y (Vr), por sí mismos,
también son débiles de otras manerasi en particular, no implican ló-
(Vr) Si'P" no es analíticamente verdadera ni analíticamente falsa, gicamente que nada pueda ser tanto analíticamente verdadero como
entonces "P" es sintéticamente verdadera si y sólo si P. sintéticamente verdadero.
84 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad g5

Si "verdadero" es ambiguo entre verdad analítica y verdad sintética, es sintética. De modo que tampoco podemos poner "analítico" en el
¿qué signifi.ca "V" en esta tabla? Podríamos intentar añadirle suscri- suscrito faltante, puesto que ello da el resultado incorrecto cuando
tos: V",r"1ítica y Vsintéticai de acuerdo con ello, multiplicaríamos las leemosA como (z) vB como (t). norlo tanto, la tabla de verdad no
posibilidades en las dos primeras columnas y añadiríamos el sus- puede completarse. El que un condicional material sea analíticamen-
crito apropiado en la tercera columna."F" también requeriría suscri- te verdadero o el que sea sintéticamente verdadero no es una función
tos correspondientes. Puesto que las posibilidades V",r"1i,icar Vsintéticar de si su antecedente es analíticamente verdadero, de si su anteceden-
Fanutítica y Fsintética surgen tanto para A como para B, la nueva tabla de te es sintéticamente verdadero, de si su consecuente es analíticamen-
verdad tendrá dieciséis líneas. Peor aún, considérese este caso: te verdadero, ni de si su consecuente es sintéticamente verdadero.

A B A-+B Lo mejor que podemos hacer es poner la disyunción de Vanalítica


Vsintética V, I Vri,.,t¿ti." en la tercera columna. Pero, entonces, para aplicar la tabla
Vsintética
de verdad iterativamente, cuando un -+ aparece dentro de otro, ne-
¿Cuál es el suscrito apropiado para la tercera columna? Supóngase cesitaremos más líneas en las que tales disyunciones aparezcan en
que Bárbara es una abogada defensora yt por 1o tanto, una abogada. las primeras dos columnas así como en la tercera. De esta forma, en
De las siguientes cuatro oraciones, (t), (Z) y (4) son sintéticas y (3) efecto, simplemente hemos recuperado un sentido único de "verda-
es analítica (donde "si" se lee como - ), dero", aplicable tanto a verdades analíticas como a verdades sintéti-
cas, aunque definido extrañamente mediante una disyunción. Pue-
(t ) narUara es abogada defensora
de llegarse a la misma conclusión considerando combinaciones de
(z) sarbara es abogada otras constantes lógicas, como la conjunción y la negación. Lo que
(3) Si Bárbara es abogada defensora, entonces Bárbara es abogada hace el trabajo central en la semántica composicional es esa noción
(+) Si Bárbara es abogada, entonces Bárbara es abogada defensora indiscriminada de verdad, no las nociones más específicas de verdad
analítica y verdad sintética.
Puesto que Bárbara fácilmente podría no haber sido abogada, ( t) y
(Z) son sintéticas. Si hayverdades analíticas, (3) una de ellas, pues un resultado correspondiente se sostiene para la teoría de la
"s consecuencia lógica. Argumentos válidos preservan la verdad de las
"abogado defensor" simplemente significaun abogado con cierto en-
trenamiento. Así pues, no podemos poner "sintético" en el suscrito premisas a la conclusión. ¿Qgé diríamos si "verdad" tuviera que
faltante de esa línea de la tabla de verdadr puesto que ello da el resul- desambiguarse entre verdad analítica y verdad sintética? Un argu-
tado incorrecto cuando leemos A como ( t ) y B como (Z). Dado que mento válido cuya premisa es una verdad sintética puede tener como
Bárbara fácilmente podría haber sido una abogada sin ser una aboga- conclusión una verdad sintética o una verdad analítica. por ejem-
da defensora, si hubiese sido, por ejemplo, una fiscal ,. (4) también plo, la conjunción de una verdad sintética con una verdad analítica
es ella misma una verdad sintética, y tiene a cada uno de sus con-
En el original en inglés, Williamson utiliza los términos "barrister" y yuntos como una consecuencia lógica. Para la lógica, las generali-
"solicitor", que en el Reino Unido denotan a abogados con distintas
zaciones significativas se refieren a la disyunción indiscriminada de
funciones; tanto ser barrister como ser solicitor implica ser un abo-
gado. Puesto que en los países de habla hispana no existen análogos
exactos de esas dos formas británicas de ser un abogado, he tradu- ciones diferentes; tanto ser abogado defensor como ser fiscal implica
cido esos términos como "abogado defensor" y "fiscal", respectiva- ser un abogado. El propósito del ejemplo en el original se preserva
mente, que en nuestros países también denotan a abogados con fun- en la traducción. [N. ael t.]
86 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 87

verdad analítica y verdad sintética, no a alguno de los disyuntos por que los abogados defensores son abogados." Para cualquier oración
separado.s verdadera s, una explicación canónica de la verdad de s toma la forma
Las verdades analíticas y las verdades sintéticas son verdade- general "s significa que P,yP".' Para usar la oscura locución "en virtud
ras exactamente en el mismo sentido central de "verdadero". Ello es de", cualquier oración verdadera es verdadera en virtud tanto de su
compatible con que sean verdaderas de formas muy diferentes, justo significado como de la manera como son las cosas. Ésta es otra ma-
como ser una madre y ser un padre son dos maneras muy diferentes nera de formular la idea de que las verdades analíticas y las verdades
de ser un progenitor; "progenitor" no es ambiguo entre madres y Pa- sintéticas no son verdaderas de modos radicalmente diferentes.l0
dres. Pero la semántica veritativo-funcional socava incluso esa idea, También podemos hacer preguntas con la frase "en virtud de"
pues ¿cómo es que (¡) y (+) son verdaderas de formas muy diferen- acerca de asuntos que no son metalingüísticos. ¿En virtud de qué
tes? Cada una de ellas es un condicional material; el antecedente y son yeguas los caballos hembra? Para usar otra locución oscura: ¿qué
el consecuente de cada una son verdaderos de la misma forma rele- hace que sea el caso que las yeguas sean caballos hembra? Si para
vante que el antecedente y el consecuente del otro, respectivamente. responder a esas preguntas usamos hechos semánticos o de otro ti-
Su evaluación semántica composicional procede paralelamente; no po acerca de las palabras "yegua", "hembra" y "caballo", estaríamos
obstante, (¡) es analítica y (4) sintética. Desde la perspectiva de la confundiendo uso ymención. Las yeguas habrían sido caballos hem-
semántica composicional, la distinción analítico/sintético no es una bra sin importar cómo hubiésemos usado las palabras. Es de suponer
distinción entre diferentes formas de ser verdadero; simplemente es que las yeguas son caballos hembra en virtud de lo que sea aquello
una distinción entre unas verdades y otras. en virtud de lo cual los caballos hembra son caballos hembra; 1o que
hace que sea el caso que las yeguas sean caballos hembra es 1o que
3
sea que hace que sea el caso que los caballos hembra sean caballos
Según la concepción metafísica,las verdades analíticas se distinguen
de las sintéticas por ser verdaderas "en virtud del significado". El con- Véase Boghossian 1997, pp. 335-336. Qgine afirma que podemos
decir que la verdad lógica "Cualquier cosa es idéntica a sí misma"
traste en cuestión parece ser el siguiente. Una verdad sintética es ver-
depende, para que sea verdadera, "de un rasgo obvio, viz.,la auto-
daderaporque significalo que significaylas cosas son como ese signi- identidad, de su tema lsubject matter), uiz., cualquier cosa". Sin em-
ficado 1o requiere. Por ejemplo, "Bárbara es una abogada defensora" bargo, sostiene que no hay ninguna diferencia entre decir eso y decir
es verdadera porque significa que Bárbara es una abogada defensora que depende, para que sea verdadera, "de rasgos del lenguaje (espe-
y Bárbara es una abogada defensora. Para las verdades analíticas, el cíficamente del uso de '='),y no de rasgos de su tema" (qline 1966,
segundo conyunto se elimina: "Los abogados defensores son abo- p. 106).
10
Otro problema para el supuesto contraste es que parece utilizar de
gados" es verdadera simplemente porque significa que los abogados
manera equívoca "significar". Cuando explicamos por qué "Bárbara
defensores son abogados; nada más se necesita. Pero este contraste es abogada defensora" es verdadera diciendo que "Significa que Bár-
no es convincente, pues esa explicación de la verdad de "Los abo- bara es abogada defensora y Bárbara es abogada defensora", "signifi-
gados defensores son abogados" funciona sólo si admitimos que los car" puede parafrasearse como "expresa la proposición"; la proposi-
abogados defensore s son abogados. No es correcto decir: "No im- ción expresada por una oración puede depender del contexto en el
porta si los abogados defensore s son abogados; 'Los abogados de- que se profiere, si hay deícticos presentes. En contraste, echar mano
del significado en el caso de oraciones analíticamente verdaderas no
fensores son abogados' es verdadera simplemente Porque significa
es apelar a la proposición expresada en alguna ocasión particular,
Pueden encontrarse argumentos relacionados en Williamson sino al significado lingüístico de la oración, el cual es invariable a
l994b,pp. 141- I 42, y Tappolet 1997 . través de diferentes contextos, incluso si hay deícticos presentes.
88 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 89

hembra. Algunos podrían argüir que los caballos hembra no son ca- dadera.l1 Así, el significado de "Los abogados defensores son abo-
ballos hembra en virtud de nada; nada hace que sea el caso que los gados" es suficiente para la verdad; el significado de "Bárbara es una
caballos hembra sean caballos hembra. La sugerencia podría ser que abogada defensora" no 10 es. Una propuesta es explicar "verdad ana-
las verdades analíticas no requieren hacedores de verdad, a diferen- lítica" como "verdad cuyo significado es suficiente para Ia verdad'l
cia de las verdades sintéticas. LIna sugerencia alternativa es que las Llámese a esto "analiticidad moda1".12 Para todos aquellos que no
verdades analíticas requieren hacedores de verdad de una clase dife- son escépticos acerca del significado yla necesidad,la noción de ana-
rente de los de las verdades sintéticas. Tales sugerencias son dema- liticidad modal es suficientemente inteligible; pero ¿cuáles son sus
siado poco precisas como para ser evaluadas; aun así podemos hacer consecuencias?
un par de observaciones. En primer lugar, esas sugerencias parecen Considérese cualquier oración s sin deícticos que exprese una
estar en conflicto con principios generales de la teoría de hacedo- proposición necesariamente verdadera. Necesariamente, en cual-
res de verdad (en el improbable caso de que tal teoría se necesite). quier contexto, cualquier oración con el significado que de hecho
Por ejemplo,lo que hace que una disyunción sea verdadera es aque- tiene s expresa esa verdad necesaria y por 1o tanto es verdadera. De
llo que hace que uno de sus disyuntos sea verdadero. De modo que modo que s es una verdad analítica-modal, porque su significado es
1o que hace que (z) ("narbara es un una abogada") sea verdadera
suficiente para la verdad. En ese sentido es verdadera en virtud del
significado. ¡Pero cuán poco se ha logrado al clasificarla de esa ma-
también hace que (S) y (6) sean verdaderas:
nera! No se ha hecho nada para descartar la hipótesis de que exprese
(S) gerUara es una abogada o Bárbara no es una abogada. una profunda necesidad metafísica acerca de la naturaleza del mun-
(6) Bárbara es una abogada o Bárbara es una doctora. do, cognoscible, si lo es en absoluto, sólo a través de ardua investi-
gación a posteriori. No se ha ofrecido ninguna razónpara considerar
fero (5) es una verdad lógica simple, mientras que (6) es claramente s como "meramente verbal" o "insustancial" en algún sentido pre-
una verdad sintética. En segundo lugar, no se ha ofrecido ninguna teórico, a menos que ya se cuente con alguna razón independiente
conexión entre la teoría de hacedores de verdad y la epistemología. para considerar que todas las necesidades son meramente verbales o
Conocer una verdad no necesita involucrar el conocimiento de su insustanciales. De modo similar, las verdades matemáticas cuentan
hacedor de verdadi uno puede conocer (6) sin saber cuál disyunto es 11
Para manejar la ambigüedad, trátesela como homonimia: oraciones
verdadero (Bárbara trabaja en un edificio donde solamente trabajan distintas con la misma forma superficial. La reificación de signifi-
abogados y doctores). No se ha dado ninguna explicación de por qué cados en la definición puede eliminarse con el costo de dar lugar a
debería ser fácil desde un sillón conocer una verdad sin un hacedor un circunloquio. Nótese también que la proferencia de una verdad
de verdad, o que tiene uno de la clase especial que es supuestamente analítica puede ser falsa si el contexto cambia durante la proferen-
cia: considérese "si ahora es exactamente mediodía, entonces ahora
apropiada para las verdades analíticas.
es exactamente mediodía". De manera similar, una proferencia de
No obstante, por 1o menos una diferencia clara entre paradig- "siJuan es soltero, entoncesJuan es no casado" puede expresar una
mas de "analítico" y paradigmas de "sintético" se encuentra cerca, falsedad si la ceremonia de matrimonio se completa entre la profe-
pues significar que los abogados defensores son abogados es sufi- rencia del antecedente y la proferencia del consecuente. Tomar en
cuenta estas complicaciones dentro la explicación no ayudaría a los
ciente para ser verdadera, mientras que significar que Bárbara es una
amigos de la analiticidad.
abogada defensora no lo es. Con más generalidad, llámese a un sig- 12
La noción de analiticidad modal es similar a la noción de necesidad
nificado suficiente para la uerdad sólo en caso de que necesariamente, profunda en Evans 1979, en Ia que la verdad de una oración no de-
en cualquier contexto, cualquier oración con ese significado es ver- pende de ninguna característica contingente de la realidad.
90 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 91

como analíticas-modales; ello no constituye ninguna razón para con- s(rlo si de hecho lactually) está lloviendo",. son analíticas-modales,
siderarlas meramente verbales o insustanciales. De hecho, Por todo puesto que la verdad de "Está lloviendo", proferida en un contexto es
1o que se ha dicho, incluso "El agua contiene HrO" es analítica mo- necesariamente equivalente a la verdad de "De hecho está lloviendo",
dal, dado que "agua" tiene un significado diferente tal como se Ie usa proferida en ese contexto, porque "de hecho" refiere rígidamente aI
en la Tierra Gemela para referirse a KYZ, que es una sustancia dife- mundo del contexto. Pero el bicondicional no expresa una verdad
rente con la misma apariencia superficial. necesariar pues el clima podría haber sido diferente de manera re-
Para hacer vívida la idea, llámese a un significado temporalmen- levante, en cuyo caso habría no estado lloviendo si y sólo si de he-
te suficiente para la verdad sólo en caso de que en cualquier momen- cho está lloviendo. Así, la analiticidad modal viola la restricción de
Ifuipke de que analiticidad implica necesidad; en este respecto puede
to, en cualquier contexto, cualquier oración con ese significado
clivergir de la concepción tradicional. Y a la inversa, no todas las ora-
sea verdadera. Léanse los cuantificadores "en cualquier momento"
ciones que expresan proposiciones necesariamente verdaderas son
y "., cualquier contexto" de una forma no modal, de manera que
;.rna1íticas-modales : considérense ej emplos de 1o necesa rio a p o steri o -
no fluctúen fuera del mundo real. Así, cualquier oración que expre-
rl, como "Yo no soy Tony Blair'l No obstante, tales ejemplos parecen
se, de una manera independiente del tiempo, una proposición eter-
rnarginales con respecto a la concepción vislumbrada de verdades fi-
namente verdadera, no importa 1o contingente que sea, tiene un sig-
losóficas centrales, la mayoría de las cuales expresará proposiciones
nificado temporalmente suficiente para la verdad. Por ejemplo, el
que son necesariamente verdaderas y analíticas-modales.
significado de "Ningún hotel tiene jamás mil millones de cuartos"
De hecho, un núcleo de verdades filosóficas podrían ser analíti-
es temporalmente suficiente para la verdad. Si queremos podemos
cas-modales. Algunos filósofos buscan verdades necesarias, que pue-
llamarla "analítica temporal", peÍo ello de ninguna manera implica
dan articularse sin usar de manera esencial deícticos; si tienen éxito,
que de algún modo sea insustancial, porque no existe ninguna co- las oraciones producidas serán analíticas-modales. Aun cuando los
nexión de trasfondo entre eternidady algún tipo de insustancialidad. contextualistas estén en 1o correcto y algunos términos filosóficos
De modo similar, llamar a una oración "analítica" en el sentido de centrales tales como "saber" cambien de referente a través de con-
analiticidad modal no implica que sea de algún modo insustancial, textos, las oraciones relevantes pueden todavía expresar proposicio-
a falta de una conexión de trasfondo entre necesidad y algún tipo nes que son necesariamente verdaderas y analíticas-modales; con-
de insustancialidad. Sin embargo, era la explicación de la analitici- sidérese: "Cualquier cosa que se sabe que es el caso es el caso'l Las
dad 1o que se supone que iba a dar sustento a la afirmación de insus- respuestas a preguntas filosóficas de las formas "¿Es posible que p?" y
tancialidad. Si tuviéramos de antemano una conexión de trasfondo "¿Es necesario que p?" expresarán ellas mismas verdades necesarias,
entre necesidad e insustancialidad, habría poco que ganar invocan- dado el principio del ampliamente aceptado sistema de lógica mo-
do la analiticidad modal para argumentar que las verdades filosóficas dal S5, según el cual 1o que es posible no es contingentemente po-
centrales son insustanciales, puesto que podríamos hacerlo de ma- sible, y lo que es necesario no es contingentemente necesario; si las
nera más sencilla simplemente argumentando que las oraciones filo- respuestas pueden formularse sin utilizar deícticos, serán entonces
sóficas verdaderas centrales expresan proposiciones necesariamente analíticas-modales. Pero fuera del núcleo que estamos vislumbran-
verdaderas. do, muchas verdades filosóficamente relevantes no serán analíticas-
Ha de admitirse que no todas las oraciones analíticas-moda- A lo largo de todo el texto la palabra "actually" se traduce indistinta-
les verdaderas expresan proposiciones necesariamente verdaderas. mente como "de hecho" o "realmente", según convenga estilística-
Ejemplos de 1o contingente a priorl, tales como "Está lloviendo si y mente.
92 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 93

modales, como lo muestran los ejemplos que ofrecimos casi al inicio lo que tenga la forma "Todo R es un R' es verdadero. "Toda retama
de este capítulo. es un tojo" no es una verdad lógica porque no todo 1o que tenga la
Por desgracia, aun con respecto a las verdades filosóficas ana- forma "Todo R es un T" es verdadero ("Todo roble es un tulipán"
líticas-modales, clasificarlas como analíticas-modales no nos revela es falso). Sin embargo, "Toda retama es un tojo" es analítica-Frege
su epistemología más de 1o que el clasificar a una verdad como ne- porque es sinónima de la verdad lógica "Toda retama es una reta-
cesaria nos explica cómo podemos conocerla. Desde luego, si una ma", pues "retama" es sinónimo de "tojo'l En "Dos dogmas", Qrine
verdad es analítica-modal, entonces estamos a salvo del error al admite la noción de verdad lógica yt por lo tanto, da cabida a que
proferirla con su significadoi en ese sentido, nuestra proferencia es si "sinónimo" fuese legítimo también lo sería "analítico", en el senti-
fiable. Pero semejante fiabilidad se queda bastante corta de 1o que do de analiticidad-Frege. Según los estándares presentes, la noción
requiere el conocimiento; si no fuera así, cualquier afirmación mate- de analiticidad-Frege es suficientemente inteligible. Pero ¿cuáles son
mática verdadera contaría como una expresión de conocimiento, sin sus consecuencias?
importar cuán falaz fuese la "prueba" lprooJ] en la que se basa. "Las Trivialmente, toda verdad lógica es analítica-Frege porque es si-
yeguas son caballos hembra" es muy engañosa como paradigma para nónima de sí misma. Claramente, esto por sí solo no hace nada para
la epistemología de las verdades analíticas-modales en general. De- mostrar que las verdades lógicas son de algún modo insustanciales
cir que s es una verdad analítica-modal cuyas palabras constitutivas en ningún sentido metafísico o epistemológico que sea explicativo
(véase el final de la sección § 1). Por ejemplo, es compatible con la
y gramática entendemos hace muy poco para explicar cómo es que
podemos conocer o creer justificadamente s.'3 En particular, no im- hipótesis de que existen verdades de la lógica de segundo orden que
plica que la mera comprensión lingüística de s, que posee cualquier caracterizan de maneras profundas la estructura necesaria de la reali-
hablante competente, suministre alguna comprensión profunda so- dad y que nunca pueden ser conocidas por ninguna mente. AJortiori,

bre la verdad de s, o que constituya algo más que el punto de partida no se ha hecho nada para mostrar que las verdades analíticas-Frege
s
sean insustanciales. 1

mínimo para la investigación, como 1o es en el caso de verdades sin-


Para hacer vívida la cuestión, llámese a una oración "analítica-
téticas ordinarias.
Einstein" sólo si es sinónima de una verdad alguna vez proferida por
4 Einstein. Trivialmente, toda verdad alguna vez proferida por Einstein
es analítica-Einstein. Ello no hace nada para mostrar que las verda-
Cuestiones relacionadas con las que acabamos de apuntar con res-
des algunavez proferidas por Einstein sean en algún sentido insus-
pecto a la analiticidad modal surgen con respecto a lo que a veces se
tanciales; a Jortiori, no se ha hecho nada para mostrar que las ver-
denomina "analiticidad-Frege". a lJna oración es analítica-Frege sólo
1

dades analíticas-Einstein sean de algún modo insustanciales. Desde


si es sinónima de una verdad lógica. Por ejemplo, "Toda retama es
luegor si tuviéramos una razón independiente para considerar que
una retama" es una verdad lógica porque, hablando toscamente, todo
todas las verdades lógicas son de algún modo insustanciales, pre-
13
Con relación a esta terminología, véase la nota 6. sumiblemente ello nos daría alguna razón para considerar que las
14
El término "analítico-Frege" es de Boghossian 1997 , con referencia verdades analíticas-Frege son insustanciales de alguna manera rela-
al § 3 de Frege 1950 (como sugiere Boghossian, la interpretación cionada; pero la mera definición de "analítico-Frege" no ofrece una
del pasaje no es completamente clara). Boghossian no clasifica la
noción de analiticidad-Frege como epistemológica ni como metafí- " q** f lg66,p. 11 1) hace notar que las así llamadas verdades por
sica, sino como semántica (tOOl,p. 363); por conveniencia, aquí se definición ("Las yeguas son caballos hembra") dependen de rr.rd"-
la trata junto con las nociones metafísicas de la analiticidad. des lógicas previas ("Todo caballo hembra es un caballo hembra").
94 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 95

razóntaI. Qrine dedicó parte de su trabajo temprano más poderoso ejemplos, requiriendo así que las verdades lógicas sean verdaderas en
aargumentar que las verdades lógicas no son analíticas en un sentido todo mundo y en todo modelo, esta mezcla de la dimensión modal
menos trivial (qrine l%6). con la dimensión del mundo es mala taxonomía; las nociones básicas
Para explicar por qué "Toda retama es una retama" es una verdad perspicuas mantienen esas dimensiones diferentes separadas. Así, la
lógica, mientras que "Toda retama es un tojo" no lo es, se hizo uso de analiticidad-Frege, como la analiticidad modal, viola la restricción
la explicación estándar de Tarski en teoría de modelos de la noción de IGipke de que la analiticidad implica necesidad. En este aspecto,
de consecuencia lógica como Preservación de verdad bajo todas las la analiticidad-Frege también puede divergir de la concepción tradi-
interpretaciones que preservan forma lógica, y en particular de la ver- cional.
dad lógica como verdad bajo todas las interpretaciones tales (Tarski El rigor matemático, la elegancia y la fertilidad de las definicio-
1983b). Esta explicación no ofrece aPoyo a ninguna concepción de nes de consecuencia lógica en teoría de modelos dependen de que
las verdades lógicas como verdades de algún modo insustanciales. estén libres de acrecencias modales y epistemológicas. Como resul-
La verdad de una oración bajo todas las interpretaciones que Preser- tado, tales definiciones no suministran una garantía automática de
van su forma lógica de ninguna manera hace que su verdad bajo su que las verdades lógicas expresen proposiciones necesaria s o a prio-
interpretación pretendida sea insustancial.l6 Para usar un estilo de rl. Esto no es una crítica. Como disciplina teórica, la lógica alcanzó
argumentación de la sección § 2, considérese esta verdad lógica sim- madurez sólo recientemente. La noción de Tarski de consecuencia
ple (donde "si" se lee como el condicional material): lógica en teoría de modelos se ha convertido en una noción teóri-
ca clave; rechazarla sobre Ia base de restricciones adventicias pre-
(z) Si Bárbara es una abogada defensora, Bárbara es una abogada
concebidas sería subvertir la autonomía disciplinar de Ia lógica. De
defensora
cualquier modo, las concepciones preteóricas de consecuencia lógi-
Su evaluación semántica composicional procede paralelamente a la ca son demasiado confusas como para que ofrezcan una buena guía
de la verdad analítica no lógica (¡) y a la de la verdad sintética (4); en cuestiones sutiles.'7 A pesar de esto, aquellos que cuenten con
cada una es verdadera porque es un condicional material con un an- una explicación no estándar de verdad lógica pueden insertarla en la
tecedente verdadero y un consecuente verdadero. Las tres son ver- definición de "analítico-Frege" si así 1o desean.
daderas de la misma manera. Desde la perspectiva de la semántica A diferencia de muchas verdades lógicas, "Toda retama es una
composicional, las verdades lógicas son verdaderas de la misma ma- retama" es obvia. Esto no justifica la idea de que no impone nin-
nera en que lo son otras verdades. guna restricción sobre el mundo, más que la idea de que impone
Puede argumentarse que oraciones de la forma "P si y sólo si de una que, por lógica, fácilmente sabemos que se satisface (Wittgens-
hecho P" son verdades lógicas y por 1o tanto analíticas-Frege, por- tein, Tractatus lo gico-philo sophicus, 4.461 -4.466t y 6.1 -613). ¿ Q"¿
que son verdaderas en todo modelo (Davies y Humberstone 1980, caso queda excluido por la restricción? Qre no toda retama sea una
I(aplan 19S9). Sin embargo, pueden exPresar verdades contingentes retama, claro está. Alegar que "No toda retama es una retama" no
dada la misma interpretación: no es necesario que yo tenga la esta- expresa un caso genuino es argumentar en círculo, pues significa su-
tura que de hecho tengo. Aunque podríamos añadir una cualifica- poner que una restricción genuina tiene que excluir algún caso 1ó-
ción modal a la definición de verdad lógica con elfin de excluir esos gicamente consistente. Puesto que se entendió que sustancialidad
17
16
Nótese que la cuestión no es cómo podemos saber que 5 es una ver- Véanse en Williamson 2000b una discusión más amplia y más refe-
dad lógica, sino cómo, dado que s es una verdad lógica, podemos rencias sobre la controversia en torno a la naturaleza de la conse-
conocer la simple verdad de s. cuencia lógica.
96 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 97

consiste en imponer una restricción genuina, esto equivale a supo- su conocimiento usando meramente la oración analítica-Frege, aun
ner que ninguna verdad lógica es sustancial, que es exactamente 1o cuando ésta expresa el contenido de su conocimiento: si el hablante
que está en disputa. Concentrarse en verdades lógicas obvias oscure- usa esa oración, su proferencia no estará conectada causalmente del
ce esta circularidad. modo apropiado con su estado de conocimiento. Dicho de forma
Dada una epistemología de las verdades lógicas, podríamos es- elíptica, el hablante conoce "Si Héspero es brillante, entonces Hés-
perar extenderla a la epistemología de las verdades analíticas-Frege. pero es brillante" sin estar en posición de conocer "si Héspero es bri-
Esa tarea no sería trivial, pues pueden surgir diferencias cognitivas llante, entonces Fósforo es brillante"; conoce la oración lógicamente
entre expresiones sinónimas, aun para aquellos que las comprenden. verdadera sin estar en posición de conocer la oración que es mera-
Por ejemplo, Kripke (LOZO) ha argumentado persuasivamente que mente analítica-Frege verdadera.
un hablante competente del español puede comprender de forma si las proposiciones seindividualizan a la manera gruesa de las
normal las expresiones sinónimas "retama" y"toio" sin estar en posi- teorías de la referencia directa, entonces 1o que importa para el pro-
ción de saber que refieren a la misma cosa. Un hablante tal asentirá a ¡ greso en filosofía no es tanto qué proposiciones conocemos, sino
la verdad lógica "Toda retama es una retama" al tiempo que se rehú- 'i
bajo qué guisas oracionales las conocemos. supóngase, sólo por mor
sa a asentir a la verdad analítica-Frege "Toda retama es un tojo". De del argumento, que alguna forma de fisicismo es verdadera y que de
modo similar, dentro de las teorías estándar de la referencia direc- hecho el dolor es idéntico aÍ, donde "i' esun nombre cuya referen-
ta, nombres propios correferenciales como "Héspero" y "Fósforo" cia se fija por medio de una descripción neurocientífica. De acuerdo
son sinónimos, de manera que un hablante competente pero igno- con una teoría de la referencia directa de línea dura, "dolor" y"7T" son
rante de los hechos astronómicos puede asentir a la verdad lógica "Si sinónimos. La hipótesis "El dolor es z'se vuelve así el foco de una
Héspero es brillante, entonces Héspero es brillante" al tiempo que se controversia filosófica. Dentro de algunas teorías de la referencia di-
rehúsa a asentir a la verdad analítica-Frege "Si Héspero es brillante, recta, todo mundo supo todo el tiempo que el dolor es r, porque
entonces Fósforo es brillante'l todo mundo supo todo el tiempo que el dolor es dolor y la propo-
Las consecuencias epistemológicas de ejemplos como los ante- sición de que el dolor es z no es más que la proposición de que el
riores pueden cuestionarse. De acuerdo con algunos teóricos de Ia dolor es dolor. Si esa concepción es correcta, ello sólo muestra que
referencia directa, la proposición de que si Héspero es brillante, en- tales atribuciones de actitudes constituyen el nivel erróneo de des-
tonces Fósforo es brillante, es la proposición de que si Héspero es cripción para comprender la actividad filosófica. Lo que importa es
brillante, entonces Héspero es brillante; de manera que quien sepa que aunque todos conocían la proposición bajo la guisa de la verdad
que si Héspero es brillante, entonces Héspero es brillante, sabe lpso lógica "El dolor es dolor", no la conocían, o ni siquiera la creían, bajo
la guisa de la verdad meramente analítica-Frege "El dolor es 2". Di-
Jacto que si Héspero es brillante, entonces Fósforo es brillante.18 No
obstante, aun concediendo esa concepción de la atribución de ac- cho de manera elíptica, todos conocían "EI dolor es dolor", pero no
titudes proposicionales, ese hablante no está en posición de saber
"El dolor es r".Talvez esas teorías fisicistas son falsas, pero difícil-
que si Héspero es brillante, entonces Fósforo es brillante bajo la guisa mente podemos esperar que la filosofía sea una disciplina en la que
t
de la oración "Si Héspero es brillante, entonces Fósforo es brillante", I no haya oraciones informativas de identidad; la lección que propor-
sino sólo bajo la guisa de la oración "Si Héspero es brillante, entonces ciona el ejemplo se sostiene. La necesidad de descripciones más finas
Héspero es brillante'l En un sentido, el hablante no puede expresar de las actitudes proposicionales es aun más urgente si las proposicio-
nes, en cuanto objetos de conocimiento y de creencia, se identifican
18
Véase Salmon 1986, especialmente las pp. 133-135 con conjuntos de mundos posibles, pues entonces todas las verdades
r
98 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 99

necesarias son idénticas al conjunto de todos los mundos posibles: ta encontrarse no es el mítico nivel de descripción en el que se ga-
quien conozca una verdad necesaria las conoce todas (Lewis L996; rantice una perfecta transparencia al sujeto, sino más bien un nivel
Stalnaker lggg, pp.24l-273). así Pues, una concepción gruesa de perspicuo de descripción en el que los fenómenos cognitivos rele-
la individualización de las atribuciones de actitudes no trivialíza el vantes se individualicen de tal manera que no sean, ni tan gruesos
problema de extender una epistemología de las verdades lógicas a que la mayoría de las distinciones relevantes no puedan trazarse, ni
q
una epistemología de las verdades analíticas-Frege. tan finos que se ahoguen en una multitud de distinciones irrelevan-
Habitualmente los que se oPonen a las teorías de la referencia tes. Puesto que los debates filosóficos suponen muchos individuos
directa tienen la esperanza de hacer de la sinonimia una relación interactuando, las guisas oracionales habitualmente ofrecen un nivel
cognitivamente más accesible a los hablantes competentes; sin em- i de descripción apropiado.
bargo, las perspectivas de hacerla perfectamente accesible son du- I Pero lo que necesitamos en primer lugar es una epistemología
dosas. Preteóricamente, pares como "retama" y "to)o" son casos de las verdades lógicas; para ello, la noción de analiticidad-Frege no
verosímiles de expresiones sinónimas que los hablantes pueden com- i contribuye en nada. En particular, el hecho de que una oración sea
prender de Ia manera ordinaria sin estar en posición de saber que son I
analítica-Frege no implica que la mera competencia lingüística pro-
sinónimas.le La extensión de una epistemología de las verdades ló- vea alguna comprensión profunda de su verdad, o que constituya
gicas a una epistemología de las verdades analíticas-Frege probable- algo más que el punto de partida mínimo para la investigación, como
mente tendrá que reconocer obstáculos cognitivos importantes que lo es en el caso de las verdades sintéticas ordinarias.
I
no pueden superarse simplemente con la competencia lingüística or- ¿cuántas verdades filosóficas son analíticas-Frege? como un
dinaria de los hablantes. ejemplo simple considérese la oración verdadera "Las personas no
Incluso para el caso de guisas oracionales no está garantizado son sucesos" (si usted piensa que las personas son sucesos considere
que identidad y distinción sean transparentes para los hablantes: la oración "Las personas son sucesos"). Esta oración no es una ver-
alguien podría dudar si "Paderewski", el nombre del político, es el dad lógica en ninguna concepción estándar de la lógica. En particu-
mismo nombre que "Paderewski", el nombre del pianista («ripke lar, "perso na" y "suceso" parecen no ser constantes lógicas, y la for-
1979). Un hablante individual, en un tiempo particular, puede aso- ma lógica de "Los P no son s" tiene ejemplificaciones falsas, como
"Los parisinos no son europeos'l
ciar diferentes archivos mentales con la misma palabra del lengua- ¿De qué verdad lógica podría ser
je natural, o el mismo archivo mental con diferentes palabras del sinónima "Las personas no son sucesos"? "Las personas que no son
lenguaje. Los hablantes también pueden estar confundidos acerca sucesos no son sucesos" es una verdad lógica, pero no es sinónima
de si están utilizando dos archivos mentales o uno. Lo que necesi- de la original. Concedido, "personas" y "personas que no son suce-
sos" tienen la misma intensión (función de circunstancias de eva-
19
véase Kripke L979. Esto contradice la afirmación de Dummett de luación a extensión) en todo contexto de proferencia.2o pese a ello,
que "Es una característica innegable de la noción de signiflcado
lo oscura que es esa noción- que el significado es transpa- 20
Aquí los contextos de proferencia y las circunstancias de evaluación
-con
rente enel sentido de que, si alguien asocia un significado a una pala- no se restringen al mundo real. Si el contenido de una expresión tie-
bra y un significado a otra palabra, tiene que saber si estos significa- ne una estructura que refleja Ia estructura gramatical de la expresión,
dos son el mismo" (Dummett L978, p. 131). Véanse en Williamson entonces la mismidad de intensión no implica la mismidad de con-
20OOa, pp.94-107, consideraciones teóricas más generales en con- : tenido, y la mismidad de intensión en todo contexto no implica la
tra de tales afirmaciones; también véase Horwich 1998' pp. 100- mismidad de carácter, esto es, la mismidad de contenido en todo
101. contexto. Véase en Kaplan 1989 el trasfondo pertinente.
100 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 101

no son literalmente sinónimas, pues cualquiera que sea la estructu- maciones filosóficas.21 En la filosofía contemporánea, pocos de los
ra semántica de "personas", es finita t f por 1o tanto una parte pro- que proponen análisis complejos pretenden que éstos ofrezcan si-
pia de la estructura semántica de "personas que no son sucesos"; nonimias.22
por 1o tanto, las dos expresiones difieren en estructura semántica. uno podría reaccionar relajando la relación de sinonimia has-
Podemos intentar construir análisis no circulares de "personas" y ta obtener alguna relación de equivalencia entre el analysandum y el
"sucesos", o de ambos, tales que al sustituirlos dentro de la oración analysans que tuviera una mejor oportunidad de sostenerse en aná-
den lugar a una verdad lógica: "Ser una persona es ser una Q!.S". lisis filosóficamente importantes. Llámese a esa relación de equiva-
Sin embargo, es improbable que "personas" y "qRS" sean literal- lencia más relajada "equivalencia metafísica'l LJna clase más amplia
mente sinónimos. Casi con certeza alguien producirá un pretendi- de verdades filosóficas podría ser transformable en verdades lógicas
do contraejemplo para el análisis: "Tal-y-tal sería una Persona Pero por medio de la sustitución de términos metafísicamente equivalen-
no una qRS" o bien "Esto-y-aquello sería una Q!.S pero no una tes. Llámense a las verdades en la clase más amplia "cuasianalíticas-
persona'l Teóricos de la referencia directa tenderán a esPerar preci- Frege'lEl pobre registro de éxitos de los análisis filosóficos no sugie-
samente tales contraejemplos para la afirmación de que el término re que la clase de verdades "cuasianalíticas-Frege" será mucho más
aparentemente simple "persona" yla descripción compleja "QRS" { amplia que la clase de las verdades analíticas-Frege.23 En cualquier
tienen la misma intensión; las teorías de la referencia directa se origi-
J
caso, entre más relajada sea la equivalencia metafísica, más proble-
t
nan parcialmente a partir de los contraejemplos de Itipke y Putnam mático será extender una epistemología de las verdades lógicas a
una epistemología de las verdades'tuasianalíticas-Frege'l El objetivo
a una multitud de afirmaciones descriptivistas similares. Los opo-
del relajamiento es permitir alguna distancia entre el significado del
nentes de la referencia directa pueden ser menos pesimistas acerca §
tIt
analysandumy el significado del analysans; ello tenderá a hacer inclu-
de las perspectivas de hallar una descripción compleja con la mis- I so Ia coextensividad del analysandumy eI analysars menos accesible
ma intensión que "persona'l Sin embargo, dentro de su concepción I
É
f cognitivamente. También existirá la tendencia correspondiente a ha-
de individualización fina del significado, según la cual la sinonimia #
cer la equivalencia material de la verdad cuasianalítica-Frege original
es tan transparente como sea posible a hablantes competentes, un Í
con la verdad lógica menos accesible cognitivamente.
contraejemplo propuesto no tiene que ser correcto para echar aba-
Por ejemplo, podemos definir "equivalencia metafísica" como
jo la afirmación de sinonimia: 1o que cuenta es que quien lo pro-
mismidad de intensión en todo contexto. La pregunta es, entonces,
ponga no sea lingüísticamente incompetente ni fundamentalmente
cómo es que la mismidad de intensión en todo contexto de los tér-
irracional. Q¡rienes hoy en día proponen una concepción descrip-
minos sustituidos haría posible que pudiéramos avattzar) de conocer
tivista del significado como rival de la teoría de la referencia direc- II o creer justificadamente la verdad lógica, a conocer o creer justifica-
ta, por 1o general tienen en mente una conexión semántica relaiada
I damente la verdad que es meramente cuasianalítica-Frege. No se ha
con un cúmulo de descripciones, más que la sinonimia estricta con
I
una descripción única. Cualquiera que sea el bando al que uno se i 21
Boghossian.argumenta que muchas verdades a priori no son analí-
incline en este debate, hay buenas razones para ser escéptico acer- ticas-Frege (t992, pp. 338-339).
22
ca de la supuesta sinonimia de "persona" y "QRS'I La meior apuesta Este asunto está relacionado con la paradoja del análisis:
¿cómo pue-
de un análisis conceptual ser correcto e informativo a la vez? Lá pa-
es que "Las personas no son sucesos" no es analítica-Frege. La con-
radoja se remonta a Langford 1942.
clusión no depende de las peculiaridades del ejemplo; podría alcan- t5
Para una mayor discusión de esto, véanse Fodor lgg}, pp. 69-g7,y
zarse del mismo modo con respecto a la mayoría de las otras afir- Williamson 2000a, pp. 3L-32.
1O2 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad 103

dado ninguna garantía de que podamos conocer o creer justificada- o semánticas. Una vez que la carta de analiticidad se ha jugado para
mente el bicondicional cuantificado universalmente con los térmi- efectuar este cambio en la carga explicativa, no puede jugarse otravez
nos sustituidos. Por hipótesis, ese bicondicional será de hecho una para explicar el conocimiento de las verdades base, diciendo que son
verdad necesaria; eI problema se torna simplemente en cómo pue- analíticasr pues cuentan como analíticas simplemente porque perte-
den conocerse verdades necesarias, tal como ocurrió en el caso de la necen a la clase base relevante, ypermanece la pregunta de cómo co-
analiticidad modal. Si ese problema hubiese sido ya resuelto, habría nocemos las verdades de la clase base.
poco que ganar echando mano de la cuasianaliticidad-Frege para ex- 5
plicar cómo se conocen las verdades filosóficas centrales.
Aun cuando muchas verdades filosóficas sean cuasianalíticas- A menos que uno sea escéptico acerca del significado o de la moda-
Frege, no se sigue de ello que podamos ganar acceso cognitivo a lidad, pueden definirse varias nociones de analiticidad en términos
ellas simplemente sobre la base de nuestra competencia lógica o lin- semánticos y modales, pero ninguno de ellos ofrece razón alguna
güística. para considerar que las verdades que caen bajo esas nociones sean de
Otra propuesta es considerar como analíticas (metafísicamen- algún modo insustanciales o que no plantean ningún desafío cogni-
te) simplemente las consecuencias lógicas de las teorías semánticas tivo. Este resultado puede parecer desconcertante. Indudablemente,
verdaderas (o buenas). Es de suponer que el espíritu de esta pro- a veces hacemos que una oración sea verdadera mediante una defi-

puesta sea interpretar las teorías semánticas no como si enunciaran nición estipulativa. Por ejemplo, podría introducir el término "zzz"
hechos claramente contingentes y a posteriori acerca de cómo usa la (pronunciado como un zumbido) diciendo: "lln zzz es una siesta
gente las palabras, sino como si articularan de alguna manera la es- corta", y de este modo hacer que "un zzz es una siesta corta" sea ver-
tructura esencial de lenguajes semánticamente individualizados; en dadera. ¿Qgé impide que usemos casos tales como paradigmas para
este sentido, la palabra "verde" no podría haber significado nada sino fijar una noción semántica de analiticidad en la que las verdades ana-
Aun así,la definición no hace nada paratrazar nin-
uerde en español. líticas sean insustanciales?
gún acceso cognitivo especial que los hablantes tengan a los hechos Podemos apreciar con más claridad los problemas para esta pro-
semánticos acerca de su propio lenguaje, relacionándolos con algún puesta distinguiendo 1o semántico de 1o metasemántico. Los hechos
estatus metafísico especial que posean esos hechos. También clasi- semánticos son hechos de la clase que intentamos sistematizar al dar
fica cualquier verdad lógica como analítica, puesto que una verdad una teoría semántica composicional sistemática para un lenguaje; se
lógica es una consecuencia lógica de cualquier cosa, sin iluminar nin- trata de hechos acerca de qué significan las expresiones del lengua-
gún acceso cognitivo especial que podamos tener a las verdades lógi- je. Los hechos metasemánticos son los hechos no semánticos en los
cas. Desde luego, si alguien sabe las verdades semánticas relevantes que supervienen los hechos semánticos. La distinción es rudimen-
acerca de su propio lenguaje y es lógicamente competente, entonces taria, pero lo suficientemente clara para trabajar con ella. Por ejem-
también estará en posición de saber las verdades analíticas así de- plo, el hecho de que "caballo" se aplique a caballos es semántico, no
finidas. Pero en el marco de esta definición, no hacemos nada para metasemántico; el hecho de que proferencias de "caballo" suelan ser
explicar cómo la semántica y la lógica son conocidas en primer lugar causadas por caballos es metasemántico, no semántico.2a De manera

simplemente diciendo que son analíticas. Como en casos anteriores, 24


En la parte IV de Stalnaker 2003 puede verse una discusión útil de
la explicación de la analiticidad simplemente cambia la tarea de expli- estos asuntos. Stalnaker usa a veces la terminología de "semántica
car el conocimiento de verdades analíticas por la tarea de explicar el descriptiva" y "semántica fundacional" en lugar de "semántica" y
conocimiento de alguna clase base de verdades necesarias o lógicas "metasem ántica", respectivamente.
'104 Timothy Williamson 3. Concepciones metafísicas de la analiticidad t05

similar, el hecho de que "zzz" significa una siesta corta es semántico, tiva como se supone con frecuencia, eso no es el resultado de que su
mientras que el hecho de que fue introducido por alguien diciendo metafísica o su semántica sean correspondientemente distintivas. Su
"Un zzz es una siesta corta" es metasemántico. La teoría semántica epistemología puede capturarse sólo confrontándosele directamen-
no toma nota del acto de estipulación, sólo de 1o que resulta de é1 te. Por consiguiente, ahora dirigimos nuestra atención a las elucida-
una expresión dada tiene un significado dado-. El acto de es- ciones epistemológicas de la analiticidad.
-que
tipulación hace que la oración sea verdadera porque hace que tenga
un significado en el que es verdadera de una forma bastante ordina-
ria. El hecho de que dijera "UÍtzzz es una siesta corta" no hizo que un
zzz seauna siesta corta, porque ello habría significado hacer que una
siesta corta sea una siesta corta, y sin duda el hecho de que dijera
"Unzzz es una siesta corta" no hizo que una siesta corta sea una sies-
ta corta. En particular, puesto que hubo muchas siestas cortas antes
de que yo naciera, hubo muchos zzzs antes de que yo naciera, in-
dependientemente de mis acciones posteriores. En el mejor de los
casos, el hecho de que dijera "Un zzz es una siesta corta" hizo que
"zzz" significara una siesta corta yt por 1o tanto, que "lJn zzz es rtfia
siesta corta" significara que una siesta corta es una siesta corta. Esto
es simplemente la contribución semántica estándar del significado
a la verdad, la misma que para las verdades sintéticas. La peculiari-
dad del caso se encuentra toda en el nivel metasemántico; el uso de
definiciones estipulativas como paradigmas no ofrece una noción se-
mántica de analiticidad. Hacer que "zzz" signifique una siesta corta
ayuda a hacer "Urtzzzes una siesta corta" verdadera sólo porque una
siesta corta es una siesta corta. "LJna siesta corta es una siesta corta"
es una verdad lógica, pero no se nos ha dado una razón para con-
siderar que las verdades lógicas sean de algún modo insustanciales.
El uso de definiciones estipulativas como paradigmas de analiticidad
no justifica la idea de que las verdades analíticas son de algún modo
insustanciales.
Mi estipulación puede facilitar mi ruta del conocimiento de la
verdad lógica "lJna siesta corta es una siesta corta" al conocimiento
de la verdad analítica-Frege "IJna zzz es una siesta corta'l pero desde
luego que eso no explica cómo conozco en primer lugar "lJna siesta
corta es una siesta corta'l
La metafísica y la semántica de las verdades analíticas no son
un sustituto de su epistemología. Si su epistemología es tan distin-
4. Concepciones epistemológicas de Ia anal¡t¡c¡dad

Como se observó en el capítulo anterior, las concepciones metafí-


sicas de la analiticidad no implican por sí solas que la compets¡si¿
lingüística o conceptual restrinja las actitudes a oraciones o pensa-
mientos analíticos. Si nos interesamos en tales restricciones haremos
mejor si las estudiamos directamente, entonces podremos determi-
nar qué papel desempeñan, si es que desempeñan alguno, er la ex-
plicación de la metodología de sillón de la filosofía.
Si alguien se rehúsa a asentir a la oración "Toda yegua es un ca-
ballo hembra",* la hipótesis obvia es que no la entiende, tal ve2 p6¡-
que no entiende la palabra "yegua". La idea central detrás de las con-
cepciones epistemológicas de la analiticidad es que, en casos así, no
asentir no es simplemente buena euidencia de que algo no se com-
prende, sino que es constitutivo de esa carencia de comprensión. Des-
de luego que, en sí mismo, no asentir no es constitutivo de que no
se comprenda la palabra "yegLra", puesto que alguien que entiende
esa palabra puede sin embargo no asentir a la oración, por ejemplo
porque no entiende la palabra "caballo"; un hablante monolingüe de
otro lenguaje puede entender la palabra "yegua" gracias al testir¡6n1e
de un hablante bilingüe sin entender ninguna otra palabra del g5p¿-
ño1. La idea, más bien, es que no asentir a Ia oración puede ser en sí
mismo constitutivo sólo de no comprender la oración completa. Un
vínculo irrestricto de la comprensión al asentimiento es el siguiente:

(CAl) Necesariamente, quien comprenda la oración "Toda yegua


es un caballo hembra" asiente a ella.

El ejemplo original en inglés es "Everyvixen is a female fox", pug5¡6


que la traducción al español de esta oración no puede usarse p¿¡¿
los propósitos que persigue Williamson, el ejemplo se reerr¡pil¿2¿
por una oración que en español puede servir exactamente parql¿1sg
propósitos. [N. del t.]
108 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad l 09

Una propuesta es generalizar CAI para definir una noción episte- la captación de un pensamiento debería ser cuestión de competen-
mológica de analiticidad: una oración o es analítica sólo si, necesa- cia conceptual normal, tal como la comprensión de una oración es
riamente, quien comprenda o asiente a o. Podríamos ir más lejos y cuestión de competencia lingüística normal. Regresaremos a estos
articular una conexión explícitamente constitutiva, no simplemen- asuntos más tarde.
te modal, pero para los propósitos presentes la pregunta es si por 1o Llamemos a cAl y a cAp "vínculos comprensión-asentimiento"
menos la conexión necesaria propuesta se sostiene. para el lenguaje y el pensamiento respectivamente. La idea es que
En 1o que sigue es importante tener presente tres comentarios captar un pensamiento consiste en captar sus conceptos constituti-
sobre CAl. Primero, CAI se refiere a "Toda yegua es un caballo hem- vos y el modo como se relacionan, del mismo modo que comprender
bra" con su significado común y corriente, pues desde luego que si la una oración consiste en comprender sus expresiones constitutivas y
oración fonéticamente individualizada hubiese significado algo di- su sintaxis.
ferente, alguien muy bien podría haberla comprendido y rehusarse El asentimiento no es una actitud metalingüística o metacon-
a asentir a ella. En segundo lugar, el asentimiento es disposicional, ceptual: normalmente, al asentir a "El pasto es verde", se dice o se
pues desde luego que no asentimos activamente a cualquier oración piensa que el pasto es verde, no que la oración "El pasto es verde"
siempre que la comprendemos. En tercer lugar, el asentimiento es o que el pensamiento el pasto es verde son verdaderos. Sin embargo,
una actitud mental, no solo verbal, pues alguien tácilmente podría no puede admitirse de un modo no contencioso que pensa, el poito
comprender "Toda yegua es un caballo hembra" al mismo tiempo es uerde sea Io mismo que pensar que el pasto es verde, pues pensar
que se rehúsa a mostrar explícitamente su asentimiento; por ejem- que el pasto es verde presumiblemente tiene como su objeto la pro-
plo, porque el asentimiento explícito a una trivialidad luce como una ¡rosición el pasto es verde y, según una concepción russelliana, esa
ridiculez. Podríamos hablar de creencia en lugar de asentimiento, proposición está constituida por el pasto y el verde en sí mismos, no
pero este último término suena más natural en relación con reglas de por los concepto s pasto y verde.De modo que el pensamie nto el pasto
inferencia tparalas cuales la noción de analiticidad se generalizará. cs verde, el cual está constituido por conceptos, debe distinguirse de
Puede definirse una noción correspondiente de analiticidadpara la proposición que el pasto es verde. El pensamiento es algo ásí como
los pensamientos: un pensamiento p es analítico sólo si, necesaria- clvehículo mental de la proposición. Es más, la misma proposición
mente, quien capta lgrasps)p asiente a p. Si el pensamiento toda ye- puede tener diferentes vehículos. Por ejemplo, según esta concep-
gua es un caballo hembra es analítico en este sentido, entonces: ción russelliana, la proposición que Héspero, si existe, aparece por
la tarde es la proposición que Fósforo, si existe, aparece por la taide.
(CAp) Necesariamente, quien capte el pensamiento todayegua es un
lls probable que quien simpatice con las conexiones conceptuales
caballo hembra asiente a é1.
irrsista en distinguir el concepto Héspero del concepto Fósforo, y el
Según la concepción más simple, pensar un pensamiento con cual- lrensamiento Héspero, si existq aparece por la tarde del pensamiento
quier actitud hacia é1 es suficiente para captarlo. Los simpatizantes lrósforo, si existe, aparece por la tarde, sobre la base de que el primero
de principios como CAp deberían cuidarse de no apartarse dema- crlcarna una conexión conceptual mientras que el segundo no. De
siado de esa concepción simple, pretendiendo que la "captación ple- rnodo que los vínculos comprensión-asentimiento tienen que arti-
na" de un pensamiento requiere mucho más que la habilidad de pen- cularse en términos de pensamientos más que de proposiciones, en
sarlo (Peacocke 1992, pp.29-33; Bealer 1998, pp.22L-222), paes caso de que haya una diferencia (para los fregeanos la proposición es
tales defensas de CAp corren el riesgo de trivializarlo al efectivamen- cl pensamiento). Asentir al pensamiento el pasto ,s urrdi es algo así
te incluir el consecuente dentro del antecedente. En cualquier caso, como juzgar que el pasto es verde bajo la guisa de ese pensamiento.
¡.
x

I
1 10 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad l1 l

De manera similar, asentir a la oración "EI pasto es verde" para al- Es común suponer que los vínculos comprensión-asentimiento,
guien que la comprenda es algo así como creer que el pasto verde es o algo como elIos, también desempeñan un papel central en la com-
ba¡o la guisa de esa oración. Dicho de manera más general, en un con- prensión de términos teóricos de la ciencia: si usted no asiente a al-
texto en el que Ia oración o expresa la proposición p¡ asentir a o para gunas oraciones centrales de Ia teoría del electrón en las cuales figura
la palabra "electrón'] usted no comprende la palabra yt por 1o tantq
alguien que la comprenda es algo así como creef p bajo la guisa de o.
no comprende esas oraciones.
Para ti, asentir a "Tengo hambre" es algo así como creer que tienes
Así pues, un proyecto natural es tratar de explicar la metodología
hambre bajo Ia guisa de la oración "Tengo hambre", puesto que en
de sillón de la filosofía como si se basara en algo como los vínculos
tu contexto esa oración exPresa la proposición que tú tienes hambre,
no la proposición que yo tengo hambre. De modo similar, en un con-
comprensión-asentimiento: nuestra mera competencia lingüística y
conceptual ordena que asintamos a algunas oraciones o pensamien-
texto en el que el pensamiento ú exPresa Ia proposición pt asentir a t
tos e inferencias, Ios cuales constituyen el punto de partida de la in-
es algo así como cneer p bajo la guisa de ú.
vestigación filosófica. El presente capítulo evalúa las perspectivas de
La noción de vínculos comprensión-asentimiento puede gene-
éxito de tal proyecto.
ralizarse de oraciones o pensamientos individuales a argumentos en
El método que hemos vislumbrado no puede caracterizarse de
el nivel del lenguaje o el pensamiento. Por ejemplo, si alguien se rehú-
un modo preciso como "reflexión sobre nuestros propios conceptos",
sa a asentir a la inferencia de "Esto es roio y redondo" a "Esto es
pues esta descripción especifica elmétodo sólo como "reflexión", lo
ro)o",la hipótesis obvia es que no entiende alguna de las dos oracio-
cual se aplica a virtualmente todas las formas de la filosofia. Además,
nes, muy probablemente porque no entiende la palabra "y"' Según
esa descripción especifica el tema como "nuestros propios concep-
las concepciones epistemológicas de la analiticidad,la falta de asen-
tos", mientras que el método vislumbrado supone reflexión connues-
timiento en tales casos no es meramente buena evidencia de que no
tros conceptos y por 1o tanto es reflexión sobre cualquier cosa a la
haya comprensión, sino que es constitutiva de esa carencia. Gerhard
que nuestros conceptos refieran en la mayoría de los casos no
Gentzen introdujo la idea de que algunas reglas de sus sistemas de -y bien, es explotar cualquier re-
refieren a concept La idea, más
lógica de deducción natural tienen el estatus de definiciones. Lo ha
curso que poseamos simplemente en virtud de nuestra competencia
seguido una tradición que incluye a Dag Prawitz, Michael Dummett,
lingüística o conceptual. Supóngase que un filósofo llega a una teo-
Pei Martin-Lóf, Christopher Peacocke, Robert Brandom, Paul Bog-
ría acerca de la comprensión, la referencia y los conceptos utilizando
hossian y muchos otros que han desarrollado de varias maneras la
tuna serie de técnicas generales de sillón que presuponen mucho más
idea de que la aceptación de semejantes reglas de inferencia desem-
que la mera competencia lingüística o conceptual. Para tener algo
peña un papel constitutivo en la comprensión de las constantes 1ó-
rnás definido en mente, digamos que la teoría ofrece una elucidación
gl..t yt por lo tanto, en la comPrensión de las oraciones en las que tosca de la referencia al estilo "1o que mejor encaja", la cual implica
águ.an. Para muchos de esos autores, éste es un Paso hacia una elu-
c¡ue la justicia es 1o que sea que mejor encaja con nuestras creencias
cidación "inferencialista" general del significado yla comprensión de
sobre la justicia. Supóngase que tal teoría es verdadera. Aunque así
las expresiones en términos de sus roles conceptuales'1
fuera, de ahí no se sigue que la oración "La justicia es 1o que mejor
El caso de la lógica deductiva es un útil recordatorio de que muchos cncaja con nuestras creencias acerca de la justicia" sea epistemoló-
pasos cortos ylrivialesr eue aparentemente no tienen importancia sicamente analítica, pues no se llegó a ella sólo sobre la base de la
hlosófica, pueden eslabonarse hasta resultar en un argumento largo
que no es^trivial y que tiene obvia importancia filosófica. Resulta camente insignificantes: no me disculpo por concentrarme aquí en
desp.rés de todó, en realidad los pasos cortos no eran filosófl- ellos.
{rr",
112 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 1 13

competencia lingüística y conceptual. De manera similar, una defi- conocimiento a partir de vínculos comprensión-asentimiento? CAI
nición de "verdad conceptual" como "verdad de la teoría de concep- y CAp no implican de ninguna manera obvia a CCl y CCp.
tos" no es útil para los propósitos presentes, ya que simplemente hace De hecho, surge un problema aún más elemental. Dado que
que suria la cuestión de cómo se conocen las verdades de la teoría de el conocimiento es fáctico, los vínculos comprensión-conocimiento
conceptos (la expresión "verdad metaconceptual" sería una termino- implican vínculos comprensión-verdad correspondientes :
logía menos proclive a la confusión). (CVt) Necesariamente, alguien entiende la oración "Toda yegua es
En lo que sigue consideraremos con más rigor qué se encuentra un caballo hembra" sólo si es verdadera.
epistémicamente disponible simplemente sobre la base de la com-
petencia lingüística y conceptual. En una primera aproximación la
(CVp) Necesariamente, alguien capta el pensamiento Toda yegua es
un caballo hembra sólo si es verdadero.
respuesta es: nada.

2
De modo que si los vínculos comprensión-asentimiento de algún
modo implican los vínculos correspondientes comprensión-cono-
Comenzaremos con un esbozo provisional de algunos obstáculos cimiento, a fortiori también implican vínculos comprensión-verdad.
a los intentos de extraer consecuencias epistemológicas a partir de Tal vez CVl y CVp se sostienen porque la oración "Toda yegua es
vínculos comprensión-asentimiento y de algunos intentos de suPe- un caballo hembra" y el pensamiento todayegua es un caballo hembra
rar esos obstáculos. Más tarde, en la sección § 3, regresaremos al ar- son necesariamente verdaderos. Pero en otros casos la cuestión de la
gumento principal: que los vínculos comprensión-asentimiento sim- verdad se vuelve más apremiante.
plemente no se sostienen. Considérense términos teóricos que pertenecen a teorías desa-
Lo que nos interesa es el conocimiento o la justificación, no sim- creditadas. Si un vínculo comprensión-asentimiento se sostiene
plemente la creencia o el asentimiento. Según la concepción más op- para el término "flogisto", de manera que comprender "flogisto" re-
timista de las cosas,los vínculos comprensión-asentimiento generan quiera asentir a un núcleo de la teoría del flogisto, ¿cómo podría se-
vínculos comprensión-conocimiento como los siguientes: guirse de ello que alguien comprende las oraciones de la teoría del
flogisto sólo si un núcleo de ella es verdadero? ¿Acaso no quienes
(CCI) Necesariamente, quien comprenda la oración "Todayegua es proponían la teoría del flogisto la comprendían a pesar de que es fal-
un caballo hembra" sabe "Toda yegua es un caballo hembra'i sa? El ejemplo tiene algunas complicaciones, al menos por dos ra-
zones. En primer lugar, requiere que sea falsa no sólo la teoría del
(CCp) Necesariamente, quien capta el pensamiento toda yegua es un
flogisto en su conjunto, sino el núcleo de la teoría del flogisto que
caballo hembra sabe toda yegua es un cqballo hembra.
aparece en los vínculos comprensión-asentimiento. Si el flogisto no
Aquí, saber "Toda yegua es un caballo hembra" equivale a saber que existe, algunos considerarían vacuamente verdadera una generaliza-
toda yegua es un caballo hembra bajo Ia guisa de Ia oración "Toda ción universal de la forma: "Todo el flogisto es..." En segundo lugar,
yegua es un caballo hembra", y saber toda yegua es un caballo hembra si el término "flogisto" no refiere a nada, las oraciones en las que fi-
equivale a saber que todayegua es un caballo hembrabajo la guisa del gura podrían tratarse, de modo alternativo, como si no expresaran
pensamiento todayegua es un caballo hembra. Puesto que (podemos proposiciones, en cuyo caso no está claro que sea posible la genui-
admitir que) saber algo implica asentir a ello, CCl y CCp implican na comprensión de la teoría del flogisto. Sin embargo, por mor del
CAI y CAp, respectivamente. Pero dado que asentir a algo no im- ejemplo, podemos suponer que una afirmación que pertenece al nú-
plica saberlo, ¿cómo habrán de extraerse los vínculos comprensión- cleo de la teoría del flogisto tiene la forma "El flogisto desempeña el
114 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 115

papel R] que una condición necesaria Para comPrender el término no se corresponden entre sí; la regla de introducción autoriza la infe-
"flogisto" es asentir a esa afirmación y que la afirmación es falsa por- rencia de "P" a "P tonk Q', mientras que Ia regla de eliminación au-
que nada desempeña el papel R. Más adelante pondré en cuestión torízala inferencia de "P tonk Qf u "Qü (Prlor 1960). Utilizando es-
suposiciones de esta clase. tas dos reglas puede derivarse cualquier conclusión "Qf de cualquier
En ocasiones Se nos recomienda abandonar varios términos or- premisa'P': Si el asentimiento a casos de esas reglas es necesario
dinarios sobre la base de que se encuentran, implícitas en ellos, teo- para comprenderlas, porque es necesario para comprender "tonk",
rías del sentido común Vtlk) que son obsoletas y falsas. Qrienes ha- difícilmente se sigue de ello que esas reglas preserven la verdad (en
cen esta clase de recomendaciones bien podrían estar suponiendo el contexto de alguien que comprende "tonk"); lo harían sólo si o
que los vínculos comPrensión-verdad no se sostienen para algunas bien cualquier oración del lenguaje o bien ninguna fuera verdadera
(incluyendo oraciones atómicas en las que "tonk" no aparece).0
oraciones clave de la teoría de sentido común en las que esos tér-
minos figuran, mientras que los vínculos comprensión-asentimiento Ejemplos como los anteriores pueden interpretarse de diver-
sas maneras. Sin embargo, como mínimo muestran que avanzar de
correspondientes sí se sostienen (si esto es así, podríamos afirmar
vínculos comprensión- asentimiento a vínculos comprensión-verdad
que no consideran que ellos mismos comPrendan plenamente la teo-
ría de sentido común). Pues si podemos comPrender las oraciones
(y.o digamos a vínculos comprensión-conocimiento) no es una ta-
rea trivial.
clave de la teoría de sentido común sin asentir a ellas, ¿en qué sentido i
Una respuesta a los ejemplos es dejar de intentar vincular Ia
se encuentra la teoría implícita en los términos clave? Por eiemplo, 'I
I
,i
comprensión con el conocimiento y con la verdad de la manera dis-
podríamos usarlos para afrrmar las negaciones de principios que son Í,
c cutida y tratar de establecer solamente vínculos con la justificación,
centrales en Ia teoría.2 :l
concebida como no táctica. Se esperaría alcanzar vínculos compren-
Algunos vínculos comprensión-asentimiento podrían incluso
sión-justificación como éstos:
incluir oraciones o pensamientos lógicamente inconsistentes. Por {
,i (CJI) Necesariamente, quien comprenda la oración "Toda yegua
ejemplo, en ocasiones se sostiene que la noción ordinaria de ver- *
es
dad es incoherente, sobre la base de que una condición necesaria ü un caballo hembra" está justificado en asentir a ella.

para entender "verdad", y así para entender oraciones en las que ocu- E
it
1{ (CJp) Necesariamente, quien capte el pensamiento Todayegua es un
rre, es asentir al principio descitacional para "verdad" que la paradoja x
caballo hembra está justificado en asentir a é1.
del mentiroso muestra que es inconsistente. La descripción que hace fi
fr
fi Pero este repliegue desde el conocimiento y la verdad hacia la justi-
Tarski de los lenguajes naturales como "inconsistentes" en vista de la -it
t ficación no hace justicia plena a los ejemplos. Imagínese a un defen-
paradoja ( t9g3a, pp. 164-165) puede suponer una concepción así, *
f.i sor dogmático de la teoría del flogisto, quien continúa aceptándo-
puesto que sipodemos comprender "verdad" en español sin asentir a ¡
t la mucho después de que la evidencia negativa acumulada ha hecho
los casos problemáticos del principio descitacional, ¿qué nos impide I
usar el español de manera consistente?3 De modo similar, la conec-
4
ii Un ejemplo en el que la comprensión es más claramente posible:
tiva "tonk" de Prior tiene reglas de introducción y eliminación que
I
Dummett (t9Zl, pp.397 y asa) sostiene que las reglas para térmi-
nos peyorativos como "Boche" sufren de una clase de incoherencia
En efecto, Horwich (tleS, pp. 131-153) propone vínculos com- relacionada; Brandom (t994, p. 126; 2oOO, pp. 69-70) y Boghos-
prensión-creencia para los cuales los vínculos comPrensión-verdad sian (2003 , pp.24l-244) , entre otros, han dado por sentada su des-
correspondientes no se sostienen. cripción de la práctica de usar tales términos. En Williamson 2003a
Véase en Eklund 2OO2 una defensa de Ia idea de lenguaies inconsis- y 2008b, argumento que tal descripción está equivocada y sugiero
tentes. una alternativa.
1 16 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 117

que su aceptación sea injustificable. Supóngase que "flogisto" en ver- tran es, más bienr Que algunos vínculos comprensión-asentimiento
dad constituye un contraejemplo a la supuesta implicación de víncu- no tienen ninguna consecuencia epistemológica en absoluto.
los comprensión-asentimiento a vínculos comprensión-verdad. Así, Una respuesta diferente a los ejemplos es sostener que no fun-
aunque comprender un núcleo de la teoría del flogisto requiera asen- cionan: o bien el vínculo comprensión-asentimiento no se sostiene,
tir a ese núcleo, porque comprender el núcleo requiere comPrender o bien el vínculo comprensión-verdad se sostiene.
el término "flogisto" y comprender "flogisto" requiere asentir al nú- Puesto que en los ejemplos las oraciones o pensamientos rele-
cleo de la teoría del flogisto, alguien puede entender el núcleo a pesar vantes claramente no son verdaderos, el vínculo comprensión-ver-
de que no sea verdadero. Pero si hay alguien que puede comprender dad en ellos puede sostenerse sóIo de manera vacua. Esto es, en ta-
el núcleo de la teoría del flogisto, ésos son sus defensores. Es más, les casos patológicos la comprensión es imposible: no hay ningún
i
ellos no dejan de comprenderla cuando se rehúsan injustificadamen- !i
{
significado o concepto para ser captado.t Esta respuesta parece ve-
rosímil para el término "tonk", pues cualquier intento serio por apli-
,.,

te a tomar en cuanta de manera seria la evidencia negativa que se


acumula. Así, nuestro desesperado defensor de la teoría del flogis-
1
i, car las reglas de "tonk" conduciría al desastre casi de manera inme-
to entiende su núcleo, pero no está justificado en asentir a é1: los i diata. La respuesta mencionada también hace que se sostengan
vínculos comprensión-justificación tampoco se sostienen. Para con- ü
vacuamente los vínculos que llevan de la comprensión a la verdad y
ceptos que son más ostensiblemente defectuosos, como "tonk", el II a cualquier estatus epistémico positivo. Donde no hay comprensión
asentimiento señalado por los vínculos comprensión-asentimiento I difícilmente podemos esperar obtener un resultado epistemológico
puede ser injustificable desde el principio. En casos tales nuevamen- I positivo a partir de un requisito sobre la comprensión. Una pregunta
te ocurre que un vínculo comprensión-asentimiento que carece del I más dificil es si posibilidades tales como una ilusión de compren-
t
vínculo comprensión-verdad, también carece del vínculo compren- sión tienen repercusiones epistemológicas negativas para casos de
sión-justificación. comprensión genuina, puesto que en estos últimos casos puede sur-
s¡i
¿Podrían defenderse versiones de CJp y CJl si se califica la justifi- ñ
T gir para eI sujeto una duda escéptica respecto de si su comprensión
cación como primaJacle? Considérese alguien a quien se le presenta no es una ilusión. Si pudiera evitar esas repercusiones, esta respuesta
*
una larga lista de teorías de la combustión que son mutuamente in- ü podría mantener una implicación general de vínculos comprensión-
*
consistentes, incluida la teoría del flogisto. El contenido de las teorías t asentimiento a vínculos comprensión-conocimiento ylos demás. Sin
i embargo, la respuesta es menos verosímil para "flogisto" y para algu-
se explica sin ofrecer ninguna seguridad de que haya habido jamás *
f nos de los otros ejemplos de 1o que lo es para "tonk", puesto que hubo
evidencia seria en favor de ninguna de ellas. De manera irracional, Í
esta persona opta por la teoría del flogisto y asiente a sus principios
¡ comunidades que usaron las reglas para "flogisto" y "verdad" durante
g
(sin que se percate de ello, está influida por asociaciones felices del años antes de toparse con algún problema.6 Parece que sí hay algún
:it
sonido de la palabra "flogisto" que vienen de su niñez temprana). S.- i,
tipo de diferencia entre comprender la palabra "flogisto" y no com-
gún estándares ordinarios, ella es lingüísticamente competente con { prenderla. Aunque los hablantes no pueden conocer el referente de
i un término si no tiene ninguno, pueden lograr algún tipo de compe-
respecto a las oraciones de la teoría del flogisto y capta los Pensa- :

mientos correspondientes, pero no está justificada, ni siquieraprima tencia lingüística ordinaria con el término y en este sentido atenuado
comprenderlo. Si tal comprensión de términos teóricos requiere en
-facie,en asentir a ellos, puesto que no cuenta con evidencia, ni siquie-
ra por testimonio, de su verdad. s Véanse Peacocke L992, p.21, y Boghossian2OO2.
Los ejemplos no motivan un repliegue desde el conocimiento y 6 Boghossian 2003, pp.242-243, que muestra ya un cambio de posi-
la verdad hacia la justificación no fáctica; si funcionan, lo que mues- ción con respecto a Boghossian2002.
1 18 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 1 19

general vínculos comprensión-asentimiento, no está claro por qué ría estar nuestra práctica ordinaria con la palabra 'verdad' ajustada
no habría de requerirlos para el término "flogisto" en particular. De de antemano para evitarlas? De hecho, la perplejidad que ocasionan
manera similar, aun si las oraciones que contienen el término "flo- sugiere lo contrario. La idea de que semejantes precauciones son par-
gisto" no consiguen expresar una proposición porque "flogisto" no te de cualquier práctica conceptual o lingüística posible es aun me-
refiere, hay sin embargo un sentido atenuado en el que algunos ha- nos probable. Si los vínculos comprensión-asentimiento se sostienen
blantes tienen el concepto vacío Jlogisto, un vehículo mental vacío, por una razón diferente de que sean constitutivos de las prácticas
mientras que otros no. Si en general la posesión de conceptos teóri- lingüísticas o conceptuales en cuestión, ¿cuál es esa otra razón? In-
cos requiere vínculos comprensión-asentimiento, no está claro por cluso si se modera el enfoque reemplazando los vínculos compren-
qué no debería de ser así para el concepto Jlogisto en particular. sión-conocimiento con vínculos comprensión-justificación, aún se
Como alternativa, alguien podría sostener que en esos ejem- aplica una versión de la objeción. Si nuestras prácticas lingüísticas
plos los vínculos comprensión-asentimiento no se sostienenr pero y conceptuales pueden hacer que el asentimiento a ciertas reglas de
que sí 1o hacen para otras oraciones o pensamientos; los ejemplos inferencia sea una precondición de la comprensión, nada parece im-
suponen comprensión genuina. Desde este punto de vista, aún po-
¡

i pedir que las prácticas malas requieran el asentimiento a reglas que,


,
dría sostenerse que los vínculos comprensión-asentimiento implican r
t como aquellas para el término 'tonk', generan consecuencias que no
tt
los vínculos comprensión-conocimiento correspondientes; 1o que se Í involucran la palabra o el concepto original en cuestión. Tales conse-
ft
afirma es que los ejemplos incluían candidatos incorrectos para ser cuencias pueden incluir dogmas arbitrarios y perniciosos (como los
vínculos comprensión-asentimiento. O bien esos vínculos se sostie- # racistas), para los cuales no se ofrece ninguna justificación. No es ne-
f;
nen solamente para palabras o conceptos que no son defectuosos, *
cesario que se hayan ofrecido, ni siquiera implícitamente, hipótesis
o bien se sostienen para esos casos defectuosos pero solamente en alternativas más cautelosas; la práctica simplemente se resquebra-
oraciones y pensamientos cuidadosamente circunscritos. Por ejem- r ja una vez que se abandona el dogma. De modo que esta manera
plo, en lugar del núcleo mismo de la teoría del flogisto, podríamos alternativa de defender una implicación general de vínculos com-
f;
tener el condicional: "Si el flogisto existe, entonces ...", donde el nú- prensión-asentimiento a vínculos comprensión-justificación, ya no
cleo de la teoría llenaría el espacio vacío. Sin embargo, puede argu- digamos a vínculos comprensión-conocimiento, no es promisoria.
I
mentarse que, dado que el término 'flogisto' no refiere, aquel con- Las objeciones socavan los supuestos vínculos comprensión-cono-
I
dicional no expresa una proposición; de modo que ni siquiera esa cimiento o comprensión-justificación, aun cuando no se pretenda
oración más cautelosa es verdadera, aunque tampoco es falsa. Una t deriv ailo s de los vínculos comprensión-asentimiento.
objeción más general es que esta respuesta trata a nuestras prácti- Una respuesta más moderada concede que las prácticas defec-
cas como si forzosamente tuvieran que anticipar desde el principio I tuosas dan lugar a vínculos comprensión-asentimiento sin vínculos
cualquier problema que pudiera surgir subsecuentemente para ellas. I correspondientes con la verdad o con cualquier estatus epistémico
Sería de esperarse que si los vínculos comprensión-asentimiento se positivo, pero sostiene que los vínculos comprensión-asentimiento
{
sostuvieran, esto sería así porque serían constitutivos de las prácticas i de las prácticas que no son defectuosas sí dan lugar a tales vínculos.
lingüísticas y conceptuales en cuestión. Considérese, por ejemplo, .
Por ejemplq se podría tratar de ofrecer una explicación en la que
la hipótesis de que comprender la palabra'verdad' requiere asentir los vínculos comprensión-asentimiento de las prácticas que no son
a un principio descitacional cuidadosa e ingeniosamente modifica- defectuosas delimiten la referencia de las palabras o conceptos rele-
do de tal suerte que evite todas las paradojas semánticas. Puesto que vantes de tal manera que las oraciones o los pensamientos que apare-
tales paradojas rara vez surgen en la vida ordinaria, ¿porqué debe- cen en los vínculos resulten ser verdaderos (este tipo de restricción
12O Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad '121

no puede cumplirse en el caso de algunas prácticas defectuosas). En no está justificado en asentir a ella, por ello mismo no la comprende.
tales condiciones, los vínculos comprensión-asentimiento generan Pero esta dirección de la explicación no trivializa el estatus epistémi-
vínculos comprensión-verdad. Así pues, asentir a esas oraciones o co positivo, al cual le asigna el papel de aquello que constituye, no de
pensamientos (al tiempo que se les comprende o capta) es, de un lo constituido. De modo que el teórico perezoso no puede simple-
modo completamente fiable, asentir a verdades. Alguien podría te- mente desestimar la pregunta: ¿cómo es que la oración "Toda yegua
ner la esperanza de obtener vínculos comprensión-conocimiento de es un caballo hembra" obtiene su estatus epistémico positivo para
tales consideraciones de fiabilidad, quizáañadiéndoles un argumen- cualquiera que la comprenda? Postular vínculos directos de la com-
to en el sentido de que esa fiabilidad no se encuentra completamente prensión con el conocimiento o con la justificación no elimina aquí la
oculta para el sujeto. Está claro que haría falta mucho trabaio para necesidad de hacer epistemología sustantiva. De hecho, hace que sea
justificar tal programa.T problemática la naturaleza de sillón de Ia comprensión. Aun cuando
Una alternativa perezosa simplemente postula vínculos com- la oración o el pensamiento relevante tenga el estatus epistémico po-
prensión-conocimiento o comprensión-justificación para las prác- sitivo en cuestión,larazón de ello no es simplemente que la práctica
ticas que no son defectuosas, sin intentar derivarlos de vínculos lingüística o conceptual considere que así es cual, desde luego,
comprensión-asentimiento. Esto tiene escaso valor explicativo. Yo -loel estatus epistémico
no significa que la práctica sea irrelevante para
comprendo la oración "Toda yegua es un caballo hembra", y tiene al- de la oración o del pensamiento-. En cualquier caso, si los vínculos
gún estatus epistémico positivo para mí. ¿Cómo obtiene ese estatus? comprensión-asentimiento no se dan, como argumentaré más ade-
¿Cómo conozco "Toda yegua es un caballo hembra"? ¿Por qué estoy lante, entonces afortiori tampoco se dan los vínculos comprensión-
justificado al asentir a ella? El teórico haragán puede tratar de des- conocimiento, y resulta que los vínculos comprensión-justificación
estimar la pregunta, diciendo que simplemente es parte de nuestra no se dan por razones similares.
práctica lingüística que la oración "Toda yegua es un caballo hembra" Consideremos más profundamente los vínculos comprensión-
tiene ese estatus epistémico positivo para quien la comprenda. Pero asentimiento. Si estos vínculos se sostienen, con o sin consecuencias
los ejemplos de prácticas defectuosas muestran que las prácticas lin- t normativas, deberían arrojar alguna luz sobre la práctica real de la
i
güísticas no pueden distribuir estatus epistémico positivo como les filosofía, pues si un vínculo comprensión-asentimiento se sostiene
plazca. El hecho de que la práctica sea tratar una oración dada como ;t
t para alguna oración que sea filosóficamente importante y la com-
T
si tuviera un estatus epistémico positivo para los hablantes compe- &
ilt prendemos, entonces asentimos a ella, sea o no que estemos jus-
tentes del lenguaje no implica que realmente tenga para ellos ese sta- T
tificados en hacerlo. Pero las siguientes secciones argumentan que
ii
tus epistémico. Su creencia puede ser falsa e injustificada, no importa { los vínculos comprensión-asentimiento no se dan ni siquiera en el
¡
cuánto se la considere en la práctica de otra forma. De modo que la §

i: caso de paradigmas de "analiticidad'l Nos concentraremos en los ca-


única forma verosímil de hacer que la práctica relevante garantice el ¡
; sos más simples, pues es con respecto a ellos que los vínculos com-
supuesto vínculo entre Ia comprensión y el estatus epistémico posi-
ri

prensión-asentimiento tienen la mejor oportunidad de darse: si estos


tivo es haciendo que la carencia de estatus epistémico constituya la vínculos no se dan en esos casos, no se dan en ningún otro. Com enza-
carencia de comprensión, exactamente del modo como se suponía t remos analizando vínculos irrestrictos comprensión-asentimientq
que 1o hacía la falta de asentimiento. De acuerdo con esta propues- iniciando en el nivel del lenguaje; tales vínculos no se dan. Entonces
ta, alguien que no conoce "Toda yegua es un caballo hembra", o que consideraremos varias maneras de matizarlos.
La manera en que Boghossian 2003 aborda esa cuestión es de este
tipo; véase en Williamson 2003a una crítica detallada.
122 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 123

3 Alguien podría estar tentado a aceptar vínculos comprensión-


.rsentimiento para ( 1):
En su clásica respuesta a la crítica de Qrine de la distinción analí-
tico/sintético, Grice y Strawson ofrecen la oración "EI niño de tres (CAl') Necesariamente, quien comprenda la oración "Toda yegua
años de mi vecino es un adulto" como un ejemplo de una oración es una yegua " asiente a ella.
que no podríamos entender que alguien use, con su significado li-
teral ordinario, para hacer una afirmación (Grice y Strawson 1956, (CAp') Necesariamente, quien capte el pensamiento toda yegua es

pp. 150-151). Esto sugiere un vínculo comprensión-asentimiento una yegua asiente a é1.

para la oración "Ningún niño de tres años es un adulto": necesaria-


mente, quien la comprende asiente a ella. Pero el vínculo no es real. ¿Son verdaderos (Cal') y (CAp')? Considérense dos hablantes na-
tivos del español, Pedro y Esteban.
Alguien puede creer que los seres humanos normales logran madu-
rez física y psicológica a la edad de tres años, dando cuenta de toda La primera reacción de Pedro ante ( 1) es que ésta presupone:
la evidencia en contra por medio de hipó tesis ad hoc o teorías de la
(z) l,iray al menos una yegua
conspiración (muchos que tienen tres años de edad pretenden te-
ner dieciocho para podervotar, el agua local se halla contaminada de l)espués de pensarlo, Pedro llega ala opinión meditada de que lapre-
un modo anormal y retarda el desarrollo, y así sucesivamente). Por suposición en cuestión es una implicación lógica. Considera que, en
más descabelladas que sean esas creencias, no constituyen incom- {eneral, la verdad de "Hay al menos un F" es una condición necesaria
petencia lingüística. Los simpatizantes de la analiticidad contestarán rle la verdad de "Todo F es un G" y que la falsedad de "Hay al menos
diciendo que el ejemplo no se eligió bien. Por 1o tanto es mejor co- run F" es condición suficiente de la falsedad de "Todo F es un G";
menzar con los ejemplos más elementales posibles. cs decir, que considera que la cuantificación universal trae consigo
Aquí tenemos una verdad lógica elemental: compromisos existenciales. En términos más formales, é1 sostiene
,.1ue "Todo F es un G" es verdadera si y sólo sl (i) hay un valor de
(t) roda yegua es una yegua.
lrr variable "x" dado el cual "x es un F" es verdadera, y (ii) no hay un

Pocas verdades lógicas cuantificadas son más simples que (t), en v¿rlor de la variable "x" dado el cual "x es un F" sea verdadera mientras

complejidad sintáctica o en el número de pasos que se necesitan para rlue "x es un G" no 1o sea, y "Todo F es un G" es falsa si y sóIo si no es
derivarlas en un sistema de reglas de deducción natural.8 verdadera. Claro que Pedro no siempre piensa en estos términos teó-
ric-os, metalingüísticos, pero echa mano de ellos cuando racionaliza y
8
Alo largo de este trabajo,los números entre paréntesis, como "(1)'; defiende sus patrones de asentimiento y disentimiento con respecto
refieren a oraciones, no a pensamientos. Dada una formalización es- .r oraciones individuales. Pedro también tiene la extraña creencia de
tándar de ( t ) como Vx(Yx --+ Yx), se prueba comenzando con una
que (2) es falsa. Él pasa demasiado tiempo navegando en Internet y
ejemplificación de la regla de suposición, Yx F Yx, aplicando la re-
.rsí se topó con un sitio dedicado a propagar la creencia de que no
gla estándar de introducción para --+, es decir, la prueba condicional,
con el fin de descargar la premisa, 1o cual nos da F Yx --+ Yx; en lriry caballos, y por lo tanto tampoco yeguas, y que nunca los ha ha-
seguida aplicamos la regla estándar de introducción para V, es decir bido: toda la evidencia que aparenta 1o contrario ha sido fabricada
la generalizaciónuniversal, para llegar a t- Vx(Yx + Yx) (ninguna
verdad lógica puede derivarse sólo mediante las reglas cuantificacio- cercana la oración original en español utiliza un cuantificadorbina-
a
nales y estructurales usuales, ya que ninguna de ellas permite que se x(Yx;Yx)), es derivable de Yx F Yx en un solo paso
rio: F (rooo
descarguen todas las suposiciones). Una formalización de ( 1) más mediante una regla apropiada de introducción para roDo.
124 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 125

por el M16, que incluso perpetra alucinaciones generalizadas de ca- tampoco es falsa porque el condicional no es falso para cualquierva-
ballos, de modo que la gente proteste contra el maltrato de yeguas en lor de "x". De modo que Esteban tratala oración (1) como un caso de
lugar de contra la guerra en Irak. Puesto que Pedro es un crédulo de vacío en valor de verdad. Desde luego que su reacción inicial cuando
teorías de la conspiración, acepta ésta. Ahora bien, dado que él nie- se le presenta la oración (t) no es repasar este razonamiento meta-
g (2) y la considera como una consecuencia lógica de ( 1), también lingüístico explícito, sino que simplemente dice "¿Y qué pasa con los
niega ( t ), de modo que no asiente a elIa.e casos limítrofes?" Pero se rehúsa firmemente a asentir a ( 1).10
Esteban no tiene tiempo para las teorías ridículas de Pedro; a él Podemos suponer que Pedro y Esteban se equivocan con respec-
le preocupa la vaguedad. Él cree que los casos limítrofes de términos to a (1), por 1o menos en la interpretación estándar de esa oración:
vagos constituyen vacíos en valores de verdad. Al igual que muchos de hecho es una verdad lógica; dadas la lógica clásica y la semántica
partidarios de los vacíos en valores de verdad (como Soames 1999), de dos valores, es una oración verdadera sin importar cómo inter-
é1 generalizala semántica clásica de dos valores de verdad tratando pretemos su única parte no lógica que es sintácticamente atómica, la
el vacío como un tercer valor ("indefinido") y usa las "tablas fuer- palabra "yegua". Si no es así, podemos cambiar el ejemplo y describir
tes" con trivaluadas de Kleen e (t952, p. fi4), según las líneas que se nuevos personajes que sean divergentes con respecto a alguna ora-
explicaron en el capítulo 2. Según la concepción de Esteban, que la ción que realmente sea una verdad lógica elemental. Pedro y Esteban
oración "Todo F es un G" seaverdadera equivale a que el condicional no asienten a (t). De modo que, de acuerdo con CAI', Pedro y Es-
"Si x es un F -r x es un G" sea verdadera para cualquier valor de la va- teban no comprenden (t) (con su significado estándar en español).
riable "x" i y que la oración "Todo F es un G" sea falsa equivale a que Si esto es así, podemos suponer que comprenden mal por lo menos
"Si x es un F + x es un G" sea falsa para algún valor de "x". Según su una de sus palabras constitutivas o su modo de combinación. ¿Sería
semántica, una oración condicional que contenga "--r" es verdadera ésa la impresión que tendríamos al conversar con ellos?
o bien cuando su antecedente es falso o bien cuando su consecuente Pedro y Esteban tratan la palabra "yegta" como sinónimo de "ca-
es verdad ero,y es falsa cuando su antecedente es verdadero y su con- ballo hembra'l La popular pero errónea teoría de la vaguedad que
secuente falso. Esteban también cree que algunos claros ancestros Esteban defiende no le impide entender las palabras "yegua", "hem-
evolutivos hembras de los caballos son casos limítrofe del término bra", "caballo'] ni el modo en que se combinan. Incluso la teoría de
"caballo" y, por 1o tanto, del término "yegua'l En consecuencia, se- la conspiración de Pedro, por descabellada que sea, no conlleva una
leccionando un animal tal como el valor de"x", "x es una yegua" no divergencia semántica, del mismo modo que los fanáticos religiosos
es verdadera ni falsa, de modo que el condicional "Si x es una yegua que afirman que los dinosaurios nunca existieron hacen exactamente
--+ x es una yegua" tampoco es verdadero ni falso, dada la tabla fuerte eso: usan las palabras "Los dinosaurios nunca existieron" para afir-
de I(leene para -+. Así, "Toda yegua es una yegua" no es verdadera, mar que los dinosaurios nunca existieronr / así expresar su creencia
de que los dinosaurios nunca existieron. Suproblema no es que com-
De manera alternativa, podemos imaginar que Pedro piensa que los
caballos se extinguieron en un tiempo reciente, Pero que su conceP-
10
Nótese que mientras Pedro asiente al condicional "Si hay yeguas,
ción presentista del tiempo implica que (Z) es verdadera sólo si aho- entonces toda yegua es una yegua", Esteban no, porque tiene un an-
ra hay al menos una yegua. Una tercera alternativa es que Pedro es tecedente verdadero y un consecuente indefinido, y por lo tanto el
un metafísico que niega (2) sobre la base de que supuestos objetos condicional mismo es indefinido, según la semántica de I(leene. Da-
macroscópicos, tales como las yeguas, no existen, Pues si existieran das las precisiones que se encuentran en Boghossian 2003, esto hace
tendrían límites vagos, que son metafísicamente imposibles (com- que el caso de Esteban sea más problemático que el de Pedro para el
párese con Horgan 1998). programa de Boghossian.
126 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 127

prendan mal la palabra "dinosaurio", sino que tienen creencias des- rnismo que, el estándar. De hechor podría argüirse que esos sentidos
cabelladas sobre la evolución. Pedro, igual que Esteban, comPrende no estándares se explicaron antes, puesto que en cada caso se esbozó
la palabra "yegrta". una semántica veritativo-funcional para el fragmento relevante del
El mejor candidato para ser una palabra o modo de composi- español, según la cual (t) no es verdadera, mientras que, por hipó-
ción en ( t ) que Pedro yEsteban comprendan mal es la palabra "toda". tesis, ( t ) es verdadera en la semántica estándar del español. Pero las

¿Es un candidato suficientemente bueno? La no Poco frecuente


cosas no son tan simples. Pedro y Esteban sostienen vigorosamente
concepción que Pedro tiene de los comPromisos existenciales de la que sus palabras han de entenderse como palabras de nuestro len-
cuantificación universal tiene poca importancia en la práctica, pues guaje compartido, con los sentidos que de manera estándar tienen
cuando oraciones de la forma "Todo F es un G" ocurren en la con- en español. Ninguno de ellos hace declaraciones unilaterales de in-
versación, "Hay al menos un F" tiende a ser un comPromiso com- clependencia lingüística. Usan "todo" y las otras palabras que figuran
partido lcommon ground) entre los participantes; es (habitualmente, en (t) como palabras del lenguaje público. Cada uno de ellos cree
pero no siempre) una presuposición pragmática en el sentido de Stal- que su teoría semántica es correcta para el español tal como lo ha-
naker (tggg).Pragmáticamente, Pedro ajusta su conversación a una blan otros, no sólo ellos, y que si resultara ser (¡no lo quiera el cielo!)
sociedad que se obstina en retener sus creencias en la existencia de incorrecta para el español tal como lo hablan otros, de igual modo
yeguas, de manera muy parecida a como los miembros de muchas resultaría ser incorrecta para el español tal como lo hablan ellos. Dar
otras pequeñas sectas que tienen creencias poco compartidas han una teoría incorrecta del significado de una palabra no es 1o mismo
aprendido ha ajustarse a un mundo que desde su PersPectiva no ha que usar la palabra con un sentido idiosincrásico; lingüistas que tra-
sido iluminado. La divergencia de Esteban es menos local que la de bajan sobre la semántica de lenguajes naturales con frecuencia ha-
Pedro, porque su semántica inspirada en I(eene convierte en vacíos cen 1o primero sin hacer 1o segundo. Las creencias semánticas que
de valores de verdad muchas generalizaciones universales que tienen Pedro y Esteban tienen acerca de sus propios usos de "todo" pue-
predicados empíricos. No obstante, con frecuencia en la práctica se den ser falsas, incluso si a veces utilizan esas creencias en procesos
las arregla para ignorar el problema concentrándose en un dominio conscientes de evaluación de valor de verdad. De hecho, podemos
pequeño de objetos que son contextualmente relevantes, entre los aceptar que Pedro y Esteban no consideran que las elaboradas arti-
cuales no hay casos limítrofes del sustantivo o la frase compleja que culaciones de las condiciones de verdad ylas condiciones de falsedad
sirve de complemento a "todo". En ocasiones no puede evitar el pro- para "Todo F es un G" dadas anteriormente capturen la manera en
blema y suena pedante, como le ocurre a muchos académicos, pero que ellos u otros hablantes del español conceptualizan el significado
esto difícilmente constituye una falla en la comprensión de las pa- de "todo'i Ellos consideran "todo" como un determinador semán-
labras involucradas. Cuando Pedro y Esteban enfrentan un desafío a ticamente no estructurado para el cual una afirmación homofónica
sus divergencias lógicas, se defienden fluidamente. De hecho, ambos de significado sería más fiel: aun para nosotros la oración "Todo F
han publicado artículos sobre estos asuntos en importantes revistas es un G" no es estrictamente sinónima de "No hay un F que no sea
arbitradas de filosofía, y tales artículos se leen con profusión. Ellos un G", dado que la primera no contiene negaciones. Para Pedro yEs-
lucen como la mayoría de los filósofos, perfectamente competentes teban, las articulaciones más elaboradas son simplemente registros
en su lengua materna y sosteniendo creencias un poco extrañas. convenientes de hechos Iógicos importantes acerca de "todo'l Sola-
Alguien podría insistir en que Pedro y Esteban Parecen estar mente en casos delicados apelan a sus teorías semánticas no estándar
usando la palabra "todo" en su sentido estándar, porque en realidad para evaluar afirmaciones que no son metalingüísticas, tales como la
la están usando en sentidos muy similares a, pero no exactamente el expresada por ( t ). Su falta de ortodoxia no metalingüística en 1o que
T
128 Timothy Williamson 4. Concepcíones epistemológicas de la analiticidad 129

se refiera a cuando todo F es un G no proviene en última instancia, teban sean casos marginales de comprensión, pues su competencia
por descenso semántico, de Ia falta de ortodoxia metalingüística en lingüística es con mucho mejor que la de niños pequeños o hablan-
1o que se refiere a cuando "Todo F es un G" esverdadera; al contrario, tes nativos de otras lenguas que se hallan en el proceso de aprender
su falta de ortodoxia metalingüística proviene en última instancia, el español. Ellos se unieron al club de usuarios de la palabra "todo";
por ascenso semántico, de su falta de ortodoxia no metalingüística. puesto que no han renunciado ni han sido expulsados, siguen siendo
Claro que la intención de usar las palabras con sus significados miembros.
públicos normales no garantiza el éxito: puede fracasar en casos en Si algunos participantes en un debate tienen una comPrensión
los que se incurre en un error suficientemente craso y extenso. Pero lingüística imperfecta de alguna de las palabras clave con las que se
esto no indica que la intención sea irreleuante para determinar si al- conduce el debate, necesitan que se les explique su significado an-
guien está usando las palabras con esos significados. La intención es tes de que el debate pueda continuar con propiedad. Pero detener
normalmente exitosa, dada la falta de circunstancias que lo impidan, nuestro debate lógico con Pedro y Esteban para explicarles qué sig-
justo como la intención de usar un nombre propio con la misma re- nifica la palabra "todo" en español sería irrelevante y gratuitamente
ferencia que tiene para el resto de la comunidad, que normalmente condescendiente. No podremos comprenderlos mejor si traducimos
es exitosa.La pregunta es si las exentricidades de Pedro y de Esteban su palabra "todo" con una expresión no homofónica o si la tratamos
son lo suficientemente crasas y extensas como para que constituyan como intraducible. La comprensión de Ia que carecen es lógica, no
circunstancias que impidan que su intención sea exitosa. Según los semántica; sus actitudes hacia ( 1) manifiestan sólo algunos patrones
estándares ordinarios, no lo son. Aunque lucen bastante crasas cuan- divergentes de creencia. Puesto que está claro que podría existir, y
do se consideran de manera aislada, se compensan con Ia normalidad quizáde hecho exista, gente como Pedro yEsteban, tenemos contra-
de Pedro y Esteban en otros respectos. ejemplos para CAI'.
Pedro y Esteban son hablantes nativos del españoI, que 1o apren- El argumento de que las palabras de Pedro y Esteban significan
dieron de una manera normal; adquirieron sus creencias poco están- lo mismo que las nuestras nos conduce a dos temas interconectados:
dar cuando ya eran adultos. Por lo menos antes de eso, nada en su el holismo epistemológico de Qrine, según el cual el estatus epis-
uso del español sugería alguna divergencia semántica. Con seguri- témico de una creencia depende constitutivamente de su posición
dad entendían la oración ( t ), sus palabras constitutivas y sus modos en el sistema completo de las creencias del sujetotf eI externismo
de construcción con sus significados ordinarios. Pero el proceso por semántico de Putnam y Burge (que se discute con más detalle ense-
el cual adquirieron sus creencias excéntricas no supuso que olvida- guida), según el cual el contenido de una creencia depende consti-
ran la comprensión semántica que ya tenían. Por ejemplo, dada su tutivamente de la posición del sujeto en una comunidad. El holismo
comprensión actual de (1), no tienen dificultad alguna en recordar epistemológico explica cómo lafalta de ortodoxia enunpunto puede
por qué solían asentir a ella; en ese entonces eran jóvenes ilusos con compensarse con ortodoxia en muchos otros, de tal modo que en ge-
tendencia a aceptar afirmaciones sobre la base de una reflexión insu- neral el uso que hacen Esteban y Pedro de los términos clave no está
ficiente. De acuerdo con los estándares ordinarios, Pedro y Esteban más allá de la aceptabilidad sancionada por su comunidad. Puesto
entienden (1) perfectamente bien. Aunque el hecho de que recha- que siguen siendo participantes en la práctica lingüística relevante, el
cen ( 1) podría dar a un observador a primera vista una razón rebati- externismo semántico explica entonces cómo pueden seguir usando
ble para negar que ellos la entendían, cualquier razón tal es rebatida los términos con sus sentidos públicos normales. Pero ni el holismo
por una observación más cuidadosa de ellos. Ellos genuinamente du- epistemológico ni el externismo semántico figuraron como premisas
dan que toda yegua sea una yegua. Tampoco sucede que Pedro y Es- en el argumento. El argumento apeló, más bien, a características de
130 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 131

los sistemas relevantes de creencias que hacen verosímil el holismo [Jn republicano ganará la contienda
epistemológico, y a características de nuestras atribuciones de creen-
No obstante, no tenían buenas razones para creer que:
cias que hacen verosímil el externismo semántico.
Tratar de salvar a CAI' restringiéndolo a agentes racionales no Si no gana Reagan, ganaráAnderson. (McGee 1985, p. a6Z)
tendría caso, pues según estándares ordianrios Pedro y Esteban son
agentes racionales. Aunque es verdad que no satisfacen algunos es- Con una seguridad razonable combinaban el asentimiento a ambas
tándares elevados de racionalidad, lo mismo Pasa con la mayoría de premisas de un argumento por modus ponens conel disentimiento de
los seres humanos. Los vínculos comprensión-asentimiento que no la conclusión, de modo que rechazaban el argumento.ll Si los ejem-
se aplicanla mayoría de los seres humanos tendrían un interés epis-
a
plos de McGee son contraejemplos al modus ponens, también son
ternológico limitado. La idea era que aquellos que Parecen rechazar contrajemplos a la tesis de que asentir a casos de modus ponens es
las oraciones analíticas pueden excluirse de la discusión porque ca- condición necesaria para entender Ia expresión "si ... entonces". Pero
recen de la competencia lingüística para participar en ella; Pero no supongamos, como 1o hace la mayoría, que eLmodus ponens es válido,
podemos excluir sobre esa base a los Seres humanos que rechazan de modo que los ejemplos de McGee de hecho no son contraejem-
esas oraciones si la conexión entre rechazarlas y carecer de la com-
plos.12 La conclusión era verdadera, pues Reagan ganó, y aunque la
petencia lingüística se sostiene sólo para suPerhumanos, no para hu- encuesta no era errónea, nuestros métodos habituales para evaluar
manos.
condicionales nos hicieron perder el camino en este caso. Una obje-
Está claro que el problema para CAI' no proviene solamente de
ción a esos ejemplos, actualmente muyaceptada, es que dependen de
oraciones de Ia forma "Todo F es un F". Veamos cómo el problema
un cambio indebido de contexto, qruízá en cómo se trata la oración
se generaliza alas reglas de inferencia.
"Si Reagan no es quien gana, será Anderson" en el consecuente de
Con frecuencia se dice que asentir a argumentos por modus po-
la primera premisa yluego al aparecer en la conclusión.l3 Pero aun si
nens de la forma "Si A entonces B; A; entonces B" eS una precondi-
una confusión tal causa el patrón de asentimiento y disentimiento an-
ción para comprender la expresión "si ... entonces" (véaser por ejem- i
te las premisas y la conclusión, el efecto es que McGee y los hablantes
plo, Boghossian 2003). Éste es, de hecho, un ejemplo estánd,ar 9n a.

que imagina terminan aceptando las premisas y rechazando la con-


ia bibliografía. Sin embargo, Vann McGee, un lógico distinguido, ha
I
1.
L
,i clusión en el mismo contexto, cuando consideran retrospectivamen-
publicado supuestos contraejemplos al modus ponens para el condi- ,i

*
cional indicativo en inglés. Aquí está uno de ellos; los otros son simi- 11
La formulación del ejemplo tiene la intención de distinguir ese caso
¡
lares:
¡
de ejemplos en los que la seguridad de los hablantes en cada premi-
i'
sa de un argumento por modus ponens está justo por encima de un
umbral probabilístico, mientras que su seguridad en Ia conclusión
Las encuestas de opinión que se recabaron justo antes de la elec-
I

está justo por debajo de ese umbral. En el caso que presenta McGee,
ción de 1980 mostraban que el republicano Ronald Reagan se en-
:
j
los hablantes tienen una seguridad suficiente en la conjunción de las
contraba claramente a la delantera del demócrata Jimmy Carter, dos premisas.
12
con el otro republicano en la contienda, John Anderson, en ca- Pueden verse tempranas reacciones críticas a los ejemplos de Mc-
lidad de distante tercero. Qrienes conocían los resultados de las Gee en Sinnott-Armstrongr Moor y Fogelin 1986; Lowe t987, y
Over 1987; no obstante, algunos autores han aceptado los ejemplos
encuestas creyeron con buenas razones que:
(Lycan 2001, pp. 66-67).
si un republicano gana la elección, entonces si no es Reagan 13
Entre los ejemplos recientes de esta objeción de cambio de contexto
quien gana, será Anderson. se encuentran Nolan 2003, p.264 y Gauker 2005, p. 86.
"132 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 133

te las tres oraciones.l4 Genuinamente rechazan un caso genuino de Según los estándares ordinarios, sin duda la entiende. Antes de que
modus ponens.ls Tales reacciones no manifiestan la superimposición tuviera dudas teóricas acerca delmodus ponens,entendía la expresión
de una teoría semántica o lógica perversa sobre las intuiciones que "si... entonces" si alguien jamás la ha entendido. Es seguro que sus
tienen como hablantes nativos; tales reacciones se desprenden de dudas teóricas no hicieron que dejara de recordar lo que significa.
manera bastante natural de las intuiciones mismas de los hablantes Es más, sus dudas provienen de considerar desprejuiciadamente un
nativos, a pasar de que sean erróneas. patrón natural de reacciones de hablantes nativos ante un caso inge-
¿Acaso McGee no entiende Ia expresión del español
"si ... enton- niosamente elegido. Sí é1 no entiende "si... entonces", tampoco 1o
ces"?* Al conversar con él parece que la entiende perfectamente bien. entienden millones de hablantes nativos del español.
14 ¿Podríamos invocar aquí la división del trabajo lingüístico (Put-
Contrástese el ejemplo de McGee con casos de modus ponens como
nam 1975 ,p.228),y decir que hacer inferencias por modus ponens es
el siguiente: "Sé que tengo manos; si sé que tengo manos, entonces,
sé que no soy un cerebro en una cubeta; por lo tanto, sé que no soy una precondición sólo para la comprensíónplena de "si... entonces",
un cerebro en una cubeta." Mucha gente acepta las premisas y recha- el tipo de comprensión que es característica del experto, no del sujeto
za la conclusión cuando las encuentran en ese orden. Sin embargo, ordinario? El problema es que McGee es un experto en los condicio-
una vez que han rechazado la conclusión, típicamente se inclinan a nales; publica acerca de ellos en las mejores revistas especializadas, y
retirar su aceptación de la primera premisa, no a raíz de algún tipo
en su uso de "si ... entonces" no hace deferencia alguna a autoridades
de preocupación por el modusponens, sino porque deja de parecerles
en sí misma verosímil en el nuevo contexto que surge una vez que la superiores. Puede ser que no entienda algún aspecto teórico de los
posibilidad escéptica se vuelve signifrcativa. Para los contextualistas condicionales, del mismo modo que un experto en neutrinos puede
en epistemología, éste es un caso paradigmático de cambio de con- no entender algún aspecto teórico de los neutrinosr p€ro nada de eso
texto (Stine L976; Cohen 1988; DeRose 1995¡ Lewis 1996; véanse equivale a una carencia de competencia lingúística con las palabras
una discusión crítica y más referencias en Hawthorne 2A04; Stan- "si ... entonces" o "neutrino".
ley 2005, y Williamson 2005b. En comparación con esos casos, las
premisas del argumento de McGee siguen pareciendo verosímiles a ¿Será que el asentimiento a sólo algunos argumentos por modus
quienes rechazan la conclusión. ponens sea la precondición para comprender el "si... entonces"? Po-
15
Edgington (ZOO1, p. a08) sugiere que el ejemplo de McGee no es demos suponer que McGee aceptará la mayoría de los argumentos
un caso genuino de modus ponens, sobre la base de que la primera por modus ponensi sin embargo, otro experto en condicionales pue-
premisa tiene una forma superficial engañosa; según ella, los con- de rechazar cualquiera de esos argumentos particulares con base en
dicionales no expresan proposiciones, de modo que 1o que parece
alguna sutil argumentación teórica. Por hipótesis, ese experto estaría
ser condicionales con antecedentes o consecuentes condicionales
tienen que reinterpretarse. Es dudoso que esta concepción sea con- en un error, pero cometer un sutil error teórico no constituye ningu-
sistente con una explicación sistemática de la estructura de las ora- na incompetencia lingüística.
ciones del español, que permite una amplia variedad de tales incrus-
taciones; por ejemplo, "Si es el caso que si no es Reagan quien gana puede ser falso; el original le imputa conocimiento del significado
será Anderson, entonces un republicano ganará la contienda". de la expresión del inglés "if", conocimiento que tiene por ser ha-
En el original, la pregunta retórica de Williamson es si McGee no blante nativo del inglés. Me parece que esta falta de fidelidad de la
entiende la expresiórt"lf", que es una palabra del inglés, no del es- traducción es preferible a la que se produciría si dejara sin traducir
pañol. Aquí y en el resto del texto hago los ajustes que requiera la la expresiófl"if" en los sitios correspondientes. En cualquier caso,la
traducción en 1o que se refiere al lenguaje aludido. Desde luego que falta de fidelidad desaparece si suponemos que McGee entiende la
un efecto de la traducción es imputar a McGee conocimiento del expresión "si... entonces" tan bien como un hablante nativo del es-
significado de la expresión del español "si... entonces", lo cual bien pañol, suposición que es totalmente inocua. [N. ael t.]
134 TimothY Williamson
4. Concepcíones epistemológicas de la analiticidad 135

Desde luego que estas paradojas no muestran que la regla de intro-


El problema no es meramente la vaguedad de los lenguajes na-
ducción no preserve la verdad, aunque podrían usarse como bases
turales; problemas similares se Presentan en lenguajes formales que
para rechazar la regla por un teórico que (equivocadamente) usara
se construyen cuidadosamente. Considérese el modus ponens para eI
un criterio probabilista de aceptación. La regla de eliminación no su-
condicional material --, explicado por Ia tabla de verdad estándar, el
Ay -A V B derívese B' fre de estos problemas, puesto que laprobabilidad de una conjunción
cual es equivalente al silogismo disyuntivo: de
nunca es superior a la probabilidad de cualquiera de sus conyuntos.
Los lógicos que defienden Ia lógica relevante, técnicamente compe-
tentes, y los áid"t"ístas, como Graham Priest, rechazan el silogismo Concentrémonos entonces en la regla de eliminación para la
disyuniivo (Priest lggS.,p. 5).De acuerdo con é1, la meior elucida- conjunción, como la regla que tiene Ia mejor oportunidad de no
ción de paradojas como la del mentiroso es que, en circunstancias ser discrecional para hablantes competentes.l6 Considérese a Simón,

especialás, una oración puede ser verdad eray falsa; uno Puede estar que tiene una concepción de la vaguedad que se parece a la de Este-
simultáneamente en diferentes líneas de la tabla de verdad' Cuando ban, excepto que la práctica de Simón se conforma a una semántica
A verdadera y falsa, mientras que B es solamente falsa, las premisas
es con las tablas trivalentes débiles de Kleene, en lugar de las fuertes. Se-
del silogismo disyuntivo son verdaderas (pues A es verdadera; dado gún esas tablas, una conjunción es indefinida (ni verdadera ni falsa)
que A es también falsa, -A es verdadera, de modo que -A v B es ver- si al menos un conyunto 1o es y sin importar el valor del otro conyun-

á"d"ra), mientras que su conclusión es claramente falsa' Cualesquie- to; el mismo principio se aplica a la disyunción, el condicional mate-
ra que sean los errores que subyacen en el rechazo del modus ponens rial y la negación (Kleene 1952, p. 33a). Además, Simón considera
pofá --+, no surgen de una carencia de competencia lingüística con -> tanto a la verdad como a Ia indefinición como valores semánticos de-
i
áe parte de los que defienden la lógica relevante y los dialeteístas' signados (aceptables) para una afirmación: 1o que importa es evitar
Considérese un último ejemplo, las reglas de deducción natural
I
la falsedad. En un caso limítrofe, algunos hablantes dicen "Juan es
para la conjunción. Son ejemplos de la regla de introducción los ar- calvo"; otros, con igual vehemencia, dicen 'Juan no es calvo"; ambos
^gumentos
con la forma "AiBi por 1o tanto Ay B'i Son ejemplos de la pueden persistir aun cuando reconozcan que la disputa no puede re-
Lglu de eliminación los argumentos con la forma contraria 'A y B; 1
solverse. De acuerdo con Simón, ambas afirmaciones son aceptables.
pJr to tanto N' y"Ay B; por 1o tanto B'1 Éstas son las reglas más sim- t Como respuesta a la pregunta "¿EsJuan calvo?", incluso la respuesta
p1., prr" una conectiva binaria que no sea trivial. Debe formularse
i
1,
"Lo es y no lo es" es aceptable. Aunque no asigna el valor "Y" a 'Juan
i
.o.r árp".ial cuidado qué es 1o que requiere la aceptación de Ia regla
f
I
?
es calvo", esa reserva metalingüística es consistente con asentir a esa
de introducción, Pues la probabilidad de una conjunción puede ser oración, es decir, con creer queJuan es calvo bajo la guisa de esa mis-
menor que Ia protabilidad de cualquier conyunto. Iteraciones de la *
mísima oración (de modo similar, los supervaluacionistas acerca de
regla deintroáucción dan lugar a las paradoias de la lotería y del pre- ¡
t la vaguedad rechazan la inferencia descitacional de " Juan es calvo'
l
faiio. Dada una lotería de la cual se sabe que tiene cuando más un .t
i
16
{.1

En discusión personal, Boghossian sugirió Ia regla de eliminación


millón de boletos, de los cuales só|o uno será ganador, cada premisa j
para la conjunción como ejemplo alternativo de una regla no dis-
de |a forma "El boleto I perderá" es abrumadoramente probable, y sin
crecional en caso de que el modus ponens no lo sea. Peacocke escri-
embargo se sabe qrr.l"ioriunción de todas esas Premisas es falsa' El be de las condiciones de posesión del concepto de conjunción: "En
autor J" r.r libro pu"de aceptar cada una de las afirmaciones indivi- cualquier teoría, esta condición de posesión implicará que los pen-
duales que se encuentran en é1y, sin embargo, admitir en el prefacio sadores tienen que encontrar la transición de Ay B a A convincente,
que, pese a todos sus esfuerzos, el libro ha de contener errores, y so- y tiene que ser así sin que utilicen como base ninguna información
de trasfondo" (Peacocke 2004, p. 172).
bre esa base rech azarlaconjunción de las afirmaciones individuales.
'136 TimothY Williamson
r 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 137

a'Juan no es calvo"). La implicación conjunta de posterior acerca del predicamento del lógico divergente: "cuando
no es verdadera"
trata de negar la doctrina sólo cambia de tema" (qrine L97O,P. 81).
los principios de simón es que cualquier oración compleia forma-
Comprender palabras de un lenguaje natural tiene mucho que
du po.la aplicación de los operadores especificados a oraciones más
ver con la habilidad de usarlas de maneras que facilitan la interac-
simples, 11r.no, una de las cuales sea limítrofe, tiene un valor de-
"1 ción fluida y fructífera con otros miembros de la comunidad. Esa ha-
,igrr"do; desde luego, desde el punto de vista de Simón, la mayoría
bilidad puede realizarse de una infinidad de formas. Los hablantes
de tales oraciones no deben pronunciarse, Por la razón pragmática
(Grice 1989, pueden compensar su divergencia en un punto con su ortodoxia en
de que violan la máxima conversacional de relevancia
"A'es falsa, mientras que "B" es otros, su habilidad de predecir las reacciones de hablantes no diver-
p.Zb.Supóngase que simplemente
"8" es indefinida, yportanto gentes, su disposición a largo plazo a que sus proferencias se evalúen
limítrofe. En consecuencia, para simófl,
que el caso correspondiente con estándares públicos. Como hemos visto, una compensación tal
'Ay B" también es indefinida. De modo
y B; por 1o tan- es posible cuando la divergencia es el resultado de una interferencia
d. i" regla de eliminación para la conjunción
-'A
una conclusión con local en la práctica normal del uso de una palabra, causada Por preo-
to l('- tiene una premisa con valor designado y
de cupaciones teóricas de nivel superior. Así, no hayprueba de tornasol
valor no design"dt. Sobre esta base, Simón rcchazala conclusión
(aunque señala parala comprensión. Para cualquierpruebalocal que seproponga, al-
ese caso de |a regla, mientras que acepta su Premisa
confuso en la mayo- guien puede fallarla y aun así irle 1o suficientemente bien en otras par-
que afirma, 1" piemisa sería pragmáticamente
para su estatus)' En tes con la palabra para que cuente como alguien que la comprende.
ría de los contextos, puesto que B es irrelevante
¿Podría replicar un inferencialista que tales objeciones descansan en
otros casos, trata la premisa como si fuera meramente una suposi-
un sentido cotidiano y vago de "comprensión" que tiene que reem-
ción, pero aun urí ,.^.hara la deducción de la conclusión a partir
de
como signo de in- plazarse por algo más preciso para propósitos teóricos? Está lejos de
ella. Una vez más, esto no tiene por qué tomarse
Ia ser claro que un sentido más preciso haría un mejor trabajo. Las ca-
competencia en el idioma español. La regla de eliminación para
racterísticas relevantes de la concepción ordinaria de comprensión
conjunción no es una excepción al patrón general. Puede argumen-
no son meramente torpezas irreflexivas. Esas características son, más
ta.s. que las violaciones de la regla de eliminación para la coniun-ción
bien, una respuesta apropiada a una restricción importante sobre una
,or, ,á.r, no sólo posibles, en la falacia de la conjunción, un fe1ó-
que los teoría de los significados lingüísticos: que no tiene mucho sentido
meno psicológico rábusto, diseminado ybien estudiado en eI
a uno hablar de ellos a menos que puedan compartirse a través de diferen-
sujetos asignan una probabilidad mayor a una conjunción que
cias significativas en creencias entre distintos individuos al mismo
de sus conyuntos.lT
tiempo o en el mismo individuo en diferentes tiempos. Tales signi-
Ningúnargumento o afirmación es inmune a ser rechazado por ficados pueden sobrevivir al aprendiza)e y al desacuerdo acerca de
un habla-nte lingüísticamente competente. El holismo epistemológi- los hechos. Aunque las explicaciones inferencialistas respetan la letra
co de Qrine "ri"Do, dogmas" socava su bien conocida afirmación
de esa restricción, infringen su espíritu al imponer límites inflexibles
17
El trabaj o seminal es Tvers§ Y Kahneman 1983. Véanse también sobre el alcance del desacuerdo genuino. La noción ordinaria más
I(ahneman y Frederick 2002; Sid es, Osherson, BoniniYViale 2002, holista de la comprensión permite desacuerdos locales virtualmente
yJónsson y Hampton 2006. Tam bién podemos imaginar hablantes en cualquier parte.
que rechazan casos de la regla de eliminación Para la coniunción Casos de divergencia lógica sugieren modos en los que el fra-
"¿S"
debido a que co nfunden verdad con ProPi edad conversacional. caso de concepciones individualistas del significado van más hondo
llevó María el din ero y lo regresó? Sí. ¿Se Ilevó María el dinero? No,
que las lecciones inmediatas de los argumentos antiindividualistas
ella se-lIevó -el-dinero -y-lo -regresó"'
138 Timothy Williamson
r 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 139

de Putnam (tqZS) y Burge (tgZg). Los casos que ellos presentan conjunto. La determinación social del significado no requiere en ab-
se analizan frecuentemente en términos de Ia distinción entre exper-
soluto una coincidencia exacta en el uso entre individuos diferentes,
tos que poseen una comprensión plena y gente que no es experta, sólo requiere que exista suficiente conexión en el uso que hacen de
que tiene una comPrensión parcial Pero que defiere a la opinión de las palabras para que se forme una práctica social. Una participación

los expertos, en virtud de lo cual se les puede atribuir correctamen- plena en esa práctica es lo que constituye una comprensión plena.
te actitudes a los contenidos que los expertos determinan.ls Putnam Ésta es Ia razón de que no exista una prueba de tornasol para la com-
postula tales asimetrías en su Hipótesis de la Universalidad de la Di- prensión.1e
visión del Trabaio Lingüístico: 4

Pedro y Esteban comprenden ( t ) sin asentir a ella; por lo tanto CAI'


cualquier comunidad lingüística [. . . ] posee al menos algunos tér- es falsa. Alguien que simpatice con el espíritu de los vínculos com-
minos cuyos "criterios" asociados son conocidos sólo por un sub- prensión-asentimiento podría conceder eso y simultáneamente ar-
conjunto de los hablantes que aprenden esos términos, y el uso gumentar que el resultado es aquí sólo un relajamiento superficial de
que el resto de los hablantes hace de ellos depende de la coopera- esos vínculos. Si la divergencia resulta sólo de un teorizar erróneo
ción estructurada entre éstos y los hablantes de los subconiuntos que encubre una comprensión ordinaria de los términos, ¿no podría
relevantes. (Putnam 197 5, P. 225) ocurrir que los vínculos sí se sostuvieran en el nivel subyacente?
Sin embargo, ya hemos visto razones para dudar que la diver-
gencia pueda surgir sólo de una teorización extrínseca a la compren-
Pero como hemos visto, los expertos mismos pueden hacer aplica-
sión ordinaria que los hablantes tienen de las palabras. Los ejemplos
ciones divergentes de las palabras como resultado de errores teóri-
de Vann McGee ejercen una atracción intuitiva sobre los hablantes
cos y aun así contar como hablantes que comprenden plenamente
nativos, sin importar cuáles sean sus predilecciones teóricas y aun
las palabras que usan. A pesar de que ellos no defreren a nadie en 1o
en contra de ellas. También podemos imaginar hablantes nativos sin
que concierne a los asuntos en cuestión, son miembros más que ade-
concepciones teóricas cuyos patrones irreflexivos de asentimiento y
cuadamente integrados a su comunidad de habla con respecto a esas
disentimiento con respecto a oraciones no metalingüísticas sean los
palabras. Sus asignaciones de significado a esas palabras no son Para-
recomendados por Pedro, Esteban y Simón, a pesar de que carez-
sitarias de las asignaciones que hagan individuos más privilegiados'
can de la capacidad reflexiva para racionalizar esos patrones echan-
Lo que ocurre más bien es que cada individuo usa las palabras como
palabras de un lenguaie público; sus significados se hallan constitu-
19
Véase en Marconí 1997, p. 56, una conclusión relacionada concer-
tivamente determinados no de manera individual, sino social, en el niente a la competencia léxica en un lenguaje compartido. Véase en
Williamson 1994a, pp.2LL-212,la pertinencia, para la teoría de la
espectro de actividad lingüística que atraviesa a la comunidad en su
vaguedad, del modelo de la comprensión plena como plena intro-
I8
Un ejemplo es Ia discusión de Peacocke de las actitudes proposi- ducción en una práctica. No se implica que no pudiera surgir una
cionáles q.r" ,on dependientes de la deferen cia (1992, pp.-7943). cuestión similar para la comprensión que un individuo aislado pue-
En su expiicación de la comprensión de palabras como "sofá", Burge da tener, pues los significados y los conceptos de un individuo tal es-
( f f SO) Jxtiende sus argum"tttot originales de formas que se relacio- tán constitutivamente determinados, al menos en parte, por sus dis-
,", .ott los argumentoi del presentecapítulo y argumenta a favor de posiciones en una gama de circunstancias contrafácticas; esas dis-
la lección más-profunda que aquí señaló. Goldberg (ZOOO) responde posiciones y su pertinencia pueden ser difíciles de examinar desde
a Bach ( tlSS) y a Elugarao ( tfea) en favor de Burge' el punto de vista limitado de las circunstancias que de hecho se dan.
140 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 141

do mano de teorías semánticas formales. Ellos también serían capa- subyacente. Para los hablantes que no sean teóricos,los factores que
ces de integrarse 1o suficientemente bien al resto de la comunidad interfieren son inconscientes, pero el efecto es similar. En vista de
lingüística, de participar fluidamente en una comunicación útil y de esto, CAI' y CAp' podrían reformularse de un modo más débil así:
ajustar sus diferencias con los otros hablantes con elfin de no atraer
demasiada atención. Ellos también usarían sus palabras como pala-
(COaI') Necesariamente, quien entienda Ia oración "Toda yegua
es una yegua" tiene una disposición a asentir a ella.
bras del lenguaje público en lugar de hacer una declaración unilateral
de independencia lingüística. ¿Cómo sabemos que de hecho no hay
(COap') Necesariamente, quien capte el pensamiento toda yegua es
muchos hablantes nativos del español a nuestro alrededor que son
una yegua tiene una disposición a asentir a ella.
así? Una vez que concedemos que Pedro, Esteban y Simón son ha-
blantes competentes, difícilmente podemos rehusarnos a clasificar Tener una disposición a asentir no implica asentir, de modo que
así a otros hablantes simplemente sobre la base de que no conocen CDAI' y CDAp' son consistentes con negar CAI' y CAp'. ¿Tienen
la semántica formal. Pedro y Esteban la disposición a asentir , ( 1) a pesar de que de hecho
Algo que podría decirse de hablantes nativos divergentes, tanto no asienten a esa oración? Si la comprensión está vinculada con tales
de los que tienen convicciones teóricas como de los que no, es que disposiciones a asentir en estos casos, podría incluso intentarse usar
la divergencia es una clase de error de desempeño lperformance) eso para explicar cómo también está vinculada con disposiciones a
que deja su competencia subyacente intacta: en un nivel básico tie- saber, siguiendo lineamientos similares a los que se esbozaron en la
nen las disposiciones requeridas, pero no consiguen manifestarlas sección § 2. Pero ¿son verdaderos CDAI' y CDAp'?
como resultado de factores que intervienen, tales como limitaciones Existen dos maneras relevantes de describir los detalles de esta
computacionales, disposiciones opuestas a tomar atajos intelectua- propuesta disposicional: a niuel personaly a niuel subpersonal. A,ní-
les facilones, y otros. Desde este punto de vista, Pedro y Esteban sí vel personal, las disposiciones que se postulan requieren algo así
tienen una disposición a asentir a ( 1), la cual se haya enmascarada como condicionales contrafácticos que indiquen que suficiente re-
por sus formas ulteriores de teorizar; ellos usan "cualquier" y otras flexión consciente y exposición a más argumentos haría que la perso-
palabras y modos de construcción con los mismos sentidos que el na asintiera. De modo que Pedro y Esteban asentirían a ( 1) si pensa-
resto de nosotros porque poseen las mismas disposiciones inferen- ran más sobre el asunto y hablaran con más expertos. En contraste, a
ciales subyacentes que el resto de nosotros.2o En un nivel profundo, nivel subpersonal,las disposiciones que se postulan se basan en algo
tienen una disposición a aceptar que ( 1) es verdadera. La reflexión así como un módulo de razonamiento inconsciente, aun cuando los
consciente en un nivel superior en el que se construyen teorías im- condicionales contrafácticos del nivel personal sean falsos. Así que
pide que la disposición se manifieste, del mismo modo que las con- el resultado que por defecto tienen las competencias subyacentes de
cepciones favoritas de alguien sobre la gramática podrían interferir Pedro y Esteban es asentir a ( 1), incluso si disposiciones estables pro-
con su desempeño en el habla sin tener efecto alguno sobre Ia com- venientes de otras fuentes suprimieran de manera irreversible ese re-
petencia sintáctica que posee en virtud de su competencia lingüística sultado.
20 LJn contraste análogo surge en la sintaxis. Un ejemplo estándar
Eklund (ZOOZ, p.262) defiende esta concepción de la divergencia
lógica. Véanse algunas cuestiones básicas acerca de clisposiciones es que, tras un primer vistazo, los hablantes nativos del inglés tienden
enmascaradas en Martin L994; Lewis L997; Martin y Heil 1998; a rechazar (3) porque les parece mal formada:
Bird 1998, yMumford 1998. Flarman (tOO?,p.2J3) utiliza disposi-
ciones inferenciales derrotables en su semántica del rol conceptual. (3) fhe horse raced past the barn fell
142 Timothy Williamson
r 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 143

Ellos quieren insertar "and" entre "barn" y"fell",pero tienden a cam- servarlas. Uno sabe de antemano que la tarea de disuadirlos es inú-
biar de opinión acerca de (¡) cuando se les pide que en lugar de eso til, no importa cuán buenas sean las objeciones que uno presente:
consideren el resultado de insertar "that was" entre "horse" y"raced"; ésta es una experiencia frecuente en filosofía. Podemos suponer que
entonces se percatan de que, después de todo, la ristra de palabras a medida que Pedro y Esteban se sientan más a gusto con sus teorías
original estaba bien formada: "the horse" es el objeto, no el sujeto divergentes, gradualmente irán dejando de sentirincluso la tentación
de "raced'l* A la inversa, hablantes nativos con frecuencia aceptan inicial de asentir ( 1), aunque todavía recuerden cómo se siente esa
"
de manera irreflexiva ristras de palabras mal formadas como si estu- tentación. Ellos toman este cambio como uno en el que la educación
vieran bien formadas; por ejemplo, cuando un verbo en plural está gradualmente erradica la tendencia a hacer una falsa suposición par-
separado de su sujeto singular Por una larga ristra intermedia que in- ticular. Talvez años de intimidación u ostracismo social harían que
cluye un sustantivo en plural; pero se puede hacer que reconozcan cambiaran de opinión, pero eso se aplica casi a cualquier creencia;
su error, como cuando se les corrige Ia primera versión de un escri- constituye una prueba muy débil de que una disposición subyacente
to. Según la explicación a nivel personal, esos iuicios reflexivos cons- a asentir estuvo presente todo el tiempo. ¿Asentirían Pedro yEsteban

cientes, reales o contrafácticos, son constitutivos de la propiedad de (1) si no tuvieran sus compromisos teóricos conscientes? Qrizá
"no, pero ese contrafáctico mostraría muy poco. Ya hemos presenta-
estar bien formada. En contraste, según la explicación a nivel sub-
personal, esos juicios desempeñan un papel meramente evidencial: do la posibilidad de análogos no teóricos de Pedro y Estebanr Que a
lo que constituye la propiedad de estar bien formada es Ia estructura pesar de no tener los compromisos teóricos conscientes, siguen sin
de los componentes sintácticos del módulo inconsciente del lengua- asentir. (1).Si se objetara que sus análogos no teóricos, a diferen-
je, aun cuando el juicio consciente y reflexivo de la persona sea irre- cia de Pedro y Esteban, no comprenden (t) con el sentido normal
versiblemente contrario como resultado de factores externos, tales que tiene en español, porque carecen de las estructuras cognitivas
como su compromiso dogmático con una teoría predilecta sobre la inconscientes requeridas, ello sería cambiar la discusión a la versión
sintaxis. subpersonal de la explicación disposicional. Dentro de la explicación
La propuesta a nivel personal no consigue blindar CDAI' y a nivel personal, Pedro y Esteban no están dispuestos a asentir u ( 1);
CDAp' ante los contraejemplos que involucran a Pedro y Esteban si eso hace que sean irracionalmente obstinados, no 1o son más que
pues, por hipótesis, se rehúsan a asentir ( 1) de manera estable bajo muchos filósofos y no filósofos cuando defienden sus concepciones
"
reflexión consciente, exposición a más argumentos y 1o demás. Al favoritas.
igual que mucha gente, y los filósofos no son los que menos, Pedro La propuesta a nivel subpersonal tiene más capacidad de manio-
y Esteban son obstinados al defender sus concepciones, y están dis- brar al defender CDAI' y CDAp'. A partir de esta propuesta puede
puestos a hacer cualquier maniobra adhoc que se necesite Para con- insistirse en que aunque el rechazo de Pedro y Esteban a asentir a
(t) es estable bajo la reflexión consciente y la exposición a más ar-
Consideré reemplazar la oración (3) que aparece en el original por
una oración en español análoga a la que usaWilliamson, es decir, por gumentos, retienen una disposición a asentir a ( 1) en virtud de algu-
una oración que a los hablantes nativos del españolles parece mal nas características de sus reglas lógicas inconscientes. Esto requiere
formada, p"tó qrr" tras ofrecerles una pista sintáctica se percatan de que las reglas postuladas estén encapsuladas en algún tipo de módu-
que en r.álid"¿r" trata de una oración bien formada. Sin embargo, lo psicológico, pues si sólo consistieran en hábitos generales de ra-
áecidí utilizar el ejemplo original en inglés Porque me pareció que el zonamiento, los hábitos tempranos de Pedro y Esteban podrían ser
reemplazo mencionado, por análoga que fuese la oración en español,
borrados más tarde por hábitos posteriores, y la disposición a asentir
más que constituir una traducción del texto de Williamson, habría
sido un cambio innecesario. [N. del t.] ( 1) desaparecería. El módulo tiene que incluir reglas de deducción,
"
144 Timothy Williamson
r 4. Concepciones epistemológicas de la analiticida d 145

pues ésa es la clase de razonamiento que es relevante para (1). Este ejemplo, según los resultados combinados de más de 65 experimen-
módulo podría ser un comPonente de un módulo semántico gene- tos de larga escala acerca del razonamiento condicional simple, reali-
ral (después de todo, estamos considerando (1) como candidato a zados por investigadores diferentes, aunque el 97 % (ino el 100 % !)
oración analítica). Si las bases para asentir a (1) fuesen meramente de los sujetos aceptó eL modus ponens, solamente el72o/o aceptó eI
inductivas nunca hemos observado una yegua que no Sea una modus tollens (si A entonces B; no B; entonces no A), mientras que
-que
yegua-, la gente que comprendiese ( 1) podría rehusarse razonable- 63o/o aceptó la falacia de afirmar el consecuente (si A entonces B; B;
mente a asentir a ella sobre la base de que no se han observado sufi- entonces A) y 55 o/o aceptó la falacia de negar el antecedente (si A
cientes yeguas para estar en posición de juzgar. Una conietura prima entonces B; no A; entonces no B). Cuando el antecedente es negati-
vq afirmar el consecuente supera aI modus tollens en popularidad.2l
Jacieatractiva es que las reglas deductivas incluirían análogos
para las
conectivas de los lenguaies naturales de las reglas de introducción y En algunos casos, cuando una premisa extra de la forma "Si C en-
eliminación que encontramos en un sistema estilo Gentzen de de- tonces B" se añade aI modus ponens, sólo una minoría acepta la in-
ducción natural. ¿Pero tienen los humanos un módulo que incluya ferencia (Byrne l9B9).22 Fenómenos similares se presentan con el
reglas lógicas inconscientes del tipo requerido? razonamiento silogístico elemental.
Puede suponerse que el valor adaptativo primario de un módu- El desempeño mejora mucho cuando la premisa condicional en
1o cognitivo tipo especial de proce-
es su capacidad de ejecutar un una tarea de razonamiento tiene un contenido deóntico realista, tal
samiento de información útil, de un modo suficientemente fiable y como "Si usas una estampilla postal de segunda clase, entonces tie-
rápido para los propósitos de la acción en un medio ambiente en con- nes que dejar el sobre abierto" (Manktelow y Over 1987; Wason y
tinuo cambio. Su diseño puede explotar características especiales del Shapiro l97l). f" general, la credibilidad de las premisas y la con-
tipo de tarea a la que esté dedicadq con eIfin de lograr ser eficiente clusión, fundada en la vida real o de otro modo, influye fuertemente
de modos que serían imposibles Para una unidad central de proce- en los juicios de validez e invalidez.
samiento que desempeñase funciones generales. Una desviación a Para el caso de problemas simples de razonamiento deductivo
través de procesos mentales de orden superior, en particular a través formal, cuando el tema o la materia específica no ofrece pistas útiles,
de procesos conscientes, sería más lenta y menos fiable. De modo el éxito se encuentra significativamente correlacionado con la inte-
que podríamos esperar que el razonamiento deductivo modular in- ligencia, en el sentido en el que se le mide mediante pruebas de IQ,
consciente pagara sus dividendos mediante la rapidez y Ia fiabilidad resultados de exámenes SAI o cosas por el estilo (Stanovich y West
de sus resultados, tal como ocurre con los módulos para el procesa- 21
Véase Schroyens y Schaeken2003; los porcentajes aquí citados se
miento de la visión y el lenguaje natural. Por supuesto, el desempeño encuentran resumidos en Oaksford 2005, p. 427 .
disminuiría gradualmente en la medida en que la complejidad de los 22
¿Se trata todavía de modus ponens si se Ie añade una premisa extra re-
problemas fuese mayor, pero el desempeño debe ser bueno en una dundante? Si no es así, entonces los humanos aplican modus ponens
gama considerable de problemas que no sean triviales. ¿Se confirma sólo en las circunstancias más artificiales, puesto que en la práctica
esa predicción? siempre contamos con más información. Es más, gente que no tiene
una educación formal tiende a tener un desempeño peor el tareas
Hay evidencia que ofrece la psicología experimental, recabada
de razonamiento con premisas artificiales en las que toda la infor-
a lo largo de varias décadas, que sugiere que la mayoría de los seres mación de trasfondo se ha eliminado (véase la discusión de Harris
humanos Son sorPrendentemente malos incluso en el razonamien- 2000,pp.94-117).Talrestricción haría de una disposición a asentir
to deductivo elemental, un descubrimiento que no debería sorPren- almodus ponens una prueba más bien artificial de Ia comprensión de
der a quienes hayan enseñado cursos introductorios de lógica. Por la expresión "si... entonces".
{

146 TimothY Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 147

2000). En el caso de algunas tareas simples, el éxito es raro excepto namiento es más bien insensible al contexto social, conversacional y
entre aquellos con la inteligencia de estudiantes hábiles de licencia- personal.'3 El Sistema 1 no posee las reglas formales que hacen posi-
tura (Newstead et ql.2OO4; las muestras enlabibliografía experimen- ble que el razonamiento deductivo tenga éxito en ausencia de pistas
tal tienden a consistir en estudiantes universitarios, ya que ellos son útiles que provengan del contenido de las premisas y la conclusión.
los sujetos más fácilmente accesibles). Contrástese esto, por eiem- Aunque es de una naturaleza derrotable y sólo moderadamente fia-
plo, con el éxito que típicamente la gente demuestraal¡uzgat si ristras ble, desempeña un importante papel en tareas del tipo para las cuales
cortas de palabras constituyen oraciones bien formadas de su lengua es de suponerse que evolucionó, como integrar nueva información

materna. Hay, pues, muI poca evidencia de que exista algo modular proveniente de la percepción o el testimonio con creencias que ya
que contenga reglas formales al servicio de la deducción consciente, se tienen. El Sistema 1 no es un sistema para el razonamiento for-

ya sea que se le conciba como parte de un módulo del lenguaje, o mal deductivo. una persona apropiadamente educada que sea muy
como parte de un módulo de razonamiento. inteligente puede llegar a tener éxito en el razonamiento formal de-
Desde luego que puede ser conveniente representar las opera- ductivo por medio del Sistema z, pero éste no se halla encapsulado
en un módulo inconsciente.
ciones internas de algunos Procesos subpersonales como si emplea-
ran reglas deductivas, del mismo modo que puede ser conveniente ¿cómo se aplica esta concepción a Pedro y Esteban? con res-
represLntar las operaciones internas de algunos procesos subperso- pecto al Sistema 1 ambos caen dentro de la gama normal de varia-
nales como si emplearan ecuaciones diferenciales, por ejemplo, para
ción humana. Q¡redan ligeramente fuera de la gama con respecto al
Sistema 2, que en cualquier caso es mucho más sensible que el Sis-
procesar insumos de la percepción, incluso en suietos que son to-
tema I a características específicas de la inteligencia y la educación
ialmente ignorantes de las matemáticas. Pero esa no es realmente la
individuales. Pero no se necesita ser muy inteligente ni muy educado
cuestión. Estamos poniendo en duda la existencia de una base sub-
para entender oraciones simples como ( t ). Cualesquiera que sean las
personal de una disposición no manifiesta a asentir, es decir, a eie-
diferencias entre Pedro o Esteban y hablantes promedio del español
cutar una acción a nivel personal. El problema es que la información
en lo que se refiere al Sistema 2, son totalmente consistentes con la
disponible acerca del desempeño normal habla en contra de la hipó-
competencia de Pedro y Esteban en sus lenguas maternas. Si pedro
tesis de que haya un conjuntá de reglas deductivas (semánticas o no)
y Esteban tienen alguna disposición subyacente a aceptar ( t como
que sean empleadas de manera inconsciente y sean la ruta Primaria )
verdaderar pertenece a su Sistema 1. Pero la aversión a las generali-
hacia el asentimiento consciente en los casos normales relevantes.
zaciones universales con términos vacíos que figuran en posición de
una concepción ampliamente comPartida porlos psicólogos del
sujeto, o a los casos limítrofesr porec€ estar dentro de la gama normal
razonamiento, aunque no Por todos, es que los seres humanos po-
del Sistema 1 de razonamiento entre hablantes nativos. Usando la
seen dos sistemas de razonamiento. En la terminología de Stanovich
concepción de los dos sistemas, no hay razón para asumir que todos
y West, el Sistema 1 es asociativo, holista, automático, relativamen-
los hablantes lingüísticamente competentes tienen una disposición
te no demanda mucha capacidad cognitiva, es relativamente ráPi-
subyacente a asentt a (l).
do y se ha adquirido por vías biológicas, por exPosición y experien-
La concepción de los dos sistemas no se ha establecido de ma-
cia personal; la forma en que interpreta tareas de razonamiento es
nera concluyente; puede ocurrir que necesite modificación. No obs-
altÁente sensible al contexto social, conversacional y personal. El
tante, pone de relieve las especulaciones empíricas de las que depen-
Sistema 2 se basa en reglas, es analítico, controlado, demanda caPa-
cidad cognitiva, es relativamente lento y se adquiere mediante ins-
23 véase stanovich y west 2ooo, p. 659, donde se ofrece una lista de
truccióniultural y formal; la forma en que interpreta tareas de tazo- autores que previamente han propuesto concepciones similares.
148 Timothy Williamson
r 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 149

den los supuestos vínculos subpersonales entre la comprensión y una bajo la falsa creencia de que no hay obstáculo para completarlo. Las
disposición a asentir, así como la manera en que ellas chocan con la creencias de trasfondo acerca del tema o materia específicos de un
parte de la forma de pensar actual en la psicología del fazo- argumento influyen sobre cómo se le clasifica, porque influyen sobre
-"yo, qué modelos mentales se construyen. Johnson-Laird y Byrne argu-
namienlo. Si la concepción de los dos sistemas es correcta incluso
como una primera aProximación, los vínculos subpersonales están mentan que su teoría es la que mejor integra los datos empíricos.
en problemas. Según el enfoque de los modelos mentales, 1o más cerca que lle-
sistema evaluar ar- gamos a estar de emplear reglas deductivas de inferencia es en los
¿Cómo puede el Sistema 1 o cualquier otro
gumentos deductivos sin usar reglas formales de razonamiento con procedimientos para evaluar oraciones (premisas o conclusiones)
ionstantes lógicas en lenguaje natural, incluso cuando el efecto de con respecto a un modelo dado, el cual se concibe como una repre-
tales reglas se vea casi absorbido por la asociación, la heurística y sentación mental.25 Pero ese proceso no supone el razonamiento de-
otros f"cto.e, pragmáticos?2a Existen alternativas. Por eiemplo, una ductivo en un lenguaje natural. Las reglas de deducción natural para
de las principales teorías psicológicas del razonamiento deductivo es las conectivas del lenguaje natural tampoco serían muyrelevantes; el
actualmente el enfoque de los modelos mentales. Dos de sus principa- proceso se parece más a la construcción de una tabla de verdad. Por
les defensores escriben 1o siguiente: ejemplo, al calcular el valor de verdad de un condicional en un mo-
delo, no aplicamos la regla de prueba condicional a ese mismo con-
dicional si ya estamos en posesión de las reglas para construir tablas
La evidencia sugiere que [el mecanismo de razonamiento] no se
de verdad.26 Evaluar una oración en un modelo podría incluir algo
encuentra equipado con reglas lógicas de inferencia que aveces las
cercano a un análogo imaginativo del proceso que da lugar a juicios
use correctamente y a veces use mal, las aplique incorrectamente o
complejos basados en la percepción., tales como "Todos los que están
las olvide. Esta analogía con la gramática, que ha seducido a tantos
por allá traen puesto un sombrero'l No todas las conclusiones cuan-
teóricos, un error. El mecanismo de razonamiento construye un
eS
tificadas universalmente como esta se alcanzan mediante deducción
modelo mental de las premisas, formula una conclusión presumi-
a partir de otras premisas. Alguien podría utilizar el siguiente argu-
ble y pone a prueba su validez buscando modelos alternativos en
mento:
los que sea falsa. La búsqueda está restringida por el metaprinci-
pio según el cual la conclusión es válida sólo si no hay tales mo- A trae puesto un sombrero
delos, pero no es gobernada por ningún principio sistemático o
comprehensivo. (Johnson-Laird y Byrne 1993,p. 178) B trae puesto un sombrero

C trae puesto un sombrero


De modo que los sujetos pueden clasificar erróneamente un argu-
mento inválido como válido Porque la muestra de modelos que han 25
No es necesario que los modelos mentales sean visualizados (;ohn-
examinado no eS rePresentativa y no incluye un contramodelo, y son-Laird y Byrne t993, p. ISZ).Johnson-Laird y Byrne también
la tratan equivocadamente como si fuera representativa. También afirman que el razonamiento humano es un proceso semántico, más
válido como inválido, que sintáctico (ibid., p. 180), pero la significación de esta afirmación
^ryTjtncl"iifi.a. erróneamente un argumento
pueden
construir un contramodelo no es del todo clara, dado que tratan el razonamiento como una
incompleto el proceso de
manipulación de representaciones.
24 Este enfoque puede verse en Braine y o'Brien 199L, y 1o critican
26
Las prueb as lproofs'l estándar de formalizaciones de ( t ) utilizan
Evans y Over 2004, pp. 56-59. prueba condicional.
150 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 151

Todos los que están por allá son A, B o C (6) fxactly four people in the room were of any help.
Por 1o tanto: (Z) few people in the room were of any help.
Todos los que están por allá traen puesto un sombrero
Lógicamente, "few" crea un contexto de implicación descendente,
Pero, desde luego, la premisa final "Todos los que están por allá son pero "exactly four" no. Sin embargo, (6) es aceptable si en el con-
A, B o C" es ella misma un juicio de percepción cuantificado univer- texto se considera que implica (7), pero en general no es acepta-
salmente. Suponer que también se llegó a é1 como la conclusión de ^
ble de otro modo. Así, el fenómeno incluye un elemento pragmático
un argumento deductivo significa dar inicio a un vano regreso. significativo: no puede determinarse qué contextos sean apropiados
Aunque la teoría de los modelos mentales no se aplica a todo para "any" sobre bases puramente lógico-lingüísticas. Si estamos en
razonamiento humano ejemplo, al tipo de razonamiento del
-por desacuerdo con el hablante de (6) acerca de cuánta gente se encon-
Sistema 2 que algunos humanos aprenden arealízar en clases de lógi-
traba en el cuarto o sobre de cuántos de ellos podría haberse espe-
c4-t es posible que se aplique a buena parte de é1. Esa teoría es un sa- rado que ayudaran, podríamos considerar que su uso de 'hny" es
ludable recordatorio de que el razonamiento con constantes lógicas
inapropiado sin pensar que el hablante fuera lingüísticamente incom-
no tiene que ser razonamiento deductivo formal, y que la evidencia
petente. De modo similar, si una hablante tiene concepciones diver-
empírica sugiere que en los humanos habitualmente no lo es.
gentes acerca de qué contextos son de implicación descendente, pero
Una inquietud restante es que las habilidades lógicas tienen que
usa "any" precisamente en los contextos que considera de implica-
desempeñar algún papel en la competencia lingüística, porque los
ción descendente, podríamos tachar de inapropiado su uso divergen-
rasgos lógicos de oraciones desempeñan un papel al determinar la
te de "^ny" sin considerar que ella sea lingüísticamente incompeten-
propiedad de estar bien formada. Un ejemplo es la categoría de tér-
te, precisamente porque la divergencia en el uso se explica a partir de
minos con polaridad negativa. Considérense estas oraciones:
una falta de ortodoxia lógica no lingüística. Así, el papel del conoci-
(+) If she ate any of the cake, she was hungry. miento lógico en casos tales no 1o convierte en parte de la pura com-
(S)- If she was hungry, she ate any of the cake. petencia lingüística. Todo nuestro conocimiento es potencialmente
relevante para juzgar la propiedad de un uso dado de"any".27
"Any" es un término con polaridad negativa. En una primera aPro-
No obstante, supóngase que el clasificar ristras de palabras del
ximación,la razón por la que "she ate any of the cake" es aceptable tipo de (+)-(Z) como bien o mal formadas sí depende de alguna
como antecedente del condicional, pero no como consecuente, es
que el antecedente está en un contexto de implicación descendente 27
Ladusaw (OOA, pp. 325-379) revisa varios asuntos concernientes
(negativo) mientras que, en cambio, el consecuente está en un con- a la polaridad negativa. Estrictamente hablando, el antecedente de
texto de implicación ascendente (positivo). Un contexto C es de im- un condicional contrafáctico no es de implicación descendente en
plicación ascendente sólo si siempre que A implica B, C(A) implica las lógicas estándar de tales condicionales, de acuerdo con las cuales
fortalecer el antecedente no tiene éxito. Por ejemplo, aunque "Llo-
C(B); C es de implicación descendente sólo si siempre que A im-
vió fuerte" implica "Llovió", "Si hubiese llovido, no habría llovido
plica B, C(B) implica C(A).De modo que el reconocimiento de las fuerte" no implica "Si hubiese llovido fuerte, no habría llovido fuer-
características lógicas de los contextos parece ser necesario con elfin te". Sin embargo, el uso de términos con polaridad negativa es afor-
de distinguir entre oraciones que están bien formadas y las que están tunado en el antecedente de condicionales contrafácticos: "Si hu-
mal formadas. Pero las cosas no son tan sencillas. Considérense estas bieses ingerido algo lany) de ese arsénico, habrías muerto" (véase
oraciones: una discusión de estos asuntos en van Rooij (ZOO0) )
152 Timothy Williamson
r
v

.
4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 153

clasificación previa de contextos, como aquellos que son de impli- términos. Si T es cualquier versión de la teoría del flogisto, algunos
cación descendente y aquellos que no 1o son. La pregunta persiste: pueden entender "flogisto" y asociarlo con T sin creer que en general
¿se encuentra disponible esa clasificación para un razonamiento in- se asocia con T, creyendo que "flogisto" es y fue en general asociado
consciente que resultaría en un asentimiento consciente a oraciones no con T, sino con versiones algo diferentes de la teoría del flogisto.
supuestamente analíticas? Identificar que un contexto es de impli- Esto es claro si T es una versión fuerte de la teoría. Aun si T es una ver-
cación descendente supone una comprensión lógica más sofisticada sión débilr podrían creer que el término en general se asocia con una
que identificar que un argumento particular es válido, puesto que re- versión más fuerte y negar que ipso facto se asocia con T. Sobre tales
quiere la validación de un patrón abstracto de argumentación. Por bases puede ser que incluso no crean que ellos mismos asocian el
ejemplo, identificar la negación como un contexto de implicación término con T. Supóngase que tales creencias sociolingüísticas son
descendente requiere comprobar el siguiente esquema, para oracio- falsas y gue, no obstante, sostenerlas es consistente con comprender
nes arbitrarias "l(' y "8", Si "lf implica "B", entonces "No es el caso "flogisto'l Es vano multiplicar disyuntos y cláusulas restrictivas con
que B" implica "No es el caso que Al Ésa es precisamente la clase de la esperanza de formular una afirmación sociolingüística completa-
tarea de razonamiento formal abstracto en la que los seres humanos mente anodina tal que cualquiera que comprenda "flogisto" tenga
se desempeñan muy mal. Compárese esto con nuestro alto nivel de que aceptarla. El resultado sería una afirmación teórica compleja de
fiabilidad al determinar si ristras de palabras que contienen términos la que los hablantes ordinarios podrían legítimamente dudar sobre
con polaridad negativa están bien formadas. De este modo, la evi- la base de que tales asuntos son difíciles de determinar.
dencia sugiere que la lógica inconsciente en cuestión no se encuen- Una línea de argumentación más minimalista para las analitici-
tra al servicio de los procesos cognitivos que normalmente producen dades metalingüísticas apela a la conexión entre comprensión y co-
asentimiento consciente a oraciones como ( t ). Por 1o tanto, los casos nocimiento de la referencia. Supóngase que alguien comprende esta
de ese tipo no apoyan una modificación de las conclusiones alcanza- oración:
das hasta este momento.
(S) 'Arbol" se aplica a todos los árboles y sólo a ellos.
Un tipo especial de caso merece discutirse por separado. Algu-
nas oraciones o pensamientos metalingüísticos Parecen analíticos Entonces comprende las palabras que la constituyen, en particular
debido a razones especiales. Como se observó en el capítulo 2, aun "árbol'lDe modo que sabe qué significa "árbol'l Para sustantivos co-
cuando una pregunta filosófica no sea ella misma metalingüística, munes, conocer su significado requiere conocer sus condiciones de
consideraciones metalingüísticas pueden ayudarnos a responderla. aplicación. En consecuencia, esa persona sabe que "árbol" se aplica a
Considérense los términos teóricos. Podemos entender la pala- todos los árboles y sólo a ellos. Puesto que saber implica creer, tam-
bra "flogisto" sin creer en la teoría del flogisto. ¿Podría ser que enten- bién cree que "árbol" se aplica a todos los árboles y sólo a ellos. Por
damos la palabra en virtud de que seguimos creyendo que "flogisto" 1o tanto, parecería que deberían asentir con conocimiento a ( t ). f ste

se asocia en general con esa teoría, del mismo modo que se puede argumento se generaliza auna gran clase de afirmaciones descitacio-
entender un término de clase natural, como "goÍlla", sin creer en el nales (es crucial que la expresión que se menciona en el lado izquier-
estereotipo asociado a ella ("Los gorilas son feroces") en virtud de do yla expresión que se usa en el lado derecho sean la misma, puesto
que uno sigue creyendo que "gorila" se asocia en general con ese este- que si fueran diferentes, la comprensión de la segunda no implicaría
reotipo (Putnam L97 5) ? Pero semejantes creencias sociolingüísticas conocimiento acerca de la primera).
no son más inmunes que las creencias lógicas al desafío que plan- Sin embargo, quienes comprenden (S) pueden rehusarse a asen-
tea la falta de ortodoxia teórica que no cambia el significado de los tir a ella. Esteban es un ejemplo, pues desde su punto de vista un
154 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 155

bicondicional cuantificado universalmente que tenga casos limítro- a ellos, no tiene que ser un asentimiento bajo los modos de presen-
fe en ambos lados no es definidamente verdadero. De hecho, algu- tación que requieren cAl* y cAp*. Surge la misma dificultad inclu-
nos supervaluacionistas sobre la vaguedad llegan a negar principios so si solamente requerimos una disposición a asentir, como afirman
descitacionales para términos vagos, como "árbol". No importa cuán CDAI' y CDAp'.28
erróneas sean esas teorías de la vaguedad, sostenerlas es consistente Determinar exactamente en qué sentido de "conocimiento tá-
con la comprensión lingüística ordinaria de (S). Si la comprensión cito" la comprensión supone conocimiento proposicional tácito del
realmente incluye conocimiento proposicional tácito del significado, significado, si es que hay algún sentido, es algo que se encuentra más
ese conocimiento puede contradecir creencias conscientes. allá del alcance de este libro. De acuerdo con Gareth Evans:
Concedamos por mor del argumento que comprender (S) im-
plica saber tanto que "árbol" se aplica a todos los árboles y sólo a El conocimiento tácito de las reglas sintácticas y semánticas del
ellos, como que (B) significa que "árbol" se aplica a todos los árbo- lenguaje no son [síc] estados de las mismas clases que los esta-
les y sólo a ellos. ¿Cómo puede uno entonces comprender (8) sin dos que identificamos con nuestro uso ordinario de los términos
asentir a ella? No poseemos acceso directo consciente a cualquiera "creencia" y "conocimiento". La posesión de conocimiento tácito
que sea el conocimiento tácito en que se suPone que consiste la com- se manifiesta exclusivamente al hablar y comprender un lengua-
prensión lingüística; de otro modo,la semántica, como una rama de je; esa información no está siquiera potencialmente al servicio de
la lingüística empírica, sería mucho más fácil de 1o que de hecho es. ningún otro proyecto del agente, tampoco puede interactuar con
Consideramos de un modo consciente la proposición de que "árbol" ninguna otra creencia del agente (sean creencias genuinas u otras
se aplicatodos los árboles y sólo a ellos, tal como Ia presenta la ora-
a "creencias" tácitas) para dar lugar a otras creencias. Los concep-
ción (B) o el pensamiento consciente correspondiente "árbol" se apli- tos que utilizamos para especificar el conocimiento tácito no son
ca a todos los árboles y sólo a ellos. AI saber tácitamente (si es que 1o conceptos que sea necesario suponer que el agente posee, pues ese
sabemos) que "árbol" se aplica a todos los árboles y sólo a ellos, pue- estado de conocimiento se halla inferencialmente aislado del resto
de ser que tácitamente consideremos esa proposición bajo un modo de los pensamientos y creencias del sujeto. (tlSS, pp. 338-339)
de presentación inconsciente bastante diferente. De modo que los
vínculos comprensión-asentimiento no se sostienen para oraciones
Aun si el contraste es menos extremo de 1o que sugiere Evans, la fal-
del lenguaje natural y pensamientos conscientes:
ta de integración inferencial es real y crucial. Desde luego que las
(CAl.) Necesariamente, quien comprenda la oración " á¡bol' se nociones ordinarias de conocimiento y creencia podrían muy bien
aplica a todos los árboles y sólo a ellos" asiente a elIa. suministrar modelos apropiados para la construcción de nuevas no-
ciones de "conocimiento tácito" y "creencia tácita" que sean de valor
(CAp-) Necesariamente, quien capte el pensamiento "árbol" se apli- para la psicología cognitiva. Puede ser teóricamente remunerador ex-
ca a todos los órboles y sólo a ellos asiente a é1. plotar las similitudes entre el conocimiento tácito y el conocimiento
ordinarior pero para los propósitos presentes lo que importa son sus
Pues si la comprensión lingüística supone conocimiento proposi-
diferencias.
cional tácito del significado, puede suponerse que también conlle-
Cualquiera que sea la naturaleza del asentimiento y el disenti-
va asentimiento tácito a las proposiciones relevantes bajo modos de
miento tácitos, ninguna disciplina intelectual reflexiva opera en ese
presentación de algún tipo. Cualquiera que sea el asentimiento táci-
to a la proposición de que "árbol" se aplica a todos los árboles y sólo 28 Véanse algunas consideraciones relevantes en Soames 199S.
7
156 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 15 /

nivel de asentimiento y disentimientq incluso si ese nivel tácito es para Pedro). Puesto que Esteban comprende "Toda yegua es una yc
necesario para que opere ese tipo de disciplina. Así, el conocimien- Zoa", asocia esta oración con un pensamiento único p.Demodo cluc
to tácito que tienen los lingüistas de sus lenguas maternas no satis- Esteban asiente a "Toda yegua es una yegua" si y sóIo si asiente a ¡r.
face ya la meta de la lingüística. De modo similar, Ia filosofía como Pero Esteban es un contraejemplo reconocido a CAI'; é1no asiente
disciplina opera en el nivel de la reflexión consciente y la discusión a la oración "Toda yegua es una yegua'l Por lo tanto, é1 no asiente ap.
pública, cualesquiera que sean sus bases inconscientes. Por 1o tanto, En consecuencia, si p es el pensamiento toda yegua es una yegua,Es-
para los propósitos presentes podemos restringir el asentimiento al teban no asiente al pensamiento toda yegua es una yegua, por 1o que
asentimiento consciente y sostener la generalización de que no hay él también es una contraejemplo a CAp'. Así pues, si Esteban no ha
vínculos necesarios que conduzcan de la comprensión al asentimien- de ser un contraejemplo a CAp' , el pensamiento que asocia con la
to, ni siquiera a disposiciones a asentir. oración "Toda yegua es una yegua" no ha de ser el pensamiento toda
En resumen: EI argumento para considerar la carencia de una yegua es una yegua.
disposición a asentir a ( t ) como carencia de competencia lingüística Hayun argumento paralelo para las disposiciones. Esteban es un
depende del estatus de ( 1) como una verdad elemental de la lógica contraejemplo reconocido a CDAI', comprende "Toda yegua es una
deductiva. Pero la competencia humana en la deducción es mucho
yegua" pero no tiene disposición alguna a asentir a ella. Por 1o tanto
más sensible a la inteligencia y la educación avanzadas que la compe-
podemos suponer que es estable de un modo relevante, de suerte que
tencia lingüística.La competencia en la deducción esuna habilidad
en toda situación relevante, el pensamiento que asocia con la oración
reflexiva, con frecuencia adquirida de un modo tortuoso y que se ha-
esp. Así que Esteban tiene una disposición a asentir a "Toda yegua es
lla bajo control personal; no está aislada de la teorizacíón consciente.
una yegua" si y sólo si tiene una disposición a asentir a p.Por lo tanto,
De modo que la competencia deductiva no es unaprecondición de la
él no tiene disposición alguna a asentir a p. En consecuencia, si p es
competencia lingüística. Los vínculos que llevan de la comprensión
el pensamiento toda yegua es una yegua,Esteban no tiene disposición
lingüística al asentimiento o a disposiciones a asentir no se sostienen.
alguna a asentir al pensamiento toda yegua es unl yegua, por 1o que
5 él también es un contraejemplo a CDAp'. Así pues, si Esteban no ha
de ser un contraejemplo a CDAp', el pensamiento que asocia con la
El argumento de las últimas dos secciones está en el nivel del lengua-
je, no del pensamiento. Se dirige primariamente en contra de CAl' oración "Toda yegua es una yegua" no ha de ser el pensamiento toda
yegua es una yegua.
y CDAI', no de CAp' y CDAp'. ¿Podría un teórico del pensamiento
sostener CAp' y CDAp' al tiempo que reconoce que Pedro yEsteban El resultado es que los teóricos del pensamiento pueden soste-

son contraejemplos a CAI' y CDAI'? ner los vínculos que conducen de la comprensión al asentimiento, o
Por mor del argumento,los pensamientos se individualizan me- a las disposiciones a asentir, en el nivel del pensamiento al tiempo
diante un criterio cognitivo que es 1o suficientemente fino Para que que las abandonan en el nivel del lenguaje sólo si niegan que el pen-
sirva a una concepción epistemológica de la analiticidad. Así que po- samiento que Pedro o Esteban asocia con la oración "Toda yegua es
demos asumir que cuando un hablante comprende una oración, aso- una yegua" es el pensamiento toda yegua es una yegua. Tales teóricos
cia con ella un único pensamiento de esa manera íntima en la que podrían negar que Pedro yEsteban capten en absoluto el pensamien-
asociamos la oración "EI pasto es verde" con el pensamiento el pasto to todayegua es unayegua opodrían afirmar que 1o captan por medios
es verde.En particular, el hablante asiente a la oración si y sólo si asien- diferentes de esa oración y que asienten a é1, o por 1o menos tienen
te al pensamiento. Considérese a Esteban (el argumento es paralelo una disposición a asentir a é1.
V
158 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 159

El pensamiento toda yegua es una yegua es el pensamiento que sotros articulemos nuestros desacuerdos en un discurso racional; no
nosotros asociamos con (1). El teórico del pensamiento que imagi- es que meramente estemos en una discusión de sordos. A su manera
namos está afirmando que el pensamiento que nosotros asociamos modesta, ( 1) determina un fragmento de la herencia intelectual co-
con ( 1) es diferente de los pensamientos que Pedro y Esteban aso- mún de la humanidad, algo que compartimos con Pedro y Esteban
cian con esa oración, a pesar de que todos nosotros comprende- por el solo hecho de ser capaces de estar en desacuerdo acerca de
mos (1) con el significado que usualmente tiene en español.2e Esto ella. Insistir en que, a pesar de todo, el pensamiento que relaciona-
no tiene que implicar que ( t ) sea deíctica, que exprese diferentes mos con (t) es diferente de los pensamientos que Pedro y Esteban
proposiciones en el contexto de diferentes hablantesr puesto que no asocian con ( 1) es socavar el requisito de Frege de la publicidad de
estamos identificando los pensamientos con proposiciones. Usted los sentidos, y en particular de los pensamientos.
podría usar la oración "É1 tiene hambre" (señalándome), que us- si Pedro y Esteban asocian (t) con pensamientos diferentes de
ted asocia con un pensamiento demostrativo él tiene hambre para ex- los nuestros, ¿acaso no deberíamos comprenderlos mejor traducien-
presar la misma proposición que yo expreso usando la oración "Ten- do sus idiolectos a los nuestros de un modo que no sea homofoni-
go hambre", que yo asocio con el pensamiento distinto tengo hambre; co? Tal vez deberíamos buscar oraciones diferentes de (t) que no-
usted asocia la oración "Tengo hambre" con el mismo pensamiento sotros asociemos con los pensamientos que ellos asocian con ( 1), o
pero la usa para expresar una proposición diferente, que usted tie- al menos oraciones que nosotros asociemos con pensamientos más
ne hambre. Por todo 1o que hemos dicho, Pedro y Esteban usan ( t ) similares a los pensamientos que ellos asocian con (1) de lo que es
para expresar la misma proposición que nosotros expresamos con el pensamiento que nosotros asociamos con ( l), y entonces tradu-
ella. ¿Pero sobre qué base se distinguen los pensamientos que Pedro cir el disentimiento de (t) en sus bocas como disentimiento de esas
y Esteban asocian con ( 1) del pensamiento que nosotros asociamos otras oraciones en nuestras bocas. Pero el uso de semejante esque-
con esa oración? ma de traducción sería intelectualmente deshonesto, simplemente
Podríamos simplemente usar la palabra "pensamiento" sujeta a porque supondría rehusarse a reconocer el desafío pleno que Pedro
la estipulación de que las diferencias inferenciales entre Pedro, Es- y Esteban representan en contra de ( t) en nuestras bocas, no sólo en
teban y nosotro s constituyen diferencias entre los pensamientos que las suyas. No importa cuán errado esté ese desafío, es real. Ellos son
asociamos con (1). Pero, ¿cuál sería el propósito de semejante esti- muy explícitos acerca de que están desafiando el pensamiento que
pulación? Como hemos visto, la comprensión lingüística de ( 1) que nosotros asociamos con (t) y acerca de que no deberíamos aplicar
compartimos con Pedro y Esteban es suficiente para que ellos y no- un esquema de traducción no homofónica cuando interpretamos su
29
disentimiento de (1). Insistir en aplicarles esos esquemas de traduc-
Neofregeanos como Evans (DAZ, p. 40) sostienen a veces que di-
ción no homofónica a pesar de sus protestas sería tratarlos con poca
ferentes hablantes pueden lograr ser lingüísticamente competen-
tes con algún nombre propio asociándolo con diferentes conceptos seriedad como seres humanos, tratarlos como pacientes que nece-
(modos de presentación) del mismo objeto. De acuerdo con la con- sitan algún tipo de tratamiento psiquiátrico anticuado, cuyas pala-
cepción esbozada en el texto, puede asumirse que frases tales como bras se toman como meros síntomas. La afirmación de que pedro
"el pensamiento toda yegua es una yegua" o "el concepto todo" son y Esteban asocian ( t ) con pensamientos diferentes de los nuestros
deícticas, puesto que refieren al pensamiento o al concepto que el
representa nuestro desacuerdo con ellos de una manera que 1o hace
hablante asocia con la expresión en cursivas. Las discusiones sobre la
sonar menos amenazador de lo que realmente es. De un modo confu-
posesión de conceptos tienden a usar tales frases muy liberalmente,
sin poner atención a su carácter deíctico. Dada la concepción esbo- so empaqueta juntas diferencias lógicas y semánticas, sin que exista
zada, esas discusiones podrían requerir algún tipo de revisión. una genuina unificación de las dos categorías. Llamar a los desacuer-
160 Timothy Williamson
r 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 16'l

dos lógicos una diferencia en "pensamientos" asociados es un truco tanto, (g) es sinónimo de ( t ): es analítica-Frege pero no una verdad
publicitario. Puesto que una interpretación homofónica de ( t ) en las lógica. Podemos esperar que los argumentos de las secciones prece-
bocas de Pedro y Esteban es más fiel a sus intenciones de 1o que 1o dentes en contra de los vínculos de la comprensión al asentimien-
es cualquier interpretación no homofónica, ellos asocian (1) con el to, o a disposiciones a asentir, para ejemplos como (l) funcionen aI
mismo pensamiento con el que nosotros la asociamos, en cualquier menos con la misma fuerzapara ejemplos como (9).Veamos si esto
sentido relevante de "pensamiento". es así.
Naturalmente, cuando Pedro disiente de "Todo F es un G", po- Podríamos tratar de reducir la discusión de (q) la discusión
demos decidir, a la luz de su falta de ortodoxia lógica, almacenar sólo "
de (t) a partir del hecho de que el concepto yegua simplemente es
la información de que o no todo F es un G, o no hay Fs. Pero aquí no el concepto caballo hembra. De modo que el pensamiento toda ye-
estamos dando una traducción no homofónica más de lo que lo ha- gua es un caballo hembra simplemente es el pensamiento toda yegua
cemos cuando alguien que es conocido por exagerar dice "Al menos es unayegua (ptesto que los pensamientos se componen de concep-
seis mil personas marcharon" y decidimos almacenar sólo la infor- tos). Captar, asentir a o saber un pensamiento simplemente es tener
mación de que al menos mil personas marcharon. Con "seis mil" el una relación con ese pensamiento. En consecuencia, captar, asentir a
hablante no quería decir lo que nosotros decimos con "mil'l Si exac- o saber toda yegua es un caballo hembra es simplemente captar, asen-
tamente mil personas marcharon, lo que el hablante dijo es falso, tir a o saber toda yegua es unq yegua. En el nivel del pensamiento, la
no verdadero, pues estaba hablando en español. Puesto que noso- discusión previa se extiende automáticamente. Por ejemplo, por ser
tros no confiamos en él plenamente, cuando afirmó cierta cosa no- contraejemplos al vínculo comprensión-asentimiento para el pensa-
sotros almacenamos sólo algo más débil. De modo similar, puesto miento toda yegua es una yegua,Pedroy Esteban son ipso facto contra-
que no confiamos plenamente en Pedro, no almacenamos exacta- ejemplos al vínculo comprensión-asentimiento para el pensamiento
mente lo que afirma. Si resultara que no hay Fs, lo que é1 dijo sería toda yegua es un caballo hembra.
falso, no verdadero, pues él estaba hablando en español. Nuestra falta En el nivel del lenguaje, la reducción es ligeramente más com-
de confianza enlas habilidades lógicas de Pedro y Esteban es consis- plicada, puesto que "yegu a" y "caballo hembra" son expresiones di-
tente con interpretar 1o que dicen de manera homofónica. ferentes, aun cuando estén asociadas al mismo concepto. Alguien
Pedro yEsteban son contraejemplos a CAp' y CDAp. Los víncu- puede comprender "caballo hembra" sin comprender "yegua'l A la
los que llevan de la comprensión al asentimiento, o incluso a dispo- inversa, alguien puede comprender "yegua" sin comprender "caba-
siciones a asentir, no existen para el pensamiento como no existen llo hembra": por ejemplq un hablante nativo de otra lengua que está
para el lenguaje. aprendiendo español y que comprend e"yegua",porque se le enseñó
6
que es sinónimo de una palabra de su lengua materna, pero que aún
no se ha topado con las palabras "hembra" y "caballo'i Si tal persona
¿Cómo se aplican las consideraciones de las secciones precedentes maneja Ia construcción "Todo .. . es un -'; puede comprender ( l ) sin
a los paradigmas tradicionales de analiticidad? Considérese este estar en posición de comprender (9). alguien que no comprende ( 1)
ejemplo: ni (9) puede asentir a una de ellas sin asentir a la otra, basándose en
el testimonio de alguien que le dice que la primera es verdadera sin
(f ) f"a" yegua es un caballo hembra.
decirle que la segunda 1o es. No obstante, podríamos tratar de argu-
Dado que "yegua" es sinónimo de "caballo hembra", (9) resulta de mentar que quien entienda (9) adoptará las mismas actitudes con
sustituir sinónimos por sinónimos en la verdad lógica (1). Por 1o respecto a ella que con respecto a (1).
Y
162 TimothY Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 163

(9) ese hablante al pensamiento todayegua es unayegua sinasentir al pen-


El argumento es éste. Supóngase que alguien comPrende
que
(como siemp.", con su significado normal en español),, de modo samiento toda yegua es un caballo hembra?. Si es así, los pensamientos
toda yegua es un caballo hem- son diferentes (1o cual es compatible con la identidad de la proposi-
asocia esa oración con
"ip".tr.*iento
adopta una actitud el (tal como ción que toda yegua es una yegua con la proposición que toda yegua
bra. Enconsecuencia, esa persona
asentimiento o conocimi.rrto) con resPecto a (9) si y sólo
si adopta es un caballo hembra), y el concepto yegua no es el concep to caballo
toda ye- hembra.
la actitud correspondiente Ap con respecto al pensamiento
gua es un caballo hr*broen el nivel del pensamiento
(en las secciones con el fin de hacer que este caso se parezcamás a los de pedro y
Nuestro hablante también com- Esteban, podemos imaginar que nuestro hablante está bastante fami-
|r"."d"rtesAlyAp eranla misma). ("yegua") liarizado con las definiciones de diccionario de "yegta" y de "caba-
ir"rrd. ( t), porqrr" ,. .o*pone íntegramente
de palabras
comprend" P9t llo hembra". También sabe que los diccionarios ofrecen una segunda
y ,oodo, d. iorrit.ucción (-"todo... es un -") que é1
lo*fr."aer (g). De modo que asocia (l) con el pensamiento toda definición de "yegua" como "mujer burda'l sin embargo, a diferen-
respecto a (9) si cia de la mayoría de nosotros, no cree que éstos sean dos sentidos
yegua es una yegua.En consecuencia, adopta A1 con
toda yegua es una ye- de "yegua"; piensa, más bienr eue "yegtJa" en su significado prima-
y JOf. si adopta Ap con respecto al pensamiento
a rio se aplica tanto a caballos hembra como a mujeres burdas. podría
D ebi¿ú tr rirónqr. yu hemo s dado, el p ensamiento to d a y
egu
gu a.
'r, hembra' Por lo incluso defender su concepción con sofisticados argumentos de filo-
uno yrgua es"l p.nruliento toda yegua es un caballo
es una yegua sofía del lenguaje, aunque esto no es esencial. Esta persona niega (9),
tanto, adopta Ap con respecto al pensamie nto toda yegua
Ap con respecto al pensamiento toda yegua es un usando "yegua" con el sentido público según el cual se aplica al me-
si y sólo ,i
"doft"s" ,igrr" q.r. Al con resPecto a (9) si y sólo nos a caballos hembra.
cqbqllo hembra. "dopta Nuestro hablante imaginario no es muy diferente de algunos ha-
si adoptaAl con resplcto (1).De manera que, porlo
que respecta
" (9), la discusión de (9) se reduce a Ia blantes nativos del español que niegan que un hombre que ha vi-
a hablantes que .oÁpr.nden
vido con una pareja durante varios años sin casarse sea soltero, o
discusión de (t).
hembra, que afirman que alguien que tuvo una operación de cambio de se-
sea o no que el concep to yegua sea el concepto caballo
ellos usan xo después de haber dado a luz es madre sin ser un progenitor hem-
la reducción tiene éxito para Pedro y Esteban, puesto que
(9). Ellos son bra.30 supóngase que de hecho están equivocados; "soltero" tiene la
los conceptos de modo intercambiable y comprenden
de (g) en la misma misma intensión que "hombre no casado" y "madre" tiene la mis-
contraeiemplos a la analiticidad epistemológica
(t), en ambos niveles, el del ma intensión que "progenitor hembra". Entonces, están equivoca-
medida en que lo son con respe.lo "
dos acerca de los significados de las palabras del español "soltero"
pensamiento Y el del lenguaje'
y "no casado'l No obstante, tales personas caen dentro de la varia-
La suposición d. qir. el concep to yegua es el concepto caba-
de Mates ción permisible para hablantes lingüísticamente competentes. Ellos
llo hembra es controversial. A partir de una observación
(DIA) ha argumentado que los sinónimos no siem- simplemente dan más peso que otros a una inclinación que la mayo-
(t»SZ),Burge
atribuciones ría de los hablantes en algún grado siente a clasificar los casos de esa
pre pueden iustituirse por sinónimo s salua veritate en
comete el error de pensar que el término rnanera. Sin considerarlos como si hubieran hablado como pericos,
á. *..n.ias. Alguien que
.,yegua" a caballos machos inmaduros, puede creer
tambiéris" to
compárese con Harman 1999, p. 151 sobre los problemas de ana-
"plic" yegua un caballo
que"toda yegua ., .r.r" yegua sin creer que toda es
lizar "soltero" como "hombre adulto no ."sado", y con Nozick
ú.-b.". Buige argumenta poderosamente en contra de intentos Por 200L, pp. 135-136, sobre la no sinonimia de "madre" y "progenitor
hembra".
reconstruir tales creencias como si fuesen metalingüísticas. ¿Asiente
7
'164 TimothY Williamson
4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 165

"nO CaSa- Casos como los anteriores también ayudan a responder la ob-
reportamos sus Creencias usando las palabras "sOltero" y
no jeción a ejemplos como los que se vieron en este capítulo sobre el
do': Lo, clasificamos como gente que cree que algunos hombres
madres no son progenitores extraño sujeto que niega conscientemente que P pero que también
casados no son solteros y que algunas
tiene conocimiento (o creencia) inconsciente y semánticamente de-
hembras, porque los interpretamos como gente que usa las palabras
rivado de que P. Cuando un hablante nativo competente niega que
con sus significados normales en esPañol, a Pesar de los errores que
todo hombre no casado sea soltero, la postulación de conocimiento
cometen. Éru la manera como ellos quieren que se les interprete,
"r (o creencia) inconsciente de que todo hombre no casado es solte-
no como si estuvieran usando las palabras con sentidos idiosincrási-
ro no sirve a ningún buen propósito explicativo. El hablante tiende
cos.31 Si creemos quetodos los hombres no casados son solteros y to-
a aplicar "soltero" a algo una vez que le ha aplicado "no casado" y
das las madres son Progenitores hembra, entonces clasificaremos
SuS
"hombre'lpero esa tendencia puede cambiarse. Esas conexiones de-
creencias en cuestión como falsas, Pues }a creencia de que algunos
rrotables pueden explicarse sin postular una creencia inconsciente
hombres no casados no son solteros es verdadera si y sólo si algu- ' en una generalización universal. En casos así, puede no haber indi-
nos hombres no casados no Son solteros, yla creencia de que algunas cación alguna de la disonancia o tensión cognitiva que podría espe-
madres no son progenitores hembra es verdadera si y solo si algu- rarse de una contradicción directa entre creencias conscientes e in-
nas madres no son progenitores hembra. Dado que los interpretamos conscientes. Dado que no hay conocimiento inconsciente que sea
correctamente como si usaran las palabras con sus significados nor- contradicho en estos casos simples, no está claro qué mejor razón se
males en esPañol, ellos comprenden las palabras en el sentido rele- supone que hay para postularlo en casos más complejos.
vante de "comprender". Apesar de que ignoran algunos hechos sobre Dadas las consideraciones anteriores, supóngase que el concep-
los significados normales de las palabras en español, tal ignorancia es to yegua no es el concepto caballo hembra. Entonces, la pretensión
.o-prtible con la competencia lingüística (lo cual explica por qué de analiticidad epistemológica es incluso peor para (9) de 1o que es
los hablantes nativos del etpañol toman cursos universitarios sobre para (1), tanto a nivel del pensamiento como del lenguaje. Sujetos
la semántica del español). Hay razones Para Pensar que su error no lógicamente ortodoxos pueden comprender (g) V captar el pensa-
de
es primariamente semántico: ellos tienen la creencia semántica miento todayegua es un caballo hembra al mismo tiempo que se rehú-
q.r.lu palabra "soltero" no se aplica a todos los hombres no casados,
san a asentir a é1. En ese caso, también rechazarán la regla de inferen-
porq"á tienen la creencia no semántica de que algunos hombres no cia correspondiente que tiene ejemplificaciones de la forma "d es una
"solte-
casados no son solteros y el conocimiento semántico de que yeguai por 1o tanto a es un caballo hembra" (y a la inversa); de igual
la
ro" se aplica sólo a los solteros; tienen la creencia semántica de que manera a nivel del pensamiento.32
palabra^"madre" no se aplica solamente a Progenitores hembra, por- El estilo de argumento que subyace en la discusión precedente
^que
tienen la creencia no semántica de que algunas madres no son contra los vínculos de la comprensión al asentimiento o a las disposi-
progenitores hembra y el conocimiento semántico de que la palabra ciones a asentir, es muy general. Para cada candidato se tiene que ha-
"madre" se aplica a todas las madres. llar contraejemplos apropiados: puesto que los contraejemplos son
más convincentes cuando la falta de ortodoxia respecto del asunto en
31 Un problema con interpretar a los hablantes como si todos hablaran
^propios 32
Pedro y Esteban asienten a la conclusión de esta regla de inferencia
sus idiolector ét q.r" esto tiende a socavar el conocimiento
siempre que asienten a su premisa. Véanse en Williamson 2006b,
po, t.rú-onio: si Y obtie;e algún conocimiento de X y 1o Plsa .V
Y 1o pp. 33-34 algunos problemas más sutiles que esa regla de inferencia
usando las mismas palabras, éitas no signiñcan en la boca de
boca de X. plantea para ellos.
que significaron en la
166 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticida d 167

cuestión se compensa ampliamente con ortodoxia respecto de asun- En principio, podríamos explorar también supuestos vínculos
tos relacionados, ningún contraejemplo se ajustará a todos los casos. de la comprensión de una oración que conducen a (disposiciones a)
No obstante, con un poco de ingenio uno siempre tendrá éxito.33 asentir a otra oración o pensamiento, o de la captación de un pensa-
miento que conduce a (disposiciones a) asentir a otro pensamiento.
fJ
Una aplicación más del presente estilo de razonamiento consiste en En la práctica, tales candidatos sucumben ante objeciones muy simi-
afirmar que las paradojas sorites revelan incoherencia en los concep-
lares a las que he presentado; por 1o tanto, se omiten aquí los detalles.
tos vagos. Así, Dummett ( t9Z5a) argumenta que los predicados ob-
servacionales del lenguaie natural están gobernados Por reglas que 7
infectan el lenguaje con inconsistencia: por ejemplo, para comPren-
der "se ve rojo", uno tiene que estar dispuesto a aplicar un princi- Las teorías viejas tienden a sobrevivir a su refutación cuando no hay
pio de tolerancia mediante el cual se puedeinferir "7 se ve roio" teorías nuevas que tomen su lugar. A pesar de la evidencia en con-
de "x, es visualmente indiscriminable d" y" y "í se ve roio", lo cual tra de Ia existencia de vínculos de la comprensión al asentimiento,
genera paradojas sorites porque la indiscriminabilidad visual no es
o a las disposiciones a asentir, puede ser difícil resistirse a la idea de
iransitiva. Más recientemente, Roy Sorensen (200t) ha argumenta-
do que la competencia lingüística con términos vagos supone estar que tiene quehaber tales vínculos, de 1o contrario la distinción entre
dispuesto ha hacer inferencia tales como una de"n segundos des- comprender y no comprender se disolvería: los hablantes que com-
pués del mediodía es más-o-menos mediodía" a"n + I segundos prendieran el mismo término podrían no tener nada sustantivo en
después del mediodía es más-o-menos medio día",lo cual nos com- común que constituyese el significado que comparten. Por ejemplo,
promete con conclusiones inconsistentes mediante razonamiento
en el caso del vocabulario moral, que é1 trata como representativo,
sorites (dados nuestros otros compromisos, como que "El mediodía
es más-o-menos mediodía" y "La medianoche no es más-o-menos
FrankJackson (t»»5, p. l.3.Z) escribe:
mediodía"). Matti Eklund (zOoZ) defiende una explicación similar
de las paradojas semánticas y de las sorites. No existe ningún requi-
sito tal sobre la comprensión lingüística y la posesión de conceptos. El desacuerdo moral genuino, en tanto sea algo diferente de un
Un hablante ordinario del español que entiende "se ve rojo" y "más- mero diálogo entre sordos, requiere que exista un trasfondo de
o-menos mediodía" y posee los conceptos se ve roio y más-o-menos opinión moral compartida que fije un conjunto común, o sufi-
mediodíade la manera normalr pero que rechaza los principios de to- cientemente común, de significados para nuestros términos mora-
lerancia pertinentes a la luz de las paradojas sorites, no por ello deia
les. Podemos concebir los principios generales que compartimos
de comprender esas expresiones o de poseer esos conceptos. Tal
hablante podría considerar que las premisas de los principios de to- como si se tratara de los lugares comunes u obviedades o princi-
lerancia ofrecen buena evidencia, aunque impugnable, a favor de pios constitutivos que conforman el núcleo que necesitamos com-
sus conclusiones, sin que esté siquiera dispuesfo a esperar que ca- partir con el fin de contar como hablantes de un lenguaje moral
denas largas de tales razonamientos preserven la verdad; esta acti- común.3a
tud parece ser menos de lo que Dummett, Sorensen y Eklund re-
34
quieren para la competencia lingüística, puesto que es insuficiente La aplicación que hace Jackson al vocabulario moral del método
para hacer que las paradojas sorites sean desconcertantes. En cual- Ramsey-Carnap-Lewis para definir términos teóricos (y, más en ge-
quier caso, incluso si una comunidad completa de hablantes tiene neral, el uso que hace de ese método en su programa de análisis
la disposición a tratar los principios de tolerancia como obviamen- conceptual) requiere no simplemente que haya algún rol compar-
te falaces, puede, no obstante, tener términos como "se ve roio" y tido para los términos morales, sino un rol compartido que sea lo
"más-o-menos mediodía" que son tan vagos como los nuestros; que suficientemente específico para que se ejemplifique de manera única
los hablantes acepten principios de tolerancia no es esencial para la (critico esta última suposición en Williamson 2001, pp.629-$0).
vaguedad. La respuesta deJackson sobre este asunto, enJackson 2001, p.656,
168 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 169

Elúnico argumento que ofreceJackson a favor de estas afirmaciones lenguaje que elúltimo.3s una reacción sería decir que no existe cosa
es que no consigue ver una alternativa. tal como un lenguaje compartido, una conclusión suscrita de alguna
La noción de un lenguaje compartido es vaga (Jackson no su- manera por Noam Choms§ y Donald Davidson. De manera simi-
giere que sea de otro modo). Puede haber series sorites de hablantes lar, en alguna ocasión Margaret Thatcher afirmó: "No existe cosa tal
en las que cada uno parece estar hablando el mismo lenguaie que como la sociedad", y ciertamente se pueden construir series sorites
el siguiente, pero el primero claramente no está hablando el mismo en su apoyo. Pero casi cualquier cosa parece vulnerable a series sori-
tes; éstas son una manera muypobre de establecer que algo no existe.
reitera algo similar a la suposición en el pasaie citado. Además, él Cualquier cosa que sean los lenguajes compartidos, no son una mera
entiende mal la objeción al suponer falsamente que la tesis de que ilusión. Podemos seguir a Jackson al preguntar cómo son posibles.
podemos significar 1o mismo con una palabra y estar radicalmen- Pero hay una alternativa a su respuesta.
i" desacuerdo acerca de su aplicación, restringe el desacuerdo
".,
a aquello que ocupa los roles, más que a los roles mismos, sin im- ¿Qgé es lo que enlazalos usos de una palabra que hacen agentes
portar cómo imaginemos que estos últimos se demarquen. Véase en diferentes, o en tiempos diferentes, convirtiéndolos en una práctica
Willi"-ron 2003a una crítica a la aplicación del método Ramsey- común de usar esa palabra con un significado dado? Éste es un caso
carnap-Lewis que hace Boghossian (2003). En general, silas obvie- particular de un tipo de pregunta más general: ¿qué enlaza a sucesos
dades son débiles, y tenemos muchas razones Para esPerar que sea diferentes, haciendo de ellos Ia historia de un objeto singular comple-
así, muchos candidatos diferentes las satisfarán. Llámese a éstos los
jo,yu sea una piedra, un árbol, una mesa, una persona, una sociedad,
candidatos admisibles. Por simplicidad, concíbaseles como propie-
dades (con más exactitud, son secuencias de n-lugares de propieda- una tradición, o una palabra? En pocas palabras, ¿qué es 1o que hace
des y relaciones, donde n es el número de predicados primitivos a los que una diversidad constituya una unidad? Es raro que la respuesta ¿
que el método está siendo aplicado). La coniunción o la disyunción tales preguntas sea la mutua similitud de los elementos constitutivos.
áe estos candidatos admisibles con frecuencia no será un candidato Casi nunca se trata de alguna característica invariante, compartida
admisible. Un eiemplo esquemático: que las obviedades sean "To- por todos los elementos constitutivos y de algún modo previa a la
dos los F son electrones", "Algunos electrones son F" y "Algunos
electrones no son F", donde el método está siendo aplicado a"F" 1la
totalidad del complejo mismo alma invisible o un particular
desnudo-. -un
Se trata, más bien, de las complejas interrelaciones de
conjunción de los candidatos admisibles es la propiedad vacía, que
no satisface la segunda obviedad y, por lo tanto, es inadmisible; su
disyunción es la propiedad de ser un electrón, que no satisface la ter- el método Ramsey-Lewis-carnap se está aplicando a algunos térmi-
cera obviedad y por tanto es inadmisible. El problema de que el defi- nos pero no al término "natural", que es altamente teórico (si se le
nienskamsey-Léwis-Carnap (a saber, "la propiedad que satisface las aplicara, el problema simplemente vuelve a presentarse para el caso
obviedades") no sea satisfecho por un único candidato, no consiste de "natural"). Es un error suponer que tales problemas son en reali-
en que sea vago qué propiedad denota, sino en que definidamen- dad problemas para la práctica lingüística misma más que para el uso
te no consigue denotar ninguna propiedad en absoluto, puesto que que se hace de las obviedades, pues ello equivale a suponer que las
defrnidameite m,rchas propiedades satisfacen las obviedades; ni el obviedades agotan la contribución que hace la práctica para asegurar
supervaluacionismo ni ninguna otra teoría de la vaguedad rescata que un predicado refiera. Los usos del predicado para realizar afir-
la áefinición. Una descripción modificada como "la propiedad más maciones controversiales también pueden desempeñar algún papel
natural que satisface las obviedades" puede aún no resolver el pro- en determinar su referencia, aunque ese papel no sea ingenuamente
blema vez varios candidatos admisibles sean igualmente na- descriptivista (la explicación que se ofrece en el capítulo 8 permitir6
-tal
turales y más naturales que cualesquiera otros, o bien, tal vez para esto); el método de las obviedades se deshace apresuradamente de
cualquier candidato admisible exista uno que sea más natural-; y J5
esa información.
en cualquier caso tal descripción hace surgir la pregunta de por qué Williamson 1990,pp. 137 -141, discute series sorites para lenguajes.
r
17O Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 171

sus elementos constitutivos, sobre todo de sus interrelaciones causa- habilidad para distinguir entre miembros y no miembros de la clase
les. Aunque no debemos esperar una formulación no circular precisa relevante.
de las condiciones necesarias y suficientes para la unidad en términos Como Burge hizo notar,la idea de fondo es relevante más allá del
de esas interrelaciones complejas, tenemos al menos una idea burda conjunto de los términos de clase natural. Incluso cuando no pode-
de 1o que esa unidad supone. La similitud de los elementos consti- mos dividir de manera sensible la comunidad lingüística en expertos
tutivos no es necesaria ni suficiente; diferentes elementos constituti- y no expertos, la imagen de un lenguaje natural como un cúmulo de
vos pueden desempeñar roles diferentes Pero complementarios en Ia idiolectos causalmente interrelacionados pero constitutivamente in-
constitución de la unidad: tanto Sucesos en la cabeza como sucesos dependientes sigue estando equivocada, porque ignora la manera en
en el corazónayudan a constituir la vida de una persona. La idea de que los hablantes individuales hacen deferencia a la comunidad hn-
que la comprensión compartida de una palabra requiere un abaste- güística como un todo. Usan una palabra como una palabra de un
cimiento de obviedades compartidas depende de la suposición de lenguaje público, permitiendo que la referencia de esa palabra, tal
que los usos de una palabra Por agentes diferentes, o en tiempos di- como ellos la usan, sea fijada por el uso que de ella hace la comu-
ferentes, pueden ser unificados en la práctica común de usar esa Pa- nidad entera.37 No se requiere que haya asimetrías en estatus socio-
labra con un signiflcado dado únicamente por un núcleo invariante lingüístico entre hablantes individuales. Por ejemplo, si clasifico un
de creencias. Pero esa suposición equivale a una de las más burdas tono cercano al naranja como "rojo",pero subsecuentemente descu-
y menos verosímiles respuestas a la pregunta de qué hace que una bro que la mayoría de los hablantes nativos del español cuya visión
diversidad se constituya en unidad. En efecto, suPone que lo que da es tan buena como la mía 1o clasífican como "no rojo", puedo racio-
vida a una palabra es el alma de una doctrina.36 nalmente admitir que estaba equivocado sin conceder que estuviera
Como IGipke y Putnam argumentaron, diferentes hablantes comprendiendo mal la palabra "ro)o" o que mi sistema visual fue-
pueden hacer contribuciones asimétricas a la unificación de diferen- ra anormal o que estuviera funcionando mal. Uno puede saber que
tes usos de una palabra en una práctica común de usarla con un sig- "ro)o" significa rojo sin ser infalible en 1o que se refiere a exactamente
nificado dado. El paradigma es su descripción del papel de los cien- qué tonos cuentan como tonos de rojo. Aun si insisto obstinadamen-
tíficos expertos en la fijación de la referencia de los términos de clase te en este caso particular en que yo estoy en 1o correcto ylos demás se
natural. Incluso si ellos sobresimplificaron la relación entre los térmi- equivocan, mi suposición de que "rojo" en mi boca es inconsistente
nos de clase natural en el lenguaje natural y la teoría científica, una con "no rojo" en las suyas, muestra que tengo la intención de que mi
explicación más refinada aun resPetará la división del trabajo lingüís- uso de "ro)o" se considere como el uso de una palabra de un lengua-
tico, pues se pueden observar distinciones entre niveles de conoci- je público. El hecho de que la referencia de un término se fije por el
miento experto, incluso dentro del uso precientífrco de los términos
patrón en el uso que de él hace la comunidad entera no implica que
de clase natural. En contra de algunas de las formulaciones menos
la mayoría tenga que estar en 1o correcto en cualquier caso dado: la
cuidadosas de Putnam, ninguna lista canónica de "criterios" para la
referencia puede supervenir en hechos subyacentes de maneras que
aplicación de un término tiene que estar disponible incluso para los
están lejos de ser transparentes para los hablantes nativos.
miembros más expertos de Ia comunidad. Los hablantes simplemen-
te pueden diferir entre ellos de varias maneras en lo que respecta a su 37
Si el término es deíctico, 1o que se fija por el uso que de él hace la
36
Schroeter y Schroeter (ZOO0) insisten en un asunto similar. En gene- comunidad entera no es el contenido sino el carácter, en el sentido
ral, el programa de investigación que estos autores persiguen tiene de Kaplan ( tlSl). Véase en Williamson 1999b, pp. 512-514, la im-
puntos de contacto con las ideas del capítulo presente. portancia de esto para la comunicación en un lenguaje vago.
172 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 173

La unidad de una práctica lingüística, como la unidad de otros el hablante o escritor sabe cosas que el oyente o lector ignora, o acer-
objetos complejos, tiene aspectos sincrónicos y aspectos diacróni- ca de las cuales éste quizá esté equivocado. Aunque el desacuerdo
cos. Como es usual, la continuidad causal es necesaria pero no sufi- sea naturalmente más fácil de negociar y habitualmente resulte más
ciente para la unidad diacrónica. Los pronombres anafóricos consti- fructífero si en el trasfondo hayun amplio acuerdo, de ello no se sigue
tuyen un paradigma de tal unidad: la referencia de ocurrencias que algún acuerdo en particular sea necesario para que un desacuer-
posteriores es parasitaria de la referencia de ocurrencias previas; la do pueda expresarse con ciertas palabras determinadas. IJna restric-
identidad de la referencia resulta de la colusión, no de la coinciden- ción práctica para la comunicación útil no debe confundirse con una
cia. En una escala de tiempo mayor,la cadena histórica que preserva condición necesaria para la comprensión literal. Es más, la restric-
la referencia de nombres representa una forma similar de unidad dia- ción práctica es holista: el acuerdo en cualquier punto dado puede
crónica. El testimonio escrito y el testimonio verbal que se preserva canjearse por el acuerdo en otros puntos. Lo mismo se aplica a prin-
en la memoria dependen de que existan esos vínculos preservadores cipios de caridad en cuanto supuestas condiciones constitutivas de
de la referencia. Como es habitual, no hay garantía de que la inten- la interpretación correcta: la imputación de un desacuerdo en cual-
ción de preservar la referencia tenga éxito, pero lo que ocurre por quier punto dado puede comPensarse con la imputación de acuerdo
default es que tiene éxito («ripke 1980). en otros puntos.38
Esos vínculos diacrónicos pueden sostenerse de un modo no tri-
Es mucho más fácil y más gratificante discutir la existencia de
vial incluso para la práctica lingüística o conceptual de un individuo
contradicciones que sonverdaderas con un dialeteista como Graham
aislado. En contra de algunas interpretaciones del argumento dellen-
Priest de 1o que sería discutir el creacionismo con un cristiano fun-
guaje privado de Wittgenstein, lo que le parece correcto al individuo
damentalista o la negación del Holocausto con un neonazi.3e No es
aislado no tiene que ser correcto dadas sus disposiciones globales
verosímil atribuir la dificultad que encontramos Para entrar en un
respecto del uso de las palabras: incluso a nivel individual, Ia refe-
debate fructífero con los fundamentalistas o los neonazis auna mala
rencia puede supervenir en hechos subyacentes de modos que están
lejos de ser transparentes al sujeto. La clave de la determinación so- comprensión lingüística de su parte (o de la nuestra); surge más bien
de su dolosa falta de respeto a la evidencia. La dlficultad que de hecho
cial del significado no es que el significado nunca pueda determinar-
se individualmente, sino que, cuando un individuo usa un lenguaje existe para tomar parte en un debate fructífero con los dialeteistas
compartido en cuanto tal., el significado individual es parasitario del no suministra ninguna razón significativa para atribuirles (o atribuir-
significado social. nos) una mala comPrensión lingüística. Ser competente en el idioma
LJna compleja red de interacciones y dependencias puede man- español no requiere la aceptación de una ley de no contradicción, o
tener unida a una práctica lingüística o conceptual, incluso en au- de cualquier otra ley lógica, más de 1o que requiere la aceptación de
sencia de un credo compartido cuya aceptación se exija a todos los la teoría de la evolución o de la realidad histórica del Holocausto.
participantes en todo momento. Es razonable pensar que esta for-
ma más tolerante de unidad sirve mejor a nuestros propósitos que
38
Davidson aboga por un principio holista de caridad al tiempo que
rechaza la distinción analítico/sintético 2001, pp. 144-149. Véase
la aceptación de obviedades vista como examen de admisión en una
en el capítulo 8 una discusión más amplia de la caridad. Desde lueg9
práctica lingüística.
que él tiata la noción de un lenguaje compartido con menor seriedad
Es evidente que gran parte del valor práctico de un lenguaje con- qrr. .o-o yo la trato aquí (Davidson 1986).
siste en su capacidad para facilitar la comunicación entre agentes que 39
Vé"nr" en Priest, Beall y Armour-Grab 2004 ejemplos de debate
se hallan en posiciones epistémicamente asimétricas, como cuando racional a favor y en contra de una ley de no contradicción
Y
"174 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad 175

No podemos anticipar todos los desacuerdos que podemos lle- te relacionadas con nosotros no pueden usar nuestra palabra"r\o";
gar a tener. Los que hoy nos parecen ser los mejores candidatos a ver- cuando más, podrían usar una palabra exactamente como la nues-
dades analíticas o conceptuales, el día de mañana pueden ser puestos tra en sus propiedades sintácticas, semánticas y fonéticas generales.
en duda por un pensador innovador sobre la base de razones inteli- Pero de acuerdo con la concepción usual, su palabra puede en prin-
gibles. Aun cuando nos aferremos a nuestra creencia original, por 1o cipio ser sinónima de la nuestra. La sinonimia entre dos palabras no
general podemos encontrar maneras de entrar en un debate racional implica que estén causalmente relacionadas.
con quien duda de ella. Si un lenguaje impone condiciones de com- Distintas expresiones son sinónimas cuando poseen exactamen-
prensión que excluyen tal duda de antemano, por así decirlo, igno- te las mismas propiedades semánticas. Por fortuna,la tradición de la
rando sus bases, limita sin necesidad la capacidad de sus hablantes semántica veritativo-funcional suministra una rica provisión de pro-
para articular y beneficiarse de la reflexión crítica sobre sus formas piedades tales, si la consideramos seriamente como una rama de la
de pensar. Tales condiciones son disfuncionales, y los lenguajes na- lingüística y hacemos a un lado las dudas quineanas.
turales no las imponen.o0 De un modo similar, a las prácticas con- Dos paradigmas de propiedad semántica son la extensión de un
ceptuales les va mejor si no restringen de antemano su capacidad de predicado, el conjunto de cosas a las que se aplica, y su intensión, Ia
innovación. función que toma cada circunstancia de evaluación (digamos que un
Por supuesto que hay una distinción entre comprender una pa- par ordenado de un mundo yun tiempo) ynos lleva a la extensión del
labra y no comprenderla. Uno puede no comprender una palabra de- predicado con respecto a esa circunstancia. Para los propósitos de la
bido a que no tiene interacción causal con la práctica social de usar semántica composicional, este enfoque puede generalizarse a expre-
esa palabra, o debido a una interacción que resulta ser demasiado siones de otras categorías gramaticales, de modo que también tengan
superflcial para permitir una participación suficientemente fluida en intensiones. Así pues, la sinonimia implica por 1o menos mismidad
la práctica. Pero la participación suficientemente fluida en la prácti- de intensión. Éste sigue siendo un criterio más bien burdq pues no
ca puede adoptar muchas formas que no tienen un núcleo único de refleja estructura composicional interna: "5 + J" y "9 + 3" tienen la
acuerdo.al misma intensión. Podemos obtener criterios más finos si asociamos
Si concebimos de este modo hablar el mismo lenguaje, ¿cómo las expresiones con árboles cuyos nodos correspondan a sus elemen-
deberíamos concebir significar la misma cosa? No hay una genera- tos constitutivos semánticos significativos, donde cada nodo señale
lización rápida de 1o primero a 1o segundo. Diferentes usos de la el contenido del elemento constitutivo correspondiente; la estruc-
misma palabra tienen que estar relacionados causalmente, al menos tura ramificada del árbol codifica la estructura constitutiva de la ex-
de un modo indirecto.o' Criaturas que no se encuentran causalmen- presión. De este modo,la sinonimia implica por 1o menos mismidad
40
de árbol asociado. Este criterio es similar a la noción de Carnap de
Aquí resulta pertinente la intrigante explicación que ofrece W.B.
isomorfismo intensional (t9+2, p. 56). En este sentido, ni siquiera
Gallie de la función positiva de los "conceptos esencialmente im-
"yegLta" y "caballo hembra" son sinónimos, puesto que difieren en
pugnados"; sus ejemplos son "los conceptos de una religión, de arte,
de iiencia, de democracia y de iusticia social" (Gallie 1964, p. 168). estructura semántica significativa, a menos que la explicación pue-
41
Alguien que comprende una palabra sin estar dispuesto a usarla da aplicarse en un nivel de forma lógica profunda en el cual ocurre
(quizá porque le parece obscena o impronunciable) puede no obs- que ambas expresiones tienen los mismos elementos constitutivos.
tante contar como alguien suficientemente imbuido en la práctica
Algo como el isomorfismo intensional puede servir como un criterio
de usarla. La explicación que propongo debe interpretarse también
de tal modo que dé cabida a la comprensión de lenguas muertas. de mismidad de contenido expresado en un contexto de proferen-
42
Véase IGplan 1990 sobre la metafísica de las palabras. cia dado.
r
176 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticida d 177

Una expresión trae consigo su significado lingüístico a un con- la misma media), y por otro lado, la no sinonimia es consistente con
texto, no es que el contexto fabrique ese significado. De modo que diferencias mucho menores en creencias (del mismo modo que dis-
"yo", tal como es usado por TW, no tiene el mismo significado lin- tribuciones muy similares pueden tener diferentes medlas). En parti-
güístico que "TW", aun cuando tengan el mismo contenido (pues- cular,la sinonimia es consistente con la ausencia total de obviedades
to que ambos son designadores rígidos no estructurados del mismo que sean compartidas por los hablantes.
objeto). En cambi o,"yo", tal como es usado por TW, tiene idéntico Como lo hice notar en el capítulo 3, la sinonimia de dos expre-
significado lingüístico que "yo" talcomo es usado por cualquier otro siones no implica que los hablantes competentes las consideren in-
hablante competente del español. De manera que una mejor aproxi- tercambiables. Alguien puede comprender "retam a" y "tojo", apren-
mación al significado lingüístico de una expresión es su carácter en diendo las palabras a partir de ostensiones de diferentes muestras,
el sentido de Kaplan (tlSl), la función que toma cada contexto de sin apreciar la sinonimia. En algunos casos, incluso hablantes com-
proferencia y nos lleva al contenido de la expresión en ese contexto. petentes que saben que las dos expresiones son sinónimas no con-
Podemos ir aún más leios. Por ejemplo, hasta aqruí"y" y "pero" siderarán que son intercambiables. Por ejemplo, en jerga informal la
resultan ser sinónimos, puesto que ambas Son expresiones simples palabra "trompa" significa 1o mismo que "boca", pero los hablantes
que hacen la misma contribución a condiciones de verdad. Pode- competentes normalmente son sensibles a si el contexto social hace
mos distinguir sus significados añadiendo otras de sus propiedades que "trompa" (pero no "boca") sea inapropiada. Tales diferencias de
semánticas, como sus implicaturas convencionales, que Se individua- registro son lingüísticas pero no semánticas. En consecuencia, cono-
lizan del mismo modo que los caracteres. cer el significado de una expresión no nos califica automáticamente
LJnavez que el contenido se individualizamediante el isomorfis- para participar plenamente en la práctica de usarla. Alguien que ad-
mo intensional, y aun sin las implicaturas convencionales, la concep- quiere la palabra "trompa" simplemente porque una fuente fiable le
ción del significado lingüístico como carácter es ya exquisitamente dice que es sinónima de "boca" sabe qué significa "trompa" sin ser
fina. Sin embargo, si la teoría semántica descubre una necesidad de plenamente competente para usarla. Uno no logra plena competen-
atribuir aún más propiedades semánticas, o de revisar el esquema cia con una oración de una lengua extranjera aprendiendo su signifi-
que he esbozado, la mismidad con respecto a las nuevas propieda- cado de un libro de frases sin saber con qué contribuye a su significa-
des semánticas identificadas será un requisito para la sinonimia. En do cada elemento constitutivo de la oración. Un caso menos obvio
cualquier caso, no eS necesario que tratemos de circunscribir de an- es el de los términos vacíos. Es razonable que "flogisto" no refiere
temano cuáles son exactamente las propiedades que la teoría semán- con respecto a cualquier circunstancia de evaluación (puesto que
tica necesitará reconocer. si designara, 1o haría rígidamente) y a cualquier contexto de profe-
Este asunto es metodológico. Si una expresión en un lenguaje es rencia (puesto que no es un deíctico), es semánticamente atómico y
o no sinónima de una expresión en otro lenguaie no es una cuestión no tiene implicaturas convencionales. Estrictamente hablando, esos
de si las dos comunidades de hablantes asocian creencias similares hechos bien pueden determinar completamente su semántica. No
con las expresiones. Lo que ocurre más bien es que las prácticas de obstante, el conocimiento de esos hechos, por sí solo, no nos califica
cada comunidad (incluyendo sus creencias) determinan las propie- para participar en la práctica lingüística de usar el término "flogisto",
dades semánticas de sus expresiones. La sinonimia es Ia identidad puesto que ellos no 1o distinguen de términos vacíos asociados con
de las propiedades así determinadas, sin importar las similitudes en otras teorías fallidas. Aunque ningún conocimiento en particular sea
las creencias; ella es consistente con grandes diferencias en creencias necesario para la participación en la práctica, semejante ignorancia
(del mismo modo que distribuciones muy diferentes pueden tener supina no es suficiente. Debemos resistir a la tentación de incluir en
V
'178 TimothY Williamson
4. Concepciones epistemológicas de la analiticida d 179

en Debemos tener cuidado con la fuente de ese bloqueo; supón-


el significado de un término todos los requisitos para participar
convirtiendo la gase que se debe a que carecen de acumen lógico. Aunque Pedro
l" piá.ti.a de usarlo, de lo contrario terminaremos
(aun y Esteban captan el pensamiento toda yegua es una yegua, carecen
teoría semántica en un bolsón de consideraciones misceláneas
del acumen lógico para cono cer toda yegua es una yegua. otras per-
la inclusión de las implicaturas convencionales es marginal)'
sonas que son como Pedro y Esteban, excepto por tener más acu-
¿quédiremosd"lo'conceptos?PodemossuPonerquelospen.
nosotros Po- men lógicq conocentoda yegua es unayegua. Cualquiera que capte el
sadores que no se hallan causalmente relacionados con
de conceptos pensamiento toda yegua es una yegua y posea un mínimo de acumen
drían tener el concepto no. Por lo tanto, la mismidad
cerca de la lógico puede conocer toda yegua es una yegua. Esta explicación no
no implica que estén causalmente relacionados; está más
asigna ningún papel especial a la captación de conceptos, más allá del
mismidad de significado que de la mismidad de palabra. Si esto
es así,
tojo.Silos pensa- papel usual que desempeña la captación de cualquier pensamiento
el concep to retamaprr.d" *rrybien ser el concepto
componen de conceptos de |a manera obvia, entonces el como una precondición para conocerlo: el papel decisivo se le asig-
mientos se
toda na a Ia competencia lógica, no a Ia competencia conceptual. Para que
pensamie nto toda retama es toio es simplemente el pensamiento
al pri- la competencia conceptual juegue el papel decisivg se necesita algo
retama es retama, y quien asiente al último ipso facto asiente
como esto:
mero. Puede ,.. q.r" .n ocasiones Seamos incapaces de determinar
la individua-
si estamos.rs"rrdo dos conceptos o uno. Eso hace que (CCp') Qrien conozca toda yegua es una yegua del modo normal,
menos accesible al pen-
lización de pensamientos y conceptos sea 1o conoce simplemente sobre la base de su captación de
han
sador qr" 1o, tiene de 1o que muchos teóricos del pensamiento ese pensamiento.
accesibilidad,
deseado. Por mor de una mayor (pero aún imperfecta)
podrían preferir individualizarlos conceptos más como palabrasque (Entiéndase "sobre la base de" más como "mediante un ejercicio de"
io*o significados. En cualquier caso, el argumento en contra de la que como "por inferencia a partir de'l) De manera similar, para que
ya se Presen- la competencia semántica desempeñe el papel decisivo, se necesita
analiticiáad epistemológica en el nivel del pensamiento
tó en Ia sección § 5. algo como esto:

8 (CCl') Qlien conozca "Toda yegua es una yegua" del modo nor-
podría mal, la conoce simplemente sobre la base de su compren-
En este punto un defensor de la analiticidad epistemológica sión de esa oración.
al-
,ospe.h^"r que el error estuvo en Pensar que |a comprensión
es
{e
En lugar
gún mod o psicológicamente suficiente para el asentimiento' A primera vista CCp' y CCI' pueden parecer verosímiles. Ninguno
á" .ro, l" rrg"r".r".ia es que la comprensión se conciba como de al- implica que cualquiera que comprenda Ia oración o capte el pensa-
Ex-
gún mod o ,lirtr*ológicimenúe suficiente para el asentimiento'a3 miento tenga una disposición a asentir a é1, mucho menos que 1o co-
una posición para saber (o
ternamente, Pedro ytsteban están en nozca.
dolosa y
para asentir con justificación). Parece que ellos están Per- ¿Qgé denotan las descripciones definidas "su captación de ese
ir.rr"-"rrte dando la espalda a un conocimiento que se encuentra a pensamiento" en CCp' y "r, comprensión de esa oración" en CCI'?
su disposición, se encuentra allí
Para que 1o tomen, pero están psico- Hay candidatos gruesos y delgados. Los candidatos delgados son
lógicamente bloqueados para tomarlo' el mero hecho de que captan el pensamiento y el mero hecho de
que comprenden la oración, respectivamente. Los candidatos grue-
Algunos defensores racionalistas de la intuición Parecen tener
43 algo
sos son los hechos subyacentes que constituyen a los candidatos
como esto en mente.
V
180 Timothy Williamson 4. Concepciones epistemológicas de la analiticidad l8 I

delgados,los hechos que realizan la comprensión de este sujeto par- específica en absoluto, tal como 1o muestran los casos de pedro, Este-
ticular en este momento particular. Los candidatos delgados son ban y otros. No es como si en tales casos la comprensión clue tiene el
exactamente similares Para cualesquiera dos Personas que capten el sujeto le diiera silenciosamente que asienta pero el sujeto hiciera caso
pensamiento o comprendan la oración, puesto que Poseen la mis- omiso del consejo; la comprensión del sujeto no suministra ningún
ma propiedad de captar el pensamiento o comprender la oración. consejo tal que pueda ser así ignorado. Ese consejo ignoraclo c1r_re he-
Los candidatos gruesos pueden diferir entre cualesquiera dos Perso- mos imaginado es una metáfora de la hipótesis de las disposiciones a
nas que capten el pensamiento o comPrendan la oraciónr puesto que asentir suprimidas, disposiciones que se conciben como neccs.rr-ias
su captación o comPrensión puede estar constituida Por diferentes para la comprensión; esa hipótesis se rechazó en la sección § 4. l)or
hechos subyacentes. Estas caracterizaciones Son esquemáticas, pero sí sola, la comprensión delgada no puede guiar nuestro asentirlricn-
bastarán para los propósitos presentes. to. En consecuencia, la comprensión en el sentido delgado a nrrtlic
Supóngase que las descripciones definidas en CCp' y CCl' de- le ofrece una base para asentir. Por supuesto que la comprensión cs
notan ,1or .u.rdidatos gruesos. Bajo esta interpretación, CCP' y CCI' una precondición del conocimiento, y en ese sentido puede ser partt,
siguen siendo de algún modo verosímiles. Pero entonces, dada la de las bases para conocer, pero esta observación es bastante general,
concepción holista de la posesión de concePtos y de la comprensión es neutral entre lo analítico y lo sintético. Aunque la combinación
lingüística esbozada en las secciones previas, CCp' y CCl' tienen de la comprensión, en el sentido delgado, con la porción correcta de
mucha menos importancia epistemológica de 1o que podría haberse competencia lógica elemental, pero no universal, es una base para
esperado. Los hechos que constituyen tu comPrensión de una ora- conocer (1), ello ni explica por qué el conocimiento lógico está dis-
ción dada incluyen varias capacidades cognitivas que en general no ponible en el sillón ni hace que tal conocimiento sea distintivamente
son necesarias para la comprensión de esa oración, Pero que ayudan a conceptual o semántico. Por sí solos, los candidatos delgados son de-
constituir tu competencia particular con resPecto a ella. Por eiemplo, masiado delgados para servir de base para el conocimiento.
los hechos que cánstituyen la comprensión que tiene Pedro de ( t) Podríamos intentar eliminar la referencia a bases, por ejemplo,
incluyen sus capacidades lógicas; los hechos que constituyen la com- en formulaciones como éstas:
prensión que tiene Esteban de ( t ) incluyen sus caPacidades lógicas,
(aJp') qrien capte el pensamiento toda yegua una yeguay asien-
(.r. ,on diferentes de las de Pedro. Las bases que se citan en CCp' y es
ta a é1, 1o hace con justificación.
CCf incluyen capacidades cognitivas que en general no son necesa-
rias para la comprensión de la oración o la captación del Pensamien- (AJl') qrien entienda la oración "Toda yegua es una yegua', y
to. De modo que los candidatos gruesos son demasiado gruesos Para asienta a ella, lo hace con justifi cación.aa
que puedan ofrecer bases para la analiticidad; incluyen capacidades
cognitivas que no son semánticas o conceptuales en ningún sentido Pero estos principios son falsos, pues alguien que asiente porque su
relevante. padre le dijo que no lo hiciera, asiente sin tener siquiera justificación
supóngase ahora que las descripciones definidas en ccP' y ccl' derrotable. La manera obvia de evitar esos contraejemplos y estable-
denotan a los candidatos delgados. Pues bien, de hecho ellos no son cer la conexión con la competencia semántica o conceptual es cali-
las bases, en ningún sentido útil, del conocimiento de toda yegua es * rus ¿tr"rencias entre asentir con justificaciónen AJp' y AJI' y estar
una yeguao de "Toda yegua es una yegua" del modo normal, aunque justificado para asentir en cJp y cJl son que (i) la prim".á, p"ro .ro
si se confunden con los candidatos gruesos podrían sugerirlo contra- la segunda, implica asentir, y (ii) el asentimiento eñ la prime-ra tiene
rio. Los candidatos delgados no implican ninguna capacidad lógica que ser apropiadamente sensible a la justificación.
r
'182 Timothy Williamson

ficar "asentir a" con "sobre la base de esa captación [comprensión]'1 5. El conoc¡miento de la modalidad metafísica
Pero esto nos regresa a las dificultades de CCP' y CCL' .
Este problema es de índole general. La idea de que, en los ca-
sos bajo consideración,la comprensión es epistemológicamente su-
ficiente para el asentimiento es la idea de que el asentimiento sobre
la base de la comprensión tiene el estatus epistémico positivo que se
desea. Pero una vez que desambiguamos el término "comprensión"
Es característico de los filósofos que pregunten no sólo si las.,,r.r.,
entre candidatos gruesos y delgados, podemos ver que los candida-
son de cierta manera, sino si podrían haber sido de otra. Lo
tos delgados son demasiado delgados Para servir de bases al asen- euc f r.
dría haber sido de otra manera es metafísicamente contingenteflo .¡,,,.
timiento, mientras que los candidatos gruesos no son puramente
no podría es metafísicamente necesario. Poseemos conocimiento tk,
semánticos o conceptuales. El intento de basar la epistemología de
asuntos tales. sabemos que Enrique vIII podría haber tenido más
verdades obvias como (t) y (9) en precondiciones Para comPren- clc
seis esposas, pero que tres más tres no podría haber sido más de
derlas se apoya en una concepción falsa de la comprensión. seis.
De manera que tiene que haber una epistemología de la modalidad
La competencia lingüística desempeña el mismo papel cuando
metafísica.
conocemos "Las yeguas son caballos hembra" que cuando conoce-
Las diferencias entre la necesidad, la contingencia yla imposibi_
mos "Hay una yegua en el establo'l No gana un papel que desempe-
lidad metafísicas no son dependientes de la mente, en ningún sen_
ñar simplemente porque la percepción pierda uno. La contribución
tido útil de esa frustrante frase. Así que no son diferenciaJ..ul", o
de la competencia lingüística consiste en esto: no vas a llegar muyle-
jos si conduces tu investigación en un lenguaje que no comprendas. potenciales en estatus psicológico, social, lingüístico o incluso epis-
a cualquier investigación.
témico («ripke l9B0 hizo las distinciones cruciales). un atajo hacia
Claro que esto se aplica
esta conclusión usa la idea verosímil de que las verdades matemá-
Los capítulos siguientes desarrollan una explicación bastante di-
ferente de la naturaleza de al menos algún conocimiento filosófico; ticas son independientes de la mente. puesto que las matemáticas
según ella, la competencia lingüística y conceptual desempeña sola-
no son contingentes, la diferencia entre verdad y falsedad en mate_
mente aquel papel de trasfon do,y la naturaleza de las creencias filo- máticas es también Ia diferencia entre necesidad e imposibilidad; en
sóficas es mucho menos distintiva de 1o que a muchos filósofos les consecuencia, la diferencia entre necesidad e imposibilidad es inde_
gusta pensar. Comenzaremos con el conocimiento de la posibilidad pendiente de la mente. La diferencia entre contingencia y no con-
y la necesidad metafísica. tingencia es igualmente independiente de la mente; pues si C es una
conjetura matemática que es verdadera o falsa independientemen-
te de la mente, entonces una de entre C y su negación conjuntada
con la proposición de que Enrique vIII tuvo seis esposas forma una
conjunción que es verdadera contingentemente, mientras que la otra
forma una conjunción imposible, p€ro cuál sea cuál es aigo inde-
pendiente de la mente. con el fin de enfatizar este asunto, piénsese
en el valor de verdad independiente de la mente de una conjetura
como algo que trasciende la evidencia, algo absorutamente indecidi-
ble, algo que no puede ser probado ni refutado por ningún medio.
v
184 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 185

Entonces,la epistemología de la modalidad metafísica es una episte- facultad para distinguir la verdad de la falsedad en un dominio, sino
mología de verdades que son independientes de la mente. más bien algo preliminar a cualquier facultad tal. Aunque hay ver-
No obstante,las dudas comienzan a surgir. Aunque los filósofos dades y falsedades acerca de la concebibilidad y la inconcebibilidad,
atribuyen necesidad metafísica a los teoremas matemáticos, 1o que se refieren a nuestras capacidades mentales, mientras que se supo-
importa matemáticamente es sólo su verdad, no su necesidad meta- ne que las modalidades metafísicas son independientes de la mente.
física: las matemáticas no necesitan el concePto de necesidad metafí- Tales modalidades no son contingentes con respecto a capacidades
sica. ¿Realmente importa la modalidad metafísica fuera de la filoso- mentales, porque no son contingentes con respecto a nada (al me-
fía? Aun si a los físicos les importa la necesidad física de las leyes que nos si aceptamos los principios de la Iógica modal 55, según la cual
conjeturan, ¿importa para la física si las leyes físicamente necesarias lo necesario es necesariamente necesario y 1o posible necesariamen-
también son metafísicamente necesarias? En la vida ordinaria nos te posible). Cuando los filósofos presentan la capacidad de conce-
importa si alguien podría haber hecho las cosas de otro modo, si un bir como una facultad para distinguir verdad de falsedad en el do-
desastre podría haberse evitado, pero en esos casos la clase de posibi- minio de la modalidad metafísica, eso luce sospechosamente como
lidad en cuestión está circunscrita de un modo mucho más estrecho algún tipo de proyección ilícita o ficción no reconocida: en el me-
que la posibilidad metafísica, al no prescindir de condiciones inicia- jor de los casos,las atribuciones de modalidad metafísica carecerían
les que son metafísicamente contingentes. É1no pudo haber actuado del estatus cognitivo que tradicionalmente se les atribuye (véanse
de otro modo porque estaba encadenado, a Pesar de que era meta- Blackburn 1987; Craig 1985; Wright 1989, y Rosen 1990). El apa-
físicamente contingente que estuviera encadenado. ¿Expresa alguna rente aislamiento cognitivo delpensamiento modal metafísico hace
vezlafrase "podría haber sido" posibilidad metafísica cuando se usa que esa sospecha sea difícil de mitigar. Presentarlo como sui generis
de un modo no filosófico? sugiere que puede extirparse quirúrgicamente de nuestro esquema
Si el pensamiento acerca de la modalidad metafísica es del domi- conceptual sin producir daño colateral. Si esto es así, ¿qué beneficio
nio exclusivo de los filósofos, 1o mismo es verdad del conocimiento nos reporta ese tipo de pensamiento modal? En general, la postula-
de la modalidad metafísica. La epistemología de la modalidad meta- ción que hacen algunos filósofos de una capacidad cognitiva especial
fisica tiende a tratarse como un caso aislado. Por ejemplo, mucho de exclusiva del pensamiento filosófico o cuasifilosófico luce como un
Ia discusión se refiere a en qué medida, si es que en absoluto,la con- fraude.
cebibilidad es una guía de la posibilidad y la inconcebibilidad de la Los humanos no evolucionaron bajo presión alguna para hacer
imposibilidad (Gendler y Hawthorne2OOZ presenta un muestra de filosofía. Seguramente en la Edad de Piedra la reproducción y la su-
contribuciones recientes a este debate). La impresión es que, fuera pervivencia poco dependían de la pericia filosófica, pues la habilidad
de la filosofía, el papel cognitivo primario de la concebibilidad es Pro- dialéctica no era entonces más efectiva de 1o que es ahora como técni-
pedéutico. Concebir una hipótesis es ponerla sobre la mesa, ponerla ca de seducción tf encualquier caso depende de que exista un oyen-
a consideración como candidato a la verdad; 1o que es inconcebible te ya equipado para reconocerla. Cualquier capacidad cognitiva que
jamás llega siquiera a ese punto. Con toda seguridad, la concebibi- tengamos para hacer filosofía es un subproducto más o menos acci-
lidad no es buena evidencia de las clases restringidas de posibilidad dental de otros desarrollos. Tampoco es probable que algunas dispo-
de las que principalmente nos PreocuPamos en la ciencia natural y siciones psicológicas que no son cognitivas fuera de la filosofía súbi-
la vida ordinaria. Con facilidad concebimos partículas que violan 1o tamente se hagan cognitivas dentro de ella. Debemos esperar que las
que en realidad son leyes físicas, o al hombre sin sus cadenas. Desde capacidades cognitivas que se usan en la filosofía sean casos particu-
este punto de vista, fuera de la filosofía, la concebibilidad no es una lares de capacidades cognitivas generales que se usan en la vida ordi-
V
186 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 187

naria, quízáadiestradas, desarrolladas y aplicadas sistemáticamente Será útil comenzar con un ejemplo bien conocido que muestra
de varias maneras especiales, del mismo modo que las capacidades que el término "condicional contrafáctico" es engañoso. Como Alan
cognitivas que usamos en las matemáticas y la ciencia natural tie- Ross Anderson señaló ( tlS l, p.37), un doctor podría decir:
nen sus raíces en capacidades cognitivas más primitivas de percibir,
imaginar, correlacioflaf, razonar, discutir... En particular, una epis-
(t ) Si Pérez hubiese tomado arsénico, él habría mostrado exacta-
mente los síntomas que de hecho muestra.
temología verosímil que no sea escéptica de la modalidad metafísica
debería subsumir nuestra capacidad para discriminar posibilidades Está claro que (1) puede suministrar evidencia abductiva, por infe-
metafísicas de imposibilidades metafísicas baio capacidades cogniti- rencia a la mejor explicación, en favor de su antecedente (véase más
vas más generales que se usen en la vida ordinaria. discusión en Edgington 2003, pp.23-27):
Argumentaré que la capacidad cognitiva ordinaria para mane-
jar condicionales contrafácticos trae consigo la capacidad Para ma- (Z) Vereztomó arsénico.
nejar la modalidad metafísica. La sección § 2 ilustra con eiemplos
Si algunos exámenes ulteriores verifican subsiguientemente (2), en-
nuestro uso cognitivo de los condicionales contratácticos. La sección
tonces confirmarían la afirmación del doctor, en lugar de falsificarla o
§ 3 esboza una epistemología para tales condicionales. La sección § 4
hacerla inapropiada. Si seguimos llamando "contrafácticos" a condi-
explica cómo estos condicionales subsumen la modalidad metafísi-
cionales subjuntivos como ( t ), Ia razón de ello no es que impliquen
ca. La sección § 5 evalúa las consecuencias para la distinción entre
o presupongan la falsedad de sus antecedentes. En 1o que sigue nos
conocimiento d prioriy a posteriori.La sección § 6 discute algunas
ocuparemos tanto de oraciones condicionales como (1), como de
objeciones. La sección § 7 considera brevemente la relación entre
aquellas cuyas premisas son falsas o que se cree que son falsas.
posibilidad metafísica y los tipos restringidos de posibilidad que pa-
Desde luego que lo que (2) explica no es la verdad necesaria
recen más relevantes en la vida ordinaria. Las atribuciones de mo-
trivial de que Pérez muestra cualesquiera síntomas que muestra. Lo
dalidad metafísica que hacen los fiIósofos se encuentran mucho más
que es contingente es que Pérez muestre exactamente los síntomas
profundamente enraizadas en nuestras prácticas cognitivas ordina-
que de hecho muestra podría haber mostrado otros síntomas o
rias de 1o que se percatan muchos que son escéPticos acerca de ella.
ninguno- y dado ( t ),-él
(Z) explica esa verdad contingente.
2 Mientras que ( 1) suministra evidencia empírica valiosa, el con-
dicional indicativo correspondiente no 1o hace (Stalnaker 1999,
Difícílmente puede sorprendernos nuestra capacidad general para el
pensamiento en alguna medida fiable acerca de las posibilidades con-
p.7r):
traficticas, pues no podemos saber de antemano con exactitud qué (tt) Si Pérez tomó arsénico, é1 muestra exactamente los síntomas
posibilidades son o serán reales. Necesitamos ser capaces de hacer que de hecho muestra.
planes de contingencia. En la práctica, la única manera en que Po-
demos estar equipados cognitivamente para lidiar con 1o que es real Podemos asentir con seguridad a (tI) sin saber qué síntomas mues-
es estando equipados cognitivamente para lidiar con una amplia va- traPérez,puesto que ( 1I) se sostiene cualesquiera que sean esos sín-
riedad de contingencias, la mayoría de ellas contrafácticas. Nuestra tomas. Expresado de manera informal, (1) no es trivial porque de-
tarea presente es entender algo del valor cognitivo más específico pende de una comparación entre términos especificados de manera
que tiene para nosotros pensar con esas construcciones condiciona- independiente; los síntomas que Pérez habría mostrado si hubiese
les llamadas "contratácticas". tomado arsénico y los síntomas que de hecho muestra; en contraste,
V

188 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 189

( tt) es trivial porque sólo supone una comParación entre sus sínto- deración, las oraciones de regularidad no son en general sustitutos
mas con ellos mismos. De modo que el Proceso para evaluar el condi- adecuados de los condicionales contrafácticos. Aunque desde luego,
cional contrafáctico requiere de algo así como dos archivos, uno para las condiciones de verdad de esas oraciones incluyen casos contra-
la situación real y otro para la situación contrafáctica, aun si resul- fácticos.
ta que ambas situaciones coinciden. Ninguna comParación crtzada Puesto que ( 1) constituye evidencia empíríca, su verdad no es-
así es necesaria para evaluar el condicional indicativo. Desde luego taba garanttzada de antemano. Si Pérez hubiese tenido un semblan-
que cuando se evalúa un condicional indicativo al tiempo que no te apropiadamente diferente, el doctor habría tenido que afirmar el
se cree en su antecedente, no debe confundirse el archivo personal condicional contrafáctico opuesto:
de las creencias con el archivo personal de los iuicios basados en la (¡) Si Pérez hubiese tomado arsénico, no habría mostrado exac-
suposición de que el antecedente es verdaderor pero eso no signifi- tamente los síntomas que de hecho muestra.
ca que las referencias cruzadas del segundo archivo con el primero
puedan desempeñar el papel que desempeñaron en el caso contra- Apartir de (3) podemos deducir la falsedad de su antecedente, pues
fáctico. tJna manifestación lógica de esta diferencia es que cualquier se acepta generalmente que elmodus ponens es válido para los condi-
condicional indicativo A -+ @A es una verdad lógica, donde @ es cionales contrafácticos. De modo que (Z) y (3) implican:
el operador "de hecho" ( Oe es verdadera en cualquier mundo dado (+) Pérez no muestra exactamente los síntomas que de hecho
sólá si A es verdadera en el mundo que de hecho se da), mientras que muestra.
el condicional contrafáctico A ¡--> @A es falso si A es contingente-
mente falsa. Por ejemplo, puedo afirmar trivialmente "Si la moneda Puesto que (a) es obviamente falsa, podemos negar (z) dada (S).
cayó cara, de hecho cayó cara", sin revisar cómo cayó,pero "Si la mo- El condicional indicativo que corresponde a (3) es'
neda hubiese caído cara, de hecho habría caído cafa" es falso si la (¡t) Si Pérez tomó arsénico, no muestra exactamente los síntomas
moneda de hecho cayó crtz, porque implica que si la moneda Pu- que de hecho muestra.
diese haber caído cara, de hecho cayó así (Williamson 2006a ofrece
una discusión más amplia). Afirmar (at) es como decir "si Pérez tomó arsénicq los cerdos pue-
La oración (tt) funciona de manera diferente que la oración den volar'l Aunque un doctor con mucha confianza et\ su juicio po-
no trivial de regularidad: dría afirmar (3t), sobre labase de que está seguro de que Pérezno to-
mó arsénico, seguramente eso se basa a suvez en que tiene confianza
( tn) toma arsénico, muestra exactamente los síntomas que
Si Pérez
en que (¡) es verdaderar 1, por 1o tanto se basa en la comparación de
de hecho muestra. situaciones reales con contrafácticas.
Esta última oración puede ser falsa cuando (t) y (tt) son verdade- ¿Podríamos hacer a un lado los condicionales contrafácticos en
ras; por ejemplo, porque los síntomas de P&ez no son los que nor- favor de probabilidades condicionales utilizando una teoría bayesia-
malmente mostraría por una intoxicación con arsénico, sino los que na? Considérese el caso simple en el que confiamos plenamente en
mostraría si de modo inusual hubiese estado ayunando durante las el doctor que afirma (1).Antes de que hable el doctor, tenemos cer-
últimas 72horas, un hecho que el doctor tomó en consideración. teza sobre qué síntomas muestra Pérez pero no sabemos qué sínto-
Puesto que las oraciones de regularidad en algún sentido caracte- mas son característicos de Ia intoxicación por arsénico. Deseamos
rizanlos casos "normales", mientras que los condicionales contra- actualizar la probabilidad que asignamos a que haya tomado arséni-
fácticos pueden depender de rasgos anormales del caso baio consi- co dada la evidencia que da el doctor; en términos bayesianos, 1o que
T

190 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 191

deseamos es condicionalizar esa probabilidad con resPecto a esa evi- empíricamente correlacionada con una mejora en el desempeño fu-
dencia. El doctor no puede simplemente decirnos qué probabilidad turo en varias tareas.l
asignar, porque puede ser que nosotros tengamos otra evidencia re- Es evidente que los condicionales contrafácticos dan pistas so-
levante a la que el doctor no tiene accesoi por eiemplo, acerca del bre la existencia de conexiones causales. Reconocer esto no com-
carácter de Pérez. Necesitamos que el doctor diga algo que poda- promete con el ambicioso programa de analizar la causalidad en
mos usar como evidencia; ( 1) es exactamente 1o que necesitamos términos de condicionales contrafácticos (Lewis L973b; Collins,
(desde luego que nuestra evidencia también incluye el hecho de que Hall y Paul 2004), o los condicionales contrafácticos en términos de
el doctor afirmó (1), pero dadas las circunstancias podemos tratar la causalidad (Jacks on 1977). Si el primer programa tiene éxito, todo
(1) misma como la parte relevante de nuestra evidencia). Incluso el pensamiento causal es pensamiento contrafáctico; si el segundo
" programa tiene éxito, todo el pensamiento contrafáctico es pensa-
puede ser que ( t) sea mejor que una generalización no modal como
"Pérezmostró exactamente los síntomas que muestra cualquiera que miento causal. En cualquier caso, el traslape es tan amplio que no
toma arsénico", puesto que los síntomas pueden variar según las ca- podemos tener el uno sin tener mucho del otro. Pero puede ser de-
masiado optimista esperar condiciones necesarias y suficientes Para
racterísticas corporales de la víctimar / gracias a su larga experien-
afirmaciones causales en términos contrafácticos o condiciones ne-
cia, el doctor puede ser capaz de iazgar qué síntomas Pérezhabtía
cesarias y suficientes para afirmaciones contrafácticas en términos
mostrado si hubiese tomado arsénico sin ser capaz de articular una
causales. Aunque esto sea así, es un hecho que los contrafácticos
generalización apropiada. Si dijera "PéÍez mostró exactamente los
desempeñan un papel crucial en nuestro pensamiento causal (véase
síntomas que muestra relevantemente cualquiera que, como é1, to-
una discusión empírica de esto en Harris 2000, pp. 1 1 8- 139, y Byr-
ma arsénico", fácilmente podría tener que decirlo sin conocer nin-
ne 2005, pp. 100-128). Solamente los escépticos extremos niegan el
gún caso de esta generalización contextualmente restringida diferen-
valor cognitivo del pensamiento causal.
te del que tiene enfrente; en casos así,la creencia en la generalización
En un nivel más teórico, las afirmaciones de necesidad nómica
restringida se basa epistémicamente en el condicional contratáctico,
dan apoyo a los condicionales contrafácticos. Si es una ley que la pro-
no uiceuersa. Cualquier explicación bayesiana depende de que haya
piedad P implica la propiedad q entonces típicamente si algo tuvie-
un repertorio adecuadamente variado de proposiciones que actúen
ra P, también tendrí" Q Si en un caso específico podemos falsificar
como portadores de probabilidad, como evidencia o como hipótesis.
el contrafáctico, tal vez usando leyes mejor establecidas, al hacerlo
En ocasiones, ese repertorio tiene que incluir condicionales contra-
habremos falsificado también la pretensión de legaliformidad. En
fácticos.
ocasiones poseemos suficiente evidencia para establecer cuál sería
También utilizamos la distinción nocional entre situaciones que
el resultado de un experimento sin que de hecho 1o llevemos a cabo:
de hecho se dan y situaciones contrafácticas para realizar compara-
esto es importante en un mundo donde los recursos son limitados.
ciones evaluativas: El pensamiento contrafáctico se halla profundamente integrado
en nuestro pensamiento empírico en general. Aunque esta conside-
(S) Si Pérez no hubiese tomado arsénico, habría estado en mejo-
ración no conseguirá disuadir a los escépticos más obstinados acer-
res condiciones que en las que se encuentra ahora.
La enorme bibliografía empírica sobre el papel afectivo de los con-
Reflexiones contrafácticas como ésta facilitan el aprendizaje a partir trafácticos y su relación con el aprendizaje apartir de la experiencia
de Ia experiencia; uno puede decidir jamás tomar arsénico. La formu- incluye Kahneman y Tvers§ L982; Roese y Olson 1993,y 1995,y
lación de contratácticos acerca de la experiencia pasada se encuentra Byrne 2005.
192 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 193

ca de nuestro conocimiento de los contrafácticos, pone de relieve 1o ciones correspondientes del lenguaje natural.2 Por lo que se refiere al
difícil que es impedir que ese escepticismo se generalice de manera estudio psicológico de los procesos que subyacen en las evaluaciones
inverosímil, dado bien integradas que se hallan nuestras creencias
1o que hacemos de condicionales contrafácticos, es sorprendente que
sobre contrafácticos con el resto del conocimiento general que tene- permanezca en un estado subdesarrollado, de 1o cual se han quejado
mos sobre nuestro medio ambiente. Procederé suponiendo que te- autores recientes (Evans y Over zo}4,pp. 113*131).
nemos conocimiento de contrafácticos que no es trivial. Comencemos con un ejemplo. Supón que te encuentras en las
montañas. A medida que el sol derrite el hielo, algunas rocas que se
hallan incrustadas en éste se liberan y se precipitan pendiente abajo.
3
Notas que una de ellas se atora en un arbusto y te preguntas dónde
En la discusión de la epistemología de contrafácticos, no asumo nin- habría terminado si el arbusto no hubiese estado allí. Un modo natu-
guna teoría particular de su semántica composicional. Aunque en ral de responder esta pregunta es visualizar la roca rodando sin que
ocasiones utilizo el enfoque Stalnaker-Lewis con elpropósito de ilus- el arbusto esté allí, y que luego se precipita por la pendiente hasta
trar casos de manera vívida, no asumo que ese enfoque sea correcto, alcanzar el lago que se halla en el fondo. Dadas las condiciones de
como no asumo la corrección de ninguna otra teoría semántica de los trasfondo adecuadas, de ese modo llegas a saber este contrafáctico:
contrafácticos, ni de las que se desarrollan dentro del marco teórico
(6) si el arbusto no hubiese estado allí, la roca habría terminado
de mundos posibles ni de las que se desarrollan fuera de ese marco.
en el lago.
Evadir la teoría semántica de esta forma puede parecer sospechoso,
en vista de que son los hechos semánticos los que determinan qué Podrías poner a prueba ese juicio quitando el arbusto de su lugary ex-
ha de conocerse. Sin embargo, podemos avanzaf sobre la base de la perimentando con rocas similares, pero tú sabes (6) aun sin realizar
comprensión preteórica que tenemos de esos condicionales en nues- esos experimentos. Lógicamente, el contrafáctico acerca del pasa-
tra lengua materna. Por otro lado, las teorías semánticas formales de do es independiente de afirmaciones acerca de experimentos futuros
contrafácticos que se han desarrollado mejor utilizan un aparato de (para empezar,la pendiente sufre continuos ypequeños cambios).
mundos o situaciones posibles que en el mejor de los casos se en- De alguna manera llegaste a saber el contrafáctico usando tu
cuentra relacionado de manera distante con el procesamiento cog- imaginación. Eso suena desconcertante si concebimos la imagina-
nitivo que de hecho llevamos a cabo. Aunque eso no refuta a esas ción como si operase sin ninguna restricción. Puedes imaginar que
teorías que se ocupan de las condiciones de verdad de los contrafácti- la roca se eleva verticalmente hacia el cielo o que salta hacia arriba o
cos, no de cómo los sujetos intentan descubrir si esas condiciones de que se adhiere a la pendiente como si fuera una lapa. ¿Qpé es 1o que
verdad se dan, sí muestra qué tan indirectapuede serla relación entre te lleva a imaginar una cosa en lugar de la otra?
Ia semántica y la epistemología. Cuando tratamos de afinar con Pre- Larazónpor la que no imaginas la roca de ninguna de esas otras
cisión la epistemología de los contrafácticos, puede ser que necesite- maneras es que tu ejercicio imaginativo se encuentra radicalmente
mos una teoría semántica articuladar pero por el momento podemos informado y disciplinado por tu percepción de la roca y de la pen-
esbozar algunas observaciones acerca de su epistemología al tiempo diente, así como por tu sentido de cómo funciona la natural eza. La
que permanecemos tan neutrales como sea posible acerca de cómo
Lewis 1975 trata algunos casos de "si... entonces" como si fuesen
analizarlos semánticamente en un nivel profundo. Aunque formali- restricciones sobre cuantificadores, y no como una conectiva ora-
zo elcondicional contrafáctico con el operador oracional usual Gr, cional. IGatzer 1986 generalizó este enfoque a todos los casos de
no presupongo que refleje de manera exacta la estructura de las ora- "si ... entonces".
V
'194 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 195

función primaria que tiene por defecto la imaginación puede ser Pro- (Lewis 1986,p. L32,l1ama a esto "Deducción dentro de condiciona-
ceder de un modo tan "realista" como le sea posible, suieta a cuales- les"). Con el incontrovertido principio de reflexividad A ¡--+ A, se
quiera desviaciones que el agente que está imaginando imponga a su sigue que, dada una derivación de C a partir d" A, podemos derivar
voluntad: en el caso presente, una desviación tal es la ausencia del A D+ C a partir del conjunto vacío de premisas.
arbusto. Así, al evaluar contrafácticos,la imaginación puede en prin- No podemos extender automáticamente la regla de clausura al
cipio hacer uso de todo el conocimiento que poseemos. Desde luego caso de las premisas auxiliares, pues dado que podemos derivar una
que la cuestión sobre cómo separar el conocimiento de trasfondo de conclusión arbitraria C a partir de una premisa arbitraria A con C
aquello de 1o que hemos de prescindir al imaginar el antecedente del como premisa auxiliar, entonces podríamos derivarA fl-, C a partir
condicional, es el viejo y profundo problema de la cosostenibilidad sólo de la premisa auxiliari pero eso implica el principio inválido de
que Goodman ( 1954) identificó. Por ejemplo, ¿por qué no utiliza- que cualquierverdad es una consecuencia contrafáctica de cualquier
mos el conocimiento de trasfondo que tenemos de que la roca no suposición. La verdad de "Napoleón perdió en Waterloo" no garan-
cayó muy lejos, e imaginamos otro obstáculo Para su caída? Aunque tizalaverdad de "Si Grounchy hubiese marchado en dirección de la
este problema es difícil, no debe hacer que perdamos de vista que metralla, Napoleón habría perdido en Waterloo'l Premisas auxilia-
poseemos considerable conocimiento de contrafácticos: los proce- res no siempre pueden copiarse dentro del alcance de suposiciones
dimientos que usamos para evaluarlos no pueden ser demasiado en- contrafácticas (de nuevo, éste es el problema de la cosostenibilidad).
gañosos. Aun con esta precaución, tratar los procesos por los que llegamos a
¿Puede reglamentarse el ejercicio imaginativo como si se tratara juicios contrafácticos como si fueran inferenciales es problemático
de un razonamiento? Sin duda podemos evaluar algunos contrafác- de varias maneras.
ticos usando el razonamiento de manera directa. Por eiemplo: En primer lugar hay un problema técnico: no cualquier inferen-
cia nos autoriza a afirmar el correspondiente contrafáctico, incluso
(Z) Si doce personas hubiesen venido a la fiesta, más de once per- cuando la inferencia es deductiva y las premisas auxiliares se selec-
sonas habrían venido a la fiesta. cionan apropiadamente. Por ejemplo, el consecuente de (t) es una
verdad lógica (que se considera vacuamente verdadera si Pérez no
Podemos deducir el consecuente "Más de once Personas vinieron a
muestra síntomas):
la fiesta" del antecedente "Doce personas vinieron a la fiesta'] y sobre
esabase afirmar (Z).lodría sugerirse que, de modo similar, podemos (a) rerez muestra exactamente los síntomas que de hecho muestra.
afirmar (6) sobre la base de que inferimos su consecuente "La roca
terminó en ellago" de la premisa "El arbusto no estaba ahí", utilizan- De modo que (B) se sigue de cualquierpremisa, incluida (2) que es el
do premisas auxiliares acerca de la roca, la pendiente de la montaña antecedente de ( t ); pero no podemos afirmar ( 1) sólo sobre la base
y las leyes de la naturaleza. de esa deducción trivial, independientemente de qué sintomas de he-
En el nivel de la lógica formal tenemos el correspondiente prin- cho muestre Pérez. Puesto de manera formal, aunque A : @A siem-
cipio de clausura que es verosímil y ampliamente aceptado, dada pre es una verdad lógica, B ¡--+ (A:
@A) puede ser falsa. De ma-
una derivación de C a partir de B, , ... ,Br, podemos derivar el con- nera similar, aunque @A siempre es una consecuencia lógica de A,
dicional contrafáctico A fI-, C de los condicionales contrafácticos A tr+ @ A puede ser falsa. Esto se relaciona con el señalamiento cle
A fI-, 81, ... , A D+ Br; en otras palabras,las consecuencias contra- IGplan ( t lsl) de que la regla de necesitación no es válida en lengua-
tácticas de una suposición A están cerradas bajo consecuencia lógica jes que tienen términos como "realmente" o "de hecho" lactuallyl.
r
'196 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 'a97

La verdad lógica de (S) no garantizala verdad lógica, ni siquiera la a partir de algunas premisas, sabe la conclusión sólo si sabe las pre-
mera verdad, de: misas. Este principio tiene que aplicarse con cuidado, pues es co-
mún que un sujeto sea consciente de varias rutas inferenciales a partir
(q) Es necesario que Pérez muestre exactamente los síntomas que de diferentes conjuntos de premisas hacia la misma conclusión. Por
de hecho muestra, ejemplo, tú crees que a y b son F; de ahí deduces que algo es F. Si
sabes que a es F, a partir de ello puedes llegar a saber que algo es F,
puesto que es contingente que Pérez muestre exactamente los sín-
aun cuando tu creencia de que b es F sea falsa I gue, por 1o tanto,
tomas que de hecho muestra.3 Pero supongamos que este proble-
no constituya conocimiento. De modo similar, puede ocurrir que
ma técnico puede resolverse mediante una restricción sobre el tipo
creas más premisas de las que necesitas para sacar una conclusión
de razonamiento de antecedente a consecuente que puede autorizar
inductiva. El principio mencionado se aplica únicamente a premisas
afirmar un contrafáctico, y otra sobre el principio de clausura antes
esenciales, aquellas que figuran en todas las inferencias en las que se
citado, en calidad de restricciones sobre el tipo de razonamiento que
basa la creencia relevante en la conclusión. Ahora bien, tal como se
autoriza la necesitación de su conclusión.
le concibe habitualmente, la física de sentido común es una premisa
Un problema más serio es que el supuesto razonador puede no
de fondo permanente de las supuestas inferencias de antecedentes
tener acceso cognitivo para propósitos generales a las premisas auxi-
a consecuentes de contrafácticos como (6), de manera que la máxi-
liares del supuesto razonamiento. En particular, la física de sentido
ma epistemológica se aplica. En este sentido, la ffsica de sentido co-
común que se necesita para derivar el consecuente de contratácticos
mún es una teoría cuyo contenido incluye los principios generales
como (6) , partir de sus antecedentes puede estar almacenada en
mediante los cuales las expectativas sobre el movimiento, la cons-
forma de un mecanismo analógico, quizá implementado en una red
tancia y cosas así se forman en tiempo real; no se trata de una mera
conexionista, que el sujeto no pueda articular en forma proposicio-
colección de recuerdos de incidentes particulares ocurridos en el pa-
nal. Normalmente, un sujeto que usa la negación y deriva una con-
sado. Pero entonces podemos suponer que, estrictamente hablan-
clusión a partir de algunas premisas puede al menos concebir la ne-
do, es falsa: aunque muchas de sus predicciones son aproximaciones
gación de una premisa dada (sea o no que esté dispuesto a afirmarla)
útiles, en varías circunstancias son imprecisas; el conocimiento de
quizá sobre la base de las otras premisas y la negación de la conclu-
las verdaderas leyes del movimiento no se encuentra ya instalado en
sión. El hecho de que nos apoyemos en la física de sentido común no nuestros cerebros; si 1o estuvieran, la física podría reducirse a la psi-
nos habilita para formular su negación. En términos más generales,
cología. Puesto que Ia física de sentido común es falsa, no constituye
puede ser que las supuestas premisas no se encuentren almacenadas conocimiento. Pero la conclusión de que ninguna creencia formada
de una forma que permita el rango normal de interacciones inferen-
sobre la base de la física de sentido común constituye conocimiento
ciales con otras creencias, ni siquiera en un nivel inconsciente. Esto es disparatadamente escéptica. La física de sentido común es lo su-
pone presión sobre la analogía con el razonamiento explícito. ficientemente fiable en muchas circunstancias como para usarse en
El tercer problema es epistemológico. Normalmente, alguien la adquisición de conocimiento; por ejemplo, para saber que la pe-
que cree una conclusión solamente sobre la base de una inferencia lota de cricket caerá dentro del estadio. De modo que no debemos
concebir la física de sentido común como una premisa de esa conclu-
En toda nuestra discusión la frase "de hecho muestra" ldoes in fact
show) se lee dentro del alcance del condicional contrafáctico u ope- sión. Tampoco debemos concebir un fragmento local de la física de
rador modal, pero es rígída, como "realmente muestra" lactually sentido común como si fuese esa premisa, pues sería una maniobra
shows). Véase una discusión de esto enWilliamson2006a. sin motivación alguna adoptar un enfoque inferencial a nivel general
r
198 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 199

mientras que a este fragmento local no se lo trata como si él mismo cicios imaginativos mediante los que juzgamos contratácticos como
derivara de la teoría general de la física de sentido común. No debe- (6), sea o no que los clasifiquemos como procesos inferenciales?
mos concebir la física de sentido común como si fuese una premisa, Una sugerencia atractiva es que se encuentra involucrado algún
sino como un método de formación de creencias que es local Pero tipo de simulación: 1o difícil es explicar qué significa esto. Decir que
no globalmente fiable. en una simulación las facultades cognitivas funcionan fuera de línea
Si las teorías de sentido común no son premisas, sino métodos es sólo la pista de una respuesta. Las facultades cognitivas que fun-

de formación de creencias, ¿pueden tratarse como Patrones de in- cionarían en línea al evaluarAy B, en cuanto oraciones independien-
ferencia; por ejemplo, de creencias acerca del presente a creencias tes, funcionan fuera de línea en la evaluación del condicional con-
acerca del futuro? Si representamos un Patrón de inferencia no de- trafáctico A n+ B.a Esto sugiere que la cognición en cuestión tiene
ductiva, tal como la abducción, como una generalización universal, Ia una estructura que es composicional en términos generales. Nues-
representamos como una falsedad, puesto que las exPlicaciones que tra capacidad para manejar A ¡--+ B tiene engastada nuestra capa-
son las mejores en un sentido relevante no SiemPre son correctas. Sin cidad para manejar A y B separadamente, / nuestra capacidad para
embargo, podemos adquirir conocimiento abductivamente porque manejar el operador del condicional contrafáctico involucra una ca-
no nos apoyamos en toda abducción al apoyarnos en una en parti- pacidad general para ir de las capacidades para manejar el anteceden-
cular; en ocasiones nos aPoyamos en una abducción que preserva la te y el consecuente separadamente a una capacidad para manejar el
verdad localmente, aun cuando la abducción no Preserve la verdad condicional completo. Aquí la capacidad para manejar una expresión
globalmente. El problema de reemplazar un patrón de inferencia con abarca más que su mera comprensión lingüística, puesto que supo-
una generalización universal es que tal reemplazo hace que nos aPo- ne maneras de evaluar su aplicación que no se hallan integradas en
yemos simultáneamente en todos los casos del patrón al apoyarnos su significado. Pero virtualmente nunca supone un procedimiento
en la generalización. Incluso si se reemplazala generalízaciónuniver- de decisión que siempre nos habilite para determinar los valores de
sal con una tesis sobre tendencias generales, aquello en 1o que nos verdad de todas las oraciones en las que la expresión figure, pues-
estaremos apoyando en un caso particular todavía es algo que está to que no contamos con tal procedimiento de decisión. Desde lue-
inapropiadamente globalizado. Desde un punto de vista epistemoló- go que en ocasiones podemos tomar atajos al evaluar condicionales
gico,las "teorías" de Sentido común Parecen funcionar más como pa- contrafácticos. Por ejemplo, podemos saber que A fF+ A es verdade-
trones de inferencia que como premisas generales. Esta forma de ver ra aun cuando no tengamos idea de cómo determinar si A es verdad.
las cosas también resuelve el problema anterior acerca de la inapli- No obstante, la estructura composicional recién descrita parece ser
cabilidad de los operadores lógicos a las "teorías" de sentido común, más típica.
pues los patrones de inferencia no pueden ser en sí mismos negados ¿Cómo es que avanzamos de las capacidades para manejar el
o figurar como antecedentes de condicionales (aunque afirmaciones antecedente y el consecuente separadamente a una capacidad para
acerca de su validez sí). manejar el condicional completo? El término "fuera de línea" sugie-
una vez que se acepta esa concepción liberal de los patrones de re que las conexiones más directas con la percepción se han corta-
inferencia,llamar "inferencial" a un Proceso de formación de creen- 4
Las cosas se complican si A o B contienen ellas mismas un condi-
cias deja de ser muy informativo. Casi cualquier Proceso que tenga cional contrafáctico, como en "Si ella hubiese asesinado al hombre
como insumo un conjunto de creencias (o suposiciones) y como re- que habría heredado su dinero si ella hubiese muerto, habría sido
sultado un conjunto de creencias (o suposiciones) cuenta como "in- sentenciada a cadena perpetua si la hubiesen declarado culpable";
ferencial'l ¿Podemos decir algo más informativo acerca de los ejer- pero los principios subyacentes son los mismos.
v

200 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 2O1

do, pero este vago señalamiento no nos lleva muy lejos. Los insu- modo evitas el complejo proceso de ajustar tu perspectiva visual ac-
mos de la percepción son cruciales en la evaluación de contrafácticos tual al punto de vista de la roca. ¿Es esto simular los estados mentales
como (t) y (0). de un sujeto que observa la roca desde la posición que ocupas en el
Las teorías de simulación que mejor se han desarrollado se refie- presente?s Por sí sola esta sugerencia no explica mucho, pues ¿cómo
ren a nuestra habilidad para simular los Procesos mentales de otros sabemos qué debemos simular que observa el sujeto a continuación?
agentes (o de nosotros mismos en otras circunstancias), poniéndo- No es imposible responder la pregunta anterior. Tenemos va-
nos en sus zapatos, como si pensáramos y decidiéramos sobre la base rias propensiones a formar expectativas acerca de lo que ocurrirá
de sus creencias y deseos (véanse, por ejemplo, Davies y Stone 1995; en seguida; por ejemplo, la propensión de proyectar hacia el futuro
Nichols y Stich 2003). Es posible que esos procesos cognitivos sean inmediato la trayectoria de objetos cercanos que se encuentran en
relevantes para la evaluación de contrafácticos acerca de agentes; de movimiento (si no fuera así, no podríamos atrapar pelotas). Tal vez
hecho, tales procesos supondrían exactamente el tipo de uso res- simulamos el movimiento inicial de la roca en ausencia del arbusto,
tringido de la imaginación que se indicó antes. ¿Cómo reaccionaría formamos una expectativa acerca de hacia dónde va en seguida, in-
María si le pidieras prestado su automóvil? Puedes imaginarla dis- gresamos ese movimiento esperado en la simulación, formamos una
parándote inmediatamente o haciéndote su heredero; incluso pue- expectativa más acerca de su movimiento subsiguiente, ingresamos
des imaginar que reaccionas de esa manera desde su punto de vista, ésta en la simulación, y así sucesivamente. Si nuestras expectativas
imaginando que tienes creencias y deseos suficientemente extraños. en asuntos de esa clase son aproximadamente correctas en una am-
Pero eso no es 1o que imaginas, hacerlo no te ayudaría a determinar plia variedad de casos ordinarios, un proceso tal es cognitivamente
de qué manera realmente reaccionaría. Lo que muy probablemente valioso. Las mismas leyes naturales y tendencias causales que en tér-
haces es mantener fijas sus creencias y deseos tal como piensas que minos generales nuestras expectativas rastrean también ayudan a de-
de hecho son justo antes de que haces la petición; entonces puedes terminar cuáles son los condicionales contrafácticos que realmente
imaginar la petición desde su punto de vista y Pensar cómo se desa- se sostienen. De ese modo se consigue cierto nivel de fiabilidad en la
rrollaría el escenario a partir de ese momento. De la misma mane- evaluación de contraficticos.
ra que con la piedra que cae, este ejercicio imaginativo se encuen- Ahora bien, hablar de simular los estados mentales de un obser-
tra ricamente informado y disciplinado por tu concepción de cómo vador podría sugerir que la presencia del observador es parte del con-
es ella. tenido de la simulación. Eso no se ajusta a la evaluación que hacemos
¿De qué manera podría la simulación mental ayudarnos a eva- de los contrafácticos. Considérese:
luar un contrafáctico como (6), que no concierne a un agente? In-
cluso si de alguna manera pudieras ponerte en los zapatos de la roca, (to) Si hubiese habido un árbol en este lugar hace un millón de
imaginando desde el punto de vista de la primera Persona que eres de años, nadie 1o habría sabido.
ese tamaño, forma y d,xezay que te desplomas cuesta abajo, no esta-
Incluso si imaginamos visualmente un árbol en este lugar hace un
rías con ello simulando el razonamiento yla toma de decisiones de la
millón de años, no rechazamos automáticamente ( to) en virtud de
roca. Concebir la roca como si fuese un agente no ayuda a determi-
que estemos imaginando un observador del árbol. Podemos imagi-
nar su trayectoria contrafáctica. LIna manera más natural de respon-
nar que el árbol muestra cierta apariencia visual desde cierto lugar,
der esa pregunta es imaginando desde el punto de vista de la tercera
persona que la roca cae tal como esto se apreciaría visualmente des- 5
Véase Goldman 1992,p.24, que es discutido en Nichols, Stich, Les-
de la posición espacial que ocupas en el momento presente; de este lie y Klein 1996, pp. 53-59.
r
2O2 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 203

pero eso no equivale a decir que imaginemos que así aparece a al- visual reutiliza fuera de línea algunos de los mismos recursos cogni-
guien que se encuentre ubicado en ese lugar. Por ejemplo, si imagi- tivos que la percepción visual utiliza en línea.
namos que el Sol brilla desde detrás de ese lugar, imaginando que la Desde luego que en muchos contrafácticos las expectativas re-
sombra del árbol se estira por detrás del árbol, no por ello estamos levantes no se encuentran programadas en nuestra mente del modo
obligados a imaginar que la sombra del observador se alarga hacia en que pueda ser necesario que lo estén aquellas que conciernen a
el árbol o que el observador sea totalmente transparente.6 Cuando las trayectorias de objetos que se mueven con rapidez alrededor de
consideramos ( 10) tampoco estamos preguntando si es el caso que si nosotros. Nuestro conocimiento de que si se hubiese convocado una
hubiésemos creído que había un árbol en ese lugar hace un millón de elección general en la Gran Bretaña en l949,los comunistas no ha-
años, habríamos creído que nadie lo supo.7 Es mejor no considerar brían ganado, puede depender de un uso fuera de línea de nuestra
para nada que el contenido de la simulación refiere a algo específi- capacidad para predecir sucesos políticos. Ahí donde nuestras ca-
camente mental. Lo que ocurre es sencillamente que la imaginación pacidades más sofisticadas para predecir el futuro son fiables, tam-
6
Desde luego, esta cuestión se encuentra relacionada con la afirma-
bién deberán serlo los correspondientes juicios contrafácticos. En
ción de Berkeley de que no podemos imaginar un objeto que no es este caso también, simular los estados mentales de un observador
percibido. Véase una discusión de ello en Williams 1966; Peacocke imaginario parece ser innecesario.
1985, y Currie 1995b,pp.36-37. Gaut 2006, pp. 1 16-121, describe El uso fuera de línea de capacidades para formar expectativas con
el papel del arte facilitando la evaluación de contrafácticos por me- el fin de)uzgar contrafácticos corresponde a la concepción extendida
dio de la imaginación; él repudia cualquier compromiso con la teo-
de la evaluación semántica de esos contrafácticos como si se "rebobi-
ría atribuye a Currie 1995a, cap. 5-, según la cual "la imagi-
-que
nación es un modo 'fuera de línea' de ejecutar procesos cognitivos, y nara hacia atrás" la historia hasta un poco antes del momento en que
es una fuente de conocimiento de estados psicológicos'; y apela más se da el antecedente, para modificar su curso estipulando la verdad
bien a la tradición de Vico y Weber, en la cual el papel importante del antecedente y, entonces, "desenrollar" hacia delante la historia
de la imaginación se encuentra en el verstehen,la comprensión de de acuerdo con patrones de desarrollo que sean tan cercanos como
uno mismo y de otros (Gaut 2006, p. LZl). Sin embargo, es dudo-
sea posible a los normales, con el fin de poner a prueba la verdad del
so que esta tradición pueda (o quiera) explicar el conocimiento de
contrafácticos que no conciernen a estados mentales. consecuente (compárese con Lewi s L979).
Un problema similar surge para 1o que en ocasiones se llama Test El uso de capacidades para formar expectativas puede llevar en
Ramseypara los condicionales, en el cual uno simula que cree el an- efecto a una solución parcial del problema de Goodman sobre Ia co-
tecedente y se pregunta si entonces cree el consecuente. Goldman sostenibilidad, en vista de que tales capacidades no operan sobre
(|OOZ, p.24) escribe: "Cuando considera el valor de verdad de 'Si
información acerca de 1o que pasó después del tiempo que se trata
X fuera el caso, entonces Y ocurriría', el que está razonando finge que
como presente. En este aspector los condicionales indicativos se eva-
cree en Xy razona acerca de Ybajo esa simulación." Lo que Ramsey
mismo dice es que cuando la gente "se encuentra fiiando sus grados lúran de manera diferente: si hubiese escalado ayer una montaña, hoy
de creenci a en q dado p",lo que está haciendo es "añadir hipotética- Io recordaría, pero si escalé una mont aña ayer, no lo recuerdo hoy. EI
mente p al conjunto de cosas que sabe y sobre esa base argumentar lrccho conocido de que no recuerdo escalar una montaña ayer se re-
acerca d" q" (DZA,p. l$), pero específicamente advierte que "el tiene bajo la suposición indicativa, pero no bajo la contrafáctica.
grado de creenci a efi q dado p" no significa el grado de creencia "que
El uso fuera de línea que hacemos de nuestras capacidades para
el sujeto tendría en g si supierap, o el grado de creencia que debería
tener" (t9le, p. 82; variables intercambiadas). Desde luego que las q, firrmar expectativas con el fin de desarrollar una historia contrafác-

probabilidades condicionales tienen que ver más directamente con .! tica a partir de las condiciones iniciales imaginadas no explica por
I
los condicionales indicativos que con los subjuntivos. ,¡rré imaginamos las condiciones iniciales de una manera y no de
..
{

2O4 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 2Os

otra; por eiemplo, por qué no imaginamos un muro en lugar del más grande que el tamaño promedio de una fiesta, para poder apli-
arbusto. Con mucha frecuencia, ninguna alternativa se nos ocurre, carla al caso en cuestión también necesitas tener una creencia acerca
pero eso no significa que la forma como procedemos no le añada de cuál es el tamaño promedio de una fiesta; si no tienes una creencia
nada al antecedente dado. Parece que tenemos una tendencia pre- previa acerca de eso y tienes que formar una por inferencia, amenaza
rreflexiva a la alteración mínima al imaginar alternativas contrafácti- con desatarse un regreso inverosímil, pues no tienes las estadísticas
cas a la realidad; esta tendencia recuerda el papel que desempeña la de las fiestas en la mente. De modo similar, si tratas de juzgar si la
similitud entre mundos posibles en la semántica Lewis-Stalnaker. fiesta es grande proyectando inductivamente a partir de juicios pre-
Desde luego que no todos los condicionales contrafácticos pue- vios acerca de si otras fiestas fueron grandes, eso solamente conduce
den evaluarse por medio del método de rebobinar hacia atrás la his- la cuestión a: ¿cómo se llegó a esos juicios previos?
toria, en vista de que el antecedente no necesita referirse a un tiempo En general, nuestra capacidad para evaluar contrafácticos reúne
en particular: al evaluar la afirmación de que el espacio-tiempo tiene y activa todas nuestras capacidades cognitivas para evaluar oracio-
diez dimensiones, un científico puede preguntar con buen juicio si nes. IJn argumento rápido en favor de esto usa la suposición de que
los fenómenos de hecho observados, en caso de que eso fuera cier- un contrafáctico con antecedente verdadero tiene el mismo valor de
to, habrían ocurrido. El razonamiento explícito puede desempeñar verdad que su consecuente; si esto es así, entonces cualquier ora-
un papel mucho más prominente en la evaluación de tales condi- ción A es lógicamente equivalente a T o-+ A, donde T es una tauto-
cionales. logía trivial; de modo que cualquier trabajo cognitivo no Iógico que
El razonamiento y la predicción no agotan nuestra capacidad se necesite para evaluar A también se necesita para evaluar el con-
para evaluar contratácticos. Si doce personas hubiesen venido a la trafáctico T n- A.B Pues si pudiéramos evaluar ese contrafáctico sin
fiesta, ¿habría sido una fiesta grande? Para responder a esta pregunta hacer el trabajo no lógico, también podríamos evaluarA sin hacer ese
no imaginamos una fiesta con doce personas y entonces predecimos trabajo, es decir, evaluando primero el contrafáctico, derivando en-
lo que pasaría después. La pregunta es si doce personas habrían cons- tonces su equivalencia conAyfinalmente extendiendo la evaluación
tituido una fiesta grande, no si habrían causado una. Si no tenemos de aquéla ésta. Cualquiera que sea el trabajo no lógico necesario para
creencias especiales previas acerca de cuánta gente constituye una evaluar A se necesitará también para evaluar T G+ A cuando T sea
fiesta grande, no concebiríamos de la mejor manera el proceso de irrelevante con respecto a A.
responder a la pregunta si pensáramos que es puramente inferencial,
como tampoco sería correcto pensar que el juicio sobre si la fiesta es
B
Lewis L986, pp. 26-31, defiende esa suposición; Nozick l9gl,
grande es puramente inferencial cuando se hace en la fiesta. Lo que
p. 176,la rechaza para hacer que la cuarta condición en su análisis
del conocimiento no sea trivial. Bennett zoo3, pp.239-240, tam-
ocurre más bien es que en ambos casos tenemos que hacer un nuevo bién la rechaza. Si utilizamos el operador rigidifrcante @, "de he-
juicio, aunque al hacerlo nos apoyemos en 1o que ya creemos o imagi- cho" lactuallyl,puede formularse la misma idea expresada en el tex-
namos acerca de la fiesta. Llamar al nuevo juicio "inferencial" simple- to principal con independencia de aquella suposición. puesto que
mente porque no se hace con independencia de todas las creencias para cualquier B, @A implica B ¡--+ @A y por lo tanto en particular
o suposiciones previas del sujeto significa estirar el término "inferen- T ¡- @A; a la inversa, T tr- @A implica @A por modus ponens.
Dado que A es lógicamente equivalente a @A, también es lógica-
cial" más allá de su alcance útil. En cualquier caso, eI¡uicio no puede
mente equivalente a T f,--, @A. Así pues, cualesquiera capacidádes
derivarse puramente de las creencias o suposiciones previas median- cognitivas que se necesiten para evaluar A también se necesitarán
te la aplicación de reglas generales de inferencia. Por ejemplo, aun- para evaluar la oración más compleja T ¡* @A (módulo aquellas
que tengas la creencia previa de que una fiesta es grande si y sólo si es que se necesiten para reconocer la equivalencia).
t

206 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 2O7

La epistemología de los condicionales contrafácticos no es uni- inmediatamente que si hubiese habido un árbol en este lugar hace un
forme. En particular, la simulación imaginativa no es siempre nece- millón de años habría sido una palmera, por la simple razón de que
saria ni siempre suficiente para evaluarlos, incluso cuando pueden sabemos que podemos imaginar con la misma facilidad un abeto. En
ser evaluados. Sin embargo, constituye la característica cognitiva más tal caso repetimos el experimento mental. Si el resultado al que lle-
distintiva del proceso mediante el que los evaluamos, puesto que es gamos es sólido bajo tales perturbaciones menores, ello justifica que
mucho más útil para contenidos contrafácticos que para la mayoría tengamos un alto grado de confianza con respecto a tal resultado.
de los contenidos que no son contrafácticos; mientras que el fazona- ¿Qpé ocurre si el desarrollo contrafáctico del antecedente A no
miento, la percepción y el testimonio por 1o general no son más útiles da lugar de manera sólida al consecuente? No siempre ocurre que
para los contenidos contrafácticos que para los que no son contra- neguemos A G+ C, y esto es por varias razones. En primer lugar, si
fácticos. C no ha surgido tras un periodo dado de desarrollo, esto da lugar a la
De cualquier forma, podemos esquematízar un proceso típico cuestión de si surgirá en el curso de desarrollos ulteriores, pues dife-
de la evaluación de un condicional contrafáctico de la siguiente rentes líneas de razonamiento pueden continuar indefinidamente a
manera: uno supone el antecedente y desarrolla la suposición, aña- partir de cualquier premisa dada. Para llegar a una conclusión nega-
diendo más juicios dentro de la suposición por medio del razona- tiva, tenemos que |uzgar que si el consecuente se fuera a dar en algún
miento, mecanismos predictivos fuera de línea y otros juicios fuera momentor /a 1o habría hecho. Por ejemplo, podríamos haber estado
de línea. La imaginación puede ser perceptiva, pero no tiene que ser- dando cuerpo a un escenario incompatible con el consecuente, con
lo. Todos los conocimientos y las creencias de trasfondo están dis- gran fluidez y sin tener indicio alguno de dificultad. En segundo lu-
ponibles desde dentro del alcance de la suposición como si constitu- gar, si estamos seguros de que C no surgirá sólidamente del desarro-
yeran una descripción de las circunstancias en las que uno de hecho 11o, podemos sospechar que larazón es que ignoramos condiciones
se encuentra, con el propósito de ser comparadas con las circunstan- relevantes del trasfondo, más que suponer que no haya una conexión
cias contrafácticas (si conocemos B, podemos inferirA fF+ @B para contrafáctica entre A y C ("Si siguiese ese camino, me llevaría fuera
cualquier A; en este aspecto, el desarrollo difiere de aquel que co- del bosque"). En tal caso podemos permanecer agnósticos acerca de
rresponde al antecedente de un condicional indicativo). En función A fl+ C.
de criterios complejos (el problema de la cosostenibilidad), también El caso para negarA tr+ C habitualmente es más fuerte cuando
se encuentra disponible dentro del alcance de la suposición algo de, el desarrollo contrafáctico de A da lugar a -C. En tal caso afirmamos
pero no todo, el conocimiento y las creencias de trasfondo como si el contrafáctico opuesto, A Ll-, -C. El procedimiento por defecto es
constituyera una descripción de las circunstancias contrafácticas. En negar un contrafáctico si afirmamos el contratáctico opuesto, vamos
una primera aproximación podemos decir que afirmamos el condi- de A t]-+ -C a -(A G, C).Este tránsito puede impugnarse; en oca-
cional contrafáctico si y sólo si el desarrollo finalmente conduce a siones tenemos que aceptar contrafácticos opuestos al mismo tiem-
que añadamos el consecuente. po. Por ejemplo, la clausura deductiva genera tanto (B & -B) G,
Una sobresimplificación de la explicación anterior es la idea de B, como (B & -B) +, -B. Normalmente, si el desarrollo contrafác-
que se desarrolla la suposición solamente una vez. I)e hecho, si pen- tico de A da lugar sólidamente a -C y sólidamente no consigue dar
samos que diferentes maneras de imaginar el antecedente son igual- lugar a C, entonces negamos A t]* C, pero incluso esta conexión
mente buenas, podemos tratar de desarrollar varias de ellas para ver puede impugnarse, puesto que aun en tales circunstancias podemos
si todas dan lugar al mismo consecuente. Por ejemplq si cuando con- sospechar que surgiría C (tanto como -C) dado un razonamiento
sideramos ( tO), imaginamos inicialmente una palmera, no juzgamos más complejo o dada más información de trasfondo.
Í

208 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 2O9

En ocasiones, el antecedente de un contrafáctico es evidente- negar A fF+ C sin hacer alguna evaluación, implícita o explícita, de
mente neutral entre consecuentes contradictorios: considérese "Si Ia escrupulosidad de mi búsqueda: ¿si hubiese una conexión contra-
la moneda hubiese sido lanzada, habría caído caÍa" y "Si Ia moneda fáctica,la habría ya encontrado? Pero somos capaces de realizar esas
hubiese sido lanzada, habría caído cruz". En casos así, está claro que evaluaciones y en ocasiones estamos en posición de negar condicio-
nunca se estará en posición de afirmar uno de esos condicionales y, nales contrafácticos.
por 1o tanto, nunca se estará en posición de usarlo como base para Tanto para el caso de afirmaciones de contrafácticos como para
negar el condicional opuesto. La cuestión de si esta simetría permite el caso de sus negaciones, la fiabilidad de nuestras facultades cog-
negar ambos condicionales es controversial.e nitivas en sus aplicaciones en línea a lo largo de una amplia varie-
La asimetría epistemológica entre afirmar y negar un condicio- dad de circunstancias posibles hace que sus aplicaciones fuera de 1í-
nal contrafáctico se asemeja a una asimetría epistemológica que se nea también sean fiables. La fiabilidad fuera de línea se logra incluso
da en la práctica entre afirmar y negar muchas proposiciones existen- con respecto a circunstancias contrafácticas en las que no estaríamos
ciales. Si encuentro serpientes en Islandia puedo afirmar sin mucho presentes para aplicar esas facultades ("Si no hubiese seres conscien-
problema que hay serpientes en Islandia. Si no consigo hallar ser- tes..."), esto es así porque la fiabilidad en Iínea con frecuencia se 1o-
pientes en Islandia no puedo negar que haya serpientes en Islandia gra del mejor modo mediante el rastreo de tendencias robustas sub-
sin hacer alguna evaluación, implícita o explícita, de la escrupulo- yacentes (en la naturaleza., en la lógica ... ) qr. se mantienen sin que
sidad de mi búsqueda: ¿si hubiese serpientes en Islandia, habría ya importe la presencia de algún observador.
encontrado alguna? Pero somos capaces de realizar esas evaluacio- Las observaciones precedentes no son más que un brevísimo
nes y en ocasiones estamos en posición de negar tales proposiciones esbozo de una epistemología de los contrafácticos; no obstante, en
existenciales. De manera similar, si encuentro una conexión contra- 1o que sigue nos servirán para orientarnos.
táctica entre Ay C (el desarrollo contrafáctico que hago de A da lugar A pesar de 1o disciplinada que sea nuestra evaluación imagina-
sólidamente a C), sin mucho problema puedo afirmarA D+ C. Si no tiva de condicionales contrafácticos, es evidentemente falible; con
consigo hallar una conexión contrafáctica entre A y C (el desarrollo facilidad podemos juzgar mal sus valores de verdad debido a igno-
contrafáctico que hago de A no da lugar sólidamente a C), no puedo rancia o error y a distorsiones en nuestro juicio. Pero esa falibilidad
es algo muy común en la cognición humana. El uso que hacemos de
9
En la semántica de Lewis, tanto A ¡-+ C como A ¡* --C son fal-
sos cuando varios mundos están empatados en cuanto a ser los más la imaginación al evaluar contrafácticos es moderadamente fiable y
cercanos al mundo real en los que A es verdad efa, y algunos de prácticamente indispensable. En lugar de ceder al escepticismo, de-
ellos, pero no todos, son mundos en los que C es verdadera. Así, bemos admitir que nuestros métodos a veces producen conocimien-
podemos afirmar con verdad tanto -.,(A D-+ C) como -(A l.-> -C). to de contrafácticos.
En la semántica de Stalnaker, el "Tercero excluido condicional"
(A rl, C) v (A tl+ -C) es una ley lógica, porque un único mundo 4
en el que A es verdadera tiene que seleccionarse, pero a veces nin-
guno de los disyuntos es determinadamente verdadero Porque es ¿Cómo se relaciona la epistemología de los condicionales contra-
indeterminado qué mundo A es seleccionado. En tales casos, nin- tácticos con la epistemología de la modalidad metafísica? Podemos
gún disyunto es determinadamente falso, de modo que no podemos
acercarnos a esta pregunta formulando dos restricciones verosímiles
afirmar con verdad -(A D-r C) ni -(A *+ -C); simplemente tene-
mos que rechazar que A tr--, C yA D-+ -C sean definidamente ver- sobre la relación entre condicionales contrafácticos y modalidades
daderas. metafísicas. De aquí en adelante, "necesario" y "posible" se usarán
f

21O Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 211

para referirnos a las modalidades metafísicas, a menos de que se in- términos de necesidad y posibilidad, sí ofrecen condiciones necesa-
dique otra cosa. rias y suficientes para la necesidad y Ia posibilidad en términos del
En primer lugar, el condicional estricto implica el condicional condicional contrafáctico.
contrafáctico: Lo probamos como sigue. Sea J- una contradicción. De modo
que tenemos como un caso especial de NscssrDAD:
NECESTDAD: tr(A --+ B) - (A t1--) B)
(tt) I(-A -+a) --+ (-A tr+r)
Supóngase que A no podría haberse dado sin que B se diera también;
Aplicando lógica modal elemental (específicamente,la lógica modal
entonces si A se hubiese dado, B también se habría dado. Podemos
expresar esto en términos de la semántica de mundos posibles para
I( más débil que usamos a lo largo de todo el texto), tenemos que,
puesto que una consecuencia veritativo-funcional de algo necesario
estos operadores en la línea de Lewis (tgZl) o de Stalnaker ( 1968):
es ella misma necesaria:
Si todos los mundos A son mundos B, entonces cualesquiera mun-
dosAque seanlos más cercanos al mundo real sonmundos B. Dicho (tz) EA--+ [(-A -r)
con mayor precisión, si todos los mundos A son mundos B, entonces A partir de ( t t ) y ( 12) obtenemos por la transitividad del condicio-
o bien no hay mundos A o hay un mundo A tal que cualquier mun- nal material:
do A que esté al menos igual de cerca al mundo real es un mundo B.
En segundo lugar, el condicional contratáctico transmite posi- ( t¡) EA -+ (-A --r)
bilidad: De modo similar, como un caso especial de posrBrLrDAo tenemos:

POSIBII-IDAD: (A D-' B) - (0A--+ 0B) (t+) (-'A ¡-r) - (0-A-- 0 r)


Supóngase que si A se hubiese dado, B también se habría dado; en- Aplicando lógica modal elemental tenemos que, puesto que la posi-
tonces si A podría haberse dado, B también podría haberse dado. En bllidad de una contradicción es eIIa misma inconsistente y la necesi-
términos de mundos: Si cualesquiera mundos A más cercanos son dad es el dual de la posibilidad (ser necesario es equivalente a tener
mundos B, y hay mundos A, entonces también hay mundos B. Dicho una negación imposible) :
con mayor precisión, si o bien no hay mundos A o hay un mundo A (ts) (0-A-- 0 r)-+ EA
tal que cualquier mundo A que esté al menos igual de cerca al mun-
Por transitividad, a partir de (t+) y (15) obtenemos:
do real es un mundo B, entonces si hay un mundo A también hay
mundo B. (t0) (--A tr»r) --' IA
Conjuntamente, NECESIDAD y PoSIBILIDAD delimitan el
Juntando (t¡) y (t6) tenemos:
condiciOnal contratáctico entre dos condiciones modales; pero no
1o delirnitan muy estrechamente, Pues 0A - 0B es mucho más dé-
(tz) EA : (-A ni-rr)
bil que I(A + B): aunque el segundo implica al primero en cual- Lo necesario es aquello cuya negación implica contrafácticamente
quier lógica modal normal, el primero es verdadero y el segundo fal- runa contradicción. Puesto que la posibilidad es el dual de la necesi-
so siempre que B es posible sin que Sea una consecuencia necesaria dad (ser posible es equivalente a tener una negación que no es ne-
de A; por ejemplo, cuando Ay B son modalmente independientes. cesaria), (tZ) dalugar a una correspondiente condición necesaria y
Aunque NECESIDAD y PosTBILIDAD no determinan condi- suficiente para la posibilidad, una vez que una doble negación en el
ciones rrecesarias y suficientes para el condicional contrafáctico en .rntecedente del contrafáctico se ha eliminado.
r
2"12 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 213

(tS) 0A = -(A E+I) La definibilidad de la necesidad y la posibilidad en términos de


Lo imposible es aquello que implica contrafácticamente una contra- condicionales contratácticos se reconoció hace mucho tiempo. A
dicción;1o posible es aquello que no. E,n (tZ) y (18) la diferencia partir de los principios de clausura y reflexividad para fF+ vistos en la
entre necesidad y posibilidad se halla simplemente en el alcance de sección § 3, es fácil mostrar que A D-rr es lógicamente equivalente
a A rt+ --A. Así que ( 17) y ( tB) generan dos nuevas equivalencias:
la negación.
Basándonos en la idea de verdad vacua y sin suponer algún mar- (tg) EA = (--A tr+ A)
co específico para la semántica de los contrafácticos (en particular,
el de los mundos posibles), podemos ofrecer una justificación se- (ZO) 0A
= -(A ll+ -A)
mántica simple de ( t Z) y ( 1S). Está claro que algunos contrafácticos
Lo necesario es aquello que es implicado contrafácticamente por su
verdaderos tienen antecedentes imposibles, de otro modo A D--) A
propia negación; lo posible es aquello que no implica contrafáctica-
sería falsa cuando A fuese imposible. Hagamos dos suposiciones
mente su propia negación. Stalnaker (tlOS) usó ( L9) y (ZO) para
ampliamente aceptadas sobre la distinción entre verdad vacua y
definir necesidad y posibilidad, aunque su interpretación del condi-
no vacua: (") g fl--) C es vacuamente verdadera si y sólo si B es im-
cional (con una notación diferente) no era exclusivamente contra-
posible (esta es casi la definición de "vacuamente" para los contrafác-
fáctica. Lewis (t9z3a, p. 25) usó ( t7) y (ts) para definir la necesi-
ticos); (b) B tr+ C es no vacuamente verdadera sólo si C es posible.
dad y la posibilidad en términos del condicional contrafáctico. Sin
Laverdad de (tZ) y (18) se sigue de estas suposiciones mediante
embargo, parece que esas definiciones se trataron meramente como
un razonamiento modal normal. Si trA es verdadera, entonces -A es
mecanismos convenientes de notación, sin que se percibiera su po-
imposible, de modo que por (a) --A tr-+I es vacuamente verdade-
tencial significación filosófica (una excepción es Hill 2006).
ra; a la inversa, si -A n--rI es verdadera entonces por (b) es vacua-
Si permitimos cuantificar dentro de posición oracional ("cuan-
mente verdadera, de modo que por (") -n es imposible, así que trA
tificación proposicional"), podemos formular otro par de variantes
es verdadera. De manera similar, si 0A es verdadera, entonces A no
de (tZ) y (18) que puede hacer que apreciemos mejor lo que está
es imposible, así que por (.) e E--rl- no es vacuamente verdadera y
ocurriendo aquí.10 Dadas algunas suposiciones elementales sobre la
por (b) tampoco es no vacuamente verdadera, así que -(A ¡--+I) es
lógica de esos cuantificadores y del condicional contrafáctico, pue-
verdadera; si 0A no es verdadera, entonces A es imposible, así que
de probarse que -,A D-+ A es equivalente a Vp(p t}+ A): algo es im-
por (a) A fF-+I es vacuamente verdadera, de modo que -(A tr-J-)
no es verdadera. plicado contrafácticamente por su negación si y sólo si es implicado
Dado que las equivalencias (17) y (tg) y sus necesitaciones 10
Esta cuantificación dentro de posición oracional no tiene que enten-
son 1ógicamente verdaderas, el pensamiento metafísicamente modal
derse sustitucionalmente. En contextos puramente modales puede
es lógicamente equivalente a un caso especial de pensamiento con- modelarse como una cuantificación sobre todos los conjuntos de
trafáctico. De esta manera, si se reconoce implícitamente esa equiva- mundos posibles, aun cuando no todos ellos sean intensiones de
lencia, la epistemología del pensamiento metafísicamente modal es oraciones que formen la supuesta clase de sustitución; sin embar-
equivalente a un caso especial de la epistemología del pensamiento go, es de esperarse que esta forma de modelar esa cuantifrcación no
funcione para contextos hiperintensionales, tales como los contex-
contrafáctico. Qrien posea aquello que se necesite para comprender
tos epistémicos. lJna semántica más fiel para este tipo de cuantifica-
el condicional contrafáctico ylos auxiliares lógicos elementales - y I,
ción podría usar cuantificación no sustitucional dentro de posición
tiene 1o que se necesita para comprender los operadores de posibili- oracional en el metalenguaje. Estas sutilezas no son esenciales para
dad y necesidad. los propósitos presentes.

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214 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 2'15

contrafácticamente por cualquier cosa. Así, ( 19) y (ZO) también ge- lógicamente equivalente a la posibilidad y la necesidad. Una analo-
neran estas equivalencias: gía no modal: -A es lógicamente equivalente a A --+1, pero segura-
mente no son estrictamente sinónimas; sin embargo, una vez que
(zt) !A : vp (p c, A) hemos establecido que una criatura puede manejar - y L, hemos
establecido que puede manejar algo lógicamente equivalente a la ne-
(ZZ) 0A = lp -(p fF+ -A)
gación, lo cual responde las preguntas más interesantes sobre su ha-
bilidad para manejar la negación. Deberíamos encontrar tranquili-
De acuerdo con (Zt), algo es necesario si, y sólo si, cualquier cosa
fuese el caso, aquello seguiría siendo el caso (véase también Lewis
zadora la equivalencia mutua de (tz), ( tg) y (zt) V de ( t a), (zo)
1986, p.n). Ésta es una mangra natural de explicar informalmente
y (22), pues muestra la robustez de las nociones modales definibles
a partir del condicional contrafáctico, esto es de algún modo similar
qué es la necesidad metafísica. De acuerdo con (ZZ), algo es posible
a cómo la equivalencia de las varias definiciones propuestas de "fun-
si y sólo si no es tal que no se daría en cualquier eventualidad.
ción computable" demostró la robustez de esa noción.
Podemos tratarverosímilmente a NECESIDAD y posrBrLrDAD
como esquemas de axiomas de una lógica que conjuntamente tra- Si para propósitos lógicos tratamos a (tl) y (18) como defi-
te la modalidad y los contrafácticosr eue estaría sujeta del modo ha- niciones de f, y §,y admitimos algunos principios elementales de
bitual a la necesitación y a los principios de clausura análogos para la lógica de contrafácticos, entonces podemos establecer los prin-
los contratácticos. Entonces (tZ)-(ZZ) serán teoremas, sujetos a las cipios centrales de la lógica modal elemental de tr y 0. Por ejem-
mismas reglas. En consecuencia, el resultado de sustituir el lado iz- plo, podemos mostrar que 1o que se sigue lógicamente de premisas
quierdo por el lado derecho, o viceversa, de cualquiera de estos bicon- necesarias es ello mismo necesario. Dado que los condicionales con-
dicionales en cualquier formula construida a partir de oraciones ató- trafácticos obedecen el modus ponens (o incluso suposiciones más
micas usando los operadores modales, el condicional contrafáctico débiles), podemos mostrar que 1o que es necesario es el caso. Tam-
y las conectivas veritativo-funcionales, será lógicamente equivalente bién podemos comprobar que los principios NTcESIDAD y posl-
a la fórmula original (también véase el apéndice 1; las restricciones BTLTDAD, Que usamos para establecer (tZ) V (ts), de hecho se
sobre la necesitación y los principios de clausura que se discuten ahí sostienen bajo estas últimas caracterízaciones de necesidad y posi-
no son relevantes aquí). bilidad. Dadas suposiciones mucho más fuertes sobre la lógica del
Puesto que dadas las diferencias en su estructura semántica,los condicional contratáctico, también podemos establecer principios
lados derechos de (tZ), (tg) V (Zt) no son estrictamente sinónimos mucho más fuertes de lógica modal, tales como elprincipio 55 según
entre sí, tampoco son estrictamente sinónimos de IA. De manera el cual 1o que es posible es necesariamente posible. Estas conexio-
similar, puesto que los lados derechos de (ts), (zo) V (22) no son nes se extienden a la lógica modal cuantificacional. La lógica de los
estrictamente sinónimos entre sí, tampoco son estrictamente sinóni- condicionales contrafácticos genera suavemente y sin problemas Ia
mos de 0A. De hecho, no tenemos una razón suficiente para consi- lógica de los operadores modales. (fl apéndice I ofrece los detalles
derar cualquiera de las equivalencias como sinonimias estrictas. Esto técnicos.)
les quita muy poco de su significación filosófica, pues el hecho de En particular, la concepción propuesta de la modalidad hace que
que no haya sinonimia estricta no implica que no haya equivalencia la cuantificación dentro del alcance de operadores modales sea equi-
lógica. Las principales preocupaciones fiIosóficas acerca de la posi- valente a un caso especial de la cuantificación en contextos contra-
bilidad y la necesidad se aplican igualmente a cualquier cosa que sea tácticos, como en (Ze) y (Z+),
I

216 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 217

(Zl) Todos los que se habrían beneficiado si la medida hubiese sido supone mantener fijo un segmento inicial del pasado pero no un seg-
aprobada votaron por ella. mento final del futuro.
Dadas (tZ) V (tS), deberíamos esperar que la epistemología
(Z+) ¿Dónde habría terminado la roca si el arbusto no hubiese esta- de la modalidad metafísica sea un caso especial de la epistemolo-
do allí? gía de los contrafácticos. A pesar de que los dos lados de esas sino-
nimias no sean sinónimos, nuestra capacidad cognitiva para evaluar
Así pues, desafiar la inteligibilidad de afirmaciones de necesi dad de
los condicionales contraficticos nos da exactamente 1o que necesita-
re es equivalente a desafiar la inteligibilidad de condicionales contra-
mos para evaluar también las correspondientes afirmaciones moda-
fácticos como (zl)V Q+). Pero es evidente que (za) y (z+) son
les. La idea de que evaluamos éstas últimas mediante recursos muy
inteligibles.
diferentes es totalmente fantasiosa, pues indica una extraña carencia
Otras propiedades de la modalidad metafísica se siguen de pro-
de econornía cognitiva y no ofrece una explicación verosímil de la
piedades correspondientes de los condicionales contrafácticos. Por
procedencia de esos supuestos recursos cognitivos alternativos. Ade-
ejemplo, si esto es idéntico a aquello, entonces 1o que habría sido
más, como veremos enseguida, algunos rasgos característicos de la
el caso de esto en circunstancias contrafácticas dadas es 1o que ha-
epistemología de la modalidad se explican bien si se subsumen bajo
bría sido el caso de aquello en esas circunstancias; así que x - y yla
rasgos correspondientes de la epistemología de los contrafácticos.
trivialidad x*y D+ x +y da lugar ax+ y C+ x*x; porlo tanto
Lejos de ser algo sui generis,la capacidad de manejar la modalidad
x: yimplicalógicamentex ly fFr x+x;puesto quex I ximplica
metafísica es un subproducto "accidental" de los mecanismos cogni-
I, x : yimplica x * y D--)J- ytporlo tanto, -0x # y, que es una for-
tivos que constituyen nuestra capacidad para manejar condicionales
mulación de la ley de la necesidad de la identidad.ll Considérese la
contrafácticos. Puesto que nuestra capacidad de pensamiento mo-
concepción kripkeana de la esencialidad del origen según la cual, di-
dal no puede aislarse de nuestra capacidad de pensamiento ordina-
cho burdamente, un objeto no podría haberse originado de un modo
rio acerca del mundo natural, que supone pensamiento contrafácti-
diferente de como de hecho se originó. Esta concepción se sigue de
co, los escépticos sobre la modalidad metafísica no pueden extirparla
la suposición verosímil de que si en cualquier circunstancia algo se
de nuestro esquema conceptual sin mutilar el pensamiento ordinario
hubiese originado de un modo diferente de como un objeto dado
sobre el mundo natural, pues aquélla se encuentra implícita en éste.
de hecho se originó, aquello no habría sido este mismo objeto. En
Puede hacerse una comparación útil con la relación que existe
contraste, los objetos fácilmente podrían haber dejado de existir de
entre la consecuencia lógica y la verdad lógica. Considérense algu-
un modo diferente del que de hecho 1o hicieron. Esta asimetría tem-
nos agentes que razonan de maneras simples acerca de sí mismos y
poral parece relacionarse con asimetrías temporales más generales
de su medio ambiente, talvez usando reglas de inferencia formali-
en la evaluación de condicionales contrafácticos mediante el proce-
zables en un sistema de deducción natural estilo Gentzen, o quizá
dimiento de "rebobinar hacia atrás" que se mencionó antes, el cual
de un modo menos sofisticado. El valor práctico de sus habilidades
11
En su disertación de 19ó1, Dagfin Follesdal notó ya con claridad de razonamiento es que les permiten llegar a conclusiones empíri-
que los problemas involucrados en la cuantificación lquantifying cas ordinarias a partir de premisas empíricas ordinarias de maneras
in)yla sustitución de términos correferenciales se presentan en el que siempre preservan la verdad, con 1o cual extienden su conoci-
caso de los condicionales contrafácticos justo como 1o hacen en
rniento acerca de asuntos mundanos (véase una discusión de esto en
el caso de los operadores modales, aunque la conexión directa que
vislumbró se daba a través de un análisis de los contrafácticos en Schechter 2006). Al hacer esto nunca necesitan usar oraciones 1ó-
términos de necesidad natural (Follesdat 2004, pp. L4y 99). sicamente verdaderas. No obstante, la capacidad cognitiva que los
J

218 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 219

habilita para hacer esas transiciones entre oraciones empíricas tam- tro desarrollo contrafáctico de A no da lugar sólidamente a B (y ro
bién los habilita como un caso especial, como un subproducto "ac- atribuimos nuestro fracaso a algún defecto en nuestra búsqueda).
cidental", para deducir verdades lógicas a partir del conjunto vacío De modo correspondiente, por ( 17), afrrmamos EA cuando nues-
de premisas. Para bloquear estas últimas deducciones sería necesa- tro desarrollo contrafáctico de la suposición--A da lugar sólidamente
rio introducir restricciones extremadamente artifi ciale s y ad ho c, las a una contradicción; negamos EA cuando nuestro desarrollo con-
cuales tendrían el precio de introducir complejidad computacional trafáctico de -A no da lugar sólidamente a una contradicción (y no
extra sin ninguna ganancia práctica. Algo similar ocurre en el nivel atribuimos nuestro fracaso a algún defecto en nuestrabúsqueda). De
semántico: la semántica composicional más simple que nos habili- manera similar, por (18), afirmamos 0A cuando nuestro desarrollo
ta para negar y conjuntar oraciones empíricas también nos habilita contrafictico de la suposición A no da lugar sólidamente a una con-
para formular verdades y falsedades lógicas, aun cuando hasta ahora tradicción (y ro atribuimos nuestro fracaso a algún defecto en nues-
no hubiésemos tenido el menor interés en formularlas. Gracias a la trabúsqueda); negamos QA cuando nuestro desarrollo contrafáctico
buena fortuna todo se encuentraya en su lugar para que el lógico de A da lugar sólidamente a una contradicción. De esta manera, nues-
evalúe verdades y falsedades lógicas (al menos en lógica de primer tra falible evaluación imaginativa de contrafácticos tiene incluidas,
orden, pues ésta es completa). t posición delfilósofo con respecto como casos especiales falibles, una prueba de concebibilidad para la
"
a la modalidad metafísica no es muy diferente. posibilidad y una prueba de inconcebibilidad para la imposibilidad.
Las discusiones de la epistemología de la modalidad con fre- La concebibilidad y la inconcebibilidad en cuestión estarán su-
cuencia se concentran en la imaginabilidad o concebibilidad en jetas a las mismas restricciones, sean las que sean, que pesen sobre
cuanto pruebas de la posibilidad, mientras que ignoran el papel de la los condicionales contrafácticos en general en 1o que se refiere a qué
imaginación en la evaluación de contrafácticos mundanos. Al hacer partes de nuestra información de trasfondo se mantienen fijas. Si sa-
esto se omite el contexto apropiado para comPrender la relación en- bemos suficiente química, nuestro desarrollo contrafáctico de la su-
tre modalidad e imaginación. Por ejemplo, con facilidad se desprecia posición de que el oro no es el elemento con número atómico 79 ge-
la idea de que la imaginación sea una Prueba de posibilidad: es ima- nerará una contradicción. Larazónno es simplemente que sabemos
ginable pero no posible que el agua no contenga oxígeno, excepto en que el oro es el elemento con número atómico 79,p:ues bajo suposi-
sentidos artificiales de "imaginable" que de cualquier modo se aPar- ciones contrafácticas podemos y tenemos que variar algunas partes
tan de la posibilidad de otras formas, etc. Así, puede hacerse que la de nuestro conocimiento. Lo que ocurre, más bien, es que mantener
imaginación parezca totalmente carente de valor cognitivo. LIna vez fijos hechos constitutivos como ése es parte del modo general en que
que recordamos su papel falible pero vital en la evaluación de con- desarrollamos sup osiciones contrafácticas.
dicionales contrafácticos, deberíamos ser más receptivos de la idea Mry probablemente una explicación detallada de cómo mane-
de que la imaginación desempeña tal papel en la evaluación de afir- jamos contrafácticos predecirá que somos más fiables evaluando
maciones de posibilidad y necesidad. Como mínimo, no Podemos rrlgunas clases de ellos que otras. Por ejemplo, muy bien puede ocu-
esperar una explicación adecuada del papel de la imaginación en la rrir que seamos más fiables evaluando contrafácticos cuyos antece-
epistemología de la modalidad si no contamos con una explicación tlentes suponen pequeñas diferencias respecto del mundo real que
adecuada de su papel en la epistemología de los contrafácticos. cvaluando aquellos cuyos antecedentes suponen diferencias mucho
Según el esbozo burdo que se ofreció en la sección § 3, afirma- nlayores. Es posible que seamos correspondientemente más fiables
mos A fI+ B cuando nuestro desarrollo contrafáctico de la suposi- rrl evaluar la posibilidad de escenarios cotidianos que de escenarios
ción A da lugar sólidamente a B; negamos A tr-+ B cuando nues- " lejanos"; en el caso de éstos habrá de procederse con precauciones
7

22O Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 221

extra. En el límite, lo que de hecho es el caso es la mejor prueba Algunos condicionales contrafácticos lucen como paradigmas
de su posibilidad. Pero la práctica filosófica actual ya muestra cier- de cognoscibilidad a priori, un ejemplo es (7), cuyo consecuente es
ta sensibilidad a estas consideraciones. Muchos filósofos se sienten una consecuencia deductiva directa de su antecedente. Otros lucen
más seguros de sus juicios sobre experimentos mentales más o me- como paradigmas de 1o que puede conocerse sólo a posteriorii por
nos realistas en epistemología y filosofia moral que acerca de otros ejemplo, que si hace cinco minutos hubiese buscado en mi bolsillo
que son más radicalmente extraños en metafísica. Una considera- habría encontrado una moneda. Pero ésos son casos fáciles.
ción más explícita sobre el vínculo entre pensamiento modal y pen- Discusiones estándar de lo a priori distinguen entre dos papeles
samiento contrafáctico puede conducir a mayores refinamientos de que la experiencia desempeña en la cognición, uno evidencial y otro
nuestra práctica. hab¡l¡tador. Se sostiene que la experiencia desempeña un papel evi-
Las consideraciones expuestas en este capítulo no resolverán dencial en mi conocimiento visual de que esta camisa es verde, pero
cualquier disputa tensa sobre la metafísica de la modalidad, como un papel meramente habilitador en mi conocimiento de que todas
Ia de si los zombis (duplicados físicos y sin conciencia de nosotros) las cosas verdes tienen color: necesito la experiencia sólo para adqui-
son posibles. Pues supóngase que el origen de esa disputa realmente rir los concepto s uerde y tener color, sin los cuales no podría siquiera
se encuentra en que nuestros métodos usuales para resolver cuestio-
plantear la pregunta de si todas las cosas verdes tienen color. Se su-
nes modales no consiguen en este caso llegar a un veredicto claro,
pone que el conocimiento a priori es incompatible con que la expe-
en lugar de que ese origen se halle, más bien, en la imposibilidad de
riencia tenga un papel evidencial, o al menos con que la experiencia
resolver un problema no modal sobre la naturaleza de la conciencia.
sensorial tenga un papel evidencial, de modo que mi conocimiento
En tal caso, puesto que la explicación presente caracteriza nuestros
de que la camisa es verde no es a priori. En contraste, se supone que
métodos habituales, en lugar de proponer una alternativa a ellos, no
el conocimiento a priori es compatible con que la experiencia tenga
puede esperarse que resuelva la disputa. Dado todo 1o que se ha argu-
un papel habilitador, de modo que mi conocimiento de que todas las
mentado aquí, podría ocurrir que en muchos casos seamos incapaces
cosas verdes tienen color puede ser a priori. Sin embargo, en el co-
de llegar a saber si una hipótesis dada es metafisicamente posible. Na-
nocimiento basado en la imaginación que tenemos de los contrafác-
turalmente, la controversia filosófica hará que los casos poco claros
ticos Ia experiencia sensorial puede desempeñar un papel que no es
sobresalgan. Eso no debería cegarnos ante el amplio rango de casos
estrictamente evidencial, pero tampoco puramente habilitador, pues
claros (burros que hablan son posibles). Un escepticismo general en
incluso si no sobrevive como parte de nuestra evidencia total, puede
la epistemología de la modalidad metafísica sin un escepticismo ge-
moldear nuestros hábitos de imaginación y nuestros juicios de mo-
neral en la epistemología de los contrafácticos no está motívado. El
dos que van mucho más allá de un papel puramente habilitador.
uso de la imaginación para evaluar afrrmaciones filosóficas de posibi-
lidad y necesidad es en principio tan legítimo, y en ocasiones igual de He aquí un ejemplo. Adquiero las palabras "pulgada" y "centí-
efectivo en la práctica, como lo es su uso para evaluar contrafácticos metro" independientemente una de otra. A través de la experiencia
mundanos. sensorial aprendo a hacer juicios a simple vista de distancias en pul-
gadas y en centímetros con fiabilidad moderada. Cuando las cosas
5
salen bien, esos juicios equivalen a conocimiento, conocimiento a
¿Qyé implica la asimilación que hemos vislumbrado de la modali- posteriori desde luego. Por ejemplo, sé a posteriori que dos marcas
dad a los condicionales contrafácticos para el estatus de los juicios frente a mí se hallan separadas a 1o más dos pulgadas. Ahora uso la
modales como cognoscibles a priorl o sólo a posteriori? misma facultad fuera de línea para hacer un juicio contrafáctico:
t*

222 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 223

(zS) Si dos marcas hubiesen estado separadas nueve pulgadas, ha- apropiadas depende constitutivamente, no sólo causalmente, de la
brían estado separadas por 1o menos diecinueve centímetros. experiencia pasada con la que calibré mis juicios sobre longitudes en
esas unidades. Si la calibración es correcta por un accidente afortu-
Al juzgar (ZS) no hago uso de alguna regla de conversión para hacer nado, a pesar de que haya errores masivos en las creencias pasadas
el cálculo; en este ejemplo desconozco tal regla. Lo que hago, más relevantes acerca de longitudes, carezco de la habilidad requerida.l2
bien, es imaginar visualmente dos marcas separadas nueve pulgadas Si conociéramos los condicionales contraficticos haciendo una
y uso fuera de línea mi habilldad para juzgar visualmente distancias inferencia puramente a priorl de la conclusión a partir del antece-
en centímetros para)uzgar, bajo esa suposición contrafáctica, que es- dente y premisas de trasfondo, nuestro conocimiento podría contar
tán separadas al menos diecinueve centímetros. Con un margen de como a priori si conociéramos todas las premisas de trasfondo a prio-
error tan grande, mi juicio es fiable; por lo tanto se (ZS). ¿La conozco ri, de otro modo sería a posteriorl. Sin embargo, hemos argumentado
a priori o a posteriori? La experiencia sensorial no desempeña ningún que si el proceso es inferencial en absoluto, las inferencias pertinen-
papel evidencial directo en mi juicio. No es el caso que consciente o tes son ellas mismas justamente del tipo para el que Ia experiencia
inconscientemente recuerde distancias que haya percibido anterior- pasada desempeña un papel que no es ni puramente habilitador ni
mente, tampoco deduzco (ZS) de premisas generales que haya ob- estrictamente evidencial, de modo que la hipótesis inferencial no re-
tenido inductiva o abductivamente de la experiencia: la sección § 3 suelve la cuestión.
de este capítulo hizo ver algunos obstáculos que se presentan al in- Supóngase que en las circunstancias que hemos imaginado cla-
tento de asimilar patrones de juicio contrafáctico, como los que esta- sificamos mi conocimiento de (ZS) como a priori, porque la expe-
mos discutiendo, al uso de premisas generales. Sin embargo, el papel riencia sensorial no desempeña un papel estrictamente evidencial;
causal de la experiencia sensorial pasada en mi juicio (25) excede quizá se insista en que el papel de esa experiencia en el conocimien-
con mucho que simplemente habilite mi captación de los concep- to de (ZS) sea puramente habilitador. El peligro es que demasiado
tos contenidos en (ZS); en el capítulo anterior llamamos la atención tendría que contarse como a priori. Experiencias que se han olvida-
sobre Ia debilidad de las condiciones para la posesión de conceptos. do desde hace mucho pueden moldear mi juicio de muchas maneras
Fácilmente alguien podría tener suficiente experiencia sensorial para sin que desempeñen un papel directamente evidencial; por ejemplo,
comprender (ZS) sin ser 1o suficientemente fiable en sus juicios so- pueden calibrar mi aplicación hábil de conceptos y condicionarme
bre distancias como para saber (ZS). Tampoco es el caso que el papel .r tener patrones de expectativa de los que echo mano en mi evalua-

de la experiencia pasada al hacer el juicio (ZS) sea puramente habili- ción de condicionales contrafácticos ordinarios. El modo como sa-
tador de alguna otra manera; por ejemplo, poniéndome en contacto bemos (25) puede resultar muy similar al modo como muchos de
con un argumento lógico a favor de (ZS). La experiencia se halla im- rrosotros sabemos (ZA),
plicada de un modo más directo que eso. El que mi creencia en (ZS) Qe\ Si dos marcas hubiesen estado separadas nueve pulgadas, ha-
constituya conocimiento es altamente sensible a la precisión o im- brían estado más separadas que las patas delanteras y traseras
precisión de la información empírica acerca de longitudes (en cada de una hormiga.
unidad) sobre la que me apoyé para calibrar mis juicios sobre lon-
l,a experiencia sensorial no necesita desempeñar un papel directa-
gitud (en cada unidad). Sé (25) sólo si mi aplicación fuera de línea
rnente evidencial en el conocimiento de (26).Uno puede saber (26)
de los conceptos de pulgada y de centímetro fue 1o suficientemente
hábil. De igual manera, si estoy justificado en creer (2S) depende de t.t
En Yablo 2002 puede encontrarse una discusión relacionada del
qué tan hábil sea al hacer esos juicios. Mi posesión de las habilidades concepto oval.
T
224 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 225

sin tener que recordar alguna ocasión en la que percibió una hormi- cntre creencia y no creencia y entre conocimiento e ignorancia no
ga, y sinhaber recibido testimonio alguno sobre el tamaño de las hor- desempeñan ningún papel estrictamente evidencial en nuestro co-
migas; basta con la habilidad de imaginar con precisión cómo se vería rrocimiento de (ZZ)-(Z»). Sin embargo, su papel puede ser más que
una hormiga junto a dos marcas que están separadas nueve pulgadas. puramente habilitador. Muchos fllósofos, hablantes nativos del in-
No hay duda de que (ZS) es necesaria y (26) contingente. Pero esa glés, han negado (Zl). (Shope 1983, pp. L7 L-192, tieneuna revisión
diferencia metafísica no implica ninguna diferencia epistemológica crítica). No es usual ni verosímil acusarlos de que no comPrendan las
entre cómo sabemos (ZS) V cómo sabemos (ZA), no justifica Ia afir- palabras "saber" y "cteer". ¿Por qué no pensar que diferencias sutiles
mación de que (ZS) se sabe a prioriy (26) a posteriod. Sin embargo, entre dos cursos de experiencia, cada uno de los cuales fue suficien-
lo típico es no suponer que (26) se conozca, ni siquiera que sea cog- te para llegar a comprender "saber" y "creef", ocasionan diferencias
noscible, a priori. en la manera como Se procesan casos particulares, las cuales resultan
Por otro lado, supóngase que clasificamos mi conocimiento ser 1o suficientemente pronunciadas como Para inclinar los juicios
de (ZS) como a posteriorl, porque la experiencia desempeñaun papel honestos en direcciones opuestas? Si el conocimiento de (ZZ)-(Zg)
más que puramente habilitador, qtízáse insista en que el papel de la está o no disponible para uno puede ser así un asunto muy sensible
experiencia sensorial en el conocimiento de (ZA) sea evidencial. En a circunstancias personales. Esas diferencias individuales en la habi-
este caso, el peligro es que el mismo veredicto se aplicará también lidad con la que se aplican conceptos dependen constitutivamente,
a muchos juicios modales que son filosóficamente significativos, se no sólo causalmente, de la experiencia pasada, pues el grado de habi-
socavaría la suposición de que se conocen, o siquiera que son cog- lidad que muestra un desempeñ o lperJormance) depende constituti-
noscibles, a priori. Desde luego que Kripke ha argumentado fuerte- vamente de su origen causal.
mente a favor de una categoría de verdades necesarias cognoscibles De un modo similar, la experiencia pasada de propiedades es-
sólo a posteriori, tales como "El oro es el elemento con número ató- paciales y temporales puede desempeñar un papel que no es direc-
mico 79".La oración "Es necesario que el oro sea el elemento con tamente evidencial en la "intuición" matemática hábil, pero que
número atómico 79" sería entonces también cognoscible a posterio- excede con mucho 1o que se necesita Para adquirir los conceptos
ri.La sugerencia presente ha de entenderse de un modo más amplio matemáticos pertinentes. Ese papel puede ser más que heurístico,
que esto. Por ejemplo: puede concernir al contexto de justificación tanto como al contex-
(ZZ) fs necesario que quien sepa algo lo crea. to de descubrimiento. Incluso las habilidades combinatorias que se
requieren para la evaluación competente de axiomas estándar de la
(ZS) Si María supiera que estaba lloviendo, creería que estaba llo-
teoría de conjuntos pueden involucrar la aplicación fuera de línea de
viendo.
habilidades motoras y de percepción cuya capacidad Para generar co-
(Zg) Qrien sabe algo Io cree. nocimiento depende constitutivamente de que se refinen mediante
Aunque (ZS) no generaly (Zl) no sea modal,la forma en que las
sea
la experiencia pasada, la cual no desempeña un papel evidencial en
sabemos es similar a la forma en que sabemos (ZZ); no sabemos (ZS) la evaluación de los axiomas.
porque hagamos un análisis de la psicología individual de María, ni Si la concepción precedente se encuentra en la vía correcta, ¿de-

sabemos (ZV) por inducción enumerativa. El conocimiento de ver- beríamos concluir que el conocimiento modal es a posteriori? No, si
dades como (ZZ)-(20) usualmente se considera a priori,incluso por
Obviamente Williamson se refrere a que esos hablantes nativos del
aquellos que aceptan la categoría de 1o necesario a posteriori.Las ex- inglés han negado la oración en inglés de la cual (27) es una traduc-
periencias a través de las cuales aprendimos en Ia práctica a distinguir ción al español. (N. aet t.)
r
226 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 227

ello sugiere que (ZZ)-(Z») son conclusiones inductivas o abducti- dal anterior o porlo menos independiente. Elprincipio NpcrsrDAD
vas a partir de datos suministrados por la percepción. En esos casos que discutimos antes ilustra cómo hacemos esto.
la pregunta "¿Es a priori o a posterioriT" es demasiado burda Para ser Respuesta:una vez que consideramos que algo es una verdad
epistemológicamente útil. La cuestión no es que no podamos trazar necesariarpor supuesto que podemos usarla al desarrollar una su-
una línea en algún lugar con los paradigmas tradicionales de 1o a prio- posición contrafáctica. Pero eso no abona en nada a la idea de que
rl de un lado y los paradigmas tradicionales de lo a posteriori del otro. tengamos alguna capacidad cognitiva especial para manejar la mo-
Claro que podemosi la cuestión es que hacerlo produce muy poco dalidad independiente de nuestra capacidad cognitiva general para
entendimiento. La distinción es suficientemente útil en cuanto dis- rnanejar condicionales contrafácticos. Si comenzamos sólo con es-
tinción burda inicial de fenómenos epistémicos, pero está fuera de tos últimos, justo como 1o imaginamos antes, generaremos conoci-
lugar dentro de un análisis teórico más profundo, porque oscurece rniento de varias verdades modales que a su vez pueden usarse para
patrones epistémicos más significativos. Podríamos reconocer una clesarrollar otras suposiciones contrafácticas en un proceso recursi-
categoría amplia de conocimiento de sillón, en el sentido de conoci- vo. Por ejemplo, no necesitamos juzgar que es metafísicamente ne-
miento en el que la experiencia no desempeña un papel estrictamen- cesario que el oro es el elemento con número atómico 79 antes de
te evidencial, mientras recordemos que ese conocimiento puede no invocar la proposición que el oro es el elemento con número ató-
encajar en el estereotipo de Io a priori, porque la contribución de la rnico 79 en el desarrollo de una suposición contrafáctica. Proyec-
experiencia es mucho más que habilitadora. Por ejemplo, no debería tar cuestiones constitutivas, tales como números atómicos, en las
ser sorprendente si resultara que tenemos conocimiento de sillón de suposiciones contrafácticas es parte del procedimiento general que
verdades acerca del medio ambiente externo.l3 Lrsamos para evaluar contrafácticos. El juicio sobre necesidad meta-
fisica se origina como el resultado de un procedimiento de esa cla-
6
se, no se trata de un insumo que se haya generado de manera inde-
Es momento de considerar objeciones a la explicación precedente. pendiente.
Objeción: El conocimiento de los contrafácticos no puede expli- ¿Qpé tal si nuestra capacidad cognitiva general para manejar
car el conocimiento modal, porque aquéllos dependen de éste. Más contrafácticos tuviera como elemento constitutivo separado una ca-
específi camente, al desarrollar una suposición contrafictica, usamos pacidad cognitiva especial para manejar la modalidad metafísica?
con libertad 1o que consideramos que son verdades necesarias, Pero Considérense los recursos cognitivos esbozados en la sección § 3
no 1o que consideramos verdades contingentes. De modo que da- 1',ara la evaluación de los condicionales contrafácticos: de ellos, el
mos por sentado un abastecimiento de conocimiento o creencia mo- rnás distintivo fue la simulación imaginativa, y los menos distinti-
13 vos el razonamiento, la memoria, el testimonio y la percepción. La
Este problema sobre la distincíón a priori/ a posteriori socava argu-
mentos a favor de la incompatibilidad del externismo semántico y pregunta es si ellos requieren complementarse con una capacidad
nuestro acceso privilegiado a nuestros propios estados mentales, .rrlicional para la evaluación de contrafácticos que tienen la forma
que echan mano del supuesto carácter absurdo del conocimiento a especial A D-+I. La respuesta es que no. Si bien con frecuencia no
priori de características contingentes del medio ambiente externo
lrodemos imaginarp erceptiuamentelaverdad d" A, no todo imaginar
(McKinsey l99l). También vuelve problemáticos los intentos de
r's un imaginar perceptivo. La instrucción "Imagina que hay un bar-
explicar la primera dimensión de la semántica bidimensional en tér-
minos de cognoscibilidad a priori, como en Chalmers 2006. Susti- lrcro que afeita a todos aquellos que no se afeitan a sí mismos y sólo
tuir el vocabulario de lo a priori por el de la reflexión racional no .rcllos" no es muy diferente de la instrucción "Supón que hay un bar-
ayuda en nada, puesto que da lugar a problemas paralelos. l,cro que afeita a todos aquellos que no se afeitan a sí mismos y sólo a
f-

228 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 229

ellos'l Al desarrollar imaginativa e inferencialmente una suPosición del contrafáctico (la suposición que se desarrolla), no en su conse-
contrafáctica, uno puede encontrarse o no con una contradicción. cuente (que es la parte excepcional de ( 17) y ( tS)). En la inferencia
Desde luego que con frecuencia hallamos que las afirmaciones de deductiva, nuestro razonamiento hacia contradicciones (como en la
posibilidad y necesidad metafísica son difíciles de evaluar. Pero éste prueba por reductio ad qbsurdum) no es notablemente más o menos
no es el asunto en disputa. No hay evidencia alguna de que seamos fiable que el resto de nuestro razonamiento deductivo. Podemos al-
mejores evaluando afirmaciones de modalidad metafísica de 1o que canzaf muchas conclusiones sobre modalidad metafísica sin forzar
seríamos si tuviésemos sólo los tipos de capacidad cognitiva lista- de más nuestros recursos imaginativos. Por ejemplo, siempre que
dos anteriormente para la evaluación de condicionales contrafácti- podemos negarun contrafácticoA n--+ B, podemos afirmar 0A, por-
cos, sin ninguna capacidad adicional separada para la evaluación de que A n-rJ- implíca lógicamente A D-+ B. De nuevo, el argumento
afirmaciones de modalidad metafísica. Por 1o tanto, la postulación de de la sección § 4 a favor de una versión de la necesidad de la identidad
una capacidad adicional así carece de justificación. solamente utilizó razonamiento directamente en la lógica de los con-
Objeción: La explicación que se ha ofrecido asocia la modalidad trafácticos. No es una objeción a la explicación presente que el uso
metafísica con condicionales contrafácticos de una clase muy pecu- que hacemos de la imaginación en la evaluación de contratácticos
liar: en el caso de ( tZ) y ( 18) se trata de condicionales que tienen una pueda no ser fiable en el caso de algunos contrafácticos que tengan
contradicción explícita como consecuente. ¿Por qué una capacidad antecedentes excéntricos.
para manejar contrafácticos ordinarios debería conferir también una Objeción: La suposición acerca de verdad vacua que la explica-
capacidad para manejar esos condicionales peculiares? ción da por sentada es simplemente errónea (Nolan 1997). La idea
Respuesta: Esto es como preguntar por qué una capacidad para es que algunos contraposibles (contrafácticos con antecedentes me-
manejar inferencias entre oraciones empíricas complejas debería tafísicamente imposibles) son falsos, tales como (¡O), emitido por
conferir también una capacidad para maneiar inferencias que involu- alguien que equivocadamente cree que respondió "13" a la pregunta
cran verdades y falsedades lógicas. No hay una manera fácil de tener "¿Cuánto es 5 + 7?", cuando de hecho respondió "11":
la primera sin tener la segunda. Más específicamente, desarrollar una
(¡O) Si 5 + 7 fueran 13 habría obtenido la suma correcta.
suposición contrafáctica supone razoflan a partir de ella, y no siempre
podemos decir con anticipación cuándo un razonamiento tal dará De modo que, contrariamente a ( tZ),Zfpuede serverdadera mien-
lugar a una contradicción (hay sorpresas en lógica). La indecidibili- tras que -A n+I es falsa. En el argumento que ofrecimos en la sec-
dad de laverdad lógica en lógica de primer orden implica que no hay ción § 3 a favor de (tl),la premisa obletable es mscESrDAD. Si al-
una prueba mecánica completa de la consistencia siquiera de las ora- gunos mundos son metafísicamente imposibles y A es verdadera en
ciones de primer orden. De modo que las oraciones inconsistentes algunos de ellos pero falsa en todos los mundos metafísicamente
no pueden separarse con anticipación (considérese la oración "En posibles, entonces todo mundo A que sea metafísicamente posible
Ia siguiente aldea hay un barbero que afeita a todos aquellos que no es un mundo B, aun cuando los mundos A más cercanos no sean
se afeitan a sí mismos y sólo a ellos"). En consecuencia, una capa- mundos B.14 Obleciones similares se aplican a las otras equivalencias
cidad general para desarrollar suposiciones contrafácticas tiene que Qa)-(zz).
conferir, en particular, la capacidad para desarrollar aquellas suPo- 14
Técnicamente, NTcESTDAD es falsa en una semántica con esferas de
siciones que subsecuentemente resultan ser inconsistentes. Aunque, similitud para tr-+ que incluyan algunos mundos imposibles (inac-
como ya 1o hemos notado, la fiabilidad de esa capacidad puede no ser cesibles con respecto a tr).A la inversa, posrBrLrDAD es falsa en
uniforme, la variación se encuentra primariamente en el qntecedente una semántica con algunos mundos posibles que estén excluidos de
r
230 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 231

Respuesta: Supóngase que todos los contraposibles son falsos. errores análogos en el razonamiento cuantificacional. Dada laverdad
Entonces, QAes equivalente aA D+ Ay pues estaúltima seguirá sien- evidente de "Toda montaña de oro es una montaña", piensan que la
do verdadera siempre que A sea posible. De manera correspondien- oración "Toda montaña de oro es un valle" es falsa, pasando por alto
te, IA es equivalente al dual -(-A fF+ -A) y se puede llevar a cabo el caso de la verdad vacua. Puesto que la lógica y la semántica de los
el programa de la sección § 3 usando las nuevas equivalencias. Pero condicionales contrafácticos se entiende mucho menosbien, incluso
supongo que no es esto 1o que el objetor tiene en mente. La idea es las personas lógicamente sofisticadas pueden encontrar tentadores
más bien que el valor de verdad de un contraposible puede depender errores similares. Dada la artificialidad de las construcciones que se
de su consecuente, de modo que (aO) es falsa mientras que (31) es necesitan para negar el condicional completo de manera que no sea
verdadera: ambiguo ("no es el caso que si..."), los errores mencionados pue-
(¡t) 7 fueran 13 habría obtenido la suma incorrecta.
den agravarse debido a una tendencia a confundir la negación de un
Si 5 +
condicional contrafáctico con la negación de su consecuente. Así, Ia
Sin embargo, tales ejemplos son muy Poco persuasivos. verdad de A fF+ -B (donde A es imposible) puede confundirse con
En primer lugar, tienden a desbaratarse cuando se los piensa con la verdad de -(A D- B)y, por 1o tanto, con la falsedad de A D+ B.
cuidado. Por ejemplo, si 5 + l fueran 13, entonces 5 * 6 sería lZ'Y Si tenemos que elegir entre (¡O) y (¡t), está claro cuál deberíamos
así (después de otros once pasos iguales) 0 sería 1, de modo que si el elegir; pero la impresión de que tenemos que elegir es una ilusión.
número de respuestas correctas que di fue 0, el número de respuestas
Algunos objetores tratan de reforzar su crítica ofreciendo ejem-
correctas que di sería 1. Preferimos (3 t ) a (EO) porque el argumento
plos de razonamientos matemáticos que parten de una suposición
a favor de (31) es más obvio, pero el argumento a favor de (SO) es
imposible A ("Hay solamente un número finito de números pri-
igualmente fuerte.
mos") con el fin de reducirla al absurdo. Esos argumentos pueden
En segundo lugar, hay razones generales para Poner en duda las
formularse usando un condicional contrafáctico, aunque no es ne-
supuestas intuiciones sobre las que esos ejemplos se aPoyan. Esta-
cesario. Seguramente habrá momentos en eI argumento en los que
mos acostumbrados a trabajar con antecedentes posibles y, dada Ia
sea legítimo afirmar A ¡-+ C (en particular, A fF+ A) pero ilegíti-
posibilidad de A, la incompatibilidad de B y C normalmente impli-
ca que A fr-, B yA n-+ C no pueden ser ambas verdaderas. Así que
mo afirmar A G+ -C (en particular, A ¡--' -A). Pero, desde lue-
si exageramos la proyección a partir de casos conocidos podemos go, eso no muestra que A f1+ -A sea falsa. En cualquier momento
llegar a pensar que (31), que no es problemática, sea incompatible en un argumento matemático hay un número infinito de verdades
con (30). Las personas que no tienen sofisticación lógica cometen que no es legítimo afirmar, porque aun no se han probado (Lew-
is 1986, pp.24-26, da cuenta pragmáticamente de algunos preten-
todas las esferas de similitud (véase 1o que dice Lewis 1986, P. 16, didos ejemplos de contrafácticos falsos con antecedentes imposi-
sobre la universalidad). No parece que mundos inaccesibles amena-
bles). De manera similar, la presente réplica podría muy bien ha-
cen a posIBILrDAD, pues supóngase que un mundo A w sea accesi-
ble desde un mundo v,pero que ningún mundo B lo sea. Entonces, ber comenzado así: "Si todos los contraposibles fueran falsos, QA
dada la semántica usual, si A G+ B es verdadera en u,hay un mun- sería equivalente a A ¡--+ A." Léase "el antecedente" de tal manera
do A x tal que todo mundo A que esté tan cerca de u como 1o está x, que sea imposible. Entonces, habría sido igualmente verdadero de-
es un mundo B. De esto se sigue que il/ no está tan cerca de u como 1o
cir: "Si todos los contraposibles fueran falsos, 0A no sería equiva-
está x y que x es inaccesible desd e u,lo cual contradice la suposición
verosímil de que cualquier mundo accesible está por 1o menos tan lente a A D+ A." Pero esto no habría importado, pues sólo el primer
cerca como cualquier mundo inaccesible. condicional es afirmable en un contexto en el que, debido a propósi-
J-

232 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 233

tos dialécticos,la posibilidad del antecedente no está excluida, y esto (¡S) g¿spero = Fósoforo.
es 1o que el argumento requiere. (¡0) Si el cohete hubiese continuado ese curso, habría impactado a
También podemos preguntarnos en qué lógica de contraf,ícti- Fósforo.
cos están pensando los objetores. Si rechazan principios elementa-
les de la lógica pura de los condicionales contrafácticos, ésa es una De manera similar, el argumento de (¡¡) y (¡S) a (32) debería ser
característica poco atractiva de su posición. Si aceptan todos esos válido. Pero la verdad de (ae) y (35) no es contenciosa. Si el objetor
principios, entonces se compromenten a aceptar operadores tal concede que (aZ) es después de todo verdadera, entonces debería
como están caracterizados en (tZ) V ( t S), que exhiben todo el com- haber una explicación, compatible con su verdad, de que nos incli-
portamiento lógico que de manera estándar se espera de la necesidad nemos a no aceptarla, y podríamos esperar razonablemente que esa
y la posibilidad, y ¿qué modalidad es ésa, si no Ia metafísica? explicación se generalice a otros pretendidos ejemplos de falsos con-
Un problema final de la objeción es el siguiente. Éste es un para- traposibles. Por otro lado, si el objetor rechaz a (lZ), tiene que negar
digma del tipo de contraposible que el objetor considera falso: lavalidez del argumento de (¡¡) y (¡S) a (lz). De modo que se
compromente a afirmar que los condicionales contratácticos crean
(lZ) Si Héspero no hubiese sido Fósforo, Fósforo no habría sido contextos opacos para los nombres propios (el mismo argumento
Fósforo. puede darse para otros términos singulares, como los demostrati-
Puesto que Héspero es Fósoforo, es metafísicamente imposible, en vos). Pero eso es muy inverosímil. (34) y G6) son materialmente
virtud de la necesidad de la identidad, eu€ Héspero no sea Fósoforo. equivalentes porque sus antecedentes y sus consecuentes conciernen
a los mismos objetos, propiedades y relaciones: no importa que se
No obstante, es probable que los objetores insistan en que al desarro-
llar imaginativamente la suposición contraféctica de que Héspero usen diferentes nombres porque los contrafácticos no son acerca de
no sea Fósforo, no nos comprometemos con la negación explícita esas características representacionales (si la sustitución de nombres

de ninguna verdad lógica, como la que aparece en el consecuente correferenciales en atribuciones de actitudes proposicionales no
de (SZ). De acuerdo con ellos, si hacemos nuestro mejor esfuerzo preserva el valor de verdad,la razón es que esas atribuciones son
en el antecedente, podemos desarrollarlo hasta alcanzarun escenario acerca de características representacionales). Pero entonces exacta-
lógicamente coherente aunque metafísicamente imposible: excluirá mente lo mismo se aplica a (lZ) y (33). Sus antecedentes y sus con-
"Fósforo no es Fósforo'i Pero podemos suponer que ellos aceptarán secuentes también conciernen a los mismos objetos, propiedades y
esta ejemplificación trivial de la reflexividad: relaciones. El hecho de que el antecedente de (lZ) V (33) sea me-
tafísicamente imposible no altera radicalmente su tema. La transpa-
(¡¡) Si Héspero no hubiese sido Fósforo, Héspero no habría sido rencia de la construcción del condicional contratáctico concierne a
Fósforo. su estructura semántica general, no al contenido específico del ante-
cedente.
Sin embargo, en general, los nombres propios correferenciales son
Cuando se somete a escrutinio el argumento a favor de los con-
sustituibles unos por otros dentro de contextos contrafácticos. Por
traposibles falsos, se ve muy débil. La lógica de los cuantificadores
ejemplo, la validez del argumento de (l+) V (¡S) a (a6) no es pro-
se retrasó y estuvo en un estado de confusión durante siglos debido
blemática:
a la falta de disposición para reconocer las generalizaciones univer-
(¡+) Si el cohete hubiese continuado ese curso, habría impactado a sales vacuamente verdaderasi no debemos permitir que la lógica de
Héspero. los contrafácticos caiga en un estado similar de confusión debido a
r
234 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 235

la falta de disposición para reconocer los contraposibles vacuamente Objeción: Se ha argumentado que los condicionales contrafácti-
verdaderos.ls cos carecen de valores de verdad (edgington 2003; Bennett 2003,
Objeción: Los contrafácticos son desesperadamente vagos y sen- pp.252-256). Si esto es así, la asimilación de las afirmaciones de
sibles al contexto; equivalencias como (tZ) V (18) contaminarán a posibilidad y necesidad metafísica a los contratácticos privará a esas
tr y 0, interpretadas como modalidades metafísicas, con toda esa va- afirmaciones de valores de verdad.
guedad y sensibilidad al contexto. Respuesta: Los asuntos involucrados son demasiado complejos
Respuesta: La contaminación no es automática. Por ejemplo, como para que podamos discutirlos aquí apropiadamente, Pero es
dentro de un marco Lewis-stalnaker, diferentes interpretaciones o difícil dar sentido a la facilidad con la que los condicionales contra-
precisiones de ¡.. pueden diferir en 1o que toca al ordenamiento de fácticos aparecen inteligiblemente dentro del alcance de otros ope-
mundos por su similitud, mientras que coinciden en 1o que toca a qué
radores, como en (Za) y (24), sin atribuirles valores de verdad a esos
mundos hay, de modo que las diferencias se cancelan en el lado dere-
condicionales. He aquí otro ejemplo:
cho de (tZ) V de ( tS). La cuestión de si una suposición dada implica
contrafácticamente una contradicción puede resultar poco clara para
(:z) foao sembradío que se habría inundado si la presa se hubiese
nosotros, pero eso no implica que no haya una respuesta correcta.
roto estaba arado.
En algunas explicaciones dinámicas,la semántica de los contra-
fácticos supone una interacción más sistemática con el contexto; esto
(32) puede ellamismaincrustarse inteligiblemente en oraciones más
es así porque un efecto normal del antecedente es actualizar el con-
complejas en todas las formas usuales; por ejemplo, puede negarse o
texto a uno en el que el horizonte de mundos contextualmente perti-
convertirse en el antecedente de otro condicional. Con el fin de en-
nentes incluye algunos en los que el antecedente es verdadero. Así, la
tender cómo funcionan esos incrustamientos, tenemos que asignar
verdad de la oración es equivalente a la verdad del consecuente ento-
condiciones de verdad a (lZ);no basta con darun tratamiento adhoc
dos los mundos que son pertinentes en el contexto actualizado (von
a unos pocos incrustamientos particulares. Para que (aZ) tenga con-
Fintel 2001).I,. posición que he presentado puede adaptarse a una
explicación así, si se permite que la actualización pueda no conseguir diciones de verdad,la oración "sembradío que se habría inundado si
suministrar un mundo en el que el antecedente sea verdadero cuan- la presa se hubiese roto" tiene que tener condiciones de aplicación.
do ocurre que no hayun mundo tal, pues entonces el contrafáctico es Así que tiene que haber una diferencia entre los sembradíos a los que
vacuamente verdadero: su consecuente es verdadero en todo mundo se aplica "se habrían inundado si la Presa se hubiese roto" y aquellos
pertinente en el que su antecedente seaverdadero.Aun cuando en ta- a los que no. Pero eso es otra forma de decir que tiene que haber una

les casos el contrafáctico sea "indefinido" (1o cual es menos verosímil diferencia entre los valore s de" x" para los que "Si la presa se hubiese
y tiene consecuencias incómodas para muchas pruebas matemáticas roto, x se habría inundado" es verdadera y aquellos para los que es
informales por reductio ad absurdum queinvolucran contrafácticos), falsa. El hecho de que sea algo oscuro cuáles son las condiciones de
la imposibilidad y las otras modalidades metafísicas todavía podrían verdad de los condicionales contrafácticos y que aveces hagamos iui-
definirse a partir del contrafáctico, puesto que "QA" será equivalente cios incompatibles acerca de esas condiciones, difícilmente muestra
a "Está definido si (A ¡.-+ A)'i que esas condiciones de verdad no existan. Requerir que los condi-
15 cionales contrafácticos tengan condiciones de verdad es una manera
Véase enKment 2006 una elucidación de la modalidad metafísica en
términos de contrafácticos que admite contraposibles falsos. Tam- en que la discusión precedente no ha sido perfectamente neutral en
bién véase Lange 2005. lo que se refiere a la semántica de los contrafácticos.
{

236 Timothy Williamson 5. El conocimiento de la modalidad metafísica 237

7 (+t) E,smetafísicamente posible que se produjera una enorme ex-


plosión.
Desde luego que el condicional contrafáctico no es la única construc-
ción del lenguaje ordinario que se halla estrechamente relacionada
Ésta es otra manera en la que nuestras capacidades cognitivas ordina-
con la modalidad metafísica. Considérense los comentarios después
rias nos habilitan para reconocer que algo que no es real lnon-actual)
de que un incendio ha sido rápidamente extinguido en una fábrica
es, no obstante, metafísicamente posible. Pero no podemos inferir de
de explosivos:
la negación de (SZ) o de (Ss) la negación de (+0).
(¡S) Podría haber habido una enorme explosión. ¿Puede entenderse la posibilidad metafísica como el caso lími-
(¡q) Fácilmente podría haber habido una enorme explosión. te de esas formas más restringidas de posibilidad? Tal vez, pero ne-
cesitaríamos una explicación acerca de qué separa las formas perti-
El valor de verdad tanto de (:S) (en una interpretación natural) nentes de posibilidad de las que no 1o son, tales como la posibilidad
como el de (39) depende de la ubicación del fuego,las precauciones epistémica. También sería necesario explicar cómo, tomando como
existentes y cosas por el estilo. La mera posibilidad metafisica de una punto de partida el pensamiento ordinario, nos las arreglamos para
enorme explosión es insuficiente para verificar (SA) (en la interpre- identificar el caso límite, la modalidad metafísica. La ventaja de los
tación pertinente) o (al). La naturaleza restringida de la posibilidad condicionales contrafácticos es que nos permiten identificar el caso
que está en juego se hace explícita en (¡q) con la palabra "fácilmen- límite simplemente poniendo una contradicción en el consecuente,
te", y está implícita en el contexto de (¡S).'u Para descubrir el valor ylas contradicciones pueden formarse en cualquier lenguaje que ten-
de verdad de (aS) o de (¡9) necesitamos información de trasfondo; ga conjunción y negación. En cualquier caso, las conexiones [de la
puede ser que también necesitemos de nuestra imaginación al inten- modalidad metafísica] con posibilidades restringidas y con condi-
tar desarrollar un escenario viable en el que se produzca una enor- cionales contrafácticos no son mutuamente excluyentes, pues no se
me explosión. En este caso, usamos las mismas facultades cognitivas están interpretando como análisis semánticos rivales, sino como ca-
generales que las que usamos en la evaluación de condicionales con- sos diferentes en los que los mecanismos cognitivos que se necesitan
trafácticos relacionados, como (+O)' para uno de ellos ya dalo que se necesita para manejar la modalidad
metafísica.
(+O) Si el extinguidor hubiese llegado un minuto después, habría
La epistemología de la modalidad metafísica no requiere pos-
habido una enorme explosión.
tular ninguna facultad especial de intuición. Se trata simplemente
Los juicios de posibilidad restringida como (SS) (interpretado del de un caso especial de la epistemología del pensamiento contrafác-
modo pertinente) y (¡q) tienen un valor cognitivo para nosotros tico, un tipo de pensamiento que se encuentra integrado de manera
ajustada con nuestro pensamiento acerca del mundo espacio-tempo-
que es similar al que tienen condicionales contralácticos como (+O).
ral. Negar que tal pensamiento produzca conocimiento es caer en un
Tanto (Sa) como (¡g) implican (+t),pero no viceuersaz
extravagante escepticismo. Aquí, como en otras partes, podemos ha-
16
cer filosofía sobre la base de capacidades cognitivas generales que no
Véanse Sainsbury 1997; Peacocke L999,pp. 310-328, yWilliamson
son, de ninguna manera profunda, peculiarmente filosóficas.
20O0a, pp. L23-L30. Véase Kratzer L977 sobre la idea de que ex-
presiones modales del lenguaje natural, tales como "puede" y "tiene
que", apuntan a un rango contextualmente restringido de posibili-
dades.
¡-

6. Experimentos mentales

De todos los métodos de sillón de la filosofía, uno de los más cons-


picuos es el experimento mental. Gran parte de la comunidad filosó-
fica permite que un acto ponderado de la imaginación pueda refutar
una teoría que estaba previamente bien sustentada. En las ciencias
naturales se podría esperar que imaginar que se obtiene un resulta-
do negativo de un experimento decisivo podría equivaler a imaginar
que se refuta la teoría en cuestión, pero el imaginar que se refuta una
teoría no la refuta realmente más de 1o que imaginar que se asesina
a un tirano realmente 1o asesina. ¿Por qué debería la filosofía ser di-
ferente? Si la idea de un experimento decisivo es demasiado burda
para describir el funcionamiento de la ciencia real, eso meramente
exacerba el escepticismo acerca del papel de los experimentos men-
tales decisivos en filosofía.
La objeción anterior a los experimentos mentales es simplista,
como 1o sugiere de inmediato el papel seminal que tienen en Ia física,
tal como lo ilustran los trabajos de Galileo y de Einstein. por supues-
to, los filósofos que odian la filosofía (una raza común) afirman que
los experimentos mentales filosóficos son profundamente distinios
c{e los de las ciencias naturales, en formas que hacen a los primeros
nralos y a los segundos buenos. No obstante, debemos desconfiar de
trrles pretensiones de excepción filosófica. Ya hemos visto que la ima-
qinación desempeña un papel mundano pero vital en la evaluación
tlc condicionales contraficticos, desde los más empíricamente ordi-
n:rrios hasta los que equivalen a afirmaciones sobre modalidad me-
t.rfisica. Veremos que la imaginación desempeña un papel similar en
I os experimentos mentales.
El ejemplo canónico en la bibliografía sobre experimentos men-
t.rlcs filosóficos es el uso que de ellos hace Edmund Gettier para refu-
t.rr el análisis tradicional del saber como creencia verdadera justifica-
. l.r ( Gettie r L9$) . La hipótesis de trasfondo con la
que trabajaremos
r
24O Timothy Williamson 6. Experimentos mentales 24'l

es que sus experimentos mentales son paradigmáticos, en el sentido epistemología de los experimentos mentales bajo la epistemología
de que si algún experimento mental puede ser exitoso en filosofía, los de los condicionales contratácticos y la modalidad metafísica que se
suyos 1o son; de modo que determinar si los experimentos mentales desarrolló en los capítulos previos, para así revelarla como una apli-
de Gettier son exitosos equivale en efecto a determinar si puede ha- cación de formas bastantes ordinarias de pensar y no como algo que
ber experimentos mentales exitosos en filosofía. Aun cuando no les sea peculiarmente filosófico. Una meta complementaria relacionada
concedamos completamente ese estatus, ellos ProPorcionan un pun- es lograr una comprensión detallada de la estructura de los argumen-

to de referencia conveniente para la discusión. Por otra parte, ellos tos que subyacen en los experimentos mentales; la buscamos porque
dejan ver la importancia cognitiva que los filósofos analíticos otor- es en sí misma interesante y porque, al desarrollarla en detaller pon-
gan a los experimentos mentales. Sociológicamente, el fenómeno es dremos a prueba mi explicación general de cómo funcionan los ex-
sorprendente. Gettier no tenía ninguna publicación previa y era des- perimentos mentales.
conocido para la mayor parte de la comunidad filosófica; no escribía