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ANALÍA V. PINTO (Argentina, 1974).

Poeta, escritora,
editora, correctora, coordinadora de talleres literarios.
Estudió Letras en la Universidad Nacional de La Plata.
Editó y dirigió el boletín literario La Granda Milito,
distribuido por e-mail a más de 500 suscriptores entre

Analía Pinto
2003 y 2006. Publicó en diversas antologías de poesía,
revistas y sitios de Internet como El Interpretador, Analía Pinto
Axolotl, Letralia, Al Margen, Adamar, Fin y Los Nóveles.
Participó en la redacción y confección del Diccionario de e-mail:
aprumiante@gmail.com
Autores Argentinos (2007), proyecto cultural patrocinado
por Petrobras Energía S. A. Obtuvo numerosas menciones
en concursos literarios, de las que se destaca el Primer blogs:
Premio en el V Concurso Internacional de Cuento y curvas y desvíos (ídem e ídem):
http://curvasydesvios.blogspot.com

Poemas
Poesía “Hespérides”, origen de su primer libro de
poemas, Peaches en Regalia (La Plata, 2008). rumiante (poesía + pensamiento):
Actualmente trabaja en el Servicio de Difusión de la http://nuevorumiante.blogspot.com

Creación Intelectual (SEDICI), repositorio institucional fauna abisal (reseñas de libros):


central de la UNLP, dicta regularmente talleres literarios http://abisalfauna.blogspot.com

en distintos ámbitos (como Vonnegut Libros o la UNLP) poematriz (poesía femenina):


y realiza trabajos de corrección en forma particular. Fue http://matrizdepoemas.blogspot.com

alumna de los talleres literarios de los escritores Marcelo poemas sobre imagen (ídem):
di Marco, Gustavo Di Pace y Laura Yasán. Se declara http://poemasimagen.blogspot.com

fundamentalista del lenguaje y del chocolate. the violet press (crónicas teatrales y otras):
http://thevioletpress.blogspot.com
ABSOLUTA Y FEMENINA CIENCIA EMPECINADA CONSTERNACIÓN COMO QUIEN
“sino aquella que rompe la envoltura del tiempo” “como una barca invadida por el follaje del deseo” “como quien acaricia un talismán”
OLGA OROZCO OLGA OROZCO OLGA OROZCO

esa quiero ser invadida así acaricié lo que se me dio de su alma


la que rompe la delicadeza soliviantada por un gesto lo poco que se entrevió en el rudo otoño
con más delicadeza una palabra cuando los dorados corceles del sueño
la que extrae de sus entrañas dicha entre otras mil palabras susurraban es por aquí, es por aquí
gemas y joyeles que de pronto toma la consistencia del
para los orfebres del viento relámpago así acuñé la moneda que quise trocar por su
la luminosidad terrible del diamante alma
la que lo acariciará de modo tal el resplandor exacto de todo cuanto deseo el beso que añoré con sostenida paciencia
que él ya no podrá resistirse la austera voltereta en el aire
y querrá velar su sueño invadida como hoja del árbol ya desprendida
morder su carnadura hecha pedazos por la sombra más amorosa
encender una hoguera perpetua (y más esquiva) así acaricié lo que entonces quedaba de mí
con las llamas de sus dedos asediada por un hechizo tan distinto esa sombra que al pasar entre sus párpados
columpiada en el éxtasis de la incertidumbre se volvía cromática tempestad de palabras
esa quiero ser de nunca saber fuerza inexorable contra el mar bravío
la que triza las barreras de acaso quizá nunca querer saberlo
y se manifiesta en plena bizarría así acaricié una piel que prometía osadías
en absoluta y femenina ciencia y el follaje del deseo sube que jamás se cumplieron y que jamás
es una creciente insensata y alucinógena reclamé
la que con una sola mirada (soñarlas era mi mayor deleito)
le dirá lo que él siempre quiso escuchar una empecinada consternación
pero no se atrevía a pronunciar ante la belleza que él despliega como un talismán enfurecido
al rayo mirífico de sus poemas —tan manso— por el mundo acaricié por última vez lo que quedaba del
corazón
ese púlpito tan estrecho, tan rojo
tan desconocido