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Evolución histórica del liberalismo económico en el modo de producción

capitalista
El término neoliberalismo fue acuñado por primera vez en el año 1938 de la
mano del académico ruso Alexander Rüstow, en el año 1938, tratando de
describir una teoría socioeconómica que representara una tercera vía entre
el capitalismo y el socialismo, haciendo referencia por lo tanto a una especie
de socialdemocracia, tratando así de diferenciarlo del liberalismo clásico o las
teorías del laissez faire. Asimismo, la ideología que más se asemeja a aquello
a lo que se refería Rüstow hace 81 años, sería la economía social de mercado,
conocida hoy en día como socialdemocracia, tal y como hemos expuesto
anteriormente.
En la última década el término “neoliberalismo” tiene un carácter peyorativo, y
es empleado casi exclusivamente por parte de economistas más
intervencionistas o cercanos al socialismo de mercado, como es el caso
de Paul Krugman o Joseph Stiglitz. Con todo, sigue sin ser un término
aceptado por los economistas de corriente liberal, que prefieren denominarse
como “liberales”, “libertarios” (con la debida diferenciación que esto conlleva), o
“capitalistas”.
https://economipedia.com/historia/breve-historia-del-liberalismo.html
Tanto los mercaderes como el comercio existen desde que existe la
civilización, pero el capitalismo como sistema económico no apareció hasta el
siglo XIII en Europa sustituyendo al feudalismo. Según Adam Smith, los seres
humanos siempre han tenido una fuerte tendencia a "realizar trueques,
cambios e intercambios de unas cosas por otras". Este impulso natural hacia el
comercio y el intercambio fue acentuado y fomentado por las Cruzadas que se
organizaron en Europa occidental desde el siglo XI hasta el siglo XIII. Las
grandes travesías y expediciones de los siglos XV y XVI reforzaron estas
tendencias y fomentaron el comercio, sobre todo tras el descubrimiento del
Nuevo Mundo y la entrada en Europa de ingentes cantidades
de metales preciosos provenientes de aquellas tierras. El orden económico
resultante de estos acontecimientos fue un sistema en el que predominaba lo
comercial o mercantil, es decir, cuyo objetivo principal consistía en intercambiar
bienes y no en producirlos. La importancia de la producción no se hizo patente
hasta la Revolución industrial que tuvo lugar en el siglo XIX.
Sin embargo, ya antes del inicio de la industrialización había aparecido una de
las figuras más características del capitalismo, el empresario, que es, según
Schumpeter, el individuo que asume riesgos económicos. Un elemento clave
del capitalismo es la iniciación de una actividad con el fin de obtener beneficios
en el futuro; puesto que éste es desconocido, tanto la posibilidad de obtener
ganancias como el riesgo de incurrir en pérdidas son dos resultados posibles,
por lo que el papel del empresario consiste en asumir el riesgo de tener
pérdidas.
El camino hacia el capitalismo a partir del siglo XIII fue allanado gracias a
la filosofía del renacimiento y de la Reforma. Estos movimientos cambiaron de
forma drástica la sociedad, facilitando la aparición de los modernos Estados
nacionales que proporcionaron las condiciones necesarias para el crecimiento
y desarrollo del capitalismo. Este crecimiento fue posible gracias a la
acumulación del excedente económico que generaba el empresario privado y a
la reinversión de este excedente para generar mayor crecimiento.

El final de la Segunda Guerra Mundial dio lugar a un mundo bipolar. El


liberalismo-capitalismo y el comunismo competían tanto política, como
económicamente.
Durante la mayoría de los años de la llamada Guerra Fría, la mayoría de los
países (excepto los del bloque comunista) desarrollaron economías liberales,
pero con ciertos matices.
Según muchos historiadores, el temor a la expansión del comunismo hizo que,
especialmente en Europa, muchos países optaran por crear el llamado Estado
del Bienestar. Estos, con un funcionamiento basado en el liberalismo
económico, establecieron servicios públicos cercanos a los sistemas más
estatalistas.
https://www.lifeder.com/liberalismo-economico/

La libertad es un derecho básico, debiendo justificarse todo intento de limitarla.


Así, el Estado y sus atribuciones deben estar justificadas, ya que limitan la
libertad de los ciudadanos. “Siendo los hombres por naturaleza libres, iguales e
independientes, ninguno puede ser sustraído de esa condición y sometido al
poder político de otro sin su propio consentimiento.”
https://www.uv.mx/personal/cebarradas/files/2012/09/LIBERALISMO.pdf

Las revoluciones burguesas de los siglos xvii-xix


Las revoluciones burguesas de los siglos xvii a xix, son llamadas así porque fue
la burguesía (clase social económicamente próspera integrada por
comerciantes, artesanos y profesionistas liberales) la que definió el espíritu de
dichos procesos revolucionarios, y son importantes en la historia económica
porque con su triunfo se crearon las nuevas instituciones de la sociedad que
resultaron propicias para el desarrollo del modo de producción capitalista en
sustitución del orden social y modo de producción feudal.
En el caso concreto de Europa, los procesos revolucionarios de carácter
burgués se inician en Inglaterra en 1642, y tuvieron un gran auge entre 18I5 y
1848 con los cuales se consolidó el poder económico y político de la burguesía
en buena parte del continente durante el siglo xix1 El espíritu de las
revoluciones burguesas se extendió a las colonias inglesas en Norteamérica,
Francia y América Latina, lugares donde se consolidó un nuevo orden social
que resultó propicio para el ulterior desarrollo del capitalismo.
La revolución inglesa del siglo xvii (1642-1689) significó el triunfo de la
propiedad burguesa sobre la propiedad feudal, de la competencia sobre la
estructura artesanal, del derecho burgués sobre los privilegios medievales, y
fue una herencia ideológica para otros movimientos revolucionarios de tipo
burgués contrarios al moribundo Medievo y el absolutismo.
En Francia, la revolución de 1789 hizo posible la implantación de un estado
moderno que respondía a los intereses y a las exigencias de la burguesía, y
proclamó sin ninguna restricción la libertad de empresa y de beneficios,
despejando así el camino hacia el capitalismo. La burguesía revolucionaria
logró destruir el viejo orden aliándose con las masas rurales y urbanas a las
que hubo que dar satisfacción a través de la democracia, de modo que el
instrumento de cambio fue la dictadura jacobina de la pequeña y mediana
burguesía apoyada en las masas populares. 9
Las revoluciones de independencia de las colonias españolas en América
Latina entre 1790 y 1824 tuvieron su inspiración directa en la Revolución
Francesa, y al igual que en los tres casos revidados, lograron concretar la
eliminación de las formas precapitalistas de producción, explotación y
dependencia.10 Como resultado de los movimientos libertarios en la América
hispánica se formaron estados nacionales como una expresión de la tendencia
ineludible hacia a la formación de estados potencialmente burgueses, no
obstante que como “revolución anticolonial” clases y estratos sociales
divergentes, e incluso antagónicos, fueron aglutinados en el mismo grupo de
“oposición colonial”.11
Procesos de industrialización siglos xviii-xix
Una vez consolidado el orden burgués producto de los procesos
revolucionarios, quedó la mesa puesta para el despegue y consolidación del
capitalismo, teniendo como su episodio emblemático la Revolución Industrial en
Inglaterra iniciada alrededor de 1780. Después, durante la segunda mitad del
siglo xix la industrialización se extendió a un ritmo impresionante en Estados
Unidos, Alemania y Japón consolidándose así el modo de producción
capitalista en el mundo económicamente desarrollado.
Revolución industrial en inglaterra
La revolución industrial inglesa no sólo transformó económica, social y
demográficamente a las Islas Británicas, sino a muchos países en toda la faz
de la tierra, y lo hizo de forma más profunda que cualquier otro cambio en la
historia de las sociedades conocedoras de la escritura. Por primera vez en la
historia de la humanidad, el ingreso real per capita pudo aumentar sustancial y
progresivamente en todas las clases de la sociedad, la producción pudo
sobrepasar a la población, y la pobreza dejó de ser una característica
necesaria de la condición humana para el grueso de la población, y existía la
capacidad productiva para cubrir todas las necesidades humanas básicas con
un importante margen para el ahorro, gracias a que el sistema económico pudo
liberarse de los límites impuestos por las materias primas orgánicas al basarse
ahora en la energía de origen mineral.
La industria textil británica tuvo su origen como un subproducto del comercio
ultramarino, en el cual las colonias proporcionaban la materia prima y la
metrópoli los esclavos y los productos manufacturados de algodón. Entre 1750
y 1769, la exportación de algodones británicos aumentó más de diez veces, y
las ganancias eran tan enormes que compensaban los riesgos inherentes a las
aventuras de innovaciones técnicas; la expansión de la industria algodonera
fue tan grande y su peso en el comercio exterior británico tan decisivo, que
dominó los movimientos de la economía total del país: las manufacturas de
algodón representaron 40 a 50% del valor total de las exportaciones inglesas
entre 1816 y 1848; para I833, la industria del algodón empleaba a un millón y
medio de personas.15
La segunda fase de la revolución industrial inglesa estuvo sustentada en la
producción de carbón, hierro y acero que hicieron posible la construcción de
ferrocarriles. Las minas requerían máquinas de vapor en grandes cantidades y
de gran potencia para su explotación y de medios eficientes de transporte para
trasladar las grandes cantidades de carbón hasta el punto de embarque: el
tranvía o ferrocarril fue la respuesta, el ferrocarril es hijo de la mina de carbón;
la construcción de ferrocarriles tuvo importantes efectos multiplicadores al
demandar grandes cantidades de hierro, acero, carbón, maquinaria pesada,
trabajo e inversión de capital, tan solo durante las dos primeras décadas del
ferrocarril la producción de carbón y de hierro se triplicó. 16 Las cuantiosas
inversiones que demandó la construcción de ferrocarriles fueron posibles
gracias a que en las dos primeras generaciones de la revolución industrial las
clases ricas acumularon grandes rentas que invirtieron en préstamos en el
extranjero y en los ferrocarriles
Los procesos revolucionarios de los siglos xvii a xix en Europa y Norteamérica
tuvieron un carácter eminentemente burgués, y con su triunfo lograron
establecer las nuevas instituciones que resultaron propicias para el desarrollo
del modo de producción capitalista, quedando así el terreno listo para el
despegue del capitalismo con la Revolución Industrial en Inglaterra y con los
procesos de industrialización de Estados Unidos, Alemania y Japón durante la
segunda mitad del siglo xix. 
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0185084913713094
El liberalismo económico es una doctrina del capitalismo que empezó a
desarrollarse durante la Ilustración y que acabó siendo completada por Adam
Smith y David Ricardo. Es una corriente que se opone al socialismo y al
dirigismo, por lo que aboga por una mínima interferencia por parte del estado
en las relaciones económicas que existen entre individuos, clases o naciones.
El liberalismo económico también generó nuevas tendencias e ideologías
políticas. Estas defendían que la autoridad del estado no es absoluta, sino que
los ciudadanos deben conservar una parte de independencia frente a los
poderes públicos. Sitúan al capitalismo como único sistema capaz de asegurar
que cada persona pueda ejercer de forma libre todo aquello que quiera, lo
que conduce a una capacidad de producción óptima, un crecimiento económico
constante y a un estado del bienestar. Estas teorías se conocen
como liberalismo intelectual y se oponen también al absolutismo y a todo tipo
de sistemas que coarten la libertad del individuo. Debido al contexto en que
surgió, la filosofía del Siglo de las Luces fue vital para dotarlo de significado.

Los liberales ven el capitalismo como una expresión de los comportamientos


humanos naturales que han sido evidentes durante milenios y la forma más
beneficiosa de promover el bienestar humano.
Los orígenes del capitalismo han sido muy debatidos (y dependen en parte de
cómo se define el capitalismo). La explicación tradicional, originada en el
pensamiento económico liberal clásico del siglo XVIII y aún a menudo
articulada, es el "modelo de comercialización". Esto ve al capitalismo originario
del comercio. Dado que la evidencia para el comercio se encuentra incluso en
la cultura paleolítica, puede verse como algo natural para las sociedades
humanas. En esta lectura, el capitalismo surgió del comercio anterior una vez
que los comerciantes habían adquirido suficiente riqueza (referido como 'capital
primitivo') para comenzar a invertir en tecnología cada vez más productiva.
Esta cuenta tiende a ver el capitalismo como una continuación del comercio,
que surge cuando el emprendedurismo natural de las personas se liberó de las
limitaciones del feudalismo, en parte por la urbanización [11]. Por lo tanto,
rastrea el capitalismo hasta las primeras formas de capitalismo comercial que
se practicaron en Europa occidental durante la Edad Media

El largo auge de la posguerra terminó en la década de 1970, en medio de las


crisis económicas experimentadas después de la crisis petrolera de 1973. [100]
La "estanflación" de la década de 1970 llevó a muchos comentaristas
económicos y políticos a adoptar recetas políticas orientadas al mercado
inspiradas en el capitalismo de laissez-faire y el liberalismo clásico del siglo
XIX, particularmente bajo la influencia de Friedrich Hayek y Milton Friedman. La
alternativa teórica al keynesianismo era más compatible con el laissez-faire y
enfatizaba la rápida expansión de la economía. Las soluciones orientadas al
mercado obtuvieron un apoyo cada vez mayor en el mundo capitalista,
especialmente bajo el liderazgo de Ronald Reagan en los EE. UU. Y Margaret
Thatcher en el Reino Unido en la década de 1980. El interés público y político
comenzó a alejarse de las llamadas preocupaciones colectivistas del
capitalismo administrado de Keynes para centrarse en la elección individual,
llamada "capitalismo remarcado". [101] A los ojos de muchos comentaristas
económicos y políticos, el colapso de la Unión Soviética trajo más evidencia de
la superioridad del capitalismo de mercado sobre la economía planificada.

El Estado liberal que hacia la mitad del siglo XIX había establecido en
Inglaterra las libertades políticas necesarias para facilitar el capitalismo, no era
democrático: esto es, no había extendido las libertades políticas a la mayoría
de la población. Cuando posteriormente lo hizo, comenzó a recortar la libertad
del mercado. Cuanto más se extendían las libertades políticas, menos
extensivas se tornaban las libertades económicas. De todos modos, la
correlación histórica difícilmente sugiere que el capitalismo es una condición
necesaria para la libertad política”
Hasta el propio Estado absolutista, forma transicional en la que ya se expresan
vivazmente los intereses de la naciente burguesía, estaba demasiado
impregnado por las clases e instituciones estamentarias de la sociedad feudal
como para propiciar adecuadamente la realización de las tareas necesarias
para la plena consolidación del modo de producción capitalista.
http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20100529015317/4capituloII.pdf

 La gran depresión:


 
En 1873 se inició lo que en esa época se llamó una gran depresión y que duró
hasta finales del siglo XIX.
Causas de las crisis económicas:
 
Las causas fueron la superproducción y  la deflación:
-La agricultura que incrementó su producción y además aumentar la
competencia de los productos de EEUU y Australia con precios más bajos.
-La producción industrial no descendio por lo que una parte importante empezó
a no tener salida, así la crisis llegó a la industria, sucediendo quiebras y un
aumento de paro.
 
El capitalismo financiero:
 
Los ciclos de la economía eran inherentes (Que por su naturaleza está
inseparablemente unido a algo) al sistema capitalista.
-Las pequeñas empresas no podían salir fácilmente de la crisis, así pues se
crearon nuevas vías para superar esta crisis, para crear el capitalismo
financiero, y las vías fueron:
 
La concentración empresarial
 
La necesidad de invertir más capital para las innovaciones obligó a buscar
nuevas fuentes para esto. Así se da pie al capital financiero que surgió de la
unión del capital industrial (procedente de la industria) del bancario ( del capital
de los bancos) y del bursátil (fruto de la cotización de la bolsa de las
sociedades anónimas).
 
-Capital industrial: Las empresas realizaron alianzas entre ellas para la
concentración de capitales, y para asegurarse de que habría beneficios y que
estos serían repartidas de forma homogénea iniciaron prácticas
monopolísticas. De modo que "la libre competencia" dejó de ser el mecanismo
regulador del mercado.
 
-Capital bancario: La intervención de los bancos en financiación de las
empresas fue cada vez mayor, el paso de prestamista a inversores, en donde
los holding (Sociedad financiera que posee la mayoría de acciones) en un
importante instrumento para la banca. Así aparecieron los bancos industriales y
de negocios.
 
-Capital bursátil:  Las sociedades anónimas que aparecieron principalmente
para financiar los costes del ferrocarril se acabaron convirtiendo en lo más
utilizados de las empresas capitalistas, facilitando así reunir sumas de capital y
la concentración empresarial.
 
La búsquedas de nuevos mercados
 
La necesidad de obtener materias primas y de controlar nuevos mercados
impulsó en gran parte la colonización de territorios aún por explorar. En poco
tiempo los estados europeos se apoderaron del continente africano sudeste de
Asia.
La explotación de estas colonias revitalizó la metrópolis y la mundialización de
la economía.
 
La organización de la producción y el trabajo.
 
La  complejidad de las empresas, de los procesos de producción y de las redes
de distribución hizo necesaria una mejor organización de las empresas, para
esto fueron inventados diferentes métodos como el taylorismo, que creaba la
cadena de montaje, donde se eliminaban los movimientos inútiles. El
empresario Henry Ford utilizó este método, pero pagando más a sus
trabajadores especificados confiando en que así se reactivaría el consumo y se
convertiría a una parte de la población en potenciales compradores. Esto se
llama Fordismo.
 
_-Los problemas sociales de la industrialización
 
Con la industrialización no todos los sectores se vieron beneficiados por igual
ya que el proletariado llevaba unas condiciones de vida paupérrimas, tanto en
lo laboral como en lo humano.
 
Condiciones laborales
Durante el siglo XIX la clase obrera tuvo que soportar unas pésimas
condiciones de vida y una precariedad laboral extrema. Esto sucedió a causa
de la deshumanización del trabajo industrial. Las mujeres recibían un salario
inferior y el trabajo infantil era muy usual.
Condiciones higiénicas
El alojamiento de los obreros solía estar mal ventilado y ser de pequeño
tamaño que frecuentemente era compartido con otras personas. la cocina
compartía espacio con los dormitorios mientras que las letrinas iban a dar
directamente a las calles donde había grandes acumulaciones de basura. Por
ello la insalubridad se extendía pòr el barrio obrero y las enfermedades
infecciosas florecían
Transformación familiar
Muchos hombres abandonaron a sus familias al no poder sustentarlas, con ello
se elevó el número de solter@s y de nacimientos fuera del matrimonio.
Se acentuaron los problemas sociales como la malnutrición, el alcoholismo, la
delincuencia o el analfabetismo.
Además a esto se le añadía el choque cultural que suponía cambiar de una
vida en el campo a una vida en la ciudad
 
https://heypau.wixsite.com/bacpaulagarcia/single-post/2016/1/26/El-liberalismo-
económico-y-el-sistema-capitalista

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