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EL DESPLAZAMIENTO EN COLOMBIA

Es considerado la peor crisis humanitaria de


América, el desplazamiento forzado por el conflicto
armado ha afectado en los últimos años a más de
tres millones de ciudadanos colombianos,
especialmente mujeres, niños y ancianos.
La tragedia del desplazamiento involucra la violación
masiva de los derechos humanos y la infracción a las
“normas para regular la guerra” (no atentar contra
la población civil).
Según lo definió la Ley 387 del 18 de Julio de 1997,
desplazado es toda persona forzada a migrar dentro
del territorio nacional abandonando su localidad de
residencia o actividades económicas habituales,
porque su vida, su integridad física, su seguridad o
libertad personal están amenazadas.
Se violan los derechos fundamentales del ser
humano como la vida, la libertad y la seguridad
personal. En este sentido se realizan ataques
vandálicos indiscriminados a la población civil, actos
de terrorismo, torturas, malos tratos, toma de
rehenes, atentados. Se utilizan armas de fabricación
prohibida y penalizada como son las minas
antipersonales y otras experimentales como el collar
bomba.
Colombia vive en guerra hace mas de 50 años, tres
millones de desplazados por las acciones terroristas
de las guerrillas (Farc y el ELN) y de los paramilitares
(Autodefensas Unidas de Colombia).
La guerrilla y el paramilitarismo y la ola de terror que promueven en regiones
militarizadas o declaradas zonas de orden público, el incremento de las acciones de
la guerrilla en campos y ciudades -no ajenas a infracciones del derecho
humanitario- y las medidas de orden público acompañadas de regresivos proyectos
de ley y de reforma constitucional, son hechos que agravan la crisis

El futuro es más pesimista si a las zonas especiales de orden público se suman


propuestas gubernamentales de contrarreforma de la Constitución. Proyectos
como el impuesto de guerra, la declaratoria de la Conmoción Interior y el carácter
indefinido de la misma, las funciones de policía judicial a las Fuerzas Militares, la
creación de teatros de guerra en las zonas fronterizas y la eliminación de controles
a la fuerza pública por parte de la Procuraduría General de la Nación, responden
a ese objetivo.
En un país cuestionado ante el mundo por la violación de los derechos humanos,
estas medidas no logran el objetivo de la tranquilidad ciudadana y, en cambio,
infringen gravemente esos derechos. Así ocurre en el caso de los desplazados según
lo confirma el Sistema de Información de Hogares Desplazados por Violencia en
Colombia SISDES.

Esta migración campesina genera cambios bruscos en la tenencia de la tierra que


tienen relación con procesos violentos de contrarreforma agraria, además de
afectar la producción agropecuaria y la calidad de vida de los campesinos
desplazados.

El desplazamiento de población por la violencia crece y las medidas del gobierno


para hacer frente a este problema socio-demográfico son contradictorias y
confusas. Contradictorias porque las medidas de orden público y de erradicación
de cultivos ilícitos están disparando los índices de desplazados en todo el país.

Confusas porque, si bien es cierto se reconoce el problema y se define una política


para los desplazados (documento 2084 del Consejo Nacional de Política económica
y social Conpes), también lo es que la burocracia y los recortes presupuestales
afectan estos propósitos.
Los desplazados internos lo pierden todo, abandonan sus hogares, bienes
y medios de vida y están en constante peligro, ya sea de ser objeto de
represalias o que un nuevo brote de violencia haga necesario desplazarse
nuevamente.
A partir del 2002 la situación cambia radicalmente ya que las Autodefensas
disminuyen sustancialmente su actividad como generadoras de desplazamientos,
en tanto que la guerrilla reactiva su ofensiva contra la población civil.
De acuerdo con la información suministrada por la RSS, aproximadamente el 50%
de la población desplazada corresponde a mujeres y el 42% a menores de 18 años.
El 90% es de origen rural o semirural y una tercera parte tiene o tenía tierras en
su lugar de origen. El 50% se ubica en los cinturones de miseria de las grandes
ciudades.
Un análisis de la ACNUR concluye que solo el 43.2% de los desplazados reciben
atención estatal.
El presente gobierno restringió la ayuda a la población desplazada:
• Se suprimieron los fondos del FIP (Fondo de Inversiones para la paz)
dirigidos a financiar la asistencia humanitaria de Emergencia y proyectos
productivos.
• Se descontinuó la asignación de presupuestos específicos en las Entidades
Sectoriales para la atención de la población desplazada.
• RSS recorto la ayuda que daba a cada familia para su estabilización
económica.

DISPLACEMENT IN COLOMBIA
It is considered the worst humanitarian crisis in America,
forced displacement by armed conflict has affected in recent
years over three million Colombian citizens, especially
women, children and the elderly.
The tragedy of displacement involves the massive violation of
human rights and the infringement of the "rules governing
the war" (not attack the civilian population).
As defined by Law 387 of 18 July 1997, displaced person is
forced to migrate within the national territory, abandoning
his place of residence or customary occupation, because his
life, physical integrity, safety or personal freedom is
threatened.
It violates basic human rights such as life, liberty and
personal security. In this sense, indiscriminate vandalism
done to the civilian population, terrorism, torture, abuse,
hostage taking, attacks. They are used to manufacture
prohibited weapons and are penalized as landmines and other
experimental and the collar bomb.
Colombia is at war for over 50 years, three million people
displaced by the terrorist actions of the guerrillas (FARC and
ELN) and the paramilitaries (United Self-Defense of
Colombia).
The guerrillas and the paramilitaries and the wave of terror
that promote militarized regions or areas declared public
policy, the increase in guerrilla actions in fields and cities
outside no breaches of humanitarian law, and public order
measures accompanied of regressive bills and constitutional
reforms, are aggravating the crisis

The future is more pessimistic if special areas of public


governmental joined counter-proposals of the Constitution.
Projects such as the war tax, the declaration of Internal
Conflict and the indefinite nature of it, the judicial police
functions to the Armed Forces, building theaters in the border
areas and the elimination of controls to the security forces by
the Attorney General's Office, responded to that goal.

In a country challenged before the world for the violation of


human rights, these measures do not achieve the goal of
public peace and instead, seriously infringe those rights. Such
is the case of the displaced as confirmed by the Household
Information System Displaced by Violence in Colombia SISDE.

This rural migration generates abrupt changes in land tenure


that are related to violent counter-agrarian reform processes,
in addition to affecting agricultural production and quality of
life for displaced farmers.

The displacement of population by growing violence and


government measures to address socio-demographic problem
are contradictory and confusing. Contradictory because public
policy measures and eradication of illicit crops are soaring
rates of displaced throughout the country.

Confusing because, although it recognizes the problem and


define a policy for displaced persons (document 2084 of the
National Economic and Social Conpes), so is that bureaucracy
and budget cuts affect these purposes.
Internally displaced persons lose everything, leave their
homes, property and livelihoods and are in constant danger,
either to be subject to retaliation or that a new outbreak of
violence makes it necessary to move again.
Since 2002 the situation changed radically since the AUC
substantially decrease its activity in generating displacement,
while the reactive guerrilla offensive against the civilian
population.
According to information provided by the RSS, about 50% of
IDPs are women and 42% to under 18. 90% are from rural or
semirural and third party has or had land in their home. The
50% is located in the slums of large cities.
An analysis of the UNHCR concluded that only 43.2% of the
displaced receive state attention.
This government restricted aid to the displaced population:
• funds were deleted FIP (Investment Fund for Peace) aimed
at funding emergency humanitarian assistance and
productive projects.
• The budget allocation discontinued specific sectoral
agencies for the care of the displaced population.
• RSS trim the aid given to each family for economic
stabilization.