Вы находитесь на странице: 1из 3

Armas para combatir al maligno

1.-vivir sin pecado (es decir estar en gracia de Dios)


2.-perdonar a quien te hace algún mal
3.-amar y perdonar a los enemigos
4.-misa, comunión, rezar el rosario, leer los salmos
diariamente
5.-uso de los sacramentales diariamente
6.-oraciones de liberación diariamente
No debemos tener miedo a Satanás, porque Jesús ya lo
venció en la cruz y en la resurrección, El venció al pecado, la
muerte y a Satanás.
Nosotros con Jesús somos imagen y semejanza de Dios
Padre gracias al Espíritu Santo.
El diablo se nos muestra como un elefante y quiere que
pensemos que somos una hormiga, pero nosotros cubiertos
de la Sangre preciosa de Jesús y la pureza virginal de la
Santísima Virgen María somos superiores a él, y él es una
hormiga y nosotros unos elefantes a su lado.
Dios nos hace alianza de amor cuando nosotros hacemos su
voluntad (cumplir los 10 mandamientos).
Al confesarnos y el sacerdote en nombre de la Santísima
Trinidad nos absuelve de nuestros pecados, recibimos al
Espíritu Santo para purificarnos de toda nuestra
podredumbre de nuestros pecados, vicios, esclavitudes,
adicciones, etc.
Al orar por la liberación de una persona sabemos que será
difícil, porque los demonios no tienen compasión, ya que
nos odian por quitarles su dominio sobre las personas a las
que ayudamos, sabemos que un una sola sesión no se salen
todos los demonios, sino solo los pequeños, luego los
medianos y al último los grandes, esta lucha espiritual
provoca un desgaste físico y espiritual.

Después del exorcismo suelen venir más venganzas,


revanchas, represalias de Satanás en dichas personas, en
sus casas, negocios, propiedades, porque el mal no quiere
aceptar su derrota, por eso él nos ataca de nuevo y con
siete demonios peores.

Oración de protección
Yo………. Me cubro con la Sangre preciosa de Jesús y con la
pureza inmaculada de la Virgen María
Yo………. Renuncio a Satanás y a toda práctica de brujería,
esoterismo……….y prometo ante Dios nunca volver a pecar
con la ayuda del Espíritu Santo
Renuevo las promesas de mi bautismo, para ser hijo de
Dios, hijo de la Virgen María y de la Iglesia católica
El sacerdote le hace esta oración
Yo con mi autoridad sacerdotal dentro de la Iglesia Católica
te ato, te amordazo, y te nulifico Satanás, y por la sangre
preciosa derramada de Jesús te mando fuera de………………
con todos tus males de odio, rencor, venganza de lo oculto
que por rencor, por brujería….., has llegado hasta:…………. te
mando Satanás derrotado a los pies de Jesús crucificado y te
vas sin hacer daño a nadie, y nunca más regreses a él.
En el nombre de Jesús te ordeno que sueltes a esta persona
y te nulifico todos tus efectos de maldiciones, de brujerías
sobre esta persona, pongo la cruz sobre de ti para que me
obedezcas ya que te mando por mi autoridad sacerdotal en
Cristo Jesús que te salgas de esta persona. ¡Obedéceme!
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen
el sacerdote puede repetir 3 veces o más esta oración hasta
ver la recuperación de la persona.

Оценить