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UNIVERSIDAD MILITAR NUEVA GRANADA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS


PROGRAMA CONTADURÍA PÚBLICA
TRIBUTARIO I – SÉPTIMO SEMESTRE

LECTURA DE NORMAS E INTERPRETACIÓN JURÍDICA

HERMENEUTICA JURÍDICA

CAPITULO I
LA INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LAS LEYES TRIBUTARIAS

1.1. INTERPRETACIÓN EN LA LEY COLOMBIANA

Las normas fundamentales sobre la interpretación de las leyes en Colombia, se encuentran establecidas en el Código
Civil artículos 25 al 32.

En el artículo 27 cuando ordena que “cuando el sentido de la ley sea claro, no se desatenderá su tenor literal a
pretexto de consultar su espíritu”. Se antepone el sentido de la letra de la ley. En otros términos, la literalidad de la
norma sólo debe prevalecer cuando el sentido sea claro. Esta claridad del sentido surge de la armonía de todo el
contexto y de la racionalidad de las conclusiones. Muchas veces las palabras son claras, pero el sentido es oscuro,
ya porque carece de armonía con el resto de normatividad pertinente, ya porque conduce a conclusiones contrarias a
la razón, ya porque no es posible descubrir cuál era el problema que se planteaba el autor de la ley al formular la
solución plasmada en el texto legal.

Siendo claro el sentido, procede la interpretación literal que consiste en darle a las palabras de la ley el significado
jurídico, técnico o usual que les corresponde. Los artículos 28 y 29 de C.C. dicen al respecto:

Artículo 28.- Las palabras de la ley se entenderán en su sentido natural y obvio, según el uso general de las mismas
palabras; pero cuando el legislador las haya definido expresamente para ciertas materias, se les dará a éstas su
significado legal”.

Artículo 29.- Las palabras técnicas de toda ciencia o arte se tomarán en el sentido que les den los que profesan la
misma ciencia o arte, a menos que parezca claramente que se han tomado en sentido diverso”.

Lo primero que se propone para la interpretación literal es atenerse al significado usual de las palabras. El legislador
tiene en mente lo que normalmente ocurre y resuelve los problemas con vocablos que son losa usuales en la
comunidad a la que se dirige la regla. Por esos es preciso tener en cuenta que los casos contenidos en la ley son los
que generalmente ocurren y no aquellos que solo de manera excepcional se presentan.

Cuando la palabra tiene una definición legal, prefiere este significado. Es apenas natural que si el legislador ha
definido un término, se bebe entender el respectivo vocablo según su significado jurídico. Cabe observar que hay
definiciones de carácter específico. Así la palabra “venta” tiene una definición en el Código Civil, que es aplicable
generalmente, salvo en cuestiones referentes al impuesto de ventas, donde la palabra tiene una significación
específica.

La significación técnica de las palabras de la ley debe preferirse cuando es claro que tienen dicho sentido. En
materia tributaria, muchas palabras del léxico económico y contable son utilizadas por el legislador con un significado
técnico, el cual es preciso atenerse para interpretar la ley.

La interpretación de la ley no debe quedarse nunca en la parte literal, debe ser armónica, de manera que toda la ley
en su conjunto y cada parte por separado sirvan para darle sentido completo y debida correspondencia. En esta
labor es un auxiliar muy eficaz el conocimiento y la versación que se pueda tener sobre las materias afines, ya sean

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de naturaleza jurídica, económica o sicológica, pues en definitiva se debe tener presente que todo el Derecho de una
ciencia que está para el perfeccionamiento de la persona humana y que todo lo que atañe al ser humano, se
relaciona con el derecho en una u otra forma.

La búsqueda de la correspondencia y armonía del Derecho escrito puede llevar a entender la disposición que se
interpreta en sentido restrictivo, extensivo o acondicionador.

Se habla de interpretación restrictiva cuando, verificando el análisis lógico de la ley, se descubre que, para lograr
la debida correspondencia y armonía del Derecho escrito, es necesario reducir el alcance que literalmente puede
tener la norma.

La interpretación extensiva tiene lugar cuando, practicando el análisis de la disposición, se llega a la conclusión de
que la disposición dijo menos de lo que lógicamente debería haber dicho.

Existe interpretación acondicionadora cuando analizada la norma resulta manifiesto que el legislador incurrió en
una equivocación, por lo cual resulta necesario darle la debida significación a la regla.

El estudio de la ley debe llevar a conocer su historia, a fin de tener en cuenta los antecedentes que se encuentran en
el origen de la norma y que deben permitir el conocimiento de los problemas que se querían solucionar por el
legislador. Así la interpretación histórica se relaciona íntimamente con la interpretación teleológica. Por esto dice el
artículo 27 que se debe establecer la intención, por la historia fidedigna de su establecimiento.

Finalmente, advierte el artículo 32 del Código Civil que las oscuridades y contradicciones de los textos se deben
salvar acudiendo al espíritu general de la legislación y a la equidad natural. La interpretación equitativa viene hacer
así como el método que permite recurrir al principio magno de todo el Derecho, que es la equidad, cuyo efecto es
reconocer lo que a cada cual corresponde según su propia naturaleza.

Es importante advertir que todas estas formas de interpretación, la literal, la armónica, la histórica, la teleológica y la
equitativa, no se excluyen entre sí, sino que por el contrario se complementan unas a otras.

La indeterminación que existe con respecto a la forma de interpretar la ley, los artículos comentados del Código Civil
se limitan a exponer los criterios fundamentales, sin establecer una determinada jerarquía o preeminencia, a fin de
que esta sea la prudencia del jurista la que lo guíe en cada momento, según la materia y las circunstancias
respectivas.

Por tal razón las ciencias del derecho se les llaman jurisprudencia, ya que la prudencia es la virtud jurídica por
excelencia.

1.2. LA INTEGRACIÓN DE LA LEY TRIBUTARIA

Tiene lugar esta figura cuando no existe “ley exactamente aplicable al caso”.

La analogía es un procedimiento que nada tiene que ver con la interpretación de la ley, pues precisamente se origina
cuando no hay norma aplicable. Por eso se llama “integración” del Derecho, pues tiene por objeto llenar los vacíos
que se encuentran en los textos. La interpretación extensiva implica la conclusión de que la norma dice realmente
menos de lo que expresan sus palabras; la analogía tiene por objeto descubrir en los textos situaciones parecidas a la
que es materia del estudio y solución.

Ha sido muy discutida la posibilidad de la analogía en el Derecho tributario, por virtud del principio de la legalidad.

Es evidente que la analogía no es admisible en el Derecho tributario material, es decir, el que tiene por objeto definir
el nacimiento de la obligación tributaria, pues ello equivaldría a admitir la posibilidad de establecer tributos sin que
mediara la creación legal. Si la ley crea un impuesto sobre las ventas, por analogía no se puede concluir que
también están gravados los traspasos de propiedades a título de aporte a una compañía, por ejemplo, a menos que,
lo gravable con el impuesto de ventas sea la transferencia de dominio a título gratuito u oneroso, pues en este caso el
concepto de venta tiene una definición especial.

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Esta conclusión está reforzada en la Constitución, conforme la cual la ley debe “directamente” fijar los elementos
fundamentales de la obligación tributaria, cuales son el sujeto activo, el sujeto pasivo, el hecho gravado, la base
gravable y la tarifa. El empleo del adverbio “directamente” en el texto constitucional, impide toda aplicación analógica
respecto de estos elementos.

Los 5 elementos que enumera el artículo 338 de la Constitución son los que integran el Derecho tributario material.
Por contraste, el derecho tributario formal, que se relaciona con los procedimientos aplicables para determinar la
obligación tributaria y hacerla cumplir, permite la aparición de la analogía.

CONCLUSIONES

• Por virtud del principio de la legalidad, la ley tributaria debe interpretarse y aplicarse estrictamente en
cuanto a los elementos esenciales del tributo: sujeto activo, sujeto pasivo, hecho gravado, base gravable y
tarifa.

• Salvo definición expresa de las palabras para fines tributarios en la propia ley, el sentido de aquellas debe
establecerse, conforme a las normas generales de interpretación, por su significado legal, técnico o usual.

• Los criterios de interpretación histórico, armónico, teleológico y equitativo son aplicables en Derecho
tributario.

• La analogía es admisible en derecho tributario, salvo en lo relativo a los 5 elementos fundamentales de la


obligación tributaria (sujeto activo, sujeto pasivo, hecho gravado, base gravada y tarifa), a las exclusiones o
exenciones y a las infracciones tributarias.

CAPITULO 2

FUENTES DEL DERECHO

2.1. CLASIFICACION DE LAS LEYES:

Las leyes pueden ser imperativas, prohibitivas, permisivas declarativas y dispositivas.

En rigor todas las leyes son imperativas, de tal suerte que la clasificación se hace teniendo presente el contenido de
cada una de dichas normas.

a. Leyes imperativas: Son aquellas que se imponen al ciudadano de manera absoluta y no pueden derogarse
o modificarse por acuerdo de los particulares. La razón es que se ostentan caracteres de orden público, que
interesan a la moral y a las buenas costumbres.

b. Leyes permisivas: Estas leyes entrañan un mandato a todas las personas en el sentido de que respeten el
derecho que ellas reconocen al titular. Las leyes permisivas no ordenan ni prohíben algo, sino que
simplemente conceden una facultad a una persona para que ejecute a su arbitrio determinado hecho.

c. Leyes declarativas o supletorias: Como regla general, el ordenamiento jurídico defiere a la autonomía
privada la regulación de los propios intereses; pero la ley prevé el caso de que las partes no regulen
específicamente dichas relaciones, y por eso suple su silencio mediante las normas supletorias. Estas
normas se encuentran prioritariamente en materia de contratos y sucesión por causa de muerte cuando es
intestada.

d. Leyes prohibitivas: Son las que mandan no hacer algo, prohíben o impiden determinada conducta, como las
leyes penales.

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2.1.2. La Constitución. Es la norma suprema, y a ella se deben ajustar todas las demás fuentes normativas. La
Constitución es ley reformatoria y derogatoria de la legislación preexistente. Toda disposición anterior a la
Constitución y que sea claramente contraria a su letra o a su espíritu, se desechará como insubsistente.

a. Normas legales. Dentro de este epígrafe incluimos todas las normas que tienen fuerza de ley ya sea que emanen
del Congreso o del Gobierno. Comprende, por consiguiente, tanto la ley en sentido estricto, como los decretos del
Gobierno que tienen esta naturaleza.

Así como todas las disposiciones legales deben conformarse a la Constitución, todas las normas de inferior categoría
deben ajustarse a las normas legales.

b. La ley en sentido estricto. Dentro de la denominación de leyes se comprende:

• La ley en sentido formal. Es la expedida por el Congreso en virtud de la atribución constitucional.


• Los tratados internacionales aprobados por el Congreso y debidamente ratificados, que son ley de la
República. Por consiguiente, derogan y modifican toda la legislación preexistente que sea contraria a sus
disposiciones. Sin embargo, los tratados no pueden a su vez ser modificados unilateralmente por las leyes
que se expidan con posterioridad a su ratificación.
• Decretos-leyes. El Presidente de la República puede expedir decretos que tienen fuerza de ley, cuando el
Congreso le confiere la facultad de legislar en las materias que le señale con toda precisión y por un tiempo
determinado.
• Decretos de estado de excepción. En caso de turbación del orden público, el gobierno, siguiendo el
procedimiento señalado en la Constitución Nacional puede declarar turbado el orden público, el país, o en
parte de él.
• Decretos de emergencia económica. Igualmente, en caso de perturbación del orden económico social, o de
grave calamidad pública, el Presidente podrá declarar el estado de emergencia por períodos que sumados no
podrán exceder de noventa días al año; mediante el procedimiento que la misma Constitución señala para el
efecto.
• Reglamentos constitucionales. En ocasiones la Constitución, confiere al Presidente de la República poder:
para « reglamentar, dirigir e inspeccionar la instrucción pública nacional», y para «ejercer, como atribución
constitucional propia, la intervención necesaria en el Banco de Emisión y en !as actividades de personas
naturales o jurídicas que tengan por objeto el manejo o aprovechamiento y la inversión de los fondos
provenientes del ahorro privado».

c. Decretos del gobierno. Los decretos que expide el gobierno en esta materia tienen fuerza de ley tienen las
siguientes características:

• Su fuente es la Constitución, de modo exclusivo y directo. No buscan ejecutar ninguna ley, porque ellos
mismos son la ley.
• Mientras la norma constitucional que confiere la facultad de dictarlos esté vigente, el gobierno puede ejercerla
para modificar o derogar normas sobre la materia, a la manera como el Congreso ejerce igual potestad
respecto de las materias de su competencia.
• El gobierno puede ejercer sobre ellos la potestad reglamentaria, como lo hace respecto de las leyes
expedidas por el Congreso, porque, aunque provenientes de fuente distinta, tienen idéntica materialidad y
sustancia y exigen una cumplida ejecución 3.

d. Normas administrativas

Definición. Son las que expide el Ejecutivo para dar desarrollo a las normas legales, o para cumplir las funciones de
su competencia dentro del marco de la Constitución y las leyes.

Conviene aclarar que las asambleas y los concejos pueden regular los asuntos de su competencia con total
independencia de la ley; excepto en las materias en que la Constitución los somete a este límite.

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Prelación. En orden de prelación, las normas administrativas son las siguientes:

1. Decretos reglamentarios, expedidos por el gobierno para el adecuado desarrollo a las normas legales

2. Decretos y resoluciones ejecutivas que expide el gobierno para proveer al cumplimiento de sus funciones propias.

3. Actos administrativos de carácter general (resoluciones acuerdos, circulares), expedidos por las autoridades de las
en entidades públicas del orden nacional (ministros, gerentes, directores, presidentes, superintendentes y juntas
directivas), para regular los servicios propios de la dependencia a su cargo.

4. Ordenanzas expedidas por las asambleas sobre las materias asignadas a ellas por el artículo 187 de la
Constitución.

5. Decretos de los gobernadores para dar desarrollo a las ordenanzas.

6. Acuerdos de los concejos sobre las materias a que se refieren.

7. Decretos de los alcaldes para dar cumplido desarrollo de los acuerdos.

8. Actos administrativos que crean situaciones jurídicas particulares (resoluciones, acuerdos, actas, etc.), que expiden
los empleados públicos en cumplimiento de sus funciones.

2.2. DECRETOS:

2.2.1. Decretos del Presidente de la República. Los decretos que dicta el Presidente de la República son los
siguientes:

a) Los decretos legislativos son dictados por el gobierno dentro del ejercicio de las facultades que le otorga el
Art. 121 de la Constitución.
b) Los decretos extraordinarios son aquellos que dicta el presidente en ejercicio de las facultades que le
pueda conceder el Congreso.
c) Los decretos especiales son los expedidos de conformidad con la Constitución que dice: «Conceder
autorizaciones al gobierno para celebrar contratos, negociar empréstitos enajenar bienes nacionales y ejercer
otras funciones dentro de la órbita constitucional».
d) Los decretos reglamentarios derivan de la potestad reglamentaría que tiene el Presidente como suprema
autoridad administrativa.
e) Los decretos ejecutivos o reglamentos constitucionales, son decretos qué dicta el Presidente para el
cumplimiento de las tareas propias que, le asignó la Constitución, como el nombramiento y remoción de
agentes, la reglamentación de la educación nacional, conservación y restablecimiento del orden público, etc.

2.2.2. Relaciones entre la ley y los decretos del Presidente de Colombia.

«En Colombia la ley no es soberana, pues debe guardarle respeto a la Constitución y no puede inmiscuirse en
asuntos confiados a otras autoridades.

Desde otro punto de vista, los conflictos que puedan surgir entre la ley y la Constitución y entre los decretos con
fuerza de ley y la misma Carta fundamental, o entre los demás decretos del presidente y la Constitución y la ley, son
dirimidos por la Corte Suprema de Justicia o por el Consejo de Estado, respectivamente.

2.2.3. Derogación de la ley. Derogar una ley significa dejarla sin efecto. La ley como hecho humano tiene su
principio y su fin: su entrada en vigor es su principio, y su fin es la cesación de su eficacia obligatoria. Algunos autores
distinguen los siguientes conceptos:

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a) Derogación, que consiste en dejar parcialmente sin efecto una ley.

b) Modificación o reforma, que consiste en dejar sin efecto una parte de una ley y reemplazarla por otro texto.
c) Abrogación, que consiste en dejar sin efecto totalmente una ley.
d) Subrogación, que consiste en la sustitución de un texto legal íntegro, por otro.

El órgano competente para derogar una norma es el mismo poder que la dictó. En general, las leyes no pueden
derogarse total o parcialmente sino por otras leyes. Además, una norma jurídica cualquiera puede ser derogada por
otra norma dictada por un poder jerárquicamente superior, con facultades para hacerlo; ejemplo: un decreto por una
ley o una ley por una reforma constitucional.

2.2.3.1. TIPOS DE DEROGACIÓN

a) Expresa o directa: cuando la ley lo establece claramente.

b) Tácita o indirecta: cuando, sin estar expresamente establecida, resulta de la incompatibilidad entre una ley
anterior y otra posterior. En este caso; hay que distinguir dos situaciones una; si la ley posterior es particular,
no hay duda que constituye una modificación parcial y la otra, si la ley posterior es general, puede ser que
derogue totalmente la anterior.

c) Orgánica: Se produce cuando una ley disciplina todas las materias reguladas por una o varias leyes
precedentes, aunque no haya incompatibilidad entre las disposiciones de éstas y las de la nueva. La ley
especial deroga la general si es incompatible con ésta.

d) Total: se presenta cuando la nueva ley suprime por completo la antigua.

e) Parcial: es el caso de que la segunda ley suprima uno o más preceptos de la ley antigua, quedando
subsistente el resto de ella.

2.3. PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO

Estos principios están consagrados como fuente formal del derecho así: “Cuando no haya ley exactamente aplicable
al caso controvertido, se aplicarán las leyes que regulen casos o materias semejantes, y en su defecto la doctrina
constitucional y las reglas generales de derecho”.

La misma ley prevé, que cuando un problema no puede ser resuelto con base en la aplicación directa o analógica de
sus normas, se busque en la doctrina constitucional, los principios jurídicos que a manera de postulados normativos,
permitan resolverlo.

Es evidente que dichos principios no sólo no pueden romper la estructura del ordenamiento jurídico existente, sino
que deben ser la concreción de su esencia. La Corte Suprema de Justicia, a creado una serie de principios generales,
de los cuales solo mencionaremos algunos a manera de ejemplo.

2.3.1. El abuso del derecho. Con base en el artículo 2341 del C. C., que consagra la responsabilidad por el dolo o la
culpa, la Corte ha considerado que el uso del derecho con desmedro de la función social que le es inherente por
mandato del artículo 30 de la Constitución Nacional, constituye una especie particular de culpa aquilina por abuso del
mismo, la que puede ir desde el comportamiento doloso, como sería el caso del propietario que ejecuta excavaciones
en su predio con la sola intención de secar una fuente o manantial de su vecino, hasta el daño causado por simple
negligencia o imprudencia, como el evento de quien pone una denuncia criminal contra una persona sin tener bases
serias para ello.

Nuestra Corte formula dicho principio en los siguientes términos: «Cada derecho tiene su espíritu, su objeto y su
finalidad; quien quiera que pretenda desviarlo de su misión social, comete una culpa, delictual o cuasidelictual, un
abuso del derecho, susceptible de comprometer con este motivo su responsabilidad» s.

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2.3.2. El enriquecimiento sin causa. Con base en las normas del Código Civil que regulan el pago de lo no debido,
el artículo 1524 del mismo estatuto, que dispone que no puede haber obligación que no tenga una causa real, y en
algunas otras normas que disponen el reembolso de los que se obtiene sin causa suficiente para ello la Corte creó el
principio del enriquecimiento sin causa como una fuente adicional de las obligaciones, según el cual «nadie puede
enriquecerse sin derecho y en perjuicio de otro»'

2.3.3. Error communis facit jus. Con fundamento en varias normas del Código Civil, que reconocen efectos jurídicos
a una apariencia de derecho derivado de un error invencible, la Corte ha formulado el principio del error communis
facit jus, según el cual «cuando uno de nuestros actos se produjo de un error invencible, común a muchos, la simple
apariencia se convierte en realidad».

Para que este principio tenga eficacia normativa se requiere: Que se trate de un error colectivo y que sea invencible,
es decir, que hasta los hombres más prudentes lo habrían cometido.

2.4. COSTUMBRES Y CLASIFICACIÓN:

Se clasifican en tres categorías:

2.4.1. Costumbre según la ley: Cuando se acomoda a las prescripciones legales y las adecua a las
nuevas exigencias sociales.

2.4.2. Costumbre fuera de la ley: Cuando regula relaciones no previstas por la ley escrita.

2.4.3. Costumbre contra la ley: Cuando es contraria a la norma legal. Solo tiene relevancia la costumbre
fuera de la ley, ya que la costumbre según la ley sólo coadyuva a su mejor conocimiento e interpretación. La
costumbre se divide en; nacional, regional o local.

2.5. NEGOCIO JURÍDICO

Concepto: Con la expresión “negocio jurídico” se significa el medio o instrumento social y legalmente admitido para
que los particulares satisfagan, dentro de los límites del orden público y las buenas costumbres, los intereses que
están dentro de la órbita de la autonomía privada. Incluye, por tanto, los conceptos tradicionales de convención y de
acto unilateral tanto entre vivos como por causa de muerte. El contrato, la gestión de negocios ajenos y el testamento,
son, por consiguiente, ejemplos de negocios jurídicos.

Todo negocio jurídico está constituido por tres clases de elementos:

• de la esencia, los elementos que tienen que darse necesariamente para que exista el negocio, sin los cuales
no produce efecto alguno, o degenera en otro. Estos elementos de la esencia son el aporte mínimo que los
particulares deben hacer a la situación jurídica. Así, por ejemplo, es indispensable para la existencia de la
compraventa que «una de las partes se obligue a dar una cosa y la otra a pagarla en dinero»
• de la naturaleza, a cada una de las posibles formas de situaciones jurídicas en que las personas pueden
vincularse, la ley, o el uso social, adscriben ciertos efectos que emanan de la esencia misma de la situación.
Los elementos naturales están ínsitos en la reglamentación para cada negocio jurídico.
• accidentales son el conjunto de agregados lícitos, que los particulares intervinientes en un negocio jurídico le
introducen, sin contrariar su naturaleza o su esencia. Las partes pueden, por ejemplo, agregar a la
compraventa pactos como el de reserva de dominio o de retroventa, o términos y condiciones especiales para
ejecución.

De lo anterior se deduce que en el negocio jurídico los particulares se obligan no sólo en lo que a través de él
manifiesten, sino también a todo lo que corresponde a la naturaleza de la específica situación jurídica que establecen,
a menos que expresamente hayan suprimido tales efectos, estando facultados para ello por la ley . El negocio

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jurídico es, pues, una fuente mixta, en cuanto su contenido incluye no sólo la manifestación de las partes, sino
también de las normas legales y consuetudinarias que correspondan a su naturaleza.

CAPITULO 3

INTERPRETACIÓN, METODOS Y ESCUELAS

3.1. TECNICA JURIDICA

La técnica jurídica consiste en el adecuado manejo de los medios que permiten alcanzar los objetivos que aquél
persigue. Pero como éstos se obtienen por formulación y aplicación de normas, tendremos que distinguir la técnica de
formulación y la de aplicación de los preceptos del derecho. La primera, a la que suele darse el nombre de técnica
legislativa, es el arte de la elaboración o formación de las leyes; la segunda atañe a del derecho objetivo a casos
singulares.

3.2. SILOGISMO JURIDICO

La mayoría de los autores sostienen que el juez, al proferir un sentencia, requiere efectuar una actividad mental que
se traduce en un silogismo, cuya premisa mayor es la ley, la premisa menor el caso concreto que tiene que resolver y
la conclusión es la sentencia que efectúa la subsunción del caso dentro del tipo legal.

Los principales problemas que plantea la aplicación del derecho, son los siguientes:

a) Interpretación de la ley

b) Integración del derecho

c) Conflictos de leyes en el tiempo, y

d) Conflictos de leyes en el espacio.

El concebir la labor del juez como la aplicación de un silogismo sujeto a las mismas leyes que estudian los lógicos,
puede conducir a una interpretación exegética de las normas.

Toda sentencia implica creación, y no simple aplicación del derecho, así exista la posibilidad de formalizar como
silogismo una decisión judicial. El juez debe tener en cuenta la realidad social, la equidad, las circunstancias del caso,
los precedentes anteriores, la doctrina y jurisprudencia, la finalidad de las normas, todo lo cual implica que la
sentencia no puede reducirse a considerar los artículos del código como teoremas y al juez como un geómetra.

3.3. INTERPRETACION DEL DERECHO

3.3.1. Concepto. La ley está destinada a ser aplicada y debe interpretarse. El legislador no puede prever todos los
casos. La interpretación legal es; determinación del significado, alcance, sentido o valor de ley frente a las
situaciones jurídicas concretas a que dicha ley debe aplicarse.

En la interpretación se distinguen: a) la expresión (signos); b) la significación; c) el objeto. Lo fundamental es indagar


la significación de la ley, ya que la norma puede contener expresiones sinónimas, equívocas, tautológicas,
equivalentes; etc.

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3.3.2. Denominaciones. La teoría general de interpretación de las normas jurídicas se denomina hermenéutica
jurídica.

3.3.3. Sistemas. de interpretación. En cuanto a los sistemas de interpretación, hay dos:

a) Sistema reglado. Cuando los principios directivos de interpretación se hallan contenidos en la ley. El
sistema reglado evita la arbitrariedad, pero amarra al juez en cuanto a los medios para indagar el sentido y
alcance de la ley.
b) Sistema no reglado. Cuando las normas de interpretación no están reguladas en la ley. El sistema no
reglado le da al juez un gran campo de acción, pero puede degenerar en arbitrariedad.

3.3.4. Clases. La interpretación puede ser:

• Doctrinal o libre: es la que realizan los juristas y comentaristas.

• Judicial: es la interpretación realizada por los jueces y tribunales al decidir los casos a ellos sometidos en
sus sentencias.

• Legislativa o auténtica; es la que efectúa el legislador mediante una ley interpretativa.

3.3.5. Extensión y alcance.

De acuerdo con esta interpretación se distingue lo siguiente;

a) Interpretación declarativa o estricta: Es la que reproduce el texto de la ley y se presenta en textos claros, precisos y
concisos.
b) Interpretación extensiva: Es aquella en que el intérprete extiende el alcance de la ley, debido a que el legislador
expresó menos de lo que pretendía expresar.

c) Interpretación restrictiva: Es aquella en que el intérprete reduce el alcance de la ley, por cuanto el legislador se
excedió en el texto.

3.3.6. Elementos en la interpretación.

Se distingue cuatro elementos en la interpretación:

1. Elemento gramatical. Tiene por objeto la palabra, la cual sirve de medio de comunicación entre el
pensamiento del legislador, y el nuestro. Debe hacerse según las reglas del lenguaje.

2. Elemento lógico. Busca la voluntad del legislador o espíritu de la ley.

3. Elemento histórico. Tiene por objeto la indagación del estado de derecho existente sobre la
materia en la época de elaboración de la ley.

4. Elemento sistemático. Este método hace hincapié en la íntima conexión entre todas las normas
jurídicas que constituyen el ordenamiento jurídico.

3.3.7. Métodos y escuelas de interpretación.

3.3.7.1. Método exegético. Se ha dicho que el método más antiguo es el gramatical. Este método de interpretar la
ley según sus propias palabras

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3.3.7.2. Método de interpretación savigniano. Este eminente romanista sostiene que la ley es expresión del
derecho popular y el legislador, el verdadero representante del espíritu nacional. Recalca el interés de la historia por
cuando permite unir al presente con el pasado.

3.3.7.3. Método de la libre investigación científica. Los postulados fundamentales de este método son; fuentes
formales «las imperativas de autoridades externas al intérprete con virtualidad bastante para regir su juicio, cuando
tiene por objeto propio e inmediato la revelación de una regla destinada a imprimir una dirección en la vida jurídica.
Estas fuentes son la ley escrita, la costumbre y la tradición o las autoridades. Y la finalidad de la interpretación de la
ley escrita es descubrir el pensamiento del legislador.

3.3.7.4. Escuela del Derecho Libre. Movimiento en pro de una libre jurisprudencia. Para esta escuela, el juez no sólo
descubre sino que. crea el derecho. En esta labor tiene como finalidad la realización de la justicia.

3.3.7.5. Jurisprudencia de intereses y jurisprudencia sociológica. La jurisprudencia de intereses trata de dilucidar


los principios que deben regir la actividad jurisdiccional. Esta escuela sostiene que al juez no le compete crear
libremente el derecho, sino colaborar, dentro de la legislación vigente para da realización de las convicciones e
ideales que inspiran dicha legislación.

3.3.7.6. Método teleológico. Parte de la crítica a la jurisprudencia conceptualista para llegar a formular su teoría
según la cual los contenidos del derecho se hallan determinados por el propósito de llevar a realización práctica
determinados fines.

3.3.7.7. Escueta del realismo jurídico. Esta escuela trata de buscar la realidad efectiva sobre la cual se apoya el
derecho vigente en determinado país y en cierto momento de su historia. Se dice que el derecho real es lo que
resuelva el órgano jurisdiccional en cada caso concreto.

3.3.7.8. Crítica ergológica de Carlos Cosslo. Lo que se interpreta no es la ley sino la conducta humana a través de
la ley.

3.3.7.9. Teoría pura del derecho. Sostiene que cada vez que hay que aplicar una norma de superior, el aplicador
(legislador o juez) se encuentra con que la norma superior prevé no sólo el procedimiento, sino también el contenido
de la norma que habrá de producirse. Pero esta determinación nunca es completa, ya que deja al que va a aplicarla
un margen o marco de posibilidades dentro del cual puede moverse quien va a ejecutarla.

3.3.7.10. Método histórico-evolutivo. La ley no debe concebirse como la voluntad de su autor; una vez dictada se
independiza de su autor, adquiere existencia autónoma y pasa a vivir su propia vida, cuyo destino es satisfacer un
presente, siempre renovado. El intérprete está llamado a hacer cumplir ese destino: respetando la letra de la
ley, puede atribuirle un significado diverso del originario, que responda a las nuevas necesidades.

3.3.7.11. La «revolución» propugnada por Joaquín Dualde. Concepto de interpretación del derecho privado.
Quiere darle al juez un verdadero papel creador del derecho, rechazando la lógica tradicional y la concepción
abstracta y mecánica de la labor judicial.

3.3.7.12. Concepción de Max Ascoli. Según esta escuela, hay un profundo dualismo que distingue la abstracción de
la norma entendida como volición de una clase de acciones, y la concreción de los hechos de la vida; hay un
contraste profundo entre las normas que tratan sin descanso de reglar y ordenar la vida, que siempre viola, vence y

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disuelve la norma. Según Ascoli, toda acción humana deja una huella de sí misma, cava un surco en el que tratan de
amoldarse y encauzarse las acciones futuras; es decir, se pone como norma, como abstracción. La conciencia
jurídica es la que traduce y presenta los hechos en normas.

CAPITULO 4

LAGUNAS DE LA LEY

Las lagunas del derecho, o mejor, de la ley, son los casos jurídicos que no tienen una solución establecida en la ley.

Nuestro derecho dice que cuando no haya ley exactamente aplicable al caso controvertido, se aplicarán las leyes
que regulen casos o materias semejantes, y en su defecto, la doctrina constitucional y las reglas generales de
derecho. Igualmente, la costumbre, siendo general y conforme con la moral cristiana, constituye derecho, a falta de
legislación positiva.

En ningún sistema jurídico, se ha encontrado un conjunto de normas que establezcan la solución a todos los
conflictos presentes y futuros. El problema de las lagunas del derecho se plantea tanto cuando no existe en el
ordenamiento positivo una norma que prevea el caso en consideración, como también si la aplicación de la que
aparentemente; considera, produce resultados opuestos a aquellos que ella se propuso, contrarios a los fines
perseguidos por el sistema o en desacuerdo con las valoraciones vigentes.

En este caso, el legislador debe buscar una solución al caso, acudiendo a los procedimientos de integración.

Ahora bien, aun en los sistemas jurídicos en los cuales la solución del problema de la integración se deja a la ciencia,
técnica y conciencia del juez, éste no puede hacerlo en forma arbitraria, sino que debe acudir a la analogía, a las
costumbres, a la justicia y en general a los principios de derecho que existen independientemente de su aceptación
por una norma de derecho positivo. Ya analizamos que la escuela de la exégesis sostiene que todo el derecho se
encuentra contenido en la ley y que por tanto se prohíbe toda interpretación.

4.1. ANALOGIA

Consiste en aplicar a un caso no previsto en la ley, la norma que rige otro caso semejante o análogo, cuando existe la
misma razón para resolverlo de igual manera. La analogía representa una extensión de la ley a casos distintos de los
expresamente previstos.

4.1.1. Clases. La analogía es de dos clases:

a) Analogía legis. La solución se busca en otra disposición legal o en otro complejo de disposiciones legales.

b) Analogía juris. La solución se busca en el conjunto de la legislación vigente, o sea, en todo el sistema legal.

4.1.2. Aplicación. Se observa que entre el caso no previsto y el previsto debe existir una identidad esencial. En
nuestro derecho positivo, la analogía está autorizada por el artículo 8° de la Ley 153 de 1887, para llenar los vacíos o
lagunas de la ley.

La analogía no se aplica cuando el caso concreto regulado por la ley constituye una excepción a una regla general,
porque entonces es la regla general la que se aplica y no la excepción. Así mismo, no se aplica la analogía cuando se
trata de sanciones.

4.2. RAZONAMIENTO EXTENSIVO

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Generalmente se consideran como partes del razonamiento extensivo los siguientes argumentos: sostiene que lo que
sea semejante, esencial o importante en dos casos diferentes depende de nuestro conocimiento previo y de nuestra
perspectiva mental, que determina nuestras expectativas.

Ahora bien, cuando el juez no aplica la analogía o razonamiento extensivo, acude muchas veces al argumento a
contrario. En cuanto a los argumentos del razonamiento extensivo las reglas son: a) Lo menor está necesariamente
implicado en lo mayor cuando la conducta es permitida. b) Lo menor no está necesariamente implicado en lo mayor
cuando la conducta es prohibida. c) Lo mayor no está necesariamente implicado en lo menor cuando la conducta es
permitida. d) Lo mayor está necesariamente implicado en lo menor cuando la conducta es prohibida.

4.3. COSTUMBRE

La costumbre como procedimiento de integración es la costumbre supletoria ya que suple los vacíos o lagunas de la
ley. Se advierte que para poder suplir la ley, la costumbre debe acomodarse a los mandatos de la moral.

4.4. PRINCIPIOS GENERALES DE DERECHO

Para la doctrina positivista, los principios generales son aquellos que históricamente y en forma contingente han
inspirado u orieri= todo una legislación determinada. Para !a posición iusnaturalista la expresión principios generales
de derecho se refiere a los;, principios universales y eternos de justicia.

Los principios generales de derecho son los siguientes: a) el principio de la soberanía de la ley; b) el principia de la
igualdad de todos ante la ley; c) el principio de la división de poderes; d) respeto a la libertad como expresión del valor
absoluto de la personalidad humana; e) validez de los pactos libremente consentidos; etc.

Los principios generales tienen carácter ideal y absoluto y, por lo tanto, son superiores al orden positivo, y aunque no
pueden destruir las normas vigentes, tienen valor sobre y dentro de tales normas, puesto que representan la razón
suprema y el espíritu que las informa.

CAPITULO 5

INTERPRETACION EN EL DERECHO
COLOMBIANO

5.1. SISTEMA CONSAGRADO EN COLOMBIA

La Ley 153 de 1887, estableció novedades en cuanto a los medios de interpretación. El artículo 4o determinó que la
doctrina constitucional es norma para interpretar las leyes y le dio influencia a los principios del derecho natural y las
reglas de jurisprudencia, permite utilizar en la interpretación de cualquier ley colombiana, la doctrina constitucional, la
crítica y la hermenéutica, dentro de la equidad natural y la doctrina constitucional.

5.2. INTERPRETACION JUDICIAL

En cuanto a la interpretación doctrinal, se sigue el criterio general de no darle fuerza obligatoria, sino de considerar
que sirve como idea directriz. La interpretación de autoridad puede ser: a) Interpretación judicial; b) Interpretación
auténtica.

En Colombia, la Corte Suprema de Justicia tiene como una de sus misiones «unificar la jurisprudencia nacional». Así
mismo, la ley dice: «Tres decisiones uniformes dadas por la Corte Suprema, como tribunal de casación, sobre un
mismo punto de derecho, constituyen doctrina probable, y los jueces podrán aplicarla en casos análogos, lo cual no
obsta para que la Corte varíe la doctrina en caso de que juzgue erróneas las decisiones anteriores». I

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Por tanto, la interpretación judicial no es obligatoria, pero tiene enorme importancia para la aplicación del derecho.

5.3. ELEMENTO GRAMATICAL

Cuando el sentido de la ley sea claro, no se desatenderá su tenor literal a pretexto de consultar su espíritu.

El sentido de la ley es claro, no solamente cuando su texto es diáfano, sino cuando no hay otro que lo contraríe.

5.4. SENTIDO EN QUE DEBEN TOMARSE LAS PALABRAS DE


LA LEY

Las palabras deben tomarse en su sentido natural y obvio, según su uso general, es decir, según las palabras da el
Diccionario de la Academia Española.

Pero cuando el legislador defina determinadas palabras, aunque tengan sentido diverso del corriente, debe dárseles
la significación legal.

5.5. ELEMENTOS LOGICO E HISTORICO

El contexto de la ley es el enlazamiento de sus diversas partes. Esto, porque la legislación forma un cuerpo orgánico
que debe interpretarse en su integridad y no aisladamente.

5.6. ELEMENTO SISTEMÁTICO

Los pasajes oscuros de la ley pueden ser ilustrados por medio de otras leyes, particularmente si versan sobre el
mismo asunto.

Por cuanto las leyes de un país obedecen más o menos a una orientación general y a unos mismos principios o ideas
directrices que deben guiar al intérprete en su labor. Estas pautas están diseminadas a lo largo de la legislación, pero
el intérprete debe buscarlas para conocer el espíritu que informe el ordenamiento jurídico. En cuanto a la equidad, se
ha dicho que es la aplicación de la justicia al caso concreto y es, además, un procedimiento de integración en el
derecho colombiano.

5.7. LAS LEYES ESPECIALES PREVALECEN SOBRE LAS GENERALES

Esta es una regla universal. Si el legislador dicta una ley sobre determinada materia, quiere decir que desea
exceptuarla de la regulación de la ley general. Cuando haya incompatibilidad entre una disposición constitucional y
una legal, preferirá aquélla.

Si en los Códigos que se adoptan se hallaren algunas disposiciones incompatibles entre sí, se observarán en su
aplicación las reglas siguientes: La disposición relativa a un asunto especial prefiere a la que tenga carácter general.
Y Cuando las disposiciones tengan una misma especialidad o generalidad y se hallen en un mismo Código, preferirá
la disposición consignada en el artículo posterior; y si estuvieren en diversos Códigos preferirán, por razón de éstos,
en el orden siguiente Civil, de Comercio, Penal, Judicial, Administrativo, Fiscal, de Elecciones, Militar, de Policía, de
Fomento, de Minas, de Beneficencia y de Instrucción Pública.

5.8. LO FAVORABLE U ODIOSO DE UNA DISPOSICION NO DEBE TOMARSE EN CUENTA PARA AMPLIAR
O RESTRINGIR SU INTERPRETACION

Esta norma se halla establecida en el artículo 31 del Código Civil. Es decir, que lo odioso se restringía y lo favorable
se ampliaba.

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5.9. INTERPRETACION AUTENTICA

La interpretación auténtica o legislativa es la realizada por media de una ley. Las leyes interpretativas contienen una
declaración del sentido de una ley que se preste a dudas. Por una ficción legal se supone que la ley interpretativa
forma un sólo cuerpo con la ley que interpreta o se entiende incorporada en ésta.

5.10. LAS REGLAS DE INTEGRACION

Las reglas de integración en el derecho colombiano dicen: Cuando no haya ley exactamente aplicable al caso
controvertido, se aplicarán las leyes que regulen casos o materias semejantes, y en su defecto, la doctrina
constitucional y las reglas generales de derecho.

5.10.1. Enriquecimiento sin causa. Según este principio, a nadie le es lícito obtener ventajas patrimoniales a
expensas de la lesión de otra persona.

5.10.2. La buena fe. La buena fe es la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos,
exentos de fraudes y de todo otro vicio.

5.10.3. Teoría de la imprevisión. Surge el problema de determinar si los tribunales pueden modificar los contratos
legalmente celebrados, cuando sobrevengan hechos imprevisibles que alteren el equilibrio contractual en las
prestaciones de alguna de las partes.

5.10.4. Error communis facit jus. Cuando es fruto de un error invencible y común a un grupo de personas.

5.10.5. Fraude a la ley. Consiste en la evicción de la ley por la ley misma.

5.10.6. Abuso del derecho. En el derecho colombiano, el abuso del derecho ha sido de creación eminentemente
jurisprudencia.

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