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EL SACERDOTE

INSTRUIDO
EN LOS
MINISTERIOS
DE
PREDICAR
Y
CONFESAR
por
SAN FRANCISCO DE SALES
Obispo de Ginebra

1771
EL SACERDOTE INSTRUIDO
EN LOS M IN IST E R IO S
D£ PREDICAR V CONFESAR
EN DOS CARTA S
DE S. FRANCISCO DE SALES
OÜ ISPO d e g i n e b r a ,
Traducida^ dci Orígloal Francés y ampítadaj

CON NOTAS.
DALAS A L PUBLICO
IN 'UTILIDAD B E LOS NUEVOS SACERPOTEJ

£ 1 L it . D . U N O N E P O M U C K N O
Q O M E Z G A L B J f f . R o g a d o de las
Audiencias , Notarte del Concilio Prov*
¡Mexicano ÍV . antes Cura Beneficiada por S*
Mng* de ?4 jfbadia de S. R fievan Panuco^
Vicario io capite y J u e z fccUftafílco de
aquel Partido y Puerto de S. LuisTampicoi
Viftisider Ordinario por tres Sagradas M i·
tras de las Mirones * Do tirinas y Pueblos d$
la Colonia del Nuevo Santander en la Cofia
del Seno Mexicano , Examinador Synodal
Poa e l Ilu ú o * SEfiOR.
I). F R A N C I S C O A N T O N IO
l o r e n z a n a
del Confejo de S . M a g e fa d DigmflJmo
A r z o b is p o d e M anco,

Im prcfo en M é xico , en U lm p r c n r a d d Supe­


rior G o víern o, del B t v D . Jofeph A n t o n i o . ^
Hoga!, Cálle deTiburcío, Ang d? 1771*
I L L mo. s e ñ o r

U E G O que penfe
fervir al Sacerdo­
cio M exicano con
la edición de efta
O bra grande por el efpíricu
que encierra fu impórtame
materia y recomendable por
íu A u tor el Sanco O bifpo de
Ginebra SanFrancifcode Sa­
les, la crey digna de la accep-
tacion de V . S. L E n efedto
dirigiendofe fu afunto todo
á la inftruccion del Sacerdo­
te en los minifterios Sacro*
fantos de la Penitencia y Pre­
dicación Evangélica, convc^
n ía que corrieíTen eftos do­
cumentos bajo Ja protección
de un Maeftro Sabio y egem -
piaren la Oratoria Sagrada,
de un Prelado juño diípenfa-
d ord e laM ifion y Jurifdic-
cíon del M iniílro, de un Paf-
tor vigilante y cuidadofo del
apacentam iento efpíntual
de fu Rebaño, de un Padre
benemerito de la República
Chriftiana, y de un Principe
digno d eja Igleíia.
Ñ o dudOjSsñor, tenga
V . S. I. la fatisfaccion de ha-
ver recomendado con fu
acendón eftas máximas inte«
reliantes al citado Eclefiafti-
coqu an d o los Sacerdotes fe
hayan de aplicar a reformar
por ellas las partes mas e sen ­
ciales de fu m inifterio,de que
refultará mucho fruto acia el
Pueblo católico, y en m í el
honor de haver tributado ef-
tc humilde rcfpeco á V .S . I.
cuya impórtame vida prof-
pcrc D ios.

íllm o. Señor.

B . L . M . de V . S* L fu m u y
atento y obediente Subdito.

L ic . L in o N tfo m u c m x t
G o m cz¿ *
¿P R O B A C IO N
D e l D r. £>. Au^ujlin del Rio de Xa
Loza, Catbtdrático de Filofifia que
bá fido en el R l y Pontificio Colegio
de Sr SJofepb dé la Ciudad de Gua ·
dalaxaras Vifitaáot\ y Examinador
Synodal de efk /frzóbifpado de Me-
xico, Reftor dél ‘Colegio de Indias
de Nrd Srá de 'Gvadalufig, y Con-
fultur Te ologo del Concilio Prou.
Mexicano IV. fifo

Señor Pfoviíbr.

L a Punto de efla Obríca qué


S. fe dignó de confiar i mi ha-
milde cenfura, por sí mifma eftá ma-
nife fiando el buen gufto en la píado-
fa elección del Líe- D. Lino Com es
alumno de ia Rrpublica literina, ra­
y o diftinguido ingenio refalra en la
ppblc de titos piezas: n<* me deten*
go en recomendar el mérito de uno,
y otro* por que me prohíbe los ele­
gios de ambos el Rea!, y Supremo
Con fejo de Cartilla. (*)
Las dos Cartas que traduce ef-
tán yá canonizadas por todo el Uni-
verfo como legitimo parto de San
Francifco de Sales aquel elevado ef-
jmitu que refpira en todas fus pro·
ducciones la dnlzura,claridad, y díf-
ctecion: con que no debiendo for­
mar crifi"á*cerca de la doftrina que
en ellas fe contiene, folo me toca de*
cír en efta parte, que la traducción
enteramente fe ajufta con las ideas y.
Conceptos de fu hermofo Original.
Los Lcftores eruditos fabrán
'calificar mejor que yo lo caítizo del
lenguaje, la ptopriedad en fus fía fes,
la igualdad y elegancia del eftilo, y
para decirlo todo, quan bellamente
íe ciñe á las reglas de una lina tra­
ducción; lo cierro es, que cotejan*

f* i ; . JW» Jo** 17jtf.


d o e f u u U ím a c o n í l r u c e t o n c o n las
an teced en tes* á p rim era vifta fe p t e -
fen tan las v e n taja s q u e les haze e n la
viv eza , n ¿ tu u lu la d 3 y d e c e n c ia d e
l o d á s fus e x p r e fío n e s .
Las Notas que añide el Tra­
ductor de fu candil no folamente no
tienen cofa contraria á la Fé, y bue­
nas coft timbres, mas también me pa·
recen oportunas, eruditas, importan­
tes, y na f¿ (í diga que ijuftran la cla­
ridad admirable del Principe de G í-
fiebra fin embargo de fer efta una de
Jas prendas cara&eriílicas que brillan
en fus efe ti tos. Sic finttot f d h t in
& f. Colegio de S. Grego«
fio, y Diciembre 19. de 1770 .

L , M. a V . S. fu mas afe&o, re»*


dido hervidor, y Capdlan*

4 >r« Auguflirt del Ri$


á tl* L w r ,
L icen cia del Ordinario
N o s el L ie D . Dtonijío de R ocha y
M a zo n , Abogado de los R s . Con■
/¿josi O rdw ario del Santo Oficio
de la Inquificion de efte Rey no y
J u e z P ro v tfo r y Vicario G eneral
de efte Arzobifpado por él lUm $.
S r . D . Francifco A n to n io L t f e f r
z a n s del Confe/o de S. M , A r z o ·
bijpo de efla Santa Iglefia M etro*
poli ta na, ¿jte

OR la prefetfte, y por lo quí S


P Nos taca clamos licencia a! Líe*
D . Lino Ncpomuceno Gómez parí
que dé á las prertfas el Libro que
prefenta, bajo el Titulo dsl Sacerdote
lnftrmÍ9 en les Minifteritt de fredkér y
C o n ftfa r, y c o m ie n z a : M tn fiñ o r : ha <
da hay w pfibie aljfm cr, y acaba: trié
qjtt p$r el lUmo» Sr. a&uál Prehd* fñ hd
: atento á que reconocido
«Je nueftro orden* eoníh no tener co­
fa que fe oponga á nueflra Santa F6,
buenas coftuinbres, ni regalías de S.
M. (que Dios guarde) coa calidad de
que no fe d¿ al publico.baila que por
el Aprobante fe coteje, y por el Qfí-
tio feto m e razón· Dado en la Ciu-
jdad de México á veinte y dos de Di-
jcieobre de mil feteclentos feteaj*
flñof*

M E
t ic » R ocba¿

Cor mancado ¡Id Sr.Provifor, y VI?


cario General·

B e r n a r d o 4 c P a la c h *
N otario M ayo t.
A P R O B A C IO N
D e l D r. y M r o, D . JofepbJoachin
Ser ruto,y Nava, Colegial que fué por
Opoflcion del RJ, y mas Antiguo de
S. I¿defo tifo, Cura y Juez Eclefiaftí-
co de las Parroquias de Tauhtepecf
Tizayuc*%y actual de la de S, Stbaf-
tian de México, Calificador del Stñl
Tribunal de la Fét Examinador Sy-
nodal de efle Arzobifpado%y Caí be*
dratko de Elocuencia en la R L y
Pontificia Univerfidady tyct

E xcm d . Señor.'

17ANDO el Superior ordeft

Q de V. Enea, me obliga á «m
poner mi diétamen fobre \%
ímprefion deefta Obra, debo decirj
como lo tiento; que las utilidades
que ella afsi como eftá trabe al Public
coj foto fabrá eftimarU dignamente
quíen alcanzeácomprehender ¿plan­
to ínrcrefa la Iglefia toda en el azuf­
rado y fru¿iuofo ufo de la Cathcdra
de la Verdad, y del Tribunal de la
Mifericordia. Efte, y mas aquella fe
lloran no pocas vezes profanados &
lo menos por la ignorancia; pero una
ignorancia cuya afectación la hace
malicia; y que pafa con el favor de
muchos fequazesá foftenerfe obfti-i
nada mente por la mas probada fa-
biduría. ¿ Y á fa frente de hombres
afsi viciados, y fatísféchos,quien ha-
vía de atreverte í facar la verdad í
luz con la libertad, y valentía que Ta­
le en efla Obra? Efta há fido la in-
duíhia acreedora al mayor elogio
del dieftrifsimo Tradu&or: Dar en
eftas difíciles circunftanciasunaajuf-!
tada reforma de ambos Minífterios
tan apoyada con la ampUfsima auta*
ridad del Santo Obifpo de Ginebraj
y tan protegida á la rcfpetable fom«4
bra del Illmó* Prelado Mexicano, que
ni la preocupación, ni la autoridad
podrán dricar d e mirarla con refpe^
tí>, q:3Jíidu no U reciban con funii-
fi<;n, con acción de gracias y alaban­
za al Traductor, como merecen fu
defignio, fu havilidadj fu trabajo y
fu acierto en efta traducción. Y las
Notas de ella» no folo no opucftas á
las Regalías, al liftado, ni al Gobier­
no; mas ventajofamente Importantes
al bien del Publico, y dignas por ef-
fo de perpetuarfc en los moldes.;
Efte es mi juycio.
Parroquia de S. Sebaftían de México
|g* de Henero de 1 7 7 1 .

D r . y M r o , J o fe p b S e r r u to *
L icencia del Superior G ovierno.

77 L Excm b. Señar D. Carlos YrancifcQ


de C roix, Marques de Croix, Crf-
vafltro del Orden de Calatravat Comen-
dador d t Molinos^ y Laguna Rota en A*
m iftna O rden, Capi tan General de los,
Reales E xera tos de S . M , Virrey %Gavera
nador y Capitán General del Reyno dq
Nueva E/paña, Prejidente de f u Real A u ¿
d i encía, Superintendente General de Real
Hacienda y Ramo del Tabaco ¡ J u e z C oih
ferv a d or de eftet Prefidente de f u J u n t a i
y Subdelegado General de la Renta d *
Correos en e l mifmo Reynoy & c . Concedió
fu Ucencia para la imprejton de efte LÍH
hrc, 'vifto e l parecer del D r . y M r b , D¿
J cfep b J o achín Serruto^y Nava* Comd,
confia por f u Decreto de 7« de Henere d t
, 7 7 1·

Rubricado de S. Exc£i
P R O L O G O D E L E D IT O R *

N la Obríta que pongo en tu


E m ano, Lector b en e v o lo ,
intento fervir á la utilidad de los
Predicadores y al defengafio de
los O yen tes. N os lamentamos
dias há de los intolerables desor­
denes que fe han introducido en
ud M iniftcrio tan grave y tan Tan­
to com o el de la Predicación con
grande deferedito y vilipendio
del M inifterio mifmo, injuria del
E fpiritu Santo, profanación del
Santuario y notable perjuyeio de
las almas. E l D em onio enem igo
declarado de ellas bá m ezclado la
zizafia entre el.grano d el E van­
g elio alhuzin&ndo á muchos Pre­
dicadores incautos que figuien·;
d a el eípíritu de los m undanos
confunden y obfcurecen la pala*·
bra de D ios con el pom pofo folla*
ge, aparato y faifa brillam éz de
periodos hinchados, fabulas im ·
pertinentes r hifiorias inútiles ,
ideas metafyficfls, y erudiciones
vanas conque pretenden antes
agradar i ios O yentes lifongean-
doles el oído; que edificarles in -
fmúandofeles harta e l corazon
con razonamientos folidos efica­
ces y provechofos. Bufcanfe an­
tes á sí mifmos en la acceptacion
y vana gloría de los que Íes e£-
cuchan que el bien efpiritual del
p roxim oy mayor gloria de D io s;
A b y de los Paftores de Ifrael que
fe apafcientan ¿ sí m ifm os! D ecía
en otro tiem po el Profeta» y fe
puede decir en el dia de muchos
denueftros Predicadores: ( * ) K e
Pnfloribus Ifrael qui pafcebant Je-
msttpfos! ¿ Qué fruto les corref*
ponderá á eftos por fa trabajo?
N in gun o ciertamente* fino el que
acafo pueden prometerte en el
pafagero a pía ufo de los hombres.
(^ .V e n tu m feminobunt & turki·
ftem metent: Sembrarán viento y
cofecharftn torbellinos.
H ay algunos Predicadores
tan llenos de ideas y preocupa­
ciones fantaílicas que fe per fu a»
den n o deberfe Predicar en las
festividades de los Santos contra
los vicios, ó exortar á las virtu­
des :p ro p o n e r los horrores del
In fie rn o » ó las feveridadeg del
foy
(*) Eiscb. 34.
(**) O /« , 8. 7,
ju ycio , & c que CftrtS cofas fon
demafiado importunas, y propias
fojamente de las M ifiones y Ser*
roooes de Quarefroa: Que en los
Panegyvicos de los Santos íe han
de predicar folo fus glorias, fus
prerrogativas y excelencias. ¡ O
D io s ! Q ue error efte tan grofero
en eifen tid o que lo publican fus
factores y fequazes, y quan age-
no del efpíritu de la Ig le fia ! ¿ A
qué fin celebrará efta piadofa y
fanta M adre las feftividades de.
tantos Varones Bienaventurados,
fm o para exitár á los Fieles fus hi­
jos á la imitación de las virtudes
que tíguieron aquellos, á la fuga
de los vicios que deteftaron,á la
em ulación de los méritos que a<3U
fu triero n y & U grandeza de la
gloria que p o fe e n í ¿ Por qué me­
dios llegaron eflos Heroes do fatt*
ti dad á entraren parte del g o z o
y herencia del R eyno de J efu -
C h rifto ? ¿ C o m o lucharon tantos
Atletas generofos,é hicieron guer
ra á fus paflones? ¿ C om o purga­
ron las manchas de fus culpas?
¿ Com o fe libraron del Infierno?
¿ Com o triunfa ron del M unda,del
D em onio,y de la C arn e? ¿ C om o
fe fantificaron y fe hicieron aeree·
dores de niieftras adoraciones haf·
ta venerarlos e n los Altares? Efta
es la verdadera alabanza» la verda­
dera gloria y grandeza de Ips Sao·
tos* Proponerlos i los fieles ( c f r
ya falud eterna folicitan con ar­
diente caridad) com o modelos
perfeftos y egemplares de fam ·
dad es el modo de agradarle«,hon«
m ie s y glorificarles en fus feftivi-
dades y Panegyricos.
Se efludia m ucho en el día,
fe trabaja, fe canfa y fe fatiga fobre
e l m odo de agradar á los Oyentes,
pero no fe fuele trabajar tanto fo·
'b re el modo de aprovecharles.
Tengan prefente los Oradores
Evangélicos que el Stó. C on cilio
Tridentino (*) ordena fe predique
á los Fieles utíl y provecbofatnéte.
A efte fin mandan los Sumos Pon*
tifices Clem ente XIIL Benedicto
XIII, y XIV« (·*) y los Concilios
M exicanos que en la falutacion de
todos los Serm ones, aunque fean
P anegyricos, fe explique algún
punto de Doctrina Cbriftiana,
¿ L o s que fe reputan por

(*) Seffi V. Cap. II. de Rtfermat.


(**) tittl. U nivtrj« Ecc. turM x, Stf>
Oradores perfectos podváti predi­
car mejor q u é j e l a - Chr i ft-o M a e f -
tro y e g o m p l a r de Predicadores
Chriftianos? ¿ Predicarán p or lo
uienos mejor q u e los A p oftoles?
Nos autemy dice S. P ab lo,pr¿edl·
camas Cbri$um% Crucifixum.
AÜJ Predicaron los Santos Padres:
a0i nos exortan á que Predique*
mos los D oftores; y afTi liemos de
Predicar para llenar el vafo de tan
venerable M iniílerio*
Atendiendo p u es, L e íto r
difcreto, alpeítifero contagio que
lamentamos enefta materia ( y yá.
en parte fe vé rem ediado) creo
que el antidoto y correctivo mas
eficáz que puede aplicarte i tan
perniciofo daño, le hallarás en ef*
fa primera Carta de S, F ran rifco

fV Cír* v,rf· ■
v
de Sales paca exterminarle ente·
ramente. N i podía fa lír, fegun
pienfo, mas autorizada la doctri­
na que llevando á fu frente un
nombre tan refpetable.
L a traduccio de ambasCar-
tas,íi bien fe halía entre las Obras
del Santones todavía eíta de áhora
mas ventajofa que aquella, com o
puedes reco n o cer facilm éte3y afli
no fe debe tener por inútil el tra­
bajo q cSprehen dió el traductor.
A c a to te parecerá que en
algunas N otas á la primera Carta
fe contradice al Santo Autor, p¿-
t ó depondrás ta error fi adviertes
qué np es ló m ifoio efcribir para
la in ftruccion de un O bifpo, qué
pita iá de los nuevos Sacerdotes.
E n lo que mira á la fegun-
tffrCarta quinto fe podía d e cirlo
tienen yá advertido otros Auto·
res y S. Antonio deStatu Confef-
fir u m %y affi no hallarás ad v erti­
do en ella, fino lo que parece mas
digno de notar en orden i la p ru ­
dente condutta de tosConfefbres.
Aunque lleva efta Obrita el
título de Sacerdote inftruido, por­
que en efefto contienen ambas
Cartas una bella inftFUccion para
los Sacerdotes, cloro eítá que ni
una, ni otra baila para inítruir ¿
fondo en tan graves romiílerios.
E l eftudio a Tentado, la aplicación
confiante, la reflexión madura, y
el egercicío continuo fon capaces
á form ar un Predicador hábil y
ju ycio fb r como un C on fefor d o c-
id y prudente; Falt*
- .

Ь л ·» .” . f .·* * λ Λ i t
{Ш Ш Ш Ш
CARTA
DES· FRANCISCO
DE SALES
A UN SEÑ OR O B IS P O
SOBRE EL MODO DE PREDICAR.

O N S É S O R : NADA
hay impoftble tm of.
E l me o b lig iá etponerot
mí d ifam en ío b jé el m o­
do depredicar,fiendo y®
un v i l , y depreciable
Predi cid or. N o fé Q e»
el «mor que ore tencis el que fact agiii do
U p ie d n , ó es el tia o f que y o os p ro fe ·
ío el qde hace brotar ri>fas del eíplno.
mítidme e íú palabra tm or: du es hkhío
i la chriítíano, ni eftnflets que 09 prorae*
ta'a^aas y róffls; porque eftóft uómbfre·
cúnvietieíi á toda Citrina Católica por
roal que Je trate, Com ienzo ya. E l Sanar
me ayude con Tú gracia, '‘*

Advertencias para Predicar bien·



T ^ A R A hablar con orden hemos cíe co n ·
ftdenr el Minftlerio de la ‘Pre'riltjU
cidn e n T ú sq u a W ca'uíW, Ir effciefttt, lk
ünái, la ma¡cerial,$ la-formal: efto es,¿ Quien
dtbe Predicar ? ¿Porqué fin debe Predicar?
¿ Q * é es lo que debe Predicar ? ¿Y cómo
M tfe Predicar?,
- '■■■ -V ; J , t .-=
JQuien debe Predicar 9
N inguno debe Predica» fí do tiene creí
condicion es, una boina vida ( i )
....................... ona

r ., C O ti*1* v*¿a buen» fin una buena doc*


trine es una fenta rvfijtcidad^ qve ftgun el
u fiim tn h de S. Üironytnú (Epíft. Pau?
,lin } es útil filattietitepara, si? SfanQa rqfU»
citjis libí ? r0(Íe$. ,S Pflblq réguiert (tt
íos ObijtpMy y l é m t f a i f t fybt. j&Vff. e*i l?s
Predicadores que, feay ca fa cesó e éxe^c^r
con la doctrina y dé ponvenccr i ío i qac l i
uija buena doftrtna, y una legitima Mifioití
Fiada diré de la Mifion.,:folo advierto que
losO bifpos nofolamente lieheo )¿ Mifion*
fino también las fuente· <feefT« M iníftério:
]oí demás Predicadores no'fon mas de ar­
royos. Éfte es eí primero, y principal car* ·
go de los O b ííp o s: afst fe les advierto
guando los confiaran* y áefle fin reciben
un* gracia efpecíal en fu conftfl racíon, qb*>
deben hacer fruftuoft. Por eflo exc 1aiti»*r
ba S. P a b lo :; Aby de mi fi fío evangelizo·
• € 1 '*·,'· re!
contradijeren. Tambietj es inútil
una buena doctrina buena .vida*
Servirá á i(u/ifár el entendttfiient*\ pho n§
á inflamar la voluntad', dará á conocer!#
virtud\perono moverá ti abrazarla^ porqut
Us mahs egemphs fon mas eficaces que las
fruenm palabras. Es pues nesef^río gue /m
fitiitdadjfe \a ,¿odrina fefoj¡epga con
fan{tdadp*/a vi4a j>fra $u*t) jP*ed¡C44oi[
preocupa con fus btfenas obras los .ánimos de
/94 Oyéttiét^n .fyyor de ft* m>rajr porque
fiiqg0**,?f* pqrfuade á que i l mi/me, cree ¡0
fUe prtdtia qvapdo /f jim A
.cfnffQWdt ü groe integif í « w . ’
JVÍ ít¿Pv y íVj¡r'>
.eonáeitzá4 obra y, y de e(ie modo jlíó el te j·
'tipío, rilo, mas' IrrejrÁgábie & la JJéiiriijñ
que tnjtnabs. * * - ■*:
4
reí ( i ) E l C o n cilio de T ren te declara qn t
el predicar os la principal obligación del
Obifpo. Efta confideracipn nos debe alen·
car; pues eíUmos fugaros de ta efpecial
afsifteticia de D ios en «fts egercicío. N o
«s ponderable quanto excede en «Acacia la.
predicación del Obifpo á ta de los demás
Predicadores. P or abundantes que lean lo*
arroyos fe aprecia mas el beber en la m jf·
n a fuente.
Por lo que mira i la do¿trina es
a en efte r q«t fea fuficieotc» ( 3 ) y do es

( a) qué do tirina ferá fu fie it n i t 1


N o et m u yfácilditerm iñifh. L e que jaz.*
ge t i que fi el Predicador ¡te fak» la T íte*
logia Expojitiva ne podrá entender los di*
verfos fentidos, las energleat ex^rt/fonet^ y
l$i diverfhs frdftfmess 4 diaitQot del Sagra·
do TextQ, eu t es el funioútetií» )¡r{ncip*Ij
*tat feltao dé um Sért^on. S i ignora'fo
Tbeohgia Dogmática^ no ferá capaz de »*·
. pilcar ifiégiftralmente ai Pueble U t A rt tru­
fas de la Fé y ios Sagrados Mifieries de la
R,eli¿}»m ’Cbrifttawa· S t a o efid bien infirui*
¿o en Ik tyfMláftica, fe expone d , errar «a
algunof articulet de la Degmdttcát ' y' H0

(O i.Cír»¿*
9
netefario que f · · eiqufóu« San Fr*n·
cifro «o era d o A o , y con todo fué un
fronde Predicador, En nueftfos días ei B .
Cardenal Borróme o no teniendo fino muy
mediana ciencia hacia fientpr« maravillas
en

acertará á difeeznir la verdad en aquellos


puntos en que fu diferencia dei error es
cafi imperceptible* como fucetle en los Ú og·
mas Católicos de lat Gracia, S i t i Predica*
dor »o /abe ¡a Morai> no podrá dett} minar
los imites de ¡a virtud y del vicie, las par»
ticufarjtt* y púcJfas sbligacienet do cada
oflado y empUüy с/ valor y licitud de foseen
tratóte y otras puntos femejantet que indif·
penfablemente fe babrán de explicar al B u
blico alguna t veces. Si no efta dotado de
щяа buena Critica apenas acertará d difeer-
nir ¡o bueno de lo mah% lo verdaáor» de lo
falfo y lo fplido de lo vano. 4 S¡Ignora la
Retórica^от.* bá de ordenar bien el $егщол t
4 Como podrá ufar oportunamente de las f i ·
guras? ¿ Come fabrd dar fu lugar d cada,
cofa ? Las reglas de la Oratoria fon h e
Mtdioi.bumanos de que nos bemos do valor
p0r* dlfpaner los -con^ones 4 %, nuefirét
Oyentes d las iattrie res operad onts do M
Gracia* Mo ellos-fe valiertMoqutUes San·
ÍMMiMrntp qm iey vonsrimtt <ém**é
en fui Sermones. Podría ¿ligar, imime*
rabies egemplos de efte genero. Un gran
Literato decía qu*el raedor modo de apr*t
hender y hacerle Tibio es el enfrííar: P re­
dicando fe hace imqf Prtdicidor, Y o diré
fobre efto una foU palabra,yes que ftem*
T pre
■■-I' - Ii ■ i m ■ I ■- W.J- ‘ - - ..s
Oráculos del CbriftiattiffaOy y' egemptarts
de la Oratoria Sagrada, efptcfaiñienis San
Juan Cbrifoftamo y S. L ctn Magnos quie­
ro decir, e l Demófienc: y 'e t Tult* de lot
Santos Padres. .Sí buvo otros Santos que
frtdicaficn fin ¡nfiruccion, f u i pirque ¡ i
ilujlr ación D ivina fupfta abundantemente
las tuces del efiudió. Quien fsfin tttre t*A
ilufiraio como tifas* predique enhorabuena
fin valerfe di fas atedias humanos quebembt
féñalado. N é fe imagint que me oponga en
alguna maneta át diQámen del Santo Au~
to fi Su C tria fe dirige J afkntor á un P té ·
'ladt de cuja fufkiencia lc confiaba, To e f
cribo para inflruccion déles nueves Sactr·
flotes entrt quhnts báhrd algunos defiitüt ■
dos de las luces ntetferial a l mfntfterh d i
Té' Prédicacioni S i pareciere-'tí ‘tofetyne dé*
"itiafikúa ¿á dtBritta qut H'cfto'rri w fte d ify t*
Ifor\ le* d S. AugvjllH e'&el Etib/bxn: '$Sy
4," d é't>oftfítía< Cfiríftfaifia y tk rf í w
rwetmjarifa ¿¿iHrfi >aún
r
$re ftbrá mucho el Predicador que ño qui-
fiere moftrar mas ciencia de la que realmen*
te tiene. ^ N o rabero o» hablar con acierto
Üel-Mi'fterio d^ la Trinidad? Pijes no lo
tratemoí. (3 0 ¿ N o nOS reconocemos fu*
ficit-nteniénte inílruído» para explicar el la
'principio de S Juan ? Pues dexetnoílo: que
no noi faltarán otras materia} mas ú tílei·
r>To fe trata de facerlo todo, ni,hay obli»
gacion de predicar de.tóUo. ’ ‘ '’**
Quaptó $Ja buena! vida, es necefá'
ría en el gradp en que U pide S. Pablo
en los Obi (pos» y nada a m ¿ porque no fe
requiere mayor virtud para fér Predicado·
fes, que para ftr Obiípos. 0 portel d lcejf.
patito, E p Xfcfyúm trrtp rébenji btlt m e£ k.(]Vji
^Pero advierto qn’ertio fórm ente es nécet·

C3} L o queaqut dice, el Sanio Auter


n t f e .h b e tornar it?d:fcretamente\ porgue
fi ttd v fo fifd fín 'fái¿doejfc¿;üettiat ¿qui^n
hoblaria al Pueblo del ‘MtJferU fie lá Tri­
nidad y de la Generación eterna del yerbo ?
Hable el' Surtí» coa un Obifpo que podía
defcargarch muebfs de fus Sacerdotes Id
cbtigaütn de predicar tan Altos M ijleno^
JVo bahía de aquellos Predicadores que ' ff

^b) T m , 3»
i
firlo qne el O bilpo y el Predicador fe
tbftengm de culpa mortal, fino eamblea
que eviten cierto» pecados veniales y aún
algunas acciones que no fón pecado. Sao
Bernirdo nueftro D o lto r dice eftas pala­
bras: N u g s Sdcuiarium funt hlafybemis
Clericorum. Un Seghr puede jugar, puedo
divertirte en la cata, y latir de noche á
deshaogavfe en tas converfaciones: na d i
de eflo es reprehenflble y hecho por Tola
recreación no es pecado. Pero en un
O bilpo y en un Predicador, G eílas accio­
nes no fe colióneílan con milcircunílancias
que difícilmente concurren fon efcándalol
y grandes efcándalos. ¿ Si un Predicador e i
conocido por hombre regalón y que pifa
alegremente fus diás, coido h i de predicar
de la mortificación fln que fe burlen de él?
N o d ig o y o q u e n o fea licito el jugar alguii
juego honeílo una 6 dos veces al iqes por
recreación; pero (ife h ice hd de ftr coii
una grande etfcuTtfpec¿?dn, L a ca&a'lesef*
tá enteramente prohibida. L o m ifm odigo
de

pér.qae voluntariamente fe b*n encargadé


4 t tan grave empléo^ i porque tes obliga fd
auteridaé de f u i Prelados^ eßifn ' eipueßei
) Selen eftär prontos á tratar Se Quáfqvier
articulo de nueßra Rt/tgie**
de tos gftfto* fuperfluos en fcítinet
veCVidos y Ubréas. En los Seglares fon
meras fuperfiuidades; eo los Obífpos foil
grandes pecados. S Bernardo íoftruyeti-
dono* fobrft tile punco dice: Clamant
pauper es pofi nos: Nojlrum efl quod ex·
P endi ti s : nobis crudi liter trip itur quidquii
enaniter expendí tur, ¿C om o hetn«s Je re­
prehender las fuperfluídades díl M uodo,
ti manlfeftamos las nueitru.? S. Pablo d i'
ce:

(4 ) 6 diría t i Sant» de aquellos


étfúrdenes дне tacan immediatamente á 1л
Predicación *? ¿ Qué diría de aquellos ma^
lignós Oradores que fe valen de tan fant*
Minifterio para defabogaf fu pafton enfatt*
grentando contra algún partícula r, 6 contra
alguna familia R eligí ofa la lengua que
D ios les di ó para la fantificacion de las
Alm áts formando fátiras epigramas^ y far·
i afines, de los mas refpetables reflimontos de
ia Sagrada Eferiturat y convirtiendo si
arte de bien hablar «n arte de maldecir ? L a
palabra de D ios bá de fervir fegun S . P a ·
kfo para, tnfeñar la Ley D ivina, ad do>
cendumf pdte reprehender les vicios ^ id
ecgu enduro, para corregir los defordenes«
id corriplendum, y para infirutr en fa
práQjca de lo virtudt ad e radie nd^m n
jo
c e : Op&rtet Eptfctpum tffc bofpitalem. ( z )
L a hofpítalídad oo coofiíte en celebrar
■feftines, Gno en admitir á otros de buena
ganadla me/á, <;ue debe fer tal la de lo t
O b ifp o s , qual la manda tf Concilio ¿o
TreD toí Üporíet inertfam Epifcoporum ejfe
.frugalm . Exceptuó ciertas ocaíioncs que
faben diceroir muy bica la prudencia y
Ja caridad,
En lo demás nanea fe h l de pre'*,
dicat fin haver ames celebrado M ita , ó á
l o menos (in haver defeado celebrarla. N o
is creíble^ dice S. Juan Chrifoftomo,;
'terrible es á los Demonios la bwa qué &d
resibiJo el Samlfsimo Sacramento. V es alai:
de cal Tuerte que fe pue'de decir con San
P a b lo : j^An experlmentum q u sriíis ejtis q u i
in me loquitur Cbriflus** ( d j Entonces Te
liabla con m ayor feguridad con m ayor ar­
d or, y con mayor lúa. Qjtandiu ftitn .in
Mundo·) ( e ^ dice ei Salvádorf fax fum
M tm -

juílitiá; m para atufar dt illa batiendo


una profanación tant0 mas torpe y aún tan*
to mat facrileg» quatiio fe toma por afun »
■' ---p. >«II II. . I l k ' ^
( c ) A á Tit. 1.
( d ) a. Cor, 13*
0 0 y w í. 9*
ti
Mundi. Es cierto que eflando realmente
el Señor dentro de nofotros nos iluftrarij
pues es la imfma luz. ( f ) Por eíTo lo»
Difcípulos que iban á Emaus abrieron los
ojos pira conocer i Chríílo luego que co*
melgaron. ¿ Y ftrá diligencia menos ncce*
faria la de con [ciar fe atendiendo á lo que
dice D ios por boca de David ? (g ) P eces·
' tort

19 el medio mas feguroy y acafo t i mas efi·


Cífz que D ios tiene para convertirnos’, no
para arguter con malignidad, «o pera fa*
tiritar·, no para violar las [antas Leyes de
fa ..caridad cbriftiatia, L a s palabras del
Orador Evangélico ban de fer faiudables é
jrreprtbenftblesy no venenofas y mordaces*
ípara que fiüejlros enemigos no tengan oca*
pon de calumniarnos* Verbum fanum ¡rre*
prehenftbile, dice el mifmo Sfpojiol^ ut is
<jut ex^dverfo eíl vereatur nihií habeos
antlum dicere de nobis. L a agudeza fa ti -
rica de ios Oradotes no es efe tí o de t/n
grande entendimiento, fino de una perverfa
V 9Juntad. No bay cofa mas fá cil aún para
un mediano ingenio que el afufar ingenio*
famente dt los Textos Sagrados. ·

C f ) L uc. 34^
Ce) K 4 *
II
iori autem dtxft Deas: ¿ Qyore tu enarrat
jufiitisis mesi G? affumis Tejí/intcntun mtum
p tr os tuum ? Y San P ab lo : (ti) Cnfltgo
Corpus meum & tn fervituttm redigo /te
cum olijs pradicavertm ipfifctprobuS tffi»
ciar. ( 5 ) Mas ya hé habíalo mucho fi>
fcre c í l e punto.
Dt

(5 ) 5. rfvguflin tn e l cap. 30. del libé


4 de DoílHna Chriíliana encarga la O ré-
cían al Predicador antes de fubir al p ti¡p i­
to. Sive autem, dice* apud poputum vel
tpud quoflibet jamjamque diflurus efl,oret
m Deus fcrmonem booura dec in 09 ejus*
Si eníro Regina ora vi t Efther pro fa e gen*
tis temporaria fklute locu tur* apud Regera,
nt in os ejus D éos congruum fermonem
d aret, quanto magia orare debet, ut tale
munus »ccipUr, qoi pro atenía hominutá
falute tn verbo & doftriná laborat? S e ·
gun lo dicho bajía aqui^fon dos ¡as prepa*
raciones de ejpiritu necefarias al tninifierif
de la Predicación: una bahitual que con*
Jtfle en una vida irreprehensible y otra nQttaí
que conftfte en la celebración de la Mifa%ó
f i na fe puede confeguir, en el defeo de cele\
brarla» en I9 confefiorty y en la Oración*
r··!·-·" ' ■' 1■
■*
40 1 . Cer.fi»
i!
D e l fin del Predicador.
L fin es la califa principal de toda·
E las cofas. El es el que mueve al ages·
te á la acción; porque todos los agente»
obran por el fin y fegun el fin: ¿l es el qu©
da la medida á la materia y i la forma· Se­
gún el defígnio de edificar ana cafagraoda
6 pequeña fe prepara la materia y fe d if-
pone la obra, ¿Pues qual es el fin d e lP r e ·
dícador en U aecion del predicar? Su fiti
é intención debefer el hacer lo uufmo qu»
vino á hacer al Mundo nueftro Redentor.
V ed pues lo que dice él njlfaio: Ego ve·
ni at vitam babeent & abundantius ba¿
beant, O ) E l fin del Predicador es ( t í )
que loa pecadores muerto» por la Iniquidad
refufcitenála Jufticía, y q u e loa J Litios q ue
gozan de la vida efpimual la tengan m u
D abun*

Algunos piden también del Predicador e l


propio conocimiento y defeonfianza de fu s
fuérzate pero ejh> es parte de una buen*
Oración. A demás de ejft encarga uuejlr»
Santo Autor á lo ultimo de fu Carta comt
verémtit el qut el Predicador medite ontet
'parasí la que bá de predicar d los Oyentes*

O ) 3^*"· 10*
*4
abundante, y fe perfeccionen mas y m is.
Eftem ifm odefjgnio intimó Dios d Jeremias
q Lia n do 1c dixo: Ut evtllat & dtßruat (kJ
el vicio y el pecado, Ö 5adifices o? plantet
la virtud y la perfección Y aífi qusndó el
Predicador fe halla en el pulpito debe de·
<¡r en fu coraron: Ego vtni ut ißt viíam
Jtabeant & abundantius baleant.
Para obtener efle fin fonnecefarUs
dos cofas, enfeñar y m over: enfeñar Tas
Virtudes, y los vicios: (7) tes virtudes
para hacerlas amar apreciar y praltícar» los
vi
(6 ) Efte y ao oír o debe fer el fin dc¡
f)rador Cbrtjliano tu fus Sermones. P re*
¿icar por algún interés pecuniario es baeer
w tiú l un Minijierio Jfpofleiicc) y enviltetr
Ja palabra de Diós. Predicar con el fin di
parecer trtgeniofo, erudito^ y ehq'üente es
fenunciar unagloria folida y eterna poruña
gloria vana y fecüíar.Rt ctperunt aerc-edem
Juan». íin fu vana complacencia y preten­
dida reputación recivitron el premio de fa
trabajo: ya no tienen que efp erarte en la
9tra vida,
(7} No puede enfeñar tos virtudet
ijüíen no fas conoce, ni fsb t mover d praftt·
■'». 11 .1 '»M
(le) JcWHi Ij
1J
vicios para hacerlos deteftar combatir, y
buir; y por decirlo cd una palabra dar luz
al entendimiento y calor i la voluntad.
P or eflo envió Dios á los Apoftoles el día
de Pentecoíles^que lo fué de fu confagra»
cíon Epifcopa) como antes havia fido la
roche de la Cena la de Tu confagracion Sa*
cerdo tal, lenguas de fuego, para que fu*í
pieíTen que la lengua del O bifpo debe ilüf·
trar el entendimiento y calentar la volun*
tad de fus Oyentes-
Da No
car/as quien no las pr afttea, d A Jo menos
quittt no efld ptnetrado de Ins mat vtvot
fentimitntoi de ¿¡la. Para ettfenar dtbe fer
el Uflguage clsro y el eflilo natural propi9
y expre/tvo* Para mover debs» f i t las ra-
zonet fo/ldat, fas itjiimonhs coftvincentct9
y la facusfanpatetica, Si qul audiunt, (d i­
ce S. At/guftin ert el cap« 4 del lib 4- ds
Doilrina Cbrifiiana^ movendi funt p©*
tius quim docen d i::: majoribus direndx
viribus opus eft. Ibi obfecraciones & In·
crepationes concftation«» & eoercitionei,
& quaecomqoe alia valent ad commovenj
doa animos ueceflaria funt. Si el eflilo et
toJo alegdtico y fa locution muy ftgutada^
poca feta la inftruccicn Silas rat ones fo*
fofifli cat tf muy [units., fi lm textoi fov ftr-_
16
N o ignoro que síganos req'iíerffn
otra cofa de lo» Predicadores y dic^n que
Mdcmái de enfefiar y mover debe cambíen
deteycar. Pero yo diítingo y digo que hay
uu&

zados ó mal acomodados y lánguida ¡f floxa


la locucion poco ó nada mover J. La infiruc·
don dtbe fer fobre puntos necefarhs á úti*
les á ¡as olmas, no /obre vanas curiojidades*
bijlorietts impertinentes y fucefos tttrava ·
gantes* L a mocton bá de fer al amor de h
virtud, al aborrecimiento del pecado, á la
imitación de Cbrifio y de fus Santos, y á
todo aquello que fuere para mayor gloria de
J ilo s y fantifscacion de las almas. Quando
é l Santo Autor dice que fe deben enfeñar
ios victos, no fe hd de penfat que quiere que
f e expliquen al Pueblo las abominaciones de
Ja Lafcivia9 á los efiratagemas de la Codicia
porque effo mas feria para ruina que para
edificación del Auditorio; fino filamente
gue fe declame contra ellos* que fe expongan
ios funefios efeños que caufan en el alma, y
ias horribles penas conque los cafiiga ei
Cielo. San Augufiin en el lugar citado de*
tiara muy bien efie punto i Debet ígicur,
dice, di vinar am Scripcurarum traA&tor &
doftor bona docere ¿c real* dedocere; at»
que ¡d boc opere ferino nis concillare ad-
17
una deleitación que fignenaranlmente á U
instrucción y á la mocion; ¿ porque donde
habrá una alma tan infenfible que no reci ba
un grande placer de aprender bien y f i n ­
ia metí ce el camino del Cielo y que no le
caufe un gran confuelo el amor de D io s?
D e efta deleitación ( 8 ) digo que fe debe
p ro ·

verfos, remiífos erigere, fciencibns quid


agatur,quid exfpeétare debeant intimare*
• (8 ) Tampoco reprueba el Santa la d e .
h&ecinn que nace de una eloqüencia varo»
»//, de un bello orden en la materia del Ser ·
motj, de un knguage puro y cnfiizoy de un
tftilo claro propio y natural^ de unat ¿x*
prefiones vivas eficaces y penetrantes^ en una
palabra de todo aquello en que confifie la
perfcSta Oratoria. Todo ejío recomienda el
Santo en ejla Carta y con razón; porque
en tffo fe dtfiingue el verdadero Orador del
mero Hablador, S. Augufiin defpues de ba·
ver aprobado y confirmado el diQdmen de
Cicerón, que pide del Orador qu* enfeñe^
deleyte y mueva¡ concluye a/si tn el capit.
23. deleitado libro 4. O poitet ijítu r elo«
qflentemEeclefiafKcum, quando fuadet ali»
quid quod agendum eft, non foTúm docere
utinflruat, & dele¿U re ut teneat· veruio-
« tita fletare u t vincat· Confería nvtJSrt
procurar; pero ¿lia ó no es diftinca, ó es
una confeqüenria necefaria del mifmo en«
fefíar y niover. Ocra deleitación hay que
no depende de citas dos cofas, fino va por
otro lado, y aún algunas veces impide la
inftruccion y la mocion. EíU coníifte en
una harmonía UConjera que proviene do
cierta elegancia recular y profana, de cicr*
tas euriofidades agradables, de cierta colo·
cacion de claufulas y palabras, y por de­
cirlo en breve que depende enteramente
del artificio. Y quanto á efta deleitación
riego abfolutcmente que la deba procurar
el Orador Chriftiano, Efía fe debe dexar
pata

Santo Autor á los que procuran cierta m ·


rienda mújka, cierta colocado» artificiofu
tn fus pafalrns, y cierta fu/¡vi dad, quá,
dke S, Augufiin, exigua & fragilia bona
fpumeo vcrborum ambitu ornantur, qoaH
ne magna atqce ítabilia decenter & gravítef
ornare^tur. Nada menos fe h á de condenar
otro abufoy que conftfte en «o querer predi­
car fin agudeza, qve ó realmente lo fea ó tí
h mena lo parefc/t Deben /¡vergonzarfe
/os Oradores Cbriflianos de folicitar'effa ríe*
feFlrtdon; porque effo es querer que fus dif·
curfos no den golpe ó la voluntad, finí al
entendimiento de ios Oyentes*
J9
para los Oradores del Mundo» para los
Charlatanes? Palaciegos que tanto guftan
de ¿Ha: fe debe desar para los que no pre>
dican 4 Chrifto crucificado fino á si imf-
idos· N o n feñamur lenocinia Rbetorum4
Jed veritates Pifcatorum. ( O S . Pablo de«
.tefta á lo s Oyentes prurientes ouribus, y
por consiguiente á los Predicadores que
procuran complacerles. Eíf« ee undécla»
rado Pe dan tifio o. Y o no querría que e\ fa·
Jir del Sermón (9 ) dixeÜen : ¡ Q ué grande
O rador! ; Q ué memoria u n feliz! ¡Q u é
fa»
(j>) Sé Augujlin hablando de an Sermón
que predicó en Cefarea de Mauritania
contra ciertas facciones que allí fe. habían
encendido y que atufaban ¡os otas lamenta*
bies eflrogos en ¡os Ciudadanos, dice tftas
memorables palabras: non tato en egífle ali-
quid me puta vi, cum eos audirem accla*
niantes;fed cum üentes viderem. Accla*
laaiionibus qutppe fe doccri & deleitan,
flefti autem herí mis índicabanr. (lib* 4.
de Dcétrina Chriftitna capit. 2 4 ,) Las
nplaufés del Auditorio fon indicios muy
equívocos de la e’¡oquerida del Oradoré
4 Ojiantes ríalos Oradores f e han vifto ce*
flO
fabí daría! *,Q ué bien habla! Sino que fa¡
IteíTen diciendo: ; Q ué bella es la Peníten·
cía! ; Quan necefaria! ; O Dios roioquan
bueno y jufto erea! Y otras expredoñea
femé jantes: ó que el Oyente Unciendo pe·
netrada fu alma no halle otro modo de de*
clarar la fuflciencia del Predicador que cotí
la emmienda de fu vida* i*í vitam bahan t
ÉT ebundantius babeante

D e lo que fe debe Predicar. '


AN Pablo lo dice en una palabra á fa
S T im oteo : Pradica vtrbum. (m ) Se
de*

librados^ que ni merecen fer cydúsP Para


lograr efta fortuna tan poca envidiable bafm
ta machas veces la grandeza en los Difcur·
fos-, aunque fean fútiles^ ¡a b tillan té?, en
t i efíifat aunque le falten las quotre quali*
dadei necefarias de pureza, claridad* na·
tttralidadt y propiedad, Pero aún ejfo er
nada i b4 llegado á tal excefo Ja perverfion
del gitfÍ9y que alguna vez bA baflado la fa t
de los chifles para que el /Auditorio aclnme
Á un gradofo y ridtculi . Decidor como d
Orador eleq&tfítifstmo. Afir aún fas lágrimas

(n) íbtdt
< ai
debe predicar la palabra de D ios. Prtdt*
cate Evangelium* (n ) decía N . Salvador á
fui Dífcipuloi; y S. Francifco (cuya fieíta
celebramos h o y ) lo explicaba encargando
4 fut Frayles que predicaíTen las virtudes
y loa vicios, el Infierno y la Gloria« Baf·
cantes materia« fe hallarán para eflo en la
Sagrada Efcrítura. ¿ Y ferá conveniente el
fervlrfe de loa D oftorea Chriftiano» y de
los libros de los Santos? Sin duda; (1 0 }
¿ pero qué otra cofb es U doftrína de los
Pa.·

de tos Oyente* fon jiempre ferial cierta de h


excelencia 'del Orador i parque hay varior
arbitrios para facar lágrimas d los o/os9fi»
mover fer¡ámente el corazon. L a feñal me*
ttes equivoca de un buen Sermón es ¡a mu*
danza de los Oyentes· Siempre hablará bien
é l que hablare como Dios i I pfe dixit &
fafta funr. Si d las palabras del Orador j t ·
guen las buenas obras de fu s Oyentes + no
hay mas que pedir \ aunque n» vale a l con­
trario; porque muebas veces pendo excelente
t i Sermón, el fruto- es ninguno*
{10 ) No fotopodemos fervtrnos de las.
Obrrft de los Santos Pgdres, fino debemos
dedicarnos á fu efludio, N o folatñente nos
" — * ** 1* 1 ■ » 1»
(o) Marct i f .
41
Pa d r es d i h Iglefu., fino el E v a n g e l i o e i ·
p licado y ¡a E í c m u r a Santa in terpretada?
N o hay e ntre la Sagrada E fcrítu r a y la
d ó ftrin a de l o s P a d res otra diferencia que
l a q u e hay enere una almendra entera y una
quebrada que p u ed e com et qualquíera fin
t ra b ajo v ó la que liay entre a o pan e n t e r o
y
fubminjjJt'/irñn abundm te d vd rin n , fino
también nos enfeñarán ó fer Oradores C b r if p
fíanos Q jta xia mas r¿iz<¡n ferá que tome·
njos por egsmp/arcs á S . ffuan Cbrifo/ismo^
d S . Bafilio* y á S. León el Grande, quenu
¿ otros Oradores ntodernes^que aunque bue*
nos y excelentes no fon en alguna manera
comparables con aquellas bermofas lumbre^
tas del Cbrífiianifmo- S i el tiempo que f e
confume en lér dífeurfos predicables f f e
tonfagrara á la lección de los Santos P a *
¿res, de otra fu erte fe predicaría*, no fe .
atribuiría á aquellos Santos D o lo r e s h
que jamás pe ufaron decir* ni f e citarían
como partos legítimos de fu pluma las obras .
adulterinas que f u pufo la diabólica malicia
de un Herege^ ó el zefo imprudente de un
Católica. Pero es prectfo advertir que las
Hom ilías de los Santos Padres no pueden
fe r v ir en todo de egemplores á tiuefirot Ser$
m titt) porgue la Homilía es (Hfcurfo fam x·
«3
y uno partido. Debemos fervirnos deéllos;
porque élloshan fido los inílrumencos por
q u ie n e s D ios nos há, comunicado el ver­
dadero fentído de fu palabra. ¿ Y podré«
moa tatsbien valernos de la* hiílorias de
los Santos*? ( i l ) ¡Santo D io s l ¿ Q u é
cofa

Jíar, y no deben fer familiares todos nueflras


d'tfcurfos. L a Homilía fe dirige principal­
mente d exponer el Texto Sagrado,dtducten■
¿a de pafo algunas verdades útiles d las
alma$\ en nuefíros Sermones f e toma por
¿funto principal una verdad*y para con/ir*
warla fe alega e l Sagrado Texto, Pero no·
/otros hemos de poner ¡a mira en im itarlas
p ie za s que fe bailan en las Obras de los
Santos Padres con titulo de Sermones, á
Oraciones,
( i i) Para decir lo que yo quifiera Jb■
bre e{Ie punto de la mayor importancia* feria
menefter copiar gran parte del libto 1 1 * de
L o c h T b e o lo g i e is del ¡Um$r C a n o . S u ­
plico a los Predicadores que le ka n con
atención; porque les fer/f de grande utilidad,
D Cien tí r hoc dico potíus quám concucne·
l i ó l e , dice entre otras cofas efie Sabio Tbeo*
/¿>£9, multó 4 L a ertio fe ve n u s vitas P h ilo·
foffhoruai fnripcap, qubiu áChriftianis vitas
S w fto r tim * longfe<ine in círru ptiú i fic in te ;
>4
coi a mas útil ni mas bella. ? ¿ Pero qué oifa
cofa es la vida de los Sancos fino el Evan»
gelio puedo en praítica 9 N o hay otra di·
ferencia entre el Evangelio efirritoy la vida
de los Santos, que la que hay entre la M u ·
fica notada y la cantada»
¿ Y de lasfciftoriasprofanas? ( i » )
Ella*

griús Suetonium res C afirum , eipofuiíTe


qukm expofuerunt Cathóllci, nonres dico
Imperatorum, fed Mattyrura, Virginum*
& ConfefTorum. E n algunas bt¡lorias f e
bailarán algunos fttcefos poco conformes á
las máximos del Evangelio, y al éj)>lritu de
la Iglejia Católica» A penas en algún otro
ferd tan necefaria la Critica como en el
Predicador· ¿/ í guamos errores no expon*
árá al Pueblo ignorante, f i cree ciegamente
qaanto baila efcrtto en las bijlorias? Tengan
preferí te ¡os Predicadores lo que manda el
Santo Concilio de Trente d los Ohtfpos^
hablando de la doftrína del Putgatorhyque
f i debe tratar en los Sermones: lncerta,
dicey v i l quaa fallí fpecíe laborant evulgad
te traftari non pe ramea o r, ( S e f t * 5 0 V
¿o que encarga San Pablo á fu Timoteo
ineptas £c añiles fábula» debita· ( i . T in u
4.)
£ iO S. Ju g u fli* ( s u al líb. a . do
EUacfpn tju en af^ p eto jio j b^ nos de fer-
vtr de él!as cómo^ds loihdngpt, rouypoco
yTofcmente p ^ e x i t a r e¡l apettto:.y aún
entbncéi es n ecean o i¿ue vayan bien Cajo­
nada*, y ( c o m o ¿ ic e S..derónym o^ hacer 1
con éllas lo quepraftic^ban.ioB IfraeUtat
con las .Cautiva^ quaodó'ifLS querían tomar
por Efpofas: c f predio corearles las aña»
y el cabello* e{t(j es hacerlas feryír eocef*»
oenre al Evangelio, y ¿ la virtud Chriftia*.
na, quicandolestodo lo quefe bajla.repte*
henfibte en las acciones gentílica? y p rofa­
nas. Es nenefter, cpmo.dic^n las Sagradla
Letrasyftparar ¡o prectojb d eja vil* ( o }
E Eti

D o é t ChrííL) j* zg a .ncccfaria Ja Hiflorín


profana par# la inteligencia de la Sagrada¡
£ fr itu r a que es una de ¡as, principales^
pe rtes; del Predicador , V h ftn ú a a lg u n et
trrpret que bd ocafionado la igítorAitci* de
¡é H ifloña tn id expoftehn de los Sagrados
Libros* E l tilmo. Cano prvmueve el
a£untn £en *1 l¡b. 1 1 . d eL o cis Tfi*olog.X
€on eficaces razones y egempfos^ Pera en lot
Sermones fe,fié de ufar de él(a con lat pru
deftíss precauciones^ que, advierte nuefiro
Santo Autor* . ‘
·*'
E n el vtío r de C eftr fe h i de fe p m r U
ambición, eft «1 de Alexandro 1« raridad
)a fiereza y U fobertia, y en la eaftidad de
Lucrecia Tu muerce defefperada.
qué dirémos de i» fábulas de
l o t Poeta»? D e eflas nada ( 1 3 ) ó tan po^
to% tan á propoQto y con tantas preeaucio·
sea como aramos dé los antídoto?, de tal
fuerte que todos conozca? que no hace*
moa

( 1 3 ) ' S, Pable e» fu primera Carta d


jtimoUo hace mención del encargo que 11
¿avia hecho de intimar d ciertos Fieles que
f e arregJaJftn ¿ ¡a de&riáa quebaoran oído
slm ifm o ¿ípóflo?, y que no fe smpkajfen en
$lefiudio de la M itología: Sicut r o g a m e ::t
Üt anouotiires qutbufdam ne aliter doce«
íe o t ñeque intenderent fabüiia & genealo»
Jija interoainad». Los Santos Padres éetla»
Unan coa 1a mayor vehemencia contra el in·
¿oleroble atufo de emplear Jas fábulas en /«/
Sermones Sagrados. S i uno ú otro Je tlTrt
b i empleado alguna^ bd fid$ rartftma vez»
jbá fido alguna délas fábulas decentes, y effo
tüt*3 depafi y por vía de fimil* ¿ Pero quien
Se los Santos Padres fi a ljr a viviera »
* probarla el defignio de enfeñarfe d predicar
an el Teatro de loa Díofea, i en Lelio Gi«
f a/dl) 4 en Natal (imite P 4Qjiita ni
mos profefion de 1» M itología: y fl algu*
na vez fe habla de ¿Ha?, fea lo mas breva
que fe pueda. Su* verfos. ( 1 4 ) fon u tiiec
los Antiguo* por (le voto* que fue (Ten lo*
ufiron, (p ) y aún S. Qerpardo <lue no ^
cje doode lo* aprehendió. Pablo fu¿ el
primero e n citará A rato y Metíandro» P o r
1 · qtif mira á ha fabuhs, no las h¿ hallado
efi Strmon íiiguno de los A n tig u o ·, 13 n ?
Ct en uoo de S, Am brpfio, en que f© c i »
la de U iifles, y las Sirenas. P o r tanto (ligo
que nada 6 cali nada· N o es co oven ien c·
que fe coloque el Edolo de Oagon junto al
A rea.d el Tqftaaem o« ¿ Y de las .H iílo rí«
E a « *-
11. i ■ II»' I ■
de tiario el llamar Chrirto é fu Séntifsim*
.Maárt, y ¿Jos mayores Sonta del C'tel
.coti los mimbres de los Dio fes tnfamu fo t
\Gentü¡fmQ ? ¿ Quien petrfaria que ferié
tiogiar i Cbrtfio el llamarle el Dtvin* ji*->
piter, ó el Uirino Marte, ¿i la Firmen jm
Divina Palas, la Sagrada Juno* y al Bau^
rJ Sagrado Mercurio? Por ilufirery
magníficos que fean los epítetos» conque fe
vifiett efios nombres afquerofos* nunca de^
satdn de fer infames i indecentes.
C 14 ) Sen titiles les verfas de fot
' 1 ..IV
(p) ^ 17·
naturales? Podrém ói fe reírnos bien de.
éllas* porque etr el M anda criado p'ov la
palabra de D to i efU reforúndó por todi*
pairees efT¿ mifma palabra. Todas fui parí·
te» cantan la$ alabanzas del Artífice Divino«
E s un libro que contiene la palabra de
D io s, péróen on ienguage que nadie en «
tiende. L o s que le entienden por la mev
dltacion haceü b ien en ferv íríV d eél, tom o
feacla S. Am onio^uenoitenia otra librería.
. ' · [

Poetas Gentiles , per» con trtscoMdi*


civnti. L a primera qut fean decentes, y
dignos de la Cátedra del JSfpiritu Santo.
L a figahda qué' cbnttngán alguna inftruc-
cíon \tt¡l\ parque fi no la Conxitninyftfá
putdin firvM para ofientar tradición. L a
tvrccraque fe ufen rarifsimas veces, porque
de *oír* fuerte mas feria poema ó fa rrago
qUe Sermón» Efias tres condiciones obfer-
van los Santos Padres> como fe puede ver
Mr fu i Sermones* S. PaMo aún predicando
á los Gentiles (con quienes no podía ufár
d» ¡a Sagrada Eferitura9 porqué fó tfef
precarian) fofo una vez fabenros que 'cita*
tú en fus Sermones un'ver/o de un Pbeia
Gentil, y f ü i e» el que hizo d les Atienten·
flS ) en "queJr’vrtHi a rgttyend ohs%cémtt dtcénr
fd htminem de aquel virfo de A rito Ipflós
S, PaBlo á lce: ínvifibilia D t i per ea qu*
faflo fum inteüeñn cimfpicinfltur* Y-
D avid: CW; en a m n t gfartam DcK (r);
Éfte libra es bueno para lo^úanles* pará
)aé comparaciones de menor ¿ m tyor y
. . r para.

ehím & genns famas. E s verdad que en ja


Épiftola i - id Corinrhios (cap. feb a lla
vnvcrfo de Metí andró: Corrumpunt bonp^
m &rescoíloquia mala, y en laB pifloja ¿A.
Títmn otro Je Epimenidrsi Cretenfes fejH 'r
per mendaces \ pero aunque tas' Epifiólas
del Apéfibl realmente, fon otros tactos Ser*.
minies mifivos, no degeneran con to4 o del.,
tftilo Epiflolar^ que es poco mas libre que.
e l Oratorio: ni todo lo quecs licito $naque/f
espermitido en ejle. ¿ Y q u é dirémos de los,
verfos en lengua vulgarl Qjte ninguno/«
cite, E fla es la predica de los mas celebres
Oradores, y créo que nos debemos actmodax
á ella. Todos á caji todos afrenten d que
lié fe deben citar en t i pulpito i,pero algunas
tflAjt perfuadides á que el rtitjor m9d& dtj}a*
tir ft Oradores es el deconfagratfeAla Jec^
cío»de nueftroi Poetas. Creen mas útiles^
fa ro la Oratoria las Comediar de C tld f*
---------------- u , ,;_l " ii *
(q ) Rom. i ·
&> ÍC %

p t r t OtUSQlnchlf c cfá f. L o i thtigQ O sPt*
dV'et eftán lleno» de élU j: y la Efcricurali»
ufá en m il lugares; P sd t ad formicam. (£')
Sicut gallina cortgregat palios fuos C O
Quetuadmodum defiderat Cervut. («O Qj*Mi
fi
ron, y M ureto, que Jai Ho miHat de S+y»a*
Cbriftftomo y S~ Baftlio. ¡ Raro capricho í
S i las Comedias fueran útiles pará elpálpt *
to lo ferian por razón de aprehender tn éflaf
é mover los afeftos', pero effa átUtdad ima­
ginarla, no consrapefa ai daño que caufa»t
N o hablo ahora del daño que conforten ti
olma, Jim del perjuycio que de illas f t oct*
fattd d la Oratoria Cbrtftiatta. Las CV-
med'as Efpañolat llenando el efy\ritu dti
'Predicador de tdeos profanas It enfrias
para tratar las verdades eternas* le acaf·
timbran 'á un epilo altgoricq, Ubre y
dcnehfi y le infpiran ciertas ¿nidales comfc
vafi, ciertas acciones teatrales, y cierto toba
métrico mas propio de aa Galan m£¡indro¡\
■este -de tm Sacerdote queexorta a la virtud^
4 .daefáth¿ eófiira el vicio· E fio es la caufa
la que rvtá vtzsfe vtrcucUtí* un-buen Póefa
— I . l 'I. , '·! »WWW«»·« I·! I M II.«LU)
i - *' v
( t ) M a t t .t i* ,
0 0 Pfi 4 *· ■*·. -
ir
j f Jtrutbio in diftrto, £ 0 Cónfiíerate tilia
agrif ( y ) y acras femé jante}· Pero gaar-
¿efe mucho el Predicador de referir ni*
lagros falfos, é hiítoriss. ridiculas C i j )
como cieñas Tiflones tomadas de Autores
de

que no fea mal Orado ry y un buen Oradet


que no fea mal Poeta.
(15 ) Debe fer muy cauto el Orador e/l
deferir milagros y vifionest, porque no es
foco /0 que bJfupuefio ía devocion fupirfit*
ciofa de algunos hombres indifcretos\ ni
¿firmar como ciertos los fucefos datíofot.
Entre las bifiarías ridiculas de efia eftecit
fvb refale la del Emperador Trajano redimí·
do délas penas del Infierno por las Oraciones
de S. Gregorio el Grande, Efte cafo fe re·
fíete tn un Sermón de Difuntos tnjufiamenH
¿tribuid* á S 'J u a n Damafceno^y afirmaron
algunos* como refiere Melchor Cano, (Lib*
i i i de L ocis T h eolog. eapit. 9 ·) haverla
or.eydo· Santo Tbomds^ fiendo Joven, fu n d *·
d» en la autoridad de aquel Santo-Padre é
quien defería muebo. Pea fe afmifmo Sant&
D oflor en la expofkion que b izt fobrt t t
Maeflro de las Sentencias ( íd prím. d i f c
- _ 1 . ____
0 0 Tiren* 4*
(y ) M üttb· 0i

de baja esfera, y cofas in d e c r e c í que. pue«
«íéh hftcer defpréciable ¡¡ vituperable hueG»
t r o mínifterio.
Kfto es lo que me h i parecido ad-
en general de fa materia del
Sármóni falca que decir algo en pamebUr
de

43; q. a. a* a» ad quinrura.) Lo creyeron


muchos Autores Católicos* Semejante á efla
es. la 'biflorteta de una tál Falconila Ubertflda
también di las penas del Infierno por las
OracionesdeSantaTecla* j,Qjté efe&op»e*;
dtn hacer eflas biflorias en los efplrtiui &
ios 'Oyente^ fino'ti de apagarlef, á á lome*
ños amortiguarles lo Fé de un Articulo tan
importan¿e del Cbriflianifmo y el de ittfpi·'
rattit cierta perniciosa confianza* como la
que tenia Orígenes de que algún din dariá
fin'la Divina Mifericordia á las terribles
penas del ínfiernp ? Serla menejler un grue
fb volumen para, referir las biflorias y f u ·
éefos inverofimtles que fe han dado á lu z.
L o que puedo áffegurar ts que fe ban im*
fte fo muchas're liciones de effa efpiete^y qué
algunos creen ciegamente quant# vén im·
pr.efo, ’ '
(16 ) Nada ríosdic* nuefiro Santo A u >'
torde los libros de los Filófofos* y Oradores
Gentiles* Expondré ft me es licit« m i dic·
33
de fis partes. L * primera parte de eíh ma^
feria fon ios pafagc»de la Sagrada Eícritirra,
típ ; ** ■qü»

tornen fobreefle punto.-Porto que mir* á


tysFilófif&s-, ftii diHdmen ts el mifmo de $ 4
'AagitJNm Philofophí autemquí «oeantur,
fi qua forte vera & fidei no (trae ac*
cpmodata díxeruut maxirafe Platonííí, non
folúm for midan da non func * fed ab eU
«iiam tanquam injuftit poflefloríbusín ufum
tooltrum ven dicanda. Confirma efte diñA·
inen con un beth fimil de las Sagradas Le ·
•tuas y varios égemplóide Sontos Padresq6e
áfri lo-predicaron. Me parece que entre
iodailos Filófofos Seneea es el que puede
fulminifirar mejores materiales para ti púl·*
'ipitai Pero fe debe advertir que guando utm
mifma fentetteia fe bailare¡ atrito fe bailan
é i a d j pufo tn los libros de los Filifofot y
én lit Sagrada Efcrítura+no fe cite, al f i -
¿ifvfa Gentil fino al Eferitor' Sagrad*, jit¡9
*f>tu cafo que ahgue la fentencia para de*,
■tnojlror que fc verdad de que fe trata es tán
’tlarra; y tan ¡acontefiable que con fola-la luz
dé la razún la attocieton y confefaron los
\Ftfafofos.Paganos* Conviene también ufar
én,\ eflo.de la mifma precaución que pide
iwejlro Santo /tutor para el uftde la Hifla-
viá'ftefana, e/lo es. que fefeparelo precie/*
que denen eT primer lagar y flrvan dé el··
miento al edificio > porque predicamos la
. ________ ;__________ v *
de lo vil. Por leí qué mira 4 les Oradortt
>Centiles, hay algunos hombres, n oféfi mar
xehfes que literatos, que reprueba» fu
i redo w, é imitación i pero muchos Santos
Padres le recomiendan efptcialmenit San
Bofiüo, San Gregorio Naztanzeno, y L e e ·
tancio Firmiaho, S. Augtiftin para in/Jrufr
al Orador Cbrtjtiano no fulamente fe véle
de lar reglas de Ciceroniano también empléa
fu grande entendimiento? y fu elegante plü'i
ma en explicarlas. N 9 f i jo queincou
mente baya en que bagamos coa la cloqueé·
eia de los Gentiles Jo que hizo David cfa
Ja Corona del Idolo Meicbon: Tulle David
Coronam Melchom de capite ejiu, 6c irt·
■vénit in e& aurl pondo uleocam, & precia·
Úfilmas geminas, fecitque fibi inde diadema»
( i · Paral, a o ·) ^Porqué no nos hemos de
fervir de Jos primores de Ja tloqütncia pagM*
na parm adorno do nuefiros Sermones? E l·
ufo er loable, el »bufet reprebenjtbjs. No bay
duda que podemos aprehender de los Orado*
res Gentiles la defireza en el manejo de loj
preceptos de la Retórica^ pero debemos eyi*·
tar el extreme de bacer profane la cloque»!
cía dtl púlpitOi por éftirat i U04 ptrftSlé
¿atifara y noeftra dottrini fe apoya ta lt
autoridad, ( i ? ) Ipfe Sxit. H acdicitDo*
minut decían codos los P rofetts, y a ta
xiuef'

imitación de los Paganos· L a mordacidad


tn reprehender y ctnfiirar,la falacia en sr~
guir, la vanidad en recomendar </ propio
ingenie tiOfoft cofas que debe tomar de ios
■Oradores Prófanos el Sagrado. L a fifíce·
ridad, la piedad, Ja manfedumbre, y tima*
tu ff de la Sagrada Efcritura fon propias
de fa Oratoria del palpito, y no fe bailan
gn los Gentiles. Las reglas que prefcrlbe
jtiriflételes en fu Retórica, Cicerón en fus
tibios de Oratore* Quintiliam en fus in f
>'litaciones, y Dio nifio Longino en fu belh
‘tratado de lo Sublima fon muy útiles. Efla
también Ja lección de las Oraciones de C'i*
'jetón, Demófttnes, y otios buenos Oradores
¿ e l Pagenifmo. Pero es precifo . c&nfefaty
y¡ue no fon nccefarios; porque como de·,
jmueflta S. jivguflin en el libro 4. de D o«·
Chrift istia no hay primor de efoque**
k.rv, -qae iro fe b a lh en ¡os S agrades Libros,
tf en los Santos Pudres,
■( 1 7 ) . £ft* pafagé fio ferd dtl gvJJo ¡-dfi
aquellos Oradores maniáticos, qut bac^tt
£ ¿Af ■aürw ’i raltrf+deJa Sagrada. Rfcritura,
P erfundidos á que afsl ^rtdifand Jam<H¡j:
56 · ■ ’■ ·--
noeftro Redentor: Do ff r tita тел гнт. ф
tota, fed ejus fu i inißt тгь Pero ев
menetler que los pafá^esfe interpreten coa
la mayor claridad y naturalidad p oft ble*
Se puedeo- ufar lo· teito» de la Sagrad*
Шсгкига ел uno ЯеДоз quatro fenúdosque
n eu ron los Antiguos.
t , '- .чл/г-; i ,
Littera fafte r¡ocet„ quid сredas Allegortdj
-Quid¡peres Anagoge,q-ыidagßsTr&¡¡o/ogia*

, N o es trniy buena la quanüdad de


ellos verlos* pero tienen algo de rima y
mucho de razón. Por lo que mira al fenV
tido literal fe debe tomar de los comenta«'
rt09.de los D oftom * Efto e i quaoco fe.
puede decir; mas. al Predicador coca el.
hacerle valer, y explicar los palabras, fu
propiedad y fu énfafie. Pongo por egemr
p ío; Ayer ezpUcaba yo en eíte lugar el
precepto: DUiges Dominum Deum tuum
if
■ P -.Mil .Ml I ■ —
tomo fi una moda tan ridicula ycxtravagatt¿¿
te b »viera de prevalecer cuntía t i egempfa
di-Jw Santos Padresr y contra la. obJigacfoB
en que ¡os ром el carJäer J e Oradores
Céríftianos, v: » > * -i ■- ·

0 } У*лп»ь 7.
37
tx loto corde, ex totd animé %éx totd mente.
Difcurriacon nueftro S, Bernardo qna
¡ex t9t9 cortte era lo ftlfmó que tniipofa v a·
Hérue y fa'rvorofainente ;potque el ánimo
perteneces! cora ¡ton: tx toté animJ lo m ií·
mo qué afeftucfm enie* porque el alma en
qoanto sima es la fuente de las paflones, y
afecciones; ex fvtá taente lo mi fino .que
cfcn érpirictf y difcrecion; porque mem en
el efpíríta f p m e fuperier del alma, á la
qual pertenece la difcredon y jaycio p an
tíner'el ¿efo Jecúndtm fcientiam ¿j5 difcrt-
tUnem, De la roífaa fuerte tfebe pefaj-fa
la palabra diiígere, que-viene do tUgo* y
Iriar« mente el* feiutdo literal, y ea
tffU, qoe'csnertfítio que nueftró coratói*
elija y prefiera^ Dios Tabre todas la« cofas*
4i>6 es -el var ¿adero «roer apreciativo, del
qoaHDterprítan los Theologos ellas pala·
b fü , Qusndo hay variedad de opiniones
entre ios Pffdrrs'é intérprete ww>* debemo»
•bítener de dtar Jasopmromeiique deben
refutarte; potqtfe na firbitnosal piilpico 4
dlfputar contca VoaPadresy Da¿tores.C&«
tóHcos» ni conviene-mantfeflar las. flaque*
Wb dé iiüetoet'Mseftro&t y los deferido«
y ie neme bonik f tw b k jo » ^ ;/c /tf » * gen*
F íes
.............. .................... — ■■W | a ,.^ · * · I?
(O Mettb, ip.

tet quenUm bomines funt . ( b ) P iro fe
pueden «legar varías interpretaciones ala·
bandolas y haciéndolas valer codas una def»
pues de otra ( i 8) como hice yo en la
Quarefma pafida con feis opiniones é ¡ t i ·
terpretacione» de los Padres fobre aquella«
palabras: Diche guia /irpt inútiles fumar.
( c ) y fobre aquella» otras: Non tfl meum
4art vobitx (d ) pues fi bien os Acordáis
«Dedillo de cada una moy buenas confeqílen»
cías; pero callé fegun me parece la ínter*
precación de S . H ilario; J ft no lo priftiqué
alD, hice muy mal, y debia callarla, pov
que es improbable«
Por loque mira al Temido alegórico,
«s aecefírio que el Predicador obftrve cin­
co pantos. £ 1 primero que debe abfteneríe
4 c feníido forjado y violento, como bacen
los que todo lo alegorizan: ( j j > ) debe
fer
(18 ) Para referir fas dtverfes fentidos
4 interpretativas de un texto, et menefter
vtuebo jvycio; porque no degenere el Sor·
mon en mero cementan*·
( i p ) ' En algunot Oraderet llega d tal

( b ) .P / .9.
<0 *7-
(d ) Jtíarc. lo .
39
fer la alegoría natural y que nazca de la
mjfina letra como la que forma S. Pablo
de Jacob y Efau aplicada á loa Pueblos
Gentil y Judaico, y de Síon ó Jerufaléu
aplicada Ala Igte(h» £1 fegündo que donde
no huviere una grande apariencia de qoo
una de las cofas ea figura de la o tra , no
conviene alegarla como Agora, fino (imple*
mente por vía de eomparacion. Pongo por
cgetnplú: ^ j unípero baxo el qoit fe echó
á dormir Ellas le interpretan muchos aje·
góticamente de la C rua; paro yo querría
que fe diiefle a (ti: Como Elias durmió de*
baxo del Junípero* aíli nofotros debemda
defcanfar debaxo de la Cruz de nueftroSe*
llo re n el fuefío de la M editación; j no
afli: Elias fignificael Chr¡ftiano*y el J·*'
nipero la Santa Crua. N o me atrevo &
afegurar que lo uno fignífiquelo o tro ; f
afli no baria fino comparar lo uno con lo
o tro : y de efia fuerte feria el difcurío mai
F a fóli·

exctfo ia pafion por la Alegoría^ que no f » ·


h alegoriza» fot textos, fino también el
cjfuntO) la narración, las pruébate y en una
palabra todo ti Sermón- Efio Jet paree§
prueba de un gtande ingenio , fíenjolo dé
unapuerilidad ridicula mtfsjla a l Qrad»r%
6 inútil al AudtUrtit
fufi i.), y H3 lo? repfa'ien'iMe* E i tercer**’
íJíIl· U alegoría debe fer ;tecen:íí, Comra
efto p e :áiv algunos tllie alegorizan U p ro­
hibición hechi la Mugcr en !a 15ferieu¡'4
en ei cap, -35, del Déuterovio :« ío ; Si ha*
butrinl imer fe jurgivm viri unus
contra altcram rixarí ctper'ít, volensquo
uxor tiiterius ervere vintrn fuu>H <h mapu
fbrtiorís, miferitque manum & apprebenda*
tit vertnia e}ust abfcidei mapuvt tllius, nec
fit&érh fup&r:cam v ili rx¡ferie »rdiá. Dicen
que efto fignifica lo mal que hace 1® S¡m»
goga en reprehender á los Gentiles fu orí >
gen, dictendole^quí 00 fon hijoj d?-Abra*
han· Puede tener efto alguna-aparí encía
de ¡verdad*’pero1nada de decencia;, por
que efft prohíblcipn excita una imagen pe-
ligrofa etilos efplricus de l«s Oyentes. El
qim to punto es que no han de fer muy
dilatad» las alegoriai; porqqe en fien dolo
pierden f\i gracia» y parecen dfeftadas. EJ
xjAiIhto que fe haga lp aplicación con mucha
claridad y, gran juycio Cao) para fo^maí
dieítr ámeme el paralelo de uo&a y ocrai
cofa».

( f t o > Con mut&a rozón piüe nuejira


^anto sfutor un gran jvytip en la aplicación
di la /Megotía. £)t la falta át juyeio ñau
44
Se deben obfem r cafi las mifmae
regísi en los feutidos anад ó jico У tropo*
lógico: de los quale» el ftnagógico aplica
las» Hiftorías·. de la Шоп cura я Vos fjturo*
ftirtfos de U otra vida, y el crcpo)ó¿ico á
lo que pala en el alnia y la conciencia, ([ai)
Pondré un egecnplo que fervirá p"ra todo»
loe quiero fe neldos, Aquellas palabras de
Dioe. hablando de Ja¿ob y Efau en el cap.
$ 5. 4el Géneíls: Du&gentes fu n t in uttra
tu» c5* dúo p&puli ex ventr.c tu.o dividen·
.... i* rt

ta algunos t í violentar les textoi Sagrado


y darfer cerní),·fe e&plica cierto Critico^ ta*
Jes vtaitut y revueltas d fas palabras, que
las obligan á cJefiilat cavia por alambique
todas las circunfiancint^ aún las mas def\
preciables del Sermón. No predicaran a/ii
aquellos grandes Hombres, que vtneramts
como Oráculos del Cbriftianifnp Predica*
ron con finceridad , no adulterando ia >pa*
labra de Dt-osy por-que fe badán cargo de
que hablaban «fc parte de Dios, delante de
Dios, y en Cbriflo: Non fiimus, {dice S.
Pabfoy fícut pturLrai adulterantes verboru
DftI; Cad éy fincéritateex Deo, еогаш D eo,
in^ChriftoUoquitaim С»»Сог. в*)
(a i ) Seguñ'kque bé reconocido en los
SaitiQj Pa$rtsx bA fomentado el jvyciv df ja #
*ur^ populúsqut pQputum fuptrabtty C35 uta*
jar fervitt minoría literalmente fe entien­
den de los dos Pueblos que íálieron, fe*
¿un la carne, de Efau y de Jacob, es ¿ fa·
ber los Idumeos y los Ifraélitas, de loa
quales el menor que fuéel de los Ifraelicaf
fobrepujó al mayor de los Idumeos en
tiempo de David. Alegóricamente Efau
reprefenta al Pueblo Judaico que fué el
mayor en el conocimiento delaRedendon;
porque primero fe predicó i los Ju d ío s;
y Jacob reprefenta al Pueblo Gentil, que
ílendo el menor lobrepujó finalmente al
Judaico. Antgogícamente E fa u jr p telen*
ta al cuerpo que ei el mayor-; porque an·
tes de que criara Dios etalm ahiso el cuer­
po afíl en Adán como en nofotros: Jacob
ílgnifica al efpíritu que ea el menor ( fe
entiende en edad») En la otra vida el eC·
plrlru fóbrepujari y dominará al cuerpo,
el qual le fervlrá en todo (3n contradicción»
T ro ·

U Divino Providtnciti ñor proveyó de qua*


tro infignes Maeftrot para la inteligencia
de fas quatro fentídoi de la Efcritura $b
1»í quat'fo principales DoQons de l * ígle*
fia, S· Geronyrno fobnfah en lo que mies
s i fentido Literal, S. Auguftin en el Aligo»
rato, S, Ambtofio ea Tropológlco» j 09
43
Tropológlcamente Efau es tiuef-
tro amor propio y Jacob el amor de Dios
en nueítra alma. E l amor propio es el ma -
y o r; porque nace con nofotros: el amor
de Dios es el m enor; porque fe adquiere
con los Sacramentos y Penitencias! fin
embargo es precíío que el amor de Dios
fea el dominante, y quando llega á tomar
pofefion de una alma, le firve como in fe·
lior el amor propio. Eftos quatro fenti»
dos íabminiftran una noble grande y bue·
na materia á la predicación, y aclaran roa*
javillofamente la do¿tr¡na· Por tanto digo
que conviene fervirfe de ellos; pero con
las-mifenas condiciones, que hé pedido p»*
xa e l ufo del.feotido alegórico,
Defpues d el»! fentencias de Ja Sa­
grada Éfcritura tienen,el. fegundo lugar las
de los Padres y Concilios» Por lo que mi*
la á eftas advierto que deben fer breves
( a a ) viras y fuertes. L o s Predicadores
que

i ¡ Attagigico S. Gregorito Créa que qual*


quiera fue fe dedique 4 la lección de efiot
Santos Doftores hará el mifino juyeio.
(a a ) E l nrifmú con/ajo ft debo dar ref*
pt&o de hs textos Sagradas, y por las mif*
mas razones. No fe puede t*eg*ry que he
í*p¡ga largos^ áimqtfe feon de U Sagrad*
44
qoe cftan tetros largos amortignan fu fi?r*
vor y la atpncioti de la mayor pane de
los Oyentes» fuera del peligro á que fe
exponen de que tes falce la memoria. Las
fentencias vivas y fuerces fon como aquellas
de S. A uguftin: Qu¡ fecit te fine te non
falvabitte fine te: Q uí ptBnitentibusveniam
proixifít témpus Jtoenítendi non promifit, y
otras.féíwejances. En vutíftró S. Bernardo:
hallareis infinícaa; pero ¡es c.on>eníenW
que défpues· de haverias citado en latín’fe
digan fctfla lengua Vulgar con^efiiacia, y
fe hagan valer'perifraceandotas y ibanejín-
dóíás'cpn vlvézá. ; ·■ ■' ^ ■·"
■ ·. -i.-¿ . :· -··· ..Sij
. __ — ' · f ■■ ■ ■■ i— i Ti >
E fe ri tura ,d n n lugar A que fe diviertan
fcr ónfmM'¿t,'9tros o&gétoty y par tonfigúUn*·
te d Que fe amortigüe él calor q w han con··
ce bid ó en el traSto 'anttct&Stite ¿íéV-ífetw)/#»
Tainéiines cterto-quc1él peligro dé que fofo
te Ib memoria al Predicador iguales? y aún
ácafo mayor en hs textos’ Swgraiks ptr fu
e/pedal frafifinO) que en h s tt/Hwontot di
hs Santos Padres,, y decijitinet d¿ h y Caw*
cilios.· Lo ínifmo digo de lós'ievtts brevet,
guando fbn muebosi <Las fnpsrrvpcíórrti fre·
qitthtes., a tingue fian breves, deJ& 'kngu*
Vulgar difsipa'n t ¡ ■ teísr'de la Oración*
ÉfifP'kes de>la úttfaA fpqpeW vtrÍM
Sígucufe defpues tes razones que
un bello genio, y un buen efpíritu puede
'emplearcon mucha utilidad. Ellas fe hallan
en los Doftores y en Santo Thomás f a 3 )
jnas fácilmente que eti otros. Eti formán­
dolas bien y con juyeio dan una buena ma*
tería al Sermón*
Si

reglgS) que me bá parecido conveniente ob -


fervor en la citación de los textos Latinos,
C3 3 ) No ignoro qué entre los Criticas
modernos báy algunos que' hablan de Santo
Tbomás Jtn el debido aprecios pero tampoco
ignoro quienes fon effos* Son .tres efptties
de. hombres: Los que no ¡ienten bien de
la Iglejia Católica, porque en aquella ex·
¿tiente Suma vén rebatidos con la mayor
foltdéz fus errores: los que no le ban leídot
porque adhieren ciegamente á unos Críti·
eos mordaces* infokntes y temerarios y los
que por la perverfion de fu cerebrú tto
U entienden, tn quienes ft cumple á la
l$trii el dicho del Apóflol San Ju da s: H í
quscuTDtjue ígnoranc blaíphemant * q\i®·
>eiiín<jue aXitem natpraUtér can qu ara muta
ániiiiaUa norunt, in his corrumpijntur. 7V,
Le&or tñios figue ti cenfejo del Santo A u·
tor: no te fatisfagas etn revolver la Suma
del Angélico Dehor quqndo aecefites algu-
4*
SI queréis hablar de algunr virtud
recurrid al Indice de la Suma de Santo
T ti o más, ved el lugar donde tra u de élla
y led lo que dice: hallará allí muchas r i ­
zones que os fiTTan de materiales, pero no
fe han de emplear, fino quando pueda uno
hacerte claramente entender Ca 4 ) ¿ 1©
menos de los Oyentea medianamente ini-
uuidos.
Los egemploa tienen ana eficacia
maraviUofa, j dan buen gufto al Serm ón;
pero

vas razones para tu Sermón ; fino letja con


frecuencia y haitsla famtHar toa el efiíty
dio.
(4 4 ) No fulamente hemos ¿ i evitar ti
$ue fean obfeúras nuefiras ratones , fino
tamhien el que fean fecas y dcfcarnaáasm
Confíefo ingenuamente que en efit punto
juzgo dignos de reprehenden á algunos
Oradores Francéjes y aún me admiro de qué
buvttffe hombres que los oyeffc con pacten*
eia. Si las razones no fon muy claras y
algo amenizadas con fimihs tgemplos y f i ­
guras, raro fcrd ti Oyente cuya asenc¡0n
trofe fatigue en un Sermón de media hora■
Por fanSas que fean los vtrdades que y¿
predican, y por btflas que fean las r#zonts
f v c f t alegan, tí prcctfg afarflartef parjt
pero ea necefario.^ne fe »ti propios» bien
própueftos, y mejor aplicados. Se deben
efcoger Híílorías bellas y brillantes, fe h ia
de proponer con claridad y diftincion, y
fo han de aplicar con viveza: ( 4 5) como
hacen

que fean bhn recibidas de los Oyentes. Sam~


ta y bella era Juditb y en fu mifina belleza
y virtud tenia todos los atraQivos que fe
podían defear para cautivar el animo de
Holofemes\ y fin embargo creyó necefitrh
d efie intenta el realzar ftt bermafura con
fas mas ricas y preciofas galas. Santa y
bella era Eftbért y aún teniendo ya un gran ·
de aprecio, y dominio fobrt el efpirisu de
IJfaero9 no quifo parecer en fu prefencia
fin las vefiiduras reales quando trató de mo*
verlo á compafton, Licet poffir, dice L a c ­
tancia Firmiam , fine e] oque ntia Chriftiana
R eligio defendí (ue eft á muleta fspe de-
fenfa,) tarrifen elarícate & nitore Sermoni»
illuflranda, & quodam modo dtflerenda eft,
lit potentius fn ánimos ínfluac, & vi fu á ,
& íoflruíia religiooe, & luce O m ionís
©rnata (ü b 10 . D ivio. Iflflit. captc. 1 . )
S. Augufiin dice muy buenas cofas febre
efie punto en el Ub♦ 4* de D o ftr Chrift.
C»S) ^ demás de las condiciones que
fefola nutfiro Santo Autor y de la verdad
4$
hacen los Santos Padree fe ) quando pro*
ponen el ejemplo de Abrahin que iba d
(aerificar a fu h ija , para raoflrar que no
debernos perdonar á cofa alguna por cu en*
plir la voluntad de D ios; porque advíer*
ten todo lo que puede hacer recomenda­
ble la obediencia de Abrahán* Abrahán »
dicen, era ya anciano, y no tenía mas d e'
efle hijo tan beljo can prudente, tan v ir·
tuofü y tan amable; y fin embargo luego
que oye la voz del Señor, fin réplica íiri
murmuración y fin dúdale lleva al monte*
y por fus mifaias manos Le vá ñ íacrificir*
Hacen luego una aplicación aún raa»
viva. ¿ Y tú ChriíUano¿ dicen* has de te ·,
ner tan poca reíolucioQ, no digo ya parí
Jaorificar tu hijo ó tu hija, ni todos tuv
bienes, qi aún gran parte de tu hacienda*
iioofolamente uo efcudo por amor de Dios»
í
m
rn,mi III ■ ■■■!■ ■»| ■ ■ . "»
de ios egemphs, que es indtfpenfable, btmos
de obfetvar un importante avifo: y es que
nos firvamos mas de Jos egempios imitablesy
que de los admirables, porque mas nos, itn^
porta mover á nueflros, Oyentes d la taita·
cion de los Sanios qut á la admiración fa
fus prodigios. .

Ce) G íft a a.
49
y para alivio, de tos pobres, una fola hora
pira fervir ¿ D i o · , ana pequeña afición,
&c.
Pero guarde fe mucho el Predica·
dor de hacer defcripciones vinas y finTuf·
tanda, como las que hacen algunos Kfco-
lares que en ve2 de proponer Ajiceramente
l& H iftom cóm o conviene para las coítura-
bres, fe empeñan en defcribir lahermofura
de Ifaac, Id efpada cortante dé Abraháfi,
loa contornos del lugar del facrífitio, y 4
eíle modo otras cofas impertinentes. Con*
viene cambien no fer tan breve en el egem-
pío, que n cp en etie los elpkitu« de lo t
Oyentes; ni tan proliio que los faftidie.
A demás de eflb le h i de guardar mucho
el Predicador de introducir diálogos enere
loa Perfonsges de la Historia, 11 no fueren
tomado» de la Efcritura ó muy probables:
como e n fila Hiltoria el que introduce i
Ifaae Iamentandofe fobre el Altar, é im ­
plorando la compaílon paternal para evadir
la muerte; óáAbrahán disputando en fii
interior y quexandofe de fu Tuerce, bac¿
muy mal y agravia al valor y refoludon dé
Qno y del otro*
Y aíTl los que en la meditación han.
difeurrido algunos coloquios deben obfer·
vir doa cofas para la predicación; h ana
* G
SP
en que eflén fo lid am en tí funjam os Cubrí
una clara probabilidad ó veroijrntH cud/afi)
y la otra que no feati muy lardos; porq j s ea
lle n d o lo .enfrian a[fi al Predicador co m o ál
A u d ito rio . L o s eg ecip jo s de lo s Santos
fon adm irables, efpecialm ence lo s d e loa
Santos dé la P rovincia en que fe predica,
cómo los de S. Bernardo en D ijo » .
Falca
1 m* J . - ■. ) ■ ! ■ L
.
( q5) ; Pidé el Sonto para ¡os breves
diálogos que fe f¡telen ofrecer en el ptilpito '·
Ja verofimilitud; porque no baftn la pop·
bilidüd, No hemos de poner en boca de los
interlocutores fo que pudieran decir, fino h
que verofimilmente diti'ari atendiendo á.las
circan/fatícias deja acción, y fil carrffler de
las ptrfonas fegun el prudentifsimo díftd*
men de Horacio en fu Arte Poética.

Interericmtdti)m,D¿vu*nc loquatur,an heros:


M aturus ncfcpex, an ad hue floren te Juventi
Fervid us,an Matrona potcns, an feduh nuírix:
^ c re a to r ne vagus, cultor ne virentis agelli:
jColchus an AíTyrius, Thebís nutrí(us>an Argis»

¿ Si £n las.piezas de Teatro es nect·


[aria lá verojimilUud quanto mas h ferá
en las del púlpito ? ¿Si la Pdef¡ny cuya alma
laficcUn* no fufre la inverosimilitud en
ír
Falta decir una palabra fobre los
fírailes. Eftos tienen una eficacia increíble
(a?,) pura ¡luftrar el entendimiento, y mo*
ver la voluntad· Se toman délas acciones,
humanas pafando de U «na á la otra»como
G j de

fus obras, como la fufrhá /a Oratorik


Cbrifiiana, cuyo carácter es la verdad ff
Pide también ti Santo que m fean muy lar^
gos los egemplos, y lo mlfmo fe debe pedir
en hs (imites y en las figuras^ porque qual*
quiera cofa d$ cfias en fiendo. muy /larga
igualmente enfria al Predicador y al Aum
ditorh ; y ftpor cafualidad es faifa el egem*
pío -el Sermón todo fe ptrdtó. Muchas ba*
ccn c&nfifiir la eloquen da en pro i ¡xas y mo*
lefias amplificaciones* y algunos fe excede.»
tatito encellas qus^fi fe ^exprimen fus Ser·
irtcnes nada fe facara de fufiancia, porque
todo ft reduce á un mero follage y boj**
rafea de palabras♦ h'fie es unbtllo arbitrio
, que ft bá dife utrido para dborrarf&de ma*
. feriales.
, (2 7 ) Los Oradores.Franeéfes^ (no ha¿
bh de todos) ufan raros /tipiles, y algunos·
ninguno. Los Italianos por lo común ufan
mucbifsi/rtos> Aq uellos fon, demafiados auf-
teros^ y efiot mas amenos dé lo, que cottvfam
Di, Aquellos pecan por defe&o7 y efias p$r
5*
de lo quo hacen tos P afto m lo que deber»
hacer los Obiípos y Curas de almas: ( f )
como hizo nueftro Sefior en la par.U>ola
de 1? Ovejo perdida:, ( g ) de la Hiílorta.
natural, de· las yervas, de las plantas* de
lo* Animares, de la Fiiófofia, y en unapa>
labra de todo quanto h&y.
Lo» (imites de cofas triviales (i fe
Aplican con futileza fon excelentes, como
hizo nueílro Seflor ea la parábola de la
femilU. 0 0 Lo» que fe toman de las Hif*
torias naturales fi la Hiíloria es bella , y
bella la aplica don tienen doble belleza» co*
ano los de )a.Eícrieura de la renovación del
Aguila aplicados Arutfftra penitencia, (i}
Hay en efto un fecreto muy útil al
Predicador, y eael de tomarlos fimiles dé
jlgunoa lugarer de UEfcritura, en que po*
coi-

excefo, Conviene evitarambos extremos. No


f i tan de ufar lesfimilet fino guando firven
é declarar el penfamievtc, 6 d dar mas pe·
fo ¿ la razón· Servir/e de ¿Uqs para decía*
rar lo que por ti esmuy clare,, perceptible-

( f > Matt. i8»


(g ) Luc. 15 ,
( h j Matt. 13 *
( í > Pf* ioa^
53-
coa Tos advierten. E ílo fe hace por la me
ditacioru Pongo por egemplo t David ha*
blando délo» Mundanos dice: Períft me*
tnória eérumcnm fóniiu* Fonno do*
fiojilea de dos cofas que fe pierden con el
fonído. Quando un vidro fe quiebra pere*
ce fonando; afll perecen los malos con un
poca de ruído: fe habla de él los en fa
muerte; pero coma un vidro quebrado es
enteramente inútil» aíH efto» miferables
quedan para (iempre perdidos fin efperansa
de remedio. E l otro fim il: Quando muere
un Poderofo fe frenan todas la» Campana»
y fe le hacen grandes funerales ; pero aca*
bado el fónido de Ja» Campanas; ¿quien»
le alaba 1 ¿Quien habla de 61T Ninguno.
Sf Pablo hablando del que-fin caridad hace
tlgunas obraa dice: Fahus tft fc u t as fo ·
nanr

y cierto es tratar á fas Oyentes de nimfei


menú tardos en entender*. Debefe tamiien
evitar la afeQacion en el ufo de los fimihs%
qut <s deféSto muy común en ciertos Orádo-
res extrattgerosi Nuefiro Santo Autor tte*
ve efptctalifsima gracia para los (imites, y
ios empíéacon felicidad en todas fus'Obran
£titré Sftfr ttbtot útiles para efle eft&tirbl

W - 9.
itnns ottt eyrftb¿i!unt t'tnniens· ( 1 ) Se forma
pues un Gitii) déla Campana qüe llama á
otros A la Iglefia, y élía no vá: afll el hom­
bre que hace algunas buenas obras !m cari»
dad* edifica á los otros y les incita á'canu j
nar al Cíelo fin dar ¿i tn pafo para fu fal«
vacíon* Para hallarlos pftoéfmnlea es'pré-
cifo reconocer fi las palabras fon mct'afó*
rk a s; porque H lo fon, hay ciertamente eti
;éUas un fimü para quien Xabe hpJItirlo*
Pongo por egemplo aquel#* palabras íé l
C m ) Viam mandaiúrim tuo'rum cucurri
cum di le ¡ajíi cor ineum. Se deben coníide *
rar las palabras cucuvrl y dtlatnfti ; por
-que fe toman por metáfora; Defpues fe h i
de obfervar que cofas caminaii con mayor
ligereza por la dilatación, y fe hallarán va-
lias y entre orras ios Navios qüando e\
viento hinche fus velas. Diré pues affi:
Vuelan los Navios' al Pmertd quándo el
■vierto Favorable fe apodera dé fus velag,y
Jo s dilata': de la mifma fuerte ert entrarlo
eft

vtflb uno Intitulado, L e Ynaraviglie de la


“Natura. No fé fi fe b¿ traducido en nuif*
fro Jdfatrte, ¿ K
en npeftro corazon et viento favorable del
Efpiricu Santo, corre y vuela nueftra alma
por el mar de los Divinos Preceptos. El·
que hiciere feroejantes obfervac.iones fot
mará muchos (ira¡les, en los quates es ne-,
cefario mirar por la decencia, ( a 8 ) de
modo que no fe diga alguna cofa baja vil
y facía.
A demás de BÍto- os advierto que
fe puede ufar con felicidad de la Efcrieura
por via de aplicación, aunque muchas v« ·
cep.no fe aplique en fu verdadero fe nti do:
como S. Fmncifco decía que las limofn&s
fon jal Ptwis Angeloruw y porque los A n ·
gele6 laí procurancon fus i nfpi racione^ y
apocaba, á eft^. intento-aqueiUf palabras :
Pqnem Angeloxum manducabi^bomo. ( n ) .
Pero en cito es menefter 1er fobrio y d if·
ctQto, Me.

^q8) Efie confejo es dé fuma importan»


cía· Ñ o'fe han de proferir en ti
fitro tojas dignas de la Cátedra del Efpiritu
Santo, .y dtl empléo de Predicador def Evan·
güito, T y aptenj loquere, dice el Aptíftold,
fu Difcipuh Ttto, quro decent Tañara doc­
trina m ; : : ut non blafphemecur verbum
Deí* Los Jtmiles bajos {Jfaino afti todos tos

C O P f· 7 7 ·
5*
De la dijpoftcton de la materia.
O O B R E todo importa el guardar méto*'
do y orden. Nada hay que mas ayude
al Predicados y que haga Tu Sermón maa
úctl y agradable á los Oyentes·
Quiero que el método fea claro y
perceptible, y de ninguna manera oculto y
embozado C»9 ) com o hacen algunos que
pienfan hacer una gran cofa en ocultar de
Cal modo fu método que nadie tú enríen«*
da. ¿D e qué firve el método fi no fe mi«
nifíeíta ni le conocen los Oyentes7
• Para ayudar 64 en efto digo que 6
quereia predicar algdria Hjftoria é orto de
Natividad Refufreccton ó A feen flo h ,'
ó alguna fent encía de la Efcrítura com¿
eíla:

qUl fe tomaft de cófiir'vUcs') no ten vierten


d la magtftad de i a Oratoria CbriJJtana*
(a p ) £ n algunos Sermones no es mu*
sbo que ito fe conozca el método , porque
realmente no lo bay* No tacen algunos mat
d f adrar difcurjWot fegun los bailan en
ciertos Autores, fin coi darft del buen trden9
y de tas dos partes principales de la Orato *
ría Cbrifliana, que fon como yd vimos, en·
fm fr y mover. Sin el buen orden poca ftrb
la injlruccton·, y la motion.
ÉÍla*. Oinnit qut ft txah al bumllialltur ,
(o ) ¿ todo un Evangelio en que hay mu­
chas feote ncías, ó la vida de algún Santo
coa alguna fentencia.
Quando fe predica una HíOoria fe
puede úfar de uno de eítos métodos. £1
primero obfervar quantosPerfonages con*
curren en la Hiftoria que quereis predicar,
y tomar de cada uno alguna confideracíon:
v . g. en la Refcrreccion véo á las Marías,
4 lo» Angeles, A las Guardias del Sepul#
chfo, y á nueftro dulciíHmo Salvador. En
las Marías advierto el fervor y la diligen*
cía, en los Angeles la alegría y el regoci·
jó, en las Guardias la impotencia de los
hombres contra los deGgnioa de Dios« y
en Jefas la gloria el triunfo de la muerte y
Hefperanza de nueílra refurreccion,
L o fegutido fe puede tomar en un
M ifterio el punto principal, como en el
que yá vimos la Refurreccion, y defpucs
confíderar fus antecedentes y configuien·
tes. La Refurreccion fué precedida de Ja
muerte« de U bajada i los Infiernos, de
la liberación de los Santos Padres que e s ­
taban deportados en e\S?no de Abrahán,
tiel temor de los Judíos que rebelaban no
hur«

(o y L u c * 14 .
5S
hur cafen los Dilcipulos el Cadavc‘ r: 1 a*
Refurreccíon el Cuerpo Bienaventurado y
glorio Го: figaiófe A ella el Temblor de
tierra, la venida y aparición de los An·»
geleí, la vititaque hicieron la» Mugereeal
Sepulcro, y la relpuefta de los Angeles.
En codos cito* pantos Pe puede decir ma­
ravillas y con buen órden.
L o tercero fe pueden con (ídem en
todos los Míflerios tres pontos. ¿Quien?
¿ P o r qué? ¿ C o m o ? ¿Quien refufcita. ?
Nueftro Señ.or, ¿P o rq u é ? P o r fu gloria
y nueftro bien. ¿C o m o ? Gloriofo íal­
mo real, &c» ¿Q uien nace? £1 Salvador,
¿p o rq u d ласе ? Por Tal varaos. ¿ Como
ласе? Como tierno Infante en un efbbla
con la mayor pobreza defnudéz y frió·
L ó quario derpues de haver pro··
puedo en breve parafráfis la Hiftoria » fe
pueden algunas· veces facar de éllas tres ó
quatro confideraciones. L a primera,; qua
es lo que debemos aprehender para con·}
firmar ntieftra F é} la fegunda para avivar
nueílra Efperenza: la tercera para encen·-
der nueftra Caridad: y la quarta para im i·
tar y prafticar. En el egempto do la Re^
firreccfon vémoa por lo que mira i la Fó
la Omnipotencia de Dios en haeer que el
cuerpo penetre-la piedra, y fe vuelva im*'
mortal
55»
mortal imp&fible y todo efpítkualizado.
¿C o n quanta firmeza debemos crer que
efle miftno Cuerpo en el Sacramento no
ocupa lugar, ni recibe -algún perjuycio con
3a fracción de las eTpecies, y eíti alU en
un modo efpíritual aunque real? Por Lo
que mira á la Efperanza , fí Jefu-CftriJ}&
refufcitó , también nojotros ref vfc¡t(itémoíy
dice S. Pablo, (p) E l nos há abierto el
camino. En quanto á la Caridad vémos
<jue aún defpues de refufcitado fe detuvo
algunos dia sen la Tierra para inftrüir á la
jglefia, y por tiueílro bien fufpendíó el
tomar pofefion del Cielo que es el lugar
propio de los cuerpos refufcitados. ¡ O
que amor! Para la imitación, él refufcitó
al rerceTO dia; j.O Dios! j o r q u é no re-
füfcitarémos nofotros por la contrición
ccnfefion y fatisfaccion ? E l fuperó la la»
pida: vénzanos nofotros todas las difi­
cultades.
Quando queráis predicar una fen-
tencia debeís confiderar A que virtud fe
Jfpditce, como efta: Q ui fe txalíat bumt·
iwhituT c]arómente pertenece 4 la humit-
jdad. Otras bsy en que no es tan clara U
relación, como en ella:. ^Qjiotnodo ¿uc
in*

(p ) *. Cor. i s .
fio
ittiraJJi noniabénsvefltmnupfiakm1 ( q y
Ved abí la Carididr peco cubierta de ropa;,
porque el vellido NuptiaL es la Caridad»
Haviendopues defcubierto.en.la fenteneia.
que queréis tratar la virtud á que per ten«·
ce, podréis reducir A método vueftro S et·
non* obferrando en qué confitle la virtud«,
fus verdaderas fe fíales, fus efe ¿los* y lo*
medios para adquirirla ó ejercitarla* qu*
ü‘á fido fierapre mi método; y me hé ale ■
grado, mucho de bailarlo confirmado en el
libro del. P, Rofignoli Jefiiita·. KÍI& libro
cuyo titulo es: De aetiojiiiut virtvtum, y
«fía imprefo en V e necia o» fe ri muy útil.
Otro, método hay y e i el de moítrar quai*
bonefta es U virtud de que fe traca», quan
útil y q«aDi deley tablo* d agradable: que.
fon lós'tres bienes qué fe. pueden defear»
Se puede también, tratar de otra, manera,
diciendo los. bienes que caula, efta virtud»
y los males, que trabe conflgo el ^¡cí»
opueflo ^ pera lo primero e& mas útil.
Quando fe predícaun Evangelio
en que hay mucha* fe otearías, h l de ver
el Predicador en qualea. quiere detenerte*
toofiderar i qu6: virtudes fe reducen, y
tratar de ¿llu con pre«ifion. fegun lo que
ha
r I •'...M- I - r
(q) MatU «O».
(Ti
hé dicho tratando de una fola fentencia, y
l,i» demás recorrerla» y perifrafearhs, P e ·
ro elle modo de predicar fobre todo on
Evangelio fentenciofo ea menos útil; por
que no podiendo detenerle Gno muy poco
en esda fentencU, no fe puede explicar ni
inculcar á los Oyentes lo que fedefea.
Qu&ndo fe predica la Vida de o*
Santo, es diftinto el método. E l qoe y o
obfervé en la Oración fúnebre de M* do
M ercear eibu en o; porque ea de San P a ·
bto : Vt píe erga Dturk, febrib trga fe ip ·
fitm, jv fli erga próximas vixerit* ( r ) So
hán de eo focar So» pafagea de Ta vida ¿el
Santo cad* ano en fa lugar, ó fe H d fc o * *
Aderar, lo que hito agtndo, que fbn flrfr
virtudes; patiendo, fu tolerancia ó fcn él
MartíriOi ó en la m ortificado^ orando jfué
milagro*,
O fe b i de eonfiderar coffio com-
batió contTa el Demonio, contra el № n *
do, y contra la C arne; contra la Soberna
la Avaricia, y ta Concupifcencía, que es la
(Nvifíon de S. Joan i OmM^ dict, guod iji
in Mundo auitfi concupifcentta ham is^c.
( f ) O como hice yo ea Fonteyaea frbro
H S.

CO Tit. a* ífl»
( f ) i . Joan.t*
tfft
S. Bernardo, como fe debe honrar ¿ Dtoa
en fu Santo, y al Santo en D ios: como fi¡
hd de fervirá Díos i imitación dél Sanio,
y como fe h¿ derogar á Dios por la Ыгг*
ceíjon del Santo. De efta fuer tí fe há de
jjr empleando la vida del Santo dando á
cada ^ofa fu logar. (3 0 )
Y á teneís bailantes método3 para
comenzar, Defpues de un poco de eger·
«icio vos mlfmo Os formaréis otros que os
ferán propios y mejores* Solo me faha de·
«ir en lo que mira al método que yo doy
' , ■ · . el

( 3<0 babrá advertid* t i Le&or^


g u e e i Santo divide en des ó tres puntos ca >
uno de los afuntos^ que propone por
tgem piatts· A fsi ¡o prailica ¿i mifmo en to *
dos ó caji'todos fu s Sermones· A fsiM p rü c·
t í can los mas de ios Oradores Francéfes i
italianos· A fsi h practicaron algunos San ·
tos Padres^ y afsi finalmente ¡o prañicé en,
varias Oraciones el Principe de la ehquen »
t i á profané Marco Tttiio Cicerón, como ¡o
demofíraria, f i tic temiejfe ofender соя mi
prolijidad. Las Utilidades que refa lta n no
menos al Predicador* gue a i Auditorio de
Ja d iv i fo n del ajunto ó prcpojicion en dos 4
fres miembros^ fon muchas* Lo primero f a -
siisia ai Orador le inven cíqb>g u t para ül*
«3
el primer lugar á los textos de \{ Rfcricu»
ra, el fegundo á las razones, ei tercero á
los fimiles y el quareo á los egemplos fi,
fon (agrados; porque fi fon profano», pd
fon propio» para concluir u n d ifcu rfo ,
Conviene que el difeurfo fagrado fe tenui»
ne con cofa fagratja.
H ft ..A

gunos es la parte mas (fificlL. La fegttndo


facilita también la Difpoficio* porque no fe-
puede dudar que ejfa práSltca fírve al buen
orden y método de la Oración. Lo tercer»
conduce á aliviarle alPredicador la mqlefli*
de aprehender lo que hé trabajado \ p^tte es.
evidente que la divifion y buen orden Je las

.
tfpecks tace que ellas fe coloquen y fixen
mas fácilmente en el cerebro Lo q aarte
ayuda también 4 confervar con más firmeza,
las efpecies en la memoria, por la mifma ra~

t ,
zon. La colocación que fe dé en el cerebro
ti las efpecies tumultuarias y confufas
por decirlo afsiy meramente tefaal y per
tanto mas fácil de borrarfe: la que fe dá d
las efpecies bien ordenadas y di fpuejfas es
una colocadon racional, que, fe conferva
más fácilmente con el focorro del entendí·
mlento. Acafo fe explicará mejore fio cote

,
los principios fideos de algunos Modernos^
pero poco importa d mi intento y me difm
64
A demás de eíTo el método pide
que defdd et principio d ta mitad del Ser-
шоп inftítiya el Predicadorá fus Oyentes,
y defde le mitad harta el fin Ies mueva.
Por tanto los d¡(curtos patéticos fe deben
g ra d a r para lo úlcimo« ( j O
D ef-
'■· 1 1 11 .................. 1 I и ,
trabe de mi principal' -defignic. Efias fon
las útilidadet que percibe t i Orador de
iU partición· <tei afumo* Las que теfu l tan
tn beneficio de ¡as Oyentes fon el entender
mejor el Sermón que fe lis predica, et man·
tener mas fira fu atención , y el confervar
ЛЛ imas fiim tx* las efpeciet, Ptro juzgo
ttecefario advertir tres cofas para el buen
vfo de la partición. L a primera que ¡ns
miembros de la dividan no feart mas de dos
ó íreSjóquaitdo mas quatro. E n fiendo mas
eaufbn fe fiid h y coñfufiort: y lo mifmo fu-
cede ton tlmetódi de algunos Francifes>que
Jubdtviden cada rtiieabro del afunto en otras
dos ó tres partes^ y aún de cada una de efias
fue/en hacer nueva divi/ton, con ¡o qual fe
confunden por la multitud departet lat tf*
poetes* L a fecunda que no fe baga ¡a par·
tíci&n como de сofiambre en todos ¡os Ser*
trtones, fino fojamente quando la admita el
afim tu La tercera que fe evite la afeQac/on,
( 3 0 L e regla que aquí notdá el San.
Defpues de lo dicho conviene ad*
vertiros coroo habéis de llenar los puntos,
de vueítro Sermón.- Pongo por cgemplo
quereis predicar de la humildad , y haveia
yi diípoefto de efta fuerce vueftroa puncos·
i . 4 Ert qué confifle cftn virtud?
fi, Sus fecales*
3 , Sus efellos.
4* ¿>ot medios para adquirirla*
Hé aquí vueftra dífpoGcion, A h o·'
ra para llenar cada punco con lo* materiales
coriefpoodientes haveis de batearen losln»
díces de los A ucores ^3 a) las palabras H u ·
militas Humiüs, Sup erbio Superbus9y leer
lo qua dicen en los lagares donde lo crahen*
y hallando algunas deícripcioncs ó defini­
do·

to Autor no fe debe entender tan general·


mente1 que no puedan tener lugar ¡osafe tíos
en otras partes del Sermón. Hay algunos
que conviene fembrarht todos de afelio si
otros bay que admiten los difeurfos patéti­
cos en el medio y otros* aunque rarosy que los
fu fren-al principio. Bflo depende dt la «<?■
turnleza del Sermón, del afunto, y de varias
tircvnflancias que difeernirá el prudente
Orador.
O O Qjitndo f / Santa Autor n íf
65
d o n e # las colocaréis bnxó el tU ulo. ¿ En
qué conftfte tfia virtud ? V os esforzaréis
á ilu ftm cfle punto m oítrando en que c o n ·
fifte el vicio contrarío.
- P m Henar el fegundo punco bu{V
caref*.en eí Indice la palabra llumijitas /»*
difereta y ftfmepntes, y leído lo que dicen
fobre eflo los Autores, tnortrareís la dife­
rencia .quehaj ei^cre 1 a verdadera ]vumil·
dad y la faifa. Si hallais egeroplos de una
y otra* « le e d lo s : y lo msfmb digo de los
Otroi dos puntos': Inteligentipauca.
L os Amores que tratan eítas raa*
teríai

úconfeja que recurramos á los Indices de íes


Autores^'no debemos penfar^que folo pide
dé' nofottos una injiruccton fu perfetal en la
materia del Sermón. No pretende el Santo
que fofamente efludie nos qüarído hayamos de
predicar ; porque entontes por lo comtin fe
leen las cofas di corrida. Un e¡ludio pr'eci*
pitado no dd lugar d profundizar en la ma·
teria, ni es bafiante á libertarnos de h s fo t·
ptefas del error É s tiectftiria una antid·
prada familiaridad con ios 'libros para hablar
Cob el btagifterio que debe quien ocut>a fa
Cátedra del Efpiritü Santb. Si no fe ufa de
etra pieveticíort para predicar que leer et
JSVangéüd, y filgttn Expofítor, recjrrer fgs
6 *
teñas fon Santo ThotnAs СЗЗ) $ * 'А п ю п Ь
no» G uillerm o O bífpo de León InSnmmá
de Firsutibus & MitijS) Felipe Diez en fu
Sumntd Pradicantltan y en todos fus Ser
m ones» O flo r io , -Granada ,en fgg O bras
lifpirituales» Hylaret en Ais Serm on es,
SteJla i a Lucam* Salmerón y Barradas J e -
fuitfls fobre los Evangelios. Entre los A n ­
tiguos

Concordancias^ y los Indices* y efcribtr fin


critica* fin elección y fin juyeto qvanto fe
bella concerniente i alufivo o¡ afunto^cú*
mp es pojibh que fe produzca un Sermón
cúpázdc jrifp\Tar <f ios Oyffites el amor de
Ja virtud y eJ aborrecimiento del vicio ? Si
tofo.si. cuiiffdqje ponten alege r dife urfidlpi
agudoSy penfamittttss brillantes^ y plegerias
poéticas) 4 como fe fatisfard d h g h fia D i*
vina, en eJ provecho de las almas ? Muy
epuejlo me parece efie de/cuido d h diligeñ»
eia que encarga San Pablo d fu Timoteo i
Dtuo venio, Je dict, attendelefliooi, exor·
taúoní , Ge do&rina» N oli neglígere gra*
ti a m q u® in te efV; : í H ae me dítare, in hU
efto ut p ro fesas taas manifeftas fit gjutú-
¥us. Attendetib», & do&rin®·: infla in illia.
Hoc enim faciens & te ipfum falvuro fa^
dea, & e o s q u t teaudiunt. ( i .T i m . 4 .) ,
( 3 3 } JVp f t imagine $ut nvefiro Saatt
^£uo$ fobrcfalen S. G regorio» S. Juaa
Chryfoítomo , y S, Bernardo. Conviene
que diga fobr<· efto mi parecer. De todos
los Autores que bin efcrlto Sermones
Diez me agrada infinitamente. E l procedo
de buena fé 9 pofTee el efpfricu de fa pre­
dicación, inculca y explica bien los textos*
forma bellas alegorías (imites y valientes
htpoupofes» fe iatroduce admirable mente,
y es Ttmy devoto y ctaro. Solo le firra el
Bjécodo y orden de OfTbrio; porque t>ítv*
guno úbferva. Con rodó juzgo q^ue con·
vendrá hácerfelo fimtliar al principio, Efto
digo no porque yo me haya férvido nnicho
C34) l*tt« le 71 haflb delpues
de

propone á lados efios Autores por egempiarft


de lä predicación: pues algunos no fon Pré-
dicadores 9 fino meroi Expoßtorss. Sois·
mente feñala las fusntesy de donde fe pueden
tomar buenos btaseriales para tratar de tas
virtudes y de fas vicios. E n S* A y tonino ir
ptecifo dißinguir lo dffñtlnei de Jo tifónc».
É n aquello es excítente, y por tanto te
nombra nueffro Santo Autor* Par tv qué
tHträ d lo biflórtcoj feafe la Critica qat ha·
ce de fus Obras ti Sabio Cono en el cap* tf.
ditlib* 1 1 . deLocís.
ÍM ) PtdtmrffariTnoi dé hs Auto* es
le pinto, y me parece qae no me engaita.
Un EfpafloVhi efcrito un Libro bien abul­
tado cotí el titulo de Silva /fllegoríarum í
el qual feri muy útil &\ que lo Tupiere isa·
re jir , coreo también las Concordancias de
Benedffti, Ved ahí fegun mi juycío lo prin­
cipal gue me há ocurrido fobre la materia.

D e la forma , ó como fe bá de
Predicar.

Onfefior,aqul es donde defeo mayor


fé ¿ mis palabras que en ninguna
otra eofa; porque no figo la opinión co ·
« u n ; y fjrt embargo lo que digo es latnif-
Wk verdad«
L a forma dice el Filófofo es la que
'dá el fer y alma ¿ fas cofas. Aunque digáis
maravillas, fl las decia mal nada valen; y
por et contrario aunqae dlgat» poco, fi lo
derisbfen, valdrá mucho* ¿Pues oomo fe
jh¿ de predicar Y' Y o lo dtré.
Con-

fit* fer pUgiariosi imitando h economía ani·


áti tfí&mega* Recibe efit per aiimentf-
ht carnet de otrot i n n « / » ; pero pee I»
&gej}¡in iei dd nocv* ftr y Jos hace pro-.
70 Conviene guardarte d eí
qaam, y de lo s periodo? largo« de lo s P e ­
dantes, de fu? geltos* de íu s a c c io n e s y de
fus m o v im ie n to s. T o d o eñ b e sla p efte de
h predicación! ,¡
I P u es qué w lo q u e fe ha d e hacer?
E n una palabra ; fe há de hablar co n afee*
to

pías. slfs¡ el Predicador hace propios hs


ptnfamttntot iigettot dándoles nueva forma
y nueva luz. ¥ aún Ji créntns á S. Auguf*
fin bafta p/v'o que el Predicador fe haga,
propios los Sermones de otros, el que vivl·
de tai fuerte * que fus obras fe confarmen
con fus palabras.. SÍ bonl fideles, dice* bo ·
iris fideHbu* operam fuatn fpmmodent »
utrique fuá dicunc, quíft & Deus ipfórpB)
eft, cujus funt e* quae dicuut; & ea fuá fa -
cíunt qu© non ¡píi componere potueruntk
qui fecundum iHa compofíté vivuac. C<f-
mü»mente fe mira á los Predicadoras plax
giartos cók el último defprtcio\ pero ya n¡>
hallo por que condenarlos coma tales * fi en
el plagio obfervan dos cofas importantifsi*
mes* La primera que el Sermón que de otros
toman fea buena y proporcionada ai fin da
aprovechar á las almas· Lo fegundo que et
Predicador fe porte con la debida múde¡fia
y humildad 7 no felicitando eo fu Strmtl
71
to y devocion, con fimpücfdad fendll¿2 y
confianza: y el Predicador há de eíkr'bien
penetrado de la doftrina que enfeña y quie­
re per fu adir. Soberano Artificio de U
C rea·

otro interés que el bien de fas almas%no


arrogandofe U gloria que no fe le thbe^ ai
¡filiando como, parta del propio ingenio lo
que otros produxeton* E l fin de la Predi*
cacim es la gloria de Dios y el bien de las
filmas· Conjtgafs ejfe fin* y fea con Sernto*
i^í propiasy ó agenvs, Petiza David al Gi*
g0&te9 aunque no fea fuya lapiedta conque
le derriba y ni la efpada conque fe acaba, .
Ojale fe valieran de los trabajos ¿genes
aquellos qtft teniendo obligación de anttn*
ciar d los fieles la palabra de Dios* no fe
bollan con *1 caudal fuficiente de do(trina9
que pide ten importante Miniflerio. ¿ Quan·
té mejor es aprovechar á las almas con.Ser*
mufits ágenos* qnefetvir con los propios i
fu propia gloria ? Podría autptizar mi diem
tómen con egemplos y teflmonios fagrados^ ,
fi rro temtejfe ofender con mi prolijidad.
Concluyo e'fta Nota con un confe jo que dd S.
Augujltn d los Predicadores plagiarios :
Illí» dice* qui ea díAurifunequ® ab altjs
acceperutit, & aucequam accípiant, orenc
prg eit ¿ guibus accipíu&c , ut eü detur
7a
Creación es el de no tener artificio alguna
(3 5 ) Hán de fer ardientes nueftra» pala­
bras»

qiiod per eos acctpere volunt: & cura ae·


ceperinc orerc, ut bene & ipfi proferanc,
& illiadquosproferuncfumanc, & deprof-
pero exku diftioiüs eidem gracias agant,i
qao id fe accepifle non dubitant, ut qui
gloriatnr ii7 illo glorietor, ¡n cujas manu
funt & no9 fie Sermones noftri (Jíb, 4. de-
D oftr. ChritL cap 30O
(3 5) No condena el Santo iodo artifi*
ció í porque aquel que confifie en la bella
dijlribucion de las partes del Sermón, en el
buen manijo de las figuras Retorica:, y en
di/poner fas materiales can tal orden que
bagan mas ¡mprefíoa en los Oyentes, es dig-
fív de toda alabanza, y le emplearon los
Santos Padres, y los mas celebtes Oradores
delCbriflíanifmo* Solamente condena aquel
genere de artificio lleno de afectado», coa*
que mas fe intenta parecer buen Oradory
que ferio en la realidad, aquel artificio ^uc
no tatito confifie en la fuftancia de las cofat
que fe dicetty quanto tu la bojarafca de pa*
labras conque fe dice n íq u e l artificio conquá
mas fíroe el Orador á las palabras, que las
palabras al Orador. Ufo de las mifmas ex·
prsfitnst-dt S· Augufiin· In ¡pío lo m e a ·»
73
brts , tío pof ios grito* ( j ó ) y accione*
defmefurfldas, (i no por el afe «fio interior·
Hán de falir del corazon mis que de la bo*
c¿. Bueno es hablar; pero el corazon ha·
blaal corazon, y la lengua fríamente habla
i los oídos.
Digo que la acción h¿ de fer libre
contra la acción forzada de los Pedantes:
há de fer noble, contra algunos que hacen
profeGon de golpear el púlpito coa mano·
I p ie·

dice, tnalit ( DvQor ) rebus ptacere quhm,


ver bis; nec sftimet díci meltus niíl quod
dicítur veríus; nec D oftor verbis ferviac, .
fed verba Doétori. Hoc efl enim quod.
Apóílolas aic: Non In fapientia verbi, na.
cvacuetur Cros Chriíli. (//'¿.4. de Doftr*
Chrift. cap. 08.)
( 3 6 J Los Oyentes no fon brutos, fin*
hombres. No fe bán de mover con gritos*
fino con razonss. Los clamores defcompafa*
dos fattgA» al Orador, molefian ai Puebfoy
é impiden muchas veces el fruto que fe podía
efperar del Sermón % porque el Auditoría
impaciente y canfado no atiende d otra co*
/¿j* que Á ver qual es la última cldufula del
Sermón para redimirfe de tan grande m<J*
hflia. Son también reprehensibles les qu9
ufan en elpúipisQ de ciert» tono fsw n'tl j
pies 7 eft<taftgO £ 3 7 ) din Qnos gritos y
alaridos extraordin arios, y m uchas veces
Im portunam ente: bá de fer generofa, co n * ,
tra lo s que tienen cierta acción tirr.ída со ♦
jn o Ti habiaran íi fus Padres y tío A fas H ijo s
y D iftip u lo s : há de fer natural, contra t o ­
d o artificio y a fe íla c ío n ; debe fer viva y
fu e r te , contra c ieñ a acción floxa lánguida
y m uerta: debe fer Tanta, contra lo s ade­
m anes coruT años y m undanos: debe Ter
g r a v e , contra aquellos que hacen u n ta s
cor·
^ ‘ ™■*— - ■■■ ■!
ridiculo, los que por el contrario no hablan
fino tn tono rufltco y paflorí/, y los que fí»
g-ucfí un imfmo tono defde ti principia al fin
del Sermón· La voz bá de fer moderada, y
natural*, pero fe bá de purgar , en quanio
fea pofíbtei de todo defe ¿lo, ó bien fea cau-
fado de la naturaleza, ó contrabido de la
educación. E l tono b¿ de f ir vario fin afee·
tacioti fegun los afe Bes que fe excitan· La
voz bá de fer vehemente en las invectivas y
declamaciones, grave en los conféjos> humíl·
de en las deprecaciones, y tierna en las ex·
pr ejiónes de compafion: lo qual advierte Но*
Tacto para las piezas Dramáticas. Nunca
¿ rara vtx^fi lo piden las ctreunj}ancias,fe
$ebe levantar la voz én el exírdio»
( 3 7 ) Ш у algunos $ue apenarpronun¿
75
co rteíh s reverencias y ridiculezaa á fu A u ·
dítono, moftrando fu* manos 7 fu fobre-
pelliz y haciendo otros ttiovítoíentos inde *
centes: debe fer un poco lenta« contri
cierta acción ligera recogida y compen*
I 1 diofa

cien cláufula fin dar una palmada. Hay


oíros que mas parecen Pantomimos que
Oradores, fegun los gefias y movimientos
que hacen. Las bofetadas, efpecialmente co·
mo fe fuelen ufar» tne parecen poco convi·*
nientes á la gravedad y magefladde la Ora·}
toria Cbr't¡liana y A la nobleza que pide
tiuñfito Santo Autor en la acción delpúlpi·
to* No fé yo que nigua Sanio Padre vfajfe
de femejantes demofíraciones pafa mover a l
Pueblo* Bien fabian aquellos infignes Maef*
tros de ¡a eloqüeuciafagrada que la mociott
que caufau ejfas y otras exterioridades fe*
iftcjantesi es una moción fuperficial y pafa ·
gera, una »>ochn que fe queda en la parte
finjifiva, y no pafa d la racional, una. mo^
don que no bafla á hacer concebir d ¡os
Oyentes un ferio propofito de la emmienda»
No puedo omitir las palabras cotique fe ex·
plica fobre tales acciones Cau(ino: A l¡¡ ,dice9
mentuni intbrquent, alij fémur, & frontera
in nugis feriunt: alíj púlpitu’m perperiua
iftibüs tempe: nonnulh ctiam cepillo» v e lj
7*
«Jiofat qup más firve i lííon gear los ojos
que á herir corazó n . L o mifmo digo dt¡l
lenguage que há de fe r claro lim pio y
natural fin o ftem ad o n de palabras G riegas
H ebreas nuevas cortefanas, ( 3 8 )
L a cela de la Oración debe fer tu*
tural. Apruebo el que fe diga primeramen*
te al primer punto y fegunda mente rl fe-
gundo» para que el Pueblo vea el orden.
Soy

Junt quod Socrati ardore mentis incícatif*


íim o cotmgiíTe narrat Djogenes Laertias.
3H*c porro vicia funtaílionis prorfus iljau-
4)at&, quKCum orones dedeceanc, maxiaife
«amen graves perfonas & fedatas Orado -
nes, Etfi in Oratore pluritnum laudis ob*
tlneant affeftus, nunquam carnen debent
«fle íta ítnmoderaci, ut extra fe esliere
Orator videatur; alioqui nifi permotionis
jpfe potens fuerit, contempcus efficitur,
¿(De Eloq. lib. p. cap* 3*)
( 3 8 ) E l knguags del púipito no bá de
fe r ti de ¡os Mercurios y Gacetas, ni el Ora*
¿lor bá de hablar como los Cortefanas. ¡O
Tim otliee ! dice S · Pablo á fu Difcipulos
depofitum cuftodí, devita profanas vocum
novitate», C 1* Tiro, tf.) E-l afeitar voces
tiuevas y brillantes es muy contrario al fin
dt la Oratoria, Las voces nuevas por h co·
Soy da parecer que ningún P red i·
¿ador, y mucho menos fi es Obiípo, debe
ufar de Hfonjas con fis O yentes» aunque
fea a

mun ni} las entiende el vulgo, y debemos pre­


dicar de fuerte que todos nos entiendan i
porque todos fon acreedores d ttuefira doc *
trina i Sapientibus & itríípientibus debito·
res futauff, CRom* i . ) S» dugo/fin dice que
debemos antes proferir un barbarifino ^ que
una palabra ohfeúra , y cuidar más de ¡a
claridad de las voces que de la pureza del
lenguage. DA para efio una razón digna de
fu ingenio: Quid eotm prodeft, ¿ice , lo*
quutlonís Integritas, quatn non íequttur in -
telleflu* audiencia cum loquen di omnino
nulla fit caufa, fi quod loquirmir non Id·
tellígunt^propter quos ut intelligantloqui-
mar· T en confeqüencia de efla bella dtéri*
va ejiablece efia prudente regla*. Qui erga
docet vitabit ora nía verba qu® non docent;
& flp ro eísalía integra, que intellfgactur,
poteft dicere, id magia eligec; fi aucem
non poceft, flve quia non func, five qulain
profentia non ocurriint, atetar ttiam ver·
bis roinus integris, dum tamen rea ípfa do-
ceatur atqpe difeatur integre. ( ¡ib 4. dé
Cbrift, c. 10 ·) Edmundo Campiano
ttprehtnde feveramente d Jos Hertgtt -y Cs*
7$
fean Principes Reyes ó.Papa?. ( 39 ) BaC-
cantes medios hay p m conciliarfe U be·
rebolencia d e 'o s Oyentes fitilifongearlos,
de lo sq u a le sfe podrá uno fervir quando
por la primera vez predica A fu Pueblo-
Convengo en que fe les mueftre defeo de
fu

ióUcos melindrofos^, que por m fa lta r A la


p u reza de la latinidad, no fe atreven 4 ufar
de la palabra Incarnatio y otras fümzjantes
de que ufa la Iglejia» Pero no fe imagine
por lo que aquí fe bá dicho, que es licito
en alguna manera ñ los Predicadores, con
el pretexto de hacerfe entender del Pueblo,
el emplear tn fu s Sermones ciertas palabras
y exprejiúnes hafas viles y foeces q u i fofa
fe oyen en boca de los Grumetes y Galo·
p ittes.
C3S0 S i el lifongeado es verdaderamen­
te humilde, no le firvejt las alabanzas fino
. de una mortificación y rubor intolerablei Ji
es f*ber.vto de enfobervecerfe mas. Pera <ií*
tre (odas las liforijas ningunas fon ma$ re·
prthenfibhSy por las malas confeq 'úenciat que
fu e k n trnber, que las que los Pi edic adores
tributan á f u gremio, y A fu Nación· N a tf-
tros Sermona bdn de f t r como los de San
, Pablo i Ita loquiraur, dive ifle Santo A p ó f.
U ly apn qtiaíihominibus placenccs, fed D eo
fu bien» y en q ié fe c¿mí enf e ton falota-
clones C40) bendiciones y exprefiones que
declaren los defeos de ayudar á fu fa lra -
cion» y á la de fu Patria; pero eflo ha do
fet brevemente y con afeito fincero; no
con palabras artificio fomenta compuertas.
Nueftros Antiguos Padre» y todos los que
hln hecho fruto fe hán abftenido de fe me*’
jantes bagatelas y eompofturas mundanas.
Hán hablado al corazon y al alma como
buenos Padres i fus hijos.
El

qui probat corda noftra, Ñeque enim alí-


guando fui musía fermone adolationis, (i*
cut feitís. ( 1 , ThefT. o. ) La adulación
hace fojpecbofa la verdad de la Oración, y
bafla para que ¡os Oyentes no afsientan á
nutfira DoBrina. Siempre fon perjudicia ·
¡es las Ufonjes, y jtempre fon indignas de
tan fagrada Mitiijlerh, Pero m es reprt-
¿enjíbley ¡ifío muy laudable el tributar wm·
defiamente las debidés gracias á ¡os Bien*
hechores*
C 40 } E l cementar el Sermón bendim
tiendo y faludando fula dice bien en loi Se*
'ñores Obi/pos* Las demás Predicadores de*
btn captar labenebo/enciat y conciliarfe tos
ánimos de ¡os QyefítSf fíff Mrcs mtdhs y
diligencias.
8o
E l tratamiento ordinario dtbe íer
£ 4 1) el de Hermanos miost Puchh mió (d
lo es vuíítro) Amsdj Pueblo, Cbrifilanosy
& c. El Obifpo debe dar al fio la bendición
con el bonete en ja cabeza, y luego Taludar
al Pueblo.
Se debe concluir el Sermón con pa»
labras ·

( 4 1 ) E n el tratamiento fe debs obfer-


var lo que lleva la lengua delPaist y el ufo
de los demás Predicadores. Lo que en una
lengua fuena bien , faena mal en otra.
Aquella i palabras que dixo ^tremías á
Pbújfur y refiere en el capitulo ao. en nuef·
tra lengua fon unas maldiciones y exeerach *
ttes horrorofas y y en la Hebrea no fon, fina
unas valientes exprejiones conque afie vera
el Profeta la verdad de fus vaticinios. Lo
que en un País fe tiene por exprefion debe·
nevolffícia, en otro fe recibe como injuria .
E l tratamiento de Hermanos no es muy
ufado en lospúlpitos Efpañoles .* el de Pue­
blo mío lo ufa folamente e¡propio Paflón
los de Amado Pueblo» Chriftíanos, Cató­
licos, Oyentes míos, Fieles, Sefiores, y
hablando coagente pebre el de Hijos mi cu,
fu tn a n bien entre nofotros. E l Santo Autor·
in (Irtila á folo un Obifpo Francés C9/1 ánimo
ds que no fe divulgara fu Caria·
8i-
libras breves; pero animada* y fervorofas.
C+O Apruebo las mas veces el Epilogo
(4 3 ) ó recolección, defpues de la quaí fe
digan qaatro ó cinco palabra* de ferror
por modo de oracion, ó deprecación.
£9

(4 a) Entre los Oradores E/pañoles /2


vA ufando el concluir ios Sermones panegy*
ricos con una deprecación ai Santo, cuya
fie fia fe celebra, por el Sumo Pontífice por
el Rey Obifpo Clero Religiones y A u ·
ditorio· Ccnfiefo que fi fe hace brevemente,
y fe pide con palabras humildes, reverentes
y agen as de todo artificio, es un ufo muy re·
comendable, y de que fe bailan algunos
egemplos en los Santos Padres* Yo querría
que fe ufara ejfa deprecación , pero no fe
concluyera con élla, fino que fe anticipara
en la falutacion oportunamente, ó defpues do
hecha al acabar, fe volviera con dejlreza d
los afe&os que pide la naturaleza del Ser·
non, y A las palabras alentadas y fervorofas
que encarga nueftro Santo Autor porque
/as últimas clcufulas del Predicador fon or·
binariamente las que mas altamente fe im*
primen en los ánimos de los Oyentes.
C4 3 ) E l Epilogo fi fe buce con eljuycio
que fe debe es de una utilidad incomparable;
porque en él fe reuní todo el golpe de razones
E s bueno <jne nos fean familiares
ciertas exclamaciones (^44 ) que pronun·
ciemos y ufemos con difcrecion, como
; ó Dios! ¡O Sania Dios! ¡O buen Dios!
i O Sefíor¡ &c*
P o r lo qae luirá íi la preparación
para el Serm ón convengo en que fe h a g i
defde

que fe hán di/tribuido por todo el Sermón


■para íi/fr el último a(falto á los corazones.
Pero conviene obfervnr quatro avifos que
dón fobre ejíe pinito algunos Mae Oros dz
(loqttetteia, E l primero es^ que no fe repro­
duzca» en el Epílogo hsargumentas conloe
tuifotos términos conque fe priduxeron en el
Sermón, fino con alguna novedad en las V9\
cest y novedad en las fentenciaspara evitar
el fiiftidh de los Oyentes· E l fegundo, qut
no fea nimio el Orador en la enumerado*
de las efpecies: conviene omitir en ei E p i­
logo ¡as razones leves, y reproducir fola\
mente lat de mayor pefo y fuerza. E l teri
cero, que principalmente fe inculque lo que
hace el fundamento principal del Sermant y
que principalmente fe defea perfundir« E l
quarto, que bán de feguir al Epihgo
prefiones vivas, eficaces y patéticas.
( 44) E n eftas exclamaciones fe debe,
(m bitn {¡tender é h Üew b fctigtw %
* defde ln tarde antecedente ( 4 5 ) y que la
inífm a mañana medite el P red icad o r para
*í lo que quiere decir á los o tro i. L a p re ­
paración hecha delante del SanciHimo S a ­
cram ento es de grande eficacia, dice Gra*
jiada, y y o lo creo.
G ü ilo más del Serm ón que refptra
am or del P ró xim o que del que mueftra in»
d ign ació n : ( 4 5 } y efto aún qu and o fe pre*
díca i lo s H u go n o tes, lo s qunles fe deben
tratar

ttfo del País. Por efe motivo rto traduxe


algunas de ¡as que feñala el Santo Autor
en fu Cartdy como B ou té d e D ie u í S e ig ·
C e u r D ie u l U ra y D ie u ! H e la s !
(4 5 ) Aqu i habla ti Santa de la prepaS
ración del efp'mtu, no de la del ingenio. E s
■utilifñmo el confejo dé meditar el Orador
para sí lo que bn de predicar á otros» áltn-
huir y penetrar fu efplritu cotí las razones
y fefttitiüeutos de fu Sermón^ para que fus
palabras falg.an·, como dice nueflro Santo
Autor^ más del fondo del eorazon que de la
éoca.
C$6) EJfe diíldmen tan propio de la.
admirable dulzura y fuavidad de nuefír?
Santo Autor qulftera yo imprimir en los
ánimos de todos los Ot adores Cbriflianos.
A e fe bán de tratar los Fieles comí Efcld*
m
traur con gran compafion, no Hfongeandó·
los, fino llorando fu defgracía· Es cnejor
que e! Sermón fei breve que no largo :
( 47 ) en lo quai conozco que hé faltado
haíta ahora; pero yá comienzo á emmen*
darme. Si dura media hora no puede fer
muy coreo. Conviene no moftrar difguíto
en

vos,/¡no como Hijos de D ios: Non e n i® ,


úse» $. Pablo d los Roma nos* acceptftis fpi-
ricatn fervicuth itero m in tira ore, fed se*
cepiftis fpirltum adoptionU filioram in quo
clamamus; Abbo ( Pater) . Nos hemos de
indignar contra el pecado: nos btmos de
valer de invectivas acres y declamaciones
fuertes contra el victo; pero en effas mtfinés
inveffivas· temos de moflrar amor ¿ tas al¿
mas que defeamos reducir. Deftrtgañenfe
los Predicadores^ y perfuadanfe d que tnds
bán de ganar por amor que por temor. M a·
yor fruto y más fo/ido harán eft las almas
convidándolas con la dulzura de la Divina
Mifericordia, que aterrandolas con los r i *
gores de la Divina Jufttcía ; aunque ds
ejlo deben también ayudar fe· Leafs lo qaa
fobre ejle punto dice el Señor Feijoó en fu
toma 5.d e Cartas.
C47) Mas fruto fe hace en un Sermón
¿reve que »n uno largo ¡ porque 4 fe predi·
ífi quanto fea pofible; peto fi eíTo no fe
puede evitará lo menos no fe raamfiefle
cólera como hice yo el dia de NriL
Señor* quando repicaron antes de que ac»>
bafTe de predicar. N o hay duda de que ef«
K u

can muchas efpeciet, ó fe repiten unas mtf·.


mas t fi fon muchas ¡a mifma multitud fu fo·
ca Jos fentimientas, y abruma los efpíritusi
Ji fe repiten unas mifmas fe canfa y fa tíg a ­
la atención de los Oyentes? y fe diftraben
fácilmente d otros objetas* E l AngelkoDr-*
Santo Tbomds recomendando ¡o mucho que
importa la brevedad para la acceptacion ,
dice que los difcurfbt breves fon bien re*
ctbidos, porque Ti fon buenos fe oyen con
anfiay guflojfi malos, mol eílan, y defagra.
dan poco, ( in Epiíl* P aul.) Efia régla
conviene^ que el Orador la obferve efpt«
cialmtnte quando bd de hablar delante de
¡os Principes y Soberanos d quienes par el
grave pefo de ¡as cuidados, y negocios que.
tes figuen, incomoda mucho laprolixidad.
(4 8 ) Una ligera impaciencia en el Pre­
dicador bafia para bacer inútil todo el trabal
jo del Sermón\ porque mas ¡mprefion bacert
en los animas los egemplos que fe prefsntan
é ¡os ojos9 que las razones que entran por
fesotites.
li­
ta fu¿ falta cómo otras machis. N o gallo
de los chifles (4 9 ) cuencos ridiculos y
palabras burle (cas. N o es el púlpico lugar
para efíaí cofas.
Acabo diciendo que la predicación
es ta publicación de la voluntad de Dios
hecha A tos hombres por medio del que es
legitimo enviado con el fin de inítruirles J
moverles A fervir á la Mageítad Divina en
elle Mundo para gozarle defpues en el
«ero»
¿Qué

(4 9 ) Predique el Orador Cbrijliano


fobr* el a/unto gue quijiere^ jamAs podrá
deponer el card&er de Enviado de Dios t
Angel fu*) o> Luz del Mundo* Mimjlro del
JEvangeJío y Plenipotenciario de la Iglefiá
Católica\ nunca dexard el Templo de fer
Cafa del Altifslmo y el púíp'uo Catédra
del Efpiritu Santo, ¿ Pues quien podrj
■fjér fin indignación convertido en t>uhnn d
un Mi niJiro de Diosy en cuentos burlefcos*
la palabra del Señor^ y en Teatro la Caté*
dra del Efpiritn Santo? iQ u ie » podrá
fufrir que un Predicador Evangélico en el
éfnpie o de mayor circunfpeccron, en él. ta·
bernacuh del Dios de la Mageftad, y en
prefencin del mifoto yefU'Cbrifio excite con
chifles y palabras ridiculas la rifa, di fu t
¿Q ué dectsi efto* Mohfeftor? O*
íapilco que me perdoneis; porque hé t í*
críco i toda prieta fin cuidado de las pala·
bras ni del artificio, llevado fola raen te del
de-feo que tengo de moftraros quan obe­
diente foy i. vueílroa ordene«. N o hé pro*
ducldo ha citas de loa Autores que h¿ ale*
gado; porque me hallo actualmente en el
catnpot. en donde no tés tengo i mano. M *
hé alegado á raí m¡fm o* porque fo s 1 M on-
fefíor, foUcitaís a i diélámen, y no el do
otros: ¿ y porqué no hé de decir lo que
praftico? M e e· precífo antes de cerrar
K i efti

Oyentes: y que en vez de refonar e¡ Ttm¿


pío con ¡as alabanzas del Stñory ó con lian*
tos de compunción* refaene con ios carca*
jadas de la PUbe ? No fon bajlantes d juf*
tificar efia practica ni el motivo di captar
la benevolencia del Pueblo, ni el bello pre­
texto de hacer mas perceptibles al vulg*
ignorante los fa grados Miflerlas de nuef·
tra Religión. E s verdad que en uno ú otrt
Santo Padre fe encuentran algunos cbifler*
peto uno* chifles nobles, llenos de gravedad
y circunfpeccion, unos chipes que ni defá^
eian de la gravedad de fu empleo, y de^M
nagepad de fu Oración , ni difipahan laM
Sentimientos de compunción en los efpirim 4
i« ·
efta Carta el erfctrgfiro* encarecidamente
que no la moftreís á alguna Perfona cuyos
o jo s ; me fean menos favorables que los
vu eílro s, y eñarlír mU humildes ftlplícas
d eq u e no os dexeis llevar de algún penfa·
miento que cs.pueda impedir, ó retardar
el M ioiflerio de la Predicación. Q uinto
más breve comenzareis, más breve apre*
henderéis á predtcar. N o es meneíler més
de predicar á menudo para, hacerte boeo
Predicador· ( 5 0 ) V os, M onfefior, lo p o ·
déla y debeli hacer· Vueftra vóz es p ro ·
ptav vueilra doftrioa fuficience^vaeftra prc·
fencia

Je.fus Oyentes» En una palabra, en el púl·


ftito no fe debe hacer, ni decir cofa alguna
capáz de mover ta rifa at Populacho· E l
Orador todo hÁ de refpirar zeto fervorofo en
fu s palabras , mode.fl¡a magefiuofa en fu
cuerpo, gravedad y devoción en fu fembian·
te,, piedad y Religión en fus ojos, regularte
fa d en fus acciones, circunfiandas todat
convenientes é la magefíad que reprefenté
tn tan fanto y tan augufto Miflifterio.
■ C 5 °} i Pvts como algunos por masque
-prediquen predican mai? Porque predican
fin. tener la doQrina fufcíente, predican fin
jensr el efplritu·. necefarit* y las dotes opor*
ju n a s , prtdiean fin juyeio y fin elección.
fencU teomodftdi y vaeftra dignidad m u/
iluflre en la Iglefia. D ios lo quiere y los
hombres lo efperan. En efto fe interefa la
gloría de Dio« y vueftro bien. E a , M o n ·
fe flor, aliento y ánimo por amor de D ios.
E l Cardenal IJorrom eo fin tenar aún la d é ·
cima parce de v u e ílro s„ talentos predicó
edificó y fe bizo Santo. N o debemos b u f·
carnueftrp gloria fino la de D ios. D exe»
mos que D ios mire por la nueJlra»
Comcnsad una vez en loa ordenes,
y otra ves en alguna comunión; decid qua·
tro palabras, defpuea ocho, defpoet doce
halla que lleguéis á media hora, y luego
íub id al pútpiro.N ad» bsy impofíble ,al
amor. A S. Pedro para encargarle nueftro
Señor

Idoneos nos feeit Miniftros uovi Tefti»


mentí, J/cí S . Pablo (ft. Cor. 3. 6 .) ha·
blando de las tirevnflancias req vifitas ett el
Orador* Táfsi la fsntencia del Santo fe de·
be entender di los que irtfir vides en vn*
buena deQrína, y animados de u» buen if-
piritv bean empeño depredicar bien, y pro·
curan finceramente aprovechar á h s almas»
A efíos elmtfmo egcrcictode predicar les ifd
haciendo advertir lo necefarh y h útil para,
adquirirlo^ y h inútil y &ñofo para evi·
tarlo*
00
S e ñ o r el que apafcentari i Газ ovejas* tío
le preguntó íl era fabio ó eíoqünte, Uno
rotamente íi le amaba: ^Am as теЧ ( с )
B ad a «mar bien para predicar bien. S *Ju atj
citando yd cercano á fu rauerce, no hacia
otra cofa que rep etir cien veces en un
qtiarto de h o r a : Hijos mi$Sy amaos unos, á
otros· C o n iota efta p ro v icío n ' fubía al
p iílp íto : ¿ y n o fo tro s hace rao) eícriip uto
de fubir á é l, Ггпо Metamos mucha pre
Vención de eloq u en cia? ( 5 0 D e sad qae
hablen de la fiificiencia de vu eílro P re d e*
eeíor* E l tam bién comüDíD alguna vez»
(M as,

C 5O Nadie imagine que ¿i Santo Au*


tor^quiere que fubamos ai páipito jln pre*
vención :~pves es cierta que msdebemos va·
Itrd e los medias ¿amanes de efludiar me·
ditar y ordenar é fi «<j, ¿ d qué
fin preftYibe tantas reglas tn ejía Carta ?
Solo pretende que el Obi/fie (/í quien debe»
m<?s fvponer plenamente infiruiao, y aQua ·
do en tas materias predicables^ y pbt otra
parte muy ocupado en el gobierno de fu Dio ·
cejí) no rebufe predicar por bailarfe d e f
frevenido. A l argumento que ft puede for ·
mar de aquellas palabras de Cbrijío d fus

( C ) J o a n .* ! ,
j M t t i d D io · mto! iQ o é diréis
i t mi que es trato con unta llaneza? £ 1
t mor no labe callar quando Te atravieft el
interés del Amado« Y o , Monfelfor, os hé ,
guiado fidelidad, y es mucho lo que fe le
tolera A un fiervo fiel y ap alionado* Vais
yá á vueftro rebafio; ¡O y quanto fiemo
el no poder ir allá para aflíítiros, como tu­
be el honor de afiiftir á vueílra prim en
Mifa. Pero os acompasaré con mía de-
feos* E l Pueblo o í aguarda para veroa y
fe r.

D ífcipuhP N olite cogitare quomodot aatL,


quid loquaminí; dabitar cmm vobit quid
loquamint· (M att. 1 0 . 1 9 . ) rtfponde Sao
Augt/[}in con una bella reterfion, diciendo
que fi effat palabras fe entienden indifere·
Umente* -tampoco dtberéntos otar fiado* en
aquellas otras, palabras del Señor: Scjt Pa·
ter vfifter quid opu». fíe vobrs aticequam
petatís tíum. f'eafe al dtebo Santo Pofior
en los cap'ttySoj . 1 5. y ltf· del ¿ib, 4» de
Doétr. Chrift. Agüellas palabras del cita*
de capitule de & Matieo fe dixeron ú h e
Apófióles al principio de la Jglefía, lo pri «·
fuero para manifefiar que la eficacia de la
Ley Evangélica eonftfiia%no en palabras de
l· humana fabiduria, fino en la virtud dei
SfptritH D i tina· Lo feguttd* ¿ara mayor
P*
Ter Wfto de to s muchas veces. Según fu e·
re vu e flro principio fe harin ju y c io dé lo i
dem ás. C o m e n tad en hora buena á prafti*
car lo qué debeis hacer fiem pre. ¡ O quan*
ta

gloria de Dios, que n« fe vfifia para im·


pugnar la ciencia de ios Filé fofos y debelar
latyranladehs Principes del figlo de Hom·
br'ts do Ños y poderofost fin» de ilitoraiosy
pobres· Lo tercero para feguridad de lot
•mtfmos Apéfióles, quienes baviendofe depre<
fentar ante los Reyés y Magifliadis* no fe
amedrentaren y confundiesen con el efplen-
dor de la magefiad%fuerza de la cloqüencia¡
ii horror de fu crueldad, fino que les ha*
blaffen can la libertad conveniente d fin de
tratar la caufa de Cbriflo ·, infpirandoles
palabras eficaces el Efpiritu Santo que les
ajtftia. Efits y otros milagros fueron ne*
eefarios para fundar ¡a Fé y perftadir fu
certidumbre{ mas en el dia como fe baya ra­
dicado profundamente en la Iglefia* no fit
necefitan efios prodigios^ yafsi fon demafia·
do repftbenfihl.es los qué fin litros y fufi»t
ciencia fe ufarpan atrevidamente el Sacra*
fanto Minifítrio de la Predicación· No fon
efios ciertamente de aquellos barones por
cuyo medio debe convertirfe IfraeU A élfot
ks tQNvhnc puntualmente lo que decía el
. 0 3
tó fe edificarán q u a n d o 6 $ veati (aerificar
en el A lta r-c o n v tfeílro s C u ras p o r fu fal*
v ac io n y q u a n d o oa oíg an e n el. p ú lp ito
tr a ta r d e fo edificación* y de la palabra d e
re c o n c ilia c ió n í Y o , M o n fe fio r* ja m á j h é
d e x a d o de e n c o m e n d e ro « á D io s en la M i·
f&. D íc h o fo y o , fi m e re z c o q u e algunas
v e c e s m e llev éis al A le a r e n v u eftra m e ·
moría.

«S(ñor á los P fe u d o -P .ro fe to s : N o n m itre*


bam P ro p h e ta s , & ípft c u r r e b a n t: n o n io »
q u e b a r a d e o s , & ip il p ro p h e ta b a n t. ( J e ·
re m . 2 3 . a i · ) E l m ifm b confejo q u e d d e l
S a n to A u t o r á f u I lu fir e C o rre fp o n fa / tie*
n t lu g a r en a q u ellos M 'tfiontros y S er.ores
A p o fl óticos, q u t f e v én p r^ c ¡fa d o s á f r e d j ·
c a r todos lo s d ia s y no tien en lu g a r de p rt f·
v e n ir f e , p o r q u e h s lle v a n todo e l tiem po lo t
.o tros im p o n a n tifíim o s M in ijíe r io s d e c a t e ·
q u i z a r y c o n fefa r. P e ro efl&s H om bres tic*
tren otro eflud io m ejory q u e es e l de la O ra ¿
d o n ♦ E n ella m editan , y. f e p e r fu a d e n vi~
vam en te a q u e lla s g ra n d e s v e rd a d e s q u e b á n
de a n u n c ia r a l P u e b lo . M a s tam bién nos
debem os p e r fu a d ir á q u e no f e en ca rg a n de
tffos glorio pfstm ot M ií-'tfferios fin un c a u d a l
fu fic U n te de d o 8 r ir ta ,y fin b a v e t tra b a ja d *
an tes m uchos Serm on es fo b r e todos los a f u t í ·
¿0í t q u e f e ofrece tr a ta r en la s M ifio n e s,
morí*. Soy, f ftré todt mí vida ton tüdd
e l coraton coa toda el alma y coa codo el
•Jpíritu»

Monfeñor.

Vueftro humilde Servidor y raenot


obediente Hermano

Francifco OMJpo de Ginebra.

A 5. de Oltnbre de 1604*

A I repafar fita CArca me hé avergonzado


de tal fuerte, qu? íi fuera jaa» corca la ef*
(ribiría de nuevo; pero es tan grande la
confianza que tengo de la folidéz de vuef·
tía benevolencia que os la defpacho ni toa*
m menos como la hé efcrico. Amadme
íiempre por amor de Dios, y reconocedme
por el menor de vueftroi Servidores, puea
lo fo y e n efcfto.

jr -JV cumpjtmtento de h promtfa que btct


& €H la Neta e a. doy tas /¡guíentes r f-
g¡att qm me bá faricido Mtivtmtntt
ebfc?~
Í5
• obftrvar en tá citación de tos textos latinos^
■ ^rote/lando que afsi en eflo como en todo h
demás ote f¿jet 9 al jttycio de Hombres p ru *
dentes (iodos zelozos y defapajionados, en
quienes no reytte el e/piritu de partida.
i, A unque conviene citar textvs latinos
de la Sagrada E fc ritu ra de las Concilios
y de lor Santos Padres* parece mas conve^
itíente el no citar los de otros E xpojitores
y A utores de menos nombre, a fsip o rg u e f u
autoridad no es de tanto pefoy que por ella
f e pueda pedir jucam ente el fíjfenjb de los
[Oyentes^ como por ctras razones^ que toca*
fim o s en tas reglas ftguientes·
a. A ú n de los Concilios y Santos P a*
dres fe r á mejor no citar los pofages en la -
sin, jtno es que fe a ti breves y tengan efpecia/
energía y vive za en la exprefiott* B afia r é
decir en la lengua vu lg a r f u contenido parm
p erfu a d ir la verdad de que f e trata.
3« N o ft cite texto largó en la t i n^ aun*
$ae fea de la Sagrada E fc r tta r a , fino ra-
r ifs m a vez ; porque puede baflar ejfo p a r a
que los Oyentes que no entienden la lenguA
L a tin a f e difíraygan y enfrien.
. 4 . Tampoco fe deben citar desafiados
textos latinos aunque fe a n breves ; porque
ias fréquentes interrupciones, aunque bre*
té s de la lengua vulgar fie bagan la n g u i-
da la Oracisn* $·
99
5 · No fe cítetextv latino Jtn qne antes 4
de/pues de proferirlo fe dtelare f i ftntido y ,
fignific*cUn\ porque (t afsi no fe bace%\á
qué fin fe profiere ?
6. No re pronuncien de un guipe dos á .
i tes textos pertenecientes á dt¡linios lugares
de la E f i it u r a \ porque aunque todos f n
palabras de Dios , cada palabra tiene fu
lugar,
7 . Mucho menos fe deben citar ligados
con palabras latinas de otros Autores', por» ,
que además de otros inconvenientes^ expo*
nen ¿ iñ u d e s al error de creer que todas
fon palabras de la Efcritura.
8. No fe deben citar textos para ecn ¿
firmar verdades ciertas é ineonteftabJes^ y
¿ que ejlán plenamente perfuá di dos las
Oyentes ; porque, ferie mofirar defeonfian^
za de fu f i , ó poca fatisfaedon de fus in*
genios.
í>» Mucho mayor debe fer la parcimo·
pía en citar textos latinos guando fe trata
de mover los nfe&os\ porque nunca mas f t
debe evitar el dár ocafion á que los Oyen
tes fe difiraygan y enfrien con las itstértup i
dones de la lengua vulgar ·
lo. Quondo fe citen textos latinos d t
la Sagrada Efcritura , fe hd de tenor cui­
dado de altgarhftQit la mayor fidelidad* no
alte·.
97
alterando ó inviniendo f u i palabras, rít
fujiituyendo otras que parezcan equivalen*
tts \ porque es mucho el refyeto que Jid éh i
4 los Libros Santos,
11. Mayor cuidado fe debe poner en
alegar los textos en fu propio fenttdó, no
truncándolos de tal fuerte que fe dé mayor ó
menor amplitud á fu fignifc adondeorno hacen
fas que para perfu aá’tr quan amargo es d
todos (l recuerde de la muertet citan aquel
texto del üchJtaflicQi ¡O M o ti! Q uaia
amara eíl memoria tu a , cuya amplitud fe
refiringe por las palabras figuientes, hom i-
ni pacem hftbentl in fublí&ncijs lu is; ni
alegando en tono de aseveración lo que eflé
concebido ó en tono interrogatorio como
aquellas palabras de ios Judíos al Bauttfia,
que fe leen en San Juan* ¿ Eli#* es cu t
¿ Propheca eí tu ? O er. tono drénico9 coma
aquello de San Pablo i los Corintios t Cuta
eíTem aflutü*, doto vo» cepi. Por effo tm~
porta mucho el hacerfe cargo del contexto,
1 ft. Ojiando fe cite algún Autor* diga·
fe ti nombre conque es vulgarmente conocí·
do, y no fe produzca disfrazado ó emmafca·
rada con algún nombre alegórico; porque
effo parece propio de Pedantes. Lo mifmo
digo de la vanidad de amontonar nombres
de Autores, y citas.
1« Cea·
9*
Concluyo tßas Notas csrt la figuten·
ie Admonition ¡ por fer muy del cafo , y
bailarfe en ella recomendad** dlgunat dt
h s doctrinas que Ы dado, y reprebendidt
щы{&91 victo gut b i notada
- .5$
INNOCENTII XL
Mmcftiiio ad Verhi Dei Concio*
natores per literas Sacra Congrí
gationis Conciltj ad Epiftofot
direßas,

«< A P L U R IB U S C H R IS T IA N E
x V * ‘ O rbis P ro v in cijs graves frequ en «
** tesque Rom ain, stque ad ipfanj S an ita ta
**■ Sedera ad ven tanefeo delaciones feu q u a»
“ reise adverfiis prefentem prafdlcationi»
“ ufunj, tanquam ¿ p r im e v o A p ó flo T o riu a
“ inftituto aberran tem . A c quidem cu m
u Verbum D e i, quod A p ö fto lo te ile , om ^
4i nino debet efte fanum ac falo tare, m a l*
u tiplici lue p e r .p iares ex ipös E va r.g e ltf
** Praeconlbus reddatur infeétum * m e n tó
Sm ftifltm us D om inus nofter d e c r e v it,
com sgtonem univerib gregi cam e iit io -
“ fam* lon géque potentem otntii A p d fto »
M Iic© au ¿toncaría conatu prorfiis eítÍQ -
“ guere. $iam q u aipeftjs e ile ,a u tc o g ira rt
** violen tfor eä p oteft, q o ® eiboa ip fo s fld
“ v it ® praefidium inftitutos, ipfasque m e-
u dicioag pro morbta depellen4í* inventa?,
La “ in
100
“ in m ortis.in ftfum en ta & p rsfen tifliaia
venena eon vertit? V erb a tu p ro fe íló D ei
*|:j>anis eft ille vita: & intelleítús, quo ci·
44 bari> & aqua (ímul falutaris, qua potari
** fidelium animas ab ipfis d eligio n is Chri*
• ‘ ílianae incunabulis R edem ptor nuftet
“ edocuit. A tv e r ö ß fal quod pro V erb o
41 D e i á Sanitis accipitur, per fú tiles con*
41 ciones evan u eñ t* in quo patrefcentia
44 tnortalimn vicia condientur? Q uin im»
44 mo fi Tal idejB , quod Predicatores sipenfe
4‘ fignificat, p er eloqüeotiam planfe ftultara
** infatuácum fu e r it, reverä non ultra va-
“ tebit* riirf u t co n cu k e tu r, & utinam jam
“ non c ó n c u k a re tu ta b hominibus* ¿ Q u *
4< enim tn iniflerio tarn facro majeftas, qui
44 de cor, quffi fanflitaa, q u ® útiHcas ineil,
41 quando plurim i, uti Paulus claraac» V er-
44 bum D e i adulterantes* aut jo cis tanqoam
·* h iftrion ei, aut converfi ad fábulas uci
« P ö e t g , auditores tibi prurientes m ib u s
41 coacervant, aut inanis Pacundiw lenoci-
* ‘ nio, & c a lam iftm o , ac m eretricio planfe
41 ftilo prsdicatio n em fedfe corrum punt?
44 M and at ergo Sanltita* fuá zelo veris
A p ó fto lico incenfa, ut omnes Prim ates,
** A rc h i-E p ifc o p i,E p ifc o p i,c *te ra ru m q u e
44Ecclefiaratn Praefides, quorum pracf·
«tpuuffl niQDUS CÍI Verbum D e i adraim-
“ ftrare,
<1 ftrare, gregemque pafee re* tami* eonritffl
“ cclis oc currant* easque foneionatoribAS *
“ cpportunfe o b oculos ponantj & fugiani*
“ i Facie tot peftium potiiis qnJim coin*
“ brorum, Ki prafertim untverfi intslii-
“ gant quod per Jeremkm Dens ilti iudi·
xit: Prupheta qui babtt ftrmqntm ttieum^
“ hqttetur ftrfnonem tneumveri; iquid pa *
“ letj a3 trit'tcvtrft ¿Nunquid verba mta non
44funt ignis, dicit Domitiu:, & quafi mal·
* letts contcrint petram? Videlicet opor#
14 cere concionei non paleia rcfercas efle
♦* ad vanitatem, fed igne veritari* fuccen-
41 fas. P o rri fclant non levetn effe cnlpans,
44fedgrlnde pi&culuaijgravifllm&quepttnfc
44 mulftandun), ubi pet fcurrilitaeem Ver-
44 bum Dei velut ifl fcenam addueant, at*
41 que tuditoributderidendotn trtdaxerint.
i4 Praeterea neqoe per quaeftionea curiofa*,
44 ae paradox« cam vana ha fupra eaptura
44 populorum aflurganc, uc vert querantur:
41 Parvuli petieruns partem* & nan erat
44 qui fra/tgeres tiu Similiter nrque pec
u illecebras ioanium verborumrefinonmi*
44nui vanas obtrudanc, & per oftentatio-
44 nem m etooria, acque pronuiuiationf*
44 pnecipitantiam quafi preftigijaatidf tor urn
.u animae, auneaque ludificent “
“ Quumobrem Antiftitei per fe, fl
lo »
44 cetnpus v m v e rir* tum in Cache dralíbtfj,
“ cura in alijsE cclelijs ferió anim advertant,
44 & in D ictceíi V icarijs foran eis, alijaque
** M m iftris p ro b h q u e víris* á quit>us eá
44 fuper re re litio n e s exigant» vigüancíam
** deniatident, A c G C on cion atores ñor*
u mam hujufm odi tranfgreflbs repererin r,
44 eos á prftdicationis m uñere ad cempus
44bene vifam fufpendant, aliovc m odo pro
* * m ío n e culp* píeffcfye cu re n t, fubrogan*
A<do interior aliüs, qui falutari m odo pe*
44 pulo oflendant, vicia, quffl eo$ declinare,
44 & vit cutes quas feéVsri oporceat, ut pee*
*4 nam ic é m a m evadere, & C<eleílem glo*
fiara confequl valeanr. E m inencia ígitur
44 v eílra in Diceceíl fuae curas credicS San*
“ étííTtroi D om ini noftri jufllbus, & p to p rio
44 m uneri fátísfacere non gravabicur: &
44 E rainenti® v eftr* raa n u sh u m ilíte rd e o f·
cu lo r, i4 R o m s 6, JüMj iG 8 o ,

EmlnzntidB veflr*
HumUlimus & addidifsirtws Sirvas
Fr. Cardinal}s Columna
S. A reb i- Ep i feapas Braneatius
Epifcopus Viterbicnftí Secretaria*.
CARTA
de S. FRANCISCO
DE SALES
A los Reverendos Curas y Con*
fefores de la Diocefi de Ginebra,
Paz y dilección en el Señor.

JE R M A N O S MIOS
m u; amados; E l oficio
que exereeís es eiceten·
c e ; pues havels fldo
confticuidoa de parte de
Dios para juzgar á loa
limas con tanca flutoíl-
dad, que las femenetai que rectamente
pronunciáis en la tierra fon ratificada! en el
C ielo: vueftru bocas Toa loa can ale* por

104
!ojs q u ile s la paz fe deriva del C ie lo á la
cierra Cobre lo s hom bres de buena vo lu n ·
t a i : vueílras voces fon las T ro m p etas del
gran J e s ú s , que arruinan las murallas de
la iniquidad, que es la m iftica JerLcbó.
E s una honra Angular para los
hombrea la Je fer elevados ¿ una dignidad
que no fe há concedida jarais á los A nge·
les. P o r que.á qué orden A ngélico fe le
h i dicho ja m á s: ^R tcibld ti E /p irlíu -S a »
*0, d quienes vofotros perdonareis fus peca»
dos iesferán perdonadojrj Pues §fto Te dixo
i los Apóstoles, y en ellos ¿todos los que
por legitima fuccefion recibe nía. iDÍfpia a u .
toridad. Eftando pues daftinados áefte id -
juírable empléo, debeis ae día y de noche
aplicar á.él vueÁro emdado¡*,y ? o una gran
parte de mi atención. P o r tanto haviendo
hecho yátiacc algún tiempo unacoleccion
de obferracione« t}ue ju zgo & propofito
para ayudaros en efte ejcereicio, hé forma­
do de ellas efte pequeño M em orial que os
pre Tentó perfuadido á que os ferám oy lilil»

Avlfos á los Confefores,


Cap. /. di la di/pojicton del Confefor.
Onfervad una gran pureza y lim pie»
C en yueftra conciencia, puedo que
t» ;
i©5
i r ía is de limpiar y purificar U d t o tros:
para que no 09 dén en cara con «1 p ro ver·
bio antiguo: Medico cúrate A ti mifmo%ó
<on el dicho de S Pablo t En lo que juz*
gas á otros te condenas á ti propio. Y afll
Ti llamado para oír alguna con fe fi An os
hallareis en pscado mortal ( lo que Dio«
no quiera) debéis antes con Telaros y reci*
bir la abfolucíon; ó A no podeís lograr efíe
bien por falta, de C onfefor, excitad en v o t
la fanta contrición. ( i )
Tened un ardiente defeo de la fa%
vacion de la» almas* y particularmente de
lasque fe prefem anála Penitencia* rogan­
do á Dios que fe firvade ayudar á fu con·
verfion y aprovechamiento eípíritual. ( a )
A c o r-

( i ) EJle confe jo tiene también lugar


en aquellos Sacerdotes» que aunque no ca­
rteen de Confefor + temen fi fe detienen á
confefarfe que el Penitente fofptcbt fu ac·
tual indifpopctott.
(a) E l Ritual Romano (d e PíEnit. §·
Sacerd.) previene, que teniendo tiempo el
Confefor9 baga una breve Oración antes dt
lentarfe en el Confefonario elevando la men­
te á Dios y pidiéndole humildemente fu
tlufiration y gracia para que adminiflrs It ·
£itima fama y faludablemenU ejis Sacra*
ie><5
A cordaos qoe los pobres Peo:ten}
tes al principio de fu confeíion os llaman
Padre» y que eo efe ¿lo debeis tener ^m a
eon ellos un corazon paternal, recibien-,
dolos eon fumo amor y foportando eon
paciencia fu rafticidad fu ignorancia fu
flaqueza fu eftupidét, y otras ím perfeccio·
DfcS,

mente, S. Carlos Borromeo (In ílru íl. C on ­


fer. ) perfuade eßa pra&ica ¿ los Confefo·
res de fu Dioceß de M ilán,y feñala aquellos
verßeuhs del Pfolmo 5 0 . C o r mundufn
crea in me, D e u s , bnßa elverßeulo, Ke
exuhabit língua mea, & c. tan la figuitntc
Oración de que antiguamente ufaba la Igle*
fia.
Dom ine D eas O m nipotent, propitíus
efto mihi peccatori, ut dígofe poffim tibí
gracias agere; qui rae indignum, propeer
tu am magnam mirericordiam míníflrum fe«
cifH officij Sacerdotaüs, & me exrguum hu«
milemque mediatorern conftituiíli ad oran»
dum, & íntercedendum ad Dominum nof*
trum Jefum -Chriftum filian) tuuro pro pee-
catoribus ad peenitemiam revertentibus»
Ideoque dominator Dominus, qiri orones
homines vis falvos fie ri,& ad agnitioneni
ventada venire; qui non vis mortem pee·
catorom , fed ut con?ertantur, & vivan?»
lo?
jiM, no d e u n d o jamíu de ayudarles, y fo»
correrles* D ice S . Bernardo que la carga
de tos Paftores no es de almas fuertes, fino
de febles y débiles; las fuertes por si mi&
mas hacen bailante, pero á las febles es
recefario llevarlas· Aunque el H ijo P r ó ·
digo v o lv ió de entre los Puercos codo
defnudo fucio y hediondo, fin embargo eí
Padre le recibió entre fus brazos, ie befó
smorofaroeme » y lloró fobre é l; porque
era fu Padre, y el eorazon de loa Padres
es mas tierno que el de loa H ijo s.
H aveis de tener la prudencia de
M ed ico , puedo que los pecados fon tara·
bien enfermedades y heridas efpíritualei,
( 3 ) O bfervad atentamente la difpoíician
de

fufctpe orattonem meam,quam fondo p ie


famulis & famulabus tris, qui ad pteniten·
tiatn venerunc, uc des illia fpim upj ccm«
pundliónis; refipifcatit i D taboli laqüeis,
quibus adfínftí cenen tur, ut ad te per dig­
na m fatisfc tfionem revertantur. P e r eu o ·
d e a Domínum noítrum Jefum -C briftum ,
ít t .
(3) Según ío que el Santo Autor bá
dicho hafia aguí fort tret fos etnplées rUl
Qwfefor* ti de Padre el de J"uez y el de
Medico· Como Padre debe recibiré los Pe*
i c ¡8
de vueflro Penitente para tntarle fegun
ella. S i por e je m p lo lo veis rooteftado
del rubor y )& vergü en za, e io r ta d io á que
os habte con facisfacción y confianza, ha*
cie n·

nitentes con amor y dulzura, debe tratar/os


con cempafio», debe oirlos con pacitnciay
ac^nfejarhs con fuavtdad, gravedad y cir»
run/peccion. Como Ju ez debe examinar ¿ los
Rcos^fi élfos no fe explican bit», debe pe·
f<tr el numero y gravedad de fui delitos,
debe abfoherhs fi los halla capaces de la
grada de Diosy debe Á veces comminarlos
y á veces reprehenderlos* no con iracundia
con palabras acres ó con de/precio , y tal
vez puede fet materia de grave eferupuio U
repulfu : debe tratarlos con campafion y oír·
los con paciencia, no aprefurandolos para
que confiefen brevemente fus pecados y fino
dándoles tiempo fuficiente para que le def·
cubran fu conciencia, y efio aunque el con*
curfo fea crecidoypues es mejor qué confiefe
biená pocos* que defpacbar ¿ muchos mal
exonerados de fus culpas por una confeBon
tumultuaria y precipitada. N i les ínter·
rumpa la narración reprehendiendolts á ca·
da pecado que confiefantporque no fe ame*
drentcHy ó pierdan/a confianza de monifef-
tarh fus culpas^ ó f t olviden de élfoiy fin*
cierd o le «V1* tam póco v u fo y s A n ·
M g ei :

dtfpues que ia* hayan conftfado deberá h a·


zetlo con caridad verdadera y zelo Sacerdo·
tal dándolas d conoctr la multitud grave*
dad y qualidad de fus delitos', no injuria
tti ixa.fpere .jamás d los que mediante ¡a cotí·
fefion tfpenm el perdón de Dtósi indignefe
enhorabuena cot/tra lo$pecados, ptro com·
padtxcafe de los Pecadores: aconfejeíes con
gravedad y citcunfptccion; pero al mifttis
tiempo con fuavidadx F ratre s, dice ti Apéf*
t o l ( C o r . t í . <50 fi p ra o c u p ítu sfu e ric h o m o
in aliqiio d d ift o , vo s qui fpilicúales e ftis
huj-jftr.odí ¡nftruñe infpm tu lenítaris. F t·
nahnente debe imponerles ¡as penes cotref·
ponientes ; pero fin trafpafar los limites de-
fu ytírifj'udori* Como Medico debe teca·
nocer las enfermedades del a ma, /os finuy·
mas ó circunflú netas* ¡a com¡>lerÍov y fu e r·
zas del enfermo, la flaquencia de fus acci*
denles; dsbc prefcribhU los remedios con*
vetjetites* y para adquirir eße corocimientl·
tan net efario debe efíudar los Ltb¡o¡ de los
Teoiogos, qne ion los Medicas del olma N'o
es Padre el·que no trota á las Penitentes
como á Hijos. Nú a buen jfuez el que ¿ pof
ignorancia* ó pür malicia* ó por flaqueza
emite lo que es hdijptnfahknmtte nccefariv
get; ( 4 ) que no 01 admirab de qae to ·
hombree pequen: que por la confe (ion y
penitencia adquiere el hombre infinitamenW
te mayor honra, que deshonra por el peca­
d o : que ni D«os nt los Confefores juzgan
A los hombres por lo que hán (ido en lo
pala do* fln opor lo que fon en lo prefen·
te ; que los pecados quedan fepultados en
U

para ti conocimiento de la caufa, y para


é l valor y licitud de la Sentencia, No es
buen Medico elqut i no fabe* 6 no quiere
remediar el alma,y mucho meaos el que en
vez de curarla le agrava las enfermedades.
Toda efta doftrina es de! Concilio Tr’rhnti*
t)o ( S e c . 14 . de Pmnit ) y del Ritual
R om an o (tit. de Pcenit.)
(4 ) Aunque es hnble el manife/ia r el
Confefor que no et Angela y gue atendiendo
¿ fu fragilidad es capdz de cometer los дал»
y ores excefos; pero en ninguna manera con*
viene declarar las culpas qué bá cometido
con el pretexto de alentar al Penitente; pof*
дие effopuedeefcandalizarle^y fetvirle
ra autorizar fus delitos, y para hacer def*
preciable al Confefor , h qaal fe debe evitar
4onforme al confejo de S. Pablo á fu Tima·
teo\ NenioadolefcentíflBtaanuonccootf
C i . T ím .4 )
ÍIIw
U eonfefion delante de D io i y d e l Con f e .
fo r, de tal fuerte que jam ia fe volverán ¿
mencionar. ( 5 )
Si lo vela defrergoiuado y p refa·
mido, hacedle conocer: que allí fe arro­
dilla delante de D io s: que -en eflá acción
fe trata de fu falvacion eternas que de nin­
guna cofa fe toreará cuenta tan ellrecht i ;
]a hora de la muerte como de lat eonfefío*
nes mal hechas: que en la confefion fe em *
pie a el precio y merltoi de la muerte y p « ·
jjon de nueftro Señor.
Si lo veis teraerofo y abatido f e o o
alguna defe on fian xa de obtener el perdón
M 4 d·

C5) quifiera que fe atentara á los Pe»


n'ttentet coalas dulzuras de la Miferico rdis
D ivida ; pero almifmo tiempo f t Its hiciera
vér el peligro á que fe exponen de no bailar
ÍURar d l* Miferkord'ta ¡i dilatan fu eow*
Mermen. Para efio es bellifsma aquélla fenm
ttíícta dé S. Gregorio ( la mifuta que sita de
S Augujlin ttueftro Santo ¿uto* en la Car^
ta antecedente) Qui prenicentibu» ventatn
fpopondit, peecancibuB diera craflinara non
pronuitt, pora que por una parte fe-alien*
ten con la confideradon de la Divina
fuicordia 9 j por ttra no caygan ea prc*
fimchJh
n t
3e fus peeado^alentadle moílnindole lo
mucho que D io * le agrada en la con ver*
fjon de grandes Pecadores: que quintó'
mayor fea nueftra mi feria tanto mas glori·
ficada ferá la Miíéricordta de D io?: que
nueftro Sefíor rogó i fu Eterno Padre por
lo s que le crucificaban para darnos á en ·
tender, que qn»nHo rttjfotros le hayamos
crucificado p o rn u e ftm propias manos, él
r o s perdonará con todo fu co razo n : que
D io s aprecia canto la penitencia, que la rae·
nor como fea verdadera le hace olvidar de
io d o s loa petado*; de-tal fuerte que filos
Condenado* y lo» roifmos Demonios h
tuvieran, les ferian perdonados todos fus
pecados t q>je los mayores Santos hán fido
grandes pecadores « como S. Pedro S.
M atéd la Magdalena David , & c .: y fi*
nalmente que la mayor Injuria que fe pue·
de hacer á la Bondad de Dio?, y á la muerte
y pafion de Jefu-C hrifto, es la de no tener
confianza de obtener el perdón de nuettra*
iniquidades: y que eftamos obligados á
creer como A n íeuJo de Fé, el perdón de
lo s pecados« para que ·no: dudemos confe *
guirlo. quando recurran)os al Sacramento
que para efle efeéto inftíruyó nueftro Sr,
Si le veis perplexo porque noacier
•te ¿ explicar fus pecados, porque no fu*
po
po <iamfnarfe,prometed ayudarle y aíegu*
radie que con la grada de Dios no dexa«
reii por eflo de hacerle hacer una buena y
Tanta confeíion-
Sobre todo fed caritativo y difere·"
to con todos los Penitentes, efpecÉalroen·
te con las M ugeres ( 6 } en ayudarles á
eonfefar los pecados vergonaolos.
Si algunos fe aculan por si de al*
¿unas palabras deshoneftas, y por fu ílm*
pleza

(« ) Pide el S«uto Autor que fean los


Confefarts fingularmcnte caritativos con las
Mugeres , porque no fea que el natural ru·
bor del fexó Jes cierre la boca para ¡a con*
fe fian de fus culpas\ pero almifmo tiempo
pide que fian diferetot. Há de fer la cari·
dad con ellas llena de dtfcrecion. No fe bá
de procurar fu provecho con daño propio*
Y afsi aunque conviene las mas veces que
featt fnaves las palabras del Confefor', pero
no que fean cariñofas. , L a fuavidad fe bd
de templar eon la circunfpeccton Han de
hablar como Padres, porque no fea que lie■
gue d verificar fe en el Confefor aquella fe >,·
tencia del Efpiritu Santo en las Proverbio¡:
O s flu k i con tritio eju s, & labia ipllus m i·
na anjm ^ ejus. (cap 1 8 . ) No fea que /3
caridad finta degenere en amor profano«
X i\
p ieza las pronuncian en .el c o n fe fc n a rlo ,.
o o bagaía del d elicad o y m elíndrofo , ni
hagnís alguna deraoftracion al oírlas h a íti
7
que Te Acabe enteram ente ta c o n fe fio n , ^ )
y en to n ces con fus vi dad y dulzura fu g c-
rid les alguna frafc mas h on efta y d ecen tó
para expllcarfe en efías materias.
Sí en U acuf&don de pecados ve r·
gonzofoe mezclaren algunas efe ufas pre«¡
testo s ó hlftorias, tened paciencia, y do
ninguna manera les interrumpáis ( 8 } hada
que

C7Í &fle confefo me parece que no fie/tt


lugar quando laspalablas fon talet que fir *
van d formar como fuete fuceder una hipa·
iipojts ef deferípeton viva áe ios mayores
obfettidadei\ parque entonces no debe el
Confefor efcucbarUs, afsi por el peligro* co·
pío por la reverencia debida al Sacramento,
fino interrumpir con difereeion al Penitent»
y obligarle fuavemente á que vaya refpon»
4i endo al interrogatorio que le debe hacer
el Co*¡fefor. ‘
^8 ) HabrA algunos Penitentes que por
de mafia Ja adhe/ion A fu propio juych con■
Sinúen en entedar la confeflon con pretextort
biflor tas y cuentos* aún defpuet de bu ver
fido advertidos y amonedados de otros Con·
fef»res* A eflff crdo que conviene inierrum*
^aelo hiyin dicho todo, y entonces co^
pensad i presumirle« Pobre el pecada pa»
ra obligarles 4 declarar mas diffinta y per*
feftamente fus faltas, raanifeílAndorelas
con fuavidad y haciéndoles vérlas íaper·
Unidades impertinencia* é imperfeccione!
que hln ceñido en efcufarfe paliando y di*
Amulando fu «curación* pero cffo fo há
de hacer fio reflirlos.
Si reconocéis, que tienten alguna,
dificultad en acularte de eíTos pecados ver*
gonzofos, comenzad ¿ preguntarles de lai
cofas mas ligeras: ( 9) v, g. fi bán gu fiado
de oif hablar cofa imparas, (i hán ceñido
algunos malos penfamientos, y afllpafando
poco &poco de una cofa á otra, eíto es,del
oído á los penftmientos, y de los penfa·
miento! á loa déteos, á las determinaciones
y i las acciones, Aproporcion que ellos íá
vayan

pirleí* y obligarles A que cercenen toda»


tffas fupcrflutdades para que fe enfeñen d
fujetar fujttycio a l del Confefar; pero fe bá
de hacer con ¡a mayor prudencia, porque
no ft turben, y por omitir io fuperfiao de*
aten también h necefario.
(9 ) Ejic confejo de comenzar d pre ·
guntñr pér cofas mas ligeras, y de ellasps*
Jar d U j graves y es de fuma importando·
vayan defcubriendo .les ir& s. alendando \
pafar adelante coo eftas, <S femejar.ces p í*
Jabrns: ; Q >ié.grande es vueftra dicha da
co tifsfaro s bien 1 C reed que Dios ós hace
un gran b cr-efk io ; yo con ozco qoe el E f-
piiítu Sanco os toca et coraron para que
bagaís una buena con fefio n . A n im o , H ijo
m ío , decid con d e s h a g o y (ln tem or vuef*
tre s p ecad o s, da (pues fetnir^ís un gran
co n fu e lo 1 de haveros confuía do blun, y nó
trocareis por cofa alguna del M u n d o el
guflo de h aver defeargado enteramente
vueftra conciencia: ¿ Y¿ h o ra d e la muerte
OS feré de una grande alearía el ha.ver ha*
cho e íH h u m ild e c o n fe fio n : p iíjs bendiga
ru e ftro c o razo n q u e tan lásn difpuefto eflá
para confefarte. D e e fle m o d o o b lig u é is
fuá ve y dulcem ente á fus almas á liacér
ujia buena y p e r fe ft j con fe fio n-
Q band a cacoiHt aréis' algunas p e r·
Ponas

Pero tffo fe entiende quando las preguntas


fon fofo e la efpacie del pecado', no quande
fon folre el número; parque entonces b<i di
ft r <*/ contrario *. Se les bá de preguntar un
ná nieto tfínyor que el veri/tmi^ de tal fuer·
te para decir el Penitente el númeré
verdadero^ tenga antes mucha %ue quitar ¡
$ ’uepoco fue añadir*
■:tl 7
Jo ñ as ftttramfrrrte· afligidas y confternad^s
,en fus ceneíeiidas por !a en oí mi,dad de fus
delires: v. g. de h echicen;s, paftos ton el
Dem onio beftialkiad horoL'idios eruele*
y otras festejantes rtbo mi naciones, debefs
confolarlas y alentarlas por todos caminos,
aíTeguranJolts de la gran M ifericcrdia de
Pios^ qtie es infinitamente mas grande para
perdonar que codos, los pecados del M n n ·
do para condenar, y prometed ayudarlas
en rodo lo que huvieren menefter para la
falvacion de fus almas.

Cap. 11. de la dlfpojtcton exterior»


I hay algún Sacram ento en cuya adm í-
S m ftracion deba uno m oftrarfe con gra­
vedad y m agertad, efte es el de la P u n c e n -
c ía ; p o rq u e en éi Tomos Ju e c e s dé ru tad o s
p o r D io s, En di pues es de ¡taréis ver ro n
.Sotana y Sobrep elliz* c o a la E ílo la a lc u e l»
lo y el B on ete en la c a b e ra , ( 1 0 ) fem ad o
eti

(io ) E l· Ritual Romano la Sngrnda


Congregación de Obi Гр os el Concilio Tole·
(¡ano ti de Milán y otros ordena^ que ¡os
Sacerdotes Seculares **(en Sobrepelliz t.po~
Ja morada y Bonete para oír las confesé*
*1«í en la Iglefia (¡os Regulares folatnzntt
ix l
en lugar pítente de t · fgteflieon ffeoM ioti
grave y amable 9 el qual no debela jamU
alterar con alguno* gcítos 6 fefialea exte­
riores

Mfióla ) . E l Señor BtnedtSlo X III ftié ton


ztlofo del cumplimiento de efía Rubrica, qut
fiendo Obifpo de Cefe no efcríbtá una Carta
gratulatoria al Abad de Santa Marta por
bavtr mandado á fus Subditos, que obfet·
váran puntualmente tfia ceremonia ; y fofo
ttfia taufa razonable puede ferjufio motiva
fara difpenfarla* Si ella fe praQicára en·
tre nofottos, feria ciertamente muy átftrtm
te la veneración que tendríamos los Confe*
fores y Penitentes á un Tribunál tan feria,
y á un Minifierto tan grave tan autorizada
y tan fattt*. ■*
Pero fi no fe obferva no por ejfo debe
ftr menor nuefiragravedad y circunspección,
y nuefira ütodejliay compoJlura,no fofamente
en el femblante en la pofiuray en las accio·
»es, fino tambten en el ve/lido · Es cofa qut
defdice notablemente d la magefiad de un
Juez que debe fentatft en el Tribunál pa·
ra tratar un y ¡'yció Eclefiafiico y proferir la
ftntenciat como explica el Trideníbto, (Sefl*.
14 . cap. tí.) el oír las confejiones en pie*
doblado el cuerpo, i recofiado: todo efio tt
ageno de U /entidad Sacerdotal y deben W
II*
jío r e s C u ) que puedan tn an ífefh r en ojo
¿ d ifg u fto , para no dar orador* á lo s que
os vieren de fofpechar, que el P enitente
os dice alguna cofa faflid ío fa y execrable.
H a-

t¡er prefentt los M i ni¡Iros del Santuario


aquel a g>ave fe nte neta del Fotalipomenon
( c a p . 19. ) V idete quid facitis : non enim
hominis exerceris judícium, fed Dominí.
Cu) tis cofa temible en hs Penitentes
pufilántmes el obfervar á cada tulpa que
confiefan el femblante y ¡as acciones del
Confefor, Si reconocen que nada les Lace
fuerza continuarán confiadamente en la con·
fe/ton de fus culpas* S i abftrvan en él 4 /*
gun gefio admiración ó turbación ú dif-
gufioy fe llenarán de un terror pánico que al*
gunús veces les baga cometer un facrileg¡9%
y aán el miftno Confefor puede temer no re·
vele de algún modo con femejantes demoflra*
dones el Sigilo. Un gejlo un movimiento un
fufpiro del Confefor puede baflar paro a fu f >
tar a l Penitente y retrabe ríe de la confe fian
de fus culpas· Son ejlos hombres como lot
■Egipcios en aquella borrorofa plaga de ti*
nhblaí conque fiiis cafiigó ftt obfiinacien%
¿ quienes* comí dice ti Sabiot bácla defina*
de temor qualqujer ruido fue efcucba*
frfl* (Sap. 17 * 7. 1 7 0 "■
ΧΙΟ
Η uréís qne et Penitente fe ponga I
vueftro lado, de edl fuerte, que tii le miréte
¿ l a cara, ( 1 2 ) ni os hable derechamente
á la oreja, fino á un lado de ella.

Cap. IIt. de las preguntas que fe


' deben baeer ai Penitente antes
de que fe acufe.
U e íto e l P enitente í vueftros pies es
P necefano sote todas cofas preguntar­
le de fu eftado y co n d icio n , es i faber fi
es

( 1 2 ) E fpecíalmente debe evitar el Con *


fe for vér á lo cara á los Penitentes del otro
fexti) afsi porque eflos lleguen con menos ru­
bor y fe confiefen con tnas libertad, c#me por
el peligro del propio Confe for. No fé* que tn
elgum otro fea mas neceforio el confejo g;t&
dd el Efpiritu Santo al cnp 9. del Éclefiaf*
ticox V írginem , dicey ne c o n fp ic ia j,ne for*
té fcandalrzeris in decore iTlius*.;: A verte
Faciem tuam d m ullere com pta, & né cif«í
cunifpicids m ulierem atienam . Propter
fpeciem njulieris raulriperieru nt. & ex hoc
concupiftentia quafi ignis e sar’d efcic. jíán
con todo effe recato habrán menefler muchat
veces la gracia delSeñor^ pata la fegurtd<¡$
m
C* cafido ( 13 ) ó fo líe te ó Ecleíiaftico ó
R a líg ío fo : fi A bogad a ó Procurador, ó
Artífice ó Lab rad or; porque fe há de pro­
ceder variamente co.rt él fegun fu vocacion.
Será necefario defpues de «fío pre·
¿untarle (i viene con ¡acendón de con fe·
far bien codai fus colpa» Gn callar á fabieo*
N da§

de fu conciencia· To ( fi foy capáz de dár


canfe jo ) aconfejaria d los Confeforess que
en guanta feapofíblc bagan particular ejlu»
dio de no conocer á fas Penitentes*
( 1 3 } Juzgo que ejle cortfejo fe debe
pra&kar refpe&o de ¿as Mugetesen ios m f*
mos términos en que h dá el Santa /iutor\
porque la experiencia enfeña, que no convie^j
nepreguntarles efpecialmenteen elpreambu*
h de la confefion^ fifo n Doncellas ó no\fino
fulamente (i ejión ó no ligadas con el vinculo
del Matrimonio^ porque para la confefian
tjfo bajía, y lo otro las expone d mentir por
rubor* E n el decuria de illa podrá el Con·
fefor dicernir fácilmente fi intervino algún
pecada de e’lvpra en h s a dos de luxurta de
que fe a cu rre la ’'enfrente* aún quanth
fuefe necefario infirm are <>e efia circunf·
tancia. Fuera ds que na es cierta^ que elPem
Hítente efle obligado á cotif far lo, no (tendo
violenta la defloración^ ni cachado deélla
t& ft
das alguna," y de hacer todo lo que fe la
ordenare pare fu falvacion, ( 1 4 ) Sí no
llega con eíTa ániaio,ei precito difponerlo,
45 fe puede hacer, ante» de pafar adelante;
y fl no fe puede, fe debe defpachar defpues
de ha verle advertido el peligro y miferable
citado én que le halla.
Cap.

obligad en de refinación* lo que fofamente


fuede verificarft en el efluprante^ pues bny
muchos y graves Autores que defienden efia
cpintOTi, cemi refiere Conctna Befombes
Turne¡i y otros que fon de ¡a contraria^ y
fio obflame confiefa el ultimo,que efia es muy
dura y difícil en la praQica por las razones
que pueden vérfe api en él como en el cita»
do Befombtí. Sobre todo atienda el Confefor
é prañiear ftempre en efie y otros cafos lo
que le diíldre la prudencia y hallare wttí
conveniente al bien del Penitente y d fa fe*
gurí dad de fu conciencia, jigutendo el coa·
fejo de dos grandes Doftorei S· dugujlin y
Santo Tbomdsx factac onufquirque, dice1/,
qnod fecundum fidem Cuant pife credit efle
faciendtitt. ( 3 . p. q 80. a. lo . ad 3.)
04) Adem ás de efias pregu ntas fe les
debe b a a r oirá (obre e l tiempo que há qut
•fio fu confiefan \ porque im pottam tcbo para
.*/ju y e io que debe fo rm ar e l Confefot de ¿*
Cap* IV de lo que debe acufórfe el
Penitente,

S un abufo intolerable el no a curaría


los pecadores de culpa alguna fin fe&
preguntados fobre etta. E s m en eíler e n fe ·.
fiarles á que fe acufen prim eram ente p o r
sí m ifm os en q u in to puedan t y deípue#
ayudarles y focorrerles con preguntas. № *
baila que el Penitente fe acufe folatnent©
del género de fus p ecad os: 7 . g . de fer ho«
m irida lu xu riofo y la d ró n ; tino tam biefr
es neeefario que diga la e fp e c ie , com o $
fué hom icida de fu Padre ó de fu M a d r e ;
porque e fla .es una efpecie de h o m ic id io
dlftinta de lo s demás y fe llama p arricid io *
fi execu tó el hom icid io en la Ig le fja ; p or­
que efTe e s fa c rile g io : ft dió m uerte á a l ·
gun EcteG aítico·, porque efta es efp ecie d«
parricidio efpíritual y tiene anexa excorau^
N a nion*

conciencia del Penitente? pera no aprueba


generalmente el que al principio fe les prt\
gurtte fi bán cumplido la penitencia que f t
Us itnpufú en la confejion antecedentes, per*
que algunos Ptnitentei fienten efpecial rij*
bor en declarar ejfa omijien de/ds ti P*¡U¿
dpio.
10 4
iriOTu L 6 a lA n o digo en e l oecado de l a ·
x u r ia ; porque ti vio ló á a lb in a D oncella
fu é e ílu p ro ; fi co n o ció á cafada fu é adul­
te rio , y afíi de otro» p ecad o s.
N i baila faber la efpecie del peca*
d o : es toenefter preguntar también fu nú·
m ero, para que el Penitente digi quantas
'fe ce i há cometido cal pecado: y fi no las
|taede decir 4 punco f ix o , diga fisgan fe
tfcüerdá ti) número i poco mis ó menos: y
fl ■aún efío no p u d iere, diga i lo menos
qüarito tiempo perfeveró en el pecado, y
fl Te entregó del todo ¿ él; porque hay
m ucha diferencia entre el que h ¿ blasfe*.
ttad o üna Tola vez y el que há. blasfemado
cien veces, -ó há tenido coftu robre de blaf*
fem ar.
Adem ás de efTo fe debe esim inar
»1 Penitente fobre la diverfldad de grados
que tiene la culpa. Pongo por egerapio
hay grande diferencia entre encoteniarfe
ítijuriar herir con el puflo ó con un palo
tVcon la efpada, que fon díverfos grados
del pecado de Ira.
Mae v 4 mocho d é la vífta impura i
lo s tocamientos deshoneftos, y de eftos i
ía copula carnal, que fon diverfoi grados
•de un mi feao pecado: aunque es verdad
qué quien eoafitfa una acción pecamioof»
no
no ertá oblí*a<!o á explicar Jai b c ru que fe :
requieren nec’tfarí.iroerre pira fu cgeco*
clan. Y afli el que fe acufa de haver v io ·
lado ¿ una Doncella no eít¿ obligado A de­
cir los ofculoa y ta&os que ta ro e n e fla
ocaílun; porque todo e f l j f t entiendebaf»
tance mente fin que le diga, y la acuíacion
de eflas cofas eítá coim rehendida en la
confeiton d é la acción finál del pecado· --
L o miíoio digo de los pecado* coya
malicia fe puede doblar y multiplicar en una
fola acción·. Pongo por egem plo, el qua
roba un efcudo hace un p ecad o; el q u e ro ·
ba dos hace también un pecado y de la m il·'
ma efpecie: no obflante la malicia de e f lt
fegundo pecado es doble refpe& ode la del·
primero. Del mífmo modo con uq tnal
egemplo de la fnífraa efpecie fe puede ef?
candaliza* ¿ treinta ó quarenta» y fin era·
bargo no. hay proporcion entre uno y otro
pecado. P o r tantp es necéfario individua*·
Jizar,quantO buenamente fe pueda, la can­
tidad que fe há, robado, el numero de per­
donas á quienes fe há «fcandalizado coa
tina fola acción, y allí confem ivatnente do
otros pecados cuya malicia fe aumenta 6
fe difrninuye fegun la cantidad del objeto
4 de la materia.
E s precifo pafar aún más adelanto
Y
la tí
y « lam in ar al P en iten te fobre lo s defeo*
y determ inaciones puram ente in te rio re s,
com o f) há defeado ó querido execu tar al·»
guna venganza alguna deshoneftidad <S c o ­
fa fetu ejan te; porque fifias malas aficiones
fon pecados.
N i aún en eíTo hemos de parar G*
no pafar adelante á examinar ios malo« pen-'
famíencoa á que no fe há feguido defeo ni
determ inación: v. g. el que há ceñido com ­
placencia de pe oía r en U muerte ruina y
defaftre de fu enem igo, aunque no haya
defeado que fuceda, fi voluntaria y adver.
ttásmente fe há complacido y.regofijado
en ellas imaginaciones y penf&mientos, pe*
có contra la Caridad, y debe precifa m ente
acufarje déla dicha complacencia* L o m íf·
® o fe entiende d^l que voluntariamente
gQÍta y fe complace en los pen&imeQtos ¿
Itaaginaciones de deíeytes carnales; porqué
y ¿ en efib pecó interiormente contra la
eaftfdad y lo debe confefar; porque aun­
que no fe há determinado áaplicar fucuer*
po á la culpa, yá aplicó fu coraxon y fu al­
ma : y el pecado más confifteen ta aplica­
ción del corazon que en la del cuerpo, ni
es en alguna manera licito complacerte ad·;
Tenidamence en el pecado rii por la» ac·
ciones del cuerpo ai por las del corazon.
D igo
1*7
DFgo advertidamente i porque lo í m alo·
penfamientot que nos vienen contra ñutí»
tra voluntad ó fin plena advertencia do
Гоп pecados» ó i lo menús no fon pecado·
mortales.
Adem ás de cfTo es menefter que el
Penitente fe acule de los pecados ageoos
á «gemplo de D avid; porque f] há p ro v ¿*
cado á alguno á pecado ó con algún mal
egemplo ó de otra qualquiera manen« e i
culpable en é l; y cfTe fe llama propiamente
efeándato. P or el contrario fe debe evitar
quanto fea portible elque el Penitente uont*
b r e , ó d ¿ ¿ conocer fue cómplices en e l
pecado* ( 1 5 )
Cap;

(15 ) Nueftro Santifsimo Padre Bene·


¿iдо XIV. expidió el 28 de Septiembre de
1 74 6 . una Bula fobre (fie punto, d que dfú
ocafton el intolerable obufo que ft bavia id*
traducido en Portugal de obligar fot Canft-
fores d los Penitentes d que revelaran у пом ·
tratan ti fus cómplices» Efla Bula fe nos
intimó por Ediüo de la Santa y Gttterúl
fnqáificion de Efpañai y afsr no tenemos
У*тque defear otras providencias para ex»
tirpar una prattica tan pernidofa .
X9 f
Cap. F. del cuyáado qué debe tener
el Cúñfefir de no abfolver ó los qut
no ejlán capazes de la gracia
de Dios.

Kfpues de lo dicho debe reconocer


el C onfefor fi el Penitente efti es»
páz, de recibir la abfolucion» la que no fe
debe dár á cierta efpecie de perfonas, de
las quaies os propondré algunos egemplos
que os lervirin de lu í para rodo lo demás.
, Primero ¡lo s que eftán incurfos en
eicom uníon mayor, no pudi&ndo ti C o n ·
feíb r abfolverlos fin autoridad del Supe*
ñ o r, fino es en cafo de que eíte no lo haya,
refervado.
Segundo: los que tienen algún pe*
eado refervado al Papa, ó al Obifpo* que
no pueden fer abfuelros fin fu autoridad.
E f t o s f e deben enviará quienes tenganpo»
teftad para abfolv«rlos, ó hacerles efperar
¿afta obtener la facultad G fácilmente fe
-puedft. , ,
T e rc e ro : los falfarios te flig o sfa l·
foa ladronea ufureroa ufurpadores y re ·
tenedores de bienes titulo? derechos y
honoret ageno 9, y del mifmoraodo Ioj re*
teñe«
1*9
tenedores de legados píos limo fnas pri­
micias y diezm os; los Uiigame» iniqqps*
los calumniadores y d e tra & o re s, y gene·;
jaknente todos los que h á n damnificado á
fu Próxim o no pueden fer abfueltos, fi no
íatisfacen la injuria y dafío en el modo p o P
fible, ó á lo menos G no din palabra de f a ·
tisfacer en efefto,
QuartO: los Cafados que, viven en
difencion reparado el uno del otro, ó que
no quieren pagarle el debito no deben fer
abfueitos mientras perfeveran en eíla mala
voluntad.
Quinao * los Ecleíjaíltcos que p e -
feen en mala fé fos beneficios ó polcen ii>
compatibles fin difpenfa, ó que no refiden
fin fuficiente eficufa, ó que tienen coftum -
bre de no m a r el O ficio Pi*in O *y de tío
v e ft ir f e á lo Kclefiaftico .* todós «¿los no
pueden fe r abfaehós /i. no próxíjeten e n t·
n endarfe y corregir wdos.efíbjtrdefeéhM’..
S ex to : ios C oncu bin atos, If's Aduí*
teros, y los Ebrios no deben Je r abíueltos,
fi no mueífcran un firoie proponte* no f o l i ·
mente de dexar fus pecados, íinp también
de apaturre de la* ocafiones ( 1 6 3 de ellos,
como

(16 ) Aunque algunos Tbeologos fien*


te*yque pueden fer abfueitts por U primer.*
I 30
como Jos Concubíntnos y Adúlteros de
fas Mancebas, las quales deben defpedir y
retirar de ai, loa Ebrios de lat Tabernaa,
y los Blasfemos de tos Juegos; lo qoal fe
entiende de los que tienen eoftumbre dfc
tales pecados·
Séptimo: los Enemigados, ó qué
aborrecen & fus Próximos 00 pueden fer
abfueltoif) rehuían perdonár de ík parte y
rerconeiliarfe con fas enemigos.

Cap» VL como fe bá de imponer la


rejlitucion óreparación de dañocau·
fado en la hacienda y honra agena.

D Efpues que el Confefor fe h¿ ente»


rttdó de la conciencia del Peoiten^
’te debe dlfponer y ordenarlo que recono#
cíere nauefario para· hacerle capái de la
gra·

vez los Penitentes^ que fe bailan en ocnjton


próxima de ptcaáo, (_y algunos h efíienden
é dos i tres$ fi prometen apartarfe de Id
‘9eafion\ ptro convengo con otros en que x9
fe les debe dAr fácil crédito, porque ordtna·
"ríanteiití fio cumplen fu palabra: en logran·
4h ¡a abfóhifiw buelmn d fus culpas^ y ft
Í3I<
gfjeía de DÍOí,aífi firvlo qoe mira á la refti-
tucíon -de los bienes ágenos y i la repara*
ciem de los daños é injurias bichas, com o
en lo que toca i la enm ienda de fu vida«
y apariarfe y huir de las ocafiones.
P or lo que, mira i las reftitucionea
que fe deben hacer al Próxim o, es, raensf* .
ter hulear m odo, fi es pofible, de hacerlas,
fecretaraente, fin que el Penitente quede
infamado. Y afli íi es hurto fe há de v o l·
ver» ó cofa equivalente» por mano de al­
guna perfona difereta que ni nombre ni
defeubra en manera alguna al que reílin j-
y e . Si el daño es alguna faifa acufadon ó
icnpoílura, f e h i d e procurar con deftreaa
que el Penitente defimprefione con difli*
mulo á aquellos ante quienes com etió la
falca, diciendo al defeuido lo contrario do
lo que havia dicho.
Mu

ttanticfíeii en la ccafton bajía que bu/can


otro Cóttfefcr incauto 4 quien engañar, y
afsi ejlablecen dichos A u to ra por principió,
general que no deben fer abfueltos antes da
quitar la ocafíon voluntaria de pecado? ¡tus
es en algunos zafos qttt por si mifmor fe tn·
tienden exceptuados en las reglas un i ver·
fales. L a experiencia hará contcer á fas
Confefores la Importancia de ejie cexfejo·
* 3* .

M as en qnaotó i h s n Turas falfo*


procefos y otros feificjantes enredos de
conciencia, es precífo que fe ordene la fa -
tisfaccioii con una exquifita prudencia; y
fi no fe reconoce el C onfefor fuficiente·
menta dotado de ella', debe pedir al Pe*
niiente tiempo paré penfar en el negocio,
y defpues ^confultar con los más d o fto s,
como fon los Diputados del País, los qua-
les»fi el e*fo lo pide, vendrán á fabernuef-
tra de terminación, ó la de nueltro Vicario
G eneral; pero le debe fobre todo cuidar
de que aquellos de quienes fe coica con·
ftjo no puedan en manera alguna venir en
conocimiento ó adivinar el Penitente, fi
no fuere con exprefa licencia de elle, ni
aún con fu licencia conviene hacerlo, fino
en cafo de grave neceildad, y que él mif*
too l o pida al Confefor defpues y fuera de'
la confefioD,

Cap. VIL de los cafos refervadosty


Je la confe fion de los que fe bollan
en peligro^ y articulo dt muerte,

Unque fon tmichiOtaoi lo s cafo« re-


A fervados i fu Santidad, fin embargo
lo i
]os mAí fon tales que cali nunca f e eticuen*
tran рот acá: y por lo que mira á los que
(é fu cien encontrar no ion más de cinco*
fuera.de loa de la Bula de la Cena*
i . Matar ó herir gravemente i una Per*
fona Eclefj&ftica voluntaria y malicio fa­
ja en ce. Digo gravemetjte\ porque quando
el golpe es ligero y so ee considerable el
dado, puede fer abfuelto del ОЫГро, fino
es que el golpe aunque ligero, fea muy e f-
eandalofo, com o feria el que fe diera i un
Sacerdote eftsndo celebrando M ifa, ó en
un lugar y congrefo de mucho refpeto y
conftderacion·
a. L a Simonía y Confidencia real.
3. E l pecado de duelo en los que apelan
y provocan á ¿t y lo egecurao.
4.. L a violación de CUufuta de loa M o »
pafterios de Religi oías En claoftrada*,quan·»
do fe hace con mal fin.
5» L a violacion de Immuoidad Eclefiaf-j
tica, el qual cafo fien do difícil de dífcermr.
y no acaeciendo fino raras veces, y cafl
íiempre por accione» públicas, cafl nunca
fe decide en la confefton fin que fe haya
antea decidido fuerá de élta por los Obtf*
pos, ó fus Vicarios. L o a cafos de la Bula
déla Cena que pueden acaecer Гол tam·
bien poco·*
O t.1 .1
«34
i . L a heregía, el tlfffift, el tener y leer
L ib ro t hereticales, y la fatO tic ación de lis
Bulas, y Letras Apóftolicas.
a. L a violadora de las libertades, y pri­
vilegios de la Iglefia, bienes y Perfonas
Eclefiáfticas, h&ciendofe voluntariamente:
y la ufurpacíon de los bienes de los' Ecle-
Cártieos en quinto ttcleíiiíhcos. L o s calos
qué nos bem ol refervado fon también po*
eos.
i . Quanto al p rim e r Mandamiento nos
hemos refervado la hechicería, y loa en­
cantos hecho» i fin de impedir el efeíto
del M atrimonio.
s . Eft el quarto nos hemos refervado el
parricidio que fe hace matando al Padre, i
la M adre, al Padraftro, 6 i la Madraftra.
j . En el quinto nos hemos refervado el
homicidio voluntarlo.
4 . £ n el Texto la beftialidad, la fodomia,
e l inte fio en primero y fegundo grado, y
el facrilegio cometido con Religiofas, y
V ifgin es eonfagrads* i D io s, y la violen­
cia y fuerzahecba á Doncellas y Viudas.
5 . E n elfeptim o nos hemos refervado el
irtcendio voluntariamente egecutado en las
Cafas agénas, y el hurto de cofa» fagra-
das. ( 17)

£ 17 ^ Nadie ignora que los c a fa reftr·


135
Para todos eftos c ifo i r e fr m d o i
ie b e íí obfervar dos regla«.
L a p rim m ea de confolar á los Pe»,
nítente* que loe hubieren cometido, y no
defefperarlos; fino enviarlos con palabras
íuavcs i aquello« i quienes hemos confe»^
rido 1« facultad de ibfolverlos (q u e bafi
cantea tenemos en los lugares de nueftre
D io c e fi) ; porque aunque no todos p u e ·
den abfolver de tafos re ferrados al Р д р а;
pero tes fuperlrán algún medio e'ficií par*
obtenerla Abfolucion.
L a fegunda que en cafo de e x tre í
ma necefidad y en el articulo de Je muerte
todoa los Sacerdotes de qaalquier fuerte y '
condición que fean, aunque no efhfcn apro^
bados, pueden y deben abfolver de to ds
efpecie de pecado»· M as; el enfermo que
O 3 hi

vades de la Nueva Efpnña á los Señoref


Obtfpót fon los mifmos del Соncilio Mexi·
cano III. «n el tit· i a. lib 5. § 9. fübre «J
4. que es eflei Qui facrÜegiura commilTe-
rít, aut Ecc'efiam vio b *e rít, b¿ oído dtp}
currfr con muebt vnríedad i nue/Iros Tbeo*
h¡fOí; pero " о hay duda que el fncrilegb
qutaqut fe referva es el que fe comete со»·
vhlacion de la íglefitr* que es el facri/egi0
por a/ttonomaria, ú hablando tn términos i é
IJÍ
bá pedido C onfcíor* fl defpnes pierde el
habla y no puede dár alguna feñat, deba
fe r abfueko por el (Imple defeo que maní-
feftó de confef&rfe, como Cambien el que
aunque no pidió C on fefor, pero al vérto
ó efcucharío dió alguna fefial de querer la
A b fo lü c io o .
Cap.

la E fca tla el principal annhgadó^ y aún en


t i Qrigtndi ccfftlfom fofo fe exprefi el q»e
xiiofojft la Iglefia S i lo juzgara necefarlo
tjepondría los gravl fim os fundamento t en
que eftrívo. E l cafo omeno f t bulla en qua*
tro ediciones que bé v i fio del Concilio Me*
xtcano , una betha en Mexico el año da
i (557. Otra en París del año de 1 7 2 5 . Otra
tn Roma en la Coleccion Maxima de los
Concilios de Efpaña del Cardenál Aguirre,
y finalmente la n¿vi¡sima en Mexico ti año
de 1 7 69 - ett e/los términos : Q u t inceftum
^ iatrin iom u m dirimen^ admifFerit: E n el
£ nal cotno claramente fe vé fe refar v$ túdo
pecado de h xu rta confumado po-r copula con
per fon a con fanguinea^ d afta dentrp ds lar
grados probihides, que es en términos la no ·
don dt l incefto* como impedimento dirimen·
t f* P?ro en algunos ejemplares fu ete s de
los cafos rcftrvadosy que corren en d Ohij·
pado de lit Pupila je bella en e^os termino*'
*37
Cflp P ili como fe Ь4 de imponer
la penitenciaos que confejos fe de­
ben dár d los Penitentes,

L C ohfefor debe im ponerla penitení

E cía con palabra« dJÍces y coifoU co*


lia», y en efpecial quandoel Penitente e fti
m ay arrepentido; y le debe íiempri» p re ­
guntar (i h erí de buena gana lo que fe le
manda; porque en cafo de parecer!« dura
la penitencia, ferá mejor darle otra mas
fu яve, Gendo ordinariamente lo №49 acer*
tado ei tricar á los Penitentes con amor y
benignidad«. CPer0 finlífongearles en fus
culpas) que no con afpereza* Sin embar·
go no fe olvide ei C on feíor de advertir al
Penitente, que fegun la gravedad de fus
cuTpas merecía una penitencia mas g ra ve;
por-

Qui tHceílum M atñm omum adm ifíem , «7


el qual no fe referoa el lucefio en grado di-
rímente, comv fe halla en el Concilio, (in?
ei Matrimonio inccfluofa^ que es cafo muy
díflinto. Bien conofco qve efie fu é yerro de
la Imprenta , per 9 tan fuflancial que puede
fer oca¡ton de gr/ivss defaciert&í en alguno*
Sacerdote i poco inflruidos. Crío que por et
ilhná. Sr* actualPtelad» f t bd corregido·,
porque eflo fervirá para que reciba la.que
Te le dá con mas humildad y devoción.
L a s penitencias no deben fer enrft·
dofas y compueftas de dífferfa· fuerceg de
O raciones; V* g. que diga tres veces el
Padre nuejirOy u» Hymno» algunas depre·
caciones, Colectas, Antífonas y Pfíjlm os;
ni fe debe imponer en Variedad de accio*
o e s: v. g de d ir Uiuofna eres dias, de a y a ·
*ar tres Viernes, de mandar decii* una M i·’
fa, y de difciplinarfe cinco v e re s; porque
en efle monton de acciones, ú Oraciones
hay dos inconvenientes: t i uno el que fe
olvida de ella fácilmente el Penitente y
defpues queda con efcrup'ulo : y ’ el otro
que con efíb el dicho Penitente mas atien­
de i lo que M de decir ó hacer» que á lo
que actualmente di<;e ó h ace: y mientras
él foUeita en fu memoria lo que fiá de ha»
cer, ó en fus horas lo que debe rezar fe le
enfría U devocion. Y a (Ti es mejor im po·
ncr Oraciones de una mífma efpecie, como
iodo en Padres nueftros , ó todo en P ia l·
mo& que edén feguidoj y no fea menefter
bufcarloi aquí y alli.
También íerá bueno nandar de pe*
nitencia alguna de efta» co fa s; el que fél
val, ó tal LUbro que fe juzgue á propoftto
p trt ayudar al Penitente i que fe confiefe
todo*
139
todoi los roefe« dorante oc alto, que fe in·
corpore en alguna Cofradía, y fem ejjntes
acciones, que no fu Jámente íirven de latíF·
facci^'i porto* pecados pafados» fino tan*·
bien de prelervativo contra lo? futuros.
P or lo que mira á tos con Tejos ge·
nerale» я ие debe dar el СопГеГог ai Peni*
tente, véd aquí toa mas útíies i coda fuerce
de perfonas: que freqüenten loe Sacramen­
to s, que elijan un buen Confe Гог de a fien-
to t que aMlan i menudo d ios Serm ones:
que tengan y léan algunos buenos L ib ro s
de devocion, eomo lo» d eF r. L u is de G ra­
nada: que hayan de las malas compartías*
y bufquert las buenai: que hagan Oración
fre quínteme ote, y el examen de la con*
ciencia á la noche: que mediten enla M u er­
te, en el J u y c io , «n el Infierno , y en Ц
Gloria : que tengan contigo y befen m u·
ehásVcces tas Sagradas Imágenes del Сгд«
clfl*o y otras.

Cap. IX* como fe bá de áár la ¿ib·


fofacion.

STO ЪесЪо, entes de d ir la A bfolu-


E cion, preguntad al Penitente (1 defet
hunillde mente quefuspocadoa lefetn per*
don*·
140
donados» ti efpere ella gracia de la muerte
y paííon de mieftro S eñ o r, y fi eftí refuel·
to á vivir en adelante eft temor de D ios y
en ta obfervancia de fus precepto*.
Defpues hacedle faber, que la Ten·
tencia de fu abfoludon que vos pronun­
ciaréis en la tierra* íerá aprobada y ratifi*
cada en e! C ielo: que los Angeles y Santos
del Parayfo fe regofi jarán de vérlo reítt»
tuido á la gracia de D io s: y por raneo que
en adelante procure v ivir de u l fuerte,que
i la hora de ta muerte fe pueda alegrar del
fruto de eíTa con fefion : que pues há lava·
do yá fu alma en la Sangre del Cordero
Im macula do Jefu -C h riíto , fe guarde mu·
cho de volverla i manchar.
Dichas ellas 6 feise jantes palabras
do confoTacioivoB quitaréis el Bonete pí*
ra decir las O raciones. que jjr'ecéden á la
A bfolucióo, Defpues de proferir aquellag
palabras: 'Dominas neifler Jefus-Cbriflutt
os cubriréis y extenderéis la mano derecha
lela la cabeza del Penitente ( 1 8 ) proft·
guien·

( i 8) La elevación de la mano Jeta la


tabtza del Penitente es conforme d ¡a Ru*
Irrlcn del Rituaíy y el primer afto en que
el Sacerdote mueffra fu jurifdicciott, Εβα
ceremonia fu acedi á 4 la antigua coftambrt
141
guien do la A bfolucion, com o eftá en el
Ritual R om ano. EsTverdad que en las con·
feílones de lo» que fe confiefan á menudo
fe pueden omitir« com o dice el P. D r. M»*
ru el 52* ( 19 ) todas las Oraciones que le
dicea

di la Ighfia de imponer las manos fobre fa


cabeza de ¡a Penitentes. L a forma de la
AbfelucUn fe bá de proferir con véz grave
y Unta dt modo que el Penitente pueda oírle,
competentemente, tío en vóz alta porque no
acontezca que llegue alguno mal difpueflo» ó
que el Sacerdote carezca de facultad de ab*
fohtrlo^porque lleve cafo refervadoy los cir·
cuneantes vengan en conocimiento de que
fe le bd negado la abfolucton. Por lo mifme
no debe omitir la elevación de la mano ju n ·
ta con alguna Oración vocal y bendición.
( 19 ) E fia doíírina que apoya el Sant*
'Autor fe funda en la del Ti ¡dentina (SefH
14. cap. 3. de Poeme.) que tratando de las
palabras efenchles de la Abfolucion profi*
gue afsi\\\ qiiibtis quidem de EccIcíüb fan·
4ta m ore preces quadam.Jaod&biUter ad-
jungiuitur::: ñeque ad ipfius Sacra mentí
admitiiftraiioneiu funt neceflarlae. Pero fe
debe entender ¡o que el Santo dice con l*
nodtracion que abajo exprefa del reflo dé
Penitentes ¡pando t i tiempo es corto y nu·
14*
dicen antes y defpuet ¿c la A tíb lu cion,
diciendo fojam ente: I£go te abfolvo aben»
mibus peccatis tttis In ¡jornias Patrit, £j?
Hfify ts5 Spi titas SanSll. L o tmfmo íe dé·
be decir quando hay mucho concutfo de
Pe*

merofo ti concurfo%atendiendo á qae ho fe


quedin muchos fin lograr el ittepimálUe be*
neficíe del Sacramento de la Petiitiniia%cv~
mo fuete fuceder en fot dias de grandes Fef*
tivtdítdes ó urgencia del cumplimiento Etfe*
fiajiieo, no perdiendo de vijia el Confefor en
femejantes coyunturas la propofician 50·
condenada por Inocencio XI* fobre lo ilícito
de mediar la confefion'.
Digo que aquella doSlrina fe debí
entender con moderación* porque efias pala·
brat del Ritual Romano (m * de Sacra m.
P á n ir .) CEterüra íd confeflionibui Tte·
queniioriboí, & breviorlbúa fuffietc dicen
ab Hllis verbis Dominus nofltr Jcfus· Cbr'tf·
ttis, ufqoc ad ÍUa Pafsio Domrti> & c · fx*
prefan lo que fe putde omitir en lás confe·
fin e s de algunas perfanas piadofas qut fus\
Un acufarfe filamente de pecados veníales*
éfrequentan el Sacramentó. N i es juffa que
los Confefúres prettfomente porqué los P *·
nitentes fe confiefek con freq'úeAoia mita*
artas prestí tañ faludakks » tuyo* rfeQt*
Penitentes y «1 tiempo es co rto ; porquo
entonces fe puede prudentemente com­
pendiar la A bfolucion* no diciendo fino
eftas palabras fofam ente: Dombtus m(ler
ffefus-Cbtiflus te abfolvat, & ego auffort·
tote ipfius abfolvo te ab ómnibus peccatis
tuis*

explica el Catecifmo del Tridentino, ó R o·


mano que llaman, tu tftas palabras: A d *
duntur praterea cooptares preces, non qui <
dem ádformaninecefrarix^ fedutea. rem o*
veantur,quv Sacramentí vím & efficienciam«
ílUusfculpi cut adiíimftmtur impediré p o f·
feot (pare, a.cap ir. 5 . ) . Bernardo Biffo
con otros Autores que cita ( Hierurg tom .
a. Hu Q * p · 3 $ i ^ hablando fobre aquella
ciaufula Qaidquid boní feceris, & c. dice
que fiprofiere elConfefor efias palabras con
inteocion de que Aprovechen ñ la fetisfac~t
tion Sacramental, interefan mucho al P e·
Hítente*puet entonces puede fuceder que ef-
te fatisfaga ex opere- operaco por fus peca*
dos con las buihas obra y y males t obrados
can paciencia en el curfo de fu vida , y que
en tal cafo aún puede imponerle menor pem
ttitencia de la que correfpondia á fus cul­
pas. Por eflas ratones dice el citado Bi£oy
que los Doft'oreramoneflan al Confefor que
no imita 4 cafo pafo las referidas preces.
tuis. ítt nomine Patrís^ & ///»y, Spiri*
tus Snaái Amin.
También quando hay mucho eon$
curfo de Penitentes que fe con fíe Tan á me­
nudo, fe Tes p jede advertir que digan codo«
prevtamenre el Confíteor ante« de prefta«·
tirfe ni C o n fe fo r, para que arrodillado«
ante él y hecha la feflal de Ja C ru z, im iae·
d latamente comiencen á acufarfe; porque
en eflo no le omite cofa necefaría, y fe vá
A ganar mucho tiempo.
£1 P . V alerio R egin ald o d elaC o m *
pafih de Je fu s M aeflra de T b eologU ett
D oU há Tacado nuevamente 4 tu¿ un L ib ro
de la Prudencia de ios Conftforts* que ferá
de mucha útilidad A los que le leyeren.
V ed ahí, amantiftimos Hermano»
uúoa, veinte y cinco artículos que hé juz­
gado dignos de proponer fe á vueílra con*
fideracion al tiempo que diftrahido en otras
ocupaciones ni hé acercado ¿ ordenarlos,
ni & efcriblr los redantes· Encomendadme
fin cefzr i la MMericordia D ivina, como
y o de m¡ parce o* defeo fu íin ta Bendición»