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Curso sobre clínica de la depresión

H. Marietán, octubre de 2003.

"Allá, en el fondo, está la muerte..."


Cortázar

Introducción:
La depresión es, sin duda, uno de los más importantes depredadores de la felicidad humana.
Los múltiples caminos que posibilitan llegar a ella, desde el estrés a la genética; las
variadas formas de manifestarse, desde la fatiga a la angustia más atroz; sus imprevisibles
consecuencias sociales, desde la pérdida de horas laborables a la autosupresión de un
individuo; la convierten en uno de los problemas más intrincados con que se enfrenta el
hombre.
La lucha se emprende desde todos los frentes: el laboratorio, la clínica, la farmacología , la
psicoterapia, la sociología, etc.. También las técnicas terapéuticas abarcan las más diversas
modalidades. Pero hay un factor común en todo intento de neutralizar este milenario
trastorno afectivo: lo afectivo, desde la cordial firmeza del médico que dirige el tratamiento
y la calidez comprensiva del familiar, hasta el simple, pero reconfortante, abrazo fraternal.

1.1 Sobre el término y su uso:

El término depresión deriva del latín "depressus" que significa abatido, derribado. Y
justamente es así como, en la mayoría de los casos, trasmite su vivencia el paciente, y como
lo vemos nosotros, los médicos, y a veces, también, los que los rodean: derribado, socavado
en su potencialidad, debilitada su base de sustentación afectiva, desplazado su eje de acción
usual, desganado, hipoérgico.

Designa también, en el habla corriente, un sinónimo de triste, apenado, "bajoneado"


(neologismo popular que ilustra la mirada del otro, lo ve 'bajo' - que está en un estado
inferior al habitual-)

En sentido técnico podemos designar:

a) un tipo de humor

b) un síndrome

c) una enfermedad

1.2 Un tipo de humor

En el primer caso lo referimos a la falta de placer, de alegría, anhedonia. Falta la resonancia


de agrado frente a las cosas que antes la provocaban. Y un predominio de lo displacentero,
del pesimismo (donde lo afectivo encuentra un argumento en lo intelectual y lo proyecta al
futuro), un disvalor del sentido de la vida, una vivencia de inferioridad en relación a los
demás, sobre todo en lo referente a su rendimiento, y la sensación de enfermedad.

1.3 Un síndrome:

Consideramos un Síndrome, cuando al tipo de humor anterior se le agrega:

- la hipoergia

- el cambio en la interacción personal

- el ritmo y la alternancia en los síntomas

La anergia, el empobrecimiento energético, la persona lo traduce como aburrimiento,


desgano, falta de interés. Es muy característico en la consulta la frase "No tengo ganas",
como lo más significativo de esta experiencia de pérdida de energía; "ganas" es un
significante que involucra al deseo y la voluntad a la vez.

El enlentecimiento del pensar, el menor rendimiento laboral, torpeza en las tareas que se
realizaban casi automáticamente: "Todo me cuesta un gran esfuerzo" "Lo que antes hacia
con facilidad ahora debo concentrarme, pensar cada paso de la tarea, y aún así mi accionar
es lento y desarticulado". Por el mismo fenómeno de la anergia el trabajo intelectual es casi
nulo, y lo poco que realiza está "contaminado" por el estado afectivo. El cansancio fácil, el
agotamiento , y la tendencia al reposo ("necesito acostarme"), la dificultad para levantarse
de la cama (a veces una tortura matinal por la lucha entre el "deber" y no poder, con el
consiguiente sentimiento de culpa), son otras manifestaciones de la hipoergia. Tampoco hay
voluntad para las distracciones, y actividades otrora gratificantes.

El cambio en la interacción personal modifica los patrones de conducta propios y la


recepción de las conductas de los otros: Introversión, intolerancia a las reuniones, a los
ruidos, a las esperas en los negocios , agrede y se siente agredida; hay hipersensibilidad a
todos los hechos dramáticos: no toleran los 'noticieros', los novelones , las noticias sobre
muerte o enfermedades, "Estoy como en carne viva , por cualquier cosa lloro, lo
insignificante me hace sufrir". Esto sorprende, por lo general, a los familiares que tratan de
“hacerlo razonar” sobre lo desproporcionado de su reacción, con lo que sólo se logra
aumentar la certeza de no ser comprendido, ensimismándose aún más. El cuidado personal,
la vestimenta, la imagen que se quiere dar a los otros, son descuidados.

El ritmo de los síntomas y la alternancia, son otros elementos a tener en cuenta. Si el


malestar es acentuado por las mañanas y mejora hacia la noche. A veces se acentúa hacia la
noche o, algo que me comentaron en varias oportunidades, dos o 3 horas después de
almorzar (muchas veces no almuerzan o hacen una comida frugal, para evitar esta
sensación). En este grupo colocamos las alteraciones en el dormir: en conciliar el sueño, el
despertarse sistemáticamente a una hora determinada de la madrugada, o muy temprano y
después no volver a dormir. Aquí la persona se encuentra sola, en la noche, en el silencio,
rumiando una y mil veces su problemática, en un tiempo "eterno" Algunos esperan la noche
con cierto alivio porque pueden desligarse de los malestares por una horas, al menos.
También aquí vemos las variaciones en el apetito, en la sexualidad, en la pérdida o aumento
de peso.

Todos estos síntomas van acompañados, están acentuados o son causados por la ansiedad y
la angustia que tiñen todo el síndrome.

1.4 Una enfermedad:

¨¿Cuándo una serie de síntomas, "que corren juntos(síndrome)", logran, por convención,
tener identidad nosografías, y encuadrar en la nosología?

Dado que en nuestra especialidad ignoramos las causas y sólo sospechamos la patogenia,
esto se consigue por acuerdo entre prestigiados, es decir, no por conocimiento, sino por
convención. Y, entonces, al faltar lo básico, la dispersión teórica es máxima.

Así, la depresión puede ser "desencadenada" (si usamos el tono animista"), o "precipitada"
(si preferimos la jerga química):

- por una causa orgánica, aspecto anatomofisiológico (Depresión sintomática)

- por una 'situación' -jubilación, mudanza, duelo, etc.- aspecto social (Depresión de
situación o por agotamiento)

- por una reactualización de 'conflictos'- según la teoría psicoanalítica (Depresión neurótica)

- por 'algo' que viene del 'interior', 'inmotivado', endógeno (Depresión endógena)

Y aún queda una depresión 'sin depresión', (una depresión que juega a las escondidas): la
Depresión enmascarada.

Otra forma de clasificarlas:

a) según el tono psicomotor: Depresión Inhibida o Depresión Agitada

b) según el supuesto etimológico: Depresión Reactiva o Depresión Endógena

c) según su patogenia: Depresión Primaria o Depresión Secundaria

d) según su psicopatología: Depresión Neurótica o Depresión Psicótica


e) según su forma clínica: Depresión Unipolar o Depresión Bipolar

A lo largo de este curso vamos a tratar en detalle toda esta problemática, siguiendo un
encuadre clínico. Primero haremos un recorrido histórico del concepto, luego trataremos de
acotar los términos que designan los signos y síntomas, luego las distintas formas que se le
asignan como “cuadro clínico”.
Es el deseo del director y de lo que los auspician, que este curso sea participativo, que el
colega lector pueda dar opinión del mismo y realizar las consultas que crea necesarias para
el cabal conocimiento del tema. A tal fin se ha dispuesto un sistema de contestación
personalizada a través del correo electrónico. También puede aportar casos clínicos
derivados de su experiencia, tanto para darlos a conocer a los otros colegas en afirmación
de los conceptos teóricos, como para realizar consultas sobre los mismos. Aquellos casos
que sean ilustrativos serán incorporados al curso tanto como las preguntas y respuestas que
amplíen lo expuesto en los temas. Admitiremos con amplitud las disidencias y contrastes
conceptuales que sean útiles para el enriquecimiento de todos.
Invitamos a todos a unirse a este emprendimiento.