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EL GRANDE ELIAS

PATRIARCA DEL CARMELO»


PR O FETA, Y APOSTOL·

SERMON,
QUE EN EL C A R M E N OBSERVANTE
DE B AR CELO N A,

Dixo á los 2 o. de Julio de 4 7 ?G*.

E L R. P. Fr. M A R T I N BE BARCELONA,
E x - Guardian, y E x -D ifin id o r del Orden de los
Capuchinos, Calificador del Santo OJjcío7 y
Examinador Sinodal del Obispado
- de Sobona*

CON LICENCIA.

Barcelona: Por JUAN N A D A L Impresor.


Pag. í
%. I" ■ ---

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Amplijicatus est Elias in mirabilibus suis, & quis


potest similiter sic gloriaría Eccli. c. 48. 4.

E N E R A B L E Fam ilia de la Madre de Dios del


Carmen , el que acabas de oírme es un elo­
gio , que hizo Jesús hijo de Sirac á tu gran
Padre E lia s, á quien festiva tu también ofre­
ces estos solemnísimos cultos, Despues de
haber escrito el proprio Ecclesiastico (1) so­
bre los hechos mas famosos de los mayores H om bres, que
havia tenido el Mundo en mas de tres mil años que Dios
lo havia criado , de A d á n , de Seth , de Henoch , de N o é,
de A b rah an , de Isaac, de J a co b , de Josep h , de M oysés,
de A aron , de E le a za ro , de Finees, de Josu é, de C a le b , de
Sam uél, de Nathan , de D avid , y de los otros P r o f e t a s y
Patriarcas, que nos expone como unos prodigios cada uno
de su S ig lo : continuando la serie de sus e lo g io s , conforme
se los iba dictando el Espíritu Santo , dixo de E lia s , que
se aventajó tanto á to d o s, que ninguno puede gloriarse de
lo que él m ism o: Amplijicatus est Elias in mirabilibus suisy
& quis potest similiter sic glorian ?
Verdaderamente Fieles m ío s, es elo gio extraordinario
ese., que entre todos los Santos, dá á S. Elias la Escritura Sa­
grada: A laba esta á los Santos todos de uno , y otro Testamen­
to , á los Profetas, á los Patriarcas, á los A p ó sto les, y en
una palabra, á todos los Santos (2) celebra generalmente el
.Sagrado T e x to , conforme aquella división de g ra cia s, de
m inisterios, y de operaciones, que distribuyó (3) Dios en­
tre ello s; observando no obstante siempre el o rd en , que
A3 ense-
^g^_-B_=-.=! - .. . ,■
—-=s^..· ........... .. ...................... ... ----- ---- V
(1) Eccii, á cap. 44. (2) Psalm, 148, 14, {3) 1, ad Cor. 1 x, 4.
enseñó el Aposto! S. Pablo ( i ) , poniendo en primer lugar a
los A postoles, luego despues á los Profetas, y asi succé-
sivamente a los o t r o s s i n q u e, hablando de qualquiera de
ellos en particular , aconsege digam os de alguno , lo que
de Elias el. Ecclesiastico, que .ninguno puede gloriarse d e
lo que él mismo : Pero pregunto yo ahora porqué ningu­
no ? Será por ven tu ra, porque excediendo los limites de la,
providencia ordinaria de los otros Santos, (de los quales -di-
-xo también S. Pablo (2) que no todos son A postoles, ni to'í*
‘dos son Profetas, ):S. Elias es juntamente P ro feta, Apostol^
y Patriarca ? Y a veo y o ,, que podrían darse otras, razones
de- lo mismo,, pero pues basta esta para convencer el elo­
g i o , que da el Ecclesiastico á Elias , 1a tomaré ahora por
‘guia de un discurso, que- h a ré , sobre la preferencia, que
;dice S. E lias á los otros Santos de su g en ero, á los Profe­
ta s , á los Patriarcas , y aun á los Apostoles de N. Señor
■Je-su- C h risto , cuya Santísima Madre , que lo es con mu­
cha especialidad de E lia s, favorecerá ciertamente mi Idea*
ayudándome vosotros á conseguir su Patrocinio^. y por él
la gracia de que necesito, diciendola. A V E M A R I A .
: Ampíifie alus est JHUcis in ?nírahilibus- sais, & quís pofes.fr
similiter sic gloriar i ? E c c lu c . 4.8. 4.
Es.de que instituyó Dios la Iglesia en el· principio del
D „ M u n d o , en todos los Siglos la ha dado excelentísi­
mos Profetas. H ablo O. M. Á; rio de Balaan, de C ayfás, ni
:de algunos otros Impiós , que p o r : juicios ocultos dé Dios-
■profetizaron (3) a lg u n a ’ vez en este- M u n d o: No- hablo tam-
■'poco· de Simón M ago , de M ontano, de Manes de Licero>
■ni de Innumerables o tro s, -que' agitados-, como Saúl (4) de
un espíritu' malo·, sino es que digamos con Moysés (5) de
su gran sobervia·, vaticinaron -también en s u ’tiempo (6) lo :
" que 1
i: jt r- ..... :— — 1- i ···.·. , i ,,,·;. ' ' " -— :— .

(1) 1. ad Cor. 12. 28. (2} íbíd. v. 19. (3) Nurn, 24. 17, Joan. 1 1. .
'5 í . ■'&"'Match, 27. 3^; '(4.5 * · ^ eg· I ^* *0·" (5) Deuteron.. i 8-, i i .
(6)' Vide -Aíap.· Proceui.'i^'Píophet.'-maj» ;- '- ;
que les dictaba su capricho: Lejos estos, y todos los de­
más H ereges de ser verdaderos Profetas, aseguro con v e r­
dad á todos, que fueron 110 mas que unos Im postores, unos
Enthusiastas, y unos p u ros, impuros Estafadores, que para
acreditarse e llo s , no reparaban en pu blicar, que havia di­
cho Dios. (1) lo que no era v o z del Señor*
Antes bien por -eso m ism o, y paraque esos espíritus
fanaticos no perdieran en algún tiempo la Iglesia Cátholi-
■ca con sus e rro res, en todos los Siglos la ha proveído el
Señor de otros, que instruía él mismo (2), revelándoles los
secretos mas reservados del D ogm a , y de la L e y , pa­
raque predicándolos ellos á los Pueblos., los enseñasen la
verdad de lo que les convenia saber , lo presente , y lo
fu tu r o , lo b u e n o , y lo m a lo , lo que havian de c r e e r , y
lo que debían obrar. Tales en efecto fueron antiguamen­
te , según la común de los A A . ( 3 ) Adán , Seth , H e-
n o c h , N o é , A b rah an , Isaac, y M oysés, despues del qual
nombra S. Epifanio (4) sesenta y seis otros Profetas de la
L e y an tigu a, á los quales pudiéramos aun añadir nosotros
{5) innumerables Santos de u n o , y otro Testam ento, hom­
b res, y m ugeres, que llenos del Espíritu Santo, y adorna­
dos de las g racias, que decimos gratis datas, hablaron, y
obraron en este Mundo los negocios del Señor con un es­
píritu tan extraordinario, y con una virtud tan superior al
Orden común de los otros Santos, que en comparación aún
de e llo s, los llam ó Portentos de Israel (6) el Profeta Isaías:
dedit Dominas in portentum Israel. ■
Este E lo g io p u e s , que aunque es co m ú n , eleva mu­
cho á los Profetas, havrá de introducirnos ya a decir de la
preferencia, que ..entre e llo s . 4 á el Ecclesiastico á nuestro
gran Elias , cuya alta excelencia, para reducir yo á pocas
palabras diría: Q ue si los Profetas -todos son unos .porten-
A4 tos,
T 1. . . ............... ....... ...til
(i) Ezech. 10. á v. 3. Scc. (2) Sap. 7. 27. Luc, 1. 7o. ad Hebr. IX.
(3) Apud Alap. cit. (4) Apud Corel, i a Canon. Apost. 1. 4. c. 6.
()) Alap. cit,, (ó)..Ifai.-S. 1 S., ubi Alap, . - ■ .~ . c ,
4
to s , y ninguno de ellos lle g a , a lo que E lias'/será Elias
mas que un Portento, 6 será, digamos de una vez , el Por­
tento de los Portentos. En efecto, no es difícil de entender,
que nos lo expone tal el Ecclesiastico, comenzando su elo­
gio por una expresión, que no leemos de otro, ni aún ea
sü virtud acab ad a: Aparecióse Elias Profeta a manera de
un fu e g o y dice ( i) Surrexit Elias Propheta quasi ignis. Es
v e rd a d , que habla aqui el Sagrado Texto de quando en el
ano 3090. de la Creación del M u n d o , según e l com puto
mas com ún, (2) se dexó ver Elias de A cab (3) á manera
de un E th n a, ó decidle de un sagrado V u lca n o , no respi­
rando otro que llamas para abrasar, los que perseguían la
R e lig ió n , y la Fe del verdadero D ios: Sería entonces Eliasj,
como de unos 40. anos (4).
N o obstante, si nosotros damos f é , a lo que escriben
de él S. Epifanio (5 ), y Dorotheo ( ó ) , no tendremos re­
paro en d e c ir , que muy antes, y que antes aún de nacer
S. E lia s , para hacerlo Dios uno de los mayores Portentos
del M u n d o, lo encendió ya tanto, que lo dexó convertido
en una ardentísima ascua : Para cuya prueba a d v ertid , que
aunque por lo regular la Escritura Sagrada habla de los
P adres, del nacim iento, y aún de la muerte de los Profe­
tas, (7) hablando de S. E lias, nos lo introduce en el Mundo
sin P a d re , sin M a d re, y sin Genealogía (8) á manera de
otro M elquisedech, de quien testifica el Apostol S. Pablo (9)
que se asemejó al mayor de los Portentos , que es el H ijo
de Dios : Nos expone pues a Elias el Sagrado T e x to , no
mas que como enviado de D io s , ó como venido del C ie­
l o , no precisamente por lo que lo creyeron los Gentiles de
C a tó n , y de Mario (1 o ) , por no saberse de quien havian
naci-
·« ■ ---- ■■ 1 ' ■ . 1 ■ . -------- - - H-

([) Eccli. 48. i, (2) Apud Calmet Chronolog. Mundi. (5) 3 .


K eg. 17. 1. (^) Alap, hic. ('5) S. Epiph. in Vita E lis. (ó) S. Doroth.
de Nat. & educat. Elíae. (7) Vide ipsos, & Sílveyra , Opuse. 3. Res.
■I. «j. 3. Se alibi. (8) 3. R.eg, 17, 1. (9) Genes. 14. iS. &: ad Hebr*
7. 3. í,io) E Ccelo ¿elapsos 9 los. llama Cicerón«
5
nacido j sino p o rq u e ::: Reparad bien F. M. 3 y decidme
despues ? si os parece } que pueda gloriarse otro 7 de lo
-que el gran Elias.
Antes de nacer Nuestro Santo > vió su Padte Sabaca
( i ) que unos Angeles vestidos de b la n co , saludando á su
■Hijo, y ciniendole unas faxas de fuego le daban á beber
sus llamas en lugar de leche ? que era en substancia hacer­
lo' un Portento no visto otra vez-en el M u n d o , convirtien-
dole desde entonces 7 según la frase del Eccltsiastico en
un hombre de fuego , y mostrando quizá con el mismp
hecho ? lo que han pensado algunos ( 2 )3 que santificó Dios
á S. Elias antes que naciese, estando aún el Santo: en las
entrañas de su Madre : Sería realmente prerogativa espe-
cialisima e sa } y tan extraordinaria aún entre los Santos^
que de fixo podemos asegurarla no m as, que de Jeremías
(3) y Y de S. Juan Bautista ( 4 ) . Es verdad , que Dionisio
C artujano (5) la dice también del Patriarca J a co b 3 S. Efren
de M o ysé s.(ó )j Gerson de S. Joseph {7)3 Egesipo de San­
tiago el Menor ( s ) , y otros de otros (9) , bien que de po­
quísimos 3 y solamente de aquellos 3 que acreditó Dios an­
tes j que naciesen con prodigios especiales 3 entre los qua-
les.es para mi m uy p ro b a b le, que á ninguno acreditó Dios
mas antes de n a cer, que á S. E lia s ; pues le sum ergió en­
tre unas llamas ? que serían significación cierta de aquel
otro fuego 3 del espíritu, y de la virtud 3 en que vino des­
pues el Bautista (10): A quien sabemos en fin que santificó
Dios antes de nacer (-1.1)3 paraque fuese Precursor digno.,
del que lo será también Elias (12) antes que se acabe el
Mundo. Y o pues si en esta materia puedo decir -inge*
’ A$ nua,
- ■
■■- ■
- ---- - ‘~T1-

(1) S. Epiph. y S. Doroth. cít. apud Alap. Eccli. 48. & 3. R.eg. 17·
(¿) Apud Didacum a S. Joseph. serm. de S. Elia. (3) Jer. i, 5. (4) Luc.
1 · 1 5· (5) Vide Alap. m Genes. 25.22. (ó) Or, de Transfig. (7) Serm*
de Nativ. B. M, V. (8) Apud AJap. in Com. ejus Ep. {9) Apud Urry-
tigoiti, qui idem dicit de S. P. N . Franc. Montoya de S. Francisco de
Paula. (10) Luc. 1. 17. (11) Ibid. & v. 76, (12) Malac. 4. 5.
6
n u a , y sencillamente mi parecer e s , que aunque no es
de fé y que santificase Dios á Elias antes que naciese y po-
demos piadosamente creerlo de él 3 tanto com o de qual-
quiera otro Santo ? de los que no lo dice el Sagrado Tex­
to y como de J a c o b , de Moysés 5 de S. Joseph , y de San­
tiago el M en o r, porque en fin , son fuertísimas las coa­
ge turas á su favor.
Es verdad y que la m ayor de todas en concepto m ío,
sobre las que dexo insinuadas y es la vida que h izo des-
pues nuestro San to, tan santa7 y tan heroica en el exerci-
cio de las v irtu d e s, que dá testimonio el Abulense (r)>
de que para significar los Hebreos y que era un hom bre
un santo m uy extraordinario d e cía n , que era un Elias>
como en efeto leemos en el Evangelio (?.}, que lo dixeron
algunos de N . S. J. C . , y que lo dudaron otros de su gran·
Precursor S. Juan B autista: Es que miraban a Elias % com o
un Profeta r que no tenia mas de la tierra y que el ser se­
mejante (3) a n o s o t r o s p a t ib ie ; teniéndolo en todo lo de­
más por un hombre enviado del C ielo 5 que solo era 3 e l
que podía haberle comunicado la virtud 5 el poder y y la
gracia y de qxte se d'exó ver revestid o , y armado quando
hizo y lo que d ió m otivo al Ecclesiastico para decir ? que
ninguno puede gloriarse y de lo que é i mismo.
E l mismo lo insinuó tam bién, quando dixo dos vezes
(4) que havia quedado solo en Israel : Sobre lo q u e , quie­
ro acordaros, qué havia crecido tanto en aquellos dias la
impiedad de Israéjl, que M elancton, y Calvi.no (5) toma­
ron ocasion de e l l a ·, para d ecir, que havia faltado del to­
do la verdadera R e lig ió n , concluyendo de ello y en con-
sequencia de sus errores ^ que se perdió también entonces
la Iglesia Catholica , la q u a l, dicen y que no podia man­
tenerse en un solo hombre. Pero p od ian 3 y debían haver
repa-
jl . - ■.. -lí-í- — . ■a»
(í) In 4. & eg. cap. 2. qusesr*'2.5. (2) Matth. 16, 14. & Marc. 6 .
15. 8c Joan. 1. 2 1. (3) Jacobi 5. 17. (4) 3< Reg. i & 22. & 19. 14 ·
(5) Apud Bover. t. 2, demanstr. b’. art. 2,
reparado los referidos Herégés , que del Texto mismo ( i)
se infiere , que no hablaba el S. Elias de- las T ribus de
Benjamín j de Efraím , y de Judá , que en aquel tiempo
obedecían los preceptos , y seguían los exemplos del Si
R e y Josafat: A mas de que en el R eyno mismo de Israél
se mantenía la F é , y el culto del verdadero Dios ? por
lo menos en cien Profetas ( 2 ) , que havia escondido Ab~
días del furor de Jesa b el, y en 7000. F ie le s , que reser­
vaba (3) D io s , de los qtie no havian doblado la rodilla k
jBaal: V alga pues la ve rd a d , y á pesar de la maxima preo^
eupacion de los H ereg es, tengamos nosotros por cierto , que
se conservó la Iglesia Catholica en los dias de Elias , y
que se mantendrá siempre firme (4) hasta la fin del Mun­
d o , por mas que la persigan los Im p íos, y por m as, que
favorescan a estos los Tiranos , com o no puede negarse,
que los favorecieron mucho los R eyes de Israél, quando:::
Observadm e O. M. porque este e s , según el P. S. Agus^
tin (5) el sentido genuino de las exclam aciones, que hizo
él S. E lia s, quando en una impía dura, cruelísima perseeu-«
cion de la Ig le s ia > d e c ía , que havia quedado él solo por
la causa de D io s : Ego remansi Propheta Domíní solus : Es
que temerosos entonces los otros P ro feta s, y los demásr
Particulares de Isra é l, de los torm entos, y de la muerte
que les amenazaban los Perseguidores de la F é , se esca­
paron to d o s, huyendose a los bosqu es, y dexando solo h
E lia s , paraque defendiese en publico la causa del Señor.
Sobre lo que es re g u la r, se os ofrecerá lu ego á vosotros el
reparo de haver podido sostener un hombre solo la R eli­
gión verd ad era, contra tres R e y e s , contra 85 0 ., y mas
P rofetas, y contra toda la multitud innumerable de Pue­
b lo , que seguía como es costumbre e l escandalo de los
Poderosos: Solo Elias contra tantos ? Si ni Hercules contra
i, A 6 dos,

( 1 ) ; 3. Reg. 15. 5c 22. (2) 3. R.eg. iS . 13. (3) Ad Rom. 1 1. 2.


3.K eg. 19. 18. (4) Matth. 16. i£. (5) Serm. 2oi.deTemp*
Nicol. Lyra in 3, Reg. 18.
d o s ) cómo solo Elias contra infinitos ? No lo dudéis í*. M.
y por esto y y o os r u e g o , que no miréis á E lia s , com o
otro de los demás hombres y ni aún como uno de los otros
P rofetas, á los quales envió Dios acompañados ( i) en los
dias de Joathan > de A caz 3 de E ze q u ia s, de Jeroboan ? de
J o a s, y de Joram R eyes de Isra é l, y de Judá.
A diferencia pues de e llo s , envió Dios á Elias paraque
él solo sostuviera en Israél el culto del verdadero Dios»
contra todos sus en em igos: Y o os confesaré ingenuamen­
t e , que era encargo superior este á las fuerzas de quat-*
quiera hombre , aunque lo supongamos un Profeta de los
mayares : Pero como consta de la Escritura Sagrada ? que
D io s, (aquel Dios-, que sabemos dá las gracias, que se ne­
cesitan (2). para los encargos., á que nos destinay) havia
destinado a Elias ■ , paraque desbaratase él solo los esfuer­
zos de quantos perseguían la Santa Fé э debemos creer,
que le daria al mismo tiempo 3 todo lo que conducía a
conseguir victoria de .ellos : N i he visto en esta materia
Autor y que se o p o n g a , antes todos convienen ^ en que dió
Dios N.. Señor al S. Elia» en varias vision es, primeramen­
te una ¡Ilustración (y) tan alta d e .lo s Misterios de la En­
carnación del Hijo de Dios ? de la Sagrada E u caristía, y
de la Redención del. Mundo-¿ que no es difícil de creer5
lo que dixo Orígenes (4) que no se hallan en los libros
los secretos que reveló Dios á S. Elias : R evelósele tam­
bién el mismo Dios ( s ) 5 y quien dirá el alto grado de sa­
biduría y de c i e n c i a d e entendimiento ? de consejo, y de
ios demás dones del Espíritu San to, que derramó sobre
é l en aquella ocasion ? Consideradlo vosotros O. M. por el
gran p o d e r, y por aquel valor sin igual ? con que refiere
la
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(¡) O s e a s , J o d , A m o s , & Isa£as sub O z í a prophetaverunt. Aba­


días >j o ñ a s , & Michaeas sub J o a t h a m , & c . vide A h p . prolog. in P ro -
pher. (2) D . T h . aé К о ш . 8 . lect. 5. . (3) Silveyr. Opuse. 3. Res. r»
p t 3. (4) T r . .35. m M a x t h ..u b i ex plica с Paulum I. ad C o r . a. p*
(5) 9· >9 · * n -
vj
la Escritura S agrad a, que sé presentó, y se opuso N. Elias
á los Reyes , a los Sabios, y á los Poderosos de su tiem po:
N o hallaréis en la misma Escritura maravillas mas p rodigio­
sas , ni expresiones mas fuertes'que las que hizo y dixo Elias.
E l cerró los Cielos ( i) paraque no diesen , ni una
gota de agua , hasta que lo dispusiese é l mismo : E l despues
de tres años , y medio (2) los a b r ió , paraque lloviesen
aquello que era necesario para fecundar la tie rra : E l man­
dó á los mismos C ie lo s , que enviasen fu e g o , y lo llo ­
vieron (3) tres veces : E l postró e l orgu llo de la Reyna
J e z a b e l, el de su Marido ( 4 ) , y el .de otros dos R e y e s ;
E i d eg o lló 450. Profetas de B a a l, y otros 400. de los
L u c o s , ó Bosques de los Sacrificios: E l caminó 40. dias,
y 40. noches (5) sin com er un bocado : E l con su bendi­
ción m ultiplicó ( 6 ) las viandas : EL se alimentó muchos
dias (7) de las que le trahian los C u e rv o s : E l fue el pri­
mero,, que resucitó muertos (8) en este M undo: E l se sa­
lió del mismo M u n d o, no muriendo como los o tro s, sino
llevado de Dios (9 ) en un C a rr o , y en unos cavallos de
fuego : E l nueve años despues de haver desaparecido es-
crivió (10) aún una carta de amenazas al R e y Joram para
bien de la Iglesia: E l despues de 2,600. años vive aún ( 1 1 ) ,
y vivirá en la presencia de D io s, que se ha dignado en
fin obrar tales portentos en nuestro Santo, que considerán­
dolos profundamente (12) el P. S» A m brosio, y S. Juan Chri-
sostomo lo llamaron á boca lle n a , la C a b e za , y la Cumbre
de todos los otros Profetas: Caput, 6? vertex omnium Pro-
phetarum, que fué darle en substancia entre los Prophetas*
la preferencia , que veremos ahora dice también Elias á
los demás
A7 §. II.
> ... ... ............. ■
■■■ I.—- ....

( 0 3 - R .e g .1 7 .1. (2) Jacobi 5 .17 . (3) E c c ii.4 S .3 - (4) 3- R-eg*


21. 23. & Eccli. 4S. 6. (5) 3. Reg. 19.8 . (6) 3*R-eg* i 7 · *4* (7) 3 .
R eg· í j . 6. (S) Eccli. 48. 5. 3. Reg. 17. 22. ( 9 ) 4. Reg· 2. 1 r,
(10) 2. Paraíip. 2 1. a 12. ( n ) PP. ex loe. cit, 4. Reg. & Egcli*
(12) S. Ambros. lib. de Yidu. & S. Chrysost. hom. 2. de Elia,
§. II.

P A T R I A R C A S ,

Ara ello pues de bonísima gana haría y o ahora una casi


P evidencia de que fue S. E l i a s e l que unos 900. años:
antes de la venida del Hijo de Dios en carne humana , dando
principio al Estado Monástico , con los Votos de Obediencia*
de P o b reza, y de C astidad, instituyó, la que por la misma
razón es á todas luces la primera de todas las R eligiones,
esta que con tanto consuelo de nuestro interior d ecim os: ;
de la Madre de Dios del Carmen: P e ro , como por una parte
es tan corto el tiempo regular de uir Serm ón, para tratar
dignamente de una materia tan a lt a : como por otra parte;
es tan corriente ya: en el dia el Patriarcato de S. E lia s ; y
está tan autorizado (1) de la T radición , de los Santos Pa­
dres ( 2 ) , de las Declaraciones (3) de la S. C. de R . , de
los Decretos- (4) de la Santa General Inquisición de Espa­
ñ a , y de las. Bulas. (¿>) de los Simios Pontífices, sería irre--
g u ia r , que deteniendome yo en p rob ar, lo que puedo su­
poner, perdiese el tiem p o , que tengo aún escaso para ex­
plicar la preferencia, que da también el Ecelesiastico a S.
Elias respeto de los d e n w Patriarcas, entre otros m otivos,;
por haver él hecho Profetas a sus Succesores (ó): Qui Pro-,
pbetas facis Successores poít te.
Quando. allá en el. Carm elo ,mostró Dios á Si Elias (7) .
una n u b e , que subía del m ar, y le reveló en ella (8) la
inmaculadísima C on cep ción , la V irgin idad perpetu a, y la:
, perfec- .
* ....... r"--·-—" J .......... ........ ....... ............. ■
... ■-™-· . - --- fc'

(i) SilveyrS’ Opuse. 3. Cartagena Hom. 1. y muchos otros aprue­


ban esa tradición, que tiene la Sagr. R eligión del Carmen. (2)
Hieron. Ep. 13. S..Is'tdor. de Ofic. L S. c. 9. & alii apud cit, (3) %■%.
Jul. 1589...xa. Jun. i6 a8 . & c..m approbat. Officior. Ord. (4) En 25-
<Je 1673. en g. Dec. de 1639. Vease el Expurgaren», tom. 1. verb.
Franc*.de S. María. (5) De Alex. III. Honor. III. & Cartag, y Silv.
cit. (6) Eccli. 48. 8. (7) 3. Reg. 18 ,44 . (&) Yide SUvey..cÍE..<juaLSt.‘'3..
rf
jsérfectisímá vida-, qué havia de hacer María Santísima»
la Escritura Sagrada dice-, que se puso Elias en aquella
misma postura, que explican los Físicos de los Niños en e l
vientre de sus Madres , encogido de forma , que tenia la
cabeza entre las dos rodillas : P qsuíí faciem suatn ínter ge~-
ttua ( i ) ; sería q u iz á , para significarnos, lo que dicen los*
Papas (2). en sus B u las, que Elias-, y los Carmelitas esta­
ban entrañados en aquella N u b e , de la qual· podemos de­
c ir , que no tardó m ucha en parirlos sobre la Tierra. N i
es difícil de penetrar este, que por otra parte podría parecer
E nigm a; p orq u e, ilustrada en aquella hora la mente del in­
comparable Elias con el conocim iento, que se le infundió-
(3) de las- grandes virtu d es, y de las maximas excelencias
de la M adre de D io s : Encendida también su voluntad en?
deseos ardientes de hon rar, y de imitar aquella divina Se­
ñ ora, la tomó desde entonces por exemplar de su vida (4)*-
y de la que havia de inspirar á los que venían á é l, para que'
é l , como P a d re, y Maestro- los enseñase, y guiase por el c a - ;
mino del C ie lo ; como en efecto lo executó el S. (5 ), guiando
siempre sus H ijos, y (6) Discípulos por las lu ces, que le ha­
via Dios comunicado sobre la- vida de su Santísima Madre.
En cuya suposición podemos m uy bien decir de esta-
gran Reyna del C ie lo , y de la Tierra a q u e llo , que oyó-
Isaías, que parió antes de parir: Antequam parturiret peperit.
(7) Si F¿ M. porque Maria Santísima antes de parir al Hijo de;
D io s, y unos .900. años antes que ella misma naciese, quando'
existía aún en solos los D ecretos-eternos, y podía ser visra:
no m as, que en figuras; parió’-·ya-*místicamente á E lia s, y-
á su santa, dilatada F am ilia, que por sola- esta razón pon­
dría llamarse P rofetica, esto es, porque la parió en figura..
Maria
--------- ■
== ■—„1 ■- — a·
(0 3, R.eg* 18. 42. (2) Sixto IV . G teg. X III. & a lii, quos vide
m Lezana in Anual. Cartag. Silv. cit. (3) Silveyr. cifc qusest. 3. &
alibi, (4), Joan. 44. Hterosol. lib. de Institut. Monach. per totum.
(5) Idem,:, Se. Tritem. de laúd. Carmel, (ó ). Joan, cit, cap. 2>. 3;¿-
& 4 · (7) Isai* 6ó».y0.
12
M aría Santísima tanto antes de nacer. Es v e r d a d , qué la
razón principal de haverse llamado Profetica ( i) la Sagra­
da R eligión del Carmen desde su primera E p o c a , ha sido
por haverla instituido en aquellos dias el Profeta Elias (2) 3
y por haverla propagado lu ego despues el mismo Elias 7
E lís e o , y Jonadab (3) hijo del grande R e c a b , dandola por
leyes unos exem plos, y unas doctrinas de tanta p erfecció n
que hasta á los M onges, y R eligiosos particulares llama e l
Sagrado Texto (4 ): Hijos de los Profetas , que es un Con­
notado , que según Alapide (5) significaba en aquel tiem po
unos hom bres, que consagrados enteramente á D io s, hacian
¡una vida muy sin g u lar, y m uy santa.
Santa, y santísima era en re a lid a d , la que refieren
(ó) Josefo, y Filón H ebreos, que hacian antiguamente unos
hom bres, que ellos llaman Esenos , ó Santos , y Tterapeutas,
ó Contem plativos 9 en orden á los quales: Eusebio Cesarien-
s e , S. G eronim o, S. E p ifan io, y comunmente los A ntiguos
(7) vivieron persuadidos, de que eran unos Christianos, que
S. Marcos Evangelista havia reducido á M on ges, y se es­
parcieron lu ego despues por los desiertos del E g ip to , y de
la T h eb aid a, haciendo una vida tan portentosa, que por
serlo tan to, los creyeron Christianos, nuestros A n tigu os;
co m o , que no les cabía en la ca b eza, que pudiese haver
hombres entre los H ebreos, que hiciesen una vida tan so­
litaria, tan penitente, tan m ortificada, tan sobria, tan pura,
tan obediente, tan desacida de todo lo de la tierra, y tan
dada a la contemplación del C ie lo , com o la que nos des­
criben los Historiadores de los Esenos, y Therapeutas : De
ellos no obstante es de parecer en el dia la común de los
C ri-

№.— ............-'.'.i..,.- . ig-ramsiL *

(1) Apud Silveir, Op. 3. (2) Eeclí. 48. H. Se cit. n. 66. (3) Vide
Jerem. 3$. 6. sup, cjuem S. Híeron. Ep, ad Paulin. Lezana Annal. f. r.
an. 3159. (4) 4. Reg- 2. 15, & alibi. (5) In proíog. sup. Proph.
(ó) Joseph. de Bello Judaico lib. 2. & Antiq. 1. ó. c. 13. 6c Phil.
de vita Concempíat, (7) Euseb. 1. 2. c. 17. Hieron. de Vir. illuitr.
c» 8. Epiph. haeres. 29. & alii.
Ϊ3
Críticos ( i) ', que existían ya en los tiempos de la le y an­
tig u a ; ni p a rece, que puede decirse o tro , pues· P lin io , y
Soliano hablan de ellos (2)·, como de una gente eterna^ y
Josefo dice expresamente (3) que era una secta á multis re­
tro stecalis de su tie m p o , que es lo m ism o, que referirla
instituida muchos siglos antes de la venida de C h risto : Por
lo q u e , Genebrardo (4)., cuyo solo juicio en la Historia sac­
hen los Sabios (5) vale por m uchos, co n clu ye, que los an­
tiguos Esenos , y T e ra p e u ta s han de ser necesariamente
los R eligiosos Carm elitas, cuyo. Instituto, y v id a , basta ha-
ver d ic h o , que eran los exem plos, que tomó Elias de la
v id a , que se le re veló de M aña Santísim a, para inferir de
a q u i, que aunque no creo y o , que llegase de mucho la
copia, a su. sagrada O rig in a l, bastaría sola la semejanza de
este para ser el espanto, y la admiración d el M undo; co­
m o en e fe cto , la admiraron tanto los A n tig u o s, que pare-
ciándoles incompatible una vida de tanta p erfección , con
la imperfección de la L e y v ie ja , la. ju zgaron instituida en
tiempos de la nueva por S. M arcos Evangelista.
Para explicar empero- yo toda la ra zó n , en que me pa­
rece pudieron fundar su dictam en, dexadme que advier­
ta. (6)., que aunque esta Sagrada Generación de E lia s, subs-
tancialmente ha sido siempre una m ism a, havemos no-obs­
tante de adm irarla, á lo menos en los dos diferentes esta­
dos , que corresponden á la· variedad de los tiem pos: En
los. de la le y an tigu ay acabo de deciros, que eran verda^
deros R e lig io so s, y que llevaban una v id a , que en aque­
lla Era era perfectisima : Añado pues ahora para, m ayor
explicación, y crédito de la. verd ad , que los votos que ha­
cían en aquel tiempo los Religiosos no eran mas que sim­
ples (7 ), según lo. exigía la naturaleza de la le y : Estaban
tam-
<< ----- — .. i..—— ------- .n r .. . . 1■
" :—- 11 '.a»
(1) Calmee Dictionar. v. Therepeutce, Sandini, & c . (2) Lib. f ,
hts£. nat. c. 17. Soliano c.-36.„(3) Lib. l8 „A nttq. c. i· (-i) Ati. Mimdi
3 apud Cartag. h om . 2, object. 8. (5) Cartag-. ibid. (6) C artag.
hom, 4,. (7) Decrt d e ia Inquisic^de 9, Qec* 16.3 <j* y Silver. cíe»
también sin la potestad , que decimos de las C la v e s, ó de
Jurisdicion por ( i) haver instituido esta despues N. S. J. C . :
L es faltaba en fin todo lo que no podía compadecerse con las
sombras , y figuras del Testamento antiguo , a cu yo y u g ó
estaban también sujetos los Religiosos Carmelitas. Apenas
empero lle g ó la plenitud de los tiempos , en que envió
D ios Padre á su Hijo Unigénito , formando su cuerpo en las
entrañas, y de la purísima sangre, de aquella misma V ir­
g e n , que -tanto antes havia sido revelada á E lia s , y que
obsequiaban en figura sus Hijos 5 deseando su venida con
vivas ansias:: Ha Fieles!
Esperad un p o c o , os r u e g o , porque y o confieso, que
en este paso me enardezco contra aq u ello s, que se bur­
lan , y hacen m o fa , de que se d ig a , que S. Juan Bautista
fue R eligioso C arm elita, y que los R eligiosos Carmelitas
trataron familiarmente con C h risto , y con María Santísi­
ma : L a verdad e s , que lo refieren asi los Escritores (2,)
de los primeros S ig lo s , que lo insinúa claramente (3) el
Breviario Romano , y que son fuertísimas las conjeturas de
u n o , y otro> porque : Primeramente de S. Juan Bautista
sabem os, que se retiró m uy niño al desierto (4) á la otra
parte del Jordán , donde está la montaña del Carm elo , en
la qual vivían los Hijos de E lia s; de cuyo espíritu vivien­
do animado (5) S. Juan Bautista, parece em peñ o, mas que
razón , negarle , que profesase su vida. Maria Santísima
tam b ién , despues que b olvió de E g ip to , nos consta que
se fue con su H ijo , y su Esposo á la Ciudad de Nazareth
( 6 ) , distante no mas que una h o r a , ó comp dice S. G e­
rónimo (7) tres millas del C arm elo , donde tenían los R e­
ligiosos un Oratorio (q u e algunos creen (8) estaba consa­
grado

(r) Decr. de la S. Inquisic. de 9. D ec. de 1639. (*) Apud C artag.


Hom. 2. ( 3 ) In Comtnem. B. M. V . de Monte Carmel. 16. Jul.
(4) Hym. ejus O ffic. luc. 3. 2. (5) Matth. x i . 14. luc. 1. 17.
(6) Match. 2. 23. (7) Apud Stlveyr. & Cartag, cit. (8) Redondo
apud Camarón ser. de la Virgen del Carm. n. 32.
grado á la misma V irg e n ) en el q u a l, celebraban los C ar­
melitas las Fiestas de la L e y , enseñaban, y persuadían su
observancia , predicaban en fin al P ueblo , que venia a
e llo s , como lo convence el Abulense ( i ) , de lo que dixo á
Xa Sunamitis su M arido un día de trabajo, en que ella que­
ría ir al C a rm e lo : M uger la dixo (2): Si o y no es Sabado,
ni son Calendas , a que quieres ir al Carm elo ? Es que en
las C alen d as, y en los Sábados, que eran las Fiestas d el
P u e b lo , acudía la Gente devota al Oratorio de los Car­
melitas para ohir en él la palabra de Dios , y para hacer
la oracion con ellos.
Conforme lo q u e , entrad ahora Vosotros dentro d e
Vosotros m ism os, y considerad, si os parece sea de creer
(3) que acudiendo los demás d el Pueblo a l C a rm e lo , y á
los Carmelitas para los Exercicios de la R e lig ió n , sola­
mente dexasen de ir C h risto , y sil Santísima Madre ? Se­
rá c re íb le , que sabiendo u n o , y o tr o , que Elias havia jun­
tado aquellos R eligiosos para honrarlos á e llo s , dexasen
ellos de corresponderías ? Será cre íb le , que dexasen de ex­
plicarles e l figurado d e las F igu ras? Ha m il veces dicho­
sa en aquellos dias la Generación de Elias ! S. Juan Bau­
tista les daba testimonio de la l u z , y la lu z misma iba a
descubrirse en el Carmelo* Por una Revelación hecha á
S. Pedro Thomás Carm elita sabémos (4 ), que en e l Thabor
r o g ó , y alcanzó de Christo S. Elias la perpetuidad de su
Orden j y no es de c r e e r , que desease menos el S an to, 6
que pidiese con. menos instancia á C h risto , y a su Santísi­
ma Madre , que perfeccionasen su Instituto con las luces
del Santo E v a n g e lio , que el que lo mantuviesen durable.
Por lo menos sabemos que desde aquellos tiempos (5) adop­
tó María Santísima por Hijos suyos especialisimos á los.
Carmelitas , ofreciendoles aquella alta protección de que
les
........................................... ........ . , .. g.
(0 Abul, q. 30. L yra j Alap. & alii iu 4. Reg. 4. (2) 4. Reg. 4 ,
23* (3) L y r a , AJap, in 4. Reg. cap. cit, (4) Sic ín Brev. Carm. díe
2p. Jan. 1. 5, (5J Lezana in Apparatu AnnaL Cartag, hora.
16
Ies ha dado testimonio en tiempós de S. Simón Estoch ( i ) ,
d e Honorio III. y de Juan XXII. ( 3 ) , y en m il otras
.-ocasiones (4.). Christo Nuestro Señor tam b ién , en aquellos
mismos dias llam ó por Apostol suyo á S. A n d rés, (5) por
Discípulos á los Santos M arcial , Nathanael , y Henoch
todos Carmelitas ( 6 ) , de los quales en fin , se c r e e , que
havia muchos en el Cenáculo (7) , entre aquellos casi ia b ;
-.'que perseveraban en Ja oraciori con Maria Madre dé Je­
sús ( s ) , quando los llenó á todos de sus dones el'Espi->
'jritu Santo,
Con cuyo fuego encendidos, no seré yo capaz y A. O.
M ,, no sabré referiros, lo que trabajaron los Carmelitas por
la F é d el E v a n g e lio , ni lo m u c h o q u e : honraron a su S.
Patriarca " A s e g u r o , que no puede gloriarse otro de lo
que él mismo 5 de que sus Hijos corrieron las Provincias de
la A s ia , de gran parte de la A frica , y de casi toda la Eu­
ropa , para propagar (9) con los Apostóles el Santo Evan­
gelio ; cuyos consejos observaban al ‘ mismo tiempo coa
tanta puntualidad , que de aqui pudo venir , en concepto
m ió , la opinion de los Antiguos (10) , sobre haver instituido
S. Marcos los Esenos, y Therapeutas 3 que ya he dicho eran
los R eligiosos Carm elitas: Com o estos en 900* y mas años
se havian dilatado tan to, vivian en los contornos de A le ­
ja n d ría , quandó lle g ó á ellos enviado de S. Pedro el g lo ­
rioso S. Marcos para predicar el Santo E vangelio ( 1 1 ) : C o ­
nocieron los C arm elitas, que era el Santo un Em baxador
enviado del que elios esperaban ? y abrazando su Santa F e ,
y .
.g. . , .. ... M
..-. 1■
■■■ ■
——.... ■ -i----

. (i) la ejus v ita , 5c ín Brev. R.om. 16. Ju!. (2) Brev. c t t.& Cas-
san. G lor, Mundi p. 4. consid. 8. (3) Ipse in Bul, Sabbatina 3 - Marf*
132 4. (4) Lezana in Annalib. Silveyr. & Cartag. cit. (5 & 6) Beyer-
líncb. Theatr. v, Ordo Carmel. & Camarón ser. d e ja V irgen del Car­
men. (7) Idem ibid. (s) Act. Ap. c. 1. & 2. {9) Cartag. Siiveyr.'
Cameron cít. B a tile ser m. del Caria. & c · ( j o ) Citada arriba.
(ii) Niceph. 1. 2. 16. & 39. Euseb. i. 2. c. 1 5 . & 16. Brev. K.om,
i ó . Jul, Cartag. hom. 2. O bj, écc»
17
y su Doctrina Apostólica , añadieron' tanta perfección a su-
Instituto a n t i g u o q u e se lle g ó á creer era o tr a , ó que
era institución de S. M arcos, la que en realidad era del
Santo Profeta Elias.
D e quien en fin podemos aseg u ra r, que si los Hijo»
Sabios 3 y mas los Santos son el honor de sus Padres , que­
d ó tan h o n rad o ; S. E li a s , digo , quedó tan honrado en
sus H ijo s , que ningún otro podrá gloriarse de lo que él
m ism o: E l ha dado Pontiflc.es , y Patriarcas á las Iglesias
principales del Orbe ( i ) ¿ seis Papas á R o m a , seis Patriar­
cas á Jerusalen, quatro a Antioquia , quatro á A lejan dría,
y -tres á Constantinopla: E l ha dado O b isp o s, A rzobispos,
Arquimandritas á las Iglesias todas de la S ir ia , y de la
Palestina , y a gran parte de las de todo el Mundo : E l
ha dado á la Iglesia Catholica los Santos P ad res, y Doctores
principales de la G re c ia , los C y r ilo s , los G re g o rio s, los
Naciancenos , los Nicenos , los Dam ascerios, los Basilios,
los Chrisostomos , y los otros de m ayor nombre : E l ha
dado Santos, tantos, que el gran Tritem io (2) d ic e , que
no podrá co n tarlos, sino el que numere las estrellas del
C ie lo : Dexando aún los Santos de la L e y a n tig u a , y los
de los primeros Siglos de la n u e v a , no m a s, que desde
e l año 6só, hasta el de 1290. en solos S34. tuvo la R e ­
ligión Carmelitana 14.0000. Martyres ( 3 ) , Hijos todos del
gran E lia s : Este en fin , y para concluir de una v e z la
preferencia, que se le debe entre los demás Patriarcas, sa­
bemos , que es entre to d o s, lo que Abrahan (4) entre los
A n tig u o s: Pater multarum Gentium, el Padre de todos los
Patriarcas , y de todas las Religiones , porque todas las
R e lig io n e s, que hay en el dia en la Iglesia de D io s , y
todos los Patriarcas de e lla s , han tomado exemplo (5) de
S.
...... r. ,■ "jr ----- —...p. ■... -----—,-- q,
( i) Theatr. Vic$ humanae, Catneron, & passim omnes. (2) De
Jad. Carmelitar. ( 3 ) Cum multis alüs SÍIveyr. & Cartag. cít.
(4) Geaes, 17. 5. (5 ) S. Antonin. p, x. ierra, tit. c.
J· H
is
S. Elias , y por consiguiente es S. E lia s , lo que dice el
P. S. Gerónimo ( i ) , el P rin cip e, y el principal de todos;
Princeps noster Elias est. <

§. I I I .

A P O S T O L.

C abo O. M ., y porque me ■ persuado , que por di­


A fuso , me hago m olesto, os diré poco del Apostolado
de S. E lia s ; quiero no obstante preveniros', que aunque
ha permitido el Tribunal de la Santa Inquisición (2,)· en
un D ecreto de 9. de Deoiembre de 1 ó 3 9. , que corran
libres dos proposiciones, eñ que se d ic e , que .S\ Elias es
igual en Santidad á S. Juan Bautista} y á los Apostoles S a­
grados ; yo precindo en mi discurso de la Santidad substan­
cial , dexandola para solo el Juicio de D io s, que es el que
tiene únicamente el p e so , y medida cierta de la de cada
uno de los Santos; v o y por consiguiente no m as, que á ha­
blar de las circunstancias, que hacen preferible e l Apostola­
do de S. Elias al de los otros Apostoles. (3) He d ic h o , que
v iv e aún S. Elias hace mas de 2ó00. años; debo no obstante
confesaros, que no se sabe de cierto , ni si está en el Paraíso
de la T ie rra , que algunos-(4) creen quedó destruido en el*
D ilu v io , ni si es de tal manera v ia d o r , que m erezca (5)
aun con lo que h a c e : Tengo yo para m i, que es mas pro-,
bable la parte afirmativa (6) de ambas questiones; pero sea,
lo que sea de ella s, lo que no sufre duda e s, que en qual-
quiera par t e , en que le tenga Dios reservado, goza mu­
chas vezes de la vista á lo menos abstractiva del mismo
. Dios,

(i) Epist. 13. (2) Decr. supr. cit. (3) De quo plura Silveyr. 7.
I. in Apoc, c. I I. q. 9. alii apud ipsum. (4) Perer. ih Genes. I. 3. d: 1.
q. 4. Genebrard. I, 1. Chronolog, & c. (5) Suarcz ¡11 3-p. q. 59, a, 6.
tect.. 1. (ó) Silveyr.^t. 3 . c. 3 t-.-q. i 5.' C. 5., lib. 9, c. 10. q. u ín Apoc.·
t. I. c. 1 í . q. 8. & c . ·
19
D io s, dé las avenidas mas suaves de la D ivin id ad , que han
g o za d o los Santos en la T ie rr a , de las ilustraciones mas
copiosas , de la fam iliaridad de los Santos A n g e le s , y en
una palabra, de todos los consuelos espirituales de que es
capaz el estado, en que Dios lo reserva (r) .
’ Antes de subirse á él Elias en carros de fu e g o , n a
puede d udarse, que como Miembro y que era de la Ig le ­
sia d e Isra é l, esperaba, la venida del M esías: Apenas em­
pero. el mismo Mesías , par su b e n i g n id a d y bondad (2)
apareció sobre la Tierra;:, Estadme atentos, os r u e g o , y
conoceréis lo que agravian la gracia de N. S. J. C . , y
-a su gran Profeta Elias , aquellos que niegan ser . v iv a
M iem bro de su Ig le s ia O u a n c ]|§ nació Christo en la cue­
va de B e lé n , el doctísimo Caméron (3) d ic e , que esta·*
ba alli en Persona el Profeta Elias : En el Thabor nos cons­
ta (4 ), que apareció en M agestad, y que habló con Christo
de la Redención , que él mismo ña.via de consumar en Je-
ritsalen : En la noche de-: la C e n a , la V. Madre María de ,
Jesús de Agreda (5). tuvo revela ció n , de que estaba Elias
con los Santos A p ostoles, y de que Christo, lo com ulgó con
sus m anos: Y últim am ente, en aquellos 40.: dias que-estuvo
Christo resucitado, en este- M undo, y acompañado de los
Santos, que resucitaron con él m ism o, nó es· duro de creer,,
y cree el doctísimo S ilv ey m (6) y que estuvo muchas ho­
ras con su Santo· P atriarca, hablándole del ^Reyno de Dios,,
que es la Ig le s ia , de la qual no solamente le havia h e ch a
M iem bro, sino también Apostol (7 ), .comunicándole lo que
de él havia prevenido Dios por Malaquías (8), que ha de
enviarle antes, que él mismo venga á ju zg a r a l Mundo en
l o j dias de la ultima , terrible persecución , que padecerá
la Iglesia. ■ ■■- . ... ·
. v. D e
< . -------- — -JiJ.-- 3S-.i_!il·!··· " y··"-; .J. .....· ■
■ .!■■

■■-I. - : ' - St
(1) Suarez y Silvera, & Cartag. cir. (2) Ad Tic. 3. 4, (3) Came-
ron cif. ser. de S, Elias n. $ j. (4) L uc.9 . 30> (5) 'Im ejus’vita;. De h ac
revelar, disserit Silveyra Op. 2. R¿es. 34. q. 4: (6) Siív. t. 5, in E vang.
1« 9. c. 10. (7} Idem- in Apog. c., í i . (8) Malach. 4. > -
20
De aquella persecución, quiero d ecir, que vendrá a mq-
ver el hijo de perdición AntiChristo, hombre tan insolente,
.que algunos de los antiguos Padres llegaron á decir ( i ) , que
será juntamente Demonio , creyen do, que Beelsebub Princi­
pe de los Demonios se encarnará últimamente para hacer
g u erra á Christo Dios., y H om bre, y á su Santa Iglesia. N o
obstante S. Juan Dam asceno, S. Geronimo , y comunmente
lo s otros Santos (2) son de parecer, que el AntiChristo será
no m as, que h o m b re, aunque tan poseído del Dem onio 7
que desde niño lo llenará de su m a licia , de sus a rte s, y
de sus engaños, con los q u ales, y con el favor de los Ju ­
d ío s , y de los otros Impios (3) conquistará el M undo; y ha­
biéndose hecho R e y , y Monarca de él , sentando su throno
en la Ciudad Santa de Jeftisalen ( 4 ) , enviará Ministros , y
Executores de su im piedad, m oviendo por s í, y por ellos
una persecución tan cruel contra la Ig lesia, que no se ha­
brá visto otra igual (5) hasta aquel tiem p o: Se opondrá á
todo lo Sagrado (6) de la R eligión Christiana: Quitará el
Santo Sacrificio (7) de la M isa, y alzando Imágenes suyas
en los A ltares> no sufrirá se adore otro D io s , ni otro San­
t o , que él mismo (8 ), valiéndose para conseguirlo de qua-
tro poderosísimos medios (9)., que serán: Una eloquencia,
que le infundirá el Demonio elevada para persuadir, y en­
gañar á los menos cautos: Unos prem ios, honras, y dones,
de los que decimos llegan á quebrantar p en a s: Unos pro­
digios , y m ila g ro s, que hará fin gid os, com o que curará
enferm os, y · resucitará los m uertos: Y sobre todo se va l­
drá de la v io le n cia , y de los tormentos mas a tro ces, que
se habrán discurrido hasta entonces.
R o-
C - ....... Ti'.· nirt ------------ --------------- ^ = E r r " - - = — M M B g a g j a í g r í r . · . -------------------■«=

(1) Hyppol. I. de consum. Mun.di. Citat, eriam t. 5. P m n o r. Decr.


de Antichr. Beda, & c . (2) Damas. I. 4, c. 3.7. Híer. t)aniel. & pá-
tet 2. ad Thesal. 2. 3. (3) SS. PP, super Daniel. 8. 9. 8c Apoc. 17. 1 í.
1 2. 3c 13. (4) Vidé S.uarez in $, p. t. 2/q. 50. a ..6. sect. 5.. (5) Matth.
24. i r . (6) 2, ad Thesal. 2. 4. & Suarez xit. (7) Daniel. 12. I I .
(8) D aniel.1 1, á 36. & 2.Thesal. 2, 4 . (9) Vide Suatez cit. sect. ó;

R o g a d , A. O. M ., que no sea en nuestros dias ( i ) ,
porque será tan gríande aquella tribulación , que si fuera po­
sib le , se perderían en ella (2) hasta los E le g id o s : Por ellos
no obstante, se acortarán (3) los d ias, y ellos en fin sé sal­
varán , porque su nombre está escrito (4) en el L ib ro de
lá V id a , y tam bién, porque para mantenerlos Dios firmes
én la F é , para reducir los que falten á e lla , y para man­
tener la Iglesia Santa, enviará á E lia s, y H enoch: Henoch
es un Patriarca de antes del D ilu v io , Hijo de J a red , y
Padre de M atusala, á quien se lle v ó D io s , y enviará pa~
raque predique Penitencia á las Gentes : Enviará con él a
E lia s , aunque no dice la Escritura Sagrada., si enviará
D ios á esos dos Santos ju n tos, ó separados, c o m o , ni en
que parte del Mundo empezarán á verse : Son questiones
esas , que disputan los Autores ( 5 } , y no conviniendo
ellos , confieso , que sería temeridad mia el resolverlas:
D iré pues nó m as, que lo que dixo Christo (ó) á los Ju­
díos : D e verdad vendrá E lia s : Elias qiíidem venturas est.
Despues de 2600. arios, que salió Elias de entre los
h om b res, y de los que pasarán hasta el d ia , en que Dios
lo tiene decretado, com parecerá otra vez E lia s , y compare­
cerá en el principio (7) d el Reynado de AntiChristo : C o r­
rerá contra él· el Mundo , armado d e un p o d e r, y de una
sabiduría ( s ) , á la qual no podrán resistir sus contrarios,
convencerá los erro res, y con doctrinas inconcusas, con
ejem plos de una vida perfectisim a, y con m ilagros ver­
daderos , probará , que AntiChristo es Bestia salida d el
A b is m o , y que no hay otro nombre baxo del C ielo ( 9 ),
en quien podamos salvarnos, que el nombre de Nuestro
Señor Jesu - C h risto , en quien está la sa lu d , la v id a , y la
¡resurrección de to d o s : N o puede n egarse, que padecerá
mu-
1 . .............1- 1 J T·:— .........=^·
(1) Matth. 20. 21. (2) Ibid. v. 24. (3) v. 22. (4) Apoc. r j . 8.
(5) Apud Suarez cíe. disp. 55. (6 ) Match, 17, 11. (7) Apoc. 1 1.
& Suarez cit. secc, z. (8) Luc. 21. 15. Apoc, u . á 1 1 . ( 9 ) A cu
Ap, 4. U .
^2
m ucho nuestro Santo los 1 1 6o. d ia s , que durará (i) su
Apostolado no obstante antes de acabarse, si alguno se
atreviere contra él , saldrá fuego de su boca (2) , que le
consumirá , y está d ecretad o, que morirán a q u ello s, qua
quieran acabar con é l , antes que> lle g u e su h o r a : E l ten­
drá (3) potestad de a b rir, y de cerrar los C ie lo s , de con­
vertir la agua en sangre, de enviar todo genero de plagas
sobre la tierra, y de hacer toda especie de milagros.
Con los quales convertirá el corazon de los hijos (4)
á los P ad res, reducirá los Judíos descarriados al rebaño
de Christo , convertirá á é l , los que le havian desamparado*
restaurará en fin tantas cosas , que irritado contra él , y
Henoch AntiChristo , m overá la guerra contra ellos (5 ),
los mandará prender , los cargará de hierros , y exercita-
rá con ellos toda la crueldad de su fu ror: Los azotará*
los travesará con puntas, los abrasará con fuegos ardieiv
te s , y últimamente los mandará crucificar (ó) donde fu6
crucificado aquel , por quien ellos padecerán: Morirán ei^
fin , por amor del que murió por e llo s ; y para m ayor
afrenta, tendrán tres d ia s, y medio sus Cuerpos heridos*'
llagados , despedazados en m edio de la Plaza.
Alegraranse , saltando de alegria de verlos desfigu^
ra d o s , y m uertos, los que habitarán aquellos contornos,,
p o r haverlos atormentado antes (7) estos dos Santos , sin
duda con su predicación, y con su v id a , que e s.lo mismo
en substancia, que pasa en el d ia , entre los Hijos de E lias,
y aún entre los Ecclesiasticos todos con los amadores d el
M undo: L os atormentamos con la predicación, porque les
hacemos evid encia, de que el lo g r o , los festejos, el luxo,
los escotados, la profusion, y la vanidad, que ellos estiman,
desdicen del E vangelio de N. S, J. C ., los atormentamos tam­
bién
------- - IL — .... ....... . ■■

(i) Ap. 1 1. 3. (2) Ibid. v. 5. (3) Ibid. v. 6. (4) Malach. 4· 5*


JEccli. 48. 10. (5) Apoc. 1 1 . 7. Ubi vide Silveyra n. 164. (6) Id
jimuic P . T h . io A p oc. 1 1 . 8. & tenent Ferrar. & alii. (7) Apoc«
l i . 9. & 10.
"*3
bien con la vida de nuestro In stitu ía, porque nos separa de
sus congresos, y de sus co rrillo s, oficinas, que son casi siem^
pre de la m urm uración, del d esahogo, y de toda especie de
Kbertinage: Desestimamos el M undo, y por eso ( i) nos abor­
rece el·M u n do, nos p ersigu e, se a le g ra , y salta de alegría,
quando nos mira m ortificados: N o obstante, que na por
eso deberían desvanecerse e llo s , ni caer de animo noso­
tr o s , porque to d o s , u n os, y otros compareceremos en el
Tribunal de D io s , y en él está escrito ( 2 ) , que nos dará
e l Señor la sentencia de G lo ria , 6 de confusion eterna, no
por lo que habremos prevalecido en este M undo, sino por
lo que habremos se g u id o , ó dexado de seguir los exem-
p ío s, y la doctrina de N. S. J. C . , con el qual estaban ya
gozando los frutos de sus trabajos las almas de E lia s , y
H en och , mientras eran sus cuerpos desfigurados, la mofa,
y el escarnio, de los que habitaban la tierra. Quando veis
a q u i, que al quarto día de su m u erte, entrando en ellos
&el espíritu de la vida (3 ), y uniendose otra v e z sus almas
^con sus cu erp os, resucitarán á vista de to d os, se pondrán
sobre sus p ie s, estarán alli gloriosos por algún tiempo , y
llamándoles despues una v o z del C ie lo , que oirán to d os,
diez y ocho dias a lo menos antes de m orir A ntiChris-
to (4 ), y algunos meses antes de acabarse el Mundo * g o ­
zarán de Dios en C u e rp o , y en A lm a , que es ciertamente
una prerogativa del Apostolado de San E lia s , de que no
pueden gloriarse los otros Apostóles.
Por conclusión, g ó z a te , R eligión S agrad a, de la di­
c h a , que te ha to ca d a , d e tener por Padre el Abrahan de
la L e y de G ra cia , y por Madre la m ism a, que lo es dei
verdadero Isaac, figurada en Sara: En tu Instituto, en tus
observancias, en tus conflictos, no te diré sin o : Attendite
ad Abrabmn Patrem vestrum , ad Saram , qu¿e peperil
vos (5): L os exem plos, y las virtudes de la M adre de Dios?
que

fx) Joan. 15. 1 (2) Ad R o m . 14,. 10. 2. ad Cor. 5. ro. (3)· Apoc«.
x 1. t 1. Ubi. vide D . T h . (4) Vide Suareacit, ($) Isaü 5I.
que sirvieron de Norte a S. Elias para instituir la R eligión
d el C a rm en , deben serviros á vosotros de estim u lo , para
enfervorizaros en la observancia de su Instituto , y para
adelantar en la p erfecció n : Las Apariciones de M aria San­
tísima a Honorio I I I ., y á Juan X X II., y d as del Patriarca
E lias en España ( i ) , en In glaterra, y en otras partes he­
chas á favor de la R e lig ió n , os deben animar , á esperar
que se cumplirán en vosotros las promesas de vuestra per­
petuidad.
A vosotros empero O. M. no os diré sino, lo que D ios
por Jeremías (2 ): Ináuxi vos in Terram Carm eli, ut cotne-
dátis fructus ejtts, & optima illius. Entiendo por los fru­
tos optimos del Carm elo los ejem plos de ed ificació n , de
p u r e z a , de desinteres, de zelo de la R e lig ió n , y de las
demás virtu d es, que os d a n , y han dado siem pre los R e ­
ligiosos Carm elitas: Para conseguir im itarlos; teneis seguro
e l Patrocinio de S. E lia s, y de la Madre de D io s: Bolvien^
donos pues a los d o s::: Os rogam os Santísima Madre
D io s , que por los méritos de vuestro gran Profeta E lias/*
por lo que Vos haveis siempre favorecido los C arm elitas,
y por la intercesión de los Santos todos de este vuestro
Sagrado O rd en , deis á é l , á m i, y á todos vuestra mano,
paraque teniéndonos fuertes en la gracia ? gozem os en fia
de la G lo r ia , ad qmm ?

' - ....... . ......... ..................... ..... -IH


..LI. 1.. . M.Tgfrl
(1) Veanse en Silveyra, Opuse. 3. Res. 2. q. i . á n, lo . Lezana
en los Anal. c. 4. an. 1288. &c. (2) Jercm. 2 .7 .