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La educación a distancia digital en el posgrado: necesidad urgente.

La actividad posgradual surge con una doble necesidad, la de superar en


variadas ramas de la ciencia a los egresados de las altas casas de estudio, y a
su vez mantenerlos unidos a dichas casas. Las últimas décadas han visto
incrementada la matricula no solo de los estudiantes regulares, sino también de
los posgraduados.

Conocemos perfectamente que al convertirse la ciencia en una fuerza


productiva directa, hecho ocurrido a la luz de la Revolución científico técnica
iniciada en la mitad del pasado siglo, la vinculación ciencia técnica con los
estudios universitarios es cada vez más intensa.

Los cinco años de las actuales carreras universitarias ya no bastan para formar
a ningún profesional. Algunos estudiosos del tema consideran que en la
próxima década un graduado universitario estará casi a la par de un técnico
superior o un bachiller, los títulos obtenidos con tanto esfuerzo, apenas serán el
inicio de las verdaderas carreras universitarias.

Con el nuevo milenio la humanidad inició un período diferente en cuanto al


conocimiento científico, comenzamos a transitar por la sociedad del
conocimiento superando a la sociedad industrial del pasado siglo. Con una
simple mirada a nuestro alrededor podemos percatarnos como cada día
encontramos nuevos dispositivos y aparatos tecnológicos que no dejan de
asombrarnos por su tamaño, la cantidad de funciones o su mutabilidad.

Todos esos cambios son productos directos de la combinación ciencia


tecnología. Los científicos no requieren de años de aplicación de sus
descubrimientos, en algunos casos vasta una simulación informática para
percatarnos de los riesgos y ventajas posibles. De tal modo que esta relación
es causa directa de un fenómeno que se inició en el pasado siglo y continúa en
el actual: el crecimiento exponencial de la información científica.

La información científica crece a un ritmo inimaginable. Algunos cálculos


conservadores estiman que la humanidad empleó los primeros diez mil años de
su existencia para duplicar la información, mientras que en la actualidad, ese
mismo fenómeno se da en apenas cinco años en ciencias como la
biotecnología y la informática, por solo citar dos ejemplos.

A este ritmo cada vez más creciente del volumen de información, los
conocimientos que adquirimos en nuestras carreras universitarias, apenas
serían útiles para iniciar nuevos estudios, para descubrir nuevos conceptos,
leyes, principios y profundizar cada vez más en el mundo infinito de la Ciencia.

Lo anterior genera una profunda contradicción: la que se da entre el volumen


creciente de la información y el tiempo destinado para su acceso. Mientras que
la información crece, el tiempo que disponemos para actualizarnos no lo hace
en la misma medida. Esta contradicción de por si no solucionable de modo
sencillo nos lleva a varias reflexiones.
Una primera reflexión radica en el perfeccionamiento constante de los sistemas
educacionales, tanto en el rediseño de los currículos, en la superación
permanente de los docentes, en la presencia de medios de enseñanza de
mayor efectividad y en la creación de nuevas habilidades y competencias
relacionadas con la generación, procesamiento y distribución de información.

Los actuales sistemas educaciones no pueden ser los únicos encargados de la


permanente actualización, más cuando la humanidad ingresó en la época de la
formación permanente y a lo largo de toda la vida. Instituciones culturales,
empresas industriales y de servicios se están cada vez más incorporando a la
actividad de capacitación y formación de su personal.

Una segunda solución pasa por la diversidad de formas de actualización, desde


la tradicional presencia del estudiante cara a cara con el docente, hasta la
reconocida no presencialidad mediante los sistemas a distancia. Por supuesto
que estamos refiriéndonos a la enseñanza organizada, que cumple con la
función de acreditación.

Una tercera solución, es la de “pedagogizar” los conocimientos científicos que


surgen constantemente, es decir organizarlos, estructurarlos y comunicarlos
bajo un enfoque didáctico, sin tener en cuenta la acreditación. En otras
palabras no se requiere de un certificado o título para demostrar el desarrollo
de las competencias. Esta vía es la conocida como autosuperación, antes
denominábamos a estas personas autodidactas, pero hoy todos estamos
enfrentados al autoaprendizaje, fuera de las instituciones escolares.

La educación a distancia digital.

Partamos de considerar la educación a distancia como un sistema de formas


de comunicación en la que prevalece la autonomía del estudiante
mediante una variedad de medios que disminuyen la dispersión
informativa,

Sumado a lo anterior encontramos entre los indicadores más importantes para


evaluar el desempeño de los sistemas a distancia los siguientes: autonomía,
tutoría, medios de enseñanza, comunicación bidireccional y distancia
entre profesor y estudiante.

La educación digital podemos comprenderla como un sistema complejo, en


permanente desarrollo y donde priman combinaciones de medios, cuyo agente
integrador es la digitalización de los contenidos. Sí partimos que un sistema es
un conjunto de elementos que al actuar de manera integrada produce la
aparición de cualidades integrativas no inherentes a los componentes aislados,
estaremos considerando a la educación digital como un sistema compuesto de
diferentes subsistemas, todos ellos dirigidos a alcanzar los objetivos o metas
trazadas. La categoría más importante a evaluar es la integridad, manifestada a
través de las nuevas cualidades que aparecen durante el pleno funcionamiento
del sistema. Las restantes categorías del sistema de educación digital son sus
componentes, la estructura y las funciones que aparecen en su funcionamiento.
Partiendo de la necesidad de diversificar las formas de superación
posgraduales, dentro del principio de la educación permanente (explicar una
relacion entre la distancia y el pp digital.. hay que buscar un nexo…concluir con
las vias meduiantes htmol, Internet y sistemas multimedia.. dar definiicon del
mismo.

El modelo del Proceso Pedagógico Digital, entendido como un sistema se


caracteriza por cuatro cualidades fundamentales: componentes, estructura,
funciones e integridad.

Estas cuatro cualidades son desarrolladas en nuestro Modelo, pero


caracterizadas cada una a partir de los componentes del proceso pedagógico
digital; personales y no personales. El componente principal y rector de todo el
proceso y por ende del sistema es el objetivo.

Partimos de un paradigma histórico cultural, donde la “Zona de desarrollo


próximo”, definida inicialmente por L.Vigostky guía la organización del proceso
pedagógico. De esta manera la interactividad es una de las funciones más
importantes del Modelo.

En el Modelo el estudiante, es el centro del proceso, en ningún momento la


tecnología puede convertirse en el centro, ni esta desplazar todos los demás
componentes. Partiendo de la correcta determinación de los objetivos del
presente Diplomado estamos en condiciones de determinar los medios
necesarios y las formas en que estos serán desarrollados.

Usted puede ampliar la información referida a los componentes del presente


Modelo, haciendo clic sobre cada uno de ellos.