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LA ONDA ENCANTADA DE LA LUNA ROJA

Podrás darte cuenta de que hay veces, en que quisiéramos que algo permanezca para siempre,
son esas veces en que la vida es tan grata, en que se es feliz, en que resulta todo lo previsto o lo
deseado y uno quiere quedarse en ello, lo quiere retener, que no se acabe, pero así no sucede,
inevitablemente se acaba y cambia y algo nuevo pasa. Ocurrirá también que haya veces, en que
no quisiéramos que algo se extienda ni un segundo más, que cada instante que pasa hace más
largo el conflicto, el dolor o la angustia y uno no quiere ese momento, no quiere ese día.
También sucede que haya un día, en una semana cualquiera, en que habrá de suceder algo
importante, sabrás un resultado, te enfrentarás a algo, verás a quien esperas y aguardar ese día
y sentirlo acercándose, será una tensión que agobia o que repleta el alma de expectativas o de
dudas o de miedos, pero llegará ese día, inevitablemente, llegará como siempre y sólo para ti
tendrá ese significado, y luego vendrá el día después y de pronto, sin darnos ni cuenta, ese día
tan sobrecargado pasará a ser un recuerdo para contarle a los cercanos, cada vez con menor
frecuencia, hasta que un día desaparezca. Es que la vida es como un río, ya nos lo han dicho los
poetas, pero no es el cauce del río, es el agua que avanza y abre surcos y zanjas, es el agua que
va calma o que arrasa en determinadas circunstancias; es que estar vivos, es ser como el agua,
es un fluir constante, un adaptarse permanente a las condiciones de los continentes, hacer un
caudal profundo en una parte angosta o una inmensa playa en una expansión bajo el cielo
abierto, será la vida un rodar que ruge entre las piedras y las rocas del fondo o será una caída,
como una única alternativa, en una cascada gigante, maravillosa y libre. Cuando se dice de
la vida la comparación con el río, es todo lo que un río es, todo lo que es al agua del río y todo
lo que hace, que riega, que limpia, que apaga la sed de los animales que se acercan hasta sus
riberas, que refresca y baña, que arrastra a veces troncos, sedimentos, barro, que se azota
contra una roca en su camino y la roca permanece inconmovible, que va como un inmóvil
silencio apenas conmovido por el viento, pero que jamás se detiene, que tiene como meta llegar
hasta el mar infinito y confundirse para siempre, en esa inmensidad azul o verde, turquesa o
gris, dependiendo del cielo que lo alumbra y del fondo quieto e inconmensurable en su
profundidad y su belleza.

De eso se habla: de la vida, de llevar todas estas cualidades del agua de un río a cada una de la
experiencias que nos pasan a diario, y de no quedarnos pegados a lo que haya sucedido, de no
dejar de ser el río ni de ser el agua, cuando te detengas en la vida tu agua se hará fango y tu río
estancará su fuerza y desaparecerá la meta final que es el océano. Y mira más todavía, que ese
mar tampoco es fijo, porque el océano es el agua y no las playas que lo cercan, y porque jamás
cesan de corrientes y de olas, de aunar más y más ríos y de elevarse al cielo como nube en su
ciclo eterno, es que a pesar de lo que sea, no deja la vida de estar viva y de eso se trata la Onda
Encantada de la Luna, de hacer conciencia de este permanente proceso, de no dejarse atrapar
por nada que detenga, vuelve al principio de este texto y reflexiona en las muchas veces en que
quieres que el tiempo se detenga, que algo permanezca para siempre o que no llegue o que dé
un salto por encima, queriendo que ese escollo no exista, la magia está en que sepas esquivarlo,
dar la vuelta, rodearlo, en que no tengas jamás que detenerte, que te duela el golpe que te diste,
pero que no te apague las ganas y la esencia de la vida, que ese lago azul y cristalino y
repleto de reflejos de oro a la luz del sol, no se convierta en el final, ni te creas que hasta allí
llega todo, porque siempre hay un más adelante.

Otro aspecto de la luna es que no todo es luz de luna llena ni de luna nueva, ni todo es día, ni la
noche es eterna; que no todo es primavera ni todo, invierno, que no todo es blanco ni es negro,
que el todo es un pasar constante desde un estado al otro, como las estaciones, como las edades
o las partes del día, como los momentos de sembrar o de cosecha, como el estar dormidos y
despiertos al rato, en fin como todo en la vida que tiene sus lados diferentes y que están allí
como razón del equilibrio, y que no están ahí para juzgarlos, en la inevitable dualidad de la
mente, la que también existe con sus hemisferios diferentes, con sus condiciones y capacidades
distintas, pero que sólo en su conjunto no dan el equilibrio, la mirada completa y la totalidad de
las capacidades de usarla. Esta es otra la las misiones de esta Onda Encantada de la Luna,
limpiar de juicio todo lo que es la vida, de ya dejar de valorar un lado y de desvalorar el otro, y
de vivirlo todo fluyendo como el agua, y sacar de cada paso y de cada estado de la materia, la
enseñanza y la sabiduría que guarda, y que haga crecer nuestro ser para llegar a la iluminación
y a la liberación definitiva. Siempre utilizo estas palabras de la iluminación y la liberación, y
podría parecer que sean un estado en que todo se detenga, al que por fin se llega, en el que la
luz sea para siempre y ya no cambie nada, pero sé, desde mi esencia, que esa iluminación es
sólo un estado de conciencia, pero de la conciencia más pura y más libre y que tal como los
tonos sagrados del calendario maya llegan hasta el trece, número final, definitivo y sagrado, se
le ha llamado “cósmico”, porque al final es el cosmos, otro océano, el cosmos es ese viaje
infinito de todo el universo en una sincronía y una armonía perfectas, que no se explica con la
mente ni con la religión, que simplemente es y que está allí, libre, siendo. Nuestra iluminación
será llegar ahí, y con el estado de conciencia más puro y será la liberación definitiva, ya no más
expectativas, ya no más juicios de la mente que vayan catalogando al mundo como si fueran
libros de una biblioteca o las prendas de vestir en un closet.
La Onda Encantada de la Luna Roja viene con este mensaje para estos días, para que te pruebes
y te acuerdes de lo que es la vida, y la vivas en vez de pensarla, y la vivas toda en vez de andar
seleccionado lo que aceptas y lo que rechazas, todo está ahí y es sólo tu actitud y tu conciencia
libre la que te permite aprovecharla toda, aun aquello que más te pese, aun aquello que más nos
duela, si está ahí, si tú no lo buscaste, si tú no lo quisiste y está ahí, es para algo, pasa por ello
como ese río que eres, no te quedes, tú puedes, al final está el mar eterno e insondable y allí la
vida seguirá viva, porque la vida jamás se detiene.

Permítete sentir todo lo que sientes, fluye en estos días con la vida y conéctate, a través de este
mensaje de la Luna, con la esencia más sutil de todo lo que existe, y recuerda, no es nuevo, así
ha sido siempre, sólo nosotros lo hemos olvidado, pero el río no, ni el océano, ni siquiera tu
sangre que corre por tus venas, ni tus emociones que vuelan, ni nada que exista en la tierra o
afuera de ella, recuerda.

LA ONDA ENCANTADA DEL VIENTO BLANCO

Ser viento es la consigna de estos próximos trece días, ser viento que ventila, que airea, que
despeja, que remueve los cabellos y se lleva las ideas lo mismo que las hojas secas, ser el viento
que alimenta el fuego para que ardan los leños, ser el viento que transforma barriendo, la
superficie de la tierra; ser el viento que hace que la danza de los árboles sea un canto de
murmullos y crujidos asombroso, ser el viento que hace a la piel erizarse, ser el viento que
refresca, que abre las ventanas y entra por la casa cerrada llenándola de vida, que se lleva por
los aires los papeles que se guardan, los escritos que se oxidan de olvido debajo de las camas,
ser el viento que se lleva las semillas desde un lugar a otro, donde habrá mañana otro bosque
como éste, ser el viento que desnuda en el otoño las enredaderas, ser el viento que hace olas en
el lago o que agita la marea, ser el viento que diseña infinitos dibujos en la nieve de las altas
montañas y en la arena de la playa, que sostiene el vuelo de las aves, que juega con el águila y
el cóndor en lo más alto, ser el viento que respiras y respiro cada instante de la vida, que me
trae del espíritu divino el don más elevado, ser el viento que deambula libre por el mundo, que
se mete por debajo de las piedras y las puertas cerradas, que se filtra con silbidos por las grietas
de la casa abandonada o de aquella que está sola y cerrada desde hace tanto, ser el viento que
hace a todo mecerse e inclinarse en una misma dirección, que se lleva las palabras, que te seca
las lágrimas al abrir los brazos y recibirlo en la cara en mitad del invierno, que te ama a cada
instante con la vida, con el ánima del alma de la tierra, todo es aire, todo a de hacerse viento en
estos días, han de hacerse al viento los sueños, dejar que se inflen nuevamente nuestras velas
para viajar al encuentro que nos tenemos prometido a nosotros mismos. Dejar que se barran los
caminos regados de tantos temores, resquemores y prejuicios, dejar que sople el viento encima
de la mesa que está sumergida entre los planes, las expectativas y los manuales rígidos,
logrando que las vidas, a diario, se nos pasen por el lado, dejar que sople el viento fuerte, un
huracán si hace falta, que desencadene un aluvión de leyes y creencias que entraban el crecer y
el ir más lejos, tan lejos que ya no haya límites posibles, dejar que sea brisa si hace falta, para
que refresque ese cansancio que transpira la mirada, la conciencia que se duele de lo mucho que
la ataca y que anime la esperanza de que todo es posible mientras sople en viento entre las
hojas. Dejarte ser el viento, ir, venir, pasar entre las cosas, no quedarte, no atraparte tú ni que te
atrapen los problemas, los dolores, los recuerdos o el futuro con olor a miedo, dejarte ser el
viento que no para, que va por ahí entregándole la vida a lo que parece muerto, a ese montón de
hojas secas en que se ha convertido alguien y de un soplo vuelve a ser un remolino que se eleva
hasta desaparecer en el cielo, o ese otro que se ha convertido en tierra y yace seco y mudo en el
olvido y viene el viento y se lo lleva, lo disuelve en mil o millones de moléculas de polvo que
se van sin ser otra vez el ordenado cúmulo.
Así ser este viento que nos vivista en estos días, dejar que entre en las vidas aburridas, en la
vidas ordenadas que parecen diccionarios con un tomo para cada tema, dejar que entre el viento
en ese cuarto oscuro de tu vida en que yacen escondidos tus secretos, creyendo que ese olvido
los ha hecho irse y sin embargo, no más entra un viento, se remecen y aparecen cartas,
imágenes, palabras que se dijeron o callaron, gestos que amaron o que hirieron, y te das cuanta
que ni todos los candados consiguieron que aquello que guardaste, dejara de estar vivo cuando
se abra la puerta, mejor haz un gran cerro con todos tus recuerdos y déjalos que el viento se los
lleve igual que aquél montículo de tierra que alguien hizo en la vereda, pretendiendo una
limpieza, y que de un solo soplo el viento deshizo. Deja que el viento pase por tus acantilados,
que cambie las dunas de los desiertos tuyos desde un lugar a otro, fíjate de cuan poderoso es el
viento que como un tifón gigante o como el soplo de los labios de un pequeño niño, transforma
todo. Fíjate de cómo es la vida la que se respira a cada rato y no la que se guarda o que se junta
como si fueran colecciones de objetos o de frases o de textos o de plumas o de piedras o
monedas o culpas, fíjate como no es así que anda funcionando el universo, que al revés de
estarse quieto, al revés de convertirse en una estatua, es un movimiento permanente y eterno,
que va el viento llevándose las nubes, juntándolas como un rebaño de ovejas encima de un
pueblo para que dejen su sabia caer sobre la tierra, el viento es como si la mano del universo, de
la fuerza madre y padre que todo lo anima, viniera a nuestra vida para hacernos otra vez
respirar y estar despiertos y querernos.
Deja que este viento, que está ánima del padre y de la madre universal entre en tu cuerpo,
renueve cada una de tus células, de tus tejidos, de tus órganos, que lleve el oxígeno de la vida a
cada gota de tu sangre y que al salir haga vibrar tus cuerdas vocales y provoque el maravilloso
sonido de tus palabras del alma, buen tiempo este para sentarse a conversar con los demás,
contigo misma, contigo mismo, con los astros, con los árboles, con el cielo, buen tiempo éste
para cantar, para mantralizar nuestros propósitos, para ventilar esos silencios que aturden con su
ruido interno, buen tiempo éste para decir cuanto quieres a ese otro o esa otra que va contigo
por la vida o a cualquiera, a ése que está ahí, sentado en la vereda como un papel arrugado,
verás como una palabra tuya podrá convertirlo en un cometa y elevarlo encendido de colores
hacia el cielo, aprovecha esta ocasión en que sopla el viento, también lo hará mañana, lo hará
siempre, lo ha hecho siempre, no es que sólo porque es su onda encantada el viento se paseará
grandioso y luminoso entre nosotros, es sólo que es éste un tiempo bueno para hacerlo
conciente, para aprovechar sus dones del espíritu que alienta la vida y la comunica, sé viento,
seamos viento, falta que le hace a este planeta un soplo que renueve, un respiro profundo, una
barrida que se lleve todo lo que se acumula y sobra y que nos lleve, también a nosotros,
liberándonos de anclas y raíces que no nos corresponden, tenemos pies, tenemos alas invisibles
como el viento, dejémonos llevar un rato, descansa, cierra los ojos, bota todo el aire apretando
en ombligo hacia la espalda, colócate en la dirección que te corresponde e inhala, inhala fuerte
y todo y, fíjate, después exhala, exhala todo y después inhala de nuevo y ve en otra dirección y
así, siempre así, libre, vivo, viva, lleva y regala de esa vida y recíbela de todos los que te la
regalan.

DRAGON RESONANTE ROJO


Juan Carlos Gómez Gómez <jotacege1957@hotmail.com>

LA ONDA ENCANTADA DEL GUERRERO AMARILLO


Una onda encantada es una frecuencia de energía que proviene del Sol Central de la Galaxia,
con una misión a realizar, para acercarnos a nuestra iluminación y a nuestra liberación, de
acuerdo a cada uno de los sellos sagrados a los que pertenecemos.
Cada trece días es una frecuencia distinta, un cúmulo de información del tiempo que factoriza
nuestra energía y nos coloca en el terreno del arte, es decir del permanecer en un estado de
suspensión y de éxtasis en el vivir la vida, tal como si estuviéramos frente a una creación de
arte, maravillosa, que nos arroba el alma.
Esta vez es la Onda Encantada del Guerrero Amarillo, y nos invita contactarnos con su energía,
para trabajar estos trece días, se trata de reconocerse un guerrero sagrado, de reconocerse
inteligente, de reconocer la astucia propia para seguir el camino de la lealtad absoluta a un
ideal. El guerrero es un ser de paz, que con toda su valentía y su conexión intensa con su
propósito, no teme, no se detiene, no se apaga porque no resulta algo, no se calla porque hay un
dogma o una regla por delante que pretende desviar su objetivo. Es el guerrero que nos hace
falta para llegar hasta el último en lo que nos proponemos, son tantas las veces en que nos
proponemos cosas, tareas, cambios, en que nos decidimos por fin a hacer lo que nos está en
deuda, pero surge un inconveniente, una falta de tiempo, una exigencia mayor, el trabajo, el
dinero, el cansancio, mejor que quede para más adelante; son tantas las veces en que la
propuesta está abierta justo al frente, pero es que ya se hace la tarde o es que no puedo ahora
mismo, son tantas las veces en que el desafío está al frente, en que el hablar es lo obvio en ese
preciso instante y sin embargo el silencio, la cavilación interna, la tremenda convicción del
para qué si no van a escucharme, cuántas veces se sabes y se dice, cuántas veces hay un suceso
al lado tuyo para que pongas en práctica tu conexión con el universo, pero la duda o el miedo
hacen que sigas el viaje y que te guardes un nuevo remordimiento. Cuántas veces te dices lo
que deberías decirle a quien tienes al frente, pero después que te has ido, y el otro se quedó
esperando qué tenías que decirle. Es que este guerrero que viene a informarte no es un héroe
fantástico que salga volando entre los planetas, es ese ser que eres tú, ese mismo que soy yo y
que en cada minuto del día está a prueba en su meta, porque la sola conciencia de todo lo que el
cielo dice no basta, porque la sola conexión con la energía de dios no basta, porque es en cada
momento del día que estamos llamados a ser lo que proponemos tanto, el amor no es de un día,
no es un sentimiento que roba la conciencia por un tiempo o por toda la vida, el amor no es el
sentimiento de gozo con que se regalan rosas o pequeños objetos de plata, el amor es un estado
permanente que se traduce en el gesto constante, en la convivencia diaria y tampoco sólo con
quien es nuestro tesoro preciado, sino con todo lo que comparte la vida con que vivimos todos,
entonces el guerrero amartillo no es un soldado con armas, ni siquiera un samurai místico, es un
hombre y una mujer comunes que en cada segundo de día está conciente de ser y es íntegro en
su conducta. Desde aquí, desde esta actitud constante estaremos definitivamente en la
conciencia del planeta, estaremos en el sagrado momento del universo, estaremos conectados a
la conciencia mística del planeta y entonces, los dones del cielo, estarán ahí, disponibles,
verdaderos, este guerrero estará siendo un mensajero del cielo con su armadura dorada.. Vivir
en el amor es la esencia de lo que nos pide el universo, en el amor como estado y no como
sentimiento, en el respeto por todo, pero no en el discurso florido, sino en la acción permanente,
y eso no nos ocurre siempre, a veces nos domina algo que nos saca de ello, a veces la
conciencia se duerme y desaparece la conexión y hay que retomarla más tarde. El guerrero nos
pide que seamos metódicos, permanentes, leales con la vida, ordenados, pero más allá de una
conducta en el plano físico, hoy deberemos ser guerreros del espíritu, es decir de la conexión
universal de la vida, guerreros guardianes de la sabiduría que no se reserva para una parte de la
vida que anda rebelde de la otra, guerreros valientes que no se juzgan de menos y por lo mismo
cejan de hacer lo que deben, valientes que con poco o con nada, están ahí y permanecen fieles a
su señor, el señor de su alma, el señor de su propósito, a quien se jerarquiza todo en la vida en
vez de aquél que se separa entre la vida y la vida, el señor propio el que habita adentro y no
afuera de tu propio templo, que se separa entre tu profesión y el resto de tiempo, el que se
separa en la esquizofrenia doble, o triple o infinita de roles diferentes en que a una hora del día
se separa de la ciudad y de la vida, para conectarse con dios y rendirle las cuentas o cobrarle las
deudas.
Tal vez estos días te pongan a prueba, que aquello que es tu arma, con la que vas por ahí
haciéndote el fuerte, se te olvide llevarla y tengas que pararte en la mitad de la calle, tan sólo
con tus ojos y con tus palabras, tal vez te acontezca que aquella persona que te sostiene el alma,
te diga con hechos o gestos que no está para eso, que el alma es tuya y la sostienes tú, tal vez
haya deseos que no se satisfagan y puedas reconocerte más allá de ellos, tal vez haya días en
que no pase lo que a diario te afirma y aprendas que debes afirmarte contigo y no con afuera, a
eso ha venido este guerrero amarillo que en su color te invita a trascenderte a ti misma y a ti
mismo, para que crezcas un cerro de pasos en tu vida y te sientas así de grande, así de fuerte,
sobre todo ahora que la fuerza está débil por una suma de jornadas que gastan y desgastan,
inhala este guerrero para que se asiente en tu sangre, en tus células, en todo tu ADN, no es una
raza escogida la de los guerreros, es nuestra esencia más pura que sólo debemos recordar y
revivirla a diario, tu cuerpo es un guerrero constante, lo es cada uno de tus órganos y sistemas,
lo es el cosmos, lo es toda la vida que una y otra vez permanece y reaparece, lo es la primavera
que brota de flores multicolores después del invierno, lo es el día que impone la luz a la noche,
lo es la noche que de a poco se gana el espacio sin destruir al día, lo es ese amor por tus hijos
más allá de sus respuestas, o por ti mismo y ti misma más allá de tus expectativas y tus logros,
lo es esta energía que nos ama siempre más allá de que seamos lo que se cree que seamos para
merecerla, lo es esa esencia divina que por mucho que hagamos para negarla, viene como
siempre y nos ama. Tan sólo eso y nada menos que eso, es lo que te trae el universo para estos
siguientes días. Somos geuueros del alma, no vamos a matar a nadie ni vamos a destruir con
armas, sólo vamos a ser intrépidos y vamos a cuestionar todo lo que haga falta sin ni pizca de
miedo, por lealtad a nuestro más sagrado sello.

DRAGON RESONANTE ROJO

LA ONDA ENCANTADA DE LA NOCHE AZUL

Desde hoy el universo te trae una invitación para un viaje, pero esta vez es necesario que no
tomes ni maletas, ni ropajes, ni artículos de aseo, nada, ha de ser un viaje especial. Tampoco
has de reservar pasajes ni necesitarás pasaportes, ni siquiera deberás moverte mucho, es más, tal
vez te quedes quieto o quieta, ahí mismo donde estás, o tal vez lo hagas en cualquier momento
de estos trece días, o lo hagas a una hora determinada, pero lo importante es que lo hagas, es un
viaje que no se hace siempre y que hoy nos hace mucha falta.
El viaje se llama la Noche Azul, y es exactamente eso lo que habrás de hacer, habrás de entrar
en la noche, cerrar los ojos y dejar de ver, sumirte en tu propia oscuridad y desaparecer de tu
racionalidad y de tu concretitud. Piensa, por ejemplo, en la sensación que te produce el caminar
por un lugar muy oscuro, en la mitad de la noche, de partida lo que ves es nada, y lo que no ves
es mucho, aquello que en el día parece tan simple y reconocible, por la noche se convierte en
algo que no has visto nunca, se transforma y hace que tu imaginación explote en mil respuestas
que te sobrecogen, ¿te das cuenta?
En ese caminar por la noche te topas con algo y ¡sólo es algo!, podrías explicártelo pero no
estar segura o seguro de que sea correcta, la explicación que te haces. Aquella sensación de frío
que te tersa la piel podría ser un viento o la respiración de alguien que puede estar al frente,
puede que la puerta esté ahí o detrás o que no haya puerta, ¿te das cuenta?. De eso se trata este
viaje, de que entres en la oscuridad de tu mundo, de que puedas dejar de ver lo de siempre, para
descubrir lo que subyace, lo que está debajo de la piel, debajo de tu piel, detrás de tus palabras.
Entrar en tu propia oscuridad, en tu propia noche, verás que es mucho más que todo lo que has
visto y que verás, que es infinito ese paisaje de lo desconocido, de lo que llevas siempre y casi
nunca ves. Detente entonces y entra en tu interior y no en la razón con que el día entero
desentrañas los sentidos de las cosas y que tantas veces se equivoca, porque son tan sólo
creencias que te explican lo que nunca te has explicado tú, hay tantas cosas que haces, que
dices, que valoras y juzgas y que no te has dado ni el trabajo ni la gana de reconocerlo desde ti,
sino que has dejado que algún alguien te lo diga y te lo grabe y lo has llevado por la vida como
tuyo y tantas veces incluso, en contra de ti. Bueno, ahora es el tiempo de que lo descubras, de
que veas qué de aquello que parece tuyo de verdad lo es, y qué de aquello que no quieres y
rechazas y te carga, es tan tuyo como tus dedos o tus ojos. De pronto se aparecen conductas que
no reconocemos y que arrasan por un tiempo con toda la cordura, a veces hay imágenes, ideas o
palabras, mensajes que les damos a los otros, respuestas que surgen desde el aire y están ahí,
son tuyas. Recuerda: cuántas veces has podido hacer algo que creías no saber, cuántas veces
pudiste recuperarte de una enfermedad con un procedimiento que jamás aprendiste, cuántas
veces tu piel se regeneró de una herida sin tu intervención conciente, cuántas veces supiste
esquivar un pasadizo y te evitaste algo que te podía suceder, cuántas veces llamaste justo a
quien pensaba en ti, cuántas veces te habló un ser interior llamándote la atención ante una
conducta y te reíste encantada o encantado de saberte protegida y protegido, ¿te das cuenta?,
piensa: ¿es todo lo que haces el resultado exclusivo de tu intención? o hay un inmenso
porcentaje de cosas que le pasan, en este preciso instante, a tu cuerpo, de la cual ni sabes cómo
es que le pasan. Piensa por ejemplo en lo que ocurre con el aire que respiras, como ingresa en tu
cuerpo y se distribuye por todos tus pulmones, en donde miles de partículas de oxígeno se
comunican con miles de diminutas gotitas de sangre, a través de unos conductos diminutos que
permiten sólo al oxígeno pasar hacia la sangre, y la purifican, de manera que retome su color y
su brillo, para ir después por todo el cuerpo llevando la preciada carga de la de vida a cada uno
de los órganos, de los tejidos, de las células, ¿te das cuanta? y es la magia de ese proceso la que
permite que casi, dieciséis mil litros de sangre se oxigenen durante un día, ¿te das cuenta?...
Cada una de tus células contiene la totalidad de ti y guarda una memoria ancestral que le
permite ser un sol del universo de tu cuerpo, te das cuenta de cómo tu cuerpo es un mágico
sistema planetario en que cada una de sus partes, grandes como galaxias o pequeñas como un
asteroide, en su conjunto hacen que tu universo permanezca y sea, ¿te das cuenta?
Si no es así, si no te das cuenta, este es el tiempo para que lo hagas, para que emprendas este
viaje hacia el cosmos que tú eres, igual al cosmos al que pertenecemos todos, y que al
descubrirlo te hagas conciente del amor con que funcionas y elimines las creencias que te hacen
competir o ganarle al resto, o que te hacen transpirar semanas, meses y años enteros para
conseguir lo que te han dicho es esencial para tu vida o que te haces creer que el amor es una
serie de contratos con reglas y compensaciones, si te dejas llevar por esta Onda Encantada de la
Noche en este viaje por tu mundo interno, en una introspección que vaya por todos tus cuerpos,
habrás de encontrarte con los manantiales infinitos de la sabiduría, habrás de descubrir en ti
mismo y en ti misma, todo lo que andas buscando y te podrás unir a la corriente universal tan
sólo dejándote llevar.
La Onda Encantada de la Noche Azul está aquí, desde hoy, para bañarte en la abundancia del
encuentro con el espíritu que habita en cada partícula de todo el universo, desde el sol central
hasta el núcleo de cada una de tus células, desde tu corazón hasta el centro de la tierra, desde
cada dirección, desde cada momento presente. Permítete este viaje, hazlo porque quieres, déjate
querer por esta energía del cielo que viene a ti, a mí y a todos, para que cada uno vaya hacia el
misterio de la oscuridad que guarda y podamos recordar la esencia que a todos nos alcanza.

DRAGON RESONANTE ROJO

LA ONDA ENCANTADA DEL AGUILA AZUL

Sucede muchas veces en la vida que vemos las cosas con dimensiones distintas a las que
verdaderamente tienen, sucede que hay situaciones que se agrandan y adquieren sentidos
inmensos, gigantescos y abarcan la totalidad de la mirada, piensa por ejemplo, en un problema
que has tenido, que de pronto se adueñó de todo el horizonte, que donde quiera que volviste la
mirada estaba palpitando ese problema, como si fuera lo único que existe. Aquello que te quita
el aliento, que abarca de repente todo, lleva a tantos a decisiones irrevocables, niega la
posibilidad de toda solución, arrasa con el tiempo y ya no hay más, nada diferente a la
dimensión estratosférica de un hecho. A veces las personas caen en esta dificultad por cosas
nimias, la pérdida de un objeto por ejemplo, se convierte en una catástrofe que obliga a que
todo el mundo gire en torno a ello, o la perdida de una relación con alguien hace que la vida
entera pierda su sentido y entonces ya no valga la pena continuar viviéndola, o puede que una
creencia se transforme en una carga tan pesada que ya no deje seguir por el camino de todos los
días, la culpa, por ejemplo la culpa de algún acto que se carga de una valoración negativa,
porque así te lo enseñaron, y entonces se decide que ya no se puede continuar haciendo algo,
me refiero al concepto del pecado que no es más que una creencia que se adueña de conductas y
las deja para siempre entre sus redes, haciendo que quienes le temen se atrapen en ello y
decidan renunciar a lo que son o asuman el inmerecimiento de cuanto el cielo les ha dado. A
veces las personas se aíslan de la vida frente a algo que les pasa y ello es sólo porque están tan
encima del hecho, porque colocan el objeto tan encima del ojo que no queda más espacio para
mirar el resto. Se puede colocar la pérdida y todo es pérdida, se puede colocar la posesión y
todo es para continuar poseyendo, se puede colocar una persona y no existe más mundo que
ella, se puede colocar el pasado o el futuro o se puede colocar el poder, la rabia, una creencia,
un libro religioso, un dios de celofán o yeso, se puede colocar uno mismo, se puede colocar una
enfermedad, un trauma, una expectativa, tantas cosas, cualquier cosa que se coloque en la
mirada, pegada a los ojos, quita la posibilidad de ver el resto de la realidad y del día. La Onda
Encantada del Águila Azul, nos viene a invitar a alejarnos de la tierra en un vuelo majestuoso y
necesario, nos dice que debemos tomar una distancia de todo lo que nos esté pasando para
verlo con desapego y reconocer sus dimensiones reales, el Águila nos invita a subirnos en sus
alas y elevarnos hasta lo más alto y ver de qué porte real es cada cosa y descubrir que mientras
más alto, la perspectiva es mayor y los caminos mucho más infinitos, mirar desde lo alto es la
consigna, dejar de hacer de un detalle la totalidad del paisaje, dejar de estar pegados al árbol
para, separándonos, poder apreciar el bosque y desde una altura mayor incluir ese bosque en un
paisaje y ese paisaje en un territorio y ese territorio en el planeta y ese planeta en su sistema y
ese sistema en su galaxia y esa galaxia en el cosmos y ese cosmos en el universo infinito y
entonces, desde tan altísima mirada, descubrir el real valor de cada cosa, su significación en el
conjunto de la vida, lo que es como aporte del todo, lo que es cada uno de nosotros en la
totalidad del mundo y desde ahí asumirnos parte, asumirnos familia, nación multicolor que está
concatenada en una relacionalidad infinita y en que cada parte o partecita es sólo un minúsculo
detalle que hace que sea el todo. Si acaso una célula del cuerpo se creyera única y dejara de
estar viva porque sólo cree que lo suyo es todo, dejará ese cuerpo de contar con ella y algo
fallará a ese cuerpo, tal vez poco se note, pero algo pasará, no lo dudemos, por eso es necesario
que esa célula esté relacionada con el cuerpo entero, que la altura de su mirada y de su vida
vaya mucho más allá de sí misma, de eso se trata este tiempo que hoy comienza, de eso se trata,
de que no nos dejemos sucumbir por los detalles, que no dejemos que haya sombras que
oscurezcan todo, porque eso no es posible, sólo un poco más allá está el sol de nuevo, Si subes
a un alto cerro sobre una ciudad muy populosa, verás que apenas se distinguen los sectores
gigantes y que ni siquiera se notan las paredes rotas de tu cuadra o las palabras feas que te dijo
alguien que pasaba, déjalas allí en el detalle del detalle, es mucho más grande el paisaje.
La expansión de la mirada hará que la conciencia sea más amplia, que ya no se detenga todo
por un detalle insignificante en su contexto, además ha de demostrar que en su origen cada
hecho es producto de su historia, que lo que hoy aparece tan sorpresivo o inesperado, no lo es,
que viene gestándose hace rato y si se ve la perspectiva se puede reconocer que hasta ha de
servir para algo, mira tu vida por ejemplo, si la ves desde la altura como un mapa, podrás
reconocer que nada fue inútil y que, incluso ese dolor tan grande, vino justo en un momento
para regalarte un paso gigante.
Si este misma mirada la asumimos todos como grupo, como familia, cono hermandad como lo
que sea que genere un conjunto, entonces el progreso vendrá inevitable, podremos predecir lo
que suceda, podremos entender lo que habrá de respondernos el otro, no porque adquiramos
súper poderes, sino por la visión más aguda, la visión del águila que allá en lo más azul del
firmamento, es capaz de distinguir su objetivo y lanzarse en picada sin colisionar con nada, la
visión del águila que con un mapa del territorio en su mente puede recorrerlo casi a ciegas con
la intuición que le otorga su mirada. La objetividad de verlo todo, al revés de la subjetividad de
seleccionar lo que veo y armar una explicación solamente con los aspectos míos y dejar fuera
todo lo que no me gusta, la objetividad es posible con la mirada del águila, entonces podremos
crear una nueva mirada de la tierra, un mirada gigante en la que todos quepan, en la que todos
vuelen y no sean unos los que ven e imponen y no sean unas las que saben y llevan y no sean
unos los que saben y enseñan lo que quieren, todos seamos águilas azules y volemos por el
cielo inmenso, infinito de inmenso, no habremos de chocarnos en los vuelos y daremos a cada
cosa el valor que exactamente tiene, en vez de llevarlas a niveles imposibles y hacer de eso, una
meta de la vida, de eso estamos enfermos hoy día, de hacer que la vida se consuma en
pequeñeces y se pierda la perspectiva de lo grande, de lo eterno, de lo que trasciende a todos los
detalles. Debemos alejarnos un poco de todo lo que vemos para alcanzar una conciencia
planetaria, apegados a los hechos y a las cosas, sólo tenemos una conciencia pequeñita, del
mismo porte del hecho, del mismo porte de la cosa, tú decides qué quieres, aquí no se obliga a
nadie, recuerda que esta información del tiempo maya, sumada a tu energía, hacen de la vida un
arte, es decir un espectáculo maravilloso y gozoso, elevémonos un poco o, si es posible, mucho,
para ver esto desde tanta perspectiva, que ya así sea una obra de arte.

DRAGON RESONANTE ROJO

LA ONDA ENCANTADA DEL DRAGÓN ROJO

Es buen tiempo para empezar, es el tiempo apropiado para que te fijes en aquello que aún se te
ha quedado pendiente. Las anteriores revisiones que hemos hecho a la luz de las ondas
encantadas, todo lo que te ha pasado o que te está pasando, aquel acontecimiento singular que
te robó la atención hace unos días, es una señal que vino desde el centro de universo, como un
aviso, para que te fijaras en que aún, y como siempre, te queda algo por hacer. Algo que hacer
por ti, algo que hacer por otros, algo que hacer por el planeta, por tus amigos, por tu gente, por
tu pueblo,. Para todo eso está dado este tiempo, para que, alimentados por la fuente primordial
y confiados en el divino sustento, extraigas de tu alma la fuerza necesaria para ir detrás de un
proyecto nuevo allá afuera o para ir adentro tuyo y hacer una tarea pendiente que te está
pesando y que ya es necesario trabajar y así quedar en la espiral más alta y comenzar con otro
giro de la corriente permanente de todas las energías de universo. De la misma manera como
toda la galaxia empieza cada vez con un proceso nuevo, así mismo todos nosotros estamos
incluidos en los mismos giros y debemos entonces empezar todo el tiempo y trabajar en ello.

El Dragón trae la conciencia universal incluida en su esencia, es necesario entonces, contactarse


con ella, a través de la meditación y de tu actitud más mística, para reconocer lo que se te ha
pedido y desde ahí hacer nacer lo aún no nacido. Entra profundo en tus misterios, en aquello
que a veces se te asoma como un fantasma o en tus evidencias constantes, esas que a diario se
te aparecen al frente, y que habitualmente esquivas o dejas para más adelante, entra profundo en
todo ello para ver qué debes nutrir para que crezca, a qué debes otorgar el agua universal para
que brote, para que nazca. Ya no es tiempo de esperar que otro venga a resolver lo que te falta,
ni es posible, hoy te toca a ti asumir el don divino de la Madre y desde ese aspecto femenino de
tu ser, gestar, dar a luz un hijo nuevo, un nuevo ser que puedes ser tú mismo y tú misma.

Tiempo de renovación, tiempo de renovarse. El tiempo maya está incluido en un giro que nunca
se cierra, que asciende siempre, el día fuera del tiempo que queda entre un año y otro, es el
factor que nos permite comenzar cada vez en un punto diferente y nuevo, el universo está
compuesto por espirales infinitas y toda nuestra vida es una espiral permanente compuesta de
miles de espirales pequeñas, por lo tanto cada giro puede pasar por los mismos veinte sellos y
los trece tonos, siempre, pero eres tú el que va en un punto diferente, nuevo e irreversible,
porque además esa magia está incluida en estos giros, nunca se devuelve, no se puede ir a una
espiral más baja, puede que tu energía se detenga, que se trabe y que todo lo demás continúe
girando, puede que en un momento sientas que te caes, pero es en la espiral en que te
encuentras, nunca te devuelves. Entones, si es así, puedes empezar todas las veces que quieras,
puedes gestarte una y otra vez, puedes nacer de nuevo o hacer nacer algo, alguien, una
relación , un proyecto, puedes iniciar todos los días algo nuevo, y este es un muy buen tiempo
para ello, el sello número uno de los veinte, el Dragón que nutre, está aquí para ayudarte, la
Madre universal, la fuerza gestora, la energía que alimenta lo que empieza, el aguatero que en
la puerta del templo apertrecha a los viajeros para que vayan más lejos, el maestro que desde su
sabiduría interna guía, orienta y encamina, el servidor, el que protege, el que da entusiasmo a
quien se despierta a la conciencia para que haga de esa luz su linterna y se interne sin reversa en
la memoria de su esencia, el maestro que espera con paciencia a que te atrevas, la fe que nunca
te abandona, el que está siempre ahí aunque tú no lo veas, todo eso es este Dragón que se
quedará con nosotros por estos trece días.

Puedes ser tú un dragón para ti mismo, puedes ser para otros o para otra que te vendrá a buscar
en estos días, puedes serlo para ese jardín que aún no has sembrado, para ese viaje hacia tu
centro que hace rato estás guardando, puedes ser un dragón para tus amigos o puedes dejar que
venga uno hasta tu puerta y que te otorgue la energía, el sustento, la palabra, el sentimiento, la
intención, la fuerza, que venga y esté a tu lado para que inicies un viaje, que esté con el agua
preparada para que cruces el desierto que te falta, mira bien a tus costados, habrá dragones
repartiendo fuerza, habrá dragones iniciando, alimentando en todos los planos de la existencia,
podrás reconocerlos porque no te pedirán nada a cambio, porque aquello que te den será del
cielo, porque el dragón estará conectado con la fuente universal para otorgar desde ahí todo lo
que traiga, todo lo que pueda darte, y si eres tú ese dragón, será lo mismo, no estarás dando de
ti lo que te pidan, tu dragón será desde el cielo, será el Dios Padre Madre que todo te colocará
en tu esencia para que seas el dragón que alguien te pida.
De eso es este tiempo, aprovéchalo, siempre hay algo que aún no has hecho, siempre se te
queda un proyecto, un sueño, que te debes o que le debes a los otros, empiézalo, es un tiempo
para ello y así como los hijos nacen un día y tienen una vida para realizarse, así también lo que
comience desde ti en estos días, será el comienzo de un trabajo, de un esfuerzo en el que nos
estarás sola ni solo, toda la fuerza de la galaxia con esta pulsación del Sol Central, estará ahí
para nutrir tu nacimiento.

IN LAK'ECH

DRAGON RESONANTE ROJO

LA ONDA ENCANTADA DEL MAGO BLANCO

La misión para estos días está doblemente encantada, es que estamos en el año del Mago y por
estos trece días, corresponde la misión de encantar la vida propia y la del planeta, con la energía
de ese mismo sello. Se tratará entonces de una doble fuente de poder, para que cada uno y cada
una de nosotros encuentre, en su propio corazón, la fuerza de la magia, y así ir por todas partes,
haciendo actos sorprendentes, actos maravillosos que atraigan la mirada de un público gigante,
actos en que ocurra lo que nadie podría imaginar posible, todo por lograr que ese público se
encante en esta vida, que sienta que su propia vida, en el lugar que esté, es una oportunidad
irrenunciable de hacerla, de hallarse, de reconocerse, de sumarse a la magia total del universo.
Tarea para todos los magos de la tierra, para que vayan por sus casas, por sus oficinas, por sus
calles acostumbradas o por otras que no hayan visto nunca, para que vayan con sus amigos, sus
parejas, sus hijos, sus comunidades, llevando una luz entre las manos para darla a quien se
ponga por delante. La tarea para todos los magos de la tierra, es decir para todos quienes posean
la conciencia luminosa de vivir el tiempo como un arte, es hacer de cada instante, una chispa
única, preciosa, irrepetible, mágica. De esa magia se trata, de esos magos se habla, de esos seres
que son seres por encima de sus cargos o sus relaciones, de esos seres que son hermanos de un
árbol, de un animal, de un mineral, que llevan un animal adentro y que está hechos de minerales
eternos, que se saben siendo hijos de la tierra y no los que la creen posesión o producto de
mercado, los que se saben unidos al toda la galaxia en un unión indestructible, en la que un
mínimo gesto ocasiona un reacción en todo el universo, de esa magia se trata, de saberse
necesario y parte irrenunciable de la vida del todo, de saberse depositario de energías que
provienen del Sol Central de la Galaxia, de saberse poseedores de la fuerza que puede renovar
todo su cuerpo, de saberse colores o tonos de un arco iris, y que sin su aporte no sería completo
el espectáculo maravilloso de la totalidad. De esa magia se trata, de asumirse en la conciencia
de ser partes responsables del todo, de saberse creadores de una energía que rodea todo este
planeta como la suma de todos los deseos y las vibraciones de un pensamiento positivo, de esos
magos son estos días, de los que vivan con el corazón y lleven en las manos y en los ojos la
máxima magia que todo lo ha creado, que lleven como piel el amor indestructible que respeta,
que da vida, que protege, que reconoce la legitimidad de todo ser sobre la tierra como la
legitimidad propia, de esa magia se trata. Podrá también pasar que ocurran voces que nos
hablen desde el alma, que se vean sombras o luces en el aire, producto de hojas que el viento las
convierte en naves, o que haya estrellas que repleten en cielo con mensajes que cada uno
solamente entienda, o que haya un sol que al final de la tarde pinte de un color naranja todos
los tejados o que deje a las nubes encendidas hasta un rato largo después de ya no verse, de esa
magia se trata, de la risa que le brota a quien tú le haces un truco imaginario por el sólo placer
de hacerlo, de esa magia que brota de la risa tintineante de un niño que convierte tus brazos en
una silla voladora, de esa magia que brota de los labios de quien amas cuando más te falta, de
esa magia que hace un pájaro que construye un nido con plumas y tallos, de la magia de luna
que se asoma desde la montaña, mínima y pinta las cimas de plata, de esa magia, la del día, la
de tus dedos palpando un corteza de árbol, la de tus oídos que captan el sonido de viento. Podrá
también que te suceda la llegada de un ángel o que la sincronía perfecta de deje en la puerta
misma de tu encantamiento, puede que te llegue un libro desde el cielo y lo escribas con el
alma, puede que te sanes de lo que ya no tenías esperanza, puede que le lleves una fuente de
palabras que salvan a quien estaba lejos de quererse, puede que haya tantas maneras diferentes
de encontrase con la magia en estos días de la Onda Encantada de este Mago Blanco, puede que
la hagas, puede que te llegue, puede que simplemente la veas, te des cuenta de la inmensa
magia de todo cuanto pasa, puede que te encantes por estos trece días y que parezcan apenas
uno, puede que te acerques a tu mente para poseer tu tiempo y dejar la esclavitud del otro
tiempo que nos lleva tras de sí a un ritmo inaguantable. Te quiero sugerir, que en estos días,
descubras en el tiempo la magia, descubras que tu sueño puede encantarse de nuevo y despertar
definitivamente, hay que aprovechar esta energía para dar los pasos que nos hacen falta, para
llegar a la meta que se acerca, aquí ya parece que no sólo se trata de una instancia acogedora
que te invita, de a poco has de asumirla como la oportunidad que te informa para lograr la
conciencia que hace falta en el planeta, y si tú y si muchos y si demasiados lo hacen y la
alcanzan, crearemos un círculo de magia que sostenga a este planeta en la dimensión que tanto
deseamos, si ya dejamos que la fuerza de querer se sume a la de toda la tierra y brille como un
aura planetaria, habremos de encontrarnos con el paso evolutivo que se acerca. Todo es magia,
no hacen falta truculencias de artificio, no hace falta la ilusión de show televisivo, no hacen
falta barajas ni sombreros del que salgan palomas, el cielo está lleno de pájaros, la tierra es una
madre de mil brazos que alimenta, el aire lleva vida a todas partes, el sol alumbra a toda
criatura, la lluvia baña y riega, si toda la existencia reboza de magia, porque entonces de no
verla vamos haciéndola trizas, si apenas unos pocos de los que todavía no saben, en estos días
despiertan, verán que este planeta es nuestra nave que nos lleva por el tiempo y que el universo
es el océano infinito y habrá mas magos de la tierra. La tarea entonces no es apaciguar
volcanes, no es desaparecer personas detrás de una cortina, no es aparentar que vuelas, es dejar
que ese volcán que llevas en tu alma erupcione de afectos por doquier, es dejar aparecer a todas
las personas que están anónimas en cada punto donde miras, es que vueles de una vez, que te
recuerdes el alma y te dejes encantar para que encantes a todos con tu más alta magia, que es el
amor, el mismo que te hizo todo lo que puedes ver, el mismo que te trajo, el mismo que te tiene
aún ahí, y te tendrá más rato y te tendrá siempre.

DRAGON RESONANTE ROJO.


Yo Unifico con el fin de CONOCER
atrayendo la SANACIÓN
Sello el almacen de la REALIZACIÓN
con el tono magnético del propósito
Me guía mi propio poder duplicado.

LA ONDA ENCANTADA DE LA MANO AZUL

Que el tiempo ya no sea un laberinto que no llega a la salida, que el tiempo ya no sea mantener
mil platos chinos girando en las varillas, que el tiempo ya no sea oro ni dinero que se pierde y
que se gana para perderlo de nuevo, que el tiempo ya no sea esa línea horizontal en que la vida
se arrastra, que el tiempo sea Maya, sea el Sol, sea la Luna, sea toda la Galaxia, que el tiempo
sea arcilla, sea telas que pintar con el alma, que el tiempo sea un rayo vertical repleto de
energías que atraviesa todo el universo y que un instante entra en nuestras vidas, con su carga
de colores, de sentidos, de sabiduría, y cada vez un rayo diferente, un viajero infinito que
recoge de todo el cosmos la in - formación que nos forma por dentro, el in lak’ech, el “yo soy
otro tú”, que se nos ofrece como una ampliación de la conciencia, desde el estado propio hacia
la concepción galáctica. De esta concepción del tiempo en el Calendario Maya de las 13 Lunas,
viene desde hoy la Onda Encantada de la Mano Azul, comienza este día y se extiende con su
fuerza por cada uno de los trece días siguientes, haciendo que cada sello diario, ya con un
sentido propio, se conecte como paso de la misión de primer día.

Mano azul, mano de la realización de nuestras obras, mano de la realización de nuestras metas,
mano que hace, que construye, que fabrica, que dibuja, que acaricia, que se da como una ayuda,
de se hunde en la tierra para sembrar un árbol, o en el agua buscando una respuesta, mano que
se alza entre el tumulto como señal de tu vida, mano que se entrelaza con un mar de manos,
mano que es salida del corazón del alma, para que todo el amor que nos habita sea gestos, sea
tibio tacto, sea cuna que cobija y que sostiene, sea un ancla firme, un aplauso. De esa Mano
serán estos días, para que hagamos lo que nos haga falta, para que recordemos la misión que
brota de la sangre roja que recorre toda la existencia propia, para que por fin se haga lo que va
pendiente, lo que te llama y te llama.

Mano también del conocer, del tocar todas las cosas para saber qué son, como los niños que a
tacto reconocen y saben lo que es hielo, una sombra en la muralla, una boca, o una piel amada,
de esa mano que conoce en la experiencia, que pasa por las cosas con el tacto, mano de ojos y
de oídos, mano de vivir lo que se aprende para que sea bellamente cierto. Mano también que en
su más mágica presencia, sana los dolores del cuerpo y del alma, la mano de la madre que
posada en la pequeña herida en la rodilla, espanta la debilidad de la caída, mano que revuelve
los cabellos como un viento remolino, que recoge de la cara las tristezas con el dorso, que atrae
hacia el pecho en el abrazo, que canaliza la energía del cielo para armonizar las alarmas, mano
que cura la soledad y la impaciencia, que calma como un manto cuando el llanto se hace lluvia
o que prepara una infusión de amaina o cuando es la intervención que salva.

De todas estas manos es esta onda encantada, escoja cada uno y cada una, invente otras
maneras para que la mano del Padre del Cielo y la mano de la Madre Tierra se hagan obras por
las manos de sus hijos, a quienes tanto da para que tengan y repartan.

En este año mágico del encantamiento, vamos ahora a hacerlo con las manos, vamos a dejar
que todas las manos posibles acaricien el planeta, le hagan cosquillas en la panza, le hagan reiki
a los canales bloqueados, le hagan masajes en la espalda, le embellezcan para la cita que viene,
le devuelvan a los Padres con regalos, la crianza que sin parar nos han dado, le traigan flores
desde toda la galaxia, y haciendo así, realizando obras que bajen por las ramas desde el centro
del alma, sintamos como nos realizamos en la vida, esta es la tarea, y no es que estas acciones
sean sólo para trece días, eso es sólo la oportunidad de que se recuerde de qué estamos hechos
y para qué vinimos a la tierra, y que mientras el vértigo del tiempo inarmónico que hasta ahora
nos gobierna, nos duerme en un sueño sin más meta que pasarlo, haya luz de sol sobre la tierra,
sobre tu tierra, sobre cada una de tus células, para que se despierte la armonía que te aguarda en
cada milagroso instante, de eso se trata, no siempre se recuerda todo esto, a veces los anhelos
propios se los lleva el que vende las supuestas respuestas, a veces la conciencia es un
biblioteca chiquitita con libros ajenos, a veces la mirada es abducida en un único sentido, a
veces no se sabe que la respuesta está adentro y que el Sol Central de la Galaxia trae rayos que
las abren, trae estas ondas encantadas que recuerdan que eres tú quien sabe, y estos días, que
eres tú quien hace, quien se hace, quien realiza y se realiza, pero que no estás solo ni estás sola,
que es nación multicolor, un arco iris, es el tiempo éste de que construyamos una red de
intención y de mente positiva comandada desde el alma, para que podamos presenciar el
cambio en la más plena conciencia de todo lo que es el cosmos y nosotros como parte de él, no
afuera, no aparte, no reyes, Humanos Cósmicos es lo que se espera, hagámoslo, desde hoy está
especialmente habilitada la fuerza, constrúyete una forma, realiza tu manera.

DRAGON RESONANTE ROJO

LA ONDA ENCANTADA DEL ENLAZADOR DE MUNDOS BLANCO

De todo lo que tengas, has de preguntarte cuánto de veras te hace falta, de todas esas cosas a las
que te has aferrado, piensa: ¿qué habría de pasarte si de pronto se perdieran? Te das cuenta que
hay algunas cosas, algunas relaciones, algunas ideas o principios, algunas estructuras de la
mente que a toda percepción atraviesan con las vigas de su ensamblaje, te fijas que hay
creencias que son irrenunciables, que hay dependencias afectivas que nos mantienen anclados,
te fijas que hay trabajos o tareas que son toda nuestra esencia, ¿te fijas? Y qué te pasaría si todo
eso se pierde de repente, si de pronto deja de pasarte lo que siempre te ha pasado, si deja de
llamarte quien te llama siempre, si dejas de acercarte a los mismos puntos de siempre, si dejas
de sentirte el poseedor de algo con lo cual te mantienes y sostienes tu mundo. Difícil lo que trae
la energía de esta onda encantada del Enlazador de Mundos, son su poder de la muerte.

Te fijas que hasta la palabra muerte se parece a un hielo frío que resbala por la espalda cuando
no se quiere, o se parece a un desamparo cuando sólo amparo se espera, te fijas como han
hecho las creencias, de la muerte, una enemiga que nos roba lo que más amamos, cómo se la
ha transformado en el antónimo de la vida, ¿y qué tal si así no fuera?, ¿creer en esa muerte es
una creencia tan probable y posible como cualquier otra?, habrás de desgastarte en conservarla
de la misma manera que si decidieras cambiarla por otra, por otra que, por ejemplo, te hable de
la muerte como un aspecto de la vida, no como el final, no como la parca que en su
fantasmagórica presencia se apropia de nosotros y nos roba. En el mundo maya la muerte no
existe, las energías de los sellos existen desde el inicio de todo, fueron estas mismas energías
que a diario nos informan, las que viajaron y viajan, permanentes y circulares, por toda la vida,
los mayas descubrieron, con una sabiduría cósmica, que los ciclos se repetían constantes en
kines gigantes o pequeños como un día, que el mismo Enlazador de hoy y que habrá de
encabezar la onda encantada de los próximos trece días, es una de las partes del engranaje
universal de las energías permanentes, que en sus giros y giros vienen una y otra vez, sobre
todos los planetas, e informan a la vida con la magia de su esencia y hacen que toda nuestra
fuerza se replete de su luz y hagan juntas que la vida sea el gozo maravilloso que llamamos
arte. Si entonces es así, qué tanto ha de importar que se pierda todo aquello que tanto nos
importa, que tanto nos parece que es la esencia de estar vivos, que sin ello morimos y morirnos
es el fin que no queremos, es el cierre del telón definitivo, los mayas no lo creían así, la eterna
recurrencia de los giros de 13, de 54, de 260, o de números infinitos y aún indescriptibles,
hacen que una y otra vez lo mismo se repita y ello permita predecir que en estos días se dará lo
que es la fuerza del sello de este enlazador, que viene a reconciliarnos con la muerte, a
enseñarnos que la muerte es sólo un paso más de toda la vida,. No quiere decir esto que haya
que escoger a la muerte, no quiere decir esto que se puedan justificar bajo este sello las
matanzas o los crímenes o la anulación de las personas por distintas causas, ni de los animales,
ni de las plantas, ni de las piedras, todo tiene un ciclo natural, todo está en el giro como parte de
la sincronicidad perfecta, el que afecta intencionalmente o ignorante una de sus partes,
arrancándola de la sincronía universal, a todos nos afecta, no va por ahí la información
energética de esta onda, va por el lado de que dejes, de que no temas que se mueran tantas cosas
que inevitablemente se mueren en la sincronía cósmica y que, sin embargo, no dejamos que así
sea, que queremos retener a la fuerza, ni se echa ni se amarra, ni se empuja ni se aferra, sólo se
deja que el universo gire, como siempre, tampoco significa que nos quedemos quietos
esperando que suceda lo que sea, aquí somos nosotros los magos de la tierra, y el sabernos así
no es una cosa que sea fácil, esto mismo que se dice aquí no se asimila como si fuera un bonito
verso de amor o de tristeza, esto mismo es un proceso largo que a veces cuesta mucho
comprender, que se rehuye, que se rechaza, ante al cual nos colocamos cerrados y ausentes,
entrar en esta muerte es algo repleto de miles de raíces. Sólo en la medida en que las plantas de
maíz se secan y caen por la tierra, después de dar su fruto, hacen posible una nueva plantación y
otra cosecha, sólo por la magia de millones de hojas que cada estación de otoño caen de sus
ramas, hacen que haya el humus que hará más fértil la tierra, sólo porque un día ese principio
que dominaba la vida y que la hizo caminar en algún rumbo fijo, se murió, dejó el espacio
abierto para que otras ideas entraran y se abrieran mil canales nuevos para conducir la corriente
de la vida. A veces nos quedamos con tesoros que se oxidan y no podemos embarcarnos a la
luna, porque sólo creemos que no podemos dejarlo, a veces hay propuestas de iniciarse en un
mundo nuevo y no podemos porque hay tanto que retiene la mirada para ir más lejos, a veces
nos llenamos de pasados y con ello no nos cabe ni un poquito de oportunidades nuevas. Es
tiempo éste para que revises todo eso que en vez de ser lo que más te hace, es aquello que te
deshace, porque ocupa un espacio en que podría entrar lo nuevo, pero no puede, porque está
lleno de miedo, de miedo de perderlo, de miedo de quedarse solos o solas, de esa sensación de
vacío. Es este un muy buen tiempo, las energías están dadas para que las aproveches si quieres,
la tierra, el cielo y la galaxia está llena de oportunidades, tal vez puedas dejar morir esa ideas de
que no puedes salir de aquí y puedas entonces salir hasta donde ni te lo imaginas, tal vez
puedas despejar otra vez todos los atrios de tu templo, sacar afuera las estatuas de dioses
enmohecidos por años de quietud de piedra y dejar que entren concepciones nuevas y más
amplias, menos restrictivas y más universales, tal vez puedas sacar de tu habitación tantos
objetos que están ahí para ser usados algún día y que no usas y que se pierden y que te quitan el
espacio para que entre lo nuevo.

Este enlazador de mundos no sólo te viene a pedir que hagas el ejercicio del dejar ir, no de
abandonar, ni menos de tú abandonarte, son dos cosas tan distintas, el abandono es inútil, el
abandono de no saber qué es lo que pasa, el dejar ir es un acto glorioso, es soltar ese hermoso
globo de tu infancia para que se convierta en una nave que se pierda en el cielo, el dejar ir es el
rito mágico de la trascendencia, es decir, del traspasar la concretitud de los hechos y de los
objetos y atrapar la esencia que sin peso, que sin cuerpo ni apresamiento, se deja y se queda
convertida en fuerza, en sabiduría en protección y en conciencia.

¿Te fijas? Así las cosas, se te otorgan todas las oportunidades, todas son oportunidades, hasta
la más dura experiencia es una oportunidad más para tu conciencia, para que ascienda, para que
supere la polaridad más última y con ello nos permita igualar definitivamente toda separación
que se aferra, que detiene y que aprisiona la libertad que es nuestra.

DRAGON RESONANTE ROJO

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