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Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua Facultad de Ciencias Médicas, Managua

Trabajo Monográfico para optar al Titulo


ESPECIALISTA EN PEDIATRIA

Características y Abordaje del Maltrato Infantil en menores de 15 años. Hospital ͞Fernando Vélez
Páiz͟. Managua, enero - noviembre 2005.

Autora: Dra. Johanna Valeria Muñoz Talavera

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Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua Facultad de Ciencias Médicas, Managua

Características y Abordaje del Maltrato Infantil en menores de 15 años. Hospital ͞Fernando Vélez
Páiz͟. Managua, enero - noviembre 2005.

Autora: Dra. Johanna Valeria Muñoz Talavera

Tutor: Dr. Alvaro Cruz Cortez. Médico Pediatra

Managua, Enero, 2006.

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DEDICATORIA

A Dios por las infinitas bendiciones a lo largo de mi vida. A mis padres Juan Manuel Muñoz Muñiz y
Mariana Talavera Mendoza por guiarme y apoyarme para alcanzar mis metas. A mis hermanos,
Juan Manuel Rey y Laura Jovanna Muñoz Talavera compañeros incondicionales por el amor y
solidaridad compartida a lo largo de nuestra existencia. A mi esposo y futuro padre de mi hija :
Ronaldo José Zambrano Midence, porque llena mi existencia de felicidad y amor. A mi adorada
hija , a quien amamos antes de conocer y esperamos su nacimiento con regocijo. A todos los niños
y niñas que hicieron posible este trabajo y especialmente a mis sobrinos Milena Fernanda, Juan
Pablo y Mariana Paola Muñoz Beteta a quienes amo, porque son la alegría y esperanza de
nuestros hogares.

Dra. Johanna Valeria Muñoz Talavera


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AGRADECIMIENTO

A mi tutor Dr. Álvaro Cruz Cortez por su paciencia, comprensión y aporte de sus conocimientos a
mi estudio. Al Departamento de Psicología y especialmente al departamento de Trabajo Social por
su tiempo, ayuda y aportes a mi trabajo. A mi familia y a mi esposo por su apoyo incondicional
para alcanzar esta nueva meta. Al personal de Estadística del Hospital ͞Fernando Vélez Páiz͟
quienes colaboraron conmigo facilitándome los expedientes clínicos de las niñas y niños
estudiados.

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OPINIÓN DEL TUTOR

El presente trabajo fue realizado por la doctora Johanna Valeria Muñoz Talavera ͞ Características y
Abordaje del Maltrato infantil en menores de 15 años, HFVP, Enero - Noviembre 2005.͟

El maltrato infantil es un problema de salud publica a nivel mundial y además de vieja data,
desafortunadamente continua siendo enmascarado por nuestra cultura, debido a que los casos no
se denuncian y esto conlleva a un subregistro de los mismos.

La autora del informe desde el inicio trabajó de manera sólida, lo cual le permitió la realización de
su objetivo, mismo que desarrolló con iniciativa, responsabilidad y creatividad al abordar el
problema.

Felicito a la doctora y le insto a continuar desarrollando trabajos de calidad y compartiendo los


resultados con las autoridades de salud, debido a que sus recomendaciones se pueden convertir
en una herramienta administrativa de toma de decisiones y fortalecimiento en la atención y
abordaje de los infantes que sufren maltratos.

Dr. Álvaro Cruz Cortez Especialista en Pediatría Hospital Fernando Vélez Páiz

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Resumen

El objetivo del trabajo fue conocer las Características y Abordaje del Maltrato infantil en menores
de 15 años, HFVP, Enero Noviembre 2005. Se realizo un estudio descriptivo cuya muestra fue no
probabilística y la información se recolectó mediante la revisión de expedientes clínicos. Entre los
resultados más importantes se destacan: El grupo etáreo más afectado por MIF se presentó de
uno a cuatro años, en el sexo femenino y en el primer hijo de la familia. Los menores maltratados
eran eutróficos, residían en el área urbana con un nivel socioeconómico bajo y un núcleo familiar
desintegrado. Los responsables de estos niños en su mayoría estaban en el grupo etáreo de treinta
años o más, con baja escolaridad y vivían en unión estable. Se identificó a la madre como la
principal agresora. El tipo de maltrato mayormente identificado fue el abandono físico y las
lesiones más encontradas fueron cutánea mocosas; el 54 por ciento recibió psicoterapia familiar
durante su hospitalización. La mayoría de los niños estudiados tuvieron un abordaje integral del
problema y permanecieron en el hospital de tres a siete días. Concluyo que: el MIF fue más
frecuente en el grupo de uno a cuatro años, sexo femenino, inmunizaciones indocumentadas,
procedentes del área urbana, bajo nivel socioeconómico y núcleo familiar desintegrado. Los
tutores de los niños maltratados eran mayores de treinta años, vivían en unión estable, el tipo de
maltrato más frecuente fue el Abandono Físico y la madre la principal agresora. La mayoría de los
niños tuvieron un abordaje integral egresando mediante alta sin seguimiento por consulta
externa. Dentro de las recomendaciones es esencial implementar redes a nivel comunitario para
detectar el MIF y una rápida denuncia, que se impida el contacto agresor-víctima que en
situaciones de alto riesgo se garantice que el menor permanezca fuera de su casa, educar al
núcleo familiar sobre las mejores condiciones de higiene y alimentación para el desarrollo de los
hijos de acuerdo a su edad. Debe fortalecerse el seguimiento de consulta externa, trabajo social y
psicología y capacitar continuamente al personal de salud sobre el tema de MIF, la importancia de
diagnosticarlo e ingresarlo para su abordaje multidisciplinario.
Indice
N ° de página Dedicatoria Agradecimiento Opinión del tutor Resumen Capítulo I: Generalidades
1.11.21.31.41.51.6Introducción............................................................................... 1
Antecedentes............................................................................ 3
Justificación................................................................... ........... 7 Planteamiento del
problema...................................................... 8
Objetivos.................................................................................... 9 Marco
Teórico.......................................................................... 10

Capítulo II: Diseño Metodológico 2.1Diseño Metodológico................................................................


36

Capítulo III: Desarrollo 3.13.23.33.4Resultados...............................................................................


Discusión de los Resultados...................................................
Conclusiones...........................................................................
Recomendaciones.................................................................. 44 49 53 54

Capítulo IV: Bibliografía 4.1Bibliografía............................................................................... 56

Capítulo V: Anexos 5.15.2Instrumento de recolección de la información......................... 58 Cuadros


y Gráficos ................................................................. 59
I. Introducción

En todo el mundo, en los servicios de Emergencia de los Hospitales Pediátricos, el trabajo es muy
específico y se concreta a resolver emergencias clínicas y quirúrgicas que ponen en riesgo la vida
del paciente. Sin embargo, muchas veces el personal médico se ve avocado a intervenir en una
antigua modalidad de emergencia: el Maltrato

Infantil.
En Nicaragua, la violencia infantil está asociada a factores económicos, sociales, culturales y
educativos, los que se han agudizado por los conflictos armados anteriores. No existen registros de
casos que se susciten en clases económicas privilegiadas debido a que éstas tienen más
posibilidades de ͞esconder o silenciar͞ la acción mientras que las clases desposeídas tienen que
acudir al sector público para la atención médica y/o demanda de justicia. Esta situación genera sub
registros de la información, que aunado al desconocimiento de criterios clínicos para la captación
del maltrato infantil y los procedimientos para su referencia a las instancias correspondientes
impide conocer la verdadera incidencia de esta patología en nuestro medio. La clasificación más
sencilla de Maltrato Infantil es en dos grandes grupos: Maltrato Evidente y Maltrato No evidente.
La primera categoría, es de fácil diagnóstico, puesto que el niño o niña presenta manifestaciones
tanto físicas como psicológicas de fácil observación. En cambio, la segunda categoría, por ser poco
perceptible puede permanecer mucho tiempo sin diagnóstico y únicamente con mucha
experiencia o si el niño o niña hace referencia del mismo puede llegar a determinarse. Si bien, el
Maltrato Infantil no tiene justificación, se deben analizar ciertos factores (culturales, educativos,
socio - económicos, etc.) que pueden ser causa desencadenante o condicionante para que un niño
o niña sea maltratado. Los niños y niñas que sufren maltrato tienen múltiples problemas en su
desarrollo evolutivo, emocional, conductual y socio - cognitivos que le imposibilitan un desarrollo
adecuado de su personalidad, traduciéndose en manifestaciones conductuales, físicas y/o
emocionales.

1
Estas señales de alarma o pilotos de atención son lo que llamamos indicadores, "indican" una
situación de riesgo o maltrato. Algunos de ellos, son señales físicas repetidas, un niño o niña que
evita ir a casa, presenta dolores frecuentes sin causa aparente y falta de cuidados médicos básicos
La violencia infantil ha existido universalmente aunque en ocasiones no ha llegado a situaciones
extremas, se les ha privado de su derecho a ser tratados y reconocidos como seres humanos. Los
niños y niñas, han sido considerados como propiedad privada de sus progenitores y propiedad de
la sociedad en la que vivían, así mismo se les consideraba junto a las mujeres un grupo social de
segunda categoría. Estas costumbres hacían que la niñez fuera utilizada en provecho del adulto y
la sociedad, sin que importara el precio que los infantes pagaran por ello. El maltrato que recibe el
niño o niña por parte de sus cuidadores tiene graves consecuencias sobre su desarrollo evolutivo,
dichas consecuencias pueden llegar a determinar el éxito o el fracaso no sólo en el ámbito del
aprendizaje escolar sino también en la competencia social del niño, aspectos importantes en la
posterior adaptación social del sujeto. De ahí la gran importancia de que los profesionales de la
salud posean una formación que les ayude a detectar los casos de niños y niñas maltratados,
conocer las mejores estrategias de Intervención, qué hacer ante el niño o niña, cómo dirigir la
entrevista con los padres, a dónde dirigirse en caso de que tenga que intervenir agentes
especializados, etc.

2
II. Antecedentes
Visión Histórica de la Violencia a la Niñez: en la época anterior a Cristo, las creencias religiosas en
la India, Egipto, la China y Tenochtitlan (hoy México) hacían que los recién nacidos fueran
ofrecidos como sacrificio purificador de sus deidades o divinidades; el padre o madre se
adjudicaban el derecho a decidir sobre la vida de sus hijos e hijas. En la Biblia se ofrecen algunos
ejemplos de infanticidio: el Génesis describe la exigencia celestial a Abraham para sacrificar a su
hijo Isaac; Moisés se salvó de un infanticidio masivo ordenado por los Faraones egipcios. Sin
embargo, el problema del Maltrato Infantil se identifica hasta la década de los años sesenta con
algunos esfuerzos de asociaciones civiles interesadas en el estudio y tratamiento de la violencia
infantil. Madrid, España, a través de su Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales y del Instituto
Madrileño del Menor y la Familia de ella dependiente, iniciaron en 1998 un ambicioso Programa
de Atención al Maltrato Infantil desde el Ámbito Sanitario que pretende en el plazo de cinco años:
1Sensibilizar y formar a los profesionales sanitarios en los problemas psicosociales de la infancia y
la detección precoz del Maltrato Infantil. Conocer las características epidemiológicas del Maltrato
Infantil que pueden ser detectadas desde el ámbito sanitario y su morbimortalidad, a través de un
sistema de registro. Disponer de datos fiables que permitan la elaboración de programas
destinados a la promoción de los derechos y bienestar de la infancia, y la prevención, detección y
tratamiento del Maltrato Infantil. Crear una red de informantes que a partir de este programa
puedan continuar desarrollando esta labor de sensibilización y vigilancia epidemiológica. Mejorar
la atención sanitaria a los niños maltratados considerando las particularidades de este problema e
identificando y atendiendo los casos desde la situación de niños, niñas o familias en riesgo.

2-

3-

4-

5-

3
6-

Prevenir el Maltrato Infantil, tanto de la aparición de casos como a través de la detección precoz y
de las Intervenciones sobre las secuelas y posibles repeticiones. Atender a los niños en
acogimiento residencial según sus necesidades de salud en forma protocolizada. Incrementar la
participación activa en los programas de detección desde otros ámbitos: escuela, servicios
sociales, etc.

7-

8-

Lo más destacable de este Programa es quizá, la creación de un Registro de casos mediante una
hoja protocolizada; y la elaboración, edición y difusión de un documento guía sobre Maltrato
Infantil para los profesionales que desarrollan su actividad en el área sanitaria así como otra
específica para el área de salud menta. ( 2 ) Estados Unidos, 1997: reporta en sus estadísticas de
Abuso Infantil que éste se presentó en 9 millones de niños y niñas lo que representó un
incremento del 1.7 por ciento en relación con el año 1996. Además encontró que en ese mismo
año 15 de cada 1000 niños fueron maltratados siendo el descuido el más frecuente (54 por
ciento), seguido del maltrato físico (22 por ciento), del abuso sexual (8 por ciento), maltrato
psicológico (4 por ciento) y otras formas (12 por ciento) Se encontró una relación importante entre
el uso de drogas y la presencia de maltrato porque en el 88 por ciento de los casos existía ingesta
de algún tipo de droga. Estados Unidos, 1998 un estudio realizado por Wang y Daro sobre la
prevención del maltrato infantil en América encontró que 47 de cada 1000 niños y niñas eran
maltratados, que más de 3 niños mueren diariamente por maltrato infantil o descuido, siendo los
más pequeños los que están en mayor riesgo de morir, ocupando el maltrato infantil el segundo
lugar como causa de muerte en los menores de 5 años después de los accidentes. ( 6 )

México, Hospital ͞Federico Gómez͟, 1980-1988: de 74 pacientes ingresados por maltrato infantil
se encontró que los más afectados eran los menores de 1 año y las edades de los padres
predominantemente oscilaban entre los 20 ʹ 29 años con un estado civil casados en el 42 por
ciento de los casos; 40 por ciento de éstos menores eran el primogénito de los padres. ( 10 )

4
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha pedido a los gobiernos del mundo
que adopten medidas urgentes para abolir este flagelo, que afecta a 246 millones de niños y niñas
de 5 a 17 años. Según la Organización Internacional de Trabajadores, citado por IPS, el 73 por
ciento de los niños y niñas trabajadoras, unos 180 millones, sufren las peores formas del trabajo
infantil, como la prostitución y el tráfico de menores y labores peligrosas. ( 2 y ) UNICEF, 1991 ʹ
1995, en el Análisis de situación de la Niñez y la mujer nicaragüense encontró que actualmente en
Nicaragua, la violencia infantil en la niñez trabajadora se ha incrementado aceleradamente. Se
estima que, en el país, hay más de 100 mil niños y niñas realizando alguna actividad laboral, tanto
en el área rural como urbana para asegurar su estado de sobre vivencia. Entre 1988 y 1997 el
abuso infantil se incremento en un 41 por ciento lo que se considera secundario a que la sociedad
ha tomado conciencia de este problema aumentado su nivel de reporte de casos, así como
también a una mejora en el sistema de registro. Esta tendencia en el número de casos es debida al
aumento de la pobreza, uso de sustancias prohibidas y violencia que caracteriza ciertas
comunidades.

Nicaragua, 1996 - 1997: la Comisaría de la Mujer reportó 1841 delitos contra niños, niñas y
mujeres en 1996 y 3463 en 1997; la mayoría de niños y niñas fueron agredidos por miembros de
su familia. En este mismo año el Ministerio de la Familia atendió 5639 niños y niñas en estado de
maltrato o abandono. ( 6 )

Nicaragua, 2001, Casa Alianza: 97 niños y jóvenes de hasta 23 años tuvieron muerte violenta
durante los últimos ocho meses de 2001. La gran mayoría de las víctimas (74 por ciento) eran
jóvenes, 32 por ciento de las víctimas estaba por debajo de los 17 años de edad y 61 por ciento era
de 18 años ó menos, un promedio de apenas 16 años.

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Nicaragua, 2002, HFVP: en un estudio sobre el Abordaje del Maltrato Infantil entre Septiembre a
Diciembre se encontró que el maltrato infantil predominó en el grupo etáreo de 29 días a 2 años,
en el sexo masculino, en el área urbana y en el primogénito de la pareja. La principal agresora fue
la madre, la estancia intra hospitalaria fue menor de un día y la mayoría no fue atendido por un
equipo multidisciplinario ( 11 ) Nicaragua, 2003, HFVP: se atendieron un total de 91 pacientes
víctimas de violencia (violencia intra familiar, abuso sexual, intento suicida, violación y Maltrato
Infantil) de ellos, 32 eran pacientes con maltrato infantil, 14 fueron víctimas de abuso sexual y, 7
víctimas de violación, siendo la mayoría del sexo masculino y del grupo etáreo entre 10 ʹ 20 años.
(12)

Nicaragua, 2004, HFVP: Un estudio sobre las características y abordaje del MIF en menores de 15
años, entre enero y diciembre reportó que el grupo etáreo mas afectado fue el de 10-14 años,
sexo femenino, provenían del área urbana. La principal forma de MIF fue el físico seguido del
abuso sexual. La principal agresora fue la madre.

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III. Justificación
El Maltrato Infantil no tiene justificación, sin embargo, se deben analizar ciertos factores que
pueden ser causa desencadenante o condicionante para que un niño o niña sea maltratado. Desde
el principio de la humanidad se han descrito crueles formas de agresión a la niñez como
infanticidios en masa, sacrificios rituales, medidas correctivas ejemplarizadas, etc. que han
provocado víctimas inocentes. El bajo nivel educacional del agresor puede llevar a maltratar a su
propio infante por la potestad absoluta que creen tener sobre ellos y por no medir las
consecuencias del maltrato. A su vez, debido a que el niño o niña no sabe defenderse de las
agresiones de los adultos, se sitúa en una posición vulnerable ante un adulto agresivo y/o
negligente. Los enfermos crónicos son muy susceptibles a sufrir mal trato ya que necesitan de
medicamento, atención y cuidados especiales, que requieren de altos costos y continuos sustentos
económicos que los hace que sean descuidados e incluso abandonados a su propia suerte. Los
profesionales de la salud debemos estar convencidos que en conjunto con otras instituciones
podemos abordar este problema que desgasta y determina la vida de muchos niños y niñas
nicaragüenses. En nuestro país, no se cuenta con estadísticas nacionales pero, tenemos la
percepción a través de los medios de comunicación de que, este problema se encuentra presente
desde hace mucho tiempo y que nuestra sociedad no escapa a la situación que se presenta en
otros países con el mismo nivel cultural y socio económico. Por todo lo anterior descrito,
consideramos importante realizar este estudio que pretende determinar las características y el
abordaje del Maltrato Infantil según su clasificación para conocer la situación actual del mismo en
los niños y niñas atendidos y egresados en el hospital ͞Fernando Vélez Páiz͟.

7
IV. Planteamiento del Problema
El maltrato infantil es un grave problema que puede prevenirse y requiere del conocimiento de la
población en general y de la actuación de todos, es un fenómeno importante en nuestra sociedad
por su frecuencia y sus efectos inmediatos y a medio-largo plazo que, pueden afectar la vida de
una persona dependiendo del tipo, frecuencia, propia percepción del niño y la ayuda o
tratamiento que haya recibido. El maltrato psicológico es tan importante como el físico. Las
circunstancias que pueden constituir Maltrato Infantil no solamente son el maltrato físico, abuso
sexual o el abandono, también hemos de considerar el maltrato emocional - psicológico,
explotación laboral, incumplimiento de los deberes paternales, discriminación sufridas en razón de
raza, sexo, minusvalía o enfermedad, etc. Estas acciones no siempre implican una voluntariedad,
una conducta delictiva por parte del agresor, sino que puede estar motivada por desconocimiento
o imposibilidad de atención al niño/ niña y sus necesidades. Por todo lo antes planteado
consideramos necesario conocer:

¿ Cuáles son las Características y el Abordaje del Maltrato Infantil en los niños y niñas menores de
15 años egresados en el Hospital Materno Infantil ͞Fernando Vélez Páiz͟ en el período
comprendido entre Enero a Noviembre de 2005 ?

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V. Objetivos

A-

Objetivo General

Conocer las características y el abordaje del Maltrato Infantil en los niños y niñas menores de 15
años egresados en el Hospital Materno Infantil ͞Fernando Vélez Páiz͟ en el período comprendido
entre Enero a Noviembre de 2005.

B-

Objetivos Específicos

Establecer las características sociodemográficas de las niñas y niños en estudio. Conocer los
antecedentes personales patológicos.

Identificar la forma de presentación del maltrato infantil en los menores egresados en el 2005 del
hospital en estudio.

Describir las lesiones encontradas en éstos infantes y, el tiempo transcurrido entre la ocurrencia
de la lesión y la atención.

Establecer la relación del agresor con la victima de maltrato infantil.

Describir el abordaje integral brindado al niño/ niña maltratado.

Determinar la condición de egreso y seguimiento de los y las menores maltratados.

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VI. Marco Teórico.
Desde el punto de vista estrictamente sanitario, el Maltrato Infantil era un concepto desconocido
hasta hace muy pocas décadas. A partir de 1946, el radiólogo Caffey comenzó a describir casos de
niños que presentaban múltiples lesiones óseas en distintos grados de evolución y que no podían
ser achacadas a alteraciones en la estructura del hueso como hasta entonces se había pensado. Su
discípulo Silverman sugirió que la causa podía estar en reiterados traumatismos no accidentales
por negligencia o agresiones deliberadas. Fue Henry Kempe quien en 1962 acuñó el término de
"Síndrome del Niño Apaleado" para describir las lesiones que presentaban niños que habían
sufrido agresiones de tipo físico por parte de sus padres o cuidadores. A partir de ese momento, se
despertó la sensibilidad y la atención de los pediatras y luego de la sociedad para diagnosticar cada
vez más casos de este tipo, incluyéndose poco a poco conceptos complementarios como la
agresión sexual, la negligencia, el maltrato emocional o el complejísimo Síndrome de Münchausen.
Cabe señalar que si el término de "niño maltratado" es de acuñación reciente, su presencia en la
convivencia humana se remonta a sus orígenes, pues no es más que una manifestación del
comportamiento de los hombres y éste ha variado mucho menos que sus características físicas a lo
largo de la Historia de la Humanidad. Para ejemplificar esto vamos a dar un muy somero repaso a
los acontecimientos históricos en los que el niño aparece como víctima. En la Edad Antigua
aparece el maltrato dado a los niños con caracteres de hecatombe, señalándose en la Historia
varias matanzas verdaderamente espeluznantes. El rey Nimrod de Babilonia ordena el exterminio
de 70.000 niños de corta edad, deseoso de eliminar a uno a quien desconoce pero que, según le
aseguran sus cortesanos, habrá de hacerle perder el trono. Bien se ve la similitud de este caso con
el de la matanza de los Santos Inocentes decretada por Herodes: el mismo motivo, el mismo fruto
de sangre. Los personajes de Edipo o el calderoniano Segismundo están en la mente de todos
nosotros. Algo distinto es el móvil que lleva al faraón a enviar a la muerte a los primogénitos del
pueblo de Israel, salvándose Moisés a través de las aguas del Nilo; en este caso, era el temor al
crecimiento desmedido de un pueblo sometido. Pertenece también a la Edad Antigua el sacrificio
ritual del menor.

10
La América precolombina y, sobre todo, el México precortesiano conocieron, entre el continuo
baño de sangre de sus pirámides, el derramamiento de muchos niños. No olvidemos tampoco
aquella sociedad espartana de la Grecia clásica que llevará a los niños que nacen débiles o con
algún defecto que les vede su dedicación a la actividad bélica a lo alto del monte Tai geto y,
arrojándolos al vacío, quedará convencida de haber prestado un gran servicio al procomún. La
Edad Media apenas nos transmite testimonios del trato dado a los niños durante sus varias
centurias; Son tiempos de guerra y de precariedad. Son sociedades con muy escasos medios de
subsistencia en los que el hijo varón y sano es una bendición, pero el hijo enteco o la hija son una
carga que no puede asumir la comunidad. La Edad Moderna, la que se origina con el
Renacimiento, va a prestar mayor atención que las anteriores a la infancia, pero es tiempo de
terribles contrastes, y junto a los hermosos y bien cuidados niños que vemos en los cuadros de
Rafael, contemplamos los pilluelos que nos pinta Murillo o los protagonistas de nuestra Literatura
picaresca: muertos de hambre, maliciados desde la cuna, azacaneados por el mal vivir cotidiano,
recibiendo palos y puñadas de todas partes como Lázaro o Don Pablo. La Edad Contemporánea
trajo consigo la revolución industrial y, al menos en sus primeros tiempos y de forma especial en el
siglo XIX, la necesidad apremiante de mano de obra. Surge con ello una nueva forma de
explotación de la niñez. El niño es requerido para trabajos muy por encima de sus capacidades
físicas y ello, además, con la contrapartida de un salario inferior al de un trabajador adulto. El
trabajo de los niños, por cuanto les sustrae un tiempo y un esfuerzo que habría de ser empleado
en su formación humana en los años críticos de la vida, constituye una plaga de la infancia que,
lejos de haber sido erradicada en nuestros días, se la ve recrudecer por las especiales condiciones
socioeconómicas de nuestra sociedad. ( 1)

11
1- Definición.
El Maltrato Infantil inicialmente era reconocido solo referido a los malos tratos físicos pero
actualmente se define como:

" Toda acción, omisión o trato negligente, no accidental, que prive al niño o niña de sus derechos,
su bienestar o que amenacen y/o interfieran su ordenado desarrollo físico, psíquico o social, cuyos
autores pueden ser personas (familiares o no), instituciones o la propia sociedad".
El Centro Internacional de la Infancia de París, considera que maltrato infantil es:

"Cualquier acto por acción u omisión realizado por individuos, por instituciones o por la sociedad
en su conjunto y todos los estados derivados de estos actos o de su ausencia que priven a los
niños y niñas de su libertad o de sus derechos correspondientes y/o que (1) dificulten su óptimo
desarrollo".
2- Clasificación.
Existen diferentes tipos de maltrato, definidos de múltiples formas, nosotros hemos seleccionado
dos que a continuación describimos.

2.1- Tipos de Maltrato Infantil

I. Maltrato Infantil Prenatal 1. Prenatal: son aquellas circunstancias de vida de la madre, siempre
que exista voluntariedad o negligencia, que influyan negativa y patológicamente en el embarazo y
repercutan en el feto. En este punto se incluyen los hábitos tóxicos de la madre (alcohol, drogas) o
el no prestar la adecuada atención médica al seguimiento del embarazo. ( 2 )

12
II. Maltrato Infantil Post natal Corresponde a la mayoría de los casos descubiertos y podemos
dividirlos a su vez en los siguientes apartados: 1- Maltrato Físico (Maltrato por Acción): es el más
fácil de detectar desde el punto de vista clínico y hasta por personas ajenas a la profesión médica
y, por lo tanto, el que con más asiduidad se diagnostica. Se define como cualquier acción no
accidental de algún adulto que provoca daño físico o enfermedad en el niño o niña, o que le coloca
en situación de grave riesgo de padecerlo como consecuencia de alguna negligencia intencionada.
Las formas de presentación pueden ser: lesiones cutáneas (excoriaciones, equimosis, heridas,
hematomas y, quemaduras muy frecuentemente con la forma del objeto productor, ejemplo,
cigarrillo, plancha, mordeduras, alopecia por arrancamiento), fracturas, zarandeo, asfixia
mecánica, arrancamiento de uñas o intoxicaciones. 2-Maltrato por Omisión o Negligencia
(Abandono Físico): situación en que las necesidades básicas del menor (alimentación, higiene,
seguridad, atención médica, vestido, educación, vigilancia) no son atendidas adecuadamente por
ningún adulto del grupo que convive con él. La forma extrema de este tipo de maltrato es el
abandono. Otra forma a incluir en este mismo apartado lo constituye el retraso de crecimiento o
de desarrollo estaturo ponderal en ausencia de enfermedad orgánica y como consecuencia de la
falta de atención a las necesidades nutricionales, afectivas y sociales, que todas juntas condicionan
el correcto desarrollo físico infantil. ( 1, 2 ) 3- Abuso sexual: cualquier clase de placer sexual con un
niño o niña por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad. Se incluye aquí el
incesto, la violación, la vejación sexual (tocamiento/ manoseo a un niño con o sin ropa, alentar,
forzar o permitir a un niño que toque de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin
contacto físico (seducción verbal, solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño
para obtener gratificación sexual, realización del acto sexual en presencia de un menor,
masturbación en presencia de un niño, pornografía..) ( 6, 8 ) 4- Maltrato emocional: conductas de
los padres/ madres o cuidadores tales como insultos, rechazos, amenazas, humillaciones,
desprecios, burlas, críticas, aislamiento, atemorización que causen o puedan causar deterioro en el
desarrollo emocional, social o intelectual del niño o niña. 13
Se reconoce como una entidad clínica en sí misma, y se define como toda acción, omisión o
negligencia de carácter afectivo capaz de originar cuadros psicológicos o psiquiátricos en el
pequeño. Incluye actitudes como rechazar, ignorar, aterrorizar, aislar o corromper al niño/ niña;
también la privación de cariño, estabilidad, seguridad, estimulación y autoestima. También hay
quien incorpora el "abuso pedagógico" cuando se extreman las exigencias académicas sin contar
con sus posibilidades e impidiendo otras actividades tan importantes en su formación como el
juego o la relación con otros niños de su edad. 5- Abandono emocional: situación en la que el niño
o niña no recibe el afecto, la estimulación, el apoyo y protección necesarios en cada estadio de su
evolución y que inhibe su desarrollo óptimo. Existe una falta de respuesta por parte de los padres/
madres o cuidadores a las expresiones emocionales del niño/ niña (llanto, sonrisa) o a sus intentos
de aproximación o interacción. ( 1, 2, 10 ) 6- Síndrome de Münchausen por poderes: los padres/
madres cuidadores someten al niño o niña a continuas exploraciones médicas, suministro de
medicamentos o ingresos hospitalarios, alegando síntomas ficticios o generados de manera activa
por el adulto (por ejemplo mediante la administración de sustancias al niño).

El término de Síndrome de Münchausen en alusión al célebre personaje novelesco de Gottfried A.


Bürger - fue creado por Asher en 1951 para describir a los adultos que ingresaban en los hospitales
refiriendo una sintomatología aguda que posteriormente se demostraba falsa, autoprovocada o
inventada por el propio paciente que de esa manera buscaba por lo general una satisfacción a una
demanda de atención. El Síndrome de Münchausen por poderes se utiliza para definir el cuadro
similar aparecido en niños pero cuando son los padres u otro adulto los que provocan -de las
formas más sofisticadas y hasta crueleslos síntomas en el paciente infantil. Esta forma de maltrato
podría y quizá debiera incluirse entre las formas de maltrato físico. Las manifestaciones físicas
pueden ser muy complejas, casi siempre se salen de cualquier entidad clínica reconocible y obligan
a someter al niño/ niña a numerosas pruebas complementarias que no aclaran nada, y muchas
veces a una hospitalización prolongada ( 1,2,6,10)

14
III.Otros tipos de Maltrato Infantil 1-Maltrato institucional: se entiende por malos tratos
institucionales cualquier legislación, procedimiento, actuación u omisión procedente de los
poderes públicos o bien derivada de la actuación individual del profesional que comporte abuso,
negligencia, detrimento de la salud, la seguridad, el estado emocional, el bienestar físico, la
correcta maduración o que viole los derechos básicos de la niñez. 2- Explotación laboral: se refiere
al desempeño de cualquier trabajo que entorpezca su educación o sea nocivo para su salud y su
correcto desarrollo físico y emocional. ( 2, 6, 8 )

3- Factores de Riesgo que facilitan su aparición.


Se consideran factores de riesgo para el maltrato infantil la dinámica familiar inestable, el
aislamiento de la familia, la incapacidad de los adultos en detectar las necesidades de los niños/
niñas y enfermedades o incapacidad de los padres o de los mismos niños o niñas.

3.1- Antecedentes de los progenitores Embarazos no deseados Malos tratos en la infancia de los
progenitores 3.2- Problemas sociales Desempleo y problemas económicos Drogadicción
Aislamiento o exceso de vida social Stress Infravivienda Aprobación cultural de la violencia, el
castigo corporal y del niño como posesión. 3.3- Problemática familiar Violencia familiar
Enfermedades psiquiátricas Toxicomanías Prostitución Delincuencia Padres adolescentes o muy
jóvenes 15
3.4- Problemática del propio niño Prematuridad o bajo peso al nacer Enfermedades congénitas
Minusvalías Malformaciones Hiperactivos/ problemas de conducta

( 1,2, 6, 10)

4- Factores Condicionantes.
El Maltrato Infantil no tiene justificación, sin embargo, se deben analizar ciertos factores que
pueden ser causa desencadenan te o condicionante para que un niño/ niña pueda ser maltratado,
entre ellos tenemos: 4.1- Patrón Cultural: Desde el principio de la Humanidad se han descrito
crueles formas de agresión a la niñez como infanticidios en masa, sacrificios rituales, medidas
correctivas que han provocado víctimas inocentes. En ciertos países Africanos por tradición, se
somete a las niñas a himenectomías que pueden conducir a complicaciones hemorrágicas o
infecciosas con las consiguientes secuelas cicatrízales, complicaciones o mortalidad de índices
elevados, así también, otros países como Israel, por tradición cultural practican circuncisiones a los
varones al nacer. 4.2- Nivel de Educación: El bajo nivel educacional del agresor puede llevar a
maltratar a su propio infante por la potestad absoluta que creen tener sobre ellos y por no medir
las consecuencias del maltrato, al igual de aquellos individuos con nivel de educación superior que
además de lo anterior incluso abusan sexualmente de sus propios hijos e hijas. 4.3- Enfermos
Crónicos: Muy susceptibles a sufrir MIF son los niños y niñas con enfermedades crónicas, mentales
o mal formativas que necesitan de medicamentos, atención y cuidados especiales, que requieren
de altos costos económicos lo que hace que sean descuidados, abandonados a su propia suerte en
especial los más humildes y desposeídos, en muchos casos utilizados con fines de lucro o
mendicidad. ( 1, 2, 6, 10 ) 16
5- Signos de Alarma.
5.1- Manifestaciones físicas: lesiones en la piel de difícil justificación que reproducen el objeto con
que han sido causadas (látigo, hebilla, quemadura de cigarrillo o plancha, etc.), dificultad para
sentarse (abuso sexual), sucio, ropa inadecuada para las condiciones climáticas, se duerme y
aparece siempre cansado. 5.2- Manifestaciones del comportamiento: ansiedad, hiper actividad,
conductas excesivamente sumisas con el adulto, problemas de conducta social (robos, fugas,
drogas), absentismo escolar, ideas de suicidio. 5.3- Déficit en el desarrollo/ maduración: retraso en
el lenguaje, motricidad, socialización, crecimiento y control de esfínteres, problemas de
aprendizaje, baja autoestima. 5.4- El niño refiere maltrato, el propio niño o niña refiere que sus
padres o cuidadores le han causado algún tipo de lesión o que le pegan ( 1, 6 ) normalmente.

6- Indicadores de Maltrato Infantil según el tipo de maltrato


Los niños y niñas que sufren maltrato tienen múltiples problemas en su desarrollo evolutivo,
déficit emocionales, conductuales y socio cognitivos que le imposibilitan un desarrollo adecuado
de su personalidad y se traducen en manifestaciones que pueden ser conductuales, físicas y/o
emocionales. A estas señales de alarma o pilotos de atención es a lo que llamamos indicadores,
porque nos "indican" una situación de riesgo o maltrato. Estos no siempre presentan evidencias
físicas (algunas formas de abuso sexual, maltrato psicológico...) sino que pueden ser también
conductas difíciles de interpretar. Todos estos indicadores pueden observarse en otros casos que
no necesariamente se dan en niños maltratados, la principal diferencia consiste en que los padres
que maltratan a sus hijos no reconocen la existencia del MIF y rechazan la ayuda, mientras, los
padres con dificultades las reconocen y aceptan la ayuda que se les ofrece. A continuación
exponemos una serie de indicadores, sin embargo hay que tener en cuenta que éstos por sí solos,
no son suficientes para demostrar maltrato sino que además debemos considerar la frecuencia de
las manifestaciones, cómo, dónde y con quién se producen. ( 1, 9 ) 17
6.1- Indicadores de Maltrato Físico 6.1.1- Indicadores Físicos en el menor A) Lesiones cutáneo
mucosas. A1. Hematomas, contusiones, equimosis, heridas inciso-contusas, laceraciones,
erosiones y pinchazos. Se caracterizan porque el tipo de lesión es inconsistente con la historia
proporcionada, son lesiones múltiples, frecuentes y reiteradas (importante en menores de tres
años), de localización en zonas no habituales y no prominentes (periocular, peribucal, cavidad oral,
zonas laterales de la cara, pabellones auriculares, cuello, región proximal y posterointerna de
extremidades, tórax, espalda, área genital y nalgas), afectan diferentes áreas adoptando
disposición simétrica, muy delimitadas de la piel sana, reproduciendo la forma del objeto. En su
diagnóstico diferencial se incluyen: lesiones cutáneo-mucosas accidentales (localizadas en zonas
prominentes, forma irregular, asimétrica), variantes normales (manchas mongólicas, nevus azules,
manchas café con leche, hemangiomas, venas prominentes, dermografismo intenso),
dermatopatías (celulitis, angioedema palpebral, dermatitis de contacto, dermatitis facticias,
eritema nodoso, eritema multiforme, vasculitis por hipersensibilidad), enfermedades
hemorrágicas (hemofilia, enfermedad de Von Willebrand, hipoprotrombinemia, déficit vitamina K,
púrpura trombocitopénica idiopática, síndrome hemolítico-urémico, coagulación intra vascular
diseminada, síndrome de Ehlers-Danlos, síndrome de SchönleinHenoch) A2. Quemaduras por
escaldaduras Se caracterizan por ser incompatible en extensión, profundidad, localización,
distribución y patrón-tipo con la edad del niño, su nivel de desarrollo y con la historia relatada;
presencia reiterada, localización múltiple; frecuentes en región peri oral e intra oral, espalda,
periné, genitales, glúteos, manos, pies y piernas; distribución simétrica en forma de "calcetín o de
guante" o de "imagen en espejo" (palmo plantar), bordes nítidos que reproducen la forma del
objeto causante . El diagnóstico diferencial incluye: quemaduras por escaldaduras accidentales,
prácticas rituales y terapias alternativas, dermatopatías (foto dermatitis, epidermolisis bullosa,
síndrome de la piel escaldada por estafilococos, impétigo ampolloso, varicela, otras dermatitis
ampollosas) ( 9)

18
A3. Mordeduras Reproducen la forma ovoide o elíptica de la arcada dentaria humana, recurrentes
(aisladas o múltiples). Deben diferenciarse de mordedura de otro niño, mordedura de perro o de
otros animales y auto mutilaciones por metabolopatías o psicopatías. A4. Alopecia traumática
Presencia combinada de zonas de pelo sano entre zonas arrancadas sin que sigan una distribución
determinada, diferente longitud de pelo en una zona del cuero cabelludo sin explicación aparente,
localización occipital u occipito parietal. Deben diferenciarse de áreas decalvantes por
permanencia en decúbito, tricotilomanía y dermatopatías (tiñas, alopecia areata). B) Lesiones
dentales: el tipo de lesión es inconsistente con la historia proporcionada, decoloración (necrosis
de la pulpa) por traumatismo antiguo y fracturas, desplazamientos o avulsiones. C) Lesiones osteo
articulares Cualquier fractura/ luxación en menores de dos años, son fracturas múltiples y/o
bilaterales, en distintos estadios evolutivos de consolidación, con mecanismos de producción
plenamente discordantes con la capacidad del niño según su edad, asociación frecuente con
lesiones cutáneo mucosas, internas, intencionada o por negligencia. Los tipos de fracturas más
frecuentemente observados son: fracturas diafisarias en espiral, transversas u oblicuas; fracturas
metafisarias por r arrancamiento secundarias a mecanismo de tracción y torsión simultáneo y
forzado; Lesión epifisaria con desplazamiento, arrancamiento o fractura; despegamiento
perióstico exuberante por hemorragia sub perióstica o formación de nuevo hueso perióstico;
fracturas craneales lineales, conminutas, con hundimiento o diastasadas, por impacto directo;
fracturas en nariz o mandíbula por impacto directo; fracturas luxaciones de columna vertebral por
mecanismo de hiper flexión hiper extensión forzada o por impacto directo; fracturas costales
múltiples, frecuentes en región posterior (adyacente al cuerpo vertebral) o lateral, por trauma
directo o compresión antero posterior del tórax; fracturas de escápula o esternón, por trauma
directo o compresión antero posterior del tórax; fracturas digitales; secuelas como desviación,
deformación o acortamiento de extremidades (lesiones con afectación del cartílago de
crecimiento o con desplazamiento de las epífisis), lesiones de médula espinal (en lesiones de
columna vertebral).
( 1, 9 )

19
El diagnóstico diferencial incluye: variantes normales (hueso nuevo perióstico fisiológico, sutura
craneal aberrante), traumatismo obstétrico, enfermedades neuro musculares (insensibilidad
congénita para el dolor, parálisis cerebral, mielo displasia), displasias esqueléticas (osteogénesis
imperfecta, hiper óstosis cortical infantil o enfermedad de Caffey), osteoporosis, osteodistrofia
renal (hiper paratiroidismo secundario), toxicidad (osteodistrofia por metotrexato, terapéutica de
prostaglandina, hiper vitaminosis A), infecciones (sífilis congénita, osteomielitis), neoplasias y
enfermedades asociadas (leucemia, neuroblastoma metastático, histiocitosis X, osteoma osteoide,
quiste óseo esencial), defectos nutricionales (escorbuto, raquitismo, deficiencia de cobre),
síndromes genéticos raros (síndrome de Menkes, Mucolipidosis II), enfermedad de Hutchinson-
Gilford, homocistinuria, hipofosfatasia. D. Lesiones orgánicas internas, pueden ser aisladas o
asociadas a otras manifestaciones traumáticas, por intoxicación deliberada o por negligencia, que
apoyan el diagnóstico. Se dividen según su localización en: D1) Neurológicas (intracraneales), se
producen por varios mecanismos como impacto directo sobre el cráneo, aceleración
desaceleración de la cabeza de atrás adelante ("Síndrome del niño sacudido"), compresión de la
arteria carótida primitiva ("Síndrome de estrangulamiento"), aceleración rotacional brusca de la
cabeza traccionando de la oreja ("Síndrome de la oreja en coliflor"), compresión persistente y
violenta del tórax. Las lesiones más frecuentemente observadas son hematoma sub dural,
hemorragias sub aracnoideas, edema cerebral, focos de contusión cerebral, infartos isquémicos,
atrofia cerebral con degeneración quística, hematoma epidural, dilatación del sistema ventricular,
edema pulmonar. Dentro de las secuelas encontramos lesiones cerebrales permanentes e
irreversibles (tetraplejía espástica, disfunciones motoras importantes, ceguera cortical, trastornos
convulsivos, hidrocefalia, microcefalia), retraso mental, problemas del aprendizaje, motrices o
conductuales. D2) Oculares, se producen por impacto directo sobre el ojo y similares a los de las
lesiones intracraneales, las lesiones más frecuentemente observadas son hemorragias retinianas
(unilaterales o bilaterales), desprendimiento de retina, "placas lacunares retinianas", hemorragia
vítrea, edema corneal, queratitis, opacidad corneal, cataratas traumáticas, sub luxación del
cristalino, atrofia del iris, sinequias irido cristalinas y "glaucoma congénito" bilateral (post-
traumático) y cicatriz macular, atrofia óptica y ceguera (secuelas). D3) Óticas, se producen por
impacto directo sobre zona peri auricular, lo más frecuente es hemorragia, desgarro o perforación
timpánica y, como secuela hipo acucia. ( 1, 9 )

20
D4) Viscerales y torácicas, se producen por impacto directo o compresión. El cuadro clínico incluye
dificultad respiratoria, distensión y dolor abdominal, vómitos y/o hemorragia. Frecuentemente
encontramos hematoma duodenal intramural, pseudo quiste pancreático, pancreatitis
hemorrágica, ruptura gástrica, duodenal, yeyunal, ileal o cólica; hematoma yeyunal, ileal o retro
peritoneal; desgarro mesentérico y hepático, con contusión, ruptura del colédoco, estenosis ileal,
hemo peritoneo y ascitis quilosa post traumática; contusión esplénica y renal, edema, contusión y
hematoma pulmonar; hemotórax, neumotórax o quilotórax.

6.1.2- Indicadores Comportamentales en el menor

El menor puede contar que alguno de sus padres o cuidadores le ha causado alguna vez alguna
lesión o que le pegan normalmente. Parece tener miedo de sus padres o cuidadores, mostrando
una conducta hiper vigilante y temerosa, llora cuando terminan las clases y tiene que regresar a su
casa. Presenta una inquietud desmedida por el llanto de otros niños, se muestra cauteloso con
respecto al contacto físico con adultos y, presenta una paradójica reacción de fácil adaptación a
los desconocidos y se adapta fácilmente al internamiento en centros sanitarios, escolares y de
protección. Tiene problemas de relación y dificultad de adaptación con otros niños, presenta
problemas en la escuela o fracaso escolar, es pasivo, retraído, tímido y asustadizo con tendencia a
la soledad y al aislamiento. Exterioriza indiferencia y apatía o, por el contrario, impulsividad e
hiperactividad, padece anorexia, tiene dificultad de adaptación, exhibe comportamientos de
oposición desafiante, conductas extremas de agresividad o rechazo ante situaciones adversas,
presenta un estrés emocional no justificado, con ansiedad y miedos. Tiene una pobre auto imagen,
manifiesta una actitud de auto culpabilización y de aceptación del castigo, tiene comportamientos
autodestructivos y pensamientos suicidas, manifiesta sentimientos de tristeza u otros síntomas de
depresión. Tiene problemas del sueño, se fuga del hogar, comete actos vandálicos o delictivos,
abusa de drogas y/o alcohol. Tiene problemas alimenticios, retrasos en el desarrollo físico,
emocional e intelectual, regresiones conductuales (conductas muy infantiles para su edad) , falta
de cuidados médicos básicos. ( 1, 9, 6 ) 21
Cansancio o apatía permanente (se suele dormir en el aula), cambio significativo en la conducta
escolar sin motivo aparente.

6.1.3- Indicadores Comportamentales y Actitudes del Mal tratador

Ha sido objeto de malos tratos en su infancia, existe el antecedente de malos tratos a otros
miembros de la familia, dan un trato desigual entre los hermanos, sienten a su hijo o hija como
una "propiedad", son celosos y protegen desmesuradamente al niño/ niña. Parecen no
preocuparse por el niño /niña, no acuden nunca a las citas y reuniones del colegio, desprecian y
desvalorizan al niño/ niña en público, recogen y llevan al niño/ niña al colegio sin permitir
contactos sociales, no justifican las ausencias de clase de sus hijos. Percibe al niño o niña de
manera significativamente negativa, utiliza una disciplina severa, inadecuada para la edad, falta
cometida y condición del niño o niña. Se retrasa en la búsqueda de asistencia médica, cambia
frecuentemente de pediatra, centro de salud o servicio de urgencia para la atención sanitaria del
menor e intenta ocultar la lesión o proteger la identidad de la persona responsable de ésta.
Presenta psicopatía, alcoholismo y/o drogadicción. Alega traumatismos accidentales de forma
sistemática, describe la lesión como auto inflingida y no es compatible con la edad o con las
habilidades de desarrollo del niño, atribuye las lesiones a los hermanos u otros niños. Relata una
historia inaceptable, discordante o contradictoria respecto al tipo y la intensidad de las lesiones,
evita toda responsabilidad, parece No preocuparse por el niño y sus problemas: no se preocupa de
la gravedad de las lesiones; abandona precozmente al niño tras el ingreso hospitalario; no lo visita
o son visitas cortas en duración y dedicación; no comparece a los informes médicos o al alta. (1, 6,
9 ) Expresan dificultades en su matrimonio, los padres están siempre fuera de casa, compensan
con bienes materiales la escasa relación personal afectiva que mantiene con sus hijos. En el
ámbito de la atención médica hay incomparecencia a consultas ambulatorias, insistencias en
ingresos hospitalarios, inadecuación de las dietas.

22
6.2- Indicadores de Abuso Sexual

6.2.1- Indicadores Físicos en el menor Dificultad para andar o sentarse, ropa interior rasgada,
manchada o ensangrentada, signos asociados a sofocación parcial (petequias peri orbitarias,
marcas en el cuello), cuerpo extraño en la vagina o el recto, embarazo, especialmente al inicio de
la adolescencia y no dice quien es el padre; disuria, defecación dolorosa, dolor abdominal, prurito
genital o anal; Infección urinaria recidivante. Excoriaciones, abrasiones y/o hematomas en pubis,
cara interna de los muslos y de las rodillas; eritema, erosiones y/o petequias en región intra oral,
particularmente en la unión entre el paladar duro y blando; hematomas por succión en cuello y/o
mamas; hemorragia genital o rectal; vulvitis y vulvo vaginitis (dolor, picor, inflamación y/o flujo);
balanitis y para fimosis. Presencia de semen en piel, región peri oral, cavidad oral, genitales, ano o
ropa; lesiones genitales o anales recientes, externas o internas, en ausencia de una explicación
accidental adecuada: edemas, laceraciones, abrasiones, contusiones, desgarros, cortes
transversales, avulsiones, hematomas, equimosis, petequias, marcas de mordeduras, cicatrices,
quemaduras (en ocasiones provocadas por actos sádicos deliberados). Enfermedades de
transmisión sexual no adquiridas por vía perinatal: sífilis, gonococia, Clamidia trachomatis e
infección por VIH indican abuso sexual seguro; tricomonas vaginales es muy sospechoso de abuso
sexual; herpes genital y condiloma acuminado anorectal son sospechosos de abuso sexual;
Vaginosis bacteriana (Gardnerella vaginalis), hepatitis A y B, Molluscum contagiosum no son
concluyentes de abuso sexual. Lesiones específicas o compatibles: Vulvovaginales: adherencias
labiales, sinequias del himen, ausencia del himen, remanentes del himen, dilatación himeneal > 5-
6 mm. , rupturas del himen. Anales y peri anales: dilatación anal refleja > 15 mm. y reproducible
(sin materia fecal en la ampolla), acortamiento o eversión del canal anal, fisuras únicas o múltiples
de localización posterior, congestión venosa peri anal, verrugas peri anales.
(1, 6, 9 )

23
El diagnóstico diferencial incluye
Lesiones accidentales (lesión por caída en horcajadas penetrantes e o no, lesión producida por el
cinturón de seguridad); lesiones no accidentales (masturbación, mutilación genital femenina,
prácticas nocivas de cuidado genital, torniquete de pelo, abuso ficticio "por poderes") Problemas
congénitos (fusión de labios, hemangioma, defectos de r la línea media, rafe prominente, línea
vestibular, hiper pigmentación peri anal, colgajos de piel anal en la línea media, bandas peri
uretrales, malformaciones de genitales, diástasis anal, variación del músculo bulbo cavernoso).
Problemas dermatológicos (liquen esclerosante y atrófico, liquen simple crónico, liquen plano,
dermatitis del pañal, dermatitis seborreica, atópica o por contacto, psoriasis, irritación por jabón u
otros productos o ropas, mala higiene, lesiones de rascado por parasitosis, penfigoide bulloso);
Problemas anales (sangrado rectal por diarrea infecciosa, colitis ulcerosa, fisura, síndrome
hemolítico-urémico, pólipo rectal u otro tumor de recto, estreñimiento crónico, prolapso rectal,
congestión venosa peri anal, hemorroides, celulitis peri anal, verrugas peri anales, atonía
neurógena asociada a espina bífida o lesión baja de la médula espinal, dilatación anal post
mortem). Problemas uretrales (prolapso, carúncula, hemangioma, sarcoma botroide, uréterocele);
Problemas vulvo vaginales (vulvo vaginitis inespecífica, bacteriana, candidiásica o por otros
agentes, lesiones por varicela); Otros (sangrado genital por pubertad precoz o síndrome
hemorragíparo, enfermedad de Behçet) (1, 9 )

6.2.2- Indicadores Comportamentales en el menor Relata que un padre, un familiar, un cuidador o


un desconocido le ha enseñado sus genitales, le ha mostrado material de contenido explícito
sexual, le ha tocado el cuerpo o los genitales o ha abusado sexualmente. Extremadamente
temeroso de revelar las acciones del agresor (mirada nerviosa al hablar del hecho) e incluso
mutismo, tiene miedo a una persona y/o a un lugar específico. Dice que tiene el cuerpo sucio o
dañado o tiene miedo de que haya algo malo en sus genitales.

24
Muestra cambios repentinos en el comportamiento, presenta un comportamiento de miedo
excesivo con adultos del sexo opuesto (o del mismo sexo, en casos de abuso homosexual), exhibe
un comportamiento de seducción o "erótico" con adultos ("comportamiento pseudo maduro").
Pierde la capacidad de concentración; disminuye bruscamente el rendimiento escolar; se niega a ir
a la escuela, parece reservado, rechazante, con fantasías o conductas infantiles, incluso puede
parecer retrasado. Se aísla de sus amigos y familia; pierde la confianza en todos los adultos.
Muestra temor y ansiedad ante el hecho de cambiarse de ropa delante de otras personas,
exterioriza un pudor inexplicable e inapropiado en la exploración médica genital, manifiesta
conductas o conocimientos sexuales extraños, sofisticados o inusuales para su edad, muestra un
interés excesivo o evita todo lo referente a la sexualidad, realiza juegos sexuales inapropiados con
otros niños, juguetes o consigo mismo, expone evidencias sexuales en sus dibujos o fantasías.
Tiene una conducta sexual explícita, ostenta agresividad sexual hacia otros niños, se masturba en
lugares públicos o de forma excesiva, juego y conocimientos inapropiados para su edad. Esto lo
difrencia de los otros tipos de maltrato. Presenta trastornos en las funciones relacionadas con el
sueño (insomnio, terror nocturno, pesadillas), con el control de esfínteres (enuresis, encopresis) -
que anteriormente controlaba-, con la alimentación (anorexia, bulimia). Expone trastornos
psicosomáticos (cefalea, migraña, dolor abdominal recurrente), presenta trastornos neuróticos o
de relación (estructuras obsesivas, fobias, ansiedad, regresión), tiene baja auto estima y
sentimientos de culpabilidad, sufre depresión y exhibe conductas auto agresivas (incluso auto
mutilación) y suicidas. Exhibe una agresividad excesiva y manifestaciones de violencia, tiene
dificultad para establecer relaciones con otras personas a menos que estas relaciones tengan una
base sexual (promiscuidad / prostitución), abusa de drogas y/o alcohol, se fuga del hogar, comete
actos vandálicos o delictivos. De adulto presenta problemas de salud mental, dificultades de
adaptación sexual, dificultades para criar a sus hijos y/o disfunción social. (1, 6 )

25
6.2.3- Indicadores Comportamentales y actitudes del mal tratador Es habitualmente un hombre: el
padre (31%), otro familiar varón, incluido el padrastro (28%), el compañero sentimental de la
madre (5%), otro varón extra familiar habitualmente conocido por el niño (19%); más raramente
es la madre (4%), cuidadora (7%) u otra mujer conocida por el niño (2%). Es extremadamente
protector o celoso del niño, Tiene antecedentes de maltrato físico, emocional y/o sexual en su
infancia; creció en una familia disfuncional, atraviesa dificultades en su matrimonio, es violento
con otros miembros de su familia. Alienta al niño a implicarse en actividades sexuales con otras
personas para enriquecerse u obtener favores, se exhibe desnudo delante del niño, le muestra
fotografías o videos pornográficos, le cuenta historias de contenido explícito sexual, le gusta
fotografiar y/o coleccionar imágenes de niños desnudos o en actitud sexual, quema al niño en las
nalgas o en el área genital. Abusa de drogas y/o alcohol, se encuentra socialmente aislado, está
frecuentemente ausente del hogar, tiene antecedentes de pedofilia y/o sadismo, Desmiente o
niega todo lo relacionado con el abuso sexual (el acto, el planeo, la responsabilidad, la gravedad
de la conducta, la auto culpabilidad). Parece que es la víctima. Madre sumisa y pasiva, que sufrió
abuso sexual y que consiente o participa en el abuso de la siguiente generación. Ejerce una
profesión relacionada íntimamente con la infancia utilizando su influencia para manipular,
engañar o chantajear al niño. Visita habitualmente o es miembro de páginas web de contenido
pedófilo. (1, 6, 9 )

6.3- Indicadores del Síndrome de Münchausen por poderes 6.3.1- Indicadores Físicos en el menor
Habitualmente se trata de un lactante o pre escolar (promedio 3 años), aunque la edad al
diagnóstico oscila entre 1 mes y los 21 años de edad, no existen diferencias por sexo. Los síntomas
y/o signos clínicos son persistentes o recidivantes, aparecen solamente en presencia de la madre y
desaparecen cuando la madre está ausente, son de causa inexplicable y los exámenes
complementarios no aclaran el diagnóstico. 26
Los síntomas más frecuentemente relatados, son: fiebre, exantemas infecciosos, ataxia,
convulsiones, obnubilación y estupor, coma, alucinaciones, movimientos anormales, alergias (a
múltiples alimentos o medicamentos), dolor abdominal, perdida de peso, vómitos, diarrea,
hematemesis, úlceras bucales, hematuria, hipertensión, crisis apnéicas, hiperventilación, sed
excesiva, incongruencia de perfil bioquímico, síntomas psicológicos y emocionales. Existe
discordancia entre el aparente buen estado de salud del niño y la historia de graves síntomas
clínicos y/o la alteración de las pruebas de laboratorio; existe el antecedente de ingresos
múltiples, en distintos hospitales, y abundantes exploraciones complementarias. Los
procedimientos terapéuticos, habituales y apropiados, aplicados son inefectivos o no tolerados.
Existe una enfermedad confirmada de causa inexplicable (la morbilidad de este síndrome es de
alrededor de un 8% de los casos), se ha producido una muerte de causa inexplicable (la mortalidad
de este síndrome oscila entre un 10-20%, siendo mayor el riesgo en los niños menores de 3 años).
El personal sanitario piensa en la posibilidad de hallarse frente a un caso nuevo insólito.

6.3.2- Indicadores Comportamentales en el menor El impacto de este síndrome, a largo plazo,


puede dar lugar a desórdenes psicológicos, emocionales, comportamentales y/o conductuales, los
niños mayores víctimas de este síndrome, frecuentemente toleran y cooperan con el perpetrador
en su propio abuso, confabulando con su madre/ padre para confirmar sus historias médicas e
incluso fabricando ellos mismos sus "enfermedades", a veces por miedo de contradecir a su
progenitor y otras veces debido a la persuasión de éste en el tiempo. Algunos de estos niños creen
que están muy enfermos y que presentan un desorden misterioso que los médicos no pueden
detectar, en otros casos, el niño es consciente de que la explicación del perpetrador es improbable
pero no lo dicen, temiendo su venganza o que nadie le creerá.
( 1, 6, 9 )

27
6.3.3- Indicadores Comportamentales y Actitudes del maltratador Habitualmente el perpetrador
es la madre (más del 95% de los casos), madre con un rol parental de cabeza de familia, inteligente
y atenta, mantiene buena relación con el personal sanitario, excesivamente protectora, con
frecuentes trastornos de personalidad o conductuales y con menor frecuencia presentan una
enfermedad mental severa; Con historia personal de enfermedad parecida a la del hijo o con
antecedente de síndrome de Münchausen, suele tener conocimientos y/o antecedentes de
profesión sanitaria usualmente frustrada, con reacción paradójica respecto a la enfermedad de su
hijo por defecto (está menos preocupada que el personal que le atiende) o por exceso (se queja de
que se está haciendo poco por diagnosticar la enfermedad) Padre ausente o que apenas aparece
en el hospital. En los pocos casos en que el padre es el perpetrador, no presentan el perfil atento y
protector de las madres, sino que son descritos como desinteresados, descomprometidos y
pasivos, a pesar de la enfermedad de su hijo, así como emocionalmente lábiles y mentalmente
inestables. El perpetrador relata unos síntomas y signos que discrepan con la historia clínica, el
examen físico y los resultados de los exámenes complementarios, involucra a múltiples médicos,
frecuentemente en diferentes hospitales y en diferentes ciudades. Antecedente de historia de
maltrato físico, enfermedad rara o muerte en hermanos.

6.4- Indicadores de Maltrato Prenatal 6.4.1- Indicadores Físicos en el menor Sufrimiento fetal,
mortinato, prematuridad, retrazo de crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer, microcefalia,
síndrome de abstinencia, Infecciones de transmisión vertical (enfermedades de transmisión
sexual, Hepatitis B o C, VIH). Síntomas inespecíficos como dificultad respiratoria, dificultad para
alimentarse, vómitos, diarrea, sudoración, convulsiones, irritabilidad o letargo. Manifestaciones
fenotípicas del síndrome alcohólico fetal, malformaciones congénitas, daño cerebral con o sin
lesiones permanentes (1, 6, 9, 10 ) y disfunción motora. 28
6.4.1- Indicadores Comportamentales en el menor Trastornos de la conducta y del
comportamiento. Problemas y dificultades en el aprendizaje. Indicadores comportamentales de
maltrato y negligencia física, abuso sexual y/o maltrato emocional, ya que entre un 40-60% de
estos niños sufre a lo largo de su infancia alguno de estos tipos de maltrato.

6.4.1- Indicadores comportamentales y Actitudes del mal tratador Rechazo del embarazo, falta de
control y seguimiento médico del embarazo, negligencia personal en la alimentación e higiene,
exceso de trabajo corporal, medicaciones excesivas o inadecuadas, exposición a irradiaciones.
Presencia de enfermedades que pueden causar malformaciones o infecciones feto-neonatales
(especialmente Sd. de Inmunodeficiencia Adquirida y Enfermedades de Transmisión Sexual).
Consumo inadecuado de tabaco, drogas, alcohol o psicofármacos, presencia de psicopatía,
promiscuidad, participación en actividades delictivas o está en prisión. Maltrato físico dirigido a la
madre o al feto por parte del padre/ compañero y negligencia en la atención de las necesidades
básicas de la madre por parte del padre/ compañero. ( 1, 9, 10 )

6.5- Indicadores de Maltrato y Abandono Emocional

6.5.1- Indicadores Físicos en el menor Fallo de medro, retraso de crecimiento "no orgánico".
Plagiocefalia y áreas de alopecia producidas por mantener de forma prolongada en decúbito a un
lactante o niño pequeño. Retrasos en el desarrollo psicomotor, en las adquisiciones madurativas y
problemas de aprendizaje. 6.5.2- Indicadores Comportamentales en el menor Muestra
desconfianza hacia el adulto en sus promesas o actitudes positivas, es apático en las relaciones
con los progenitores, presenta una paradójica reacción de fácil adaptación a los desconocidos.

29
Parece excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente, busca contactos físicos inapropiados,
exhibe una ausencia de respuesta ante los estímulos sociales, se inhibe en el juego con otros
niños. Muestra conductas extremadamente adaptativas, que son demasiado "de adultos" o
demasiado infantiles indicando una inmadurez socio emocional, tiene dificultad de adaptación a
situaciones cotidianas y escasa habilidad en situaciones conflictivas. Presenta un carácter
asustadizo, tímido, pasivo o, por el contrario, comportamientos compulsivos, negativistas o
agresivos, tiene disminución de la capacidad de atención, trastornos del aprendizaje, retraso en el
lenguaje y/o fracaso escolar, trastornos en las funciones relacionadas con la alimentación
(anorexia, bulimia), con el sueño (insomnio, terror nocturno) y con el control de esfínteres
(enuresis, encopresis). ( 1 ) Presenta trastornos neuróticos o de relación (estructuras obsesivas,
fobias, ansiedad, regresión), exterioriza trastornos psicosomáticos (cefaleas, abdominalgias) o
finge de síntomas, tiene baja autoestima y una visión negativa del mundo y de los progenitores,
esta deprimido, exhibe conductas de auto lesión, ideación o intentos de suicidio. Tiene
comportamientos antisociales (vandalismo, hurtos, violencia, agresividad, fugas del hogar),
participa en actividades delictivas y/o practica conductas de riesgo para la salud (uso y/o abuso de
tabaco, drogas, alcohol; actividad sexual temprana y sin medidas anticonceptivas; promiscuidad
sexual, prostitución).

6.5.3-Indicadores Comportamentales y Actitudes del mal tratador Exhibe frialdad y falta de afecto
en el trato del niño, no calma el llanto del niño, facilita u obliga permanencias prolongadas en la
cuna/ cama (en lactantes y preescolares), rechaza verbalmente, insulta, menosprecia y desvaloriza
al niño. Basa sus relaciones con el niño en el temor o en una disciplina excesiva, trata de manera
desigual a los hermanos, mantiene unas exigencias superiores a las propias del momento evolutivo
del niño o de sus características individuales, obliga a practicar convicciones y creencias extremas
(nutricionales, religiosas, culturales), parece no preocuparse por los problemas del niño. Tolera
todos los comportamientos del niño sin poner límite alguno, no acepta la iniciativa del niño;
impide al niño una mayor autonomía y autodeterminación, aparta al niño de las interacciones
sociales. 30
Es inaccesible o poco disponible para el niño, no participa en las actividades diarias del niño, tiene
un exceso de vida social o laboral, alienta a cometer conductas delictivas; expone al niño a
pornografía; premia conductas agresivas. ( 1, 9, 7 )

6.6- Indicadores de Negligencia y Abandono Físico 6.6.1- Indicadores Físicos en el menor -


Negligencias en la alimentación (deprivación de alimentos, dietas inadecuadas), mal nutrición
proteico energética, obesidad, fallo de medro, retraso de crecimiento, raquitismo, microcefalia,
anemia Ferropénica, déficit de vitaminas y oligoelementos, palidez, cansancio inapropiado para su
edad y apatía permanente, retrasos en el desarrollo psicomotor; en las adquisiciones madurativas
y problemas de aprendizaje y en el desarrollo puberal. - Falta de higiene y supervisión en el hogar,
infecciones recurrentes del aparato digestivo, bacterianas o parasitarias, infecciones del aparato
respiratorio y crisis de asma bronquial, recurrentes y persistentes; caídas, quemaduras,
ingestiones de cuerpos extraños, intoxicaciones, ahogamientos, morbilidad y secuelas por
accidentes, muerte. mal olor, vestuario inapropiado, - Consecuencias por falta de aseo,
inadecuado, sucio, pelo seco, fino y escaso, pelo largo, sucio y descuidado, áreas alopécicas,
piojos, liendres, uñas sucias, largas, amarillentas, engrosadas, piel sucia, con roña ("coraza
indisoluble"), con costras, con pliegues cutáneos macerados, eccemas, micosis, eritema genital del
lactante severo y con dibujo geométrico coincidente con el del área del pañal, bulbo vaginitis
inespecíficas en niñas pequeñas. - Consecuencias por negligencias en el cuidado odontológico y
médico, caries en número abundante y no tratadas, falta de dientes, pérdida del color normal de
los dientes; despreocupación de los cuidados básicos de salud, enfermedades infecto contagiosas
evitables por vacunación y sus complicaciones y secuelas, estrabismo, ambliopía, sordera,
escoliosis, luxación de cadera, criptorquidia, etc; despreocupación en la atención a las
enfermedades (retraso en la búsqueda de asistencia en procesos graves, se niega la aplicación de
determinadas medidas indispensables para salvar al niño, se aportan datos insuficientes, no se
cumplen los tratamientos prescritos, se ignoran los consejos ante las enfermedades crónicas,
existe despreocupación en las enfermedades incapacitantes) ( 1, 7, 9 )

31
6.6.2- Indicadores Comportamentales en el menor Realiza comentarios acerca de los cuidados
deficitarios que recibe o expresa que no hay nadie que le cuide, presenta retrasos en las
adquisiciones madurativas, problemas de aprendizaje, desarrollo del lenguaje y vocabulario,
escasa destreza para la comunicación y para la adquisición de vínculos con otros niños o adultos.
Ausentismo escolar, llega demasiado pronto al colegio o se va muy tarde, se suele quedar dormido
en clase, tiene déficit de atención con o sin hiperactividad, fracaso escolar. Muestra
comportamientos auto gratificantes, realiza movimientos auto estimulativos, inmadurez
emocional y tiene tendencia a la fantasía, conductas dirigidas a llamar la atención del adulto, auto
agresiones, apatía, somnolencia, tristeza, mutismo y/o falta de reacción ante estímulos externos.
Tiene comportamientos antisociales, participa en actividades delictivas y/o practica conductas de
riesgo para la salud (uso y/o abuso de tabaco, drogas, alcohol; actividad sexual temprana y sin
medidas anticonceptivas; promiscuidad sexual, prostitución).

6.5.3-Indicadores Comportamentales y Actitudes del mal tratador Ostenta una constante falta de
supervisión, especialmente cuando el niño realiza actividades peligrosas, mantiene unas
condiciones higiénicas y/o de seguridad en el hogar peligrosas para la salud del niño, exterioriza
pobreza, ignorancia, incultura. Abusa de drogas y/o alcohol, es promiscuo, practica la prostitución
/ proxenetismo o su medio de vida es la delincuencia, muestra apatía o nulidad, está mentalmente
enfermo o presenta bajo nivel intelectual. Existe el antecedente de malos tratos o negligencia en
la infancia, antecedente de separación prolongada madre/ padre ʹ hijo. Seguimiento inadecuado
de las enfermedades agudas o crónicas del niño, incumple los tratamientos médicos prescritos al
niño, se despreocupa por las enfermedades discapacitantes del niño, poca preocupación por la
higiene, alimentación y vestuario adecuado del niño; Tiene un exceso de vida social y profesional,
practica convicciones y creencias extremas (nutricionales, religiosas, culturales), compensa con
bienes materiales la falta de cuidado y atención de las necesidades básicas del niño. ( 1, 7, 9 ) 32
7- Diagnóstico

La correcta atención al niño y niña choca en el ámbito sanitario con serios obstáculos derivados de
la inexistencia de un conjunto normas legales. Los profesionales se encuentran importantes
dificultades en el diagnóstico del Maltrato Infantil, el primer problema que se plantea es el de
decidir y definir qué se debe considerar como maltrato. El número real de casos de Maltrato
Infantil que se da en la población es prácticamente imposible de cuantificar. A esta situación, que
ya suponía con acierto Kempe en sus primeras descripciones, contribuyen varios factores: 1.
Muchos casos se producen dentro de la familia. 2. Los niños y niñas pequeños no tienen
autonomía para denunciarlo. 3. Existe miedo en muchos profesionales y ciudadanos a las
implicaciones que puede originar la denuncia. 4. Desconocimiento de la cuestión por gran parte de
la población, incluso de personal sanitario, de sus distintas manifestaciones, así como de las
situaciones de riesgo que pueden favorecer el maltrato. 5. Dificultad en la identificación como
maltrato del abandono y la negligencia en los cuidados del niño/ niña, así como de la utilización de
disciplinas inadecuadas, educación en la violencia, etc. Se ha utilizado acertadamente la imagen
del iceberg para aludir a ese gran número (más del 80 por ciento según algunas estimaciones
fiables) de casos que pasan desapercibidos. A la hora de diagnosticar un caso de Maltrato Infantil
va a ser necesaria una especialísima agudeza por parte del personal sanitario que asista a la niñez,
no sólo para saber captar los datos físicos, sino para descubrir ciertos indicadores sugestivos en el
comportamiento del paciente y también del acompañante o del cuidador. Se trata, en ocasiones,
de una labor que sobrepasa lo puramente asistencial para extenderse a la de investigador social,
como ayuda puede observarse el cuadro de la siguiente página donde se expone de forma
bastante práctica, los indicadores de maltrato y abandono que todo médico debería tener
presente física y mentalmente cuando los niños y niñas llegan a su consulta o a los servicios de
urgencia hospitalarios. (7, 9)

33
Indicadores de Maltrato Infantil Tipo de maltrato Características o lesiones - Magalludaruas o
moretones. - Quemaduras. - Fracturas. - Heridas o raspaduras - Lesiones abdominales * hinchazón
del abdomen, * dolor localizado, * vómitos. Indicadores en el niño / niña - Cautelosos respecto al
contacto físico con los adultos. - Se muestran aprensivos cuando otros niños lloran. - Muestra
conductas extremas: rechazo o agresividad. Indicadores en el adulto - Ha sido objeto de maltrato
en su infancia. - Utiliza una disciplina severa, inapropiada para la edad, falta cometida y condición
del niño. - Percibe al niño de manera significativa mente negativa, Ej. Malo -La vida en el hogar es
caótica. - Muestra evidencia de apatía o inutilidad.

A- Maltrato físico

- Constantemente sucio, escasa higiene, hambriento o BNegligencia inapropiada mente u Omisión


vestido. - Problemas físicos o médicas no atendidas (heridas sin curar o infectadas) - Dificultad
para andar y sentarse. - Ropa interior mancha da, rasgada o ensan grentada. C- Abuso - Se queja
de dolor o picor en la zona genital Sexual - Contusiones o sangrado en los genitales externos. -
Tiene una enfermedad venérea. - Tiene la vulva o cérvix rojos o hinchados. D- Maltrato Emocional
- Baja autoestima. - Refleja miedo, ansiedad - Muy sumiso.
(1)

- Comportamientos auto gratificantes. - Hiperactividad, agresividad.

- Parece reservado, rechazante o con fantasías o conductas infantiles, incluso puede parecer
retrasado. - Tiene escasas relaciones con los compañeros. - Comete acciones delictivas o se fuga.

- Extremada mente protector o celoso del niño. - Alienta al niño a implicarse en actos sexuales o
prostitución en presencia del cuidador. - Sufrió abuso sexual en su infancia.

- Excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente. - Excesivamente agresivo, exigente. 34

- Culpa o desprecia al niño. - Es frío o rechazante - Despreocupado por la salud del niño
8- Tratamiento

El tratamiento del niño o niña mal tratado debe incluir obligadamente varios tipos de actuación y,
por lo tanto debería ser siempre multiprofesional. Desde luego, no puede ser un tratamiento
exclusivo del síntoma o de las lesiones observadas en un momento concreto, sino que abarcará
junto con este tratamiento, muchas veces urgente, la atención del conjunto del problema, desde
sus factores pre disponentes a los desencadenantes. Por lo mismo, debe prestar atención tanto al
niño/ niña como a su familia, al medio en que se desenvuelve su existencia y a las instituciones con
capacidad para prestar ayuda. A modo de síntesis podemos decir que el tratamiento se aplicará en
los siguientes puntos: 1) 2) 3) Atención a las lesiones. Prestar apoyo emocional y tratamiento
psicológico. Apartar cuanto antes al niño de las personas causantes del maltrato, por ejemplo, con
su hospitalización aun cuando no la requiriese la gravedad objetiva de las lesiones. Intervención de
los servicios sociales y, si es preciso, de los policiales o judiciales. Realizar un seguimiento posterior
del niño y de su familia Abocar siempre a la prevención, pues está demostrado en todos los
estudios que el maltrato tiende a repetirse una vez vuelto el niño/ niña a su medio habitual y que
esta reiteración supone una gravísima amenaza que puede llevar hasta la muerte del pequeño. .

4) 5) 6)

Lo cierto es que la correcta atención al niño y niña maltratado choca en el ámbito sanitario, y por
ende en el social, con serios obstáculos derivados por una parte de la inexistencia de un conjunto
de normas legales que regulen con precisión los conceptos y las responsabilidades. Por otro lado,
por las dificultades que se mencionaron al hablar del diagnóstico; y por último, por la falta de
verdaderos programas integradores que con la colaboración de muy distintos profesionales e
instituciones permitan conocer documentalmente el alcance del problema y coordinen el trabajo
de todos aquellos en una misma línea de (1, 2, 7, 9 ) actuación.

35
CAPÍTULO II: DISEÑO METODOLÓGICO

1- Tipo de Estudio Se realizó un estudio descriptivo, de corte transversal y retrolectivo durante el


período comprendido entre Enero y Noviembre de 2005. Se llevó a cabo en el hospital Materno
Infantil ͞Fernando Vélez Páiz͟ (HFVP) situado en la ciudad de Managua en la región del Pacífico del
país. 2-Determinación del Universo El universo estuvo constituido por 9050 niñas y niños menores
de 15 años egresados en el HFVP en el período comprendido entre el 1 Enero al 30 de noviembre
del 2005. La mayoría de éstos infantes egresaron del servicio de Pediatría.

3-Selección de la muestra La muestra estuvo constituida inicialmente por 65 niñas y niños


menores de 15 años atendidos por Maltrato Infantil en el hospital en mención durante el período
estudiado, sin embargo, por diversas causas, la muestra se redujo a 52 niños y niñas víctimas de
maltrato infantil egresados de los servicios de Pediatría, Neonatología, quemados y Ortopedia. Las
causas por las que se redujo la muestra fueron que algunos casos permanecieron menos de 24
horas en el hospital porque se fugaron al llegar a la sala de hospitalización, ingresaron durante el
fin de semana y abandonaron (tenían datos incompletos) o ameritaron traslado a otra unidad
hospitalaria desde Emergencia de Niños por lo que no tenían expediente y, algunos expedientes
estaban incompletos o, no aparecieron. Otros casos no ingresaron como maltrato infantil desde la
emergencia. El tipo de muestreo que se realizó fue no probabilístico, por conveniencia.

36
4-Criterios de Inclusión Ser menor de 15 años. Ser diagnosticado con alguna forma de maltrato
infantil. Ser identificado por el investigador, mediante, las lesiones o MC del menor que
permitieran clasificarlo como MIF durante la realización del estudio. Ser atendido en el hospital
Materno Infantil ͞Fernando Vélez Páiz͟ durante el período en estudio.

5-Criterios de Exclusión Ser mayor de 15 años. Las niñas y niños que no egresaron por maltrato
infantil. Expedientes clínicos que no se encontraron al momento de recolectar la información.
Expedientes clínicos incompletos al momento de recolectar la información. 6-Enumeración de las
variables Edad Sexo Número de hijo en la pareja Inmunizaciones Estado nutricional Edad de la
madre, padre o tutor Escolaridad de la madre, padre o tutor Estado civil de la madre, padre o tutor
Procedencia Nivel socioeconómico Núcleo familiar Antecedentes personales patológicos
Hospitalizaciones previas Tipo de maltrato identificado Relación del agresor con el niño/ niña
Lesiones más frecuentemente identificadas Tiempo transcurrido entre la lesión y búsqueda de
asistencia Motivo de consulta Diagnóstico Estancia intra hospitalaria Equipo multidisciplinario
Condición de egreso Seguimiento en Consulta Externa Psicoterapia familiar 37
7. Operacionalización de las variables
Variable Concepto Dimensión Escala / Valor ͻ < 30 días ͻ 1 ʹ 11 meses Expediente Clínico ͻ 1 ʹ 4
años ͻ 5 ʹ 9 años ͻ 10 ʹ 14 años ͻ Fenenino Expediente Clínico ͻ Masculino ͻ ͻ ͻ Primogénito
Segundo hijo Tercer hijo o siguientes ͻ Completas ͻ Incompletas ͻ Indocumentadas ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ
Eutrófico Desnutrido Sobrepeso 15 ʹ 20 años 21 ʹ29 años 30 años ó más Indicador

1- Edad del niño /niña

Tiempo transcurrido des de el nacimiento hasta la fecha del maltrato. Diferencia física y consti
tutiva entre hombre y mu jer. Número de hijo según la paridad cronológica de la madre.

Días, Meses y años.

2- Sexo del paciente 3- Número de hijo en la pareja (famillia)

Expediente Clínico

Aplicación del esquema Esquema del PAI 4- Inmunizaciones del PAI, vacunas que (Programa
Ampliado deben tener la niña / niño de Inmunizaciones) según su edad. 5- Estado Clasificación de
la situa Nutricional ción nutricional a través Indicadores de peso / del indicador global. edad 6-
Edad de la Tiempo transcurrido madre, padre o tutor desde el nacimiento Años del niño/ niña.
hasta el estudio.

Expediente Clínico Curva de CNHS: center national health stadistic Expediente Clínico

38
Variable 7- Escolaridad de la madre, padre o tutor.

Concepto Años de estudios académicos de la madre, padre o tutor del niño/ niña.

Dimensión

Indicador Expediente Clínico

8- Estado Civil

Tipo e relación conyugal de los padres o tutores del niño.

Expediente Clínico

9- Procedencia

Lugar donde vive el infante y su familia.

Expediente Clínico

Escala / Valor ͻ Analfabeta ͻ Primaria ͻ Secundaria ͻ Universitario/ Otro ͻ Soltero (a) ͻ Casado (a)
ͻ Acompañado (a) ͻ Divorciado (a)/ separado (a) ͻ Viudo (a) ͻ Urbana ͻ Rural ͻ Urbana-marginal:
asentamientos

Condiciones de una familia, la cual es afectada por factores 10- Nivel socio económico de la
externos como: extrema pobre familia del niño/ za, ingresos mensuales, hacinamiento y, falta de
niña. ** servicios básicos (disponibili dad de agua potable, disposi ción de excretas, iluminación)

Registro de infor mación en el ex ͻ Alto Calidad pediente clínico: ͻ Medio Material de las ͻ Bajo
paredes. ͻ No documentado Piso de tierra. Agua potable Disposición de excretas. Luz Eléctrica.
Hacinamiento. žž para medir esta variable se hizo uso de los índices sumatorios, revisando los
datos del expediente clínico y asignando un valor a cada uno de los factores descritos en el
concepto de esta variable, todos los cuales se sumaron y se dividieron en 3 categorías: -Alto, si las
respuestas correctas sumaban más o igual a 14 puntos. -Medio, si las respuestas correctas
sumaban de 9-14 puntos y -Bajo, si las respuestas correctas sumaban menos o igual de 8 puntos.
39
Concepto Dimensión Indicador Grupo primario de Expediente 11-Núcleo familiar apoyo formado
por ma Clínico dre, padre y hermanos. 12-APP: antecedentes Enfermedades padeci Expediente
personales patológi das por el niño antes de Tipo Clínico cos del niño/ niña. su ingreso al hospital.
13- Hospitalizaciones Si el paciente ha estado Causa de la Expediente hospitalizado antes.
hospitalizaci Clínico ón. 14- Antecedentes de Historia en el niño/ niña maltrato en el niño/ de
haber recibido Tipo Expediente niña. alguna forma de Clínico maltrato infantil anteriormente. 15-
Tipo de maltrato Forma de maltrato infan Clasificación Expediente til encontrada al momen de
maltrato Clínico to del estudio. infantil

Variable

ͻͻͻ

Escala / Valor Integrado Desintegrado Disfuncional

ͻ Sí ͻ No ͻ Sí ͻ No ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ Sí No Maltrato/ abandono Físico Abuso sexual: vejación, incesto,


violación. Maltrato o emocional Abandono

Maltrato Institucional

40
Variable

Concepto

Dimensión

Indicador

Escala / Valor ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ Mamá / Papá Hermano (a) Padrastro/ madrastra Abuelo (a) /
Tutor Otro Equimosis/ heridas Quemaduras Emocionales Otras Menos de 1 día 1 ʹ 3 días Más de 3
días ͻ ͻ ͻ ͻ ͻ Herida Cansancio/ nerviosismo Morados/ inflamación Ingesta de fármacos Otros

16- Relación del agresor con el niño/ niña.

Persona que infringió algún tipo de maltrato a la niña / niño.

Expediente Clínico

17- Lesiones más frecuentes. 18- Tiempo transcurri do entre la lesión y la búsqueda de asisten cia.
19- Motivo de consulta

Daños visibles y no visibles provocados en el niño o niña maltratado. Tiempo transcurrido desde el
momento en que recibió la lesión hasta el momento en que fue llevado a reci bir asistencia. Razón
por la que el menor es llevado a con sulta médica.

Tipo

Expediente Clínico

Días

Expediente Clínico

Expediente Clínico

41
Variable 20- Diagnóstico

21- Estancia intra hospitalaria 22- Equipo multidisciplinario

23- Condición de egreso

24- Seguimiento en Consulta Externa. 25- Asistencia a Consulta Externa

Concepto Dimensión Indicador Escala / Valor Tipo de patología identificada por la ͻ Maltrato
infantil clínica y el laboratorio al momento de la Expediente ͻ Problema Social consulta. Clínico ͻ
Otras ͻ Menos de 3 días Tiempo transcurrido desde el ingreso Días Expediente ͻ 3 ʹ 7 días hasta el
egreo hospitalario. Clínico ͻ 8 ʹ 11 días ͻ Más de 11 días Grupo de personas que brindaron asis ͻ
Sí tencia al infante maltratado. Integrado ͻ No por médicos (pediatras y otros especia Expediente
listas según el tipo de lesión que presen Clínico taba el infante), psicólogas, trabajadoras sociales, y
en algunos casos forenses. Condición del paciente al momento del ͻ Alta egreso hospitalario.
Expediente ͻ Abandono Clínico ͻ Fuga ͻ Fallecido Es el seguimiento que se le da al niño/
Expediente ͻ Sí niña por parte de Psicología mediante Clínico ͻ No citas periódicas a consulta
externa. Es la asistencia del infante a sus citas ͻ Acudió a 1 cita en consulta externa. Expediente ͻ
Acudió a 2 ʹ 3 citas Clínico ͻ Acudió a más de 3 citas ͻ No acudió

42
8- Métodos e instrumentos para recoger la información. La información se recolectó mediante la
revisión periódica de los expedientes de las niñas y niños menores de 15 años egresados del HFVP
en el período estudiado y en quienes se detectó maltrato infantil. Previo a la recolección se
procedió a elaborar un instrumento donde se trasladó la información y, el cual se validó antes de
proceder a obtener los datos de las niñas y niños seleccionados.

9- Plan de análisis. Edad y sexo de los niños y niñas maltratados según el tipo de maltrato infantil.
Esquema de inmunización y estado nutricional de los infantes estudiados según el número de hijo
en la pareja (familia) Antecedentes personales patológicos de las y los menores estudiados según
edad. Núcleo familiar de los infantes víctimas de maltrato según el nivel socioeconómico de sus
familias. Lesiones de maltrato infantil según procedencia y tipo de maltrato. Relación del agresor
con el niño o niña según escolaridad y edad del agresor. Abordaje médico quirúrgico de los
menores maltratados. Condición de egreso de las y los infantes estudiados según estancia intra
hospitalaria. Seguimiento en Consulta Externa de los sujetos en estudio. Psicoterapia familiar.

10- Procesamiento de la información. La información se procesó electrónicamente utilizando el


programa SPSS. Se aplicó frecuencia, porcentajes, tasas, a los datos recolectados, presentándose
la información en cuadros y gráficos estadísticos. El informe se grabó en Microsoft Word 2000 y
los cuadros y gráficos se elaboraran en Microsoft Excel y Microsoft PowerPoint.

43
CAPÍTULO III: DESARROLLO 3.1- Resultados obtenidos en el estudio 1- Características
Sociodemográficas a) Datos personales de la niña/ niño. La mayoría de los casos de maltrato
infantil se presentó en el grupo etáreo de 1-4 años con un 38,5 por ciento (20 casos) seguido del
grupo de 5 - 9 años y de 1 ʹ 11 meses con un 19,2 por ciento ambos grupos. El grupo de 10 - 14
años constituyó el 15,4 por ciento (8 casos) mientras los menores de 30 días fueron maltratados
en el 7,7 por ciento. El sexo más afectado por maltrato infantil fue el femenino con un 53,8 por
ciento (28 casos) en comparación con el masculino que representó el 46,2 por ciento equivalente a
24 casos. (Ver cuadro 1) La mayoría de los niños y niñas maltratados egresaron con un esquema de
inmunizaciones indocumentado, (96,2 por ciento que equivale a 50 casos). El 2 por ciento (1caso)
tenía un esquema de inmunizaciones actualizado para su edad igualmente se encontró un
esquema de inmunizaciones no actualizadas para la edad del niño en el 2 por ciento. Con relación
al estado nutricional de los infantes estudiados el 58 por ciento de los niños y niñas maltratadas
(30 casos) eran eutróficos mientras los desnutridos representaron el 38,5 por ciento (20casos) y el
sobrepeso se observó solamente en el 3,8 por ciento. (2casos) El maltrato infantil fue más
frecuente en el primer hijo con un 42,7 por ciento (22 casos) mientras el tercer hijo o siguiente
recibió maltrato en el 34,6 por ciento (18 casos) y el segundo hijo solamente en el 23.1 por ciento
que corresponde a 12 casos. (Ver cuadro 2)

b) Datos generales de las madres, padres o tutores del niño o niña. Los padres, madres o tutores
de los niños y niñas mal tratados en su mayoría, 44,2 por ciento (23 casos) estaban en el grupo
etáreo de 30 años o más, seguidos del grupo de 21 ʹ 29 años con un 42,3 por ciento (22 casos) y
del grupo de 15 ʹ 20 años con un 13,5 por ciento correspondiente a 7 casos. El analfabetismo de
las madres, padres o tutores de éstos niños representó únicamente el 15.4 por ciento (8 casos)
predominando la primaria incompleta en el 69.2 por ciento de los casos (36) y observándose en el
9.6 por ciento (5 casos) una escolaridad de secundaria incompleta, solamente en el 5,8 por ciento
(3 casos) correspondía a secundaria (máximo nivel de escolaridad alcanzado en los tutores de
éstos niños).

44
El maltrato infantil se observó más frecuentemente en los hijos e hijas de padres que vivían en
unión estable (acompañados) con un 53.8 por ciento que equivale a 28 casos, seguido de los hijos
de madres solteras con el 25 por ciento (13 casos). Los niños y niñas cuyos padres estaban
separados, casados y, viudos fueron víctimas de maltrato infantil en el 13,5 por ciento (7 casos),
5.8 por ciento (3 casos) y, 2 por ciento (1 casos) respectivamente. En el 10 por ciento (5 casos) los
padres y madres de éstos pacientes tenían antecedente de ingerir licor u otras drogas y realizar el
maltrato a sus hijos bajo los efectos de éstas sustancias. c) Otras características estudiados.
sociodemográficas de los infantes

La mayoría de infantes víctimas de maltrato infantil 86.5 por ciento (45 casos) provenía del área
urbana, en el perímetro rural residían el 11.5 por ciento (6.casos) y el 2 por ciento (1caso) vivía en
asentamientos (U-M). En relación con el nivel socioeconómico de las familias de las y los menores
maltratados éste fue predominantemente bajo, 75 por ciento correspondiente a 39 casos y medio
en un 17.3 por ciento (9 casos). Al estudiar el núcleo familiar de las niñas y niños maltratados el
61.5 por ciento (32 casos) provenían de una familia desintegrada, el 21.1 por ciento (11 casos) de
una familia integrada y sólo el 17.3 por ciento (9 casos) de una familia disfuncional. (Ver cuadro 4)

2-Antecedentes Personales Patológicos (APP) y No Patológicos . En los infantes víctimas de


maltrato infantil el 75 por ciento (39 casos) NO tenían antecedentes personales patológicos
mientras el 25 por ciento que equivale a 13 casos sí los tenía. El principal antecedente personal
patológico encontrado en los niños y niñas estudiados fue la enfermedad diarreica aguda (4 casos
correspondientes al 31 por ciento). El segundo antecedente en importancia en estos niños fue
neumonía en el 23 por ciento de los casos. El antecedente de intento suicida representó el 15.4
por ciento de los casos ( 2) La mayoría, 82.7 por ciento (43 casos) no reportaba hospitalizaciones
previas, únicamente el 17.3 por ciento (9 casos) de las niñas y niños maltratados había estado
hospitalizado anteriormente por causas diversas como EDA (3 casos), neumonía, politraumatismo,
asma bronquial, ingesta de kerosén y apendicectomía con un caso cada uno respectivamente. (ver
Cuadro 3)

45
3- Tipo de maltrato identificado. El principal tipo de maltrato infantil identificado en los niños y
niñas egresados durante el período estudiado fue el Abandono físico con un 46.5 por ciento (24
casos) seguido del maltrato físico con el 21.15 por ciento (11 casos), el abuso sexual con 19.3 por
ciento (10 casos) y, finalmente del abandono emocional con un 6.7 por ciento (7 casos). Del total
de casos en los que se identificó alguna forma de abuso sexual en el 55 por ciento (6 casos) se
diagnosticó como vejación, 27.3 por ciento (3 casos) violación y en el 18 por ciento (2 casos) no se
especifica que tipo de maltrato por abuso sexual sufría el niño o niña. (ver Cuadro 5) En el 59.6 por
ciento de los niños y niñas mal tratados (31 casos) la agresora fue la madre, en el 19.2 por ciento el
agresos era otro miembro de la familia o vecino. Seguido del padrasto con 9.6 por ciento (5 casos)
y el padre con 4 por ciento (2 casos) . Los y las menores fueron agredidos por su tio en el 4 por
ciento (2 casos) hermano y por su tutor en el 2 por ciento (1 casos) respectivamente. (ver
Cuadro 7)

Con relación a las lesiones más frecuentes en las niñas y niños maltratados encontramos que en el
34.6 por ciento (18 casos) eran lesiones cutáneo mucosas, en el 29 por ciento (15 casos) eran
emocionales, el 13.5 por ciento ( 7 casos) eran Psicológicas, el 11.5 por ciento eran lesiones
genitales y en el 5.8 por ciento (3 casos) eran lesiones osteo articulares (fracturas) y quemaduras
respectivamente. (ver Cuadro 5)

Respecto al tiempo transcurrido entre la lesión y la búsqueda de asistencia la mayoría de niñas y


niños maltratados (52 por ciento equivalente a 27 casos) fueron llevados a consulta médica en las
primeras 24 horas de producida la lesión, sin embargo, el 34.6 por ciento (18 casos) acudieron a
consulta después de 72 horas de provocada la misma y únicamente el 13.5 por ciento (7 casos)
asistió a consulta entre las 24 ʹ 72 (ver Cuadro Nª 6) horas después de producida la lesión.

El principal motivo de consulta encontrado en las niñas y niños maltratados fue lesiones cutáneo
mucosas {heridas 4 caso, quemaduras 2 casos, equimosis 5 casos y hematomas 1 caso}. Otros
motivos de consulta fueron EDA ( 9 casos), traslado de otra unidad asistencial, TCE, fiebre, ingesta
de fármacos, negligencia en el cuido y sospecha de abuso sexual.

46
4- Tratamiento brindado

En relación a la estancia intra hospitalaria el 50 por ciento de los niñas y niños maltratados (26
casos) permanecieron hospitalizados por 3ʹ7 días, el 25 por ciento (13casos) estuvieron
ingresados entre 8 y 11 días, el 13.5 por ciento (7 casos) duró más de 11 días ingresado y
solamente el 11.5 por ciento ( 6 casos) menos de 3 días. ( Ver Cuadro 9 ) Durante su
hospitalización el 86.5 por ciento de los infantes estudiados fueron atendidos por un equipo
multidisciplinario conformado por pediatras, psicólogas, trabajadoras sociales, ortopedistas (en los
casos de fracturas), ginecólogos (en los casos de abuso sexual), nutricionistas (en dos casos de
desnutrición extrema) y en algunos casos por médicos forenses. El 13.5 por ciento (7casos) no
fueron atendidos por equipo multidisciplinario ya que no se diagnosticaron como maltrato infantil
a su egreso ni durante su estancia intra hospitalaria. En el 54 por ciento de los casos (28) los niños
y niñas maltratadas recibieron psicoterapia familiar durante su hospitalización, el 23 por ciento
(12) no recibio psicoterapia durante su hospitalización, el otro 23 por ciento (12) NO tiene
registrado en el expediente clínico si recibió o no algún tipo de terapia de apoyo. Del total de
pacientes egresados por maltrato infantil únicamente 4 casos (8 por ciento) fue valorado por
Medicina legal confirmando el abuso sexual únicamente en dos caso y refiriendo ͞relación sexual
de vieja data͟ en otro caso.

En relación con el diagnóstico de egreso 33 por ciento egresó como maltrato infantil (17 casos), 25
por ciento ( 13 casos) como abuso sexual, el 17.3 por ciento ( 9 casos) como maltrato físico. El
porcentaje restante (25 por ciento) egresó con otros diagnósticos como abandono materno,
descuido materno, quemadura, fractura, ingesta de fármacos e hidrocarburos, todos ellos formas
de maltrato infantil.

La mayoría de niñas y niños maltratados (79 por ciento correspondiente a 41 casos) egresaron
mediante alta, el 8 por ciento ( 4 casos) falleció, el 6 por ciento ( 3 casos) se fugó del hospital y el 2
por ciento abandonó (1 caso). Del total de menores estudiados el 6 por ciento (3 casos) fueron
entregados a funcionarios de MI FAMILIA, en cuya situación no se citaban a consulta externa por
que se referían a los Psicólogos de estas instituciones. ( Ver Cuadro 8 y 10 )

47
De los pacientes que egresaron mediante alta, 79 por ciento (41 casos) llevaba cita a consulta
externa mientras el 21 por ciento (11 casos) no se citó a consulta externa, durante su
hospitalización.

Entre las causas por las que éstos niños no se citaron a C/E estaban vivir en otro departamento,
vivir o ser egresado a una Casa Hogar en cuyos casos se referían a los Psicólogos de dichos centros
y casos que no se diagnosticaron como maltrato infantil o algunas de sus formas.

Del total de pacientes estudiados 3 casos que correspondió al 6 por ciento fallecieron y dentro de
las causas de muerte, estan, quemaduras ( Ver Cuadro 8 ) (1), Shock hipovolemico (1), Falla
multiorgánica(1).

48
3.2- Discusión

Según el estudio realizado en HFVP en 2004, sobre las características y abordaje del MIF en
menores de 15 años, reportó que el grupo etáreo mas afectado fue el de 10-14 años, sexo
femenino.

En el presente estudio se encontró que el maltrato infantil predominó en los niños de 1-4 años lo
cual difiere de los resultados previos, considero que esto obedece probablemente a que los hijos
menores debido a que no pueden trabajar con sus padres quedan muchas veces sin la vigilancia de
un adulto, dejándolos más susceptibles de sufrir alguna formad e maltrato.

El sexo más afectado en mi estudio fue el femenino, esto concuerda con el reporte previo,
seguramente esto se deba a una mayor divulgación del código de la niñez y la adolescencia que ha
venido a crear conciencia de la situación de maltrato permitiendo su denuncia, de igual manera,
por razones culturales es más aceptado por nuestra sociedad la denuncia de casos de maltrato en
niñas que en niños.

El estudio realizado en México, Hospital ͞Federico Gómez͟: encontró que las edades de los padres
predominantemente oscilaban entre los 20 ʹ 29 años con un estado civil casados y el más
afectado por maltrato infantil era el primogénito de los padres.

Mi estudio reportó que el maltrato infantil fue más frecuente en el primer hijo lo cual concuerda
con la literatura, esto se explica porque en la mayoría de casos estos niños eran hijos de madres
adolescentes y solteras, lo cual las obligaba a dejar al menor bajo el cuidado de otro miembro de
la familia, privándolo de su cuidado y amor.

Por otro lado tenemos el patrón cultural de nuestra población que ve en el hijo primogénito una
fuente de trabajo que ayuda al sostén de la familia por lo cual se envía a trabajar tempranamente,
lo que aumenta el riesgo de ser maltratados al no tener la vigilancia, ni cuidados de un adulto,
dejando estos menores expuestos a sufrir explotación laboral, abuso sexual, maltrato físico u otro
tipo de maltrato.

Los estudios internacionales, realizados en España por la Asociación Murciana de Apoyo a la


Infancia consideran como factor de riesgo para el maltrato infantil la dinámica familiar inestable, el
aislamiento de la familia, la incapacidad de detectar las necesidades del menor y enfermedades o

49
incapacidades de los padres o de los mismos niños/ niñas lo cual concuerda con nuestros
resultados donde la mayoría de los menores maltratados tenían un esquema de inmunizaciones
indocumentado, eran eutróficos, provenían del área urbana, con bajo nivel socioeconómico y
núcleo familiar desintegrado.

Esto obedece quizás a que las unidades de atención médicas se encuentran mayormente ubicadas
en el perímetro urbano, lo cual facilita el acceso a ellas, podría ser que la escasa búsqueda de
atención medica a nivel rural este imposibilitada por la falta de acceso geográfico y también por la
escasez de recursos económicos.

La desintegración del núcleo familiar es un problema cultural y social, esto se agudiza por la falta
de educación e información a cerca de las necesidades e intereses de los hijos para su edad, así
como sus limitaciones, el tener en cuenta estos temas evitaría cualquier forma de maltrato
infantil.

La literatura documenta que el bajo nivel educacional del agresor puede llevarlo a maltratar a su
propio infante por la potestad absoluta que cree tener sobre él y por no medir las consecuencias
del maltrato, sin que pueda admitirse la atenuante de ignorancia en la que ellos se apoyan. Esto
coincide con los resultados de este trabajo donde los padres, madres o tutores de los niños y niñas
mal tratados en su mayoría, estaban en el grupo etáreo de 30 años o más, con un bajo nivel
escolar (primaria incompleta).

Al igual que los estudios realizados internacionalmente, reportan como factores de riesgo para el
maltrato, problemas sociales (desempleo, drogadicción, infra vivienda) y la problemática familiar
(violencia familiar, enfermedades psiquiátricas, toxicomanías, prostitución y delincuencia), en mi
estudio encontré que algunos de los padres y madres de éstos pacientes tenían antecedente de
ingerir licor u otras drogas y de realizar el maltrato a sus hijos bajo los efectos de éstas sustancias.

En el estudio realizado en 2004 acerca del abordaje del maltrato infantil, en el HFVP se encontró
que a mayoría de los niños en estudio tenían antecedentes personales patológicos y que el tipo
mas frecuente fue el maltrato infantil y de este el físico. En mi estudio se confirmó que la minoría
de los pacientes tenían antecedentes patológicos siendo los principales la EDA y neumonía, Difiere
con la literatura que reconoce la problemática del propio niño como prematurez o bajo peso al
nacer, enfermedades congénitas, minusvalías, enfermedades crónicas y problemas de conducta
como factores que facilitan la exposición al maltrato infantil.

50
Los reportes de las Estadísticas de Abuso Infantil en los Estados Unidos para 1997 encontraron que
el descuido fue el maltrato más frecuente seguido del maltrato físico y en menor porcentaje del
abuso sexual, maltrato psicológico y otras formas de maltrato. Mi estudio encontró que la
principal forma de maltrato que sufrieron los pacientes estudiados fue el abandono físico o
negligencia, seguido del maltrato físico, el abuso sexual y finalmente del maltrato emocional. Esto
se explica porque la mayoría de los niños eran hijos de madres solteras y adolescentes que habían
sido dejados al cuido o tutela de otro familiar, donde además de sufrir por la ausencia de los
padres y ser carentes de amor estaban expuestos a ser maltratados emocional y físicamente como
forma de castigo. El maltrato físico es el más fácil de detectar desde el punto de vista clínico y
hasta por personas ajenas a la profesión médica lo que facilita su diagnóstico y fue el segundo en
frecuencia. El abuso sexual se define como cualquier clase de placer sexual con un niño o niña
desde una posición de poder o autoridad sin necesidad de contacto físico, basta con utilizar al
menor como objeto de estimulación sexual, el hecho de que las victimas provenían de núcleos
familiares desintegrados, que estaban al cuidado de padrastros, abuelos, tíos, o vecinos,
probablemente facilita que los menores sufran este tipo de maltrato ya que no existe el cuidado
de los padres directamente.

Cabe señalar que la minoría de los casos fue valorado por Medicina Legal y de ellos en dos casos
ingresados como abuso sexual Medicina Legal confirma el abuso sexual y diagnóstica violación , en
un caso determina que hay evidencia de relación sexual de vieja data, y otro caso se descarta
abuso sexual, refiere que no hay evidencia de relación sexual actual ni de vieja data, considero que
no se puede descartar el abuso sexual ya que en realidad el descarta la violación, sin embargo en
este caso la búsqueda de atención medica fue por vejación, que es un tipo de abuso sexual y esto
no es valorado por los médicos forenses.

La Comisaría de la Mujer en Nicaragua reportó para 1996 ʹ 1997, la mayoría de los niños y niñas
fueron agredidos por miembros de su familia lo que se corresponde con mis resultados donde la
principal agresora fue la madre y las lesiones más frecuentemente encontradas eran cutáneo
mucosas que se consideran indicadores de maltrato físico, segunda forma más frecuente de
maltrato infantil en el estudio.

51
Probablemente esto se deba a que la mayoría eran madres solteras y adolescentes, que no tiene la
responsabilidad clara acerca del cuidado de sus hijos tanto en la alimentación, higiene así como en
el desarrollo emocional y físico de los mismos .

El estudio sobre el Abordaje del Maltrato Infantil en el HFVP en 2003 encontró que la estancia
intra hospitalaria fue menor de un día y la mayoría no fue atendido por un equipo
multidisciplinario. Esto difiere de nuestros resultados donde la mayoría fueron abordados por un
equipo multidisciplinario probablemente porque los niños y niñas permanecieron más de tres días
ingresados lo que facilitó su estudio implementando psicoterapia familiar durante su
hospitalización en algunos casos.

Cabe señalar que los expedientes que estaban incompletos al momento de recabar la información
se excluyeron del estudio, la causa era porque se ingresaron desde la emergencia con otro
diagnóstico diferente a maltrato infantil, en otros caos se les permitió al familiar abandonar en las
primeras 48 horas de estancia o antes de ingresar, o bien ameritaron traslados desde la
emergencia a otros centros evitando el abordaje por Psicología en muchos casos y en otros casos
incluso el abordaje por Trabajo Social.

Esta situación se evidenció particularmente en los casos cuyo diagnóstico de ingreso eran
patologías médicas como ingesta de kerosene, ingesta de fármacos que en algunas circunstancias
se producen por falta de vigilancia de un adulto lo que los convierte en un maltrato infantil por
negligencia o abandono físico.

La mayoría de éstos niños egresó del servicio de Pediatría mediante alta con cita a consulta
externa y no se presentó a las citas. Esto se explica porque aunque haya una mayor conciencia en
el personal médico sobre el maltrato infantil, probablemente la causa por la que no se les da
seguimiento en consulta, es que en la mayoría de éstos casos los menores maltratados son
agredidos por un miembro del núcleo familiar que convive con él y al ser egresados regresan al
mismo núcleo familiar en constante contacto con el agresor lo que dificulta la asistencia a las citas
y la búsqueda de ayuda.

Aunado a esto tenemos que el personal de Trabajo Social y Psicología carece de apoyo para la
realización de las visitas de terreno con el fin de buscar a los menores en situación de riesgo que
no asisten a sus citas.

52
3.3 CONCLUSIONES

Con relación a las características y el abordaje del maltrato infantil de los y las menores de 15 años
egresados del HFVP en el período entre Enero ʹ Noviembre 2005 encontramos:

1- El maltrato infantil fue más frecuente en el grupo etáreo de 1-4 años, en el sexo femenino, en el
primer hijo de la familia. 2- Los menores maltratados en su mayoría eran eutróficos, con
inmunizaciones indocumentadas, residían en el área urbana, tenían un nivel socioeconómico bajo
y un núcleo familiar desintegrado. 3- Los tutores de las niñas y niños maltratados en su mayoría
eran mayores de 30 años y vivían en unión estable. 4- La mayoría de estos niños no tenía
antecedentes personales patológicos cuando se presentó el más frecuente fue la enfermedad
diarreica aguda. 5- El principal tipo de maltrato identificado fue el Abandono físico. 6Las
principales lesiones encontradas fueron cutáneas mucosas acudiendo a buscar asistencia en las
primeras 24 horas de provocada la lesión.

7- Los agresores eran personas del núcleo familiar inmediato del menor (conviven con él) cuya
escolaridad fue primaria incompleta, siendo identificada la madre como la principal agresora. 8- La
mayoria de los niños estudiados tuvieron un abordaje integral durante su hospitalización
permaneciendo en el hospital de 3 ʹ 7 días. 9- La principal condición de egreso fue el alta sin
seguimiento en Consulta Externa.

53
3.4- Recomendaciones

1. Se deben implementar redes a nivel comunitario que permitan la detección del maltrato y una
rápida denuncia, para ello es fundamental la capacitación a los educadores y a todos aquellos
funcionarios (médicos , psicólogos, trabajadores sociales) que por su trabajo tienen relación con
los niños .

2. Debe impedirse el contacto agresor - víctima alejando al agresor del hogar. Esto puede lograrse
con la ubicación provisional del niño/ niña en una institución, con el fin de evaluar los recursos de
la familia y empezar un trabajo terapéutico. 3. En situaciones de alto riesgo, se buscará garantizar
la permanencia a largo plazo del infante fuera de su casa, de preferencia con un miembro de la
familia extendida, evitando, en lo posible, la ruptura definitiva de los vínculos que mantiene el
menor con su núcleo familiar.

4. Informar a los padres de familia sobre las mejores condiciones de higiene y alimentación para el
desarrollo de los hijos de acuerdo con su edad, convivir más tiempo con la familia, tener en cuenta
la edad de sus niños, sus necesidades e intereses, así como sus limitaciones a fin de evitar el
maltrato infantil de cualquier tipo.

5. Integrar al núcleo familiar al miembro con algún tipo de discapacidad, solicitar ayuda
profesional ante problemas de adicciones y así poder construir un ambiente de respeto y
tolerancia dentro del hogar.

6. Capacitar de forma continua al personal médico principalmente el de emergencia de niños


sobre el tema de maltrato infantil, la importancia de diagnosticarlo e ingresar estos casos para su
abordaje multidisciplinario.

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7. Incluir en el pensum académico de medicina y otras facultades formadoras de recursos
humanos de salud temas que permitan identificar, diagnosticar y clasificar adecuadamente el
niño/ niña maltratada.

8. Normar y supervisar el llenado correcto de las historias clínicas y expedientes, que el


departamento de trabajo social deje plasmado la categoría socioeconómica de los pacientes y el
departamento de psicología especifique el núcleo familiar y diagnostico del tipo de maltrato
infantil.

9. Mayor organización en el proceso de archivo de los expedientes, evitando, que se extravíen o se


dupliquen, para que su información, sea más completa, segura y legal.

10. Divulgar el código de la niñez y la adolescencia en la población en general y principalmente en


el personal médico. Así mismo crear en el ámbito hospitalario un protocolo de manejo del niño
maltratado.

11. Debe haber mayor cobertura por trabajo social y psicología, fortaleciendo las visitas de
terreno, para hacer eficaz la asistencia y seguimiento por consulta externa de las y los menores en
situación de riesgo o diagnosticados con maltrato infantil

55
CAPITULO IV: BIBLIOGRAFÍA

1- AMAIM. Asociación Murciana de Apoyo a la Infancia Maltratada (2003). Maltrato Infantil.


Facultad de Sicología de la Universidad de Murcia. Murcia, París. 2- España (1998). Programa de
Atención al Maltrato Infantil. Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales/ Instituto Madrileño del
menor y la familia. Madrid, España. 3- MENEGHELLO J. (1991). Tratado de Pediatría. Santiago de
Chile: Editorial Mediterráneo. 4ta edición.

4- NEELSON. (1994). Tratado de Pediatría. 15 va edición. México, DF: Editorial INTERAMERICANA.


5- Nicaragua (1998) Diagnóstico sobre el maltrato infantil con énfasis en el abandono. Managua:
Ministerio de la Familia. 6- Nicaragua (2000) Normas Hospitalarias. Infantil ͞Manuel de Jesús
Rivera͟. 7- Núñez Oscar A. Nicaragua 1999. ABC del abuso Infantil. Managua: Hospital

1ra edición. Managua,

8- OCÉANO. Inc. (2000). Diccionario de Medicina OCÉANO MOSBY. 4ta edición. Barcelona, España:
Grupo Editorial S. A. 9- Oliván Gonzalvo Gonzalo, Dr. España (2003) Servicios de Pediatría y
Adolescencia: Detección del Maltrato Infantil a través de Indicadores Físicos y Comportamentales
en el menor y en el maltratador. Zaragoza: Instituto Aragonés de Servicios Sociales/ Departamento
de Salud, Consumo y Servicios Sociales/ Gobierno de Aragón. 10- Rodíguez Suarez & Velásquez
Jones & Valencia Mayoral & Nieto Zermeño. (1996). Urgencias en Pediatría. 4ta edición. México,
DF: Editorial INTERAMERICANA. 11- Zavala Luis Ernesto (2002). ͞Abordaje del Maltrato Infantil en
el hospital " Fernando Vélez Páiz", Septiembre - Diciembre 2002͟. [Monografía]. Managua; UNAN,
Facultad de Ciencias Médicas.

56
CAPÍTULO V: ANEXOS

5.15.2-

Instrumento de Recolección de la información . Cuadros y Gráficos.

57
Instrumento de Recolección de la información Abordaje del Maltrato Infantil en