Вы находитесь на странице: 1из 13

BIENES CULTURALES

Revista del Instituto del Patrimonio Cultural de España

Número 8 • 2008

del Patrimonio Cultural de España Número 8 • 2008 CIENCIAS APLICADAS AL PATRIMONIO DIRECCIÓN GENERAL DE

CIENCIAS APLICADAS AL PATRIMONIO

DIRECCIÓN GENERAL DE BELLAS ARTES Y BIENES CULTURALES GOBIERNO MINISTERIO DE ESPAÑA DE CULTURA SUBDIRECCIÓN
DIRECCIÓN GENERAL
DE BELLAS ARTES
Y BIENES CULTURALES
GOBIERNO
MINISTERIO
DE ESPAÑA
DE CULTURA
SUBDIRECCIÓN GENERAL
DEL INSTITUTO DEL PATRIMONIO
CULTURAL DE ESPAÑA
GOBIERNO MINISTERIO DE ESPAÑA DE CULTURA SUBDIRECCIÓN GENERAL DEL INSTITUTO DEL PATRIMONIO CULTURAL DE ESPAÑA
MINISTERIO DE CULTURA Edita: © SECRETARÍA GENERAL TÉCNICA Subdirección General de Publicaciones, Información y

MINISTERIO DE CULTURA

Edita:

© SECRETARÍA GENERAL TÉCNICA

Subdirección General

de Publicaciones, Información y Documentación

© de los textos y fotografías, los autores

N.I.P.O.: 551-09-072-0 I.S.S.N.: 1695-9698 Depósito legal: M-43584-2002

Imprime: Tf

Ministerio de Cultura Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales

Subdirección General del Instituto del Patrimonio Cultural de España Antón Castro

Revista Bienes Culturales

Directora

Isabel Argerich

Consejo Editorial

Coordinación

Linarejos Cruz

Secretaría de Edición Concha Cirujano

Vocales Rocío Bruquetas Carmen Hidalgo Alberto Humanes Nieves Valentín Leandro de la Vega

Difusión

Adolfo García

Revista Bienes Culturales, n.º 8 Ciencias Aplicadas al Patrimonio

Coordinación Científica Marián del Egido Guillermo Enríquez de Salamanca

Coordinación Publicaciones I. P. C. E. Socorro Prous

Portada:

Radiografía de San Miguel Arcángel, Felipe de Espinabete. Museo Nacional de Escultura de Valladolid. M. Yravedra, T. Antelo, A. Gabaldón.

Diseño gráfico Fernando López Cobos

Fotocomposición y Fotomecánica Cromotex, S. A.

Distribución, venta: Abdón Terradas, 7. 28015 Madrid. Tel. 34 91 543 93 66. Fax 34 91 549 34 18

Intercambio: Biblioteca del IPCE. Calle Greco, 4. 28040 Madrid. Tels. 91 550 44 36 y 91 550 44 39

PVP: 28 e cada número más gastos de envío

El papel de las ciencias en la preservación del patrimonio cultural. La situación en Europa

Alberto de Tagle alberto.de.tagle@icn.nl Netherlands Institute for Cultural Heritage

Sumario

Las ciencias y la tecnología han estado siem- pre presente, como componentes del desa- rrollo humano, formando parte integral del llamado Patrimonio Cultural. La investiga- ción científica propiamente dicha aplicada

a este campo comienza a jugar un papel

sistemático en Europa a partir de fines del

siglo xviii, principios del xix acompañando

el desarrollo vertiginoso de la revolución in-

dustrial. Desde esos momentos la inserción de la investigación científica en este campo no ha cesado de crecer así como las varias formas que ha ido tomando su incidencia. Las contribuciones de la ciencia, que comenzaron por la química analítica, han ido incluyendo, con el tiempo, otras ramas como la síntesis de productos, la termodiná- mica, las técnicas electrónicas de documen- tación, etc. Con el tiempo, los proyectos de investigación científica se han desarrollado, cada vez con más dedicación, hacia la in- terdisciplinaridad, integrando las diversas ramas del saber. Los proyectos de investigación en cien- cias del patrimonio, como llamaremos a esta especialidad, dirigidos hacia los estudios de dinámicas de alteración de los materiales con- temporáneos, la conservación preventiva y

aquellos dirigidos hacia el empleo de las tecno- logías de documentación juegan cada vez más un papel fundamental en el ámbito actual de

la cutura occidental. El desarrollo de equipa-

miento compacto, no-invasivo y portátil está permitiendo un aprovechamiento más amplio

y eficiente de las capacidades investigativas en

la práctica de la conservación, limitando la toma de muestras y el transporte de objetos hacia laboratorios y talleres. El laboratorio se acerca al patrimonio para responder a las cues- tiones relacionadas con la conservación y su conocimiento tecnológico en vez de mover el patrimonio hacia los laboratorios, limitando este último recurso a los estudios fundamen- tales que así lo requiriesen. Otra característica fundamental del mo- mento actual en el ámbito europeo es la formación académica universitaria de los profesionales encargados de las ciencias del patrimonio así como la integración de co- munidades de investigación científica inclu- yendo diferentes areas del conocimiento y combinando sus habilidades en los proyectos de conservación del patrimonio cultural.

Introducción

Para comenzar la discusión es necesario de- finir algunos conceptos, que nos permitirán analizar los aspectos relacionados con cómo

y cuándo comenzaron las ciencias y la tec-

nología a jugar un papel destacado en los estudios relacionados con la conservación del patrimonio cultural. Consideremos el Patrimonio Cultural, conceptualmente, como un proceso diná-

27
27

El PaPEl dE las CiEnCias En la PrEsErvaCión dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa

dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa Figura 1. Estudio analítico de objetos metálicos sin toma

Figura 1. Estudio analítico de objetos metálicos sin toma de muestra.

28
28

1 Science and Heritage, Report with Evidence, British Parliament, Au- thority of the House of Lords, 16 de noviembre 2006. http://www.publi-

cations.parliament.uk/pa/ld200506/

ldselect/ldsctech/256/256.pdf

2 Consilience. The Unity of Knowledge. Edward O. Wilson, Borzoi Book, Alfred A. Knopf, Inc. New York, 1998.

mico y no un fenómeno estático. No se trata éste de una colección de componentes ma- teriales sino de una interacción de elemen- tos múltiples, tangibles e intangibles. Los científicos activos en las «Ciencias del Patrimonio», como han definido nues- tros colegas del Reino Unido en un infor- mativo y analítico reporte que analiza, para la Cámara de los Lores, la situación de la investigación científica aplicada en este campo 1 , tienen que trabajar conjuntamente con especialistas de diversas ramas del co- nocimiento, y participar en los procesos de

definición de ese patrimonio, de sus valores

y de su lugar en la sociedad, etc. para así po- der identificar los problemas y fenómenos

a abordar con los métodos de las ciencias

físicas y naturales. El conocimiento es único e indivisible, la separación forzada entre las ramas del saber debe ser superada por una actitud más inte- gral, Edward. O. Wilson, Consilience 2 . Debido a limitaciones materiales y de tiempo, la priorización de los problemas y su selección requieren de un proceso res- ponsable e informado. Es necesario contar

con elementos que permitan decidir qué se hará primero, por qué y cómo. La dinámica social, como ente a cargo de definir y reconocer lo que constituye su patrimonio cultural en un momento dado, dan a los investigadores esos elementos para ayudarlos en el proceso de selección de pro- blematicas y priorización de recursos. Sólo con esta comunicación e interacción será posible una utilización racional de las cien- cias y la tecnología en los procesos de con- servación. El estado de desarrollo actual, y en par- ticular el avance de las tecnologías de in- formática, proveen los instrumentos que permiten procesar una inmensa cantidad de datos recogidos, lo que a su vez es im- prescindible para poder integrar las areas del saber que contribuyen a la preservación del patrimonio cultural. Es necesario utilizar estos medios para alcanzar un enfoque inte- gral para las estrategias presente y futuras en la conservación y valorización del los bienes del patrimonio cultural. Los objetivos específicos de la «ciencia del patrimonio» aplicadas a la conservación del mismo, no se pueden limitar a los aspectos materiales obvios. Un diseño de investiga- ción puramente técnico, aún perfecto desde el punto de vista científico, puede producir resultados y recomendaciones contrarias a la lógica del patrimonio cultural. El riesgo de no conocer los valores del mismo pue- de conllevar un enfoque hacia los aspectos menos significativos o producir resultados contrarios a lo que se persigue proteger, como sería por ejemplo, técnicamente co- rrecto pero patrimonialmente inacceptable, pretender introducir objetos activos para el culto en vitrinas y extraerlos de su contexto y significado, hermetizar edificios históricos, etc. El análisis integral permite reconocer las premisas, límites y exigencias a la ciencia,

para producir resultados de aplicación sen- sata y sostenible. Una vez más, el diseño de este tipo de investigaciones es un proceso complejo que necesita de la contribución de múltiples es- pecialistas y ramas del saber. Sobre, todo, cuando se trata de llegar más allá de un simple proyecto específico y se entra en el campo de la decisiones estra- tégicas de investigación y de preservación, sólo la interdisciplinaridad efectiva es capaz de producir los resultados esperados.

Breve reseña histórica

Me referiré en este artículo, fundamental- mente a la evolución de los estudios científi- co-técnicos aplicados a estudios de materia- les del patrimonio cultural, haciendo énfasis en el área cultural occidental y en la etapa iniciada con la revolución industrial. Esta temática ha sido últimamente objeto de diversas publicaciones e intervenciones que tienen como objetivo analizar las nece- sidades del futuro a la luz de la evolución del papel de las ciencias en este campo, S. Simon, 2005 3 y 2006 4 . Ya desde mediados del siglo xviii cien- tíficos de prestigio en Europa dedicaron atención a caracterizar materiales de origen artístico y/o arqueológico. Según Caldararo, 1987 5 y Rees-Jones, 1990 6 a partir de finales del siglo xvii y principios del xix se realizan estudios pioneros y se escriben publicacio- nes de importancia dedicados a la caracte- rización de materiales de origen inorgánico (metales y pigmentos) así como al estudio de papel y pergamino. En el siglo xix el campo de los estudios de materiales empleados en el arte, y par- ticularmente de la arqueología avanza a la par de la expansión imperial de Europa.

El gusto y la moda por las «antigüedades»

y la arqueología se populariza. La expedi-

ción de Napoleón a Egipto, la guerra de independencia de Grecia, las sensacionales excavaciones de Schliemann, etc. atraen la atención de amplios sectores sociales. Mu- seos en grandes capitales europeas , París, Londres, Berlín, etc. comienzan a financiar

expediciones arqueológicas y adquirir piezas para desarrollar importantes colecciones de prestigio. Al mismo tiempo, las ciencias y

la tecnología hacen avances sistemáticos en

todos los campos de la vida cotidiana. Esta conjunción de factores crea el mo- mento oportuno para la sistematización del papel de la ciencia en este campo, más allá de la oportuna curiosidad de algún científi- co afortunado. El primer laboratorio dedicado exclusiva- mente para el estudio de los materiales del pa- trimonio cultural y su preservación se crea en Berlín en 1888, el «Laboratorio de Investiga- ciones adscrito a los Museos Reales de Berlín», Gilberg 7 . Las vastas colecciones llegando de Egipto y del Medio Oriente a los nuevos mu- seos berlineses necesitaron pronto de atención debido a los acelerados procesos de deterioro que se observaban poco tiempo después de lle- gar al clima alemán. Con este objetivo, el Dr. Friedrich Rathgen es nombrado primer direc- tor de este laboratorio creado con el objetivo de estudiar la causa de los problemas afectando las colecciones y de desarrollar métodos para la preservación de las mismas. De esta manera, el estudio científico sistemático hace su entrada en el campo llamado por las necesidades de la conservación. El ejemplo berlinés fue pronto seguido por otros museos importantes del mundo occidental, y así hasta los albores de la Se- gunda Guerra Mundial, la mayoría de los grandes museos de Europa y de los Estados Unidos tiene un laboratorio o departamento

3 Stefan Simon, Conservation Scien- ce-Naturwisenschaften in Dienst des Kulturellen Erbes. Eine Zustands- beschreibung.Andrea Bärnreuter (hrsg.), Freistätte der Wissenschaft, Festkolloquium, Staatliche Museen zu Berlin, 24-10-2005 (in press)

4 Stefan Simon. Konservierungswis- senschaft in Kontext archaeologis- cher Objekte, DFG-Restaurierungs- Kolloquium, Pushkin Museum, Moscow, October, 2005 ( in press)

5 Niccolo Leo Caldararo, An Out- line History of Conservation in Archaeology and Anthropology as Presented through Its Publications ., Journal of the American Institute for Conservation (JAIC), Vol. 26, No. 2 (Autumn, 1987), pp. 85-104

6 Early Experiments in Pigment Analysis. Stephen G. Rees-Jones; Studies in Conservation, Vol. 35, No. 2 (May, 1990), pp. 93-10)

7 Marc Gilberg, Friedrich Rathgen:

The father of modern archaeolo- gical conservation, Journal of the American Institute for Conservation (JAIC), Vol. 26, Number 2, 1987, pp 105-120.

29
29

El PaPEl dE las CiEnCias En la PrEsErvaCión dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa

30
30

8 Cesare Brandi, Teoria del Restau- ro, ROMA 1963-Edizioni di storia e letteratura. 9 Venice Charter, International Charter for the conservation and restoration of monuments and sites. 2nd International Conference of Ar- chitects and Technicians for monu- ments and sites Venice, May 25-31, 1964, UNESCO ICOMOS Docu- mentation Centre.

10 The Australia ICOMOS Charter

for Places of Cultural Significance, (The Burra Charter), October 1999 Final Draft revised edition. Australia ICOMOS Documentation centre,

1999.

y

personal profesional dedicado a estudios

Brandi al frente del «Istituto Centrale per il

científicos de sus colecciones, ej: el Museo Británico, el Museo de Bellas Artes de Bos- ton, el Museo del Louvre, etc. Los estudios realizados hasta ese momen- to se realizaban, casi exclusivamente, con la finalidad de caracterizar la composición de los materiales de las colecciones. Este tipo de estudios fue el primero y sigue siendo la primera fase en los estudios científicos de las colecciones, pues es esencial en prime- ra instancia conocer la composición de los objetos y las técnicas de producción de los mismos, para luego realizar estudios de pro- cesos de deterioro y proponer medidas de conservación. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, las tremendas destrucciones y pérdidas pro- ducidas crean la conciencia y necesidad de prestar atención a la preservación del patri- monio cultural. Así aparecen nuevas inicia- tivas y se crean instituciones que ensayan y aplican nuevas tecnologías a los estudios de los materiales del patrimonio cultural. Especialmente en el campo de la arqueo- logía, las universidades realizan y promueven estudios dedicados a datar materiales y obje- tos, desentrañar aspectos de las antiguas tec-

Restauro». El producto fundamental de esos años de trabajo se tradujo en la publicación, en 1963, por Brandi, de su obra seminal «Teoria del Restauro» 8 , la que se ha conver- tido, en el mundo de la cultura occidental, en material de obligada referencia para las discusiones en conservación y restauración. Con esta publicación, traducida a un sinnú- mero de idiomas, Cesare Brandi provee a los restauradores de un soporte teórico en que basar sus decisiones y enfrentar los retos del proceso de restauración artística. En el campo de la Arquitectura y de los monumentos, paralelamente, la comunidad de profesionales activamente involucrada en los proyectos y procesos de restauración, participa en los esfuerzos para establecer metodologías y principios éticos en los que basar sus trabajos y defender el patrimonio inmueble de acciones irresponsables. El pro- ducto más significativo de esta época es la acción promovida por ICOMOS en 1964, que publica el acuerdo internacional para la restauración de monumentos, conocido como Carta de Venecia 9 , la cual establece un marco ético profesional para el área de conservación y restauración de arquitectura,

nologías, conocer de intercambios económi- cos y culturales entre grupos humanos, etc. Este momento abre también el campo de

monumentos y sitios arqueológicos. Desde estos años 60 del pasado siglo, la «Teoria del Restauro» de Brandi y la Carta

las ciencias hacia el área de la restauración y

de Venecia han sido documentos de gran in-

al

desarrollo de técnicas y de materiales para

fluencia proveyendo guía y definiciones para

la

misma, etc. Las intervenciones indiscriminadas de las

los aspectos de conservación y restauración principalmente en Europa y las Américas.

ciencias, independientemente de los prin- cipios éticos de la conservación han sido

Estos materiales son objeto de activas discusiones, propuestas de actualización y

y

son en la práctica responsables de graves

forums. Posteriormente, nuevas «Cartas»

problemas. La necesidad de un apoyo teórico y ético para los procesos de restauración fue abor- dada ya desde fines de la década de los 30

han sido elaboradas teniendo en cuenta la evloución de los conceptos de patrimonio cultural así como las particularidades de paises, grupos o regiones. Corolarios de ellas

en Roma en los trabajos pioneros de Cesare

son la «Carta de Burra», 1999 10 promovida

por el ICOMOS de Australia o la metodo- logía «Principios para China» , iniciativa del Instituto Getty de Conservación en 2004 11 . Estos documentos adaptan los pricipios teó- ricos y éticos a realidades y contextos cultu- rales específicos. A partir de la década del 60, se crean cen- tros o secciones en instituciones públicas o privadas para la conservación científica y sistemática del patrimonio cultural. Algu- nas de ellas en Italia, Francia, Gran Bretaña, España, Bélgica, los Países Bajos, los Esta- dos Unidos (como instituciones privadas los laboratorios científicos de Winterthur y el Instituto Getty de Conservación), la an- tigua Unión Soviética y los países del este de Europa, América Latina, Australia, la India, Japón, etc. Estas actividades se reali- zan como ramas de colecciones espécificas, como instituciones de investigación con fi- nanciamiento público o como fundaciones privadas sin fines de lucro.

El desarrollo de la especialidad

En la segunda mitad del siglo xx, las activi- dades científicas de este campo se concentran en desarrollar métodos y realizar estudios de autentificación, datación, elucidación de an- tiguas tecnologías, etc. Este enfoque da lugar al establecimiento de la especialidad de la arqueometría dentro del campo de las cien- cias en el patrimonio. Los trabajos paralelos que se enfocan en los estudios de procesos de deterioro, determinación de parámetros de afectaciones a materiales, sus productos de alteraciones, al establecimiento de nue- vas técnicas y materiales para la restauración conforman la otra rama de la especialización, la ciencia de la conservación. El objetivo de presente artículo es esta úl- tima especialidad.

de presente artículo es esta úl- tima especialidad. A partir de esa segunda mitad del siglo

A partir de esa segunda mitad del siglo se observa un marcado acento en el desarro- llo de nuevas técnicas analíticas para apoyar los estudios de caracterización de materia- les. Utilizando estas nuevas posibilidades, se realizan estudios enfocados hacia el diseño de nuevos materiales y técnicas de restaura- ción. Apoyándose en los principios de Bran- di, se hace énfasis en la producción e intro- ducción de materiales y procesos reversibles y compatibles con los originales. El aumento significativo de la industria de los polímeros y su introducción en la vida diaria resulta en la introducción de és- tos en los tratamientos. La industria ve la oportunidad, sobre todo en el campo de los monumentos y de la arquitectura y comien- za la producción de una gran cantidad de publicaciones y materiales propuestos para impregnar, consolidar, recubrir, hidrofobi- zar múltiples materiales, desde la madera hasta la piedra y los morteros. Múltiples tipos de polímeros se utilizan, cubriendo el rango desde el silicato de sodio hasta los

Figura 2. Prácticas en el laboratorio de química del Instituto Internacional de Señoritas, Madrid, 1911. Archivo Moreno, Instituto del Patrimonio His- tórico Español, Ministerio de Cultura.

11 Agnew, Neville, and Martha De- mas, eds., Principles for the Conser- vation of Heritage Sites in China:

English language translation, with Chinese text, of the document is- sued by China ICOMOS. 2nd Prin- ting with revision. Los Angeles: The Getty Conservation Institute, 2004. Downloadable in two parts: Part i, Chinese-language text (49 pp., PDF format, 7,6 Mb), English-language text (50 pp., PDF format, 7,7 Mb)

31
31

El PaPEl dE las CiEnCias En la PrEsErvaCión dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa

32
32

acrílicos, los epóxidos y los polímeros basa- dos en cadenas de silicio. El resultado es mixto. Algunos de estos productos se han convertido en materiales habituales en los tratamientos, entre estos tenemos productos recubridores, tales como barnices, consolidantes, adhesivos, etc. Exce- siva confianza y falta de rigor científico en las pruebas previas también han sido responsa- bles de múltiples y serios daños al patrimonio, sobre todo en la introducción inadecuada y en gran escala de algunos hidrofobizantes, consolidantes y recubrimientos para pinturas murales, morteros y piedra. La última década del siglo xx se caracteri- za por una mayor atención hacia las condi- ciones y parámetros medio ambientales, los contaminantes, su origen y las maneras de enfrentar esta problemática. En específico, los efectos de la contami- nación ambiental sobre los monumentos, sitios arqueológicos, centros históricos, etc. promueven una nueva forma de estudios de conservación. Por primera vez en este campo se dedican significativos recursos financieros

Figura 3. Corrosión producida por abandono de las condiciones de conser- vación.

por abandono de las condiciones de conser- vación. a estos estudios. Un ejemplo claro es la

a estos estudios. Un ejemplo claro es la pro-

mulgación en 1990 del «Clean Air Act» en los

EE. UU., también conocido como el «pro- grama de lluvia ácida». Se realizan estudios complejos de contaminantes, sus origenes, sus efectos la sinergía entre los parámetros ambientales y contaminantes y se proponen

y evalúan tratamientos de conservación, para

los cuáles las experiencias en el uso de polí- meros juegan un papel fundamental. Sin duda alguna, el avance impetuoso de las ciencias y de la tecnología durante el siglo pasado han tenido una influencia significati- va en el conocimiento y en el establecimiento de estrategias de conservación para el patri- monio cultural. Uno de los obstáculos más importantes es y ha sido la falta de comunica-

ción efectiva entre los científicos y los profe- sionales a cargo de las tareas de conservación

y restauración. No obstante esta dificultad

real, el campo ha avanzado sustancialmente, incorporando a la práctica de conservación los avances de estos campos. Actualmente las ciencias forman parte del curriculum de diversas especialidades universitarias en los campos de los bienes muebles e inmuebles. También es posible actualmente para los graduados en ciencias y/o tecnología entrar en este campo y reali- zar estudios de maestría y doctorado en la especialidad. El objetivo en los últimos 20 años no ha sido solamente el de sintetizar e introducir nuevos productos en la práctica sino tam- bién conocer mejor las interacciones de los materiales entre sí y con el medio ambiente. De esta forma se han realizado avances en conocimientos que se relacionan, por ejem- plo, con los efectos de los contaminantes am- bientales generados, lo mismo en el exterior que en los micro ambientes interiores de los inmuebles, con las acciones combinadas de la temperatura, la humedad relativa, la luz,

el polvo, etc. Estos resultados investigativos se han traducido en lineamientos de conser- vación preventiva para museos, bibliotecas, archivos y colecciones en general. Con este criterio se avanza considerando prioritaria la compatibilidad entre los materiales, el dise- ño de vitrinas especializadas, la definición de condiciones ambientales «seguras» según el tipo de colección, inmueble, etc. En el campo del análisis químico-físico se ha avanzado sustancialmente en el diseño y en introducción de nuevas técnicas. Nuevos productos han sido y son desarrollados para mejorar los tratamientos y las soluciones propuestas para la conservación. La comple- jidad de los problemas abordados requiere cada vez más de una expansión de la visión y del horizonte, así como de hacer la de inter- disciplinaridad de los estudios una premisa esencial. A partir de la década de los 90 en el pasa- do siglo, le especialidad de conservación pre- ventiva se define y perfila. En ella, la preocu- pación principal no reside en el tratamiento ni en la restauración sino en la evaluación de los factores que puedan presentar riesgos y en el establecimiento de parámetros y me- didas para evitar o minimizar los efectos de los mismos. Este nuevo objetivo requiere de un aná- lisis global de la situación y de los materia- les, integrando disciplinas y combinando en los estudios de preservación del patrimonio cultural informaciones acerca de temperatu- ra, humedad relativa, luz, polvo, contami- nantes de interiores y de exteriores, efectos mecánicos y susceptibilidad de materiales (modernos o históricos). La ciencia juega un papel esencial en este enfoque. Es necesario y lo ha sido, el de- sarrollo y la introducción de técnicas ana- líticas de alta sensibilidad, tales como es- pecialidades de cromatografias combinadas

con espectrometría de masas, métodos es- pectrales, etc. para identificar pequeñísimas cantidades de componentes potencialmente dañinos o de productos de alteración y de- terioro. La simulación de los procesos y de los tratamientos potenciales se apoya en la utilización de cámaras de alteración y de en- vejecimiento. Se han desarrollado sensores y métodos sencillos y altamente sensibles para seguir los procesos y medir temperatura, humedad relativa y radiación. Muchos de estos sistemas se han generalizado en las úl- timas décadas y constituyen parte rutinaria del control del estado y la conservación de los materiales del patrimonio cultural. En paralelo, al conocer más sobre los parámetros de influencia y los procesos de alteración es necesario hacer una evaluación objetiva de la probabilidad de incidencia y de sus efectos en un tipo específico de colec- ción o de objeto. Para esto, la ciencia de los materiales permite el empleo y adaptación a este campo de técnicas de evaluación de- sarrolladas para otras especialidades. Estos métodos permiten conocer con más obje- tividad cuán significativos son los riesgos, cuánto pueden éstos incidir en los valores de este patrimonio específico, y cúal es la probabilidad de que esto ocurra. Con estas nuevas dimensiones, el enfo- que interdisciplinario (basado en la labor de equipos integrales y no en contribuciones de individuos dispersos) de la conservación per- mite, al ser este un proceso multifacético, que el papel de las ciencias esté cada vez mejor definido hacia los procesos de conservación, pues ya no sólo se trata de identificar un ma- terial específico sino de evaluar, conjunta- mente con otros especialistas, los efectos de los factores identificados sobre los valores y la vida de los objetos y colecciones. El papel integral sería el siguiente: las ciencias contribuyen a identificar y evaluar

33
33

El PaPEl dE las CiEnCias En la PrEsErvaCión dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa

dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa 34 Figura 4. Adaptaciones de época mo- derna no
34
34

Figura 4. Adaptaciones de época mo- derna no deseables en un bien cultural.

12 Jonathan Ashley-Smith, Risk As- sessment for Objects Conservation, Architectural Press (28 Feb 1999). 13 Robert Waller, Cultural proper- ty risk analysis model: development and application to preventive conser- vation at the Canadian Museum of Nature. Göteborg: Acta Universitatis Gothoburgensis, 2003 ; XVI, 189 p.:

fig., tables ; 28 cm. (Göteborg Stu- dies in Conservation, 13), Doctoral Dissertation, Göteborg University. Institute of Conservation, Göteborg, Sweden

los factores de riesgo y sus efectos. El traba-

jo coordinado e interdisciplinario con otros

profesionales de la conservación, tales como restauradores, arquitectos, arqueólogos, con- servadores del patrimonio, directores de mu- seos y sitios arqueológicos, etc. permite iden- tificar cuán importante es su incidencia sobre los valores, cuánto se puede hacer, cuándo y cómo. Los resultados de este tipo de anali- sis permiten desarrollar estrategias de inves-

tigación y de conservación más objetivas así como una mejor asignación de recursos. El enfoque integral, el llamado análisis de riesgos de la conservación es una es- pecialidad propuesta en los trabajos de J.

Ashley-Smith, 1999 12 y R. Waller, 2003 13 , etc. Los resultados del estos estudios permi- ten diseñar instrumentos de planificación

y

decisiones tanto para los investigadores

y

conservadores como para los gerentes del

patrimonio. Con los resultados combinados de análi- sis de riesgos y de conservación preventiva se obtiene una guía para el establecimiento de

estrategias de conservación a mediano y lar-

go plazo. Este nuevo enfoque permite y pro- mueve la interdisciplinaridad y la evaluación enfocada específicamente hacia la preserva- ción del patrimonio y de sus valores. Los nuevos materiales y sus combinacio- nes, las técnicas empleadas en el arte mo- derno y contemporáneo, el papel del signi- ficado y la intención del artista, el uso de medios electrónicos, etc. presentan en la ac- tualidad un nuevo reto para todos aquéllos inmersos en las tareas de la conservación del patrimonio. Al mismo tiempo, se redefinen los con- ceptos, la presentación y la conservación de las colecciones etnográficas. No se tra- ta simplemente de conservar y de mostrar objetos sino de interpretarlos y preservar su integridad teniendo en cuenta su verdadera esencia. En ambos campos, la relación entre estos tipos de patrimonio y su manejo resulta cada vez más evidente. Es por tanto actualmente necesario desarrollar, adaptar y definir nue- vos conceptos acerca de la autenticidad y de los valores de esta patrimonio. Más que en otro campo, el científico ne- cesita de la interacción con el conservador y el restaurador para saber hacia dónde dirigir su estudio. El científico necesita de este diálogo para saber cuán significativa es la preservación de la composición material con respecto al valor del objeto, cuáles son los diferentes mensajes y valores expresados por el mis- mo y por sus componentes. En el caso de medios electrónicos, vídeos, etc. ¿Qué es lo que se pretende conservar? ¿En qué reside el valor de la autencidad de los componentes? ¿Cómo preservar instalaciones de arte con- temporáneo? Estas nuevas interrogantes sólo se pueden contemplar con el establecimiento de un trabajo de equipos interdisciplinarios.

Objetivos actuales de la ciencia de la conservación

En la actualidad, las nuevas áreas de desa- rrollo y las tendencias en instrumentación avanzan acorde con los nuevos retos de la conservación del patrimonio y las necesida- des de la ciencia aplicada. Los objetivos de los próximos años pue- den resumirse en:

Mayor enfoque en estudios de dinámicas de cambios; alteraciones de los materiales

y tecnologías de conservación.

Evaluación y seguimiento de los procesos de cambio y captura de información re- levante mediante la aplicación y el desa-

rrollo de nuevas tecnologías de documen- tación.

complejidad de exhibiciones temporales, no sólo en museos y galerías sino en espacios públicos en general (véase la rama del Ri- jksmuseum en el aeropuerto de Schiphol, Amsterdam) y en el mayor número de pú- blico visitándolas. Esta manifestación actual del consumo de bienes culturales le da una dimensión más amplia dentro de la sociedad y hace de este patrimonio una componente con ma- yor peso en la sociedad. Un aspecto relacionado con esto último y al cual la ciencia está contribuyendo ac- tualmente es la evaluación de los efectos del transporte de objetos (lo cual está comproba- do representa la mayor incidencia de daños en colecciones), se estudia así como los efec- tos del número de visitantes sobre el patri- monio y sobre el valor de la experiencia del

Introducción de técnicas portátiles, no contacto con el mismo.

intrusivas y precisas que permitan realizar los estudios eliminando o minimizando el número de muestras o el transporte de los

objetos. En otras palabras, el laboratorio va

a los objetos y no como en la actualidad.

Desarrollo de instrumentos de decisión para la investigación, la conservación y la asignación de recursos con bases objetivas y utilizando el conocimiento científico (Metodologías de análisis de riesgos).

La creciente complejidad y el limitado número de recursos y de instituciones traba- jando en el campo de la conservación cientí- fica son insuficientes para abordar la multi- tud de aspectos necesarios. En la mayoría de los casos, la cantidad de problemas inden-

Figura 5. Ejemplo de deterioro de ma- teriales pétreos.

Figura 5. Ejemplo de deterioro de ma- teriales pétreos. El disfrute de los bienes del patrimonio

El disfrute de los bienes del patrimonio cultural, como bienes que son para compar- tir, exhibir, estudiar y transmitir a las nuevas generaciones se expande desde los grupos de interés tradicionales y va haciéndose más democrático. La expansión en las últimas décadas del turismo a escala mundial, con el correspondiente aumento de visitantes a centros históricos, monumentos, museos, sitos arqueológicos, etc. ha cambiado ra- dicalmente la escena. Esto a su vez ha re- sultado en un aumento del número y de la

35
35

El PaPEl dE las CiEnCias En la PrEsErvaCión dEl Patrimonio Cultural. la situaCión En EuroPa

36
36

Figura 6. Nuevo edificio para el área de investigaciones del ICN (Holanda).

14 INCCA, www.incca.org

15 EU-ARTECH, www.eu-artech.org

16 Fing-Art-Print, www.fingartprint.org

17 R. Mazzeo. (2004). CURRIC: a European project for postgraduate conservation training. ICCROM Newsletter. vol. 30, pp. 11

18 EPISCON, www.episcon.scienze. unibo.it/episcon/

11 1 8 EPISCON, www.episcon.scienze. unibo.it/episcon/ tificados supera con creces las capacidades financieras de

tificados supera con creces las capacidades financieras de las instituciones a cargo. La necesidad de un enfoque integral y global requiere de una formación y estructuración interdisciplinarias. La comunidad de investigadores en el ámbito de la Unión Europea recibe apoyo financiero dentro de los programas de desa- rrollo para estructurar proyectos interdisci- plinarios entre miembros de la comunidad. Un aspecto muy positivo es la creación y apoyo a redes de colaboración científica. Estas estructuras permiten enfocar más efi- cientemente y con recursos compartidos,

problemas complejos que de otro modo no

hubiesen podido ser abordados por insti-

tuciones individuales. Las redes posibilitan

el intercambio de especialistas, de conoci- mientos, de información a través de proyec- tos específicos o de sistemas informáticos de

metadatas. Ejemplos actuales de las mismas, que integran museos, universidades, empre-

sas comerciales e instituciones de conserva- ción son el sistema INCCA (International Network for Conservation of Contempo- rary Art) 14 y los proyectos EU-ARTECH 15 y Fing-Art-Print 16 para el intercambio cien- tífico y desarrollo de técnicas y de instru- mentación específica. La ciencia de la conservación como tal no es actualmente una especialización a escala universitaria. Los científicos actualmente trabajando en este campo tienen una for- mación en ciencias, unos pocos también en restauración y la mayoría ha desarrollado su calificación en la marcha trabajando en la especialidad y para instituciones de conser- vación. Esta vía no es eficiente y no permite un desarrollo armónico,solidez académica ni relevo generacional sistemático y de ca- lidad. En este aspecto la Unión Europea tam- bién ha tomado la iniciativa apoyando el desarrollo de un curriculum académico para la formación profesional de científicos de la conservación (proyecto CURRIC 17 ) y ac- tualmente, por medio del proyecto piloto EPISCON 18 apoya la formación de especia- listas de alta calidad. Este último proyecto integra científicos de la conservación trabajando para institu- ciones, museos y universidades y le brinda oportunidad a graduados de ciencias de rea- lizar investigaciones con potencial para la obtención de un doctorado en ciencias de la conservación con reconocimiento inter- nacional. Este proyecto piloto tiene como potencial ambición introducir esta opción académica en las universidades europeas, permitiendo así la formación de nuevos profesionales para el garantizar el futuro de esta especia- lidad.