Вы находитесь на странице: 1из 8

RELACIÓN DEL SER HUMANO CON LA NATURALEZA A TRAVÉS DE LAS

CULTURAS

El ser humano como último organismo que habita el planeta tierra, aprovecha su
característica de pensar para que a través de sus experiencias por sobrevivir en
este mundo pudo transformar su entorno y a través del tiempo ha construido
diferentes modelos de relación con la naturaleza y como consecuencia modelos
sociales, educativos, científicos, los cuales están relacionados con diferentes
visiones de mundo, esto se puede observar en forma sintética en el siguiente
esquema.

Snow Gang (1997), realizó un interesante análisis sobre la transformación


humana, del cual rescato algunas ideas para fines de este ensayo, como por
ejemplo, los humanos son los primeros en saber que saben, por lo tanto, ha
hecho uso de esa cualidad para darle sentido a las cosas y construir su realidad.
La conciencia nace a partir de la habilidad que el ser humano posee para separar
lo “externo” de lo “interno”. Esto lo observamos en la sociedad nómada donde
las tribus cazadoras y recolectoras vivieron “dentro” de la naturaleza, ya que
estaban sujetos a los caprichos de su ambiente; esto los hizo experimentar una
conexión directa entre su bienestar y el orden natural.

El orden natural característico de la humanidad en la naturaleza, fue perturbado


hace aproximadamente 10,000 mil años, coincidiendo con el retiro de la última era
glacial y se iniciaba la construcción de una nueva sociedad con el inicio de la
revolución agrícola. Cuando concluye la era glacial, da inicio la aparición de una
nueva vegetación y entre ella aparece una forma híbrida de trigo. Una serie de
accidentes genéticos produjeron una variedad de trigo llamada trigo de pan y
dentro de sus características, presentaba las espigas muy duras lo que dificultaba
su apertura por medio del viento y replantarse en forma natural. Este fenómeno
hizo que los humanos y las plantas convergieran ya que este tipo de trigo se
puede multiplicar solo con ayuda y por lo tanto, los humanos deben cosechar las

1
espigas y sembrar las semillas; es así como se crea una relación humanos-plantas
de dependencia mutua.

Así como se dio la relación de los humanos con las plantas, sucedió lo mismo con
los animales, fue como evolucionó la sociedad agraria y con el nacimiento de ese
estilo de vida, se da el desarrollo de la civilización y por consecuencia una
expansión del conocimiento. Por lo tanto, la humanidad empieza a trabajar con
la naturaleza generando así, una dependencia recíproca; esta nueva relación está
directamente vinculada con la tierra, por ser considerada como la base de la
economía, vida, cultura, estructura familiar y la política. Por lo tanto, los seres
humanos ya no eran dominados por la naturaleza, sino se encontraban en proceso
de aprender a mezclarse como iguales con el ambiente natural. Hasta esta era la
meta de la indagación había sido la sabiduría.

Mientras la civilización avanzaba, se vino la expansión de la antigua Grecia y


nuevos descubrimientos científicos; la indagación filosófica tenía como propósito
descubrir la naturaleza de las cosas que ellos llamaros phycis (raíz del término
física). Fue hasta fines del siglo XVII cuando la filosofía, la ciencia y la religión
quedaron separadas debido a las ideas de un nuevo cambio en el planeta y que
dieron lugar a la revolución industrial.

Los autores de este nuevo cambio fueron Francis Bacon, René Descartes e Isaac
Newton, quienes crearon una nueva visión de mundo y evolucionó un nuevo
modelo de indagación, que instaba al científico a ser crítico, utilizar la lógica en
forma despiadada y analizar al todo al descomponerlo en partes. La mente es
vista como todopoderosa y la razón podía resolver todo; en esta era se presenta
una separación entre mente y cuerpo y entre energía y materia. La filosofía
cartesiana de “mente sobre materia” constituyó la base de la indagación científica.

Durante los 300 años después, la meta de la ciencia fue el conocimiento que
pudiera ser utilizado para dominar y controlar la naturaleza; combinado el marco

2
conceptual de Bacon y Desacartes, con el mundo de la física de Newton, se
estableen los cimientos para el paradigma mecanicista-industrial, cuya visión de
mundo era una gigantesca máquina perfectamente ordenada que operaba al
infinito. Esto, dio lugar al patrón para las instituciones sociales y políticas, así
como de las relaciones humanas.

Esta etapa del desarrollo humano corresponde al periodo de la humanidad sobre


la naturaleza, debido a que se establecieron las instituciones que buscaban
definir, ordenar y controlar las fuerzas de la naturaleza, lo que evidenció una falta
de preocupación ambiental y como consecuencia una amenaza al proceso de la
vida existente en los ríos, lagos, bosques, océanos y atmósfera.

Durante este tiempo, la relación de la humanidad sobre la naturaleza no significa


que sea mala en y por si misma, ya que proporcionó un conocimiento técnico sin
precedente, que permitió aumentar profundamente las capacidades de la
humanidad sobre el planeta, pero de la misma forma, produjo un sistema
ecológico que está a punto de colapsar, lo que indica que el estilo de vida no es
sustentable.

La institución que jugó un rol muy importante en este periodo, sin duda, es la
escuela, donde el conocimiento se separa en categorías fijas y es dividido en
partes como si se tratara de una línea de ensamble, además favorece la
competencia sobre la cooperación y el logro por encima de la integración.

Entre la sociedad nómada y la agraria tuvieron que pasar alrededor de 12,000


años, donde la humanidad no estaba consciente del cambio gradual de “en la
naturaleza” a “con la naturaleza”, como se observa este cambio tomó miles de
años, así mismo, hace 300 años, las comunidades agrarias estaban igualmente
inconscientes del cambio gradual hacia la humanidad “sobre la naturaleza”; Se
espera que los nuevos cambios de paradigmas se van a realizar en periodos
mucho más cortos.

3
A fines del siglo pasado se pudo observar la aceleración geométrica de los
cambios de paradigma, de tal forma que el nuevo paradigma corresponde a la
relación de la humanidad “a través de la naturaleza”, el cual se ha apoyado por
los descubrimientos científicos realizados en el siglo XX, sobre todo las
exploraciones dentro de la relatividad para descubrir los orígenes del universo, y
exploraciones hacia el quantum para descubrir la naturaleza de la realidad, estas
aportaciones han conducido a una nueva conciencia científica. Por lo que se
puede decir que nos encontramos en las etapas iniciales de la relación de la
humanidad a través de la naturaleza, como señalan Thomas Berry y Brian
Swimme en the Universe Story (citados por Snow Gang, 1997), que estamos
entrando al periodo ecozoico de la vida, por lo que se puede pensar que somos la
primera generación de ecohumanos.

Como ecohumanidad se tienen las siguientes responsabilidades:


 Necesitamos vivir dentro de las limitantes ecológicas y de los recursos de
nuestro planeta.
 Necesitamos desarrollar alternativas efectivas para nuestros históricos
patrones de violencia entre nosotros mismos y hacia nuestro planeta.
 Necesitamos desarrollar instituciones sociales, políticas y educativas que
reconozcan y aprecien la dinámica en funcionamiento en nuestra actual
transición cultural.
 Necesitamos una educación que refleje una perspectiva ecohumana.

Para finalizar en conclusión se puede señalar lo siguiente:

 Entre los sistemas sociales y el medio natural existe un mediador: la


tecnología. Cada vez en mayor medida el grupo social se sirve de este
mediador para obtener los bienes que requiere la satisfacción de sus
necesidades. Dichas necesidades cambian, dependiendo de las pautas
culturales, de las estructuras económicas, de las características políticas

4
del sistema social en cada momento histórico y del proceso de desarrollo.
Se va produciendo así una progresiva diversificación y una complejidad
creciente en las necesidades sociales, que requieren, para ser satisfechas,
un proceso productivo más sofisticado. Con ello, la relación sociedad-medio
ambiente se torna más intrincada e interdependiente

 Si partimos del hecho que la tierra o la naturaleza ha evolucionado sin la


presencia del hombre en el 99,93% del inicio de la vida (Sáiz Gutiérrez:
Ecología y sociedad, 1978), podemos entender con toda claridad que los
problemas que afectan hoy a la población de la especie humana y a la
estructura social que la sustenta, son de fecha muy reciente. Ellos
comienzan a generarse en el último instante del larguísimo proceso
evolutivo del planeta.

 El hombre es la única especie de la diversidad biológica, que puede


conciente y planificadamente ayudar al desarrollo de las potencialidades
naturales y procesos vitales. Pero al mismo tiempo, es la única especie
que concientemente puede acabar con el milagro de la vida en la tierra.

 Debe quedar claro que los humanos no constituimos la parte principal de la


vida, sino que somos parte de un sistema de relaciones con todo lo demás.

5
EL SENTIDO DEL TRABAJO

Se entiende por trabajo esa acción humana a través de la cual el hombre se


perfecciona como hombre a la par que perfecciona la realidad física. De ahí
lo positivo del trabajo, pues sin él, el hombre no mejora en humanidad. En
efecto, por una parte, trabajar es añadir al mundo más perfección de la que
él ofrece. Por otra, trabajar es perfeccionarse como hombre. El hombre
añade porque sobreabunda. A nivel de naturaleza el ser humano da mucho
más de lo que recibe; a nivel de esencia, irrestrictamente más; y a nivel de
acto de ser personal, por mucho que dé no se gasta. La persona es dar. Ahí
tenemos otro de los radicales personales. Se introduce el tema del trabajo
para que, a través de él, que es una manifestación esencial (y habitual en
todo hombre), podamos encaminarnos a conocer esa peculiar nota
distintiva del núcleo personal humano, del ser, que es donante, oferente
(del que se tratará directamente en el último Capítulo).

Para exponer la índole del trabajo es preciso, pues, ver el nexo de conexión
de lo que el hombre hace con él mismo como persona. En efecto, al ejercer
cualquier acción externa, nosotros no somos inmunes a las repercusiones
de ella en nosotros. Uno mejora o empeora por dentro al actuar
externamente, al desempeñar cualquier trabajo. El crecer intrínseco queda
referido a la inteligencia y a la voluntad; y tal crecimiento –como se
recordará del Tema 6–, son los hábitos y virtudes respectivamente.
¿Cuándo se produce ese crecimiento? Con lo que se puede llamar el
“primer trabajo”. Además, este trabajo puede darse sin transformación
ninguna de la realidad física, aunque acompaña siempre a nuestras
actuaciones si éstas se dan. Este primer trabajo también es una donación,
pues con él la persona humana perfecciona su propia esencia.

6
No obstante, de ordinario se entiende por trabajo el perfeccionamiento de la
realidad externa mediante una serie de acciones que el hombre ejerce
sobre ella, y así está bien entendido. También podemos añadir que el
“primer trabajo” es la "transformación" de algo de sí, de algo del hombre por
sí, por la persona. Si el hombre no pudiera perfeccionar su esencia humana
por dentro, no podría disponer según su naturaleza corpórea y tampoco
podría producir nada por fuera. Más aún, incluso con el trabajo externo el
hombre se mejora o se empeora siempre por dentro. El hombre
perfecciona, pues, no sólo la naturaleza del mundo, sino también, y sobre
todo, su propia naturaleza; su esencia en mayor medida aún. El
perfeccionamiento debe ser consciente de que ambas realidades tienen
dueño, y de que el hombre no es su dueño sino su administrador. Sólo de
esa consideración nace el respeto del hombre al cosmos y a su propia
naturaleza humana. El mismo hombre no es inmune a lo que él hace, sino
que en su hacer a él le pasa algo en su interior. En este sentido se dice que
el hombre es un perfeccionador perfectible, es decir, que en la medida en
que él mejora al mundo se mejora a sí, y en la medida en que se mejora a
sí puede mejorar al mundo; lo primero es requisito imprescindible para lo
segundo.

Lo que la persona humana mejora de sí es –conviene insistir–, sobre todo,


su esencia, pues las potencias de pensar y querer forman parte de ella.
Puede mejorar también, pero hasta cierto punto, su naturaleza. No tiene
capacidad de mejorar lo que él es, su persona, porque eso no está en sus
manos, no depende de sí, es su acto de ser íntimo –dirían los clásicos–. La
elevación como persona sólo es “tarea o trabajo” reservado a Dios. Por
tanto, el primer trabajo de la persona humana es perfeccionar
inmanentemente su esencia, aquello de su disposición que es intrínseco. El
trabajo es, por tanto, manifestación del dar personal, porque es un aportar
actividad a lo que antes carecía de ella, y en primer lugar, es aquel dar
perfeccionante que cada uno otorga a sus facultades superiores. El que el

7
hombre esté hecho para trabajar según el conocido texto del Génesis, es
una buena descripción de la naturaleza y esencia humanas, no de la
persona. Por eso el hombre que no trabaja miente como hombre, es decir,
se deshumaniza. Esa mentira es un autoengaño. La ausencia voluntaria de
laboriosidad es la mentira más básica –ontológica, diría un filósofo–, que
atañe al hombre respecto de su esencia. La segunda mentira a ese nivel es
el trabajar mal, la chapuza, porque con ella el hombre en vez de
perfeccionarse a sí mismo se envilece. El trabajo no es el fin de la persona
humana: éste sólo es Dios.

Похожие интересы