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Histología.

La histología como disciplina morfológica, investiga las propiedades


estructurales de los tejidos animales y vegetales y su estrecha relación de
dependencia con la función que desempeñan.
Las células que constituyen los tejidos miden entre 5 y más de 100 μm de
diámetro, siendo por lo tanto visibles al ojo humano, sólo mediante el empleo
de un instrumento fundamental, el microscopio.
El microscopio de luz, inventado en el siglo XVII, permitió que Hooke, un
investigador inglés, describiera en un tejido vegetal, la presencia de pequeñas
unidades o celdillas que denominó “células”. Posteriormente Bichat,
anatomista francés, en el siglo XVIII, realizó una clasificación macroscópica de
los tejidos humanos, basándose en las diferentes texturas que ellos
presentaban. Más tarde, empleando un microscopio de luz, se confirmó la
presencia de diferentes tejidos en el organismo.
El nacimiento formal de la histología como ciencia, ocurrió en el siglo XIX, con
la formulación de la Teoría celular de Schwan, en la que planteó que todos los
seres vivos se encuentran constituidos por células.
Las células constituyentes de los tejidos, son incoloras, resultando
transparentes a la observación directa. Esto motivo durante el siglo XIX, el
desarrollo de técnicas adecuadas de tinción, que confirieran un suficiente
contraste a sus estructuras, permitiendo la visualización de sus detalles
morfológicos y organelos presentes.
Para el estudio histológico de un órgano o tejido, se requiere obtener trozos o
muestras pequeñas de este, para su tratamiento y montaje en un portaobjetos
y posterior visualización en un microscopio.

Los cortes obtenidos en una estructura, pueden ser transversales,


longitudinales u oblicuos, con relación al eje mayor del órgano. Esta dirección
de corte dependerá del tejido y estructuras que se requiera observar.
Para poder estudiar las características de los distintos tejidos, es necesario
someterlos a una serie de pasos denominados técnicas histológicas, previo a
su observación al microscopio.
Los procedimientos de la TÉCNICA HISTOLÓGICA se resumen en las etapas
siguientes:
1.- Obtención de una MUESTRA DEL TEJIDO a estudiar; existen 2 formas:
Necropsia: Examen u obtención de tejido de un organismo muerto.
Biopsia:(del griego bios = vida y oasis = visión) Examen u obtención de tejido
de un organismo vivo.
2.- FIJACIÓN, este proceso se refiere al tratamiento del tejido con sustancias
químicas que tienen varias finalidades:
a. Conservar los tejidos de forma que muestren el mayor parecido posible a su
estado in vivo.
b. Aumentar la dureza del tejido para facilitar la preparación de finas películas
de éste.
c. Destruir bacterias y gérmenes que pudieran encontrarse en ellos.
d. Interrumpir los procesos celulares dinámicos que ocurren con la muerte
celular.
Esto se logra al inactivar enzimas celulares, que de otra manera iniciarían la
autolisis y llevarían a la degeneración post mortem.
La fijación mantiene las estructuras al generar la formación de enlaces entre las
proteínas constituyentes del tejido.
Los agentes más usados para Microscopia de Luz son el Formaldehído al 5%
y Formol al 10%.
3.- DESHIDRATACIÓN, después de que la muestra ha sido fijada se elimina el
fijador y se deshidrata.
Debido a que gran parte del tejido está constituida por agua, la muestra se
somete a una serie gradual de soluciones acuosas deshidratantes, en
concentración creciente (de menor a mayor), por ejemplo, Alcohol Etílico. Se
inicia con alcohol al 70 %, continuando luego con soluciones al 80%, 90%, 96%
y 100 % para eliminar el agua. Esto permite que el agua sea removida en forma
lenta, sin romper o deformar el tejido.
4.- ACLARAMIENTO O DIAFANIZACIÓN, luego de deshidratar el tejido, se
somete a una sustancia que es miscible, tanto con el alcohol como con el
medio de inclusión a utilizar.

En la mayoría de los casos se utiliza como medio de inclusión Parafina


líquida. La sustancia comúnmente utilizada para aclarar es el Xilol. El xilol sólo
es soluble en alcohol al 100%. Se llama aclaramiento ya que el tejido se torna
transparente o claro, esto se debe a que cambia su índice de refracción.
NOTA: El alcohol y el xilol disuelven los lípidos de la célula, por lo cual al
extraerse también se extraen las grasas y los lípidos constituyentes de la
célula.
5.- INCLUSIÓN O IMPREGNACIÓN, a fin de que se puedan obtener cortes
suficientemente finos para ser observados al microscopio.
Los tejidos tienen que ser incluidos y envueltos por una sustancia de
consistencia firme.
Las sustancias usadas para este fin en microscopía óptica son la gelatina y la
parafina.
El objeto de la inclusión es:
• Distinguir entre sí las células y la matriz extracelular, superpuestas en un
tejido.
• Tener un objeto lo suficientemente duro para su manejo y corte.
La inclusión se logra al infiltrar la parafina liquida o cualquier medio de inclusión
en estado líquido al tejido, que disuelve el medio de aclaramiento y penetra en
el tejido. Por lo general se coloca la muestra de tejido en un recipiente y se le
agrega la parafina fundida a 60-64º C, colocando la muestra en una estufa.
Debido al calor, el xilol se evapora y los espacios anteriormente ocupados por
el, son ahora ocupados por la parafina. Después se coloca la muestra y un
poco de parafina fundida en un molde de metal de forma cuadrada o
rectangular y se deja solidificar a temperatura ambiente, formándose un bloque
sólido de parafina con el trozo de tejido incluido, a este bloque se le denomina
Taco.
Los medios de inclusión para Microscopia Electrónica comúnmente utilizados
son resinas polimerizadas o epoxi como: Epon, Mikropa y Araldit.
6.- CORTE o SECCIÓN, el taco ahora se puede cortar en láminas lo
suficientemente delgadas como para permitir el paso de la luz a través de él.
La mayor parte de los preparados para microscopia óptica tienen un grosor
entre 3 a 10 micrómetros (habitualmente 5 μm). Para realizar estos cortes se
utiliza un aparato llamado MICROTOMO.
Para Microscopía Electrónica se requieren cortes más delgados (denominados
ultra finos) de aproximadamente 25 a 100 nm. de espesor y de 0.5 mm. de lado
medio. Para esto se utiliza un MICROTOMO CON HOJA DE VIDRIO O
DIAMANTE. Una vez preparados, se montan sobre rejillas de cobre con un
diámetro de 3mm.
7.- DESPARAFINADO E HIDRATACIÓN, los cortes todavía no son aptos para
su examen con el microscopio, puesto que los tejidos se hallan infiltrados en
parafina. Los cortes se colocan sobre un portaobjetos a los que se les ha
agregado una pequeña cantidad de Albúmina, la cual actúa como adhesivo.

La parafina se elimina en un solvente orgánico, como xilol, en el cual la


parafina es miscible, para luego rehidratar la muestra, haciéndola pasar por
una serie de graduaciones decrecientes de alcohol etílico.
8.- TINCIÓN, los cortes todavía no son aptos para su examen con el
microscopio, puesto que los tejidos son transparentes.
Una vez rehidratado, se procede a teñir el tejido. Los colorantes más utilizados
son la HEMATOXILINA y la EOSINA.
FUNDAMENTOS QUÍMICOS DE LA COLORACIÓN
La EOSINA es un colorante ácido y sus propiedades tintoriales pueden ser
explicadas sobre la base de lo que se sabe de la acción de las anilinas ácidas.
La HEMATOXILINA aunque no es un colorante básico típico, posee
propiedades muy semejantes a las anilinas básicas.
Un colorante ácido es una sal cuya base es incolora y su ácido es coloreado
(eosina o eosinato de sodio). La molécula de anilina presente en este tipo de
colorante, tiene una o más cargas negativas positivas en su porción coloreada.
Los colorantes ácidos reaccionan con los GRUPOS CATIÓNICOS de los
componentes celulares, por ejemplo, los grupos CARBOXILO de las proteínas.
Esto confiere una tinción acidófila (afín con lo ácido) a estructuras como el
citoplasma de las células, las fibras musculares, algunos conectivos, etc. La
reacción de estos grupos varía según el pH.
Un colorante básico es una sal cuya base es coloreada y el ácido es incoloro
(hematoxilina, azul de metileno o clorhidrato de azul de metileno). En este
caso, las moléculas de anilina tienen una o más cargas positivas en su porción
coloreada.
Los colorantes básicos reaccionan con los grupos ANIÓNICOS de los
componentes celulares, por ejemplo los grupos fosfato de los ácidos nucléicos
(ADN y ARN).
Esto confiere una tinción basófila (afín con los colorantes básicos) a estructuras
como el núcleo celular y los ribosomas presentes en el REr.
Para que la muestra pueda mantenerse de modo permanente, se coloca un
cubreobjeto, con un medio adecuado para el MONTAJE (por ejemplo una gota
de Bálsamo de Canadá o similar).
9.- OBSERVACIÓN AL MICROSCOPIO ÓPTICO, una vez seco el preparado,
este se encuentra en condiciones de ser observado al microscopio. Es
importante verificar que el cubreobjetos este ubicado hacia arriba en la platina
del equipo.
En el microscopio óptico (M.O.) consta de un sistema estativo, un sistema
óptico y un sistema de iluminación.
El sistema estativo consiste en una columna eje, que en su extremo superior
lleva un soporte para el sistema óptico y en su extremo inferior posee una base
o pie donde va colocada la platina, las pinzas y el revolver que contiene a las
lentes de objetivos.
El sistema óptico posee 2 tipos de lentes:
1) Lente de aumento del ocular con un aumento de 10x.
2) Lente de aumento de objetivos, con aumento de 4x, 10x, 40x y 100x.
Al observar con lente objetivo 4x, la muestra estará aumentada 40 veces (10 x
4)
El sistema de iluminación del M.O. consiste en una fuente de luz, que puede
iluminar desde arriba (luz incidente) o desde bajo la platina (luz transmitida).
El microscopio electrónico (M.E.) utiliza un haz de electrones de ubicación
superior. El poder de resolución, es decir la capacidad de ver separadas dos
estructuras contiguas, es mucho mayor que la resolución del microscopio
óptico.

El tejido epitelial es aquel constituido por células en yuxtaposición, es decir


ubicadas una al lado de la otra, estrechamente unidas y con escasa o nula
sustancia intercelular o también llamada matriz extracelular.
El tejido epitelial no posee irrigación propia, es decir es avascular,
correspondiéndole al tejido que se ubica inmediatamente debajo de él,
proveerle de la nutrición y oxigenación necesaria, a través de sus vasos
capilares.
Se describen 2 grandes grupos de epitelios: de revestimiento y glandulares.

Este tejido es una variedad de los tejidos con sustancia fundamental; corresponde
a un tejido modelado, es decir, tiene una forma estable. Se origina en el
mesénquima embrionario y está constituido por células (condrocitos) y matriz
extracelular o cartilagínea (fibras y sustancia extracelular).
Se caracteriza por tener una matriz extracelular abundante y altamente viscosa
(gelificada); esta particularidad le confiere al cartílago flexibilidad, dureza y
elasticidad, por lo que constituye un armazón flexible y resistente, que impide el
colapso de órganos huecos (por ejemplo, en aparato respiratorio), posibilita el
crecimiento en longitud de los huesos y soporta grandes pesos (articulaciones).
El tejido cartilaginoso, no posee irrigación ni inervación propia y obtiene su
nutrición, mediante difusión de metabolitos desde los vasos incluidos en otros
tejidos adyacentes o en el pericondrio, (membrana que lo rodea). La calcificación
de la matriz determina la muerte de las células propias, ya que la difusión está
impedida.
En el organismo, se describen tres variedades de cartílago: Cartílago hialino,
cartílago elástico y fibrocartílago.

El tejido óseo corresponde a una variedad especializada de tejido con


sustancia fundamental, destinada a la protección y soporte mecánico de las
partes blandas del organismo. Por su alto contenido de minerales, participa
además, en la homeostasis, sirviendo como depósito de distintos minerales,
especialmente calcio, magnesio y fósforo.