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La caja de Pandora del Castrismo.

La sucesion

Lazaro Gonzalez/ Toronto-Canada

¨Pandora¨ [1896]- John William Waterhouse

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.”
Woddy Allen

"No soy ni seré nunca jefe de fracción o grupo. No puede deducirse, por tanto, que haya pugnas dentro
del partido"
Fidel Castro

Hace unos anos un periodista francés obtuvo las palmas por revelar con rotunda
precisión -según el y los analistas de la ultima novedad- la clave de las relaciones de
poder en Cuba. Con motivo del desmayo sufrido por Fidel Castro el 23 de junio del 2001
durante un discurso en el Cotorro, el periodista centro su atención en el comportamiento
grupal de lo que el define como los tres grupos de poder en Cuba [familia y amigos
personales de Fidel Castro, talibanes e históricos] y extrae sus conclusiones siguiendo la
rutina seudo socio-sicológica traída por los pelos de ¨Quién miró a quién?, Quién ordenó
y actuó? Y Quién tomó la palabra en la tribuna para sustituir a Castro?...¨
Buena idea para un thriller hollywoodense pero no aplicable a la meca de la simulación.
No se si el referido periodista estuvo presente, o vio la transmisión del acto en directo
o en un video que ya no esta disponible en la red cuando ya todo había pasado. En
cualquier caso lo que ocurrió fue que el desconcierto reino entre los que el denomina
los tres grupos de poder y ninguna orden se emitió y, si la situación estaba prevista
en los planes operativos de contingencias, los mismos no se ejecutaron. Durante varios
segundos el país, los grupos de ¨poder¨ y la nomenklatura experimentaron la
paralización que generan imponderables de esa naturaleza. Felipe Pérez Roque, el que
mejor interpretaba el pensamiento del Comandante en Jefe desbordo a los históricos y a
los escalones de mando designados e improviso una arenga que forzó a los paralizados
Comandantes de la Revolución a hacerle un sumiso y silencioso coro. Pérez Roque
autoasignandose un rol de delfín designado pudo haber dicho cualquier cosa aquella
mañana en el Cotorro. Opto por tranquilizar a la ciudadanía y al mundo que seguía los
acontecimientos con mirada incrédula y respiración entrecortada. Pudo incluso tomar el
control político del país y ordenar el movimiento de las tropas. No lo hizo. Hoy no existe.
Lo imponderable es un factor sin el cual la Historia no existiera como la conocemos y
fuera tan lineal y aburrida como la concibió Carlos Marx.

La estrepitosa caída en Santa Clara fue otra oportunidad para calibrar la reacción de la
nomenklatura y de la eficiencia de la respuesta operativa, donde la mejor reacción de los
encargados de poner en ejecución los planes de contingencias fue cortar la transmisión
televisiva hasta que el magullado en silla de ruedas retornara para declarar que estaba
entero. Si en vez de un brazo y una pierna el anciano se quiebra la base del cráneo en
aquel paso al vacío, el terror provocaría todo géneros de reacciones. El incidente donde
un Pérez Roque les gana la arrancada a los históricos no se repetirá en el caso de un
Raúl desvanecido por cualquier razón. La cadena de mando adecuada a cada momento
respondería con eficacia meridiana.

Y no es porque la nomenklatura le profese un sentimiento legitimo de afecto al líder, sino


porque su propia supervivencia como grupo social estaba condicionada en ese instante
a el; hoy esas lealtades están en franco proceso de reordenamiento en torno al liderazgo
gris de Raúl y monitoreando desesperadamente las señales que irradia el centro en un
macabro proceso de tanteo, donde los errores se castigaran brutalmente.

Cuando un Carlos Valenciaga promovido meteoricamente desde la FEU [Federación de


Estudiantes Universitarios] a jefe de la oficina de Fidel Castro, daba lectura con voz
trémula a la Proclama del Comandante en Jefe al Pueblo de Cuba el 31 de julio del 2006,
se hacia publico la delegación de algunas funciones al primer nivel de la nomenklatura.
De los siete designados por la orden ejecutiva del Comandante en Jefe, tres de ellos ya
no forman parte del circulo de poder.

Carlos Lage quien como Pérez Roque y Valenciaga, fue promovido a los primeros
niveles del partido por la vía expedita de las preferencias de Fidel Castro, creyendo
que el cumplimiento fiel de la ordenes recibidas lo hacían miembro real del circulo
intimo del poder y tercer hombre en la cadena de mando solo después de los hermanos
Castro y, de hecho, el segundo en la nomenklatura de cargos oficiales como Primer
Vicepresidente de los Consejos de Estados y de Ministros puestos a los que se
consideraba merecedor; comprobó con la sangre helada en sus venas en la reunión
del Buró Político convocada expresamente para analizar su situación junto a la de
Pérez Roque, Remirez de Estenoz y otros, que ni tenia hormonas para enfrentarse a la
maquinaria del poder real, ni había aprendido las claves de ese poder.

Y es que las claves de ese poder son múltiples, y han sido examinadas siguiendo
el principio de la ¨caja negra¨ donde son conocidos los inputs y los outputs,
desconociéndose los procedimientos internos que transforman unos en otras. Fuente
de todo genero de especulaciones, sensacionalismo, y pronosticados no sustentados,
voluntaristas y no verificados en la praxis; de lo que se trata en un primer momento
del análisis es hacer abstracción de las entradas y las salidas para concentrarse en
los operadores de la ¨caja blanca¨ del Castrismo, en tanto sistema que adopta las
tendencias mas eficientes a los fines de su reproducción, adaptación y
perpetuación.

Así, los familiares y amigos gradualmente desplazados del centro y solo unidos por
el cordón umbilical que se adelgaza y tensa en la medida que se apaga la salud de
Fidel Castro y se esfuma su presencia, se reajustan a las nuevas relaciones de poder
en torno al sucesor designado en primera instancia. Los talibanes han desaparecido
más rápidamente que lo que ascendieron y los históricos encabezados por los tres
Comandantes de la Revolución también condenados por la implacable biología,
establecen nuevas alianzas tácticas para sobrevivir la desaparición del Líder.

II

Uno de los más frecuentes errores conceptuales al abordar los posibles escenarios
por diversos autores, es el carácter apriorístico y determinista de las bases del análisis
que conducen a conclusiones que no responden a la dinámica castrista. En lugar de
analizar la ¨caja blanca¨ del Castrismo, que como especie de caja de Pandora oculta de
las miradas externas las esencias del sistema, se suelen imponer total o parcialmente
factores ajenos a la singularidad histórica de este sistema político de control y coerción
social, que se reproduce sobre la base de perpetuar la pobreza estructural social
en un dinámico pero férreo sistema piramidal de castas.

El fenómeno Solidaridad en Polonia o el enfat terrible de Yeltsin en la antigua Union


Sovietica, no tienen paralelos en Cuba, y en ambos casos fueron condicionados por
procesos políticos y sociales con estabilidad temporal que permitieron su maduración
como actores principales en las transiciones polaca y soviético-rusa.
Personalidades relevantes provenientes de distintos estratos sociales, desempeñaron
papeles claves en la transición de los países de la Europa del Este hacia sistemas
democráticos. El político Mijail S. Gorbachov en la Unión Soviética, el general polaco
Wojciech W. Jaruzelski, el intelectual Václav Havel en Checoslovaquia y una figura
emergente en la antigua RDA como Hans Madrow; constituyeron entre otros, y de
diversa manera agentes facilitadores del cambio. Figuras con esa potencialidad no
han surgido en los círculos de poder de Cuba, lo que no es óbice para que existan.
El régimen cubano ha trabajado ardua y sistemáticamente para que no surjan las
condiciones para que personalidades de estas características se desarrollen y, cuanto
un Aníbal Escalante, o un Carlos Aldana o los recientemente defenestrados Lage, Pérez
Roque y Estenoz, comienzan a nombre de la salvaguardia de la Revolución a tomar
iniciativas propias, la demoledora maquinaria represiva entra en función con una eficacia
demoledora.

La academia cubana tampoco esta exenta de la inquisición y ahí estan las represalias
brutales al Departamento de Filosofia de la Universidad de la Habana y al Centro
de Estudios de America por solo mencionar los mas de mayor impacto en la opinión
publica.
León Trotsky, quien conocía bien de represiones y fue objeto violentamente de ellas,
explico meridianamente el rol de la función terror-represión en la regulación de la
dinámica de la nomenklatura y su lealtad al centro: ¨El aparato gobernante adapta
sistemáticamente el partido y sus instituciones a este cambiante programa; es decir,
al servicio de nuevas capas sociales, cada vez más privilegiadas. Para efectuar esta
adaptación, el principal método es la purga dictatorial¨
Uno de los mitos mas comúnmente aceptados se refiere a que las relaciones de poder
en Cuba se sustentan sobre el principio de la lealtad acrítica al Líder; siendo esta en su
expresión esencial, una de las formas de manifestación de una relación de convivencia
mutuamente conveniente en términos de supervivencia de los individuos, los grupos y la
sociedad y, no la lealtad per se. Y no lo es porque los valores culturales sustentados en
el reiterativo, impositivo y excluyente discurso de más de medio siglo y expresados en
normas de conducta y actitudes, condicionan la supervivencia a la lealtad.

Es cierto que el sistema emplea el terror como factor correctivo y subyacente, pero
siempre ejercido, ha diferencia de otras experiencias históricas del mismo orden, en
las magnitudes justas para mantenerlo en los marcos de la supervivencia y de la
gobernabilidad. Nada que celebrarle o agradecerle al Castrismo e igualmente criticable
por la sistemática violación de los mas elementales derechos ciudadanos, pero que
marca una diferencia sustantiva. No importan los sacrificios que sean necesarios realizar
en lo personal y lo social en aras de preservar la supervivencia del sistema. Valor
socialmente entronizado que cobra especial relevancia para la nomenklatura política,
militar y administrativa.

El individuo que con solo 14 anos en pleno proceso de formación de la personalidad,


enviaba una carta al presidente de los Estados Unidos sin distinción de jerarquías;
solicitándole un billete de diez dólares y se ofrecía como dealer de geoeconomia en
plena II Guerra Mundial; y cuyas lecturas formativas iban desde el ¨Mein Kampf¨ hasta
¨La simulación en la lucha por la vida¨ de Ingenieros, no podía dejar de imprimir sus
características sicológicas al sistema que ha conformado durante mas de medio siglo.
Porque no ha sido un acto de creación culminante, sino que el Castrismo sin renegar
de sus esencias, sobrevive entre otros factores por su capacidad de adaptación y
simulación.

El futuro esta predeterminado solo en las concepciones mecanicistas y evolutivas y


considerar que la situación cubana desembocaría en los escenarios deseados es de
una ingenuidad rayana en la entulticia. Una parte significativa de la nación cubana
durante medio siglo ha vivido cifrando sus esperanzas y anhelos en la muerte de Fidel
Castro. Expectativas renovadas luego de su crónica enfermedad de secreto de estado.
La comunidad cubana en la diáspora y el exilio duro en particular, la disidencia interna;
gobiernos, agencias de inteligencia y los medios de comunicación viven en permanente
estado de alerta a la menor señal al respecto. Y el Castrismo se burla una y otra vez
de esos estados de ansiedad que son manipulados a conveniencia desde La Habana.
Una de las claves del poder castrista es ser proactivo, colocando a los actores
externos en posiciones reactivas donde son más vulnerables a la manipulación.

Y los outsiders al poder castrista están convenientemente estructurados. Actores


externos son los gobiernos extranjeros y la comunidad cubana en el exterior, y también
el pueblo que reside en el archipiélago. Pero el secretario del partido de una provincia
es también un outsider respecto al poder central, como igualmente lo es un ministro
respecto al centro. El nuevo ministro de economía y vicepresidente del Consejo de
Ministros y de su Comité Ejecutivo Marino Alberto Murillo Jorge, a pesar de todos sus
cargos y ser un hombre del equipo de Raúl Castro, es un outsider en tanto su rol en la
política económica del país se limita a la función normativa-controladora y no al trazado
de estrategias socioeconómicas las que le son ordenadas. Murillo Jorge obedece e
instrumenta, no participa en su definición.

El general de división Lucio Morales Abad quien sustituyo al general de cuerpo de


ejercito Leopoldo Cintra Frías como jefe del Ejercito Occidental, es en gran medida
un outsider al propio ejercito que comanda, en tanto las misiones del mismo les son
predeterminadas por el Estado Mayor Central y porque existen unidades de importancia
táctico-estratégica que no se le subordinan, entre ellas las que defienden direcciones
estratégicas donde se microlocaliza el poder central. Una de las misiones de estas
unidades es neutralizar en primera instancia cualquier ¨error¨ de una de las unidades
del propio ejército y cuenta con la misma prioridad que el desembarco de un comando
enemigo; no importa el origen o procedencia, todos son enemigos potenciales y son
tratados consecuentemente. Si Punto Cero y Punto 1 cuentan con sus propias unidades
de protección, unidades del Ejercito Occidental no subordinadas al mismo en la línea
de mando, dan cobertura, apoyan y están en capacidad de contrarrestar a las propias
tropas de protección.
Me extiendo en los ejemplos anteriores para evidenciar otra de las claves del poder
castrista que consiste en excluir a todos los sujetos involucrados de los procesos
de la toma de decisiones estratégicas. Outsiders en tanto ejecutores de los objetivos
estratégicos diseñados, son entonces convenientemente ubicados en un sistema
piramidal de castas en que el poder estructura a todos los individuos del país,
no importa si alguien es miembro del Buró Político o un simple ciudadano del barrio
Chicharrones de Santiago de Cuba. En tanto pirámide flexible, es un sistema dinámico
que se modifica bajo la influencia de factores externos e internos y por la vertiente
temporal; y en la cual las migraciones de un estrato social a otro son oportunamente
estimuladas, reprimidas, condicionadas o provocadas según la conveniencia.

Al menos dos elementos esenciales cualifican al sistema de castas:

Nadie es inamovible en la pirámide. Los movimientos laterales y ascendentes y


descendentes son posibles. Incluso los Comandantes de la Revolución sin hasta el
momento perder su status de tales han sido desplazados en todas direcciones. Tema
de interés en las correlaciones de poder seria analizar la posibilidad que alguno de ellos
perdiera esa condición honorífica. Aun más interesante seria examinar la posibilidad que
Raúl Castro enfermara gravemente, o perdiera el favoritismo del Big Brother o que un
golpe de mano lo sacara de su actual posición.

Las diversas castas son recompensadas formalmente de acuerdo a la posición


que ocupen en la estructura aunque ello no conlleva el igualitarismo grosero.
Analistas extranjeros o expertos cubanos que han vivido largos periodos fuera del país,
suelen considerar la recompensa como davidas materiales. Y efectivamente existen,
pero cada vez más restringidas en la medida que la situación económica obliga a la
austeridad pero, en cualquier caso, son equivalentes en los altos niveles de la estructura
a las que cualquier ciudadano común del primer mundo disfruta. Y aunque a lo interno
marcan una gran diferencia respecto al resto de la población, a nivel de secretarios del
partidos municipales y provinciales y ministros, las ¨asignaciones extras¨ en razón de los
cargos no los distancian mucho del ciudadano común a pesar de la creencia popular al
respecto.

Las las ¨ayudas¨ comprometedoras por parte de los tenedores de recursos


–empresarios- son inevitables y fuente de corrupción crónica. Entonces las claves de
la retribución no están básicamente en los aspectos materiales sino en la subjetividad
de unos individuos que se sienten parte integrante de una nomenklatura en tanto han
sido involucrados en compartir el valor que privilegia la supervivencia e integridad del
sistema por encima de la del individuo, por lo que la lealtad comprometida se convierte
en el factor decisivo para permanecer en ella y sobrevivir. No hay vida posible fuera
de ella, sino quiere compartir la vida de un joven y dinámico ex ministro de relaciones
exteriores, que luego de gerenciar por un buen tiempo la limpieza de los detritus del
Parque Almendares, responde a todas las llamadas telefónicas diciendo que el es pintor
y solo habla de pintura. Otros no han sido tan afortunados.

Juan Almeida y Guillermo García vegetan en sus cortes propias mientras tienen la
obligación de asistir a los eventos en que es requerida su presencia. Pero en el caso
de Ramiro Valdés es distinto. El dos veces ultrapoderoso Ministro del Interior de Cuba,
segundo al mando de la columna invasora que comandaba el Che Guevara mientras
Raúl y Almeida estaban distantes de las primeras líneas de fuego realizando ensayos de
administración local y escaramuzas sin ningún valor militar, se ha mantenido muy activo
independientemente de su posición funcional en el sistema de castas.

III
Casi todas las personas –profesionales o neófitos- que tienen la posibilidad de acceder
a un medio de comunicación se sienten obligados a brindar sus pronósticos sobre que
pasara en Cuba después del ¨Dia Cero¨. Y el primer error radica precisamente en que
no hay un ¨Dia Cero¨, entendido por la fecha en que Fidel Castro muera.
Lo que ha estado ocurriendo y que convencionalmente pudiéramos fijar como el
momento de despliegue, se marca cuando Fidel pronuncia el discurso en el Aula
Magna de la Universidad de la Habana donde alerta sobre el carácter reversible de
la Revolución que podía autodestruirse. Aunque el proceso haya venido discurriendo
desde mucho tiempo atrás y se estructure en lo que se ha denominado ¨Operación
Caguairan¨, que erróneamente se encasilla como una operación militar en el sentido
estrecho de la acepción, cuando es en realidad un proceso multidimensional y
multifuncional; cuidadosamente planeado y ejecutado en lo político, militar, ideológico,
social, económico y cultural; con vistas a concretar la sucesión a Raúl reforzada por los
históricos de confianza disponibles en una primera etapa intermedia, a la que seguira la
sucesión generacional castrista a los verdaderos herederos designados.
En el campo de la modelación de escenarios futuros de Cuba por personas que residen
en otros países, se pueden encontrar infinitud de aproximaciones la mayor parte de ellas
surgidas sin seguir un procedimiento metodológico consecuente y resultado muchas
de ellos de entusiastas brainstorms en ocasiones en solitario. Y en la planeación
prospectiva el Castrismo como en todo lo que compromete su supervivencia, marcha
bien adelantado frente al común empirismo de las conclusiones apriorísticas aunque no
sean capaces de producir calabazas y boniatos.

Por cuanto el futuro no esta predeterminado en su integridad, es posible imaginar,


diseñar, planificar y concretar futuros más convenientes, factibles, viables, y deseables.
El futuro no es en modo alguno un destino inexorable; sino que es potencialmente
múltiple, flexible y alternativo; y por tanto son cognoscibles y manipulables. Y el
Castrismo hoy mas que nunca sabe que se juega su sobrevivencia en ello; y nosotros,
los que de una forma u otra pensamos diferente a un régimen de oprobio, debiéramos
actuar en consecuencia; el instrumental metodológico-conceptual existe y el talento y la
voluntad también.
Y es igualmente posible y necesaria la evaluación concreto-conceptual de los mismos,
brindando margen a lo fortuito; a aquellos factores imponderables que no han sido
considerados o no satisfactoriamente evaluados. El acriticismo en los resultados de una
investigación puede ser tan desventajoso como el propio empirismo. Sorprende leer que
en ocasiones reconocidos especialistas en asuntos cubanos se refieran al tema en los
siguientes términos:

• De poco sirve la insistencia oficial que la institucionalidad tramitará la sucesión. Puede que así
sea temporalmente, pero a dicha institucionalidad hay que entrecomillarla por su precariedad y
por no haberse enfrentado aún con su prueba de fuego—más candente y delicada si el deterioro
del comandante se acelera sin un rápido devenir del velorio—¿Quién le pondría el cascabel al
gato? Marifeli Pérez-Stable, Encuentro de la Cultura Cubana (2001 )
• La transición debe conjurar que se restaure el castrismo…Si la correlación de fuerzas torna
inviable que la vieja guardia retenga su poder, podrían subastarse las propiedades estatales..El
cálculo político es simple: semejante privatización despojaría enseguida a la élite comunista de
su poder omnímodo. Tampoco se descarta que la restauración del castrismo venga con otro
régimen represivo, pero anticastrista. Miguel Fernández, Encuentro en la Red (Diciembre
2004 )
Sin pretender ofrecer una descripción de los mínimos imprescindibles para ubicar
conceptualmente el tema de los escenarios posibles -por demás innecesaria a nivel
académico-; se requiere no obstante acotar algunos términos cardinales.

• Cuenta el grupo de poder que en Cuba prepara la sucesión definitiva una visión
a largo plazo?
• Tienen un entendimiento holístico del proceso sucesorio?
• Están debidamente consensuadas las interrogantes estratégicas de ¨hacia
dónde ir y por que caminos?¨; y las consiguientes concreciones tacticas de
¨cómo, cuándo, con qué y con quién?

No tengo dudas de ninguna índole que el Castrismo se ha aplicado diligentemente


a estas cruciales tareas en medio de la administración del caos que es la situación
operativa del país. En ello les va lo que mas aprecian.

La consulta popular efectuada en el 2007 que recogió más de millón y medio de


planteamientos, aunque no publicada, ha sido metódicamente tabulada, evaluada por
expertos y simulada. Poderosos instrumentos como las técnicas Delphi y la Matriz
de Impactos Cruzados, análisis FODA, Mapeo Contextual, Estadísticas de Bayes,
MACTOR, Incasting o pronósticos deductivos, Backcasting o pronósticos retroactivos.
Igualmente emplean el Análisis Estructural, Matrices y Árboles de Decisiones, el enfoque
Delfos para la toma de decisiones, Escenarios Retrospectivos y Coyunturales; que entre
otras, forman parte del arsenal técnico para garantizar la sucesión. De hecho el proceso
asambleario realizado y el que se organiza, constituyen gigantescas brainstorms que
puede apoyar y soportar el consenso de una visión castrista a largo plazo.
El denominado ¨Visioning¨ ha sido ejecutado en tiempo real e impunemente a la vista de
todos, y será próximamente perfilado en la consulta que Raúl Castro ha denominado ¨El
Socialismo que queremos construir¨ y que cuenta en lo oficial con dos grandes eventos:
la convocada Conferencia del Partido en sustitución del VI Congreso y la consulta
popular.
Mientras opositores políticos y la academia en latitudes no insulares en el más
satisfactorio de los casos, contribuyen con una visión limitada de la transición deseable;
el Castrismo en su fase Raulista construye una visión en proceso de consensuar con el
declarado propósito de eternizarse.
No albergo la más minima duda que mientras se ejecuta una despiadada represión
contra la oposición interna por múltiples vías con el deliberado propósito de impedir que
se erija en un factor político alternativo, los think tankers del Castrismo tienen elaborados
meticulosamente las diferentes alternativas de los escenarios posibles de la sucesión:
• Tendencial: Extrapolación sustentada en la situación actual. Qué pasaría sino
hacemos ningún cambio?
• Utópico: Lo máximo deseable a partir de reestructurar el sistema. Qué pasaría
si todo nos sale bien?
• Catastrófico: Lo máximo indeseable. Qué pasaría si todo nos sale mal?
• Futurible: Escenario escogido en tanto se ubica entre lo deseable y lo posible
pero se verifica factible y viable. Es el futuro que real y efectivamente podemos
construir.

Mientras los valerosos opositores al Castrismo sobreviven en medio del acoso y la


represión sistemática que les impide vertebrarse en una alternativa política, el Enfermo
de Secreto de Estado, el General Presidente, los Escogidos y los Think Tankers,
trabajan tranquila pero concienzudamente, en su realización.
Y con la excepción del delirio irracional y criminal que es el Castrismo en si, el resto
del proceso transcurre en los rigurosos marcos metodológicos-conceptuales de la
prospectiva:
• Reconstrucción histórica
• Diagnóstico Situacional
• Grandes Escenarios
• Escenarios Futuros
• Grandes Estrategias
• Decisiones Estratégicas
Y tácticos por excelencia, concretan en planes operativos los objetivos planteados en
la Planificación Estratégica: El ¨como¨, el ¨cuando¨, el ¨con que¨ y ¨con quien¨; pasan a
constituir la hoja de ruta de la sucesión castrista.
En uno de los primeros y más serios trabajos de aproximación a la dinámica de las
transformaciones en Cuba, Mesa-Lago y Fabian [1993] proponían cinco escenarios
alternativos, mientras el impacto de la desaparición del campo socialista hacia sentir sus
efectos devastadores en un sistema castrista parasitario por antonomasia:
1. Continuación del status quo
2. Una creciente militarización y represión cada vez mayor sin transformación
económica
3. Cambio hacia el modelo chino-vietnamita de autoritarismo político y socialismo
de mercado
4. Democratización y reforma económica orientada hacia el mercado
5. Ruptura del régimen por medios electorales legítimos, por un golpe militar o por
una insurrección de masas
Transcurridos 16 anos, ninguno de los escenarios sugeridos se verifico, como tampoco
ninguno de los propuestos por decenas de trabajo de otros igualmente prestigiosos
autores. Y es importante para la praxis y la investigación científica determinar los
factores que conspiraron contra ello.

• En la mayor parte de los trabajos e investigaciones no se aplicaron las técnicas


de modelación de escenarios o se hizo de manera limitada
• Se toma como referencia solo la experiencia histórica de transformaciones
anteriores, no contemplando la aparición de nuevas vías, incluyendo la
singularidad de la vía castrista
• Se tiende a jerarquizar factores en detrimento de otros, sin percibir que la
sociedad cubana y el Castrismo son sistemas integrales, multifuncionales e
interdependientes. Diferentes autores priorizan unos sobre otros: interno-
externo, política-economía, represión-gobernabilidad, etc.
• Enfoques apriorísticos donde se sustituye lo real por lo deseable
• Análisis de las formas de manifestación de las esencias del Castrismo y no de
las mismas, lo que hemos denominado sus ¨cajas negras¨ y ¨cajas blancas¨
• Occidentalizacion de los criterios, en el sentido que se aplican mecánicamente
instrumentos de análisis sin adecuarlos a las realidades cubanas
• Alta sensibilidad emocional y política que obnubila la reflexión serena
• Tendencia a subvalorar la elevada capacidad de adaptación del Castrismo a
diferentes macro y micro entonros sin hacer concesiones significativas a los
objetivos centrales establecidos
• Enfoque reactivo fácilmente manipulable por la proactividad del régimen
• Exámenes forenses de la realidad cubana a partir de información oficial
manipulada, o de fuentes no verificables o de cuestionable credibilidad. Escasez
de propuestas fundamentadas sobre la hoja de ruta de la transición
• En ocasiones se observa pesimismo académico e indigencia conceptual
concreta

IV
Cuando el 30 de noviembre del 2006 Ramiro Valdés presidía en Santiago de Cuba
el acto central conmemorativo por el cincuentenario del levantamiento armado en esa
ciudad, ejecutado como maniobra diversionista en apoyo al desembarco de los
expedicionarios del yate Granma, se estaba sellando formalmente hacia lo interno y
externo la alianza de los históricos en torno a Raúl Castro, en los inciertos momentos
que toda Cuba y el mundo estaban a la expectativa de si Fidel Castro reaparecería
públicamente en el acto central en la Plaza de la Revolución el 2 de diciembre.
En un discurso que muchos consideran como propio, pero que indudablemente tuvo que
previamente ser consensuado al máximo nivel, Ramiro ponía públicamente a un lado
sus diferencias con Raúl y declaraba: ¨En sus méritos, sus atributos, firmeza, su lealtad,
en su internacionalismo, reconocemos a Raúl como firme cancerbero de la revolución
cubana¨
Hoy Ramiro ocupa un asiento pleno en todos los organismos del máximo nivel del
país; miembro del Buró Político, del Consejo de Estado, Vicepresidente del Consejo
de Ministros y mantiene su cartera al frente del poderoso y estratégico Ministerio de
la Informática y las Comunicaciones. En Ramiro Valdés de 77 anos, solo uno menor
que Raúl Castro, no están depositadas las llaves de la caja de Pandora al menos
oficialmente, el lo sabe, y eso lo hace aun mas peligroso.
Durante 56 anos solo se ha subordinado a Fidel Castro independientemente de la
posición oficial que haya ocupado. Organizador de los órganos de inteligencia y
contrainteligencia y del Ministerio del Interior; con amplia y exitosa experiencia en
el management moderno y los negocios internacionales; no se le subordinan tropas
militares regulares. No obstante cuenta con mas de ocho mil ciber espías organizados
paramilitarmente que trabajan intensamente las 24 horas del día en los objetivos de
interes. El sistema de comunicación del país esta bajo su control y disfruta de la
capacidad técnica de bloquear cualquier comunicación interna y externa incluyendo las
de los ejércitos cubanos y la tropas especiales y de seguridad personal. Es hoy en día
el segundo hombre mas poderoso del país.
Por que Fidel Castro ordena y/o permite el reagrupamiento y promoción de los hombres
de Raúl para reforzar su liderazgo por una parte, mientras que por otra sienta a
la siniestra de su trono a Ramiro Valdés? Las verdaderas razones probablemente
desaparezcan con el, pero me aventuro siguiendo la lógica enrevesada de un
pensamiento manipulador, dual y extremadamente desconfiado y simulador, en que
Ramiro Valdés es el único hombre en el quien confía para rectificar cualquier desvío de
Raúl Castro en términos de la estrategia trazada, aun si tuviera que ponerle una pistola
en la frente en medio de una reunión del Buró Político y retomar el rumbo.
Al frente del país Raúl tiene tres prioridades fundamentales mutuamente
interdependientes:
1. En la administración diaria del caos que es Cuba, el gobierno que preside no
puede permitir a ningún costo el creciente deterioro de los ya depauperados
niveles de vida de la población, so pena de encarar crisis locales de inestabilidad
social que pueden ralentizar o dar al traste con la ejecución de la prospectiva
sucesoria trazada.
2. Continuar el desarrollo de los planes de acción táctico-estratégicos de la
sucesión a la segunda generación castrista. Culminación de la preparación de
los herederos designados y su nombramiento.
3. Concretar en un plazo de 1-2 anos sino el levantamiento de todas las
prohibiciones comerciales con los Estados Unidos, al menos abrir importantes
brechas que permitan el flujo de recursos financieros en forma de turistas,
créditos comerciales e inversiones; y en un segundo momento transferencia
tecnológica, equipamiento y know how.
Cuba vive en crisis permanente y en nada se desenvuelve mejor el Castrismo que
administrándolas. Los escenarios de colapso del régimen por los denominados efectos
¨domino¨, ¨resonancia sincronizada¨ y otros pronosticados; son poco probables, pues no
existen las condiciones para ello a pesar de la crisis socioeconómica y la desesperanza
reinante y porque en ultima instancia las inestabilidades sociales en Cuba son
conveniente gerenciadas para evitar que se transformen en crisis de gobernabilidad, no
importan los costos asociados. Y la amplitud de las aperturas imprescindibles estará en
dependencia de la fortaleza del régimen para administrarlas sin correr los riesgos que
otros corrieron y que dieron al traste con el ¨socialismo real¨.
La tesis ampliamente empleada que presenta a un Raúl Castro partidario de unas
reformas liberadoras y a un ultra conservador Fidel Castro bloqueándolas o limitándolas;
no se corresponde con una realidad que surge en el remoto Biran hace más de 70 anos
y que se extiende hasta nuestros días. Cuba les importa a los Castros en tanto feudo y
no como nación; lo que habría que hacer para retornar a Cuba al sendero del progreso
y la prosperidad en un periodo de 3-5 anos les es tan conocido como incompatible con
su razón de ser. La fabula de antaño de un Fidel bueno y comprensivo y un Raúl malo y
duro, aparentemente se ha trocado en lo opuesto y creer que los papeles ahora se han
invertido, es confiar en la naturaleza manipuladora del régimen. Seguir esa creencia es
seguir pensando que la muerte de Fidel Castro es la solución del problema. Craso error.
La división entre pragmáticos o reformadores y ortodoxos en un contexto político de
dirección unipersonal no tiene sentido y solo puede resultar de interés para las agencias
de inteligencia si es que alguien olvida los recientes acontecimientos en torno a los
agentes españoles.

Los sistemas de alarmas reaccionaron vigorosamente cuando Fidel Castro desautorizo


de hecho las declaraciones de Pérez Roque respecto a que el levantamiento de las
sanciones por parte de la Unión Europea ¨era un paso en la dirección correcta¨.
Inmediatamente vuelve a la carga, y en un articulo en Cuba Debate que no reproducen
los medios cubanos para estimular el morbo, arremete con aquello que ¨No soy ni seré
nunca jefe de fracción o grupo. No puede deducirse, por tanto, que haya pugnas dentro
del partido¨

No es el lugar apropiado para examinar con detenimiento la estructura lógico-formal


de la anterior aseveración, pero no cumple con los requerimientos de la Lógica de
Proposiciones y el que alguien no sea jefe de una fracción no es condición necesaria ni
suficiente para que no hayan pugnas en el seno del partido, del estado o de las fuerzas
armadas. Lenguaje manipulador que, por un lado promueve la idea que no tolera tales
pugnas y que por otro estimula el sensacionalismo y la confunsion.

Con un Buró Político ampliado a 22 miembros en el VI Pleno de abril del 2008, hay 7
militares de carrera en activo pero ninguno con mando directo de tropas aunque estén
los casos de los generales Colome Ibarra, Casas Regueiro, Cintra Frías, Espinosa y
López Miera que ocupan puestos de ministros, viceministros y jefe de estado mayor
respectivamente, pero aunque por la jerarquía se le subordinan tropas, no tienen
el control directo sobre ellas. Más interesante aun, todos los jefes tradicionales
de los ejércitos cubanos, héroes de las contiendas africanas fueron oportunamente
¨promovidos¨.

Al margen de los Almeida, Machado Ventura, Alarcón y Balaguer, que han constituido el
núcleo central de la estabilidad y en el caso particular de Machado tambien a cargo del
trabajo operativo; se destaca una nueva promoción de políticos con firmes experiencias
de dirección en las bases como Pedro Sáez, Misael Enamorado, Miguel Díaz Canel
y Jorge Luis Sierra. Del primer grupo algunos no serán renovados seguramente en
la Conferencia Nacional, mientras que el segundo esta siendo sometido a todo tipo
de pruebas para validar su continuidad como miembros de la siguiente generación de
sucesores.

La sustitución de Pedro Ross será solo formal pues desde hace tiempo no es miembro
real. Salvador Mesa tiene un asiento reservado siempre y cuando no sea relevado como
Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba. Concepción de la Campa
igualmente no aporta ni representa y su status se deriva simbólicamente de los tiempos
dorados de la biotecnología. Yadira García a cargo de la industria básica, no logra
concretar los proyectos de explotación petrolera en la Zona Económica Exclusiva de
Cuba; en tanto un Abel Prieto también vio pasar sus mejores momentos políticos.

Que general agraviado al punto que temerariamente salte los limites de la lealtad
controlada por la supervivencia y sin mando de tropas, puede dar un golpe de mano sin
que el poder no este previamente sobre aviso y lo neutralice convenientemente? Que
oficial se negara a reprimir un disturbio sabiendo que el segundo escalón de la defensa
esta esperando la oportunidad para ganarse la confianza de los superiores?

Quien seguiría a un secretario provincial del partido o al presidente del gobierno local en
una revuelta a lo Yeltsin declarando ilegal la dirección suprema del partido comunista y
autorizando el multipartidismo en el territorio o convocando a elecciones al margen del
partido?

Entonces, la hipótesis conspiratoria de reformistas versus ortodoxos carece de


fundamentación probatoria Quien de los nombrados levantaría su voz para exponer un
tímido programa de reformas que no le fuera previamente orientado o se apartara de la
prospectiva realizada?

Al menos no es el momento.

Evidentemente no están todos los que deben estar para garantizar la sucesión a
la segunda generación y nuevos nombres ascenderán meteoricamente al estrellato
castrista en breve. Alejandro y Mariela Castro probablemente entre ellos, antes del retiro
de Raúl en el VI Congreso del Partido. Entonces verificaremos si la prospectiva castrista
fue viable y ningún IMPONDERABLE no evaluado oportunamente dio al traste con sus
intenciones de perpetuidad.

Nada más deseable.