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El avatar democr·tico

Por Daniel Fajardo, Periodista y profesor en Periodismo Digital.

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IntroducciÛn

Internet est· produciendo fuertes cambios en la cultura y las estructuras sociales. Particularmente los blogs, est·n generando movimientos nunca antes vistos. Es que, a pesar de que la sociedad chilena posee poca participaciÛn ciudadana y no es muy activa en cuanto a la fiscalizaciÛn, en internet y en su personalidad avat·rica ha descubierto un canal para fiscalizar de una forma, que en la realidad fÌsica le es m·s difÌcil.

Numerosos hitos en la reciente historia de la blogÛsfera local demuestran esta hipÛtesis. Los usuarios de internet que son parte de estos movimientos se encuentran muy a gusto en los mundos virtuales para desarrollar su sentido fiscalizador. Incluso, crean nombres especiales para ello.

Algo sucede en la red que se ha estudiado poco. Miles de personas est·n realizando activismo democr·tico online, algo que no se da en el mundo offline. Lo interesante es que dichos movimientos sÌ tienen una consecuencia en el mundo offline. Bienvenidos a la era del avatar democr·tico.

Marco teÛrico

Cuando se le pregunta a cualquier ciudadano cu·l cree que es el acto que m·s representa el sentido democr·tico de un pueblo, la gran mayorÌa dir· que es el voto.

Pero el voto no es nada m·s que una parte de la forma en que las personas ejercen la democracia en las sociedades actuales. Es m·s, es sÛlo un hito (sin lugar a dudas importante) dentro de una naciÛn que gobierna sobre ella misma. Incluso, muchos sociÛlogos han demostrado durante dÈcadas de que forma la propaganda influye fuertemente en la intenciÛn de voto, tanto en los perÌodos denominado ìfrÌosî, como en los ìcalientesî, referentes a la proximidad de un perÌodo de sufragios.

Lo que realmente marca, condiciona y educa el sentido democr·tico de una naciÛn o, de un grupo de personas es la fiscalizaciÛn ciudadana, o sea, las herramientas que poseen los integrantes de un Estado democr·tico para dar a conocer sus opiniones acerca de los diversos temas que les interesa y los mecanismos que poseen para cambiar las situaciones cuando se requiere y el n˙mero de personas involucradas en alguna causa, justifica un cambio.

La literatura sociolÛgica, polÌtica y filosÛfica a travÈs de la historia ha conceptualizado diversas formas en que la poblaciÛn puede fiscalizar a quienes los gobiernan. …stas van desde la simple confianza en el poder legislativo -que una de sus funciones en Chile, es justamente fiscalizar-, hasta la formaciÛn de movimientos ciudadanos, que incluso, pueden terminar en una guerra civil o en una revoluciÛn de las estructuras establecidas.

Otra corriente tradicional de fiscalizaciÛn en la cultura occidental contempor·nea son tambiÈn los medios de comunicaciÛn que intentan entender cu·les son las ·reas sensibles e importantes de una sociedad, estructurando su contenido en torno a ellas. No hay democracia que se precie de tal sin una estructura activa de medios de comunicaciÛn en sus diferentes soportes (radio, periÛdicos, revistas, televisiÛn, internet) y, efectivamente estas entidades son un importante aporte a la fiscalizaciÛn ciudadana. Sin embargo, poseen una limitante. A˙n son bastante unidireccionales. O sea, su mismo soporte tecnolÛgico los limita a interactuar muy poco con los ciudadanos.

Si bien los medios que utilizan internet para su difusiÛn han logrado comenzar a romper con esta relaciÛn unÌvoca, a˙n es un grupo de profesionales el que define la pauta de contenidos. Incluso, muchos medios de internet, poseen una lÛgica heredada de los medios tradicionales, que le da poco espacio a sus lectores

La fiscalizaciÛn ciudadana en Chile

En los ˙ltimos 15 aÒos se ha puesto de moda entre los jÛvenes el tÈrmino ìno estoy ni ahÌî cada vez que se les pregunta por polÌtica. Esta frase, m·s que demostrar una reacciÛn generacional respecto a la forma en que dicho grupo et·reo se identifica con las estructura social que lo rodea, demuestra una falta de interÈs por fiscalizar a sus autoridades. El problema se vuelve preocupante cuando vemos que la generaciÛn de los ìtreinta y tantosî, tambiÈn tiene la misma posiciÛn.

La explicaciÛn a esta falta de participaciÛn polÌtica (no social) y de fiscalizaciÛn puede tener muchas explicaciones. Pero b·sicamente son tres: Una cultural, una histÛrica y otra econÛmica.

La cultural viene dada por la conformaciÛn que hemos tenido como paÌs y sociedad. Desde un principio, Chile fue una provincia. Primero dependiÛ directamente de EspaÒa y luego del virreinato del Per˙. Esto, sumado al aislamiento geogr·fico y clim·tico y, a la condiciÛn de estado de guerra permanente con alg˙n enemigo (incas, mapuches, bolivianos, peruanos, argentinos y espaÒoles), generÛ una especie de sacralizaciÛn de cualquier tipo de autoridad, ya que se necesitaba que Èsta, protegiera a los pobladores.

Algo muy similar a lo que ocurrÌa en la Època del feudalismo europeo entre los siglos V y XIII, con la diferencia que las comunidades del viejo continente se habÌan formado localmente y de ahÌ generaron sus estructuras sociales. En cambio, en Chile a la sociedad ìla formaronî desde fuera hacia dentro, lo que potencia m·s a˙n la importancia de la autoridad fundadora-gobernadora.

Otro concepto utilizado para definir esta caracterÌstica cultural se denomina ìpaternalismoî, el que es fundamentado y justificado tanto por los gobernantes como por los gobernados. HistÛricamente, en Chile la autoridad ha sido paternalista y la sociedad ha aceptado sus polÌticas. Por supuesto, ha habido casos en que se ha roto esta cualidad, como ocurriÛ en 1810, 1818, 1891, 1925, 1970, 1973 y 1998. Pero algo sucede que una vez que la poblaciÛn fiscaliza en extremo y cambian las estructuras gobernantes, r·pidamente la autoridad nueva genera la misma relaciÛn paternalista histÛrica con los gobernados.

Desde el inicio de Chile como Rep˙blica, las autoridades han sido sacralizadas de alguna u otra forma, teniendo pocos canales de oposiciÛn y fiscalizaciÛn ciudadana e incluso, el Estado ha generado polÌticas que conciente o inconcientemente fomentan el paternalismo. Por ejemplo, los subsidios estatales de los ˙ltimos 30 aÒos han sido una forma moderna de paternalismo velado que es difÌcil de cuestionar.

La explicaciÛn histÛrica a la poca fiscalizaciÛn ciudadana, se desprende y es parte de la explicaciÛn cultural. Pero he querido detenerme en ella debido a estar relacionada con la contingencia social reciente. O sea, en la historia de Chile de los ˙ltimos 35 aÒos.

Durante los aÒos 1968 y 1973, Chile tuvo varios logros democr·ticos importantes. Entre ellos, una participaciÛn y fiscalizaciÛn ciudadana nunca antes vista en nuestra historia. Las corrientes socialistas y comunistas internacionales lograron la creaciÛn de movimientos populares fuertemente organizados, desarrollando un importante cuestionamiento a la forma en que el paÌs estaba organizado hasta Èse entonces. Una de las consecuencias m·s importantes de ese movimiento fue la elecciÛn de Salvador Allende como Presidente de la Rep˙blica.

Pero si ya los movimientos de izquierda habÌan producido una serie de canales de fiscalizaciÛn y participaciÛn ciudadana muy interesante y nunca antes vistos en Chile, con la llegada de Allende al Gobierno, la derecha chilena enriqueciÛ m·s a˙n estos canales, bajo una cosmovisiÛn de la sociedad y de la gobernabilidad, totalmente opuesta a la izquierda.

Independientemente de la responsabilidad de los movimientos sociales en el quiebre democr·tico chileno producido por el golpe militar de 1973 -algo que no est· en este an·lisis-, cabe destacar el perÌodo entre 1970 y 1973 como un hito en la fiscalizaciÛn y participaciÛn ciudadana. 1

Pero despuÈs de la tormenta vino la calma. El Golpe de Estado y la instauraciÛn de un Gobierno Militar no democr·tico, tratÛ de acallar durante aÒos cualquier cuestionamiento a la gobernabilidad. Algo que no sÛlo golpeÛ fuertemente a la prensa, sino tambiÈn a los movimientos sociales y a los canales de participaciÛn ciudadana. Toda una generaciÛn creciÛ en torno a un fuerte paternalismo dictatorial. Y los que antes participaban de la fiscalizaciÛn ciudadana eran perseguidos, habÌan salido del paÌs o bien, simplemente guardaban silencio.

1 DOONER, Patricio. ìPeriodismo y PolÌtica. La prensa de derecha e izquierda 1970-1973î - Editorial Andante, Santiago 1989.

Nunca se ha estudiado con profundidad el fuerte impacto que produjo en toda una generaciÛn la falta de una cultura y de herramientas de fiscalizaciÛn ciudadana, algo que actualmente tiene consecuencias culturales muy fuertes. La exageraciÛn de la fiscalizaciÛn pre golpe de Estado y la anulaciÛn de esta misma despuÈs de 1973, fueron los responsables de una generaciÛn de entre 30 y 45 aÒos que, posee una escasa cultura de participaciÛn democr·tica, al no contar con las herramientas educacionales y ejemplificadotas para ello. Algo que, ñcomo veremos m·s adelante- est· cambiando gracias a internet.

A diferencia de lo que se pudiese pensar y a pesar de que la vuelta a la

democracia se produjo en parte, gracias al voto popular que rechazÛ el continuismo de Augusto Pinochet en el poder, los gobiernos de la ConcertaciÛn tambiÈn han fomentado el paternalismo, eso sÌ, bajo una concepciÛn socialista, m·s que dictatorial, como era el caso de Pinochet.

Tomando como inspiraciÛn el modelo europeo del Estado Benefactor y la ideologÌa propia del socialismo, se han generado cientos de canales y programas que han fomentado el paternalismo, en desmedro de la clase media y la pequeÒa y mediana empresa. En todo caso, la participaciÛn ciudadana bajo los gobiernos de la concertaciÛn ha sido mucho mayor que bajo el Gobierno Militar, algo lÛgico. Pero a˙n es insuficiente. El fuerte activismo que produjeron las generaciones de principios de los setenta y el golpe a la democracia de Pinochet, tuvieron una consecuencia devastadora en el espÌritu fiscalizador y polÌtico de las generaciones actuales. Y la frase: ìNo estoy ni ahÌî, es el m·s angustiante ejemplo.

TambiÈn hay una explicaciÛn econÛmica. Un viejo refr·n mÈdico dice: ìLa necesidad hace al Ûrganoî, aludiendo a que cuando existe alg˙n problema en un cuerpo, autom·ticamente Èste crea una estructura biolÛgica que ayude a solucionarlo. De hecho, la teorÌa de la EvoluciÛn de las Especies de Charles Darwin se basa en ese concepto.

Si esto lo llevamos a un marco social, tenemos miles de ejemplos de fuertes

movimientos y revoluciones que se han generado por que existe una ìnecesidadî o un ìproblemaî, que generalmente, tiene una raÌz econÛmica.

øQuÈ pasa entonces cuando existen pocos problemas econÛmicos? Obviamente, se producen menos movimientos sociales. ìEstÛmago lleno, corazÛn contentoî, dice otro refr·n popular chileno. En los ˙ltimos 17 aÒos, Chile ha tenido un auge econÛmico pocas veces visto en su historia. Incluso, luego de la recuperaciÛn econÛmica producida a fines del 2002, ha alcanzado rÈcords histÛricos en cuando a ingreso per c·pita y capacidad de consumo.

A pesar de que a˙n existe una importante cantidad de pobres, (algo que significa

que a˙n seamos un paÌs en vÌas de desarrollo), no existen necesidades econÛmicas que puedan llevar a˙n un movimiento ciudadano fuerte. Esto, sumado a la buena imagen/ paÌs que tiene Chile en el extranjero, incrementa que la poblaciÛn se preocupe de temas como el deporte o la far·ndula, m·s que de la forma en que se est· gobernando el paÌs.

Estas ˙ltimas ideas, obviamente no es algo generalizado 100%. De todas formas siempre existen grupos, medios e instancias de cuestionamiento ciudadano, pero en tÈrminos generales, en la actualidad no somos una poblaciÛn que estÈ muy preocupada

de la forma en que se administra los dineros fiscales, o sea, de la fiscalizaciÛn hacia las autoridades, caracterÌstica fundamental de una democracia totalmente sana.

En tÈrminos generales podrÌamos decir entonces que las generaciones jÛvenes y adulto jÛvenes son bastante ap·ticas a la hora de ejercer su derecho y deber democr·tico de fiscalizar a las autoridades. Cuestionamiento existe bastante. Es cosa de subirse a un taxi y conversar de actualidad con el conductor. Pero en general el chileno actual se queda sÛlo en palabras y muy pocas acciones. Finalmente el ìno estoy ni ahÌî termina triunfando en la personalidad individual, grupal y social.

Smart mobs

Antes que nada, cabe destacar que a medida que aumenta la masificaciÛn de internet, los usuarios entran a un mundo ìvirtualî, en el cual experimentan relaciones con otros usuarios-avatar. Dichas relaciones van desde una simple conversaciÛn, hasta la generaciÛn de grupos de interÈs, asociaciones e incluso, romances. La ìexperienciaî de dichos usuarios en la dimensiÛn virtual est· ampliamente estudiada por la literatura anglÛfona. Un buen libro al respecto es ìObserving the User Experience: A Practitionerís Guide to User Researchî de Mike Kuniavsky. 2

Cristi·n Leal es un periodista que vive en ConcepciÛn y est· especializado en tecnologÌas de la informaciÛn. Es de personalidad tranquila y bastante callado. Ejerce la profesiÛn de manera independiente, escribiendo espor·dicamente para varios medios nacionales. Adem·s, tiene un blog, quiz· uno de los m·s visitados en Chile. En internet, todos los conocen como ìEl Francotiradorî. Es su avatar.

Si bien El Francotirador tiene ciertas ventajas tÈcnicas con respecto al conocimiento de internet, en comparaciÛn con un ciudadano com˙n y corriente, adem·s de ser un profesional de las comunicaciones, es el punto de partida a un pequeÒo movimiento ocurrido en julio del 2007 que demuestra claramente cÛmo se est· ejerciendo la fiscalizaciÛn ciudadana bajo las nuevas redes sociales que genera internet.

En dicha oportunidad, Cristi·n Leal dio a conocer una informaciÛn acerca de un contrato entre Microsoft y el Gobierno de Chile, que fue considerado por Èl y por un grupo de blogueros como monopÛlico.

R·pidamente decenas de blogueros comenzaron a difundir la noticia de forma viral 3 , utilizando todas las herramientas tecnolÛgicas propias de la web 2.0 como los sistemas de sindicaciÛn RSS, servicios de bookmarks favoritos, sistemas inteligentes de selecciÛn de noticias, repositorios de videos, ·lbumes fotogr·ficos y en fin, una serie de

2 MIKE, Kuniavsky. ìObserving the User Experience: A Practitionerís Guide to User Researchî - Morgan Kaufmann Series in Interactive Technologies, 2005. 3 El marketing viral y la publicidad viral son tÈrminos empleados para referirse a las tÈcnicas de marketing que intentan explotar redes sociales preexistentes para producir incrementos exponenciales en "conocimiento de marca" (Brand Awareness), mediante procesos de autorreplicaciÛn viral an·logos a la expansiÛn de un virus inform·tico. Se suele basar en el boca a boca mediante medios electrÛnicos; usa el efecto de "red social" creado por Internet y los modernos servicios de telefonÌa mÛvil para llegar a una gran cantidad de personas r·pidamente.

servicios gratuitos que constituyen las denominadas ìredes sociales virtualesî. El resultado de esto se puede ver en la p·gina oficial del Movimiento de LiberaciÛn Digital (www.liberaciondigital.org).

Lo interesante es que este movimiento ìvirtualî logrÛ un verdadero resultado en el mundo ìfÌsicoî, ya que fue tal el impacto y la velocidad con la que se propagÛ la noticia a travÈs de internet, que lograron que la prensa escribiera decenas de artÌculos. Incluso, que la ComisiÛn de Ciencia y TecnologÌa de la C·mara de Diputados realizara una sesiÛn especial sobre el tema, invitando a exponer no sÛlo a ejecutivos de Microsoft y representantes del Ministerio de EconomÌa (entidad que firmo los contratos con la compaÒÌa norteamericana), sino que tambiÈn, a los representantes del movimiento. Los contratos debieron ser revisados y algunas cl·usulas modificadas.

Antes de analizar cu·l es el paradigma social que est· detr·s de lo realizado por LiberaciÛn Digital, cabe mencionar la conceptualizaciÛn acerca de este tipo de movimientos, denominados como ìSmart Mobsî.

Howard Rheingold 4 indica que los smart mobs son ìun grupo de individuos que apoyados por las tecnologÌas de comunicaciÛn, difunden mensajes a sus redes sociales de amigos y conocidos, los cuales hacen lo mismo hasta construir una gran cadena de comunicaciÛn, que es capaz de movilizar a miles de personasî.

Y justamente una de las principales caracterÌsticas de estas ìtribus temporalesî 5 es la independencia de los medios de comunicaciÛn tradicionales para expandir una noticia, a diferencia de los movimientos tradicionales que necesitan de dichos medios para convocar gente o bien, o bien difundir una ideologÌa.

Los smart mobs, aparte de poseer acciones en el mundo virtual, tambiÈn realizan actividades en el mundo fÌsico denominadas como movilizaciones instant·neas o flash mobs. 6

Otro muy buen ejemplo de un movimiento de este tipo ocurrido en Chile, sucediÛ durante los primeros meses de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, en marzo y abril de 2006. La denominada ìRevoluciÛn Ping¸ina 7 î, que produjo un movimiento escolar a nivel nacional nunca antes visto en los ˙ltimos 30 aÒos en Chile, tuvo una arista tecnolÛgico muy particular.

Los estudiantes de EnseÒanza Media y B·sica utilizaron diversos servicios de internet tanto para difundir sus ideas y planteamientos, como para organizar reuniones y manifestaciones en diferentes puntos del paÌs. Weblogs, sistemas de mensajerÌa instant·nea, sitios de foros, fotologs 8 , servicios de publicaciÛn de videos como

4 RHEINGOLD, Howard. ìMobile communication pervasive computing, wireless networks, collective actionî. Noviembre de 2001. http://www.smartmobs.com/book/book_summ.html

5 COBO, CristÛbal: ìLas multitudes inteligentes en la era digitalî. Junio de 2006.

6 WORDSPY. ìFlash mobî. Paul McFedries and Logophilia. Febrero de 2006.

7 En Internet est· ampliamente documentado este movimiento. Basta con ingresar el concepto en un motor de b˙squeda para ver todo el material que se escribiÛ al respecto.

8 Sistema de publicaciÛn de fotos personales que pueden ser comentadas y compartidas por otros usuarios de internet. Similar a un blog, pero enfocado al contenido fotogr·fico.

YouTube, servicios de podcasting 9 y una serie de sistemas basados en las redes sociales

y la Web 2.0 sirvieron para trasladar el movimiento fÌsico a la esfera virtual, adem·s de apoyarlo con medios tecnolÛgicos disponibles.

Por otro lado, la telefonÌa celular y sus servicios como los mensajes de texto (SMS), mensajes multimediales (MMS) y las simples llamadas sirvieron tambiÈn como soporte de organizaciÛn al movimiento. Cabe destacar que muchos celulares ya tenÌan c·maras de video y fotogr·ficas incorporadas, que, ayudaban tambiÈn a dar testimonio de las diversas manifestaciones realizadas para publicarlas en internet.

Un interesante testimonio de este fenÛmeno es el expresado a continuaciÛn por un alumno secundario en un sitio web: 10

ìøQuÈ serÌamos nosotros los secundarios sin los mensajes de textos, el mail, hasta los fotolog que son de gran ayuda?, creo que la coordinaciÛn y la fuerza que tuvo y a˙n tiene el movimiento secundario es gracias a la tecnologÌa. Si antiguamente hubiese existido el mensaje de texto, el mail y todas esas cosas, se habrÌan logrado ya grandes cambios. De cierta forma la misma tecnologÌa nos mostrÛ la realidad de los otros paÌses, con la llegada de la televisiÛn por cable los jÛvenes nos dimos cuenta que en otros paÌses los estudiantes se expresaban y en cierta forma creamos conciencia y dijimos: øsi ellos pueden por que nosotros no? Y nos embarcamos en la aventura de

tomarnos los liceos

Mucha gente no sabe, pero algunas asambleas eran vÌa MSN

para prevenir la filtraciÛn de informaciÛn.

ìLo que est· de moda actualmente en los liceos es el fotolog. Todos los liceos tienen uno (y si tu liceo no lo tiene que esperas para crearlo??!!!). Gracias a los fotolog, aparte de informar sobre eventos e informaciÛn interna de los Centros de Alumnos, se crean lazos afectivos con otros liceos de Arica a Punta Arenas. De cierta forma eso tambiÈn ayuda a crear una uniÛn en el movimiento y lo fortalece, y eso es muy importantes por que como dice el tÌpico lema de las protestas: "PING‹INOS UNIDOS JAM£S SER£N VENCIDOS"

Periodismo Ciudadano

El denominado Periodismo Ciudadano, Periodismo Participativo o Periodismo 3.0 tambiÈn es clave en los nuevos sistemas de fiscalizaciÛn y participaciÛn ciudadana.

En tÈrminos generales, el Periodismo Ciudadano 11 es una tendencia informativa donde las personas comunes y corrientes tienen un rol tan activo como el mismo medio,

a la hora de elaborar la agenda tem·tica. Adem·s, el reportero ciudadano es capaz de cubrir y escribir los hechos noticiosos o bien, hacerlo en colaboraciÛn con un profesional de las comunicaciones o periodista.

9 Sistema de publicaciÛn de archivos de audio, que pueden ser compartidos y comentados por otros usuarios de internet.

10 Comentario publicado por ìTOPOî en el sitio www.bloquesocial.cl el 19 de agosto de 2006.

11 Un muy buen libro para comenzar a aproximarse a este concepto es ìWe Mediaî- GILLMORE, Dan y otros autores.

Si bien, el tÈrmino no es nuevo, las nuevas aplicaciones tecnolÛgicas como Internet, la telefonÌa mÛvil y la fotografÌa digital, entre otras, han permitido en los ˙ltimos cuatro aÒos, que la poblaciÛn tenga mayor facilidad de convertirse en reporteros ciudadanos. Por otro lado, la tendencia denominada Web 2.0 se ha transformado en el mejor caldo de cultivo para que los usuarios/lectores publiquen y compartan contenido.

Sitios de blogs, podcasting , videos, wikis y marcadores sociales, entre otros sÌmbolos de la Web 2.0 est·n creando activas y r·pidas redes sociales online que nutren de informaciÛn a todo el orbe. Por su parte, las altas capacidades de los telÈfonos mÛviles permiten que cualquier persona pueda tener registros gr·ficos y auditivos de un suceso noticioso, para subirlo a la supercarretera de la informaciÛn casi de inmediato.

Uno de los medios ciudadanos m·s importantes del mundo es el portal coreano OhMyNews 12 . En el mundo de habla hispana 20minuos.es 13 , Gennio.com 14 y Bottup 15 son un buen ejemplo de la mezcla entre periodistas profesionales y reporteros ciudadanos escribiendo para Internet y el papel.

En Chile, unos de los primeros exponentes del periodismo ciudadano en internet son GranValparaÌso 16 y El Morrocotudo 17 (Arica). Justamente, este ˙ltimo es parte de una red de diarios ciudadanos digitales, pertenecientes al grupo Atina Chile 18 , un proyecto de participaciÛn ciudadano virtual ideada y patrocinada por el senador Fernando Flores. Esta red posee adem·s otros cuatro medios: El Observatodo 19 (Coquimbo), El Rancahuaso 20 (Rancagua), El aMaule 21 (Talca) y La OpiÒÛn 22 (Temuco). Este conjunto de medios ciudadanos, que funcionan con la lÛgica de un blog, pero agregando algunas caracterÌsticas complementarias han sido hasta el momento el ejemplo de periodismo 3.0 de Chile hacia el mundo. Incluso, uno de los Ìconos en AmÈrica Latina.

Sin tomar en cuenta la relativa independencia que puede tener la red de Atina Chile antes seÒalada, en general, los sitios de periodismo ciudadano, est·n escritos por una gran cantidad de reporteros que no necesariamente, son profesionales de las comunicaciones o especialistas en contenido. Y esta es una de las principales crÌticas que se le realiza a este tipo de medio.

Sin embargo, en este ensayo no cabe el an·lisis de ese aspecto, sino quedarnos con la idea de que los medios ciudadanos son otro espacio m·s para la participaciÛn y fiscalizaciÛn ciudadana. Lo m·s posible es que los reporteros ciudadanos hubieran tenido muy pocas o nulas oportunidades para escribir, publicar y dar a conocer una noticia u opiniÛn de forma p˙blica, sin la existencia de las tecnologÌas actuales de informaciÛn y comunicaciÛn. Y Èse es el elemento esencial de este cambio.

12 URL: www.ohmynews.com

13 URL: www.20minutos.es

14 URL. www.gennio.es

15 URL: www.bottup.com

16 URL: www.granvalparaiso.cl

17 URL: www.morrocotudo.cl

18 URL: www.atinachile.cl

19 URL: www.observatodo.cl

20 URL: www.rancahuaso.cl

21 URL: www.amaule.cl

22 URL: www.laopinon.cl

ConclusiÛn

Una de las principales conclusiones a la que se llega al analizar ciertos fenÛmenos sociales-comunicacionales-psicolÛgicos como los smart mobs, las redes colaborativas y en general de los movimientos que nacen en internet, pero que tienen implicancias en la esfera fÌsica de los ciudadanos, es que la forma de fiscalizaciÛn ciudadana est· cambiando.

Se est·n creando nuevos ìespacios de articulaciÛn civilî, creados por personas que quiz· en su vida fÌsica son tranquilas, pero cuando expresan su ìavatarî, Èste se configura como una personalidad con un fuerte sentido de participaciÛn ciudadana. La psicologÌa podrÌa explicar por quÈ este individuo sufre una transformaciÛn y una ìsinceridad en su personalidadî, a la hora de escribir y compartir a travÈs de las redes sociales virtuales.

Entonces, en la esfera virtual se est· desarrollando un nuevo aspecto fundamental en la democracia: La fiscalizaciÛn y participaciÛn ciudadana. Y mientras m·s personas tengan acceso a las TIC y entiendan cÛmo utilizar estas herramientas de contenido, podrÌamos estar a las puertas de una fuerza democr·tica nunca antes vista, que basa mucha de fuerza en una presencia anÛnima o en la personificaciÛn de un avatar, pero que, sin embargo, genera cuestionamientos y en algunos casos, cambios de las estructuras sociales y de la gobernabilidad.

Santiago de Chile, agosto de 2007.

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© Daniel Ignacio Fajardo Cabello Profesor en Periodismo Digital y alumno del MagÌster Internacional en ComunicaciÛn y Periodismo Digital de la Universidad Mayor. Director del Observatorio de Comunicaciones Digitales (OCD) dfajardo@ocd.cl