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BOLILLA 13

Punto 1
PODER JUDICIAL

El poder judicial se compone de varios órganos. Jueces y tribunales de múltiples


instancias, más el Consejo de la Magistratura y el jurado de enjuiciamiento, integran
una estructura vertical, que se corona en el órgano máximo y supremo, que es cabeza
del poder judicial: la Corte Suprema. A estos órganos, bien que componen el gobierno y
tienen a su cargo una función del poder, se los considera “no políticos”, por la
diferencia que acusan en relación con el órgano ejecutivo y con el congreso. Se habla
también, por eso, de independencia del poder judicial.
Con ello se apunta a remarcar la índole especial de la función judicial y de los jueces en
orden a la independencia e imparcialidad, respecto de todo partidismo político. Pero el
poder judicial, que integra el gobierno federal, también es un “poder político” porque
ejerce una función del estado; las sentencias —todas y cualquiera, con independencia de
cuál sea la materia que resuelven— son actos políticos porque emanan de órganos del
estado; también las decisiones del Consejo de la Magistratura y del jurado de
enjuiciamiento.
La administración de justicia como función del poder que ejercen los órganos
judiciales se enmarca y transcurre a través de causas (o procesos) judiciales.
Durante el curso de éstos, el órgano judicial (juez o tribunal) cumple numerosos actos
procesales. Las resoluciones que dicta en las diversas etapas del proceso se la denomina
genéricamente Sentencia: es la culminación del proceso, es el modo único y normal de
ejercer la función de administrar justicia.
El art 108 dispone que el “Poder Judicial esta integrado por una Corte Suprema de
Justicia y por los demás tribunales inferiores que el Congreso establezca en el
territorio de la Nación”. En otras palabras, en cada punto del territorio nacional
coexisten dos jurisdicciones; federal y provincial, conforme a las pautas fijadas en la
Constitución y las leyes complementarias.
En lo que respecta a la designación de los jueces inferiores, es el poder ejecutivo
quien debe elegir a los futuros jueces de una terna (una propuesta de tres candidatos)
presentada por el Consejo de la Magistratura. Esta propuesta es vinculante; esto
significa que el presidente bebe elegir a uno de esos tres candidatos, con acuerdo del
Senado (no se exige aquí ninguna mayoría especial) en sesión publica.

Competencia del Poder Judicial


El P.J de la Nación tiene establecidos sus limites en los artículos 116 y 117 de la
Constitución; cualquier litigio o pleito que se refiere a temas que no estén previstos en
estos art deben ser resueltos por el poder judicial provincial.
Según lo establecido en art 116, estén sometidas a la jurisdicción federal:
A) En razón de la materia:-Las causas (choque de dos o mas intereses enfrentados,
que debe ser resuelto aplicando el derecho vigente) para cuya resolución sea
necesario aplicar directamente una norma constitucional
-Las causas para cuya resolución sea necesario aplicar las
leyes de la nación a excepción de las del art 75 inc12 (las leyes federales; códigos)
-Las causas para cuya resolución sea necesario aplicar
alguna disposición de los tratados de las naciones extranjeras.
B) En razón de las personas:-Las causas concernientes a embajadores, ministros
públicos y cónsules extranjeros.
-Las causas en que la Nación sea parte.
-Las causas en que una provincia sea parte
-Las causas en razón de distintas vecindades: entre
vecinos de distintas provincias, de una provincia y un estado extranjero o entre vecinos
de una provincia y un ciudadano extranjero.
-Las causas en que es parte un estado extranjero
C) En razón del lugar:-En causas no penales: se refiere a aquellos hechos y actos
jurídicos que lesionen el fin de utilidad publica al cual esta afectado los
establecimientos del art75 inc 30.
-En causas penales: en los delitos cometidos en los lugares
sometidos a su jurisdicción federal

Punto 2

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

Según lo establecido en el ya normado art 108, el único tribunal del Poder Judicial que
tiene rango constitucional es la Corte Suprema de Justicia, los restantes quedan
subordinados a lo que dispongan las leyes del Congreso Nacional.
La Corte es el órgano supremo y máximo del poder judicial. Es titular o cabeza de ese
poder, como el presidente lo es del ejecutivo, y el congreso del legislativo. Sólo que
mientras el ejecutivo es unipersonal o monocrático, y el congreso es órgano complejo,
la Corte es: a) órgano colegiado, y b) órgano en el cual —no obstante la titularidad— no
se agota el poder judicial, porque existe otros tribunales inferiores que juntamente con
la Corte lo integran en instancias distintas, además de órganos que no administran
justicia pero forman parte del poder judicial (Consejo de la Magistratura y jurado de
enjuiciamiento). La Corte se ha denominado a sí misma como “tribunal de garantías
constitucionales”, para resaltar la función que, en materia de control constitucional,
cumple para tutelar los derechos y garantías personales. Dentro de este protagonismo,
interpreta y aplica los tratados de derechos humanos, tengan o no jerarquía
constitucional. Asimismo, en ese campo y en otros, ha invocado y ejercido “poderes
implícitos” para poner en funcionamiento su competencia.
La síntesis podría esbozarse con una ejemplificación enunciativa. Así, cabe recordar que
la Corte:
a) da desarrollo a la doctrina constitucional en diversos campos, a medida que sus
sentencias despliegan la interpretación y la aplicación de la constitución;

b) ejerce en instancia última el control judicial de constitucionalidad, incluso cuando el


derecho provincial discrepa con la constitución; esta especie de “intervención” judicial
de la Corte le asigna un papel relevante en el diseño de las políticas estatales, según cuál
sea la materia sobre la cual juzga la constitucionalidad de sus contenidos;

c) actúa como custodio del sistema de derechos:

d) vigila que los tratados internacionales no se violen, ni por acción ni por omisión, para
resguardar la responsabilidad internacional del estado que los ha incorporado a nuestro
derecho interno;
e) tiende a concertar armoniosamente las competencias federales y las provinciales para
evitar la pugna entre unas y otras;

f) integra los vacíos normativos de la constitución y del derecho infraconstitucional, y


confiere desarrollo y contenidos a las normas que, por su generalidad y apertura,
requieren irse completando;

g) controla la correcta aplicación del derecho, especialmente cuan-do se hace cargo de


las sentencias arbitrarias dictadas por tribunales inferiores —sean federales o locales—;

h) ejerce —según ya lo dijimos— un “poder” del estado, por lo que comparte el


gobierno en orden a las competencias que le son propias; o sea, es “tribunal” y es
“poder”.

Competencia de la Corte Suprema


A) Competencia Originaria: Es aquella que tiene la Corte Suprema para conocer
en forma exclusiva y excluyente en determinado tipo de causas En ellas solo le
corresponde a la Corte su conocimiento y decisión, en única instancia, es decir,
sin ningún tipo de apelación. (Esta competencia esta fijada en el art 117 y no
puede ser ni ampliada ni disminuida).
-Causas en que es parte una provincia:
-con otra provincia o con vecinos de otra provincia (en esta ultima solo en
causas civiles)
-contra un Estado extranjero o con un ciudadano extranjero (solo en
causas civiles)
-Causas concernientes a representantes de Estado extranjeros acreditados ante
nuestro país. (Estas pers no pueden ser demandas en juicio, sin antes requerir la
conformidad del gobierno extranjero a l cual representan)
-Causas concernientes a jefes de estado, de gobierno, ministros y
embajadores de un estado extranjero, personal de la legación y familiares.
-Causas concernientes a agentes consulares extranjeros

B) Competencia Apelada: Es aquella que tiene la Corte Suprema como tribunal de


alzada o en grado de apelación, para conocer de las sentencias dictadas por los
tribunales inferiores:
-Competencia por apelación ordinaria (En estos casos la Corte actúa como un
tribunal de tercera instancia ordinaria)
-Causas en que el Estado nacional es parte pero que se inician y sustancia
ante las instancias inferiores.
-Extradición de criminales, solicitados por estados extranjeros.
-Recurso de aclaratoria: facultad que tienen todos los tribunales de aclarar
sus propias decisiones cuando estas resultaren obscuras
-Competencia por apelación extraordinaria
-Recurso de revisión: se trata de un recurso especial en materia penal,
cuando se prueba la existencia del delito o de su autoría.
-Recursos de queja: son de dos tipo: queja contra las cámaras nacionales de
apelación, por retardo de justicia y queja por denegatoria del recurso extraordinario.
-Recurso extraordinario: Procedimiento para obtener un pronunciamiento
de la Corte Suprema de Justicia cuando esta en discusión el derecho federal o el control
de constitucional de una norma o un actor
Miembros de la Corte Suprema

La Constitución fija las condiciones para ser miembro de ella:


a) ser abogado de la nación con ocho años de ejercicio; debiendo acreditar el ejercicio
efectivo de la profesión
b) tener las calidades requeridas para ser senador.
El juramento
Dice el art 112: “En la primera instalación de la Corte Suprema, los individuos
nombrados prestaran juramento en manos del presidente de la Nación, de desempeñar
sus obligaciones, administrando justicia bien y legalmente, y en conformidad a lo que
prescribe la Constitución. En lo sucesivo lo prestaran ante al presidente de la misma
Corte.”
El presidente de la Corte Suprema
El presidente de la corte hasta 1930 era elegido por el P.E, a partir de alli, el presidente
es elegido por sus propios miembros y s renovable periódicamente.
El cargo de presidente es importante ta que: preside el senado en caso de juicio político
al presidente o vice; es un candidato a la presidencia de la nacion según la ley de
acefalia. Respecto al cuerpo mcolegiado, lo preside y convoca a sus acuedos, pero sus
voto vale siempre lo mismo que los demas, o sea uno.
Es obvio que ese presidente debe ser uno de sus miembros. Si bien, como “juez” que
es, su designación de juez emana del poder ejecutivo con acuerdo del senado, la
constitución no dice, en cambio, quién le asigna el cargo y el título de presidente de la
Corte.
Su nombramiento
Desde 1930 el presidente de la Corte es nombrado por la Corte misma, o sea, por
designación que deciden los jueces que la forman.
Su renuncia
La renuncia como presidente ha de elevarse a la propia Corte y debe ser resuelta por
ella, sin perjuicio del trámite diferencial que corresponde en caso de renuncia
simultánea como miembro del cuerpo.

Inamovilidad de los jueces

La inamovilidad resguarda no solo remoción mientras dure su buena conducta sino


que también la “sede” y el “grado”. Un juez inamovible no puede ser trasladado sin su
consentimiento (ni siquiera dentro de la misma circunscripción territorial), ni cambiado
de instancia sin su consentimiento (aunque significara ascenso). Y ello porque su
nombramiento lo es para un cargo judicial determinado, y ese status no puede ser
alterado sin su voluntad. Ese consentimiento es imprescindible, pero hace falta algo
más: que el senado preste acuerdo para el nuevo cargo.

Otras Garantías

Sueldo: El art. 110 dispone que la remuneración de los jueces es determinada por la ley,
y que no puede ser disminuida “en manera alguna” mientras permanezcan en sus
funciones. La Corte Suprema ha establecido que la intangibilidad de los sueldos de los
jueces es garantía de independencia del poder judicial, y que no ha sido establecida por
razón de la persona de los magistrados, sino en mira a la institución de dicho poder.

Las incompatibilidades
La constitución no contiene más disposición sobre incompatibilidad que la del art.
34, que prohíbe a los jueces de las cortes federales serlo al mismo tiempo de los
tribunales de provincia. Pero se encuentra tan consustanciada la incompatibilidad de
otras actividades con el ejercicio de la función judicial, que la ley no ha hecho más que
recepcionar una convicción unánime: los jueces no pueden desarrollar actividades
políticas, administrativas, comerciales, profesionales, etc., ni tener empleos públicos o
privados. Por excepción, pueden ejercer la docencia, y realizar tareas de investigación y
estudios.
No hay que ver estas incompatibilidades como “prohibiciones” dirigidas a la persona de
los jueces para crearles cortapisas en sus actividades, sino como una “garantía” para su
buen desempeño en la magistratura y para el funcionamiento correcto e imparcial de la
administración de justicia.

Punto3
El Consejo de la Magistratura

El nuevo art 114 crea el Consejo da la Magistratura, como órgano extrapoder,


aunque por su ubicación pareciera que se pretendió ubicarlo como organismo integrante
del Poder Judicial.. la estructura de este Consejo será regulada mediante una ley
especial, que debe ser aprobada por la mayoría de la totalidad de cada cámara (ver ley)

ART 114: “El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada
por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, tendrá a su
cargo la selección de los magistrados y la administración del Poder Judicial.
El Consejo será integrado periódicamente de modo que se procure el
equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultantes de la elección
popular de los jueces de todas las instancias y de abogados de la matricula federal.
Será integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico, en el
número y la forma que indique la ley.
Será sus atribuciones:

1.-Seleccionar mediante concurso públicos los postulantes a las magistrados de los


tribunales inferiores.
2.-Emitir propuestas en ternas vinculantes, para el nombramiento de los magistrados
inferiores,
3.-Administrar los recursos y ejecutar el presupuesto que la ley asigne a la
administración de justicia.
4.-Ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados.
5.-Decidir la apertura del procedimiento de remoción de magistrados, en su caso
ordenar la suspensión, y formular la acusación correspondiente.
6.-Dictar los reglamentos relacionados con la organización judicial y todos aquellos
que sean necesarios para asegurar la independencia de los jueces y la eficaz
presentación de los servicios de justicia”.

Punto 4

Jurado de Enjuiciamiento
El art. 115 ya transcripto en el nº 2 dispone:
“Los jueces de los tribunales inferiores de la Nación serán removidos por las causales
expresadas en el artículo 53 (por mal desempeño, por delito en ejercicio de sus
funciones; o por crímenes comunes), por un jurado de enjuiciamiento integrado por
legisladores, magistrados y abogados de la matrícula federal.
Su fallo, que será irrecurrible () , no tendrá más efecto que destituir al acusado. Pero
la parte condenada quedará no obstante sujeta a acusación, juicio y castigo conforme a
las leyes ante los tribunales ordinarios.
Correspondía archivar las actuaciones, y e su caso, responder al juez suspendido, si
transcurrieren ciento ochenta días contados desde la decisión de abrir el
procedimiento de remoción, sin que haya sido dictado el fallo. En la ley especial a que
se refiere el artículo 114, se determinara la integración y procedimiento de este jurado.

Procedimiento:
El procedimiento actual se desdobla: en una primera etapa, el Consejo de la
Magistratura acusa al decidir la apertura del procedimiento —y puede suspender al juez
—; en la segunda etapa, interviene el jurado de enjuiciamiento, que puede remover, o
no. Se trata de una relación entre dos órganos —Consejo y jurado— que forman parte
—ambos— del poder judicial, por lo que cabe calificar a esa relación como intraórgano.

Composición del Jurado

El art. 115 solamente esboza en su párrafo primero la integración de los jurados de


enjuiciamiento con una triple composición: legisladores, magistrados y abogados de la
matrícula federal. El detalle queda derivado a la ley prevista en el art. 114, que es la
relativa al Consejo de la Magistratura. Dicha ley ha de reglamentar el modo concreto de
integración del jurado, y el procedimiento a seguir por él para la remoción de los jueces.
1. Tres jueces: un ministro de la Corte elegido por sus pares, en carácter de
presidente, dos jueces de la Cámara, elegidos por sus pares
2. Tres legisladores: dos senadores uno elegidos uno por la mayoría y otro la
minoría que siga inmediatamente; un diputado de la nación elegido por la
mayoría de votos.
3. Tres abogados de la matricula federal: elegidos dos en representación de la
federación argentina de colegios de abogados, debiendo al menos uno de ellos
permanecer a la matricula federal del interior del país, y el restante en
representación del colegio publico de abogados de la capital federal.
4. el jurado de enjuiciamiento se constituirá cada cuatro años, al inicio del
periodo de sesiones ordinarias del Congreso. Podrán ser reelectos en forma
inmediata una sola vez.
Dichos miembros podrán ser removidos sus cargos por el voto de las tres cuartas
partes de los miembros totales del cuerpo, mediante un procedimiento que asegure
el derecho a defensa. El procedimiento será oral y publico el fallo que decida la
destitución deberá emitirse con mayoría de dos tercios de sus miembros

El plazo para juzgar


En el último párrafo del artículo dice: que el jurado tiene ciento ochenta días para dictar
su fallo. Si en ese lapso no lo hace, deben archivarse las actuaciones y, en su caso, hay
que reponer al juez suspendido. Esto significa que, al haberse agotado la competencia
del jurado, la misma cuestión ya no podrá renovarse o reabrirse en el futuro. Es algo así
como un efecto de cosa juzgada.
Punto 5
Ministerio Público (órgano extrapoder)

El art. 120 dice así:


“El Ministerio Público es un órgano independiente con autonomía funcional y
autarquía financiera, que tiene por función promover la actuación de la justicia en
defensa de la legalidad, de los intereses generales de la sociedad, en coordinación con
las demás autoridades de la República. Está integrado por un Procurador General de
la Nación y un Defensor General de la Nación y los demás miembros que la ley
establezca. Sus miembros gozan de inmunidades funcionales e intangibilidad de
remuneraciones.”

El Ministerio Público es el único órgano que, fuera del poder legislativo, del poder
ejecutivo y del poder judicial, no aparece “dentro” del sector normativo dedicado a cada
uno de esos tres poderes clásicos. Posee una sección normativa especial, no compartida,
que es la cuarta, contenida en la segunda parte del texto constitucional (parte orgánica o
derecho constitucional del poder). Es un órgano independiente y con autonomía
funcional y autarquía financiera, es decir no recibe instrucciones de nadie y administra
su propio presupuesto.

La composición del órgano

El art. 120 individualiza al Procurador General y al Defensor General no puede


interpretarse como definición de un órgano bicéfalo. Damos por cierto que la ley debe
desglosar el ámbito propio de cada uno, y considerar que la cabeza del Ministerio
Público es única y se sitúa en el Procurador General de la Nación. El Defensor General
ha de depender de él, y tener a su cargo el área que hasta ahora conocíamos como propia
de los defensores oficiales —de pobres, de menores, de incapaces y de ausentes—.
(VER LEY 24946)

La competencia

Del art. 120 cabe inferir una división en las funciones del Ministerio Público. Estas
serían:
A) promover la actuación de la justicia, lo que a su vez admite desdoblarse en: a’) para
incitar la persecución penal en los delitos de acción pública; a”) para iniciar procesos no
penales cuando —usando el vocabulario que emplea la norma— es necesario hacerlo en
defensa de la legalidad o de los intereses generales de la sociedad;

b) defender la legalidad en cada proceso judicial que promueve o en el que interviene;

c) defender los intereses generales de la sociedad en iguales oportunidades;

d) controlar, desde el ejercicio de las funciones señaladas, a los otros órganos del poder
y a los del poder judicial, todo ello en la medida y en el marco que le traza y le delimita
su intervención en los procesos judiciales donde la cuestión que se ventila guarda
relación con actos u omisiones de dichos órganos o de los particulares; d’) ejercer el
control de constitucionalidad de leyes, normas infralegales, actos y omisiones del poder
y de los particulares con igual perfil que el recién descripto;
e) asumir judicialmente las funciones tradicionales del ministerio pupilar (defensa
oficial de pobres, menores, incapaces, ausentes, etc.; y, en su caso, representación de los
mismos).