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PERU: LEGISLACIÓN EN GESTIÓN AMBIENTAL

VINCULADA A CAMBIO CLIMÁTICO

Edgar Gonzales C.
Celia Mirí Oviedo R.
PRESENTACIÓN

El documento “Perú: Legislación En Gestión Ambiental Vinculada A Cambio


Climático sintetiza la vinculación de la normatividad existente en los espacios
internacional y nacional, .

El presente documento sistematiza dos partes, la primera relativo a las


vinculaciones entre los lineamientos de política ambiental, la institucionalidad
ambiental y la institucionalidad existente sobre el cambio climático.

La segunda presenta los principios y normas más relevantes del derecho


internacional y del ambiente y en cuanto al cambio climático , de igual manera
se desarrolla las normas y disposiciones vinculadas al tema ambiental y de
manera específica las relativas al fenómeno del cambio climático en el espacio
nacional.

1
I. LINEAMIENTOS DE POLÍTICA
1.1 LINEAMIENTOS DE POLÍTICA AMBIENTAL.
La política ambiental del Perú tiene lineamientos establecidos para
orientar la acción del Estado en asuntos ambientales, incluyendo a
todas las entidades públicas hacia una actuación concertada por la
conservación del ambiente y los recursos naturales a través de los 3
niveles de gobierno que son el nacional, el regional y el local.

1.1.1 Lineamientos del Código del Medio Ambiente


Promulgado por Decreto Legislativo No. 613 ha sido, luego
del Código del Medio Ambiente y los Recursos Naturales
Renovables de Colombia, el segundo Código de América
Latina que incorpora claramente el enfoque ecosistémico en
el ordenamiento jurídico estableciendo por primera vez en el
Perú, lineamientos de política ambiental, que estuvieron
condensadas en el artículo 1 del Código, que establecía que:

“La política ambiental tiene como objetivo la protección y


conservación del medio ambiente y de los recursos naturales
a fin de hacer posible el desarrollo integral de la persona
humana a base de garantizar una adecuada calidad de vida.
Su diseño, formulación y aplicación están sujetos a los
siguientes lineamientos:

1. La conservación del medio ambiente y de los recursos


naturales para satisfacer las necesidades y aspiraciones
de las presentes y futuras generaciones. El Estado
promueve el equilibrio dinámico entre el desarrollo socio-
económico, la conservación y el uso sostenido del
ambiente y los recursos naturales.

2. La orientación de la educación ambiental, a fin de alcanzar


el desarrollo sostenido del país, entendido como el uso de
la biosfera por el ser humano, de tal manera que produzca
el mayor y sostenido beneficio para las generaciones
actuales, manteniendo su potencialidad para satisfacer las
necesidades y aspiraciones de las generaciones futuras.

3. El aprovechamiento de los recursos naturales y de los


demás elementos ambientales de modo compatible con el
equilibrio ecológico y el desarrollo en armonía con el
interés social y de acuerdo con los principios establecidos
en este Código.

4. El control y la prevención de la contaminación ambiental,


la conservación de los ecosistemas, el mejoramiento del
2
entorno natural en los asentamientos humanos, el
mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales, la
preservación de la diversidad genética y el
aprovechamiento sostenido de las especies, como
elementos fundamentales para garantizar y elevar la
calidad de vida de la población.

5. Observar fundamentalmente el principio de la prevención,


entendiéndose que la protección ambiental no se limita a
la restauración de daños existentes ni a la defensa contra
peligros inminentes, sino a la eliminación de posibles
daños ambientales.

6. Efectuar las acciones de control de la contaminación


ambiental, debiendo ser realizadas, principalmente, en las
fuentes emisoras. Los costos de la prevención, vigilancia
recuperación y compensación del deterioro ambiental
corren a cargo del causante del perjuicio.

7. La rehabilitación de las zonas que resulten perjudicadas


como consecuencia de actividades humanas para ser
destinadas al bienestar de las poblaciones afectadas.

8. Tomar en cuenta que el ambiente no sólo constituye un


sector de la realidad nacional, sino un todo integral de los
sectores y actividades humanas. En tal sentido, las
cuestiones y problemas ambientales deben ser
considerados y asumidos globalmente y al más alto nivel
como cuestiones y problemas de política general, no
pudiendo ninguna autoridad eximirse de tomar en
consideración o de prestar su concurso a la conservación
del medio ambiente y los recursos naturales.

9. Velar porque las actividades que se lleven a cabo dentro


del territorio nacional y en aquellas zonas donde ejerce
soberanía y jurisdicción no afecten el equilibrio ecológico
de otros países o de zonas de jurisdicción internacional.
Asimismo, la actividad del Estado debe estar dirigida a
velar para que las actividades que se lleven a cabo en
zonas donde no ejerce soberanía ni jurisdicción no afecten
el equilibrio ecológico del país.”

1.1.2 Lineamientos de la Ley General del Ambiente


Promulgada por Ley No. 28611, esta Ley deroga el Código
del Medio Ambiente y de hecho recaba la larga experiencia

3
en gestión ambiental que se derivó del Código a lo largo de
15 años.

En cuanto a la política ambiental amplia también los


alcances de los lineamientos y principios que orientan la
acción del Estado hacia la conservación y la gestión del
ambiente, debiéndose destacar en ese contexto, el Art. 8,
inciso 1 de la Ley define lo que es la política nacional del
ambiente, estableciendo que: “Es el conjunto de
lineamientos, objetivos, estrategias, metas, programas e
instrumentos de carácter público, que tiene como propósito
definir y orientar el accionar de las entidades del gobierno
nacional, regional y local; y del sector privado y de la
sociedad civil, en materia ambiental.”

El Art. 9 de la Ley aclara que el objetivo de la Política


Nacional del Ambiente es: “Mejorar la calidad de vida de las
personas, garantizando la existencia de ecosistemas
saludables, viables y funcionales en el largo plazo; y el
desarrollo sostenible del país, mediante la prevención,
protección y recuperación del ambiente y sus componentes,
la conservación y el aprovechamiento sostenible de los
recursos naturales, de una manera responsable y
congruente con el respeto de los derechos fundamentales de
la persona.”

El Art. 10 precisa que las políticas de Estado integran las


políticas ambientales con las demás políticas públicas,
puntualizando que: “En tal sentido, los procesos de
planificación, decisión y ejecución de políticas públicas en
todos los niveles de gobierno, incluyendo las sectoriales,
incorporan obligatoriamente los lineamientos de la Política
Nacional del Ambiente.”

El Art. 11 de la vigente Ley que comentamos enlaza de modo


más claro las políticas del Estado y las políticas ambientales,
determinando que en materia ambiental, el diseño y
aplicación de las política públicas consideran los siguientes
lineamientos:

a. El respeto de la dignidad humana y la mejora continua de


la calidad de vida de la población, asegurando una
protección adecuada de la salud de las personas.
b. La prevención de riesgos y daños ambientales, así como la
prevención y el control de la contaminación ambiental,
principalmente en las fuentes emisoras. En particular, la
4
promoción del desarrollo y uso de tecnologías, métodos,
procesos y prácticas de producción, comercialización y
disposición final más limpias.
c. El aprovechamiento sostenible de los recursos naturales,
incluyendo la conservación de la diversidad biológica, a
través de la protección y recuperación de los ecosistemas,
las especies y su patrimonio genético. Ninguna
consideración o circunstancia puede legitimar o excusar
acciones que pudieran amenazar o generar riesgo de
extinción de cualquier especie, subespecie o variedad de
flora o fauna.
d. El desarrollo sostenible de las zonas urbanas y rurales,
incluyendo la conservación de las áreas agrícolas
periurbanas y la prestación ambientalmente sostenible de
los servicios públicos, así como la conservación de los
patrones culturales, conocimientos y estilos de vida de las
comunidades tradicionales y los pueblos indígenas.
e. La promoción efectiva de la educación ambiental y de una
ciudadanía ambiental responsable, en todos los niveles,
ámbitos educativos y zonas del territorio nacional.
f. El fortalecimiento de la gestión ambiental, por lo cual
debe dotarse a las autoridades de recursos, atributos y
condiciones adecuados para el ejercicio de sus funciones.
Las autoridades ejercen sus funciones conforme al
carácter transversal de la gestión ambiental, tomando en
cuenta que las cuestiones y problemas ambientales deben
ser considerados y asumidos integral e
intersectorialmente y al más alto nivel, sin eximirse de
tomar en consideración o de prestar su concurso a la
protección del ambiente incluyendo la conservación de los
recursos naturales.
g. La articulación e integración de las políticas y planes de
lucha contra la pobreza, asuntos comerciales, tributarios y
de competitividad del país con los objetivos de la
protección ambiental y el desarrollo sostenible.
h. La información científica, que es fundamental para la
toma de decisiones en materia ambiental.
i. El desarrollo de toda actividad empresarial debe
efectuarse teniendo en cuenta la implementación de
políticas de gestión ambiental y de responsabilidad social.

1.2 LA INSTITUCIONALIDAD AMBIENTAL:


Para hacer efectivos los lineamientos de política ambiental, el Perú
tiene establecida una institucionalidad ambiental que no viene de
ahora sino de hace varios años atrás y que se explica a
continuación. Este capítulo se ocupa de la evolución de la autoridad
5
ambiental y la autoridad de aguas en el Perú centrándose luego en
las recientes disposiciones que crean una institucionalidad sobre el
cambio climático.

1.2.1 Antecedentes de la institucionalidad ambiental


En cuanto al manejo de los recursos naturales, una de las
primeras oficinas de positiva actuación para promover la
conservación de los recursos naturales, fue la Oficina
Nacional de Evaluación de los Recursos Naturales (ONERN)
como parte del Ministerio de Agricultura. Veamos a
continuación cómo ha evolucionado la legislación en cuanto
a la determinación de la autoridad ambiental.

El Sistema Nacional del Ambiente y Código del Medio


Ambiente.
Aprobado en setiembre de 1990 por Decreto Legislativo No.
613, el Código del Medio Ambiente y los Recursos Naturales,
estableció una instancia de coordinación ambiental que se
llamó el Sistema Nacional del Ambiente. Sin embargo, al año
de su promulgación, en 1991, varios artículos del Código
fueron derogados o modificados por el Decreto Legislativo
No. 757 que se llamó “Ley de Promoción de las Inversiones
del Sector Privado” incluyendo el Art. 128 que establecía el
Sistema Nacional del Ambiente.

La autoridad ambiental sectorial.


El citado D.L. No. 757 determinó al mismo tiempo que la
autoridad ambiental o autoridad competente en asuntos
ambientales era la autoridad sectorial de cada ministerio, es
decir, la dirección ambiental sectorial. Con tal disposición
quedó claro, lamentablemente, que cada ministerio se
convertía en juez y parte de los asuntos ambientales, ya que
por un lado el ministerio respectivo promueve las
inversiones privadas de su sector y al mismo tiempo, se
supone, que siendo la autoridad ambiental competente,
debería controlar la contaminación que las empresas de su
sector generan.1

Así, para asuntos ambientales derivados de la explotación


minera es competente, la Dirección General de Asuntos
Ambientales del Ministerio de Energía y Minas. Si se trata de
daños ambientales derivados de la ejecución de obra de una
1
El Art. 50 del referido D.L. No. 757 determina que las autoridades sectoriales
competentes para conocer sobre asuntos relacionados con las disposiciones del Código
del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (reemplazado por la Ley General del
Ambiente) son los ministerios de los sectores correspondientes a las actividades que
desarrollan las empresas.
6
carretera, tiene competencia la Dirección de Asuntos
Ambientales del Ministerio de Transportes y Comunicaciones
y, así en cada ministerio hay una dirección que asume la
competencia de los asuntos y problemas ambientales de ese
sector.

Hay que puntualizar que ese modelo de gestión ambiental


sectorial en verdad no ha sido abandonado hasta hoy, muy a
pesar de la creación del CONAM en su momento y del actual
Ministerio del Ambiente como veremos luego. Ello implica
que en el Perú no hay una sola autoridad ambiental sino
varias autoridades ambientales y por cierto, ello no es
conveniente para la gestión del ambiente, pues el ambiente
es uno solo.

EL Consejo Nacional del Ambiente (CONAM)


Justamente, como alternativa al modelo sectorial de gestión
del ambiente, que estaba generando desorden y
reglamentaciones ambientales muy dispersas, nació el
CONAM por mandato de Ley No. 26410, cuyo Reglamento de
Organización y Funciones se aprobó inicialmente por Decreto
Supremo No. 048-97-PCM. El CONAM asumió el modelo de
gestión ambiental “transectorial” impulsando la coordinación
entre los ministerios, gobiernos regionales y locales,
organismos públicos descentralizados y otros para que
cumplan sus obligaciones en asuntos ambientales.

El CONAM era un organismo público descentralizado adscrito


a la Presidencia del Consejo de Ministros, tenía un presidente
y un secretario ejecutivo nacional El Consejo Directivo era la
máxima autoridad del CONAM, conformada por siete
miembros: tres representantes designados por el gobierno
central, un representante de los gobiernos regionales, uno
de los gobiernos locales y dos representantes de los sectores
económicos primarios y secundarios.

Seguidamente, la Comisión Ambiental Transectorial era la


instancia de coordinación a nivel de los Vice-ministerios de
todos los sectores que tienen competencias ambientales.
Ahora, con la creación del Ministerio del Ambiente (MINAM) a
través de Decreto Legislativo No. 1013, el CONAM se ha
fusionado en el MINAM. El hecho es que el CONAM no tenía
rango ministerial y a pesar de que la Ley del Sistema
Nacional de Gestión Ambiental le reconoció la condición de
autoridad nacional ambiental, sin embargo, nunca fue la

7
autoridad ambiental competente, que siguió y, sigue siendo
la dirección ambiental de cada ministerio.

EL Ministerio del Ambiente (MINAM)


A mérito de lo establecido por la Ley No. 29157, por la que el
Congreso delegó al Poder Ejecutivo, facultades para legislar
asuntos relativos a la implementación del TLC con los
Estados Unidos, el 13 de mayo del año 2008, el Ejecutivo
promulgó el Decreto Legislativo No. 1013 creando el
Ministerio del Ambiente como organismo rector encargado
de diseñar, establecer, ejecutar y supervisar la política
nacional sectorial ambiental.

Veamos a continuación las principales posibilidades,


disposiciones y limitaciones de este ministerio.

 Avance en la gestión del ambiente:


De hecho, la creación del Ministerio del Ambiente (MINAM)
es un avance porque ahora los asuntos ambientales
cuentan con voz y voto en el Concejo de Ministros y tiene
facultades ejecutivas como sancionatorias. Es un paso
adelante en la difícil tarea de perfeccionar la gestión
ambiental del Estado.

 Mandato institucional limitado


Sin embargo, el mandato institucional del MINAM es
limitado, porque tiene la función de promover la
conservación y el uso sostenible de los recursos naturales,
la biodiversidad, el cambio climático, las áreas naturales
protegidas, el manejo de los suelos y demás ámbitos
temáticos que se le asignen por ley.2

De hecho, no se le ha asignado al MINAM competencias


completas para la conservación del ambiente, porque en
verdad, el MINAM no ha alterado la competencia de los
otros ministerios, especialmente de aquellos vinculados
con los sectores productivos, para tratar los problemas
ambientales de su sector. En efecto, así, por ejemplo,
entre las funciones generales del MINAM que determina el
Art. 6 se encuentra, entre otras, las de: Coordinar la
implementación de la política nacional ambiental con los
sectores (c), elaborar los estándares de calidad
ambiental y límites máximo permisibles de acuerdo con

2
De acuerdo al Art. 4 y 5 de su ley de creación, el Ministerio del Ambiente tiene competencias muy
genéricas, el resto de competencias efectivas y ejecutivas continúan a cargo de los otros ministerios o
sectores.
8
los planes respectivos, que deben contar con la
opinión del sector correspondiente (d).

El MINAM no ha cambiado el esquema del CONAM de


promover coordinaciones entre sectores o ministerios,
tampoco el esquema del Decreto Legislativo No. 757, de
entender por autoridad ambiental al “sector ambiental de
cada ministerio.” Así lo confirma y demuestra el Art. 14 de
la Ley de creación del MINAM al mantener en su
estructura la existencia de una comisión de coordinación
entre las entidades que tienen competencia ambiental.

De esta forma, los asuntos y problemas de contaminación


ambiental derivados de la actividad minera continúan a
cargo del Ministerio de Energía y Minas, los problemas
derivados de la inadecuada ejecución de carreteras
continúan a cargo del Ministerio de Transportes y
Comunicaciones mediante sus direcciones generales del
ambiente. Tampoco se le ha asignado la responsabilidad
de velar por la calidad de las aguas.

 El modelo de coordinación de competencias


sectoriales ambientales:
El esquema de coordinaciones ambientales que encarnó el
CONAM y que reprodujo la Ley del Sistema Nacional de
Gestión Ambiental, Ley No. 28245 con la Comisión
Ambiental Transectorial, el Art. 14 del Decreto Legislativo
No. 1013, simplemente cambia de nombre por el de
Comisión Multisectorial Ambiental como el organismo
encargado de: “Coordinar y concertar a nivel técnico
los asuntos de carácter ambiental entre los
sectores.” Con lo que queda claro que en el Perú, a
pesar del MINAM, se tiene varias autoridades ambientales
a través de los sectores que conservan sus competencias
en asuntos ambientales.

De acuerdo al Art. 6, inciso c), al MINAM se le


encomendado la función general de: “Coordinar la
implementación de la política nacional ambiental
con los sectores, los gobiernos regionales y los
gobiernos locales.” Sin embargo, se continúa con el
modelo disperso de meras coordinaciones ambientales
mediante la Comisión Multisectorial Ambiental.

En ese esquema administrativo de fuerte centralismo, a


pesar de una ley de reforma constitucional del capítulo
9
sobre la descentralización de la Constitución Política de
1993 que rige, pero que no se implementa a nivel
ejecutivo, implicando un aparente proceso de
descentralización, queda claro que en el Perú
actualmente, las autoridades competentes para tratar
asuntos de los recursos naturales son aquellas de los
ministerios respectivos a nivel central en Lima al punto
que el MINAM en su estructura no contempla la existencia
de direcciones regionales en las otras regiones del país y
también es un ministerio fuertemente centralizado,
aclarando que la perspectiva que parecía promover, de
fortalecer la gestión ambiental con las gerencias de
recursos naturales de los gobiernos regionales, tampoco
es realidad, pues los niveles de coordinación no son los
adecuados y en muchos casos se registra más bien un
enfrentamiento con el MINAM.

 Competencia limitada para aprobar y supervisar los


instrumentos de la evaluación del impacto
ambiental:
Siendo el ente rector del Sistema Nacional de Evaluación
del Impacto Ambiental según determina su Art. 5, no
obstante, no tiene la competencia efectiva de aprobar los
estudios de impacto ambiental, los que siguen siendo
competencia de los correspondientes ministerios en
función a la competencia sectorial que permanece a cargo
de los ministerios.

 Privilegia la coordinación con las Comisiones


Ambientales Regionales (CAR) y las Comisiones
Ambientales Municipales (CAM):
La Ley de creación del MINAM no incluye órganos
desconcentrados en su estructura orgánica. Es decir, que
no hay Direcciones Regionales del Ambiente, pero si un
mandato de privilegiar la coordinación con las Comisiones
Ambientales Regionales (CAR) y las Comisiones
Ambientales Municipales (CAM). Así, lo determina el Art.
17, inciso 2 del D.L. 1013 cuando establece que el MINAM
apoya el cumplimiento de los objetivos de las CAR y de las
CAM, manteniendo estrecha coordinación con ellas.

Al respecto, cabe destacar que las Comisiones


Ambientales Regionales fueron creadas, todavía en el
marco de acción y proyección del CONAM imitando en las
regiones, la coordinación intersectorial que se daba en
Lima con la Comisión Ambiental Transectorial, con
10
facultades de mera coordinación sin posibilidad alguna de
asumir una función real ejecutiva por su propio carácter
transectorial. La Ley del Sistema Nacional de Gestión
Ambiental, Ley No. 28245 del 4 de junio del 2004,
mediante su Art. 23 reafirma el carácter estrictamente
concertador de las Comisiones Ambientales Regionales.

El Art. 25 de la citada Ley No. 28245 confirma la


existencias de las Comisiones Ambientales Municipales
también como instancias de coordinación y concertación a
nivel local, pero ciertamente, sin carácter multisectorial,
porque en el ámbito municipal, si existe una
concentración de funciones locales a cargo de las
municipalidades.

Cabe precisar por último, que el Reglamento de


Organización y Funciones del MINAM aprobado por
Decreto Supremo No. 008-2008-MINAM confirma la
estructura orgánica centralista del MINAM en Lima y la
carencia de órganos desconcentrados, como ocurre con
todos los demás ministerios del Poder Ejecutivo del Perú.

1.3 LA INSTITUCIONALIDAD SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO:


A partir de la Cumbre de la Tierra de 1992 con la aprobación de la
Convención Marco sobre el Cambio Climático, se ha ido
estableciendo y fortaleciendo una institucionalidad ambiental
específica para tratar los problemas derivados del cambio climático
y los procesos de adaptación. Al respecto, la institucionalidad
relativa a este fenómeno en orden sucesivo, es la siguiente:
 En 1993 se establece la Comisión Nacional sobre el Cambio
Climático, CNCC, hoy integrada por 20 instituciones públicas y
privadas.
 El 2001 la CNCC produce su primer informe técnico para el
secretariado de la Convención Marco del Cambio Climático.
 El 2002 se elabora la Estrategia Nacional sobre el Cambio
Climático.
 El 2002 cuando se aprueba el Acuerdo Nacional, se incorpora en
la XIX Política de Estado sobre Desarrollo Sostenible y Cambio
Climático, entre otros, determina que para asegurar el
cumplimiento de la Estrategia, se crea el Programa de
Fortalecimiento de Capacidades Nacionales para Manejar el
Cambio Climático y la Contaminación del Aire.
 El 2002 el Perú participa en el Cumbre Johannesburgo Río más 10
sentando una sólida posición institucional sobre el cambio
climático.

11
 El 2003, mediante D.S. 083-2003-PCM se aprueba formalmente la
Estrategia Nacional sobre el Cambio Climático.

Al crearse el MINAM el 2008, por D.L. 1013 se establece la Dirección


General del Cambio Climático, Desertificación y Recursos Hídricos.

II NORMATIVIDAD SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

2.1 NORMAS INTERNACIONALES SOBRE LA ATMÓSFERA Y EL


CAMBIO CLIMÁTICO
La normatividad aplicable a la prevención y control sobre el cambio
climático a nivel internacional empieza ciertamente con la emergencia
de las primeras convenciones y declaraciones internacionales sobre el
medio ambiente, desde la primera de ellas que fue la famosa
Declaración de Estocolmo de 1972 hasta los instrumento de la
Cumbre de la Tierra de 1992. Veamos a continuación los principios y
normas más relevantes del derecho internacional del ambiente en
cuanto al cambio climático directamente puntualizando los factores
que lo han originado, remarcando luego las normas y disposiciones
vinculadas a este fenómeno.

2.1.1 La Declaración de Estocolmo


En la Declaración de Estocolmo, al emitirse en 1972, la
primera declaración internacional ambientalista, se
consideró a la contaminación atmosférica como una de las
pruebas del daño causado por el hombre a la atmósfera en
muchas regiones de la Tierra y se afirma en el Principio No.
02 que el aire constituye uno de los recursos naturales que
debe preservarse en beneficio de las generaciones presentes
y futuras.

El Principio No. 6 de esta Declaración determina también que


debe ponerse fin a la descarga de sustancias tóxicas o de
otras materias y la liberación de calor en cantidades o
concentraciones tales que el medio no pueda neutralizarlas
para que no se causen daños graves irreparables a los
ecosistemas y que debe apoyarse la justa lucha de los
pueblos de todos los países contra la contaminación.

2.1.2. La Declaración de Río


La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo o Carta de la Tierra, aprobada y proclamada por la
ONU en 1992, mediante su Principio No. 16 adopta el
Principio Contaminador Pagador, determinando que las
autoridades nacionales deben fomentar la internalización de
los costos ambientales, teniendo en cuenta el criterio de que
12
el que contamina debería cargar con los costos de la
contaminación.

2.1.3. La Agenda XXI


En la misma Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, los
Estados adoptan la Agenda o Programa 21 en cuyo Capítulo
IX, Sección II los Estados se comprometen a adoptar diversas
medidas para proteger la atmósfera.

2.1.4. La Convención Marco sobre el Cambio Climático


Considerado como el problema ambiental más grave del
siglo XXI, el cambio climático, de hecho, es directa secuela
de la contaminación atmosférica y el efecto invernadero, que
ha de tener múltiples efectos sobre la temperatura, los
ecosistemas, la biodiversidad y los recursos hídricos del
planeta, en particular por el incremento del nivel de los
mares a causa del derretimiento de los nevados y los
casquetes polares, así como por la pérdida de los acuíferos y
el incremento de los procesos de degradación de los suelos y
la aceleración de la desertificación.

La grave contaminación atmosférica del mundo, resultado


principalmente, de la contaminación industrial por la
combustión de los derivados del petróleo y de las quemas e
incendios de formaciones vegetales, ha dado lugar a una
“nueva” capa atmosférica, pero esta vez artificial, de
contaminación, que actúa como un invernadero del planeta
entero, recalienta la temperatura resultando en los dramáticos
cambios que se observan.

Cabe anotar que si el efecto invernadero sigue produciéndose


al ritmo actual, podría incrementar la temperatura media de la
Tierra, que apenas ha variado uno a dos grados centígrados
en los pasados diez mil años, de uno a cuatro grados
centígrados antes del año 2050. Un calentamiento global de
esta magnitud tendría profundos efectos sobre el clima. La
elevada evaporación aumentaría los índices estimados de
pluviosidad en los trópicos entre 7 y 11 por 100. Por el
contrario, en las regiones subtropicales, la elevada
evaporación secaría aún más los suelos, produciéndose
grandes sequías e incrementándose la desertificación.3

Esta Convención que es el instrumento internacional


directamente referido a este fenómeno, fue aprobada por la
3
Mintzer, L.M. The potential of Controlling the Greenhouse Effect. World Ressources Institute
(WRI). Washington, 1987.
13
Conferencia de la ONU del 9 de mayo de 1992, se puso a la
firma de los Estados durante la Conferencia de la ONU de
junio sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992, fue
ratificada por el Perú mediante Resolución Legislativa No.
26185 y que ha entrado en vigor el 21 de marzo de 1994, a
través de su Art. 2, determina que es objeto de esta
convención, estabilizar las concentraciones de gases de
efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida
interferencias antropógenas peligrosas en el sistema
climático.

La Convención en su preámbulo parte por reconocer la


importancia de los bosques y otros sumideros como
depósitos naturales de gases de efecto invernadero para los
ecosistemas terrestres y marinos. Asimismo, de acuerdo a lo
dispuesto por el Art. 4, los Estados asumen los siguientes
compromisos:

 Promover la gestión sostenible y apoyar mediante la


cooperación internacional, la conservación y el
reforzamiento, según proceda, de los sumideros y
depósitos de todos los gases de efecto invernadero no
controlados por el Protocolo de Montreal, inclusive la
biomasa, los bosques y los océanos, así como otros
ecosistemas terrestres, costeros y marinos;

 Cooperar en los preparativos para la adaptación a los


impactos del cambio climático, desarrollar y elaborar
planes apropiados e integrados para la ordenación de las
zonas costeras, los recursos hídricos y la agricultura, y
para la protección y rehabilitación de las zonas,
particularmente de África, afectadas por la sequía y la
desertificación, así como por las inundaciones.4
Nuestro continente, en particular el Sur de América ha
contribuido a aminorar los cambios climáticos, así como la
contaminación atmosférica y el efecto invernadero, porque
posee extensas zonas boscosas que además de ser
verdaderos emporios de biodiversidad, son sumideros de
carbono. Recordando que los gases atmosféricos en su
estado natural se encuentran en los primeros cinco

4
Al respecto de los tratados, convenios, pactos, convenciones o protocolos, el Art. 55 de la
Constitución Política del Perú establece que los tratados celebrados por el Estado y en vigor
forman parte del derecho nacional, por lo que sus normas, incluyendo declaraciones
expresamente ratificados por el Perú, pueden invocarse válidamente en nuestro ordenamiento
jurídico y tienen toda validez, obligando al Estado a su cumplimiento y de hecho, surten todos
los efectos legales.

14
kilómetros más cercanos a la superficie de la Tierra y que
las capas que integran la atmósfera son la troposfera, la
estratosfera, la mesosfera y la termosfera, los extensos
bosques que actúan en esta región como sumideros de la
contaminación atmosférica se encuentran justamente en
los principales países mega diversos como son Brasil,
Colombia y el Perú.

2.1.5 El Protocolo de Kyoto


Este instrumento internacional adoptado en 1997, ha sido
aprobado por el Congreso de la República mediante
Resolución Legislativa No. 27824 del 10 de setiembre del
2002 y ratificado por el Perú mediante Decreto Supremo No.
080-2002-RE, promueve los Mecanismos de Desarrollo
Limpio (MDL) para impulsar el desarrollo sostenible de los
países en vías de desarrollo, cuyo objetivo, entre otros, es
mejorar la calidad del aire, reforestar y proteger los
acuíferos.

2.1.6 Los Objetivos del Milenio


Adoptados por la Asamblea General de la ONU del año 2000
con el voto unánime de los 191 países que integran el
organismo mundial, se trata de 8 objetivos supranacionales
a alcanzarse para el año 2015 en la perspectiva de revertir
los principales problemas que afectan a la humanidad como
el hambre, la pobreza, el deterioro ambiental, entre otros. El
Objetivo No. 7 referido a garantizar la sostenibilidad del
medio ambiente, en cuanto al cambio climático reconoce y
enfatiza que este fenómeno está provocando el aumento
de la inestabilidad climática, cada vez con más
frecuentes y devastadores tormentas y fenómenos
climatológicos, que entre otras secuelas, está provocando la
escasez de agua dulce y la menor probabilidad de lluvia que
conducen al descenso del rendimiento agrícola y la
disminución de alimentos en todo el mundo.

2.1.7 La Cumbre de Johannesburgo


Conocida también como la Cumbre Río más 10, porque se
realizó diez años luego de la Cumbre de la Tierra de 1992, es
decir el año 2002, en la capital de Sudáfrica. Implicó la
participación de cerca de 180 gobiernos quienes acordaron
mantener los esfuerzos para mejorar la vida de las personas
que viven en pobreza y revertir la continua degradación del
ambiente mundial. En el corto plazo la Asamblea General de
la ONU acordó:

15
 Cumplir los compromisos asumidos el año 1992 en Río de
Janeiro con el futuro del planeta.
 Ejecutar programas de desarrollo sostenible.
 Mitigar el cambio climático, la escasez de agua y el
hambre.

2.1.8. XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco


de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático o
Cumbre de Copenhague
Celebrada en la capital de Dinamarca entre el 7 y el 18 de
diciembre del 2009 para el planeta entero fue la esperanza
de ajustar plazos concretos de reducción de las emisiones de
los gases de efecto invernadero que nos salvaran de las
terribles secuelas que en los próximos años tendrá el
incremento desmesurado de la temperatura con los graves
extremos que ya conocemos de olas de calor que están
aumentando las zonas desérticas e inundaciones por las
fuertes precipitaciones pluviales sin olvidar otras graves
secuelas como el deshielo de los nevados, la pérdida de los
acuíferos, el incremento de los huracanes y el nivel de los
mares.

2.2 NORMATIVIDAD VINCULADA AL CAMBIO CLIMÁTICO


Las implicancias del cambio climático en los ecosistemas del planeta
han de ser muy diversas. No obstante, los principales efectos que los
especialistas identifican son la pérdida del agua, la diversidad
biológica y las zonas fértiles y las zonas áridas y semiáridas. La
deforestación es otro factor de especial implicancia con el cambio
climático, pues la pérdida de los bosques implica perder no solo
acuíferos sino también sumideros de contaminación. Por último, otro
aspecto directamente afectado por todo ese proceso de deterioro es
evidentemente la salud de la población.

El hecho es que al respecto de todos esos factores implicados hay


una importante legislación internacional y nacional que bien se
puede utilizar para promover la conservación de los acuíferos, la
biodiversidad, los bosques, la salud y el ambiente en su conjunto.
Por ello, en este acápite, citamos y comentamos las principales
convenciones y normas nacionales vinculadas al cambio climático.

2.2.1 El Convenio sobre la Diversidad Biológica


El Convenio sobre la Diversidad Biológica, ratificado por el
Perú por Resolución Legislativa No. 26181, tiene los
objetivos (Art. 3) de promover: (1) La conservación y
utilización sostenible de los elementos de la diversidad

16
biológica, (2) la participación justa y equitativa de los
beneficios que se deriven de la comercialización de los
recursos genéticos, (3) el acceso adecuado a los recursos
biológicos y genéticos, (4) la transferencia apropiada de las
tecnologías pertinentes y, (5) la financiación para coadyuvar
a la conservación de la biodiversidad.5

Según el propio Convenio, biodiversidad es: “La variabilidad


de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras
cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros
ecosistemas acuáticos y los procesos ecológicos de los que
son una parte; comprende la diversidad dentro de cada
especie, entre las especies y de los ecosistemas,” en el Perú
es posible hallar 84 de las 104 zonas de vida existentes en el
mundo, lo que origina una serie de récords mundiales que
asombrarían hasta el más escéptico de los investigadores:

Entre 40 mil y 50 mil especies de plantas (de las que solo se


ha descrito la mitad); cerca del 10 % de todas las especies de
mamíferos y reptiles del planeta y más del 20 % de todas las
aves del planeta. La variedad de insectos es simplemente,
insospechada. Para ejemplo un botón: en un solo árbol de la
selva amazónica fueron registradas más especies de hormigas
que en la totalidad de las Islas Británicas.6

La región del Cusco es precisamente una de las regiones de


megabiodiversidad del Perú y de alta diversidad cultural.
Debido a la heterogeneidad de climas, suelos, flora y fauna,
según la propuesta de 11 ecozooregiones de Brack (1985)
del Perú, en la región del Cusco se tiene las siguientes:
Ecozooregión del Bosque Tropical Amazónico o Selva Baja,
Ecozooregión de la Selva Alta o de las Yungas, Ecozooregión
del Páramo y, Ecozooregión de la Serranía Esteparia. En esta
clasificación el área del Santuario Histórico de Machupicchu,
por ejemplo, se ubica en las ecozooregiones de Selva Alta o
Yunga y Páramo. Por otro lado, según el Dr. Joseph A. Tossi
que en el Perú, desarrolla el sistema del Dr. Holdridge y que
fue la inspiración para la elaboración del mapa Ecológico del
Perú, realizada por la Oficina Nacional de Evaluación de
Recursos Naturales -ONERN en 1976, en la región del Cusco
se tiene 32 zonas de vida, reconociéndose que junto a la
diversidad biológica que es el componente tangible, se
encuentra el componente intangible que conservan los
pueblos indígenas en su conocimiento tradicional.
5
El Convenio sobre la Diversidad Biológica fue ratificado por el Perú el 7 de abril de 1993.
6
Walter H. Wust. “Ecología del Perú”. Adobe Editores S.A. Lima, 1999.
17
En cuanto a los pueblos indígenas, el Preámbulo del Convenio
reconoce explícitamente que la supervivencia de tales
pueblos se encuentra ligada a la continuidad de sus accesos
tradicionales a los recursos biológicos. La norma que de
modo directo obliga a los Estados a respetar el conocimiento
tradicional es el artículo 8 (j), que establece que cada parte
contratante en la medida de lo posible y según
proceda:“Con arreglo a su legislación nacional, respetará,
preservará y mantendrá los conocimientos, las innovaciones
y las prácticas de las comunidades indígenas y locales que
entrañen estilos tradicionales de vida pertinentes para la
conservación y la utilización sostenible de la diversidad
biológica y promoverá su aplicación más amplia, con la
aprobación y la participación de quienes posean esos
conocimientos, innovaciones y prácticas, y fomentará que
los beneficios derivados de la utilización de esos
conocimientos, innovaciones y prácticas se compartan
equitativamente”.

2.2.2 La Convención Marco de Lucha contra la Desertificación


La Convención de Lucha contra la Desertificación en países
que padecen sequía o desertificación, promueve la adopción
de un nuevo paradigma en cuanto a la gestión de ecosistemas
situados en tierras áridas o semiáridas, aprobada en Francia
luego de la Cumbre de Río y ratificada por el Perú mediante
Resolución Legislativa No. 26533, en América Latina, la región
andina y el Perú, se afronta severos problemas de
desertificación y empieza la lucha contra la desertificación.

La relevancia del conocimiento tradicional en el proceso de


lucha contra la sequía y la desertificación se refleja en el texto
de los artículos 16, 17, 18 y 19 de la Convención. Resulta
particularmente interesante resaltar, lo dispuesto por el Art.
17 referente a la investigación y el desarrollo cuando dispone
que: “Las Partes o Estados se comprometen a promover la
cooperación técnica y científica en la esfera de la lucha contra
la desertificación y la mitigación de los efectos de la sequía,
con ese fin apoyarán las actividades de investigación” que: (c)
“Protejan, integren, promuevan y validen los conocimientos,
la experiencia y las prácticas tradicionales y locales, velando
por que, con sujeción a sus respectivas leyes y políticas
nacionales, los poseedores de esos conocimientos se
beneficien directamente, en forma equitativa y en condiciones
mutuamente convenidas, de cualquier uso comercial de los
18
mismos o de cualquier adelanto tecnológico derivado de
dichos conocimientos”.

2.2.3 La Declaración sobre el Manejo Sostenible de los


Bosques
En la Cumbre de la Tierra de 1992 realizada en la ciudad
brasilera de Río de Janeiro, los Estados no pudieron ponerse
de acuerdo en la adaptación de un convenio o convención
sobre los bosques, básicamente por la óptica de explotación
irrestricta de los recursos forestales que defendían algunos
países tropicales como Malasia y la óptica de regular a
través de un instrumento vinculante, la conservación y
aprovechamiento sostenible de los bosques. Al no haberse
llegado a un acuerdo, la Asamblea General optó por la
aprobación de un instrumento de soft law, no vinculantes
que es esta Declaración sobre el Manejo Sostenible de los
Bosques que sin embargo, es un avance para orientar la
acción de los Estados hacia el aprovechamiento sostenible
de los recursos forestales en concordancia con la
conservación de grandes masas bosques que pueden actuar
como sumideros de carbono.

2.2.4 La Agenda 21 y el Agua


Instrumento supranacional muy importante porque trata de
la declaración internacional y del programa de acción más
completo de la ONU de cara al Siglo XXI dirigido a revertir la
crisis ecológica mundial, en materia de agua dulce, el
Capítulo 18 de la Agenda o Programa 21 incluye los
lineamientos que los Estados deberán implementar a fin de
optimizar la conservación y gestión adecuada del recurso
hídrico y son los siguientes:

 Las actividades humanas habrán de adaptarse de modo


que se respeten los límites de la naturaleza y se preserve
el sano funcionamiento de los ecosistemas.
 Deberá adoptarse el enfoque de “un poco para todos y no
todo para unos pocos” a fin de que todas las personas
tengan acceso a servicios básicos de abastecimiento de
agua y saneamiento.
 Se debe adoptar una estrategia realista para la
satisfacción para las necesidades de agua actuales y
futuras ideando servicios eficaces pero de costo módico
que puedan instalarse y mantenerse a nivel comunitario.
 Debe exigirse el uso de tecnologías innovadoras, incluido
el perfeccionamiento de tecnologías autóctonas, de

19
manera que se favorezca el pleno aprovechamiento de los
recursos hídricos y se evite su contaminación.
 Se debe propiciar la integración de la gestión de los
recursos de agua en las políticas nacionales sociales y
económicas, incluidos el ordenamiento de tierras, la
utilización de recursos forestales y la protección de zonas
de montaña y cuencas fluviales.
 La gestión de los recursos de agua deberá delegarse a los
estamentos de base apropiados, previéndose la plena
participación del público, incluidos los jóvenes, las
mujeres, los pueblos indígenas y las comunidades, tanto
en la adopción de decisiones como en la gestión de los
recursos.
 En la gestión de recursos hídricos deberá reconocerse
cuán importante es proteger la integridad de los
ecosistemas acuíferos y preservarlos mediante la
conservación de las cuencas hidrográficas.
 Deberá instituirse la obligatoriedad de realizarse estudios
de impacto ambiental para todos los grandes proyectos
hídricos de desarrollo que podrían perjudicar la calidad del
agua y los hábitats acuáticos.
 Se deberá proteger las zonas verdes aledañas a los cursos
de agua y reducir tanto cuanto sea posible la utilización
agrícola de agentes que puedan contaminar el agua.
 En el fomento y la utilización de los recursos de agua se
procurará, ante todo, satisfacer las necesidades humanas
básicas y proteger los ecosistemas. Además, deberá
imputarse a los usuarios los costos que correspondan.

2.2.5 Los pactos internacionales y el derecho a la


protección de la salud
Dichas normas se complementan con aquellas de los
tratados internacionales que el Perú ha ratificado en materia
de salud y que por ello, forman parte del derecho nacional
fortaleciendo el reconocimiento de este derecho universal.
Así, el Art. 25 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos7 estipula que: “Toda persona tiene derecho a un
nivel de vida adecuado que le asegure la salud y el
bienestar” y el Art. 12 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos precisa que: “Toda persona tiene derecho

7
Una declaración de la ONU de acuerdo al Derecho Internacional es una proclamación de
principios, entonces no tiene efecto vinculante, por lo que no es de obligatorio cumplimiento. Sin
embargo, en el caso de la Declaración Universal de los Derechos Humanos el Perú como Estado
soberano, la ha ratificado expresamente mediante Resolución Legislativa No. 13282 con firma
del respectivo presidente o jefe de Estado, por lo que forma parte del derecho nacional y si es
vinculante.
20
al disfrute del más alto nivel posible de salud física y
mental.”

2.3 NORMAS NACIONALES SOBRE EL AMBIENTE Y EL CAMBIO


CLIMÁTICO

2.3.1 Constitución Política del Perú y el reconocimiento del


ambiente como un derecho fundamental
El reconocimiento del ambiente como un derecho humano
fundamental, se da a través de lo dispuesto por el inciso 22
del Art. 2 de la Constitución cuando estipula que: “Toda
persona tiene derecho a la paz, al descanso, al disfrute del
tiempo libre y a gozar de un ambiente equilibrado y
adecuado para el desarrollo de la vida.”

Junto con derechos clásicos como el derecho a la libertad de


expresión, de culto, de tránsito o junto al derecho a la
reunión, al trabajo, a la seguridad social, a la educación y
otros que reconocen los tratados internacionales sobre
derechos humanos y los artículos 2 y siguientes de la
Constitución, el ambiente equilibrado figura entonces como
un derecho fundamental, de nivel constitucional que lo sitúa
en el nivel más alto de reconocimiento del ordenamiento
jurídico.8
De hecho, hay que aclarar y destacar lo que son los
derechos humanos. Al respecto, la doctrina o explicación de
los juristas, nos refiere en síntesis que los derechos
humanos: “Son las facultades, inherentes de la persona, que
le permiten exigir el pleno respeto por su dignidad, libertad e
igualdad.”9

Este derecho al ambiente que reconoce el Art. 2, inciso 22 de


la Constitución y la Ley General del Ambiente se encuentra
complementado por la disposición también constitucional de
reconocimiento de las garantías constitucionales que sirven
para defender o hacer efectivos los derechos fundamentales
que la propia Constitución reconoce, incluyendo, por cierto,
el derecho al ambiente. Sin estas garantías de la

8
Este Art. 2, inciso de la Constitución es concordante con la Ley General del Ambiente, Ley No.
28611 que también reconoce este derecho humano al ambiente con un texto más amplio y
preciso a través del Art. I de su Título Preliminar, con el siguiente texto: “Toda persona tiene
derecho irrenunciable a vivir en un ambiente saludable, equilibrado y adecuado para el pleno
desarrollo de su vida, y el deber de contribuir a una efectiva gestión ambiental y de proteger el
ambiente, así como sus componentes, asegurando particularmente la salud de las personas en
forma individual y colectiva, la conservación de la diversidad biológica, el aprovechamiento
sostenible de los recursos naturales y el desarrollo sostenible del país.”

9
Alzamora Valdez, Mario. “Los derechos humanos”. Editorial Lima, 1987.
21
Constitución que se llaman también procesos
constitucionales, de nada valdría el reconocimiento del
derecho al ambiente, pues de ser así, no habría con qué
instrumento hacerlo valer o respetar.

Para tal efecto, el Art. 200 de la misma Constitución estipula


que las garantías constitucionales son el Habeas Corpus, el
amparo, el habeas data, la acción popular, la acción de
cumplimiento y la acción de inconstitucionalidad, de la
cuáles, el amparo es la garantía o proceso constitucional que
sirve para la defensa del derecho fundamental al ambiente
equilibrado y adecuado para el desarrollo de la vida. El
proceso de amparo está regulado por el Código Procesal
Constitucional aprobado por Ley No. 28237, cuyo Art. 37
determina en qué casos o en la defensa de qué derechos
procede la interposición del amparo, incluyendo
expresamente en su inciso 23 al derecho a gozar de un
ambiente equilibrado y adecuado para el desarrollo de la
vida.

El otro ámbito de la Constitución sobre el ambiente es el


referido justamente al medio ambiente y los recursos
naturales en el Capítulo II del Título III del Régimen
Económico con 4 artículos que disponen, en esencia, lo
siguiente:

Art. 66.- Los recursos naturales renovables y no renovables


son Patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su
aprovechamiento. Por ley orgánica se fijan las condiciones
de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La
concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha
norma legal.

Ello quiere decir que los recursos naturales pertenecen a


todos los peruanos, porque todos somos la Nación, pero
quien determina las condiciones para su aprovechamiento es
el Estado, por eso se precisa que el Estado es soberano en
su aprovechamiento. La forma en que el Estado permite a
los particulares ese aprovechamiento es mediante la
concesión que otorga un derecho real, o sea, un derecho de
uso o disfrute de los recursos naturales.

Art. 67.- El Estado determina la política nacional del


ambiente y promueve el uso sostenible de los recursos
naturales.

22
Solo el Estado puede fijar las reglas de juego para la
conservación del ambiente y el uso sostenible de los
recursos naturales. A eso se refiere este artículo 67 cuando
precisa que el “Estado determina la política nacional del
ambiente.”

Art. 68.- El Estado tiene la obligación de promover la


conservación de la diversidad biológica y de las áreas
naturales protegidas.

Así, por primera vez una Constitución del Perú ordena que el
Estado promueva la conservación de la biodiversidad y de
las áreas naturales protegidas. La biodiversidad o diversidad
biológica es el conjunto de ecosistemas, recursos genéticos y
especies. Las áreas naturales protegidas son aquellos
espacios de territorio nacional reconocidos por norma y
delimitados para la conservación de la biodiversidad y
valores asociados.

Art. 69.- El Estado promueve el desarrollo sostenible de la


Amazonía mediante una legislación adecuada.

Este artículo como el 67, incluye el Principio del Desarrollo


Sostenible que implica la interacción del ambiente con la
equidad social y una economía de largo plazo que considere
a los dos factores anteriores. La amazonía, que es la mayor
reserva de biodiversidad del planeta y el último pulmón
verde, en el Perú, debe ser desarrollada sosteniblemente en
base a una legislación adecuada que garantice su frágil
ecosistema.

2.3.2 Ley General del Ambiente


Los Arts. VIII y IX del Título Preliminar de la Ley General del
Ambiente, Ley No. 28611 se refieren, respectivamente al
principio de internalización de costos y al principio de
responsabilidad ambiental determinando que toda persona
natural o jurídica debe asumir el costo de los riesgos o daños
que genere sobre el ambiente, estando obligado a adoptar
las medidas para su restauración o rehabilitación, incluyendo
ciertamente los daños causados a la atmósfera por la
contaminación ambiental.

El Art. 11, incisos a) y b) de la Ley determinan que el respeto


de la dignidad humana, la mejora continua de la calidad de
vida de la población, la prevención de riesgos y daños
ambientales, la prevención y el control de la contaminación
23
ambiental principalmente en las fuentes emisoras,
asegurando una protección adecuada de la salud de las
personas, son lineamientos básicos de la política nacional del
ambiente.

A través de su artículo 93 estipula que la conservación y


aprovechamiento sostenible de los recursos naturales
deberá focalizarse de manera integral, evaluando
científicamente el uso y protección de los recursos naturales
e identificando cómo afectan la capacidad de los
ecosistemas para mantenerse y sostenerse en el tiempo,
tanto en lo que respecta a los seres humanos y organismos
vivos, como a los sistemas naturales existentes. El Art. 94,
inciso 2 de esta misma Ley que precisa que se entiende por
servicios ambientales, la protección del recurso hídrico,
la protección de la biodiversidad, la mitigación de
emisiones de gases de efecto invernadero y la belleza
escénica, entre otros.10

2.3.3 Ley Orgánica para la Conservación y el


Aprovechamiento Sostenible de los Recursos
Naturales
Se trata de la Ley N.° 26821, que establece la
responsabilidad del Estado, de promover el aprovechamiento
sostenible de la atmósfera y su manejo racional, teniendo en
cuenta su capacidad de renovación.

2.3.4 Estándares de Calidad Ambiental y Límites Máximo


Permisibles
Inicialmente por Decreto Supremo No. 044-98-PCM, se
aprobó el Reglamento Nacional para la Aprobación de
Estándares de Calidad Ambiental y Límites Máximos
Permisibles y luego por Decreto Supremo No. 074-2001-PCM
se aprobó el Reglamento de Estándares Nacionales de
Calidad Ambiental del Aire. Estos dispositivos persiguen de
hecho mantener un nivel tolerable de las principales
sustancias que las actividades humanas generan en la
atmósfera y que de respetarse, bajarían drásticamente la
contaminación ambiental.

10
Es concordante con esta norma, la Ley del Sistema Nacional de Gestión Ambiental (SNGA),
Ley No. 28245 que a través de su Art. 6 determina que los instrumentos de gestión y
planificación ambiental, entre otros aspectos, deben asegurar la gestión integrada de los
recursos naturales. Asimismo, el Reglamento de esta ley, aprobado por D.S 008-2005-PCM, en
su artículo 6 determina que el diseño, formulación y aplicación de las políticas ambientales
deben asegurar la protección y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, en
condiciones compatibles con la capacidad de depuración o recuperación del ambiente y la
regeneración de los recursos naturales renovables.

24
Precisamente, de acuerdo a lo precisado por los artículos 6 y
10 de este último, D.S. No. 074-2001-PCM, entre los
instrumentos y medidas para alcanzar los estándares
primarios de la calidad del aire, se encuentra el constante
monitoreo de la calidad del aire, el establecimiento de
límites máximos permisibles de emisiones gaseosas y
material particulado, la evaluación del impacto ambiental y
la mejora continua de la calidad de los combustibles. Cabe
aclarar, que, de modo concordante en el plano regional y
local, hay también competencias determinadas. Así, según la
Ley Orgánica de Gobiernos Regional, en materia ambiental y
de ordenamiento territorial, los gobiernos regionales, tienen
la competencia específica de: Formular, coordinar, conducir
y supervisar la aplicación de las estrategias regionales
respecto a la diversidad biológica y sobre cambio
climático, dentro del marco de las estrategias nacionales
respectivas.

A nivel local, según la Ley Orgánica de Municipalidades, Ley


No. 27972, por determinación de su Art. 80, las
municipalidades tienen las funciones específicas y exclusivas
de: Regular y controlar el proceso de disposición final de
desechos sólidos, líquidos y vertimentos industriales, así
como regular y controlar la emisión de humos, gases,
ruidos y demás elementos contaminantes de la atmósfera y
el ambiente.

2.3.5 Reglamento de los LMP del parque automotor


Al respecto de emisiones a la atmósfera, que en el Perú y la
región, en gran medida provienen del añejo parque
automotor y la combustión de petróleo y gasolina con alto
contenido de gases contaminantes, resulta que a través de
Decreto Supremo No. 047-2001-MTC ya se han emitido y
aprobado los Límites Máximos Permisibles de emisiones
contaminantes para vehículos automotores que circulan en
la red vial del país y que es bastante preciso para el nivel de
la costa en los LMP para las distintas sustancias que resultan
de la combustión de tales sustancias.

2.3.6 Reglamento de los LMP para las Industrias de


Cemento, Cerveza, Curtiembre y Papel
Aprobado por Decreto Supremo No. 003-2002- PRODUCE
establece los límites máximos permisibles y valores
referenciales para las actividades industriales de cemento,
cerveza, curtiembre y papel.

25
2.3.7 Código Penal: Especial mención a los delitos de
incendio y contaminación ambiental
Bajo los parámetros de la ciencia penal de considerar al
derecho penal como un instrumento de ultima ratio, en
tiempos recientes se han tipificado “delitos contra el medio
ambiente” en diversas leyes penales del mundo. En el caso
peruano, los delitos ambientales más vinculados con la
tutela penal de la atmósfera, son los siguientes:

 Delito de incendio por dolo. Art. 273


Es un delito de peligro común que se produce mediante
incendio, explosión o liberación de cualquier clase de
energía y que en todo caso sirve para penalizar las
acciones de incendios de grandes masas boscosas y
especies vegetales que sobre todo en época de secas o de
estiaje desde mayo hasta noviembre son muy frecuentes
tras la creencia de que quemar, mediante el roce y tala,
es algo beneficioso para la agricultura.

 Delito de contaminación.- Art. 304


Este tipo penal establece que el que contamina el
ambiente expeliendo o vertiendo sustancias que
sobrepasan los límites máximo permisibles de
contaminación establecidos por una autoridad
administrativa, será reprimido con pena privativa de la
libertad no menor de 3 ni mayor de 6 años. En esta parte
se explicará en mayor detalle las implicancias de este tipo
penal con la contaminación atmosférica, su prevención y
sanción. Al respecto, ocurre que según el ordenamiento
jurídico del Perú, por imperio de la acción popular,
cualquier persona puede interponer una denuncia de
parte ante el Fiscal Provincial como representante del
Ministerio Público que es el titular de la acción penal por
mandato del Art. 159 de la Constitución y por lo tanto, es
quien debe formalizar la denuncia del caso ante el juez de
turno del Poder Judicial.

2.4 NORMAS NACIONALES VINCULADAS AL CAMBIO CLIMÁTICO

2.4.1 Ley sobre la Conservación y el Aprovechamiento


Sostenible de la Diversidad Biológica
26
La legislación sobre conservación de la biodiversidad tiene
importantes puntos de vinculación con la conservación de
los bosques, el enfoque de cuencas y la preservación del
recurso hídrico. Así, por ejemplo, el Art. 5 de la Ley No.
26839, Ley de la Biodiversidad promulgada el 8 de julio de
1997, establece que el Estado promueve la adopción de un
enfoque integrado para el manejo de las tierras y agua,
utilizando la cuenca hidrográfica como unidad de manejo y
planificación ambiental. El mismo Art. 5 que en su inciso (e)
precisa que el Estado promueve: “La prevención de la
contaminación y degradación de los ecosistemas terrestres
y acuáticos, mediante prácticas de conservación y
manejo”.11

El Reglamento de la Ley de Biodiversidad, promulgado por


Decreto Supremo No. 068-2001-PCM mediante su artículo 27
agrega que: “El planeamiento y ordenamiento de la
cuenca hidrográfica se llevará a cabo con la participación
tanto del sector público como del sector privado. Dicho
planeamiento y ordenamiento se sustentará principalmente
en el enfoque ecosistémico”.12

2.4.2 Ley Forestal y de Fauna Silvestre


El Perú es el octavo país en el mundo con superficie boscosa,
y el segundo en Latinoamérica, después de Brasil. La
superficie total llega a 87,2 millones de hectáreas de los
cuales, 74. 6 millones están ubicados en la amazonía
(Mincetur 2004). El Departamento de Madre de Dios, por
ejemplo, cuenta con varias Áreas Naturales Protegidas
(Parque Nacional del Manú, Parque Nacional Bahuaja
Sonene, Reserva Nacional Tambopata, etc) que cubren más
del 50% de su área total. Por otro lado cuenta con 2.5
millones de hectáreas declaradas como Bosques de
Producción Permanente, de las cuales 1`292,000 han sido

11
Concordancia: La Estrategia Nacional de la Diversidad Biológica del Perú, aprobada por
Decreto Supremo No. 102-2001-PCM en su objetivo estratégico 2.3 destinado a promover el uso
sostenible de los recursos acuáticos, pesqueros y los cuerpos de agua considera y determina, en
resumen, que: “Se debe mejorar el conocimiento existente sobre la situación de especies en
peligro y procesos ecológicos críticos en el bioma marino, así como los recursos hidrobiológicos
continentales y marinos. Otra estrategia clave es lograr el manejo del recurso agua en
concordancia con los objetivos de la conservación de la diversidad biológica y la satisfacción de
las necesidades económicas, sociales y comunales”.

12
De modo concordante, el artículo 28 de este Reglamento determina que: “Las autoridades
autónomas de cuenca hidrográfica aplicarán la zonificación ecológica y económica como
herramientas de apoyo técnico para complementar sus actividades de ordenamiento y manejo
de cuenca acordes con la Estrategia Nacional de la Diversidad Biológica”.

27
entregadas en concesión forestal para el aprovechamiento
de productos maderables (Pérez 2005).

A pesar que las dos terceras partes del territorio nacional


están cubiertas por bosques, la actividad forestal en el Perú
no es significativa desde el punto de vista económico. Por
ejemplo, los productos forestales figuran entre los no
tradicionales bajo el concepto de “maderas y papeles”, con
exportaciones equivalentes a US$ 31 millones (0.56% de las
exportaciones totales). Según la Cámara Nacional Forestal,
el aporte de la industria de la madera es sólo de 3,2% del
PBI, debido a que los principales usos y servicios de los
bosques no son contabilizados. Como consecuencia del poco
peso del sector forestal en las cifras macroeconómicas del
país, este sector productivo siempre ha recibido poca
atención de los gobiernos de turno (Charpentier 1999).

En la legislación forestal existen también importantes


normas que unen la necesidad de forestar o reforestar con la
necesidad de conservar las fuentes de agua. Al respecto, la
Ley Forestal y de Fauna Silvestre, Ley No. 27308 considera
como algunos de los servicios ambientales del bosque la
protección del suelo, la regulación del agua, la conservación
de los ecosistemas, la absorción del dióxido de carbono
y el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales.13

Como parte del patrimonio forestal nacional el Art. 8.3 de la


Ley considera a los bosques en tierras de protección y los
define como: “Superficies que por sus características
bióticas y abióticas sirven fundamentalmente para preservar
los suelos, mantener el equilibrio hídrico, conservar y
proteger los bosques ribereños orientados al manejo de
cuencas para proteger la diversidad biológica y la
conservación del ambiente”.14

El Reglamento de esta Ley forestal, el Decreto Supremo No.


014-2001-AG confirma su tendencia de integrar la gestión
forestal con la gestión hídrica. Por ello, en su Art. 2 (j)
determina que como uno de los objetivos de la gestión
13
Concordancia: El Art. 3.2 de la misma Ley, determina que el Estado fomenta la conciencia
nacional sobre el manejo responsable de las cuencas, bosques y fauna silvestre y
realiza acciones de prevención y recuperación ambiental. Esta Ley ha recobrado vigencia con la
reciente derogatoria del Decreto Legislativo No. 1090.
14
Concordancia: El Art. 35.4 esta Ley acertadamente propicia que: “El Estado implementa
mecanismos para que los usuarios del agua de uso agrario, pesquero y otros retribuyen los
beneficios del bosque en el manejo de los recursos hídricos, contribuyendo al
mantenimiento e implementación de plantaciones forestales y de programa de reforestación”.

28
forestal es el de: “Contribuir a la protección y
rehabilitación de las cuencas hidrográficas”.

Cabe anotar que entre el paquete de decretos legislativos


que promulgó el Poder Ejecutivo por delegación del
Congreso para legislar aspectos relativos al TLC con los
Estados Unidos, estuvo el Decreto Legislativo No. 1090 como
nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre, que reemplazó a la
Ley No. 27308 e introdujo un modelo forestal muy
controvertido y criticado por haber “institucionalizado” la
tala ilegal de madera y haber propiciado la conversión de
tierras de aptitud forestal a tierras de aptitud agrícola para el
cultivo de biocombustibles, el que posteriormente fue
derogado mediante Ley No. 29382 del Congreso de la
República.

A partir del año 2000 y al haber recobrado vigencia esta Ley


y por ende su Reglamento aprobado por Decreto Supremo
No. 014-2001-AG, con la derogatoria del D.Leg. No. 1090,
cabe anotar que los principales elementos del marco
normativo, establecido por la Ley No. 27308, son los
siguientes:

De acuerdo al artículo 2º son recursos forestales los bosques


naturales, plantaciones forestales y las tierras cuya
capacidad de uso mayor sea producción y protección forestal
y los demás componentes silvestres de la flora terrestre y
acuática emergente, cualquiera sea su ubicación en el
territorio nacional, mientras tanto son recursos de fauna
silvestre las especies animales no domesticadas que viven
libremente y los ejemplares de especies domesticadas que
por abandono u otras causas se asimilen en sus hábitos a la
vida silvestre, excepto las especies diferentes a los animales
que nacen en las aguas marinas y continentales que se rigen
por sus propias leyes; y son servicios ambientales del
bosque los que tienen por objeto la protección del suelo,
regulación del agua, conservación de la diversidad biológica,
conservación de ecosistemas y de la belleza escénica,
absorción de dióxido de carbono y en general el
mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales.

De acuerdo a lo establecido por el artículo 8º de la Ley, el


ordenamiento de la superficie forestal del país, dentro del
Patrimonio Forestal Nacional, comprende las siguientes
categorías:

29
 Bosques de Producción, que son superficies boscosas
que por sus características bióticas y abióticas son aptas
para la producción permanente y sostenible de madera y
otros servicios forestales. Se subdividen en:

a. Bosques de producción permanente.- Son áreas


con bosques naturales primarios que mediante
resolución ministerial del Ministro de Agricultura se
ponen a disposición de los particulares para el
aprovechamiento preferentemente de la madera y de
otros recursos forestales y de fauna silvestre a
propuesta del INRENA.

b. Bosques de producción en reserva.- Son bosques


naturales primarios destinados a la producción
preferentemente de madera y otros bienes y servicios
forestales, que el Estado mantiene en reserva para su
futura habilitación mediante concesiones. En estas
áreas pueden otorgarse derechos para el
aprovechamiento de productos diferentes de la madera
y fauna silvestre, en tanto no afecten el potencial
aprovechable de dichos recursos.

 Bosques para aprovechamiento futuro, que son


superficies que por sus características bióticas y abióticas
se encuentran en proceso de desarrollo para ser puestas
en producción permanente de madera y otros servicios
forestales. Se subdividen en:

a. Plantaciones forestales.- Son aquellas logradas


mediante el establecimiento de cobertura arbórea y
arbustiva en áreas de capacidad de uso mayor forestal.
b. Bosques secundarios.- Son superficies boscosas
pobladas por especies pioneras, formadas por pérdida
del bosque primario como consecuencia de fenómenos
naturales o actividad humana.
c. Áreas de recuperación forestal.- Son tierras sin
cubierta vegetal o con escasa cobertura arbórea o de
bajo valor comercial, que requieren forestación y
reforestación, para reincorporarlas a la producción y
prestación de servicios forestales.

 Bosques en tierras de protección, que son superficies


que por sus características bióticas y abióticas sirven
fundamentalmente para preservar los suelos, mantener el

30
equilibrio hídrico, conservar y proteger los bosques
ribereños orientados al manejo de cuencas para proteger
la diversidad biológica y la conservación del ambiente.
Dentro de estas áreas se promueven los usos indirectos
como: el ecoturismo, la recuperación de la flora y fauna
silvestre en vías de extinción y el aprovechamiento de
productos no maderables.

 Bosques en comunidades nativas y campesinas, que


son aquellos bosques que se encuentran dentro del
territorio de dichas comunidades, con la garantía que les
reconoce el Artículo 89º de la Constitución Política del
Perú.

 Bosques locales, que son los bosques que otorga el


INRENA de acuerdo al reglamento, mediante
autorizaciones y permisos a las poblaciones rurales y
centros poblados para el aprovechamiento sostenible de
los recursos forestales.

 Zonificación forestal, que según el Art. 9 es la


clasificación de las áreas forestales del país que se realiza
en base a la Zonificación Ecológica – Económica y de
acuerdo a su aptitud natural. El INRENA propone la
zonificación territorial de las áreas forestales del país
teniendo como referencia el mapa forestal, el mapa de
suelos y otros estándares de identificación. Se aprueba la
zonificación territorial forestal del país, mediante decreto
supremo refrendado por el Ministro de Agricultura.

 Concesiones forestales
De acuerdo a lo estipulado por el artículo 10º de la Ley,
las modalidades de aprovechamiento de los recursos
forestales en el país, tratándose de los bosques naturales
primarios se realiza mediante las siguientes modalidades
y concesiones:

 Concesión en subasta pública, en unidades de


aprovechamiento de 10 000 (diez mil) a 40 000 (cuarenta
mil) hectáreas, por el plazo hasta de 40 (cuarenta) años
renovables de acuerdo a las condiciones que establece el
reglamento.

 Concesión en concurso público, en unidades de


aprovechamiento de 5 000 (cinco mil) hasta 10 000 (diez
31
mil) hectáreas, por el plazo de hasta 40 (cuarenta) años
renovables, a favor de medianos y pequeños empresarios,
en forma individual u organizados en sociedades u otras
modalidades empresariales, cuyo plan de manejo
comprenderá subunidades de aprovechamiento no
menores a 1,000 (mil) hectáreas, con planes de manejo
que el INRENA establece para esta modalidad, de acuerdo
al reglamento.

Los concesionarios son los responsables directos en la


superficie otorgada, asegurando su aprovechamiento
sostenible de acuerdo a lo estipulado en el plan de manejo
y en el contrato respectivo, debiendo adoptar las medidas
pertinentes a fin de evitar la extracción ilegal de los
recursos naturales, dentro del límite de su concesión.

 Concesiones forestales con fines no maderables


El aprovechamiento con fines comerciales e industriales
de los recursos forestales no maderables se realiza en las
condiciones específicas que establece la Ley y su
reglamento, en las modalidades siguientes:

a. Concesiones para otros productos del bosque: Las


condiciones para el aprovechamiento de otros
productos del bosque son a exclusividad y están
orientados a especies de flora y fauna, tales como:
castaña, aguaje, palmito, lianas, resinas, gomas,
plantas medicinales, ornamentales; crianza de animales
silvestres en ambiente natural y otros. Las otorga la
autoridad competente en atención a la ubicación y
características de los recursos a ser aprovechados, de
acuerdo a las condiciones que establece el reglamento.
b. Concesiones para ecoturismo, conservación y
servicios ambientales: Las concesiones en tierras de
capacidad de uso mayor forestal o en bosques de
protección para el desarrollo de ecoturismo,
conservación de especies de flora y fauna silvestre,
secuestro de carbono y otros servicios ambientales
son otorgados por la autoridad competente en las
condiciones que establece el reglamento. El tamaño de
la unidad de aprovechamiento y el procedimiento para
su promoción son determinados por estudios técnicos
realizados a través del INRENA y aprobados por
resolución Ministerial del Ministerio de Agricultura.

32
En el ámbito de trabajo de la provincia de Chumbivilcas
de la región Cusco y la provincia de Cotabambas de la
región Apurimac no hay concesiones forestales y por
ende tampoco existen aprobados, planes de manejo
forestal.

 Aprovechamiento de recursos forestales en tierras


de las comunidades
De acuerdo al Art. 12 de la Ley, las comunidades nativas y
campesinas, previo al aprovechamiento de sus recursos
maderables, no maderables y de fauna silvestre con fines
industriales y comerciales, deberán contar con su Plan de
Manejo aprobado por el INRENA, de acuerdo a los
requisitos que señale el reglamento, a fin de garantizar el
aprovechamiento sostenible de dichos recursos. La
autoridad competente asesorará y asistirá, con carácter
prioritario, a las Comunidades Nativas y Campesinas para
el fin antes señalado. En el ámbito de trabajo del
proyecto, de acuerdo a la autoridad forestal competente,
no hay permisos de aprovechamiento forestal para
comunidades campesinas.15

Cabe anotar que según el artículo 25º de la Ley, los


titulares de las concesiones de bosques de producción
forestal permanente deben evaluar los recursos de fauna
silvestre y servicios ambientales existentes en la
concesión, como parte de su evaluación de impacto
ambiental. Dicha evaluación debe tomarse en
consideración en las supervisiones previstas en el Plan de
Manejo y de acuerdo a las disposiciones legales
pertinentes.

De acuerdo a lo prescrito por el Art. 28 de la Ley, el


Estado promueve con carácter prioritario la forestación y
reforestación con fines de producción, protección y
servicios ambientales, en tierras de capacidad de uso
mayor forestal sin cubierta vegetal o con escasa cobertura
arbórea, en todo el territorio nacional mediante
concesiones de tierras por períodos renovables de 40
(cuarenta) años.16

15
Información proporcionada por la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre del
Cusco ante solicitud de información con Registro No. 2970.
16
Por ahora, sigue siendo el INRENA Forestal el que da las concesiones en las regiones, como
Cusco y Apurímac, aunque estamos en el proceso de transferencia de tal atribución a favor de
los gobiernos regionales. En el área del proyecto la autoridad forestal se llama Administración
Técnica Forestal y de Fauna Silvestre.
33
2.4.3 Ley de Áreas Naturales Protegidas
A nivel de las áreas naturales, la propia ley de la materia,
Ley de Áreas Naturales Protegidas, Ley No. 26834 determina
que es objetivo de estas áreas: “Mantener y manejar las
condiciones funcionales de las cuencas hidrográficas
de modo que se asegure la captación, flujo y calidad
del agua, y se controle la erosión.”

Esta misma ley determina las categorías genéricas de áreas


naturales protegidas por el Estado como parques nacionales,
santuarios históricos, santuarios nacionales, refugios de vida
silvestre, cotos de caza, etc de las cuales, la categoría de
reservas nacionales pueden incluir la conservación de
recursos de flora y fauna acuáticos, las reservas comunales
pueden establecer en humedales y los bosques de
protección pueden crearse sobre áreas que tienen el objeto
de garantizar la protección de las cuencas altas o colectoras,
las riberas de los ríos y de otros cursos de agua y en general,
para proteger de la erosión a las tierras frágiles que así lo
requieran. No se permiten las actividades que afecten los
suelos, cursos o fuentes de agua.

2.4.4 Ley de Recursos Hídricos


Remarcando que el planeta Tierra está compuesto
mayormente por agua y el propio cuerpo humano es
mayormente agua, a nivel jurídico el recurso hídrico ha sido
materia de regulación legal desde los tiempos más remotos.
Los primeros códigos de la humanidad, escritos todavía en
piedra, como es el Código del Manu de la antigua India y el
Código de Hammurabi de Persia ya se ocuparon del agua. El
derecho y la legislación entonces siempre se ocuparon de
este vital recurso, regulando básicamente lo relativo a la
calidad y cantidad del agua.

En nuestro país, encontramos también remotos


antecedentes. Así, el Código Penal de 1924 ya tipificaba el
delito de contaminación de aguas. La Ley No. 14084
estableció un sistema de control de contaminación de
playas, desagües, ríos, lagos y otros. El Decreto Supremo de
fecha 4.02.65 aprobó el primer Reglamento de Control
Sanitario de la contaminación de los cursos de agua. El
Decreto Supremo de fecha 16.06.67 aprobó el Reglamento
Sanitario para las Concesiones de Aguas y por Decreto Ley
No. 15505 se aprobó el Código Sanitario con diversas
normas sobre el saneamiento ambiental básico y el agua.

34
Sin embargo, hay que remarcar que la legislación ambiental
ha evolucionado a la perspectiva de tratar el agua de modo
integral junto a los otros recursos naturales y el ambiente
como sistema o ecosistema. De este modo, el agua como
uno de los recursos naturales principales, es regulado por la
Ley Orgánica para la Conservación y el Aprovechamiento
Sostenible de los Recursos Naturales, Ley No. 26831 que
desarrolla lo dispuesto por el Art. 66 de la Constitución.
Aprobada el 12 de marzo del 2009 por el pleno del Congreso
de la República, tras 10 años de debate y diversos
proyectos que intentaron reemplazar a la Ley General de
Aguas de 1969, la nueva Ley de Recursos Hídricos, Ley No.
29338, tiene el mérito de haber incorporado con claridad el
enfoque ecosistémico en la conservación y gestión de las
aguas. Así, el Título Preliminar de la Ley que consagra los
Principios orientadores para la gestión de los recursos
hídricos, en su Art. III, inciso 6 incorpora el Principio de
Sostenibilidad remarcando que: “El Estado promueve y
controla el aprovechamiento y conservación sostenible de
los recursos hídricos previniendo la afectación de su calidad
ambiental y de las condiciones naturales de su entorno,
como parte del ecosistema donde se encuentran. El uso y
gestión sostenible del agua implica la integración equilibrada
de los aspectos socioculturales, ambientales y económicos
en el desarrollo nacional, así como la satisfacción de las
necesidades de las actuales y futuras generaciones.”

El Art. 89 de esta Ley determina que la Autoridad Nacional


del Agua (ANA) en coordinación con el Ministerio del
Ambiente, debe desarrollar estrategias y planes para la
prevención y adaptación a los efectos del cambio
climático y sus efectos sobre la cantidad de agua y
variaciones climáticas de orden local, regional y nacional.
Asimismo, realiza el análisis de vulnerabilidad del recurso
hídrico, glaciares, lagunas y el flujo hídrico frente a este
fenómeno.

Por su lado, el inciso 10 del mismo Art. III del Título


Preliminar de la Ley, incorpora el Principio de Gestión
Integrada participativa por Cuenca Hidrográfica
determinando que: “El uso del agua debe ser óptimo y
equitativo, basado en su valor social, económico y ambiental
y su gestión debe ser integrada por cuenca hidrográfica y
con participación activa de la población organizada. El agua
constituye parte de los ecosistemas y es renovable a través
de los procesos del ciclo hidrológico.”
35
En base a ese Principio de Gestión Integrada Participativa
por Cuenca es que por primera vez, la Ley incorpora un
sistema de gestión integrada y coordinada del agua
mediante el enfoque de cuencas y que se plasma en la
constitución de los Consejos de Cuenca. Al respecto, el Art.
24 de la Ley establece justamente que: “Los Consejos de
Cuenca son espacios multisectoriales públicos y privados con
el objeto de participar en la planificación, coordinación y
concertación del aprovechamiento sostenible de los recursos
hídricos en sus respectivo ámbitos. Están conformados por
todos los sectores de las cuencas, todos los sectores
públicos y privados deben estar representados en el
Consejo, en dichos espacios se examinan y elaboran los
planes de gestión de los recursos hídricos en la cuenca o
cuencas. Son creados mediante decretos a iniciativa de los
gobiernos regionales.”

Habiéndose reglamentado recientemente esta Ley mediante


Decreto Supremo No. 001-2010-AG, está programada la
próxima creación e instalación del Consejo de Cuenca del
Vilcanota en la región del Cusco, como el primer Consejo de
toda la zona andina peruana. No obstante, cabe precisarse
que antes de esta Ley y su Reglamento, en la Región del
Cusco, en base a lo dispuesto por el Art. 30 de la Ley del
Sistema Nacional de Gestión Ambiental, el Gobierno Regional
del Cusco, ya había formado grupos técnicos de gestión de
los recursos hídricos y cuerpos de agua específicos, Así,
tenemos las siguientes iniciativas e instancias:
• La declaratoria de necesidad pública y prioridad regional
la recuperación ambiental de la cuenca del Vilcanota
desde La Raya hasta su confluencia con el río Yanatile
mediante Ordenanza Regional No. 002-2007-
CR/GRC.CUSCO.
• La creación de la Plataforma Regional del Agua por
Ordenanza Regional No. 002-2007-CR/GRC.CUSCO como
instancia de integración de las principales entidades
públicas y privadas relacionadas con la gestión de los
recursos hídricos.
• La conformación del Grupo Técnico Especializado de
Defensa de la Faja Marginal del Río Vilcanota y Afluentes
mediante Ordenanza Regional No. 068-2010-
CR/GR.CUSCO.

36
La Ley de Recursos Hídricos tiene los siguientes principales
aspectos e innovaciones para la gestión de las aguas:

Finalidad: De acuerdo al Art. II del Título Preliminar, la


finalidad de la ley es promover la gestión integrada de los
recursos hídricos.

Principios: El Art. III del Título Preliminar establece


principios normativos vitales para impulsar la gestión
integrada del agua, debiendo destacar entre tales principios,
contenidos en su título preliminar, los siguientes: El Principio
de Valoración y Gestión Integrada del Agua, el Principio de
Prioridad en el acceso al agua, el Principio de Participación
de la población y cultura del agua, el Principio de Seguridad
Jurídica, el Principio de respeto de los usos del agua por las
comunidades campesinas y nativas y el Principio de
Sostenibilidad.

Recurso vulnerable: El Art. 1 de la Ley parte por reconocer


que el agua es un recurso natural renovable, indispensable
para la vida, vulnerable y estratégico para el desarrollo
sostenible, el mantenimiento de los sistemas y ciclos
naturales que la sustentan, y la seguridad de la Nación.

Dominio del agua: El Art. 2 se ocupa del dominio y el uso


público del agua y determina que el agua constituye
patrimonio de la Nación, el dominio sobre ella es inalienable
e imprescriptible, es un bien de uso público y su
administración sólo puede ser otorgada y ejercida en
armonía con el bien común, la protección ambiental y el
interés de la Nación. No hay propiedad privada sobre el
agua. Al respecto, merece destacar la diferencia con la Ley
General de Aguas de 1969 que establecía que las aguas en
todas sus formas son propiedad del Estado mientras que la
ley aprobada determina que el agua es patrimonio de la
Nación, es decir, de todos los peruanos.

Clasificación de las aguas: El Art. 5 establece un amplio


listado de las aguas, incluyendo las de ríos, sus afluentes, las
que discurren por cauces artificiales, las acumuladas, la de
humedales, nevados, glaciares, subterráneas, geotérmicas,
atmosféricas y la que resulten de la desalación.

Bienes asociados: El Art. 6 se ocupa de los bienes


asociados al agua, que pueden ser naturales y artificiales.

37
Usos de las aguas: Los usos de las aguas pueden ser
primarios, poblaciones y productivos. El ejercicio de los usos
mencionados sigue el orden en que son mencionados,
estipula el Art. 35. El uso primario es la utilización directa e
indispensable de las aguas en las fuentes naturales y cauces
públicos con el fin de satisfacer necesidades humanas
primarias como la preparación de alimentos, el consumo
directo y el aseo personal, así como su uso en ceremonias
culturales, religiosas y rituales según precisa el Art. 36.

Los usos primarios son solicitados directamente por los


usuarios, sean personas naturales, comunidades o
comisiones de regantes. Mientras tanto el uso poblacional es
requerido por empresas o sociedades públicas o privadas
que van a prestar un servicio para brindar el consumo de
agua potable de modo organizado, por ello el uso
poblacional consiste en la captación del agua de una fuente
o red pública debidamente tratada con el fin de satisfacer las
necesidades humanas básicas, según precisa el Art. 39.

El uso productivo del agua consiste en la utilización de la


misma en procesos de producción o previos a los mismos. Se
ejerce mediante derechos de uso del agua. Los tipos de uso
productivo del agua son: El agrario, pecuario, agrícola;
acuícola y pesquero; energético; industrial; medicinal;
minero; recreativo; turístico, y de transporte.

Faja marginal: La extensión de las fajas marginales de los


cauces de las agua será fijada por el Reglamento de la Ley
de acuerdo a lo precisado por el Art. 74. Sin embargo, debe
quedar claro que las fajas marginales son de dominio público
y son intangibles por mandato del Decreto Supremo No. 012-
94-AG que determinó la prohibición de usos agrícolas, de
asentamientos humanos y otros usos por su función
ecológica.

Derechos de uso: Según lo determinado por el artículo 45,


los derechos de uso de las aguas se darán mediante
licencias, permisos y autorizaciones con lo que queda
descartada la perspectiva de la privatización del agua
mediante la figura de las concesiones o de la propiedad
privada.

Pérdida de los derechos de uso: Se contempla por último


las figuras de la nulidad, revocación, extinción y caducidad
como causales de extinción de los derechos de uso a fin de
38
revertir los derechos de uso de las aguas ante el
incumplimiento de las condiciones otorgadas.

El agua de consumo humano como derecho de la


población
La Ley General de Aguas no había reconocido el agua como
derecho fundamental. En cambio, la Ley No. 28611, Ley
General del Ambiente si lo reconoce a través de su Art. 114
del modo siguiente:

“El acceso al agua para consumo humano es un derecho de


la población. Corresponde al Estado asegurar la vigilancia y
protección de las aguas, que se utilizan con fines de
abastecimiento poblacional, sin perjuicio de las
responsabilidades que corresponden a los particulares. En
caso de escasez, el Estado asegura el uso preferente del
agua para fines de abastecimiento de las necesidades
poblacionales frente a otros usos.”

De modo concordante, la nueva Ley de Recursos Hídricos en


el Art. II.2 de su Título Preliminar y en su Art. 40 determina y
reconoce respectivamente, que el acceso al agua para la
satisfacción de las necesidades humanas primarias de la
persona humana es primario por ser un derecho
fundamental sobre cualquier uso y, que el Estado garantiza a
todas las personas el derecho de acceso a los servicios de
agua potable.

Zonas intangibles, zonas de veda y zonas de


protección del agua de acuerdo a la ley de recursos
hídricos:
En la perspectiva de proteger espacios o volúmenes de
aguas destinados a resguardar la oferta hídrica a partir del
equilibrio ecológico, la nueva Ley de Recursos Hídricos, entre
las principales innovaciones que trae, en su Título V
dedicado a la protección del agua, regula y considera el
establecimiento de:

Cabeceras de cuenca como zonas intangibles:


A respecto, el tercer párrafo del Art. 75 de la Ley de
Recursos Hídricos establece que: “El Estado reconoce como
zonas ambientalmente vulnerables las cabeceras de cuenca
donde se originan las aguas. La Autoridad Nacional, con
opinión del Ministerio del Ambiente, puede declarar zonas

39
intangibles en las que no se otorga ningún derecho para uso,
disposición o vertimento de agua.”17

Zonas de veda y zonas de protección del agua:


Determina el Art. 78 de la Ley que: “La Autoridad Nacional
puede declarar zonas de veda y zonas de protección del
agua para proteger o restaurar el ecosistema y para
preservar fuentes y cuerpos de agua, así como los bienes
asociados al agua. En estos casos se puede limitar o
suspender de manera temporal los derechos de uso del
agua. Cuando el riesgo invocado para la declaratoria
señalada afecte la salud de la población, se debe contar con
la opinión sustentada y favorable de la Autoridad de Salud.”

Zonas de veda y zonas de restricción:


En cuanto al aprovechamiento de las aguas subterráneas el
Art. 113 de la Ley de Recursos Hídricos precisa que la
Autoridad Nacional puede declarar lo siguiente:

a Zonas de veda permanente o temporal para


exploraciones, perforaciones o pozos y otorgamiento de
nuevos derechos de uso de agua subterránea en ellas.
Esta declaratoria debe fundarse en estudios técnicos que
confirmen que la extracción del agua del acuífero
perjudica su sostenibilidad.

b Zonas de restricción a la totalidad o parte de un


acuífero en caso de notorio riesgo de agotamiento. Esta
declaratoria debe fundarse en estudios técnicos que
confirmen que la extracción del agua del acuífero
perjudica su sostenibilidad. En este caso se dispone una
reducción temporal de extracción de agua subterránea en
partes alícuotas entre los derechos de uso de agua
subterránea que existan.

La obligación de evitar la contaminación de las aguas:


Aspecto relevante es la prohibición de contaminar las aguas,
que se encuentra contemplada en los siguientes dispositivos:

El artículo 75 de la Ley de Recursos Hídricos, en cuyo


segundo párrafo, precisa que: “La Autoridad Nacional, a
través del Consejo de Cuenca correspondiente, ejerce
17
Nota: estando regulada puede ser una cláusula de uso directo para proteger varios nevados y
acuíferos en peligro.
40
funciones de vigilancia y fiscalización con el fin de prevenir y
combatir los efectos de la contaminación del mar, ríos y
lagos en lo que le corresponda. Puede coordinar para tal
efecto, con los sectores de la administración pública, los
gobiernos regionales y los gobiernos locales.” 18

El artículo 83 de la misma Ley de Recursos Hídricos ordena


que: “Está prohibido verter sustancias contaminantes y
residuos de cualquier tipo en el agua y en los bienes
asociados a ésta, que representen riesgos significativos
según los criterios de toxicidad, persistencia o
bioacumulación. La Autoridad Ambiental respectiva (el
Ministerio del Ambiente) en coordinación con la Autoridad
Nacional (la Autoridad Nacional del Agua), establece los
criterios y la relación de sustancias prohibidas.”

El artículo 286 del Código Penal que tipifica el delito de


contaminación de aguas para todo aquel que vierte a los
recursos hídricos sustancias sin el tratamiento debido y
causando graves efectos en la salud de las personas y el
medio ambiente.

Estándares de Calidad Ambiental del Agua y Límites


Máximos Permisibles
El Ministerio del Ambiente a través de Decreto Supremo No.
002-2008-MINAM ha aprobado los Estándares Nacionales de
Calidad Ambiental (ECAS) para el Agua.19 Al respecto, de
modo complementario, la Ley de Recursos Hídricos tiene las
siguientes disposiciones:

Determina el Art. 76 que la Autoridad Nacional del Agua en


coordinación con el respectivo Consejo de Cuenca controla,
supervisa y fiscaliza el cumplimiento de las normas de
calidad ambiental del agua sobre la base de los ECAS del
agua aprobados por el Ministerio del Ambiente, incluyendo
medidas para prevenir, controlar y remediar la
contaminación del agua y de los bienes asociados a ésta,
asimismo, podrá implementar actividades de vigilancia y
monitoreo, sobre todo en las cuencas donde existan

18
Aclaración: Aprobada la creación de un Consejo de Cuenca e instalado su cuerpo directivo,
éste podrá en efecto, coordinar con la autoridad ambiental y de salud, la implementación de
este artículo para prevenir la contaminación de las aguas.

19
Inicialmente por Decreto Supremo No. 044-98-PCM se aprobó el Reglamento Nacional para la
Aprobación de Estándares de Calidad Ambiental y Límites Máximos Permisibles. Luego, por Ley
No. 28817 se dispuso que el Ministerio del Ambiente en el plazo de 2 años revisara los
estándares de calidad ambiental para todos los recursos naturales incluyendo el agua.
41
actividades que pongan en riesgo la calidad o cantidad del
recurso.

La Autoridad Nacional del Agua puede autorizar el


vertimiento de aguas residuales tratadas a un cuerpo de
agua continental o marina siempre y cuando cuente
previamente con la opinión técnica favorable del Ministerio
del Ambiente y de la Dirección General de Salud Ambiental
(DIGESA) del Ministerio de Salud al respecto del
cumplimiento para tal efecto, de los ECAS y los LMP
aprobados por la autoridad ambiental, quedando prohibido el
vertimiento directo o indirecto de aguas residuales sin dicha
autorización, conforme lo ordena el Art. 79 de la Ley de
Recursos Hídricos.

En las regiones del país, son las Administraciones Locales del


Agua (ALA), las que podrán autorizar vertimientos en su
condición de órganos desconcentrados de la ANA con opinión
previa de la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental (DESA)
del ámbito regional correspondiente, como órgano
desconcentrado de la DIGESA.

Los usuarios del agua:


La Ley General de Aguas y su Reglamento de Organizaciones
de Usuarios del Agua aprobado inicialmente por Decreto
Supremo No. 005-79-AA del año 1979 como primer
reglamento de esta materia, reconocía como organizaciones
de usuarios a las Juntas de Usuarios, Comisiones de
Regantes e incluso a los Comités de Regantes.20 El Decreto
Legislativo No. 653, Ley de Promoción de las Inversiones del
Sector Agrario reconoció a las Autoridades Autónomas de
Cuenca Hidrográfica como nivel administrativo incluyendo a
representantes de los usuarios. Actualmente rige el Decreto
Supremo No. 057-2000-AG que aprueba el Reglamento de
Organización Administrativa del Agua, cuyos aspectos
principales en relación con el ambiente y sus componentes,
son:

 La determinación de que es finalidad de las


organizaciones de usuarios del agua lograr la participación
activa de los miembros en la operación y mantenimiento
de la infraestructura de riego y drenaje y, en el desarrollo,
conservación, preservación y uso eficiente del agua.

20
Luego se promulgó el Decreto Supremo No. 037-89-AG reemplazando al reglamento de 1979,
reconociendo mayores funciones a las organizaciones de usuarios, seguidamente se dio el D.S.
No. 047-2000-AG
42
 Otra obligación de las organizaciones de usuarios del agua
es la de cumplir las disposiciones sobre conservación y
preservación del agua y ejecutar las prácticas
conservacionistas respectivas. De hecho, que
concordando el citado Decreto Supremo No. 057-2000-AG
con la Ley de Recursos Hídricos, tenemos que las
comisiones de regantes y las juntas de usuarios tendrán
que actuar en el marco de los Consejo de Cuenca, cuando
éstos sean establecidos e instalados en la cuenca
respectiva, asumiendo todas las facultades reconocidas
para estos Consejos como prevenir y controlar la
contaminación de las aguas y vigilar el cumplimiento de
los Estándares de Calidad Ambiental del Agua.

 Asimismo, las comisiones de regantes tienen la función de


participar en el desarrollo de los proyectos de
conservación de la foresta ribereña para prevenir el efecto
erosivo de las aguas mediante trabajos de forestación y
reforestación de fajas marginales de los ríos con
plantaciones forestales, evitando su uso para fines
agrícolas y asentamientos humanos.

Estos dispositivos continuarán en vigencia hasta que se


apruebe el reglamento de la nueva Ley de Recursos Hídricos.
Al respecto, dicha Ley de Recursos Hídricos mediante su Art.
26 estipula que las organizaciones de usuarios son los
comités, comisiones y juntas de usuarios. Los comités son el
nivel mínimo de organización y pueden organizarse por
aguas superficiales, subterráneas y por aguas de filtración.
Las comisiones de usuarios se organizarán de acuerdo a los
criterios de la Autoridad Nacional del Agua y las juntas de
usuarios se organizarán sobre la base de un sistema
hidráulico común.

Las comisiones de regantes se organizan en base a sistemas


de riego, naturales o artificiales, de mayor dimensión y las
juntas de usuarios, integrando a varias comisiones,
representan a todo un sistema hidráulico que en efecto
podrían llegar a la dimensión de una cuenca o subcuenca.

La Ley de Recursos Hídricos a través de su Art. 26 determina


que las formas de organización de los usuarios que
comparten una fuente superficial o subterránea y un sistema
hidráulico común son comités, comisiones y juntas de
usuarios. El Art. 27 de la Ley precisa que se organizan como
43
asociaciones civiles con la finalidad de participar en la
gestión multisectorial de los recursos hídricos. Las funciones
y responsabilidades de las organizaciones de usuarios del
agua se ha determinado por el Art. 40 del Decreto Supremo
No. 001-2010-AG que aprueba el Reglamento de la Ley, son:
a) Representar a los usuarios que la integran ante la
Autoridad Nacional del Agua y otras autoridades del
sector público y dependencias del sector privado.

b) Participar en los Consejos de Recursos Hídricos de


Cuenca y en tal virtud, en la elaboración de los planes de
gestión de recursos hídricos en la cuencas.

c) Promover la capacitación y asistencia técnica a sus


integrantes que contribuya a una mejor gestión de los
recursos hídricos.

d) Promover el desarrollo e implementación de equipos,


procedimientos o tecnologías que incrementen la
eficiencia en el aprovechamiento sostenible de los
recursos hídricos, así como, la conservación de bienes
naturales y el mantenimiento adecuado y oportuno de la
infraestructura hidráulica.

e) Velar que los usuarios de agua cumplan con el pago de


las retribuciones económicas, tarifas de agua, aportes
voluntarios acordados por sus asambleas, las
obligaciones que señala la Ley y demás disposiciones
jurídicas vigentes vinculadas a los recursos hídricos.

f) En tanto a que se apruebe el Reglamento de


Organizaciones de Usuarios del Agua continuará en
vigencia el antes citado Reglamento de Organización
Administrativa del Agua.

2.4.5 Ley General de Salud y el derecho a la protección de


la salud
Por cierto, la matriz del saneamiento ambiental básico y de
la gestión de los residuos es el derecho de todos a la
protección de la salud, que el Art. 7 de la Constitución
reconoce expresamente al disponer que: “Todos tienen
derecho a la protección de la salud, la del medio familiar y
de la comunidad.” A su vez el Art. 9 de la Constitución
precisa que: “El Estado determina la política nacional de
salud.”

44
A nivel nacional, la Ley General de Salud, Ley No. 26842,
promulgada el 15 de julio de 1997, protege la salud de la
población, se ocupa de la salud del medio ambiente, fija los
deberes y responsabilidades de la salud individual, regula el
ejercicio de las profesiones médicas y, entre otros, se ocupa
de la higiene y la seguridad en ambientes de trabajo. De
acuerdo a lo prescrito por los Arts. III y XII del Título
Preliminar de la Ley General de Salud, Ley No. 26842 el
derecho a la protección de la salud es irrenunciable y, el
ejercicio del derecho de propiedad, del trabajo, empresa,
comercio e industria se encuentran sujetos a las limitaciones
que establece la ley en resguardo de la salud pública.

En cuanto a la protección de la salud del ambiente, la Ley


General de Salud establece primeramente, que la protección
del ambiente es responsabilidad del Estado y de la sociedad,
determina también que nadie puede descargar desechos o
sustancias contaminantes al aire, el agua y el suelo sin la
depuración del caso. Al respecto, el Art. 104 de esta Ley
precisa que: “Toda persona natural o jurídica está impedida
de efectuar descargas de desechos o sustancias
contaminantes en el agua, el aire o el suelo, sin haber
adoptado las precauciones de depuración en la forma que
señalan las normas sanitarias y de protección del ambiente”.

2.4.6 Ley General de Residuos Sólidos


La inadecuada disposición de los residuos sólidos tiene por
cierto una fuerte incidencia en el cambio climático por la
acumulación y emanación del metano y otros gases de
efecto invernadero. Al respecto, la Ley General de Residuos
Sólidos, Ley No. Ley No. 27314, cuyos aspectos generales
principales son los siguientes:

Aspectos generales:

 Determina que la sociedad en su conjunto es responsable


de la gestión de los residuos sólidos, con lo que queda
muy claro que las municipalidades no son las únicas
personas responsables de la limpieza pública y la
adecuada gestión de los residuos sólidos.

 Esta ley comprende a todos los residuos sólidos, menos a


los residuos radioactivos que se rigen por su normativa
especial.

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 Según esta ley especial, la gestión de los residuos sólidos
tiene como finalidad su manejo integral y sostenible,
articulando políticas y planes de manejo y gestión entre
los distintos niveles de gobierno.

 La gestión de los residuos sólidos es todo un sistema y un


proceso que empieza con su generación, continúa con la
segregación, el transporte hasta su disposición final que
debe hacerse en un relleno sanitario.

 Esta ley se enmarca en los lineamientos de política y los


principios determinados para la gestión ambiental en su
conjunto que determina la Ley General del Ambiente, Ley
No. 28611.

Clasificación de los residuos sólidos:


La clasificación de residuos sólidos se da por su origen, como
son los residuos domiciliarios, comerciales, de limpieza de
espacios públicos, de establecimientos de salud, industrial,
de las actividades de construcción, agropecuaria y de
actividades especiales.

Lineamientos de política:
Los lineamientos de política, específicos que asume esta ley
en cuanto a la gestión de los residuos sólidos son: El
desarrollo de acciones de educación, la adopción de medidas
de minimización, el establecimiento de un sistema de
responsabilidad compartida y de manejo integral de los
residuos, recuperar las áreas degradadas, armonizar con las
políticas y medidas de ordenamiento territorial, definir
planes, estrategias y acciones comunes, así como promover
el reuso o reaprovechamiento, la reducción y el reciclaje de
los residuos sólidos (Principio de la 3 Rs).

2.4.7 El Programa Nacional de Lucha contra la


Desertificación
En concordancia con las disposiciones del Convenio Marco de
Lucha contra la Desertificación, a nivel nacional, el gobierno
peruano ha establecido el Programa Nacional de Lucha
contra la Desertificación que persigue restablecer los suelos
degradados o que se encuentran en proceso de convertirse
en áreas áridas o semiáridas. De hecho el Perú, como uno de
los países de la zona andina con mayores índices de
degradación de suelos por la fuerte erosión, salinización,

46
caótica ocupación de las tierras fértiles, etc debe fortalecer
este programa.21

BIBLIOGRAFIA

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PROTERRA. Lima, 1990.

2. ALZAMORA VALDEZ, MARIO. "Los Derechos Humanos y su protección".


Editores S.A. Lima, 1980.

3. BRAÑES, RAÚL. Manual de Derecho Ambiental Mexicano. FUNDACION


MEXICANA PARA LA EDUCACION AMBIENTAL. Ciudad de México, 1994.

4. DONGO DENEGRI, LUIS ALBERTO. Derecho Agrario Peruano. MARSOL


PERU EDITORES S.A. Trujillo, 1986.

5. HUMAN RIGHTS WATCH/CONSEJO DE DEFENSA DE LOS RECURSOS


NATURALES. Defending the Earth (Defendiendo la Tierra). ISBN.
Washington, 1992.

6. MINISTERIO DEL AMBIENTE. Ley General del Ambiente.

7. MARTORELL, ALBERTO. "Patrimonio Cultural, protegiendo las raíces de


nuestra historia". Universidad Católica de Santa María. Arequipa, 1994.

8. ORDUÑA DIEZ, PILAR. El Medio Ambiente en la Política de Desarrollo.


ESIC EDITORIAL. Madrid, 1995.

9. URQUIZO PÉREZ, JORGE/ALARCÓN CÁCERES, FRANCISCO. Manual de


Derecho Rural y de Procedimientos Agrarios. IDEMSA. Arequipa, 1985.

10. SEMINARIO PERMANENTE DE INVESTIGACIÓN AGRARIA - SEPIA.


Perfil: el Problema Agrario en Debate. OXNOS. Lima, 1986.

En archivo electrónico:

11. CONGRESO DE LA REPÚBLICA. Constitución Política del Perú.


En:
http://www2.congreso.gob.pe/sicr/RelatAgenda/constitucion.nsf/constitucio
n
15 CONGRESO DE LA REPUBLICA DEL PERU. Ley de Recursos Hídricos y su
reglamento.
En: http://201.240.252.94/pdf%5CLeyRecursosHidricos.pdf

21
Nota: La Dirección General de Cambio Climático, Desertificación y Recursos Hídricos del Vice
Ministerio de Desarrollo Estratégico de Recursos Naturales del MINAM maneja información en
proceso de actualización.
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