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Derechos de Autor

LA PROPIEDAD INTELECTUAL

EN ARQUITECTURA
ARTE Y DISEÑO

LA PROPIEDAD INTELECTUAL
Y EL DERECHO DE AUTOR

En arte, Diseño, Arquitectura


y Comunicación Visual
Manual de Teoría y Práctica Legal

Dr. Homero Rondina


ÍNDICE TEMÁTICO
Y PROGRAMA ANALÍTICO

CAPÍTULO I

La Arquitectura, el Diseño y el Derecho: Introducción a las temáticas


jurídicas

1. El Diseño y la Arquitectura, la Comunicación y el Derecho.


Analogías- similitudes y diferencias

2- El Diseño como expresión racional, superior, creativa e intelectual


acompañando a los grupos humanos primitivos en la conquista de la
capacidad comunicacional y la mutua contención jurídica

3. Ciencia, filosofía, arte, cultura y Arquitecura. Etica y técnica: criterios


epistemológicos y axiológicos de aplicación en Diseño y Comunicación Visual

4. El compromiso social de las ciencias y de su praxis

5. Las tramas y los plexos y normativos

6. El Derecho: calificación y divisiones

7. Estado y Derecho

8. Derecho Público y Derecho Privado: su correlación entre el hecho


arquitectónico individual, el Diseño y el hecho urbano

9. Las jurisdicciones y el orden jurídico constitucional. Su relación con el


quehacer del Diseñador y del Arquitecto

10. Las personas y las cosas.

11. Elementos, objeto y sujetos del universo jurídico

12. Las relaciones jurídicas

13. Obligaciones y Contratos

CAPÍTULO II

Praxis Profesional:
- El Arquitecto y el Diseñador como prestadores de obras y de servicios;
- La contraprestación:
- Los honorarios

14. El Arquitecto y el Diseñador como trabajadores intelectuales y


como profesionales.

El trabajo independiente y en relación de dependencia

15. Los honorarios ante la desregulación arancelaria

16. La matrícula nacional y las jurisdicciones locales y provinciales

17. El empleo público, los Arquitectos y los Diseñadores

18. Los Estudios de Arquitectura y los gabinetes de diseño

19. La propiedad intelectual del proyecto salido de un estudio colectivo,


de una consultora, de una empresa, de una agencia o de organismos públicos.
La titularidad del Copyright y del Know How

20.-Los posibles conflictos en las relaciones con los clientes.


Los organismos profesionales como justicia alternativa

21. Función de Colegios y Facultades en la composición de litigios

22. Las Asociaciones Profesionales

23. Entidades de Derecho Público y de Derecho Privado

24. Atribuciones disciplinarias

25. Gobierno de la Etica Profesional

26. La competencia desleal

27. El derecho de propiedad intelectual

28. Tutela de los derechos del Arquitecto y del Diseñador como autores
intelectuales titulares del Derecho de Autor

29. Honorarios y aranceles

30. Libertad de contratación

31. Fijación libre de honorarios y régimen laboral


32. Los privilegios y el derecho de retención

CAPÍTULO III

DE LOS DERECHOS INTELECTUALES:

LA PROPIEDAD INTELECTUAL Y LOS DERECHOS DE AUTOR: EL


COPYRIGHT

33- el perfil del arquitecto y del diseñador como sujetos de la propiedad


intelectual y del derecho de autor:
desde la constitución a las defensas corporativas

34- los criterios de la ley 11.723. criterios y principios del decreto 6673 y
de las leyes 22.362 y 24.481

35- importancia y trascendencia de los derechos intelectuales. el


copyright. la marca registrada. el depósito que manda la ley. los derechos
reservados.

36- de cómo se dio este tema en la historia

37- de cómo se acogió la materia en la legislación argentina

38- de los caracteres de la protecciónlegal del derecho intelectual o


derecho de autor

39- de los principios y criterios que inspiran este régimen

40- breve repaso de las principales figuras de la ley

41 – de la edición- el depósito que manda la ley

42- de la representación

43- de la venta

44- de los intérpretes


45- del registro de las obras- el copyright. el i.s.b.n.

46- del registro nacional de la


propiedad intelectual.

47- de las penas – del plagio

48- procedimiento civil

49- los derechos intelectuales en internet:


cómo se defienden los autores de ee.uu

CAPÍTULO IV

PATENTES DE INVENCIÓN-
MODELOS DE UTILIDAD- MARCAS INDUSTRIALES Y COMERCIALES-
DIBUJOS Y DISEÑOS

50 - derechos intelectuales- patentes- modelos de utilidad

51- un poco de historia

52- antecedentes nacionales

53- algunas reflexiones sobre la naturaleza jurídica de la propiedad


intelectual

54- la propiedad intelectual que participa de los caracteres dominiales,


contractuales e institucionales. el “i.s.b.n.” el “depósito legal”. la expresión
“prohibida la reproducción total o parcial”

55- las nuevas formas de la propiedad intelectual. las advertencias de


ley: prohibición de reproducir por cualquier medio manual o electrónico. las
prevenciones de la ley 11.723 y del código penal

56- las patentes de invención y los modelos de utilidad:


la ley nacional 24.481 del año 1995. las expresiones que se estampan:
la “marca registrada”. “todos los derechos reservados”
57- convenio de parís para la protección de la propiedad industrial.
convenio estableciendo la organización mundial de la propiedad
intelectual- estocolmo- 1967-
otras reflexiones sobre modelos y diseños

APENDICE:

LEYES Y NORMAS REGULATORIAS Y TUTELARES DE LA PROPIEDAD


INTELECTUAL, DE LOS DERECHOS DE AUTOR.
DE INVENTOS Y PATENTES, DISEÑOS, MODELOS DE UTILIDAD, MARCAS
Y SEÑALES

- ley nº 11.723 de propiedad intelectual


- decreto 41.233 reglamentario de la ley 11.723
- decreto 165 reglamentario de la ley 11.723
- ley nº 25.036 modificatoria complementaria de la ley 11.723
- ley nº 22.362 de marcas y designaciones
- decreto 551/ 81 reglamentario de la ley 22.362
- ley nº 22.426 de transferencia de tecnologías
- decreto nº 580/ 81 reglamentario de ley 22.426
- decreto nº 6673- llamada “ley de modelos y diseños industriales”
- ley nº 24.481 de patentes de invención y modelos de utilidad
decreto nº 260/96- norma por la que se aprueba el texto ordenado de
la ley 24.481 modificada por la ley 24.572 ( t. o. año 1996) y su
reglamentación.

INSTITUTO NACIONAL DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL: NORMAS Y


REGLAMENTACIONES

- administración nacional de patentes


- dirección de marcas
- dirección de modelos y diseños industriales
- dirección de transferencia de tecnologías
- dirección de asuntos legales
- departamento de información tecnológica
- dirección de coordinación operativa
- resolución nº 3/99 del instituto nacional de la propiedad industrial s/
trámites y requisitos para la gestión de patentes
- directrices para la presentación de solicitudes de patentes y modelos de
utilidad
PRÓLOGO DEL AUTOR

Ponemos a consideración de quienes forman parte del mundo de la


Arquitectura, el Diseño, la Comunicación Visual y las artes plásticas, este
manual sobre Derecho de Autor.
Desarrollamos todos los aspectos que nos parecieron determinantes en
el ancho mundo de la Propiedad Intelectual. De esa vertiente de la actividad
humana que más distingue y señala la creación de hombres y mujeres
dedicados al diseño, al arte, a las producciones de carácter artístico. Y a los
representantes de ese otro mundo más pragmático y existencial, constituido
por las obras de Arquitectura.

Rendimos un homenaje a la creatividad. A la originalidad. A la búsqueda


de nuevas formas de expresión y comunicación, que radican en la obra de los
creadores de proyectos, diseños, obras de arte, imágenes, y otras
expresiones audiovisuales. Porque reconocemos en ellas un fuerte contenido
creacional. Y un fuerte impacto en la sensibilidad, la educación, la
comunicación y las relaciones humanas.
Aunque no dejamos de lado totalmente, lo que se refiere a los inventos,
modelos de utilidad, patentes de invención y diseños industriales, somos
concientes de que la vacancia temática había dejado muy de lado a la otra
parte de las creaciones intelectuales. Porque mientras las letras, la música, las
ciencias y las industrias, tienen permanentes relaciones y medidas o
políticas tutelares, en materia de creaciones proyectuales o de comunicación
visual, la práctica del registro, de la inscripción, de la protección legal, es
menos frecuente.

Y en estas materias que hoy consideramos, la del Diseño, el Arte, la


Arquitectura, no se juegan grandes intereses económicos. Pero está siempre
comprometido el ánimo, el espíritu, la creación moral e intelectual. Que
frecuentemente es el único o el principal patrimonio de los creadores y
artistas. Porque si de algo debemos preocuparnos, es justamente de la
defensa del patrimonio, de la Propiedad Intelectual de los creativos. De los
Derechos de Autor de los que ponen el acento de sus obras, no tanto en su
representación dineraria, sino en los valores que hacen a la originalidad, a la
creatividad, a la diferencia, a la especificidad de la obra. Porque ello nos
habla de la expresión más humana, más personal, más privilegiada. Hacia
esos territorios orientamos nuestra preocupación. Porque es en el acto de la
propuesta estética y comunicacional, cuando es traspuesta y probada en el
mundo real, en donde se reúnen, en una experiencia fascinante, no
solamente la producción intelectual, sino también la emoción, los afectos, la
voluntad, las ideas, el espíritu y la llama viva de eso que denominamos
Creación.
Para esos esforzados y muchas veces postergados militantes de la más
viva y elocuente producción intelectual. De los que saben conjugar inspiración,
trabajo, dedicación y comunicación. A ellos dedicamos estas líneas. Que
intentan ponerse al servicio de sus obras, de sus trabajos. Para que los
mismos obtengan la tutela y la protección de la ley.
Para que sean reconocidos por todo el sistema jurídico legal de la
Propiedad Intelectual.
Porque si bien, a esa protección se la merecen todos los creadores e
inventores, hoy deseamos contribuir a garantizarla en favor de los artistas,
de los diseñadores, de los arquitectos. Y, en general, de todos aquellos a los
que podemos denominar, nuestros creadores.
CAPÍTULO I

ARQUITECTURA, DISEÑO Y DERECHO:

- Introducción a las temáticas jurídicas

Arquitectura y Diseño: la Comunicación Visual y el Derecho.


Importancia de las relaciones. Analogías, similitudes y diferencias

Para ingresar al estudio sistemático del Derecho de Propiedad


Intelectual en relación con la Arquitectura y el Diseño vamos a propòner
algunos caminos, algunos temas principales. Algunas pautas de orientación,
de marco de referencia. De sustentación de nuestros propios criterios. Ya
que ésta también es una obra surgida de la intuición, de la creación, del
conocimiento y de las opiniones del autor.

Como punto preliminar, digamos que tendremos, especialmente en


cuenta, la defensa de los Derechos de Autor del Arquitecto, del artista y del
Diseñador.

Ya sea el que diseña para construir. Como el que diseña para


comunicar. El que crea para satisfacer necesidades concretas, materiales o
esprituales. Y también el que diseña para expresarse formalmente a través
de la gráfica – que es también una forma de comunicar o de comunicarse- .
Para todos ellos, vamos a hacer algunas consideraciones sobre el
objeto de nuestro estudio:

Vamos a trabajar sobre uno de los despliegues o vertientes de la realidad


cultural y económica contemporánea.
Sobre la disciplina, las asignaturas que conforman el universo formal y
objetivo sobre el cual vamos a intentar reflexionar, en claves propias del
mundo jurídico y legislativo.

Comenzamos por advertir que nuestras definiciones, conceptos y


aproximaciones al mundo del Diseño en general. De la Arquitectura. Del
Diseño Gráfico en particular. De las ciencias y las artes que hacen a la
Comunicación por imágenes y de la trasmisión de lenguajes por formas o
señales, están dadas por quien se acerca al mundo del Diseño desde la
disciplina Jurídica.

Están tratando con un texto. Están dialogando con un autor que es


abogado. Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales. Pero que no es ni diseñador,
ni arquitecto, ni artista plático, ni artesano.
Pero se trata de un viejo compañero de ruta. Un atento observador del
quehacer de arquitectos, diseñadores y artesanos. Un permanente defensor,
crítico, expositor, ante auditorios de los que profesan estas disciplinas.

Nuestro empeño es darle al Diseño y a la Arquitectura, un marco de


referencia en la sociedad política. En la comunidad jurídica. En el ámbito
legislativo. En el mundo del Derecho.
Entendiendo que intentamos poner la ciencia del Derecho al servicio de
los criterios y de las prácticas profesionales de quienes hacen del Diseño y
de la Comunicación Visual su quehacer, su objeto y su mensaje.

También debemos ponernos de acuerdo sobre algunos términos,


alcances, definiciones y conceptos que frecuentemente vamos a utilizar:
Existe el mundo, el ámbito, el trabajo, la disciplina, el oficio, la creación,
de quienes debemos considerarnos como “trabajadores intelectuales”.
- Estas disciplinas generan ciertas convicciones que nos dicen, aún antes
de estudiar al Derecho, que somos de alguna manera, dueños, propietarios,
titulares, de algunos derechos muy especiales sobre todas las cosas que
creamos, que inventamos. Que construimos, que hacemos y proponemos.
- También nos damos cuenta de que entre la idea simple, y la realización
de las cosas, existen muchas distancias y diferencias.
- Nadie podría patentar, o pretender que se le proteja dentro del amplio
marco de los Derechos de Autor, de algunas ideas buenas, lindas,
interesantes. Como por ejemplo si sostengo que debemos mejorar el sistema
político para contribuir al bienestar y a la felicidad de la gente.
- La idea es buena. Pero “no es patentable”.
- Porque para que una idea se convierta en objeto de la Propiedad
Intelectual. Para yo pueda reivindicar mi Derecho de Autor sobre una idea o
un conjunto de ideas, debo por lo menos, elaborar, crear, definir un camino, un
proceso, un procedimiento, una forma de llegar, de concretar esas buenas
ideas.
- No podría por ejemplo patentar o registrar como titular de un proyecto
de creación si solamente planteo un tema desde la visión o concepción de
una idea genérica. Si propongo, pero solamente lo propongo, sin dibujarlo ni
diseñarlo, a un proyecto, a un logo, un boceto, un diseño. Que puede ser
interesante. Como un proyecto teórico de “vivienda económica”. O la
explicación de un afiche que se titule genéricamente, “educar para la no
violencia”. La idea es buena, pero no es patentable ni registrable.
- Para que pueda registrar como propia una idea semejante, tendría que
esbozarla, dibujarla, componerla gráfica o visualmente. En un diseño de
vivienda, un afiche, cartel, imagen o secuencia gráfica o tipográfica que me
permita realizarla, llevarla a cabo. Concretarla en el mundo real.
- No puedo patentar la idea, la aspiración o la fantasía de un plan de
viviendas para que todos los pobres o los sin techo tengan una buena
vivienda propia.
- Ni podría, siquiera, registrar como propia una idea o un anteproyecto de
un edificio o de una vivienda de la cual solamente expreso, o esbozo, o
diseño, los caracteres generales.
LA PROPIEDAD INTELECTUAL, LOS DERECHOS DE AUTOR Y LA
PROPIEDAD INDUSTRIAL EN LA ERA INFORMÁTICA Y EN EL SIGLO XXI

En lo personal doy gracias a Dios por permitirme conocer, utilizar,


disfrutar y comunicarme por Internet.
Esto significa que ya de adulto, casi de viejo, tuve por fin mi
computadora personal
Y que, con los tiempos lentos de mi edad fuí ganando confianza,
sacándole utilidades. Y la primera de las maravillas, el verdadero milagro
fue justamente éste, del que el lector participa: el tener en la P. C. la
mejor procesadora de textos. Que tanto me facilita escribir, corregir, cambiar,
modificar, adecuar y reordenar los párrafos que se me van ocurriendo. Pero
también accedo a otros servicios que en mi juventud casi ni podía imaginar.
Al llegar por la mañana a mi escritorio, leo todos los diarios que deseo,
tanto del país como del exterior. Y en el mismo momento, estoy abriendo
mi correo electrónico, para recibir los mensajes del día. Y para despachar las
notas, cartas, saludos o pedidos que cada día se me puedan ocurrir. Y lo
hago al instante, gratuitamente, sin esfuerzos, sin asomar las narices a la
vereda de mi casa.

Esto me convence de que estamos en una nueva era.


- Esta edad interplanetaria, la época de los viajes espaciales. La Era de la
conquista del espacio, con el viaje y la llegada a la luna. Con los cohetes y
satélites que viajan al espacio exterior, hacia Marte, hacia Venus, hacia los
planetas más remotos.
- Es verdad. Pero también pudo haber sido la era de la energía nuclear.
La que dominó esa fuerza inconmensurable de la desintegración del atomo.
- Y que también es la era de la genética. Del genoma humano. De la
biotecnología. De la ingeniería del ADN. De la clonación.
- O la Era de de la globalización. De un nuevo mundo sin fronteras. O
de un tiempo que le puso fin definitivamente a la división del mundo sobre
el tablero de la visión militar de la geopolítica. Cuando descubrimos que la
geografía es solamente una, y que los complejos de la industria bélica,
habían inventado como conjunto de espacios irreconciables.
- Porque estamos en la era de la Aldea Global. Después de la caída del
muro de Berlín.
- En este tiempo nuevo de la etapa posindustrial. Pos tecnológica. De
la Nueva Economía. Del renacer del capitalismo.
- De la historia de la moneda única. De la llegada del Euro. Que nos
anuncia la historia de la unificación europea.

Si, entiendo. Todos esos hechos, o acontecimientos, o sucesos, o


advenimientos, nos ponen en otras claves, en otras sintonías.
Han sido pasos gigantescos que ha dado la humanidad.

Pero ninguno tan determinante de las nuevas tecnologías, como ésta que
tengo entre mis manos. La de esta computadora, que pesa pocos kilos, que
mide pocos centímetros, y que guarda o archiva más datos, más libros, más
conocimiento que todo lo que se pudo guardar en las más portentosas
bibliotecas de la humanidad.

Y que además contiene el milagro de la comunicación.


La tecnología de la instantaneidad.
Las posibilidades de multiplicar imágenes.
Las más sofisticadas técnicas que, a un diletante como yo, le permiten
dibujar, hacer gráficos. Modificarlos en tamaño, en perspectivas, en
caracteres.
Y puedo proyectar, diseñar, calcular, grabar, y enviar estos trabajos,
como archivos agregados al mail, a todos los confines de la tierra.
La computadora no es Dios. Ni siquiera es un ángel o un hombre. Pero
su uso, su generalización, hace que el hombre Siglo XXI tenga más imagen
y más semejanza con su Creador.
Porque representa la más elevada situación de invenciones y
utilidades que puede ofrecer una maquinaria que los mismos hombres han
inventado. Y que manifiesta la grandeza del Creador, que ha dotado a sus
criaturas de la potene capacidad de imaginar. Y luego producir el milagro de
la máquina que ayuda. Que tanto ayuda, que por momentos parece
resolvernos los problemas que durante miles de años debíamos resolver,
trabajosa y lentamente, por nuestra propia cuenta. Que está señalando que
ahora sí, el progreso científico y tecnológico, no tiene límites. Porque han
demostrado de cuánto es capaz el hombre que piensa, que crea, que
materializa su imaginación, su invento, sus pensamientos. Proyectando
primero, luego realizando las pruebas o modelos. Y, finalmente,
produciéndolas. Fabricándolas. Multiplicándolas hasta el infinito.
Que ha permitido que no solamente se difundan. Se conozcan. Sino
que se abaraten, en lo que ha sido la vertiente social más formidable que
permite que un invento, una máquina, un artefacto, un producto del ingenio,
de la ingeniería humana, acerca los prodigios de un instrumento que está
marcando el inicio de una nueva era para la Humanidad.

Estamos en los inicios de esta fascinante Nueva Era de la


Humanidad.
Signada. Simbolizada. Sostenida. Representada por la Informática.
Que ha devenido en ser el invento, la creación, el descubrimiento más
importante en la Historia de la Humanidad.

Más importante que todos los inventos hechos desde los comienzos de
la historia.
Más calificante que todas las máquinas y todas las invenciones que se
han registrado a lo largo de los siglos.
Esta era. La Era Informática. Este mundo. El de las Computadoras. Esta
cultura: la del ordenador. Esto ha marcado, y sigue marcando el inicio de
una nueva etapa en la historia, en la cultura, en la comunicación, en la
globalización. En la enseñanza. En la Arquitectura. En el Diseño. En la misma
Propiedad Intelectual y los Derechos de Autor que estamos estudiando.

Asistimos a una nueva versión de las disciplinas intelectuales.

Se trata de una nueva ciencia. De una nueva ingeniería. Porque son


nuevas las instancias y las proyecciones del conocimiento de que nos está
dotando la informática.
Estamos reclamando que se actualicen las universidades. Y que se
renueven las currículas de las viejas profesiones. Pero esto no es fácil. Los
docentes, la docencia, la disciplinas pedagógicas, son las personas y los
sectores más difíciles de convencer para que admitan, asuman y se
sumen a los cambios.
Asistimos a esta dramática visión paranoica del conocimiento, de las
profesiones, de la ciencia y de la técnica. Que lamentablemente se
posesiona de los centros de estudio. En especial de los colegios y
universidades. Porque estamos desconociendo la realidad. Estamos
poniéndonos afuera, en contra, de esta realidad que se nos impone sin
pausa, sin remedio.
Queremos desconocer que los viejos esquemas academicistas de las
profesiones simplemente, no atienden la realidad, las demandas, las
necesidades de nuestros tiempos.

Seguimos formando Abogados: que saben de memoria algunos


conceptos y unas pocas normas, pero que no saben ni asumen lo que es el
ideal de Justicia, de un ordenamiento social justo, equitativo, viable,
sustentable. Que además de materializar el ideal de la Justicia, enseñe a
los profesionales del Derecho de qué manera, con qué herramientas, con
qué principios y mediante qué formas sociales es posible consagrar un
Estado, una Nación, un País, una Sociedad, que facilite vivir mejor, ganar en
calidad de vida y garantizar, por lo menos, los medios, los bienes, las
producciones, el desarrollo y la distribución de los bienes que mínimamente
asegura el umbral básico de bienestar a los más marginales, a los más
desposeídos, a los menos exitosos. Incluso, a los que menos lo merecen.

Seguimos formando Arquitectos: que en el mejor de los casos, conocen


algo de historia de la Arquitectura. Y se conforman con eso. Y que por eso
mismo están condenados a seguir copiando, inspirándose en los antiguos
modelos. Que se desviven sobre el tablero para conseguir diseños audaces
y originales. Pero que nada saben de la forma en que esos proyectos se
pueden materializar, construir, edificar, ponerlos al servicio y en uso por
parte de la gente.
Y aunque ahora cambien el tablero por la computadora, no será para
hacer más fácil, más sencillo, más bello y más seguro el edificio que deben
construir.
Seguirán enamorados de sus diseños. Pero seguirán siendo tan
inexpertos en construcciones, en tecnologías, en el arte y en las técnicas de
la edificación, como lo eran los estudiantes de las facultades de
Arquitectura de mediados del Siglo XX.

Quizá todavía no lo estamos asumiendo. No notamos el advenimiento


de la nueva era, de la Revolución Informática. De los cambios en pautas y
conductas culturales, sociales, científicas y relacionales. Con lo cual también
debemos decir que estamos distraidos por la economía y por la política, y
por las nuevas formas del terrorismo. Y no advertimos que estamos siendo
cultural y científicamente cambiados por las nuevas formas de la ciencia, de la
tecnología, del conocimiento.

LAS VERTIENTES INTELECTUALES, TÉCNICAS, ARTÍSTICAS Y SOCIALES


DE LOS DERECHOS DE AUTOR EN ARQUITECTURA Y DISEÑO

La otra cuestión preliminar que ahora definimos o determinamos es la


siguiente:
- Cuando surgen las ideas para mejorar la manufactura. Cuando se
producen los grandes “ingenios industriales” en los siglos XVIII y XIX, se
retoman los viejos conceptos de las protecciones de marcas de fábrica,
inventos, patentes o licencias de industria.
- Y se genera un ámbito jurídico de protección de los derechos
industriales y comerciales, diferente a los Derechos de Autor que promovía y
protegía la tradicional Propiedad Intelectual.
- Pasó todo el siglo XX en esa bifurcación o dicotomía entre Propiedad
Intelectal y Derecho de Autor, por una parte, y la Propiedad Industrial, sobre
marcas, diseños, patentes o invenciones por la otra.
- Ahora estamos otra vez en la síntesis. En la concepción monista o
unitaria de las creaciones intelectuales.
- Sabiendo que las creaciones, las invenciones, las investigaciones, los
descubrimientos y los quehaceres o ejecución de esos logros, proyectos,
diseños, inventos o descubrimientos, son de una misma y de una sola
naturaleza.
- Ya se trate de creaciones intelectuales en el orden o género de las
humanidades, como en las creaciones, descubrimientos o inventos de tipo
industrial, técnico, matemático o comercial.

Ahora sì, podemos decir hacia donde orientamos nuestros estudios y


propuestas:
- Entendemos al Diseño como una disciplina que trasciende a la Ciencia
y al Arte. Está más allá de los criterios científicos, aunque mucho se parece
en el quehacer, en el empeño y en la concreción de sus objetos, al trabajo
del científico. Porque si bien puede parecerse el Diseño al Arte, el artista
está trabajando sobre la base de sus propias percepciones, emociones y con
la fuerza de su inspiración.
- El diseñador, como el Arquitecto y el artista plástico como el artesano,
también manifiestan su creatividad desde sus propios códigos y
percepciones.
Pero a diferencia del artista, que se sumerge en una especie de
autismo, trabajando para él mismo, el Arquitecto, el Diseñador. Como
también lo hacen el cientifico, el artesano y el hombre del Derecho, están
trabajando para los demás. Están creando, pero también investigan y
proponen sus creaciones a las percepciones, los intereses y las sensaciones
del destinatario.

- El Arquitecto en particular. Y el Diseñador, en términos más generales,


es un creador. Pero no crean desde ellos mismos y para ellos, en soledad.
Crean para los demás. Como el Arquitecto cuando proyecta, pensando en la
vivienda que sale de su diseño. Trabaja bajo la sombra y al empuje de su
propia inspiración. Pero no debe olvidar que está trabajando para otro. Está
creando, está proyectando, está diseñando, pero por la encomienda, el
encargo o el pedido que otro le hizo. O, si lo hace de manera abstracta y
como propuesta general, está pensando en las necesidades de la gente que
ocupará su edificio, su vivienda, su local.

Por eso reflexionamos en claves sociales. Universales.


Y estamos trabajando en esta formidable conjunción entre Diseño,
Arte, Arquitectura y Derecho. Debemos referirnos entonces a ese otro
mundo, también creativo, también social, también recreador y transformador
que es el mundo del Derecho.
Vinculamos al Creador de Arte y Arquitectura. Al Diseñador, al artista y
al artesano, con el hombre de Derecho. Porque el Diseñador, como el jurista,
trabajan, crean, producen, para una realidad que les es ajena.

Quien se consagra al Derecho no trata de imponer sus criterios de


justicia, de verdad y de legalidad. Cuando se habla en claves jurídicas se está
uno refiriendo a las reglas del mundo exterior. A la conducta externa de los
hombres. A lo que los hombres, las personas, la sociedad, entienden por
justo, por legal, por jurídico.
Los Arquitectos y los Diseñadores están ayudando a definir el clima, el
ambiente, la cultura visual del siglo XXI. Cuando se preocupan y trabajan
para generar formas y materialidades que sirven a la información a través
viviendas, de edificios, de ciudades o partes de ciudades que se muestran en
sus imágenes pero también en sus viviendas concretas de ladrillos o
materiales. Como cuando nos proponen comunicaciones visuales, nos están
proponiendo avisos publicitarios. Propuestas comunicacionales, que nos
hablan de la vida concreta de la gente. Que trabaja para obtener recursos.
Que luego gasta en consumos. Y todo lo hace en ese mágico contexto
mediante la utilización de los medios de publicidad y de difusión masivos.
En publicaciones, en el diseño editorial, en la imagen corporativa de las
empresas, de los organismos públicos y privados. Cuando trabaja en el
diseño de espacios para muestras o exposiciones. Cuando inventa y crea
envases, señalética. Cuando apela incluso a los medios gráficos y de
imágenes. Desde Internet. Mediante las películas y los videos.

Se nos dice que estamos viviendo en la cultura de la imagen. Tal vez


también sea ésta una definición de la nueva era. Del nuevo tiempo que
estamos viendo, que miramos pasar, que en alguna medida también
protagonizamos.

Se afirma que en esta época, una imagen vale más que mil palabras.

Es una forma interesante de ver, de valorar, de estimar el trabajo de


los creadores de imagen.
Pero debemos advertir que cuando se valora la imagen, como
cuando se valoraba el libro o la imprenta, siempre se supone que hablamos
de imágenes, de propuestas, de dibujos o diseños que tienen un poderoso
valor cultural, comunicacional, interpretativo de las sensaciones, de las
tendencias, de los gustos, de las necesidades, de las aspiraciones y de los
valores que tiene la gente. De todo lo que sostiene y que identifica a nuestra
sociedad, a los concretos integrantes de esta generación.
Existieron libros que se escribieron, que se publicaron. Y muchas veces,
hasta se vendieron, sin que nada quedara. Sin que nada mereciera la
vigencia, la trascendencia, la perdurabilidad o la memoria de la gente.
Igual ocurre y seguirá ocurriendo con las imágenes, con los diseños, con
las propuestas de comunicación a partir del dibujo, de las señales, de las
figuras y los gráficos o representaciones que constituyen las figuraciones
de mensajes. O las prefiguraciones de edificios y viviendas que el Arquitecto
intenta construir, materializar.

EL ARQUITECTO está llamado a producir respuestas en el orden


intelectual, gráfico, expresivo. Pero también es un operador social, en tanto
y en cuanto se le pide, se le reclama, se lo interpela para que conozca,
para que interprete y sepa hacer los diagnósticos sobre cómo vive la gente,
en qué proporción aguarda que se solucionen los problemas de confort, de
comodidad, de satisfacción habitacional.

Y cuando hablamos del Arquitecto proyectador del hábitat estamos


pensando en los arquitectos que proyectan para construir. Sin atarse
demasiado a estilos, a escuelas, a modelos predeterminados, inventados o
creados por otros.

Tampoco nos referimos a una Arquitectura puramente funcional,


aquella que llamaron racionalista, como si pudieran existir proyectos u
obras que no surgieran del más profundo y fundamentado producto de la
inteligencia. Que comprende o se basa primaria y fundamentalmente en la
elaboración racional del Proyecto.

Nos referimos al Arquitecto que con su proyecto, con su obra, con su


construcción, está utilizando ese procedimiento que lo lleva desde la
primitiva idea del esbozo o boceto, hasta la obra terminada y perfecta,
representativa de sus ideas, de las ideas del comitente, y de las más
perfectas elaboraciones estéticas, que saben unir y conciliar lo bello y lo útil.

Aunque sepan inspirarse y beber en las fuentes de las creaciones


clásicas, o en las obras de otros autores.

Aunque cada diseño, aunque diferente, personal y lleno de


originalidad, no pueda desprenderse del todo de la tradición. De los
modelos. De los ejemplos, De los trabajos. De los prototipos. De los
ejemplos que nos trasmitieron las generaciones anteriores.

Porque en todas las ciencias, y en todas las artes. En todas las disciplinas
y profesiones, no podemos, no debemos desconocer lo bueno, lo perfecto,
lo bello, que algunos, que otros, antes que nosotros, elaboraron, o re-
elaboraron, tomando la posta de los más antiguos que también, habían
tomado la tradición y la habian repotenciado con sus propios aportes, con sus
propios avances, con sus logros, sus descubrimientos, sus agregados en la
esencia, en los detalles, en los aspectos sustantivos o estéticos de la obra
renovada presentada, hoy, para utilidad, solaz y beneficio de los
contemporáneos.

Por su parte:
- El Diseñador es el creador, el comunicador, el que propone, elabora y
emite los mensajes y las claves de la comunicación contemporánea.
Cuando se constituye en el nexo entre el emisor y el consumidor final,
cuando se toman posiciones y cuando se posesiona de los elementos y
medios tecnológicos que la ciencia, la tecnología, la industria y las artes
ponen al servicio del público en general. El diseñador se está convirtiendo en
el operador especializado, en el privilegiado actor de la cresta de la ola de los
adelantos más señalados, más importantes de la tecnología en tanto y en
cuanto se pone esa ciencia y esa tecnología al servicio del hombre común.
Así como el Diseñador elabora, inventa, crea, genera mensajes,
imágenes y comunicaciones que generarán importantes impactos en la
conciencia colectiva, también se transforma en operador de estas zonas más
sensibles de la cultura popular. Por eso es tan trascendente el trabajo del
comunicador para el Derecho, para la idea y la civilización de la Justicia, de
los Derechos Comunes, de los Derechos Humanos, para que las sociedades
planteen, valoren y defiendan al Estado de Derecho. Según se lo sugieren los
comunicadores que operan los medios masivos de comunicación.

Diseño, dibujo, esbozo, croquis, figura, imagen. Expresión gráfica en


general. Lenguaje de los signos, de las expresiones pictóricas, artísticas.
Gráficas. Siempre con un sentido de señalización, de manifestación, de
comunicación. Eso significa y desde siempre significó el diseño. A veces como
expresión básica. Otras, como comunicación alternativa. O complementaria del
lenguaje oral. Antes y después de que aparezca la escritura. Pero
preexistiendo desde mucho antes de que se originaran los signos
convencionales de un lenguaje escrito.
De-signo- Significo- Señalo- Marco- Dibujo- Represento- Trazo- Indico-
Figuro- Configuro- Prefiguro-
¡Cuántas expresiones lógicas, intelectuales, sensoriales, volitivas, están
contenidas en este largo proceso de acompañamiento del Diseño al
desarrollo, al desenvolvimiento racional e intelectual de los hombres rimitivos!

Desde el punto de vista cronológico, histórico, no sabemos si el


Derecho fue anterior a la expresión escrita en general. A los dibujos y diseños
de los primeros hombres organizados en familias, gens o tribus. O si, por el
contrario, las primeras acciones del homo sapiens, del hombre como persona,
como ser racional, se orientaron a buscar una manifestación gráfica, escrita,
dibujada. En forma de diseños a modo de petroglifos. Como los que todavía
podemos admirar en rocas y cuevas en diferentes partes del mundo.

Y, entonces, una vez satisfecha esa necesidad básica de refugio, una vez
instalado en la cueva, natural o excavada por él mismo. Que habrá sido
elementalmente acondicionada en su primer intento constructivo, comenzó a
expresarse gráficamente. Y junto con esta toma de conciencia del yo y del
entorno. De la existencia del otro, de la presencia de los demás, asumió la
necesidad de defender su grupo, su familia, su gens, su cueva, su territorio.
Porque los entendió suyos, propios, exclusivos y excluyentes.

A partir de allí. Por virtud de ese descubrimiento. Del haber encontrado,


descubierto o inventado ese Derecho de Propiedad Privada, primitivo e
incipiente. De descubrir lo que es propio y que por eso le corresponde. Y de
entender lo que le era ajeno. Yque correspondía a los demás. A partir de allí
se origina la primera percepción jurídica.

Y esa percepción no es ni más ni menos que aquélla que, en parte por


defensa y en parte por egoísmo, llevó a nuestros primitivos antepasados a
sentir como propia una cosa. Como algo suyo, algo propio que le pareció
bueno. Haciendo la ecuación propiedad-bien. Y, sobre todo, haciendo surgir el
principio de la normativa social.

Pero de todas maneras vemos que el Derecho y la vivienda. La práctica


de la edificación por un lado. Y la expresión gráfica por el otro, fueron casi
contemporáneos. Ambos surgieron como expresiones de la racionalidad del
hombre y tendieron a asegurar ciertos niveles de mejoría, de bienestar. De
expresión. De pertenencia. De comunicación.

Y en esa inescindible unión entre Derecho, hábitat, signos exteriores


demostrativos y representativos. Junto con la Arquitectura, la Comunicación,
la expresión gráfica y el diseño. Como manifestaciones de la vida humana
organizada. A partir de cuando se fueron dando aproximaciones, relaciones,
vinculaciones, comunicaciones, entre los individuos y los grupos.

- Que entonces podían dejar la vida nómade o errante y establecerse,


como sedentarios, en un lugar determinado.
- En donde primero se habrán hechos los dibujos, se habrán asentado y
mostrado, exhibidos los signos representantivos del grupo.
- Porque no se habrá sentido necesidad alguna de dibujar, de
representar, de expresar gráficamente ideas, valores, pertenencias o
representaciones, en lugares que no se sentían como propios.
- Nadie expresa una idea o un sentimiento importante en un lugar que
se pronto se dejará, tal vez para siempre.
- No se hacen obras para abandonarlas en lugares que no se tienen, que
no se conquistan, que no se sienten como propios.
- Porque, junto al nacimiento del Derecho y la comunicación, la gráfica,
la escritura, se podía dar la conjunción de personas, de grupos, de familias,
- generando las tribus, los clanes, las aglomeraciones de individuos y de
comunidades.
- Que al hacerse más numerosos se hacían más complejos.
- Que al sentirse reunidos, podían ayudarse mutuamente en la
construcción del hábitat, en la mutua protección y ayuda.

2- La Arquitectura y el Diseño como expresión racional, superior,


creativa e intelectual acompañando a los grupos humanos primitivos
en la conquista de la seguridad habitacional y de la capacidad
comunicacional junto a la mutua contención jurídica

En la vieja expresión designo, designare, que constituyen las raíces


latinas de la palabra diseño, está el germen de la concepción creativa,
voluntaria, intelectual, pero también jurídica del término.
Porque designar es imponer signos. Pero también significa señalar e
indicar. Lo que representa un acto de voluntad que tiene consecuencias sobre
otros objetos y personas.
En esa conjunción tan curiosa entre Arquitectura, Diseño y Derecho. En
cuanto el diseño está indicando una decisión de voluntad que marca o
señala. Y el Derecho está indicando una relación entre personas y de las
personas con las cosas, cambiando de alguna manera la realidad. Nos lleva a
considerar que parecen nacidas ambas disposiciones o ambas expresiones de
la personalidad humana, de manera más o menos conjunta y contemporánea.
Signficando que el hombre, que la humanidad, cuando supo darse a
entender, cuando supo representar, cuando supo comunicarse por medio de las
imágenes, también comenzó a dictar reglas de convivencia.
- Para señalar, para indicar lo que es propio y lo que es ajeno.
- Lo que es mío y que el otro debe respetar.
- Y lo que es del otro, lo que es ajeno y a lo cual yo debo someter mi
voluntad y mi conducta.

En este encuentro entre Diseño y Derecho vamos a analizar las mutuas


implicancias que tienen las dos disciplinas. Por cuanto hacen al quehacer
humano. En especial a su vertiente de creación intelectual, artística, estética,
con derivaciones económicas. Y en ambos aspectos, controladas, protegidas y
asumidas por el Derecho
Si consideramos al Diseño como la expresión más importante de la
expresión estética vinculada con la comunicación visual y la trasmisión de
mensajes de fuertes contenidos culturales y económicos, debemos reconocer
que tanto en sus aspectos puramente creativos, como en sus dimensiones
económicas o utilitarias, deben ser contenidos por el Derecho y la
Legislación.
Entre nosotros, debemos entonces recordar su doble filiación protectiva:

- La ley 11.723 de Propiedad Intelectual y de la Defensa de los Derechos


de Autor.
- El Decreto 6673 de Protección de los Derechos de Autor de los Modelos
y Diseños Industriales.
- Ley 22.362 de Protección y Derecho de Propiedad sobre las Marcas y las
Señales.

En consecuencia debemos deducir que el Diseño, como expresión de la


creatividad, resultará doblemente protegido por el orden jurídico y social. En
cuanto es una creación del espíritu humano, como creación artística y
estética. Y como expresión de un valor, de un bien, de un servicio, de una
entidad con contenidos económicos, entanto y en cuanto pueda ser
considerado como Diseño Industrial o Diseño Comercial.
En la medida en que nos encontremos en el terreno de la pura creación
intelectual, de la consideración del diseño como una expresión artística,
salida de la fuente de inspiración del autor. Como una expresión original,
distinta, diferente de todos los diseños que anteriormente se han producido.
En ese ámbito, estamos dentro de la propia creatividad intelectual. Y por ende
nos encontramos protegidos por las fuertes previsiones de la ley 11.723.
Que concede al autor del Diseño:

Derechos Intelectuales y Morales

Estamos en el territorio del reconocimiento de la Propiedad Intelectual,


así que la primera y la más importante derivación de esta relación entre Autor
– Creador y el objeto de su creación, es la aparición de un verdadero
Derecho de Propiedad o Dominio sobre la cosa o el objeto creado.

Además podrá:

 Disponer si la obra ha de ser divulgada y en qué forma.


 Resolver, en caso de difusión o publicación, si tal
divulgación ha de hacerse con su propio nombre, bajo seudónimo o signo, o
anónimamente.
 Disponer y defender la autoría, es decir el reconocimiento
de su condición de autor de la obra.
 Defender y en todo caso, acusar si se falta o se atenta
contra el respeto al título, a la forma y/o a la integridad de la obra
 Adaptar, cambiar, alterar o adecuar y adaptar la obra
respetando los derechos adquiridos por terceros.
 Disponer distintas formas de explotación del diseño o en
todo caso, disponer el retiro de la obra del comercio.

Derechos económicos o de explotación de la propia obra o


Diseño:

Estos derechos se manifiestan en las facultades de disposición que se


tienen sobre el resultado del propio trabajo. En todo caso se defienden los
intereses legítimos y los derechos subjetivos del Autor.

Para ello se dispone de mecanismos legales que permitan:


 Ejercer los Derechos de contratar, explotar y comercializar de
manera exclusiva, directamene o por medio de representantes. En especial
para disponer sobre:
 Los mecanismos de reproducción de los Diseños, y en todo caso
las formas en que habrán de ser publicados.
 Asumir los derechos de comercialización. O defender su carácter
de titular y “propietario”, la autoría de un diseño que se le haya
encomendado.
 Asumir el control de toda publicación que pueda difundirlos con
ánimo de lucro. Para ello ejercerá los derechos de publicación, de
comunicación pública y de uso publicitario del Diseño.

También podrá, en todo caso, a partir de un Diseño propio, crear otros


que se inspiren en el mismo motivo, siempre que no contradiga o traicione los
derechos de terceros si le encomendaron y le pagaron en exclusividad un
determinado Diseño o Creación.

Cuando el Diseño como creación artística o estética, es además un bien


que tiene el carácter de “Producto Industrial o Comercial”

Como lo define el Decreto 6673/63 en su articulo 3º:


- Se considera modelo o diseño industrial a las formas o a los aspectos
incorporados o aplicados a un producto industrial. Que le confieren carácter
estético u ornamental.
- Por eso decimos que las vertientes comerciales o industriales de los
Diseños, aparecen cuando hay una forma exterior del producto, una estética
del mismo que queremos proteger.
-
- Específicamente estamos hablando de:

 Que el autor de un Diseño o Modelo Industrial tiene sobre el mismo el


derecho de propiedad y el derecho exclusivo de explotarlo, transferirlo y
registrarlo por el tiempo y bajo las condiciones establecidas por el régimen
legal aplicable. Que en nuestro caso, en nuestra legislación, en nuestro país,
derivamos del Decreto Nº 6673 ya citado.

Estamos refiriéndonos a los Dibujos Industriales y a los Modelos y


Dibujos artísticos con aplicaciones o destinos comerciales o industriales.

Si queremos formular las mismas consideraciones, sobre otros


supuestos más prácticos y concretos, podemos decir que:

- Los Modelos Industriales: son las formulaciones puramente estéticas


u ornamentales que aplicamos a las cosas o bienes industriales. Que agregan
valores estéticos o de diseño, que confieren mayor calidad por su expresión
visual o artística. Pero que solamente tienen un efecto sobre las formas
exteriores del bien. Sin que se pueda afirmar que le agregan alguna función
o virtualidad de carácter técnico o práctico. No alteran, ni cambian ni mejoran
las funciones prácticas del bien.

En el mismo sentido:
- Los Dibujos Industriales: confieren valores estéticos y calificaciones
ornamentales a los bienes. No se aplican al bien o a la cosa misma. Pero
están puestos al servicio de las cosas o productos. Y tienen la misma función
visual, comunicacional, publicitaria o comercial.

3. Ciencia, filosofía, arte y cultura. Ética y técnica

Estamos hablando en sentido genérico de lo que llamamos la sabiduría.


Esa expresión de la humanidad que hace brillar por sobre todas las cosas, la
luz del espíritu, del conocimiento, de la razón, de la sicología de las personas.
Como dice el Antiguo Testamento en el libro que llama justamente así,
Sabiduría:
-“ Por esto oré, y me fue dada la prudencia. Invoqué al Señor y vino
sobre mí el espíritu de la sabiduría.
- Y la preferí a todos los poderes, a todos los tronos. Y en comparación
con ella, desprecié a las riquezas.
- No la comparé a las piedras preciosas. Porque todo el oro es ante ella,
como un grano de arena. Y la plata es como el lodo ante la sabiduría.
- La amé más que a la salud y la hermosura. Y antepuse a la luz su
posesión, porque el resplandor que de ella brota es inextinguible”.

Este canto de alabanzas a la posesión del conocimiento, de las ciencias,


de las virtudes que conceden junto a la sabiduría la otra virtud de la
prudencia, de la sensatez, nos hace reflexionar sobre cómo, ya en la
antigüedad, antes de la era cristiana, ya existían autores que sabían de la
profunda riqueza, de los enormes misterios sublimes y potentes que concede
la virtud de la sabiduría a las personas que la buscan con sinceridad, y que la
vuelcan generosamente, a favor de los otros hombres.
De esto se trata cuando analizamos la creación intelectual, que se
manifiesta socialmente en los derechos de autor. Entendidos como derechos
de profundos contenidos y raigambres sociales.
Hablamos de sabiduría, como expresión de la inteligencia, de la
prudencia, del buen juicio, de la recta razón. Del comportamiento recto,
inteligente, generoso, solidario. Que utiliza el saber y la razón a favor de la
felicidad y el bienestar de la sociedad en la que cada uno debe actuar.
- Hablamos también de la ciencia. En la íntima relación que existe
entre scientia y sapientia. Entre ciencia y saberes. Como erudición,
conocimientos útiles, rectos, profundos, trascendentes.
- Ciencia como manifestación del conocimiento serio, razonado, exacto,
profundo, de las cosas, de los temas, de las cuestiones que podemos saber.
- No como sabe el hombre vulgar. Sino con la seriedad, los
fundamentos, la profundidad y las proyecciones con que conoce y actúa el
hombre sabio.
- Como producto del estudio, de la investigación, de la observaciòn y de
la reflexión. Con los niveles de conocimiento que se exigen al doctor, al
maestro, al profesional, al erudito.
- Como expresión de conocimientos ordenados, sistematizados, sobre
lo que cada uno abrazó como vocación, como objeto de su estudio o
investigación. En cada ciencia, en cada arte, en cada disciplina.
- En estas instancias que nos muestra la actual situación de los saberes
particulares, sin desdeñar la búsqueda de los saberes universales.
Respetando tanto a las ciencias positivas como a la filosofía. A las ciencias
puras, como a las ciencias aplicadas. Cultivando a las matemáticas como
expresión de las ciencias exactas, demostrables. Como a las ciencias
sociales. A las ciencias naturales. Desde la biología a la sicología.
- Porque todo constituye el universo del saber humano. Y todo hace a
esa naturaleza trascendente y poderosa de las personas.
- Y admitiendo también a la técnica como expresión del conocimiento
ordenado y sistemático.
- Que no interpela a los fundamentos del conocimiento. Que no bucea
en el qué de los saberes. Sino que se orienta más bien al cómo utilizar los
aportes de las ciencias y de las artes, para que en el hombre, en las
personas, confluyan las destrezas, las pericias, las capacidades de
actuación, como en un ejercicio permanente y progresivo de aplicar, de
utilizar, de poner al servicio de la sociedad, los aportes de esos saberes.

 La Técnica como propuesta de operación, de actuación, capaz de


modificar las estrechas realidades y las escasas potencialidades de las
personas para producir, para emplear las fuerzas naturales y las energías
artificiales, e favor del progreso de la humanidad.
 Y junto a ellas, las Tecnologías. Como expresiones de los
conocimientos técnicos avalados por los ordenamientos científicos.
- Como lo define la misma ley a través de su reglamento:

“- ARTICULO 1 - A los efectos de lo establecido en el artículo l de la Ley


se entiende por tecnología:
a) las patentes de invención,
b) los modelos y diseños industriales,
c) todo conocimiento técnico para la fabricación de un producto o la
prestación de un servicio.”

(-DECRETO REGLAMENTARIO DE LA LEY 22.426


(DECRETO 580 -B.O. 30/3/81-)

- En esta formulación simplista que hace un texto legal, vemos que se


refiere a eso:
- A un conjunto de experiencias, de saberes, de conocimientos, que
son puestos en crisis por la Epistemología. Que bucea en los mismos
fundamentos de las ciencias y de las técnicas que resultan puestas en crisis,
controvertidas, como expresión del conocimiento contemporáneo.
- La Epistemología, como teoría de los conocimientos, de los
fundamentos que avalan esos conocimientos, y que conceden el marco de
métodos y procedimientos, en razón de las esencias de esos saberes.
- Episteme que en su significado original es el conocimiento. Logos
que, en su acepción grecorromana, representa el tratado, el fundamento,
la razón, la crítica de los conocimientos.
- Y todo esto, reuniéndose en las grandes disciplinas que nos ocupan:
- En el Derecho, como ciencia y filosofía de la conducta humana. De la
estructura social. De las reglas de vida.
- La Arquitectura, como síntesis de los conocimientos científicos,
artísticos, técnicos, disciplinares y artesanales que conceden a los
oficiantes Arquitectos, de la magia de crear la originalidad de un hábitat. Y
la posibilidad de construirlo, a partir de los materiales más rudos y
ordinarios, para ser capaces de llegar a entregar la obra acabada y
pefercta, como expresión de un espacio arreglado, dispuesto para satisfacer
las más profundas necesidades del individuo, para su propia calidad de
vida, y de la familia y la sociedad, como expresión de un habitar cómodo,
suficiente, confortable.
- Y junto a ellos, el Diseño, como expresión de la creatividad más pura,
en cuanto representación de los dones estéticos de los creativos, puestos
al servicio de la comunicación. De la contemplación. De la organización
social que tiene en las imágenes la expresión espiritual de los gustos, de
las sensaciones, de las gratificaciones y refinamientos que concede la
sociedad contemporánea a los integrantes de cada lugar, de cada sociedad,
de cada cultura.

Criterios epistemológicos y axiológicos de aplicación en


Arquitectura, el Diseño y la Comunicación Visual

La Arquitectura se nos muestra como una disciplina maestra, que


contiene la síntesis de idea, creación y actuación.
Nos parece que su esencia trasciende su realidad contemporánea.
Por lo menos a la realidad, a la improtancia, a la seriedad con que la vemos
cursar, enseñar, aprender en las facultades de Arquitectura que conocemos.
Porque nos duele cuando no parece contagiar de su grandeza, de su
universalidad, de sus potencialidades, a las mismas escuelas o institutos de
Arquitectura.
Porque no se manifiesta este aprecio en los encargados de organizar
la carrera, de impartir su enseñanza, de proponer su desarrollo, de apostar
a su consagración y a su crecimiento.
Qué extraño resulta que los mismos conductores de los sistemas de
preparación de los futuros arquitectos, no descubran este enorme caudal de
valores, de saberes, de destrezas, en ese mágico entrelazamiento de
artesanías y ciencias, que conjugan la esencia majestuosa de la
Arquitectura.
Y esto trae como resultado que la disciplina del espacio, del espacio
vital, existencial, humanísta, no sea percibido por la sociedad, que no
progresa en el aprecio, en la consideración de estos profesionales.
Porque tal vez los mismos profesionales se quedan en ese estadío de
diletantes de un oficio llamado a ser grande y trascendente, pero que está
siendo reducido a un simple oficio subalterno.

Porque no vemos a los Arquitectos ocupar los puestos de vanguardia en


la disciplina. En el avance de las tecnologías de la construcción. Los
observamos como practicantes del diseño, pero más ligados a los
imperativos históricos, modelísticos, tipológicos, que alguna vez fueron
logrados o descubiertos por unos pocos. Admiradores y repetidores de
experiencias ajenas.
No crean, no inventan, los arquitectos, a los necesarios nuevos
equipamientos para mejorar y optimizar las edificaciones.
No los vemos construyendo sobre proyectos nuevos, originales,
creativos, renovadores.
No asistimos a la definitiva consagración de la Arquitectura como arte,
ciencia, técnica y disciplina social.
No encontramos líneas de acciones o actuaciones que estén
contribuyendo a embellecer las ciudades, a eliminar las villas miseria, a
superar el déficit habitacional, a emplear nuevos materiales, nuevas
tecnologías, nuevas formas de ensamblar los adelantos científicos con las
prácticas proyectuales, que mejoren las calidades, que bajen los precios,
que optimicen los resultados.
Antes los veíamos atados a los tableros de dibujo. En donde los
jóvenes se empeñaban en los desafíos o prácticos que les sugerían sus
docentes, en una especie de juegos didácticos, intelectuales, teóricos, que
nada tenían ni de prácticos ni de desafiantes.
Ahora siguen trabajando sobre tableros virtuales, con el auxilio de las
computadoras y de los programas de cálculo, de dibujo, de esquemas
tridimensionales.
Siempre escapando de las realidades. No asumiendo que los prácticos,
que las prácticas, deben jugarse y juzgarse en la concreta realidad histórica
y social que a cada uno le toca vivir. No los vemos desarrollarse, probarse
en la más concreta realidad de las obras, de los edificios, con los obreros
concretos, con los materiales ordinarios, con los terrenos, los
contratiempos, los fenómenos atmosféricos y los tiempos reales,
materiales, verdaderos.

Y cuando hablamos de la Arquitectura hablamos también del Diseño.

Ahora hablemos, entonces, de la Arquitectura y de los Arquitectos.

En su expresión histórica más relevante. También, en gran medida,


podemos decir que:
- la Arquitectura es el Diseño unido a la artesanía, a la técnica, al arte y
a la cultura.
- Puestos al servicio de la Sociedad.
- Porque la Arquitectura es un arte. Pero también es técnica, de
profundo compromiso social.

Y aquí empleamos a la designación de social, como equivalente de


tarea, ocupación, prestación, actividad, representación y funciones de interés
común. De raigambres públicas y colectivas.

Y, si hablamos de Arquitectura y de Arquitectos, lo haremos


reivindicando en toda su extensión y plenitud a lo que debe entenderse por
hacer arquitectura. Por trabajar como arquitecto. En lo que entendieron los
antiguos, cuando sacaron del griego a dos términos que parecían
contrapuestos y que, sin embargo, conjugaron, en la grandeza y simplicidad
de la denominación, toda la enorme significación de ese trabajo. De esa
profesión. De ese cargo:
- Arkós: que significaba ser jefe, ser director, ser el autor, ser el
responsable, ser el titular o principal de una obra o de un espacio. Y
- Tectón: que significaba ser el ejecutor. El obrero, el jornalero, el
artesano, el trabajador dependiente. El ayudante o constructor, albañil,
sobrestante, capataz o aparejador de una obra.

¡Qué pena que con el correr de los tiempos, desde nuestras


universidades, hemos desnaturalizado. Hemos ido perdiendo esa gran
definición del Arquitecto, como oficio o profesión. Y de la Arquitectura como
disciplina!

Porque hoy parece que en las escuelas y facultades de Arquitectura


se tiene más en cuenta la historia y el puro diseño. Descuidando las
tecnologías, las aptitudes, las destrezas del constructor.

Hoy se convence a los graduados de nuestras facultades, que todos


salen con el título de arkos. Y que solamente pueden ser jefes, no
operarios, ser directores no conductores de las obras. Que son los
proyectistas, pero nó los hacedores de sus proyectos.

El informarnos, el conocer, el saber cómo fue la Arquitectura desde


la Historia, no nos enseña cómo debe ser la Arquitectura de hoy.

Pero lo cierto es que no se puede enseñar a los estudiantes, tomando


solamente a la Historia como maestra de la profesión. Como modelo o
paradigma de lo que se debe ser y se debe saber para ejercer de
Arquitecto.
La historia del Arte. O la Historia de la Arquitectura, puede ser muy
importante para encontrar las referencias del pasado. Para ver cómo con
sus escasos medios, aquellos prohombres. Genios. Artistas. Artesanos.
Hacedores, entendían, creaban, y luego construían a las catedrales, a los
castillos, a los palacios, a las grandes obras.

Pero si aquellos hicieron. Construyeron. Edificaron. Fabricaron las obras,


es porque no se quedaron en el puro diseño. Mucho menos, se conformaron
con conocer la historia de las obras de sus antepasados.

No sabemos cómo arribamos en esta era de la tecnología, de la high


tech, de la construcción mecanizada, industrializada, racionalizada, a este
estado de predominio de las cuestiones teóricas, literarias, doctrinales,
históricas, por sobre las aptitudes y destrezas del constructor, del
materializador de la obra.
Suponemos que mucho tiene que ver la hegemonía que encontramos
de los teóricos por sobre los fabricantes prácticos de obra, en el seno de las
mismas facultades. En todas las universidades encontramos la tentación que
tienen sus directivos de alimentar las cátedras con profesionales que no
han querido, o que no han podido. O que no han sabido ser exitosos en la
vida profesional. En la actividad privada. En los quehaceres específicos,
prácticos, concretos de la profesión.

Quizá estemos saturados de teóricos, de pedagogos, de historiadores,


de doctrinarios de la Arquitectura. Tal vez estemos necesitando,
desesperadamente, de algunos maestros que hayan conciliado, que hayan
logrado esa maravillosa síntesis entre teoría y práctica. Como los los antiguos
maestros que los historiadores tanto admiran. Pero a los que no consiguen
emular.

Si se nos permite otra digresión, otro intento de interpretación de


este fenómeno de la teorización. De la academización.

De la traspolación de la Arquitectura, de la noble disciplina de los


haceres del Diseño, puede estar en la feminización de la docencia. Y por
favor, que no se entienda esto como un estúpido alarde de machismo de
quien comparte muchas de sus actividades con los mujeres. En las
cátedras, en la profesión. En la vida misma.

Pero no se debe negar que la mujer, que con tantos valores


contribuye a la cultura contemporánea, tiene rasgos muy propios, muy
específicos, que no alcanzan para conformar por sí solas, el perfil del
profesional de la Arquitectura, en este tiempo, de tantas demandas
tecnológicas y de tantos aspectos de carácter social y polìtico, en
unaprofesión que está tan íntimamente vinculada a las instancias
concretas de la sociedad. Comenzando por la materialización de los
proyectos. Y terminando por la negociación de los aspectos técnicos,
financieros, económicos y, hasta políticos, cuando la obra se desarrolla en el
ámbito de la obra pública o la viabilidad del proyecto debe dirimirse en el
ámbito de los reglamentos urbanos.

La mujer, que tiene en si el portentoso poder de procrear, de gestar,


amamantar y educar a sus hijos, cuando traslada esta fascinante y
enorme carga afectiva a la facultad, a la formación universitaria, está
dándole a sus alumnos una visión parcial de las realidades sociales,
profesionales y económicas.
Bienvenidas las mujeres, que son hermosas, tan comprensivas y tan
necesarias en cualquier actividad. Pero no queremos dejarlas solas en la
formación de profesionales. De varones y mujeres que habràn de competir
en el futuro. Que deben desempeñarse, en ese cada día más complejo
mercado disciplinar, laboral, industrial y financiero de los emprendimientos
constructivos e inmobiliarios.

Ahora hablemos del Diseño y de los Diseñadores:

- Cuando hablamos de Diseño también hablamos de comunicación, de


interpretación, de mensaje y de emisores y receptores.
- De la forma y los modos en que la gente resuelve sus problemas de
expresión y comunicación.
- De cómo estructura el lenguaje con criterios estéticos.
- Pero también con criterios lógicos y técnicos.
- Con elementos y valores de comunicación y de expresión.

Así se entendió en la historia.


Así lo entendieron los diferentes pueblos y culturas.
Los italianos, precursores y maestros del Diseño. Y del Derecho de
Autor. De la legislación que protegió en la prehistoria del Derecho, - comienzos
del Renacimiento- a la Propiedad Intelectual. Desde las Ordenanzas de
Venecia en el Siglo XV. Que no solamente protegieron a los autores literarios,
sino que, especialmente, orientaron su protección a los diseñadores de barcos,
de telas y de cristales.
Ellos lo vincularon a la aptitud de enseñar, de señalar, de decir la
voluntad más expresa y gráficamente, cuando explicaron etimológicamente la
denominación que aún hoy utilizamos:
 Disegno- Disegnare- Disegnatore: lo mismo que dibujar, pero
también señalar un propósito en forma de proyecto. Definir y explicar una
intención. Que como intención o expresión de la voluntad, siempre tendrá
contenidos y efectos jurídicos. Disegnare es como propuesta, como
designación, como proposición.
 Dessiner- Dessin- Dessinateur: para los franceses, queriendo
significar dibujo o representación. Pero también enseñar u ordenar.
Mediante el arte o la representación. Desarrollar formas, exponer o defender
significados o conclusiones.
 Zeichen- Zeichnen –Zeichner- Zeichnung- para los alemanes.
También representando una indicación, un dibujo o explicación gráfica que
sostiene o reemplaza a las palabras. A los signos orales que se complementan
o completan con los signos escritos. Pero también representando una
expresión del intelecto y de la voluntad Para exponer y defender una
decisión, una explicación, una razón o idea sustentada por una persona.
 Design- Designer- Designation- Designate- Para los ingleses. Con
una expresión más comprensiva que alcanza a la designación, al
señalamiento, al dibujante, al proyectista, pero también al inventor. También
al acto de señalar, de indicar, de enseñar. Como cuando alguien se dispone a
defender una propuesta.
 Desenho- Desenhar- Para los portugueses y brasileños, significando
también no solamente diseñar y dibujar, sino también proyectar, indicar,
señalar y proponer.
En todos los tiempos y en todas las culturas que conocemos, diseñar y
designar se parecen tanto que muestran una misma raíz lógica y etimológica.

 De allí entonces que revisemos y sostengamos esta amplia y


tan enriquecida expresión de la cultura y de la voluntad del hombre y de la
historia, como expresión de una tendencia y de un avance hacia el
perfeccionamiento de la comunicación.
 Que es como explicar el avance hacia el perfeccionamiento de
la convivencia.
 Sostenida y expresada por la Comunicación.
 Y sostenida y defendida por el Derecho.

Seguramente que en ese entrecruzamiento de los signos, de las


tendencias, de las fuerzas, de las necesidades individuales y colectivas, surge
como hecho social, como expresión inter-activa de los individuos, esta forma
de convivir que es la Comunicación.

Que luego, con la transformación social, pasó a representar ciertas


formas de convivencia dialéctica. De conciliación y confrontación de derechos,
de potencias, de impotencias y supremacías. De los que más tenían sobre los
que menos podrían hacer y menos podían pretender en la aglomeración, en la
educación, en la comunicación y en la convivencia.

Entonces habrán sobrevenido la ciencia, la técnica, el arte, en la


composición y el diseño, en la escritura, en el dibujo y en las otras formas de
expresión y comunicación.

Comienzan a hablar el texto y el contexto;

-las necesidades de la gente,


-condicionadas a las posibilidades que les concedía la interrelación entre
los individuos.
-En donde aparecerían las nuevas técnicas comunicacionales;
-ayudadas por las ciencias y las artes del dibujo, de la escritura y las
otras formas del diseño, de la “designación” de las cosas, de los elementos, de
los conceptos y las ideas.

-Y con el aporte de las artes, que permitieron agregar a la simple


comunicación elemental, un caudal de refinamientos que harían del diseño
una expresión de la potencia de los vecinos principales, o más inteligentes, o
más capaces, o más ricos de cada lugar.

Ahora hablemos del Derecho, de la Justicia. De los juristas y de la


jurisprudencia:

A todo esto, se nos aparece el Derecho, como tributario de la ética,


pero en aquellas concepciones antiguas que tenían como sujetos de
Derecho, solamente a algunos. A los más privilegiados. Como se decía en el
Cabildo Abierto de mayo de 1810, a aquella “parte principal y más sana de la
población”.
Eran los tiempos en que el Derecho intentaba preservar los derechos de
los que más tenían. Custodiando el respeto al derecho de propiedad, como
expresión de las formas de producción de la antigüedad. Que luego fueron
heredadas y consolidadas en la Revolución Industrial. Pero pretendiendo, por
parte de algunos expositores y muy pocos gobernantes, atemperar el rigor de
las leyes a través de la ética y la moral.

Así, entonces, el principio de la justicia tradicional, que mandaba


“darle a cada uno lo suyo”, intentaba atenuarse a partir del principio de “dar a
cada uno lo que realmente necesitaba”. Un principio de justicia social,
superador de la justicia conmutativa. Porque la justicia, si no es equitativa.
Si no es de carácter humanista, social, comunitaria, si no es distributiva,
puede conducir a una injusticia. Aproximándonos a esa especie de
contradicción lógica que llamamos el “abuso del Derecho”. Si se puede
abusar del Derecho, también se puede hablar de una justicia injusta.

En nuestra visión de las cosas aspiramos entonces a esa Justicia Social.


A la Justicia Distributiva. La que conceda, reconozca, otorgue a cada uno lo
que le corresponde. Y luego lo que necesita. Una pretensión a la que todavía
aspiran la mayoría de los pueblos.

Estos son los contextos de las materias que estamos reflexionando:


- Por eso decimos que intentamos interpretar a la Arquitectura, a la
Comunicación, al Diseño y al Derecho, a partir de los criterios
epistemológicos y axiológicos que les son aplicables.

 Porque así como la epistemología nos dice cómo debemos hacer


la crítica de la ciencia, cómo debemos entender a las ciencias en sus
expresiones culturales e históricas, la axiología nos dirá cuáles son los valores
que debemos aplicar a la Comunicación y al Diseño.
 Todo en relación con las ciencias y las disciplinas de la conducta
humana.
 Que están compendiadas, explicadas y justificadas por la Moral
en sentido amplio o general. Y por el Derecho en un sentido o alcance más
específico y particular.
4. El compromiso social
de las ciencias y de su praxis

Cuando nos referimos al Derecho y a la Arquitectura. Al Derecho y al


Diseño. Al Derecho y a la Comunicación. Y, en nuestro caso particular, a
cómo se dan estas confluencias, encuentros, aproximaciones y simbiosis entre
el Derecho, la Arquitectura, la Comunicación y el Diseño, nos encontramos
con que estamos definiendo tramos parciales del conocimiento. De la ciencia,
del arte y de la experiencia, pero aplicándolos a fenómenos esencialmente
colectivos.

Y ello es así porque si bien todo tiene una dimensión individual. Si


bien todos somos protagonistas, para el Derecho como para el Diseño, con
nuestras concretas y muy personales formas de ver, de entender, de
comportarnos, nada hacemos sino con referencias a lo social, a lo colectivo.

Es fácil encontrar esta vertiente social en la Arquitectura.


Porque se proyecta, se construye, se diseñan casas, fábricas, escuelas,
y hasta barrios o ciudades, solamente en relación a esa forma que tienen
los humanos de juntarse, de aglomerarse, ponerse a vivir en aglomeraciones
o concentraciones que llamamos urbanas.
Y porque en esas aglomeraciones, cada uno quiere tener su casa. En
una expresión de vivienda individual, como fueron las casas o viviendas
tradicionales. O en esas formas de viviendas colectivas que son los edificios. O
en esas más formas más contemporàneas, como son los barrios privados,
los clubes de campo, o las urbanizaciones cerradas.

También lo podemos encontrar en las otras disciplinas.


- Desde el diseño y la expresión gráfica. Que parece una definición en lo
espacial pero de sustrato esencialmente estético. Que define gustos y
tendencias concretados en un diseño o trazo original.
Hasta la conformación de un plan comunicacional para una comunidad o
para una Ciudad.
-O de un programa cultural que intente un plan renovador exponiendo
nuevos criterios y valores. Todo pasa por las referencias colectivas.
-Porque hasta el más original y diferenciado diseño, es tributario de
escuelas, géneros o tipologías definidas por algunos grupos o heredadas de
otros géneros, escuelas o sistemas.
Y se piensa siempre en función del contexto social.
-Para que concilie o se diferencie de un entorno.
Para que sume o luzca en las referencias culturales generales. .
Ya que la comunicación es un hecho esencialmente colectivo, social y
cultural.
Hoy lamentablemente estamos demasiado inmersos en la cultura del
consumo. Y no podemos hablar demasiado del Diseño Grafico, de la
Comunicación Visual, de las comunicaciones, sin pensar que estamos
refiriéndonos, particularmente, a los medios de comunicación masivos, como
medios o transportes de la ideas que se ponen al servicio del comercio, del
márketing y del consumismo.

Queremos un compromiso social, ético y juridico para los operadores del


Diseño en general. Y de la Arquitectura, del Diseño, aunque muchas veces la
Arquitectura esté al servicio de algunas minorías privilegiadas. O del Diseño
que se pone al servicio del márketing, de los medios masivos. O de la
publicidad, en particular.

De esta inspiración o tributo social que tienen estas disciplinas. Pero


que también están presentes en las artes, las ciencias, las técnicas y sus
praxis, el compromiso comunitario que pretendemos, no manifiesta siempre
una relación directa. Porque si bien los diseñadores, como los Arquiectos y los
abogados, se preparan y se gradúan o licencian en universidades públicas
-estatales o privadas- no siempre asumen sus oficios con esos criterios de
socialidad, de compromiso social, que parecieran ser sus obligados
componentes.

-Si nos juzgamos por los resultados históricos, podríamos decir con
mucha seguridad que la existencia de tantas injusticias hablan de cierto
fracaso de la profesión de los abogados.
-Si analizamos tanta carencia cultural, tanta confusión social,
tanta desprotección y marginalidad, tantas familias viviendo en condiciones
que nos mueven más al espanto que a la sorpresa. Si nos asomamos a ese
submundo de la marginalidad, nos convenceríamos de la falta de compromiso
social de los encargados de la Arquitectura, de la comunicación y de la
cultura.

Como también podríamos afirmar que, viendo a tantos médicos en el


staff de los sanatorios importantes, tantos profesionales en los hospitales de
grandes ciudades y tan pocos en los barrios marginales, podemos poner en
duda la vocación social de otras profesiones.

5. Las tramas y los plexos y normativos

En estas formulaciones que venimos haciendo de coincidencias,


complementaciones y encuentros entre el Derecho, la Arquitectura, el Diseño
y la Comunicación, es ahora más fácil imaginarnos al Derecho como:

-Un conjunto de normas que en forma de redes cubren todo acontecer


humano. Impregnándolo de previsiones que marcan los límites de las
conductas individuales para que, garantizando el respeto a los derechos de los
demás, sean también garantía de los respetos a mis propios derechos.

Este juego dialéctico de vaya y venga. Este verdadero feedback, de


retroalimentación entre las personas y las cosas.
Este juego inter-individual y también inter-activo que se genera entre la
gente y la comunidad, entre los vecinos y la ciudad.
Esta especie de permanente dinámica que es la Ciudad funcionando entre
las muchas individualidades, entre las semejanzas y las diferencias.
Estos movimientos que se dan cuando la gente compra y vende.
Cuando se encomiendan trabajos. Cuando el llamado comitente,
porque hace la encomienda. Elige, convoca, instruye y reviste de un verdadero
mandato al Arquitecto y al Diseñador. Son los momentos en que se está
actuando, creando, funcionando, en claves jurídicas. Porque los demandantes
de los servicios profesionales, se vinculan jurídicamente con los oferentes de
estos servicios. Y así ocurre que se contrata con los Arquitectos. Con los
diseñadores, con los publicitarios. Que esto es lo que ocurre cuando se está
en vísperas de un acto creador de Arquitectura. O cuando se ponen en
marcha los mecanismos de la creatividad, de la publicidad, del consumo.

Dentro de todos estos complejos elementos que componen la vida social


en general. Y en el contexto de las actividades humanas, que comprenden a
las actividades, creaciones, trabajos y aportes de los creativos en Diseño, en
Arquitectura, en Comunicaciones, tiene una fuerte presencia la actividad
que denominamos Trabajo Intelectual. Que se manifiesta desde la óptica del
Derecho en la llamada Propiedad Intelectual y Derecho de Autor.

Esta vertiente de la actividad humana, la Propiedad Intelectual tiene que


ver con las creaciones del hombre. Referidas a la creatividad. Al ámbito de
las referencias espirituales, intelectuales, morales, artísticas, estéticas. A lo
que es trabajo intelectual. A lo que se define como producto de la mente, de
la inteligencia:
- Nos referimos al enorme mundo de la Arquitectura. De las
proyectaciones y edificaciones de todo tipo de casas, edificios, obras civiles y
obras públicas. Comprendiendo también al Urbanismo en lo que tiene de
creación y diseño, como prefiguración de obras para la Ciudad.
- También los referimos a:
- las obras que admiten su filiación dentro de las artes plásticas.
- las invenciones, las obras literarias y artísticas,
- los símbolos, los nombres, las imágenes y los dibujos y modelos
utilizados en la industria, en la publicidad, en el comercio.

Si consideramos toda la creatividad de la inteligencia, de la mente y del


espíritu, y definimos a todo el producto de la creación en el término de
“Propiedad Intelectual”, podemos considerar la existencia de distintas
vertientes o categorías:
- En una especie de síntesis, o de territorio múltiple y complejo, al
mundo de la Arquitectura: esta disciplina que contiene los elementos del
Arte, cuando crea, diseña, elabora,propone y resuelve cuestiones del alma
humana, de sus sentimientos y afectos, de su sicología y su biología.
- Porque la Arquitectura admite, acoge, todas las instancias de la
creación estética. Pero con el enorme condicionamiento, con el arduo
desafío de no dejar de lado los aspectos funcionales, utilitarios.
- Y además, siendo arte, también tiene compromisos fuertes con la
técnica, con las tecnologías, esas formas que adopta la ciencia cuando se la
reviste de los elementos interpretativos que la colocan en un privilegiado
sitial dentro del conocimiento contemporáneo.

- Estos grandes caudales del saber se originan, se expresan, tienen su


embrión y su expresión social a través de:
- La propiedad industrial: que incluye las invenciones, patentes, marcas,
dibujos y modelos industriales y todos los aportes que puedan ser
utilizados como elementos de publicidad o propaganda, como expresión de las
virtudes de los productos, bienes y servicios. Como cuando hablamos de las
características que tienen para distinguirse o para mejorar sus propuestas.
Por sus condiciones de fabricación, su calidad o su filiación geográfica o de
origen.

- Cuando hablamos de propiedad intelectual en general, y cuando nos


referimos en especial a los aspectos jurídicos del sistema tutelar,de
protección de estos derechos, debemos tener presente que lo que la ley
protege no es una actividad intelectual cualquiera. No se trata de consagrar
una especie de privilegio a favor del trabajo intelectual, frente al trabajo
manual. El sistema protege la creatividad, la originalidad de la propuesta.

- Si hablamos de los Derechos de Autor del Arquitecto, tendremos que


encontrar los rasgos de originalidad, creatividad, diferenciación,
particularidad, del diseño. Que permitirá construir una casa, unedificio, una
obra de Arquitectura, que pueda calificarse de verdadera creación. Por su
condición de ser original y distinta. Por demostrar que se trata de una
propuesta arquitectónica, estética, técnica o habitacional, que puede ser
diferenciada de los modelos, propotipos, antecedentes o creaciones
anteriores. Todo depende de que el autor pueda definir la diferencia, la
especificidad, la originalidad y los resultados diferentes, nuevos, mejores,
que realmente la distingan con el sello de la creatividad.

- Cuando hablamos de inventos o patentes, de nuevas propuestas


técnicas,científicas, tecnológicas, ya sean químicas, mecanicas o
constructivas, el creador que pretende la registración. Que solicita que se
le extienda una patente de autor, creador o inventor, debe poder
demostrar en su trabajo de “Reivindicación” de su propuesta, que la
misma es distinta, original, independiente y superadora de todos los
antecedentes existentes.

- Debe poder fundamentar los elementos que adornan a su creación,


con el título de superar el “Estado de la Técnica”. De no ser una propuesta
obvia. De poseer el suficiente “Mérito Inventivo”. De tener la aptitud de
favorecer a las profesiones u oficios que se beneficiarán con su utilidad. De
poder sorprender, ilustrar, mostrar nuevos caminos para algún problema que
se presentaba y al que otros no podían hallar solución. O cuando para los
mismos problemas existentes en materias, cuestiones o actividades, esta
solución o este elemento o fórmula, les muestra nuevos caminos y más
perfectas y potentes soluciones.

- Los derechos de Autor, la Propiedad Intelectual: que podemos


reivindicar sobre los trabajos científicos y artísticos, las obras de las artes
plásticas. Las obras musicales, los dibujos y diseños, las producciones de
anteproyectos y proyectos arquitectónicos, las innovaciones en las ciencias y
en las artes. Todo, en fin, aquello que sin una proyección directa sobre la
producción industrial, sobre los usos comerciales o sobre la utilización
publicitaria o en los medios de comunicación, tiene sin embargo su evidente e
innegable origen en la creatividad del autor.

Todo este entrecruzamiento de vínculos y de acciones y reacciones que


se generan en la Ciudad, tiene su continente y sus contenidos jurídicos,
expresivos. Y obviamente, también de carácter cultural y comunicacional.

Por todo ello vemos a la Ciudad, a la Sociedad, como esa conjunción de


actividades y pasividades jurídicas y comunicacionales.
Como un entrelazamiento de tramas de potencias y de impotencias.
Que tienen claves legales pero también de tipo sociológico,
convivenciales.
Entendiendo como convivencia, en claves urbanas, a esa especie de
obligada tolerancia que nos impone el vivir en una Ciudad.

De allí entonces que, a tanta concentración de gente, de edificaciones,


de vehículos, corresponda también una alta concentración de conflictividad.
Que debe ser prevenida por el Derecho.
Que debe ser estudiada, interpretada y contenida por las leyes.
Que formarán, lógicamente, una trama, un plexo, un continente jurídico,
que sea capaz de ordenar y contener a un tan complejo y conflictivo fenómeno
urbano.

La vida moderna nos sumerge cada vez más en una permanente


complicación de todos los órdenes, de todas las vertientes, de todos los
lazos de las relaciones sociales, laborales, humanas. Que, técnicamente
hablando, son en general, las relaciones jurídicas.
Esta creciente complicación, complejización, implicación y
entrecruzamiento de relaciones, nos coloca, justamente, en esas claves
que es preciso manejar para vivir con seriedad, seguridad y la suficiente
autoridad o poder sobre las relaciones que nos interpelan diariamente.
Implicare- complex- complejizare: es la idea de envoltura como la
entendían los antiguos. De envolvimiento, de ceñimiento, de sentirnos
contenidos, envueltos, enredado en las relaciones huamanas, sociales y
laborales, se manifiestan, justamente, en este plexo normativo que regulan
y gobiernan las creaciones del intelecto, cuando las referimos a nuestra
profesión, a nuestro propio modo de ganarnos la vida.

Cuando a esta organización social y jurídica la tenemos que referir, por


ejemplo, al trabajo de los Arquitectos, es claro que se producen, se
originan, se detonan, una enorme cantidad de reglas, de normas, de
disposiciones legales o normativas, que envuelven, que regulan, que
sustentan y disciplinan la actividad profesional.

Que también, como toda creación, invento o descubrimiento, tiene que


estar revestido de la originalidad, de la creatividad, de no ser una solución
obvia, de no estar comprendida en “el estado de la técnica” o del
conocimiento de los oficios o profesionales que se dedican a esta actividad.
Que participa, en tal sentido, de los mismos caracteres y
requerimientos que el trabajo del inventor. Aunque, como sabemos,
responde a otras normas. A otras disposiciones legales.

No será esta vertiente, la de la Propiedad Intelectual o del Derecho


de Autor del Proyecto, que crea y suscribe el Arquitecto, la principal
característica de su trabajo. Por lo menos en su aspecto contractual y
económico.
Pero la integridad y la seguridad frente a copias, plagios o
repeticiones. Y el respeto que todos deben tener por la creación del autor,
hacen también al nivel de aprecio o consideración social que despierta su
actividad.
Y hace también a la justificación, defensa y al posible incremento de
su paga. De su remuneración. De los honorarios debidos y merecidos por
quien tiene y se gana, ese carácter de verdadero creador o autor que
tiene el Arquitecto sobre el diseño, el proyecto, la planimetría o
documentación de la obra que tiene por fin y destino el ser materializada en
la edificación.
6. El Derecho: calificación y divisiones

Cuando nos referimos al mundo jurídico muchas veces lo designamos


como “Derecho”. Es decir, que nos estamos refiriendo a esa realidad que se
muestra como:

- Un ordenado y sistémico conjunto de principios, de criterios y de


normas, escritas o no escritas, pero que están asumidas por todo el mundo,
por un orden histórico, cultural, plasmado en las cartas universales, en las
constituciones de las naciones, en el lenguaje y en la inspiración de los
grandes autores y en los políticos y los legisladores de casi todos los pueblos.
Por lo menos de los pueblos que guardan respeto por la democracia, por los
derechos humanos, por las garantías de libertad y seguridad que se le deben a
las personas por el solo hecho de ser eso, simplemente personas.

Este es el Derecho fundamental. El Derecho que radica, que se asienta,


que se fundamenta y que se justifica en la misma naturaleza del Hombre y de
las cosas que lo rodean.
Y cuando hablamos de Derecho estamos hablando de signos, de
principios, de criterios, de fórmulas, de normas escritas. De figuraciones y
representaciones que son universales. Que pueden ser trasmitidas y
defendidas. Que pueden ser señaladas y explicadas. Con lo que también
decimos que nos referimos igualmente, al Derecho fundamental que gobierna
o que debe gobernar al mundo, a todas las personas, a todos los países
civilizados y respetuosos de la vida humana. El Derecho sustantivo y
sustancial, está expresado en signos y palabras, en términos y en figuras que
deben ser conocidas, entendidas y respetadas por todos. Con lo cual estamos
diciendo que no puede existir Derecho sin la debida publicación y
comunicación de sus criterios, normas y principios.

Pero también mencionamos muchas veces el Derecho de una manera


más directa y menos abarcativa.
Nos referimos al Derecho como a la facultad que tenemos de obrar en
determinado sentido. De esperar ciertas respuestas o garantías para nuestra
propia realidad, para nuestro inmediato acontecer.
Así decimos:
- “yo tengo derecho a que se me escuche”;
- o “tengo todo el derecho de cobrar” determinado trabajo.
- O no tengo derecho a esperar tal cosa.
-O no le reconozco a otro el derecho de comportarse de esa manera.

Podemos decir entonces que en su equívoca significación, la misma voz,


Derecho, puede interpretarse según el contexto en que la estamos empleando.
Sabiendo en cada caso que nos referimos a una especial forma de entender
ciertos valores y disvalores. En el comportamiento social, en nuestro propio
comportamiento o en la conducta de los demás.

El Derecho siempre nos dice lo que está bien y lo que no lo está. Lo que
es bueno y se aproxima a la razón y la justicia y lo que es malo, y que por
ende debe condenarse o excluirse del comportamiento social.

Y esa función que tiene el Derecho de ordenar, de orientar, de calificar


los comportamientos individuales y colectivos, se manifiesta en ambas
vertientes:

- Como principio, enmarcado en lo que es el sentido de justicia encarnado


en la misma gente.

- O lo que se siente y se defiende como facultad, como posibilidad, como


fuerza o potencia de los individuos.

- En su “derecho” o en su posibilidad de reclamar a otros lo que en


justicia les es debido.

Al Derecho así con mayúscula, al que está escrito o inscripto en la


naturaleza misma de las cosas o de las personas, podemos llamarlo así,
simplemente Derecho Natural.
- O Derecho, sin aditamentos.
- Derecho Universal representado por signos, por señalamientos, por
diseños de expresión universal que pueden ser conocidos y entendidos por
todos.
Para poder denominar al otro derecho, al derecho-facultad- como
derecho subjetivo.
- Ya que hace a las creencias, a los pensamientos y convencimientos de
las mismas personas.

Y llamaremos derecho positivo, o derecho legal, al que tiene


consagración social, o que está escrito en las leyes de cada pueblo, de cada
lugar:
- el Derecho Argentino,
- el Derecho Español,
- o el Derecho Romano
- o el Derecho de los mayas o aztecas.

En esta concreción histórica y espacial encontramos otras muchas


divisiones del derecho positivo o escrito. Que suelen tener también normas no
escritas, porque son obvias, o porque surgen del mismo sentido común de las
gentes, de la sociedad que crea las normas, las consagra. Y que nos dice
cuándo están válidas y vigentes. Y cuándo han dejado de tener vigencia.
Así como existe un Derecho de Autor, que es el que refiere a las
normativas y principios que regulan la las facultades y posibilidades de quien
crea, de quien inventa o expresa de manera original una idea.
Todo enmarcado en un Derecho único y múltiple. Que tiene una unidad
fundamental. Pero que se identifica en varias vertientes, en varias ramas,
en varias materias que lo componen.
Porque existe un Derecho Civil para organizar el patrimonio de las
personas, definir a los principales contratos y determinar los rasgos propios de
los sujetos del derecho: su nombre, domicilio, nacionalidad, estado familiar,
etcétera.

Y si queremos mencionar otras ramas o vertientes del Derecho


podemos decir que existen:
- un Derecho Comercial para los comerciantes.
- Un Derecho Administrativo para disponer de los contratos y gestiones
que hace el Estado o administración pública.

-Un Derecho Internacional que dispone cómo se relacionan los Estados


-Derecho Internacional Público- o cómo se vincula una persona con diferentes
países o naciones, que es el Derecho Internacional Privado-.
En otro orden podríamos decir que la clasificación más antigua y más
exlicativa nos habla de un Derecho Privado, conformado sobre la base del
Derecho Civil. Que se llama “privado” por estar referido a los particulares, a
los individuos, a las personas individuales. Que no interesa a la sociedad
como tal, al Estado como tal ni a la comunidad ni a sus conjuntos.
Frente al que se levanta el Derecho Público. Que, justamente, tiene
carácter social, general, estatal, y que nos habla de esa cosa que se llama
Estado, o gobierno, o administración pùblica. Y que también refiere y regula
las relaciones de las personas con es a persona juridica o idea que llamamos
Estado.

7. Estado y Derecho

Cuando se define al Derecho como conjunto de normas escritas -el


llamado derecho escrito, derecho legislativo o derecho positivo- decimos que
es:
- El conjunto de normas obligatorias que son dictadas por el gobierno
legítimo.
- Y a ese gobierno legítimo lo referimos necesariamente al Estado.
- Es decir a la Nación, al pueblo, a la comunidad o sociedad que está
organizada jurídicamente.
- Esa sociedad jurídicamente organizada, a la que llamamos Estado,
existe porque existen leyes que lo reconocen.
- En especial esa Ley Suprema que llamamos Constitución Nacional.

Pero en un efecto de feed-back, de retroalimentación, de reciprocidad,


vemos que ese Estado que nace de la Ley, dicta a su vez las otras leyes
menores. Las que están por debajo de la Constitución. Por eso decimos que no
hay ley sin un Estado legítimo. Pero que tampoco existe un Estado legítimo sin
una ley suprema o Constitución, que lo origine, que lo organice, que lo
legitime.

No podemos afirmar como lo hace Kelsen, que Estado y Derecho


son una misma y sola cosa. Menos en nuestra tesis, en donde vemos que el
Derecho se encarna particularmente en la ciudad, y que la ciudad no es
únicamente Estado. La ciudad es territorio, urbis, pueblo, cultura. La ciudad
organizada deviene en civitas. Y en un estadio de organización superior se
convierte en polis. Por lo que la ciudad es tributaria del Derecho, pero también
de la historia, de la identidad cultural, de la política y de su propia
administración.

Hoy nos cuesta bastante hablar de Derecho en una especie de


simbiosis con la gente. De la que surge el Estado como formación, como
organización, como superestructura que se origina, que se organiza, que
se manifiesta como necesidad organizacional de la gente reunida en las
sociedades concretas de las aglomeraciones urbanas que llamamos
“Ciudades”. Que se insertan en otros conjuntos más grandes, más
genéricos, más comprensivos que llamamos naciones o países.
Así explicado parece que esta descripción tiene una lógica
incontrastable.
Parece que el Estado surge como una construcción natural. Casi
necesaria, por lo histórica y por lo espontánea.
Y si hablamos de Estado parece que nos estamos refiriendo a
Gobierno.

Y si nos referimos al Gobierno, parece que estamos hablando de


funcionarios, de presidentes, ministros, gobernadores, intendentes, jueces,
diputados, senadores, concejales.

Y a todo esto cuando lo llevamos al plano de la realidad, cuando lo


sacamos de la simple teoría que tan bien se explica y se entiende. Cuando
hablamos de los funcionarios y de los gobernantes que tenemos que
soportar, se nos vienen abajo todos los conceptos, todas las justificaciones,
todas las teorías.
Porque así como existe la convicción de que es necesario organizar a la
sociedad.
Que es también preciso que exista autoridad, que se ejerza el poder
del Estado, también existe en la sociedad una especie de rechazo, de
cansancio y desprecio hacia los que detentan los cargos políticos o de
gobierno.
Se los acusa, se los rechaza, se los critica, se los define con

las más duras y extremas calificaciones.


En una especie de ingenuos exorcismos para sacudirse de tantos años
de engaños, de corrupciones, de ilusiones en la Democracia que han sido
traicionadas por los políticos, por los gobernantes, por los funcionarios.

Pese a todo ello, el Estado subsistirá.


La Democracia buscará sus propios remedios.
La Sociedad se curará las propias heridas y encontrará las
correspondientes correcciones y enmiendas.
Y entonces el Estado, la Ley, el Derecho, podrán volver a existir, a
funcionar, a servir y a la iluminar la vida de las gentes.

8. Derecho Público y Derecho Privado: su correlación entre el hecho


arquitectónico individual, el

Diseño y el hecho urbano

Si tuviéramos que hablar de la gran división interna del Derecho, de la


base de las otras clasificaciones, tendríamos que referirnos al derecho público
como contrapartida del derecho privado.

Y esa distinción no hace más que incursionar entre las dos


vertientes de la vida jurídica.

-La que hace referencia principal a la comunidad, al Estado, a la


sociedad, es el Derecho Público.
-La otra faceta, la que toma al hombre individual o a los hombres como
personas, como individuos, ese es el mundo del Derecho Privado.

Los antiguos decían que el Derecho Público es aquél que refiere a las
cosas de la ciudad, del pueblo, de la Nación, del Estado.
El Derecho Privado, en cambio, era para los antiguos el derecho singular,
el derecho de los individuos, el derecho que se aplicaba a las personas solas o
en conjunto, pero no en relación a la vida social.
Porque un tema puede interesar a muchos: los socios de un club, por
ejemplo. Pero es Derecho Privado, singular, porque no es parte de los
intereses sociales en cuanto tales.
En cambio si yo contrato con el Estado para hacer una obra, estoy
contratando en el ámbito del Derecho Público. Aunque se refiera, ese contrato
que hago, a una sola persona en su relación con el Estado. Porque aquí se
supone que el Estado contrata en nombre de la comunidad. Por eso, todo
contrato que haga el

Estado en cuanto tal, en función de ser gobierno, se inscribe en el marco


del Derecho Público.

En nuestra materia es muy clara la diferenciación:


 -cuando contrato una obra con un comitente particular, estoy en
el ámbito del derecho privado.
 Si en cambio contrato un servicio que presta la Municipalidad o un
organismo estatal, estoy en el marco del Derecho Público.

9. Las jurisdicciones y el orden jurídico constitucional.

Su relación con el quehacer del Diseñador y del Arquitecto


Cuando hablamos de Nación - Provincias - Municipios y Comunas -
estamos refiriéndonos a los órdenes o escalas de la expresión estatal o
gubernamental. Si hablamos del gobierno generalmente tenemos que aclarar a
cuál orden de gobierno nos estamos refiriendo.
En realidad nuestro sistema tiene características descentralizadas. De
raíz federal, como dice la Constitución. Es decir, nos consideramos un Estado -
una Nación o Confederación -como se llamaba antiguamente- formada por la
unión de algunas provincias que libremente decidieron constituir una
República.

Las Provincias por su parte están divididas en Municipios o ejidos


urbanos. Que pueden o no ser colindantes o vecinos. En algunas Provincias las
Municipalidades tienen una planta o zona urbana, una zona de transición sub-
urbana o sub-rural y otra zona rural. En otros casos, la Provincia se divide por
ejemplo en “partidos” o “departamentos”. Las ciudades son los centros
urbanos que tienen una determinada cantidad de habitantes. Y lo que está por
fuera del radio urbano, del ejido o de la planta urbana, es territorio rural, de
jurisdicción provincial.

Resumiendo, podemos decir que en nuestro país existen tres


jurisdicciones:
-Nacional, Provincial y Municipal.
A cada jurisdicción la gobierna un conjunto de funcionarios que
son elegidos por votación popular. Cumplen mandatos temporarios. Y los
secundan otros funcionarios y empleados, que son de carrera, los llamados
empleados públicos o estatales.

Tienen un órgano ejecutivo que normalmente es uni-personal. Y un


órgano colegiado que hace las leyes o las ordenanzas, según el caso.

10. Las personas y las cosas.

Si tomamos las definiciones que sobre las personas y las cosas nos da el
Código Civil tendremos una ajustada acepción de sus alcances. Por lo menos
en el marco del derecho en general y del Derecho Argentino en particular.
Porque justamente es en el Derecho Civil en donde se deben buscar los
conceptos básicos del derecho general.

El Artículo 30 de este Código nos dice que:


- “son personas todos los entes susceptibles de adquirir derechos o
contraer obligaciones”.

En el Artículo 2311 se explica a su vez que:


- “se llaman cosas en este Código -Civil- los objetos materiales
susceptibles de tener un valor.

Las disposiciones referentes a las cosas son aplicables a las energías y a


las fuerzas naturales susceptibles de apropiación”.

En el Artículo siguiente -el 2312- del mismo Código Civil se aclara que:
“los objetos inmateriales susceptibles de valor, e igualmente las cosas, se
llaman bienes. El conjunto de los bienes de una persona constituye su
patrimonio”.

Como vemos se trata de una estricta acepción jurídica. De base


económica, porque los bienes o las cosas que no tienen valor actual, como
pueden serlo el agua del mar, el aire en lugares o condiciones normales, y
otros elementos o cosas que no tienen ese valor, que no son susceptibles de
apropiación, no son, jurídicamente hablando, ni cosas ni bienes.
Sobre estos últimos términos parece que no existen mayores
dificultades. En realidad cuando nos referimos a las cosas o bienes que pueden
ser objeto del derecho, estamos aludiendo a lo que puede ser materia
contractual, de un convenio, de una transacción. Lo que no despierta un
legítimo interés jurídico, porque no tiene interés económico o de algún valor
estimable, no puede ser objeto de acto jurídico alguno.

Para el caso de los Diseños, de las creaciones intelectuales, de los


objetos, cosas, productos, servicios que podemos producir en las diferentes
vertientes de la actividad del creador, del Diseñador, del proyectista como
autor, del creativo publicitario, del generador de ideas e imágenes de carácter
comercial e industrial. Evidentemente, estamos hablando de cosas concretas,
o de imágenes, de obras de arte o diseño. De creaciones del espíritu, pero
conectadas, vinculadas, protegidas y contempladas en las distintas normas
que configuran el conjunto jurídico de tutela de los derechos intelectuales,
Derechos de Autor, o como autores de Diseños, Inventos, Señales o Modelos.
En cuanto a las personas parece que la complejidad del tema requiere
alguna mayor explicación. Porque como bien dice el mismo Código Civil
-artículo 31- las personas pueden tener:

a) una existencia visible o real y


b) una existencia ideal o de persona jurídica.
Las personas reales y visibles son las de carne y hueso. También
llamadas personas individuales. Porque las otras personas, las ideales, se
llaman también personas colectivas y refieren a las entidades públicas, a las
sociedades y a las asociaciones.

Las personas jurídicas de carácter público, son:


a) el Estado Nacional, las Provincias y los Municipios;
b) las entidades autárquicas;
c) la Iglesia Católica.

Las personas ideales o colectivas de carácter privado son:


a) las asociaciones y fundaciones (es decir, entidades de bien común
de carácter privado, no estatal);
b) las sociedades civiles y comerciales;
c) las entidades que conforme a la ley tengan capacidad para
adquirir derechos y contraer obligaciones

Digamos finalmente que, en nuestras materias, son particularmente


personas, sujetos de todos los acontecimientos jurídicos en materia de
trabajos y contrataciones, por ejemplo, los estudios, grupos o consultoras, que
pueden contratar de manera unitaria como una sola persona o un solo
profesional.
También son personas colectivas o personas jurídicas los
contratistas y subcontratistas que firman contratos en nombre de un grupo o
sociedad, para realizar determinadas obras. Al igual que los empresarios que
firman por sus compañías o empresas y, hasta las denominadas “uniones
transitorias de empresas”, que asumen una representación unitaria y suscriben
los contratos como una sola y única persona jurídica.
En nuestras materias, tanto los objetos, bienes, servicios y creaciones.
Como las personas que los generan, crean o inventan, están contemplados
en la legislación vigente:
- Decreto 6673/63, que habla del “autor de un modelo o diseño
industrial” que tiene sobre sus creaciones un verdadero Derecho de Propiedad
– artículo 1º-
- Como respecto de sus creaciones, que son objeto de Derecho: modelo o
diseño industrial, como las formas o aspectos incorporados o aplicados a un
producto industrial que le confiere carácter ornamental – artículo 3º de la
norma-

Ley 11.723 cuando expresa:


- Artículo 1: A los efectos de la presente ley, las obras científicas,
literarias y artísticas comprenden:
- los escritos de toda naturaleza y extensión,
- entre ellos los programas de computación fuente y objeto;
- las compilaciones de datos o de otros materiales;
- las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales;
- las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas;
- las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de
arte o ciencia aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y
mapas; los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas; en fin, toda
producción científica, literaria, artística o didáctica, sea cual fuere el
procedimiento de reproducción.
La protección del derecho de autor abarcará la expresión de ideas,
procedimientos, métodos de operación y conceptos matemáticos pero no esas
ideas, procedimientos, métodos y conceptos en sí. (texto según ley 25.036.)

Luego se define el alcance de los Derechos de Autor:

- Artículo 2: El derecho de propiedad de una obra científica, literaria o


artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de
publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de
enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de
reproducirla en cualquier forma.
11. Elementos, objeto y sujetos del universo jurídico

Está visto que no sólo las personas físicas o individuales -hombres y


mujeres capaces de actuar jurídicamente, capaces de asumir obligaciones-
pueden calificarse de personas al efecto de nuestro universo jurídico y
contractual. Junto a ellas están las personas colectivas o personas jurídicas
que tienen capacidad para obligarse.

En nuestras materias son relevantes, por ejemplo:

a) las sociedades de profesionales que actúan bajo las formas de


estudios colectivos o consultoras;

b) las empresas que ofrecen ejecutar a modo de organizaciones


industriales y comerciales, bajo cualquier tipo de sociedad comercial: sociedad
anónima, sociedad de responsabilidad limitada, sociedad en comandita simple,
o por acciones, sociedad colectiva, etcétera;

c) las empresas temporarias o accidentales, constituidas para un solo


objeto o emprendimiento: caso típico lo constituye el grupo de trabajo que se
forma para la ejecución de un gran proyecto;
d) las concertaciones también ocasionales de varias empresas o de varias
personas jurídicas para acometer un único negocio. Tal el caso de las U.T.E.:
Uniones Transitorias de Empresas que, por falta de solvencia individual o por
simple interés de repartir los riesgos y las inversiones, se unen generando una
empresa mayor, distinta a todas ellas, para contratar una obra, o presentarse
a una licitación a fin de construir, concesionar, etcétera.

El mundo jurídico se manifiesta entre las personas, respecto de cosas,


bienes e intereses. Y se concreta en función de actos, hechos y voluntades que
mueven al mundo real exterior en virtud de la existencia de entendimiento por
parte de los sujetos, actores de cada universo de cosas y de acciones.

Podríamos agregar que en ese mundo al que estamos analizando, se


verifican hechos. Que son:

- los acontecimientos susceptibles de producir alguna adquisición,


modificación, transferencia o extinción de los derechos u obligaciones (texto
del artículo 896 del Código Civil).
A continuación explica el mismo Código que:

- “los hechos humanos son voluntarios e involuntarios. Los hechos se


juzgan involuntarios cuando son ejecutados con discernimiento, intención y
libertad” (texto del artículo 897 del mismo Código).

Los actos jurídicos, por su parte, son:

- los actos voluntarios lícitos,


- que tengan por fin inmediato establecer entre las personas relaciones
jurídicas,
- crear,
- modificar,
- transferir,
- conservar
- o aniquilar derechos (artículo 944 del Código Civil).

12. Las relaciones jurídicas

Cuando definimos al Derecho como la norma social obligatoria, estamos


afirmando que, lo que realmente constituye su objeto, es la regulación de las
relaciones.
- Porque poco importa la conducta íntima e individual de las personas.
- Lo que es materia propia del Derecho es el comportamiento que yo
tengo con los demás.
- Mediante actos externos.
- Actos de la conducta visible, exterior.
Los actos propios, íntimos, individuales, personales, serán en todo
caso, materia de la moral.
- Que nos señala la conducta debida en el orden interno.
- Porque cuando la moral se ocupa de mis actos con relación a los demás,
nada se manifiesta en el mundo real.
- No me advierte, como lo hace el Derecho, con la amenaza de un castigo
exterior.
- En todo caso la única amenaza que me hace la moral para cuando yo
no siga sus reglas, es que me habré apartado del camino de la virtud, de la
perfección.
- Será, finalmente un castigo subjetivo.
- Una sensación íntima, interna.

El Derecho en cambio, solamente se ocupa de los actos que inciden o


afectan a los demás. Y los castigos que prevé el Derecho son de tipo exterior,
aplicados por una autoridad estatal.

De todo esto podemos inferir que el Derecho es sustancialmente


relacional.
- Porque está formado por las normas que me vinculan con las demás
personas.
-Me indica cómo debo comprar y vender, me dice de las consecuencias
que puede traerme el firmar un contrato o una garantía.

-En nuestra materia me señalará cómo son las relaciones que constituyo
en el mundo de las locaciones de obra,
- de los contratos,
- Cuando me encargan un diseño, un modelo, un logotipo, una marca o
señal.
- Estamos en el mundo de los trabajos que otro me encomienda porque
conoce de mi oficio, mi profesión, de Arquitecto, artista o diseñador.
- Y que yo puedo comprometer. Cuando me lo encarga una persona
individual, una institución, una empresa, una sociedad, o un organismo
estatal. Y que yo acepto porque es mi modo de ganarme la vida. Es mi oficio,
mi profesión o mi trabajo habitual.

En un caso hablamos de las relaciones interindividuales:


- los contratos,
- las locaciones de obras y de servicios.
- Las llamadas “encomiendas profesionales”
- Las relaciones jurídicas contractuales o negociales o profesionales,
siempre se dan entre los individuos.
- Siempre tienen como protagonistas a las personas, que contratan, que
compran y venden, que alquilan, que reciben mandatos o encomiendas
profesionales.
-
Son personas, son individuos, son a veces, grupos de personas que
contratan como “personas jurídicas” o “personas colectivas”. Pero siempre está
presente el hombre y la mujer actuando de manera individual o grupal, con el
trasfondo de su propia identidad.

13. Obligaciones y Contratos

Nuestro Código Civil en el artículo 1137 define a los contratos diciendo


que:

- Existe un contrato cuando varias personas se ponen de acuerdo en una


declaración de voluntad común destinada a reglar sus derechos

Sobre las obligaciones, en cambio no quiso el codificador imponernos


una definición.
Vélez Sársfield entendió aquí que no era conveniente que en las leyes
se dieran definiciones. Excepto, dijo, cuando sean absolutamente
necesarias. Que las definiciones, aconsejaba, las hagan los profesores o los
escritores. Y, en ese artículo, el 495, bajo el título de “la naturaleza y origen de
las obligaciones”, expresa: “las obligaciones son de dar, de hacer o de no
hacer”. Y continúa en el artículo siguiente:
- “el derecho de exigir la cosa que es objeto de la obligación es un
crédito y la obligación de hacer o no hacer, o de dar una cosa, es una deuda”.
En verdad, leyendo estos artículos venimos a deducir una definición de
obligaciones. Como decían los antiguos:
- las obligaciones son los vínculos jurídicos que surgen de las relaciones
jurídicas. Y que nos imponen dar a otro, una cosa, o hacer una obra, o prestar
un servicio. O como también podríamos decir: se trata del vínculo que nos
presiona, nos empuja a hacer una prestación en favor de otra persona.
Y si ahora vinculamos la definición de contrato con estos
conceptos en torno de las obligaciones vemos que, naturalmente, se puede
deducir que, el contrato, es la forma más precisa y concreta de producir
obligaciones.
-Porque, cuando contratamos, nos obligamos con otro a darle o hacer
algo en su favor.
-A realizar una prestación para cumplir el contrato,
-o hacer un trabajo, en el caso del diseñador o comunicador de imagen
visual.
-O a pagar el precio de esa obra, en el caso del cliente frente a su
diseñador.
-Hacer algo, o pagar algo, o entregar, o concretar una prestación.

Y como nos vemos precisados, presionados, compelidos, empujados a


hacer algo, o a pagar algo, o a prestar algo, eso, justamente representaría el
vínculo jurídico de que nos habla la definición de obligaciones:

-Usando un solecismo, poniendo en la definición la misma palabra que


queremos definir, -diríamos entonces que la obligación es el vínculo jurídico
por el cual se “nos obliga” a hacer algo,
-o a entregar una cosa o a realizar una prestación.

-En virtud de un compromiso que asumimos: como por ejemplo, en los


compromisos que surgen normalmente del acuerdo de voluntades.
-Es decir, de los contratos.
-Que, entonces, serían por excelencia, las más comunes y más perfectas
fuentes de las obligaciones.
CAPÍTULO II
PRAXIS PROFESIONAL

EL ARQUITECTO Y EL DISEÑADOR COMO PRESTADORES DE


OBRAS Y DE SERVICIOS

LA CONTRAPRESTACIÓN

LOS HONORARIOS

14.- El Arquitecto y el Diseñador como trabajadores intelectuales


y como profesionales.

El trabajo independiente y en relación de dependencia

Vamos a tratar de definir, interpretar y abordar el quehacer del


Diseñador, como una expresión familiar, casi correlativa y similar al trabajo de
los Arquitectos y de los artístas plásticos o creadores de arte, artesanías,
proyectos y diseños en general.
Vemos que se trata de quehaceres o profesiones afines. Que dentro
del amplio marco de nuestra definición laboral, comprende muchas
vertientes, especialidades y modalidades de trabajo.

No obstante por una necesidad metodológica vamos a tratar de


interpretar las formas más comunes del quehacer, todas las cuales quedan
comprendidas dentro de las previsiones legales que comentamos:

Y NOS QUEREMOS REFERIR PRIMERO A LA LABOR DEL ARQUITECTO:

+++++++++++++++++++++++++++++++
- Hasta tanto tengamos en nuestro país. Y quizá, tal vez, como ocurre
en la Unión Europea, cuando logremos en toda Latinoamérica, un régimen
único de la Propiedad Intelectual, por ahora nos debemos manejar con
normativas distintas, separadas e independientes. Sabiendo que tanto la
creación literaria o artística, como la creación arquitectónica. El diseño como
expresión de la comunicación visual, o bien el diseño orientado a la
producción industrial o publicitaria, todo queda comprendido en el ancho
universo de la Propiedad Intelectual, como objeto de estudio. Y dentro del
amplio marco de los Derechos de Autor como expresión de las facultades y
atribuciones del titular de cada creación.
Si bien para la Propiedad Intelectual de carácter artístico y
arquitectónico. Como para los ámbitos literarios y científicos contamos con
una vieja norma, la ley 11.723. Que rige renovada, modificada. Actualizada.
Pero que al fin y al cabo, es una ley antigua corregida, actualizada,
modernizada.
Y, para las obras de carácter técnico o industrial, la normativa se
sancionó en 1995. En una última versión para actualizar y mejorar la ley que
regía desde fines del siglo XIX. La Nº 111.
Luego vendrían otras normas progresivas, superadoras y a veces
complementarias.
Recordamos la vigencia actual de las siguientes:
- El Decreto 6673/63 de Protección de los Derechos de Autor de los
Modelos o Diseños Industriales.
- La ley 22.362 que regula el Derecho de Propiedad sobre las Marcas y las
Designaciones.
- La ley 24.481 sobre Patentes de Invención y Modelos de Utilidad.
Y si debemos hablar de los quehaceres, integramos en el mismo
concepto:
- Una creación artística;
- Un proyecto o Diseño de Arquitectura;
- Una obra de arte en sus distintas y tan diferentes expresiones;
- Una creación de Diseño Gráfico, Diseño Industrial o de Comunicación
Visual;
- Un invento;
- Una marca;
- Un logotipo, isotipo o afiche;
- Un programa de computación novedoso y diferente;
- Inventos, modelos, diseños, creaciones, propuestas musicales o de tipo
visual, o audivisual;
- Dibujos, grabados, diseños artísticos o utilitarios, envases o spots o
carteles, o frases o películas publicitarias.
- O la marca o nombre comercial
- Ya se trate de una denominación que va a utilizar comercialmente para
distinguir unos productos o servicios, una o más mercaderías, o bien
actividades o la producción de una fábrica o establecimiento.
Todo sujeto a la presentación del pedido ante las oficinas
correspondientes de cada registro público. Con las formas, los elementos y
recaudos que se exigen en cada caso para cada registración, patentamiento o
mecanismo de tutela y protección de la Propiedad Intelectual.
- Respecto de los Inventos, se recuerda que los mismos pueden estar
referidos tanto a las innovaciones científicas, técnicas, informáticas o
industriales. Como a los llamados Modelos de Utilidad.
- En ambos casos, y por el término que establece la ley, el
reconocimiento, el patentamiento, y el otorgamiento del registro a un titular
como creador o inventor, le procura el título de propietario legal del invento,
diseño, creación o modelo.
- Y el dueño, titular, propietario intelectual de la creación o invención,
adquiere el monopolio de la explotación, uso, cesión o comercialización del
invento, creación o ingenio.
- La protección tiene carácter nacional, o regional. Y en todo caso, puede
tener vigencia como registro para los países que tengan convenios o tratados
internacionales de reciprocidad. O que estén adheridos a los organismos
internacionales que protegen los Derechos de Autor.
- Como ya lo hemos dicho, cuando la ley protege una creación, una
obra, un diseño, un proyecto o un invento, no está protegiendo la idea,
- Protege, tutela, toma en cuenta mi proyecto, mi programa, mi creación
respecto a
- cómo hacer la cosa, o cómo hacer o fabricar o reproducir el elemento
que proponemos como innovación de la ciencia, de la técnica o del arte.
- El know how, el cómo hacerlo, el saber el procedimiento, el explicar los
motivos, las razones, las utilidades, las ventajas y los caminos para llegar a
estos logros.
- Para ello además de presentar una solicitud en forma y tiempo ante el
organismo que legalmente corresponda, deberemos presentar los planos,
- los croquis, las fotos, las fórmulas
- adjuntando además, los procesos, caminos o los procedimientos que,
sabemos, pueden llevar al logro de los resultados que enunciamos.
Podríamos decir que se hace necesario, en cada trámite:
 1º Una solicitud en papel dirigida al titular del Registro de la
Propiedad Industrial, o de la Propiedad Intelectual, según los casos
 2º Una explicación detallada con la descripción del invento,
diseño, modelo o creación para el que se solicita la patente.
 3º Las razones que fundamentan nuestra petición, orientadas a
señalar las ventajas, comodidades o utilidades que se ofrecen con la
elaboración y utilización del bien o del servicio que proponemos, cuando se
trate de modelos de utilidad o de inventos de aplicación industrial.
 4º Los croquis, planos, modelos, fotos y dibujos que
demuestren, en gráficas y otras imágenes las ventajas o conveniencias que
atribuimos a nuestro invento o creación.
 5º Una memoria sobre los antecedentes, procesos de invento,
creación, descubrimiento o elaboración del bien que proponemos y para el
que peticionamos su registración, y reconocimiento de propiedad intelectual
y derecho de autor.

Los distintos casos de creaciones, inventos, diseños, marcas, señales y


propuestas:

1er. Caso: Las Patentes de Invención


Ya sabemos que, en general, toda Propiedad Intelectual, para tener la
protección o tutela de la ley, debe pasar por los trámites de su registro,
inscripción o depósito de las obras para que el Estado, por sus organismos
específicos, la guarde, las registre, la clasifique. Y en cierto sentido controle y
tome las pruebas que hagan a su carácter de verdadera creación intelectual.
Es decir, que sea novedosa, original. Que no sea ni copia ni similar ni
semejante a otras obras o creaciones ya existentes.
Las solicitudes para la registración de estas Patentes tienen que ser
individuales.
Deben estar referidas a una sola invención o un grupo de invenciones
relacionadas entre sí, de tal manera que integren una propuesta única, un
solo desarrollo del mismo objeto o principio.
En las oficinas del Registro se debe hacer una especie de búsqueda o
determinación de lo que se denomina “El Estado de la Técnica” en el asunto
que se propone.
Ya sabemos que este Estado de la Técnica, refiere a los conocimientos
vulgares, o a los conocimientos específicos que puede tener cualquier
persona especialista en una materia o problema determinado:
- Es decir, si tal conocimiento, si tal propuesta, si tal procedimiento ya
existe y es conocido.
- O se ha publicado en revistas o informes especializados.
- En tal caso, no puede admitirse la insripción de un invento o de un
producto o de un procedimiento que ya era conocido en el mundo.
Cuando la propuesta no exista ni la cosa pudo ser conocida, entonces el
Registro dará a conocer la petición y el invento, el objeto o el procedimiento
que se trata de patentar.
- Procederá a poner a disposición del público la solicitud de patente,
haciendo la correspondiente publicación en el Boletín Oficial de la Propiedad
Industrial
- Se publica, se difunde, a los fines de que cualquier persona que ya
tenga inscripto o registrado ese invento o procedimiento pueda hacer valer sus
derechos.
Una vez cumplidos estos trámites se reconoce el invento. Se concede la
Patente. Aunque siempre este reconocimiento se hará sin perjuicio de
eventuales derechos de terceros. Además se hace sin garantía del Estado en
cuanto a la validez de la misma. Sin garantizar ademása la utilidad del
invento o del objeto sobre el que recae. Se difundirá un informe final endonde
se podrá poner a disposición de los interesados los datos, los gráficos, los
diseños, los elementos que constituyen el objeto o invento. Para que el
público pueda conocerlo, utilizarlo, aprovecharlo doméstica o industrialmente.

2do caso: Los Modelos de Utilidad

Estamos considerando ahora los procesos, las creaciones y los hallazgos


que en general podemos denominar los “Modelos de Utilidad”.
Llamamos así a otro tipo de creaciones, propuestas o invenciones que
siendo nuevas e implicando una actividad inventiva, tienen por objeto. Pero
que también pueden mostrar un resultado que se defina como:
- lograr para un objeto una configuración, estructura o constitución de la
que resulte alguna ventaja práctica para su uso, duplicación o fabricación.
Quiero esto significar que podrán registrarse como modelos de utilidad:
- los útiles y objetos;
- los utensilios,
- los instrumentos,
- las herramientas,
- los aparatos,
- y, en general, todos los mecanismos, ingenios, creaciones o dispositivos,
que en su totalidad o conjunto. O que en sus partes respectivas, reúnan los
requisitos que ya mencionamos: una configuración, una presencia, una
estructura o una nueva expresión física, material, que pueda demostrar o
configurar una nueva y diferente ventaja práctica.
En esta vertiente de los inventos también tenemos que tener en cuenta
esa situación que denominamos “Estado de la Técnica “.
Porque también aquí debemos considerar, analizar, juzgar, y valorar, lo
que se pueda demostrar o reivindicar, o defender, como “novedad” o como
cosa distinta y superadora de todo lo conocido.
- Como una nueva y diferente actividad inventiva que nos permita
justificar como “Modelo de Utilidad” el objeto o la presentación del objeto que
estamos deseando patentar.
- Y todo ello estara constituido por todos los detalles que nos permitan
reconocer como distinto, novedoso y superador frente a todos los objetos
similares, conocidos, fabricados o comercializados en el país.
- Todo el trámite de registración en tanto y en cuanto deseamos la
protección o tutela legal para nuestra propuesta, será similar al trámite que
hacemos con las patentes de invención.
- Presentamos similares documentaciones. No tenemos que describir o
justificar los procesos de invención como en los inventos propiamente dichos.
Tampoco el Registro hará la búsqueda o investigaciones, para rechazar los
proyectos iguales o semejantes. Ni tampoco las publicaciones, porque se
entiende que, en este caso el trámite y la protección son menos formales,
menos rigurosos.

CUANDO ES IMPORTANTE TENER PRESENTE: EL ESTADO DE LA


TÉCNICA, EL CONOCIMIENTO OBVIO, LAS REIVINDICACIONES
JUSTIFICATIVAS Y EL MÉRITO INVENTIVO

Los requisitos enunciados en el título hacen a la viabilidad de la patente.


Al registro oficial de un invento, creación o descubrimiento, que confiera la
protección que juridicamente corresponda.
Estas exigencias existen en casi todos los sistemas del mundo.
Refieren a las condiciones que debe tener una propuesta que lleva el
inventor al Registro, para que esta oficina estatal lo admita. Lo valore. Lo
proteja. Y, eventualmente, si el inventor o creador llegara a ser víctima de
plagio o aprovechamiento, el Estado justificará que ese creativo, fue el
verdadero autor de la iniciativa original, distinta, útil y pertinente que llevó
al Registro para su protección.

Estado de la Técnica: es el saber del promedio de los especialistas


que se dedican a un tema determinado. Si el invento refiere a un nuevo
sistema de capturar la energía solar, se debe preguntar a quienes
trabajan con los paneles solares para producción de energía eléctrica. Ellos
nos dirán en qué estado está la técnica de la producción de electricidad
solar. Y si el invento está referido a conocimientos que ya se tienen, a
prácticas que ya se ejecutan, a procedimientos que ya se utilizan,
evidentemente el invento no tiene sustento ni entidad como para ser
presentado como creación innovativa, original y diferente. No tendrá ni
inscripción, ni tendrá, consiguientemente, ninguna protección legal.

Conocimiento Obvio: tiene mucho que ver con el apartado anterior.


Se reputa obvio a lo que se da por sobre-entendido. Lo obvio, como
decían los antiguos es ob-via: está en la vía, en el camino. Lo encuentro al
paso. Me sale al encuentro. Lo obvio, la obviedad, es el conocimiento que
no requiere ni de búsqueda, ni de investigación, ni de creatividad, ni de
invención. Lo obvio no es patentable. Porque es lo evidente: lo que se tiene
delante de la visión. Delante de los ojos. Nadie puede pretender ser el
padre de un conocimiento obvio. Nadie puede patentar una obviedad. Nadie
se puede hacer acreedor a una solución que surge obviamente de
soluciones anteriores, de conocimientos universales. Del estado de la técnica
actual, de lo que la gente sabe y conoce, y practica, y utiliza y produce.

Registro de Marcas, Nombres Comerciales, Rótulos, Logotipos,

Estamos considerando ahora las simples denominaciones, los nombres


comerciales y las llamadas “señales” que prevé y regula la Ley Nº 22.362.
Si recordamos los textos de la ley podemos deducir claramente de qué
estamos hablando cuando nos referimos a “marcas, señales, nombres,
emblemas y otros signos o imágenes distintivos”. Veamos:

DE LAS MARCAS
SECCION 1ª.
Derecho de propiedad de las marcas

ARTICULO l - Pueden registrarse como marcas para distinguir productos


y servicios: una o más palabras con o sin contenido conceptual; los dibujos;
los emblemas; los monogramas; los grabados; los estampados; los sellos; las
imágenes; las bandas; las combinaciones de colores aplicadas en un lugar
determinado de los productos o de los envases; los envoltorios; los envases;
las combinaciones de letras y de números; las letras y números por su dibujo
especial; las frases publicitarias; los relieves con capacidad distintiva y todo
otro signo con tal capacidad.

ARTICULO 2 - No se consideran marcas y no son registrables:


a) los nombres, palabras y signos que constituyan la designación
necesaria o habitual del producto o servicio habitual a distinguir, o que sean
descriptivos de su naturaleza, función, cualidades u otras características;
b) los nombres; palabras, signos y frases publicitarias que hayan pasado
al uso general antes de su solicitud de registro;
c) la forma que se dé a los productos;
d) el color natural o intrínseco de los productos o un solo color aplicado
sobre los mismos
Como podemos advertir, se trata de registrar una denominación,
nombre, señal o marca. Que puede ser el mismo nombre del titular del
negocio, o un nombre de fantasía.
- Un signo, imagen, denominación que vamos a utilizar o que ya
estamos utilizando comercialmente. Con ello tratamos de diferenciar, de
distinguir nuestra firma, empresa o negocio. O bien estamos designando
productos o servicios. Con todas las connotaciones e implicancias que significa
denominar a las actividades de una persona, de un negocio o un
establecimiento.
Si consideramos los trámites, las gestiones o pasos a seguir para lograr
la oficialización o registro de estas denominaciones y signos distintivos,
podemos decir que en general, lo principal consiste en saber si esos
nombres, marcas, señales, signos o denominaciones no están ya registrados
por establecimientos similares.
Lo mismo ocurrirá respecto de las formas modernas de
representación. Como los logotipos, isotipos, o simples “logos” representativos
y muchas veces, elocuentes signos de una marca, producto o denominación.
Se nos vienen a la mente numerosas marcas que están realmente
“marcadas” en nuestra imaginación y en nuestros gustos. Gaseosas,
automóviles. Y hasta nombres de golosinas, leches o yogures. Que muchas
veces se nos estampan con fuerza, visual y emocionalmente, porque están
impresas en las camisetas de los jugares de nuestro equipo preferido.

Ahora definimos al Diseñador como:


creador, inventor, artista y artesano

Debemos considerar al Diseñador como prestador de servicios


y de obras. En especial lo debemos considerar como realizador de obras,
porque la diferencia estará siempre entre quienes son trabajadores
o profesionales independientes y quienes trabajan como empleados
o en relación de dependencia.
La diferencia es clara:
- Si el profesional contrata, cotiza o hace un presupuesto, cobra y se
hace responsable de terminar el trabajo. Y de terminarlo bien, estamos
ante un trabajo independiente. De carácter profesional. En donde yo,
Diseñador, soy mi propio patrón y contrato de igual a igual con mi cliente o
comitente. O propietario. A quien llamamos comitente porque me
“encomienda” un trabajo o una obra. En este caso, garantizo un resultado. A
satisfacción del cliente y conforme a las reglas del buen arte y buen diseño.

- El trabajo dependiente es distinto. Se trata de empleados u obreros


que trabajan para un patrón, para una empresa o un empleador. El
dependiente realiza el trabajo, según su leal saber y entender. Como la parece
o como mejor puede realizarlo. Siempre según las instrucciones que le dé el
patrón, pero sin prometer ni garantizar un resultado. Trbajo por tanto, por día,
por semana, por quincena o por mes. Pero no trabajo a obra terminada. No sé
si la obra o el trabajo se terminan, y si se terminan, si quedan bien. Yo igual
cobro por las horas o por los días que trabajé. En todo caso quien debe
garantizar el resultado debe ser mi patrón, el que me contrata a mí como
empleado y quien contrata como empresa o como diseñador, con el cliente o
comitente.

Hemos considerado distintos aspectos del trabajo del Diseñador.


Solo o asociado. Pero independiente. En la individual singularidad del
quehacer profesional, que siempre es personalísimo, o en personas jurídicas
que salen de la constitución de equipos, de consultoras, empresas, de
agencias, de talleres o estudios pluripersonales o interdisciplinarios.

La relación de dependencia en cambio es configurativa de una


relación de trabajo. De un contrato del derecho laboral y no del derecho civil.
Somos empleados, aún cuando fuéramos profesionales. Somos trabajadores
subordinados. Aunque fuere en el aspecto económico y jurídico.

Las notas del trabajo independiente son:

- asumir la gestión del trabajo y de la obra.

-tener socios pero no patrones o principales que firmen por nosotros.

-entendernos directamente con el cliente que paga honorarios por trabajo


y no por períodos de tiempo.

-asumir la responsabilidad de terminar un trabajo u obra.

-asumir la responsabilidad de que la obra sea buena.

Las notas del trabajo dependiente o subordinado son:

-relación de dependencia.

-Aunque yo sea Diseñador y tome partidos según mi criterio.

-Que las soluciones o decisiones o técnicas las adopte yo personalmente,


tengo en caso de ser empleado y no independiente, una subordinación
jerárquica, económica y jurídica.

-las relaciones con el cliente no las tiene el profesional dependiente.

- Las asume el contratista o empresario o profesional dueño del estudio.


-las obligaciones del trabajo y de la obra las asume el principal, dueño o
empresario. O titular del estudio.

-el tema de las responsabilidades serán discernidas o diferenciadas:

Sabemos que el profesional siempre es responsable de su obra, de su


firma, de su proyecto y dirección o conducción técnica. Es que como ya dijimos
el trabajo profesional siempre es personalísimo e individual. Entonces si el
Diseñador trabaja para una empresa, será responsable él de su propia labor
profesional. Pero de la obra, del resultado final del diseño o de la campaña
comunicacional, , responderá su patrón, principal o empresario. Será el
empresario, dueño de la agencia o titular del Estudio el que responde de la
globalidad. De la obligación de hacer y de la obligación de resultado. Es
aquella persona física o jurídica que el Código llama “Locador de la Obra”. O
Prestador del Diseño. O contratista.

15. Los honorarios


ante la desregulación arancelaria

Sabemos que la Arquitectura es una profesión regulada. Matriculada, de


estricta regulación pública estatal. Por eso se ejerce con los llamados títulos
habilitantes. Tiene una graduación universitaria de grado. Exige la extensión
del título o diploma habilitante por parte de las universidades. Que tienen
reconocimiento estatal nacional. Pero además deben ser ejercidas en el ámbito
de una jurisdicción matricular. Dirigida, gobernada, organizada y controlada
por esos organismos sui generis, los colegios profesionales. Como entidades
de derecho público pero de gobierno y conducción privada. Esos organismos
paraestatales que son los colegios o consejos profesionales.
Por eso los Arquitectos, tienen además de título habilitante, la matrícula
que los registra y reconoce en un ámbito territorial o jurisdicción.
Por eso gozan de competencias, incumbencias y privilegios laborales
derivados de la especificidad y especialización de su oficio.

En cambio los diseñadores todavía no tienen colegios profesionales


propios. Porque se trata de una profesión que no está regulada. Que no se
considera todavía una profesión formal. Por eso no hace falta título para
ejercerla. Pueden ser diseñadores los simples idóneos que se capacitan o que
sin capacitarse, se sientan capaces de ofrecer servicios en estas materias.
Y si no existen matrículas. Si todavía no se han fundado los colegios
profesionales de diseñadores o comunicadores visuales o por imágenes,
todavía no tenemos ni regulaciones, ni aranceles ni honorarios mínimos.

Pero ya llegarán. Porque en algún momento se deberán crear los


colegios profesionales, y en ese mismo momento se abrirán las matrículas
profesionales. Para que nadie que no tenga título habilitante pueda ejercer
esta profesión.
Respecto de cómo se cobran los trabajos o prestaciones profesionales
del Diseñador, es una cuestión que está ligada a las situaciones explicadas.

Con los Arquitectos, como pasa con los ingenieros, médicos y abogados,
la cosa es distinta.

Existe todo un marco regulatorio que impone los llamados aranceles,


honorarios mínimos, honorarios éticos, o retribuciones y contraprestaciones
regulares, fijas, estrictamente reguladas por normas, reglamentos y
organizaciones gremiales, colegiales o corporativas que los regulan, los
controlan y supervisan.

Pero debe aclararse que este marco regulatorio tiene un ámbito


específico. Tiene un alcance limitado. Y que por fuera d elos aranceles, de
loshonorarios mìnimos, de los criterios estimatorios que ponen una escala o
monto de honorarios para cada tipo de prestación o trabajo profesional, existe
otro ámbito.
Es el espacio que todos tenemos para convenir libremente nuestros
honorarios con los clientes, comitentes o “locatarios” de nuestras prestaciones
profesionales.

Nadie, nunca, en una economía liberal, capitalista o de mercado, podrá


regular de tal manera que todas las prestaciones o trabajos profesionales
queden bajo su control y supervisión.
Siempre existirá una ancha franja de ejercicio profesional en donde
podremos estimar por nosotros mismos nuestros honorarios y los
impondremos a los clientes-comitentes. O bien podremos convenir
libremente con ellos, por tratarse de trabajos especiales. Muy específicos.
Muy particulares. No susceptibles de estar previstos y regulados en los
aranceles o tablas de honorarios.

Justamente, en ese espacio, en ese ámbito, en ese modo o forma de


prestar las obras o servicios profesionales, se moverá por ahora el Diseñador:

- Tendrá que establecer sus propios criterios para evaluar y cuantificar


sus honorarios.

- Tendrá que estimar sus montos, convenirlos con el comitente o


cliente, o bien establecer algunas norma particulares, a partir de las cuales
tendrá una tabla propia, una orientación o una base regulatoria.

-
- Podrá, por ejemplo establecer un honorario para cada hora o día de
trabajo.

- Podrá establecer honorarios estimativos para cada tipo de labor o de


prestación.

- Podrá tomar como orientación los honorarios que están previstos para
los arquitectos para cada día de trabajo en obra, en exterior o en el estudio.

- Podrá también esta blecer un honorario mínimo para la consulta


simple, y establecer una especie de módulo, para multiplicarlo según la
entidad, la complejidad, la importancia o la escala del trabajo que realicemos.

- Por lo menos deberemos acostumbrarnos a estas modalidades hasta


que se decida en definitiva, si vamos a vivir y a trabajar con honorarios
regulados, establecidos, tabulados. O si bien nos tendremos que atener a
esta modalidad posmoderna de honoraros libres, desregulados, y calculados
o impuestos por la oferta y la demanda. Como en cualquier otra expresión del
mercado de los bienes y servicios.

Es una vieja historia esta de los honorarios desregulados. O bien de que


sean controlados por las entidades gremiales o colegiadas de profesionales.
Se ha discutido mucho sobre la procedencia de que se estimen honorarios
según las tablas y no según la calidad del trabajo. El principiante igual que el
experimentado, el genio igual que el loco. Parece que esto respondió a otros
tiempos y a otros criterios, que no pueden ser defendidos en bloque sin un
análisis, por lo menos, equitativo.

Si la equidad entiende que no se puede medir a todos con la misma


vara. O si la mayor injusticia y la mayor desigualdad consiste en tratar a todos
por igual.

Pero la regulación arancelaria existió.


En gran medida todavía existe. Porque tal vez los Colegios Profesionales
subsisten todavía para muchas profesiones. Y el tema de cómo y cuánto se
cobra de honorarios es una función, entre los propios controles que ejercen.
Y no han imaginado otra forma de controlar o regular, o supervisar o
intervenir en la profesión.
Lo cierto es que el intento desregulador está vigente.

Lo dice el decreto 2284/91 cuando expresa:

Artículo 8º):
-Déjanse sin efecto todas las declaraciones de orden público
establecidas en materia de aranceles, escalas o tarifas que fijen honorarios,
comisiones o cualquier otra forma de retribución de servicios profesionales no
comprendidos en la legislación laboral o en convenios colectivos de trabajo, en
cualquier clase de actividad, incluyendo los mercados de activos financieros u
otros títulos, establecidos, aprobados u homologados por leyes, decretos o
resoluciones.

Artículo 11º):
-Ninguna entidad pública o privada podrá impedir ni obstaculizar directa
o indirectamente la libre contratación de honorarios, comisiones o toda otra
forma de retribución, no comprendidos en la legislación laboral o en convenios
colectivos de trabajo, por la prestación de servicios de cualquier índole,
cuando las partes deseen apartarse de las escalas vigentes.

Como se dice en la norma, no se prohibe la existencia de escalas,


aranceles o pautas de fijación de honorarios. Se prohibe la obligatoriedad bajo
la sombra de la “declaración de orden público”. Ya que esto significaba que no
podían las partes, apartarse de la normativa. Hoy quedan vigentes los
Colegios para muchas profesiones. Y creemos que no pasará mucho tiempo
antes de que los Diseñadores tengan sus propios Colegios Profesionales de
Diseñadores y Comunicadores en Artes Audiovisuales.
Y estos Colegios controlan las profesiones y regulan los honorarios.
Porque debemos recordar que los Colegios tienen las facultades que
históricamente se les atribuyeron:

a) llevar la matrícula.

b) ordenar la habilitación por zonas o regiones o provincias.

a) establecer escala de honorarios, como pautas orientativas o, en su


caso,
obligatorias, cuando las partes no quieren o no pueden convenir un
honorario distinto.

Antes se decía -así lo dicen los reglamentos- que los honorarios


obligatorios eran los mínimos. Que por encima de la escala se pueden o se
podían convenir. Pero en la práctica, que todo lo puede, que todo lo manda y
modifica, nunca se aplicaba un honorario mayor que el acotado por la regla. Y
entonces los profesionales siempre buscaban la manera de escaparle a ese
acotamiento. No haciendo los aportes o buscando aprovecharse de otra
circunstancia o función en la obra. Como frecuentemente podía hacerse a
través de la forma de contratar por “administración”. Es decir, cuando el
profesional asume además de los roles proyectuales y de ejecución de las
obras, el manejo de las cuestiones económicas y financieras. Cuando el
profesional administra, contratando con los colaboradores y adquiriendo para
el comitente, los materiales y demás insumos necesarios para la obra.

Si nos detenemos a analizar qué nos dice el Código Civil sobre el


particular, vemos que la redacción nueva del artículo 1627, debe,
necesariamente, tomarse en cuenta:

- Artículo 1627: El que hiciere algún trabajo, o prestare algún servicio a


otro, puede demandar el precio, aunque ningún precio se hubiese ajustado,
siempre que tal servicio o trabajo sea de su profesión o modo de vivir. En tal
caso, entiéndese que ajustaron el precio de costumbre para ser determinado
por árbitros.

- Las partes podrán ajustar libremente el precio de los servicios, sin que
dicha facultad pueda ser cercenada por leyes locales. Cuando el precio por los
servicios prestados deba ser establecido judicialmente sobre la base de la
aplicación de normas locales, su determinación deberá adecuarse a la labor
cumplida por el prestador del servicio, los jueces deberán reducir
equitativamente ese precio, por debajo del valor que resultare de la aplicación
estricta de los mínimos arancelarios locales, si esta última condujere a una
evidente e injustificada desproporción entre la retribución resultante y la
importancia de la labor cumplida. (parrafo agregado por ley 24.432.)

Y luego podemos leer el artículo siguiente, que por exclusión, también


contribuye a la comprensión de las normas y de los principios aplicables:

- Artículo 1628: Si el servicio o trabajo no fuese relativo a la profesión o


modo de vivir del que lo prestó, sólo tendrá lugar la disposición del artículo
anterior, si por las circunstancias no se presumiese la intención de beneficiar a
aquel a quien el servicio se hacía. Esta intención se presume cuando el servicio
no fue solicitado, o cuando el que lo prestó habitaba en la casa de la otra
parte.

16. La matrícula nacional y las jurisdicciones locales y


provinciales

Otra alteración al espíritu de las normas universitarias que conceden


matrícula, licencias, habilitaciones o grados que permiten el desarrollo de una
profesión, está dada por la regionalidad de los Colegios. Que impone una
cierta regionalización de la matrícula. En donde con un criterio localista más
que federalista, se imponen alcances territoriales a los títulos. O por lo menos
a la jurisdicción de un ejercicio profesional.

Hoy, en ese camino de la desregulación, tal vez se llegue también a la


consideración del ejercicio nacional de las competencias habilitantes.

Es fácil unificar los registros con los sistemas informáticos y de


computación que se utilizan en todas las actividades. Es sencillo ordenar
disposiciones y ejercer controles o vigilancias con las comunicaciones tan
fluidas y tan dinámicas. Es más posible hoy que los profesionales se trasladen
a realizar trabajos en poblaciones vecinas o distantes, por lo que parece
anacrónico exigir matriculaciones locales o provinciales.

Pero de todas maneras esto deberá seguir cierta tendencia cultural


e histórica. Que tal vez se vea favorecida por los acuerdos regionales del tipo
del MERCOSUR. Justamente en materia de intercambio de experiencias y de
trabajos universitarios en general y de formación académica de los arquitectos
y diseñadores en particular, ya está constituido un foro denominado
ARQUISUR. Las facultades de todo el sur de Brasil, de Argentina, Uruguay y
Paraguay, están desarrollando actividades conjuntas tendientes a que se
constituya un bloque de unificación conceptual respecto de la formación de los
arquitectos y diseñadores. De sus roles sociales, de sus incumbencias
profesionales y de sus perfiles culturales y técnicos. Con miras a lograr que el
intercambio académico también promueva un intercambio laboral. Para que
todos los egresados puedan trabajar libremente en todos los países. Y,
obviamente, si se reconoce la libertad de trabajar en diferentes países, no
parece razonable la idea de sostener los actuales impedimentos para ejercer
profesiones en provincias distintas.

17. El empleo público y los Diseñadores

No siempre se llevan bien y de la mano las profesiones liberales y los


empleos estatales. Salvo los médicos en los hospitales y los abogados en la
justicia, no vemos mucha y continuada compatibilidad con las dos formas de
ser profesional. Incluso en estos casos que citamos, muchas veces los médicos
aprovechan su empleo en los hospitales públicos para derivar pacientes a sus
clínicas y viceversa. O los abogados que ejercen como jueces se jubilan en
esta actividad y vuelven a ser abogados.

En igual sentido los otros profesionales o técnicos pueden aprovechar su


presencia en oficinas estatales para entrar en negocios privados, con
empresas o fuera de las empresas, con otros estudios o en sus propios
estudios.

Lo que queremos apuntar es que se dan ciertas disfuncionalidades que


hacen al honor o, por lo menos, a la ética y al decoro de ciertas funciones.
Pero el otro aspecto que también destacamos es que se ha planteado muchas
veces al Estado como fuente de recursos laborales para los profesionales. Y no
está bien que esto ocurra, porque lamentablemente se hace sin tener en
cuenta si estos profesionales se necesitan o si resultan excedentarios. Si son
capaces o no están preparados para el trabajo en áreas específicas de la
administración pública. Porque, desgraciadamente, pocas veces se hacen
pruebas y concursos para el acceso a cargos de responsabilidad en áreas que
son de mucha responsabilidad social y profesional.

El otro aspecto refiere a la capacitación y desarrollo profesional del


matriculado que deviene a ser empleado público. De qué manera desarrolla
este egresado, en general de universidades gratuitas que mucho costó
mantener, su profesión. En puestos que no refieren a su capacidad, a su
preparación, a sus intereses o vocaciones. Y que sin embargo sostendrán por
años, por decenios, un cargo público. Que seguramente impedirá que ese
profesional tenga un desempeño más útil en donde, realmente, resulte
necesario.

Obviamente este análisis se hace sin considerar el grave problema


social del mercado de trabajo. Que no tiene nada que ver con los
profesionales que egresan todos los años de las universidades. En todo caso,
esto tiene que ver con estar haciendo o preparando profesionales que no
están convocados por una necesidad social.

Llegará el momento en que debamos plantearnos desde las


universidades si, realmente, estamos manteniendo y financiando las carreras
y las profesiones, que la historia nos reclama.
18. Los gabinetes de diseño

Si encontráramos grupos de Diseñadores bien preparados y dispuestos


a proyectar para el Estado, en estudios o gabinetes reducidos, que trabajen
con alta eficiencia y super-especialización. Que saquen con buen criterio desde
la señalización de un ciudad, hasta las formas y diseños que mejoren las
performances de una escuela a un hospital, con ajuste a los recursos, con
conocimiento de la población escolar o de la región de salud que deben
atender. Con verdadero criterio de servicio público, estaríamos ante otra
realidad que seguramente todos defenderíamos. Al Estado eficiente, con
profesionales que se ponen de verdad la camiseta de su empleador, y con un
empleador que paga bien a sus empleados eficientes.

Pero tendríamos que fundar otro Estado, otro país, otra cultura, para
que volquemos tantos recursos y capacidades intelectuales en favor de una
Administración Pública que quiere hacer bien las cosas, con menores costos,
con más alta eficiencia, en el plazo más ajustado, y con los controles más
eficaces.
Miramos con perplejidad y con cierto temor a estos tiempos de cambio
en la filosofía del gobierno nacional. Que no tiene un desenvolvimiento
siempre adecuado. Que no atiende las urgencias de profundizar ciertas
reformas. Que pone mucho énfasis en ciertos aspectos pero que no nos
muestra todos los resultados esperados. Porque si mucho se ahorra y mucho
se recauda de empresas que antes costaban millones al Estado -al público- por
malas administraciones, por corrupciones inveteradas, por ineptitudes
flagrantes, tendríamos que ver mayores frutos de tanto cambio y de tanta
mejora.
Pero de todos modos es dable esperar que, por lo menos, en lo que
hace al funcionamiento de oficinas de planificación, de Diseño, de
proyectación, se logre lo que es tan difícil de lograr en las reparticiones de
ejecución de tales proyectos.

19. La Propiedad Intelectual del proyecto salido de una empresa,


de una agencia o de organismos públicos. La titularidad del
“Copyright” y del “Know How”

Luego estudiaremos puntualmente todo lo que refiere a la Propiedad


Intelectual y a los Derechos de Autor de los diseñadores o comunicadores
visuales. Pero ahora nos detenemos en considerar la relación con esa
Propiedad Intelectual cuando yo realizo mis tareas para un patrón particular,
o cuando la hago para mi patrón Estado, cuando soy un empleado público.
Nuestra posición ha sido siempre muy definida en cuanto a:
1º) el trabajo intelectual y profesional siempre es personal y tan
inherente a la persona, que aún cuando fuere hecho por un equipo, los autores
deben figurar y responder de su trabajo de manera nominal, individual,
separada o conjuntamente, pero figurando como personas distintas;

2º) en el trabajo realizado desde la oficina estatal, se mantiene el


principio, aún cuando pueda adaptarse la circunstancia para discernir:
-a) la autoría propia, excluyente de la idea o diseño.

-b) la propiedad económica o técnica del proyecto. Que sí puede


transferirse a otra persona. Pública o privada. En este caso, si el Estado me
paga un sueldo para que yo proyecte, lo que yo creo, y que es original,
distinto, lleva el sello de mi propiedad intelectual. Pero la propiedad
económica, la posibilidad de aprovechar o explotar la idea, ha sido transferida
al patrón. En este caso, a mi empleador: el Estado.

-c) El patrón, el Estado, y en la actividad privada el comitente o


contratante, adquieren la propiedad económica del trabajo, del Diseño o de la
creación. Pero el Autor, el Diseñador, el Arquitecto o Inventor siguen siendo
titulares del Copyright y del Know How: del “derecho de copia” o derecho
inherente al autor. Y de los procedimientos, técnicas o caminos tecnológicos o
científicos que me llevan al resultado que inscribí como propio y del que se
me reconoce la Propiedad Intelectual.

Porque la misma relación tendría cuando yo realizo un trabajo de


creación en una empresa privada:
- La idea, el registro de la propiedad intelectual de mi diseño o invento, es
del autor.
- La utilidad que de su explotación se derive, es del empresario para el
cual trabajo.

Esta diferente dimensión del trabajo de creación, del trabajo intelectual,


se da en todos los órdenes de la creación proyectual, de diseño o de
comunicación visual.
Es la vieja cuestión en torno de aclarar qué es lo que paga el comitente
privado cuando diseño o proyecto para él. Seguramente no me está pagando
la idea, la creación, la originalidad. Me paga el derecho -que legítimamente
adquirió- de representar o de exhibir en sus papeles, en la obra de su
propiedad -el edificio, su fachada, sus soluciones estéticas - los resultados, los
partidos, los mil detalles de la composición estática y publicitaria o
comunicacional que yo volqué en la obra. Pero no adquiere la autoría de la
obra. Que continúa siendo de su autor. Protegida hasta ahora, de manera
genérica y global por la misma ley argentina 11723. Pero también,
respaldando a esa vieja ley, la misma Constitución Nacional. Que, ahora
actualizada en 1994, también reactualizó y fortaleció estos “derechos
intelectuales”.

Los veremos con mayor precisión en los capítulos específicos que


desarrollaremos sobre el tema de la Propiedad Intelectual, de los Derechos de
Autor. Y en el caso de las Patentes, Señales, Modelos de Utilidad, Marcas y
Diseños.

20.-Los posibles conflictos en las relaciones con los clientes.


Los organismos profesionales como justicia alternativa

Muchas veces incorporamos a los contratos que redactamos una


cláusula que refiere a la rutinaria e infundada expresión que dice: “las partes
se someten para . . . a los tribunales de aquí o allá . . renunciando al fuero
que. . .”.
Cosas propias los viejos formularios escritos. Tomadas por los escribanos
y otros escribientes como comerciantes o inmobiliarias.
Actores que son importantes al momento de decidir estas cuestiones.
Pero que pese a ello se desenvuelven sin los debidos manejos de materias y
situaciones. Y así se copian y copian viejos modelos de contratos. Que los
abogados no siempre saben o pueden modificar.

Al cambio que proponemos lo hacemos previendo justamente la


solución de cualquier conflicto mediante:
- el arbitraje,
- la mediación,
- la pericia
- o el dictamen de entendidos.
- Buscando lo que llamamos “la Justicia Alternativa”. O justicia privada.
Revestida por todas las garantías que dan las gentes que saben. Que no son
los jueces. Por lo menos en estas materias de comunicación, diseño y
actividades afines.
Por ello pensamos que los organismos profesionales pueden y deben
cumplir con una importante función en esta materia de reemplazar los largos,
costosos, penosos e inciertos procesos judiciales, por soluciones de arbitraje,
composición y mediación en los litigios. En especial cuando son profesionales
asociados a una entidad, o matriculados en un colegio, los que se enfrentan al
problema.

En el Código Civil existe una antigua recomendación. Que no fue ni


ampliada ni actualizada cuando se reformó el código. Pero que tiene una
singular vigencia y puede considerarse un concepto moderno cuando lo
aplicamos a nuestras materias. Dice:

Artículo 1634: Cuando se convinieron en que la obra había de hacerse a


satisfacción del propietario o de otra persona, se entiende reservada la
aprobación a juicio de peritos.

21. Función de Colegios y Facultades en la composición de litigios

Más allá de un espíritu corporativo, que no siempre se puede justificar,


es prudente reclamar a los Colegios Profesionales que intervengan con
carácter de árbitros o componedores de los problemas de sus matriculados. O
que se organicen comisiones de juzgamiento académico y profesional con las
facultades o institutos universitarios.
Porque en estas materias que fácilmente derivan en conflictos de
intereses, se requieren urgentes soluciones con criterios que se manejan con
solvencia, con precisión y la suficiente y debida equidad.

Entre otras razones, por las siguientes:

1º) es evidente que el Código Civil y toda la legislación define – supone-


a las relaciones en las profesiones u oficios, como la vinculación de un
profesional que sabe de la materia contratada, que tiene poder y que gana
mucho con cada obra, frente al comitente que puede fácilmente ser víctima
del poder y del conocimiento del otro contratante.

2º) los problemas siempre son complejos. No siempre se ven desde


afuera con la objetividad necesaria. Que son muchos los elementos a mover y
coordinar, muchas las personas diferentes que vienen a colaborar con los
trabajos.

3º) de toda esta relación e intimidad de cosas, los jueces comunes


tienen visiones pobres, muchas veces subjetivas: si les fue mal con algún
profesional, o con alguna obra, seguramente mirarán con desconfianza la
posición del Diseñador.

Y respecto de la intervención de la Universidad, a través de sus


facultades de Diseño y arquitectura, se podrían hacer las mismas propuestas
y ofrecer los mismos servicios. Justamente en los últimos tiempos se está
difundiendo en las universidades estatales, que tradicionalmente vieron con
cierto rechazo el trabajar directamente por encomiendas ajenas a sus
claustros, que se organizan los llamados “S.A.T.” o servicios para terceros.
Estos prefiguran una muy buena disposición para que, las facultades,
directamente o a través de sus organismos más especializados, contraten
servicios, asesoramientos, pericias, informes y practiquen laudos, arbitrajes o
dictámenes, con miras a ofrecer un calificado servicio, a cambio de pagos que
ingresen para mejorar las economías de los claustros.

22. Las Asociaciones Profesionales

Dentro de cualquier profesión pueden surgir diferentes tipos de


organizaciones que pretenden agrupar a los oficiantes de la misma ocupación,
que defiendan sus intereses y hasta para actuar gremial o políticamente. Por
fuera y por encima de tales instituciones se mantiene la necesidad de contar,
para profesiones de actividad reglada, con los Colegios Profesionales. Que
tienen reconocimiento por leyes de carácter provincial cuando su ámbito de
trabajo es la jurisdicción de una provincia.

Más allá de la estimación de que esta forma aparentemente dispersa de


tipo federalista no condice con la globalidad y universalidad de las relaciones,
hoy es preciso ver que las profesiones tienen sus colegios de ámbito
provincial. Y que tales colegios, se regulan por leyes también provinciales a las
que reglamentan decretos del poder ejecutivo de cada lugar.

Como todavía no tenemos Colegios Profesionales del Diseño y la


Comunicación Visual, vamos a tomar algunos ejemplos de los Colegios de
Arquitectos, por una razón de afinidad. Y porque los colegios que agrupan a
los arquitectos en nuestro país son muy reciente.

Viendo la ley constitutiva de la Provincia de Córdoba, para dar uno de


tantos ejemplos, encontramos:

1º) se define a la profesión y al ejercicio de la actividad: la palabra


“arquitecto” está reservada exclusivamente para las personas físicas,
diplomadas en universidades oficiales o privadas reconocidas por el Estado, o
extranjeras que hubieran revalidado su título;
2º) se considerará ejercicio profesional a toda actividad técnica o
científica y su consiguiente responsabilidad, sea realizada en forma pública o
privada, libremente o en relación de dependencia y que requieran la
capacitación que otorgue el título, proporcionado por universidad, y que sea
propia de los diplomados en la carrera de arquitectura dentro del marco de sus
incumbencias.

3º) cuando habla de las funciones del Colegio, entre otras actividades
dispone que:

-Resolverá, a requerimiento de los interesados, y en el carácter de


árbitro, las
cuestiones que se susciten entre los arquitectos y sus
comitentes;

-Es obligatorio para los arquitectos el someter al arbitraje de amigable


componedor
del Colegio las diferencias que se produzcan entre sí, relativas
al ejercicio de la
profesión;

-En tal sentido dispone el decreto reglamentario:

Cuando se pretenda someter un conflicto a arbitraje del Colegio


es suficiente que una sola de las partes lo solicite. Las otras partes serán
citadas al efecto por el mismo Colegio.

23. Entidades de Derecho Público


y de Derecho Privado

Cuando se habla de los Colegios y Consejos Profesionales, en general se


apunta a definirlos como:

-entidades de derecho público. Según la legislación española: El Colegio


Profesional es una corporación de derecho público, con personalidad jurídica
propia y de plena capacidad para el cumplimiento de sus fines y el ejercicio de
sus funciones;
-entidades de derecho público, pero no estatal: La Ley Nº 7192 de la
Provincia de Córdoba determina: El Colegio de Arquitectos de la Provincia de
Córdoba que se crea por la presente ley, desarrollará sus actividades con el
carácter, derechos y obligaciones de las personas jurídicas de derecho público
no estatal;

-entidades de derecho privado con funciones públicas. Así lo dispone la


Ley 10653 de la Provincia de Santa Fe: El Colegio de Arquitectos de la
Provincia de Santa Fe funcionará con el carácter de persona jurídica de
derecho privado en el ejercicio de funciones públicas delegadas y regirá su
actividad con sujeción a las disposiciones de la presente ley, su
reglamentación y las que se determinen en el Estatuto del Colegio, en los
Reglamentos Internos y en el Código de Etica Profesional.

Como vemos existe todo el menú en la consideración de la naturaleza y


facultades de los Colegios Profesionales.

-En realidad poseen, al parecer, naturaleza jurídica pública, en la


medida en que, tanto los colegios como sus matrículas y otras intervenciones,
son necesarias y obligatorias para ejercer una profesión.

-Tienen un régimen de organización y gobierno de carácter corporativo o


colegiado, no dependiente de intervención estatal, y sus resoluciones son
también de tipo público obligatorio.

-Muchas veces hemos calificado a estas organizaciones como para-


estatales.

- De derecho público estatal y de régimen privado para la administración


y gobierno.

- Con funciones públicas estatales, delegadas por estas mismas leyes.

- Con régimen mixto en sus facultades y decisiones. Fijan aranceles pero


sobre un régimen estatal.

- Toman decisiones pero las mismas están sujetas a revisión por parte del
Estado, tanto en el seno del Poder Ejecutivo como en la justicia.

- Por eso sostenemos que les cabe una calificación intermedia, mixta o,
como decíamos, para-estatal.

24. Atribuciones disciplinarias

En todos los regímenes colegiados se atribuyen al Colegio Profesional o


Consejo de Profesionales de las distintas ramas, las atribuciones disciplinarias.
En el caso de los arquitectos se advierte que, se consideran transgresiones
específicas, a las siguientes:

-firma de favor, participar honorarios con terceros, ejercer la profesión


estando suspendido (recordemos la figura de la inhabilitación y
quebrantamiento de la condena: Capítulo VIII -números 18 y 23);

-transgredir, en general, las disposiciones del Estatuto y la ley: en


especial propiciar o consentir actos incompatibles con el ejercicio profesional,
falsear documentación, abusar de la confianza del comitente;

-serán también atribuciones de los órganos o tribunales disciplinarios:

a) juzgar los casos de faltas o infracciones cometidas por el arquitecto


en el ejercicio de su profesión,

b) los casos de inconducta que afecten el decoro profesional,

c) los que violen principios de ética profesional,

d) casos de indignidad, inconducta o violación de disposiciones del


mismo Colegio.

En España a lo que nosotros llamamos “Tribunal de Etica” lo denominan


Comité de Deontología y definen también su carácter:

-El Comité de Deontología es el órgano encargado de acordar la acción


disciplinaria dentro de la vía corporativa entre los colegiados que incumplan
los deberes profesionales o corporativos.

Allá como entre nosotros las sanciones que pueden aplicar estos
órganos de ética, deontología o disciplina, son:

a) advertencia, reproche o amonestación, que puede ser privada o


pública, según la gravedad de la falta y de la pena aplicada;

b) multa: que se graduará también conforme a la entidad de la


infracción;

c) suspensión de la matrícula;

d) cancelación de la matrícula.
En general a los fallos o sentencias de los Tribunales de Etica se los
puede apelar:

a) ante la Asamblea de la entidad.


b) ante la justicia ordinaria.

25. Gobierno de la Ética Profesional

A las inconductas y transgresiones que analizamos arriba se le deben


sumar, las faltas de ética profesional propiamente tales, las que tienen
relación:

a) con los comitentes.

b) con los colegas.

c) con la misma profesión.

En general se estima que el gobierno de los casos de infracción, duda o


sospecha de una violación a la ética de los profesionales, debe ser analizada,
juzgada y, eventualmente sancionada por los mismos profesionales.

El problema deriva de la estimación que se haga de lo que es falta de


ética profesional.

En segundo lugar qué se puede llegar a entender por “competencia


exclusiva y excluyente” de la facultad de juzgar. Algunos regímenes legales
han avanzado demasiado en estas atribuciones que deben interpretarse como:

1º) inicialmente todos tenemos el derecho de que, a nuestra conducta


profesional, la juzguen nuestros pares.

2º) pero esto debe conciliarse con la garantía de la justicia ordinaria a la


que podemos siempre recurrir. Al derecho que tenemos de no ser sacado de
nuestros jueces naturales. A la garantía del pleno derecho de la legítima
defensa en juicio.

Por ello se debe entender que la facultad del Colegio para juzgar a los
matriculados debe subordinarse a:

-la preservación y respeto a los derechos y garantías constitucionales;


-que todo profesional debe ser escuchado antes de ser juzgado;

-se debe garantizar el debido proceso: citación fehaciente en domicilio


reconocido;

-se debe conciliar el debido proceso, el derecho a la defensa, el


nombramiento de representante y defensor, con un sistema de inmediatez con
los jueces y de brevedad en el procedimiento;

-las audiencias serán privadas, salvo que el afectado las solicite públicas.
Las decisiones del tribunal deben ser racionalmente fundadas;

-en todo tipo de acusación el tribunal debe agotar la instancia


conciliatoria, la mediación, la amigable composición y el arbitraje. Antes de
constituirse como jueces, los miembros del tribunal deben intentar ser
mediadores y árbitros.

26. La competencia desleal

Se entiende por competencia desleal a toda conducta que:

a) haga uso de facultades, derechos o atributos que no le corresponden:


configura esta forma de competir deslealmente al que comete “intrusismo
profesional”: el que ejerce una profesión sin título para hacerlo.

b) un caso penal de este tipo de “usurpación de títulos” lo prevé el mismo


Código Penal: dice el artículo 247 que será reprimido -con multa- el que
públicamente llevare insignias o distintivos de un cargo que no ejerciere, o se
abrogare grados académicos, títulos profesionales u honores que no le
correspondieren.

c) otros casos de competencia desleal son las conductas de los que


tratan de captar clientes utilizando procedimientos incorrectos:

1º) ofreciendo cobrar honorarios más bajos que los mínimos


respaldados por los aranceles;

2º) ofreciendo proseguir obras comenzadas por otros;

3º) ofreciendo ventajas desproporcionadas a cambio de obtener


contratos que otros tienen.
Estos valores de la buena praxis profesional están orientados a
garantizar la moralidad y la honestidad en la prestación de las tareas
encomendadas. Ya que no se puede garantizar la excelencia de la prestación,
por lo menos se trata de garantizar la ética. Como parámetro o regla o nivel
del buen comportamiento.

- Como parte de la ética profesional respecto de clientes y colegas y


respecto de la misma profesión.
- O como dicen los europeos, como integrante de la deontología
profesional.
- De la escala de valores que debe orientar el trabajo de una profesión.
- De colega a colega.
- De profesional a cliente.
- De individuo a cuerpo colegiado o grupo de identidad laboral.

Como integrante de todos estos valores, se entiende que está la lealtad


profesional. Que nos convoca a la competencia. Pero cuando dicha
competencia es leal, es franca, es sincera. Cuando trata de obtener trabajo
sobre la base del talento y del esfuerzo. Desestimando toda actitud que vaya
en detrimento de otra persona.

27. El derecho de propiedad intelectual. En lo conceptual y en la


realidad histórica

El tema de los Derechos Intelectuales y Derechos de Autor nos enfrenta


a la realidad de la creación de la ciencia, de los productos de la inteligencia, de
todo lo que contribuye a la educación, a la reflexión, al la investigación, a los
descubrimientos y a las creaciones originales y renovadoras.
Todo lo que, en una simplificación demasiado estrecha, se denomina
“cultura”. Constituida por los productos culturales. Cuando en realidad
nosotros deseamos referirnos a los productos o creaciones que son generados
en el marco del trabajo intelectual de quienes se pueden considerar, con todo
derecho, trabajadores intelectuales. En los amplios y creativos ámbitos de la
ciencia, de las artes, de las técnicas, de las creaciones originales y de las
artesanías.

En tales consideraciones y dentro de esas referencias, podemos citar


como contenidos de un análisis de situación, a lo que se propuso como
fundamento de la nueva ley del libro. Allí los autores expresaban:

“Constituye un lugar común el poder constatar, casi cotidianamente, los


cambios trascendentes que vienen ocurriendo en el país y en el mundo
durante -por lo menos- los últimos veinticinco años. Estos cambios han
generado un proceso sumamente complejo -y en ocasiones contradictorio- que
algunos de un modo extremadamente simplificado designan como
"globalización".

En estas nuevas condiciones imperantes, las fronteras de los Estados


tienden a esfumarse cada vez más y parecen arrastrar hacia su desaparición a
las identidades nacionales.

Es así que la cultura de cada pueblo aparece como uno de los pocos
pilares en el que encuentra sustento la propia identidad.

En este contexto, fácil resulta advertir que, desde siempre, el libro ha


sido instrumento fundamental en la conservación y difusión de la cultura.

Es así que la vigencia de la importancia del libro en el aprendizaje,


transmisión y permanencia de nuestra cultura se hace cada vez más evidente.
El desarrollo acelerado, en las dos últimas décadas, de los medios masivos de
comunicación y la conformación de los multimedios llevó, en un primer
momento, a considerar erróneamente que el libro podría, en un futuro muy
cercano, ser sustituido en su función por una tecnología más moderna.
Superado dicho período transformador, y alejados ya del deslumbramiento del
impacto tecnológico ocurrido, observamos hoy con mayor claridad las
limitaciones que, en particular con respecto al aprendizaje, exhiben los medios
televisuales y radiofónicos cuando intentan abordar la función pedagógica. El
libro, fundamentalmente por su carácter de bien permanente y transferible, se
reposiciona en la actualidad como una de las mejores y más económicas
formas de aprehensión cultural.

La sociedad moderna, signada -se insiste- por los medios masivos


de comunicación necesita lectores autónomos, capaces de practicar una
lectura comprensiva, crítica y creadora de los distintos códigos para integrarlos
con el código lingüístico. De ahí la importancia de propuesta didácticas, de
experiencias, de proyectos y de aportes de la ciencia de la comunicación, que
posibiliten la producción de orientaciones, la coordinación de actividades y una
colaboración más estrecha de todos los interesados en la problemática de la
lectura y en la formación de los lectores que exige nuestro tiempo.
Aún cuando en el tiempo presente el libro comparte su posición de
difusor de la cultura con otros productos de la imprenta, de las artes
audiovisuales y con productos de las modernas tecnologías informáticas y
telemáticas, su importancia y vigencia no debiera decrecer.
Razones diversas avalan esta afirmación. Por un lado, el libro se
caracteriza por ser invariable, frente a las condiciones variables de otros
productos o sistemas utilizados para trasmitir y conservar información. El libro
refleja aquello que es duradero, en un mundo caracterizado por la constante
aparición de novedades informativas que hacen que nada sea más viejo que el
diario de ayer. Esta condición de permanencia le confiere una importancia
fundamental como reservorio de la cultura.
Por otra parte, el libro es el vehículo fundamental para expresar y
trasmitir el pensamiento en forma sistemática. Frente a los productos
informáticos, que facilitan la obtención del dato preciso, el libro requiere una
lectura amplia, propicia para la expresión de aquellas reflexiones que
requieren una comprensión más amplia e integrada.”

Como dice el artículo 17 de la Constitución Nacional:

- “todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o


descubrimiento por el término que le acuerde la ley”.

La Ley 11723 a la que llamamos de “Propiedad Intelectual” protege:

1º) a las obras que denomina: a) literarias, b) científicas y c) artísticas;

2º) luego explica que en tal calificación comprende a los escritos de toda
naturaleza y extensión, y a las obras de: dibujo, pintura y arquitectura;

3º) modelos y obras de arte y ciencia aplicadas al comercio o a la


industria;

4º) los impresos, planos y mapas;

5º) toda producción científica, literaria, artística o didáctica, sea cual


fuere el procedimiento de su producción.

Respecto del término o plazo de protección, se establece:

-“la propiedad intelectual corresponde a los autores durante toda su vida,


y a sus herederos o derechohabientes, durante cincuenta años más desde la
fecha del deceso del autor”.

Respecto de la relación del arquitecto o proyectista con su obra, nos


advierte la misma ley 11723:

Artículo 51: el autor o sus derechohabientes pueden enajenar o ceder


total o parcialmente su obra. Esta venta confiere a su adquirente el derecho a
su aprovechamiento económico, no pudiendo alterar su forma;

Artículo 52: aunque el autor enajenare su obra, conserva sobre ella el


derecho de exigir fidelidad;

Artículo 53: la enajenación de una obra debe inscribirse también en el


Registro Nacional;

Artículo 54: la enajenación de una obra, salvo pacto en contrario, no lleva


implícito el derecho de reproducción, que permanece reservado al autor o sus
derechohabientes;

Artículo 55: la enajenación de planos, croquis y trabajos semejantes, no


da derechos al adquirente sino para la ejecución de la obra tenida en vista, no
pudiendo enajenarlos, ni reproducirlos al servirse de ellos para otras obras
nuevas. Estos derechos quedan reservados al autor, salvo un pacto en
contrario.

Como vemos la ley es explícita y clara en cuanto:

a) las obras para ser protegidas deben ser registradas:


dice el Artículo 57: que se deben depositar en el Registro Nacional de
Propiedad Intelectual, tres ejemplares completos de la obra;

-para el caso de pinturas, arquitecturas, esculturas, etcétera, consistirá el


depósito en un croquis o fotografía del original, con las indicaciones
suplementarias que permitan identificarlas;

b) el depósito de las obras:


= garantiza totalmente los derechos del autor sobre la obra;
= la falta de inscripción trae como consecuencia la suspensión del
derecho de autor, hasta el momento en que la inscripción se efectúa. Al
inscribirse se recupera el derecho sobre la obra.

Lo que puede ser discutible es que si, durante el lapso de falta de


inscripción hubo copia, o uso indebido de una obra, si realmente se comete
fraude intelectual. O como dice con más precisión, si hubo plagio: la figura que
la misma ley establece.

En efecto, la Ley 11723, en su artículo 72 dice que será reprimido con


las penas previstas en el Código Penal para los delitos de defraudación: prisión
de un mes a seis años, el que:

a) defraude los derechos de propiedad intelectual.


b) el que copie, mutile o de cualquier otra forma desconozca los derechos
de un autor sobre su obra.

La ley refiere al denominado derecho de autor o Copyright. Es decir al


derecho que tengo sobre el uso, o la expedición de copias sobre lo que yo he
creado. Y que así fue inscripto, registrado y depositado en el organismo
estatal correspondiente.
El tema del depósito de la obra, como parte del trámite o de la
oficialización del Copyright, refiere al envío o entrega que debo hacer de varias
copias de mi trabajo, para ser guardado y resguardado por el organismo de
la administración. Si se trata de libro, remitir varios ejemplares. Si se trata de
diseños o de proyectos de Arquitectura, deberá enviar copia de planos,
planillas, memorias, fotografías y demás elementos que permitan lograr que
se me reconozca el Copyright.

Como puede apreciarse las obras de arquitectura, en su versión


proyectual, en sus aspectos formales, arquitectónicos y estéticos, son
protegidas con la misma fuerza y con idéntico régimen que cualquier otra obra
científica, artística o literaria. Solamente es preciso que se realice el trámite de
inscripción. Ya que ninguna obra no inscripta está protegida por la ley 11723.

Lo que no quiere decir que se puedan copiar proyectos o trabajos de


cualquier índole.

Porque todo trabajo, diseño creación, sea de quien fuere, estará


protegido por el régimen de la propiedad intelectual. Siempre que tengan
originalidad y sean distintos en su concepción, en su expresión y
materialización.

Todos los que crean. Desde la originalidad de la cosa distinta y


diferente. Todos están protegidos por los derechos naturales de su propiedad
intelectual. Porque tienen derechos autorales aún los que no inscriben sus
obras. No serán protegidos por el régimen de la ley 11723. Pero no obstante si
pueden probar su autoría. Su creación. La originalidad de su trabajo, pueden
reclamar indemnización. Pueden reclamar que el plagiario se abstenga de
realizar copias u otros usos de su creación.

No habrá sanción penal. No habrá régimen de tutela como quiere la ley.


Es una manera de sancionar a quien no inscribe. De premiar a quien se acoge
a los beneficios de la ley.

De todas maneras, por encima de todo y rigiendo prioritariamente, está


vigente lo que dice la Constitución Nacional en su artículo 17:

-“Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o


descubrimiento, por el término que le acuerda la ley”.

28. Tutela de los derechos del


Diseñador como autor
Varias son las vertientes de la protección legal del trabajo del
Diseñador:

- Cuando los Diseñadores tengan sus propios Colegios Profesionales


tendremos a los regímenes profesionales en sus artículos de ética profesional.

-En las enumeraciones de los derechos profesionales.

-En la evaluación de lo que se llama “competencia desleal”.

-En varias de sus escalas de regulación profesional, estos verdaderos


estatutos del trabajo del Diseñador deben hablar de la protección y tutela del
trabajo creador.

-Así lo consagran varias legislaciones provinciales, si volvemos a


considerar el trabajo de los Arquitectos por esa razón de novedad y afinidad
que recién apuntábamos. Y que los Diseñadores deben tomar como ejemplo o
referencia:

-“es derecho del arquitecto recibir protección jurídico-legal de su Colegio,


concretada en asesoramiento e información”.

“En especial es derecho del arquitecto recibir protección de su propiedad


intelectual derivada del ejercicio de su labor, a cuyo fin el Colegio dispondrá el
mecanismo del registro”.

De esta disposición legal, deducimos que:

a) Los Colegios Profesionales tienen una facultad de tutela de la obra


arquitectónica original. Sin perjuicio de que procedan a inscribir los trabajos en
el Registro Nacional para que reciban la plenitud de su tutela.

b) Para los trabajos no inscriptos estas leyes provinciales disponen una


cierta protección. Más limitada y restringida. Pero que sin duda, ante un caso
de plagio, de copia o de desvirtuación de una obra, puede dar fundamento al
reclamo del profesional.

En el mismo sentido se reconoce al arquitecto proyectista el derecho de


visitar sus obras, cuando hayan sido ejecutadas sobre propio proyecto. Parece
natural que se proteja:

a) contra los colegas que pueden copiar o plagiar.

b) contra los mismos clientes: que tienen derecho a construir una sola
vez un proyecto. No pueden repetirlo.

c) que tampoco los propietarios de una obra ejecutada, puedan


desnaturalizarlo o deformarlo, sin consentimiento del autor.

e) contra terceros que no pueden reproducir la obra.

Quizá debieran ser más explícitas estas normas en cuanto a:

-obligar a los Colegios Profesionales a que inscriban las obras de sus


colegiados;

-sean más celosos en el control del comportamiento de colegas y terceros


-incluyendo a los comitentes propietarios- para que se abstengan de copiar.

-determinar mediante reglamentaciones precisas qué significa copia,


cuando solamente existe una inspiración y no una imitación en el prototipo.

-se busquen alternativas para que la prohibición de copia o plagio se


extienda a quienes no son profesionales: porque es imposible en este sistema
llegar a castigar a quien no tiene matrícula profesional. Si es que no se puede
probar que cometió delito o hizo una apropiación indebida que permita una
condena de daños y perjuicios.

29. Honorarios y aranceles

El honorario es el pago establecido por una prestación profesional.


El arancel refiere a los montos regulados por ciertos trabajos, en
relación a tablas o estipulaciones que definen los honorarios.

Desde que los gremios en la Edad Media intentaron agrupar a los


oficiantes de ciertos trabajos -los oficios- se buscaron formas de agrupar a
estos sectores de la comunidad: los que tenían la posibilidad de manejar
algunos conocimientos y prácticas en las ciencias, las artes y las tecnologías.

La Revolución Francesa entendió que tales asociaciones desvirtuaban las


libertades del ciudadano. Tanto la libertad de trabajar y ejercer toda industria
útil. Como la libertad del profesional y de sus clientes de fijar honorarios
mínimos y máximos.

Como siempre, la verdad parecía estar en el justo medio:


-Ni era socialmente útil ni moralmente aceptable que existieran
gremios cerrados que monopolizaban ciertos oficios y conocimientos.
-Ni era justo tampoco que los expertos en algunas materias se
agruparan, en forma particular o privada, para cobrar de determinada
manera.

Todo ello derivó, finalmente, desde el siglo XIX y comienzos del XX, en
la organización de nuevas corporaciones o gremios que tomaron el nombre de
Colegios o Consejos Profesionales. Muchas veces fundados en torno de las
universidades que fomentaron cierto espíritu de cuerpo o asociacionismo de
tipo gremial. Ya que los gremios volvieron con mucha fuerza desde finales del
siglo pasado. Fomentados por factores económicos, derivados del proceso
manufacturero que se denominó el industrialismo. Y por factores ideológicos,
como fueron las distintas vertientes del socialismo y del cristianismo social.

Pero el fenómeno tomaría otras variantes desde mediados de siglo. Es


que cuando las Universidades dejan de ser claustros para convertirse en
academias, pasan de algunos cientos de egresados a miles de profesionales
que de alguna manera proletarizan muchos oficios. Y ciertas pautas culturales
se agregan a las costumbres sociales. En especial la super-urbanización de la
segunda mitad del siglo XX.

Todo lleva a que el proceso de arancelamiento, que se entendía como


una medida tutelar del trabajo del profesional, muchas veces quedara
descolocado. O que se dieran formas de organización social que desplazaban
ciertas prestaciones, del sector exclusivamente privado, al sector público. Tal
fue lo acontecido en las profesiones médicas con la aparición de las obras
sociales. Y en las profesiones de la construcción, con la masiva construcción de
viviendas de interés social.

30. Libertad de contratación

Según el artículo 14 de la Constitución Nacional, todos gozamos de los


derechos de trabajar, de ejercer industria lícita, de navegar y de comerciar. Sin
embargo, como advierte dicho título, estos derechos se tienen y disfrutan
“conforme a las leyes que reglamentan su ejercicio”.

Y así ocurrió, según las distintas épocas, con las leyes que reglamentaron
el trabajo. En nuestro caso, trabajo profesional, de profesiones liberales, que
se pagan con remuneraciones que llamamos “honorarios”. Que según el
nombre y algunos criterios es solamente “un pago de honor” para los
quehaceres intelectuales. Y, según la mayoría de los profesionales, el
honorario es el salario con el que viven y comen los que ejercen alguna
profesión.
A partir de las dos concepciones y de las variantes ideológicas que
transcurrieron en las últimas décadas, los Colegios Profesionales se fueron
adaptando o resistiendo a las distintas etapas:

1. una época casi romántica en donde los honorarios se cobraran en un


clima de amigable negociación. Los profesionales no siempre vivían de sus
honorarios.

2. el advenimiento de concepciones corporativas: de signos socialistas


o fascistas, las dos ideologías generaron criterios gremialistas, obligatorios.
Por momentos casi agresivos.

3. las nuevas corrientes de libertad de mercado y libertad de


contratación. Con fuertes tendencias ala desregulación. A recomponer la
libertad de los convenios y la autonomía de la voluntad. Con los riesgos que
significa dejar en libertad de acción cuando no existe una total contención
ética.

Así están funcionando variados esquemas en distintas esferas y


jurisdicciones. Con normativas muchas veces encontradas. Como los estatutos
y leyes que ordenan:

-Es obligación del arquitecto: ajustarse al estricto cumplimiento de las


normas legales, de ética profesional y sobre aranceles.

Mientras se manda con esta precisa coacción en una provincia, en otra se


reglamenta:

-El fin que se tiene en cuenta para fijar aranceles trasciende el campo
económico para llegar al social: no solamente se ha buscado adecuar los
honorarios profesionales a la realidad sino que se han incrementado sus
obligaciones y responsabilidades para obtener así el máximo de garantías que
pueda ofrecer al comitente;

-También se ha contemplado en sus lineamientos la situación de aquellas


personas que, con modestos recursos, desean construir su casa propia. En tal
caso se podrá, con el consentimiento del profesional, disminuir
considerablemente su costo al no fijarse a los honorarios los topes mínimos de
aplicación. Quedando en tal caso, todo librado a la convención o acuerdo de
partes.

Tales son los criterios que impuso el Código Civil cuando por la ley
24.432 se reformó el artículo 1627. Que en su redacción original solamente
reconocía el derecho de los profesionales a cobrar honorarios cuando el
trabajo realizado era el oficio habital de quien prestaba el servicio o hacía
una obra.
Dicha norma del Código Civil establece:
- Artículo 1627: El que hiciere algún trabajo, o prestare algún servicio a
otro, puede demandar el precio, aunque ningún precio se hubiese ajustado,
siempre que tal servicio o trabajo sea de su profesión o modo de vivir.

- En tal caso, entiéndese que ajustaron el precio de costumbre para ser


determinado por árbitros.
- Las partes podrán ajustar libremente el precio de los servicios, sin que
dicha facultad pueda ser cercenada por leyes locales.

- Cuando el precio por los servicios prestados deba ser establecido


judicialmente sobre la base de la aplicación de normas locales, su
determinación deberá adecuarse a la labor cumplida por el prestador del
servicio, los jueces deberán reducir equitativamente ese precio, por debajo del
valor que resultare de la aplicación estricta de los mínimos arancelarios
locales, si esta última condujere a una evidente e injustificada desproporción
entre la retribución resultante y la importancia de la labor cumplida. ( los dos
últimos párrafos fueron agregados por ley 24.432.)

En el mismo sentido se expide el Proyecto de Código Civil que fue


presentado en 1998 para su consideración en el Congreso Nacional.
Si bien dicho Código al momento de escribir estas líneas, no está en
vigencia, es interesante conocer lo que dice. Porque nos señala hacia dónde
apunta la moderna legislación.

ARTÍCULO 1179.- Precio. El precio se determina por el contrato, la ley, los


usos, o en su defecto por decisión judicial.
- Las leyes arancelarias no pueden cercenar la facultad de las partes de
determinar el precio de las obras o de los servicios.
- Cuando dicho precio deba ser establecido judicialmente sobre la base
de la aplicación de dichas leyes, su determinación debe adecuarse a la labor
cumplida por el prestador.
- Si la aplicación estricta de los aranceles locales conduce a una evidente
e injustificada desproporción entre la retribución resultante y la importancia de
la labor cumplida, el tribunal puede fijar equitativamente la retribución.
- Si la obra o el servicio se ha contratado por un precio global o por una
unidad de medida, ninguna de las partes puede pretender la modificación del
precio total o de la unidad de medida, respectivamente, con fundamento en
que la obra, el servicio o la unidad exigió menos o más trabajo o que su costo
fue menor o mayor al previsto, salvo lo dispuesto en el artículo 1060.

Como vemos subsisten opiniones y reglamentaciones encontradas.


- Que esperan una definitiva legislación nacional unificadora.
- En tiempos en los que no solamente se busca unificar las normas
nacionales sino que, en muchos aspectos, se reclama reglamentar las
actividades en función de mercados internacionales o continentales.
-

31. Fijación libre de honorarios y régimen laboral

En el caso de los Arquitectos, que consideramos afines a las


posibilidades de contratación de los Diseñadores, los reglamentos
profesionales prevén la contratación de trabajos en todas sus modalidades:

-como profesional independiente:

1) puede hacerlo asumiendo contratos de locación. Es decir, asumiendo


obligaciones de hacer: si es locación de servicios, no garantiza un resultado.
Solamente presta su labor profesional por tiempo, por mes. Como empleado.
Si es por locación de obra, garantiza resultados: una obra terminada.

2) en estos tipos de ejercicio profesional puede hacer de asesor, de


proyectista, de ejecutor de los trabajos.

-como profesional dependiente:

1) en la actividad privada: es empleado de una empresa. Tiene relación


de dependencia. Subordinación jurídica, económica. Muchas veces, tiene
también subordinación técnica. Por ejemplo en el caso de que solamente actúe
como colaborador del arquitecto principal que proyecta y dirige la obra.

2) como empleado o funcionario en la actividad estatal. Cumple


funciones de órgano de la Administración. Tiene autoridad, pero la ejerce
como pieza del sistema estatal o burocrático. Ejerce su profesión en calidad de
profesional desde la oficina estatal. Muchas veces se declara su
incompatibilidad para ejercer la profesión de manera particular.

En cuanto a la libertad de fijar remuneraciones, sueldos o pagos por


trabajos, en general se admite que estas formas de trabajo no están reguladas
por el arancel. Que casi siempre se limita a la fijación de los honorarios en las
prestaciones profesionales de obras, cuando se asume la totalidad de un
proyecto en relación directa con el comitente.
Los reglamentos cuando se ponen a estipular las “formas o modos del
ejercicio profesional” normalmente caen en innecesarios reglamentarismos.

Vemos que un estatuto, por ejemplo prevé:

-el ejercicio de la profesión de arquitecto deberá llevarse a cabo siempre


mediante la prestación de los servicios como persona de existencia visible (es
decir de manera individual y personalísima);

-se pueden dar las siguientes modalidades de trabajo:


1) independiente individual.

2) independiente asociado con otros arquitectos: estudio colectivo o


pluripersonal, consultoría, simple asociación de profesionales.

3) asociado a otros tipos de profesionales: con ingenieros, abogados,


contadores, en estudios o consultoras interdisciplinarios o multiprofesional.

4) dependiente: en la actividad privada o estatal. Como profesional en


una figura de derecho civil de locación de servicios. O siendo propiamente un
empleado, con figura de contrato de trabajo o relación de trabajo en el marco
del derecho laboral.

En estos casos de trabajo dependiente, en donde el profesional adquiere


el rol y la función de obrero o empleado dependiente, no percibirá honorarios.
Su retribución tiene el carácter de sueldo o salario.

32. Los Privilegios


y el Derecho de Retención

Cuando la ley concede a una persona un poder especial para que pueda
cobrar sus créditos, decimos que estamos ante un privilegio. Como dice el
mismo Código Civil:

“el derecho dado por la ley a un acreedor para ser pagado con
preferencia a otro, se llama privilegio”. Artículo 3875 del Código Civil.

Seguidamente el mismo Código Civil establece qué significa y cómo


funciona el llamado “derecho de retención”.

Dice el artículo 3939:

-El derecho de retención es la facultad que corresponde al tenedor de una


cosa ajena para conservar la posesión de ella hasta el pago de lo que le es
debido por razón de esa misma cosa.

Luego explica el artículo 3946:

-El derecho de retención (del diseñador o arquitecto) prevalece sobre los


privilegios especiales, inclusive el hipotecario, si ha comenzado a ejercerse
antes de nacer los créditos privilegiados.
El derecho de retención subsiste en caso de concurso o quiebra.

Otras características de este derecho son:

a) que el poseedor de la cosa (en nuestro caso, el profesional o diseñador


) no debe abandonar o entregar la cosa.

b) si somos desposeídos contra nuestra voluntad, el juez nos vuelve a


entregar la posesión de la obra.

c) otros acreedores pueden embargar y hacer rematar la obra o el


inmueble, pero para tomarlos, deben pagar los créditos del acreedor
privilegiado.

El principio que justifica este poder de preferencia que tiene el diseñador


o arquitecto sobre el inmueble está dado por un razonamiento simple y
directo:

-el valor que hoy tiene el objeto, la cosa mueble o inmueble, en gran
parte está dado por el trabajo del diseñador o arquitecto . Sería injusto que
ese mayor valor no se le reconociera a quien lo agregó.
CAPITULO III

DE LOS DERECHOS INTELECTUALES:


- LA PROPIEDAD INTELECTUAL Y LOS DERECHOS DE AUTOR
- EL COPYRIGHT

33- El perfil del Diseñador como sujeto del Derecho de Propiedad


Intelectual y del Derecho de Autor;
- Desde la Constitución Nacional a las defensas corporativas

- Para nosotros el Diseñador es un trabajador intelectual, que como


todo trabajador y como cualquier profesional de cualquier industria, quehacer,
servicio, trabajo o empleo, debe ser considerado como un sujeto del Derecho
del Trabajo. Del Derecho Profesional.
- Un individuo que realiza su labor en el contexto de una trama jurídica
que se la proporciona el Estado de Derecho.
- Que como tal merece ocupar su propio espacio en la sociedad como
creador y prestador de servicios.
- Está obligado, pero también tiene el derecho, de sentirse protagonista
de un quehacer de altísimo contenido e interés social.
Es el para nosotros, el profesional capaz de atender necesidades de
comunicación de la sociedad contemporánea, que en tantos aspectos es
tributaria y dependiente de los medios de comunicación. De los servicios
comunicales, de los criterios que nos imponen los líderes de los códigos y
mensajes que procuran, modifican, alteran y originan nuestros gustos,
tendencias y consumos.
En términos de productos, de imágenes, de mensajes, de análisis,
criterios, valores, antivalores. Que a través de un proceso metodológico, un
análisis de su contexto y un compromiso social, que le permitan vincular sus
respuestas con su tiempo, cultura y valores propios.
Le atribuimos y le reconocemos en el contexto social, político, cultural y
jurídico, las siguientes aptitudes y actitudes. Conocimientos, destrezas,
capacidades y función social:

• Advierte, conoce y gestiona desde su quehacer, el desarrollo histórico


de las manifestaciones culturales de su tiempo y los acontecimientos políticos,
económicos y sociales que inciden en el fenómeno de la comunicación.
• Se pone al servicio de las necesidades de la gente común. Para ello
está en condiciones de analizar, evaluar y responder a las necesidades de
comunicación de la sociedad, sus características, historia y desarrollo.
• Inspirado en el convencimiento de que la sociedad contemporánea
requiere buenos y capaces, éticos y preparados comunicadores, está dispuesto
a detectar aquellas necesidades de comunicación susceptibles de ser
satisfechas a través de productos gráficos.
• Con sus conocimientos y su buena disposición profesional, está en
condiciones de conocer las carencias del público. Y también de interpretar
los momentos adecuados para cada actuación. Descubre los caminos de
ejecución de sus ideas y proyectos. Para ello está en condiciones de hacer
adecuados diagnósticos, puede planificar y diseñar a través de un proceso
metodológico, proyectos de comunicación visual, factibles de ser concretados,
considerando las variables técnicas, económicas y sociales.
• A partir de estos presupuestos, estudios, condiciones y disposiciones,
se encuentra en situación de producir con un alto compromiso social. Para
ello habrá de saber proponer soluciones gráficas que faciliten, generen y
concreten la realización de procesos de comunicación. Desde cualquier
ámbito y desde los soportes más diferenciados: las comunicaciones mediante
medios gráficos o impresos, desde los recursos audioviduales. O en la
señalética y la información mediante la gráfica urbana.
• También debe estar en condiciones de aplicar sus aptitudes y
conocimientos a un proyecto comercial, corportivo o empresario. Se supone
que para ello habrá de entender cómo se dan estas instancias en la realidad
social y económica. Podrá aplicar un adecuado mecanismo y proceso
administrativo en la materialización de un proyecto gráfico, con el fin de
optimizar recursos humanos, materiales, económicos y técnicos.
• Para ello también está en condiciones de ser tanto un buen operador
de sus propias creaciones, como habrá de estar preparado para controlar y
gerenciar proyectos comunes o de otros profesionales. Está en condiciones de
supervisar y controlar las actividades involucradas en la ejecución de
proyectos de comunicación gráfica, con el fin de identificar y corregir acciones.
Para potenciar las buenas propuestas o para corregir las que puedan llegar a
desnaturalizar los proyectos originales.
• Evalúa en términos de resultados el proyecto gráfico y la relación con su
contexto, con el objeto de revisar y validar el proceso.
• Fomenta el desarrollo de la sensibilidad que le permita describir y elegir
las características conceptuales y formales del mensaje gráfico

Desde toda esta complejidad de caráracter personal, intelectual y de su


capacidad autoral, inscribimos el quehacer del Diseñador dentro de las
características, condiciones y aptitudes laborales del verdadero creador.
Y vemos que a esta especial personalidad lo ha tenido en cuenta para
protegerlo y tutelarlo desde el Derecho, nuestra más importante legislación.
La Constitución Nacional ha consagrado de manera indubitable la
llamada Propiedad Intelectual.

Fundada en lo que denominamos los derechos de autor, tutelares de


las propiedades intelectuales, científicas y artísticas. A las que se suman los
derechos de invención, y la propiedad industrial, sobre el diseño, nombre,
elaboración y denominación de los bienes o productos.

Justamente la Contitución Nacional en el artículo 17 que dedica a la


protección de la propiedad privada, a la que declara “inviolable” consagrando
la garantía de que ningún habitante puede ser privado de ella sinoenvirtud
desentencia fundada en ley. En esa misma norma que luce indubitable y
paradigmática en la Carta Magna, se lee:

- Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o


descubrimiento, por el término que le acuerde la ley”.
-
- Después de esta afirmación, tan clara y contundente de nuestra
propia Constitución, no podemos continuar polemizando sobre si los derechos
de autor son derechos reales o personales. Si la propiedad intelectual,
científica o artística, es una verdadera propiedad.
-
- O si sólo se trata de un conjunto de derechos más o menos nominados
o innominados, que tienen una asentamiento más moral que material. Porque
se trata de bienes espirituales e intangibles puestos por fuera de la
definición de cosas, de bienes y del mismo patrimonio.
-
- Y, coronando el régimen de la Constitución Nacional sobre la materia,
se sabe que en la Reforma de 1994 se incorporó al texto del artículo 75, el
inciso 22, que dio jerarquía constitucional a los Pactos y Tratados
Internacionales.
-
- Justamente uno de esos tratados, el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, expresa en su artículo 15:
-
- “Los Estados miembros reconocen a toda persona, el derecho a: a)
participar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones- b)
beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le
correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas
de que sea autora.”

- Queda claro que, entonces, para nosotros:


- La propiedad intelectual es una verdadera y auténtica propiedad.
-
- Que los derechos de autor, aunque de naturaleza compleja y autónoma,
integral y autosuficiente, tienen una innegable condición de derechos reales,
derechos de propiedad, al mejor estilo de los derechos reales de dominio y
propiedad privada exclusiva y excluyente. Derechos absolutos y perpetuos.

34- Los criterios de la Ley 11.723- Criterios y principios del


Decreto 6673 y de las Leyes 22.362 y 24.481

Estas normas constituyen el plexo legal y normativo de las actividades


de quienes crean, diseñan, generan arte y comunicación visual. De los
creadores e inventores. De los trabajadores intelectuales. De todos los que
generan bienes y servicios con el quehacer intelectual y que ofrecen el
producto de su inspiración o creatividad.

Mencionamos algunos criterios:


- Ley 22.362: Ley de Marcas y Designaciones- artículo 1º- : Pueden
registrarse como marcas para distinguir productos y servicios: una o más
palabras con o sin contenido conceptual, los dibujos, los emblemas, los
monogramas, los grabados, los estampados, los sellos, las imágenes, las
bandas, las combinaciones de colores aplicadas en un lugar determinado de
los productos o de los envases, los envoltorios, los envases, las
combinaciones de letras y números, las letras y números por su dibujo
especial, las frases publicitarias, los relieves con capacidad disintiva y todo
otro signo con tal capacidad.
- Ley 24.481 de las Patentes de Invención y Modelos de Utilidad: artículo
1º: Las invenciones en todos los géneros y ramas de la producción conferirán
a sus autores los derechos y obligaciones que se especifican en la presente
ley.
- Artículo 4º: serán patentables las invenciones de productos o de
procedimientos siempre que sean nuevas, entrañen una actividad inventiva y
sean susceptibles de aplicación industrial.

- Decreto 6673 de Protección de los Derechos del Auor de Modelos o


Diseños Industriales:

- artículo 1º: El autor de un modelo o diseño industrial, y sus sucesores


legítimos, tienen sobre él un derecho de propiedad y el derecho exclusivo de
explotarlo, transferirlo y registrarlo por el tiempo y bajo las condiciones
establecidas en este decreto.

- Artículo 3º: A los efectos de este Decreto se considera modelo o diseño


industrial a las formas o el aspecto incorporados o aplicados a un producto
industrial, que le confieran carácter ornamental.

Y, en coincidencia con la Constitución Nacional, la misma ley que


regula y reconoce de manera genérica a estos Derechos de la Propiedad
Intelectual, la Nº 11.723, que con algunas reformas, nos rige desde el 30 de
setiembre de 1933, define y determina:

- Artículo 1: A los efectos de la presente ley, las obras científicas,


literarias y artísticas comprenden los escritos de toda naturaleza y extensión,
entre ellos los programas de computación fuente y objeto; las compilaciones
de datos o de otros materiales; las obras dramáticas, composiciones
musicales, dramático-musicales;
- las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas; las obras de dibujo,
pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de arte o ciencia aplicadas al
comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas; los plásticos,
fotografías, grabados y fonogramas;
- en fin, toda producción científica, literaria, artística o didáctica, sea cual
fuere el procedimiento de reproducción.

La protección del derecho de autor abarcará la expresión de ideas,


procedimientos, métodos de operación y conceptos matemáticos pero no esas
ideas, procedimientos, métodos y conceptos en sí. (texto segun ley 25.036.)

- Artículo 2: El derecho de propiedad de una obra científica, literaria o


artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de
publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de
enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de
reproducirla en cualquier forma.

35- IMPORTANCIA Y TRASCENDENCIA DE LOS DERECHOS


INTELECTUALES.

- EL COPYRIGHT.
- LA MARCA REGISTRADA.
- EL DEPÓSITO QUE MANDA LA LEY. - LOS DERECHOS RESERVADOS.

No vamos a hacer aquí un panegírico, un elogio excesivo de las


tareas intelectuales. Porque parece que si hablamos en tono de excesiva
alabanza de los intelectuales, siempre se hace en demérito de los
trabajadores manuales. Pero lo cierto es que la ciencia. La civilización. Las
artes. Los oficios. Los conocimientos, La educación. La calidad de vida. Todo
esto depende de que se logre el desarrollo integral de los pueblos. Y ello se
logra a través de lo que exponen, de lo que proponen, de lo que descubren e
inventan quienes se dedican a un quehacer intelectual.
Desde los mismos inventores y creadores. Hasta los que como
docentes, periodistas o comunicadores sociales, vehiculizan y divulgan los
conocimientos. En tareas que nada tienen que ver con el trabajo del creador.
Pero que sí interesan para que ese trabajo creativo se conozca, se difunda,
se desarrolle y se ponga en claves de uso y servicio, al alcance de la
comunidad.

Hoy mismo mientras escribimos estas líneas estamos disfrutando de la


energía eléctrica que nos concede luz, aireación y refrigeración en nuestro
estudio. Pero también se nos facilita la tarea porque utilizamos la
computadora, como procesadora de textos, pero también como vínculo y
conexión con Internet, con bibliotecas, informaciones, diarios, libros, revistas,
que nos permiten conocer hasta dónde se ha llegado en la protección de la
propiedad intelectual. Estamos siendo beneficiarios de muchos creadores,
inventores y divulgadores del conocimiento. Desde los autores de libros que
nos informan, hasta de los creadores y fabricantes de las computadoras. Que
nos permiten que este libro, que hoy estamos redactando, se haga con más
rapidez, con más prolijidad y con más información que nuestro primer libro.
Aquél que redactamos sobre la humilde Lexicon, en la década del `70.
Y quizá también estamos violando algunas disposiciones sobre
Propiedad Intelectual. Porque talvez estamos utilizando fotocopias de libros,
que trampean a los autores y a sus derechos económicos. Y quizá, también,
en nuestras propias P.C. estén trabajando programas que no son originales
sino copias clandestinas. En este difundido sistema de comprar más barato,
pero eludiendo las normas y los derechos de autores, fabricantes y editores.
Debemos hacer una especie de nuevas pedagogías para generar un
criterio de respeto y defensa de las creaciones intelectuales. En un país en
donde están tan desvalorizados los derechos en general. Pero en especial, en
donde se ha depreciado y despreciado al trabajo intelectual, sería una
interesante iniciativa el generar movimientos de defensa del trabajo
intelectual. De los Derechos de Autor. Del respeto a los derechos morales y
materiales de los creadores, diseñadores, inventores y trabajadores
intelectuales en general.
Para ello debemos poner en ejecución a los organismos oficiales que
desde el Estado se comprometen a generar los registros y sistemas de
protección de estos derechos intelectuales.
Como la llamada Administración Nacional de Patentes.
Que tiene por objeto la protección de los autores e inventores, mediante
la asistencia para la definición y registración o inscripción de las patentes de
inventos o creaciones.
Todo esto mediante la ejecución de tareas que pueden definirse como:

1º) la adjudicación de los Títulos de Propiedad Industrial para su


tramitación, examen, resolución y publicación.

2º) La extensión de esta protección dentro y fuera del país. Ya que


están vigentes Convenios Internacionales a los cuales nuestro País se
encuentra adherido en materia de Patentes de Invención.

3º) La prestación de los necesarios asesoramientos para la


tramitación, a cargo de los profesionales que pone a disposición la misma
repartición.

Realizado el trámite pertinente, se podrá acceder a la obtención de los


Títulos de Propiedad Industrial.
Debe destacarse que esta Administración Nacional de Patentes resulta
ser la única Autoridad de Aplicación de la Ley Nº 24481 (T.O. 1996) y su
Decreto Reglamentario Nº 260/96.-

Su objeto y justificación es la efectiva protección de los Derechos


Intelectuales, en especial de los creadores, inventores y diseñadores
industriales. Todo ello mediante el otorgamiento de Títulos de Propiedad
Industrial. Tanto respecto de las Patentes de Invención como respecto de los
Certificados de Modelos de Utilidad.

La Patente de Invención es un Título de Propiedad que protege a toda


Invención que sea novedosa, como resultado de una idea nueva y distinta.
Como producción de una actividad generadora, creadora, inventora, que sea
susceptible de aprovechamiento o utilización industrial.

El titular de la Patente será en consecuencia el verdadero propietario del


objeto y de los resultados, del procedimiento y de su explotación por el
término de 20 años a partir de la presentación de la solicitud.-

El Modelo de Utilidad es también un título de propiedad, destinado a


proteger las innovaciones introducidas en objetos de uso común. Aunque sean
objetos o elementos que son conocidos y que son utilizados por la gente
común. Como en el caso de las herramientas, instrumentos de trabajo,
utensilios, dispositivos u objetos conocidos que se presten a un trabajo
práctico. Pero a los cuales se les aplica o se les agrega una cualidad, un
elemento o una condición que los mejoran en su utilidad, en su eficacia o sus
aspectos de diseño y presentación.

El Modelo de Utilidad confiere a su titular, en el carácter de creador,


también de los derechos exclusivos de utilización y aprovechamiento
económico. Ello por el término de 10 años, a partir de la fecha de
presentación de la solicitud.-

Para obtener cualquiera de estos Títulos, el interesado deberá presentar


dentro de los plazos estipulados por la legislación vigente la siguiente
documentación:
1 - El formulario de Presentación de la Solicitud firmado;
2 - La carátula introductoria del Objeto de la Invención;
3 - La Memoria Descriptiva. o Descripción Técnica de la Invención;
4 - El Pliego Reivindicatorio, con una o más Reivindicaciones. A modo
de pruebas o defensas que justifiquen y prueben la realización de las
operaciones que han llevado al logro de la creación, innovación o invento;
5 - Los dibujos Técnicos para la ilustración, conocimiento cabal y
comprensión de la Invención;
6 - El resumen de la Descripción de la Invención;
7 – La Hoja Técnica que contenga los datos bibliográficos;
8 - Documentación anexa si correspondiere.

Con la inscripción y registración que se concreta en la Administración


Nacional de Patentes se logra, además de la obtención y consolidación del
Derecho de Propiedad Intelectual o Patente de la Invención o Creación, los
beneficios de la publicación de las Invenciones, a partir de lo cual el público
en general dispone de un material que no solamente difunde los conocimientos
y avances de la ciencia y de la técnica, sino que permite que otros creadores,
otros inventores, puedan generar o protagonizar nuevos desarrollos.

Haciendo una breve revisión de los textos que en las marcas, en los
libros, en los productos y bienes, enuncian, denuncian y advierten sobre la
existencia y la reserva de estos Derechos Intelectuales, recordamos a las
siguientes inscripciones:

1º) En los libros: Todos los derechos reservados-

- Luego el signo del 0 que contiene a la letra C, y que representa en


un signo convencional, a la expresión “COPYRIGHT” o “Derechos Reservados”.

- “Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723”.


- I. S. B. N.- con el número de códigos que identifica al país, al editor, a la
materia que trata el libro, y a los códigos de identificación del autor.
-
- Y la advertencia: El Derecho de Propiedad Intelectual, del Derecho de
Autor y de los Derechos de los Editores comprende para su autor la facultad
de disponer de ella, publicarla, traducirla, adaptarla, o autorizar su traducción
y reproducción, en cualquier forma, total o parcialmente.
-
- No se podrá reproducir por ningún método manual, electrónico, oral,
visual, audiovisual, ni fotocopiado.
-
- Solamente se podrá utilizar con fines didácticos, hasta un máximo de
mil palabras,
-
- Para incorporar más material que esas mil palabras, se requiere
expresa autorización del autor o del editor.
-
- A quienes violen estas normas de los articulos 2,9,71,72 y concordantes
de la ley 11.723, se le aplicarán los artículos 172 y concordantes del Código
Penal Argentino que castiga a los delitos de estafas y otras defraudaciones.

2º) En el caso de los artículos o bienes que son producto de un invento,


de una marca, de una patente, de un diseño protegido por la legislación de
modelos y diseños industriales, se le imprime en las etiquetas advertencias
que dicen:
- Marca Registrada- Prohibida su Reproducción total o parcial-

- 3º) en los productos de informática se advierte: Todos los derechos


reservados- Prohibida su reproducción total o parcial- Las marcas, los
procesos, programas y logos, son marcas y señales registradas. Cuando no se
advierta la originalidad del producto, debe entenderse que son simples citas
de productos ajenos, cuyas marcas y/o patentes son propiedad de sus
respectivos tenedores o poseedores que en cada caso, se mencionan.

36- De cómo se dio este


tema en la Historia

No sabemos cuándo se comienzan a proteger los derechos de autor de


los escritores, científicos y artístas. Pero lo cierto es que las obras de arte
precedieron a las obras literarias. Por lo menos en la posibilidad de conocerlas
y disfrutarlas. Las pinturas, los grabados, las esculturas, quizá se
reconocieron como obras de autor a quienes se debía proteger y de alguna
manera remunerar. Para los escritores el reconocimiento fue más tardío.
Porque los autores estaban condenados a escribir con sus propias manos,
libros que difícilmente tendrían después algunas copias. Pensemos que
recién en el siglo XV llegó la imprenta a Europa. Tal vez había sido inventada
antes por los chinos. Pero en España se conoció recién en 1.473. Y cuando se
entendió que la duplicación o multiplicación de las obras escritas mediante la
tipografía podía difundirse sin limitaciones, las autoridades civiles y
religiosas se encargaron de limitar esa posibilidad. Que mucho después,
tardíamente, se entendería como un derecho de los propios autores. Se sabe
por ejemplo que el Papa Alejandro VI emitió en el 1.500 una Bula que
disponía condiciones para la publicación de escritos. A través del viejo sistema
del privilegio - derecho a publicar- sometido a la censura – revisación previa
del material, para impedir que se difundieran ideas contrarias a los criterios
oficiales de la época.
Más cerca de lo que sería la Revolución Francesa, Carlos III dictó en
1763 una admirable normativa para la época. Establecía en la ley que
llamaba “pragmática” que:
- “Deseando fomentar la publicación de libros, y su venta y distribución
en todos los Reinos de España, para la mejor difusión de las ciencias y de las
artes, mando que los únicos privilegios que se concederán en el futuro, para
la impresión y distribución de los libros, se darán solamente a los autores. Y
a aquellas personas que los mismos autores autoricen”.
- Y, reconociendo la verdadera propiedad privada que los autores tenían
sobre sus obras, estableció aquella misma legislación. Que, como decimos,
resulta admirable para su época:
- “Los derechos de los autores, escritores y sabios, los derechos que
tienen sobre sus respectivas obras, como así también los artistas y
arquitectos, los gozarán durante toda su vida. Y luego a su muerte, se
trasmitirán a sus herederos. Porque resulta prudente que trasmitamos los
derechos de los autores y creadores. Porque muchas veces, esos derechos de
autor resultan ser el único patrimonio que pueden dejar a sus sucesores”.

No podríamos agregar mucho a los conceptos que a fines del siglo


XVIII ya se establecían en tales normativas. Que pocos años después serían
también reconocidas y consagradas en los Derechos del Hombre y de los
Ciudadanos que pasarían a ser la Carta Fundamental de la Revolución
Francesa de 1.789.

Criterios similares se imponían desde la corona española.


Y, todo lo que se reconocía para España y todo lo que se prohibía en
la Metropolis, también se reconocía o se perseguía en América.
Las leyes de Indias no fueron mejores que las leyes españolas.
También en estas colonias regían las censuras previas. Y los privilegios
otorgados a los autores. Cuando dichos privilegios no eran explotados por
funcionarios que abusaban de sus poderes, o imponían otras formas de
corrupción. Pensemos que la imprenta recién llegaría al Río de la Plata a
principios del siglo XVIII. Y que un poco antes habían desembarcado ya en
Méjico y el Alto Perú.
Con el advenimiento de la emancipación, se imponen las ideas más
liberales y con ellas, el mayor reconocimiento a los derechos de autor. En
especial se comenzaban a reconocer los derechos y garantías para la
difusión de las ideas, con mayor libertad de imprenta. Y reconociendo al
derecho intelectual como el bien más preciado. Corresponderá a Bernardino
Rivadavia, en esto también precursor de ideas renovadoras, reconocer
expresamente el derecho de autor a los profesores de Buenos Aires.
Se les encomendaba escribir textos, que eran tan escasos, por estas
costas y en aquellos años. Y se disponía que una vez cubiertos los gastos de
las ediciones oficiales, se entregaría el sobrante, en carácter de derechos de
autor, a quienes hubieran escrito los libros.
37- De cómo se acogió la materia en la Legislación Argentina

Ya vimos que desde la Constitución Nacional de 1853 se viene


reconociendo en plenitud el Derecho de Autor y la Propiedad Intelectual.
Luego se dictaría el Código Civil, que no trataría el tema.
Poco después, ya en los años ’80 del Siglo XIX, se dictaría la ley 3975.
Que representó una interesante innovación, en una materia que ya en
tiempos de la generación del ’80 representaba un fascinante desafío. Decían
aquellos viejos textos:
- La marca se ha instituído úicamente para los comerciantes e industriales
a efectos de que distingan sus mercadería o productos, permitiéndolos
publicarlos y satisfacer a una clientela que se supone creciente. Se difunden
los caracters de los bienes y mercancías a través de la propaganda o
publicidad. Y ya en aquellos tiempos, se advertía que la propiedad de las
marcas o señales, de los diseños y publicidades, tenía una connotación
dominial, pero de carácter inmaterial o intelectual.
-
- Luego vendría la ley 11.867, del 9 de agosto de 1934: decía aquella
norma en su artículo 1º:
- Son elementos constitutivos de un establecimiento comercial o fondo
de comercio, las instalaciones, existencias en mercaderías, nombre y enseña
comercial, la clientela, el derecho al local, las patentes de invención, las
marcas de fábrica, los dibujos y modelos industriales, las distinciones
honoríficas y todos los demás derechos derivados de la propiedad comercial,
industrial o artística.

Pero ya principios del siglo XX se sancionaría un excelente texto: la ley


Nº 7092. Que para ese momento resultó satisfactoria. En especial, por
regular una materia que, pese a tener una explícita consagración
constitucional, no había tenido acceso al Código Civil.

- Poco tiempo después se legislaría de manera definitiva con el dictado


de la Ley 11.723. Llamada Régimen Legal de la Propiedad Intelectual. Que
fuera promovida por el diputado Roberto J. Noble. Por lo que antiguamente
también se la conoció con el nombre de su promotor. Que luego sería
fundador y propietario del diario Clarín de Buenos Aires.

-La ley 11.723 satisfizo con gran aptitud las necesidades de su tiempo.
Y puede decirse que ha soporado airosa los muchos años que ya lleva de
vigencia.
Tuvo algunas actualizaciones. Desde las que cambiarion la expresión
“discos fonográficos” por la de fonogramas. Hasta las disposiciones de la leyes
que tratan de contemplar las propiedades y licencias de fabricación de
material informático. Software, hardware, programas de computación. Y lo que
seguramente vendrá en poco tiempo más: los complejos problemas de
propiedad intelectual de los materiales y obras puestos en la red, Internet y
demás experiencias similares.

En 1963 se dictaría otra norma muy interesante. En especial para


nosotros, que la consagramos como una legislación pertinente, aunque
demasiado elemental o insatisfactoria. En especial, porque se dio por un
simple decreto y no fue sancionado o ratificado luego por una ley. Por la
naturaleza y la trascendencia de la materia, debió merecer como decimos, una
norma jurídica de naturaleza superior. Se trata del Decreto Nacional Nº
6673/63 que se conoce con el nombre de “Protección de los Derechos del
Autor de Modelos o de Diseños Industriales”.

La otra materia, no comprendida en la tradicional clasificación de la


Propiedad Intelectual, se estructura ahora por las leyes 22.362 del año 1981,
que trata de “Las Marcas y las Designaciones” por una parte. Y por la otra, la
ley 24.481, del año 1995, que comprende a “Las Patentes de Invención y a
los Modelos de Utilidad”.

Con respecto a la ley 11.723, que constituye una especie de base o


fundamento, y se estructura como verdadero eje o columna vertebral de todo
el sistema de los Derechos de Autor, digamos que incorporó por una nueva
ley toda la temática de la computación, de la informática, del hardware y
software. Con lo cual tenemos un ordenamiento legal, remozado que ya
atiende a las nuevas expresiones de la tecnología.
- Dice el texto actualizado de la ley 11.723 en estas materias:

- Artículo 4º- inciso d): Las personas físicas o jurídicas cuyos


dependientes contratados para elaborar un programa de computación
hubiesen producido un programa de computación en el desempeño de sus
funciones laborales, salvo estipulación en contrario. (agregado por ley
25.036.)

- Artículo 9º: ( segundo párrafo) Quien haya recibido de los autores o de


sus derechohabientes de un programa de computación una licencia para
usarlo, podrá reproducir una única copia de salvaguardia de los ejemplares
originales del mismo.
Dicha copia deberá estar debidamente identificada, con indicación del
licenciado que realizó la copia y la fecha de la misma. La copia de salvaguardia
no podrá ser utilizada para otra finalidad que la de reemplazar el ejemplar
original del programa de computación licenciado si ese original se pierde o
deviene inútil para su utilización. (agregado por ley 25.036).

-Artículo 55 bis. La explotación de la propiedad intelectual sobre los


programas de computación incluirá entre otras formas los contratos de licencia
para su uso o reproducción. (Agregado por ley 25.036.)
- Artículo 57- último párrafo: Para los programas de computación,
consistirá en el depósito de los elementos y documentos que determine la
reglamentación. (Agregado por ley 25.036.)

Se trata de una buena ley. Que por supuesto puede ser mejorada,
apenas se la revise con un criterio más moderno y pragmático. Que podría
poner mayor énfasis en la defensa de los derechos de autor. Sobre todo de los
que sufrimos los embates de las formas modernas del plagio y la piratería.
Sobre un total de 89 artículos, contiene interesantes normativas que
comprenden:
- disposiciones de carácter administrativo, que van desde la creación del
Registro Nacional de la Propiedad Intelectual, hasta las formas de actuación
frente al mismo y al depósito de las obras en sus archivos;
- disposiciones de carácter penal, que la ley anterior no previó. Pero que
resultan buenas en esta ley. Aunque sea de muy difìcil aplicación la
normativa sobre los fraudes que se puedan cometer contra la propiedad
intelectual y los derechos de autor.
- Esta ley asimila dichos ilícitos a los previstos en los artículos 172 y
siguientes del Código Penal. Tipican los delitos de estafas y otras
defraudaciones. Con penas que oscilan entre uno y seis años de prisión.

38- De los caracteres de la protección legal del Derecho


Intelectual o Derecho de Autor

Cuando hablamos de los derechos de autor y de la necesaria protección


que la ley debe conceder a los productores de obras de arte, ciencia,
tecnología, informática, arquitectura o culturales, nos referimos a algunos
supuestos que es preciso determinar:

a) La Originalidad de la obra: aquí radica el gran tema, la gran


cuestión de lo que resulta ser la materia tutelada por cualquier sistema o
régimen legal de protección de la Propiedad Intelectual:

b) Las obras que merecen ser protegidas son las que pueden
demostrar un grado suficiente de originalidad. De diferenciación. De
individualizacion. De distancia conceptual, intelectual, estética, artística,
tecnológica, técnica, científica, investigativa, cultural, de las obras que le
precedieron. Si no se puede demostrar ese alto grado de originalidad, no
podríamos estar frente a una obra protegida. Podría ser una recopilación de
otros autores. Un catálogo. Una enciclopedia. Una compilación. Pero no una
obra original, inédita, diferente. Distinta y por ello, creada a instancia de la
capacidad, de la inspiración, de la laboriosidad y la investigación o
improvisación del autor.
c) Definida la calidad de obra original, distinta y distanciada de lo
que anteriormente se había hecho, creado, afirmado o publicado sobre las
materias y los Diseños, los mensajes en su texto y en su contexto. En lo que
representan y pueden ser: notas, conceptos, ensayos, presentaciones y
fórmulas o programas que contiene la obra publicada. En este caso, se
registra como original. Se la inscribe en el carácter y dentro de la categoria
que corresponda. Y desde ese preciso momento, ingresa al mundo de las
producciones intelectuales. A la que se le reconoce un autor. Cuyo autor tiene
derechos de propiedad específica sobre la obra. Y por la cual tiene todo el
derecho de percibir sus honorarios o pagos conforme al régimen que se
aplique para cada objeto de creación.

d) Una vez reconocida la autoría, definida e identificado el autor,


se lo debe proteger ya no solo intelectual y moralmente. Llega el momento de
proteger los derechos económicos del autor.

e) Se le deben reconocer los porcentajes que las leyes o los


respectivos contratos establezcan en el carácter de derechos de autor, para
libros, programas de computación, elementos de estudio, grabaciones,
películas y demás soportes electrónicos que permitan una reproducción de la
obra. Y que cuenten con las tablas, aranceles o tarifas que corresponda
abonar por cada reproducción o utilización de la obra.

f) Luego vendrán las actuaciones administrativas, policiales y


penales que correesponda aplicar para que la ley y sus decretos
reglamentarios sean adecuadamente cumplidos:

g) Si quien difunde una pieza musical es tan controlado y


perseguido en el cobro, no es lógico que no se respete y se persiga el cobro
de los autores de obras mucho más importantes que ciertos aires de música
popular que, por lo menos, carecen de toda creatividad, originalidad y
diferenciación con otros miles de temas que andan molestando a lo largo y
ancho del país y del mundo.

h) Si el Estado fue capaz de formalizar los controles que concedió


a SADAIC y otros organismos paraestatales, bien podría comenzar una
actividad semejante para impedir que se fotocopien libros enteros, que se
utilicen miles de programas de computación falsos y mal copiados. Y que, en
fin, cesen todas las formas de clandestinidad, plagios y producción de
materiales truchos o piratas.

i) Estos criterios, que para nosotros todavía resultan de lege


ferenda, es decir, de leyes deseadas o proyectadas, es toda una realidad en
otros países. La Unión Europea acaba de consagrar una legislación tutelar del
Derecho de Autor. Que castiga con multas y prisión a quienes fotocopien, de
manera irregular o lucrativa, un texto de autor.

39- De los principios y criterios que inspiran este régimen

Debemos, antes de hacer una revisión general del sistema de la


Propiedad Intelectual, definir lo que a nuestro criterio resulta decisivo:

1º) Estamos convencidos de estar frente a una forma del Derecho de


Propiedad Privada. De un verdadero dominio sobre cuestiones intelectuales,
espirituales, morales, inmateriales. Pero que se manifiestan, se representan,
se demuestran y tienen soportes de distinta materialidad.

2º) Junto a los derechos intelectuales, derechos de autor, derechos


morales o espirituales del autor, debemos destacar, defender y proteger los
derechos materiales, económicos, dinerarios, de los autores.

3º) todo el que quiera utilizar un bien creado, atribuido a un autor


conocido, esté o no esté registrada la obra, debe pagar por el uso.

4º) Cuando dicha utilización sea abusiva o fraudulenta, además del pago
por el uso indebido, debe indemnizar material y moralmente al autor
plagiado.

5º) El plagio debe ser calificado según sea la naturaleza de la obra.


Debe ser detectado, analizado, evaluado y estimado, conforme al tipo de
obra intelectual copiada, a la intención del plagiario, y a los beneficios que
éste pudo obtener de su accionar ilegítimo.

6º) Respecto de la protección del Diseño, como creación, como


elaboración, como logro, como propuesta, como mensaje, como instrumento
de la comunicación de una idea- fuerza, de una idea proyectada a la utilidad
del que encomienda el diseño, la publicidad, el envase, la campaña
publicitaria. Contiene muchas vertientes y muchos aspectos. Múltiples
elementos que constituyen lo que genéricamente denominamos Diseño. Y que
deben ser protegidos en todos sus aspectos, en todos sus valores.
Para una pintura, el plagio puede significar una imagen similar, con
falsificación de la firma del artista. Pero en una obra de cine se podrán copiar
los argumentos, los pasajes y los paisajes. En un programa de computación en
cambio, la detección del plagio se corresponde con la naturaleza, el objetivo
y el desarrollo del programa copiado.
7º) El llamado “derecho moral de los autores hace al patrimonio
espiritual del creador. El verdadero derecho intelectual o derecho de autor,
torna inescindible el derecho moral del derecho patrimonial.

8º) Los derechos consagrados por la ley 11.723, deben interpretarse, y


si cabe, deben ser proyectados y ampliados a la protección que conceden las
normas internacionales. En especial, la llamada Convención de Ginebra.

9º) Los delitos de plagio, si bien requieren para su consumación que el


plagiario actúe con dolo, con intención, con ánimo de lucrar con la
defraudación, siempre conlleva al resarcimiento. Tanto a la indemnización
material como a la del daño moral.

10º) En materia de obras de arquitectura, el autor del Proyecto, diseño


o proyectación de la obra, continúa siendo propietario intelectual de la obra.
-Aunque esté construida, materialmente hecha y entregada para su uso y
goce al propietario.
- Porque coinciden o coexisten una propiedad intelectual, y una
apropiación de carácter material, económica, por parte del dueño de la
obra.

- Quien no podrá alterar o modificar la obra de arquitectura sin


autorizacion del Proyectista.
- Si lo hace, éste tiene el derecho de quitar su nombre de la fachada o
de cualquier otra identificación que le atribuya la autoría del proyecto
desvirtuado.

40- Breve repaso de las principales figuras de la ley

En el primer artículo de la ley 11.723 se hace una interesante crónica


de las obras que resultan protegidas por el sistema.
- Desde las obras de arquitectura hasta las informáticas.
- Y como dice la ley: toda producción científica, literaria, artística o
didáctica, sea cual fuere el procedimiento de reproducción. Y luego nos
agrega para mayor comprensión que esa protección abarca la expresión de
las ideas pero nó las ideas en sí:

- La protección del derecho de autor abarcará la expresión de ideas,


procedimientos, métodos de operación y conceptos matemáticos pero no esas
ideas, procedimientos, métodos y conceptos en sí. (texto según ley 25.036.)

- Artículo 1: A los efectos de la presente ley, las obras científicas,


literarias y artísticas comprenden:
- los escritos de toda naturaleza y extensión,
- entre ellos los programas de computación fuente y objeto;
- las compilaciones de datos o de otros materiales;
- las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales;
- las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas;
- las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras
de arte o ciencia aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y
mapas; los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas; en fin, toda
producción científica, literaria, artística o didáctica, sea cual fuere el
procedimiento de reproducción.
La protección del derecho de autor abarcará la expresión de ideas,
procedimientos, métodos de operación y conceptos matemáticos pero no esas
ideas, procedimientos, métodos y conceptos en sí. (texto segun ley 25.036.)

Luego se define el alcance de los Derechos de Autor:


- Artículo 2: El derecho de propiedad de una obra científica, literaria o
artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de
publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de
enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de
reproducirla en cualquier forma.
- En el artículo 4º se consagra la propiedad del autor, pero la trasmisión
de los derechos a los herederos. Y se aclara que en materia de computación,
los empleados de la empresa, deben ceder sus derechos:
-
- Artículo 4: Son titulares del derecho de propiedad intelectual:
a) El autor de la obra;
b) Sus herederos o derechohabientes;
c) Los que con permiso del autor la traducen, refunden, adaptan,
modifican o transportan sobre la nueva obra intelectual resultante.
d) Las personas físicas o jurídicas cuyos dependientes contratados
para elaborar un programa de computación hubiesen producido un programa
de computación en el desempeño de sus funciones laborales, salvo
estipulación en contrario. (agregado por ley 25.036.)

El otro artículo refiere al tiempo de duración de los Derechos de Autor:


toda la vida del autor, hasta 70 años después de su muerte:

- Artículo 5: La propiedad intelectual sobre sus obras corresponde a los


autores durante su vida y a sus herederos o derechohabientes hasta setenta
años contados a partir del 1º de enero del año siguiente al de la muerte del
autor.
En los casos de obras en colaboración, este término comenzará a
contarse desde el 1º de enero del año siguiente al de la muerte del último
colaborador. Para las obras póstumas, el término de setenta años empezará a
correr a partir del 1º de enero del año siguiente al de la muerte del autor.
En el caso de que un autor falleciera sin dejar herederos, y se declarase
vacante su herencia, los derechos que a aquél correspondiesen sobre sus
obras pasarán al Estado por todo el término de ley, sin perjuicio de los
derechos de terceros. (texto según ley 24.870.)

- El artículo 9 es interesante en cuanto protege por ejemplo a los


profesores o disertantes, cuyas exposiciones no pueden ser publicadas.
- Para los programas de computación se limitan los derechos de copia.
- Nada se dice de la plaga de las fotocopias de los libros:

- Artículo 9: Nadie tiene derecho a publicar sin permiso de los autores o


de sus derechohabientes, una producción científica, literaria, artística o
musical que se haya anotado o copiado durante su lectura, ejecución o
exposición pública o privada.
Quien haya recibido de los autores o de sus derechohabientes de un
programa de computación una licencia para usarlo, podrá reproducir una única
copia de salvaguardia de los ejemplares originales del mismo.
Dicha copia deberá estar debidamente identificada, con indicación del
licenciado que realizó la copia y la fecha de la misma. La copia de salvaguardia
no podrá ser utilizada para otra finalidad que la de reemplazar el ejemplar
original del programa de computación licenciado si ese original se pierde o
deviene inútil para su utilización. (agregado por ley 25.036).

El artículo 10 autoriza a copiar con fines didácticos. Pero sólo las partes
indispensables del texto, y como máximo, hasta mil palabras.

- Artículo 10: Cualquiera puede publicar con fines didácticos o científicos,


comentarios, críticas o notas referentes a las obras intelectuales, incluyendo
hasta mil palabras de obras literarias o científicas u ocho compases en las
musicales y en todos los casos sólo las partes del texto indispensable a ese
efecto.
Quedan comprendidas en esta disposición las obras docentes, de
enseñanza, colecciones, antologías y otras semejantes.
Cuando las inclusiones de obras ajenas sean la parte principal de la
nueva obra, podrán los tribunales fijar equitativamente en juicio sumario la
cantidad proporcional que les corresponde a los titulares de los derechos de
las obras incluidas.

El artículo 12 termina de manera indudable con la vieja polémica acerca


de si los derechos intelectuales son o no son derechos reales.
-Dice pura y simplemente que la propiedad intelectual se regirá por las
disposiciones del derecho común.
Que significa que se regirá por el derecho común de propiedad. Por lo
que respecto de la propiedad privada establezca el Código Civil:

- Artículo 12: La propiedad intelectual se regirá por las disposiciones del


derecho común, bajo las condiciones y limitaciones establecidas en la presente
ley.

En varios de los artículos siguientes se tratan temas referidos a las


obras extranjeras o publicadas en el exterior, y a su protección. A las
características especiales de algunos tipos de obras, como pueden serlo las
cinematográficas. Y a las obras en colaboración, y a las traducciones.

Luego se regulan todos los temas inherentes a la difusión,


publicación, divulgación y reproducción de las obras. Que brevemente
comentamos.

41 – De la Edición-
El Depósito que Marca la Ley 11.723-

En esta sección se explican los términos y alcances del Contrato de


Edición entre el Autor y el Editor. Cómo se entiende la cesión de los derechos
que hace el autor. Que no cede sus derechos intelectuales. Ni siquiera sus
derechos patrimoniales. Solamente autoriza a que el editor realice un acto
negocial, de naturaleza industrial y comercial, para poner en el comercio, en
circulación, distribución y ventas, ese objeto que llamamos libro.

Veamos en qué términos nos habla la Ley 11.723:

- Artículo 37: Habrá contrato de edición cuando el titular del derecho de


propiedad sobre una obra intelectual, se obliga a entregarla a un editor y éste
a reproducirla, difundirla y venderla.
Este contrato se aplica cualquiera sea la forma o sistema de
reproducción o publicación.

- Artículo 38: El titular conserva su derecho de propiedad intelectual,


salvo que lo renunciare por el contrato de edición.
Puede traducir, transformar, refundir, etcétera, a su obra y defenderla
contra los defraudadores de su propiedad, aun contra el mismo editor.
- Artículo 39: El editor sólo tiene los derechos vinculados a la impresión,
difusión y venta, sin poder alterar el texto y sólo podrá efectuar las
correcciones de imprenta, si el autor se negare o no pudiere hacerlo.

-Artículo 40: En el contrato deberá constar el número de ediciones y el de


ejemplares de cada una de ellas, como también la retribución pecuniaria del
autor o sus derechohabientes; considerándose siempre oneroso el contrato,
salvo prueba en contrario. Si las anteriores condiciones no constaran se estará
a los usos y costumbres del lugar del contrato.

42- De la Representación

El capítulo siguiente refiere al contrato de representación. Cuando un


autor de cine, teatro o televisión, entrega al empresario o productor de la
obra, un trabajo para su representación pública. O su edición para difusión por
cualquier medio personal, presencial o electrónico. Dice la ley:

- Artículo 45: Hay contrato de representación cuando el autor o sus


derechohabientes entregan a un tercero o empresario y éste acepta, una obra
teatral para su representación pública.

- Artículo 50: A los efectos de esta ley se consideran como representación


o ejecución pública, la transmisión radiotelefónica, exhibición cinematográfica,
televisión o cualquier otro procedimiento de reproducción mecánica de toda
obra literaria o artística.

43- De la Venta

La previsión del texto legal se orienta luego a regular lo que denomina


“la venta de los derechos de autor”.
Entre los casos previstos se encuentran las obras artísticas, pero también
las obras o proyectos de arquitectura. Una ley especial agregó hace poco
tiempo lo referido a las creaciones informáticas o programas de computación.
Es interesante advertir cómo se discierne entre derechos intelectuales
y derechos económicos. Y cómo se resuelve en un texto muy claro y preciso:

- Artículo 51: El autor o sus derechohabientes pueden enajenar o ceder


total o parcialmente su obra. Esta enajenación es válida sólo durante el
término establecido por la ley y confiere a su adquirente el derecho a su
aprovechamiento económico sin poder alterar su título, forma y contenido.
- Artículo 52: Aunque el autor enajenare la propiedad de su obra,
conserva sobre ella el derecho de exigir la fidelidad de su texto y título, en las
impresiones, copias o reproducciones, como asimismo la mención de su
nombre o seudónimo como autor.

- Artículo 53. La enajenación o cesión de una obra literaria, científica o


musical, sea total o parcial, debe inscribirse en el Registro Nacional de
Propiedad Intelectual, sin cuyo requisito no tendrá validez.

- Artículo 54: La enajenación o cesión de una obra pictórica, escultórica,


fotográfica o de artes análogas, salvo pacto en contrario, no lleva implícito el
derecho de reproducción que permanece reservado al autor o sus
derechohabientes.

- Artículo 55: La enajenación de planos, croquis y trabajos semejantes no


da derecho al adquirente sino para la ejecución de la obra tenida en vista, no
pudiendo enajenarlos, reproducirlos o servirse de ellos para otras obras.
Estos derechos quedan reservados a su autor, salvo pacto en contrario.

- Artículo 55 bis: La explotación de la propiedad intelectual sobre los


programas de computación incluirá entre otras formas los contratos de licencia
para su uso o reproducción. (Agregado por ley 25.036.)

44- De los Intérpretes

En el artículo siguiente se admite como una forma de la propiedad


inteletual a los derechos que tienen los intérpretes de obras musicales o
literarias. Es lamentable que se introduzca un tema ajeno al contenido y
objeto de la ley. Allí se dispone:

- Artículo 56: El intérprete de una obra literaria o musical, tiene el


derecho de exigir una retribución por su interpretación difundida o
retransmitida mediante la radiotelefonía, la televisión, o bien grabada o
impresa sobre disco, película, cinta, hilo o cualquier otra substancia o cuerpo
apto para la reproducción sonora o visual. No llegándose a un acuerdo, el
monto de la retribución quedará establecido en juicio sumario por la autoridad
judicial competente.
En los discos y caséts de video vemos estampadas estas reservas de
derechos y estas advertencias. Es que son muchos los intereses que se
juegan. Ygrandes las caniddes de dinero que se invierten en la promoción,
difusión y lanzamiento de los temas musicales, de las películas y de otras
producciones de audio, video o audiovisuales.
Son de rigor las leyendas que advierten:
-“ Este video casete se vende para uso personal o doméstico
exclusivamente. Todos los demás derechos quedan reservados. Cualquier
divulgación total o parcial de la obra, sea esta a través de copia, edición,
exhibición y/o trasmisión o emisión de emisoras públicas o cualquier contrato
que implique la duplicación, representación o reprodución de este video casete
total o parcial sin el consentimiento expreso de la empresa, está
terminantemente prohibido y la realización de cualquiera de estas actividades
hará incurrir al infractor en las responsabilidades previstas en la ley 11.723, y
podrá dar lugar además a las sanciones previstas por el artículo 172 del
Código Penal. Quedan reservados todos los derechos para su comercialización
única y exclusivamente dentro de la República Argentina”.

En el caso de los compact disc, como en los casetes de música, las


advertencias refieren también a los derechos intelectuales y económicos, que
adompañan a la edición , con la advertencia de que han tomado intervención
los organismos o entidades que resguardan y controlan este derecho de
autor de los compositores y los derechos de los intérpretes. Dicen estas
etiquetas:
- “Publicado y difundido por la empresa.......... Prohibido la
repreoducción, locación ñy préstamo de este ejemplar y si radiodifusión o
ejecución pública. Reservados todos los derechos de los autores de las obras y
del productor del fonograma. AADI- CAPIF- SADAIC”.

1. Del Registro de las Obras:


El Copyright. El I.S.B.N.

- De las funciones del Registro.


- Si la misma es constitutiva de los derechos de los autores.
- O si solamente se convierte en una prueba, fundamental, decisiva,
pero prueba al fin.
- Entendiendo que como toda registración, la del Derecho de Autor es
fundamentalmente declarativo. No es una inscripción constitutiva.
- No constituye, no convalida. No avala ni legitima. Porque no podría, por
ejemplo, avalar ni legitimar una inscripción de un falso autor. De quien
habiendo plagiado una obra, la inscribe como propia. Será una buena
prueba. Documental, registral, de carácter administrativa. Será un
documento público. Pero un documento, al fin, que solamente da plena fe de
que la obra se inscribió. De tal manera y en tal fecha. Pero no puede dar fe, no
puede certificar, que determinada persona que inscribió la obra, sea
realmenente el autor de la misma.

Dice la ey 11.723 en la parte pertinente de la norma:

- Artículo 57: En el Registro Nacional de Propiedad Intelectual deberá


depositar el editor de las obras comprendidas en el artículo 1, tres ejemplares
completos de toda obra publicada, dentro de los tres meses siguientes a su
aparición. Si la edición fuera de lujo o no excediera de cien ejemplares,
bastará con depositar un ejemplar.
El mismo término y condiciones regirán para las obras impresas en país
extranjero, que tuvieren editor en la República y se contará desde el primer
día de ponerse en venta en territorio argentino.
Para las pinturas, arquitecturas, esculturas, etc., consistirá el depósito
en un croquis o fotografía del original, con las indicaciones suplementarias que
permitan identificarlas.
Para las películas cinematográficas, el depósito consistirá en una
relación del argumento, diálogo, fotografías y escenarios de sus principales
escenas.
Para los programas de computación, consistirá el depósito de los
elementos y documentos que determine la reglamentación. (Agregado por ley
25.036.)

- Artículo 59:El Registro Nacional de la Propiedad Intelectual hará


publicar diariamente en el Boletín Oficial, la nómina de las obras presentadas a
inscripción, además de las actuaciones que la Dirección estime necesarias, con
indicación de su título, autor, editor, clase a la que pertenece y demás datos
que las individualicen. Pasado un mes desde la publicación, sin haberse
deducido oposición, el Registro las inscribirá y otorgará a los autores el título
de propiedad definitivo si éstos lo solicitaren. (texto segun dec.- ley
12.063/57.)

- Artículo 60: Si hubiese algún reclamo dentro del plazo del mes indicado,
se levantará un acta de exposición, de la que se dará traslado por cinco días al
interesado, debiendo el director del Registro Nacional de Propiedad Intelectual
resolver el caso dentro de los diez días subsiguientes.
De la resolución podrá apelarse al ministerio respectivo, dentro de otros
diez días y la resolución ministerial no será objeto de recurso alguno, salvo el
derecho de quien se crea lesionado para iniciar el juicio correspondiente.

- Artículo 63: La falta de inscripción trae como consecuencia la


suspensión del derecho del autor hasta el momento en que la efectúa,
recuperándose dichos derechos en el acto mismo de la inscripción, por el
término y condiciones que corresponda, sin perjuicio de la validez de las
reproducciones, ediciones, ejecuciones y toda otra publicación hecha durante
el tiempo en que la obra no estuvo inscripta.
No se admitirá el registro de una obra sin la mención de su "pie de
imprenta". Se entiende por tal la fecha, lugar, edición y la mención del editor.
Respecto de la situación de los libros, como una de las especies de las
producciones protegidas, debemos mencionar la existencia del llamado
I.S.B.N. El organismo que dentro de las naciones y que a través de todo el
mundo protege la edición de los libros, la legitimidad de las ediciones y trata
de controlar la piratería autoral.
En esto ya no son organismos estatales los que se han impuesto la
tarea de control y registro, sino que las organizaciones de editores y
vendedores de libros han constituido una trama de singular seguridad para
evitar los fraudes.

EL I.S.B.N.: FORMAS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO

El ISBN (International Standard Book Number) (Número Internacional


Normalizado para Libros), es un sistema internacional para numerar la
producción editorial de un país, región o área idiomática.
- Este sistema identifica los títulos, los temas, los países de origen, los
editores y la clase o nivel de publicacioanes que tiene la editorial.
- Como vemos no se orienta tanto a proteger los Derechos de Autor o la
Propiedad Intelectual. Más bien se orienta a evitar las ediciones piratas o
clandestinas que circulan en todo el mundo. Pero evidentemente, si se cuida
la legitimidad de una edición, de manera indirecta estará también protegiendo
a los autores.

- Los códigos y las cifras que forman el ISBN


- El ISBN está formado por 10 dígitos, divididos en cuatro grupos y
separados por guiones, que representan :
• Identificación del grupo, país o área idiomática
Este primer grupo es el identificador del país o área idiomática, cuya
longitud es inversamente proporcional a su producción editorial, por lo que a
países con grandes cifras de ediciones de libros y folletos, le corresponderán
identificadores de uno o dos dígitos y viceversa.
- Estos códigos son asignados por la Agencia Internacional del ISBN.

• Identificador de la editorial
Este número que es el segundo bloque de dígitos, identifica a la editorial
o entidad responsabilizada con la edición del título. La longitud del número
también está en relación inversa al volumen de producción editorial estimada
para un año. Las agencias nacionales del ISBN son las encargadas de
asignar, a los editores del país respectivo, sus correspondientes códigos
identificadores.

• Las cifras siguientes sirven para identificar los títulos y los temas.

EL USO DE ISBN EN ARGENTINA

La Cámara Argentina del Libro ha publicado un reglamento sobre la


forma en que se implementa el mecanismo. En el mismo se expresa que:
- Cada código de inscripción se compone de diez digitos, divididos en
cuatro partes de extensión variable.
- La primera parte es el identificador de grupo: identifica al grupo
nacional, geográfico o similar de los editores. La Agencia Internacional otorgó
a la Argentina el número 950 como identificador del país.
- La segunda parte identifica al editor en particular, dentro del grupo al
que pertenece.
- La tercera parte identifica al título
- Las agencias nacionales otorgan las numeraciones. Asignan la cantidad
de códigos que cada editor solicite. Y cada editor se hará responsable de la
asignación de los identificadores de títulos a cada ítem que se publica

Este trámite sirve para garantizar los derechos de autor sobre su obra y
los del editor sobre su edición. Deberá realizarse dentro de los 90 días
siguientes a la impresión de la obra. Para realizar este trámite deberán
seguirse las siguientes instrucciones:
- Adquirir en la Cámara Argentina del Libro personalmente o por correo
(exclusivamente para residentes en el interior del país) el formulario de
inscripción de Obra publicada cuyo valor es de $ 20
- Completar con letra clara de imprenta, todos los datos correspondientes
a la obra a registrar, incluyendo el número de CUIT, CUIL o CDI de el/los
autor/es, traductor/es, director/es o compilador/es de la obra (en el caso de
autores argentinos o extranjeros radicados en la República Argentina).

- En ediciones de hasta cien ejemplares se remitirá un solo ejemplar. Con


más de cien ejemplares se remiten cuatro ejemplares

- Los ejemplares depositados serán enviados por la Dirección Nacional del


Derecho de Autor a: Biblioteca Nacional, Biblioteca del Congreso, Archivo
General de la Nación y Dirección Nacional del Derecho de Autor.

46- Del Registro Nacional de la Propiedad Intelectual-


De los otros Registros

En el artículo 65 se organiza el Registro Nacional de la Propiedad


Intelectual. Como organismo administrativo. Como dependencia oficial o
estatal, que tiene a su cargo la registración de las obras. Dice el texto:
- Artículo 65: El Registro llevará los libros necesarios para que toda obra
inscripta tenga su folio correspondiente, donde constarán su descripción,
título, nombre del autor y fecha de la presentación, y demás circunstancias
que a ella se refieran, como ser los contratos de que fuera objeto y las
decisiones de los tribunales sobre la misma.

Dice al respecto el Decreto 6673 cuando refiere al mismo


procedimiento del Registro:
- Artículo 4º: Para gozar de los derechos reconocidos por el presente
decreto, el autor deberá registrar el modelo o diseño de su creación, en el
Registro de Modelos o Diseños Industriales, que a tal efecto será llevado por la
Secretaría de Industria y Minería – Dirección Nacional de la Propiedad
Industrial.

En la parte pertinente, establece criterios similares la ley 24.481 sobre


Patentes de Invención y Modelos de Utilidad.
Transcribimos algunos de sus artículos más pertinentes:

− CONCESION DE LA PATENTE

ARTICULO 12. — Para obtener una patente será preciso presentar una
solicitud escrita ante la ADMINISTRACION NACIONAL DE PATENTES del
INSTITUTO NACIONAL DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL, con las características
y demás datos que indique esta ley y su reglamento.
ARTICULO 13. — La patente podrá ser solicitada directamente por el
inventor o por sus causahabientes o a través de sus representantes. Cuando
se solicite una patente después de hacerlo en otros países se reconocerá como
fecha de prioridad la fecha en que hubiese sido presentada la primera solicitud
de patente, siempre y cuando no haya transcurrido más de UN (1) año de la
presentación originaria.
ARTICULO 14. — El derecho de prioridad enunciado en el artículo
anterior, deberá ser invocado en la solicitud de patente. El solicitante deberá
presentar, en la forma y plazos que reglamentariamente se establezca, una
declaración de prioridad y una copia certificada por la oficina de origen de la
solicitud anterior acompañada de su traducción al castellano, cuando esa
solicitud esté redactada en otro idioma.
Adicionalmente, para reconocer la prioridad, se deberán satisfacer los
requisitos siguientes:
I) Que la solicitud presentada en la REPUBLICA ARGENTINA no tenga
mayor alcance que la que fuera reivindicada en la solicitud extranjera; si lo
tuviere; la prioridad deberá ser sólo parcial y referida a la solicitud extranjera.
II) Que exista reciprocidad en el país de la primera solicitud.
ARTICULO 15. — Cuando varios inventores hayan realizado la misma
invención independientemente los unos de los otros, el derecho a la patente
pertenecerá al que tenga la solicitud con fecha de presentación o de prioridad
reconocida, en su caso, más antigua. Si la invención hubiera sido hecha por
varias personas conjuntamente el derecho a la patente pertenecerá en común
a todas ellas.
ARTICULO 16. — El solicitante podrá desistir de su solicitud en cualquier
momento de la tramitación. En caso de que la solicitud corresponda a más de
un solicitante, el desestimiento deberá hacerse en común. Si no lo fuera, los
derechos del renunciante acrecerán a favor de los demás solicitantes.
ARTICULO 17. — La solicitud de patente no podrá comprender más que
una sola invención o un grupo de invenciones relacionadas entre sí de tal
manera que integren un único concepto inventivo en general. Las solicitudes
que no cumplan con este requisito habrán de ser divididas de acuerdo con lo
que se disponga reglamentariamente.
ARTICULO 18. — La fecha de presentación de la solicitud será la del
momento en que el solicitante entregue en la ADMINISTRACION NACIONAL DE
PATENTES creada por la presente ley:

47- De las Penas- Del Plagio

Todo un sistema de represión penal de las acciones ilícitas que se


cometan en violación de los derechos protegidos por este régimen. Lo hace
la ley a partir del artículo 71, remitiendo al artículo 172 y siguientes del
Código Penal. Que son los artículos referidos a las estafas y otras
defraudaciones. Porque, obviamente, la ley entiende que el que se apodera
o aprovecha ilícitamente de la obra o de la creación de otro. El que comete
ese delito que se llamó “plagio” como expresión de “apropiacion indebida de
una obra intelectual”. Sin embargo la ley y la tradición no consideran hurto a
quien se apropia ilícitamente de lo ajeno. Se interpreta como ardid destinado
a desbaratar los derechos del Autor.
Antiguamente se hablaba de plagium para definir a quien dolosamente,
utilizaba la creación artística, literaria o científica de otros. Con un concepto
muy interesante para aplicar a ese ilícito. Porque plagiar, para los romanos,
era cazar con mallas o redes. Por eso también se denominó plagio al delito
de rapto o secuestro. Y, casi jocosamente, calificaron de plagio a quien se
apropiaba de la creación ajena. Tomándolo como un cazador furtivo de cosas
que otros habían producido o creado.
Veamos cómo lo califica la ley:

- Artículo 71: Será reprimido con la pena establecida por el artículo 172
del Código Penal, el que de cualquier manera y en cualquier forma defraude
los derechos de propiedad intelectual que reconoce esta ley.

Luego el artículo siguiente hace una larga y prolija descripción de los


distintos casos que deben considerarse plagio o defraudación intelectual.
Aunque como podemos verificar, en ningún momento se utilice la expresión
de plagio para denominar al delito:

- Artículo 72: Sin perjuicio de la disposición general del artículo


precedente, se consideran casos especiales de defraudación y sufrirán la pena
que él establece, además del secuestro de la edición ilícita:
a) El que edite, venda o reproduzca por cualquier medio o
instrumento una obra inédita o publicada sin autorización de su autor o
derechohabientes;
b) El que falsifique obras intelectuales, entendiéndose como tal la
edición de una obra ya editada, ostentando falsamente el nombre del editor
autorizado al efecto;
c) El que edite, venda o reproduzca una obra suprimiendo o
cambiando el nombre del autor, el título de la misma o alterando dolosamente
su texto;
a) El que edite o reproduzca mayor número de los ejemplares
debidamente autorizados.

72bis. Será reprimido con prisión de un mes a seis años:


a) El que con fin de lucro reproduzca un fonograma sin autorización
por escrito de su productor o del licenciado del productor;
b) El que con el mismo fin facilite la reproducción ilícita mediante el
alquiler de discos fonográficos u otros soportes materiales;
c) El que reproduzca copias no autorizadas por encargo de terceros
mediante un precio;
d) El que almacene o exhiba copias ilícitas y no pueda acreditar su
origen mediante la factura que lo vincule comercialmente con un productor
legítimo;
e) El que importe las copias ilegales con miras a su distribución al
público.
El damnificado podrá solicitar en jurisdicción comercial o penal el
secuestro de las copias de fonogramas reproducidas ilícitamente y de los
elementos de reproducción. El juez podrá ordenar esta medida de oficio, así
como requerir caución suficiente al peticionario cuando estime que éste
carezca de responsabilidad patrimonial. Cuando la medida precautoria haya
sido solicitada por una sociedad autoral o de productores, cuya
representatividad haya sido reconocida legalmente, no se requerirá caución.

Luego se describen algunas actitudes que califican la conducta de


quienes, sin atribuirse la calidad de autor, representan o utilizan
indebidamente obras ajenas. Considerando que en realidad no existe plagio
sino un aprovechamiento económico, se configura una especie de
defraudación menor que se castiga con multa.
En lo que hace a la prueba de la autoría, una disposición de la ley
coincide con el buen criterio de que no se debe limitar a la inscripción para
letigimar los derechos de autor. Cualquier medio de prueba es autorizado y
conducente:
-Ninguna formalidad se ordena para aclarar los derechos del autor o de
sus causahabientes. En caso de contestación, los derechos estarán sujetos a
los medios de prueba establecidos por las leyes vigentes.

48- Procedimiento Civil

Como además de las causas penales a los autores le quedan los


reclamos económicos que siempre deberán acompañar a las denuncias
penales, la ley también prevé un procedimiento especial. Se decide por un
procedimiento sumario, el que se utiliza normalmente, en los códigos de
procedimientos provinciales, para tramitar las excepciones procesales,
dilatorias o de previoy especial pronunciamiento. Con alguna extensión del
período de prueba. Ya que será muchas veces, muy complejo el trabajo
probatorio. Se deben acompañar todas las constancias, documentos,
informes, antecedentes, testigos y demás elementos que contribuyan a
corroborar los derechos del Autor defraudado.

Expresan los últimos artículos que consideramos:


- Artículo 80: En todo juicio motivado por esta ley, ya sea por aplicación
de sus disposiciones, ya como consecuencia de los contratos y actos jurídicos
que tengan relación con la propiedad intelectual, regirá el procedimiento que
se determina en los artículos siguientes.

- Artículo 81: El procedimiento y términos serán, fuera de las medidas


preventivas, el que se establece para las excepciones dilatorias en los
respectivos Códigos de Procedimientos, en lo Civil y Comercial, con las
siguientes modificaciones:
a) Siempre habrá lugar a prueba a pedido de las partes o de oficio
pudiendo ampliarse su término a treinta días, si el juzgado lo creyere
conveniente, quedando firme a esta resolución;
b) Durante la prueba y a pedido de los interesados se podrá decretar
una audiencia pública, en la sala del tribunal donde las partes, sus letrados y
peritos expondrán sus alegatos u opiniones.
Esta audiencia podrá continuar otros días si uno solo fuera insuficiente;
c) En las mismas condiciones del inciso anterior y cuanto la
importancia del asunto y la naturaleza técnica de las cuestiones lo requiera, se
podrá designar un jurado de idóneos en la especialidad de que se tratare,
debiendo estar presidido para las cuestiones científicas por el decano de la
Facultad de Ciencias Exactas o la persona que éste designare, bajo su
responsabilidad, para remplazarlo; para las cuestiones literarias, el decano de
la Facultad de Filosofía y Letras; para las artísticas, el director del Museo
Nacional de Bellas Artes, y para las musicales, el director del Conservatorio
Nacional de Música.
Esta ley tuvo un primer decreto reglamentario, poco tiempo después de
ser sancionada. Llevó el Nº 41.233/34. Luego otros decretos fueron
completando algunos aspectos operativos de la norma. Pero en general, ha
estado funcionando con aceptable efectividad. Falta ahora completar el
régimen con todo lo referido a las obras de ingeniería informática y a las
publicaciones en las redes internacionales. Una tarea compleja que
seguramente no será fácil de implementar.
Citamos por ejemplo el artículo referido a recaudos que se exigen para
la inscripción de una obra:

- Artículo 9 del Decreto 41.233: Al solicitarse la inscripción de una obra


el peticionario formulará una declaración fechada y firmada en forma legible,
con los siguientes enunciados:
a) Título de la obra;
b) Nombre del editor, del impresor y del autor;
c) Lugar y fecha de aparición;
d) Número de tomos, tamaño y páginas de que consta;
e) Número de ejemplares;
f) Fecha en que se terminó el tiraje;
g) Precio de venta de la obra.
En los casos de reimpresiones, sólo se declarará el número de
ejemplares, de la edición y la fecha del depósito de la primera edición.

49- De los Derechos Intelectuales en Internet: . Cómo se


defienden estos derechos en los Estados Unidos

Cuando redactamos estas páginas llega a nuestras manos una crónica


periodística sobre una decisión judicial que resuelve uno de los casos más
trascendentes y paradigmáticos sobre derechos de autor, en la versión de
este siglo XXI.
Porque parece que nuevamente, en los soportes telemáticos, los
derechos intelectuales que se van a defender con más propiedad y seguridad
serán los de los autores musicales. Como pasa en nuestro propio derecho
nacional. En donde los autores de un disco basura consiguen más protección
que los autores de una obra de arte o de un invento u obra científica.
Pero de todos modos parece interesante reproducir lo que leíamos en
los diarios:

- Viernes 28 de julio de 2000


- LOS DERECHOS DE AUTOR Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN LA
RED: LA JUSTICIA DE ESTADOS UNIDOS SUSPENDIO PREVENTIVAMENTE UN
SITIO DE INTERNET
- Un fallo en favor de las compañías de discos en la pelea por los
derechos de los autores de temas musicales. Y de los propios derechos de las
discrográficas:
- Un tribunal de San Francisco ordenó el bloqueo del sitio Napster · Lo
había demandado la industria discográfica por piratería · El sitio ahora
embargado, permitía buscar y copiar gratuitamente archivos musicales

La industria discográfica estadounidense acaba de ganar la primera


batalla en la lucha por los derechos de autor. Pero la guerra continúa. El
miércoles a la noche, un tribunal federal de San Francisco decidió bloquear
temporalmente, desde hoy, las actividades de Napster, un sitio de Internet que
permite intercambiar gratuitamente archivos musicales y que fue acusado de
piratería por varios artistas.

"La Corte ha enviado una clara señal al mundo de que levantar un


negocio a base de infringir derechos de autor es al mismo tiempo malo e
ilegal", dijo Jay Berman, director y presidente ejecutivo de la Federación de la
Industria Fonográfica, con sede en Londres.

Pero la decisión de la Justicia estadounidense no es definitiva, y podría


modificarse si Napster decide apelar el fallo. Eso recién podrá saberse a fin de
año.

Sin embargo, los responsables de Napster —una compañía con sede en


California creada por uno de los "gurús adolescentes" de Internet, de 19 años
— afirman que su servicio no afecta los derechos de los artistas y, en cambio,
está protegido por las libertades civiles.

Napster es un programa que funciona desde 1999 como una cadena de


intercambio gratuito, que conecta directamente los discos rígidos de miles de
computadoras entre sí, sin pasar por los grandes buscadores, y pone a
disposición de todos los que estén en la red los archivos musicales que tiene
cada uno guardados en su disco.

En total, se estima que Napster tiene hoy alrededor de 20 millones de


usuarios, y que llegaría a los 70 millones para fin de año. Su página recibe a
diario 315.000 visitas, mucho más de lo que recibe el sitio del canal de música
MTV o el diario The New York Times.

Se calcula que los usuarios de Napster bajan 14 mil canciones por


minuto. Anoche, en el sitio estaban disponibles 860 mil canciones, lo que
equivale a 3.500 gigas de información. Un giga contiene la información que
podría guardarse en un millón de disketes.
Según una encuesta difundida recientemente, este programa se convirtió
en uno de los pasatiempos principales de los estudiantes universitarios de los
Estados Unidos. El 73% dijo utilizar el programa, al menos, una vez al mes.

En una corte abarrotada en San Francisco, la jueza Marilyn Hall Patel dio
plazo a Napster hasta hoy para que presente una propuesta de cómo dejar de
facilitar la copia de canciones, cuyos derechos pertenecen a los miembros de
la Asociación Estadounidense de la Industria Discográfica (RIAA) —que
representa a sellos como Universal, Sony, Warner y EMI— y de la Asociación
Nacional de Editores de Música (NMPA).

Patel ordenó, además, a las compañías discográficas representadas en la


demanda que paguen una fianza de cinco millones de dólares para compensar
a Napster por las pérdidas potenciales que pudiera causarle esta suspensión,
si finalmente terminara ganando el juicio.

La orden judicial confirma que "Napster buscaba eludir su responsabilidad


al ayudar y alentar la piratería a gran escala, y perdieron", declaró Hilary
Rosen, presidente de la RIAA.

Varios artistas —entre ellos el rapero André "Dr. Dre" Young, la cantante
Alanis Morissette, el baterista Lars Ulrich y la banda de rock pesado Metallica—
habían exigido el bloqueo de Napster, acusando al sitio de robar su obra.
Según los demandantes, Napster ya le habría costado a la industria 300
millones de dólares. Reclaman 100 mil dólares por cada canción intercambiada
en su dirección.

Ahora, RIAA y NMPA deberán demostrar en el juicio que Napster


"infringió" las leyes de derechos de autor. Un 87% de los títulos disponibles a
través de este sitio estarían protegidos por estas leyes.

"Napster se promocionó como un lugar donde se podían encontrar


artistas conocidos sin tener que pasar por páginas y páginas de desconocidos",
dijo la jueza. "Pero la piratería estaba muy presente en sus mentes", agregó,
dirigiéndose a los creadores del sitio. "Música gratis para todos, ¿no?". Las
pruebas presentadas hasta ahora indican que los responsables del sitio
estaban buscando la manera de empezar a ganar dinero a partir de la base de
datos que consiguieron entre sus usuarios.

La jueza desestimó los argumentos de los abogados de Napster, David


Boies (que defendió al gobierno estadounidense contra Microsoft) y Daniel
Johnson, según los cuales la página era sobre todo un sitio para descubrir
canciones y nuevos artistas.

Johnson trató en vano de convencer a Patel de que los intercambios de


canciones se hacían entre un usuario y otro y que Napster estaba libre de toda
culpa. También argumentó que era la tecnología MP3 (que utilizan éste y otros
sitios en la red para comprimir información) la que permitía enviar fácilmente
archivos musicales de una computadora a otra.

Los abogados de Napster repitieron una y otra vez que esta ofensiva de
la industria musical no es otra cosa que la lucha que mantuvieron, en su
momento, los estudios cinematográficos en contra de la tecnología del video, a
la que veían como enemiga del cine. En ese entonces, señalaron, el Tribunal
Supremo de los Estados Unidos falló a favor del video.

Un abogado de la RIAA, Russell Frackman, dijo que "éste es el caso más


enorme de violación de derechos de autor que haya existido jamás. Cuanto
más se prolongue, más imposible será para la Corte hacer algo realista".
Según él, 3.600 millones de canciones podrían bajarse de la Red en los seis
meses que dure el juicio.

Mientras tanto, los usuarios de Napster ya pusieron el grito en el cielo


con un llamado a boicotear a las discográficas. Desde que se supo la noticia,
en el canal de chat del sitio comenzaron las advertencias: "Napster no debe
morir", "Nunca más voy a escuchar o comprar un disco de Metallica", decían.
"¿Qué sigue después de esto? ¿Suspender el libre acceso a Internet?", se
preguntaba otro fan del sitio.

"No soy un pirata y compro regularmente CD. Pero desprecio la estrategia


de la sociedad discográfica". Otros fueron más prácticos y aconsejaron a los
demás que "bajen todo lo que puedan en las próximas horas". Ayer, la
cantidad de visitas bloqueó el sitio.

Los expertos coinciden en que, si bien la distribución y venta de


productos culturales a través de Internet está todavía en desarrollo, el
conflicto con Napster es apenas el anuncio de lo que sucederá en el futuro, y
marca la necesidad de repensar la legislación que protege los derechos de
autor a la luz de la nueva realidad tecnológica.

Hasta ahora, muchos aseguran que la venta tradicional de música no


sufrió grandes pérdidas a causa de Internet. Sin embargo, se estima que el
mercado de la música online va a alcanzar el 25% del mercado total de la
música en los Estados Unidos, que sería de 5.500 millones de dólares para
2005.
CAPÍTULO IV

PATENTES DE INVENCIÓN-
MODELOS DE UTILIDAD- MARCAS INDUSTRIALES Y COMERCIALES-
DIBUJOS Y DISEÑOS

50 : Derechos Intelectuales- Patentes- Modelos de Utilidad


Hasta tanto tengamos en nuestro país. Y quizá, tal vez, como ocurre
en la Unión Europea, cuando tengamos en toda Latinoamérica, un régimen
único de la propiedad intelectual, por ahora nos debemos manejar con
normativas distintas, separadas e independientes.
Si bien para la Propiedad Intelectual de carácter artístico, literario y
científico contamos con una vieja norma, la ley 11.723, para las obras de
carácter técnico o industrial la normativa se sancionó en 1995. En una última
versión para actualizar y mejorar la ley que regía desde fines del siglo XIX.
La Nº 111.
Luego vendrían otras normas progresivas, superadoras y a veces
complementarias.
Recordamos la vigencia actual de las siguientes:
- El Decreto 6673/63 de Protección de los Derechos de Autor de los
Modelos o Diseños Industriales.
- La ley 22.362 que regula el Derecho de Propiedad sobre las Marcas y las
Designaciones.
- La ley 24.481 sobre Patentes de Invención y Modelos de Utilidad.
- En todos los casos estamos frente a creaciones del intelecto,
- En todos los casos advertimos las preocupaciones que adopta el
Derecho, la ley positiva o ley vigente, para proteger los Derechos de Autor.
La Propiedad Intelectual.
- Comprensivos de la propiedad no solamente sobre obras literarias,
artísticas, científicas o pedagógicas.
- También hablamos de obras o inventos.
- De creaciones o descubrimientos que tengan que ver con la producción
industrial, con la optimización del comercio, con la explotación comercial de
ciertos productos, bienes o sevicios.
- Y con el aprovechamiento de marcas, nombres, rótulos, señales,
distintivos y ornamentos que sirvan para la publicidad, para la promoción o
para la apertura de nuevas formas y costumbres de hábitos y consumos de
potenciales clientes o consumidores.

En general estamos defendiendo o protegiendo con todo el sistema de


los registros de propiedades intelectuales o creaciones de todo tipo y carácter,
lo que denominamos la originalidad del invento, descubrimiento, proyecto o
creación.
Es lo que en términos tecnológicos se denomina “El Estado de la
Técnica”
Todo análisis sobre el Estado de la Técnica hará referencia a los
elementos novedosos, diferentes, originales que pueden calificar al objeto,
como ajeno a todo lo que es conocido hasta ahora. Que no es del dominio o
del conocimiento de todos aquellos que se dedican a una rama de la ciencia,
de la ingeniería o de los saberes.
Debemos poder evaluar, considerar y analizar todo lo que pueda ser
tomado en consideración para apreciar la novedad y la actividad inventiva de
la creación, diseño o invención objeto de la solicitud de registro o protección.

Con respecto a los Modelos Industriales, o como se define normalmente,


los designados “Modelos de Utilidad”, lo señala la ley 24. 481 sobre Patentes
de Invención y Modelos de Utilidad:
- Título 2: De las Patentes de Invención

Capítulo 1: Patentabilidad

- Artículo 4º: Serán patentables las invenciones de productos o de


procedimientos, siempre que sean nuevas, entrañen una actividad inventiva y
sean susceptibles de aplicación industrial.
- A) A los efectos de esta ley se considerará invención a toda creación
humana que permita transformar materia o energía para su aprovechamiento
por el hombre.

- B) Asimismo será considerada novedosa toda invención que no esté


comprendida en el estado de la técnica.

- C) Por estado de la técnica deberá entenderse el conjunto de


conocimientos técnicos que se han hecho públicos antes de la fecha de
presentación de la solicitud de patente, o en su caso, de la prioridad
reconocida, mediante una descripción oral o escrita, por la explotación o por
cualquier otro medio de difusión o información, en el país o en el extranjero.

- D) Habrá actividad inventiva cuando el proceso creativo o sus


resultados no se deduzcan del estado de la técnica en forma evidente para una
persona versada en la materia técnica correspondiente.

- E) Habrá aplicación industrial cuando el objeto de la invención conduzca


a la obtención de un resultado o de un producto industrial, entendiendo al
término industria como comprensivo de la agricultura, la industria forestal, la
ganadería, la pesca, la minería, las industrias de transformación propiamente
dichas y los servicios.

Respecto de los denominados Modelos de Utilidad, de acuerdo


con lo dispuesto en la legislación que comentamos, debemos estar
frente a:
- Las invenciones que siendo nuevas e implicando una actividad
inventiva, consistan en dar a un objeto una configuración, estructura o
constitución de la que resulte alguna ventaja práctica para su uso o
fabricación.
- En particular, podrán registrarse como Modelos de Utilidad los
utensilios, instrumentos, herramientas, aparatos, dispositivos o partes de los
mismos que reúnan los requisitos enunciados.
- El Estado de la Técnica con referencia al cual debe juzgarse la novedad
o actividad inventiva de las creaciones susceptibles de ser protegidas como
Modelo de Utilidad está constituido por todo aquello que antes de la fecha de
presentación de la solicitud de protección como Modelo ha sido ya
suficientemente utilizado, publicado o divulgado.

Programas de Computación y obras multimedia


Los programas de Informática y las obras que puedan calificarse de
“multimedia” se protegen de dos formas:
1º.- Por una parte la denominación del programa o la obra
( Microsoft, Windows, Wordperfect, Power Point, Lotus, etcétera) se
protege mediante el registro de la marca en la oficina o dependencia que
registra las Patentes y las Marcas.
2º.- El contenido de los programas se protege mediante la
correspondiente inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual. Con la
incorporación de los mismos como obras inéditas y creativas o innovadoras,
lograrán lo que se denomina vulgarmente como Copyright.

Registro de Marcas Nombres Comerciales, dibujos, emblemas y


designaciones
Si se trata de registrar una denominación que se va a utilizar o se utiliza
comercialmente, para identificar o para distinguir unos productos o servicios,
unas actividades o un establecimiento. Lo más importante será determinar si
dicha marcha, producto, servicio o denominación ya tiene registro o reserva de
propiedad en los registros oficiales.

Conforme a todo lo expuesto, dentro del amplio marco de los


Derechos Intelectuales, a los que adscribimos los Derechos de Autor y la
Propiedad Intelectual, colocamos también a los derechos industriales y
comerciales. A las patentes de invención, a los dibujos y Diseños. Tanto a los
meramente ornamentales como a los utilidad o servicios.
Es que todo se orienta al respeto, a la defensa, a la tutela y cuidado de
las producciones del espíritu. A las creaciones intelectuales. A los
descubrimientos, logros, inventos y hallazgos que son producto del
conocimiento, de la sabiduría, de la creatividad, del genio creador. Y a todo
ello debe la sociedad, y en especial, la sociedad jurídicamente organizada
que es el Estado, proteger, amparar, promover y estimular.

- Y, una forma concreta, apta, decidida y conveniente de promover y


estimular, es justamente reconocer los derechos de autor.
- Los Derechos Intelectuales, materiales, profesionales y económicos del
Diseñador. Los derechos del inventor.
- Cabe la defensa de los Derechos del Diseñador en su carácter de
creador, de trabajador intelectual, de productor de bienes y de servicios. De
ser actor, protagonista y promotor del desarrollo económico, de la
comunicación social, del progreso de las artes y de las artesanías vinculadas al
consumo, a la sociedad del conocimiento y a la promoción de la fabricación,
venta, comercialización y consumo de toda clase de bienes y de servicios.
- Como así también los derechos de quienes logran los inventos, de los
que consiguen descubrimientos.
- De los que hacen hallazgos provechosos.
- De los que pueden, saben y consiguen inventar, crear y producir
cosas, bienes, elementos, que sean originales, nuevos, novedosos, diferentes.
- Y, en especial, útiles y provechosos para el uso, el aprovechamiento y
la utilidad común.
51- Un poco de Historia

No ha sido sencilla la historia del reconocimiento de los derechos de


los creadores y diseñadores. De los artistas y artesanos de la estética y de la
comunicación visual. De los sabios, creadores, inventores y productores de
bienes de ingenio, de ingeniería manufacturera o industrial.
Es que en la antigüedad los trabajos físicos y manuales estaban en
manos de los esclavos. Y tambien los quehaceres que llevaban a la
elaboración o descubrimientos de técnicas y nuevos elementos de uso y
bienestar.

En la Edad Media existió un reconocimiento de los derechos de los


autores, inventores y creadores. Pero más allá de las individualidades que
conseguían sobresalir como verdaderas estrellas en la creación o en el arte,
las demás ciencias, técnicas, artes, artesanías e ingenierías, radicaron en las
corporaciones o gremios. Que no distinguían a los autores individuales, sino
que atribuían las creaciones, aptitudes, conocimientos, secretos y destrezas
a los gremios. A sus maestros, oficiales, hermanos y aprendices. Y si bien
generaron conocimientos y produjeron creaciones y descubrimientos, el
sistema corporativo impedía el reconocimiento individual a los sabios y
creadores.
Con el advenimiento de la Revolución Francesa, se terminaron los
gremios y las organizaciones corporativas.

También se puso fin al régimen de las licencias, de los privilegios y las


patentes. Que durante mucho tiempo se otorgaron como bienes, mercedes o
favores de los monarcas, a favor de sabios y artistas o creadores. Luego
sobrevendrían las correcciones. Se pondría un marco racional. Para contener
las utopías y exageraciones fundamentalistas que esa revolución como otras
que le sucedieron, trató de imponer. Porque sus gestores también creyeron
que recrearían al mundo dentro de los cánones de sus postulaciones.

Y, con el tiempo, se volvieron a reconocer los Derechos Intelectuales.


Se reconocieron los derechos de autor. Se reconoció la propiedad intelectual.
Y las propiedades industriales, las patentes, las invenciones y las creaciones
del arte, del Diseño y de la fabricación de elementos útiles para el uso y
confort de la gente.

Y se irían generando los antecedentes que desembocarían en el


reconocimiento más pleno de estos derechos. Como lo hicieron en nuestros
países los gobiernos patrios. Que heredaron tantas cosas de la Revolución
Francesa.
Pero que pronto descubrieron que, si no reconocían derechos a los
inventores y creadores, de los artistas y Diseñadores, se desconocería un
derecho fundamental para la vida y la economía de los pueblos. Se
desalentarían las industrias, las inversiones y el comercio.
Y se volvió a los viejos conceptos de las Ordenanzas de Venecia del siglo
XV. Cuando a la ciudad italiana le correspondió, como república abierta a los
mares de todo el mundo, incentivar las industrias locales y promover la
importación de ideas, diseños y manufacturas.
Que finalmente obtuvieron carta de ciudadanía universal cuando se
incorporan al Pacto Internacional de derechos económicos, Sociales y
Culturales suscripto en Nueva York en 1966. Pacto que fue ratificado por ley
nacional Nº 23.313.

52- Antecedentes Nacionales

En nuestro país se comenzó a legislar en el mismo sentido con los


primeros ordenamientos jurídicos de la vida independiente. Con las formas
rudimentarias que se utilizaban en los primeros años:
- En la Asamblea del Año XIII se consagró el principio de la concesión
de los privilegios. Que eran comunes en tiempos de la colonia. Y que
significaban el derecho de explotar los propios inventos, por un plazo
determinado.
-
- En igual sentido se decidieron las Constituciones de 1819 y 1826.
Mediante el reconocimiento de los derechos de autor, y la concesión de
privilegios a los creadores.
-
- Fue recién la Constitución Nacional de 1853 la que consagró el
principio ordenador y fundante que hasta ahora rige en nuestro sistema: El
principio de la propiedad. Del derecho de propiedad a modo de propiedad
privada o dominio, que se reconoce a los autorees o inventores. A quienes se
declara “propietarios exclusivos de su obra, invento o descubrimiento, por el
término que le acuerda la ley”.
-
- El proceso culminaría con el dictado de la Ley Nº 111: la que
inspiraron Mitre y Alsina. La que consagraría a partir del 21 de setiembre de
1864, el derecho de invención. El derecho de autor a los creadores que
inventaban, descubrían o generaban nuevos procedimientos, nuevos
descubrimientos, nuevos inventos, creaciones originales o Diseños artísticos,
estéticos o industriales. Que con sus aportes que permitían el adelanto de las
ciencias, de las industrias, del arte y la producción.
-
Ahora nos planteamos la naturaleza jurídica de este derecho subjetivo,
protegido en sus intereses legítimos y también como derecho objetivo
reconocido por las normas morales y jurídicas:
- Derecho Personal. Derecho Real. Derecho Intelectual?
-
- No ingresaremos a la inútil polémica que muchos autores se
empeñan en discutir.
- Para nosotros vale la idea del Derecho de Propiedad.
- Como Derecho de Propiedad Intelectual.
- Como Derecho de Autor.
- derecho del que proyecta, del que diseña y crea:
- Como Derecho del Inventor.
- Derecho a la Patente.
- A los beneficios intelectuales y sociales.
- Y principalmente, a los aportes de tipo social.
- A las ventajas económicas que traen aparejadas las creaciones o
invenciones.
- Como lo afirma y sanciona el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales. Que es uno de los pactos incorporados a
nuestra Constitución Nacional por el artículo 75 inciso 22, cuando expresa en
su artículo 15:
- “Los Estados partes en el presente Pacto, reconocen el derecho de toda
persona, a beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales
que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o
artísticas de que sea autora”.

53- Algunas reflexiones sobre la Naturaleza Jurídica de la


Propiedad Intelectual

Como antes decíamos, no parece esforzado entender que estamos


ante una forma especial del Derecho de Propiedad. Una de las tantas formas
que, modernamente, debe admitir este formidable y universal derecho de
propiedad. Sobre todo en esta materia. Tan vinculada a los más altos valores
humanos. Cuando hablamos ya no sólo de propiedad. Sino de propiedad
intelectual.
Porque las propiedad, si bien tiene la consistencia, estructura y
fortaleza que la hace indestructibe. También, por sus propias connotaciones
de tipo social, ideológico, práctico, y de orden público, va adquiriendo
adecuaciones a lo largo. A lo largo y ancho del universo. Porque la propiedad
interpela no solamente las estructuras jurídicas de la sociedad. También nos
llega a la propia sensibilidad individual y colectiva. Y cuando decimos que el
dominio privado carga con una especie de hipoteca social, estamos
queriendo decir que las notas de absolutez, perennidad y exclusividad, no
pueden ser interpretadas de manera total y absoluta.

Cuando mencionamos la función social de la propiedad, estamos


adscribiendo a concepciones modernas que apuntan al interés colectivo y que
respetan el principio fundacional del cristianismo sobre el destino universal de
los bienes. Y los imperativos de la comunidad y solidaridad social.
Por eso no aceptamos la idea de los Derechos Intelectuales como
adscriptos a una forma de propiedad común, ordinaria, dominial, de carácter
absoluto.
Entendemos que se trata de una forma de la propiedad privada. Con
fuertes connotaciones de carácter social y solidario.
Por muchas razones. Pero sobre todo porque, asi aceptamos que los
bienes materiales poseen una tensión hacia lo social y comuntario. Mucho
más ocurrirá tal cosa con los bienes inmateriales. De los cuales, los
Derechos Intelectuales son una especie principal y paradigmática.

Por eso no admitimos que se trate de derechos personales comunes.


Que se fundan en la existencia de esa especie de contrato social, por el cual
existiría una especie de pacto tácito entre el autor o inventor y la sociedad.
Porque la naturaleza del contenido moral de los derechos de autor no
admiten un sustrato negocial, de contenido puramente económico.

No se trata tampoco de un derecho intelectual puro y descarnado. Ya


que si bien la creación intelectual participa en gran medida de un
compromiso social, deben reconocerse los méritos y los intereses de quien,
con esfuerzo, dedicación y talento, se pone a trabajar en la creación de una
obra, de un libro, de un objeto de arte o de un descubrimiento científico.

54- LA PROPIEDAD INTELECTUAL QUE PARTICIPA DE LOS


CARACTERES DOMINIALES, CONTRACTUALES E INSTITUCIONALES. EL
“I.S.B.N.” EL “DEPÓSITO LEGAL”. LA EXPRESIÓN “PROHIBIDA LA
REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL”

Vemos entonces que tiene la Propiedad Intelectual los suficientes


elementos que la convierten en exponente de un bien inmaterial de
propiedad privada.
Pero que no participa de los caracteres que tradicionalmente se le
atribuían al derecho de propiedad.
Porque no es el Derecho Intelectual, ni absoluto, ni exclusivo, ni
perpetuo.
- Primero, porque ni siquiera las formas más ordinarias del derecho de
propiedad sobre cosas materiales, muebles o inmuebles, participa de esos
caracteres de manera tan clara y contundente.
- En segundo lugar, porque lo que no reconocemos en la propiedad
material, menos podríamos defenderlo en la propiedad inmaterial. Que es
una propiedad de naturaleza intelectual. De fuertes contenidos morales,
culturales, educativos y espirituales.
Por todo esto que enunciamos, reconocemos en los Derechos
Intelectuales un objeto especial. Una naturaleza particular. Una dimensión y
una proyección esencialmente humanista.
Y porque estos derechos de propiedad intelectual, los derechos de
autor. Los derechos de los Proyectistas, Artistas, Creadores y Diseñadores. Los
derechos científicos, artísticos, literarios o inventivos, no pueden ser tan
absolutos.
-Porque tienen un fuerte compromiso social: deben ser registrados,
explotados, o dados para su producción. O deben ser publicados, registrados
y destinados a la difusión pública.

-Tampoco podrán ser perpetuos. Porque si bien acompañan al autor


durante toda su vida y luego pueden incluso pasar como derechos a sus
herederos, tienen un lapso de vida determinado, y luego pasan al dominio
público o se convierten en bienes sociales o comunitarios.

-Y no son exclusivos en su origen, aunque puedan serlo en sus


instrumentaciones. Porque nadie es exclusivo creador, desde la nada, de
una obra, de un invento, de un libro, de un proyecto. Porque todos hemos
tomado de la cultura general, de las fuentes de información, de las mismas
asignaturas o ramas de las ciencias o del arte, elementos que pueden
constituir la base y los fundamentos de nuestras propias creaciones.

Claro que en su ejercicio, parece ser que la producción intelectual es


muy personal, y por eso se convierte en cosa propia, con rasgos de
exclusividad, que la tornan un bien patrimonial. Del patrimonio moral,
intelectual. Pero también del patrimonio económico del autor o inventor. Y por
eso la legislación protege al creador. Le inviste del Derecho de Propiedad.
Con caracteres que hacen a la exclusividad. No para justificar la relación y la
procedencia del bien creado con su creador. Porque eso es evidente, es
inherente. Sino para auxiliar al autor, en la defensa de sus derechos.

Pero también podemos decir que se trata de un reconocimiento del


Derecho Personal del Autor. Al que la sociedad le reconoce una especie de
estatuto contractual, sobre la base del compromiso social de reconocer los
derechos de autor, y protegerlos mediante las acciones que la propia
legislación general, o de la legislación específica, ponen a disposición de los
autores y creadores.

Y también es una forma institucional de reconocer los derechos del


creador, del autor, del inventor, a que pueda disponer de los beneficios
económicos y espirituales de su creación. Pertimitiendo que explote, o que
difunda, o que divulgue. O que publique sus creaciones. Para el propio
beneficio, y para obtener los derechos de autor, o los royalties, o los derechos
de patente de invención que la sociedad está dispuesta a reconocer.

Con todo lo cual, llegamos la conclusión terminante sobre la


naturaleza jurídica de estos derechos:
- Estamos ante una clase especial, particular, muy concreta y definida
de derechos, a los que llamamos Derechos Intelectuales, Derechos de Autor,
Derechos a la Creación, a la Producción Intelectual, Artística y Científica;
- Le asignamos un carácter de Derecho de Propiedad Privada, con todas
las observaciones, atenuaciones, modificaciones y adecuaciones que tiene,
el Derecho de Propiedad en general. Y en particular, este específico Derecho
de Propiedad Intelectual.
- Que tiene sin embargo connotaciones de Derechos Personales. De
Derechos Personalísimos, que hacen a una especie de pacto o contrato
social por el cual toda la comunidad debe admitir, aceptar, proteger y
reconocer los Derechos del Autor, del Creador, del Científico o Inventor.
- Y reconocer que se trata de una institución de carácter social, que por
eso mismo reconoce y requiere de estatutos especiales que promuevan,
protejan y custodien los Derechos Intelectuales.

El Depósito Legal
de las Obras Intelectuales

La División de Depósito Legal es una dependencia dministrativa de la


Biblioteca Nacional, responsable de ejecutar y hacer cumplir la legislación
vigente sobre su área de competencia: la ley de Propiedad Intelectual Nº
11.723 y sus decretos reglamentarios.
Este depósito tiene toda una significación de carácter no solamente
tutelar de los Derechos de Autor. Se dirige también a la guarda, al archivo y a
la preservación de la producción intelectual del país. Con especial referencia a
eso que podemos denominar “la memoria nacional”.
Porque debemos valorar a toda la producción científica, artística e
intelectual de los autores nacionales. Debemos conservar y dejar como signo y
testimonio para los tiempos venideros a todo lo que nuestros autores hayan
producido.
El Depósito Legal constituye el mecanismo principal y un seguro
mecansimo de enriquecimiento de las colecciones de la Biblioteca Nacional.
Suponiendo que todo el acervo y los tesoros intelectuales que guarda esta
biblioteca por antonomasia del país, es una manera de garantizar para la
ciudadanía en general el acceso a la formación y a la información. Que
entendemos como derecho humano fundamental.
En cumplimiento de estas previsiones se pone a disposición de todo el
mundo el producido intelectual de cada generación. Y esto se garantiza no
solamente depositando los ejemplares en la Biblioteca Nacional, sino
distribuyendo otros volúmenes de cada obra en la Biblioteca del Congreso
Nacional y en otras bibliotecas públicas a lo largo y ancho del país.

Además, como ya lo hemos dicho, este procedimiento de Depósito Legal


se considera prueba especial para el resguardo y protección de los derechos
intelectuales. Lo que representa una garantía adicional para la vigencia y
defensa de los derechos de autor.
55- LAS NUEVAS FORMAS DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL

En este tiempo de cambios fascinantes y dramáticos para la


humanidad, no podemos continuar sosteniendo formas anticuadas de
propiedad. Y, mucho menos, respecto de la Propiedad Intelectual. Cuando nos
asomamos a los enormes descubrimientos tecnológicos. A su masiva
aplicación industrial. Y en donde las comunicaciones adquieren la velocidad
de la luz y la universalidad del satélite.

En nuestra materia, en especial, vemos que la difusión de la televisión,


del cine, del video hogareño, son formas modernas que de manera explosiva
multiplican al infinito las imágenes y los mensajes.

Informática- Televisión instantánea- Internet- y las miles de nuevas


formas de comunicación que seguramente sobrevendrán en los próximos años,
no pueden caber en los moldes históricos de la vieja Propiedad Intelectual.
Cuyo régimen, para nosotros, data en su versión original de la década del ’30.
Y cuyos principios se remontan a la Edad Media.
Haremos un repaso de las disposiciones contenidas en la ley nacional
sobre la materia. La Nº 24.481. Y veremos también lo que en sustancia,
anuncia y dispone el tratado internacional vigente en la materia.

Para comenzar son necesarias algunas reflexiones acerca de la


importancia de las Patentes y las Marcas. Como paradigmas de los nuevos
tiempos y de las nuevas vertientes dominantes que va adquiriendo la
Propiedad Intelectual.

Para ello analizamos la importancia que tiene para la actividad


económica en general. Y para los hábitos de consumo y la cultura cotidiana de
la gente en particular. En su comportamiento, en sus gastos, en sus ingresos
y egresos. En todo lo que cualifica y califica la vida diaria de la gente común.

Justamente el movimiento económico depende en gran medida de la


imagen institucional. De la forma en que se manifiesta a los clientes a través
de sus logos, de sus mensajes, de su manera de comunicar verbalmente sus
ofertas. Pero también de la iconografía que emplea para esa comunicación
más viva y más patentizada que se logra mediante los mensajes
audivisuales.

Y, si es tan importante para el giro comercial de una empresa, la forma


en que logra esa comunicación, es conveniente que el sistema legal y jurídico
se ocupe y se preocupe de defender el patrimonio visual y comunicacional de
los oferentes de bienes y servicios. Para ello se organiza todo el sistema de
patentamiento, de registros, de otorgamiento de esa especie de monopolio
razonable y conveniente que se concede a quien elabora, propone, crea,
inventa y, finalmente registra como propias a las marcas y señales
identificatorias de un negocio, de una empresa o de un producto.

Ese registro de la marca comercial que identifica a una empresa o


producto, le concederá ese derecho exclusivo de usar la marca comercial para
identificar todos los productos y servicios ofrecidos por la compañia. La Ley
22.362 y el Decreto Reglamentario 558/81 garantizan el proceso bajo el cual
es posible registrar una marca comercial. La autoridad de aplicación de la Ley
de Marcas es la Dirección de Marcas, del Instituto Nacional de Propiedad
Industrial
( I.N.P.I ), cuyas funciones, son justamente:
- Recibir y examinar solicitudes para el registro de marcas comerciales,
siendo
reconocidas, protegidas y otorgadas oficialmente, aquellas que cumplan
con la Ley.
- Ese registro permite mantener, reconocer y, eventualmente, publicar
para su conocimiento general, las marcas protegidas. Al conservar el Registro
de Marcas concedidas y las solicitudes pendientes de tratamiento, se podrá
informar a los otros interesados acerca de cuáles son los registros que no se
pueden copiar. Ni los nombres que no se podrán repetir. Tanto en una
repetición o copia literal, como en similitudes escritas, fonéticas o sonoras.
-
- Si nos preguntamos:
-
- ¿ Qué debe entenderse por una Marca Comercial?
-
- La respuesta es fácilmente definible: para ello recurrimos simplemente
a los términos de la misma ley 22.362 cuando nos dice en sus artículos 1º y
2º:

Derecho de propiedad de las marcas


- ARTICULO l - Pueden registrarse como marcas para distinguir productos
y servicios: una o más palabras con o sin contenido conceptual; los dibujos;
los emblemas; los monogramas; los grabados; los estampados; los sellos; las
imágenes; las bandas; las combinaciones de colores aplicadas en un lugar
determinado de los productos o de los envases; los envoltorios; los envases;
las combinaciones de letras y de números; las letras y números por su dibujo
especial; las frases publicitarias; los relieves con capacidad distintiva y todo
otro signo con tal capacidad.

- ARTICULO 2 - No se consideran marcas y no son registrables:


a) los nombres, palabras y signos que constituyan la designación
necesaria o habitual del producto o servicio habitual a distinguir, o que sean
descriptivos de su naturaleza, función, cualidades u otras características;
b) los nombres; palabras, signos y frases publicitarias que hayan pasado
al uso general antes de su solicitud de registro;
c) la forma que se dé a los productos;
d) el color natural o intrínseco de los productos o un solo color aplicado
sobre los mismos

Y si ahora nos preguntamos ¿ qué es una Marca Registrada ?


Podemos respondernos, también en los términos y conceptos nos
concede el mismo régimen establecido en la ley 22.362

- Es una marca registrada la que ha sido concedida en favor de una


persona física o jurídica, argentina o extranjera, por la Dirección Nacional de
Marcas del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial ( I.N.P.I. ).
- El registro de una marca concede a su titular, la exclusividad de uso por 10
años.
- El título de propiedad puede ser renovado cada diez años contados desde la
fecha del otorgamiento
-
- Para iniciar el proceso es aconsejable realizar primero, una búsqueda de
antecedentes, para descubrir la existencia o nó de marcas, nombres o señales
similares.

- Una vez realizada la referida investigación, se debe completar una


Solicitud de Registro de Marca, y abonarse la tarifa correspondiente.

- Las solicitudes son minuciosamente examinadas para asegurar que


cumplen con los términos de la Ley 22.362, y con el Decreto Reglamentario
558/81.
-
- Una vez que este proceso ha sido completado y la solicitud cumple con todos
los requisitos de las reglamentaciones vigentes, la solicitud aprobada y quien
formalizó el pedido puede ser reconocido como titular del Registro. Dueño y
único usuario del Título a la Marca Registrada expedido por el I.N.P.I.

- La marca comercial registrada, como todos los registros que


garantizan y protegen a la Propiedad Intelectual, a la Propiedad Industrial, y a
las marcas, señales, dibujos y diseños, asegura no solamente el uso de estos
emblemas.

- También, en la práctica, garantiza la identidad de un negocio,de un


bien, de un artículo o producto industrial o comercial. Protege un nombre o un
logotipo, en el mercado, frente a todos los nombres y emblemas que pueda
utilizar la competencia comercial.

Finalmente, a modo de ejemplo de cómo se lucha y se protegen los


derechos intelectuales, industriales y sus derivaciones económicas,
transcribimos una nota periodística. La misma está referida a la propiedad
intelectual y los derechos de autor, aplicados a un tema sumamente nuevo y
de insospechadas replicaciones a nivel internacional: la genética
instrumentada como mecanismo de la producción. En este caso, se trata de
la utilización, incluso de conocimientos milenarios que se adaptan y se
potencian en el mundo de hoy. Leamos la información:

- LA OMC DISCUTE EN GINEBRA LOS NUEVOS PROBLEMAS DE LA


PROPIEDAD INTELECTUAL

Patentes: ¿de quién es este grano de arroz?


En una veloz carrera, investigadores y empresas están corriendo a
patentarlo todo, hasta el arroz que los indios comen desde hace siglos.

MICHELLA WRONG

En el aviso se ve una olla con arroz; arriba, una leyenda dice: "Esto lo va
a enfermar". El aviso de ActionAid quiere causar un impacto en los lectores, y
lo logra.
El arroz en cuestión es el basmati, famoso por su aroma.
Esta semana, una coalición de organismos pro-desarrollo lanzó una
nueva campaña para convencer a la oficina de patentes de EE.UU. de que
revoque una patente sobre el arroz basmati, otorgada a la empresa texana
RiceTec.
La coalición, de la que forman parte el grupo británico ActionAid y otras
organizaciones preocupadas por la biodiversidad, dice que la llamada "nueva
variedad" de basmati es un empleo pirata de un saber tradicional que los
campesinos de la India tienen desde hace siglos.

Según los ecologistas, las normas de patentes conspiran contra los


intereses de los agricultores de los países pobres, que podrían verse teniendo
que pagar royalties a multinacionales por semillas esenciales.

Caso testigo

La idea misma de apropiarse del arroz basmati parece indignante. Pero la


cuestión de la patente basmati, considerada como un caso testigo por una
coalición de noventa gobiernos y grupos ambientalistas y de desarrollo no es
tan simple como parece.

Las complejidades del asunto serán uno de los desafíos que enfrentarán
los delegados de la Organización Mundial de Comercio la semana que viene en
Ginebra, cuando se discutan los derechos de propiedad intelectual.

Los asuntos a tratar irán desde cuán novedosa debe ser una invención
para merecer una patente hasta el papel que desempeña el sistema de
patentes en el apoyo o la asfixia a la investigación.

El sistema de patentes se usó por primera vez en Florencia en 1421,


cuando el arquitecto Filippo Brunelleschi quiso lograr el monopolio sobre los
engranajes transportadores que estaba usando para transportar mármol.

El propósito de las patentes era proteger a los inventores impidiendo que


los rivales copiaran su trabajo. Así como aseguran que muchos años de
costosa investigación sean recompensados, las patentes también
contribuyeron a incrementar el volumen del conocimiento humano.

Pero las naciones en desarrollo y los grupos de presión dicen que el


sistema ha sido subvertido por un frenesí de candidaturas de compañías
farmacéuticas y de biotecnología occidentales empecinadas en patentarlo
todo, desde microbios hasta especies vegetales.

ActionAid estima que sólo en la categoría arroz se han emitido 229


patentes. Y se sacaron miles de otras patentes de secuencias genéticas y
procesos derivados de productos como trigo, sorgo, yuca y maíz.

"Estamos contemplando una suerte de carrera armamentista en la cual


los científicos e institutos de investigación corren a sacar patentes defensivas
porque temen que alguien les gane", dice Sue Mayer de Genewatch UK.

Quienes defienden el sistema opinan que no es así. "Lo que la gente


normalmente hace es caracterizar mal una patente y luego atacar esa errónea
caracterización", dice Gordon Wright, un abogado de patentes de la firma legal
británica Elkington and Fife. "La gente se está preocupando por cosas que no
existen."

Wright sostiene que la controversia en torno al arroz basmati ejemplifica


bien esos temores exagerados. RiceTec Inc, la empresa de Texas que está en
el centro de la disputa, no busca que los agricultores de la India y Paquistán
dejen de cultivar el basmati. Ni ha invocado derechos por el arroz basmati que
produce y exporta.

Texmati

RiceTec ha producido lo que dice es un nuevo grano, obtenido de cruzar el


basmati con una variedad enana. El arroz se vende con la marca Texmati en el
mercado estadounidense, pero la patente no impide que otros vendan
diferentes variedades de basmati.

"La cuestión clave es si la patente inhabilita


a la gente que cultivando basmati durante años para seguir cultivando y
exportando ese arroz. La respuesta es no", dice Wright.
Tampoco todos los opositores de RiceTec actúan de manera enteramente
altruista. El gobierno indio, uno de los que están en contra de la patente, está
tratando de que "basmati" tenga una connotación geográfica.

Así como la denominación "champagne" sólo puede usarse para describir


el vino con burbujas que proviene la región francesa de Champagne, la India
desea que "basmati" se vuelva una marca registrada exclusiva para el arroz
que se cultiva en las faldas del Himalaya.

Pero los organismos involucrados en la campaña afirman que el


proteccionismo indio tiene al menos más bases históricas que la patente de
estadounidense de RiceTec. Sostienen que la empresa está tratando de
adueñarse de siglos de conocimiento legados por tradición oral.

"Nadie debería poder patentar una forma genética", dice Ruchi Tripathi,
de ActionAid. "Deben poder usarla e intercambiarla, pero no patentarla."
Traducción de Claudia Gilman
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56- Las Patentes de Invención y los Modelos de Utilidad. La ley Nacional


Nº 24.481 del año 1995. El Know How

- Nuestra ley sobre la materia de patentes de invención y propiedad


intelectual de tipo científica, industrial y tecnológica, fue sancionada en 1995.
- Su actual redacción fue ordenada por el Decreto 260/96.
- En sus normas principales, que pasaron a constituir el verdadero
régimen de la Propiedad Intelectual en las materias que se enuncian,
dispone, entre otras cosas, los requerimientos administrativos que se
exigen para que un invento sea reconocido.
- También se establecen los derechos que confiere el reconocimiento
de autoría que se atribuye al autor o inventor.
- Se mencionan los casos registrables, patentables o susceptibles de
ser reconocidos y protegidos por el régimen legal.
- Se enuncian también los casos, producciones, elaboraciones o
propuestas que no pueden ser incluidos o protegidos en el sistema de la ley.
- Se habla de cuestiones puntuales, que son propias y específicas de la
materia que estamos considerando: lo que debe entenderse por “estado de
la técnica”. Lo que puede representar el conocimiento público o masivo de
los descubrimientos, propuestas o procedimientos que resultan conocidos,
obvios o practicados por quienes posean conocimientos, oficios o profesiones
especificas en algunas de las materias que pueden generar inventos,
descubrimientos o creaciones.
- Algo específico que representa una especie de defensa o justificación
anticipada del invento que se solicita ser reconocido: lo que se conoce con
el nombre de
“Reivindicación”.

LA REIVINDICACIÓN

Éste es un término que se vincula con las significaciones que tiene


en el lenguaje juridico la palabra, pero que también se proyecta hacia las
implicancias que puede adquirir en las definiciones comunes o literarias.
Siguiendo al Código Civil recordamos que la palabra hace referencia a
la defensa de los propios derechos. En especial al derecho de propiedad
que tenemos sobre algunas cosas. Y específicamente a las acciones que nos
concede el régimen legal para defender o recuperar la posesión de algunas
cosas o bienes de los que fuimos injustamente o indebidamente
despojados. Dice el artículo 2758:

- “La acción de reivindicación es una acción que nace del dominio que
cada uno tiene de cosas particulares, por la cual el propietario que ha perdido
la posesión, la reclama y la reivindica, contra aquel que se encuentra en
posesión de ella”.

Esta definición se puede aplicar sólo de manera indirecta o genérica


a la cuestión que estamos considerando.
Porque en materia de derechos de invención, de patentes y
propiedad intelectual sobre inventos o descubrimientos, la verdadera
acepción de la palabra “reivindicación” se refiere a la defensa o delimitación
de los caracteres que hacen al invento o descubrimiento que proponemos,
un logro, un procedimiento, una forma nueva, distinta, desconocida de
aplicar conocimientos que también son nuevos. O que, por lo menos, son
organizados, presentados y utilizados de manera diferente.
Cuando la ley 24.481 tiene que referirse a este procedimiento o
requisito de la “reivindicación” explica que, al acompañar la documentación
pertinente, también se debe presentar:
- El Pliego Reivindicatorio, con una o más Reivindicaciones. A modo de
pruebas o defensas que justifiquen y prueben la realización de las
operaciones que han llevado al logro de la creación, innovación o invento;
Tiene esto que ver con la acepción primitiva del término
“reivindicación”. Que significaba en la antigüedad defensa, protección,
reconocimiento de propiedad o posesión de algo, de un bien, de una cosa.

Re-vindicare.
Vindicación. De vinco, vindicatio:
Posibilidad de defender. Y de vencer en esa defensa, el ataque que
otros pretenden hacer, o que hayan consumado contra un derecho que nos
pertenece.
Y estas reivindicaciones estarán sometidas al criterio de intepretación
y juzgamiento que tengan los funcionarios encargados de aplicar la
legislación. Que tiene un organismo especializado:
- La llamada Administración Nacional de Patentes.

Que debe actuar teniendo como funciones y objetivos:

- la protección de los autores e inventores, mediante la registración o


inscripción de las patentes de inventos o creaciones.

Que se traducirá para el inventor o gestor del trámite del


reconocimiento, en el logro de:
- la adjudicación de los Títulos de Propiedad Industrial

- La extensión de esta protección dentro y fuera del país. Ya que


están vigentes Convenios Internacionales a los cuales nuestro País se
encuentra adherido en materia de Patentes de Invención.

Realizado el trámite pertinente, se podrá acceder a la obtención de los


Títulos de Propiedad Industrial.

Debe destacarse que esta Administración Nacional de Patentes resulta


ser la única Autoridad de Aplicación de la Ley Nº 24481 (T.O. 1996) y su
Decreto Reglamentario Nº 260/96.-

Su objeto y justificación es la efectiva protección de los Derechos


Intelectuales, en especial de los creadores, inventores y diseñadores
industriales. Todo ello mediante el otorgamiento de Títulos de Propiedad
Industrial. Tanto respecto de las Patentes de Invención como respecto de los
Certificados de Modelos de Utilidad.

La Patente de Invención es un Título de Propiedad que protege a toda


Invención que sea novedosa, como resultado de una idea nueva y distinta.
Como producción de una actividad generadora, creadora, inventora, que sea
susceptible de aprovechamiento o utilización industrial.
El titular de la Patente será en consecuencia el verdadero propietario del
objeto y de los resultados, del procedimiento y de su explotación por el
término de 20 años a partir de la presentación de la solicitud.-

El Modelo de Utilidad es también un título de propiedad, destinado a


proteger las innovaciones introducidas en objetos de uso común. Aunque sean
objetos o elementos que son conocidos y que son utilizados por la gente
común. Como en el caso de las herramientas, instrumentos de trabajo,
utensilios, dispositivos u objetos conocidos que se presten a un trabajo
práctico. Pero a los cuales se les aplica o se les agrega una cualidad,
unelemento o una condición que los mejoran en su utilidad, en su eficacia o
sus aspectos de diseño y presentación.

El Modelo de Utilidad confiere a su titular, en el carácter de creador,


también de los derechos exclusivos de utilización y aprovechamiento
económico. Ello por el término de 10 años, a partir de la fecha de
presentación de la solicitud.-

Para obtener cualquiera de estos Títulos, el interesado deberá presentar


dentro de los plazos estipulados por la legislación vigente la siguiente
documentación:
1 - El formulario de Presentación de la Solicitud firmado;
2 - La carátula introductoria del Objeto de la Invención;
3 - La Memoria Descriptiva. o Descripción Técnica de la Invención;
4 - El Pliego Reivindicatorio, con una o más Reivindicaciones. A modo
de pruebas o defensas que justifiquen y prueben la realización de las
operaciones que han llevado al logro de la creación, innovación o invento;
5 - Los dibujos Técnicos para la ilustración, conocimiento cabal y
comprensión de la Invención;
6 - El resumen de la Descripción de la Invención;
7 – La Hoja Técnica que contenga los datos bibliográficos;
8 - Documentación anexa si correspondiere.

Con la inscripción y registración que se concreta en la Administración


Nacional de Patentes se logra, la obtención y consolidación del Derecho de
Propiedad Intelectual o Patente de la Invención o Creación.
Podríamos decir que, recién una vez compleado este trámite, el titular
de la creación o invento, está realmente protegido en sus derechos
intelectuales, morales y económicos.
Porque el inventor ya era dueño de sus derechos. De sus inventos.
De sus creaciones.
Pero le estaba faltando el instrumento, la prueba, la certificación. Eso
que llamamos título de propiedad registrada.
Como cuando compramos una casa, un inmueble, por boleto de
compraventa, y todavía no tenemos el título, la escritura traslativa de
dominio sobre la casa o inmueble que compramos.
El inmueble es nuestro. Lo hemos comprado. Lo hemos pagado. Lo
tenemos como propio.
Pero nos está faltando esa documentación probatoria. Casi sustancial
demostradora de nuestro Derecho de Propiedad.
Lo mismo ocurre con nuestro Derecho de Propiedad Intelectual, de
nuestros derechos reales de propiedad sobre los inventos o creaciones
industriales.
Como le ocurre al escritor que no registró su libro.
Como le ocurre al Arquitecto que no registró su Proyecto o Diseño.
Nos podemos llamar y sentir propietarios de nuestras creaciones,
inventos o descubrimientos. Pero tenemos un título que debemos
perfeccionar. Con el registro. Con el reconocimento de cada institución,
oficina o dependencia estatal encargada de extender la cerficación oficial
correspondiente.
Decimos que el registro no es constitutivo.
Es un registro simplemente declarativo. Porque solamente hace a la
función de registrar, declarar, oficializar un derecho que ya teníamos.
Pero esa declaración, esa oficialización, ese registro, es de una
importancia capital.
Tanto que, para muchos aspectos, el derecho que no hemos
registrado, es como un derecho débil, insuficiente, casi diríamos, un derecho
vulnerable.
Porque nuestros derechos de propiedad pueden existir sin que lo
hayamos registrado al invento, al diseño o al proyecto.
Pero nos falta la prueba por excelencia.
Tenemos un derecho al que debemos perfeccionar con la inscripción.

También cuando registramos nuestro invento, ese invento se difunde.


Somos acreedores de los beneficios de la publicación de las Invenciones.
Se trata de una publicación que nos beneficia doblemente: porque
publicita y promociona nuestra creación. Pero además impide que otros la
utilicen sin pagar los derechos de autor, impide que se haga un uso
indebido o abusivo de nuestro invento o creación.
Y, además tiene un interés general: a partir de la difusión o
publicación, el público en general dispone de un material que no solamente
difunde los conocimientos y avances de la ciencia y de la técnica, sino que
permite que otros creadores, otros inventores, puedan generar o protagonizar
nuevos desarrollos.

ALGUNAS NORMAS O CRITERIOS QUE CONTIENE LA LEY 24. 481 DE


1995

- Título 1: Disposiciones Generales:,


- Artículo 1º: Las invenciones en todos sus géneros y ramas de la
producción, conferirán a sus autores, los derechos y obligaciones que se
especifican en la presente ley.

- Artículo 2º: La titularidad del invento se acreditará con el otorgamiento


de los siguientes títulos de propiedad industrial:
- A) Patentes de Invención, y:
- B) Certificados de Modelos de Utilidad.

- Artículo 3º: Podrán obtener los títulos de propiedad industrial regulados


en la presente ley, las personas físicas o jurídicas nacionales o extranjeras,
que tengan domicilio real o constituido en el país.

Título 2: De las Patentes de Invención

Capítulo 1: Patentabilidad

- Artículo 4º: Serán patentables las invenciones de productos o de


procedimientos, siempre que sean nuevas, entrañen una actividad inventiva y
sean susceptibles de aplicación industrial.
- A) A los efectos de esta ley se considerará invención a toda creación
humana que permita transformar materia o energía para su aprovechamiento
por el hombre.
- B) Asimismo será considerada novedosa toda invención que no esté
comprendida en el estado de la técnica.
- C) Por estado de la técnica deberá entenderse el conjunto de
conocimientos técnicos que se han hecho públicos antes de la fecha de
presentación de la solicitud de patente, o en su caso, de la prioridad
reconocida, mediante una descripción oral o escrita, por la explotación o por
cualquier otro medio de difusión o información, en el país o en el extranjero.
- D) Habrá actividad inventiva cuando el proceso creativo o sus
resultados no se deduzcan del estado de la técnica en forma evidente para una
persona versada en la materia técnica correspondiente.
- E) Habrá aplicación industrial cuando el objeto de la invención conduzca
a la obtención de un resultado o de un producto industrial, entendiendo al
término industria como comprensivo de la agricultura, la industria forestal, la
ganadería, la pesca, la minería, las industrias de transformación propiamente
dichas y los servicios.

- Artículo 5º: La divulgación de una invención no afectará su novedad


cuando dentro de un año previo a la fecha de presentación de la solicitud de
patente, o en su caso, de la prioridad reconocida, el inventor o sus
causahabientes, hayan dado a conocer la invención por cualquier medio de
comunicación o la hayan exhibido en una exposición nacional o internacional.
Al presentarse la solicitud correspondiente deberá incluirse la documentación
comprobatoria en las condiciones que establezca el reglamento de esta ley.

- Artículo 6º: No se considerarán invenciones para los efectos de esta


ley:
- A) Los descubrimientos, las teorías científicas y los métodos
matemáticos;
- B) Las obras literarias, o artítisticas o cualquier otra creación estética,
así como las obras científicas;
- C) Los planes, reglas y métodos para el ejercicio de actividades
intelectuales, para juegos o actividades económico- comerciales, así como los
programas de computación;
- D) Las formas de presentación de información;
- E) Los métodos de tratamiento quirúrgico, terapeútico o de diagnóstico
aplicables al cuerpo humano y los relativos a los animales;
- F) La yuxtaposición de invenciones conocidas o mezclas de productos
conocidos, su variación de forma, de dimensiones o de materiales, salvo que
se trate de su combinación o fusión de tal manera que no puedan funcionar
separadamente o que las cualidades o funciones características de las mismas
sean modificadas para obtener un resultado industrial no obvio para un técnico
en la materia; y:
- G) Toda clase de materia viva y sustancias preexistentes en la
naturaleza.
- Artículo 7º: No son patentables:
- A) Las invenciones cuya explotación en el territorio de la República
Argentina deba impedirse para proteger el orden público o la moralidad, la
salud o la vida de las personas o de los animales, o para preservar los
vegetales o evitar daños graves al medio ambiente.
- B) La totalidad del material biológico y genético existente en la
naturaleza o su réplica, en los procesos biológicos implícitos en la reproducción
animal, vegetal y humana, incluidos los procesos genéticos relativos al
material capaz de conducir su propia duplicación en condiciones normales y
libres, tal como ocurre en la naturaleza.

- Capítulo 2: Derecho a la Patente


- Artículo 8º: El Derecho a la Patente pertenecerá al inventor o sus
causanhabientes, quienes tendrán derecho de cederlo o transferirlo por
cualquier medio lícito y concertar contratos de licencia. La patente conferirá a
su titular los siguientes derechos exclusivos, sin perjuicio de lo normado en los
artículos 36 y 99 de la presente ley:
- A) Cuando la materia de la patente sea un producto, el de impedir que
terceros sin su consentimiento, realicen actos de fabricación, uso, oferta, para
la venta, venta o importación del producto objeto de la patente;
- B) Cuando la materia de la patente sea un procedimiento, el de impedir
que terceros, sin su consentimiento, realicen el acto de utilización del mismo.

- Artículo 9º: Salvo prueba en contrario, se presumirá inventor a la


persona o personas físicas que se designen como tales en la solicitud de
patente o de certificado de modelo de utilidad. El inventor o inventores
tendrán derecho a ser mencionados en el título correspondiente.

- Capítulo 4: Duración y Efectos de las Patentes

- Artículo 35º: La Patente tiene una duración de veinte años


improrrogables, contados a partir de la fecha de presentación de la solicitud.

- Y se exponen, en el artículo siguiente, el 36º, las determinaciones


que tanta polémica suscitan:
- Porque se decide que no podrá reclamar el autor o inventor contra:

- A) Los que utilicen el invento en el ámbito académico, universitario o


privado, para desarrollar actividades de investigación científica o tecnológica,
sin ánimo de lucro;

- B) Los que preparen medicamentos por unidad ejecutando recetas


médicas patentadas.

- Y, finalmente, la piedra del escándalo: cuando un producto de invención


sea comercializado en cualquier país.

- Con lo cual se declara, pura, simple y abiertamente, que cuando un


invento, sea medicamento o descubrimiento, artefacto o elemento, se ponga
en venta en cualquier país,

- en nuestro país dicha patente de invención no concede ningún derecho,


ni privilegio ni exclusividad.

- Título 3: De los Modelos de Utilidad:

- Artículo 53: Toda disposición o forma nueva: obtenida o introducida en


herramientas, instrumentos de trabajo, utensilios, dispositivos u objetos
conocidos que se presten a un trabajo práctico, en cuanto importen una
mejor utilización en la función a que estén destinados, conferirán a su creador
el derecho exclusivo de explotación, que se justificará por títulos
denominados: Certificados de Modelos de Utilidad.

- Título 6: Violación de los derechos conferidos por la Patente y el Modelo


de Utilidad:

- Artículo 75: La defraudación de los derechos del inventor será reputada


delito de falsificación y castigada con prisión de seis meses a tres años y
multa.

- Sufrirá la misma pena el que produzca o haga producir uno o más


objetos en violacion de los derechos del titular de la patente o del modelo de
utilidad.

- Sufrirá la pena aumentada en un tercio: cuando el que usurpe o


divulgue el invento fuera socio, mandatario, asesor, empledo u obrero del
inventor o creador.

57 - Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial.


Convenio estableciendo la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual –
Estocolmo, 1967- Otras reflexiones sobre Modelos y Diseños
Este convenio tiene algunas particularidades que queremos destacar:

1º) Que data originalmente del 20 de marzo de 1883. Celebrado en


París, fue revisado en Bruselas en el 1.900. Y con sucesivas ratificaciones y
adecuaciones, terminó siendo adoptado definitivamente en Estocolmo en
1967.
2º) En segundo lugar, y como dato que nos interesa destacar, digamos
que el texto legal utiliza el término “propiedad” para referirse a los Derechos
Intelectuales.

3º) En 1967 cuando se reúne la conferencia diplomática de los paíes


miembros de la Convención para la Protección de la Propiedad Industrial en
Estocolmo, se crea la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual: la
llamada OMPI que, en su versión inglesa se denominó World Intellectual
Property Organisation – WIPO- con sede en Ginebra.

4º) En 1886 se había celebrado en Berna, Suiza, la Convención


Internacional de Protección de los Derechos de Autor y de la Propiedad
Artística y Literaria. Una convención que contiene todos los ingredientes
que hacen a la formulación de nuestras propuestas sobre esta materia. Y
que en particular, a la cuestión de los Derechos Intelectuales los define y
determina sobre la base del reconocimiento de estos derechos como una
particular e inequívoca forma del Derecho de Propiedad Privada.

5º) Acerca de la materia referida a las Patentes y Marcas y los Modelos


Utilitarios, estas convenciones que finalmente se unifican bajo la
denominación de Buró Internacional Unificado para la Protección de la
Propiedad Intelectual, señalan precisiones. Que conviene mencionarlas ya que
luego son tomadas por la ley argentina 24.081. Las definen diciendo:

a) la definición de “invento” se precisa en el ámbito jurídico,


exigiendo originalidad e importancia.
b) Se aclara que el invento no puede ser resultado obvio del estado
en que se halla la técnica en un momento dado. Debe tratarse de una
solución que represente un aporte científico, técnico e industrial, que
represente una solución nueva, distinta y original. Respecto de todo lo que
hasta el momento se considere “estado de la técnica”. O conocimientos
difundidos y ya utilizados.

c) Respecto de los Modelos y Diseños, Marcas, nombres y otras


formas de identificación de marcas y señales, debemos hacer algunas
consideraciones conceptuales.

- La legislación vigente sobre


Modelos y Diseños Industriales,
Decreto-Ley 6.673/63, ratificado por la
Ley 16.478, establece que los modelos y
diseños industriales incluirán todas las
formas incorporadas o aspectos
aplicados a un producto industrial que le
confiera un carácter ornamental.

- La principal razón que justifica


una determinación semejante, , como
en el caso de otras también relativas al
campo de la Propiedad Industrial, tiene
que ver con la denominada Propiedad
Intelectual.
- Aquellos que usan su capacidad y
talento para crear novedosas formas o
aspectos para productos industriales,
pueden solicitar el registro.
- Ese registro protegerá tanto a un
Modelo como a un Diseño, obteniendo
los derechos aplicables bajo el régimen
vigente.
- Ello signfica:
- exclusividad en la explotación
industrial/comercial del modelo o diseño
registrado - El termino “ modelo
industrial “ se entiende en su sentido
más amplio como cualquier producto
obtenido por cualquier medio. Ya sea un
producto artesanal, manual, mecánico,
electrónico , informático, etcétera.
- A fin de limitar su alcance se
debería aclarar que esta legislación
protege todos los aspectos visibles en
los modelos y diseños.
- O los caracteres que se pueden
tocar, es decir, las características
palpables que sólo se pueden dar en el
modelo. Es decir en el producto final, en
el producto industrial, en la manera en
la cual será presentado en el mercado. Y
nos referimos a la configuración externa
o apariencia que se desea para impactar
favorablemente sobre los consumidores
con una simple mirada (modelo o
diseño) o por el contacto que sólo nos
lo permite o el modelo .
- Asimismo, hay que tener presente la importancia de la diferencia entre
modelo y diseño aún cuando el régimen legal otorga a ambas categorías
idéntica protección:
- a) Modelo: forma sensible, palpable. Que está incorporada al objeto
material. Que por ello resulta de carácter tridimensional.

- b) Diseño: en tanto representa sólo a la imagen, al dibujo, a la


representación gráfica. A un aspecto aplicado, que se aprecia sólo
visualmente. Y que por ello se califica de bidimensional.

- En el caso del diseño lo que se desea proteger es el dibujo, sea este el


mero trazo, la representación mediante la conjunción de líneas,y cualquier
otra expresión de la imagen y de la gráfica.
- Es por dicho motivo que en este caso solo se habla de visible, puesto
que lo palpable es el producto industrial al cual se aplica el diseño.

- El régimen legal vigente en materia de Modelos y Diseños Industriales


en Argentina intenta facilitar y apresurar el trámite de reconocimientro y
registro. Para ello evita todo tipo de investigación o búsqueda de
antecedentes.
- Por ello, al solicitarse un registro , no se verifica si existen derechos
oponibles al solicitante ( es decir que no examina si existen modelos o diseños
registrados o no, en el país o en el exterior, que pongan en duda lo novedoso
del modelo o diseño que se presenta a registro).
- Simplemente, si se presenta la documentación en forma, se los registra.
De producirse un conflicto de derechos, dicho carácter de creación, de
novedad o de originalidad. Es decir, la prioridad o la prelación en el tiempo en
cuanto a la creación o autoría, deberá demostrarse en en una instancia
amigable, ante árbitros o bien, en último caso, ante los mismos tribunales de
justicia.

Finalmente digamos que recien ahora, con la implementación


informática, se puede llegar a procesar en una sola y única central mundial,
a la diversidad de publicaciones, obras, inventos, creaciones y modelos
industriales. Estimamos que las creaciones intelectuales superan al millón
todos los años. Y no era posible, hasta el advenimiento de los
procesamientos computarizados, llevar un adecuado registro internacional.
Que fue propuesto ya a fines del siglo XIX. Pero que recién se podrá
concretar con eficiencia y suficiencia, cuando esté avanzado este siglo
XXI.

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