Вы находитесь на странице: 1из 1

ADRIANA ÁVILA CASTRO Octubre 24, 2010

CURSO PROPEDÉUTICO-MIP
Dr. Francisco Javier Menchaca Espinoza

La educación en México es selectiva y de baja calidad

Pedro Echeverría V.

En este texto se hace una pequeña radiografía de lo que acontece con la


educación en México, y menciona que una de estas causas es la falta de
presupuesto que destinan los gobiernos a la educación. Otro factor es la
funesta política privatizadora que se ha venido aplicando desde la década de
los ochenta por los diferentes gobiernos partidistas.

En estudios realizados por la UNESCO, se advierte que el porcentaje de


matriculados en enseñanza superior así como en todos los niveles educativos
en México es más bajo que en otros países; además de la deficiencia de los
planes y programas y la profunda corrupción de los altos funcionarios del
campo educativo quienes no sólo impulsaron la creación de escuelas privadas
o particulares sino que las mismas escuelas públicas se fueron transformando
en modelos empresariales pues comenzaron a cotizar inscripciones, exámenes,
cursos, uniformes, cuotas a padres por falta de presupuesto público., además
de la deshonesta alianza entre los medios de información y el gobierno en
turno que han tapado todo.

Pablo Latapí denunciaba que una cantidad muy considerable no concluían la


educación primaria y que casi 300 mil egresados ya no se inscribían a
secundaria, además de que la privatización de la educación se aceleró.

Igualmente, en el texto se menciona que generalmente se culpa al maestro


“por flojos e irresponsables”, pero que se debería de ir al fondo del problema, a
la estructura misma, y que por consiguiente habría que preguntarse quiénes
son los maestros, dónde se educan, qué ideología tienen, quien los contrata,
quien les paga, quien los vigila, quién les de las órdenes, quien les permite
hacer lo que les venga en gana, quien los premia por apoyar a políticos, de qué
manera ascienden en la estructura educativa, sindical o política. La educación
mexicana es selectiva y de baja calidad porque ha respondido a la línea
sexenal que impone cada gobierno. La educación requiere no una reforma sino
una revolución educativa donde los estudiantes podrían ser el centro y el
motor que pudiera hacer a un lado a maestros y autoridades conservadores.
Otra problemática son los exámenes hechos por empresas privadas como
Ceneval en donde se rechazan a millones de estudiantes con el pretexto de no
estar preparados.

La batalla por una educación popular, democrática, laica y gratuita debe darse
en las aulas, en las escuelas, en las calles, y según decía Emiliano Zapata “la
educación en vez de igualar a los seres humanos los hace más distantes”.