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EL SURGIMIENTO DE LOS LADINOS Y LAS

CASTAS

Después de 1524, solo existían dos grandes grupos


diferenciados en Guatemala:
 Los españoles
 Los Indígenas o Naturales

Han preferido llamarse de modo consistente. Surgió


la población heterogénea que ha conformado la
sociedad guatemalteca hasta la actualidad.

De las relaciones sexuales, forzadas o voluntarias,


entre personas de aquellos dos grupos primarios,
surgió una población mixta. Los mestizos o ladinos
como se les llamo después, solo son producto de
una mezcla biológica.

La elite, de los españoles y la de sus descendientes


criollos, enalteció su pasado, registró sus victorias y
sus genealogías, pero se olvido de los grupos
marginados. De esta manera los guatemaltecos en
su mayoría, en especial los ladinos, han
permanecido por años, sin conocer sus origines y
sus antecedentes mas remotos.

En 1520 los españoles que llegaron inicialmente


eran varones, tanto jóvenes de mediana edad, y aun
hubieran dejado esposa y prole en España,
procrearon hijos o formaron uniones, temporales o
duraderas, forzadas o voluntarias, bajo presiones o
por atracción mutua, de las cuales se origino una
población mestiza que sobre todo ocupo una
especie social particular.
Esta misma derrumbo la dicotomía fundamental del
dominio político en América, y la de los indios.
Muchos fueron absorbidos por los españoles (como
doña Leonor de Alvarado, la primera mestiza nacida
en Guatemala), o bien por los indígenas.

Antes de la década 1550, los hispanos introdujeron


a los primeros esclavos africanos, en su mayoría
varones. También se mezclaron con los indígenas,
mestizos y españoles, los descendientes de todas
aquellas amalgamas biológicas.

En los siglos XVII Y XVIII, el nombre genérico de


castas incluía a todas las personas marginadas de
origen mixto, mestizos, mulatos, pardos, ladinos,
etc.

La incorporación de los africanos, la apariencia


física, permitía la expresión abierta de los prejuicios
raciales y segundo por razón social, además de
haber llegado como esclavos, algunos casos
también desempeñaron el papel de capataces o
calpixques, trataron a los indios en forma abusiva e
incluso cruel, disfrutaban de un poder ilegitimo.

En 1530, cualquier español podía tener esclavos


indios, los muy acomodados tenían uno de origen
africano, en la ciudad de santiago, las casas
principales solían vivir entre 10 y 20 personas: el
jefe de familia español, su esposa e hijos, parientes,
paniagua dos (recogidos o simplemente protegidos),
esclavos indígenas, naborías (sirvientes domésticos)
y esclavos africanos.

En 1550 se ordeno la libertad de los esclavos


indígenas, estos ocuparon pueblos y barrios
específicos en los alrededores de la capital, a
instancias de la Orden religiosa, se pretendía
protegerlos de todo tipo de abusos.

Durante los siglos XVI Y XVII, las castas crecieron de


modo acelerado, la población indígena disminuyo,
acosada por las enfermedades, las situaciones de
las castas fue muy ambigua, los españoles
consideraron a sus integrantes como una fuerza
alternativa de trabajo, les eran útiles, los
menospreciaban, aunque contribuían a su
reproducción biológica.

En 1540, el obispo Marroquín sugirió que se


atendiera la educación de las doncellas y el
entrenamiento artesanal de los jóvenes mestizos, en
1550, la Corona propuso que algunos mestizos
huérfanos (varones), de Santiago fueran enviados a
España, donde podrían trabajar en diversos oficios.

El sector céntrico de Santiago era demasiado caro


para albergar al creciente numero de castas,
personas de este sector social se instalaron en los
barrios de indios, en las zonas bajas y calidas del
interior del país, en especial las que se dedicaban a
la agricultura de exportación, en las cuales podían
encontrar trabajo, refugio y mas libertad.

Sus condiciones de vida les obligaban a vender o


arrendar sus propiedades a los foráneos, en
Santiago, las castas se hicieron notar, tanto por su
número como por el papel que jugaban en las
relaciones sociales y económicas.

1590-1599, indican que en la ciudad existían 13,000


“gentes ordinarias” (mestizos, negros, mulatos,
naborías e indígenas) y unos 3,700 españoles y
criollos.
1560, se calcula que unas 21,700 personas eran
castas, los “blancos” sumaban unos 5,600. De
1690 a 1699 no habían variado, en resumen y a
reserva de nuevas investigaciones, la población
ladina apareció primero en el medio urbano.