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Extracto de Florinda Donner en conversación con Alexander Blair-Ewart

Bitácora #1

Revista Dimensions
Febrero 1992

ABE : Entonces hay un tremendo énfasis en esta tradición en vencer lo que se llama
importancia personal.

FLORINDA : Importancia personal exactamente. Esa es la batalla fundamental. Parar nuestro


diálogo interno. Porque aunque estuviéramos aislados en algún lugar, aún así estaríamos
constantemente hablándonos a nosotros mismos. Ese diálogo interno nunca termina. ¿Y qué es
lo que hace el diálogo interno? Siempre se justifica a sí mismo, ni importa qué. Volvemos a
repetir las mismas cosas, hechos: qué podríamos haber dicho, o qué podríamos haber hecho,
qué sentimos o que no sentimos. El énfasis está siempre en mí. Estamos constantemente
recitando ese mantra - yo... yo... yo, silenciosa o verbalmente.

ABE : Entonces, una apertura surge cuando...

FLORINDA: ...Cuando ese diálogo se interrumpe. Automáticamente. Nosotros no tenemos que


hacer nada. ... Mira, hay un gran ejercicio que receta don Juan- la idea de la recapitulación -.
La idea es que básicamente recapitules tu vida. Y no es una recapitulación psicológica. Uno
quiere traer de vuelta esa energía que dejó en todas las interacciones que tuvo con la gente a
través de su vida, y por supuesto se comienza desde el momento actual, y se va hacia atrás en
el tiempo. Pero si en realidad haces una buena recapitulación, descubres que cuando tenías
alrededor de tres o cuatro años ya habías aprendido casi todas tus reacciones. Luego nos
volvemos más sofisticados, podemos esconderlas mejor, pero básicamente el modelo ya fue
establecido, es decir, cómo vamos a interactuar con el mundo y con nuestros semejantes.

[...]

"A don Juan y su gente, no les importaba nada hablar de hechicería y brujería, con todas esas
connotaciones negativas, que nosotros llamamos prácticas. Para ellos todo eso era algo muy,
muy abstracto. La brujería era una abstracción que consistía en la idea de expandir los límites
de la percepción. Porque, para ellos, nuestras elecciones en la vida están limitadas por el orden
social. Nuestras opciones no tienen límites pero, al aceptar las opciones del orden social,
evidentemente establecemos un límite para nuestras ilimitadas posibilidades."

ABE : Entonces estos libros estarían, por lo tanto, produciendo un cambio en el modo en que
las personas se perciben a sí mismas.

FLORINDA : Sí. Básicamente el propósito es de qué manera percibimos el mundo, rompiendo


esos parámetros de percepción, en términos de cómo nos percibimos a nosotros mismos
también. Pero no queremos el enfoque en el "yo". Queremos ser testigos. Porque en nuestra
sociedad, todo es filtrado a través del "yo". A través del "mí", somos incapaces de contar una
historia o de narrar un evento sin hacer de nosotros mismos siempre el principal protagonista.
Mira, don Juan estaba interesado en dejar que el evento se desplegara por sí mismo, ya que se
torna infinitamente más rico, para luego revelársele a uno. Incluso en el mundo, como un
ejercicio, sólo convertirte en un espectador, no ser el protagonista. Es sorprendente lo que se
abre.

[...]

"El tema es la percepción. Incluso nuestros cuerpos físicos ... el cuerpo es, nuevamente, una
consecuencia de la percepción. Estamos atrapados como personas; estamos atrapados en el
lenguaje, y eso es exactamente los que quieren los brujos: escapar a través de la energía."