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Coloquios espirituales

CASA DE FORMACIÓN SANTA VERÓNICA GIULIANI


HERMANAS CLARISAS CAPUCHINAS
Cuautitlán Izcalli (Edo. de México) 2004

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El epitafio de san Francisco

Mi querida Lidia:

)Continuamos...? Pues... sí, si te parece.


La última vez (Lectio divina 25) era a mediados de agosto (16 de agosto). Habíamos
compartido nuestros pensamientos de corazón en torno a esencias capuchinas y en torno también
a la Eucaristía
Desde entonces han invadido mi espíritu muchas reflexiones; no dudo que también el tuyo,
si has dado vueltas, con paz, a esas esencias capuchinas, que a toda costa, frente a cualquier falso
espiritualismo, queremos salvar. Mis pasos me han traído a esta tierra mía, que quiéralo o no, está
dentro, aunque yo estuviera lejos; tierra amada como uno se ama a sí mismo - quiéralo o no lo
quiera - y tierra dolorida como uno se duele en sí mismo, quiéralo o no lo quiera.
Un corrosivo laicismo va impregnando todo poco a poco, y la que era no es, y uno se
siente fuera de su casa sin dejar de estar dentro... Inhóspita y solitaria, al tiempo que todo es más
hermoso, más confortable, con un imparable progreso, más humanizador: los hospitales que yo
visito, las carreteras, las calles y los comercios, la fantasía de la informática, las estaciones... y lo
mismo los conventos.
Desde que vine a México va martilleando mi cabeza, insistente, esta frase que yo mismo
me inventé: APasó lo viejo, y lo nuevo no ha llegado todavía...@ Alguien me añadió sabiamente:
A...y lo nuevo, entre nosotros, no ha llegado todavía@.
Es muy doloroso vivir entre dos vidas, constatando, además, que la nueva, la profética, la
ansiada... se va gestando para el momento que Dios quiera, que no sabemos cuándo será.
Entretanto padecemos los tiempos bíblicos de la desolación de Jerusalén, que son tiempos bíbli-
cos, y que negarlos es negar la Biblia.
Vivir entre dos vidas... tengo que remontarme místicamente a lo que la sagrada Escritura
dice de la inmolación del Cordero Pascual: Aentre dos luces@ (Ex 12,6, entre dos Atardes@)
murió entre dos luces, y hoy entre dos luces vamos muriendo poquito a poco. Es duro, sí, tan
duro como la muerte y la esperanza.
Entre dos luces... Hay un libro dentro de mi cabeza que, quizás, algún día salga fuera.
Entre dos luces, entre dos Atardes@...: silencio sin doblegarse, sabiduría con luz, espera con la
alegría que se pueda, resistencia sin agresividad, lucha en la guardia..., misericordia, gloria de
Dios. Y mientras tanto mi Provincia, la más fuerte, se va extinguiendo poquito a poco: de menos
de 35 años solo hay 1, y el contingente más fuerte de hermanos lo forman los de 70 años para

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arriba.
No quiero entristecer tu frente, mi querida Lidia (ya basta con que la mía esté marcada). Y
escribiendo estas cosas, llega la dolorosa comunicación oficial de que un hermano de 60 - del cual
puedo referir buenos ejemplos - ha abandonado la Orden en nuestra Viceprovincia de Texas. Con
sumo respeto constato: ni el sacerdocio ni la Fraternidad le habían comunicado la felicidad que
todo ser humano ansía. Pido a Jesús que en una caricia cariñosa la encuentre... (Ojalá!

El Tránsito
Negarte estos pensamientos, con una sonrisa placentera, sería negarte mi amistad, cosa
que, a estas alturas, para ti sería un fraude, y un nuevo dolor para mí.
Y siendo verdad lo que digo, un aura del Espíritu orea mis sentimientos, para acercarme a
la fiesta de san Francisco con deseo, con piedad y con ternura, en busca de esa comunión
misteriosa que se establece entre él y nosotros.

Estando con estos piadosos pensamientos, cayó en mis manos providencialmente un


Epitafio que encontré en la revista oficial de la Orden, Analecta OFMCap, en su primer volumen,
que corresponde a 1884 y 1885, el Epitafio de la Tumba de san Francisco. Era una página artísti-
camente dispuesta con este título: S. P. Francisci epitaphium a Gregorio IX exaratum: AEpitafio
del seráfico Padre Francisco redactado por Gregorio IX@.
He aquí el texto latino, dispuesto en líneas como lo he encontrado en Analecta. Viene
luego la versión castellana. Grande es mi audacia al traducirlo, no teniendo a mi alcance
instrumentos científicos para la latinidad de la Edad Media. No puedo garantizar la verdadera
exactitud del perfile de las palabras.
V. S. C. A.
(Viro Seraphico Catholico Apostolico)
FRANCISCI ROMANI
CELSA HUMILITATE CONSPICUI,
CHRISTIANI ORBIS FULCIMENTI
ECCLESIAEREPARATORIS
CORPORI NEC VIVENTI NEC MORTUO
CHRISTI CRUCIFIXI PLAGARUM
CLAVORUM INSIGNIBUS ADMIRANDO
PAPA NOVEAE FOETURAE COLLACRYMANS
LAETIFICANS ET EXULTANS
IUSSU MANU MUNIFICENTIA POSUIT.
ANNO DOMINI M. CC. XXVIII.
XVI KALENDAS AUGUSTI.
ANTE OBITUM MORTUUS, POST OBITUM
VIVUS.

Al Varón Seráfico, Católico, Apostólico


Para el cuerpo digno de admiración que vivo y muerto
tuvo las llagas de Cristo Crucificado
y las insignias de los clavos
de Francisco Romano,
conspicuo en excelsa humildad,

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soporte del orbe cristiano,
reparador de la Iglesia
el Papa con lágrimas,
con gozo y exultación
por esta nueva criatura
mandó poner escrita de su mano
y a sus expensas (con munificencia)
[esta inscripción].
En el año del Señor 1228,
en el día XVI de las Kalendas de agosto.
Muerto antes del óbito,
después del óbito
vivo.

Aquel tránsito, aquel entierro, aquella tumba


Para entender el texto hay que comenzar evocando aquella muerte de Francisco, que tiene
su nombre propio con la palabra Tránsito.
Mi querida Lidia, tu corazón y el mío guardan silencio cuando rememoramos el final de
Francisco: su llegada a Asís (venía de Rieti), su bajada por la pendiente que le llevó a la
Porciúncula, su bendición a su amada Assisi, su estancia final junto a la capilla de la Virgen, donde
todo había comenzado: el camino definitivo de Francisco y el camino decisivo de Clara.
Francisco iba a pasar al Padre, como Jesús. Quiso que le leyeran el Evangelio del tránsito
de Jesús; pidió de limosna un hábito que cubriera su macerado cuerpo ; quiso, además, que, una
vez que hubiera expirado, lo dejaron un tiempo desnudo, como Adán salido, puro, de las manos de
Dios. (Bella desnudez! Agonizaba con un salmo bíblico en sus labios.
Madonna Giacobba da Settesoli, noble romana, le alcanzó, antes de morir, brindándole
unos dulces que ella había preparado y un lienzo color ceniza, con el que los hermanos hicieron un
hábito. Fray Jacoba fue admitida en el recinto de los hermanos, porque Francisco la consideraba
del todo hermana, que era como decir del todo pura.
Abro la Vida de san Francisco de Joergensen, aquel luterano sueco, que quedó flechado
en Assisi y, de mano de Francisco, abrazó la fe católica. La última palabra de su Vida es: (Fray
Jacoba! Es que dice que las biografías no mencionan a esta admirable mujer en el entierro de
Francisco, y él, historiador entre poeta y místico, supone que Fray Jacoba se quedó, llorando, en la
Porciúncula. Por eso, termina los funerales con esta exclamación:
- (Fray Jacoba!

Murió, pues, Francisco, con un coro de alondras sobre el lecho.


Permite, querida Lidia, que yo presente aquí mi evocación en estrofas, que tienen un dulce
balanceo para cantar la despedida de Francisco. Es un himno que compuse, para el Tránsito, la
noche del 3 de octubre de 1980. Escuchémosla, o escucho yo mientras tú, unida al coro, cantas.
(La música la tienes en Himnos para el Señor. 1983).

La paz se ha derramado suavemente


desde la cruz sobre el llagado cuerpo;
Francisco dice adiós a sus hermanos,
los ángeles le salen al encuentro.

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Todo está consumado. La fatiga
es ahora el cantar del gavillero;
la pobreza, la esposa engalanada,
heredera feliz del reino eterno.

Viene la muerte en además de hermana,


la recibe con cantos y con besos;
y a Cristo entona el salmo vespertino
con un coro de alondras junto al lecho.

Se han abierto las puertas de la gloria,


se abalanza celestes mensajeros:
(Francisco, ven, hermano con nosotros,
junto al Señor guardado está tu puesto!

Llegó la noche plácida a la tierra,


mientras Francisco amaneció en el cielo;
era por fuera el muerto del Calvario,
era por dentro el que surgió en el huerto.

(Oh Padre, cuyo pecho es nuestro hogar,


hoy arriba Francisco del destierro;
a tu divino pecho llamaremos
cuando un día nosotros arribemos! Amén.

El Allanto y gozo de los hermanos en una vigilia de ángeles

Nuestro hermano Tomás de Celano, que llevaba al literatura en las yemas de sus dedos,
que era un teólogo... y un santo, desató su corazón para describir cómo fue la muerte y el entierro
de Francisco, aquella vigilia de ángeles.
A... Un gozo inexplicable templaba esta tristeza, y lo singular del milagro los había llenado
de estupor. El luto se convirtió en cántico, y el llanto en júbilo. No habían oído ni jamás habían
leído en las Escrituras lo que ahora estaba patente a los ojos de todos; y difícilmente se hubiera
podido persuadir de ello a nadie de no tener pruebas tan evidentes. Podía, en efecto, apreciarse en
él una reproducción de la cruz y pasión del Cordero inmaculado que lavó los crímenes del mundo;
cual si todavía recientemente hubiera sido bajado de la cruz, ostentaba las manos y pies
traspasados por los clavos, y el costado derecho como atravesado por una lanza.
Además contemplaban su carne, antes morena, ahora resplandeciente de blancura; su
hermosura venía a ser garantía del premio de la feliz resurrección. Su rostro era como rostro de
ángel, como de quien vive y no de quien está muerto; los demás miembros quedaron blandos y
frescos como los de un niño inocente. No se contrajeron los nervios, como sucede con los
cadáveres, ni se endureció la piel; no quedaron rígidos los miembros, sino que, flexibles, permitían
cualquier movimiento.
A la vista de todos resplandecía tan maravillosa belleza; su carne se había vuelto más
blanca; pero era sorprendente contemplar, en el centro de manos y pies, no vestigios de clavos,
sino los clavos mismos, que, hechos de su propia carne, presentaban el color oscuro del hierro, y
el costado derecho tinto en sangre. Estas señales de martirio no causaban espanto a quienes las
veían; es más, prestaban a su carne mucha gracia y hermosura, como las piedrecillas negras en
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pavimento blanco. Llegábanse presurosos los hermanos e hijos, y, derramando lágrimas, besaban
las manos y los pies del piadoso Padre que los había dejado, y el costado derecho, cuya herida
recordaba la de Aquel que, derramando sangre y agua, reconcilió el mundo con el Padre. Muy
honrada se sentía la gente; no sólo aquellos a quienes era dado el besar, sino también los que no
podían más que ver las sagradas llagas de Jesucristo que san Francisco llevaba en su cuerpo@ (1
Cel 112-113).
Fray Tomás, extasiado, ha cantado luego como un himno, como un poema, a ese Jesús que
Francisco llevaba en su intimidad: AJesús en el corazón, Jesús en los labios, Jesús en los oídos,
Jesús en los ojos, Jesús en las manos, Jesús presente siempre en todos sus miembros@ (1 Cel
115). Y después nos ha invitado a una meditación sobre las seis alas del Serafín (1Cel 115), que en
sus días recogerá fray Buenaventura...
Querida Lidia, hermana mía, qué hermoso que leamos estos pasajes en la fiesta de san
Francisco o en la novena de san Francisco.

Fue llegando la ciudad de Asís, por grupos, y gentes de los alrededores. Para enterrarlo en
San Jorge, no fueron por el camino derecho, sino que pasaron por San Damián. Pusieron el
cuerpo en la iglesia. Clara y sus hermana pudieron no sólo verlo, sino tocarlo.

Clara llora de amor a Francisco


ALa señora Clara [Madonna Clara, más bien], en verdad Clara por la santidad de sus
méritos, primera madre de todas las otras - fue la primera planta de esta Santa Orden -, se acercó
con las demás hijas a contemplar al Padre, que ya no les hablaba y que, habiendo emprendido otras
rutas, no retornaría a ellas.
Al contemplarlo, rompieron en continuos suspiros, en profundos gemidos del corazón y
copiosas lágrimas, y con voz entrecortada comenzaron a exclamar: "Padre, Padre, )qué vamos a
hacer?, )Por qué nos dejas a nosotras, pobrecitas? )A quién nos confías en tanta desolación? )Por
qué no hiciste que, gozosas, nos adelantáramos al lugar a donde vas !as que quedamos ahora
desconsoladas? )Qué quieres que hagamos encerradas en esta cárcel, las que nunca volveremos a
recibir las visitas que solías hacernos? Contigo ha desaparecido todo nuestro consuelo, y par a
nosotras sepultadas al mundo, ya no queda solaz que se le pueda equiparar. )Quién nos ayudará en
tanta pobreza de méritos, no menos que de bienes materiales? (Oh padre de los pobres,
enamorado de la pobreza! Tú habías experimentado innumerables tentaciones y tenías un tacto
fino para discernirlas; )quién nos socorrerá ahora en la tentación? Tú nos ayudaste en las muchas
tribulaciones que nos visitaron; )quién será el que, desconsoladas en ellas, nos consuele? (Oh
amarguísima separación!, (Oh ausencia dolorosa! (Oh muerte sin entrañas, que matas a miles de
hijos e hijas arrebatándoles tal padre, cuando alejas de modo inexorable a quien dio a nuestros
esfuerzos, si los hubo, máximo esplendor!+
Mas el pudor virginal se imponía sobre tan copioso llanto; muy inoportuno resultaba llorar
por aquel a cuyo tránsito habían asistido ejército de ángeles y por quien se habían alegrado los
ciudadanos y los familiares de Dios. Dominadas por sentimientos de tristeza y alegría, besaban
aquellas coruscantes manos, adornadas de preciosísimas gemas y rutilantes margaritas; retirado el
cuerpo, se cerró para ellas aquella puerta que no volvería a abrirse para dolor semejante. (Cuanta
era la pena de todos ante los afligidos y piadosos lamentos de estas vírgenes!@ (1 Cel 116-117).

Elegía pascual al eco del Llanto de San Damián


Lidia, yo detengo aquí mi reflexión, para dejarme llevar por el Llanto de las Hermanas, y

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de mi corazón salen estos versos:

Lloraba la virgen Clara,


lloraba con sus hermanas:
lloraba de inmensa pena,
de gozo pascual lloraba.

Miraban el cuerpo blanco,


de puro amor lo miraban,
y mirándole entre lágrimas
su soledad le contaban.

Le hablaban del todo huérfanas,


con una espada en el alma;
y cuanto más lo miraban
los ojos se abrillantaban.

Besaban las santas llagas,


las vírgenes lo besaban;
los labios se enternecían
cuando las llagas besaban.

Las llagas de pies y manos


ungían con su mirada,
y con ojos de mujer
mirando, lo acariciaban.

La llaga de su costado
a la derecha manaba,
ríos de amor de Jesús
salían de aquella llaga.

Clara la reconocía
la llaga que al pecho estaba,
y con pureza amorosa
Clara virgen la besaba.

Lloraban en San Damián


bajo el Cristo que miraba:
en la cruz o en este cuerpo,
)en dónde Jesús estaba?

El dolor y la alegría
eran uno y se mezclaban:
una liturgia celeste
de lágrimas perfumada.

Era el amor sin rubores,


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eran las pobres hermanas;
lloraba la virgen Clara
y todas juntas amaban.

La tumba de san Francisco


Bien sabes que la Tumba de san Francisco es un asunto tan importante, para la historia y la
espiritualidad en nuestra Familia Franciscana, que el Dizionario Francescano - Spiritualità
(Padova 1983) consagra un artículo muy detallado (columnas 1849-1868).
Fue enterrado en la iglesia de san Jorge, la iglesia de su bautismo y su escuela parroquial,
donde aprendió a leer y donde conoció el Salterio. Sabemos que no fue inhumado sino colocado
en un sarcófago de piedra.
Este sepulcro, al que la gente se acercaba, y podía tocarlos con las manos, fue lugar de
muchos milagros, que, junto con otros, se leyeron notarialmente ante el papa y los cardenales en el
proceso de la canonización. Por los disturbios de Roma, la Curia pontificia estaba en Perusa.
Fray Tomás, que nos ha dado tantos pormenores de la canonización, nos cuenta cómo el
Papa llegó a Asís.
Querida Lidia, tenemos que leer todo el capítulo pausadamente, amorosamente. Ahora
sólo tomo algunos extractos, para tu gozo y el mío. En tiempos aciagos tiene que salir de Roma;
viene a Perusa por el valle de Rieti, pasa brevemente por Espoleto..., donde hay Hermanas Pobres,
igual que las de San Damián. ABreve es el tiempo que se detiene en esta ciudad; así y todo, tras
haber informado de la situación de la Iglesia, tiene a bien visitar, en compañía de los venerables
cardenales, a las siervas de Cristo, muertas y sepultadas para el mundo. Su santa vida, su altísima
pobreza, su gloriosa institución, mueven a lágrimas al pontífice y a sus acompañantes, los induce
al desprecio del siglo y los enardece para una vida célibe@ (1Cel 122).
AAligera el paso y se da prisa por llegar a Asís, donde se conserva aquel preclaro depósito
par a él tan querido; buscaba olvidarse de todos los sufrimientos y de las tribulaciones que le
amenazaban. Toda la comarca se alegra con su llegada, la ciudad se ve inundada de gozo, el
pueblo en masa lo celebra con regocijo, y aquel día luminoso resplandece con nuevas claridades.
(...) Llega al lugar el vicario de Cristo, y, en cuanto se apea, saluda, reverente y feliz, el sepulcro
de San Francisco. Rompe en suspiros, golpéase el pecho, llora, y con gran devoción inclina su
veneranda cabeza@ (1Cel 123)..

La homilía de la canonización
A...El papa Gregorio primero predica a la multitud; con dulce afecto y voz sonora,
proclama las alabanzas de Dios; con magníficas palabras hace también el elogio del santo padre
Francisco, y prorrumpe en lágrimas cuando recuerda y pregona la pureza de su vida. Su sermón
comienza así: Como la estrella de la mañana en medio de la niebla, y como la luna llena en sus
días, y como el sol refulgente, así resplandeció este hombre en el templo de Dios@ (Véase
Eclesiástico 50,6-7).
Este pasaje nos ilumina para comprender los textos del Oficio de san Francisco.
Fray Tomás de Celano concluye la canonización (seguro que estuvo allí presente) con esta
frase, a modo de firma: ATodo esto sucedió en la ciudad de Asís el día 16 de julio del Segundo
año del pontificado del señor papa Gregorio IX@ (1 Cel 126). Hugolino era Papa con el nombre
de Gregorio desde el 19 de marzo del año 1227.

El Papa poeta

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Para la canonización el mismo Papa compuso algunas piezas: el himno Proles de caelo
prodiit (I vísperas de S. Francisco), el responsorio De paupertatis horreo (responsorio octavo del
oficio) y la Aprosa@ Caput draconis (Véase Escritos, BAC, 1Cel 126 nota 14). Como cardenal
Hugolino, lo había conocido tan de cerca...
Y un cardenal cisterciense, Rainerio Cappocci, poeta, había escrito el himno Plaude, turba
paupercula (Himno de Laudes en el último oficio latino) y la antífona Caelorum candor splenduit
(Escritos, BAC 1Cel 125, nota 12).

Varón Seráfico, Católico, Apostólico


Vayamos, pues, al epitafio que escribió el Papa para el sarcófago de piedra.
Las inscripciones tantas veces tienen unas siglas que saber leer los iniciados, por ejemplo:
D. O. M. (A Dios Omnipotente Máximo).
La sigla que estamos leyendo - y ahora estoy contigo, Lidia, ante el sepulcro de nuestro
padre Francisco -, tiene estos tres títulos: Seráfico, Católico, Apostólico.

Seráfico. Esta palabra entra en la Orden a partir de La Verna, desde que Cristo se muestra
en la efigie del Serafín. Seráfico (palabra que no aparece en los escritos de San Francisco, sí en
Celano y más en San Buenaventura) es la cualidad que pertenece al Serafín; es el ardiente. La
aparición que tuvo Francisco y la visión son una Aaparición seráfica@, una Avisión seráfica@.
Cuando san Buenaventura, en su escritos utiliza el vocablo Aseráfico@, habla del amor seráfico,
del ardor seráfico y del espíritu seráfico.
Y esto )qué es? El amor, o, mejor dicho, el amor que arde. El Papa, pues, ve a Francisco,
ante todo como un Varón Amante, como un Varón Ardiente. Algo se le habrá contagiado a fray
Buenaventura para llamarle a él también, por el fuego de sus escritos, el Doctor Seráfico.
En resumen, Francisco es, ante todo, el Seráfico.
Católico. Católico es el que está de acuerdo con la Iglesia, con la AUna-Santa@, que, al
ser así, es Católica, destinada al orbe entero; es Apostólica, heredera de los Apóstoles. Francisco
es Católico, es Apostólico, es sencillamente Iglesia.
Ser Iglesia está en pura entraña de su vocación. Es la herencia que en este momento, Lidia,
querida Lidia, nosotros estamos recibiendo en su tumba.

Francisco Romano
Comienza el elogio del Epitafio. Francisco es Romano: Franciscus Romanus. Lo que
habría que estar, al parecer, y por estar escrito el epitafio donde está, es esto: Franciscus
Assisiensis. El Papa - Poeta y Teólogo - ha preferido volver a Roma. Es la misma forma de decir
Católico y Apostólico. Además hay otra cosa: el Papa, Obispo de Roma, está fuera de su sede
natural, de donde ha tenido que salir el lunes de Pascua de 1228 y permanecerá en este exilio hasta
1230. Por eso, con especial placer espiritual podrá llamar a Francisco Francisco Romano. En
Roma había recibido Francisco la aprobación de su Regla.

Soporte del orbe cristiano, reparador de la Iglesia


El carisma y la misión de Francisco son anchos como la Iglesia, y se dilatan hasta los
confines del orbe cristiano. No son palabras heroicas; son palabras testimoniales para comprender
a Francisco por dentro, desde el designio de Dios.

Tuvo las llagas de Cristo Crucificado y las insignias de los clavos

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Como lo ha hecho notar fray Tomás de Celano (1Cel 112) ni habían oído jamás ni había
leído en la Escritura lo que ahora estaba patente a los ojos de todos: las llagas del Crucificado en
el cuerpo de Francisco. Distinguen las fuentes las llagas con los signos de los clavos y la llaga del
costado. San Buenaventura vuelve sobre la explicación, detallando la forma de los clavos y la llaga
del costado, que parecía una rosa (LM
15,2-3).. En un sueño misterioso el
Papa Gregorio vio brotar la sangre de
la llaga del costado, que recogió en una
copa (San Buen., Milagros 1,2).

El Papa con lágrimas, con gozo y


exultación
Ya se ve que el Papa Gregorio
es un hombre de una inmensa
afectividad (1Cel 112. 113). ALloran
también los demás prelados de la
Iglesia; y tan abundantes son las lágrimas, que llegan a humedecer los ornamentos sagrados. Todo
el pueblo, en fin, se deshace en llanto...@ (1Cel 125).
Las lágrimas humanas de Gregorio IX han quedado recogidas en la lápida del sarcófago.
Ahora ya, en el día de la canonización, no son lágrimas de dolor; son, por el contrario, lágrimas de
gozo yt exultación.

***

Muy querida Lidia:


En tiempos de intemperie, vayamos a guarecernos junto a Francisco. Tenemos a la mano
unos textos bellísimos. Son patrimonio de familia, y podemos disfrutar de esta herencia que se nos
ha confiado. Páginas que rezuman espiritualidad.
Y que son nuestras, nuestras, nuestras..., memoria de nuestra familia.
Te deseo un banquete espiritual en la zona de tus más bellos sentimientos. Y me lo deseo
igualmente para mí.
Y para terminar una cosa poética: el precedente Oficio divino latino de san Francisco está
plagado de versos y poesía. Todas las nueve antífonas de los tres nocturnos, por ejemplo, están
escritas en versos breves.
Envolvamos nuestra vida de poesía... y amor.
Hasta San Francisco.

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El epitafio del Padre Jaime

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Mi querida Lidia:

)Pasó por mi mente, cuando, como preparación para la fiesta de san Francisco,
contemplamos el Epitafio de san Francisco, escrito por el Papa Gregorio IX, que un día, y bien
cercano, íbamos a prolongar nuestro coloquio espiritual escribiendo sobre AEl Epitafio del Padre
Jaime@...? De ninguna manera.
Y aquí estamos, a la vuelta de una semana, domingo 10 de octubre de 2004, evocando que
el domingo pasado los Hermanos Capuchinos, la Casa de Formación ASanta Verónica@, y
muchas otras hermanas, venidas de los monasterios estaban dando cristiana sepultura a nuestro
querido Padre Jaime... Ese domingo yo me encontraba ausente, en España, con el corazón
presente, y en diversos ratos con el teléfono en la mano...
Y, en este domingo, yo escribo en Guadalajara, statio orbis, cuando a las 12 del mediodía
van a voltear todas las campanas de la arquidiócesis, anunciando que comienza el XVLIII
Congreso Eucarístico Internacional.
Pasó la muerte y la vida sigue... Las clases que este hermano eminente dejó, otro tendrá
que recogerlas...
ALa vida sigue@, frase que se me quedó clavada en el corazón, años atrás, cuando una
persona me hablaba de una muerte familiar, que dejaba un inmenso vacío. La vida sigue... La vida
sigue... El río de la vida sigue, como hace muchísimos siglos lo dijo el filósofo Heráclito: APanta
rei@. ATodo fluye@ como la corriente del río. Nosotros también fluiremos en la corriente de este
Río Augusto de la Vida, y poquito a poco nos iremos perdiendo del recuerdo de los humanos...
Pero esta muerte, lo que ha rodeado a esta muerte, ha sido particularmente intenso. Y esta
carga de vida que ha llevado esta muerte, en tu corazón y en el mío, no podemos, sin más, echarla
en el olvido. La vida es maestra; y la muerte, la última lección magisterial. Aprendamos como
discípulos de la vida; aprendamos, mi querida Lidia, sabiendo que vida y muerte pertenecen, en
nuestro caso, al entramado de nuestra fraternidad.

El primer impacto
Corrió en tiempos un dicho amargo, volteriano, según el cual ASe juntan sin conocerse;
viven sin amarse; mueren sin llorarse@. Era una pedrada de anticlericalismo contra la vida
religiosa. Justo lo contrario es lo acontecido en el caso del Padre Jaime, llorado en el corazón,
acompañado, junto al Sagrario y hasta la sepultura, por personas que han querido mostrar su
cariño.
Fue el 1 de octubre pasado. El Padre Jaime tenía su Misa en Tepojaco a las 7.30 aquel día.
De ordinario era por la tarde; mas aquella tarde estaba reservada para una celebración penitencial
preparatoria para San Francisco. Y a la hora en que vinieron a recogerle las Hermanas..., el Padre
Jaime no acudía, pese a que la luz de su habitación estaba encendida desde el amanecer. El Padre

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Jaime, consciente, empezaba su agonía, habiendo derramado un charco de sangre. Era ésta su
última Misa. Llamaron al doctor; lo llevaron a un establecimiento de salud (Cruz Roja); a la tarde,
antes de las 7.00 horas, entregaba su alma al Señor. Las Hermanas lo atendían y el hermano
capuchino que en ese tiempo se hallaba en la Casa de Formación, P. Jesús Arrondo, pudo darle la
absolución sacramental y el sacramento de la Unción, que fue Extremaunción.
A media noche el cuerpo exánime vino a la Capilla de nuestra Casa y allí estuvo, velado,
dos noches y un día hasta su sepultura, en el Panteón de AJardines del Recuerdo@.
En España el impacto fue fortísimo. AEs la muerte que más me ha impresionado@, me
decía alguien que había vivido en Santa Verónica, P. Julián Villar.
AEs el hombre más inteligente que he conocido@, me decía por teléfono el P. Vicente
Saurí, capuchino valenciano que había coincidido con él en Colombia.

La inmediata memoria: Junto al altar y al sagrario


(Bendito privilegio el ser velado así junto a la Eucaristía! Súbitamente me trajo a mi el
recuerdo de algo que yo le había oído al Padre Jaime en nuestra iglesia de la Inmaculada
Concepción en Las Águilas, en el Distrito Federal. Yo uní al punto muerte y Eucaristía y quise ex-
presarlo en un mensaje que envié para que se leyera, si parecía, como alocución, ante el cadáver.
A...Testigo inmediato de tu vida en este último tiempo, oyente de tu palabra cuando
anunciabas a la asamblea la Palabra de Dios, confidente fraterno de algunas intimidades, evoco en
este momento lo que un día te escuché en la iglesia, al dar la Primera Comunión a un niño. Para
animarle, le contabas en la homilía los recuerdos de tu Primera Comunión. Dando salida a una
ingenuidad y ternura, que de ordinario moderabas con cautela, le decías a este niño y a su familia
que, cuando recibiste a Jesús por primera vez, al mismo Hijo de Dios, te extrañabas ingenuamente
de no haber muerto. Te parecía, entre el sentimiento y la imaginación, que el que recibía a Jesús,
entraba ya en el cielo... Pero ahora, sí, has muerto... Y ahora estás con él, con Cristo, celebrando
el triunfo de la Pascua eterna. Vivas por siempre@.
Y tú, mi querida Lidia, )qué sentiste junto a este cuerpo difunto, expuesto ante el Altar y el
Sagrario?
Las primeras impresiones suelen ser explosivas, dominadas por la emoción, impresiones
auténticas, que quizás no sean esas las más duraderas..., las que van a quedar cuando todo pase.

La vivencia de fraternidad
Para ti, y para tantas hermanas que rodeasteis el cuerpo difunto del Padre Jaime, una suave
experiencia interior fue la experiencia de fraternidad, de unidad de toda la familia franciscana. La
familia era una:
- Estaba la primera Orden, presente en los hermanos capuchinos, en la presencia de los
conventuales, y también de algún franciscano.
- Estaba la segunda Orden: todas vosotras, que fuisteis, en todo momento, el grupo mayor,
verdaderas hermanas y madres.
- Estaba la tercera Orden: los seglares franciscanos, y en especial los jóvenes de Jufra que
allí se presentaron y en la Misa funeral se turnaron velando la guardia junto al cuerpo yacente.
Mención especial merecen el matrimonio de amigos Roberto y Yolanda, quienes ofrecieron
una sepultura familiar, para acoger el cuerpo del amigo Padre Jaime. En esto (me comentaba la
Superiora) también el Padre Jaime se pareció a Jesús, al ser enterrado en una tumba prestada.

Los hermanos de la oblación

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Desde nuestra reciente presencia ya tenemos en México los capuchinos una corona de
muertes imprevistas, muertes de hermanos que han dedicado su vida a la causa de Jesús y servicio
de las capuchinas y de los hermanos.
La primera, la del P. Javier Osés, el domingo de la Trinidad de 1978, en la carretera,
volviendo un cursillo vocacional en Uruapan (+ 25 mayo 1978). Su muerte fue bendición para el
monasterio..., pequeña historia que en su momento habrá que recuperar con detalle, porque
aquella muerte, con la oblación que escondía, fue todo un signo.
Luego murió inesperadamente, a los 65 años, en el convento de Oaxaca el P. José María
Rubio (+ 12 abril 1981), que, sexagenario, había venido a México para ofrecer su ayuda a las
capuchinas.
De gran impacto fue la muerte del P. Francisco Jiménez (el P. Paco), infartado cuando
comenzaba unos Ejercicios en Durango y acababa de escribir en el pizarrón: AEl Espíritu del
Señor y su santa operación...@ (+ 17 febrero 1989).
El P. Jesús Gil, a los 75 años, murió en Tudela, después de un infarto, el 30 de diciembre
de 1996, con el billete de vuelta a México.
Esta forma de llamar al Señor, a quienes nos dedicamos de manera especial al servicio de
nuestra queridísimas hermanas, nos impacta... sin caer en fatalismos (que eso no es cristiano); y
uno se preguntan: )Es que el Señor está esperando una oblación de este género...?
Recordamos también que el superior de los capuchinos en México, llamado de Chile,
cuando ya era mayor, el P. Matías Azcona, murió a los 72 años en el distrito atropellado por un
vehículo (+ 7 agosto 1992).
Y, en fin, no hace un año fallecía, bien enfermo por cierto, pero inesperadamente, después
de cenar, el capuchino mexicano, P. Daniel Cabral Villegas, 1931-2003 (+ 5 diciembre 20003).
Uno desea morir, cuando a bien lo tenga el Señor y si hubiese de ser en México, en paz,
rodeado (e incluso con la frente acariciada) de sus hermanas..., rodeado de sus hermanos. Pero
todo esto está en el misterio de Dios. (Fiat...! (Fiat...!
Y ocurra lo que ocurra, te diré, Lidia, lo que dijo Mónica a su hijo Agustín: (Acordaos de
mí ante el altar de Dios! La Eucaristía es la mejor memoria de nuestros difuntos queridos.

La hora de Dios, la historia de Dios


Muchas veces el año pasado, por causas diversas, hemos dicho que la vida es Ahistoria de
salvación@ (historia salutis), y que, por tanto, Dios el protagonista.
Dios es el protagonista, y nuestra vida la sabe él.
El P. Jaime había acariciado la idea de celebrar sus 80 años (3 septiembre 2005) en la
Provincia madre, de regreso ya a la patria para sus años finales... Esta historia, planeada por
nosotros, ya se ve que era algo distinta de la que Dios había trazado.
Esto es una gran lección para mí, para ti, para todos. Somos, sí, los autores de nuestra
propia vida, pero por encima de todos está Él, a quien adoramos. Nuestro Creador es el que nos
marca el camino?
Por eso, Señor y Dios mío, Acuando Tú quieras, donde Tú quieras, como Tú quieras@.
Concédeme que esta oración sea verdadera y sincera en mi corazón y en mis labios.
Tantas veces pensamos que uno se muere Afuera de tiempo@, cuando tenía, por ejemplo,
tantas cosas por hacer... Nos morimos dejando mil asuntos pendientes... Pero, considerando las
cosas con verdad, nada queda pendiente cuando Dios dice: (Vale! (Basta ya, hijo mío!
El remate de nuestra vida es Dios mismo, el que le dio sentido al nacer.

El paso de la frontera
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Nuestra vida en este mundo, mi querida Lidia, fue crónica; en el mundo que viene, sólo
misterio de amor, acogida que se pierde en el corazón infinito del Padre.
Si volvemos los ojos a la crónica, ya vemos cómo estamos expuestos a todos los
fluctuantes y parciales pensamientos de nuestros compañeros de camino... )Qué piensa mi
hermano de mí? )Cómo me ve y me enjuicia? )Qué pienso yo de él? Es verdad que esto pertenece
a la realidad de la vida; y que en estos planos nos calificamos unos a otros...
Y en este punto la vida del P. Jaime, como será un día la mía y la tuya, está expuesta a
diversos tipos de consideraciones, de acotaciones, y de apreciaciones distintas... (sin excluir los
amables chistes y bromas de nuestra convivencia), si bien hay un ASobresaliente@ general que
todos le otorgamos.
Pero, al paso de la frontera, lo que nos domina es la vida que viene, esa vida en el corazón
de Dios que purifica los perfiles discutibles de acá, y que le da el toque último y perfecto del amor.
Y justamente, en la vivencia de un funeral o de los días inmediatos, es esto lo que resaltamos y
valoramos.

El carisma del Padre Jaime


El día 5 de octubre se celebró en nuestro convento de San Antonio de Pamplona una Misa
memorial del Padre Jaime. En ausencia del Ministro Provincial, a quien correspondía presidir, se
me concedió este servicio y honor a mí, como miembro de la fraternidad del hermano difunto.
Quise que quedara bien claro que un funeral no es un elogio conmemorativo de la persona
difunta, sino una súplica Cristo en sufragio por el difunto, al mismo tiempo que un testimonio de
afirmación y alabanza a Cristo, autor de toda salvación, de todo bien que ocurre en la Iglesia. Pero
en esta perspectiva no me pareció que me salía del cuadro espiritual, si, en honor a Jesús, proponía
a los participantes, y en especial a los hermanos capuchinos, como carisma del Padre Jaime, unas
notas espirituales que podíamos recibir como legado espiritual, a gloria de Jesús.
Eran tres, a mi modo de ver, las características en que podíamos fijarnos. Traté de decirlas
con las palabras que copio a continuación.

AMirando, pues a Jesús, a quien solo pertenece toda gracia y bendición, toda alabanza, y
mirando a su sombra a nuestro hermano difunto, voy a evocar tres rasgos, que sean tres lecciones
de vida en el camino del seguimiento.

Advertimos en la vida del P. Jaime que la obediencia consciente - o, si queréis, la


disponibilidad hecha obediencia - ha sido el hilo conductor de su existencia, lo que ha unido,
uno tras otro, los jalones diversos de su vida, que han sido variados y sorprendentes. Su misma
muerte metámosla, al lado de Jesús, dentro de este misterio de obediencia. Su muerte, iniciada a la
hora en que iba a celebrar misa, ha sido, como realización del misterio pascual de Cristo, el
sacrificio del Calvario, en amor y obediencia.
Y llama la atención su obediencia, cuando tenemos acceso a las decisiones que ha tomado
en la vida: se le ha propuesto un servicio que se pedía de él; con lealtad ha presentado sus puntos
de vista; y ha dejado la resolución en manos del superior. No ha porfiado por seguir su camino, su
agrado..., lo que acaso nosotros pensamos que es el carisma y vocación personal. Asunto delicado,
y polémico según la perspectiva teológica que se adopte; pero debemos reconocer que esta
sinceridad oblativa de nuestro hermano el Padre Jaime, empalma hondamente con el Evangelio. Y
acaso a nosotros, especialmente a nosotros, hermanos menores capuchinos, nos invite a una
reflexión personal iluminada.

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Con todo, lo que más destaca en la vida de este hermano es su celo apostólico, que
brotaba de un apasionado amor a Jesucristo: amor a Cristo y amor ardiente a la Iglesia,
sintiéndose libre, ante interlocutores que pudieran entenderle, para enjuiciar con amor criterios y
actitudes que circulan en la Iglesia. El P. Jaime hablaba con convicción, desde su fe, preciosa
herencia que le fue transmitida en familia. En su hoja de servicios hay incontables tandas de
ejercicios o ejercitaciones a grupos de sacerdotes, religiosos y religiosas, conferencias a hombres
públicos y a otras instancias del episcopado. Quizás el broche de oro de este servicio sea la
disponibilidad para la gente sencilla allí en México, para esas APresentaciones@ de niños y niñas
de tres años, para las celebraciones de los 15 años, para las confesiones gente muy sencilla... De
estoy soy testigo directo.
La última obra de cierta envergadura con la que ha coronado su ministerio ha sido la
preparación del Congreso Latinoamericano de la Orden Franciscana Seglar hace medio mes, para
el que dedicó muchos esfuerzos este año, como miembro del comité organizador. AAyer por la
tarde (me escribían el día 15 del pasado mes de la Casa de Formación
Santa Verónica) fuimos a la apertura del Congreso Latinoamericano de la
OFS, las hermanas participaron con algunos cantos en la celebración, fue
un momento muy bonito, por la presencia de los miembros de toda la
familia franciscana. El tema que reflexionarán es interesante y un reto no
solo para los hermanos de OFS-JUFRA sino para todo cristiano, el tema es:
Ser mensajeros de paz. El P. Jaime se veía emocionadísimo@. No sé si podría
recordar el P. Jaime que el 1 de enero de 1949 en esta iglesia de San Antonio tuvo su cantamisa y
que le predicó su hermano el P. Crisanto sobre este tema: AEl sacerdote, príncipe de la paz@,
según recoge la nota del periódico del día. Empezó su vida ministerial con la paz, como san
Francisco, y con la paz la ha terminado.

Su pasión por la vida franciscana es el tercer y último rasgo que quiero subrayar
para nosotros, hermanos menores capuchinos; para vosotros, franciscanos seglares y hermanos
amigos de san Francisco, que frecuentáis esta iglesia. El P. Jaime, que tenía un talento muy
destacado para la historia, era un conocedor extraordinario de la historia franciscana, y eso le
apasionaba. Quería, por ejemplo, que en el Instituto Santa Verónica se estudiasen las grandes
figuras femeninas de la tradición clariana y franciscana Alentaba a las hermanas para que
estudiasen a santa Clara, a santa Isabel, a santa Coleta de Corbie, a la Venerable Lorenza Longo,
iniciadora de las capuchinas; en fin, todo lo que tuviese un sabor franciscano. Estaba orgulloso,
por ejemplo, de que el Papa beatificara, como lo ha hecho, a un seglar franciscano, Anacleto,
periodista mexicano, modelo de apóstol seglar en la Orden Tercera Franciscana en tiempos de la
persecución religiosa@.

Páginas espléndidas
Repasando la ACarpeta Personal@ (así la llamamos, y que cada religioso tiene en el
Archivo Provincial, y que se me ha brindado para redactar en su momento una amplia Semblanza
para nuestro Boletín Oficial), he visto testimonios como estos que transcribo.
A...En el capítulo de actividades no he indicado nada, por falta de espacio, de mis

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actividades como predicador. No han sido muy intensas en la línea tradicional de la Provincia. Lo
más característico ha sido mi dedicación a sacerdotes y religiosos. Desde los primeros ejercicios a
los religiosos del Verbo Divino, 1951, hasta hoy han sido muchas decenas de ejercicios espirituales
y ejercitaciones en no menos de quince países.
En la memoria de los cinco primeros años del Movimiento [por un Mundo Mejor] en
Colombia, presentada al Cenáculo del Equipo Promotor en Rocca di Papa, se habla de un
promedio de 42 a 45 cursos de cinco a siete días de duración. Excepto el último año en que el
grupo fue muy nutrido y los cursos de ejercitaciones muchos más, en general tuve un solo
compañero o a lo más dos@ (hoja fechada el 20 de diciembre de 1983).

Texto para un Epitafio


Llegamos al final, mi querida hermana Lidia, que era el título de este coloquio espiritual:
un epitafio para el P. Jaime. Tal como es la tumba, no estará en una lápida; pero puede estar, como
dice Pablo, escrito en las tablas de tu corazón y del mío.
En este Epitafio recoge los tres signos del carisma, expuesto en la homilía. Se me ha
ocurrido grabarlo en versos. Sobre la lápida de mármol escribimos esto:

JAIME ZUDAIRE HUARTE


1925-2004
SACERDOTE-CAPUCHINO

Con dotes eminentes agraciado,


su vida fue servicio en obediencia;
la Iglesia y Cristo fueron su querencia,
hablando con amor apasionado.
Llevó la voz de Cristo a muchas gentes,
humilde sacerdote capuchino,
y México fue paz de su destino,
hermanas con hermanos muy dolientes.
Que Cristo sea gozo y vida tuya
y eternamente cantes su Aleluya.

Hermana Lidia:
Hemos de terminar nuestro coloquio. Y lo hacemos depositando una flor fragante sobre la
tumba del Padre Jaime..., o, si quieres, sobre el altar de la Eucaristía.

3
El Congreso Eucarístico,
una oleada de amor
Mi querida Lidia:
Te cuento el Congreso: una oleada de amor, un baño de Eucaristía, una gracia de su
misteriosa Presencia. Te lo cuento; quiero decir, que te lo comunico como una carta amistosa, en
la cual soy libre para acentuar impresiones mías, y para tocar puntos que a tu corazón pueden

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agradar. En realidad, si bien lo pensamos, sólo acontece lo que acontece en el corazón; lo demás
es efímero. Lo que ha sucedido en el corazón es lo que queda.

Perspectivas
Y vayan estas líneas por delante, porque del Congreso se puede escribir como un reportero
y como un historiador. Decenas de ordenadores en la Sala de Prensa, para los acreditados con sus
tarjetas, han comunicado a las agencias lo que les interesaba recalcar. Los periodistas informan,
pero, según su talante y sus conocimientos, son pintorescos y sensacionalistas. Para periódicos de
información religiosas, los periodistas serán buenos cronistas de este acontecimiento eclesial; para
otros periódicos, no.
Será necesario un buen historiador con gran visión de lo que pasa en la Iglesia y el mundo
para que nos entregue serenamente la verdad de este 481 Congreso Eucarístico Internacional. Si
un día puedes, lee la Historia de los Congresos Eucarísticos Internacionales, que se está publi-
cando, uno a uno, en el Boletín Informativo de este Congreso de Guadalajara. El Primer Congreso
Eucarístico Internacional fue en Lille (Francia) en 1881. El número 35 fue en Barcelona, en 1952.
Y digo XXXV, porque hasta aquí ha llegado en el Boletín el historiador que nos va contando esta
historia de amor; pero, sin duda, que el relato seguirá y continuará en los próximos fascículos.
Yo era entonces un jovencito que terminaba los cinco años de humanidades del Seminario
menor capuchino, y puedo decirte estos acontecimientos los seguíamos con mucho amor e ilusión.
Famosísimo fue en aquel Congreso el hecho de que se ordenaran allí, en Barcelona, ante Jesús
Sacramentado, 810 Sacerdotes... Parece que estamos hablando de un sueño.
Hablando de historia, famoso en España fue el Congreso Eucarístico Internacional de
Madrid en 1911, para el que se escribió aquel himno Cantemos al Amor de los amores, que es el
himno eucarístico que perdura y más se canta - incluso en Guadalajara - y del cual hablaremos
luego.
Hace falta, pues, alguien que, con una visión del momento de la Iglesia y del mundo, sepa
encuadrar lo vivido en esta semana. Pero pienso que mi crónica testimonial para ti será válida y
provechosa. Es una crónica que hago en vista de nuestro amor a la Eucaristía.
Leyendo la Historia de los Congresos Eucarísticos uno queda abrumado de amor. Lille
1881, Aviñón 1882, Lieja 1883, Fribourg 1885, Toulouse 1886, Paris 1888, Amberes 18890,
Jerusalén 1893, Reims 1894, Paray-le-Monial 1897, Bruselas 1897, Lourdes 1899, Angers 1901,
Namur 1902, Angulema 1905, Tournai 1906, Metz 1907, Londres 1908, Colonia 1909, Montreal
1910, MADRID 1911, Viena 1912, Malta 1913, Lourdes 1914 [Se interrumpen en la I Guerra
Mundial], Roma 1922, Amsterdam 1924, Chicago 1926, Sydney 1928, Cartago 1930, Dublín
1932, Buenos Aires 1934, Manila 1937, Budapest 1938 [Se interrumpen en la II Guerra Mundial],
Barcelona 1952... Siguen, y en la actualidad se celebran cada cuatro años; el anterior, el 2000,
tuvo su sede en Roma, en el conjunto de las celebraciones del Año Jubilar de la Encarnación.
Realmente la Eucaristía ha sido la fuente suprema del amor a Jesús en la Iglesia. En
Guadalajara yo he flotado en mi interior, diciendo: Esto es el no va más de entusiasmo; mas ahora,
conociendo lo que han sido otros congresos, he decir: el fervor popular en los Congresos ha sido
multitudinario y extremo.

El enclave espiritual
Este XLVIII Congreso Internacional fue convocado en el Año Santo, y, al convocarlo, se
puso los ojos en Guadalajara. El lema, en sintonía con la vibración de la Iglesia en tal
circunstancia, fue éste: Jesucristo, Luz y Vida del Nuevo Milenio.
Mirando a la Iglesia por dentro, el Congreso ha estado configurado por estos
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acontecimientos espirituales:
1) Ha habido un año del Jubileo de la Encarnación que concluyó con una carta apostólica:
Novo Millennio ineunte.
2) Ha habido una encíclica eucarística para iniciar el Milenio: Ecclesia de Eucharistia
(Jueves Santo 2003).
3) Se ha proclamado un Año Eucarístico para toda la Iglesia (Jueves Santo 2004).
Y en la marcha del Simposio y del Congreso se han promulgado dos documentos para
orientar el Año Eucarístico, que son:
La carta Apostólica Mane nobiscum, Domine (7 octubre 2004). (1. En el surco del
Concilio y del Jubileo; 2. La Eucaristía, misterio de luz; 3. la Eucaristía, fuente y
epifanía de comunión; 4. La Eucaristía, principio y proyecto de misión).
Las Sugerencias y Propuestas de la Congregación del Culto Divino para la realiza-
ción y vivencia del Año Eucarístico (15 octubre 2004).

Los cuatro pilares del Congreso


El Cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval, decía en la Presentación, cuando ya el lunes
comenzaron los trabajos, que el Congreso se proponía cuatro objetivos:
El primero, celebrar. Y, en verdad, ha habido magnas y hermosísimas celebraciones de la
Eucaristía.
El segundo, adorar. Y para eso han estado abiertas unas iglesias señaladas con turnos
ininterrumpidos de adoración.
El tercero, catequizar. En la AExpo@ de Guadalajara, donde nos juntábamos a diario los
millares de Congresistas, se han dado estas catequesis (que antes se habrían llamado conferencias).
Con las catequesis fueron de la mano los testimonios o Comunicaciones de experiencias, que
tuvieron lugar varios días.
Y el cuarto, proclamar por las calles nuestra fe. Y así se hizo el Jueves con una procesión
que duró tres horas, y cuyo recorrido, desde la glorieta de la Minerva hasta la Catedral, estaba
ocupado por millón y medio de personas..., según cálculos. Ya se sabe que quién puede controlar
este tipo de estadísticas...
Todo esto ha sido el armazón, el marco del Congreso. Hay que añadir un dato de primera
importancia: que el Congreso, de orientación piadosa y pastoral, ha estado precedido de un
Simposio Teológico Internacional, de tres días, estudiando la encíclica de la Eucaristía que nos
regaló el Santo Padre el año pasado, en Jueves Santo: Ecclesia de Eucharistia.

Números
Los participantes en el Congreso procedían de 85 países. Y si vamos a clasificarlos por
áreas lingüísticas, según la lengua a la que uno se adscribía, el resultado es el siguiente: español
12.998; inglés 1.111; francés 185; portugués 128; coreano 106; italiano 41; alemán 16; polaco 13.
Son datos que tomo del Semanario de la arquidiócesis (viernes, día 15), que en esta
ocasión se convirtió en diario. Y para que te hagas una representación del lugar, copio de la
misma página: APletórico se encontraba el mar de fieles que inundaban los 200 metros de ancho
por 140 de largo del auditorio - quince veces más grande que el Salón de Usos Múltiples de la
UNIVA, sede del Simposio Teológico desarrollado la semana pasada - A. Si hacemos cuentas, un
espacio de 28.000 metros cuadrados.
En su momento se van a publicar unos libros sobre el Congreso, para que quede:
Memorias del Simposio Teológico; Memorias de ponencias, etc... del Congreso; Memoria
ilustrativa; Memoria visual-auditiva.

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Este capuchino que escribe es uno de los hermanos que ha participado desde nuestra casa
de Guadalajara, donde estábamos, con la tarjeta de Acongresista@: dos hermanos llegados de
Monterrey, uno de Eslavonia, uno de la fraternidad y servidor, y un obispo capuchino de Brasil.
Pero trato ahora de meterme en el alma de este Congreso.

La entrada en la fiesta
La apertura del congreso en el estadio Jalisco fue una apoteosis popular, con una furia de
vivas al Papa, a la Virgen, a Cristo Rey. En este Congreso he comprendido lo que significaba el
A(Viva Cristo Rey!@ en labios de los mártires..., en los años de la persecución (1926 y siguien-
tes), que era también el grito de los mártires de la Guerra civil española (1936-1939), en muchos
aspectos verdadera persecución religiosa con millares de mártires. Tras la misa una procesión
eucarística por el estadio, con varias estaciones. Entonces comenzó a sonar, con toda la batería y
trompetería, el A)Gloria a Ti, Hostia santa y divina...!@
El estadio era un horno ardiente de gritos y entusiasmo. Y en la custodia, el Héroe, o
mejor dicho, el Amor, a quien se cantaba..., callaba. Era el único que callaba, y el único que había
desencadenado todo ese homenaje. De mi mente se desprendía un pensamiento, como el hijo de
un poema: Dulcísimo Silencio de mi Dios... )Qué será, pues, ese Silencio de Dios, lleno de todas
las palabras? Porque, sin duda, él tenía una respuesta amorosa a cada uno de los dardos con que la
gente le hería suavemente el corazón. Pero Dios callaba. Dulcísimo Silencio de mi Dios... Quizás
haya que salir del estadio y en otro momento, a solas, perderse, como empezando la eternidad, en
se Silencio del Sacramentado: Dulcísimo Silencio de mi Dios... (Ah, es el Dios del Sagrario, mi
querida Lidia).
Era por la tarde, y terminó, ya oscuro, la Misa. Una voz en Aoff@ anunció: (No se
alarmen! Ahora se van a apagar las luces. Y efectivamente, se apagaron los graderíos, y brotó una
estallido de fuego y estrellas sobre la corona del estadio. Era la fiesta de los fuegos artificiales.
Todos mirábamos, arrebatados, hacia ese mar celeste de luces de colores que chisporroteaba sobre
nuestras cabezas.

Una sola Eucaristía por toda la tierra


El primer día de trabajo, lunes 11, tras la presentación del cardenal, con los puntos que
arriba he recordado. Vinieron las presentaciones de la geografía espiritual que allí nos había citado,
a saber: África, Asia, Oceanía, Europa, estados Unidos y Canadá, América Latina y el Caribe.
Estas eran las áreas mundiales.
Y aquí alcancé una honda vivencia del Congreso, serena y fortificante. Se hacía un repaso
de cómo se vive la Eucaristía en tales áreas, con qué Aluces@ y Asombras@. Y vi que la Iglesia
Católica es Una, eucarísticamente una. Vi, sentí, palpé... que la celebración que nosotros tratamos
de mimar en nuestra preciosa capillita de Santa Verónica es la misma que la Misa en Filipinas, en
Estados Unidos y en África.
Pero al mismo tiempo vi que la Eucaristía, hoy salvaguardada fuertemente por la
normativa eclesiástica, que ciertamente los Obispos respetan, se incrusta de distinta manera en el
corazón de los fieles, según latitudes y culturas. El Obispo de Burkina Faso, en este caso portavoz
de África, nos hablaba de los valores del alma africana: la familia, la realidad de la vida, la realidad
del cuerpo, la realidad de la palabra, la realidad del mun do invisible..., valores hoy amenazados y
expuestos a la degradación. La Eucaristía, en consecuencia, debe expresar la familia, la vida, el
cuerpo, la palabra; y por esto último a los africanos les gusta danzar en la celebración. (Cómo no
danzar ante el Cuerpo de Cristo y ante la Comunidad reunida! Uno intuye que la Eucaristía, que
no puede ser privativa de nadie, tiene que ser una fiesta que asuma nuestras íntimas raíces, desde
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la base de que somo hijos de Dios, y estamos iniciando el festín de la Pascua eterna.

Un Congreso con la Virgen en medio


Yo sabía algo del delirio de las gentes de Guadalajara y Zapopan por su Patrona, por su
AGenerala@, y que el día 12 de octubre se juntan 2 millones en peregrinación. Ahora lo he visto.
La Virgen ha estado muy presente en este Congreso. En la tarde del día lunes, en la explanada del
Instituto Cultural Cabañas, calles abajo detrás de la catedral, se hizo la solemne renovación del
patronato de Nuestra Señora de Zapopan. Por la noche de ese día 11 a 12 de octubre se desarrolló
la solemne romería, con sus danzantes; y el día 12 fue la misa delante de la Basílica de Zapopan,
confiada a los franciscanos. La noche final la gran reunión de jóvenes a los pies de la Virgen de
Zapopan.
La Virgen de Zapopan es una imagencita pequeña, una Inmaculada, que se puede llevar en
brazos. Está revestida al modo usual de tantas imágenes de María. Lleva, por su sombrero,
atuendo de Pastora, y en su canto de A)Quién es esa Estrella, que a los hombres guía...?@ es
llamada ADivina Pastora@: ADivina Pastora / Tú eres nuestro encanto; /llévame, Señora / al
Santuario Santo@. En 1530, antes de fundarse la ciudad de Guadalajara, el padre fray Antonio de
Segovia trajo la imagencita de la Virgen. Con el auxilio de la Virgen predicó la fe y apaciguó y
convirtió a los indígenas. En 1542 donó la imagen al pueblo de Zapopan, donde le fue construida
la primera ermita. Y luego vinieron favores y títulos, hasta ser proclamada en 1989 por Juan Pablo
II Patrona Universal del arzobispado de Guadalajara.
Esta peregrinación ya lleva más de 200 años, y dice que este año el Congreso hizo subir
los peregrinos a 2.800.000 de devotos. Algunos los ponían en tres y hasta en cuatro...
Cuando después de la Misa de la renovación del patronato, en una suave tarde que hacía
más íntima la comunión, comenzó el traslado de la explanada a la catedral, el entusiasmo se hacía
delirante, en medio de apretones que casi te quitaban la libertad de movimiento. Y todo era por
una imagencita...
Y ante aquel fenómeno popular de delirio... cruzó, de modo siniestro, como un relámpago,
por mi mente, las imágenes de las multitudes egipcias detrás de sus dioses y de su faraones.
Cuando Israel vio aquello, cuando vio las tumbas bellamente coloreadas de los faraones con la
historia de los dioses, dijo: (Nunca más imágenes!
Oh Virgencita mía, lo digo con respeto, desnudando mi corazón. Son tan seductoras las
imágenes como presencia material y mágica de lo divino... En aquella tarde y todo el día siguiente
había desaparecido la de Guadalupe (ni una vez la oír nombrar en aquella ocasión), y ahora sólo
parecía existir la de Zapopan..., nuestra Generala...., porque desde 1821, por obra del ejército
insurgente, la Virgen de Zapopan es la AGenerala de Armas de la Nueva Galicia@... Te pedí,
Madre mía, la pureza de mi fe: que sepa aceptar y discernir con sabiduría. En las religiones el
deslumbramiento de la masa ha seducido, en las dinastías y en los imperios, y estábamos aquí,
celebrando nuestra fe cristiana y católica, con unos hechos que desde milenios los conoce la
humanidad. La suave Providencia de Dios se sirve de todo...
María, la Madre del Señor, estaba presente en el Congreso, aunque yo, en silencio, desde
mi sensibilidad no compartiera todos los vivas - algunos frenéticos - y todos los aplausos.

La liturgia maronita
Para mí fue un momento de cielo y una puerta de oro para entrar más adentro en la
Eucaristía. En una parroquia de entre tantas, en la Parroquia de San Nicolás de Bari, se celebró el
miércoles por la tarde, en el marco del Congreso la Divina Liturgia en Rito Maronita. Acudí con
otros hermanos; me uní a la concelebración con otros sacerdotes. Decir Amaronita@ es decir

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automáticamente católico.
Esta Iglesia pretende remontarse a la comunidad primera de Jerusalén, presidida por
Santiago, si bien toma el nombre de San Marón, en el siglo V. Iglesia mártir en el Líbano. Celebran
la Eucaristía en castellano - por haber una comunidad en México -, en árabe y en arameo... Las
palabras de la consagración, por ejemplo, son en arameo; estamos tocando muy de cerca a Jesús
con el sonido de la voz.
Y esta Divina Liturgia, aun siendo la misma, es distinta... Venerable Liturgia, anterior a la
Latina, que nos merece sumo respeto. Necesitamos conocer las liturgias de Oriente, para no
absolutizar nuestra teología litúrgica de Occidente... Cuánto podemos aprender las personas que
nos dedicamos al estudio.
Era miércoles; por ello, día consagrado en la liturgia de Oriente a la Santa Madre de Dios.
En la liturgia cantábamos la luz de Cristo y la santidad de la virginidad de la Madre de Dios. La de
Zapopan y la Madre de Dios de la Divina Liturgia )eran la misma? Sí, pero con un lenguaje
distinto, con una densidad diferente...
Doy gracias al Señor porque en el documento de los ALineamenta@ (o ABorrador@)
para preparar el AInstrumentum laboris@ del Sínodo de la Eucaristía, se han usado con
abundancia las referencias a las Anáforas o Plegarias Eucarísticas de Oriente.
Liturgia maronita: profundamente contemplativa y entrañablemente popular, con una
compenetración constante del Obispo celebrante y concelebrantes con la asamblea santa. Nos
repartieron estampas de San Charbel, monje maronita (1828-1898), beatificado en vísperas de la
clausura del Concilio Vaticano II (5 dic. 1965), canonizado por Pablo VI en 1977. La comunidad
libanesa quiere hacerle un templo en Guadalajara.
Me tocó el alma la oración personal de despedida del sacerdote al altar, que ya la conocía y
que en su momento me invitó a hacerle unos versos al altar, al primer beso y al último beso. Dice
el sagrado rito: AEl sacerdote besa el altar y dice en secreto:
Queda en paz, oh santo altar.
Espero volver a ti en paz.
Que este don que he recibido de ti
perdone mis pecados
y me prepare para presentarme sin mancha
delante del trono de Cristo.
No sé si volveré a ti de nuevo
para ofrecer el sacrificio otra vez.
Protégeme, Señor, y a tu santa Iglesia,
a fin de que sea camino y guía para la salvación. Amén@.

Y esta referencia a una Iglesia de Oriente me lleva a un secreto del corazón. En el


Congreso, mi amada Lidia, no había (que yo sepa) - o no se sintió - a ningún hermano de nuestros
Ahermanos separados@... Era un Congreso católico y sólo católico. Para mí, (qué pena...!

Cantemos al amor de los amores


Voy desgranando impresiones, Lidia, y poniéndolas en tu corazón, con la fraterna
seguridad de que son bien acogidas, )no es así?
Ahora quisiera comentar el canto más cantado de la Eucaristía, el Cantemos al amor de
los amores, el Himno que se estrenó en el Congreso Eucarístico de Madrid en el hoy lejano 1911.
(Cómo ha durado y sigue durando...! El autor de la letra es un fraile agustino Restituto del Valle,
que, entre otras cosas, escribió sobre el Quijote y compuso el Himno a la Virgen de Covadonga

20
(1918), que los asturianos llaman Ala Santina@. Pienso que él también era asturiano.
La música - ésta sí que es bella - la escribió un músico vasco, Juan Ignacio Busca
Sagastizábal (1868-1950), nacido en Zumárraga (Guipúzcoa), que se hizo también famoso por
una alegre Misa navideña, llamada ALa Pastorela@.
El Cantemos al amor de los amores se encuentra en todos los repertorios de música de
iglesia, pero sólo con algunas estrofas, no completo. Y de forma abreviada también, ha pasado a la
Liturgia de las Horas. Por eso, ha sido una sorpresa para mí el encontrarlo incluido, con nueve
estrofas en el Misal para los delegados del Congreso, que se nos repartió (pp. 138-139; 175-
176).

21
Está compuesto con una métrica caprichosa, que se cultivaba en modelos literarios de
entonces, y que queda disuelta en la música. Copiando la primera estrofa y el estribillo en verso,
queda así:
Cantemos al amor de los amores, (11)
cantemos al Señor: (7)
(Dios está aquí! (6)
Venid, adoradores; (7)
adoremos a Cristo Redentor (11)
Estribillo
(Gloria a Cristo Jesús! (7)
Cielos y tierra, (5)
bendecid al Señor. (7)
(Honor y gloria a ti, (7)
Rey de la gloria! (5)
(Amor por siempre a ti, (7)
Dios del amor! (5)

La siguiente estrofa, que no se suele poner, dice:


Unamos nuestra voz a los cantares / del coro celestial. / (Dios está aquí! / Al Dios de los
altares / alabemos con gozo angelical.
Copio las estrofas del Misal del Congreso, dividiendo con barras los versos:
2. Por nuestro amor oculta en el sagrario / su gloria y esplendor. / Por nuestro bien / se
queda en el santuario, / esperando a justo y pecador.
3. (Oh, gran prodigio del amor divino! / (Milagro sin igual! / Prenda de amistad / banquete
peregrino / do se come el Cordero Celestial!
4. (Jesús piadoso, Rey de las victorias, / a Ti loor sin fin. / Canten tu poder, / Autor de
nuestras glorias, / cielo y tierra hasta el último confín!
5. Tu nombre ensalzamos y alabamos [!], /con toda nuestra voz; / (Rey de Majestad, / por
siempre te aclamamos, / y Señor de las almas, Cristo Dios!
6. El mundo impío contra Ti se agita, / sembrando por doquier / el error, el mal; / y a todos
nos invita / a beber [de] la copa del placer.
7. Mas, he aquí que tu Vicario augusto, / de Roma el solo Rey, / por tan gran maldad /no
oculta su disgusto, / y desea salvar su noble grey.
8. Al pie de tu sagrario nos convida / a recibir su amor: / porque Tú, Jesús, / del alma das
la vida, / y la llenas de fuerza y de valor.
9. (Oh, sí, cristianos fervorosos, vamos / a Cristo en el altar; / y con viva fe, / su Cuerpo
recibamos, / cada día y siempre hasta expirar.

Es muy válido lo que en este himno se dice de la adoración. Pero no en vano ha pasado el
Concilio para que hoy hablemos de la Eucaristía con otro lenguaje. Por los años 50, que yo
recuerde, entra en la teología la expresión Misterio pascual. Es clave para la comprensión de la
Eucaristía, Cena pascual del Señor, hasta que celebremos la Pascua con él. Por esta línea teológica
nos hemos movido, al presentar las estrofas del Himno del Congreso. AEs memoria Jesús y
presencia...; es la Pascua que aquí celebramos, mientras llega el festín prometido@.
Por otra parte, hoy no le llamaremos al Papa Ade Roma el solo Rey@, donde suena una
reivindicación frente al despojo de los estados Pontificios...
No, no...; la Eucaristía del Siervo sufriente no reclama esos derechos... En este punto, en
22
verdad que estamos en otra órbita.

La espiritualidad y la mística eucarística


Vuelvo directamente a ti, mi querida Lidia. Hay una espiritualidad eucarística de la cual
nos habla el documento de Sugerimenti e proposte, con estos puntos: AEscucha de la Palabra.
Conversión. Memoria. Sacrificio. Acción de gracias. Presencia de Cristo. Comunión y caridad.
Silencio. Adoración. Gozo. Misión@. Tendremos mucho que reflexionar y que hablar este año.
En realidad la espiritualidad eucarística nos abre a la mística. Para iniciar un discurso
místico (permíteme este lenguaje, que no quiero que sea altisonante). )Es que hay mística,
objetivamente superior que la de la unión con Cristo en el Sacramento?.
La memoria humana, el entendimiento humano del Jesús histórico... se encontraban
absolutamente restringidos para que yo fuera ese AUno@ que soy en su corazón. Pero hoy no
sucede eso. Yo soy Uno, o mejor, Único, en el corazón de Cristo glorioso omnipotente. Pero este
Jesús de hoy es Aquél, no otro. Y en Eucaristía confluye, en una misma persona, ese Jesús de
Nazaret y ese Jesús de la gloria.
En el Estadio Jalisco yo pensaba que Jesús de Nazaret nunca supo esto que le íbamos
hacer..., pero él, Siervo de Dios, lo aceptó todo... Y desde el estadio yo quería recuperarle a él, el
que pasaba enseñando y sanando... Y de pronto, me parecía que éramos contemporáneos..., y que
ciertamente trabajamos por la misma causa, yo a sus órdenes. La causa es el Amor del Padre. Y
este pensamiento me trajo algún consuelo.

Primicias para un Año Eucarístico: AUn Año de gracia, de fervor, de mistagogía@


La Conclusión de las Sugerencias y Propuestas que presenta la Congregación para el
Culto Divino nos augura que el Año de la Eucarística sea un Año de gracia, de fervor, de
mistagogía, y da una llamada a los artistas. El P. Gabriel Chávez de la Mora, de nuestra vecina
abadía del Tepeyac, (de quien acaba de escribir un artículo Actualidad Litúrgica, nov.-dic. 2004:
Fray Gabriel Chávez de la Mora, OSB. Un renovador del arte litúrgico), ha preparado una
carpeta de dibujos eucarísticos, cada uno de ellos con un texto de la Escritura. El monje artista
hace una interpretación mistagógica de la Escritura, en estos pasajes, en función de la Eucaristía.
En el auditorio del Congreso había, como decoración de la pared de la presidencia, cinco de estas
viñetas. Ante la viñeta del Cordero sacrificado por Abel compuse estos versitos para la Comunión.

Podemos leer la Sagrada Escritura, historia de amor de Dios con sus hijos, iluminados por este
punto terminal que es la Eucaristía. En el momento supremo de su vida Jesús alaba al Padre, le da gracias
por la obra que desde la creación del mundo el Dios Creador y Padre ha realizado, y se ofrece en la
oblación de su vida. El Padre devuelve el don de amor de su Hijo en el convite pascual del Pan y el Vino, y
de esta manera la Encarnación se prolonga en la Historia hasta la vuelta del Señor.
Con esta visión del todo podemos recuperar los detalles. El primer sacrificio fue el sacrificio de
Abel, aceptado por Dios. Aquel cordero inmolado era al mismo tiempo el signo del sacrificio de Abel
inocente y el presagio del Sacrificio del Hijo. La viñeta eucarística de Fray Gabriel Chávez de la Mora,
OSB, al representarnos al Cordero inmolado sobre la leña, que semeja la cruz, Cordero sumiso, puesto en
una piedra que anuncia el Calvario y la tumba del Resucitado nos lo está diciendo. Es lo que queremos
interpretar en este cántico, concebido como Cántico de comunión.

Cántico de Comunión sobre Gen 4,4

Estribillo

23
Cordero Divino,
Jesús Eucarístico,
como Hijo del Padre
hoy te recibimos.

Estrofas
1. Cordero del alba,
Primer Sacrificio,
tu cuerpo anunciaba
la ofrenda del Hijo.
2. La leña, la Cruz,
carbón encendido,
del Gólgota y tumba
la piedra era indicio.
3. Abel ofrecía
su don escogido,
y Dios se gozaba
del puro y sencillo.
4. Aquel holocausto
de aroma exquisito
se hacía plegaria
de dulce sonido.
5. Oh blanco Cordero,
en sangre teñido,
heraldo de Cristo,
Cordero sumiso.
6. Cordero inocente,
hermoso y purísimo,
tu sangre nos limpie
de todo delito.
7. Y el gozo del Padre
nos llene contigo,
pues fuiste en el mundo
primer sacrificio.

Mi querida Lidia, tenemos mucho que hablar. Otro día, por carta o por exposición, continuaremos nuestro
coloquio.
Mientras tanto, un abrazo. Acuérdate de mí.
Guadalajara, al concluir el Congreso, 17/18 de octubre de 2004

4
Mane nobiscum, Domine
Carta apostólica de Juan Pablo II
para el Añó de la Eucaristía
24
INTRODUCCIÓN

1. *Quédate con nosotros, Señor, porque atardece y el día va de caída+


(cf.Lc 24,29). Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del día
de la resurrección, los dos discípulos que se dirigían hacia Emaús hicieron
al Caminante que a lo largo del trayecto se había unido a ellos. Abrumados
por tristes pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido fuera
precisamente su Maestro, ya resucitado. No obstante, habían
experimentado cómo *ardía+ su corazón (cf. ibíd. 32) mientras él les
hablaba *explicando+ las Escrituras. La luz de la Palabra ablandaba la
dureza de su corazón y *se les abrieron los ojos+ (cf. ibíd. 31). Entre la
penumbra del crepúsculo y el ánimo sombrío que les embargaba, aquel
Caminante era un rayo de luz que despertaba la esperanza y abría su
espíritu al deseo de la plena luz. *Quédate con nosotros+, suplicaron, y Él
aceptó. Poco después el rostro de Jesús desaparecería, pero el Maestro se
había quedado veladamente en el *pan partido+, ante el cual se habían
abierto sus ojos.

2. El icono de los discípulos de Emaús viene bien para orientar un Año en


que la Iglesia estará dedicada especialmente a vivir el misterio de la
Santísima Eucaristía. En el camino de nuestras dudas e inquietudes, y a
veces de nuestras amargas desilusiones, el divino Caminante sigue
haciéndose nuestro compañero para introducirnos, con la interpretación de
las Escrituras, en la comprensión de los misterios de Dios. Cuando el
encuentro llega a su plenitud, a la luz de la Palabra se añade la que brota
del *Pan de vida+, con el cual Cristo cumple a la perfección su promesa de
*estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo+ (cf. Mt 28,20).

3. La *fracción del pan+ Ccomo al principio se llamaba a la EucaristíaC ha


estado siempre en el centro de la vida de la Iglesia. Por ella, Cristo hace
presente a lo largo de los siglos el misterio de su muerte y resurrección. En
ella se le recibe a Él en persona, como *pan vivo que ha bajado del cielo+

25
(Jn 6,51), y con Él se nos da la prenda de la vida eterna, merced a la cual se
pregusta el banquete eterno en la Jerusalén celeste. Varias veces, y
recientemente en la Encíclica Ecclesia de Eucharistia, siguiendo la
enseñanza de los Padres, de los Concilios Ecuménicos y también de mis
Predecesores, he invitado a la Iglesia a reflexionar sobre la Eucaristía. Por
tanto, en este documento no pretendo repetir las enseñanzas ya
expuestas, a las que me remito para que se profundicen y asimilen. No
obstante, he considerado que sería de gran ayuda, precisamente para
lograr este objetivo, un Año entero dedicado a este admirable Sacramento.
4. Como es sabido, el Año de la Eucaristía abarca desde octubre de 2004 a
octubre de 2005. Dos acontecimientos me han brindado una ocasión
propicia para esta iniciativa, y marcarán su comienzo y su final: el
Congreso Eucarístico Internacional, en programa del 10 al 17 de octubre de
2004 en Guadalajara (México), y la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los
Obispos, que se tendrá en el Vaticano del 2 al 29 de octubre de 2005 sobre
el tema *La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de la
Iglesia+. Otra consideración me ha inducido a dar este paso: durante este
año se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en
Colonia del 16 al 21 de agosto de 2005. La Eucaristía es el centro vital en
torno al cual deseo que se reúnan los jóvenes para alimentar su fe y su
entusiasmo. Ya desde hace tiempo pensaba en una iniciativa eucarística de
este tipo. En efecto, la Eucaristía representa una etapa natural de la
trayectoria pastoral que he marcado a la Iglesia, especialmente desde los
años de preparación del Jubileo, y que he retomado en los años sucesivos.
5. En esta Carta apostólica me propongo subrayar la continuidad de dicha
trayectoria, para que sea más fácil a todos comprender su alcance
espiritual. Por lo que se refiere al desarrollo concreto del Año de la
Eucaristía, cuento con la solicitud personal de los Pastores de las Iglesias
particulares, a los cuales la devoción a tan gran Misterio inspirará diversas
actividades. Además, mis Hermanos Obispos comprenderán fácilmente que
esta iniciativa, al poco de concluir el Año del Rosario, se sitúa en un nivel

26
espiritual tan profundo que en modo alguno interfiere en los programas
pastorales de cada Iglesia. Más aún, puede iluminarlos con provecho,
anclándolos, por así decir, en el Misterio que es la raíz y el secreto de la
vida espiritual tanto de los fieles, como de toda iniciativa eclesial. Por
tanto, no pretendo interrumpir el *camino+ pastoral que está siguiendo
cada Iglesia, sino acentuar en él la dimensión eucarística propia de toda la
vida cristiana. Por mi parte, deseo ofrecer con esta Carta algunas
orientaciones de fondo, confiando en que el Pueblo de Dios, en sus
diferentes sectores, acoja mi propuesta con diligente docilidad y férvido
amor.

EN LA LÍNEA DEL CONCILIOY DEL JUBILEO

Con la mirada puesta en Cristo


6. Hace diez años, con la Tertio millennio adveniente (10 de noviembre de
1994), tuve el gozo de indicar a la Iglesia el camino de preparación para el
Gran Jubileo del Año 2000. Consideré que esta ocasión histórica se perfilaba
en el horizonte como una gracia singular. Ciertamente no me hacía
ilusiones de que un simple dato cronológico, aunque fuera sugestivo,
comportara de por sí grandes cambios. Desafortunadamente, después del
principio del Milenio los hechos se han encargado de poner de relieve una
especie de cruda continuidad respecto a los acontecimientos anteriores y, a
menudo, los peores. Se ha ido perfilando así un panorama que, junto con
perspectivas alentadoras, deja entrever oscuras sombras de violencia y
sangre que nos siguen entristeciendo. Pero, invitando a la Iglesia a celebrar
el Jubileo de los dos mil años de la Encarnación, estaba muy convencido Cy
lo estoy todavía, (más que nunca!C de trabajar *a largo plazo+ para la
humanidad.

En efecto, Cristo no sólo es el centro de la historia de la Iglesia, sino


también de la historia de la humanidad. Todo se recapitula en Él (cf. Ef 1,10;

27
Col 1,15-20). Hemos de recordar el vigor con el cual el Concilio Ecuménico
Vaticano II, citando al Papa Pablo VI, afirmó que Cristo *es el fin de la
historia humana, el punto en el que convergen los deseos de la historia y
de la civilización, centro del género humano, gozo de todos los corazones y
plenitud de sus aspiraciones+.[1] La enseñanza del Concilio profundizó en
el conocimiento de la naturaleza de la Iglesia, abriendo el ánimo de los
creyentes a una mejor comprensión, tanto de los misterios de la fe como
de las realidades terrenas a la luz de Cristo. En Él, Verbo hecho carne, se
revela no sólo el misterio de Dios, sino también el misterio del hombre
mismo.[2] En Él, el hombre encuentra redención y plenitud.

7. Al inicio de mi Pontificado, en la Encíclica Redemptor hominis, expuse


ampliamente esta temática que he retomado en otras ocasiones. El Jubileo
fue el momento propicio para llamar la atención de los creyentes sobre
esta verdad fundamental. La preparación de aquel gran acontecimiento fue
totalmente trinitaria y cristocéntrica. En dicho planteamiento no se podía
olvidar la Eucaristía. Al disponernos hoy a celebrar un Año de la Eucaristía,
me es grato recordar que ya en la Tertio millennio adveniente escribí: *El
Dos mil será un año intensamente eucarístico: en el sacramento de la
Eucaristía el Salvador, encarnado en el seno de María hace veinte siglos,
continúa ofreciéndose a la humanidad como fuente de vida divina+.[3] El
Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Roma concretó este
aspecto del Gran Jubileo. Vale la pena recordar también que, en plena
preparación del Jubileo, en la Carta apostólica Dies Domini propuse a la
consideración de los creyentes el tema del *Domingo+ como día del Señor
resucitado y día especial de la Iglesia. Invité entonces a todos a redescubrir
el corazón del domingo en la Celebración eucarística.[4]

Contemplar con María el rostro de Cristo


8. La herencia del Gran Jubileo se recogió en cierto modo en la Carta
apostólica Novo millennio ineunte. En este documento de carácter
programático sugerí una perspectiva de compromiso pastoral basado en la

28
contemplación del rostro de Cristo, en el marco de una pedagogía eclesial
capaz de aspirar a un *alto grado+ de santidad, al que se llega
especialmente mediante el arte de la oración.[5] Tampoco podía faltar en
esta perspectiva el compromiso litúrgico y, de modo particular, la atención
a la vida eucarística. Escribí entonces: *En el siglo XX, especialmente a
partir del Concilio, la comunidad cristiana ha ganado mucho en el modo de
celebrar los Sacramentos y sobre todo la Eucaristía. Es preciso insistir en
este sentido, dando un realce particular a la Eucaristía dominical y al
domingo mismo, sentido como día especial de la fe, día del Señor
resucitado y del don del Espíritu, verdadera Pascua de la semana+.[6] En
el contexto de la educación a la oración, invité también a cultivar la
Liturgia de las Horas, con la que la Iglesia santifica el curso del día y la
sucesión del tiempo en la articulación propia del año litúrgico.

9. Posteriormente, con la convocatoria del Año del Rosario y la publicación


de la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, mediante la reiterada
propuesta del Rosario, volví a proponer la contemplación del rostro de
Cristo desde la perspectiva mariana. Efectivamente, esta oración
tradicional, tan recomendada por el Magisterio y tan arraigada en el Pueblo
de Dios, tiene un carácter marcadamente bíblico y evangélico, centrado
sobre todo en el nombre y el rostro de Jesús, contemplando sus misterios y
repitiendo las avemarías. Su ritmo repetitivo es una especie de pedagogía
del amor, orientada a promover el mismo amor que María tiene por su Hijo.
Por eso, madurando ulteriormente un itinerario multisecular, he querido que
esta forma privilegiada de contemplación completara su estructura de
verdadero *compendio del Evangelio+, integrando en ella los misterios de
la luz.[7] Y, )no corresponde a la Santísima Eucaristía estar en el vértice de
los misterios de luz?

Del Año del Rosario al Año de la Eucaristía


10. Justo en el corazón del Año del Rosario promulgué la Encíclica Ecclesia
de Eucharistia, en la cual ilustré el misterio de la Eucaristía en su relación
inseparable y vital con la Iglesia. Exhorté a todos a celebrar el Sacrificio

29
eucarístico con el esmero que se merece, dando a Jesús presente en la
Eucaristía, incluso fuera de la Misa, un culto de adoración digno de un
Misterio tan grande. Recordé sobre todo la exigencia de una espiritualidad
eucarística, presentando el modelo de María como *mujer eucarística+.[8]

El Año de la Eucaristía tiene, pues, un trasfondo que se ha ido


enriqueciendo de año en año, si bien permaneciendo firmemente centrado
en el tema de Cristo y la contemplación de su rostro. En cierto sentido, se
propone como un año de síntesis, una especie de culminación de todo el
camino recorrido. Podrían decirse muchas cosas para vivir bien este Año.
Me limitaré a indicar algunas perspectivas que pueden ayudar a que todos
adopten actitudes claras y fecundas.

II

LA EUCARISTÍA, MISTERIO DE LUZ

*Les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura+ (Lc 24,27)

11. El relato de la aparición de Jesús resucitado a los dos discípulos de


Emaús nos ayuda a enfocar un primer aspecto del misterio eucarístico que
nunca debe faltar en la devoción del Pueblo de Dios: (La Eucaristía misterio
de luz! )En qué sentido puede decirse esto y qué implica para la
espiritualidad y la vida cristiana?

Jesús se presentó a sí mismo como la *luz del mundo+ (Jn 8,12), y esta
característica resulta evidente en aquellos momentos de su vida, como la
Transfiguración y la Resurrección, en los que resplandece claramente su
gloria divina. En la Eucaristía, sin embargo, la gloria de Cristo está velada.
El Sacramento eucarístico es un *mysterium fidei+ por excelencia. Pero,
precisamente a través del misterio de su ocultamiento total, Cristo se
convierte en misterio de luz, gracias al cual se introduce al creyente en las
profundidades de la vida divina. En una feliz intuición, el célebre icono de
la Trinidad de Rublëv pone la Eucaristía de manera significativa en el centro
de la vida trinitaria.

30
12. La Eucaristía es luz, ante todo, porque en cada Misa la liturgia de la
Palabra de Dios precede a la liturgia eucarística, en la unidad de las dos
*mesas+, la de la Palabra y la del Pan. Esta continuidad aparece en el
discurso eucarístico del Evangelio de Juan, donde el anuncio de Jesús pasa
de la presentación fundamental de su misterio a la declaración de la
dimensión propiamente eucarística: *Mi carne es verdadera comida y mi
sangre es verdadera bebida+ (Jn 6,55). Sabemos que esto fue lo que puso
en crisis a gran parte de los oyentes, llevando a Pedro a hacerse portavoz
de la fe de los otros Apóstoles y de la Iglesia de todos los tiempos: *Señor,
)a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna+ (Jn 6,68). En
la narración de los discípulos de Emaús Cristo mismo interviene para
enseñar, *comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas+, cómo
*toda la Escritura+ lleva al misterio de su persona (cf. Lc 24,27). Sus
palabras hacen *arder+ los corazones de los discípulos, los sacan de la
oscuridad de la tristeza y desesperación y suscitan en ellos el deseo de
permanecer con Él: *Quédate con nosotros, Señor+ (cf. Lc24,29).

13. Los Padres del Concilio Vaticano II, en la Constitución Sacrosanctum


Concilium, establecieron que la *mesa de la Palabra+ abriera más
ampliamente los tesoros de la Escritura a los fieles.[9] Por eso permitieron
que la Celebración litúrgica, especialmente las lecturas bíblicas, se hiciera
en una lengua conocida por todos. Es Cristo mismo quien habla cuando en
la Iglesia se lee la Escritura.[10] Al mismo tiempo, recomendaron
encarecidamente la homilía como parte de la Liturgia misma, destinada a
ilustrar la Palabra de Dios y actualizarla para la vida cristiana.[11] Cuarenta
años después del Concilio, el Año de la Eucaristía puede ser una buena
ocasión para que las comunidades cristianas hagan una revisión sobre este
punto. En efecto, no basta que los fragmentos bíblicos se proclamen en una
lengua conocida si la proclamación no se hace con el cuidado, preparación
previa, escucha devota y silencio meditativo, tan necesarios para que la
Palabra de Dios toque la vida y la ilumine.

*Lo reconocieron al partir el pan+ (Lc 24,35)

31
14. Es significativo que los dos discípulos de Emaús, oportunamente
preparados por las palabras del Señor, lo reconocieran mientras estaban a
la mesa en el gesto sencillo de la *fracción del pan+. Una vez que las
mentes están iluminadas y los corazones enfervorizados, los signos
*hablan+. La Eucaristía se desarrolla por entero en el contexto dinámico de
signos que llevan consigo un mensaje denso y luminoso. A través de los
signos, el misterio se abre de alguna manera a los ojos del creyente.

Como he subrayado en la Encíclica Ecclesia de Eucharistia, es importante


que no se olvide ningún aspecto de este Sacramento. En efecto, el hombre
está siempre tentado a reducir a su propia medida la Eucaristía, mientras
que en realidad es él quien debe abrirse a las dimensiones del Misterio . *La
Eucaristía es un don demasiado grande para admitir ambigüedades y
reducciones+.[12]

15. No hay duda de que el aspecto más evidente de la Eucaristía es el de


banquete. La Eucaristía nació la noche del Jueves Santo en el contexto de
la cena pascual. Por tanto, conlleva en su estructura el sentido del convite:
*Tomad, comed... Tomó luego una copa y... se la dio diciendo: Bebed de ella
todos...+ (Mt 26,26.27). Este aspecto expresa muy bien la relación de
comunión que Dios quiere establecer con nosotros y que nosotros mismos
debemos desarrollar recíprocamente.

Sin embargo, no se puede olvidar que el banquete eucarístico tiene


también un sentido profunda y primordialmente sacrificial.[13] En él Cristo
nos presenta el sacrificio ofrecido una vez por todas en el Gólgota. Aun
estando presente en su condición de resucitado, Él muestra las señales de
su pasión, de la cual cada Santa Misa es su *memorial+, como nos
recuerda la Liturgia con la aclamación después de la consagración:
*Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección...+. Al mismo tiempo,
mientras actualiza el pasado, la Eucaristía nos proyecta hacia el futuro de
la última venida de Cristo, al final de la historia. Este aspecto
*escatológico+ da al Sacramento eucarístico un dinamismo que abre al
camino cristiano el paso a la esperanza.

32
*Yo estoy con vosotros todos los días+ (Mt 28,20)

16. Todos estos aspectos de la Eucaristía confluyen en lo que más pone a


prueba nuestra fe: el misterio de la presencia *real+. Junto con toda la
tradición de la Iglesia, nosotros creemos que bajo las especies eucarísticas
está realmente presente Jesús. Una presencia Ccomo explicó muy
claramente el Papa Pablo VIC que se llama *real+ no por exclusión, como si
las otras formas de presencia no fueran reales, sino por antonomasia,
porque por medio de ella Cristo se hace sustancialmente presente en la
realidad de su cuerpo y de su sangre.[14] Por esto la fe nos pide que, ante
la Eucaristía, seamos conscientes de que estamos ante Cristo mismo.
Precisamente su presencia da a los diversos aspectos Cbanquete, memorial
de la Pascua, anticipación escatológicaC un alcance que va mucho más allá
del puro simbolismo. La Eucaristía es misterio de presencia, a través del
que se realiza de modo supremo la promesa de Jesús de estar con nosotros
hasta el final del mundo.

Celebrar, adorar, contemplar


17. (Gran misterio la Eucaristía! Misterio que ante todo debe ser celebrado
bien. Es necesario que la Santa Misa sea el centro de la vida cristiana y
que en cada comunidad se haga lo posible por celebrarla decorosamente,
según las normas establecidas, con la participación del pueblo, la
colaboración de los diversos ministros en el ejercicio de las funciones
previstas para ellos, y cuidando también el aspecto sacro que debe
caracterizar la música litúrgica. Un objetivo concreto de este Año de la
Eucaristía podría ser estudiar a fondo en cada comunidad parroquial la
Ordenación General del Misal Romano. El modo más adecuado para
profundizar en el misterio de la salvación realizada a través de los *signos+
es seguir con fidelidad el proceso del año litúrgico. Los Pastores deben
dedicarse a la catequesis *mistagógica+, tan valorada por los Padres de la
Iglesia, la cual ayuda a descubrir el sentido de los gestos y palabras de la
Liturgia, orientando a los fieles a pasar de los signos al misterio y a centrar
en él toda su vida.

33
18. Hace falta, en concreto, fomentar, tanto en la celebración de la Misa
como en el culto eucarístico fuera de ella, la conciencia viva de la
presencia real de Cristo, tratando de testimoniarla con el tono de la voz,
con los gestos, los movimientos y todo el modo de comportarse. A este
respecto, las normas recuerdan Cy yo mismo lo he recordado
recientemente[15]C el relieve que se debe dar a los momentos de silencio,
tanto en la celebración como en la adoración eucarística. En una palabra,
es necesario que la manera de tratar la Eucaristía por parte de los
ministros y de los fieles exprese el máximo respeto.[16] La presencia de
Jesús en el tabernáculo ha de ser como un polo de atracción para un
número cada vez mayor de almas enamoradas de Él, capaces de estar
largo tiempo como escuchando su voz y sintiendo los latidos de su corazón.
*(Gustad y ved qué bueno es el Señor(+ (Sal 33 [34],9).

La adoración eucarística fuera de la Misa debe ser durante este año un


objetivo especial para las comunidades religiosas y parroquiales.
Postrémonos largo rato ante Jesús presente en la Eucaristía, reparando con
nuestra fe y nuestro amor los descuidos, los olvidos e incluso los ultrajes
que nuestro Salvador padece en tantas partes del mundo. Profundicemos
nuestra contemplación personal y comunitaria en la adoración, con la
ayuda de reflexiones y plegarias centradas siempre en la Palabra de Dios y
en la experiencia de tantos místicos antiguos y recientes. El Rosario mismo,
considerado en su sentido profundo, bíblico y cristocéntrico, que he
recomendado en la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, puede ser
una ayuda adecuada para la contemplación eucarística, hecha según la
escuela de María y en su compañía.[17]
Que este año se viva con particular fervor la solemnidad del Corpus Christi
con la tradicional procesión. Que la fe en Dios que, encarnándose, se hizo
nuestro compañero de viaje, se proclame por doquier y particularmente por
nuestras calles y en nuestras casas, como expresión de nuestro amor
agradecido y fuente de inagotable bendición.

34
III

LA EUCARISTÍAFUENTE Y EPIFANÍA DE COMUNIÓN

*Permaneced en mí, y yo en vosotros+ (Jn 15,4)

19. Cuando los discípulos de Emaús le pidieron que se quedara *con+ ellos,
Jesús contestó con un don mucho mayor. Mediante el sacramento de la
Eucaristía encontró el modo de quedarse *en+ ellos. Recibir la Eucaristía es
entrar en profunda comunión con Jesús. *Permaneced en mí, y yo en
vosotros+ (Jn 15,4). Esta relación de íntima y recíproca *permanencia+ nos
permite anticipar en cierto modo el cielo en la tierra. )No es quizás éste el
mayor anhelo del hombre? )No es esto lo que Dios se ha propuesto
realizando en la historia su designio de salvación? Él ha puesto en el
corazón del hombre el *hambre+ de su Palabra (cf. Am 8,11), un hambre
que sólo se satisfará en la plena unión con Él. Se nos da la comunión
eucarística para *saciarnos+ de Dios en esta tierra, a la espera de la plena
satisfacción en el cielo.

Un solo pan, un solo cuerpo


20. Pero la especial intimidad que se da en la *comunión+ eucarística no
puede comprenderse adecuadamente ni experimentarse plenamente fuera
de la comunión eclesial. Esto lo he subrayado repetidamente en la Encíclica
Ecclesia de Eucharistia. La Iglesia es el cuerpo de Cristo: se camina *con
Cristo+ en la medida en que se está en relación *con su cuerpo+. Para
crear y fomentar esta unidad Cristo envía el Espíritu Santo. Y Él mismo la
promueve mediante su presencia eucarística. En efecto, es precisamente el
único Pan eucarístico el que nos hace un solo cuerpo. El apóstol Pablo lo
afirma: *Un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de
un solo pan+ (1 Co 10,17). En el misterio eucarístico Jesús edifica la Iglesia
como comunión, según el supremo modelo expresado en la oración

35
sacerdotal: *Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno
en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado+ (Jn 17,21).

21. La Eucaristía es fuente de la unidad eclesial y, a la vez, su máxima


manifestación. La Eucaristía es epifanía de comunión. Por ello la Iglesia
establece ciertas condiciones para poder participar de manera plena en la
Celebración eucarística.[18] Son exigencias que deben hacernos tomar
conciencia cada vez más clara de cuán exigente es la comunión que Jesús
nos pide. Es comunión jerárquica, basada en la conciencia de las distintas
funciones y ministerios, recordada también continuamente en la plegaria
eucarística al mencionar al Papa y al Obispo diocesano. Es comunión
fraterna, cultivada por una *espiritualidad de comunión+ que nos mueve a
sentimientos recíprocos de apertura, afecto, comprensión y perdón.[19]

*Un solo corazón y una sola alma+ (Hch 4,32)

22. En cada Santa Misa nos sentimos interpelados por el ideal de comunión
que el libro de los Hechos de los Apóstoles presenta como modelo para la
Iglesia de todos los tiempos. La Iglesia congregada alrededor de los
Apóstoles, convocada por la Palabra de Dios, es capaz de compartir no sólo
lo que concierne los bienes espirituales, sino también los bienes materiales
(cf. Hch 2,42- 47; 4,32-35). En este Año de la Eucaristía el Señor nos invita a
acercarnos lo más posible a este ideal. Que se vivan con particular
intensidad los momentos ya sugeridos por la liturgia para la *Misa
estacional+, que el Obispo celebra en la catedral con sus presbíteros y
diáconos, y con la participación de todo el Pueblo de Dios. Ésta es la
principal *manifestación+ de la Iglesia.[20] Pero será bueno promover
otras ocasiones significativas también en las parroquias, para que se
acreciente el sentido de la comunión, encontrando en la Celebración
eucarística un renovado fervor.

El Día del Señor

36
23. Es de desear vivamente que en este año se haga un especial esfuerzo
por redescubrir y vivir plenamente el Domingo como día del Señor y día de
la Iglesia. Sería motivo de satisfacción si se meditase de nuevo lo que ya
escribí en la Carta apostólica Dies Domini. *En efecto, precisamente en la
Misa dominical es donde los cristianos reviven de manera particularmente
intensa la experiencia que tuvieron los Apóstoles la tarde de Pascua,
cuando el Resucitado se les manifestó estando reunidos (cf. Jn 20,19). En
aquel pequeño núcleo de discípulos, primicia de la Iglesia, estaba en cierto
modo presente el Pueblo de Dios de todos los tiempos+.[21] Que los
sacerdotes en su trabajo pastoral presten, durante este año de gracia, una
atención todavía mayor a la Misa dominical, como celebración en la que los
fieles de una parroquia se reúnen en comunidad, constatando cómo
participan también ordinariamente los diversos grupos, movimientos y
asociaciones presentes en la parroquia.

IV

LA EUCARISTÍAPRINCIPIO Y PROYECTO DE *MISIÓN+

*Levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén+ (Lc 24,33)

24. Los dos discípulos de Emaús, tras haber reconocido al Señor, *se
levantaron al momento+ (Lc 24,33) para ir a comunicar lo que habían visto
y oído. Cuando se ha tenido verdadera experiencia del Resucitado,
alimentándose de su cuerpo y de su sangre, no se puede guardar la alegría
sólo para uno mismo. El encuentro con Cristo, profundizado continuamente
en la intimidad eucarística, suscita en la Iglesia y en cada cristiano la
exigencia de evangelizar y dar testimonio. Lo subrayé precisamente en la
homilía en que anuncié el Año de la Eucaristía, refiriéndome a las palabras
de Pablo: *Cada vez que coméis de este pan y bebéis de la copa,
proclamaréis la muerte del Señor, hasta que vuelva+ (1Co 11,26). El Apóstol
relaciona íntimamente el banquete y el anuncio: entrar en comunión con
Cristo en el memorial de la Pascua significa experimentar al mismo tiempo
el deber de ser misioneros del acontecimiento actualizado en el rito.[22] La

37
despedida al finalizar la Misa es como una consigna que impulsa al
cristiano a comprometerse en la propagación del Evangelio y en la
animación cristiana de la sociedad.

25. La Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para dicha misión,


sino también, en cierto sentido, su proyecto. En efecto, la Eucaristía es un
modo de ser que pasa de Jesús al cristiano y, por su testimonio, tiende a
irradiarse en la sociedad y en la cultura. Para lograrlo, es necesario que
cada fiel asimile, en la meditación personal y comunitaria, los valores que
la Eucaristía expresa, las actitudes que inspira, los propósitos de vida que
suscita. )Por qué no ver en esto la consigna especial que podría surgir del
Año de la Eucaristía?

Acción de gracias
26. Un elemento fundamental de este *proyecto+ aparece ya en el sentido
mismo de la palabra *eucaristía+: acción de gracias. En Jesús, en su
sacrificio, en su *sí+ incondicional a la voluntad del Padre, está el *sí+, el
*gracias+, el *amén+ de toda la humanidad. La Iglesia está llamada a
recordar a los hombres esta gran verdad. Es urgente hacerlo sobre todo en
nuestra cultura secularizada, que respira el olvido de Dios y cultiva la vana
autosuficiencia del hombre. Encarnar el proyecto eucarístico en la vida
cotidiana, donde se trabaja y se vive Cen la familia, la escuela, la fábrica y
en las diversas condiciones de vidaC, significa, además, testimoniar que la
realidad humana no se justifica sin referirla al Creador: *Sin el Creador la
criatura se diluye+.[23] Esta referencia trascendente, que nos obliga a un
continuo *dar gracias+ Cjustamente a una actitud eucarísticaC por lo todo
lo que tenemos y somos, no perjudica la legítima autonomía de las
realidades terrenas,[24] sino que la sitúa en su auténtico fundamento,
marcando al mismo tiempo sus propios límites.

En este Año de la Eucaristía los cristianos se han de comprometer más


decididamente a dar testimonio de la presencia de Dios en el mundo. No
tengamos miedo de hablar de Dios ni de mostrar los signos de la fe con la

38
frente muy alta. La *cultura de la Eucaristía+ promueve una cultura del
diálogo, que en ella encuentra fuerza y alimento. Se equivoca quien cree
que la referencia pública a la fe menoscaba la justa autonomía del Estado y
de las instituciones civiles, o que puede incluso fomentar actitudes de
intolerancia. Si bien no han faltado en la historia errores, inclusive entre los
creyentes, como reconocí con ocasión del Jubileo, esto no se debe a las
*raíces cristianas+, sino a la incoherencia de los cristianos con sus propias
raíces. Quien aprende a decir *gracias+ como lo hizo Cristo en la cruz,
podrá ser un mártir, pero nunca será un torturador.

El camino de la solidaridad
27. La Eucaristía no sólo es expresión de comunión en la vida de la Iglesia;
es también proyecto de solidaridad para toda la humanidad. En la
celebración eucarística la Iglesia renueva continuamente su conciencia de
ser *signo e instrumento+ no sólo de la íntima unión con Dios, sino
también de la unidad de todo el género humano.[25] La Misa, aun cuando
se celebre de manera oculta o en lugares recónditos de la tierra, tiene
siempre un carácter de universalidad. El cristiano que participa en la
Eucaristía aprende de ella a ser promotor de comunión, de paz y de
solidaridad en todas las circunstancias de la vida. La imagen lacerante de
nuestro mundo, que ha comenzado el nuevo Milenio con el espectro del
terrorismo y la tragedia de la guerra, interpela más que nunca a los
cristianos a vivir la Eucaristía como una gran escuela de paz, donde se
forman hombres y mujeres que, en los diversos ámbitos de responsabilidad
de la vida social, cultural y política, sean artesanos de diálogo y comunión.

Al servicio de los últimos


28. Hay otro punto aún sobre el que quisiera llamar la atención, porque en
él se refleja en gran parte la autenticidad de la participación en la
Eucaristía celebrada en la comunidad: se trata de su impulso para un

39
compromiso activo en la edificación de una sociedad más equitativa y
fraterna. Nuestro Dios ha manifestado en la Eucaristía la forma suprema
del amor, trastocando todos los criterios de dominio, que rigen con
demasiada frecuencia las relaciones humanas, y afirmando de modo radical
el criterio del servicio: *Quien quiera ser el primero, que sea el último de
todos y el servidor de todos+ (Mc 9,35). No es casual que en el Evangelio
de Juan no se encuentre el relato de la institución eucarística, pero sí el
*lavatorio de los pies+ (cf. Jn 13,1-20): inclinándose para lavar los pies a sus
discípulos, Jesús explica de modo inequívoco el sentido de la Eucaristía. A
su vez, san Pablo reitera con vigor que no es lícita una celebración
eucarística en la cual no brille la caridad, corroborada al compartir
efectivamente los bienes con los más pobres (cf. 1 Co 11,17-22.27-34).

)Por qué, pues, no hacer de este Año de la Eucaristía un tiempo en que las
comunidades diocesanas y parroquiales se comprometan especialmente a
afrontar con generosidad fraterna alguna de las múltiples pobrezas de
nuestro mundo? Pienso en el drama del hambre que atormenta a cientos
de millones de seres humanos, en las enfermedades que flagelan a los
Países en desarrollo, en la soledad de los ancianos, la desazón de los
parados, el trasiego de los emigrantes. Se trata de males que, si bien en
diversa medida, afectan también a las regiones más opulentas. No
podemos hacernos ilusiones: por el amor mutuo y, en particular, por la
atención a los necesitados se nos reconocerá como verdaderos discípulos
de Cristo (cf. Jn 13,35; Mt 25,31-46). En base a este criterio se comprobará la
autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas.

CONCLUSIÓN

29.O Sacrum Convivium, in quo Christus sumitur! El Año de la Eucaristía


nace de la conmoción de la Iglesia ante este gran Misterio. Una conmoción
que me embarga continuamente. De ella surgió la Encíclica Ecclesia de
Eucharistia. Considero como una grande gracia del vigésimo séptimo año
de ministerio petrino que estoy a punto de iniciar, el poder invitar ahora a

40
toda la Iglesia a contemplar, alabar y adorar de manera especial este
inefable Sacramento. Que el Año de la Eucaristía sea para todos una
excelente ocasión para tomar conciencia del tesoro incomparable que
Cristo ha confiado a su Iglesia. Que sea estímulo para celebrar la Eucaristía
con mayor vitalidad y fervor, y que ello se traduzca en una vida cristiana
transformada por el amor.

En esta perspectiva se podrán realizar muchas iniciativas, según el criterio


de los Pastores de las Iglesias particulares. A este respecto, la
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
ofrecerá propuestas y sugerencias útiles. Pero no pido que se hagan cosas
extraordinarias, sino que todas las iniciativas se orienten a una mayor
interioridad. Aunque el fruto de este Año fuera solamente avivar en todas
las comunidades cristianas la celebración de la Misa dominical e
incrementar la adoración eucarística fuera de la Misa, este Año de gracia
habría conseguido un resultado significativo. No obstante, es bueno apuntar
hacia arriba, sin conformarse con medidas mediocres, porque sabemos que
podemos contar siempre con la ayuda Dios.

30. A vosotros, queridos Hermanos en el Episcopado, os confío este Año,


con la seguridad de que acogeréis mi invitación con todo vuestro ardor
apostólico.

Vosotros, sacerdotes, que repetís cada día las palabras de la consagración y


sois testigos y anunciadores del gran milagro de amor que se realiza en
vuestras manos, dejaos interpelar por la gracia de este Año especial,
celebrando cada día la Santa Misa con la alegría y el fervor de la primera
vez, y haciendo oración frecuentemente ante el Sagrario.

Que sea un Año de gracia para vosotros, diáconos, entregados al ministerio


de la Palabra y al servicio del Altar. También vosotros, lectores, acólitos,
ministros extraordinarios de la comunión, tomad conciencia viva del don
recibido con las funciones que se os han confiado para una celebración
digna de la Eucaristía.

Me dirijo el particular a vosotros, futuros sacerdotes: en la vida del

41
Seminario tratad de experimentar la delicia, no sólo de participar cada día
en la Santa Misa, sino también de dialogar reposadamente con Jesús
Eucaristía.

Vosotros, consagrados y consagradas, llamados por vuestra propia


consagración a una contemplación más prolongada, recordad que Jesús en
el Sagrario espera teneros a su lado para rociar vuestros corazones con esa
íntima experiencia de su amistad, la única que puede dar sentido y
plenitud a vuestra vida.

Todos vosotros, fieles, descubrid nuevamente el don de la Eucaristía como


luz y fuerza para vuestra vida cotidiana en el mundo, en el ejercicio de la
respectiva profesión y en las más diversas situaciones. Descubridlo sobre
todo para vivir plenamente la belleza y la misión de la familia.

En fin, espero mucho de vosotros, jóvenes, y os renuevo la cita en Colonia


para la Jornada Mundial de la Juventud. El tema elegido C*Venimos a
adorarlo+ (Mt 2,2)C es particularmente adecuado para sugeriros la actitud
apropiada para vivir este año eucarístico. Llevad al encuentro con Jesús
oculto bajo las especies eucarísticas todo el entusiasmo de vuestra edad,
de vuestra esperanza, de vuestra capacidad de amar.

31. Tenemos ante nuestros ojos los ejemplos de los Santos, que han
encontrado en la Eucaristía el alimento para su camino de perfección.
Cuántas veces han derramado lágrimas de conmoción en la experiencia de
tan gran misterio y han vivido indecibles horas de gozo *nupcial+ ante el
Sacramento del altar. Que nos ayude sobre todo la Santísima Virgen, que
encarnó con toda su existencia la lógica de la Eucaristía. *La Iglesia,
tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con
este santísimo Misterio+.[26] El Pan eucarístico que recibimos es la carne
inmaculada del Hijo: *Ave verum corpus natum de Maria Virgine+. Que en
este Año de gracia, con la ayuda de María, la Iglesia reciba un nuevo
impulso para su misión y reconozca cada vez más en la Eucaristía la fuente
y la cumbre de toda su vida.

Que llegue a todos, como portadora de gracia y gozo, mi Bendición.

42
Vaticano, 7 de octubre, memoria de Nuestra Señora del Rosario, del año
2004, vigésimo sexto de Pontificado.

Notas
[1] Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 45.
[2] Cf. ibíd., 22.
[3] N. 55: AAS 87 (1995), 38.
[4] Cf. n.32-34: AAS 90 (1998), 732-734.
[5] Cf. n.30-32: AAS 93 (2001), 287-289.
[6] Ibíd., 35: l.c., 290-291.
[7] Cf. Carta ap. Rosarium Virginis Mariae (16 octubre 2002), 19.21: AAS 95 (2003), 18-20.
[8] Enc. Ecclesia de Eucharistia (17 abril 2003), 53: AAS 95 (2003), 469.
[9] Cf. n.51.
[10] Cf. ibíd, 7.
[11] Cf. ibíd., 52.
[12] Enc. Ecclesia de Eucharistia (17 abril 2003), 10: AAS 95 (2003), 439.
[13] Cf. ibíd.; Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Instr.
Redemptionis Sacramentum, sobre algunas cosas que se deben observar o evitar acerca
de la santísima Eucaristía (25 marzo 2004), 38: L'Osservatore Romano ed. en lengua
española, 30 abril 2004, 7.
[14] Cf. Enc. Mysterium fidei (3 septiembre 1965), 39: AAS 57 (1965), 764; S. Congregación
de Ritos, Instr. Eucharisticum mysterium, sobre el culto del misterio eucarístico (25 mayo
1967), 9: AAS 59 (1967), 547.
[15] Cf. Mensaje Spiritus et Sponsa, en el XL aniversario de la Constitución Sacrosanctum
Concilium, sobre la sagrada liturgia (4 diciembre 2003), 13: AAS 96 (2004), 425.
[16] Cf. Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Instr.
Redemptionis Sacramentum, sobre algunas cosas que se deben observar o evitar acerca
de la santísima Eucaristía (25 marzo 2004): L'Osservatore Romano ed. en lengua española,
30 abril 2004, 5-15.
[17] Cf. ibíd. 137: l.c., p.11.
[18] Cf. Enc. Ecclesia de Eucharistia (17 abril 2003), 44: AAS 95 (2003), 462; Código de
Derecho Canónico, can. 908; Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, can. 702;
Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Directorium
Oecumenicum (25 marzo 1993), 122-125, 129-131: AAS 85 (1993), 1086-1089; Congregación
para la Doctrina de la Fe, Carta Ad esequendam (18 mayo 2001): AAS 93 (2001), 786.
[19] Cf. Carta ap. Novo millennio ineunte (6 enero 2001), 43: AAS 93 (2001), 297.

43
[20] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, 41.
[21] N. 33: AAS 90 (1998), 733.
[22] Cf. Homilía en la solemnidad del *Corpus Christi+ (10 junio 2004), 1: L'Osservatore
Romano ed. en lengua española, 18 junio 2004, p.3.
[23] Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual,
36.
[24] Cf. ibíd.
[25] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 1.
[26] Enc. Ecclesia de Eucharistia (17 abril 2003), 53: AAS 95 (2003), 469.

5
Sobre el cielo...
y las Santas capuchinas
Ante la fiesta de Todos los Santos

Mi querida Lidia:

Hoy vamos a hablar del cielo. Está inminente la fiesta de Todos los Santos, la fiesta de Jesús,
Corona de todos los Santos.

Despego y sabiduría
El pensamiento del cielo nos despereza, porque el peso de esta vida nos ata a esta tierra. Así lo
dice la vieja Sabiduría de aquel místico que cincuenta años antes de Cristo, en la culta Alejandría,
meditó sobre la belleza inmarcesible de la Sabiduría, abierta al mundo. Escribió aquel espiritual:
ALos pensamientos humanos son mezquinos / y nuestros proyectos, caducos; / pues el cuerpo
mortal oprime el alma / y la tienda terrenal abruma la mente reflexiva. / Si a duras penas
vislumbramos lo que hay en la tierra / y con dificultad encontramos lo que tenemos a mano, / )
quién puede rastrear lo que está en los cielos?@ (Sb 9,14-16).
El pensamiento del cielo nos arrebata, nos pide la salida de nosotros mismo y nos llena la
mente de sabiduría. Si, por gracia de Dios, empalmamos, pensar en el cielo es, de alguna forma,
entrar en el cielo, y empezar a gustar sus delicias.

Por el cielo de la Escritura


Y )a qué pasajes de la Escritura vamos a mirar? Ay, cortos de nosotros, si queremos encajonar
la Escritura en un casillero..., como si fijáramos que estos textos nos hablan del cielo, estos solos.
No, la Divina Escritura transpira el cielo, y el rayo de la luz divina puede traspasar cualquier texto,
que, de pronto, se convierte en el mensaje de nuestra esperanza y de nuestra alegría.
A mí me agradan mucho los del premio del Vencedor, cuando se habla, en Apocalipsis 2-3, a
44
cada una de las Iglesias Asia: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia, Laodicea. El
cielo será estar con Jesús y recibir el mismo premio de Jesús.

Aspiraciones del corazón


Pureza.
Mirando a las aspiraciones que uno lleva dentro, consigo, como estructura de su ser, entonces
uno comienza a pensar en el cielo como la plenitud inefable de lo que ansía y le falta. Por ejemplo,
puede ser que sintamos muy dura la experiencia del pecado, esa especie de agarrotamiento
interior, de que no puedes..., no puedes..., porque soy malo y Ahediondo@ (S. Francisco),
entonces uno piensa que el cielo será lo infinitamente contrario a eso: será la santidad de Dios en
mí.

Amor
Y cuando uno piensa que el amor es el cenit de su vida, lo más deseado, lo que no se cambia
por ningún bien, porque el amor como experiencia humana es el supremo bien, y como experiencia
divina es la divinización de la criatura, entonces uno piensa que el cielo será puramente el amor.
Entonces podrá uno dejarse amar; y a ese amor responderá con el amor exhaustivo.
Sin duda que has grabado en tu mente lo que escribíamos en el pizarrón para comenzar a
explicar el Libro de Oseas, libro de amor. Eran tres amores que existen en nuestro corazón
Si yo te amo a ti, Lidia, porque te necesito, en muy alto sentido - porque yo quiero personas
espirituales, de mi estilo - es buen amor, pero )el día en que no te necesite...?
Y si te amo porque te lo mereces, )el día en que tú cambies y ya no te lo Amerezcas@...?
Pero si te amo así, porque sí, sin esperar tu respuesta (que esto es amor de amistad, amor que
humanamente sería perfecto porque lleva a la unidad), sin más porque sí, porque te amo..., esto es
un amor divino, plenamente divino. Y parece como que en esta tierra no pudiera darse (?), porque
en nosotros es normal que coexistan los tres amores... Pero en Dios sólo hay uno, el gratuito, que
es exhaustivo.
Por eso Dios, como ama amando, pues su vida es amar, Dios por amor perdona aun sin pedirle
perdón... Así pasa escandalosamente en Oseas.

Te amo, porque te lo mereces.


Te amo, porque Sí: porque te amo (Amor gratuito, y por
eso, amor exhaustivo)

Te amo, porque te necesito (= Te amo, porque me


amo.)

45
Pues, cuando uno ve en su corazón que, amando, busca ventaja - fuera solo la ventaja de mi
propia perfección amando, porque yo me engrandezco, me sublimo al amar, me perfecciono...-,
cuando uno ve que mi realidad personal es esa, uno gime: (Dios mío, cuándo podré amar
amando...!
Y la respuesta es: Cuando ya el pecado no habite en mí. Pero el pecado está...
Y entonces uno intuye que el cielo es un sueño de amor...

Claro, que siguiendo este pensamiento, podríamos ir todavía más lejos, hasta sospechar que
Dios nos necesita, porque es un indigente apasionado..., porque el Amor quiere tener alguien a
quien amar..., porque el Amante agradece el poder amar..., hasta el punto de que yo, pobrecito,
soy la felicidad de Dios, la que él no tenía y necesitaba..., entonces llegamos a la Encarnación. Sí,
como la Encarnación fuese un hambre irresistible de amor, de parte del todopoderoso.
El cielo, pues, es la nostalgia, mientras llega.

El Pre-cielo de Efesios
Pero en este momento quiero remontarme al Apre-cielo@, cuando Dios estaba solo en sí, con
una llamada infinta a compartir, y quiso al hombre como ACo-Amador@ de Él (Con-diligente,
Bto. Juan Duns Scoto) y nos lanzó a la creación, creando al Hijo.
Mira, Lidia, nuestra fe es simple como la luz. Lo que podemos creer es esto:
- Dios amó a Cristo y lo creó, porque necesitaba de un ACo-amador@ igual a sí.
- Dios amó al hombre, porque Cristo no podía estar solo, dado que él es raza humana, y en el
Hijo nos creó.
- Y en el hombre y por el hombre Dios amó al mundo y creó el mundo.
Esta es la revolución celeste que podemos sacar leyendo el Himno de Efesios, que todas las
semanas cantamos en Vísperas, los lunes: Efesios 1,3-10. Ya antes de la constitución del mundo,
estábamos en su pensamiento, en su corazón, en su querer. Allí nos eligió, Ahijos en el Hijo@
(como dijeron los Santos Padres); allí desde su corazón nos lanzó al mundo. Nuestra patria
primitiva fue el corazón de Dios y el final es la misma. Los Padres griegos hablan sencilla y
audazmente de la divinización...
Si nos dejamos llevar por estas cosas, sentimos que nuestro pensamiento asciende y que el
corazón se pacifica. Hemos entrado en el santuario de unas verdades que no son, tristemente, las
cotidianas, si bien es verdad que la liturgia toda está abocada al cielo.

Recuerdos de antaño: una chispita de cielo


Permíteme, querida Lidia, que yo regrese a mi noviciado (1955-56), y que dando vueltas a
estos pensamientos de cielo, te hable de lo que nos pasó allá, en vísperas de Todos los Santos y
Difuntos.
El Padre Maestro tuvo que salir, por lo que fuera. Entonces el Padre Vicemaestro se encargó
de hacernos la lectura. Era un hombre humilde y santo. Había sido misionero en China, y la verdad
es que luego murió Amisionero@ en Chile. Se llamaba P. Jenaro de Artabia (hermano carnal del P.
Florencio, conocidísimo de todas las capuchinas de España). Con esta ocasión, nos hizo una
lectura acerca de la resurrección y de la Comunión de los Santos... ()El libro era de un tal Gräf).
Un suave gozo invadió mi corazón, al saber que ellos y nosotros vivimos la Comunión de los
Santos. Fue una cosita simple, sencilla, pero me parece que auténtica. Y muchísimas veces lo he
recordado, sin poder recuperar la calidad de aquel sentimiento que entonces se produjo en mí; ni
46
tampoco ahora, al contarlo, recobro aquel placer estético y espiritual que entonces sentí...
Pues, mira, lo cuento, porque eso es el camino del cielo.
La Virgen de Todos los Santos
Hay otro episodio en mi vida que siempre viene a mi mente cuando llega la fiesta de todos los
Santos, que no tienen ninguna mística especial, pero que es un hecho eclesial muy bonito. A lo
mejor me lo oíste el año pasado.
Fue el 1 de noviembre de 1950... (quizás estabas tú en la mente divina). Yo estaba en esta
tierra, en tercero del seminario, tenía 13 años e iba a cumplir 14.
Pío XII había escogido el día de Todos los Santos para proclamar a María Asunta al cielo.
Pienso que la idea era teológica y hermosa, aunque desde la tierna infancia el día de Todos los
Santos era el Día del Cementerio..., no menos que el Día de Difuntos... Es una vivencia
psicológica ésta de juntar los dos días en uno, que resulta estorbo y molestia. Hay que deshacerse
como podamos, nada fácil en México, donde, anticipándonos a la fiesta, ya hemos mordido el rico
y sabroso APan de los Muertos@.
Pues bien, era el día de Todos los Santos y el Papa iba a proclamar a María la AAsunta al
cielo@. En aquel tiempo, hace más de medio siglo, no había TV. Había radio, pero en el
seminario, austero, no teníamos radio; pocas familias tenían radio. Los superiores pidieron una
radio prestada (al Sr. Maiza, amigo de los capuchinos), para escuchar en el comedor por la magia
de la radio la proclamación dogmática de la Asunción de María. Y así fue. En el comedor
escuchamos la palabra del Papa, que para nosotros era realmente un personaje augusto. Cuando
pronunció la fórmula definitoria nos pusimos de rodillas... y escuchamos orando y dando gracias.
En recreo un compañero, muy inteligente, recuerdo que había comentado: Pues, mira, si esto
no fuese verdad, al Papa, al ir a pronunciar esas palabras, le daría un ataque y se moriría... No le
dio un ataque.
Hermoso recuerdo. Luego, cuando he estado en Roma, he visto grabados en lápidas de
mármol, en las arcadas de la entrada a la Basílica de San Pedro los nombres de los cardenales y
obispos que estuvieron allí presentes. Yo también estuve presente, pero de otra manera.
(Ay, Lidia!, me voy haciendo viejo (digo, mayor), y )qué quieres...?, que a veces recuerdo
cosas de antes. Claro ésta permanece, y el recuerdo es un bonito homenaje a María.
***
Sobre las Santas capuchinas y el Santoral y el calendario

Hay otros asunto, que es celeste, pero que es bastante distinto de las cosas que estamos
compartiendo. Yo quería comentarte alguna vez algo de los santos que celebramos en la liturgia, y
concretamente de las santos de la familia franciscana, y más en particular de esas santas que
vosotras, hijas de santa Clara, veneráis con especial devoción.
Si de Jesús, y sólo de él, decimos: Tu solus sanctus..., la verdad es que nuestro Calendario
litúrgico, nuestro Santoral, queda muy relativizado. )Tendremos nosotros la osadía de
Asantificar@ lo que sólo Dios puede santificar...?
Estos pensamientos vienen a la mente cuando recurre la fiesta de Todos los Santos.
Sólo Jesús es el Santo de Dios, y los demás somos sus Siervos... Pero destacamos algunos
nombres, transitoriamente, y mientras dure la Iglesia - que en su día dará paso al Reino de Dios -;
y entonces, sí, todos seremos Santos, si tener necesidad de ninguna distinción.
Pues bien, mi querida Lidia, me refiero a los santos que celebramos.
Hace un par de años (en la fiesta de san Lorenzo de Brindis de 2002) el Ministro General de
los Capuchinos promulgó el nuevo Calendario de los Capuchinos, aprobado por la Santa Sede.
Advertía que este Calendario sustituía al anterior aprobado, en 1971, promulgado por el entonces

47
Ministro General, P. Pascual Rywalski. Cuando el P. Pascual promulgó el calendario de los
Capuchinos, añadió:
- las Capuchinas sigue el Calendario de los Capuchinos (y por lo tanto, los libros litúrgicos de
los Hermanos),
- pero además, se aprueba un Suplemento propio para nuestras Hermanas Clarisas
Capuchinas.
Hoy - o mejor dicho, hasta el presente - las Hermanas Capuchinas no tienen un Suplemento
propio, que debe incluir las figuras femeninas dignas de ser destacadas. Y, por lo tanto, si las
Hermanas se atienen, en exclusiva, al Calendario (al AOrdo@, a la AEpacta@) de los
Capuchinos, se van a quedar sin celebrar figuras de su específica tradición clariana, que les
interesa mucho.
A mi modo de ver, esta es una laguna que hay que subsanar. Las Hermanas se quedarán sin
celebrar, por ejemplo, a Santa Inés de Asís..., porque esta santa, hermana de santa Clara, no existe
en el Calendario de los Capuchinos... Salta a la vista que esto no es lógico, )verdad?
Algo hay que hacer...
Para que veas: como apéndice de esta carta te entrego la listas de las Santas y Beatas unidas a
la Regla de santa Clara. Algunas de ellas deben pasar al Calendario de las Clarisas y de las Clarisas
Capuchinas. )Cuáles? Esto está sin determinar. Pero además habría otras mujeres, dignas de
especial recuerdo, que no han sido de la II Orden, sino de la III, como, por ejemplo, la Beata
Ángela de Foligno, que es conveniente que las Hermanas celebren.
Son pensamientos que rondan por mi cabeza y que quiero compartir contigo.
Y sea bastante por hoy.
Te deseo una fiesta de Todos los Santos toda divina. Cuenta con mi cariño y un abrazo

Santas y Beatas de la II Orden Franciscana


[Tomado de
http://fratefrancesco.org/santos/85.clar.htm
Fr. Tomás Gálvez (22-5-2002)].

1 Santa Clara de Asís virgen, fundadora de la segunda Orden franciscana, nacida en 1194 - +
11-8-1253; celebración el 11 agosto.
2 Santa Inés de Asís, virgen, hermana de Santa Clara, nacida en 1197 - + 27-8-1253; Benedicto
XIV; celebración el 19 noviembre.
3 Santa Inés de Praga, virgen, Bohemia, nacida en 1211 - + 2-3-1282; celebración el 2 marzo.
4 Santa Coleta de Corbie virgen, francesa fundadora de las Coletinas, 13-1-1981 - + Gand,
Bélgica 6-3-1447; celebración el 7 febrero.
5 Santa Catalina Vigri de Bolonia virgen, italiana, nacida en 8-9-1413, + 9-3-1463;
celebración el 9 mayo.
6 Santa Eustoquia Esmeralda Calafato de Messina virgen, italiana, nacida en Annunziata di
Sant'Angelo di Brolo 25.3.1434 - + Mesina 20-1-1485; celebración el 19 enero.
7 Santa Beatriz de Silva Meneses virgen,, fundadora de las Hermanas Concepcionistas,
nacida en Ceuta hacia 1426 - + Toledo 9-8-1492; celebración el 17 agosto. [Nota. Las hijas
de Santa Beatriz de Silva se llaman Aconcepcionistas franciscanas@, pero no profesan la
Regla de tradición clariana].
8 Santa Juana de Valois o de Francia viuda, nacida en Nogent-le Roy 23-4-1464 - + Buorges
4-2-1505; celebración el 3 febrero
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9 SANTA VERÓNICA GIULIANI virgen, italiana, clarisa capuchina, nacida en Mercatello sul Metauro
27-12-1660 - + Cittá di Castello 9-7-1727; celebración el 10 julio.
10 Santa Cunegunda de Hungría o Kinga de Polonia virgen, urbanista, nacida en 1224 - +
Stary Sacz 25-7-1292; celebración el 22 julio.
11 Beata Salomé de Cracovia virgen, polaca, nacida en 1211 - + 17-11-1268; celebración el 18
noviembre
12 Beata Isabel de Francia virgen, hermana del rey Luis IX, nacida en París 1225 + 23-2-1270;
celebración el 23 febrero
13 Beata Margarita Colonna virgen, urbanista italiana, nacida en Palestrina 1254 - + Castel
Santa Pietro 30-12-1280; celebración el 30 dic.
14 Beata Felipa Mareri virgen, italiana, nacida en Borgo Santa Pietro hacia 1195 - + 16-2-1236;
celebración el 16 febrero
15 Beata Yolanda de Hungría virgen, urbanista, nacida en Budapest hacia 1235 - + Gniezno,
Polonia 11-6-1298; celebración el 12 junio.
16 Beata Matía De Nazzarei virgen, urbanista italiana, nacida en Matélica hacia 1253 + 28-12-
1320; celebración el 28 julio
17 Beata Clara de Rímini viuda italiana, nacida en 1280 + 10-2-1326; celebración el 11 febrero
18 Beata Petronila de Troyes virgen, francesa, nacida en hacia 1300 + Moncel 1-5-1355;
celebración el 3 mayo.
19 Beata Feliz Meda de Milán, nacida en 1378 - + Pésaro 30-9-1444; celebración el 30
septiembre.
20 Beata Antonia de Florencia virgen, italiana, nacida en 1401 - + L'Áquila 28-2-1472;
celebración el 28 febrero
21 Beata Serafina Sforza viuda italiana, nacida en Urbino 1434 - + Pésaro 8-9-1478; celebración
el 8 septiembre.
22 Beata Luisa de Saboya viuda coletina suiza, nacida en Ginebra 28-12-1462 - + Orbe 24-7-
1503; celebración el 24 julio.
23 Beata Paula Montaldi de Mántua virgen, urbanista, nacida en Volta Mantovana 1443 - +
Mántua 18-8-1514; celebración el 20 noviembre.
24 Beata Margarita de Lorena viuda francesa, nacida en Vaudémont 1463 - + Mortagne 2-11-
1521; celebración el 3 noviembre.
25 Beata Camila Bautista de Varano virgen, italiana, nacida en Camerino 9-4-1458 - + 31-5-
1524; celebración el 30 mayo.
26 BEATA ÁNGELA MARÍA ASTORCH virgen, clarisa capuchina española, nacida en Barcelona 1-9-
1592 - + Murcia 2-12-1665; celebración el 21 dic.
27 BEATA MARÍA MAGDALENA MARTINENGO virgen, clarisa capuchina italiana, nacida en Brescia 4-
10-1687 - + 27-7-1737; celebración el 27 julio.
28 Beata Josefina Leroux virgen y mártir, urbanista francesa, nacida en Cambrai 23-1-1747 - +
Valenciennes 23-10-1794; celebración el 24 oct.
29 BEATA FLORIDA CÉVOLI (Lucrecia Elena) virgen, clarisa capuchina italiana, Pisa 11-12-1685 -
+ Cittá di Castello 12-6-1767; Beatificada el 16-5-1993; celebración el 12 junio.
30 BEATA MARÍA TERESA KOWALSLA virgen y mártir, clarisa capuchina polaca, nacida en 1902 - +
Dzialdowo 25-7-1941; celebración el 26 junio.
31 Beata Elena Enselmini virgen, italiana, nacida en Padua hacia 1208 - + 4-11-1242;
celebración el 7 noviembre.,.
32 Beata María Crucificada Satellico virgen, italiana, nacida en Venecia 31-12-1706 - + Ostra
Vetere 8-11-1745; celebración el 21 noviembre.
33-37 Cinco mártires españolas clarisas capuchinas Tres hermanas carnales de Algemesí

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BEATA MARÍA DE JESÚS (M. Vicenta), nacida en Algemesí 12-1-1882).
BEATA MARÍA VERÓNICA (M. Joaquina), nacida en 15-6-1884 y
BEATA MARÍA FELICIDAD MASIÁ FERRAGUD, nacida en 28-8-1890, + Cruz Cubierta de Alzira,
25-10-1936, asesinadas junto con su madre y otra hermana, religiosa agustina.
BEATA ISABEL CALDUCH ROVIRA, nacida en Alcalá de Chivert (Castellón) 9-5-1882, +
Cuevas de Vinromá (Castellón) 14-4-1937.
BEATA MILAGRO ORTELLS GIMENO, nacida en Valencia 29-9-1882, + Picadero de Paterna
20-11-1936. Beatificadas por Juan Pablo II 11-3-2001. Del grupo de los 233 mártires de Valencia.
[Celebración el 25 de octubre].

6
La Presentación de María

Mi querida Lidia:

Hoy es 20 de noviembre, sábado, día libre en el calendario de la Iglesia; y mañana es día 21,
Presentación de María. Pero...no: mañana es domingo, domingo final del ciclo litúrgico, por lo
mismo, Solemnidad de Jesucristo Rey del universo.
La querencia filial a la Virgen María nos invita a trasladar votivamente a hoy la Memoria de la
Presentación. (Qué misteriosa presencia la de la Virgen María, cuyo amor nos han inculcado desde
niño y que se nos ha quedado por dentro como una marca que permanece hasta la muerte!
La Presentación de María en nuestra adolescencia de Niños Seráficos era la fiesta bella de
María, allí en el Seminario de la Divina Pastora de Alsasua ( Navarra). Ese día se engalanaban los
pasillos con guirnaldas de papel en colores; se le paseaba a la Virgen, y se hacía la consagración a
la Virgen como Aesclavos de María@, según la práctica de Luis María Grignion de Montfort
Sí que es importante que en nuestra vida haya parques de poesía que podamos recordar con
agrado, y que en estos parques al figura de la Virgen sea una memoria grata, serena y
convincente...
Hoy celebramos la Presentación de María y ese parque de Belleza al que aludo, para mí en este
momento lo constituye la liturgia, que celebra el misterio y nos educa para el misterio.

Una fiesta sorprendente y razonable


Pablo VI, de benditísima memoria, tras el Concilio escribió una de sus perlas, la exhortación
Marialis cultus (1974), Apara la recta ordenación y desarrollo del culto a la Santísima Virgen
María@. Habla en la parte primera de Ael culto a la Virgen en la liturgia@. Dice que las fiestas de
la Virgen se estructuran en tres categorías: las cuatro celebraciones centrales (Inmaculada, Santa
María Madre de Dios, Anunciación del Señor, Asunción de María); vienen a continuación las
fiestas Aque conmemoran acontecimientos salvíficos, en los que la Virgen estuvo estrechamente
vinculada al Hijo@ (Natividad, Visitación, Dolores, Presentación del Señor); en tercer lugar, un
capítulo amplísimo de celebraciones por diversos títulos: de origen local, advocaciones,
devociones, etc. Aquí entra la Presentación de María, de la que dice: A...y algunas más que,
prescindiendo del aspecto apócrifo, proponen contenido de alto valor ejemplar, continuando
venerables tradiciones, enraizadas sobre todo en Oriente (21 de noviembre: La Presentación de la
50
Virgen María)@ (núm. 8).
La Presentación de María ha quedado, pues, como memoria obligatoria para la Iglesia latina, y
es un modo de enlazar con nuestros hermanos de Oriente, que honran a María con verdadera
gracia del Espíritu.
No pretendemos con ello canonizar ningún Evangelio apócrifo, sino penetrar en lo profundo...
Seguramente que los Evangelios apócrifos no los entendemos. Los descartamos como
fantasías - por eso la Iglesia no los admitió - pero, aun con todo, no sabemos hacer una lectura en
profundidad, una lectura simbólica de sus contenidos.

El relato apócrifo de María en el Templo desde los tres años


El relato procede del Evangelio de Santiago, que llaman Protoevangelio de Santiago, que
procede del siglo II, en sus orígenes; dato muy interesante para percibir tradiciones teológicas que
tratan de dar razón del misterio de la virginidad de María, que así lo consignaron, como dato
revelado, los Evangelios de Mateo y Lucas.
Leamos el apócrifo (Los Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco. Puede verse
en Internet, mediante un ABuscador@, poniendo: Protoevangelio de Santiago).

Fiesta del primer año


VI 1. Y la niña se fortificaba de día en día. Y, cuando tuvo seis meses, su madre la puso en el suelo,
para ver si se mantenía en pie. Y la niña dio siete pasos, y luego avanzó hacia el regazo de su madre, que la
levantó, diciendo: Por la vida del Señor, que no marcharás sobre el suelo hasta el día que te lleve al templo
del Altísimo. Y estableció un santuario en su dormitorio, y no le dejaba tocar nada que estuviese manchado,
o que fuese impuro. Y llamó a las hijas de los hebreos que se conservaban sin mancilla, y que entretenían a
la niña con sus juegos.
2. Y, cuando la niña llegó a la edad de un año, Joaquín celebró un gran banquete, e invitó a él a los
sacerdotes y a los escribas y al Consejo de los Ancianos y a todo el pueblo israelita. Y presentó la niña a los
sacerdotes, y ellos la bendijeron, diciendo: Dios de nuestros padres, bendice a esta niña, y dale un nombre
que se repita siglos y siglos, a través de las generaciones. Y el pueblo dijo: Así sea, así sea. Y Joaquín la
presentó a los príncipes de los sacerdotes, y ellos la bendijeron, diciendo: Dios de las alturas, dirige tu
mirada a esta niña, y dale una bendición suprema.
3. Y su madre la llevó al santuario de su dormitorio, y le dio el pecho. Y Ana entonó un cántico al Señor
Dios, diciendo: Elevará un himno al Señor mi Dios, porque me ha visitado, y ha alejado de mí los ultrajes
de mis enemigos, y me ha dado un fruto de su justicia a la vez uno y múltiple ante Él. )Quién anunciará a
los hijos de Rubén que Ana amamanta a un hijo? Sabed, sabed, vosotras las doce tribus de Israel, que Ana
amamanta a un hijo. Y dejó reposando a la niña en el santuario del dormitorio, y salió, y sirvió a los
invitados. Y, terminado el convite, todos salieron llenos de júbilo, y glorificando al Dios de Israel.

Consagración de María en el templo


VII 1. Y los meses se sucedían para la niña. Y, cuando llegó a la edad de dos años, Joaquín dijo:
Llevémosla al templo del Señor, para cumplir la promesa que le hemos hecho, no sea que nos la reclame, y
rechace nuestra ofrenda. Y Ana respondió: Esperemos al tercer año, a fin de que la niña no nos eche de
menos. Y Joaquín repuso: Esperemos.
2. Y, cuando la niña llegó a la edad de tres años, Joaquín dijo: Llamad a las hijas de los hebreos que
estén sin mancilla, y que tome cada cual una lámpara, y que estas lámparas se enciendan, para que la niña
no vuelva atrás, y para que su corazón no se fije en nada que esté fuera del templo del Señor. Y ellas
hicieron lo que se les mandaba, hasta el momento en que subieron al templo del Señor. Y el Gran Sacerdote
recibió a la niña, y, abrazándola, la bendijo, y exclamó: El Señor ha glorificado tu nombre en todas las
generaciones. Y en ti, hasta el último día, el Señor hará ver la redención por Él concedida a los hijos de

51
Israel.
3. E hizo sentarse a la niña en la tercera grada del altar, y el Señor envió su gracia sobre ella, y ella
danzó sobre sus pies y toda la casa de Israel la amó.

Pubertad de María
VIII 1. Y sus padres salieron del templo llenos de admiración, y glorificando al Omnipotente, porque la
niña no se había vuelto atrás. Y María permaneció en el templo del Señor, nutriéndose como una
paloma, y recibía su alimento de manos de un ángel.
2. Y, cuando llegó a la edad de doce años, los sacerdotes se congregaron, y dijeron: He aquí que María
ha llegado a la edad de doce años en el templo del Señor. )Qué medida tomaremos con ella, para que no
mancille el santuario? Y dijeron al Gran Sacerdote: Tú, que estás encargado del altar, entra y ruega por
María, y hagamos lo que te revele el Señor.
3. Y el Gran Sacerdote, poniéndose su traje de doce campanillas, entró en el Santo de los Santos, y rogó
por María. Y he aquí que un ángel del Señor se le apareció, diciéndole: Zacarías, Zacarías, sal y reúne a
todos los viudos del pueblo, y que éstos vengan cada cual con una vara, y aquel a quien el Señor envíe un
prodigio, de aquel será María la esposa. Y los heraldos salieron, y recorrieron todo el país de Judea, y la
trompeta del Señor resonó, y todos los viudos acudieron a su llamada.

José, guardián de María


Y José, abandonando sus herramientas, salió para juntarse a los demás viudos, y, todos congregados,
fueron a encontrar al Gran Sacerdote. Este tomó las varas de cada cual, penetró en el templo, y oró. Y,
cuando hubo terminado su plegaria, volvió a tomar las varas, salió, se las devolvió a sus dueños
respectivos, y no notó en ellas prodigio alguno. Y José tomó la última, y he aquí que una paloma salió de
ella, y voló sobre la cabeza del viudo. Y el Gran Sacerdote dijo a José: Tú eres el designado por la suerte,
para tomar bajo tu guarda a la Virgen del Señor.

***

María es virgen, es sin mancha. Se nutre en el Templo como una paloma. Es alimentada por los
ángeles. La escena nos evoca el estado paradisíaco de Adán.
María, a la edad de la primera menstruación, no ha de mancillar el Templo: signo de una
mentalidad levítica, totalmente superada en la evolución de la fe cristiana.
Se le busca un guardián de su virginidad. Por eso se convoca a los viudos de Israel para saber
quién es el elegido. José es el elegido por Dios. ATú eres el designado por la suerte, para tomar
bajo tu guarda a la Virgen del Señor@. José es viudo - y así se explican Alos hermanos@ de Jesús
- y es anciano, lo que favorece para explicar la virginidad integral de María.

Una fiesta con sabor a Jerusalén


Mi querida Lidia, la hermosura de esta fiesta la entendemos mejor, si captamos su sentido
histórico. He aquí lo que yo aprendí en Jerusalén, al poco tiempo de llegar, estudiando en el
convento de La Flagelación (en la Via Dolorosa) y lo que dejé plasmado en himno para este día.
Me copio a mí mismo del Himnario de la Virgen María: Ciclo anualde celebraciones de la
Virgen en la Liturgia de las Horas (Burlada, Curia provincial de capuchinos, 1989).
AEl 20 de noviembre del año 543, bajo el emperador Justiniano, fue dedicada en Jerusalén la
iglesia llamada Santa María la Nueva, la Nea [en griego] (excavaciones arqueológicas en 1969-
1971), espléndida iglesia descrita por el contemporáneo Procopius. Asociada a esta dedicación se
celebra la fiesta de la Presentación de María.
52
La Theotokos antigua era la iglesia constantiniana, emplazada donde hoy está la de Santa Ana
(entre la Via Dolorosa y la Puerta de San Esteban). Pero el culto de María estaba asociado en
Jerusalén, desde tiempos anteriores, a la tumba, hoy llamamos Tumba de la Virgen, en la zona del
Monte de los Olivos, en un terreno que era zona sepulcral en el siglo I. ...
La Virgen toda santa, consagrada al Señor, es la Virgen pensada por la Iglesia de Jerusalén.
Con este trasfondo de Iglesia Madre jerosolimitana cantamos a la Virgen, un himno compuesto
precisamente en Jerusalén y en la fiesta de la Presentación de María@.

Himno para este día, compuesto en Jerusalén, en la fiesta de la Presentación del Señor, 1984

Jerusalén la amó desde el principio


y santa la pensó, Eva sin mancha,
María siempre Virgen, bendecida,
por gracia de Jesús santificada.

Jerusalén guardó entre sus olivos


al huella de una tumba iluminada;
no cae en el torrente de la muerte
quien va a María, senda de esperanza.

Jerusalén la amaba y bendecía,


porque era suya y en ella se gozaba;
(oh santa Iglesia, madre de las gentes,
que miras a María y ves tu alma!

Jerusalén por ella, toda hermosa,


un templo y otro templo dedicaba;
(oh templo santo tú, Virgen humilde,
en ti por fe y amor tu Dios descansa!

Jerusalén recuerda eternamente


y sabe de ella que es la consagrada;
oh Madre del Señor, santa María,
por ti, por tu oración, venga su gracia!

(Oh Cristo del Calvario y del Jardín,


al Padre consagrado en las entrañas,
la gloria tuya brille con los tuyos
y sea él la gloria de su casa! Amén.

Mi querida Lidia, quizás en tu comunidad tengáis a la Divina Infantita, o Aacostadita@


(Natividad de María) o Aparadita@ (Presentación de María). De esta Divina Infantita hay divinos
primores..., en su rostro y en sus vestidos de encaje..., primores del amor.
Los caminos del amor, Él los sabe.
Recibe mi saludo y mi cariño

Casa de Formación Santa Verónica, 20 de noviembre de 2004

53
7
Dominus flevit (Lc 19,41)
Sobre las lágrimas de Jesús,
puerta de su santa e insondable humanidad,
y sobre el borriquillo que llevó a Jesús

Mi querida Lidia:
El jueves de la semana pasada, al pasar la lectio del miércoles, tuvimos el Evangelio del
Dominus flevit (Lc 19,41-44.

Dominus flevit
(Qué emoción y qué recuerdos! Al punto quise escribir una Alectio divina@ sobre ese solo
versículo. Et cum appropinquavit, videns civitatem flevit super illam.
Mi mente voló a Jerusalén, al Monte de los Olivos. En la bajada al torrente Cedrón (vaguada
seca todo el año; sólo cuando llueve, cauce de aguas) de frente al muro oriental de la ciudad, hay
una capillita. El altar está puesto de modo que, al celebrar, uno mire a Jerusalén; y la pared de
fondo no es pared, es una cristalera: antes mis ojos, Jerusalén, el muro de la ciudad, que es la
terminación del área del templo, la cúpula dorada de la mezquita levantada donde en tiempos
estaba el templo. Este lugar se llama Dominus flevit: el Señor lloró.
Hay tres lloros de Jesús en el Nuevo Testamento. El primer cuando la muerte de su amigo
Lázaro: AJesús derramó lágrimas@ (ésta es la frase), lágrimas que recogió el evangelista Juan
(Jn 11,35). Observa, querida Lidia, que estas lágrimas se las pegó María de Betania, que
Alloraba@ y también Alloraban@ los amigos judíos (11,33). Pero los sutiles intérpretes anotan
que el evangelista, hablando de María y otros (como la viuda de Naím: ANo llores@ Lc 7,13),
dicen Allorar@, y en este caso, hablando de Jesús, dice: AJesús derramó lágrimas@.
Lágrimas que, a lo mejor, hay que ponerlas en relación con otro lloro de Jesús, en el Monte de
los Olivos, cuando Jesús ofreció Aruegos y súplicas, con poderoso clamor y lágrimas, al que
podía salvarle de la muerte@ (Hb 5,7). La frase de Hebreos, la han escrito en el frontispicio de la
Basílica del Monte de los Olivos. Lágrimas de agonía. En la muerte de Lázaro )también hay
lágrimas de agonía? Sabemos, ciertamente, que son lágrimas de amor, como la gente lo ha
comentado: AMirad cómo lo quería@ (Jn 11,36). Jesús, como derribado por sus sentimientos, al
igual que los demás, ha llorado humanamente.
Pensé, pues, en una Alectio divina@, y pensé, incluso, que esta Alectio divina@ sería
Amistagogía@; es decir, que estas lágrimas iban a ser la puerta para meternos por los caminos de
la santa humanidad de Jesús, para preguntarnos cómo vibra esta humanidad, cómo se funden el
misterio divino y humano en un solo sujeto.
Este Año Eucarístico es un año de mistagogía. Referida la palabra a la liturgia, recordarás lo
que nos escribió el Papa en la carta apostólica Mane nobiscum: ALos Pastores deben

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dedicarse a la catequesis mistagógica, tan valorada por los Padres de la
Iglesia, la cual ayuda a descubrir el sentido de los gestos y palabras de la
Liturgia, orientando a los fieles a pasar de los signos al misterio y a
centrar en él toda su vida.
Yo también quiero pasar de los signos al misterio, y centrarme en el misterio. Los signos y la
realidad son las lágrimas que derramó Jesús; el misterio es su santa humanidad, que es lo más
cercano a nosotros, pero, simultáneamente, del todo divino.
Las cosas que quiero decirte, me resulta difícil ponerlas en forma esquemática de Alectio@,
con sus pasos, con su proceso (que, al fin y al cabo, es convencional). En estos momentos mi
corazón es más exuberante que los pasos metódicos de una lectio; y, aunque lo que quiero
entregarte, mi amada Lidia, es Alectio@, creo que es también más que lectio y distinto de lectio.
Aquí va. Y te anticipo:
- Pongo unos apuntes dispersos sobre lágrimas. Como mujer es muy fácil que sepas, que vivas,
que intuyas... más que yo.
- Luego, penetrando las lágrimas de Jesús, quisiera hacer Amistagogía@.
- Pero después de estas lágrimas de la bajada del Monte de los Olivos en Lc 19,14, quiero ir un
poquito más atrás para observar esa explosión de sentimiento humanos, tomando algunos rasgos
desde la decisión, con plena voluntad, de entrar en Jerusalén: Amarchaba por delante, subiendo a
Jerusalén@ (19,26).
Nos entendemos perfectamente, )no es así?
I
APUNTES DISPERSOS SOBRE LÁGRIMAS

Lágrimas humanas, signo del corazón


Las lágrimas humanas las asociamos a la percepción sensorial del gusto, y con palabras que
afectan al paladar hablamos de lágrimas amargas, y lágrimas dulces.
Las lágrimas de Adis-gusto@ son las lágrimas amargas.
Mirando a las impresiones que producen en el alma, hablamos de lágrimas de pena, y lágrimas
de alegría.
Nuestra lengua ha creado expresiones varias con las lágrimas que se lloran:
lágrimas de piedad, lágrimas de sangre, valle de lágrimas, paño de lágrimas, deshacerse en
lágrimas, llorar a lágrima viva, quedar bañado en lágrimas.
Los animales padecen algún fenómeno de secreción que, en algunas ocasiones, tienen una
semejanza externa con las lágrimas. En el fondo, es del todo diverso, porque el animal ni sonríe, ni
llora. Derramar lágrimas es algo específicamente humano.
Por las lágrimas el hombre manifiesta su interioridad. Las lágrimas son simbólicas. Se
producen simbólicamente cuando la carga de sentimientos rompe la membrana frágil que, por así
decir, separa la zona interior de la exterior.
Las lágrimas pertenecen a la Apasión@ de las emociones, y nos revelan algo del misterio del
ser humano.
Tomamos, pues, las lágrimas como signos del ser, signos naturales, no signos convencionales.

La fenomenología de las lágrimas se despliega en muchísimos matices:


- impotencia y rabia
- dolor por un sentimiento suscitado en el alma ante la presencia de lo adverso, inevitable o

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evitable
- ternura, que es como el Aamor derretido@,
- pura suavidad.

Hay una experiencia rica de lágrimas: lágrimas derramadas, lágrimas retenidas, lágrimas nunca
jamás suscitadas.
Hay - o puede haber - un rechazo latente a las lágrimas, como algo impropio de la Afuerza@
que compete al varón.
Privarnos de nuestras propias lágrimas es secar el corazón. Las lágrimas pertenecen al ser,
tanto
- las lágrimas a solas,
- como las lágrimas en público (sin espectáculo).
Si uno se detiene sobre sí mismo, observa que el terreno de la afectividad en muchas zonas es
un terreno inculto. Esto en modo alguno es una perfección humana, sino, por el contrario, un
Aminus@.

II
MISTAGOGÍA DE LAS LÁGRIMAS DE JESÚS

Don de lágrimas
El don de lágrimas es un don espiritual, unido a la oración, o mejor a momentos concentrados
que ha suscitado la fe. Y los motivos son varios:
- Lágrimas de dolor (de los pecados). Son las lágrimas de Pedro: Alloró amargamente@.
- Lágrimas de ternura, es decir, lágrimas de amor que aboca a la ternura.
- Lágrimas de Acom-pasión@. Haciendo propio el sufrimiento de otro; y especialmente el
sufrimiento de Jesús.

Jesús bajo el don de lágrimas


Las lágrimas de Jesús nos delatan y retratan su sensibilidad humana,
y al mismo tiempo nos llevan al terreno del Espíritu para empezar a entender que sus lágrimas
son un Adon de Encarnación@.

Lágrimas de Adán: El llanto de Adán


El santo monje Silvano del Monte Athos tiene un tratado sobre El llanto de Adán. Las
lágrimas de Adán bañan a la humanidad y preparan el misterio de la redención que Dios, de su
parte, lo ha decidido por amor.

Las lágrimas de Jesús, acceso a su misterio


Las lágrimas de Jesús son evidencia de su sensibilidad humana. Es un primer plano de
comprensión.
Las lágrimas de Jesús son signo de que el Espíritu actúa en su corazón. Es un segundo plano.
Las lágrimas de Jesús son signo de las Alágrimas de Dios@ por el hombre. Si efectivamente en
Dios hay Aalegría@, por el mismo argumento en Dios hay lágrimas.

La realidad de las lágrimas de Jesús nos llevan


- a descubrir una antropología en el corazón de Jesús, el Señor;
56
- y nos lanzan al misterio de Dios (la pura Teología), que se alegra y que llora.

ACom-pasión@ (Rm 8,17)


Entrar en las lágrimas de Jesús es igual que entrar en la Acom-pasión@. Podemos Apadecer-con@
Jesús (syn-pasjô), para ser Acon-glorificados@ (com-patimur - con-glorificemur).

III
LAS LÁGRIMAS DE ADOMINUS FLEVIT@

Las lágrimas, estallido de un cúmulo sucesivo de sentimientos


Las lágrimas de Jesús (Lc 19,41) se producen, no repentinas y efímeras, sino como el estallido
de unos sucesos que se han ido concatenando. Podemos descubrir en el Evangelio el relato de los
sentimientos de Jesús. El exegeta sabe que no puede leer los Evangelios como una biografía, y
menos como una biografía psicológica; pero seríamos traidores a Lucas, si no captamos que, en
realidad, el evangelista perito en la narración, al tejer su relato, está describiendo sentimientos. Al
captarlos, tenemos datos para plantear algo que transciende a la misma narración: cómo era - y en
consecuencia, es - la santa humanidad de Jesús, dote de la Encarnación.

Análisis de la voluntad que manifiesta Jesús


Podemos iniciar nuestro análisis, al filo del tercer Evangelio, en Lc 19,28: AY dicho esto,
marchaba por delante subiendo a Jerusalén@. El viaje ha comenzado 9,51: Ase afirmó en su
voluntad de subir a Jerusalén@. Los sentimientos de Jesús radican aquí en una decisión iluminada,
firme, que no admite marcha atrás, la decisión de Asubir@ (es la expresión técnica) a Jerusalén.
Imposible hurtarse, en una exégesis rigurosa, a interpretar ambos versículos en la zona de los
sentimientos, en el aspecto volitivo del hombre Jesús. El estudio de la voluntad de Jesús, que
ofrece múltiples rasgos en el Evangelio, nos lleva a estas observaciones:
- una voluntad iluminada, y la iluminación procede de la misma identidad de Jesús, que Ahace
lo que quiere@.
- una voluntad diamantina, en la que él es el autor de sus propias decisiones,
- una voluntad de cara a la causa total; a Jesús nunca se le ve dudoso de lo que debe hacer,
- una voluntad no compartida en este caso con nadie: las decisiones últimas las tomamos en
solitario, y no son el resultado de un consenso (Jesús no ha consensuado con nadie su misión);
- pero una voluntad que supone obediencia al Padre, dependencia del Padre.
- Una voluntad conquistadora: se trata, en realidad, no de un viaje, sino de una marcha
dinámica a Jerusalén.
- Una voluntad que le convierte en pionero de la causa: Jesús Ava por delante@.
- Una voluntad enamorada: ir a Jerusalén es ir a la muerte.
- Una voluntad que asume la totalidad de destino, pasando por encima de todos los riesgos.

Nuestra voluntad, dañada por el pecado, no la podemos poner en paragón con Jesús. Nuestra
voluntad oscila entre la terquedad y la valentía. A nuestra voluntad le falta iluminación. Esta
voluntad mía no ofrece condiciones para ser santo, si Dios no la arregla. Una voluntad de santo
supone: clarividencia, para afirmar y no dudar; decisión para lanzarse y no volver atrás; goce
secreto de vida en la donación de la voluntad.
Sin una voluntad regenerada yo no puedo ser santo: voluntad firmísima sin terquedad u
obstinación, voluntad compenetrada con los ideales de la propia identidad. La inconsciencia con
respecto a mi propia voluntad paraliza mi labor. Saber lo que quiero es llegar al centro del ser.

57
Puedo uno pasarse la vida en los bordes de la propio voluntad, sin entrar en sí, sin dialogar hasta
el fondo con la potencia de la propio voluntad.
La observación de la propia voluntad nos lleva a resultados descorazonadores. Nuestra
voluntad aparece sin consistencia, sin la capacidad generadora suficiente para formar un proyecto.
Y entonces nos dejamos ir al Avaivén@ de sentimientos, que no puede fraguar en nosotros
Señorío y dignidad, sencillez, magnificencia, goce y ternura
La escena del borriquillo, en el que nadie ha montado todavía, nos abre a una fascinante
interioridad de Jesús.
La designación por parte del evangelista de Jesús como Ael Señor@ nos remite a algo muy
personal que Jesús ha irradiado de sí. En todo instante él ha sido el Señor, tanto que Lucas pone la
palabra en labios mismos de Jesús para aplicárselo a sí mismo. Tocamos una vivencia que
pertenece a Jesús y en al cual no se puede entrar sino de modo contemplativo.
El señorío lo lleva Jesús de Nazaret en todas las células del ser.

SOBRE EL BORRICO QUE LLEVÓ A JESÚS


Y LOS SENTIMIENTOS QUE JESÚS PUDO TENER

Canción para el borrico que llevó a Jesús,


titulada. A(Si el borrico lo supiera...!@
1. Este borrico no sabe
el Borriquero que lleva:
(oh divino Caballero,
que en un borrico te asientas...!
(Si el borrico lo supiera...!

2. Nunca tuvo a un hombre encima,


porque ésta es la vez primera,
y le ha tocado ser silla
del Hombre-Dios en la tierra.
(Si el borrico lo supiera...!

3. Con su pelito mullido


a una cuna se asemeja;
ya Jesús huele a pesebre,
que Encarnación le recuerda.
(Si el borrico lo supiera...!

4. Camina con alegría


el borrico que se estrena,
y con ojos infantiles
mira a derecha e izquierda.
(Si el borrico lo supiera...!

5. Sus pezuñas marcan paso,


pero no tocan la tierra,
que va pisando los mantos
de los discípulos echan
(Si el borrico lo supiera...!

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6. Va pisando corazones,
mientras cabalga y alienta:
el mío también lo pisa,
mi sangre que a Cristo besa.
(Si el borrico lo supiera...!

7. Y Jesús, alma de niño,


fuego de Dios y profeta,
envuelto en adoraciones
a su pueblo se presenta
(Si el borrico lo supiera...!

8. )Por qué eres así, Jesús,


con alma tan fuerte y tierna?
)Por qué tuviste al final
esa divina ocurrencia?
(Si el borrico lo supiera...!

9. )Por qué eres de enamorar


en borrico de faena?
)Por qué eres un Dios humano
tan cerca, tan cerca-cerca...?
(Si el borrico lo supiera...!

10. Una caricia le hiciste


con tu mano a su cabeza,
y con cariño aldeano
le miraste las orejas.
(Si el borrico lo supiera...!

11. (Ya viene el Rey anunciado,


Mesías de las promesas!
Miradle glorioso y bello,
que en un pollino se acerca.
(Si el borrico lo supiera...!

12. Jesús de mis labios y ojos,


Jesús de la tumba nueva:
beso tus pies adorables
y la bestia que te lleva.
(Si el borrico lo supiera...!

La necesidad que el Señor tiene de un borrico - APorque el Señor lo necesita@ (v. 34) –
nos adentra más en las necesidades de su santa humanidad. Es el Señor... (y lo necesita!
Su humana sensibilidad se hace partícipe de nuestras necesidades.
Lo necesita porque el borriquillo va a ser, en este caso, un heraldo profético. (Bendito él!
La sensibilidad de Jesús se acerca a un animalito, que en este momento le va a hacer un precioso
servicio. (Qué mejor consagración para su tarea que el haber servido de trono a este divino
personaje!
No sabemos cómo se comportó Jesús con los animales domésticos: los perros, los gatos, las
gallinas..., animales y bichos que le dieron buenos servicios. Pero en este caso le vemos frente a un
pollino, hijo de asna, porque es el Señor, y (el Señor lo necesita! Tanto es así, que sin el pollino no

59
había profecía... La ternura poética de Jesús por el mundo bello, por el mundo inocente, en este
caso se hizo ternura profética, y dio gracias a aquel sumiso animal que le prestó el lomo como silla
de cabalgadura. Aquel hijo de asna fue más amable que la sabia burra de Balaam, que con todo
derecho se indignó contra su duro dueño.
De todas maneras, y sea lo que sea de lo que vamos diciendo, Jesús, por su sensibilidad
humana, entró en contacto con el burrito, al que acarició..., y le habló como se habla a los
animales: (Hala, pórtate bien! Y (gracias!
(Bendito el que viene en el nombre del Señor! Y (bendito también el borrico que lo ha traído!

La explosión de las lágrimas


Toda esta carga de ternura llevaba Jesús por dentro cuando lloró. Las lágrimas se hacen más
lágrimas cuando van cargadas de una inmensa espesura de ternura. Debajo de las lágrimas de
Jesús estaba lo que antecede: voluntad, ternura y... también indignación. Porque, mirando a
algunos fariseos, miró también a las piedras, y dijo: ASi éstos se callan (el pueblo que le rinde el
homenaje), gritarán las piedras@.
***

No, no griten las piedras, querida Lidia. Griten nuestros corazones y acérquense reverentes a
honrar la santa humanidad de Jesús.
Desde él recibe mi afecto

Cuautitlán Izcalli, 24 de noviembre de 2004

8
Navegando por el misterio
de la vida
(Meditación a los 68 años)

Mi querida Lidia:

Hoy cumplo 68 años. He de hacer uso de la imaginación para saber lo que estoy diciendo: que
cumplo 68 años. Porque yo fui siempre joven, desde que, niño de once años sin cumplir, el 27 de
agosto de 1947, traspasé el umbral del Seminario Seráfico de Alsasua, y recibí el hábito de
Seráfico. En el noviciado me quedé el último de la lista, que se hacía no por alfabeto, sino Apor
orden de antigüedad@, según decíamos de niños. Y, al llegar a la ordenación sacerdotal (2 abril
1960), hubo que acudir a Roma, por defecto de edad, para pedir dispensa de ocho meses que
faltaban hasta alcanzar la edad canónica.
Fui a estudiar Teología y Biblia: Friburgo de Suiza y Roma. A los 27 años era profesor de
Sagrada Escritura en nuestro Teologado de Pamplona; a los 28, director espiritual de aquella Casa
de formación que tenía 40 alumnos.
Datos que me hacen sonreír con cierta malicia, porque hoy, para hablar del grupo de los
jóvenes, suelen incluir a los de menos de 50 años, y el más joven de estos adultos tiene 31 años,
edad en la que no se puede tener el carnet de joven en la Unesco...
Recuerdos..., sí, porque estoy hablando de hace 40 años. Pero hoy, quiéralo o no, tengo esa

60
edad..., que no me apetece repetir.
Como otros años, por la noche he tomado el Breviario y he rezado el Te Deum; por la noche,
porque yo nací a las 01 horas del 5 de diciembre de 1936.
Lidia, acaso tenga la edad de tu papá, o, como me dijo un día una candorosa profesa, para
hacerme un obsequio: A(Ay!, los mismos años que mi abuelita...@ Y decía la verdad con todo
candor. Claro que yo me pensé: (Pero qué abuelita más joven tiene esta hermana!
Aquí, en México, en esta vertiente de mi vida me voy acostumbrando a ser padre indulgente y
abuelo cariñoso, a quien le parece bien todo lo que hacen sus nietas..., por una sabia ley intrínseca
del amor.

Evocaciones
Estoy diciendo estas cosas a ti, que eres Lidia; porque, si no fueras Lidia, una súplica: No sigas
leyendo, pues a nadie le gusta que le tengan por un insulso, por un ridículo narcisista al hablar de
sí. Si lo escribo, lo hago porque quiero compartir contigo - por la dulce necesidad de la amistad -
una granito de sabiduría de vida.
(La vida! (La vida...! (Qué bella... y qué fugaz! (Qué fascinante! (Qué frágil!
La sensación de la fugacidad de la vida me ha acompañado siempre. Déjame que vuelva con el
corazón a los días de mis decenas, que han marcado las etapas de la vida.
De los 30 años recuerdo que aquel día, en clase de Biblia, hice alguna consideración sabia. Un
alumno teólogo, que en edad era mayor que yo, me suele recordar las reflexiones graves que yo
hice, cual si fuera persona mayor
A los 40 yo había corrido mucho. Vivía en la ermita de la Virgen del Castillo. Recuerdo
perfectamente que al levantarme (en la ermita dormía sobre la tarima de la habitación), tuve que
vencer ciertos pensamientos que me oprimían. Me hice esta reflexión: Ya Dios me acaba de regalar
18 días; puedo decir que todo lo que vivo, lo vivo de propina. Es que mi padre había muerto
(1/XII/1947) cuando le faltaban 18 días para cumplir sus cuarenta. Yo me levantaba, pues, con la
gracia de Dios, (con 40 años! (5/XII/1976). Dicen los americanos: Life starts at forty: ALa vida
empieza a los cuarenta@, cuando uno se ha preparado, ha criado una familia, que va adelante..., y
se encuentra uno en la plenitud del negocio y de la política, con la vida asentada y la vida por
delante... A lo mejor tú, Lidia, estás por ahí, rondando los 40..., edad importante. Pero del amor,
que es la vida-vida, hablaremos luego; el amor es el reloj de la vida.
Los 50 los cumplí de estudiante en Jerusalén (ya había sido provincial de mi querida y gloriosa
provincia). En aquella ocasión, mi profesor de tesis, Giovanni Claudio Bottini, de gratísimo
recuerdo, me dijo: Mira, en mi Provincia (Los Abruzos, en Italia), había una fraile que decía:
Mientras no llegues a los 50, mira a los ancianos, a ver cómo hacen; pero cuando llegues a los 50,
mira hacia atrás, vuelve la mirada a los jóvenes para enterarte de por dónde va la vida. Me pareció
un ingenioso y sensato consejo. Yo tenía que comenzar a mirar hacia atrás para ver por dónde iba
la vida. Lástima que ya comenzaban a ser minoría.
A los 60, yo me encontraba en Estella, guardián del convento noviciado de la CIC. Y pensé:
(Es la hora de la sabiduría!; Señor dame tu sabiduría... Los romanos, cuando una llegaba a los 60,
le daban el título de Asenex@...
De manera que yo, retrayendo la mirada hacia atrás, soy un senex de 68 diciembres...
Me he acordado muchas veces de que, según pensaba el P. Lázaro, cada etapa de la vida es
mejor que la anterior: (buen consuelo!; que cada etapa es más rica que la que precede... Esta cura
de optimismo viene bien; sólo que hay que estar muy convencido de que así sea.

Me dirás: (cuánto has vivido...!

61
Sí, he vivido bastante, sobre todo cuando me comparo con la galería de los santos expuestos a
nuestra devoción, que me causan rubor. Santos de menos de sesenta años los ha habido a
montón... )y yo? Este pensamiento me ha dado, en ocasiones, una fuerte sacudida.
He vivido - o mejor, voy viviendo - al ritmo de acontecimientos que hacen gruesa historia en la
historia de la humanidad. En el ámbito de la Iglesia, el Concilio, verdadero Sinaí o Pentecostés de
nuestra era. Allí estaba yo, en la Plaza de San Pedro, estudiante, cuando se abrió el Concilio.
En el ámbito de la sociedad el paso, en Europa y América, a la época secular, con el
aturdimiento, la quiebra, la dolorosa esperanza que todo esto nos ha producido.
Y en nuestra historia doméstica y provinciana, la caída y desmantelamiento de nuestras
Provincias, la apertura a un mundo nuevo que viene, nacido bello en los pensamientos, pero con
parto dolorido e incierto en la realidad.
Estas circunstancias han estado viviendo en mí, y viviendo conmigo; en ellas he respirado.
Nuestra vida ha estado zarandeada como en ninguna época precedente de la historia.
Pero, navegando por el misterio de la vida, en esta altura hermosa, yo me pregunto por esa
confidencia que quiero compartir: )Qué es la vida? O: )qué es mi vida?
Qué es mi vida, sí, para que un día, no sé si inminente o muy lejano, pueda yo coronarla con un
éxtasis de amor como nuestra hermana Clara, que, muy cercana a su tránsito, balbució estas
palabras: (Bendito seas, Señor, porque me creaste!
En mi cumpleaños me he visto extremadamente obsequiado por las hermanas de Casa Santa
Verónica. De víspera una íntima resistencia me retenía de eso que yo preveía que iba a ser un
homenaje efusivo, como lo fue...; pero una hermana, con mucha sencillez y cariño, me dijo: No,
hay que aceptarlo, porque, si bien lo entendemos, es una fiesta de todos...
Con ojos limpios así quise verlo, y, de mi parte, como respuesta he querido devolver este
obsequio confidencial. Acepta estas páginas así.

El sentido, cuando todo acabe


Muchas veces nos puede acosar un pensamiento de apariencia humilde, pero sombrío: Yo... )
qué he hecho en la vida? Porque la las oportunidades se van reduciendo, se van terminando...
Pensamiento que se agrava, si entra la comparación viendo a otros compañeros, porque en la vida
y a mi edad han hecho Aalgo@, algo visible, algo en su propia especialidad. Y uno se mira a sí, y
vea que ha hecho Acositas@, pero no ha hecho Aalgo@. Ahora esto, luego aquello..., pero
todavía no hay Aalgo@.
Este pensamiento amenaza al sentido de la vida, y hay que encararlo con sabiduría. Una vida
sin sentido va a la deriva. Sin sentido no se puede vivir; pero, a decir verdad, el último sentido se
nos escapa, y hay que dejarlo a la soberanía divina.
Muchas veces ocurre que el sentido trasparece cuando ya la vida ha pasado. Hace falta que
todo termine para que uno empiece. El sentido total es lo que da unidad al conjunto. Y la unidad
del todo sólo Dios la sabe.
He pensado que, si de verdad queremos ser algo, hemos de renunciar a serlo. (Qué peligroso
es mirar la importancia de la vida por la fama presente! Como si la densidad de la vida fuese el
alboroto que se forma en torno a uno, la eficacia de unas realizaciones que se puede contabilizar.
Creo que es bueno que uno se proponga, de modo concreto, algo determinado y se empeñe en
ello. Un gran humanista español, médico y castizo escritor, sutil investigador de vidas humanas,
don Gregorio Marañón, escribió un día: ATodo lo que se hace por vocación, por insignificante
que parezca, permanece para siempre@. Por esta vocación, que venía de un misterioso latido
interior, yo he escrito varios centenares de poemas para orar... Permanecerán un tiempo, incluso
cuando yo me vaya.
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Por vocación, que es cosa más consistente que la profesión; en suma, por amor. Ahí quedará
como humilde y válido fruto de vida, que otros han de gustar. Y le da a uno el sabor espiritual de
haber visto que la vida es comunión.
Pero iba diciendo, mi querida Lidia, que el Asentido@ está bajo la soberanía de Dios, y que,
algunas veces, surge cuando todo ha pasado. En efecto, hay vidas destinadas a que empiecen
cuando todo ha pasado. No nos ha de llevar este pensamiento a declinar nuestra responsabilidad
creadora de hoy, sino a entrar mejor en la órbita del misterio y dejar a Dios su plena sabiduría. Las
oportunidades, que son muy aleatorias, y que, por otra parte, suelen ser las que dan suerte,
fortuna, éxito... en la vida no pueden medir mi talla ante Dios, mi Señor, mi Creador.

El sentido es el amor
Una vida que no fue hecha para el amor )para qué fue hecha?
Un vida que no floreció en el amor, )en qué floreció?, mi querida Lidia.
El amor es la tarea.
El amor es el gozo, superior a cualquier otro, a todos los ensalzamientos profesionales en que
puedas alcanzar un logro superior. Aquella locura del Aamar y ser amado@ (amare et amari)
confundió al joven san Agustín, cuya vocación fue el amor desde las raíces. Esa locura del brioso
joven fue luego sabiduría y fuego, y ha alimentando, y sigue alimentando, el corazón
contemplativo de la Iglesia.
El amor es el sentido humano por excelencia de los contados días del hombre sobre la tierra...
Es un asunto que cada uno resuelve, desde su plena indigencia, según su visión personal, su
audacia, y la gracia del Señor. Asunto sin terminar, porque opino que hasta el último respiro será
así: amare et amari..., caso de que uno no atrofie su propio corazón o lo ampute cruelmente. Vale
más - opino - haberse equivocado en el amor amando, que no haberse nunca equivocado, por no
haber amado.
La Encarnación es un misterio de amor, y esto es algo absolutamente divino, absolutamente
humano.
Per avancemos más y más mar adentro del corazón.
Vivir es amar, y vida sin amar, es la vida de un palo seco.

Amari et amare
Te diré, porque sé que me entiendes, que el misterio y la esencia de la vida no es el agustiniano
amare et amari, sino, dando un salto al infinito: amari et amare, haber sentido el amor para amar
y fecundar amor. Primero ser amado, y amar siendo amado; expandir amor cuando el amor está
dentro.
Cuando alguien habla del amor, puede divagar filosóficamente y emitir, como un surtidor,
pensamientos sublimes. Somos luchadores de las palabras, de las ideas y de los sentimientos. Pero,
al latido de estos párrafos, verás que no hablo así.
Puede una anciana y santa madre, con una soledad de cerca de sesenta años de viudedad,
preguntarse: )Por qué Dios, en mi juventud, me hizo esto? )Por qué me lo quitó? Pregunta que da
en la diana del sentido de la vida y se queda sin respuesta.
Exactamente igual que la contraria, que acaso uno pueda hacerse: )Por qué Dios me quitó al
consorte de mi vida, antes de habérmelo dado? Pregunta sabia sin respuesta. Estamos navegando
por el misterio de la vida. El celibato o virginidad, antes que una elección bonita de la vida, es un
proyecto divino que Dios te revela desde los hontanares de su propio amor, desde la hondura de
su propio corazón.
Lidia muy querida, el día de tu profesión religiosa ciñeron tus sienes con una corona de flores.

63
(Qué hermosa y primaveral estabas! Y seguramente que llevaste un rato esa corona y que guardas
fotos. El día de tu profesión perpetua, según costumbre de las Capuchinas, te ciñeron con corona
de espinas, y el sacerdote te dijo: ARecibe esta corona de espinas en señal de que seguirás a tu
Esposo Jesucristo pobre, humilde y crucificado, el Hijo Unigénito de Dios: que or su pasión en la
tierra, merezcas participar en su gloria del cielo@. Un signo demasiado austero..., que
ciertamente no es preceptivo. Quizás las hermanas te la quitaron para el abrazo, y ya ni las fotos te
la recuerdan.
El amor )es rosas? Oh sí que lo es. )Y espinas? )Por qué el amor ha de ser espinas...?

El amor de cada día, filigrana del sentido de la vida

Si decimos que la tarea de la vida es el amor, no nos equivocamos.


Pero a esta frase tenemos que darle carne y sangre, para que el amor, de la sublime esfera del
pensamiento baje a la crónica del día.
)Qué hizo este hombre en la vida? Amó. Sería el mejor elogio a la hora del epitafio.

- Ciudadano del Mundo, )qué servicio has prestado a los hombres?


- He amado, puramente he amado, y en eso me jugué la vida.
- Pero además de eso )qué hiciste? )Qué dejas a los hederos de la Tierra?
- Dejo el amor perdido como vida.
- )Qué obra para la posteridad?
- )Es que el amor necesita otra obra distinta de sí mismo...?
- )Qué casa has construido? )Qué hijos has criado? )Qué hospital has levantado? )Qué libros
has escrito? )Qué revolución has promovido? )Qué cambios has liderado...?
- Amé. Gasté mi corazón amando, y he muerto de amor. Mis obras fueron como flores de
primavera... Alguien las miró, alguien las gustó... Ya se fueron todas como la primavera... El Señor
de la Gloria las ha visto, y no puedo decir otra cosa, a mi regreso, sino que la ternura llenó mi
vida, y amé con ternura...
- Pasa al gozo de tu Señor.
- Desde el Corazón seguiré amando. Si alguno me recuerda, que reciba un fresco aliento de
amor.

Mi querida Lidia, me he visto transportado de repente al Juicio de la Verdad, y Dios me ha


examinado. Y he sido hallado con la justicia del amor, que es como decirte, con el toque gratuito
del amor de Dios.
Si no me atengo a esta mística del amor, mi vida sería una frustración. Porque cosas y cosas
han pasado por mi cabeza. Proyectos que mi incapacidad, mi obediencia las circunstancias, la
oportunidad que no llegó... han quedado perdidos.
)Qué dejo a la Humanidad? Ojalá que una florcita. Sí, la dejo: una florcita de amor.
Mi testigo: mi Dios que me ha creado y criado; acaso un poquito también tú.

Capuchinas
Pero yo estoy en México, desde la Virgen del Rosario de 2002, Y vine casi destinado a esta
Casa de Formación... Las Capuchinas )son mi tarea mexicana?, )son la empresa y logro de estos
años de grises cabellos?
Pues... no lo sé. Estoy viviendo la sorpresa de Dios. Recordarás que en septiembre yo te
escribí un Coloquio sobre AEl Epitafio de San Francisco@, para preparar la fiesta de san
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Francisco. Recordaba aquellas palabras que Gregorio IX escribió para el sarcófago de san
Francisco, cuando lo enterraron en la iglesia de san Jorge. A la semana siguiente entré de nuevo en
coloquio, y, sin que nadie nunca lo hubiese esperado, escribí sobre AEl Epitafio del P. Jaime@,
que había fallecido el 1 de octubre. Estamos navegando por el misterio de la vida.
Mi venida a México no fue efecto de una petición personal mía; sí, fruto de un ofrecimiento
mío, con ocasión del capítulo, al Ministro Provincial, a lugares donde la Provincia tenía puestos de
avanzada: a éste, éste y éste, Asin orden de preferencia@. Y estoy aquí.
Y, ya metido en la brega, )qué busco? Cumplir lo mejor posible un servicio fraterno, poniendo
todos los recursos que Dios me ha dado por el florecimiento de una auténtica vida capuchina
renovada.
Cuando veo los antiguos moldes de espiritualidad, aprecio qué distancia tan grande nos separa
del ayer al hoy. Por ejemplo, el Manual Seráfico de las Monjas Capuchinas (año 1958), en
vísperas del Concilio, por lo tanto, antes de las nuevas Constituciones.
Es mucho más fácil descubrir la mística de una ideal superiora (cosa que siempre se ha
trabajado en teología) que no la mística de una hermana (cosa que no ha trabajado en el mismo
grado la teología). (Cuánto humanismo hace falta en nuestras comunidades, si deseamos, en
verdad, que toda hermana se sienta de verdad hermana antes que súbdita, y que toda madre se
sienta hermana-madre antes que madre-hermana (cosa diferente)! (Cuánto humanismo nos hace
falta para que cada hermana se siente plenamente libre, como familia, plenamente responsable de
la marcha espiritual de la fraternidad, no simple ejecutora de las normas de santidad!
(Cuántos permisos y ceremonias todavía hay que suprimir si anhelamos una fraternidad adulta
en el Señor, en que la confianza total sea la base de todas las reglas de comunidad! Una vieja
ascética está llena de cautelas y precauciones..., que, en el fondo, reflejan una comunidad no libre
ni transparente, no adulta en el Señor.
(Cuánto humanismo nos hace falta...! Y es una frase que no la invento yo, sino que la oí
(dándole yo la razón) a una de tus hermanas, ejemplar, que da cursos de formación en esta Casa.

Mi querida Lidia, no pienso que suene escandaloso a tus oídos este consejo, este criterio:
Cuanto menos permisos, más obediencia..., a condición, claro está, de que seamos limpios y
transparentes en fraternidad, de que podamos decir en comunidad lo que sentimos, de que
nuestras relaciones sean Acara a cara@, como indica nuestro documento de VII Consejo Plenario
de la Orden sobre ANuestra vida fraterna en minoridad@ (Asis, marzo 2004).

Una súplica por un desvalido


He de concluir estas consideraciones sobre el reloj de mi vida.
Los seres humanos, quitado el antifaz de nuestro oficio - que es el cargo que le han dado, la
ciencia que ha adquirido y que ejerce en una cátedra, y otras cosas que no tocan la esencia del ser
- somos todos muy pobrecitos, muy desvalidos. Pero (qué ternura nace en el corazón, cuando así
nos sentimos y así podemos comunicarnos! Solamente con los amigos muy amigos podemos
compartir nuestro desvalimiento; con los otros seguimos usando el antifaz. La educación es
necesaria, porque es vehículo de caridad. Pero no olvides, Lidia, que en ocasiones la cortesía es la
armadura de la desconfianza.
Yo te ruego, si algo intuyes en mi corazón, si hay un calorcillo de ternura que en ti brota (que
sí brota, lo sé), yo te ruego que en le secreto de tu corazón hagas una súplica por mí.
He buscado en la vida la verdad y el amor. He procurado ser transparente.
Adiós, mi querida Lidia. Respira como un flor

65
Diciembre 2004
fr. Rufino María Grández

Nota del 5 de febrero de 2005 (en el que dirijo un retiro a las Hermanas). Este escrito ha quedado
dormido desde el día en que lo compuse. Entiendo que este estilo de confidencias no las puedo impartir
como Aconferencia@ a las hermanas, que no tengo derecho a ello, que no se me ha dado tal
encomienda. No obstante, puede haber interesadas en conocer este Testimonio. Que sepan, tan sólo, que,
para quien desee una copia, queda en Secretaría.

9
Del amor y la amistad

Para mi querida Lidia

Mi querida y bella Lidia,


hoy te escribo en Poesía:
para ti mi cortesía,
sin que nadie tenga envidia.

La tradición mexicana
pide una flor en febrero:
que yo te diga un ATe quiero@
con alma fresca y cristiana.

)Qué es el amor para ti?,


me dices con la mirada;
y una respuesta callada
la sientes dentro de ti.

Es un decir sin decir


lo que decirse no puede,
porque el amor siempre excede,
y decir... casi es mentir.

Mi historia de amor ha sido:


amor sufrido y gozado,
un amor arrodillado
que mi Dios lo ha conocido.

66
Es un río de ternura
y es un volcán de pasión,
aventón del corazón
que te avienta hacia la altura.
Es la piel enternecida,
de la carne sacramento;
es delicia y es tormento,
es la vida de la vida.

Es sentido sin sentido,


atisbo de la Ribera,
en esta Pascua primera,
sorbo de un vino encendido.

Hay amor y hay amoríos,


que salen del mismo pecho,
mas yo me quedo al acecho,
que hay verdad y hay extravíos.

Amor es la pura esencia


de la Biblia que he estudiado,
porque hay Amor Encarnado
que es cual divina demencia.

Y entonces... )qué es el amor?,


cualquiera se lo pregunta;
mas toda la ciencia junta
no tiene de amor Doctor.

Es boda divino-humana,
de todo el cuerpo y el alma.
que claman, alzando palma,
por la unidad que nos sana.

(Oh Peregrina amorosa,


Peregrina enlagrimada,
en la senda roseada
hay una espina... sabrosa!

Llora adentro, Lidia mía,


cuando el amor te deshace,
porque la Vida renace
y el amor no es demasía.

67
Dulzura y Serenidad
y no mientes con tu cara,
que es el amor agua clara,
milagro de Caridad.

(Amar y sentirte amada!:


Dios te conceda tal dicha,
sabes bien que esa es mi ficha,
y mi mística humanada.

Mas )he de seguir mi rima


de amor, amores gimiendo,
si lo que voy intuyendo
yo lo veo por encima...?

Vendrá la tarde serena,


y los ojos se abrirán...
Y han de ver..., )y qué verán,
dulce Jesús de la Cena?

Verán un anillo de oro,


que Jesús pone en tu mano,
AEs éste mi amor humano,
pasa tú al divino coro@.

Llora, mi Lidia, de amor,


como yo quiero llorar,
y cántale tu cantar,
mirando su resplandor.

Casa de formación Santa Verónica,


13 de febrero de 2005
(primer domingo de Cuaresma).

68
10
El Soñador
Pascua 2005
(27 marzo 2005)

Mi querida Lidia:

La Madre Tierra - Anuestra hermana la Madre Tierra, la cual nos sustenta y gobierna y
produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas@ (...e produce diversi fructi con coloriti
fiori ed erba) - nos acaba de hacer un regalo: La Flor de Durazno. )Las has visto? )Las has orado?
Te enviaré una foto.
No son, es verdad, aquellos campos de melocotón de mi tierra (allí no los llamamos
Aduraznos@), que, cuando vienen, son como una alfombra celeste, de una belleza embriagadora...
pero también estos tres duraznos del huerto son bellos, hijos de la Madre Tierra, y sus flores son,
por sí solas, bellas hasta decir basta.
Ya vino la Flor de Durazno. Sal al huerto, Lidia; (ya vino la Primavera! Ya vino la Poesía;
quiero decirte: está a la puerta la Pascua, pues Él es la Primavera. Ya pasó el domingo ALaetare@
y mi corazón se acelera... No es todavía tiempo..., pero te lo envío, como regalo anticipado de
bodas, para que te prepares.
Quiero enviarte en este Coloquio mi Felicitación Pascual. He sido fiel a la cita anual de la
Pascua, y este año, desde 1977, que fue la primera, es la felicitación en versos parar orar, número
vigésimo noveno. Este año va dedicada al Soñador. )Quién es el Soñador? Pues (quién va a ser,
sino Jesús!
La escribí cuando el viernes de la II semana de Cuaresma (25 de febrero este año) la lectura
cuaresmal de la Misa nos hablaba de José, el soñador. Hubo otro Soñador Mayor, como estarás de
acuerdo.
Te envío, pues, esta felicitación, dejando para otra vez pensamientos que bullen en mi corazón,
y que quisiera compartir, como éstos: AYo quiero ser santo con los ojos abiertos@, y ADos
formas de ser capuchina@. Tendremos ocasión.
Ahora miremos a Jesús pascual, y gocémonos con él, preparando primorosamente la Vigilia.

I
MI FELICITACIÓN

AJacob amaba a José más que a todos sus demás hijos, porque lo había engendrado en la
ancianidad. A él le había hecho una túnica de amplias mangas. Sus hermanos, viendo que lo amaba
más que a todos ellos, llegaron a odiarlo, al grado de negarle la palabra.
Ahí viene ese soñador. Démosle muerte. Démosle muerte... Vamos a ver de qué le sirven sus
sueños@
(Génesis 37, lectura del viernes de la II semana de Cuaresma).

69
Ahí viene el Soñador,
el de la túnica bella.

Soñaba que eran familia:


la luna, el sol, las estrellas,
y él más hermoso y radiante,
corazón de toda ella,
que Dios le hacía soñar
lo que quería que fuera.

Ahí viene el Soñador,


el de la túnica bella.

Soñaba como el amor


sueña verdad lo que sueña:
que era la siega dorada
y había una gran cosecha;
las gavillas se inclinaban,
le rendían la cabeza.

Ahí viene el Soñador,


el de la túnica bella.

Soñaba desde la Cruz


con las heridas sangrientas;
con la corona de espinas,
y con las manos abiertas;
soñaba amor victorioso,
como divino Profeta.

Ahí viene el Soñador,


el de la túnica bella.

Soñaba Jesús muriendo,


soñaba en su santa Iglesia;
y le abría su costado
para que adentro durmiera,
soñaba y, al despertar,
vio que la Pascua ya era.

Ahí viene el Soñador,


el de la túnica bella.

(Oh Jesús que infundes sueños


del Espíritu en la tierra,
Señor de la profecía,
Artífice de belleza!,
tus hijos, los Soñadores,
70
tu gracia infinita sueñan.

Ahí viene el Soñador,


el de la túnica bella.

(Loor en el mundo nuevo,


a Cristo que vive y reina!:
no se perdieron los sueños
del de la túnica bella.
(Loor a ti, Jesucristo,
en Trinidad verdadera!

Ya ha llegado el Soñador,
la Pascua y la Primavera.

II
RESPUESTA A AEL SOÑADOR@

Yo pensé en estos divinos sueños, y, de pronto, me vino la idea de que yo podía dar una
respuesta.
Es un Coloquio con Jesús. Primero, me atrevo a hablar yo; luego él habla; y, al final,
suplicante, yo mismo, es decir, si te agrada, tú.

(I)
A los ojos del Soñador

)Qué estás soñando de mí,


oh Jesús, cuando me sueñas,
y por tus ojos me enseñas
caminos que antes no vi?

1. Bellos ojos soñadores,


donde me miro sin miedo,
donde me encuentro y me quedo
con Pedro y tus seguidores.

2. Ojos de Cristo que un día


prendieron pasión y fuego,
contemplación y sosiego,
silencio, luz y armonía.

3. Ojos bañados de amor


como una playa infinita,
lo que mi amor necesita
para aliviar su dolor.

4. Ojos de pura amistad,

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ceñida en fiel atadura,
que dura lo que perdura
su Pascua en la eternidad.

5. Ojos humano-divinos,
posada de Encarnación,
alberca del corazón
y paz de mis desatinos.

(II)
El Soñador muy amante

)Qué estás soñando de mí,


oh Jesús, cuando me sueñas,
y por tus ojos me enseñas
caminos que antes no vi?

1. Yo te pensé eternamente
y eternamente te amé,
te elegí y santifiqué
y puse un beso en tu frente.

2. Pensé para ti una cuna


con cariño maternal,
y una fuente bautismal,
que es gracia cual gracia alguna.

3. Pensé por ti Eucaristía,


locura de mi ternura,
para que vengas segura
pues Alguien se te confía.

4. Te formé para ser santa


y te pensé luminosa,
luz que presagia, preciosa,
que el bello Sol se adelanta.

5. Eres tú mi pensamiento
y no te puedo quitar;
mi corazón es altar
y tú eres mi ofrecimiento.

(III)
El corazón anhelante

)Qué estás soñando de mí,


72
oh Jesús, cuando me sueñas,
y por tus ojos me enseñas
caminos que antes no vi?

1. (Oh Jesús!, mira quien soy:


un corazón anhelante,
sufriente por ser amante,
gozante porque a ti voy.

2. No sea un sueño perdido


de tu amor apasionado;
sea un fruto sazonado
de tu huerto florecido.

3. Sea por ti, mi Señor,


no por mí, sino por ti,
maestro mío, Rabbí,
mi dueño enloquecedor.

4. La vida troncha proyectos


y al final quedas tú solo,
luz de mis mares y polo
de mis ideas y afectos.

5. (Oh Jesús!, dulce aventura


de un corazón que te ama,
abrasa, y quede cual llama
tu amor, tu Presencia pura.

)Qué estás soñando de mí,


oh Jesús, cuando me sueñas,
y por tus ojos me enseñas
caminos que antes no vi?

Ruega por mí.


Un abrazo

fr. Rufino María Grández

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11
Pascua 2005
(27 marzo 2005)

LA ALEGRÍA PASCUAL
EN LA VIDA DEL PADRE PIO
(Rescate de una entrevista del P. Jaime Zudaire)

Mi querida Lidia:

(Pascua a los ojos! El día pasado desgranábamos al viento versos de Pascua para cantar
amores al Señor de la Pascua. Como en la vida a veces uno trabaja fuera de programa, a golpes de
espíritu, he de decirte que esta añadidura a la felicitación pascual - y que pienso que es oportuna -
viene a golpe de espíritu. Y me explico con una breve introducción.
Como sabes, estoy trabajando una vida del P. Jaime, cuyo título podrá ser Jaime Zudaire:
capuchino, sacerdote, apóstol. Comencé con un proyecto muy comedido: un manojo de páginas,
con cierta extensión (unas 15), podrían darnos una semblanza lograda de nuestro hermano, de
quien escribí, en estos mismos Coloquios, a raíz de su muerte, acaecida el 1 de octubre de 2004,
AEl epitafio del P. Jaime@. Aquella idea inicial, al entrar en la tarea, se fue engrosando,
engrosando..., hasta que, al fin, la Semblanza ha salido un libro, ya muy adelantado con las 115
páginas que llevo tecleadas. Son tantas..., que a lo mejor no he acertado a tomar el hilo que va
enhebrando esta vida, que es lo que más interesaba. Los capítulos de este libro son estos:

Pórtico
3.La infancia y los años de formación (1925-1950)
4. En España, la primera etapa ministerial (1950-1960)
5. Colombia, Ami segunda patria@ (1960-1974)
6.Roma: al servicio de la Orden Franciscana Seglar (1974-1990). Inicio y balance anticipado.
7. Desde Roma y por 38 países.
8.Por un nuevo camino que comienza a hacerse.
9.El P. Jaime en México (1991-2004).
10.En México por la familia franciscana.
11.El día la hora (1 octubre 2004).
Conclusión: La herencia del P. Jaime.

Estando en estos menesteres, que yo los considero como un obsequio de fraternidad a él y a


los que lo han querido cercanamente, he aquí que encuentro en la bodega de su ordenador un
escrito que me ha llegado al alma, y que él ha titulado ALa alegría pascual en la vida del Padre
Pío@. Me parece precioso y muy oportuno para esta Pascua. No tiene fecha, no tiene indicación
de destino; pero resulta suficientemente claro que se trata de una entrevista que le hacen, con toda
probabilidad en María Visión, por donde varios hermanos de la Viceprovincia - y también alguna
capuchina - hemos pasado.
Como se dice en la conversación, es un diálogo antes de la canonización. Recordemos que ésta
fue el domingo 16 de junio de 2002. Allí estuvimos presentes, como uno de los tantísimos
sacerdotes concelebrantes.
El P. Pío escribió: AGesú glorificato é bello, ma quantumque egli sia tale, sembrami che lo sia
maggiormente crocifisso@ (Jesús glorificado es bello, pero aun cuando así lo sea, a mí me parece
que es más crucificado: 14 diciembre 1917, al P. Evangelista da San Marco in Lamis).
También para san Buenaventura el Crucificado, centro de su teología, clave de la vida que
escribió de Francisco, era la dulzura pura y la belleza.
Te dejo con pensamientos de Pascua, mirando al Señor de la Belleza.

fr. Rufino María Grández

La alegría pascual en la vida del Padre Pío

P. Jaime Zudaire Huarte

El tiempo pascual es una insistente invitación a la alabanza a Dios y a la alegría. Esto nos da
motivo para acercarnos a esta faceta de la espiritualidad del Padre Pio de Pietrelcina.

1 - La próxima canonización del P. Pío es, sin duda, motivo de alegría desbordante para sus
innumerables seguidores; pero la personalidad misma del P. Pío,@un crucificado sin cruz@, )
invita a la alegría?.
- El Padre Pío vivió permanentemente la Pascua de Cristo ,uniendo en forma honda y
misteriosa dolor y alegría. Voy a leerle unas palabras suyas escritas cuando era joven sacerdote :
AEl corazón de Jesús y el mío se fusionaron... Mi alegría era tan intensa y profunda que no me fue
posible contenerme más tiempo. Las lágrimas más deliciosas me bañaron el rostro... Cuando el
paraíso se vierte en un corazón, este corazón... débil y mortal no lo puede soportar sin llorar@.Y
unos años más tarde escribe como tratando de explicar esta realidad, a una dirigida suya :@Hay
gustos sublimes y dolores tan profundos que es imposible explicarlos con palabras. El silencio es el
último recurso del alma...@

2 - Ante los horrores de la violencia en la tierra de Jesús o ante el espectro del hambre,
todavía )es posible la alegría?
- También el P. Pío se ha estremecido ante estas realidades. En los días de la Primera Guerra
Mundial escribe: ALos horrores de la guerra me tienen en mortal agonía .Quisiera morir para no
ver tantos estragos y, si el buen Dios quisiera concederme esta gracia, le quedaría muy
reconocido...@Pero más allá de esta tragedia descubre motivos de esperanza y confía en que el
Señor haga florecer una sociedad nueva, por el mérito mismo de tanto heroísmo y de tantas
lágrimas.
Escribe a una dirigida suya : ACamina con alegría y con un corazón lo más sincero y abierto
que puedas ; y cuando no puedas mantener esta santa alegría, al menos no pierdas nunca el valor y
la confianza en Dios@(Cartas IV, p.418).

3 - Hay otros motivos de honda tristeza: el pecado y los pecados que él pudo conocer por su
mismo ministerio de confesor.
- Como tantos otros santos, el P. Pío se califica a sí mismo de pecador y en momentos de
desolación se siente abrumado; porque es muy consciente de las muchas gracias recibidas de Dios
y estas gracias y favores le hacen experimentar la distancia sin medida que hay entre la bondad de
Dios y la respuesta del hombre. Llega como a temer que no alcance ese encuentro con Dios que es
todo su anhelo. El Dios del P. Pío es el Dios de la misericordia y esta misericordia reanima el
corazón. El cardenal Lercaro se refería así a la actitud del P. Pío ante el hombre que se acercaba a
él para pedirle la absolución como sacerdote :@El pecado pesaba sobre él. El pecado que
escuchaba y reprendía, pero para implorar la misericordia de Dios. Aquel pecado que perdonaba
en nombre de Dios era una herida para su alma. Y él unía su sufrimiento al de Cristo para que se
perdonasen los pecados a los hermanos A. Y los hermanos se retiraban consolados y serenos, aun
aquellos a los que reconvenía enérgicamente
Un día un hombre que se reconocía sinceramente ateo, se acercó al P. Pío diciéndole:@Padre,
yo no creo en Dios@.La respuesta del P. Pío fue inmediata :@Pero, hijo mío, Dios, sí, cree en
ti@. El hombre sintió que se le abría el corazón a la luz divina

4 - Indudablemente para que las penas y las contradicciones no apaguen la llama de la


alegría, una persona, cristiana o no, tiene que estar animada por motivaciones profundas
- El P. Pío sintió desde muy joven y hasta el fin de su vida esta vocación: reparar y salvar; ser
propiciación y ofrecerse en inmolación por los demás. Hablando a los especialistas que
participaban en un congreso de cardiólogos, les decía con sencillez: ATambién vosotros lo mismo
que yo habéis venido al mundo con una misión que cumplir. Como religioso, como capuchino, la
observancia perfecta y amorosa de mi regla y de mis votos; como sacerdote es la mía una misión
de propiciación: hacer que Dios se muestre propicio con toda la familia humana@. Es una misión
recibida del Señor. Efectivamente escribe :@El escoge las almas y entre éstas, a pesar de mi
carencia de méritos, también la mía, para ayudarse en la gran tarea de la salvación de los
hombres... Esta es la razón por la que deseo sufrir cada vez más... en esto consiste toda mi
gloria@.

5 - )En que manera concreta cumplió él y tal vez podamos cumplir los demás esta misión de
propiciación ?.
- El papa Pablo VI, hablando al capítulo general de los Capuchinos, decía como en síntesis:@
era un hombre que oraba y sufría@
Oraba en continuidad. Se describía a sí mismo Acomo un hombre que en todo momento va a
mendigar y a pedir favores a las puertas de la Divina Misericordia@.@Rezo más por ellos que por
mí. Si la oración por los demás no incluyese también la oración por uno mismo, ciertamente que la
más olvidada sería mi alma...Esto parece imposible y, sin embargo, es lo que me sucede de
ordinario@.
Sufría la debilidad física, las incomprensiones y aun la persecución que padeció y las llagas de
Cristo en su cuerpo hicieron que alguien que lo estimaba altamente se permitió decirle: APadre,
usted sufre tanto, porque tuvo la divina imprudencia de ofrecerse como víctima por el género
humano. Lleva usted en un hombro la Iglesia y en el otro el mundo desquiciado por la fuerza del
mal@.
El P. Mondrone, jesuita, escribe: AComo Jesús andaba encorvado ...bajo el peso de la cruz. Sin
duda por su organismo desfallecido y desangrado....pero ,sobre todo porque sobre mi espalda
fabricaron los pecadores@.
Oraba, sufría y trabajaba escuchando, aconsejando y absolviendo hasta quince y hasta
diecinueve horas en un día. Al inicio de su sacerdocio nos revela su secreto: AJesús comienza a
hacerme sentir lo dulce que es vivir y sufrir por los hermanos@.

6 - Siendo esta su experiencia, )no es extraño que fuera a veces duro con los penitentes?
Su carácter ,su origen familiar y su experiencia espiritual no hicieron fácil en él la suavidad. El
da testimonio de sí mismo :@Jamás me he arrepentido de actuar con dulzura; pero, sí , he sentido
remordimiento ...cuando he sido un poco duro. Cuando hablo de suavidad no me refiero aquella
que transige en todo...que transforma la disciplina en un dulce.
El cardenal Lercaro daba este testimonio :@Firme e inflexible ,hasta ser brusco y huraño; y al
mismo tiempo abierto y acogedor hasta el punto de devolver la paz y la serenidad a quien hacía
años no la tenía, o que acaso nunca la había gustado@. El mostrarse a veces rudo era para el P.
Pío muy doloroso. Se sentía devorado por el amor a Dios y al prójimo. Y decía : AYo puedo
incluso pegar a mis hijos, pero (ay del que me los toque!@.

7 - La vida no está integrada sólo por momentos sublimes. Importa mucho dar testimonio de
alegría en la vida diaria
En parte por herencia familiar , de niño y adolescente - lo recordaban sus compañeros - era
alegre e ingenioso, aunque moderado y reservado en sus expresiones. Como religioso, he oído
contar a quienes convivieron con él bromas y juegos de palabras, con las que tomaba parte en la
alegría de la vida fraterna. Me refería uno de ellos que, siendo joven, le encargaron de algunas
atenciones, como de enfermero, respecto del P. Pío y que, viendo su serenidad y su sonrisa, se
atrevió a preguntarle con ingenuidad juvenil: APero )a usted estas llagas le duelen? Y el Padre le
respondió en su estilo a veces un poco rudo y campesino: A)Crees que Dios da estas cosas para
regalo@?

8 - Si tanto estimaba el sufrir por los hermanos, )cómo le dio a la Clínica fundada por él ese
título sugestivo de Sollievo della Sofferenza, Alivio del Sufrimiento?
Quería para la clínica todos los adelantos técnicos; pero quería algo más .Tomamos sus
palabras :@Que sea lugar de oración y de ciencia, donde el género humano se reencuentre con
Cristo crucificado... El que sufre debe vivir en ella el amor de Dios... que emanará de aquellos que
atienden la enfermedad de su cuerpo y la enfermedad de su espíritu@.El amor es la palabra; este
amor le hacia sentir como propios los dolores y contradicciones de los demás y buscar todos los
medios de aliviarlos y por otra parte comunicar la disponibilidad ante el dolor redentor sufrido con
Cristo.

9 - Hay fotografías del P. Pío en las que se adivina una hermosa sonrisa y los ojos invitan a
mirar al cielo. )No tuvo alguna experiencia de las llamas del infierno, al modo de los videntes
de Fátima?.

El P. Pío tuvo experiencia notables acerca del mal y del maligno y del riesgo de que las almas
se pierdan pero de acuerdo con su vocación todo lo tradujo en abandono a la misericordia de Dios
y en oblación de sí mismo: Vea unas palabras suyas escritas cuando aún era joven sacerdote:
ACastígame a mí y no a los otros...mándame incluso al infierno, con tal que yo te ame y que se
salven todos... Castígame a mí, Jesús mío... pero sálvalos a todos, sí a todos...@
En la legítima aspiración de todos a ser felices el P. Pío muestra un camino que sólo puede
entenderse a la luz de la Pascua de Cristo. Un camino que rebosa de amor y de superior felicidad.
(Casa de Formación Santa Verónica, 12 de marzo de 2005)

12
MEMORIA Y HERENCIA
DE JUAN PABLO II
Ante el cuerpo yacente
de Juan Pablo II

Mi querida Lidia:
El día 2 de abril, sábado de la octava de Pascua, a las 9.37 de la noche nuestro amado padre y
pastor Juan Pablo II cruzaba el umbral de la eternidad (que era como ACruzando el
umbral de la esperanza@) y entregaba su alma al Creador. A(Bien, siervo bueno y
fiel!: Entra en el gozo de tu Señor@.
Un clamor mundial, de respeto y homenaje en todos, de amor en innumerables cristianos - de
amor hasta las lágrimas en tantos, tantísimos cristianos sencillos - ha rodeado la muerte del Papa y
está rodeando ahora la preparación de los funerales, que serán el viernes, día 8, a las 10.00 de la
mañana. Luego su cuerpo irá a aquella capillita de la Cripta donde fue depositado el cuerpo de
Juan XXIII (hoy, Beato, en la nave de la basílica, cerca del cuerpo de S. Josafat), y, sin haber sido
embalsamado, será Ainhumado@, sepultado en tierra.
En este coro universal se levanta la voz y el cariño de nuestros corazones - el de cada una, y el
mío en particular - que quieren proferir una palabra, aunque nadie la supiera en medio de un
fenómeno de admiración abrumadora; y que quiere, al mismo tiempo, recoger, como un tesoro en
un cofre, un recuerdo de su pontificado.
Para eso medito, para eso escribo, para eso comparto sentimientos. Quisiera volver a leer lo
que hoy escribo, si el Señor me da salud y vida, dentro de años, los que él quiera.
Puedo sintetizar los pensamientos al cobijo de dos palabras: memoria y herencia. Memoria,
abarcando de una mirada todo lo que ha sido su ministerio en la silla de Pedro; herencia,
recogiendo algo muy suyo que quede como parte de mi vida. Cada Papa ha dejado en mi corazón
un recuerdo personal de amor y de ternura.

I
MEMORIA

Las agencias que entregan noticias en Internet hacía mucho tiempo que habían hecho balances
de este Papa que ha batido records en tantos aspectos.

Id y anunciad el Evangelio a toda la tierrra. Los 106 viajes de Juan Pablo II


1: República Dominicana, MÉXICO y Bahamas (25-I/1-II-1979) - 2: Polonia
(2/10-VI-1979) - 3: Irlanda y USA (29-IX/8-X-1979) - 4: Turquía (28/30-XI-
1979) - 5: Zaire, República del Congo, Kenia, Ghana y Alto Volta (2/12-V-
1980) - 6: Francia (30-V/2-VI-1980) - 7: Brasil (30-VI/12-VII-1980) - 8:
Alemania (15/19-XI-1980) - 9: Pakistán, Filipinas, Guam y Japón (16/27-II-
1981) - 10: Nigeria, Benin, Gabón y Guinea Ecuatorial (12/19-II-1982) - 11:
Portugal (12/15-V-1982) - 12: Gran Bretaña (28-V/2-VI-1982) - 13: Brasil y
Argentina (10/13-VI-1982) - 14: Suiza (15-VI-1982) - 15: San Marino (29-VIII-
1982) - 16: España (31-X/9-XI-1982) - 17: Portugal, Costa Rica, Nicaragua,
Panamá, El Salvador, Guatemala, Honduras, Belize y Haití (2/10-III-1983) -
18: Polonia (16/23-VI-1983) - 19: Francia (14/15-VIII-1983) - 20: Austria (10/13-
IX-1983) - 21: Kairbanks, Corea, Nueva Guinea, Islas Salomón y Tailandia
(2/12-V-1983) - 22: Suiza (12/17-VI-1984) - 23: Canadá (9/21-IX-1984) - 24:
España , República Dominica y Puerto Rico (10-11/13-X-1984) - 25:
Venezuela, Ecuador, Perú y Trinidad (25-I/6-II-1985) - 26: Países Bajos,
Luxemburgo y Bélgica (11/21-V-1985) - 27: Togo, Camerún, República
Centroafricana, Zaire, Kenia y Marruecos (8/19-VIII-1985) - 28: Suiza y
Lietchenstein (8-IX-1985) - 29: India (31-I/10-II-1986) - 30: Colombia (1/8-VII-
1986) - 31: Francia (4/7-X-1986) - 32: Bangla Desh, Singapour, Fuji, Nueva
Zelanda y Australia (18-XI/1-XII-1986) - 33: Uruguay, Chile y Argentina (31-
III/13-IV-1987) - 34: Alemania (30-IV/4-V-1987) - 35: Polonia (8/14-VI-1987) -
36: USA y Canadá (10/21-IX-1987) - 37: Uruguay, Bolivia, Perú y Paraguay
(7/18-V-1988) - 38: Austria (23/27-VI-1988) - 39: Zimbawe, Botswana y
Mozambique (10/19-IX-1988) - 40: Francia (8/11-X-1988) - 41: Madagascar, La
Reunión, Zambia y Malawi (28-IV/6-V-1989) - 42: Noruega, Islandia,
Finlandia, Dinamarca y Suecia (1/19-VI-1989) - 43: España (19/21-VIII-1989) -
44: Corea, Indonesia e Isla Mauricio (6/16-X-1989) - 45: Cabo Verde, Guinea
Bissau, Malí, Burkina Faso y Chad (25-I/1-II-1990) - 46: Checoslovaquia
(21/22-IV-1990) - 47: MÉXICO (6/14-V-1990) - 48: Malta (25/27-V-1990) - 49:
Tanzania, Burundi y Ruanda (1/10-IX-1990) - 50: Portugal (10/13-V-1991) - 51:
Polonia (1/9-VI-1991) - 52: Polonia y Hungría (13/20-VIII-1991) - 53: Brasil
(12/21-X-1991) - 54: Senegal, Gambia y Guinea (19/26-II-1992) - 55: Angola,
Santo Tomé y Príncipe ( 4/10-VI-1992) - 56: República Dominicana (9/14-X-
1992) - 57: Benín, Uganda y Sudán (3/10-II-1993) - 58: Albania (25-IV-1993) -
59: España (12/17-VI-1993) - 60: MÉXICO y USA (12/17-VIII-1993) - 61:
Lituania, Letonia y Estonia (4/10-IX-1993) - 62: Croacia (10/11-IX-1994) - 63:
Filipinas, Sri Lanka, Papua Nueva Guinea y Australia (11/21-I-1995) - 64:
Polonia y República Checa (20/22-V-1995) - 65: Bélgica (3/4-VI-1996) - 66:
Eslovaquia (30-VI-- 2-VIII-1995) - 67: Suráfrica, Mozambique y Kenia (16/19-
IX-1995) - 68: USA (4/8-X-1995) - 69: Guatemala, El Salvador, Colombia y
Venezuela (5/11-II-1996) - 70: Túnez (14-IV-1996) - 71: Eslovenia (21/23-V-
1996) - 72: Alemania (21/23-VI-1996) - 73: Hungría (6/8-IX-1996) - 74: Francia
(19/22-IX-1996) - 75: Bosnia-Herzegovina (12/13-IV-1997) - 76: República
Checa (25/27-IV-1997) - 77: El Líbano (10/11-V-1997) - 78: Polonia (30-V-11-VI-
1997) - 79: Francia (23/24-VIII-1997) - 80: Brasil (2/5-X-1997) - 81: Cuba
(21/25-I-1998) - 82: Nigeria (21/23-III-1998) - 83: Austria (19/21-VI-1998) - 84:
Croacia (2/4-X-1998) - 85: MÉXICO y USA (22/26-I-1999) - 86: Rumanía
(7/9-V-1999) - 87: Polonia (5/17-VI-1999) - 88: Eslovenia (19-IX-1999) - 89:
India (5/8-XI-1999) - 89: Georgia (8/9-IX-1999) - 90: Egipto (24/26- II-
2000) - 91: Jordania, Israel y Palestina (20/26- III-2000) - 92: Portugal
(12/13-V-2000) - 93: Grecia, Siria y Malta (4/9-V-2001) - 94: Ucrania (23/27-
VI-2001) - 95: Kazajistán y Armenia (22/27-IX-2001) - 96: Bulgaria y
Azerbayán (22/27-V-2002) - 97: Canadá, MÉXICO y Guatemala (27-VI/2-
VIII-2002) - 98: Polonia (16/19-VIII-2002) - 99: España (3/4-V-2003) - 100:
Croacia (2003) - 101: Bosnia y Herzegovina, (2003) - 102:Eslovaquia (2003) -
103:Pompeya (2003) - 104:Berna (Suiza) (2004) - 105:Lourdes (Francia) (2004)
- 106: Loreto (Italia) (2004)
He aquí, según esto, los países más visitados:
POLONIA (9): 1979, 1983, 1987, 1991, 1991, 1995, 1997, 1999, 2002
FRANCIA (6): 1980, 1983, 1986, 1988, 1996, 1997, 2004
ESPAÑA (5): 1982, 1984, 1989, 1993, 2003
USA (5): 1979, 1987, 1993, 1995, 1999
MEXICO (5): 1979, 1990, 1993, 1999, 2002
BRASIL (4): 1980, 1987, 1989, 1997
PORTUGAL (4): 1982,1983, 1991, 2000
ALEMANIA (3):1980, 1987, 1996
AUSTRIA (3): 1983, 1988, 1998
CANADÁ (3): 1984,1987,2002
GUATEMALA (3):1983,1996, 2002
KENIA (3): 1980,1985, 1995
REPUBLICA DOMINICANA (3): 1979, 1984, 1992
SUIZA (3): 1982, 1984, 1985, 2004

Sus escritos autobiográficos siendo Papa


Un aspecto especial de Juan Pablo II ha sido el publicar, en sus años de Papa, escritos
colaterales a su oficio, escritos Aprivados@ que se refiere a su vida personal y experiencia, y que
el cristiano agradece, porque en ellos se contempla de un modo muy directo el alma de una
persona que está gobernando a la Iglesia.
Cruzando el umbral de la esperanza, entrevista con Vittorio Messori,
Plaza y Janes, 1994.
Don y misterio, BAC, 1996. (Escrito con motivo de sus 50 años de vida
sacerdotal, desde el 1 de noviembre de 1946).
"(Levantaos! (Vamos!" , Plaza & Janés, 2004. (Su experiencia como
obispo).
" Memoria e identidad" , La Esfera de los Libros, 2005

Sus escritos para toda la Iglesia

LAS CATORCE ENCÍCLICAS

Redemptor Hominis (4 de marzo de 1979


(Jesucristo, Redentor del hombre)
Dives in Misericordia (30 de noviembre de 1980) (La misericordia de Dios Padre)
Laborem Exercens (14 de septiembre de 1981) (Sentido cristiano del trabajo)
Slavorum Apostoli (2 de junio de 1985) (San Cirilo y San Metodio, apóstoles de los pueblos
eslavos y compatronos de Europa)
Dominum et Vivificantem (18 de mayo de 1986) (Don y misión del Espíritu Santo)
Redemptoris Mater (25 de marzo de 1987)(La Virgen María)
Sollicitudo Rei Socialis (30 de diciembre de 1987)(La doctrina social de la Iglesia)
Redemptoris Missio (7 de diciembre de 1990)(La dimensión misionera de la Iglesia)
Centesimus Annus (1 de mayo de 1991)(Cien años de la primera encíclica sobre la cuestión
social)
Veritatis Splendor (6 de agosto de 1993)(Moral Fundamental)
Evangelium Vitae (25 de marzo de 1995)(Teología y Moral familiar y de la vida)
Ut Unum Sint (25 de mayo de 1995)(La unidad de los cristianos)
Fides et Ratio (14 de septiembre de 1998)(La relación entre fe y razón)
Ecclesia de Eucharistia (17 de abril de 2003)(La Eucaristía en su relación con la Iglesia)

OTROS DOCUMENTOS

11 Constituciones Apostólicas,entre ellas:


Sapientia Christiana (15 de abril de 1979): Sobre la educación católica.
Sacrae Disciplinae Leges (25 de enero de 1983): Para la promulgación del nuevo Código de
Derecho Canónico.
Pastor Bonus (28 de junio de 1988): Sobre la reforma de la Curia Romana.
Fidei Depositum (11 de octubre de 1992): Para la promulgación del Catecismo de la Iglesia
Católica.
Universi Dominici Gregis (22 de febrero de 1996): Sobre la reforma del Cónclave.

15 Exhortaciones Apostólicas, entre ellas:


Diez tras las celebraciones de sus correspondientes Asambleas del Sínodo de los Obispos.
Otras Exhortaciones Apostólicas de Juan Pablo II son:
Redemptionis Donum (25 de marzo de 1984): La consagración religiosa, don de la redención.
Redemptoris Custos (15 de agosto de 1989): Sobre San José, esposo de la Virgen María.
Ecclesia in Europa (28 de junio de 2003). Sobre el cristianismo como esperanza para Europa.
Pastores Gregis (16 de octubre de 2003). Sobre el ministerio de los obispos.

45 Cartas Apostólicas, entre ellas:


Salvifici Doloris (11 de febrero de 1984): Sobre el sentido salvador del dolor y la enfermedad.
Mulieris Dignitatem (15 de agosto de 1988): Sobre la dignidad de la mujer en la iglesia y en la
sociedad.
Carta Apostólica con ocasión del 50 aniversario del comienzo de la II Guerra Mundial (27 de
agosto de 1989).
Carta Apostólica con ocasión del V Centenario de la Evangelización del Nuevo Mundo (29 de
junio de 1990).
Ordinatio Sacerdotalis (22 de mayo de 1994): Sobre la ordenación sacerdotal reservada sólo a
varones.
Tertio Millennio Adveniente (10 de noviembre de 1994): Para la preparación del Gran Jubileo del
Año Santo 2000
Orientale Lumen (2 de mayo de 1995): Sobre las Iglesias Orientales.
Apostolos Suos (21 de mayo de 1998): Sobre la naturaleza de las Conferencias Episcopales.
Dies Domini (31 de mayo de 1998) Sobre el sentido cristiano y religioso del domingo, el día del
Señor.
Novo Millennio Ineunte (6 de enero de 2001) En la con-clusión del Gran Jubileo del Año Santo
2000 y como orientaciones para la Iglesia en el alba del tercer milenio.
Misericordia Dei (2 de mayo de 2002): Sobre el sacramento de la reconciliación.
Rosarium Virginis Mariae (16 de octubre de 2002): Sobre el Santo Rosario.
Spiritus et Sponsa: en el XL aniversario de la constitución "Sacrosanctum Concilium" ( 4 de
diciembre 2003) Sobre la Sagrada Liturgia.
Mane nobiscum Domine (7 de octubre de 2004): Dirigida al Episcopado, al Clero y a los fieles
para el Año de la Eucaristía.
18 Motu propio, entre ellos:
Ad Tuendam Fidem (18 de mayo de 1998) Para defender la fe en la Iglesia Católica
Apostolos Suos (21 de mayo de 1998) Sobre la naturaleza de las Conferencias
EpiscopalesProclamación de Santa Brígida de Suecia, Santa Teresita de Lisieux y Santa
Teresa Benedicta de la Cruz como Copatronas de Europa (1 de octubre de 1999).
Proclamación de santo Tomás Moro como Patrono de los Gobernantes y de los Políticos (31 de
octubre de 2000).
Sacramentorum sanctitatis tutela (10 de enero de 2002): Sobre la santidad de los sacramentos.
Misericordia Dei (2 de mayo de 2002): Sobre el sacramento de la reconciliación.
Cuidado y gestión del Instituto Pontificio "Notre Dame Center", Jerusalén, (26 de 2004) Con la
que se confía el cuidado y la gestión de este Instituto Pontificio a la Congregación de los
Legionarios de Cristo.

Hay otros muchos documentos que no tienen esa importancia canónica de los textos citados,
pero sí tiene la verdad el frescor de la vida inmediata. Citamos, por ejemplo:
Carta a los Sacerdotes con ocasión del Jueves Santo: Ininterrumpidamente desde 1979 hasta
2005.
Carta a las Familias (2 de febrero de 1994).
Carta a los Niños (13 de diciembre de 1994).
Carta a las Mujeres (29 de junio de 1995).
Carta a los Artistas (4 de abril de 1999).
Carta sobre la peregrinación a los lugares vinculados con la historia de la salvación (30 de junio
de 1999) .
Carta a los Ancianos (1 de octubre de 1999).

II
HERENCIA

Cuando muere un Papa, toda su obra pasa a ser herencia. Bien puede decir que su Testamento
es simplemente su obra.
Ahora bien, no todos los que contemplan tienen la misma óptica de visión.
Ante la opinión pública en general, Juan Pablo II pasa a ser un personaje mundial para la
historia, figura clave en la caída del comunismo en Europa; figura que, pese a su poder moral, no
ha podido evitar las guerras crueles de la humanidad, el terrorismo mundial, del cual, por otra
parte, él ha sido víctima en el atentado del 13 de mayo de 1981.
Combinando en su persona el hecho singular de ser representante de 1.000 millones de
católicos y sus dotes personales de líder, ha levantado multitudes como nadie. Sus viajes, la mayor
parte de las veces, han sido acompañado de la apoteosis de las multitudes.
Nada extraño que ya, al día siguiente de su muerte, comience a ser llamado Ael Grande@,
Juan Pablo II el Grande. Acaso el primero que puso en circulación este apelativo fuera el cardenal
Secretario de Estado Angelo Sodano.
Pero seguramente que la grandeza, la magnitud como figura pública... no es el camino más
adecuado para penetrar en su figura evangélica, humilde, fuerte, que está en el centro de su
servicio a Cristo. Puede ser que uno, sin afán de crítica morbosa, se sienta por dentro incómodo
para aceptar esa presentación de inmensidad y grandeza con la cual se quiere dar el valor
específico a hombres muy destacados, y en este momento a Juan Pablo II. Lo grande, lo
deslumbrante... puede ser una creación ciega de sentimientos primarios e incontrolados.
Cuando uno se acerca a la interioridad y al itinerario de este hombre, tal como él nos lo ha
revelado, la misteriosa atracción de corazones que se establece, no se produce porque haya visto
en él a un genio - que así comienzan los mitos -, sino por otro camino de intimidad, de igualdad,
de sintonía profunda en la corriente vital de su vida.
)Quién fue él...? Si nos distanciamos un tanto del tiempo y comenzamos a hablar como se
puede hablar de un protagonista de la Historia reciente, se multiplicarán, sin duda, las opiniones.
De hecho, Juan Pablo II ha tenido fuertes resistencias en ámbitos teológicos, y críticas severas en
la imagen de Iglesia que él ha proyectado. Y cierto que el papado llega a su cenit en cuanto a
imagen social con la gestión esplendorosa de este Pontífice, que ha superado en brillantez a los
Papas anteriores desde la terminación de los Estados Pontificios. Mas todavía la Iglesia sigue
siendo AEstado Vaticano@ (mínimo, casi simbólico), cosa que se dice ser necesaria para el
ejercicio de su libertad..., que será una contingencia histórica, pero que, no obstante, no está
postulada por el Evangelio.
En el ejercicio de este su puesto histórico el Papa ha sido de verdad humilde, por ejemplo, al
proponer en la encíclica AUt unum sint@ a obispos y teólogos: Decidme, )cómo debe ser hoy el
ejercicio del ministerio de Pedro...? Y ciertamente que la mayoría de los fieles anhelan, de hecho
(quizás no en sus ideas) un pontificado esplendente y hasta Agrandioso@... Quieren ver al Papa
como árbitro de la paz, árbitro moral de los grandes acontecimientos de la humanidad.
El Papa ha sido humilde y se ve llevado en este Carro de la Historia...
Entremos en su corazón. Y veamos en él a una persona sencilla y pía, que reza el rosario, que
en la víspera de su muerte pide, como era viernes, hacer lo que solía hacer todos los viernes: el
Vía crucis. )Cuál es la verdadera efigie de este Hombre que se nos ha ido a la eternidad y queda
para la Historia?
Entre, sí, en el juicio de la Historia; pero todos los crí-ticos tendrán que rendirse ante unas
evidencias patentes, si sabemos leer la realidad interior:
S Él ha sido de una calidad humana plena.
S Ha sido un cristiano profundamente piadoso, con piedad tradicional; piedad que la ha vivido
con una fe recia, por la cual ha luchado.
S Ha sido un hombre de una entrega sin condiciones a la causa de Jesús y de los hombres. Si ha
viajado, él personalmente lo ha hecho por querer llevar el Evangelio, no por otro motivo. O ha
viajado devotamente a los pies del Sinaí y al Cenáculo...
S Desde el punto de vista de la conciencia católica reúne más que de sobra los requisitos para
que de su sepultura pueda subir al retablo de un altar...

)Con qué nos quedamos, en un cofre, como herencia suya, si hay tantas cosas que nos
desbordan, por ejemplo el Jubileo, tan sincero y verdadero, norte de su pontificado desde el
principio?
Yo me quedaría, como quien recoge un pequeño recordatorio de un difunto, con algún rasgo
de su corazón, que quiero conservar como herencia. Me quedo, por tomar algo que me lo
recuerde para siempre, con su encíclica Redemptoris Mater, páginas que nace de su meditación
filial, de su pluma. Deja un legado de cerca de cien mil folios de escritos, de magisterio. )Qué
superhombre de esta tierra puede escribir semejante biblioteca..., si no se las va escribiendo y él
aprueba?
Hay cosas que, esas sí, las escribo yo... La palabra sobre la Virgen María, a la que desde
adolescente ha amado entrañablemente, esa, sí, la ha escrito él... Yo me quedo, por tener una cosa
personal suya, con esta flor de ternura, de pensamiento, de meditación evangélica. Y siempre
pensaré: Sí, así era él. En esta carta nos dice que la Virgen está presente en la Iglesia. Lo dice más
de diez veces. Y cita lugares, por ejemplo, Guadalupe... (n. 28).
Adiós, Santo Padre. (Un beso sobre tu cuerpo yacente!

Casa de Formación Santa Verónica, 5 de abril de 2005

fr. Rufino María Grández

12

IOANNES PAULUS PP. II


1978-2005
(Meditatio in exsequiis)

Mi querida Lidia:

En el momento en que comienzan a deslizarse mis manos sobre la computadora el Santo Padre
Juan Pablo II está siendo depositado en las Grutas Vaticanas, en el lugar que llaman ATombe dei
Papi@.
Fluyen pensamientos de mi corazón; no de ahora... Pensamientos que vienen de lejos, como
vena de manantial. Me resulta suficientemente cómodo dejarlos reposar ahora en estas hojas Ain
memoriam@.
El Papa reposa en aquel espacio abovedado que configura una especie de capilla. Seguro que
para pocos años, porque la celebración del funeral, bellísimo en su sobriedad (ninguna flor sobre el
altar, ni junto al altar aun estando en Pascua), ha sido sensiblemente una canonización anticipada.
Y algunas pancartas populares clamaban: Santo subito (Santo... ya) Este hecho eclesial requerirá
en su día un proceso canónico - )quizás simplificado? -; pero no es necesario ser un teólogo de
primera fila para mostrar cómo todo lo que ha acompañado a la muerte y funeral del Santo Padre
ha sido, de parte de la conciencia cristiana, una carta certificada de que el Papa puede pasar, sin
más, a los altares. Como ciertamente su predecesor (para mí, veneradísimo) Pablo VI.

La Misa funeral se ha prolongado - hermosa, hermosa, hermosa... - por tres horas, de las 10.00
a las 13.00, que aquí, en México, era las 3 de la noche hasta las 6 del amanecer. Allí estábamos,
con los ojos ocupando la pantalla. No se oía ante aquella Pantalla-Plaza de San Pedro ningún
comentario, porque el acto nos envolvía con el espíritu de una celebración en la que estábamos.

Y ahora yace allí, en aquel lugar que un día, en una foto, Juan XXIII, indicó con esta frase:
ALocus depositionis meae@ (lugar de mi sepultura). Se hizo para él un sarcófago sencillo. Juan
XXIII hoy es Beato y su cuerpo fue trasladado a la Basílica, a la nave derecha (mirando al altar) y
yace en un urna transparente, cerca del Papa Beato Inocencio XI, según recuerdo, y de San
Josafat.
Mi mente peregrina ha bajado a las Grutas y ha subido ahora a la Basílica.
Pero descendamos de nuevo. El féretro liso de madera de ciprés (que tiene tan sólo en la
superficie el signo de la Cruz y la M de María) será metido en otro hermético de cinc.
Pablo VI, en un Testamento (que es una página preciosa de espiritualidad) dejó escrito que le
enterraran en tierra. Y allí reposa, en un espacio vecino. Sobre la tumba, solo su nombre.

A Juan Pablo II le emocionó el testamento de su admirado predecesor, y en 1979 escribió:


ADurante los ejercicios espirituales he releído el testamento del Santo
Padre Pablo VI. Esta lectura me ha impulsado a escribir el presente
testamento.
No dejo detrás de mí ninguna propiedad de la que sea necesario
disponer. (...)
Por lo que se refiere al funeral, repito las mismas disposiciones, que dio
el Santo Padre Pablo VI (nota marginal: el sepulcro en la tierra, no en un
sarcófago, 13.3.92)@.
Al año siguiente (1980) volvía con estas palabras: AHe leído, pues, las
anotaciones de mi testamento del último año, escrito también durante los
ejercicios espirituales - las he comparado con el testamento de mi gran
Predecesor y Padre Pablo VI, con aquel sublime testimonio sobre la muerte
de un cristiano y de un papa - y he renovado en mi la conciencia de las
cuestiones a las cuales se refiere la anotación del 6. III. 1979 preparada por
mí (de una manera muy provisional)@.

Es conmovedor que Juan Pablo II llame a Pablo VI Ami Padre@.

Lo insólito

Un funeral como éste no lo ha habido, al parecer, en la historia...;


ciertamente no en la historia del Pontificado. )Emperadores o Mandatarios
de Oriente han podido concentrar, tal en la inmensa China, multitudes de
este género...?
Pero, en cualquier caso, no ese coro mundial de respuesta a un hombre
que ha pasado por la humanidad entregando una palabra de amor. En
todas las latitudes de la tierra han llorado a Juan Pablo II. Lo han llorado los
cristianos sencillos, que no han estudiado teología, y que no saben sino lo
que les van enseñando el Espíritu de Dios. Es un hecho ante el cual tienen
que rendirse los Teólogos.
La magnitud de este funeral se corresponde con la talla histórica con la
que el Difunto pasa a los Anales del Siglo XX y al cruce del nuevo Milenio.

Ante tal magnitud uno se pone a pensar: )Quién ha sido Juan Pablo II?
Esta pregunta, por vía de confianza y de amor, quiero reducirla ahora a
unos límites muy nuestros, muy verdaderos: )Quién ha sido Juan Pablo II
para ti? )Qué legado de amor deja en tu corazón? )Qué clamor de fe te
deja en herencia? )Cómo va a enriquecer tu vida evangélica del
seguimiento?
Hablando con este lenguaje, nos situamos lejos de lo espectacular, que
sirve para los periódicos, pero que no nos suministra esa verdad callada y
serena que alimenta el corazón.
Por aquí quiere ir el hilo de mi reflexión, que te brindo, al eco de estos
días sagrados.

Viajes, discursos, papeles... y unos escritos del corazón

Hoy el Internet nos da de golpe el balance gloriosísimo de este


pontificado: 106 viajes fuera de Roma y Vaticano, la mayor parte fuera de
Italia. He aquí un muestrario, por curiosidad para saber por dónde ha
andado este Viajero del Evangelio.

POLONIA (9 veces): 1979, 1983, 1987, 1991, 1991, 1995, 1997, 1999, 2002
FRANCIA (6): 1980, 1983, 1986, 1988, 1996, 1997, 2004
ESPAÑA (5): 1982, 1984, 1989, 1993, 2003
USA (5): 1979, 1987, 1993, 1995, 1999
MEXICO (5): 1979, 1990, 1993, 1999, 2002
BRASIL (4): 1980, 1987, 1989, 1997
PORTUGAL (4): 1982,1983, 1991, 2000
ALEMANIA (3):1980, 1987, 1996
AUSTRIA (3): 1983, 1988, 1998
CANADÁ (3): 1984,1987,2002
GUATEMALA (3):1983,1996, 2002
KENIA (3): 1980,1985, 1995
REPUBLICA DOMINICANA (3): 1979, 1984, 1992
SUIZA (3): 1982, 1984, 1985, 2004

)Qué diremos de la estadística de encíclicas, discursos, cartas,


catequesis..., que también son informaciones deslumbrantes de Internet?
Se acumulan millares y millares y millares de páginas... No es ningún
deterioro para la persona del Pontífice el resaltar que tras este inmenso
material, convertido así en magisterio, hay centenares de personas que
han trabajado, en su momento, Asub secreto pontificio@.
Por eso, nos resulta entrañable acudir a esos escritos autobiográficos,
que no son magisterio, pero que nos introducen en el corazón sencillo,
limpio y fragante de Karol y de Juan Pablo. Helos aquí:

Cruzando el umbral de la esperanza, entrevista con Vittorio Messori,


Plaza y Janes, 1994.
Don y misterio, BAC, 1996. (Escrito con motivo de sus 50 años de vida
sacerdotal, desde el 1 de noviembre de 1946).
"(Levantaos! (Vamos!" , Plaza & Janés, 2004. (Su experiencia como
obispo, Acon ocasión del 45° aniversario de mi consagración episcopal y
dl 25° de mi pontificado@).
" Memoria e identidad" , La Esfera de los Libros, 2005 (No lo conozco
personalmente).

Por el camino de la interioridad

Nada extraño que ya, al día siguiente de su muerte, comience a ser llamado Ael Grande@,
Juan Pablo II el Grande. Acaso el primero que puso en circulación este apelativo fuera el cardenal
Secretario de Estado Angelo Sodano.
Pero seguramente que la grandeza, la magnitud como figura pública... no es el camino más
adecuado para penetrar en su figura evangélica, humilde, fuerte, que está en el centro de su
servicio a Cristo. Puede ser que uno, sin afán de crítica morbosa, se sienta por dentro incómodo
para aceptar esa presentación de inmensidad y grandeza con la cual se quiere dar el valor
específico a hombres muy destacados, y en este momento a Juan Pablo II. Lo grande, lo
deslumbrante... puede ser una creación ciega de sentimientos primarios e incontrolados.
Cuando uno se acerca a la interioridad y al itinerario de este hombre, tal como él nos lo ha
revelado, la misteriosa atracción de corazones que se establece, no se produce porque hayamos
visto en él a un genio - que así comienzan los mitos -, sino por otro camino de intimidad, de
igualdad, de sintonía profunda en la corriente vital de su vida.
)Quién fue él...? Si nos distanciamos un tanto del tiempo y comenzamos a hablar como se
puede hablar de un protagonista de la Historia reciente, se multiplicarán, sin duda, las opiniones.
De hecho, Juan Pablo II ha tenido fuertes resistencias en ámbitos teológicos, y críticas para la
imagen de Iglesia que él ha proyectado. Y cierto que el papado llega a su cenit en cuanto a imagen
social con la gestión esplendorosa de este Pontífice, que ha superado en brillantez a los Papas
anteriores desde la terminación de los Estados Pontificios. Mas todavía la Iglesia sigue siendo
AEstado Vaticano@ (mínimo, casi simbólico), cosa que se dice ser necesaria para el ejercicio de
su libertad..., que será una contingencia histórica, pero que, no obstante, no está postulada por el
Evangelio.
En el ejercicio de este su puesto histórico el Papa ha sido de verdad humilde, por ejemplo, al
proponer en la encíclica AUt unum sint@ a obispos y teólogos: Decidme, )cómo debe ser hoy el
ejercicio del ministerio de Pedro...? Y ciertamente que la mayoría de los fieles anhelan, de hecho
(quizás no en sus ideas) un pontificado esplendente y hasta Agrandioso@... Quieren ver al Papa
como árbitro de la paz, árbitro moral de los grandes acontecimientos de la humanidad.
El Papa ha sido humilde y se ve llevado en este Carro de la Historia...
Entremos en su corazón. Y veamos en él a una persona sencilla y pía, que reza el rosario, que
en la víspera de su muerte pide, como era viernes, hacer lo que solía hacer todos los viernes: el
Vía crucis. )Cuál es la verdadera efigie de este Hombre que se nos ha ido a la eternidad y queda
para la Historia?

Las evidencias
Entre, sí, en el juicio de la Historia; pero todos los crí-ticos tendrán que rendirse ante unas
evidencias patentes, si sabemos leer la realidad interior:
S Él ha sido de una calidad humana plena y rotunda.
S Ha sido un cristiano profundamente piadoso, con piedad tradicional; piedad que la ha vivido
con una fe recia, por la cual ha luchado; piedad que ha tenido un sello mariano muy visible.
S Ha sido un hombre de una entrega sin condiciones a la causa de Jesús y de los hombres. Si ha
viajado, él personalmente lo ha hecho por querer llevar el Evangelio, no por otro motivo. O ha
viajado devotamente a los pies del Sinaí y al Cenáculo...
S Desde el punto de vista de la conciencia católica reúne más que de sobra los requisitos para
que de su sepultura pueda subir al retablo de un altar...
La herencia para mí
Los que vamos viviendo nuestra vida al tic-tac de la vida de la Iglesia, vamos poniendo en
nuestra pequeña biblioteca pequeños libros que son tesoros, manuales de espiritualidad que son
historia nuestra, forma de vida nuestra...
De estas perlas de que se va esmaltando la Iglesia, )cuáles son nuestras perlas...?
Claro que depende de gustos, de oportunidades, de ministerios. Yo me quedo con la Nova
Vulgata... auctoritate Ioannis Pauli PP. II promulgata; con el Missale Romanum, editio tertia
(2002) y su AIntitutio@, libros que, a mi vera, son manantial espiritual.
Y, por venir a cosas menores, esas joyas que son folletitos..., repletos de sabiduría: Dies
Domini (1998), Novo Millennio ineunte (2001)... Lo último Mane nobiscum, Domine (2004).
Pero vuelvo también con mi recuerdo a algo muy..., muy de Juan Pablo II: Redemptoris Mater
(1987), su encíclica mariana, que es la Palabra que el Papa del ATotus tuus@ quiso entregar a la
Iglesia.
Adiós, Santo Padre. Desde el Novenario de Misas que por ti estamos celebrando, (un beso y
una flor sobre tu tumba!
***
Lidia, es el obsequio que te envío para duradera memoria en el día del funeral de Juan Pablo II.
En Cristo Jesús
Viernes II semana de Pascua, 8 de abril de 2005
fr. Rufino María Grández

13
BENEDICTUS PP. XVI

HODIE
Primeras palabras, primera bendición
Hoy, 19 de abril de 2005, ha sido elegido Papa el nuevo Sucesor de Pedro, el Papa número
265 de los Obispos de Roma, el Cardenal Josep Ratzinger, que ha adoptado el nombre de
Benedicto XVI.
Sus primeras palabras, dichas en italiano, han sido éstas:

AQueridos hermanos y hermanas:

Después del gran Papa Juan Pablo II, los cardenales me han elegido, a
mí, un sencillo y humilde obrero de la viña del Señor.
Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar incluso con
herramientas insuficientes y sobre todo me confío a vuestras oraciones.
En la alegría del Señor Resucitado, confiados en su ayuda permanente,
prosigamos. El Señor nos ayudará y María, su Madre Santísima, estará a
nuestro lado. Gracias".

Después ha impartido su bendición Aurbi et orbi@.


Guardamos este recuerdo para nuestra vida. De este discurso, salido del corazón, podemos
meditar estas palabras:
- Hermanos y hermanas.
- El gran Papa Juan Pablo II.
- Sencillo y humilde obrero de la viña del Señor.
- Instrumentos insuficientes.
- Me confío a vuestras oraciones.
- La alegría del Señor Resucitado.
- María, su santísima Madre.

La Oficina de prensa ha comunicado:


El Papa cenará con los cardenales en Santa Marta.
Dormirá en Santa Marta.
Mañana presidirá la Eucaristía concelebrada con los cardenales en la Capilla Sixtina, y
pronunciará su homilía en latín.
La solemne inauguración del pontificado será el próximo domingo, día 24, a las 10 de la
mañana.

Evocación
Los datos escuetos de la trayectoria del nuevo Papa son los siguientes:
C Nació el 16 de abril de 1927 en Marktl am Inn, Alemania.C Fue Ordenado el 29 de junio de
1951.C Creado Cardenal el 27 de junio de 1977 por Pablo VI.C Prefecto de la Congregación para
la Doctrina de la Fe desde el 25 de noviembre de 1981.C Presidente de la Pontificia Comisión
Bíblica de la Comisión Teológica Internacional desde el 25 de noviembre de 1981.C Decano del
Colegio Cardenalicio desde el 30 de noviembre de 2002.

TRES RECUERDOS

Una persona se refleja en una fotografía, en un escrito, en una palabras. A nuestro amado Papa
Benedicto XVI lo acabamos de ver y escuchar en dos magnas ocasiones, ejerciendo su servicio de
Decano del Colegio cardenalicio:
- En la homilía del funeral de Juan Pablo II (8 de abril).
- En la homilía del inicio del cónclave (18 abril)
La homilía en los funerales de su antecesor fue bellísima, llena de unción, dejándose llevar de
sentimientos que traducían el sentir de la cristiandad católica, y la admiración de innumerables
hombres de buena voluntad.
La homilía de inauguración del cónclave fue homilía ajustada directamente a los textos
bíblicos. La prensa ha acentuando intencionadamente unas determinadas frases, con cierta
tendencia a la caricatura; léase entera.
Suponemos que, junto con otras consideraciones, el talante expresado en estas homilías ha
influido en su elección.

Texto de la homilía en los funerales de Juan Pablo II


*Sígueme+, dice el Señor resucitado a Pedro, como última palabra a este discípulo elegido
para apacentar a sus ovejas. *Sígueme+, esta palabra lapidaria de Cristo puede considerarse como
la clave para comprender el mensaje que deja la vida de nuestro difunto y amado Papa Juan Pablo
II, cuyos restos depositamos hoy en la tierra como semilla de inmortalidad, con el corazón lleno
de tristeza pero también de gozosa esperanza y de profunda gratitud.
Con estos sentimientos y este espíritu, hermanos y hermanas en Cristo, nos encontramos en la
plaza de San Pedro, en las calles adyacentes y en otros diferentes lugares de la ciudad de Roma,
poblada en estos días por una inmensa multitud silenciosa y orante. Saludo a todos cordialmente.
En nombre del Colegio de los cardenales saludo con deferencia a los jefes de Estado, de gobierno
y a las delegaciones de los diferentes países. Saludo a las autoridades y a los representantes de las
Iglesias y comunidades cristianas, al igual que a los de las diferentes religiones. Saludo a los
arzobispos, a los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles, llegados de todos los
continentes; de forma especial a los jóvenes a los que Juan Pablo II definía como el futuro y la
esperanza de la Iglesia. Mi saludo alcanza también a todos los que en cualquier lugar del mundo
están unidos a nosotros a través de la radio y la televisión, en esta participación conjunta en el
solemne rito de despedida del querido pontífice. *Sígueme+. Cuando era joven estudiante, Karol
Wojtyla era un apasionado de la literatura, del teatro, de la poesía. Mientras trabajaba en una
fábrica química, rodeado y amenazado por el terror nazi, escuchó la voz del Señor: (Sígueme! En
este contexto tan particular comenzó a leer libros de filosofía y de teología, entró después en el
seminario clandestino creado por el cardenal Sapieha y después de la guerra pudo completar sus
estudios en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica de Cracovia. Muchas veces en
sus cartas a los sacerdotes y en sus libros autobiográficos nos habló de su sacerdocio, en el que
fue ordenado el 1 de noviembre de 1946. En esos textos interpreta su sacerdocio a partir de tres
frases del Señor. Ante todo ésta: *No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a
vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca+ (Juan
15, 16). La segunda palabra es: *El buen pastor da su vida por las ovejas+ (Juan 10, 11). Y por
último: *Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor+
(Juan 15, 9). En estas tres frases podemos ver el alma entera de nuestro Santo Padre. Realmente
ha ido a todos los lugares sin descanso para llevar fruto, un fruto que permanece. *Levantaos,
vamos+, es el título de su penúltimo libro. *Levantaos, vamos+. Con esas palabras nos ha
despertado de una fe cansada, del sueño de los discípulos de ayer y hoy. *Levantaos, vamos+, nos
dice hoy también a nosotros. El Santo Padre fue además sacerdote hasta el final porque ofreció su
vida a Dios por sus ovejas y por toda la familia humana, en una entrega cotidiana al servicio de la
Iglesia y sobre todo en las duras pruebas de los últimos meses. Así se ha convertido en una sola
cosa con Cristo, el buen pastor que ama sus ovejas. Y finalmente *permaneced en mi amor+: el
Papa, que buscó el encuentro con todos, que tuvo una capacidad de perdón y de apertura de
corazón para todos, nos dice hoy también con estas palabras del Señor: *Permaneciendo en el
amor de Cristo, aprendemos, en la escuela de Cristo, el arte del verdadero amor+. *Sígueme+.
En julio de 1958 comienza para el joven sacerdote Karol Wojtyla una nueva etapa en el camino
con el Señor y tras el Señor. Karol fue, como era habitual, con un grupo de jóvenes apasionados
de canoa a los lagos Masuri para pasar unos días de vacaciones juntos. Pero llevaba consigo una
carta que le invitaba a presentarse ante el primado de Polonia, el cardenal Wyszynski, y podía
adivinar el motivo del encuentro: su nombramiento como obispo auxiliar de Cracovia. Dejar la
docencia universitaria, dejar esta comunión estimulante con los jóvenes, dejar la gran liza
intelectual para conocer e interpretar el misterio de la criatura humana, para hacer presente en el
mundo de hoy la interpretación cristiana de nuestro ser, todo aquello debía parecerle como un
perderse a sí mismo, perder aquello que constituía la identidad humana de ese joven sacerdote.
Sígueme, Karol Wojtyla aceptó, escuchando en la llamada de la Iglesia la voz de Cristo. De este
modo, se dio cuenta de que es verdadera la palabra del Señor: *Quien intente guardar su vida, la
perderá; y quien la pierda, la conservará+ (Lucas 17, 33). Nuestro Papa, todos lo sabemos, nunca
quiso salvar su propia vida, guardársela; se entregó sin reservas, hasta el último momento, por
Cristo y por nosotros. De esa forma experimentó que todo lo que había puesto en manos del
Señor se lo devolvía de una nueva manera: el amor a la palabra, a la poesía, a las letras fue una
parte esencial de su misión pastoral y dio nueva frescura, actualidad nueva, atracción nueva al
anuncio del Evangelio, precisamente cuando éste es signo de contradicción. *Sígueme+. En
octubre de 1978 el cardenal Wojtyla escucha de nuevo la voz del Señor. Se renueva el diálogo con
Pedro narrado en el Evangelio de esta ceremonia: *Simón de Juan, )me quieres?... Apacienta mis
ovejas+. A la pregunta del Señor: Karol )me quieres?, el arzobispo de Cracovia respondió desde
lo profundo de su corazón: * Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero+. El amor de Cristo
fue la fuerza dominante en nuestro querido Santo Padre; quien lo ha visto rezar, quien lo ha oído
predicar, lo sabe. Y así, gracias a su profundo arraigamiento en Cristo pudo llevar un peso, que
supera las fuerzas puramente humanas: ser pastor del rebaño de Cristo, de su Iglesia universal.
Éste no es el momento de hablar de los diferentes aspectos de un pontificado tan rico. Quisiera
leer solamente dos pasajes de la liturgia de hoy, en los que aparecen elementos centrales de su
anuncio. En la primera lectura dice San Pedro --y el Papa nos dice con San Pedro--:
*Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en cualquier
nación el que le teme y practica la justicia le es grato. Él ha enviado su Palabra a los hijos de
Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de
todos+ (Hechos 10, 34-36). Y en la segunda lectura, San Pablo --con San Pablo nuestro Papa
difunto-- nos exhorta intensamente: *Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, mi gozo y mi
corona, manteneos así firmes en el Señor+ (Filipenses 4, 1). (Sígueme! Junto al mandato de
apacentar su rebaño, Cristo anunció a Pedro su martirio. Con esta palabra conclusiva, que resume
el diálogo sobre el amor y sobre el mandato de pastor universal, el Señor recuerda otro diálogo,
que tuvo lugar en la Última Cena. Esa vez, Jesús dijo: *Adonde yo voy, vosotros no podéis
venir+. Pedro dijo: *Señor, )a dónde vas?+. Le respondió Jesús: *Adonde yo voy no puedes
seguirme ahora; me seguirás más tarde.+ (Juan 13, 33.36). Jesús va de la Cena a la Cruz y a la
Resurrección y entra en el misterio pascual; Pedro, sin embargo, todavía no le puede seguir.
Ahora, tras la Resurrección, llegó este momento, este *más tarde+. Apacentando el rebaño de
Cristo, Pedro entra en el misterio pascual, se dirige hacia la Cruz y la Resurrección. El Señor lo
dice con estas palabras, *cuando eras jovenY, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo,
extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras+ (Juan 21, 18). En el
primer período de su pontificado el Santo Padre, todavía joven y repleto de fuerzas, bajo la guía
de Cristo fue hasta los confines del mundo. Pero después compartió cada vez más los sufrimientos
de Cristo, comprendió cada vez mejor la verdad de las palabras: *Otro te ceñirá...+. Y
precisamente en esta comunión con el Señor que sufre anunció el Evangelio infatigablemente y
con renovada intensidad el misterio del amor hasta el fin. Él nos ha interpretado el misterio
pascual como misterio de la divina misericordia. Escribe en su último libro: El límite impuesto al
mal *es en definitiva la divina misericordia+ (*Memoria e identidad+, página 70). Y
reflexionando sobre el atentado dice: *Cristo, sufriendo por todos nosotros, ha conferido un
nuevo sentido al sufrimiento; lo ha introducido en una nueva dimensión, en un nuevo orden: el del
amor... Es el sufrimiento que quema y consume el mal con la llama del amor y obtiene también del
pecado un multiforme florecimiento de bien+ (página 199). Alentado por esta visión, el Papa ha
sufrido y amado en comunión con Cristo, y por eso, el mensaje de su sufrimiento y de su silencio
ha sido tan elocuente y fecundo. Divina Misericordia: El Santo Padre encontró el reflejo más puro
de la misericordia de Dios en la Madre de Dios. El, que había perdido a su madre cuando era muy
joven, amó todavía más a la Madre de Dios. Escuchó las palabras del Señor crucificado como si
estuvieran dirigidas a él personalmente: *(Aquí tienes a tu madre!+. E hizo como el discípulo
predilecto: la acogió en lo íntimo de su ser (*eis ta idia+: Juan 19,27) -- Tous tuus. Y de la madre
aprendió a conformarse con Cristo. Ninguno de nosotros podrá olvidar que en el último domingo
de Pascua de su vida, el Santo Padre, marcado por el sufrimiento, se asomó una vez más a la
ventana del Palacio Apostólico Vaticano e impartió la bendición *Urbi et Orbi+ por última vez.
Podemos estar seguros de que nuestro amado Papa está ahora en la ventana de la casa del Padre,
nos ve y nos bendice. Sí, bendíganos, Santo Padre. Confiamos tu querida alma a la Madre de Dios,
tu Madre, que te ha guiado cada día y te guiará ahora a la gloria eterna de su Hijo, Jesucristo
Señor nuestro. Amén.
[Traducción del original italiano realizada por Zenit]

Texto de la homilía pronunciada en la apertura del cónclave en la Basílica de San Pedro

Isaías 61, 1 - 3a. 6a. 8b - 9; Efesios 4, 11 - 16 Juan 15, 9 - 17


En esta hora de gran responsabilidad, escuchemos con particular atención
lo que nos dice el Señor con sus mismas palabras. De las tres lecturas,
quisiera escoger sólo algún pasaje que nos afecta directamente en un
momento como éste. La primera lectura ofrece un retrato profético de la
figura del Mesías, un retrato que alcanza todo su significado en el momento
en el que Jesús lee este texto en la sinagoga de Nazaret, cuando dice:
*Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy+ (Lucas 4, 21). En el
centro de este texto profético, encontramos una frase que, al menos a
primera vista, parece contradictoria. Al hablar de sí mismo, el Mesías dice
que ha sido enviado *a pregonar el año de gracia del Señor, el día de
venganza de nuestro Dios+ (Isaías 61, 2). Escuchamos, con alegría, el
anuncio del año de la misericordia: la misericordia divina pone un límite al
mal, nos ha dicho el Santo Padre. Jesucristo es la misericordia divina en
persona: encontrar a Cristo significa encontrar la misericordia de Dios. El
mandato de Cristo se ha convertido en nuestro mandato a través de la
unción sacerdotal; estamos llamados a promulgar no sólo con las palabras
sino también con la vida y con los signos eficaces de los sacramentos *el
año de la misericordia del Señor+. Pero, )qué quiere decir Isaías cuando
anuncia el *día de venganza de nuestro Dios+? Jesús, en Nazaret, al leer el
texto profético, no pronunció estas palabras, concluyó anunciando el año
de la misericordia. )Fue éste quizá el motivo del escándalo que tuvo lugar
tras su predicación? No lo sabemos. De todos modos, el Señor ofreció su
comentario auténtico a estas palabras con su muerte en la cruz. *Él mismo
sobre el madero llevó nuestros pecadosY+, dice san Pedro (1 Pedro 2, 24). Y
san Pablo escribe a los Gálatas: *Cristo nos rescató de la maldición de la
ley, haciéndose él mismo maldición por nosotros, pues dice la Escritura:
maldito todo el que está colgado de un madero, a fin de que llegara a los
gentiles, en Cristo Jesús, la bendición de Abraham, y por la fe recibiéramos
el Espíritu de la Promesa+ (Gálatas 3, 13s). La misericordia de Cristo no es
una gracia barata, no supone la banalización del mal. Cristo lleva en su
cuerpo y en su alma todo el peso del mal, toda su fuerza destructora. El
día de la venganza y el año de la misericordia coinciden en el misterio
pascual, en Cristo, muerto y resucitado. Esta es la venganza de Dios: él
mismo, en la persona del Hijo, sufre por nosotros. Cuanto más quedamos
tocados por la misericordia del Señor, más solidarios somos con su
sufrimiento, más disponibles estamos para completar en nuestra carne *lo
que falta a las tribulaciones de Cristo+ (Colosenses 1, 24). Pasemos a la
segunda lectura, la carta a los Efesios. Afronta esencialmente tres
argumentos: en primer lugar, los ministerios y los carismas en la Iglesia,
como dones del Señor resucitado y elevado al cielo; a continuación, la
maduración en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, como condición
y contenido de la unidad en el cuerpo de Cristo; y, por último, la
participación común en el crecimiento del Cuerpo de Cristo, es decir, la
transformación del mundo en la comunión con el Señor. Detengámonos en
dos puntos. El primero, es el camino hacia la *madurez de Cristo+, como
dice, simplificando, el texto en italiano. Más en concreto tendríamos que
hablar, según el texto griego, de la *medida de la plenitud de Cristo+, a la
que estamos llamados a llegar para ser realmente adultos en la fe. No
deberíamos quedarnos como niños en la fe, en estado de minoría de edad.
Y, )qué significa ser niños en la fe? Responde san Pablo: significa ser
*llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina+
(Efesios 4, 14). (Una descripción muy actual! Cuántos vientos de doctrina
hemos conocido en estas últimas décadas, cuántas corrientes ideológicas,
cuántas modas del pensamientoY La pequeña barca del pensamiento de
muchos cristianos con frecuencia ha quedado agitada por las olas,
zarandeada de un extremo al otro: del marxismo al liberalismo, hasta el
libertinismo; del colectivismo al individualismo radical; del ateísmo a un
vago misticismo religioso; del agnosticismo al sincretismo, etc. Cada día
nacen nuevas sectas y se realiza lo que dice san Pablo sobre el engaño de
los hombres, sobre la astucia que tiende a inducir en el error (Cf. Efesios 4,
14). Tener una fe clara, según el Credo de la Iglesia, es etiquetado con
frecuencia como fundamentalismo. Mientras que el relativismo, es decir, el
dejarse llevar *zarandear por cualquier viento de doctrina+, parece ser la
única actitud que está de moda. Se va constituyendo una dictadura del
relativismo que no reconoce nada como definitivo y que sólo deja como
última medida el propio yo y sus ganas. Nosotros tenemos otra medida: el
Hijo de Dios, el verdadero hombre. Él es la medida del verdadero
humanismo. *Adulta+ no es una fe que sigue las olas de la moda y de la
última novedad; adulta y madura es una fe profundamente arraigada en la
amistad con Cristo. Esta amistad nos abre a todo lo que es bueno y nos da
la medida para discernir entre lo verdadero y lo falso, entre el engaño y la
verdad. Tenemos que madurar en esta fe adulta, tenemos que guiar hacia
esta fe al rebaño de Cristo. Y esta fe, sólo la fe, crea unidad y tiene lugar
en la caridad. San Pablo nos ofrece, en oposición a las continuas peripecias
de quienes son como niños zarandeados por las olas, una bella frase: hacer
la verdad en la caridad, como fórmula fundamental de la existencia
cristiana. En Cristo, coinciden verdad y caridad. En la medida en que nos
acercamos a Cristo, también en nuestra vida, verdad y caridad se funden.
La caridad sin verdad sería ciega; la verdad sin caridad, sería como *un
címbalo que retiñe+ (1 Corintios 13, 1). Pasemos ahora al Evangelio, de
cuya riqueza quisiera sacar tan sólo dos pequeñas observaciones. El Señor
nos dirige estas maravillosas palabras: *No os llamo ya siervosY a vosotros
os he llamado amigos+ (Juan 15, 15). Muchas veces no sentimos
simplemente siervos inútiles, y es verdad (Cf. Lucas 17, 10). Y, a pesar de
ello, el Señor nos llama amigos, nos hace sus amigos, nos da su amistad. El
Señor define la amistad de dos maneras. No hay secretos entre amigos:
Cristo nos dice todo lo que escucha al Padre; nos da su plena confianza y,
con la confianza, también el conocimiento. Nos revela su rostro, su corazón.
Nos muestra su ternura por nosotros, su amor apasionado que va hasta la
locura de la cruz. Nos da su confianza, nos da el poder de hablar con su yo:
*este es mi cuerpoY+, *yo te absuelvoY+. Nos confía su cuerpo, la Iglesia.
Confía a nuestras débiles mentes, a nuestras débiles manos su verdad, el
misterio del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; el misterio del Dios que
*tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único+ (Juan 3, 16). Nos ha
hecho sus amigos y, nosotros, )cómo respondemos? El segundo elemento
con el que Jesús define la amistad es la comunión de las voluntades. *Idem
velle B idem nolle+, era también para los romanos la definición de la
amistad. *Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando+ (Juan
15, 14). La amistad con Cristo coincide con lo que expresa la tercera
petición del Padrenuestro: *Hágase tu voluntad así en la tierra como en el
cielo+. En la hora de Getsemaní, Jesús transformó nuestra voluntad
humana rebelde en voluntad conformada y unida con la voluntad divina.
Sufrió todo el drama de nuestra autonomía y, al llevar nuestra voluntad en
las manos de Dios, nos da la verdadera libertad: *pero no sea como yo
quiero, sino como quieras tú+ (Mateo 26, 39). En esta comunión de las
voluntades tiene lugar nuestra redención: ser amigos de Jesús, convertirse
en amigos de Dios. Cuanto más amamos a Jesús, más le conocemos, más
crece nuestra auténtica libertad, la alegría de ser redimidos. (Gracias, Jesús,
por tu amistad! El otro elemento del Evangelio que quería mencionar es el
discurso de Jesús sobre llevar fruto: *os he destinado para que vayáis y
deis fruto, y que vuestro fruto permanezca+ (Juan 15, 16). Aquí aparece el
dinamismo de la existencia del cristiano, del apóstol: os he destinado para
que vayáisY Tenemos que estar animados por una santa inquietud: la
inquietud de llevar a todos el don de la fe, de la amistad con Cristo. En
verdad, el amor, la amistad de Dios, nos ha sido dada para que llegue
también a los demás. Hemos recibido la fe para entregarla a los demás,
somos sacerdotes para servir a los demás. Y tenemos que llevar un fruto
que permanezca. Pero, )qué queda? El dinero no se queda. Los edificios
tampoco se quedan, ni los libros. Después de un cierto tiempo, más o
menos largo, todo esto desaparece. Lo único que permanece eternamente
es el alma humana, el hombre creado por Dios para la eternidad. El fruto
que queda, por tanto, es el que hemos sembrado en las almas humanas, el
amor, el conocimiento; el gesto capaz de tocar el corazón; la palabra que
abre el alma a la alegría del Señor. Entonces, vayamos y pidamos al Señor
que nos ayude a llevar fruto, un fruto que permanezca. Sólo así la tierra se
transforma de valle de lágrimas en jardín de Dios. Volvamos, por último,
una vez más a la carta a los Efesios. La carta dice, con las palabras del
Salmo 68, que Cristo, al ascender al cielos, *subiendo al cielo, dio dones a
los hombres+ (Efesios 4, 8). El vencedor distribuye dones. Y estos dones
son apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Nuestro
ministerio es un don de Cristo a los hombres para edificar su cuerpo, el
mundo nuevo. Vivamos nuestro ministerio de este modo, (como don de
Cristo a los hombres! Pero, en este momento, pidamos sobre todo con
insistencia al Señor que, después del gran don del Papa Juan Pablo II, nos
dé de nuevo un pastor según su corazón, un pastor que nos guíe al
conocimiento de Cristo, a su amor, a la verdadera alegría. Amén. [Traducción
del original italiano realizada por Zenit]

Para conocer al nuevo Papa


Para ciertos sectores de la Iglesia el nuevo Papa está marcado por la Figura del Prefecto de la
Congregación de la Fe. La Congregación de la Fe ha publicado numerosos documentos en los más
de 23 años que el antiguo Cardenal la ha presidido. Estos documentos se dividen en dos clases:
Documentos Adoctrinales@ y documentos Adisciplinares@. El elenco y el texto puede
encontrarse en el sitio AVatican.va@.
El Cardenal era igualmente Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y bajo su dirección fue
publicado el documento extraordinariamente bello y fecundo de La interpretación de la Biblia en
la Iglesia (1993), en el centenario de la encíclica AProvidentissimus Deus@.
El hasta ahora gran teólogo (y por ello, bien alejado del integrismo) tiene otras perfiles de
esteta, que delatan la extraordinaria capacidad de un alma abierta a la belleza. Como texto
significativo, véase algunos párrafos de su intervención en Rímini (agosto 2002) en el Ameeting@
para la amistad de los pueblos, cuando intervino con el mensaje de La contemplación de la
belleza.
A... Sigue siendo una experiencia inolvidable para mí el concierto de
Bach dirigido por Leonard Bernstein en Munich, tras la prematura muerte
de Karl Richter. Estaba sentado al lado del obispo evangélico Hanselmann.
Cuando se apagó triunfalmente la última nota de una de las grandes
cantatas del solista Thomas, nos miramos espontáneamente el uno al otro
y con la misma espontaneidad dijimos: *Los que hayan escuchado esta
música saben que la fe es verdadera+. En esa música se percibía una
fuerza extraordinaria de Realidad presente, que suscitaba, no mediante
deducciones, sino a través del impacto del corazón, la evidencia de que
aquello no podía surgir de la nada; sólo podía nacer gracias a la fuerza de
la Verdad, que se actualiza en la inspiración del compositor.

Y )no resulta evidente lo mismo cuando nos dejamos conmover por el


icono de la Trinidad de Rublëv? En el arte de los iconos, al igual que en las
obras de los grandes pintores occidentales del románico y del gótico, la
experiencia que describe Kabasilas se hace visible partiendo de la
interioridad, y se puede participar en ella. Pavel Evdokimov ha descrito de
manera significativa el recorrido interior que supone el icono. El icono no es
simplemente la reproducción de lo que perciben los sentidos; más bien,
supone lo que él define como *un ayuno de la mirada+. La percepción
interior debe liberarse de la mera percepción de los sentidos para,
mediante la oración y la ascesis, adquirir una nueva y más profunda
capacidad de ver; debe recorrer el paso de lo que es meramente exterior a
la realidad en su profundidad, de manera que el artista vea lo que los
sentidos por sí mismos no ven y, sin embargo, aparece en el campo de lo
sensible: el esplendor de la gloria de Dios, *la gloria de Dios que está en el
rostro de Cristo+ (2 Co 4, 6). Admirar los iconos, y en general los grandes
cuadros del arte cristiano, nos conduce por una vía interior, una vía de
superación de uno mismo y, en esta purificación de la mirada, que es
purificación del corazón, nos revela la Belleza, o al menos un rayo de su
esplendor. Precisamente de esta manera nos pone en relación con la fuerza
de la verdad. A menudo he afirmado que estoy convencido de que la
verdadera apología de la fe cristiana, la demostración más convincente de
su verdad contra cualquier negación, se encuentra, por un lado, en sus
santos y, por otro, en la belleza que la fe genera. Para que actualmente la
fe pueda crecer, tanto nosotros como los hombres que encontramos,
debemos dirigirnos hacia los santos y hacia lo Bello.
En el Día de la elección, 19 de abril de 2005

fr. Rufino María Grández

14
DÍA DE LA MADRE

Y Dios hizo la madre


En España el ADía de la madre@ es el primer domingo de mayo, aquí en México, en día
fijo, el 11 de mayo. El Primer Día de la Madre fue aquel día en que una mujer del pueblo
levantó la voz para lanzar una saeta a la mejor de las Madres, y dijo: (Dichoso el vientre que te
llevó y los pechos que te amamantaron!
(La madre! La frente se queda pensativa, y el corazón silencioso, con un poema callado.
Acaso un día lo diga en honor y justicia de mi santa madre (hoy 96 años)... Podría ser el eco de
aquello que maravillosamente pronunció Jesús (tantas veces lo he pensado): Bienaventurados
los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos... Quizás Jesús se las dedicó,
las Bienaventu-ranzas, en el secreto, a su madre.
Pero hoy, en este día evocador, yo quiero rescatar un poema de un hermano, cuyo recuerdo
vive y flota en medio de nosotros: el P. Jaime. Esto es lo que escribió Avelando el cadáver@ de
su santa madre, el 23 de octubre de 1957. Tenía él entonces 32 años; era director de una revista
popular de los Capuchinos de Navarra, revista que lleva este título paulino: AVerdad y
Caridad@ (veritatem facientes in caritate, Ef 4,15). Y está publicado en el número de
Noviembre de aquel año (núm. 373, p. 291).
Se sirve, al principio, de una frase del P. Duval, entonces en su apogeo. El P. Aimé Duval,
S.I. (1918-1984) era un músico de aquellos años, que con su guitarra vendió millares y millares
de discos. (Luego contó humildemente su vida en AEl niño que jugaba con la luna@).
Pero eso no es más que una frase de arranque. El corazón del P. Jaime, tierno y limpio como
un flor, viene luego.
El escrito fue publicado, insertando, como ilustración, una imagen de la Virgen de Lourdes.

Tenía prisa por ver a la Virgen de Lourdes...


y la Virgen abrevió el camino

AA mi madre, que siempre fue pobre


y no esperó otro paraíso que el de Jesucristo@
(P. Duval)

Así dedica a su madre el P. Duval su canción: AEl Señor vendrá@.


Para mi madre el Señor ha llegado ya; llegó exactamente el día 23 de octubre y, al dedicarle
este breve recuerdo, me he acordado de la cita del P. Duval que a ella le cumplía
maravillosamente.
La muerte se preveía cercana. El señor párroco que la asistía la invitó a dar gracias a Dios por
todos los bienes recibidos de sus manos.
- Sí, sí - respondió mi madre - porque Dios me ha dado de todo... A y excesivamente@.
Yo contemplaba atónito la expresión de profunda y gozosa sinceridad de su rostro. Pensaba: -
)A qué grandes bienes alude en estos momentos mi madre?
Dios no le dio bienes de fortuna; bien es verdad que la pobreza, nuestra dolorosa amiga, nunca
fue mal recibida en casa.
Tampoco fue el Señor muy piadoso con su pobre cuerpo. Entre la primera vez en que vio los
santos Óleos en su habitación y la hora postrera mediaron cuarenta y dos años de ininterrumpidos
padecimientos físicos.
Recuerdo que de niño, viéndola a ella, creía que todas las mamás sufren mucho - tal vez sea
verdad - y tienen sobre los ojos siempre un sutil velo de lágrimas.
Creía que las mamás no comen nunca - su estómago no admitía apenas alimento - y que se
limitaban a probar si estaban en su punto los alimentos que preparaban para los demás. Yo creía
que las madres Ano eran más que madres@, es decir, entrañas siempre abiertas para los hijos,
incapaces de pensar en sí mismas. Ella fue siempre así.
Dios le concedió un alma muy grande y un gran sentido del dolor. Por ello vivía tan
convencida de la espléndida generosidad de Dios para con ella, que nunca se atrevió a negarle
nada... y eso que Dios sabe pedir.
Comenzó por concederle once hijos, pero de ellos le arrebató tres en la primera infancia y dos
a la misma hermosa edad de treinta y cuatro años. Su pérdida le costó muchas lágrimas, pero
nunca le oímos una queja.
Cinco de sus hijos fueron llamados por Dios a la vida religiosa, cuatro de ellos al sacerdocio.
Era ya sacerdote, cuando supe por qué mi madre, tan efusiva siempre, fue tan breve, al
despedirme para el seminario. Corrió a ocultarse, para que la vista de las lágrimas que mi partida
le causaba no fuese parte a hacerme dudar en la vocación.
En la última enfermedad pudo ver a tres de sus hijos junto a ella; pero en el momento mismo
de su muerte, que sobrevino antes de los esperado, Dios le pidió el último sacrificio: no estar junto
a ella ninguno de sus hijos, reclamados por distintas obligaciones en otro lugar.
Y en se momento todavía dio gracias, porque tenía junto a sí a su esposo y a un grupo de
mujeres, ejemplo de caridad y de piedad.
Mi padre fue recitando las letanías de los santos y las oraciones de la preparación para la
muerte, que ella fue respondiendo suavemente con plena conciencia, hasta que, viendo a la Virgen
de Lourdes sobre la mesilla de noche, pidió a su esposo como último favor que en el momento de
entrar en la agonía hiciera sonar el AAve@ de Lourdes. Comenzó a sonar el pequeño evocador
carillón. Al terminar el Ave, sobrevino un nuevo amago de vómito. Dirigió una mirada a los que la
rodeaban y como último y supremo gesto se reclinó estrechando el crucifijo.
En aquel momento llegábamos sus hijos.
((Mamá, desde el cielo, no se ofenda de estas líneas que he escrito, mientras velaba su cadáver.
Con ellas quiero rendir homenaje a todas las madres de los sacerdotes y quiero decirle un secreto
que nunca le dije en vida. El recuerdo de su alma sacerdotal ha sido muchas veces y lo será más
aún en lo sucesivo resorte que alentó mi vocación. Espero que ahora que está ya en el paraíso de
Jesucristo, el único que le importó en vida, su intercesión hará fecundo el sacerdocio de sus hijos!!
Firmaré con el nombre que tú me diste.
JESÚS ZUDAIRE HUARTE
(P. Jaime de Lezáun)
(7 de mayo de 2005)
fr. Rufino María Grández

15
Por una espiritualidad de comunión
En memoria de la visita del hermano
Ministro General
John Corriveau
(Santa Verónica, viernes, 20 de mayo de 2005)

Noticia

El Ministro General de los Hermanos Menores Capuchinos está realizando una visita a los
hermanos y hermanas de la Orden (18-24 de mayo). El día de ayer (19 de mayo de 2005) habló
ampliamente a los hermanos guardianes de las fraternidades y presidentes de la Comisiones de la
Viceprovincia, reunidos en la fraternidad de Las Águilas, sobre una espiritualidad de comunión
(Novo Millennio ineunte, 43-45), dando con ello la clave del pontificado de Juan Pablo II, y
mostrando cómo esta ha de ser una línea mayor de la espiritualidad de la Iglesia en el nuevo
Milenio.
Esta debe ser la espiritualidad de la Orden, y por este camino se está orientando nuestro
trabajo especialmente en los dos últimos Consejos plenarios. El VII Consejo Plenario se celebró en
Asís (marzo 2004) y el documento que recoge lo que allí se trató, en forma de proposiciones, se
titula Nuestra vida fraterna en minoridad. Se compone de 55 proposiciones.
Esta espiritualidad de comunión, que supone gran transparencia y plena confianza mutua, se
aplica a diversos aspectos:
- Relación mutua de los hermanos o hermanas.
- Forma de ejercer el servicio de la autoridad fraterna.
- Forma de llevar la economía.
- Forma de entender la pobreza, no tanto como austeridad y privación, sino como
Acomunión@.
A medida que se profundiza esta doctrina aparecen conclusiones nuevas, que resultan muy
comprometedoras, porque marcan un modo de ser distinto.
Esta mañana, en la celebración de la Eucaristía, la homilía ha girado en torno a lo mismo,
citando, de memoria, la primera de las Proposiciones del documento del VII Consejo Plenario,
Proposición que reproducimos en su integridad, como memoria del paso de nuestro hermano
Ministro General en su encuentro con las Capuchinas.

ANuestra vida fraterna en minoridad@


Parte primera: Fundamentos
Proposición 1: A(Tú eres humildad!@

1. La Santísima Trinidad es una realidad singular porque ninguna


de las personas divinas es superior a las demás. Si bien esta
igualdad radical es imperfecta en las relaciones entre las criaturas,
ella constituye el modelo que nos enseña qué significa estar hechos a
imagen y semejanza de Dios (cfr Gn 1,26) y da al hombre el sentido
de sus aspiraciones más profundas.

a. La humildad abre los corazones humanos para penetrar en el


misterio de la relación divina. Francisco en las Alabanzas al Dios
Altísimo proclama: A(Tu eres humildad!@ (AID 4). En efecto nuestro
Dios Trinitario es por naturaleza relacional, esto es, es libre comunión
de Personas sin dominación o subordinación. A causa de su
semejanza con Dios, los hombres progresivamente realizan una libre
comunión de personas sin dominación ni subordinación, llegando así a
la verdadera humildad. A través del acto de la creación y con el
Bautismo nos hacemos partícipes de la relación familiar con Dios, esto
es llegamos a ser hijos de Dios (Jn 1, 10-13). San Buenaventura nos
dice que en la Encarnación ADios humildemente se inclinó para
levantar el polvo de nuestra naturaleza hasta llegar a la unidad con su
misma persona@ (S. Buenaventura. Sermón II sobre la Natividad del
Señor).

b. La Trinidad es la relación fundacional que crea la Iglesia:


AToda la Iglesia aparece como el pueblo unido >por la unidad del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo@ (LG 4). ASi alguien me ama
cumplirá mi palabra, mi Padre lo amará, vendremos a él y
habitaremos en él@ (Jn 14, 23). El celo por la observancia de la
palabra de Jesús inspiró a Francisco a considerar el Evangelio como el
fundamento de la vida fraterna (Rnb I, 1-2; RB I, 2). Basados en la
fidelidad al Evangelio, la vida fraterna evangélica nos conduce a la
íntima relación con la Trinidad.

c. Francisco ha abrazado el plan de Dios con sus criaturas como


una familia de hermanas y de hermanos: hermano sol, hermana
luna, etc. (cfr CtC). Él nunca se llamó simplemente >Francisco=, sino
siempre como >hermano Francisco=. Ser >hermano= revelaba su
modo de sentirse en relación con cada criatura a la que Dios lo
llamaba y su misión de cuidar las relaciones con humildad sumisa (cfr.
CtC 10-11 en relación con las otras estrofas; L3C 58).

Cuautitlán Izcalli, 20 de mayo de 2005

fr. Rufino María Grández

16
El corazón, confín de Dios
y su divina Morada
Para mi querida Lidia, es decir..., para Ti,
en memoria de mi visita a la Iglesia de Aguarico
y de la oración ante la tumba, junto al altar,
de Alejandro e Inés

Mi querida Lidia:

Cuántas cosas hay dentro del corazón, (cuántas! Uno viaja por encima de las nubes, y
ve allí a sus pies, o rozándote la ventanilla, girones de blancura, bella fantasía... Lo que
hay dentro de corazón es más sorprendente, más variado, siempre inédito, por ese
Misterio que llevamos dentro. El corazón confina con Dios; es su criatura, y no hay otra
superior a ella; es la Suya.
La ventana del corazón es el asombro, la ternura, el amor...
De cosas del corazón quería hablarte. El corazón es el Tú precioso, distinto (sin dejar
de ser el mismo) de ese pequeño Atú@ con el que nos entendemos los humanos; en ese tú
a tú cuando nos defendemos, atacamos, callamos escondidos o hablamos
intemperantemente. No, el Yo o el Tú del corazón está envuelto en la suavidad de Dios.
Detrás de este Tú hay una maravilla por descubrir y un éxtasis. Ese Tú es donación,
entrega, perdón; en suma, misterio de comunión, abierto sin fronteras...
Ese Tú no termina. Los años corren, pero el corazón no acaba de decirse, de
entenderme. Al fin, dormiremos en Dios, y en ese Corazón, habitado por Dios, será el
cielo.
El silencio de la tierra, y más cuando al silencio, se une la placidez de la noche, nos
anticipa algo de lo que será el cielo silencioso, exultante, radiante..., lleno de una sola
palabra, engendrada en el seno de Dios: AMOR.

Al volver del Ecuador, donde está la Mitad del Mundo (y donde tú puedes fotografiarte
poniendo un pie en el hemisferio Norte y otro en el hemisferio Sur, a un lado y otro de la
raya, ciudadano de toda la Madre Tierra) yo quería traerte un obsequio. Mas no lo he
hallado, a pesar del intento.
Y entonces he caído en la cuenta de que el obsequio es un Pedacito de Corazón.
Regalo más precioso no lo tengo...
Me comprendes perfectamente, porque tú tienes corazón. Vayamos, pues, a la clausura
del corazón. Que yo te cuente Acositas@ resulta ridículo; y un mínimo pudor invita más
bien a cerrar la boca. )Qué importancia tiene que a éste le ocurra esto o aquello... cuando
cualquier criatura, lo sepa o no, tiene una importancia infinita para Dios? Justamente por
eso: porque tú tienes una importancia infinita, siendo tu vida tan minúscula y tan mínima,
tan insignificante como la mía..., justo por eso podemos entendernos.
Pero se trata del corazón, de la Teología, de la Revelación divina, del corazón. Y te
diré que el encuentro de dos corazones es el acontecimiento supremo de la Historia. Nada
acontece, ni ha acontecido, ni va a acontecer, en el mundo mayor que el encuentro de
corazón y corazón. Todas las enciclopedias con sus batallas y héroes, con sus capitanes y
soldados, con sus genios y Padres de la Patria, no valen lo que vale este acontecimiento
augusto: el encuentro de corazón y corazón. Jamás lo olvidemos.

La pequeña historia
La pequeña crónica es ésta. Que el día 1 de junio nos dimos un abrazo hasta el día 1 de
julio. El cometido era éste: Iniciar una vida crítica del Obispo Alejandro Labaka y de la
Hna. Inés Arango, mártires de amor, de la Iglesia de Aguarico (+21 julio 1987), cuando
esta Iglesia - por así decir - estaba naciendo en pañales: no hacía tres años que esta Iglesia
tenía a su primer Obispo. Se trataba de mostrar, con la Historia y la Teología, que
Alejandro e Inés son el patrimonio y fundamento espiritual de una Iglesia de Jesús.
El día 9 Dios cambió mis planes: porque el corazón se sintió cansado y alborotado (las
pulsaciones subían hasta 180) - eso que se llama fibrilación auricular - y hube de pasar del
Archivo de los Capuchinos a la clínica Pasteur (Hnas. Dominicas de Santa Catalina de
Siena). Los médicos pararon el corazón, y con dos descargas eléctricas, una de 200 y otra
de 300 unidades, lo echaron a andar a su ritmo. Después de cuatro días de clínica, un
tiempo de reposo...; y luego, sosegado y sabio, regreso a la tarea. Pude escribir varios
capítulos (60 páginas) de la obra titulada AVida y martirio de Mons. Alejandro Labaka y
Hna. Inés Arango, de la Iglesia de Aguarico@. Ellos me ayudaron desde arriba.
Pude visitar a mis Hermanas Capuchinas Sacramentarias de la selva, celebrar allí la
Eucaristía ocho veces, y dedicarles dos tardes para hablar de las cosas del Espíritu (Sobre
el ideal evangélico y el proyecto comunitario concreto; El carisma de la adoración al
Santísimo). Y hasta compuse un himno para el aniversario de la Dedicación de su iglesia
(24 de mayo), que comienza: AUngido en el Jordán por el Espíritu, / en Pascua ungido,
Dios de mi alegría, /Jesús, oh buen perfume de tu Iglesia, / Ungido en este altar de
Eucaristía...@
Pude ver, con inmensa alegría, que la obra escrita por un pobrecillo del Señor (Vida
del Padre Bernabé de Larraul. Víctima de amor al Amor misericordioso, 586 pp.), era
aceptada para su publicación en la Librería Espiritual.
Pude ver cómo mi hermano me sorprendió, con la ayuda de las Hermanas,
presentándome en tres respetables libretas los Himnos y Poesías que han salido del
corazón en estos últimos 30 años, varios centenares, en que comencé esta tarea.
(Cuántas cosas iban pasando por el corazón!
La Gracia es la sangre del corazón; la sorpresa es la dulce caricia... Y no sigo...

La enfermedad y su Enfermera del corazón


Cuatro veces he estado en la clínica (1997, 2001, 2003, 2005); tres de ellas por el
corazón. En tres ocasiones me han privado del sentido para poder actuar.
Y entonces... )qué pasa?, o )qué puede pasar en el corazón?
Por lo visto (así me lo pueden decir), hay que tomarse la vida con naturalidad, sin
misterio, sin sublimaciones, aceptándola como rutina cotidiana. Al fin hoy, médicamente,
)qué es una intervención en el corazón? No olvidaré que una tarde - compruebo en el
Necrologio que fue el 4 de mayo de 1972 - fui a visitar al Hermano Eugenio Olivares en
la Clínica Universitaria de Pamplona, pues al día siguiente, le operaban del corazón.
Podía sobrevivir sin operación, porque no era asunto grave, de vida o muerte. A la mañana
siguiente le operaron... y no despertó.
El verme privado de sentido me infunde un respeto absoluto; porque uno sí sabe el
camino que va, mas no si el camino que vuelve. Es, pues, un trance para dejarse
totalmente en manos de Dios, y confiarse a él, por si uno amaneciera en la liturgia celeste,
en la que espiritualmente entramos cada vez que celebramos la Liturgia de las Horas, la
Liturgia de la Eucaristía.
Entonces resulta que la misma enfermedad se hace Enfermera y me dice al oído:
Déjate en Dios. Recibí, pues, el sacramento de la Reconciliación, recibí el Sacramento de
la Unción de los enfermos, y como coronación, el Sacramento más importante, la Santa
Comunión.
Y lo digo no para que tú hagas lo mismo, sino para que sepas lo que pasaba en mi
corazón. Insisto: no pido que me imites; pero piensa en que hemos convenido en que te
traía, como obsequio, un Pedacito de Corazón, y por eso te comunico mis sentimientos.
(Oh dulce Enfermera Enfermedad!

Sobre Dejarse en Dios y la vida vista desde un lecho


Avancemos por estos prados. Dejarse en Dios es abrir la puerta a la humildad. Yo
puedo hacer en unas hojitas un balance de vida, y hasta engañarte, querida Lidia, por
comunicarte afectuosamente mis nobles sentimientos..., que te aumentan el afecto y hacen
crecer tu admiración. Pero )ante Dios? Ante Él, sólo cabe Humildad, Verdad, ninguna
presunción. Sólo la Fe abre el camino.
Porque uno mira su vida hacia atrás... y la ve tan absolutamente pobre, que hasta
puede ofender a Dios, por no creer más en su bondad y dejar fuera nuestras estadísticas.
Mas )qué es, Dios mío, lo que he hecho... cuando apenas si he hecho un poquitín de
servicio?
(Qué horrible poder valorar la propia vida con esta hoja de servicios! Aunque nos
parezca que es cierto, y nos haga temblar, le damos en rostro a Dios, y le estamos
negando el misterio de su divina Paternidad, que no cuenta como nosotros contamos, que
ni a nuestros errores los llama fracasos.
La dulce Enfermera de la Enfermedad me está diciendo, suave, en mis noches de
almohada, que es mentira cuanto pienso yo, pensando en mí mismo, si no pienso en Dios,
y le doy una vuelta rotunda a todo lo que yo pueda pensar.
Cuando todo se acaba, cuando el valor de la historia se queda en los meros cómputos...
(qué horror! Mas entonces se abre una rendija de luz para postrarse amorosamente y
pensar: Dios, sólo Tú; ni siquiera mi ruindad... (Oh Dios, tú eres mi Dios! (Elí atta : Mi
Dios, tú, Sal 62). Mi balance, mi pobrísimo balance (qué rubor) no existe, no puede
existir, aunque se me ponga delante como el Maligno. Mi Balance eres Tú...
Gracias, Hermana Enfermera de mi Enfermedad...
Todo se escapa de los dedos, y sólo puede quedar: la Misericordia... La Misericordia
es mi éxito, el único al que puedo aspirar y aspiro...
Gracias, Hermana Enfermera de mi Enfermedad, sacerdotisa de esta vida que un día se
va a desvanecer, sin poder presentar un balance sobresaliente, a no ser el mismo Balance
que Dios hace, a mi cuenta, con su propio Hijo.
La vida corre, sí; corre, lo percibo... Y yo no corro al paso como corre mi vida. Pero el
Dios de mi Revelación sí que colma y colmará mi carrera sólo con su Misericordia.
(Oh Misericordia, seas tú la única contadora de mis trabajos!

Unción de Cristo
Hace dos años fui operado de cáncer de próstata (29 sept. 2003), y días antes recibí la
Unción de los Enfermos en la capillita de nuestro convento noviciado. El Señor me
concedió una fiesta espiritual en ello, y quitó de mi corazón todo temor.
Someterme a una operación así no era para mí una cosa de la rutina de la vida, sin
importancia. (Vaya que si la tenía! Al varón le privan de algo que pertenece a su identidad
viril; ya nunca podrá engendrar en esta tierra. Cosa similar a cuando a una mujer le privan
de su útero materno. Es una de esas privaciones totales que el Señor nos pide. Y, si bien es
cierto, que todo aquello ya fue donado en los votos, hoy se hace verdad histórica y
generosa, porque a partir de ahora eso será distinto. Vivir la donación irreversible desde la
fe, te hace (me hizo) acentuar ese abandono, sustento de nuestra vida.
Fue una experiencia larga y fecunda. Intuir la puedes intuir; y prepara tu corazón para
el momento en que Dios te la pida, si a él le place.

En el corazón de la Iglesia
Esta temporada ha sido riquísima de vida en el horizonte de la Iglesia: la despedida de
un Papa y el advenimiento de otro han sido dos grandes acontecimientos de inmensa
magnitud eclesial. Desde nuestras reflexiones, desde nuestras Alectiones@, desde
nuestras homilías, hemos tratado de acercanos al misterio.
La vida está saturada, ya lo ves. Pues acaso también estos pequeños acontecimientos
que he compartido contigo pertenecen a esa saturación de la cercanía de Dios con
nosotros...

Y atisbando el corazón de los hermanos


Hay un punto que quiero destacar: los hermanos como familia del Señor. Tenemos
nuestros más y nuestros menos; tenemos nuestros momentos, impulsos, silencios...; mas,
por encima de ellos prima el amor, la caridad, quae operit multidudinem peccatorum.
La experiencia de la hermana Enfermedad suele ser la experiencia de los hermanos
Hermanos. Yo doy testimonio, y de he dejar escrito que, pese a nuestras miserias, somos
hermanos.
Yo doy testimonio, me atrevo a repetir, y a apuntar un detalle que ruego no se me tome
como odioso. Cuando fui a la clínica, se adelantó mi Viceprovincial: No os preocupéis, la
Viceprovincia de México se encarga de los gastos. Pero lo mismo dijo el Vicariato de
Aguarico..., y lo mismo la Vicepostulación de Alejandro e Inés, ubicada en Coca... Ese
acto de solidaridad de hermanos, traducido en números de esta tierra, significó 1.262
dólares. No; de esto no hay que hablar..., que es feo hablar de dineros. Pues, a lo mejor,
también de esto hay que hablar, y a mí no me pareció que no era rebajar la espiritualidad
preguntar, al final, por mi factura, y hasta comentarla, porque en el gesto vi amor de
hermanos...
***
Mi querida Lidia )volvemos al principio? ACuántas cosas hay dentro del corazón,
(cuántas...!@
Desde el corazón recibe mi cariño, mi saludo.
Hasta mañana, si Dios quiere.
Quito, jueves, 30 de junio de 2005.

fr. Rufino María Grández

Canción del amor de espera

Dedicatoria
A quienes me esperaron,
hermanas verdaderas,
con un abrazo abierto,
junto a la puerta.
Gracias:
(Que el amor florezca!

Estribillo
Amor de ausencia,
amor de espera;
los ojos velan
junto a la puerta.

Estrofas
Primera
Es amor de Eucaristía
amor de la espera alerta,
amor de la puerta abierta:
el amor que yo intuía.
Con un cantar preparado
para cuando él aparezca...,
con una flor que le ofrezca
y sabrá cuánto he esperado.

Segunda
El corazón..., sus saberes
sus silencios anhelantes,
y sus heridas sangrantes,
corazón de las mujeres...
Corazón con un secreto
que no lo sabré decir
más sí lo siento bullir
y lanza un ardiente reto.
Tercera (a Jesús)
Mira mis ojos y ve
que yo estaba aquí
esperando,
y llorándote y pensando,
esperando me quedé.
(Oh dulce espera de
amor,
que hiere y sacia muy
fuerte
y sólo la Pascua y
muerte
transforma en gozo el
dolor!

Cuarta (más a Jesús)


Y tú vendrás, Jesús mío,
Jesús de mis noches blancas,
que amores del pecho arrancas,
Jesús de mi desvarío...
Jesús de mis rojas venas
Jesús de dulzura y fuego,
esposo en quien yo sosiego
que en amor quemas mis penas...

Casa de Formación, Santa Verónica, 2 de julio de 2005


EL P. BERNABÉ DE LARRAUL
VÍCTIMA DE AMOR AL AMOR MISERICORDIOSO

fr. Rufino María Grández

17
Coloquio con santa Verónica,
nuestra hermana,
mística de la Pasión
Para preparar la fiesta de santa Verónica
del domingo, 10 de julio de 2005.

Es de mi familia
Verónica Giuliani es de mi familia. Todo cristiano, toda cristiana, lo es. Dulce es pensar que el
bautismo nos hermana con todos los bautizados; que el Evangelio, nuestro libro más precioso, es
la Escritura de todos los pensamientos soñados; y más: de aquellos incluso que no pasaron por mi
corazón. Soy ciudadano del mundo, soy miembro de la familia de Dios, soy depositario de la
infinita ternura de Dios. Dulce es pensarlo, y esto ensancha el corazón a lo infinito, cruzando
barreras del tiempo y de la historia. Con este talante uno se acerca a los Padres y los ve a su
propia altura. El amor de Ambrosio o de Agustín es igual que el amor que yo siento por Jesús. Sus
horizontes son los míos. A 1.600 años de distancia somos hermanos, y me siento contemporáneo.
Este privilegio de fraternidad cristiana nos abre a todos los escritos que en el curso de la
historia han seguido al Evangelio, que, nacido en los labios de Jesús, es la fuente pura de donde
bebemos.
Aun siendo esto así, no ofendemos la pura santa fraternidad - todo lo contrario -, si acabo
diciendo que Verónica es más hermana, por llevar el mismo cordón que yo llevo.

)Una hermana distante?


Pero, puesto ante la montaña de su Diario espiritual, )no será, más bien una hermana distante?
Posiblemente sí..., por culpa mía y acaso también por Aculpa@ de ella.
Verónica nos desborda; nos vemos como pigmeos ante el gigante, como unos hombrecitos ante
una montaña. Esta impresión es falsa; no corresponde a la pureza y verdad del Evangelio, y, sin
quererlo, nos aleja de la sencilla y santa fraternidad. Es culpa nuestra, Ainculpable@ por cierto,
porque no es culpa de ofender a Dios; es despiste, es ignorancia, es desenfoque de la realidad.
Pero también es culpa de ella. Porque, si en vez de escribir 30.000 páginas, nos hubiera escrito
sólo 300... Hace falta valor de denodado científico para entrar en esa mole de relatos, día tras día,
maravilla tras maravilla, una selva en la que uno se pierde. Nuestra hermana nos confunde. Acaso
el último director espiritual tendría que haberle dicho: AMira, todo lo que has escrito, resúmelo
ahora - en un mes - y ponlo en 300 páginas manuscritas...@. Echémosle, pues, la culpa a su
director espiritual...
Ha quedado, pues, un trabajo para los estudiosos. Y tiene que haber hombres, como el P.
Lázaro, que hagan resúmenes, muy bien hechos. Pero, aunque el cardenal Palazzini (Prefecto de la
Congregación de los Santos, amigo del P. Lázaro) diga que es lo mejor que se ha escrito de ella
(Santa Verónica Giuliani: Experiencia y doctrina mística. Introducción y textos), al fin y al cabo,
son sistematizaciones del P. Lázaro..., que, con todo respeto, no las ha revisado sor Verónica.
El estudioso respeta al estudioso (los dos colegas del oficio), pero teme del estudioso...,
porque sabe que las cosas del Espíritu, aunque tengan alguna proyección en el estudio, superan
todo lo que se estudia. Tenemos que dejarle a Dios en su simplicidad y libertad.

Una historia del corazón


Vengamos al punto central, del que hablábamos en el coloquio anterior: el corazón. Lo que le
pasa a Verónica es, en el fondo, lo que me pasa a mí: un acontecimiento en el corazón.
El acontecimiento del corazón, que los cifra a todos, que los corona a todos es sencillamente
el amor. La historia de Verónica es una historia de amor (como la mía): éste es el misterio. Si
bajamos al corazón estamos bajando al fondo del corazón de Verónica.
Y ahora empiezan los matices del amor, que lindan con lo infinito.

Del amor oblativo


El amor es amor cuando es oblativo. El amor oblativo es el que se da a sí mismo.
Pero en la pequeñez y contingencia del pequeño corazón humano la oblación que yo hago de
mí, tratando de salir de mí, es de tal condición, que, al darme, me estoy dando a mi propio
provecho, me estoy favoreciendo. Si yo amo, me siento rico por el mero amar, dado que el amar
es mi propia perfección. El amar para mí siempre es ventaja y ganancia: aunque yo me dé todo, me
estoy enriqueciendo en lo profundo. El amor es mi capital más seguro. )Amor oblativo? Sí, mas
pensando que, al oblacionarme y salirme y entregarme y olvidarme y sacrificarme y (morirme!...,
mi generosidad es mi más sutil enriquecimiento.
De alguna manera el amor oblativo (amor de benevolencia, amor de Abien querer@) es amor
de concupiscencia (amor de apetito de mí y para mí), pues soy yo, no otro por mí, el que amando
se engrandece.
No sabemos cómo Dios tiene que purificar estos sentimientos del sustrato del ser para que el
amor oblativo sea del todo oblativo, sin mezcla intrínseca de concupiscencia. Quizás
intrínsecamente sea imposible esta operación, y habrá que decir que, si Aamando me amo@, aun
así, mi amor donado alcanza su exhaustividad humana...
)Cómo habrá operado Dios en el corazón de Verónica para que su amor oblativo haya sido de
oblación exhaustiva...?

Del amor unitivo


El que ama (yo, por ejemplo) busca no sólo dar dones, sino Adarse@ como don total.
Este darse tiende a que se opere una unión entre el amante y el amado. En efecto, si yo me
doy, quiero que aquel, aquella, a quien amo, me reciba. Esta acogida del amor produce justamente
la unión.
La unión termina siendo, en el impulso que el amor lleva dentro, unión de fusión: los dos
buscan ser uno. La fusión es la compenetración del ser con el ser, en el grado en que el ser es
capaz de recibir: el cuerpo recibe al cuerpo, el alma recibe al alma, el espíritu recibe al espíritu. Y
dicho de modo más coherente y unificado: el Yo recibe al Tú, como el Tú recibe al Yo, que es
alma y cuerpo al mismo tiempo.
La mística, inserta ya en el momento del bautismo, nos conduce por ahí. Somos místicos,
decididamente místicos: buscamos la unión con Dios. Y en la experiencia creatural de nuestra
historia terrena, buscamos la unión efusiva e infusiva de nuestro Yo con el Tú de otra persona,
(dimidium animae meae!, la mitad de mi alma.
Si mi amor es el amor crucificado, la efusión e infusión del amor busca el todo padecer.

El amor sufriente
Y así, lógicamente, terminamos en el amor sufriente.
El amante sufre por su imperfección: se cuela la celotipia, el temor, miserias y ruindades...
Mas paradójicamente el amante sufre por la perfección del amor. Pues, cuando el amor avanza,
el amor sufre un proceso de asimilación, de simbiosis. Y si el amor está en cruz, el amador, estará
igualmente en la cruz, y en la misma cruz. Y entonces, al buscar el amor por la razón del amor, se
ama sufriendo, y se ama hasta el final, muriendo al fin. El que ama muere de amor, pues el amor le
ha matado, al ver muerto a quien ama.
)No hay una perfecta lógica en la locura del amor exaltado y mortal de nuestra hermana
Verónica?

El amor expiante
Amar instalándose en el puro padecer es abrir el corazón a las dimensiones de la Pasión de
Cristo, que, padeciendo, expía y salva, y cumple en su carne el dolor del mundo.
Por ello, el amor sufriente es amor expiante, amor redentor.
Hemos llegado al corazón puro de santa Verónica, que es todo él una fenomenología del amor.

La respuesta del amor en esta carne nuestra


El amor - también el amor contemplativo - no es estático, sino dinámico. Todo acto que, por
gracia, brota del corazón humano amante, revierte en su mismo corazón con un don de gracia.
La gracia del amor es la fruición misma del amor. El amante, aun con herida mortal, goza
amando, porque el gozo es el signo visible de que la comunión del amor se ha operado.
Y del mismo gozo se pasa, al instante, al puro padecer, porque, en ningún momento pierde el
amor su carácter de ser identificación con el Crucificado.
Y así tenemos un doble padecer:
- el padecer por nuestra impureza, que no alcanza a Dios;
- y el padecer por el padecimiento del Amado.

El amor desatado así, en las últimas posibilidades que alcanza el corazón humano, al ser amor
unitivo, reclama intrínsecamente que la unión revierta en mí y produzca los frutos propios del
hecho de que Dios me ha asumido y me ha unido.
Y, como efecto de la unión, aparecen los signos de la unión. Son los signos que ha
experimentado Verónica a lo largo de su carrera: toda la fenomenología corporal-espiritual que es
un registro portentoso: coloquios y deleites inefables, heridas, suspiros, abrazos, transfixión.
Todo está junto en la lógica del amor, y, sea cual sea el débil receptáculo humano soporte del
amor, todo ello, en sí, a la luz de la fe, es perfectamente comprensible. Y no tenemos por qué
negarlo.

El amor esponsal
Ya se ve que este amor es un amor esponsal, y, por ello, uno amor de Encarnación y de
Misterio pascual.
El misterio de Jesús empieza a transparentarse en la criatura. La débil creatura, aunque venía
del pecado, va siendo consumada en el amor y en ella resplandecen los signos del amor.

El amor trinitario
El amor donado y recibido nos abre al destino final, que es la acogida de Dios, uno y trino.
Ya el amor está preparado para el banquete celeste. Las promesas de Jesús en el Evangelio,
hechas para todos sus seguidores, parecen que se tocan con la mano.
En todo momento de la vida estamos preparados para el encuentro: ahora mismo y yo mismo.
Pero en las cumbres del amor, el anhelo del encuentro revela de modo esplendoroso el sentido de
la escatología cristiana, la llegada del Esposo.

María, icono perfecto del amor


Dios como interlocutor es el compañero del amor, el esposo, el que inicia y consuma esta
aventura total del corazón.
Ahora bien, esto no impide que Dios, autor del misterio de la Encarnación por medio de
María, cumpla en nosotros el misterio del amor, poniendo delante su divino Icono, que es la
Virgen María.
María, creatura, ha sido sublimada al área de la Trinidad, y en su propio ser porta la obra de
Dios. Por eso, María puede entrar en nuestra vida, como Madre del amor, como discípula perfecta
del Evangelio, como Madre de la Iglesia, como guía de mi camino en la senda única de mi
existencia, que es el amor.
Así acontece en nuestra hermana santa Verónica.

Qué recogemos, pues, de santa Verónica


A esta buena hermana de mi religión seráfica, yo le pido que me enseñe la senda del corazón, la
senda del amor.
No que yo vaya a imitarle a ella; no, porque no quiero tener más maestro que el que ella tuvo:
Jesús, que para ella fue Jesús Crucificado, palabra que acaso no me atrevo a pronunciar.
Pero es del todo cierto que yo busco el amor, como ella lo ha buscado. Y que su vida y su
experiencia puede ser una lucecita en esta serena y cotidiana pasión de amor. Ella es grande. Yo,
como hijo de Dios, no soy menos grande. En ella se cumplieron misterios portentosos; en mí se
cumplirá el misterio portentoso de Jesús, en la medida en que él lo quiera.
Santa Verónica, mi hermana, es, pues, una evidencia del amor y la ternura de Dios, y me
anima a ir no por su Acamino@, sino por el mío, que, como el de ella, es también un Evangelio de
amor.

UN DESEO Y UNA SÚPLICA

A SANTA VERÓNICA

Que un día, desde esta Casa de Formación Santa


Verónica, se realice una versión y publicación en
castellano del Diario espiritual de Santa
Verónica.

Casa de formación Santa Verónica,


7 de julio de 2005
fr. Rufino María Grández

18
SANTA VERÓNICA
La gracia y de este día
y por un Oficio propio de
Santa Verónica

Ha sido gracia la celebración hoy de la Solemnidad de santa Verónica, solemnidad


como Patrona de esta Casa de Formación.
Un punto de fuego y amor, la lectura, tras las I Vísperas, del relato autobiográfico de
la Impresión de las llagas en su cuerpo, en aquel Viernes Santo y Domingo de
Resurrección de 1697, cuando ella tenía 36 años y unos meses.
(Véase en relato en: LÁZARO IRIARTE: Santa Verónica Giuliani: Experiencia y doctrina mística (BAC 516).
Madrid 1991, recogido en el folleto titulada: Casa de Formación Santa Verónica: SANTA VERÓNICA GIULIANI
- Celebración del 10 de julio de 2005 - Verónica configurada, como cristiana, con el misterio pascual de Cristo,
muerto y resucitado - Relato autobiográfico de la impresión de las llagas).

Hemos visto que sería muy deseable, para los lugares en que se celebre como
solemnidad, tener un oficio divino detallado y completo, para presentarlo a la Curia
General y, por ella, a la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los
Sacramentos. Quiera el Señor que, como prueba, podamos tener este Oficio para el año
que viene.
)Cuál ha sido la gracia de este día?
Salvando el matiz peculiar con que esta gracia cae en el alma, acaso podamos decir de
una manera general esto: la gracia del Día de Santa Verónica ha sido el rescatarla como
Anuestra hermana@, hermana de la misma Orden, hermana del mismo hábito. Ella es
muy grande, pura maravilla y resplandor del misterio de Cristo, quizás tan grande..., tan
grande..., que, a esa distancia, ya no es nuestra hermana. (Falso! Ella es mi hermana, y
puedo acercarme y preguntarle con familiaridad: Hermana, dime, )qué te ha pasado? )Qué
ha hecho Jesús en ti? Y leer de esta manera sus escritos, dejando que nos cuente, con toda
confianza y transparencia, lo que ella, en nombre del Señor, contó a sus confesores: AEsto
es sencillamente lo que Jesús ha hecho en mí@. Y entonces, admirar la obra de Jesús, que
es el único a quien debemos amar por él mismo.
He aquí un Himno, como fruto del día, fruto de la tarde; un himno para concluir la
jornada en la II Vísperas.

Didascalia del Himno

El Himno parte de un episodio sencillo y profético de la vida de la santa. Al punto de


morir su madre (28 abril 1667), - la pequeña Úrsula (después Verónica) con poco más de
seis años - presentes sus cinco hijas, a cada una le fue asignando una llaga de Cristo
Crucificado. Como Úrsula era la más pequeña le tocó la última que solemos mencionar, la
llaga del costado.
De aquí arranca este himno para contemplar cómo la vida de Verónica, que ha sido
invitada a morar en el costado sacratísimo de Cristo, purificada de todos los pecados por
la sangre de Jesús, la debemos contemplar como un triunfo del amor. En ella resplandece
el amor de Cristo Esposo, el amor de Dios.
Nos llenamos de asombro ante estas maravillas (estrofa cuarta); pero nuestra
admiración no termina en Verónica, sino en Jesús.
En la penúltima estrofa, antes de la doxología final, contemplamos a la Virgen María.
Cuando Verónica es transverberada por las llagas de Cristo y es constituida esposa de
amor, Jesús confía a su Madre María que la cuide. La Virgen va a hacer la obra de Jesús
en la vida de Verónica.
En suma, himno de admiración, de confianza y gratitud para bendecir a Dios al
concluir la solemnidad de santa Verónica, honor de la santa Iglesia, y hermana nuestra
capuchina.

Texto

La llaga del costado sacratísimo,


la entrada al corazón de Dios humano,
tu madre, al despedirse de esta tierra,
a ti te la asignó como regalo.

Verónica, (oh hija del amor!,


Esposa de Jesús Crucificado,
bañada y blanqueada en esa sangre,
ya eres carne pura de tu Amado.

Tú eres azucena de su huerto,


herido está tu pecho por su rayo...;
mas eres tú hermana de familia
y como a hermana vamos tus hermanos.

(Qué grande es Dios, el Misericordioso!


(Qué hermoso es el Esposo entre tus brazos!
(Qué bella tú, radiante en sus caricias!
(Qué gozo contemplarte y contemplarlo!

María la primera en Cruz y en Pascua,


ternura a rebosar de Dios clavado,
tú cuidas de Verónica cual hija,
que a ti Jesús en cruz la ha encomendado..

(Fragancia de azucenas en la Iglesia ,


y allá en el cielo fruto deseado:
a ti, Jesús, amor, incienso y gloria,
a ti sin fin, Jesús Resucitado! Amén.
Casa de Formación Santa Verónica,
10 de julio de 2005

fr. Rufino María Grández

Por un Oficio propio de Santa Verónica


Un oficio divino para la solemnidad de santa Verónica habrá de tener presente estos
principios:

1) Conocimiento de los textos litúrgicos que en siglos pasados se han usado.


2) Conocimiento de norma litúrgica - más bien praxis - hoy vigente para la creación de
textos litúrgicos.

3) Carácter cristológico. Este Oficio ha de poner en resalte no qué grande y portentosa


fue santa Verónica, sino qué admirable es Cristo en su misterio pascual, que
permanentemente vive la Iglesia en los cristianos.

(En este aspecto se puede poner reservas al oficio actual de San Buenaventura, viendo cómo
en él está ponderando de continuo la sabiduría de Buenaventura - en las antífonas del Oficio de
lectura, de Laudes y Vísperas, aparte de las lecturas de Tercia, Sexta y Nona - dejando en
penumbra el centro de su carisma: Cristo Crucificado. Esto, aparte de Aerrores@, como escoger
para Vísperas un texto del Antiguo Testamento, Dn 12,3, cuando en esta hora y antes del
Magnificat sólo se puede proclamar el Nuevo Testamento; cosa que ocurre en otros oficios, como,
por ejemplo, en el de santa Clara).

4) Carácter eclesial. Aunque este oficio sea destinado como Asolemnidad@ para uso de
las capuchinas, o de un sector de capuchinas, los textos han de cuidar este criterio de
que el sujeto orante no es la Comunidad de las Capuchinas, sino la Iglesia santa de
Dios, presente en esta comunidad concreta. Por ello, hay que superar toda atribución
particularizada.

5) Hemos de hallar los pasajes bíblicos que se hallan en los escritos de santa Verónica y
el influjo que en ella han ejercicio. Estadísticamente, aparte de los Salmos, Cantar de
los cantares y Evangelios, los pasajes más aludidos son:
- Éxodo 3,14 (Yo soy el que soy).
- Job 19,21 (la mano de Dios me ha herido).
- Sabiduría 3,6 (los probó como oro en el crisol).
- Isaías 45,15 (tú eres un Dios escondido).
- Hechos 9,6 ( te dirán lo que debes hacer: conversión de san Pablo).
- Romanos 1,25 (la verdad de Dios...), 7,21-23 (la lucha interior), 8,30
(predestinados, llamados, justificados, glorificados), 31 (Si Dios está con nosotros...),
35-39 ()quién nos separará...?).
- Gálatas 21,19 (Chtisto confixa sum cruci: texto clave).
- Filipenses 1,23 (partir y estar con Cristo).
- Colosenses 3,3 (vuestra vida está oculta con Cristo en Dios).
- 1 Pedro 1,21 (Cristo sufrió por vosotros... vestigia eius sequi: uno de los textos
preferidos también por san Francisco).
- 1 Juan 4,8 y 16 (Dios es amor).
Para el registro de textos véase: Diario di S. Veronica Giuliani. Vol. VII: Indici
analitici generali, a cura di LAZZARO IRIARTE, OFMCap. Edizioni Porziuncola, Assisi 1991.
Y téngase presente que las citas son de memoria y muchas veces no son propiamente citas
citas referencias de fondo, p.e.: Dios es amor.
6)La creación de Preces litúrgicas para el Oficio y para la Misa es un trabajo delicado. Es un lugar
propio para tener en cuenta el carisma, pero teniendo muy presente de que las Preces no son
Apara las capuchinas@.

Puestos a un repaso de la liturgia propia de Santa Verónica, cabe también, a mi parecer, la


creación de un Prefacio propio para su fiesta.

11 de julio de 2005

R. M. G.

19

El paso del ecuador


A las 28 Hermanas
del Curso de Teología

APaso del ecuador@ es una expresión que no he oído en México. En España lo saben y
celebran los estudiantes. Ecuador en Geografía es el ACírculo máximo que equidista de los polos
de la Tierra@. Pues esa raya equidistante del comienzo y fin de carrera es la raya que marca el
ecuador, y el paso del ecuador es el paso de esa raya. Lo cual merece una cena estudiantil o...,
como todo va subiendo, acaso un viaje de estudios.
Para las hermanas que iniciaron el Ciclo Teológico el 18 de abril del 2004 (apertura de Curso
con la Misa que preside el P. John Bednarik) y, según previsiones, lo terminarán el 10 de julio de
2006, Solemnidad de Santa Verónica, el Paso del Ecuador son estas vacaciones de verano que se
abren tras el final de la cuarta clase de mañana, 29 de julio de 2005.
Este paso del ecuador durará hasta la vuelta, que es el 21 de agosto de 2005.
Todo ello merece una reflexión aparte, que puede ser refrendada con los Ejercicios de fin de
agosto. Y la reflexión gira en torno a dos polos: )qué ha sido?, )qué va a ser o puede ser?

I
QUÉ HA SIDO LA PRIMERA MITAD

La primera mitad tuvo también su inflexión en el más de un mes de vacaciones de Navidad,


comenzadas ante de la Virgen de Guadalupe y coronadas después del Bautismo del Señor.
Observaciones mías hacia afuera

La comunidad
La primera experiencia que sustenta estas ausencias es que cada hermana considera a su
comunidad como su comunidad; es más, como su única comunidad, y la querencia por ella da
prisas para volver rápidas como el viento. Sin duda que esto es bueno.
Manifiesta, por otro lado, que la estructura actual del Centro no deja de ser una estructura de
Colegio (estamento rector y grupo de participantes), sin adquirir la estructura específica que
caracteriza una comunidad conventual. Es lo mismo que acontece en el Colegio Internacional de
Roma, aun siendo la casa guardianía. Punto, a mi parecer, podría considerarse en una revisión de
Estatutos. Obviamente las opiniones serán variadas al tratar de dar el perfil de esta Casa
La experiencia íntima dice que los dos años transcurridos en Cuautitlán Izcalli son dos años de
paso, de tránsito. Es claramente distinta la implicación que una hermana siente en la marcha de su
Comunidad de origen que la implicación que asume en la marcha de esta Casa de Formación.

Una observación referente a los servicios federales e interfederales


El haberse beneficiado en esta Casa de una extraordinaria posibilidad de estudio puede abrir
los ojos a una realidad que no siempre se percibe al vivo desde una Comunidad particular: Soy
miembro de una Comunidad, y siéndolo así soy miembro de una Orden.
Prestar un servicio a la Orden es también parte de mi vocación. Esto se refiere a las
Comunidades y a cada hermana en particular:
Si un día me piden servicio para dar clases,
)es razonable que mi Comunidad se niegue, porque en la casa hay muchas necesidades?,
)es justo que yo me niegue, porque en mi Comunidad hay muchas necesidades?
En suma: las necesidades de la Orden )de quién son?: )de todos en conjunto - y yo y mi
Comunidad somos parte de este conjunto -, de mi Comunidad, de mí en particular...?
Aquí puede haber un perfil escondido de nuestro carisma, que es siempre carisma en
comunidad.

Observar en los demás para aprender uno mismo


A lo largo del año se va viendo que, ante las convocatorias que se hacen, unas comunidades
responden, otras no; unas hermanas responden - tratándose de un grupo homogéneo, por ejemplo,
formadoras, abadesas - otras no.
Jurídicamente cada Comunidad, no federada o federada, es autónoma y cada Comunidad
responde ante sí misma.
Esta contestación, canónicamente válida, )es espiritualmente aceptable para una
Aespiritualidad de comunión@?
)Cuál es mi talante personal que yo deseo observar de cara al beneficio y provecho de esta
Casa de formación?

Observaciones mías hacia adentro

Mi crecimiento personal: Aclaraciones


Las hermanas que acceden a esta Casa de formación para inscribirse en el Curso de Teología
son todas ellas hermanas que han profesado perpetuamente.
Según las Constituciones, ALa formación inicial para nuestra vida comprende el postulantado,
el noviciado y el tiempo de votos temporales; y termina con la profesión solemne o perpetua@
(Art. 17). Según este criterio canónico, ninguna de las hermanas admitida al Curso de Teología
se encuentra en lo que normalmente se dice Aperíodo de formación@. De donde se deriva que el
trato de las directoras o superioras ha de ser trato como a personas Aya formadas@. Y de donde
se deriva igualmente que el título de la casa como ACasa de formación@ puede prestarse a
ambigüedades.
Ahora bien, la Aformación permanente@ abarca toda la vida y afecta a todas las hermanas,
jóvenes y mayores, súbditas y superioras. (Recientemente en la documentación eclesiástica se ha
hablado de la formación permanente de los Obispos). El concepto de Aformación permanente@
incluye el aspecto intelectual, y académico, si se quiere; pero la Aformación permanente@ es
integral, y abarca, por lo mismo, todo lo que contribuye al crecimiento del ser. Una parte clave de
la formación permanente es el cultivo de los aspectos espirituales de mi vida: discernimiento y
orientación espiritual (incluida la dirección, si el caso lo requiere), oración diaria, ejercicios
espirituales...

Mi crecimiento personal: El encuentro conmigo mismo en el núcleo del ser

La persona crece hasta la muerte en la conjunción de dos fuerzas convergentes:


1) la clarividencia sobre mi propia identidad integral,
2) y la capacidad de replantearse la vida ante la propia identidad, asumiendo los nuevos datos
de una experiencia positiva.

Hemos de pensar que en la unidad del ser cada etapa de vida asume e integra y plenifica la
anterior; de manera que una vida que avanza serenamente es un vida que se mejora a sí mismo
paso a paso. He de aceptar que esta etapa de mi vida es más rica que la anterior. Así en edades
sucesivas: mi ancianidad, si el Señor me la concede, será más rica que mi vida adulta; ésta más rica
que mi juventud.
Me pregunto dónde está el centro de mi vida. El centro de mi vida, el núcleo que da sentido a
mi existencia, se percibe:
- como algo simple,
- que unifica todo,
- que potencia todo,
- y que tiene una capacidad extraordinaria de asumir las circunstancias más variadas para el
objetivo mayor de la realización de mi ser.
Puede llamarse: mi vocación, a saber lo que yo tengo que realizar en el mundo
- para sentirme AYo@ ante mí mismo,
- AYo@ ante mis responsabilidades de cara a la Historia humana;
- y AYo@ de cara a Dios.
Esto supone que el núcleo del ser pertenece al dato puro de la revelación de Dios en mí.

Según ello:
7))Cuál ha sido el hallazgo de mí mismo para tallar mi propia responsabilidad, mi camino
inalienable...?
8)La edad adulta, el estudio, la convivencia, la relación personal con Dios... )me han dado paz
y crecimiento en el encuentro de mí mismo?
9)Mi vida )ha entrado en una fase de riqueza, de plenitud y de fecundidad?
El estudio como responsabilidad y riqueza
Para una persona inteligente es posible que, en determinada fase de la vida, el estudio
conmueva los fundamentos del ser; y sienta entonces que su misma fe - pacífica e ingenua -
apoyada en el testimonio acrítico de lo que he recibido, se cuestiona y se tambalea.
En este aspecto la Biblia plantea problemas radicales y puede ponerle a uno al desnudo, con
serios interrogantes de fe.
Al cabo de un año, he de preguntarme, con plena lealtad personal, cuál es mi situación
personal con respecto al estudio.
56112.Cuál es la verdad de mi ser en cuanto a dotes de inteligencia, y mi colaboración sincera
en este aspecto.
56113.Y si he hallado mi medida y mi ritmo personal; en una palabra, lo que Dios espera de
mí, como crecimiento y servicio, al margen de toda vanidad personal.
56114.Y he de sacar experiencia concreta:
S Sobre el modo de utilizar el tiempo.
S Sobre mis hábitos de trabajo intelectual.
S Sobre mi capacidad de lectura.
S Y muy especialmente sobre mi capacidad de redacción y de dominio de la ortografía.

La convivencia como escuela de vida


El grupo del Curso de Teología tiene sus encuentros, bien sea en los llamados Aequipos de
vida@, bien sea en las reuniones comunitarias con la Comisión.
Se trata del funcionamiento interno de los grupos menores y del grupo mayor.
Vistas las cosas desde fuera, no deja de sorprender ese tipo de reuniones que, como el pasado
domingo, rebasan el tiempo de Vísperas y de la Cena.
Los asuntos que allí se tratan son internos, y sólo las participantes los pueden apreciar y juzgar.

Hablando teóricamente habrá que preguntarse:


56616.Cuál es mi experiencia en la relación de la amistad sana que ha surgido al contacto con
las hermanas.
56617.Qué significa construir la fraternidad con sinceridad, con verdad, con altos ideales, con
quienes somos, sin ensoñaciones con respecto a otras personas...
56618.Y, al final, la gran pregunta: )Es el amor el logro de mi vida?

II
EL AÑO DE MI TESINA

La tarea del próximo año es doble:


- Continuar el proceso formativo de mis estudios y el plan de formación integral.
- Coronar esta formación con la elaboración de una tesina a medida de mis capacidades.

Continuar con la experiencia acumulada


El próximo año se presenta como año más rico y fecundo:
1.Corregiré los errores que haya podido advertir en mis comportamientos y actitudes.
2.Afrontaré los estudios como un desafío nuevo, con la conciencia más apasionada.
(Recordaré: A...estudio por más amarte...@).
3.Sobre todo, pondré todo el amor de mi corazón para que este año de culminación marque
una etapa nueva en mi trayectoria espiritual.

La tesina
La tesina hay que comenzarla ya. Es importante acertar con la elección del tema que esté en
sintonía con mis aspiraciones profundas. Que sea, por tanto, algo más que un trabajo académico.
Y es decisivo, para ahorrar el mayor tiempo, saber centrar el tema y escoger el verdadero
método de trabajo.

Reflexionar y escribir
Este tiempo de vacaciones se presta, de manera especial, a tocar fondo en mi vida mediante la
reflexión y la proyección de mis reflexiones en un escrito personal.

Tres deseos desde fuera, pero desde la cercanía


11 - Que ninguna de las Hermanas que ha comenzado se acorbarde y se eche atrás, porque
todas pueden coronar la tarea empezada.
21 - Que las Comunidades y las respectivas superioras no reclamen la presencia de las
Hermanas, salvo razones muy singulares que, evidentemente, ellas han de juzgar.
31 - Que tengan conciencia las Hermanas de que estos estudios han de ser el soporte para
otras cosas mayores...

28 de julio de 2005
fr. Rufino María Grández

Año Franciscano
A mi querida Lidia,
a quien no olvido.

Mi querida Lidia:

Corre el tiempo veraniego, aquí en México suave, refrescante, con el pasto verde. (Qué julio
más distinto de ese julio tórrido de mi tierra, donde mi tierra tiene la pasión de los corazones, y en
invierno el frío es hielo y en verano el calor es fuego...! El abrazo del frío y el calor da las frutas
más sazonadas. (Oh, los duraznos!, los duraznos de mi pueblo, Alfaro, en La Rioja, los
melocotones, que así los llamamos - amarillos, grandes, carnosos - que no envidian a ninguno del
mundo.
(No quiero decir, lo comprendes, que en este México, ya parte de mi historia, los corazones no
sazonen con el fruto dulcísimo del amor. Quiero decir, aclaro, que en cada región del globo el
suelo y la atmósfera son distintos).
Hace algún tiempo que no nos comunicábamos. La última vez, el 2 de julio, cuando
compartimos sobre AEl corazón, confín de Dios y su divina Morada@, al regreso de un mes
alterado. Nuestra prosa terminaba en un verso: ACanción del amor de espera@.
Ahora, al hilo de estas reflexiones que ayer meditaba y redactaba, caigo en la cuenta de algo,
para mí importante, que quiero compartir. Ya sabes que la pequeña vida es Asignificante@ si el
amor la envuelve: la tuya para Dios, la mía para él... Y en el aleteo, en ese cruce del amor, espero
ser, si al Señor le place, significante para ti, como tú eres significante para mí. Bien es cierto, y
debo confesarlo con sinceridad, que el tiempo y las distancias son dos coordenadas que Dios pone
en la estructura de la vida para que el Amor regule los amores, y cada uno tenga su forma y modo
como el Señor lo quiere. (Quiera el Señor que al fidelidad, en su punto exacto y verdadero,
marque el ritmo genuino del amor-amistad! Los amores son chispas hermosas del gran Amor. A él
la pasión, a él la gloria. A él la hermosura, a él el anhelo.
Lo que quiero compartir es el inicio de un año santo para mi intimidad. Ahora, justamente
cuanto tú te marchas (o te quedas, muy mi Lidia está aquí y allí), iniciaré mi Año Santo
Franciscano, para el cual te pido un recuerdo sencillo y cálido ante el Señor. Quiero decirte que
hace cincuenta años inicié mi vida franciscana.
En la víspera de Santiago íbamos al noviciado. Hablo del año 1955, 17 primaveras en mi
corazón. Aquel año era un corte total. Una primera carta a la familia para decir que habías
comenzado el año del santo Noviciado, y una final para anunciar la Profesión. Entre medio
silencio, oración, noviciado... Los tiempos han dado un giro increíble.
Nos hallábamos con los novicios que iban a profesar en al Virgen de agosto. Unos y otros
hacíamos los Ejercicios juntos: ocho días completos y dos incoados. El 14 de agosto iniciábamos
el noviciado con la vestición del hábito de novicios, cambio de nombre y corte de cabello con el
Acerquillo@ o tonsura. Aquel 14 de agosto, en el convento noviciado de Sangüesa (Navarra), a
ocho kilómetros de Javier, lugar de nacimiento de San Francisco Javier, Francisco Javier Grández
Lecumberri se convirtió en fray Rufino María de Alfaro. Iniciábamos el noviciado; iniciábamos,
con ello, la vida religiosa. De esto hace cincuenta años. Después de Aun año y un día@, el 15 de
agosto profesábamos. Así fue en mi caso, en el de mis compañeros de un curso antes (de aquel
curso era el P. Javier Osés, entonces fray Mario María de Sangüesa, muerto el 21 de mayo de
1978, volviendo de Uruapan) y de mis compañeros de curso.
Fui al noviciado contento en un día que recuerdo con detalles... Y me sorprendí de mí mismo,
porque calculaba que el arrancón me iba a costar. Pero los primeros días cayó, de pronto, una
nube de tristeza en mi corazón. (Ay, Dios mío!, )podré aguantar yo todo esto...? )Una vida así...,
tan dura? Me volví sentimental y nostálgico... Y recuerdo que cuando bajábamos del coro al
refectorio (y todavía conservo el olor de aquellos lugares) había un cuadro grande de la beata
María Magdalena Martinengo. La estoy mirando, pidiendo aliento y piedad... Nostalgia que volvía
a mí, cuando anteayer celebrábamos la memoria de esta santa hermana nuestra, con especial
solemnidad, coronando las clases impartidas sobre ella en el ACurso clariano@ de este año.
He aquí, pues, que soy capuchino desde hace cincuenta años, un día que, si Dios da licencia, lo
compartiremos con la celebración de la Eucaristía el próximo año, ignoro en qué fecha... Se ha ido
haciendo costumbre que los compañeros de noviciado en ese año y día quincuagenarios nos
juntemos en el convento noviciado de Sangüesa para decir juntos: Gracias...
)Fiestas por fuera? (Ay, mi querida Lidia! Pero suave, suave, suave... sin que ni Bodas de Oro,
ni cargo alguno, ni regalos, ni nada de nada, hiera el hecho de que somos hermanos y de que
mutuamente nos merecemos el mismo honor fraterno. Si no, las fiestas distinguidas se convierten
en un homenaje que no cuadra con nuestra sencillez y hermandad. Dios por medio, y ya veremos.
Yo, de mi parte, quisiera entregar a mis hermanas, algún fruto sazonado de los versos que he
ido tejiendo en alas del amor de la Iglesia.
El Señor tenga misericordia, es hoy por hoy mi pensamiento dominante.
Así pues, en este 14 de agosto comienzo en mi corazón un Año Franciscano, para el que pido,
callada, una oración inicial tuya, suplicando al Señor su gracia y misericordia, y a la Virgen María
su apoyo maternal. Todo ello envuelto en la acción de gracias de la Eucaristía.

El salmo de mi vida
Al explicar los salmos a los seminaristas, he dicho a los alumnos: Y cada uno de nosotros )
podremos escribir un salmo, el que sea el Asalmo de mi vida@? Intentémoslo...
Pues ahora yo quiero escribir un salmo, el salmo de mi vida. Lo podría hacer de repente, aquí y
ahora tecleando sobre la computadora:

Te cantaré, Dios mío, el salmo de mi vida,


mi Dios, misericordia, mi gloria;
te cantaré un salmo-Eucaristía.

Mas para que este salmo sea sencillo y verdadero necesitaría de base... unos Ejercicios
espirituales.
Pongo esta confidencia en tu corazón.

Me despido. Es lo que quería decirte, antes de que cierres tu maleta de vacaciones.


Adiós. Un abrazo. Felices días

Casa de formación Santa Verónica,


29 de julio de 2005 por la mañana.
fr. Rufino María Grández

Cartas a Lidia
Una de ellas, llamada Lidia... ASi juzgáis que soy fiel al Señor, venid y hospedaos en
mi casa@. Y nos obligó a ir (Hch 16,15).
Curso 2005-2006

1
Crónicas del corazón

Mi querida Lidia:
Cuando hemos hablado, hemos bajado al corazón. Y ahora que retorno, después de un mes por
mi tierra madre, traigo el corazón lleno de nuevas esencias. Acaso recuerdes que un par de días
antes de partir (y justamente el día 27 de agosto), el Hermano que hizo la homilía tras las lecturas
sagradas, queriendo obsequiarme, dijo que Rufino tenía mucha inteligencia, pero más corazón. Lo
segundo es verdad; lo primero..., quede a tu juicio y consideración. Inteligencia y ternura, en todo
caso, bien podrían las palabras para el título de una autobiografía...

Inteligencia y ternura
El corazón..., el corazón... El corazón ha sido mi caballo, mi cordero, mi azucena, mi rosal, mi
espina, mi pozo, mi silencio, mi grito...; es el vaso de mi sangre... Acaso un día muera de un
sobresalto de ese corazón que los años quieren desgastar. Si así ocurre, confío en tu oración, que
atraerá, como lluvia de flores sobre mí, la divina Misericordia.
Hace unos días, estando en la estación esperando el tren (Zaragoza, que los Romanos hace dos
mil años decían Caesaraugusta, la Ciudad del César Augusto), se me ocurrió esta coplilla mística y
filosófica:
La vida no es eficacia;
es la belleza del ser,
que no llega a florecer
sin el toque de su gracia.
Te hablo, pues, Lidia de mi corazón, de esas cosas que no están en los libros (o que están de
manera distinta) y que uno las sume de la Vida, como la abeja el néctar de las flores.
Pero )es que te pueden servir las mías, si cada uno tiene la suyas, y sólo el Espíritu de amor
puede entrar en diálogo personal con cada uno? Efectivamente así es, pero hay una misteriosa
armonía que, al sonar en el fondo, nos transporta hacia un terreno que uno conocía desde siempre.
Es la tierra de Dios. Es su divino jardín: Él lo ha plantado, Él lo cultiva. Ese Atú a tú@ con Dios
(aliento que nos traspasa el pecho), esa pleura divina, es personal. Sólo Dios te puede decir la
palabra que tú necesitas; sólo Dios puede decirme la mía... (Qué sencillo, qué bello, qué profundo,
qué humanizador!
Sólo desde ahí tiene sentido que yo te cuente un poco la Crónica del corazón...

Desabrimiento
El desabrimiento es - puede ser - portal de la mística. Cuando las cosas del mundo no gustan,
es señal de que Dios te llama... Así lo dice san Juan de la Cruz y da con precisión algunas señales
para saber que uno está llamado a un estado distinto, que se llama mística. Este desabrimiento es
bueno.
Hay otro desabrimiento. El viejo Qohélet dijo que llegará un tiempo en que ya no le saques
gusto a la vida: Aantes de que lleguen los días aciagos y alcances los años en que dirás: No les
saco gusto@ (Qo 12,1, Biblia del peregrino). La vida pierde su gusto porque uno se ha hecho
viejo, o porque la vida misma que uno antes vivía se ha hecho ella misma vieja, y el paladar busca
otros sabores.
Pienso que en mi camino por mi tierra he sentido algo del buen desabrimiento.

Dios detrás y a la espera


La primera dura experiencia de este viaje por mi tierra - Aviaje@, que no precisamente
Avacaciones@ - es el haber visto vacío de Dios en las cosas, que están todas llenas de su
presencia, el vacío que nosotros queremos poner.
Este era mi pensamiento al volar y al aterrizar. (Qué exquisito cuidado para que Dios no
apareciese en ninguno de los ámbitos de nuestros espacios! Para no ofender a nadie, es mejor que
Dios se quede fuera de la sala, en silencio. Tomas la revista del avión. Te brindan allí el sibaritismo
de la vida mostrándote qué exóticos paisajes existen, qué variado folklore anima la vida (quizás
hasta una fiesta religiosa te enseñará que el dato religioso es también un bello dato folklórico), qué
fragantes perfumes puedes comprar y regalar... Todo es bello, útil, cómodo; todo es hermoso;
todo es pura fantasía, un sueño de quince o veinte horas..., pero Dios )dónde está?
El Dios viviente está donde debe, calladito..., allí detrás. Quizás tal o cual pasajero traza la
señal de la cruz cuando despega el avión, y alguno - muy raro - hasta podrá trazar este signo
sagrado al tener delante la bandejita del almuerzo.
Qué bonito es una viaje de avión..., (y sin Dios!
Pero uno que también tiene por dentro un remolino de pensamientos, allí sentado, con los ojos
perdidos, piensa: (Qué triste y vacía es esta vida..., cuando, por otra parte, se ofrece y es tan bella!
(Qué lejos me encuentro de este paisaje!
Pero dejas el avión y olvidas el aeropuerto, y te adentras en la ciudad, y a medida que avanzas
se va haciendo más y más denso todo lo secular... Dios queda sofocado y está atrás. Es bueno
pensar y tener la oportunidad de predicarlo (como a mí me ha acaecido) que: Anosotros, sí, nos
podemos olvidar de Dios; pero Dios no puede olvidarse de otros@. El mundo está saturado de
Dios, porque Dios nos satura con los pensamientos de su corazón, es decir, que Dios nos ama.
Dios nos penetra, mejor, Dios nos compenetra consigo.
Pero las distancias, la lejanía se van marcando más y más, y el mundo, para quienes, por no sé
que gracia y destino, caminamos con el peso de la divina Presencia, el mundo, tan bonito, nos
resulta inhóspito.
Recorto una noticia del periódico, que me deja abrumado: ACuatro de cada diez matrimonios
fueron civiles en Navarra durante el 2004" (Diario de Navarra, 2/IX/2005). Navarra..., Navarra...,
que era el granero de las vocaciones de la Iglesia.
Claro que, mirando al revés, también puedo contar la parábola que un fraile me contaba. Que
un empresario levantó una gran fábrica de calzado y envió a sus agentes de venta para promover
el Amarketing@. Uno volvió de no sé qué sitio de África y le trajo este reporte: ANada que hacer:
(Allí todo el mundo va descalzo!@. Y otro le informó con estas palabras: AÁfrica es el futuro de
nuestra empresa. (A fabricar sandalias y zapatos, que allí todo el mundo va descalzo!@.
A lo mejor esto puede decir una palabra revelada frente a esta situación desoladora.

Familia... menos familia

)Qué nos pasa con la familia?


Hay dos experiencias que, acaso, a ti, mi querida Lidia, te puedan decir algo. Claro es que en
esta entrañable carta (que por avatares literarios no deja de ser Acarta abierta@), no vamos a
descorrer los visillos de la cocina ni de la sala de estar de la propia familia, por un pudor que todos
comprenden. Hablemos, sin más, de la familia.
Y hay dos vivencias que han rondado mi corazón.
La primera es que la familia se va alejando, alejando..., que es como decir: la familia es menos
familia (al crecer la parentela), la familia, de algún modo (entiéndeme) se te está muriendo.
Vemos con ojos distintos la familia cuando somos pequeños y cuando la vida nos va haciendo
grandes. La vida sigue, y al paso del reloj del tiempo, se han ido muriendo los tíos... A lo mejor, ya
murió la última tía nonagenaria... Y cuando la tía se va, los primos, de algún modo, al romperse
los hilos de los encuentros, se van con ella..., se distancian, los sobrinos y resobrinos... Porque las
ocasiones de verse y contarse se van haciendo menos y menos..., y cada uno tiene su vida, su
proyecto, sus ideas..., sus afanes..., su descendencia, que es la expansión de la familia. Cada quien
vive su vida; y en santa paz: Cada uno en su casa y Dios en la de todos... Y es un año, y luego otro
año..., otro... en que no vi a aquellos parienetes, pues el tiempo no lo permite, a aquellos que, sí,
eran y son mis primos, familia... )Y sus hijos y los hijos de los hijos? Ni sé cómo se llaman ni qué
hacen.
El tiempo y la distancia hacen una metamorfosis: que la familia, siendo Amás@ familia, es
menos... familia.
Pero hay una segunda cosa, más profunda, que ha abierto mis ojos al Evangelio y a un
pensamiento chocante de san Francisco. Sucede que hay un parentesco de sangre y otro de
espíritu. Cuando los dos no se funden..., (ay!, (ay!, (ay!... Cuando en la mesa, para no herir, hay
cosas de las que mejor es no hablar, y ahora estoy pensando en la fe, (ay!, (ay!, (ay!...
- Pero, no importa. Eso pertenece a las convicciones personales. Y el que va a misa, muy bien,
y el que no quiere ir, igual...
Y si uno piensa que sí importa, y que no es igual..., y que si yo no puede hablar de lo que vive,
de lo que establece el sentido de mi vida, si yo no puedo compartir lo que es vida de mi vida, mi
vida más vida..., pues me parece lo demás como un pasatiempo...
Sutil experiencia, mas no del Aaguafiestas@, sino la del que va buscando la verdad como la
verdad del ser, la de aquel que anhela que la transcendencia sea inmanencia, y el Invisible punto
focal de mis diálogos.
Lidia, )lo has sentido? En esta atmósfera de vida, de pronto, comprendes que la palabra de
Jesús es muy concreta: A)Quién es mi madre? )Y quiénes son mis hermanos...?@ Jesús, en sus
fibras, lo vivió, lo sintió, lo sufrió..., y, como creía en el Espíritu, nos propuso, como familia real,
una familia espiritual... No era una metáfora, no.
Francisco, en su capítulo de la fraternidad (palabra acaso devaluada) dijo: ASi la madre ama y
cría a su hijo según la carne, (cuánto más...!@ Casi parece un insulto a las madres. No lo es,
porque él - (dichoso él! - había conocido, de acuerdo al Evangelio, una familia espiritual..., cosa
que no cualquiera la conoce, al menos, en esa entidad y realismo.
Todo esto es muy delicado; es una vivencia superior, y no es una metáfora.
Lo comparto porque el amor tiene su propia nutrición. El corazón amante se nutre sólo de
amor...

Un paisaje nuevo

En la nueva paisajística, la iglesia (el templo, si se quiere), ya no es el centro de la aldea, ni


mucho menos; ya no es el edificio bello de la ciudad, punto de encuentro de las fiestas.
Uno camina anónimo, porque uno es nadie para lo que Ael mundo@ apetece. Si Dios cada día
va sobrando más y va a estarse en su rinconcito, así nos pasa a este género singular de personas
dedicadas a Dios, que un día éramos personas dignas de estima pública, y hoy vamos siendo un
nadie (en México, todavía no), un número más de la cartelera y de la feria del mundo...
El mundo se nos hace inhóspito, y no raramente también los conventos...
(Qué verdad es aquello del salmo que ni del Oriente ni del Poniente: Nuestro auxilio nos
viene del nombre del Señor!
Es la hora en que la fe se poner a gritar, en silencio, desaforada:
- Sé un místico.
- Cuando reces, reza de verdad.
- Cuando pronuncies una palabra en la Plegaria Eucarística, dila de verdad desde las entrañas:
no busques otra mística superior.
- Cuando digas dos frases en una homilía, creételo hasta la sangre lo que estás diciendo. (Y
nunca hables para satisfacer los oídos de nadie; sé libre y verdadero).
- Cuando digas a Dios: ADios mío, te amo@, dale un beso volcánico.
- Cuando bendigas, echa al Dios encarnado sobre el mundo.
- Cuando calles, llénate de divino silencio.
- Cuando llores, embriágate de ternura...
Hay un libro doloroso en la Biblia, las Lamentaciones, tan inspirado como el Cantar de los
cantares. Este libro doloroso y desolado, es una sorda sinfonía para Ala ciudad alegre y
confiada...@, para la risa inextinguible de la pantalla... Un libro tan profundo, que solo en silencio
se comprende.

Raíces
Y en mi soliloquio, Lidia, dulce Lidia, pensamiento apacible del corazón, yo me decía:

Rufino, navega.
La teología sirve y no sirve... Porque con la teología se puede hacer y deshacer el mundo
(Adeshacer@ sólo con la aparente teología, se entiende...). Me refiero a la teología hábil y
deslumbrante..., ciencia de los aventajados. La teología, hasta puede ser el ángel de luz de la
Mentira...
Rufino, con los oradores, con los pensadores, con todos los brillantes..., ten cuidado, y de
ti mismo también, ten cuidado.
Un grano de amor doliente, que puede ser igual que el silencio o la predicación, es lo que
da el peso de la balanza...
Las raíces..., es tiempo de ir a las raíces, y, (atención!, que las raíces son para estar debajo
de la tierra, absorbiendo la linfa vital.
)No te está diciendo el Papa, sin haber dicho todavía su primera encíclica, que hay que ir a
las raíces...?
Rufino, navega, humilde timonero del amor...

El Espíritu Santo en el papel de un niño


Volviendo a las raíces, tengo que volver a mi infancia, cuando uno vive Asiendo vivido@. Hay
dos documentos iniciales que, de modo singular, indican la ruta de mi vida. Uno es el Acta de
Bautismo, que, por la gracia de Dios, recibí el 9 de diciembre de 1936, a los cuatro días de nacer
(5/XII/36).
Otro es una hoja preciosa que he vuelto a ver, ahora en el último de mis conventos, entre mis
papeles. En el primer año del Seminario un profesor, el P. José Antonio de Ázqueta - hoy muy en
declive, en la Enfermería - nos propuso una encuesta. Luego nos la entregó; que fue al final de los
cinco años de Humanidades. Nunca la rompí, y la conservo, si bien años y años la tuve oculta y
como olvidada en las carpetas. La encuesta, en resumen, en sus cuatro preguntas lanzaban una
interrogación: Y tú )por qué te hiciste Capuchino?
Responde un Niño, Francisco Javier Grández Lecumberri, que ya ha escuchado meditaciones
del Director Espiritual del Colegio... Un psicólogo se puede sonreír; acaso..., y decir que es
simplemente la copia y el retintín de lo que nos decían en las meditaciones: ser, como decía el
beato Diego, ACapuchino, Misionero y Santo@... Pero, cuando redescubrí esta hojita, me dije: Yo
creo en el Espíritu Santo, que puede inspirar lo que quiere en el alma tierna de un niño..., de un
niño... Palabras y decisiones de un niño - de un niño, no de un hombre bregado por la vida - pero
en el fondo, escondido, estaba el Espíritu del Señor y su santa operación.
Comentando estas cosas, un compañero de curso me dijo: Yo también guardo la mía... Sus
fervores eran también fervores de martirio... )Quién diría que a un Niño de esos sentimientos..., si
viene un Hereje a decirle que Jesucristo no está en la Eucaristía, no le habría dado la vida..., antes
de ser Misionero y mártir puesto en la Cruz...?
El Espíritu sabe también hablar Aa lo niño@... (Qué respeto merece un niño en sus espirituales
niñerías...!
He aquí, pues, con sus propia ortografía, esta página que me recuerda, como al principio he
aludido, aquel 27 de agosto de 1947..., cuando a media tarde bajé del tren, acompañado del Tío
Fraile (Jerónimo Lecumberri), de mi padre y de mi madre, que llevaba en brazos la chiquilla de
ocho meses...

LA VOCACIÓN SACERDOTAL
1) Yo como tengo un tío Fraile Capuchino me solía mandar revistas de Misiones o de otras
revistas y tambien Ideales Seraficos, y a mi siempre me solian gustar las que más la de Ideales
Seraficos y las de Misiones, y entonces me entró la vocación.
Desde entonces a la edad de siete u ocho años me entró la vocacion de ver aquellas cosas y lo
austeros que iban vestidos los Frailes Capuchinos. En mi pueblo hay Franciscanos pero no
Capuchinos, y los Franciscanos de allá me decian que fuese como ellos a Aránzazu y yo no queria
ir, no me llamaba la atencion en ellos casi nada. Tambien hay Dominicos y me decian que fuese
como ellos, y yo a la edad de siete años si queria irme como ellos, y como queria irme yo mi padre
y mi madre me insistian para que fuese. Tambien el maestro de mi pueblo queria que fuese cura y
me echaba cada sermon que ni los predicadores los hacen tan largos. Yo ya no hice caso a nada y
me se ocurrio venir Capuchino, entonces le manifeste a mi padre y a mi madre mis deseos y por fin
he conseguido estar ahora en el Colegio Serafico de Alsasua.

2) Cierto dia que fué mi tio a Alfaro vino y me llamó y alli en un cuarto aparte de todos me
exámino y me hizo escribir una carta en la cual decia asi: Yo hijo lejitimo de Rufino y de
Saturnina deseo ingresar este año (1947) en el Colegio Serafico de Alsasua con intencion de
servir a Dios y salvar almas para él. Despues poco mas que el mes decidi venirme y el dia 27 de
Agosto vine con mi tio mi padre y mi madre. Cuando vine ya me propuse guardar siempre con
fidelidad y constancia las reglas que tiene impuestas la Orden Capuchina asi como es la Santa
Obediencia, y si pudiera ir a cualquier Mision que imponga la Santa Obediencia, asi por ejemplo a
China al Japon a Filipinas a la India sea donde fuere guardar siempre con constancia la Santa
Obediencia.

3) Esta vida del Colegio me gusta mucho es siempre un continuo recogimiento llevar siempre
la presencia de Dios Nuestro Señor. Aqui hay una cosa que no veia en mi pueblo porque no habia
y es esa intimidad con Dios Nuestro Señor en la Meditacion diaria Santa Mia diaria Comunion
diaria. Cuando vine aqui a los primeros dias estaba un poco triste porque no estaba con los padres
y hermanos, pero ya cuando llevaba cierto tiempo pues estaba exactamente igual como si estuviera
en casa.

4) Cuando llegue a ser hombre, pero empezando ya desde niño deseo ser Capuchino Misionero
y por fin Santo. Cuando llegue yo a ser hombre si Dios Nuestro Señor asi lo quiere pensaré hacer
gustoso y contento y pronto la voluntad del Padre Celestial que esta en los Cielos. Yo deseo ir a la
Misión de China y allá con la Predicacion y el sacrificio y la oración y despues alla en China o en
cualquier parte del mundo deseo morir martir en Cruz o de cualquier otra forma. A mi la lectura
que más me gustaba era las revistas de la Santa Infancia y cosas así de Misiones.

1 (3) - Lo que más me llamó la atencion en los Frailes Capuchinos fué las barbas la cuerda y
las sandalias.
Este es el fin que he venido aqui a ser Capuchino, Misionero y Santo [con letra
gorda y doble subrayado].

***
Esta es, para compartir contigo, la Crónica del corazón, mi querida Lidia.
Acaso, de pronto, pueda dejar un mal sabor de tristeza y desengaño, de nostalgia de cosas
imposibles.
Te ruego no lo tomes así.
Considera, más bien, que mi corazón había florecido con otras ilusiones: que en este mes he
puesto el punto vida a la vida del P. Jaime, que ahora, a mi vuelta, te la entrego como obsequio:
Jaime Zudaire: capuchino, sacerdote, apóstol (Curia provincial de Capuchinos, Pamplona,
Colección OPI, n. 51, 300 pp.). Y piensa igualmente que he podido enviar a la Librería Espiritual
de Quito la vida de un mínimo capuchino, P. Bernabé de Larraul (+ 1988), Víctima de
holocausto al Amor misericordioso (583 folios en los originales), viejo deseo de que se publicara.

En suma..., el amor es el encuentro, el amor es el sentido, el amor es la historia. Y dice san


Agustín, si bien le cito: Dilige, et quod vis fac. AAma con amor de dilección, y entonces, eso que
estás queriendo, hazlo@.
Recibe, pues, mi cariño y amor. Un abrazo

fr. Rufino María Grández

POSTDATA: AYo subo ahora al que me envió. Vosotros escribid todo lo que os ha ocurrido@ (Tb 12,20; en la fiesta
de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael). Cuautitlán Izcalli, 30 de septiembre de 2005.

2
Curso 2005-2006

Adiós, con el morral


de la verdad, la palabra y el amor

Mi querida Lidia:

El tiempo es inexorable. Lo digo por lo que ya sabes: ha llegado el tiempo de tu partida,


justamente ahora, cuando habíamos acumulado tantos amores..., tanto amor. El filo de la
separación es doloroso, como filo de cuchillo. Pienso que, sin más ponderaciones, me lo
aceptarás. Pero la vida que es marcha adelante, siempre adelante... así lo pide. Me duele el que te
vayas, pero no tengo otro remedio que aceptarlo.
Peregrina, te marchas con el morral y el pan dentro del morral. Este es el pan que va ahí
dentro: La verdad, la palabra y el amor.
Al principio del año, en septiembre de 2005 (Crónicas del corazón), recomenzaba mis Cartas
a Lidia, como recordarás; luego callé, me impuse silencio... Quise ser discreto... Ahora las mismas
Crónicas del corazón me invitan a decirte esta palabra, que es como el pañuelo desdoblado cuando
a una persona se le dice con la mirada, con un beso al aire, con el pañuelo agitado..., )qué se le
dice?
(Ay, corazón, corazón...! (Cuántas cosas hay en el corazón, que es tan pequeñito y tan
grande...! Que mi silencio sea más fuerte que mi palabra.

De amores y despedidas
Que el Señor armonice el corazón para que nuestra amistad, desde el silencio o desde un
relación comedida, sea sincera en la exacta órbita de los amores que como nuevas estrellas surgen
en el firmamento. De joven aprendí este proverbio en alemán: Fern von Augen, fern von Herzen.
Se me quedó muy grabado: lejos de los ojos, lejos del corazón. )Qué bruta experiencia quiere
sugerir esa sentencia de vida? El corazón, su escuela de sabiduría, se niega a firmar tal código...,
mas de otro lado sinceridad obliga a decir que la lejanía de alguna manera está emparentada con el
olvido. El corazón humano, grande e infinito en sus anhelos, es pequeño, casero y vecinal en el
cultivo obsequioso de las amistades... , porque yo soy tan limitado con mi limitado calendario, con
mis obligaciones perentorias de hoy que me acaparan, con las de mañana que me van a acaparar
igual.
A veces me he sorprendido diciendo: Dios mío, (pero qué vida es esta que no hay tiempo ni
para dar gracias..., suprema obligación gratuita que nos aproxima al Dios gratuito de nuestra fe...!
Sí, mi querida Lidia, nos separamos con el cuerpo, y a lo mejor ya nunca la Providencia nos
conceda volvernos a ver; pero a las personas que más he querido, les he dicho: Escucha mi
corazón, y óyeme en el silencio lo que nunca te dije porque una misteriosa fuerza me detenía o
porque nunca supe decírtelo. Justamente en el cielo hablaremos el lenguaje del amor, que no tiene
diccionario humano. Aquí en la tierra hay una frase sencilla: Te quiero. Esta frase de un pronombre
y un verbo es el anillo que enlaza tierra y eternidad, presente y misterio.
El amor, que es lo más nuestro, lo más sentido y sensible, lo más inmediato, pertenece al
Misterio. Disuelto en el Misterio, el amor se hace todo amor. Y no pienses, muy amada, que es
una escapatoria mística: es agua del corazón de quien mucho ha bebido, sediento, de las fuentes
del amor.
Digo estas cosas no porque haya leído de amor (El banquete, de Platón: Lelius De amicitia,
de Cicerón, La llama doble, de Octavio Paz...). A este literatura se agrega ahora la encíclica de
este santo y sabio Papa, Benedicto XVI, que escribe: Deus caritas est.

Pensado en despedida, vuelvo a la primera carta, cuando el amor se encontró en nuestros ojos.
Te llamé Lidia, evocando la acogida que le brindó a Pablo en Europa la primera familia, junto al
río, en Filipos, dirigida por su gobernanta, la dulce, la amable Lidia.
Si hubiera de ponerte otro nombre, como algunas novicias lo quieren, te diría Susana, sin salir
de Lucas, pensando en aquella Susana del grupo de Jesús (Lc 8,1-4). Me enamora Susana, esta
Susana, por una cosa. )Por qué?
Un día lo dije, bromeando, en la Alectio divina@.
- )Ya sabéis la bella historia de Susana, la Susana de Jesús, no aquella Susana de los Viejos
Verdes?
- No, no sabemos, dijo la Asamblea moviendo la cabeza de izquierda a derecha e insinuando un
tímido A(No!, (no sabemos!@ con los labios.
- Ah, os la contaré ... Es muy interesante. Pues mirad: Juana, su compañera, Aera mujer de
Cusa, un administrador de Herodes@ (Lc 8,3). Mujer de cierto rango, se supone, y no por el
patrón de su marido, sino por ella, Juana. Ahora bien de Susana (cuyo nombre en hebreo significa
Lirio, o Azucena, Susan, palabra que nos lleva al Cantar de los Cantares), de Susana - oíd - no
sabemos nada, nada, nada...
No sabemos nada - sigo - y, sin embargo, Lucas evangelista ha guardado el nombre, porque
Susana es Susana, y (qué cosa más grande que ser uno mismo! Como Lidia no hay más que una:
Lidia. Lidia es Lidia..., (ah! Había Aotras muchas@, añade Lucas, fino narrador, que suele tender
a exagerar. Pero de esas Aotras@ no han quedado los nombres en los Anales de la Iglesia, en el
corazón de Jesús sí; mas de Susana, quedó la memoria del servicio y el nombre.
De Susana no ha quedado historia, si bien de ella sabemos una sola cosa, que vale por todas:
Susana amaba Jesús. (Qué hermoso que el compendio y sello de una vida sea simplemente éste:
Amaba a Jesús! )Hay algo más noble? )Algo más deseable y enriquecedor...?
Yo, escritor, quisiera, cuando todo pase, cuando después de siglos todo se extinga, y el polvo
sea polvo (Apolvo, sí, mas polvo enamorado@, escribió Quevedo en un célebre soneto), quisiera
que mi nombre, si queda, de alguna manera pregone: Amaba a Jesús... Ese es el compendio de mi
historia, de una flor que apareció en el mundo, se dejó ver, y luego inclinó sus pétalos y se durmió
en la eternidad.

La Pensadora
En esta hora en que culmina una etapa significativa de tu vida, muchos pensamientos han
rondado mi corazón. Compartirlos es una forma de decirte que te estimo, que te quiero.
He visto tus ojos de largas desveladas, porque había que arrear con Ala tesina@, que había
que entregar, a más tardar el día 25 de junio, para tenerla empastada el día 4 de julio, para iniciar
las sesiones de exposición, antes de recibir el Diploma en la fiesta de nuestra gran Hermana
Verónica Giuliani (10 de julio). La almohada que otras noches sabía que tu cita era a las 10, todo
lo más a las 10 y media, en estas desveladas aguardaba hasta las 12, hasta l, dos días hasta las 2, y
un día.... no se puede decir.
Gracias a Dios, todo ha pasado, y ahora las cosas se recogen en la normalidad; tu ecología
interior vuelve a la paz. Ahora eres un lago sosegado, el Lago de los Cisnes, o el lago AEspejo de
los Lirios@, por no salirnos de la zona donde vivimos.
Es hora de pensar en este remanso de unos breves días, iniciados providencialmente con un
retiro espiritual (26 de junio). Yo pienso. Yo pienso contigo y sobre ti, yo que en estos dos años
alargados he tenido la oportunidad de darte seis asignaturas de la divina Escritura: Introducción,
Profetas, Sinópticos I (Mateo-Marcos), Sinópticos II (corpus lucano), Cartas Católicas, y Juan.
Antes de seguir adelante, me apetece decirte de los más íntimo del corazón: Gracias. Explicar
la palabra divina es para mí el regalo de mi vida. Recuerdo, con nostalgia, las clases, algunas
clases. El tiempo no me había permitido la preparación que yo había deseado, pero allí estaba la
Biblia, con los mejores encantos de una esposa para su esposo, y allí estaba yo, esposo de ella, que
se confunde con la Iglesia... En determinados momentos la ternura me embargaba, y en especial -
recuerdo - en las clases de San Juan... Es que también me voy haciendo mayor y el sistema
sentimental con sus hormonas se hace más blando.
En algunos momentos hubiera querido parar y llorar: tan hermosa es la palabra que Jesús nos
regala, y esto, aunque no sea paladeada en oración, sino simplemente en dicción, en exposición, en
consideración de lo que la letra dice por sí misma. He llegado a comprender con una cierta
evidencia que no es lo mismo Escritura que Teología, y hay que saber racionar muy bien la
proporción de las clases... Al principio, en tiempo de los Padres, fue la Escritura y la Teología no
era..., porque hacer Teología no era sino explicar la Escritura. Luego apareció la Teología, la
Especulación con sus fuerte señorío..., y se hizo tan fuerte, tan fuerte... que teniendo Teología )
para qué queremos Biblia, si en la Teología estaba metida la Biblia...? Y en los programas de
estudio se dio más importancia a la Teología sistemática que a la Biblia desmenuzada; la Biblia se
fue retirando poquito a poco. Ahora, por el Concilio, volvemos a repensar las cosas, pero temo
que todavía no le hayamos cogido a la Palabra ese trance del enamoramiento, principio germinal
de todo el pensar teológico.
Como ves, querida Lidia, estoy pensando, estamos pensando juntos...
El primer fruto de estos estudios que concluyes es que los libros te han hecho pensar... Es
peligroso pensar, porque el pensar no termina ahí: el pensamiento suscita el deseo, y el
pensamiento más el deseo pasan a la acción. Lo que mucho se ha pensado algún día se hace.
El Curso de Santa Verónica te invita a hacerte Pensadora. No sé si esta palabra venía de
Francia (la escultura de Le Penseur, El Pensador, de Rodin, 1881); entre nosotros era una palabra
sólida y noble, AEl Pensador@. Ortega y Gasset era, entre nosotros, el mejor Pensador y el más
noble Escritor.
Modestamente eres una Pensadora. Piensas; no te has dejado enajenar por el pensamiento de
otro, como para decir: Otro piensa por mí y me basta. El pensamiento no es mercancía, no se
compra ni se vende, sino que pertenece al ser como el amor. El Pensamiento es el camino de la
Verdad, y la Verdad es Dios con nosotros. Una de las cosas por la que me encanta este Papa es
porque es un Pensador, agudo como espada, pero pensador apasionado. Sin el Pensamiento
apasionado no se puede hacer teología.
Y ahora tú, tierna Lidia, eres Pensadora, y en la pasión surgente de tu ser has descubierto la
Pasión por la Verdad. Esta pasión te acompañe hasta el último rictus de tus labios, a la hora de
entregar tu espíritu.
Te diré que la Sabiduría es la regia corona del pensamiento, y que el pensamiento debe estar
penetrado de sabiduría, misterioso instinto, desde que se comienza a pensar, porque el
Pensamiento sin la sabiduría queda destrozado.
Qué equivocados están quienes piensan que Apensar@ es Acriticar@. No, no..., pensar es
asomarse a la Verdad con temblor y reverencia. El que piensa no critica: piensa, empieza a
sumergirse en el conocimiento, y ve que se destronan por sí solas falsas verdades, medias
verdades, que decíamos, sin más, verdades. El que piensa muy pronto descubre que es vasto como
el corazón del hombre el mundo recóndito del pensamiento, y que las ideas que engendra el
pensamiento y lo pueblan son necesariamente múltiples. Tantas religiones en el mundo )no están
diciendo que el pensamiento central de la vida, que es Dios mismo, se diversifica en el sudoroso
pensamiento humano? ((Qué doloroso ha sido, y es, para mí este fenómeno de las múltiples
religiones en quienes buscan con pasión a Dios!) Bien claro está que los hombres pensamos
distinto sobre la misma cosa.
En la vida religiosa, evidentemente, también nos ocurre esto: sobre lo mismo pensamos
distinto; surgen las divergencias. Lo bueno es que pensemos, que no desertemos del pensamiento,
que no diganos frívolamente: (Eso ya está pensado!, pues, a veces, se puede añadir: Pero muy mal
pensado.
Por ello, en el funcionamiento correcto del pensamiento, tenemos que aceptar un noble y digno
disentimiento, para ofrecerlo al hermano como una oportunidad de pensar lo mismo. El disenso no
es enemistad, sino pasión de amor para indagar más y más en el pensamiento.
Puede ocurrir que, al regresar a tu casa, te encuentres con que piensas distinto, y que, por ello,
insensiblemente eres distinta, máxime si esto se repite como tónica constante. Y hasta podrás
aparecer como soberbia, petulante y resabida... Dios no lo quiera. Por eso decíamos antes que el
pensamiento tiene que ir adobado con la Sabiduría. Si no, el pensamiento puede explotar con
agresividad y ya no termina siendo pensamiento constructivo, y no edifica a la comunidad. No
estoy hablando del Apensamiento amordazado@; no hablo del silencio impuesto, que es el arma
de la dictadura. Lo primero que hace la revolución y la dictadura es incautarse de los medios de
comunicación y del pensamiento, arma ésta la más poderosa: AAquí las cosas pasan como yo he
dicho que han pasado; aquí las cosas son como yo he dicho que son...@
Solapadamente, invocando motivos de unidad ((sagrado ideal!) se quiere imponer el único
pensamiento como pensamiento..., pero la Verdad interior nos dice que esto es así. No
olvidaremos que este Papa se marcó su ruta con una palabra de la Escritura, de la tercera de Juan,
versículo 8: Cooperatores veritatis, Cooperadores de la Verdad.
Y en la familia tenemos el ejemplo del hermano Francisco a Clara: No te doblegues, no cedas
Ani ante quienquiera que sea@, modo discreto de aludir a altas jerarquías.
Así pues, mi hermanita pensadora, piensa siempre; habla cuando sea oportuno, y comunica el
silencio siempre que el silencio por sí mismo sea elocuente. Yo callo cuando no tengo
pensamiento, o cuando el pensamiento aguarda el tiempo suyo. Ahora bien, ante la injusticia
siempre es tiempo de hablar.
Quizás algún día me oíste narrar una anécdota de hace )treinta años...?, que ahora pasa por mi
mente. Una religiosa muy apreciada por mí, de formación universitaria, de plena consideración en
su Congregación de enseñanza (hoy octogenaria que contagia la alegría de sus votos), sentía por
dentro un tirón muy fuerte de vida contemplativa, porque era un alma de oración y lo sigue
siendo. En sus vacaciones, simulando un cierto Aretiro@, fue a un monasterio. Su secreta
intención era Aprobar@. El monasterio era de Clarisas y tenía fama de ser uno de los monasterios
mejores. Convivió con aquellas buenas hermanas, pero regresó a su Congregación. Y me dijo: Mi
proyecto se vino abajo; me pareció que en aquella comunidad solo había una cabeza que
pensaba, la Madre; faltaba aire...
Piensa, hermana mía muy querida, sin que el pensamiento te destruya; mas, al contrario, piensa
para que el pensamiento sea liberación y paz; y, cuando el Señor lo pida, oblación. Piensa,
sabiendo que el hecho de disentir correctamente, puede ser un obsequio de amor.
Piensa, y que el pensamiento no sea nido de discordia, sino crítico soporte de unidad en los
valores que de verdad valen.
Sé que el pensamiento te puede poner en momentos escalofriantes, que convulsionen tu ser
desde el fondo. Si así ocurriera, olvídate del Pensamiento y abrázate a la Sabiduría, que en este
caso será un Superpensamiento en Humildad. )Me comprendes? Sí, ya veo y siento que me
comprendes... Me estás intuyendo por la vía del amor, porque la Intuición amorosa es como el
anticipo del Pensamiento Celestial.
Valga como consigna.

La capuchina escritora
Otro punto de un balance general, al hacer cuentas, es que el pensamiento nos otorga el don de
la palabra y el don de la escritura.
(Qué don precioso ese poder comunicarse con la palabra! Es el don con el cual Jesús expuso el
Evangelio. Pero ahora quería compartir alguna lucecita sobre la Capuchina Escritora; mi anhelo es
que seas tú.
Una grata experiencia de estos días finales, al dirigir Atesinas@, ha sido para mí el comprobar
que hay algo en lo que anteriormente no había pensado con tanta claridad y tanta fuerza: que
existe la Capuchina Escritora. Me ha dado una gran alegría el identificarlo y quiero expresarlo con
sencillez y por partes. Los estudios realizados han ido creando Escritoras, y es lícito pensar que
esta Casa de Formación Santa Verónica puede ser un humilde semillero de escritoras.
Entre contemplativas siempre ha habido escritoras: poetisas que han cantado en verso sus
amores a Jesús (Sor Juana es en México un caso muy singular), escritoras que, de propia voluntad
o por consejo de alguien, han escrito diarios y autobiografías e incluso tratados, como Magdalena
de Martinengo. Y a propósito, las hermanas españolas que vinieron al Encuentro Internacional de
Presidentas, a mitad de mayo, me trajeron una obra de una capuchina, que yo había rescatado en
el monasterio de Calatayud, dando Ejercicios a mis hermanas capuchinas: el Coloquio al Santo
Nacimiento de la capuchina María Dionisia Bernarda Gómez de Ambel (1639-1719). Es una
representación navideña de 1453 versos que esta animosa hermana escribió para regocijo y
edificación de sus hermanas en las veladas navideñas. Le antepuse un estudio bastante amplio y lo
entregué a la revista Estudios Franciscanos (año 2006, pp. 1-40).
Catalina de Siena, Teresa de Jesús, Teresa de Lisieux son doctoras de la Iglesia por sus escritos
que para nada fueron profesionales con la metodología y las reglas que enseñamos para elaborar
una tesina. Edith Stein, por el contrario, en el Carmelo, era filósofa profesional - profesora y
pensadora -, y cuando escribía, sabía por qué terrenos se andaba. Es santa, mas no doctora.
Nuestra Verónica podría ser hoy grande Doctora si lo que escribió lo hubiera escrito, o
remasticado, de otro modo: diez veces más breve y sistematizado. Es una selva en la que solo los
muy especializados pueden intrincarse; por eso, no ha pasado a la lectura espiritual habitual de los
buscan estas cosas de Dios. Pero ahí está su Diario, como mina para ser explotada.
Estos años y desde esta Casa, en relación con la vida académica, hemos visto varias cosas. La
primera, que las Hermanas pueden hacerse cargo muy dignamente de la dirección académica de
este centro. Loado sea el Señor. Se presume que algunas hermanas, reglamentado el expediente
escolar necesario, puedan afrontar unos estudios universitarios en el nivel de Licenciatura.
Realizado esto, )por qué no también en el doctorado?
Tales pretensiones )descontrolan nuestra vida comunitaria? Y )por qué...? )Tan poco abiertos y
fraternos habríamos de pensar que somos...? )No es la verdadera fraternidad el brindar al hermano
el ámbito de sus posibilidades, desde mi acogida generosa y cordial? Y si mi hermana tiene esas
cualidades )por qué no facilitarle al máximo el camino? La buena ciencia no levanta la cresta, sino
que te humilla dulcemente, te hace más sencillo, te adentra más en el corazón de los hermanos.
El camino está abierto. Ojalá que nuestra comunidades tengan esta oxigenación para acoger en
ellas a mujeres que se sentaron en la universidad y que vieron sencillamente que ser esposa del
Señor vale más, Apara mí@, que regentar una buena cátedra, con fama y sueldo. Hoy todavía la
vida capuchina no se ha acercado a las universidades. Ojalá que por nuestra sencillez y humanismo
podamos llevar este ideal a las aulas donde hombre y mujeres se preparan para entrar en el volante
de la vida.
Pero volvamos a la escritura como floración del ser, como conquista de un paciente currículum
de estudios.
Poder escribir es uno de los íntimos placeres que el Señor concede. Escribir es darse, es
verterse, es reencontrarse... Escribir es renacer, es como darse vida a sí mismo...
Escribir es bello, como plantar un árbol, como levantar una casa...
Además debemos pensar que, para revelarse, Dios escogió a poetas..., porque la belleza es el
cauce propio de la verdad.
Yo he pensado, sensible Lidia, que tú puedes ser escritora, una capuchina escritora. Desde mi
recorrido puedo decirte:
Si quieres ser escritora, purifica tu corazón, y desecha de ti toda palabra que no rime
sinceramente con tu verdad interior. El escritor requiere un trance. Una fresca amanecida tras la
purificación del sueño; una anochecida, rendido el cuerpo, pero grávido del amor el espíritu, son
momentos extraordinarios de fecundidad. La oración siempre te hará mejor escritora. Para escribir
bien - hablo a quien puede entenderme - se necesita mucha pureza.
Desde la vivencia llama a las palabras; que sean todas genuinas. Vienen las palabras, y con las
palabras, simples criaturas, viene la frase exacta, la frase ungida que tiene un hermoso brillo
natural. Te facilitará el camino el contacto con los buenos escritores, combinando los de hoy con
los clásicos.
Escribe. Piensa, ama y escribe. Todo ello, en la paz, produce un libro. Sé respetuosa y cortés
con la técnica, que no va reñida con la inspiración.
Tú puede escribir un sencillo libro espiritual. Quita toda vanidad, toda intención subrepticia
que amenace dañar la hermosura de tu obra.
Y piensa algo que a mí me ha hecho mucho bien. Es un criterio de un gran humanista español,
médico y extraordinario prosista, Gregorio Marañón. Dijo. ATodo lo que se hace por vocación,
por insignificante que parezca, permanece para siempre@.
)Habías pensado que dentro de tu vocación, dentro de tus fibras y venas estaba,
misteriosamente, este designio de ser madre... escritora?

Triunfa el amor
Mi última palabra es ésta: Ahabáh! La recuerda el Papa en su encíclica, cuando habla de la
AAgápe@. Ahabáh es la palabra que aprendieron nuestros hermanos de la Primera Alianza
cuando escucharon el corazón de Dios en el Sinaí.
Para hablar de lo que pienso y de lo que aspiro doy un salto a lo más concreto, que es Dios.
Bien cierto que el amor es la palabra que todos los humanos la llevamos como fibra del
corazón, todos sin excepción posible. Palabra balbuceada, a lo mejor nunca dicha, a lo mejor
quebrada. Palabra que, en todo caso, es más estrecha que su propio misterio. La vida es un
proyecto de amor, se encamine uno por unos senderos o por otros. La vida es sagrada por el
amor.
El amor es esa palabra de seda que reboza todas las palabras, envoltorio divino de un misterio
que Dios nos ha entregado. Todo acto de amor, por pequeñito que aparezca, tiene una categoría
divina. Efectivamente, toda nuestra vida es un misterio de amor.
Yo pido un granito de amor para conocer a Dios. Pues el amor es el verdadero conocimiento
de Dios, y el único conocimiento de Dios, que es Amor. Conocemos cuando amamos, si no
amamos no conocemos... Aporque Dios es amor@.
En el soberano silencio de la historia, Dios es amor, así presentado por su siervo Benedicto,
que lleva el timonel de la Barca de Pedro, donde se sienta en proa el Capitán, Cristo Jesús.
Girando y girando en torno a lo mismo, que es el todo, diré que el amor es el refresco de cada
mañana. El amor se renueva con la primera bocanada del alma, meditando y haciendo entrega
incondicional. En la comunión, el amor se ha hecho Aencuentro@, y cada día, a título de pura
gracia, el amor tiene bonitos momentos.
Cerrando nuestros ojos, deteniendo contemplativamente el curso de la vida, podemos decir:
Pasó el amor. Hoy pasó el amor, y puedo rescatar lo más bello de la vida, esa húmeda poesía que
Dios nos regaló al nacer, y nos la dio, como compañera, hasta la eternidad.
Cuando mis ojos se toparon con una hierbecita y pensé: AMientras exista una belleza así, hay
esperanza@, entonces: Pasó el amor. Y cuando mis ojos se toparon con un hermano, con una
hermana, y se dijeron cosas, sin decirse nada, entonces - y más entonces -, Pasó el amor. El amor
es la Noticia de cada día, la Noticia que cae del cielo como lluvia del amanecer y brisa de la tarde.
He llegado a esta conclusión:
- El amor es milagro, es el milagro.
- El amor es posible, ah, como gracia, que pide todo el dolor, pues reclama toda entrega.
- El amor es la humildad de Dios, pues Dios se abaja para estrecharme contra su corazón; El
amor, en mí, es la humildad; sí, la humildad sin defensa. El amor es mi Eucaristía.

En fin, es preciso poner punto. )Qué decir?


Hace años salió una súplica de mis labios. La dejo aquí grabada. Si tal gracia se me concediera,
sería la persona más feliz del mundo. Pero... no pido mucho:
(Oh Jesús,
dame un corazón humilde, sencillo y puro!

Pues... esto es todo. Es to es mi mejor deseo para ti.


Que no me voy... Recibe dos besos en tus mejillas. Te quiero

Casa de Formación Santa Verónica, 26 de junio de 2006.