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LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD – LA VERDAD FUNDAMENTAL

"La vida en el mundo no es permanente. Tampoco lo son la juventud y la


riqueza. La esposa y los hijos tampoco son permanentes. Sólo la verdad y
un buen nombre son permanentes."
En este mundo todo está destinado a cambiar, sea la felicidad o la aflicción, la paz
o la inquietud. El hombre es incapaz de comprender su verdadera naturaleza. Se
identifica con el cuerpo que es transitorio. Él no es sólo un individuo, sino que es
un ser cósmico. El hombre es incapaz de tomar conciencia de que él es la misma
Forma Cósmica. Él está bajo la ilusión de que él es una forma individual y así se
expone al sufrimiento.
Nadie ha sido capaz de comprender el significado interno de las enseñanzas
Divinas. Sin embargo, un poco de conocimiento se puede obtener leyendo los
Textos Sagrados. Uno puede ser altamente devoto de Dios o haber dominado las
Escrituras, pero esto no servirá de mucho si no se abandonan las cualidades
negativas.
Un día, un joven pidió permiso a su madre para seguir sus estudios. Entonces su
madre le dijo, "Amado mío, hay varios tipos de educación en este mundo, pero
son sólo como medio de vida y no para la vida. Sólo la educación espiritual es
verdadera educación. Es inmortal y no tiene limitaciones. Es inmutable en todos
los tres períodos del tiempo. Haz esfuerzos por adquirir esa educación". A partir
de ese día, el joven fue por todas partes propagando y cantando el nombre del
Dios en todo momento y bajo toda circunstancia. Su mensaje a la humanidad fue
sencillo, pero profundo.
"No hay caridad mayor que el alimentar a los hambrientos.
No hay dioses más grandes que los padres.
No hay mayor canto que la adherencia a la verdad,
No hay mayor deber que la compasión.
No hay mayor ganancia que la compañía de los buenos,
No hay enemigo más grande que la ira,
No hay enfermedad peor que el ser un deudor,
No hay riqueza mayor que una buena reputación,
La mala reputación es la muerte misma,
No hay ornamento mejor que el cantar el Nombre de Dios.
El hombre debe dejar a un lado la enemistad y desarrollar relaciones amistosas
con sus semejantes. Ésta es la educación más importante que tiene que adquirir.
Es un rasgo demoníaco el desarrollar odio hacia otros y llevar una vida egoísta.
Dios está permanentemente instalado en el altar del corazón humano. Él es
todopenetrante. Ciertamente el hombre carece de la determinación necesaria y
del anhelo por Dios. De allí, que él sufra. El hombre debe comprender la verdad
de que Dios está presente en todos los seres y conducirse de acuerdo a ello. Este
es su deber primordial. Él no debe sólo contemplar en la divinidad sino también
cantar Su gloria.
Es siempre peligroso estar en la compañía de los malvados. Por esto, se dice:
"Abandona las malas compañías; únete a la compañía de los nobles y haz
actos meritorios día y noche." El hombre debe resolver seguir ese camino
sagrado y propagar el principio del amor a todos. Pero actualmente, no se unen a
la compañía de las personas nobles. No hace ningún esfuerzo por alcanzar a
Dios. Hacen amistad sólo con personas malvadas.
No deben quedarse con malas compañías ni siquiera por un momento. En el
mundo actual, las actividades demoníacas están en aumento. Uno no puede
soportar ver ni escuchar acerca de tales cosas. ¿Por qué han de dar lugar a
eventos tan desastrosos? Instalen a Dios en su corazón. "Dios es el Morador
Interno de todos los seres". Desarrollen tal fe firme. "Así como piensan así se
vuelven" .
Debemos reunirnos con buenas compañías. No deben llevar una vida de
egoísmo. Sólo en la vida comunitaria pueden realizar a la divinidad. Deben llevar
una vida feliz identificándose con la sociedad. De hecho, la sociedad es la
encarnación de la divinidad. ¿Cuál es el propósito de la vida humana? ¿Comer,
beber y andar por allí? No. No. Los pájaros, las bestias y los otros animales
también hacen esto. No es lo que se espera de un ser humano. Tenemos que
darles expresión a los valores humanos inherentes en nosotros. Deben ser
propagados. Deben volverse parte de nuestra vida diaria y reflejarse en nuestro
comportamiento. Si son meramente propagados sin ser reflejados en nuestro
comportamiento se vuelve un ejercicio inútil. Por lo tanto, deben tomar conciencia
del significado interno de los valores y actuar en consecuencia.
Hoy en día el hombre está bajo el engaño de que él es altamente educado. De
hecho, no es educación, sino ignorancia que él ha adquirido. De la misma forma
como los murciélagos encentran su camino en una casa sumida en la oscuridad,
las malas cualidades entran al corazón lleno de la oscuridad de la ignorancia. Sólo
a los murciélagos les gusta vivir en la oscuridad, no a los seres humanos. No
deben vivir como murciélagos, en la oscuridad de la ignorancia.
¿Cómo puede uno llamarse educado si uno no tiene una buena conducta y no se
une a buenas compañías? Uno es reverenciado o ridiculizado en base a la propia
conducta. Uno no debe vivir una vida egoísta. Dondequiera que se lleve a cabo
una actividad buena, dondequiera que se realice una reunión de oración, tomen
parte en ella. Pero, algunas personas parecen tener una naturaleza noble
externamente, pero están llenas de malvadas cualidades. Deben cuidarse de
ellas.
El hombre hoy aboga por varias cosas buenas y sagradas, pero, cuando se trata
de la práctica, se esconde. Cuando surge un conflicto entre el precepto y la
práctica, el hombre debe enfrentar la situación con valentía y hacer el esfuerzo
por andar por el camino sagrado. E n su vida cotidiana, encontrarán a personas
con malas cualidades y mal comportamiento. No se unan a su compañía.
Ofrézcanles un saludo y sigan adelante. Debemos unirnos a la compañía de la
gente buena, cultivar buenas cualidades y llevar una vida buena, santificando así
nuestras vidas.
No deben dejar lugar a las dudas, pues mientras la duda persista, no tendrán paz
mental. Cultiven el amor. Si su corazón está lleno de amor, todo es sólo amor. No
habrá espacio para el odio en absoluto. Donde no hay odio no habrá ira. Si no hay
ira, no hay lugar para la violencia. Desarrollen amor. No hay nada en este mundo
que no pueda lograrse con amor. Destruyan las malas cualidades y la naturaleza
demoníaca en el hombre con el arma del amor.
Primero que todo, cultiven su fe. Después, debe haber armonía entre sus
pensamientos, sus palabras y sus acciones. Si no hay armonía entre estos tres,
su comportamiento será demoníaco. Un verdadero individuo es alguien puro de
pensamiento, palabra y acción y quien ha mantenido perfecta armonía entre estos
tres. Deben desarrollar tal poder. Hablan de desarrollar energía, pero se están
volviendo alérgicos a los pensamientos nobles.
Deben desarrollar buenos pensamientos, buenos sentimientos y buen
comportamiento. Es sólo para este propósito que se da el nacimiento humano. El
hombre no nace para comer y andar por allí. Los pájaros, las bestias y otros
animales hacen lo mismo. El nacimiento humano es noble, sagrado y santificado.
Por lo tanto, cada ser humano debe hacer un esfuerzo por liberarse él mismo de
sus cualidades demoníacas. Sólo entonces se volverán los seres humanos
personificaciones de la Divinidad. La Divinidad se expresa por medio de tales
seres humanos. Nunca deben dejarle lugar a ninguna acción demoníaca. Siempre
cultiven buenos sentimientos, buenos pensamientos y buen comportamiento. No
se dejen llevar por las opiniones de otros, así sean buenas o malas. Desarrollen
su propia línea de pensamiento, basada en su conciencia.
A partir de hoy, respeten a sus padres. Amen a sus padres. Disfruten del amor de
sus padres. Sólo aquellos que experimentan el amor de sus padres tendrán un
futuro brillante. Aquellos que hacen que sus madres se sientan tristes, llevarán
una vida de dificultades y sufrimiento. Por lo tanto, nunca cause ningún dolor a
sus padres bajo ninguna circunstancia. Háganlos felices. Sólo entonces se
sentirán felices y, a su vez, sus hijos los harán felices. Den felicidad y tomen
felicidad. La felicidad no es un tráfico de una sola vía, es un proceso de dos vías,
de toma y daca. Digan buenas palabras. Desarrollen una visión sagrada. Lleven
una vida de pureza. Santifiquen su vida.