Вы находитесь на странице: 1из 4

Actualización

Utilidad de los probióticos y prebióticos en la gastroenterología moderna

F. Guarner

Unidad de Investigación de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Vall d’Hebron. Barcelona. España.

Puntos clave

La biodiversidad de especies del ecosistema intestinal facilita el desarrollo vital del conjunto, que incluye no sólo a las comunidades bacterianas sino también al anfitrión humano.

Las bacterias intestinales desempeñan un papel importante en el metabolismo del individuo anfitrión, en su defensa frente a microorganismos patógenos y en el desarrollo y regulación de su sistema inmunitario.

Los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, producen efectos beneficiosos para la salud.

Los prebióticos son sustancias no digeribles que promueven selectivamente el crecimiento y la actividad de un número limitado de especies bacterianas beneficiosas para la salud.

Los simbióticos son combinaciones apropiadas de probióticos y prebióticos.

Es recomendable el uso de determinados probióticos o prebióticos para la prevención de diarreas, para el tratamiento de diarreas agudas infantiles y para el tratamiento de la malabsorción de lactosa.

El intestino humano es el hábitat natural de un complejo y di- verso ecosistema microbiano formado por unos 100 billones de bacterias de unas 500 a 1.000 especies distintas 1 , que se han adaptado a la vida en las superficies mucosas y la luz in- testinal desde hace milenios 2 . La “microflora” o “microbiota” intestinal se compone de especies nativas que se adquieren durante los primeros años de la vida y colonizan permanente- mente el tracto gastrointestinal, y de una proporción variable de microorganismos vivos que se ingieren del ambiente y tran- sitan temporalmente por el tubo digestivo. La gran biodiversidad de especies dentro del ecosistema in- testinal facilita la vida y el desarrollo del conjunto. Se habla de simbiosis cuando la relación entre 2 o más especies vivas con- lleva beneficios para al menos una de ellas sin que haya perjui-

cio para ninguna de las otras. Para muchas especies bacteria- nas, el conjunto es imprescindible para la vida: los organismos unicelulares precisan de la colectividad y biodiversidad para su desarrollo, ya que utilizan los productos metabólicos gene- rados por otras especies para su proliferación. Por este moti- vo, muchas de las especies indígenas del intestino humano son difíciles de cultivar aisladamente en el laboratorio 2 . Para el individuo anfitrión, la presencia de la microflora bacte- riana no es imprescindible para la vida, pero sí tiene un impacto importante en su fisiología. El anfitrión suministra un hábitat ri- co en nutrientes y las bacterias confieren beneficios para la sa- lud del anfitrión. Los estudios con animales germ-free han per- mitido identificar 3 funciones primarias de la microflora intesti- nal 2 : a) funciones de nutrición y metabolismo, como resultado de la actividad bioquímica de la flora, que incluyen recuperación de energía en forma de ácidos grasos de cadena corta, produc- ción de vitaminas y efectos favorables sobre la absorción de cal- cio y hierro en el colon; b) funciones de protección, previniendo la invasión de agentes infecciosos o el sobrecrecimiento de espe- cies residentes con potencial patógeno, y c) funciones tróficas sobre la proliferación y diferenciación del epitelio intestinal, y acerca del desarrollo y modulación del sistema inmunitario.

Probióticos y prebióticos

Un informe reciente de la Academia Americana de Microbiología 3 señala que el uso de bacterias vivas ocupará un lugar importante en la medicina del futuro. Se investiga la intervención farmacoló- gica o nutricional mediante bacterias vivas con capacidad de pro- ducir beneficios concretos en la salud del individuo, o productos que favorecen el desarrollo y crecimiento de bacterias beneficio- sas en el ecosistema intestinal. Desde un punto de vista teórico, la promoción de bacterias beneficiosas dentro del hábitat intesti- nal puede mejorar la relación de simbiosis, y optimizar así los efectos favorables de la microflora en el anfitrión. Los probióticos son microorganismos vivos que ingeridos en cantidades adecua- das producen efectos beneficiosos para la salud 4 . Los prebióticos son ingredientes de la comida no digeribles que promueven se- lectivamente el crecimiento y la actividad de un número limitado de especies bacterianas beneficiosas para la salud 5 . El concepto de prebiótico se define por 3 criterios esenciales:

a) debe ser una sustancia no alterable, ni hidrolizable, ni absor- bible durante su tránsito por el tracto digestivo superior (estó- mago e intestino delgado); b) debe ser un sustrato fermentable por un grupo o grupos de bacterias comensales del colon, y c) su fermentación debe ser selectiva, estimulando el crecimiento y/o la actividad de bacterias intestinales asociadas a efectos sa- ludables para el anfitrión. Estos 3 criterios deben demostrarse por procedimientos científicos como requerimiento ineludible

JANO 9-15 DE FEBRERO 2007. N.º 1.637 . www.doyma.es/jano

27

Actualización

Utilidad de los probióticos y prebióticos en la gastroenterología moderna F. Guarner

Tabla I.

Tabla I.

Lista de carbohidratos y valoración de su posible efecto prebiótico

 

Indigerible

Fermentable

Selectivo

Inulina

Oligofructosas

Transgalacto-oligosacáridos

Lactulosa

Isomalto-Oligosacáridos

En parte

Probable

Lactosacarosa

ND

Probable

Xilo-Oligosacáridos

ND

Probable

Oligosacáridos de soja

ND

Oligosacáridos de pectina

ND

ND

Glucomannan

ND

ND

Hemicelulosa

No

No

Almidón resistente

ND

ND: no ha sido demostrado. Véase revisión de Gibson et al 5 .

Tabla II.

Tabla II.

Funciones de la microflora intestinal y efectos de los probióticos y prebióticos

Funciones metabólicas Incremento de la producción de ácidos grasos de cadena corta y de la absorción de iones (calcio, hierro, magnesio) Regulación del metabolismo hepático de la glucosa y de la síntesis de triglicéridos (a través de la producción de acetato y propionato) Control y modulación de la producción de gas intestinal

Funciones defensivas Prevención y tratamiento de infecciones gastrointestinales Prevención de infecciones sistémicas por translocación bacteriana

Funciones tróficas Prevención y tratamiento de algunas enfermedades de base inmunoinflamatoria: enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, atopia, enteritis necrosante, etc. Prevención del cáncer colorrectal

para que una sustancia se considere como prebiótico. La tabla I recoge una lista de sustancias que se han propuesto como pre- bióticos y se detalla la información disponible acerca de los 3 criterios mencionados. Como puede verse, sólo hay 4 produc- tos que cumplen satisfactoriamente los 3 criterios. Probióticos y prebióticos pueden influir en las funciones de la microflora y mejorar su rendimiento en favor del anfitrión. La tabla II enumera, a modo de ejemplo, distintos efectos de probióticos o prebióticos en las 3 áreas funcionales de la mi- croflora. Se trata de efectos demostrados en estudios experi- mentales o ensayos humanos con productos concretos y, por tanto, no atribuibles a todos los probióticos o prebióticos en general. La eficacia de probióticos y prebióticos para promo- ver aspectos concretos de la salud humana debe demostrarse en estudios controlados. En el caso de los probióticos, cada estudio se basa en una o varias cepas concretas y sus resulta- dos no son extrapolables a otras cepas. En el caso de los pre- bióticos, además es muy importante comprobar que promue- ven el crecimiento de especies bacterianas consideradas bene- ficiosas para el organismo. En septiembre de 2006, la base de datos de la National Library of Medicine (PubMed) incluía 172 publicaciones de ensayos humanos controlados con probióti-

28 JANO 9-15 DE FEBRERO 2007. N.º 1.637 . www.doyma.es/jano

cos (144 estudios), prebióticos (22 estudios) o simbióticos —simbiótico es una combinación de probióticos y prebióti- cos— (6 estudios). De las 172 referencias, 151 son publicacio- nes de los últimos 5 años y, por tanto, todavía recientes en cuanto a su difusión. Además, hay que destacar que 102 de es- tos estudios investigaron efectos gastrointestinales de probió- ticos o prebióticos. Este artículo se centra principalmente en las indicaciones que cuentan con suficiente evidencia de efica- cia.

Probióticos en la prevención de infecciones gastrointestinales

Diversos estudios clínicos controlados han demostrado que al- gunos probióticos pueden prevenir la diarrea asociada al uso de antibióticos. Hasta la fecha, se han publicado más de 25 en- sayos clínicos aleatorizados y controlados, y 5 metaanálisis que han examinado la eficacia de los probióticos para esta in- dicación en niños y adultos 6-10 . La conclusión clara es que el tratamiento con Saccharomyces boulardii, Lactobacillus rhamnosus GG, o algunas bifidobacterias, reduce a menos de la mitad el riesgo de presentar diarrea asociada a tratamiento antibiótico. En términos generales, los tratamientos antibióti- cos que se prolongan durante 1 semana o más pueden provo- car diarrea de severidad variable como efecto secundario en un 20-30% de los pacientes. El tratamiento concomitante con los probióticos mencionados reduce esta incidencia a un 6-

12%.

Otros estudios han probado la eficacia de algunos prepara- dos probióticos en la prevención de diarreas agudas infantiles de origen nosocomial 11,12 o adquiridas en la comunidad 13,14 . Los estudios con probióticos o prebióticos para la prevención de la diarrea del viajero son discordantes y no hay una indica- ción clara 15,16 . Un metaanálisis reciente sugiere que los pro- bióticos serían más eficaces en niños que en adultos para la prevención de la diarrea aguda de cualquier tipo 17 .

Uso de probióticos en el tratamiento de infecciones gastrointestinales

Numerosos estudios avalan claramente la eficacia de diversos probióticos en el tratamiento de las diarreas agudas infanti- les. La mayoría de los estudios demuestra eficacia en acortar la duración y reducir la severidad de la diarrea aguda por ro- tavirus. También hay datos positivos en diarreas agudas cau- sadas por otros agentes infecciosos. Tres metaanálisis han confirmado la utilidad de los probióticos para esta indica- ción 18-20 . Se han utilizado distintas especies de lactobacillus y bifidobacterias, Streptococcus thermophilus, Bacillus clau- sii, etc. Todos ellos parecen tener una eficacia similar, pero la dosis diaria debe ser 10 11 unidades de bacterias viables por día 19 . La infección de la mucosa gástrica por Helicobacter pylori se ha tratado con probióticos. Hay evidencia experimental in vitro que demuestra que algunos probióticos tienen actividad anti-Helicobacter mediada por bacteriocinas. Sin embargo, los resultados obtenidos en estudios clínicos controlados utilizan- do solamente probióticos han sido negativos 21 . En cambio, la combinación de probióticos con el tratamiento antibiótico clá- sico sí que redunda en un aumento de la eficacia

Actualización

Utilidad de los probióticos y prebióticos en la gastroenterología moderna F. Guarner

Tabla III.

Probióticos y prebióticos en gastroenterología

Recomendación grado A (nivel de evidencia 1A) Prevención de la diarrea asociada al uso de antibióticos Prevención de diarreas infantiles agudas, nosocomiales o adquiridas en la comunidad Tratamiento de diarreas infantiles agudas Tratamiento de la malabsorción de lactosa

Recomendación grado A (nivel de evidencia 1B) Prevención de pouchitis y mantenimiento de la remisión Mantenimiento de remisión en colitis ulcerosa

Recomendación grado B (nivel de evidencia 2B) Prevención de sepsis asociada a la pancreatitis aguda grave Prevención de sepsis posquirúrgica Prevención de la enteritis necrosante Mejoría sintomática del síndrome del intestino irritable

erradicadora 21 , probablemente por la reducción de efectos se- cundarios de los antibióticos y la mejora del cumplimiento del tratamiento completo. Un análisis sistemático de las publica- ciones recomienda el uso de probióticos para esta indicación 21 .

Probióticos en la prevención de infecciones sistémicas por translocación bacteriana

Se admite que la translocación bacteriana en cantidades dis- cretas es un fenómeno fisiológico que contribuye a la homeos- tasis adecuada del sistema inmunitario. Sin embargo, la conse- cuencia negativa de la translocación bacteriana descontrolada es el desarrollo de infecciones sistémicas. Esto puede ocurrir en condiciones clínicas críticas, como los politraumatismos, las quemaduras graves, las pancreatitis agudas graves, los pa- cientes sometidos a cirugía abdominal, la oclusión intestinal, el fallo hepático y el fallo multiorgánico. Algunos ensayos clínicos han investigado la utilidad de algu- nos simbióticos (probióticos y prebióticos, Symbio 2000) en la prevención de complicaciones infecciosas por translocación bacteriana. Los resultados obtenidos en pacientes con pan- creatitis aguda grave 22 y en pacientes sometidos a trasplante hepático 23 son positivos y potencialmente muy relevantes. Ha- cen falta más estudios que confirmen la eficacia esta indica- ción. La enterocolitis necrosante del neonato prematuro de bajo peso corporal es una entidad clínica de difícil tratamiento y asociada a una alta mortalidad. La inmadurez de la mucosa in- testinal y del sistema inmunitario parecen ser los defectos bá- sicos. Dos estudios clínicos controlados han demostrado que el uso de una mezcla de probióticos con bifidobacterias y lac- tobacilos o S. thermophilus previene significativamente la in- cidencia de enterocolitis necrosante y reduce la mortalidad 24 . Sin embargo, otro estudio que ensayó la eficacia de un lacto- bacilo no observó efectos significativos 24 .

Probióticos en la enfermedad inflamatoria intestinal

La colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn y la pouchitis o re- servoritis constituyen un conjunto de enfermedades crónicas del intestino de prevalencia creciente en los países desarrollados. En estos pacientes hay una respuesta inmunitaria exagerada frente a las bacterias de la microflora, que parece desempeñar

un papel importante en la generación de las lesiones de la muco- sa intestinal. Por tanto, estas entidades clínicas serían indicacio- nes muy atractivas para el empleo terapéutico de probióticos y prebióticos. Sin embargo, los estudios clínicos con probióticos en pacientes con enfermedad de Crohn no han identificado efec- tos favorables 25 . En colitis ulcerosa, 3 ensayos aleatorizados y controlados compararon la eficacia del probiótico Escherichia coli cepa Nissle 1917 con el tratamiento estándar de mesalazina en el mantenimiento de la remisión. Los 3 estudios concluyen que la cepa de E. coli ensayada es equivalente al tratamiento con mesalazina para el mantenimiento de la remisión 26-28 . El producto VSL#3, que combina lactobacilos y bifidobacterias, ha demostrado eficacia en el mantenimiento de remisión en pa- cientes con pouchitis crónica recidivante, tras inducir remisión con antibióticos 29 . El tratamiento con VSL#3 también es muy efectivo para la prevención primaria de la pouchitis 30 . El prebióti- co inulina también ha resultado eficaz para esta indicación 31 .

Efectos metabólicos de los probióticos

Las bacterias habituales del yogur, Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, son útiles para el tratamiento de los signos y síntomas que acompañan la malabsorción de lactosa 32 . Estas bacterias poseen la galactosidasa necesaria para digerir el disacárido lactosa. Una serie de estudios clíni- cos en individuos con malabsorción de lactosa ha demostrado que el yogur fresco con bacterias vivas previene los síntomas y signos de malabsorción tras la ingesta de productos con lacto- sa (leche, helados, etc.). Se han publicado 7 estudios clínicos que ensayaron el uso de probióticos en individuos con intestino irritable, y 6 identi- ficaron mejoría sintomática superior al placebo 33 . Los estudios con productos basados en bifidobacterias han demostrado más eficacia.

Prebióticos y probióticos en medicina basada en la evidencia

Como resumen de lo expuesto a lo largo de este artículo, la ta- bla III muestra las indicaciones de los probióticos en gastroen- terología según los criterios de la medicina basada en la evi- dencia. El grado de recomendación A, el más alto, el cual es imperativo y absolutamente recomendable, se corresponde con evidencia basada en estudios de nivel 1. El nivel 1A con- siste en la revisión sistemática de ensayos clínicos aleatoriza- dos y controlados (metaanálisis) con homogeneidad en sus re- sultados (comparables y en la misma dirección). El nivel de evidencia 1B se basa en un número reducido de ensayos clíni- cos aleatorizados y controlados, pero con intervalos de con- fianza muy definidos (estrechos) y diferencias claras. El grado de recomendación B es una recomendación favorable, pero no imperativa, y se corresponde con evidencias basadas en estu- dios de nivel 2. El nivel de evidencia 2A procede de la revisión sistemática de estudios de cohortes con homogeneidad (resul- tados comparables y en la misma dirección), y el nivel 2B de un solo estudio de cohortes o de ensayos clínicos con alguna limitación metodológica (bajo seguimiento, intervalos de con- fianza amplios, etc.) o diferencias en los resultados. La apari- ción de nuevos estudios podría modificar las recomendaciones de grado B. J

JANO 9-15 DE FEBRERO 2007. N.º 1.637 . www.doyma.es/jano

29

Actualización

Utilidad de los probióticos y prebióticos en la gastroenterología moderna F. Guarner

Bibliografía

1.

Eckburg PB, Bik EM, Bernstein CN, Purdom E, Dethlefsen L, Sar- gent M, et al. Diversity of the human intestinal microbial flora. Science. 2005;308:1635-8.

2.

Guarner F, Malagelada JR. Gut flora in health and disease. Lancet.

2003;361:512-9.

3.

American Academy of Microbiology. Probiotic Microbes: The Scientific Basis (June 2006). Colloquium report by R. Walker, M. Buckley. Disponible en: http://www.asm.org/Academy/index.asp

4.

Joint FAO/WHO Expert Consultation. Health and nutritional pro- perties of probiotics in food including powder milk with live lactic acid bacteria. Disponible en: http://www.fao.org/ag/AGN/food/fo- od_probiocons_en.stm

5.

Gibson GR, Probert HM, Van Loo J, Rastall RA, Roberfroid MB. Die- tary modulation of the human colonic microbiota: updating the concept of prebiotics. Nutrition Research Reviews. 2004;17:259-75.

6.

D’Souza AL, Rajkumar C, Cooke J, Bulpitt CJ. Probiotics in pre- vention of antibiotic associated diarrhoea: metaanalysis. Brit Med J. 2002 324:1361–6.

7.

Cremonini F, Di Caro S, Nista EC, Bartolozzi F, Capelli G, Gasbarri- ni G, et al. Meta-analysis: the effect of probiotic administration on antibiotic-associated diarrhoea. Aliment Pharmacol Ther.

2002;16:1461-7.

8.

McFarland LV. Meta-analysis of probiotics for the prevention of an- tibiotic associated diarrhea and the treatment of Clostridium diffi- cile0 disease. Am J Gastroenterol. 2006;101:812-22.

9.

Johnston BC, Supina AL, Vohra S. Probiotics for pediatric antibio- tic-associated diarrhea: a meta-analysis of randomized placebo- controlled trials. CMAJ. 2006;175:377-83.

10.

Szajewska H, Ruszczynski M, Radzikowski A. Probiotics in the pre- vention of antibiotic-associated diarrhea in children: a meta-analy- sis of randomized controlled trials. J Pediatr. 2006;149:367-72.

11.

Saavedra JM, Bauman NA, Oung I, Perman JA, Yolken RH. Feeding of Bifidibacterium bifidum and Streptococcus termophilus to in- fants in hospital for prevention of diarrhoea and shedding of rota- virus. Lancet. 1994;334:1046-9.

12.

Szajewska H, Kotowska M, Mrukowicz JZ, Armanska M, Miko- lajczyk W. Efficacy of Lactobacillus GG in prevention of nosoco- mial diarrhea in infants. J Pediatr. 2001;138:361-5.

13.

Oberhelman RA, Gilman RH, Sheen P, Taylor DN, Black RE, Cabrera L, et al. A placebo-controlled trial of Lactobacillus GG to prevent diar- rhea in undernourished Peruvian children. J Pediatr. 1999;134:15-20.

14.

Pedone CA, Bernabeu AO, Postaire ER, Bouley CF, Reinert P. The effect of supplementation with milk fermented by Lactobacillus casei (strain DN-114 001) on acute diarrhoea in children attending day care centres. Int J Clin Pract. 1999;53:179-84.

15.

Marteau P, Seksik P, Jian R. Probiotics and intestinal health ef- fects: a clinical perspective. Br J Nutr. 2002;88 Suppl 1:S51-7.

16.

Cummings JH, Christie S, Cole TJ. A study of fructo oligosacchari- des in the prevention of travellers’ diarrhoea. Aliment Pharmacol Ther. 2001;15:1139-45.

17.

Sazawal S, Hiremath G, Dhingra U, Malik P, Deb S, Black RE. Effi- cacy of probiotics in prevention of acute diarrhoea: a meta-analy- sis of masked, randomised, placebo-controlled trials. Lancet Infect Dis. 2006;6:374-82.

18.

Szajewska H, Mrukowicz JZ. Probiotics in the treatment and pre- vention of acute infectious diarrhea in infants and children: a systematic review of published randomized, double-blind, placebo- controlled trials. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2001;33:S17-25.

19.

Van Niel CW, Feudtner C, Garrison MM, Christakis DA. Lactobaci- llus therapy for acute infectious diarrhea in children: a meta- analysis. Pediatrics. 2002;109:678-84.

20.

Huang JS, Bousvaros A, Lee JW, Díaz A, Davidson EJ. Efficacy of probiotic use in acute diarrhea in children: a meta-analysis. Dig Dis Sci. 2002;47:2625-34.

21.

Gotteland M, Brunser O, Cruchet S. Systematic review: are probio- tics useful in controlling gastric colonization by Helicobacter pylo- ri? Aliment Pharmacol Ther. 2006;23:1077-86.

22.

Olah A, Belagyi T, Issekutz A, Gamal ME, Bengmark S. Randomi- zed clinical trial of specific lactobacillus and fibre supplement to

30

JANO 9-15 DE FEBRERO 2007. N.º 1.637 . www.doyma.es/jano

early enteral nutrition in patients with acute pancreatitis. Br J Surg. 2002;89:1103-7.

23. Rayes N, Seehofer D, Theruvath T, Schiller RA, Langrehr JM, Jo- nas S, et al. Supply of pre- and probiotics reduces bacterial infec- tion rates after liver transplantation--a randomized, double-blind trial. Am J Transplant. 2005;5:125-30.

24. Hammerman C, Kaplan M. Probiotics and neonatal intestinal infec- tion. Curr Opin Infect Dis. 2006;19:277-82.

25. Rolfe VE, Fortun PJ, Hawkey CJ, Bath-Hextall F. Probiotics for maintenance of remission in Crohn’s disease. Cochrane Database Syst Rev. 2006;(4):CD004826.

26. Kruis W, Schütz E, Fric P, Fixa B, Judmaiers G, Stolte M. Double- blind comparison of an oral Escherichia coli preparation and me- salazine in maintaining remission of ulcerative colitis. Aliment Pharmacol Ther. 1997;11:853-8.

27. Rembacken BJ, Snelling AM, Hawkey PM, Chalmers DM, Axon AT. Non-pathogenic Escherichia coli versus mesalazine for the treat- ment of ulcerative colitis: a randomised trial. Lancet. 1999;354:635-9.

28. Kruis W, Fric P, Pokrotnieks J, Lukas M, Fixa B, Kascak M, et al. Maintaining remission of ulcerative colitis with the probiotic Es- cherichia coli Nissle 1917 is as effective as with standard mesala- zine. Gut. 2004;53:1617-23.

29. Gionchetti P, Rizzello F, Venturi A, Brigidi P, Matteuzzi D, Bazzoc- chi G, et al. Oral bacteriotherapy as maintenance treatment in pa- tients with chronic pouchitis: a double-blind, placebo-controlled trial. Gastroenterology. 2000;119:305-9.

30. Gionchetti P, Rizzello F, Helwig U, Venturi A, Lammers KM, Brigidi P, et al. Prophylaxis of pouchitis onset with probiotic therapy: a double-blind, placebo-controlled trial. Gastroenterology.

2003;124:1202-9.

31. Welters CF, Heineman E, Thunnissen FB, Van den Bogaard AE, Soeters PB, Baeten CG. Effect of dietary inulin supplementation on inflammation of pouch mucosa in patients with an ileal pouch- anal anastomosis. Dis Colon Rectum. 2002;45:621-7.

32. Guarner F, Perdigon G, Corthier G, Salminen S, Koletzko B, Morelli L. Should yoghurt cultures be considered probiotic? Br J Nutr.

2005;93:783-6.

33. Camilleri M. Probiotics and irritable bowel syndrome: rationale, putative mechanisms, and evidence of clinical efficacy. J Clin Gas- troenterol. 2006;40:264-9.

Bibliografía comentada

American Academy of Microbiology. Probiotic Microbes: The Scientific Basis (June 2006). Colloquium report by R. Walker, M. Buckley. Disponible en: http://www.asm.org/Academy/index.asp

La American Academy of Microbiology es un grupo de trabajo de elite dentro de la American Association of Microbiology, que organiza reuniones de científicos expertos con el fin de elabo- rar documentos de toma de posición acerca de aspectos con- cretos de la microbiología. El documento de referencia revisa las evidencias científicas en torno a los probióticos y propone una serie de criterios para el futuro desarrollo del área. Puede descargarse libremente de la web de la asociación.

Sazawal S, Hiremath G, Dhingra U, Malik P, Deb S, Black RE. Efficacy of probiotics in prevention of acute diarrhoea: a meta- analysis of masked, randomised, placebo-controlled trials. Lancet Infect Dis. 2006;6:374-82.

Revisión sistemática de los ensayos clínicos que han emplea- do probióticos para la prevención de distintos tipo de diarrea. Es un estudio de gran interés ya que analiza y resume la evi- dencia científica en el área.

Hammerman C, Kaplan M. Probiotics and neonatal intestinal infection. Curr Opin Infect Dis. 2006;19:277-82.

El uso de probióticos en la enteritis necrosante del neonato tiene un impacto significativo en la supervivencia. Probable- mente, ésta es la aplicación más dramática y trascendente de los probióticos, ya que se trata de una entidad clínica en la que se cuenta con pocos recursos terapéuticos.