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Año 2, Nº 5 , Primera Época, Enero - Abril 2012, Reserva INDAUTOR SEP- 04-2009-111014350500-203
Año 2, Nº 5 , Primera Época, Enero - Abril 2012, Reserva INDAUTOR SEP- 04-2009-111014350500-203
La pertinencia social como requisito
para la calidad en la educación
superior en México
Lenguaje, comunicación y memoria en
los procesos de formación de
culturas hegemónicas
Trabajo en equipo: una competencia
básica en la formación
de profesionales
El control escolar y sus funciones
básicas en la educación media superior

Enero - Abril 2012

C ontenido

C ontenido Editorial 3 La pertinencia social como requisito para la calidad en la educación superior

Editorial

3

La pertinencia social como requisito para la calidad en la educación superior en México.

5

Lenguaje, comunicación y memoria en los procesos de formación de culturas hegemónicas.

9

Trabajo en equipo: una competencia básica en la formación de profesionales.

13

El control escolar y sus funciones básicas en la educación media superior.

17

E ditorial

Directorio

Dr. Alfonso Nacer Gobera Rector

Dr. Rogelio Urreola Vicerrector Académico Director editorial

Consejo editorial:

Lic. Nancy Angeles Mtra. Alejandra Abarca Mtro. Rafael Aparicio Lic. Michell Larc

Digitalización:

Ing. Beatriz Medrano

Razones Académicas, Año 2, N° 5, Primera Época, enero - abril 2012, es una publicación cuatrimestral, editada por ICEL Universidad S.C., Liverpool 24, Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc, C.P. 06600, Tel. 5535-4483. www.icel.edu.mx,

razonesacademicas@icel.edu. mx. Editor Responsable Rogelio Urreola Sánchez. Reserva de Derechos al uso exclusivo 04- 2009-111014350500-203, ISSN: (En Trámite). Licitud de Titulo No. (En Trámite), Licitud de Contenido:

(En trámite), ambos otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Responsable de la última actua- lización de este número Consejo Editorial de la Revista Razones Académicas, Lic. Nancy Nayeli Ángeles Vergara, Liverpool 24, Col. Juárez, Delegación Cuauhté- moc, C.P. 06600, Tel. 5535-4483, fecha de la última modificación 31 de enero del 2012.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación.

Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin previa autoriza- ción de ICEL Universidad S.C.

La oportunidad que brinda a las universidades el ejercicio de formar, debe ser -como compromiso social-, la retribución coadyuvante a la solución de problemas también sociales; es el tema de la pertinencia tra- tado por el Dr. Terán Pérez, en el cual nos brinda un panorama global del objetivo que corresponde al ejercicio educativo, el cual obedece a las demandas del entorno inmediato, a los parámetros de calidad que como país hemos fijado y también aquellos que como sociedad global se han establecido, de ahí, la importancia de que el modelo educativo de toda universidad sea congruente con estos objetivos.

Las universidades deben ser oportunas en el desarrollo de ins- trumentos teóricos y metodológicos que permitan resolver con calidad, problemáticas sociales y culturales específicas a cada momento histórico; para ello la currícula debe privilegiar procesos de planeación que coordi- nen y sistematicen acciones tendientes a obtener estos resultados.

La pertinencia del currículum, nos lleva a la mejora continua y es ésta la que gesta culturas hegemónicas, mediante el cúmulo de ideas y razones que forman la memoria colectiva.

La supremacía de una cultura existe desde la comprensión que de ella tengan las culturas subordinadas; una cultura se subordina a otra, entendiéndola como superior, a través de mensajes que pueden ser eco- nómicos, políticos e incluso militares pero concebidos desde el enfoque del lenguaje, interpretándolo no únicamente en el sentido fonético sino también en el sentido semántico, el Dr. Sigüenza Orozco del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS- SUR), nos explica a través de su artículo cómo el lenguaje reproductor de la memoria, es formador de culturas dominantes. A través de la historia conocemos el proceso de desarrolló del lenguaje: A partir del glifo en an- tiguos códices, hasta la sofisticada imagen fotográfica de un hecho espe- cífico; desde los procesos educativos como la mayéutica en la instrucción, hasta los procesos más avanzados como el webcast. Definitivamente la tecnología ha jugado un papel importante en el desarrollo de la memo- ria colectiva y es natural que ésta, permita una mayor comunicación y formación de memoria colectiva, que a su vez resulta determinante en la formación de culturas hegemónicas, pero como menciona Sigüenza, el resultado de este proceso de generación de memoria “Se utiliza para ejercer el poder pero también permite criticarlo, cuestionarlo e incluso resistirlo”, de aquí que el papel de las universidades debe estar orien- tado a la formación de personas críticas que tengan la capacidad de ser contrapeso de su propio desarrollo.

Cuando una curricula es pertinente, como ya se mencionó, alinea- da a resolver los problemas sociales del entorno (específicos o globales), permite el desarrollo de distintas habilidades y destrezas o lo que el nue-

Editorial

Editorial vo enfoque educativo llama competencias , y en el artículo que la Lic. Martínez Morales

vo enfoque educativo llama competencias, y en el artículo que la Lic. Martínez Morales nos presenta, describe el panorama de la competencia que más impacta en el progreso de las socieda- des y es el trabajo en equipo.

No solo fuera de la universidad es donde esta compe- tencia debe gestarse, en el quehacer universitario, y en especí- fico, en la administración escolar, es donde el trabajo en equipo debe convertirse en premisa.

El proceso de la administración académica es fundamen- tal para la consecución de los objetivos de la Institución educa- tiva, pues como todo sistema administrativo debe de haber un registro puntual y fidedigno que considere los tres estados de un estudiante por su paso en la institución. El ingreso: cuando iniciamos matriculando al estudiante; la permanencia: donde registramos las calificaciones que los docentes otorgan a cada una de las asignaturas cursadas y que posibilita su continuidad, y el egreso o certificación en donde culmina esta serie de regis- tros y el estudiante obtiene el grado académico correspondien- te. De ahí la importancia de contar con procedimientos admi- nistrativos basados en sistemas de calidad, y un capital humano competente que responda a las demandas en forma eficaz y eficiente, éste es el tema tratado por el Lic. López Montero en la quinta edición de la revista Razones Académicas.

Para finalizar, quiero agradecer a todos los docentes, in- vestigadores y colaboradores de la Universidad ICEL y Univer- sidades hermanas ya que gracias a su compromiso con la edu- cación, la investigación y la extensión de la cultura han hecho posible que este espacio de difusión y reflexión siga enrique- ciéndose cada día, y sirva este espacio para desearles que el éxi- to, la salud y la armonía estén siempre presentes en sus vidas.

Gracias y feliz Año 2012

Dr. Rogelio Urreola Vicerrector Académico de la Universidad ICEL Académico Honorario del Global Center for International Higher Education

La pertinencia social como requisito para la calidad en la educación superior en México

David Moisés Terán Pérez* Universidad ICEL

Resumen

La pertinencia social de la educación superior se refiere al grado de vinculación existente entre las instituciones educativas y la socie- dad, en un sentido amplio; y entre éstas y los sectores productivos, en una visión más estre- cha. Dicha vinculación se materializa a través de la formación ofrecida, por las Institucio-

nes de Educación Superior (IES) en el país. La vinculación debe responder a las necesidades sociales del entorno, más allá del ámbito de lo material y la inmediatez de la utilidad, o de los requerimientos específicos del merca- do de trabajo. Debe responder a indicadores de calidad nacionales e internacionales, con el objetivo de que las propuestas curriculares del nivel superior realmente resuelvan pro- blemáticas concretas del entorno social y en el caso de ser necesario, se haga un rediseño curricular que realmente haga que los planes

y programas de estudio de los programas del

nivel superior, efectivamente, coadyuven en la solución de problemas específicos, y no sólo se conciban como modas educativas.

Palabras clave

Pertinencia social, educación superior, calidad en la educación.

Abstract

The social pertinence of higher education re- fers to the degree of linkage between educa-

tional institutions and society in a broad sen- se, and between them and productive sectors,

a narrower view. This link is achieved through

training offered by Higher Education Institu- tions (HEIs) in the country. The link must meet the social needs of the environment, beyond

the scope of the material and the immediacy of the utility, or the specific requirements of the labor market. It must respond to indica-

tors of national and international quality, with the objective of the proposed upper level cu- rriculum really solve specific problems of the social environment and if necessary, will make

a curriculum redesign that really make plans

and programs study of higher-level programs,

in fact, contribute in solving specific problems,

not only are designed as educational fads.

Keywords

Social Pertinence, education.

higher education, quality

Misión de la Educación Superior

La UNESCO (1995), al declarar como misión de la educación superior en el Posgrado el mejora- miento de las condiciones de vida de los indivi- duos, y el respaldo de la economía de los países, orienta hacia la búsqueda de la pertinencia so- cial, problema ligado indisolublemente al de la calidad de la educación de este nivel educativo. De ahí que se establezca que la educación supe- rior debe ser pertinente y de calidad.

En el marco de la política educativa nacional actual, la preocupación por la pertinencia social

y la calidad de la educación terciaria es expuesta en el Programa Nacional de Educación 2007-2012, en el subprograma correspondiente a Educación Superior (Licenciatura), el cual contempla como

objetivo principal: “

equidad de un sistema de educación superior de buena calidad que responda con oportunidad a las demandas sociales y económicas del país, y obtenga mejores niveles de certidumbre, con- fianza y satisfacción con sus resultados”.

impulsar

el desarrollo con

Este objetivo remite a la evaluación de la ca- lidad de los programas formativos de las insti- tuciones de educación superior (IES), esto es, al análisis de la misión encomendada a cada ins- titución, facultad, escuela, centro o programa educativo, en relación con las necesidades de la

La pertinencia social como requisito para la calidad en la educación superior en México

sociedad y el mercado de trabajo, dicho de otra manera: con el problema de la pertinencia social.

En este sentido, con la finalidad de responder

a las necesidades sociales, intención implícita o

explícita en la misión de las instituciones de edu- cación superior, se presenta cada vez más como

una exigencia inaplazable para las universidades

la generación de estrategias, tanto para obtener

conocimiento del impacto de su acción, como para la identificación de nuevas demandas for- mativas en todas y cada una de las prácticas pro- fesionales. Esto, desde luego, en un contexto de cambios permanentes en los mercados laborales de las profesiones, inscritos en el marco del pro- ceso de globalización de las economías y el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (Fresán, 1999).

La urgencia de no postergar más la construc- ción de respuestas holísticas que atiendan las problemáticas nacionales a fondo y de manera integral (a partir de su importancia local, pero que la clara noción de su vínculo con el sistema mundial), obliga a las Instituciones de Educación Superior (IES) a situar en el análisis y discusión, el sentido de sus aportaciones, así como el alcance de aquellas propuestas hechas desde la perspec- tiva de la innovación de los procesos para el de- sarrollo de sus funciones sustantivas. La incorpo- ración de los retos al sentido de funcionamiento de las organizaciones sociales posibilita tener una percepción más clara del papel que desem- peñan éstas en la coyuntura actual; y lo que es más trascendente, comprender la función que tendrán en el futuro mediato y en un horizonte más lejano de acción (UNESCO, 2000).

En la planeación estratégica se establecen los siguientes puntos: diagnóstico, objetivo(s), tem- poralidad y decisiones pertinentes. Se trata como se observa, de una gestión estratégica como in- termediación, que logre el cambio planeado, y lleve a la IES desde la situación actual hasta una final que corresponda a la visión y misión cons- truidas con antelación.

Para realizar este tipo de tareas se han esta- blecido una serie de criterios que según Sander (1982) son: eficiencia, eficacia, pertinencia y re- levancia.

Un punto que resulta destacable es la consi- deración de que la planeación guarda una re-

lación estrecha con el entorno dado su carácter político, el cual destaca que con frecuencia sue- le pensarse que la planeación es una actividad puramente técnica, objetiva y neutral desde el punto de vista cultural, moral y político; pero en los hechos, la planeación constituye un proceso complejo y multidimensional que dista mucho de la neutralidad y objetividad que se le atribuye a la Ciencia (Alba, 1983).

Ahora bien, según la UNESCO (1998), el con- cepto de pertinencia en educación superior atiende lo siguiente: “La pertinencia en educa- ción superior se considera primordialmente en función de su cometido y su puesto en la socie- dad, de sus funciones con respecto a la enseñan- za, la investigación y los servicios conexos, y de sus nexos con el mundo del trabajo en sentido amplio, con el estado y la financiación pública y sus interacciones con otros niveles y formas de la educación”.

Específicamente, la definición de planeación para este nivel educativo se entiende según la ANUIES (1979) como: “Un conjunto de procesos coordinados, sistemáticos y generalizados para la determinación de acciones tendientes al desa- rrollo equilibrado y coherente de la educación”. En función de lo anterior, la planeación puede categorizarse como una actividad racional, inte- gral y permanente que a partir del interés de las organizaciones, llega a formar parte nodal de su desempeño.

Así mismo, tal actividad apoya la toma de de- cisiones ya que perfila futuros posibles con las consabidas acciones necesarias a desarrollar. Y en última instancia, hace más eficiente todo el proceso de gestión, ya que permite que los re- cursos disponibles se empleen mejor.

En cuanto a la construcción del concepto de pertinencia social, la sociedad encomienda a sus organizaciones múltiples funciones y les otorga el sentido que requiera la coyuntura socio-histó- rica. En el caso de las organizaciones educativas, la asignación del compromiso histórico de con- tribución se da desde su origen. Así, la educa- ción formal ha recibido la tarea de aportar de diversas maneras a su entorno, unas veces para formar ideológicamente, otras para modelar las competencias que exige el mercado laboral.

La pertinencia social como requisito para la calidad en la educación superior en México

Desde esta perspectiva, la idea del vínculo en- tre los espacios educativos y su medio ambiente siempre ha estado presente, unas veces de mane- ra implícita, otras de forma explícita. En el inicio del Siglo XXI, el contexto de los sistemas educa- tivos exige a los miembros que los integran dos condiciones esenciales: primero, vigilancia para la imprevisibilidad, dada la enorme inestabilidad del mundo globalizado; y segundo, una marcada pertinencia de los resultados de sus acciones.

En esta última circunstancia se correlaciona la creciente exigencia que el entorno plantea a las organizaciones educativas, con el argumento de que es la sociedad la que contribuye con su es- fuerzo [financiamiento], y por ello a la que ha- brá que dársele una rendición de cuentas.

Conclusiones

Es necesario anotar que el concepto de pertinen- cia es una construcción socio-histórica, y respon- de directamente a los esquemas de desarrollo de la sociedad en que se inserta cada organización educativa. Además, como todas las actividades de edificación de la idea del mundo, el concepto de calidad también deviene de un proceso social (Méndez, 2008).

En la mayoría de las IES se evalúa el rendi- miento académico o el suceso de un programa de licenciatura con base en esquemas ajenos, lo que deviene en una evaluación desventajosa para aquellos que se encuentran en condiciones desiguales de desarrollo. Tal situación acarrea, a su vez, restricciones de prestigio y de apoyo fi- nanciero, lo que crea obstáculos infranqueables en la evolución general de este nivel de estudios.

La consideración de las diversidades regiona- les es una cuestión imprescindible para construir un esquema de planeación y evaluación de los estudios de licenciatura. Allí se encuentra la cla- ve para sustentar la pertinencia. Una de las pri- meras preocupaciones es la necesidad de un mar- co valorativo, sin el cual, no podría hablarse de prioridades de ninguna especie; porque precisa- mente, las prioridades implican una jerarquiza- ción, y la jerarquización implica un criterio para jerarquizar. Este criterio, no son otra cosa que la opinión sobre lo que vale más o menos la pena en el momento histórico y en el contexto social de la región. Esto de lo que vale más la pena es

un juicio de valor que […] brota de la naturaleza misma del proceso de asignación de prioridades (Méndez, 2008).

En este momento histórico de cambios globa- les en los esquemas generales de ordenación es intrascendente hablar de modernización, de de- mocracia, de participación, de calidad, de perti- nencia en los discursos.

Lo relevante radica en el sentido del impulso para el establecimiento de los programas de li- cenciatura frente a quienes detentan la autori- dad educativa nacional; así como en colaborar para atender en incluir para sumar.

Como lo dice Sander (1982), la relevancia tan- to en el estudio como en el ejercicio de la ad- ministración, es un concepto filosófico y político, exigiendo por parte del investigador y del admi- nistrador (además, y por encima del dominio téc- nico); un compromiso definido con la calidad de la vida humana asociada, que debe ser el propio objeto de la ciencia social y, en ese contexto, de la administración de la educación.

Con relación a la necesidad de la planeación para alcanzar la calidad y la pertinencia, se pro- ponen una serie de medidas que pueden (y de- ben) contribuir a modificar la situación general.

Los criterios centrales para fijar las condicio- nes necesarias son el surgimiento y operación de los programas, entre otros, los siguientes: que sus objetivos, programas y proyectos de desarro- llo demuestren ser válidos para un horizonte de tiempo mayor a cinco años, y de acuerdo con lo anterior, su estructura organizativa y los recur- sos necesarios para su operación, justifiquen con base en programas académicos de mediano y lar- go plazo. El análisis de la pertinencia social de los pro- gramas formativos de los estudios de licencia- tura ofertados por las IES mexicanas, debe ser abordado en tres dimensiones: el contexto, el mercado de trabajo y la práctica profesional de los egresados.

En cuanto al contexto, se pretende un acerca- miento a la realidad económico-social en que los profesionales desarrollan su práctica, atendien- do a los cambios de la ciencia y la tecnología; del paradigma productivo; del mundo del trabajo; y

La pertinencia social como requisito para la calidad en la educación superior en México

del impacto del proceso de globalización en la dinámica regional, entre otros elementos.

La dimensión correspondiente al mercado de trabajo comprende el estudio de los reque- rimientos de profesionales por las empresas y organizaciones de la región, así como a la iden- tificación de nichos de mercado que hasta el día de hoy no son cubiertos por los egresados de los programas de las IES.

La práctica profesional, por su parte, es estu- diada a través del Programa Institucional de Se- guimiento de Egresados y de la Opinión de los Empleadores (PISEyOE) que cada IES debe tener en operación. Interesa no sólo identificar las prácticas profesionales dominantes, sino, tam- bién (el aspecto más rico de toda investigación), la identificación de prácticas profesionales emer- gentes.

Por lo anterior, la metodología propuesta para el desarrollo de la línea de Pertinencia Social comprende dos fases: la primera, de diagnóstico; y, la segunda, de construcción para la propues- ta de reorientación del programa existente o de creación de una nueva opción formativa.

Frente a lo descrito, se requiere un nuevo tipo de estudiante del nivel superior en México (y de ciudadano), el cual solo podrá formarse en espa- cios innovadores, críticos y que cuenten con una visión estratégica de la circunstancia actual, pero sin descartar la perspectiva para actuar en el me- diano y el largo plazo. Si algo caracteriza a esta época, es la complejidad y la incertidumbre.

Lo que lleva a un mundo complejo donde se requiere superar retos, como la necesidad de atender lo inmediato, y la necesidad de reflexio- nar para prever consecuencias. Hoy ya no se trata de ajustarse o adaptarse, porque ambas acciones suponen siempre un retraso. Ahora, de lo que se trata es de adelantarse (Morín, 2000).

Lo anterior lleva a la inclusión necesaria de la propuesta que hace Edgar Morín (1998) respec- to a aquellos educativos formales donde se está enfrentando la responsabilidad de impartir una educación que impulse estos saberes.

Bibliografía

Alba, E. (1983). La investigación científica en las univer- sidades (Tomo I). En: La crisis de la Educación Superior en México. México: Nueva Imagen. Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior. (1979). La Planeación de la Educa- ción Superior. México: ANUIES. Fresán, O. (1999). “Los estudios de egresados. Una es- trategia parta el autoconocimiento y la mejora de las Insti- tuciones de Educación Superior”. En Esquema Básico para el Seguimiento de Egresados. México: ANUIES. Méndez, F. E.(2008). La Pertinencia como requisito para la Calidad en Educación Superior. La planeación insti- tucional y el compromiso como condición para el desarro- llo del Postgrado. México: Universidad Autónoma de Baja California. Morín, E. (1998). Los siete saberes necesarios a la educa- ción del futuro. París: UNESCO. Morín, E. (2000). La mente bien ordenada. España: Seix Barral. Sander, B. (1982). Administraçao da Educaçao no Brasil, Evoluçao do Conhecimiento. Brasil: Fortaleza:UFC. Secretaría de Educación Pública. (2007). Programa Na- cional de Educación 2007-2012. United Nations Education, Science, Culture Organiza- tion. (1995). Documento de Política para el Cambio y Desa- rrollo en la Educación Superior. París: UNESCO. United Nations Education, Science, Culture Organi- zation. (1998). La educación encierra un tesoro. París:

UNESCO. United Nations Education, Science, Culture Organiza- tion. (2000). Informe provisional del equipo especial sobre la UNESCO en el siglo XXI. Disponible en: http:www.unes-

doc.unesco.org/images/0011/001196/119699s.pdf

*David Moisés Terán Pérez.

Doctor en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional. Maestro en Ciencias de la Educación por la Universidad del Valle de México. Ingeniero Mecánico Eléctrico por la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor de posgrado de la Universidad ICEL. Correo: dteran@avantel.net

Profesor de posgrado de la Universidad ICEL. Correo: dteran@avantel.net 8 Razones Académicas, Año 2, Nº 5,

Lenguaje, comunicación y memoria en los procesos de formación de culturas hegemónicas.

Salvador Sigüenza Orozco* CIESAS

Resumen

El texto reflexiona sobre el papel de los re- cuerdos y del lenguaje en la conservación y reproducción de la memoria, así como la im- portancia de la escritura en la conformación de culturas dominantes.

Palabras clave:

Memoria, lenguaje, historia, comunicación.

Abstract

The article reflects on the role of memories and language in the conservation and repro- duction of memory, and the importance of writing in the conformation of dominant cul- tures.

Keywords

Memory, language, history, communication.

La memoria es registro y reconstrucción, es un proceso que se comunica y se hereda de forma cultural y social; al ser colectiva se erige en un conjunto de significados compartidos y asumi- dos por un determinado grupo de personas, a través de ella dicha comunidad se construye y existe. Es decir, el hombre adquiere sus recuer- dos en sociedad, allí los evoca, reconoce y locali- za: los recuerdos se sedimentan y son sometidos a procesos de modificación, transformación y re- creación, a ello se debe que también reciban un

orden y una estructura. La memoria se integra por objetivaciones que suministran significados de manera concentrada, los cuales son compar- tidos por un conjunto de personas que los acep- ta; mediante prácticas repetidas y repetibles con regularidad y en ocasiones de manera prescrip- tiva. Halbwachs (2004), afirma que sólo hay una memoria, resultado de la articulación social, la cual tiene marcos sociales que se pueden dividir en generales (espacio, tiempo, lenguaje), y es- pecíficos (relativo a diferentes grupos sociales). Estos marcadores 1 permiten el establecimiento de un sistema global de pasado a través del cual se puede re-memorizar de manera individual y

colectiva, en ellos se lleva a cabo la construcción del recuerdo. Lo anterior puede explicarse mejor

si consideramos que los recuerdos, por muy per-

sonales que sean, existen vinculados con la vida de la sociedad de la que se es miembro; cuando los recuerdos se vuelven compartidos y colecti- vos, la comunidad les brinda forma y los concre- ta a través de relatos, emblemas y rituales.

Los marcos de la memoria se caracterizan por

su estabilidad y su generalidad porque se gene- ran en una sociedad enlazada y vinculada. Sin embargo, cuando los marcos sociales se modifi- can o desaparecen, los recuerdos se modifican

o se olvidan; las memorias construidas en esos

marcos por una comunidad determinada pue- den mezclarse o sobreponerse. Adicionalmente es posible considerar que los recuerdos parten del presente, de un “sistema de ideas generales

que está siempre a nuestro alcance”, del lengua-

je y de los puntos de referencia que la sociedad

ha adoptado; forman parte de un proceso activo cuyo dinamismo está afectado por el presente. Sin embargo, esta reconstrucción no deja de ser

1 Estos puntos de referencia son acontecimientos, un estado de conciencia del que se conoce su posición en el tiempo. Por su complejidad suscitan muchas relaciones y aumentan oportuni- dades de “resurrección”. No son escogidos arbitrariamente, se nos imponen.

Lenguaje, comunicación y memoria en los procesos de formación de culturas hegemónicas.

una aproximación ya que el pasado –cuya repre- sentación es un hecho social contemporáneo- no reproduce sino representa la existencia.

Entre los marcos sociales señalados por Hal- bwachs (2009), el lenguaje es el “sistema media- tizador” que transmite la experiencia y el pensa- miento a los demás; más aún, la transmisión de la experiencia y el pensamiento específico requiere un lenguaje determinado. La función fundamen-

tal de las palabras es la comunicación, es decir, el contacto social. Sin embargo, debe considerarse que no es lo mismo el lenguaje oral que el es- crito: aquel no permite procesos de formulación complicada y su velocidad no da tiempo a deli- berar y elegir con claridad, en el lenguaje escrito la comunicación se logra por medio de palabras complicadas y se erige en la forma más elabora- da de lenguaje. La transición del pensamiento a la palabra conduce al significado: el pensamien- to pasa primero a través de significados y luego

a través de palabras (Vigotsky, 1996). Una con-

sideración adicional acerca del lenguaje es que, como marco social, es el más elemental y estable para la memoria; tanto, que podría afirmarse que en general ésta depende de él: hablamos de nuestros recuerdos para evocarlos, ésta es la fun- ción del lenguaje y del sistema de convenciones sociales que lo acompaña. Por ello la verdadera comunicación presupone una actitud generali- zadora, lo cual implica la unificación lingüística (pensamientos, códigos) ya que es difícil definir un concepto fuera de su contexto. La memoria depende de la palabra, si el hombre disminuye su contacto y comunicación con los demás, su ca- pacidad de recordar es menor.

Para entender cómo se conforma el lenguaje

y por lo tanto cómo se integra el pensamiento,

hay que tener clara la forma en la que ambos se presentan en el desarrollo infantil (Vigotsky, 1996:18,142). El proceso de creación del lengua- je es análogo al proceso de formación en el de- sarrollo intelectual infantil; en la formación de conceptos, unir y separar son igual de importan- tes, la síntesis y el análisis se combinan. Al pasar

a la adolescencia, las formas sincréticas y com- plejas del pensamiento se abandonan y empieza

la formación de conceptos verdaderos: primero

se analiza la realidad, luego se analizan los con- ceptos; esto debido a la dificultad de definir un concepto fuera de su contexto, sin situación con- creta, en un plano abstracto. La transformación del significado de la palabra es un proceso evolu- tivo y, una vez establecido, queda asignado para siempre, su desarrollo ha alcanzado el tope. En

el hombre adulto el lenguaje es la base cultural

del pensamiento y, como eslabón fruto de la vida social, es un elemento que se adquiere de mane- ra cotidiana 2 .

Ahora bien, el lenguaje tiene dos planos: uno interno, significativo y semántico; otro externo y fonético. Asimismo tiene dos aspectos: uno vo- cal y otro semántico. El lenguaje interiorizado es habla para uno mismo, es un pensamiento inter-

no; el lenguaje externo es para los otros, en éste,

el pensamiento se convierte en palabras, se ma-

terializa, se objetiva. Cuando los pensamientos de los interlocutores son los mismos, la función del lenguaje se disminuye a un mínimo. Por eso es importante otorgar significados iguales a las mismas palabras (o similitud en puntos de vista); es decir, una verdadera comunicación presupone una actitud generalizadora como un paso ade- lante en el desarrollo de lo que las palabras sig- nifican (Vigotsky, 1996:22).

La formación de un concepto no se logra me- morizando las palabras y relacionándolas con

objetos; para que “el proceso se ponga en mar- cha” debe haber un problema cuya solución sea

la formación de nuevos conceptos. Antes de los

doce años los niños no son capaces de formarlos; los pequeños forman conceptos mediante la con- glomeración sincrética, vínculos subjetivos y no

2 Para la psicología lingüística el pensamiento es “habla sin sonido”, es decir, pensamiento verbal; pero las palabras que ca- recen de significado son “sonidos vacíos” que no forman parte del lenguaje humano. De esta manera, en el significado de las palabras se encuentra la unidad del pensamiento verbal porque es ambos: pensamiento y habla.

Lenguaje, comunicación y memoria en los procesos de formación de culturas hegemónicas.

enlaces reales. En el siguiente paso el sincretis- mo se supera y tiende al pensamiento objetivo, así, los vínculos entre los componentes son más concretos y verdaderos que abstractos y lógicos. Entonces los objetos se unen en la mente por impresiones subjetivas enriquecidas con víncu- los que realmente existen entre los objetos. En otras palabras, mientras los objetos se agrupan por algún atributo dan lugar a conceptos, cuan- do los elementos pueden vincularse dan lugar a complejos, con relaciones y contactos diversos. Entonces, la capacidad de recordar y la habilidad lingüística se estructuran en una relación que, grosso modo, determina que un conjunto de personas se enlacen y vinculen socialmente.

A partir de las ideas ilustradas que surgieron en el XVIII y sobre todo con las revueltas libe- rales del XIX, se consideró que una lengua que se divulga y populariza, y que al mismo tiempo comunica y transmite, era un elemento necesa- rio para homogeneizar comunidades y construir solidaridades. En la creación del estado nacional y, sobre todo, en su paulatino proceso de conso- lidación, el Estado se asumió como el responsa- ble de “la memoria” colectiva y como portador de la misma, integrándola mediante la selección de “viejas” memorias e incluyendo nuevos con- tenidos, para posteriormente reinterpretarla y difundirla. Este fue uno de los mecanismos para construir la identidad nacional y, en el caso de México, el Estado surgido después de la Revolu- ción de 1910 recurrió a diversos elementos entre los que la educación tuvo un papel esencial, pues se le asignó el papel de llevar a los rincones de la patria las “buenas nuevas” del régimen revo- lucionario. En esta tendencia al igualitarismo, la cultura común es un lazo social básico pero no es el único, otros elementos que intervienen en la integración son la economía –integrando ac- tividades productivas- y la política –mediante el ejercicio de derechos y deberes ciudadanos. Sin embargo, para sociedades étnicas o tradiciona- les la primera acción integradora tiene carácter cultural, por medio de la institución que, irónica-

mente, filósofos y liberales veían como el instru- mento para la liberación del hombre: la escuela (Finkielkraut, 1987).

La escritura y la memoria colectiva.

La escuela y con ella la escritura van a ser funda- mentales en la construcción de espacios de legi- timidad, de autoridad y de verdad; es decir, de hegemonía. Dicho sistema de representación va

a asumir, por una parte, cierta actitud destructi-

va al silenciar determinados sucesos y descalifi- car tradiciones específicas, pero al mismo tiem- po adquiere carácter creativo porque construye una visión histórica hegemónica, en ocasiones incorporando determinados contenidos y crite- rios de lo que se considera atrasado. El objetivo es cohesionar y consolidar sociedades al compar- tir percepciones, sentimientos y recuerdos, y al practicar ritos, ceremonias y tradiciones, desen- cadenando conductas colectivas.

La memoria se reconstruye a través de fuen- tes de diversa índole pero, como es selectiva a

través del tiempo, en el proceso de construcción

y reconstrucción por el que transcurre los recuer- dos van obteniendo significado para una comu- nidad, la cual los sustenta y conserva a través del tiempo, plasmándolos en depósitos sociales estructurados y compartidos, como los discursos

y las ceremonias. El carácter selectivo implica el

olvido de otras memorias o de parte de otras me- morias, dicha omisión puede ser abierta o encu- bierta, intencional o disimulada. La ausencia o pérdida de memoria colectiva, voluntaria o no, puede determinar “perturbaciones graves de la identidad colectiva” entre pueblos y entre na- ciones. Apoderarse de la memoria y del olvido es una preocupación de clases, de grupos e in- dividuos que dominan las sociedades históricas; los olvidos u omisiones de la historia revelan los mecanismos de manipulación de la memoria co- lectiva. Le Goff (1991: 133-138) señala que en el estudio de la memoria histórica se deben consi- derar las diferencias particulares entre “sociedad

Lenguaje, comunicación y memoria en los procesos de formación de culturas hegemónicas.

de memoria esencialmente oral” y “sociedad de memoria esencialmente escrita”, así como a pe- riodos de transición de la oralidad a la escritura.

Por otra parte, la memoria en tanto registro

escrito y divulgado –es decir, historia escrita- está ligada a la alfabetización y a la imprenta; sobre todo a partir de los efectos plenos de esta última

a partir del Siglo de las Luces. Posteriormente, a

finales del siglo XIX y durante el XX, esta memo- ria también se va a respaldar en los monumen- tos y en las imágenes (sobre todo la fotografía), estimulando el desarrollo de la enseñanza de la historia (generalmente institucionalizada) y la comunicación de masas.

Sin embargo, el relato de sucesos que atañen

a una sociedad se puede complejizar porque los

grupos son heterogéneos, las percepciones, sis- temas de creencias y perspectivas de sus miem- bros son variadas y diferentes. Así se comprende que lo que brinda consenso y homogeneidad a los relatos, es un conjunto de factores como la repetición, el paso del tiempo, los procesos de institucionalización y de ritualización de la me- moria. Si un suceso se nos aleja en el tiempo, va a adquirir una configuración más estable aunque no por ello permanece ajeno a posibles cambios. Lo anterior obedece a que las producciones de la memoria –los recuerdos- son representaciones de carácter dinámico y cambiable, además de contextualizadas históricamente. Las representa- ciones del pasado se sostienen por la pertenen- cia a un grupo determinado, aspecto en el que el componente generacional suele tener un peso importante.

Finalmente, la memoria es un proceso de construcción en el que convergen factores como lo retórico, lo narrativo y el sentido de repre- sentación. Este último es fundamental porque todo lo conmemorativo es siempre representa- ción y toda representación comprende la noción de hábito, por lo que el pasado es como se le representa en la memoria de la comunidad, en donde los hechos registrados son una muestra

de acontecimientos del pasado. Las representa- ciones colectivas llevan una carga moral que se transmite por medio de la creación de tradicio- nes, las conmemoraciones y celebraciones para recordar el pasado, la existencia de calendarios cívicos y la práctica de formas rituales. Estos ejer- cicios de memoria tienen varias funciones ya que son un recurso cultural y un instrumento retóri- co -solemne y persuasivo-, político e ideológico en tanto oficial; se utilizan para ejercer el poder pero también permiten criticarlo, cuestionarlo e incluso resistirlo.

Referencias.

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Quinto Sol.

* Salvador Sigüenza Orozco.

Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor-Investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Pacífico Sur. Correo: salvador.siguenza@gmail.com

Social (CIESAS), Pacífico Sur. Correo: salvador.siguenza@gmail.com 12 Razones Académicas, Año 2, Nº 5, Enero 2012

Trabajo en equipo: Una competencia básica en la formación de profesionales

María Angélica Martínez Morales* Universidad ICEL

“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos”

Resumen

Michael Jeffrey Jordan

El objetivo del Sistema Educativo, en sus di- ferentes niveles, modalidades y alcances, es la formación integral del ser humano para responder de forma efectiva a los retos que enfrenta en su vida; siguiendo este propósito las instituciones educativas han decidido in-

cluir como parte de su currículo el desarrollo

y fortalecimiento de diversas competencias,

entre ellas destaca el trabajo en equipo. Esta capacidad se encuentra de manera recurrente en los perfiles profesionales por considerarse una herramienta esencial para la adaptación

y la competitividad de los profesionistas que

emergen de las aulas. Las particularidades y la importancia de esta competencia en el desempeño escolar y laboral es el eje de este artículo.

Palabras clave

Trabajo en equipo, formación profesional, competencia laboral.

Abstrac

The objetive of the education system in its di- fferent levels, modes and scope, is the inte- gral formation of human beings to respond effectively to the challenges you face in your life, according to the purpose of educational institutions have decided to include as part of their curriculum development and streng- thening of various skills, including teamwork is. This capability is found repeatedly in the

profiles was considered an essential tool for adaptation and competitiveness of professio- nals who emerge from classrooms. The parti- cularities and the importance of competition in the school and work performance is the fo- cus of this article.

Keywords

Teamwork, training, occupational competen- ce.

Introducción

La educación tiene como objetivo fundamental desarrollar las capacidades del ser humano para una formación integral, desde la que germina en la familia hasta la adoptada en los centros labo- rales; es por ello que las instituciones educativas contemplan como parte de su misión el desarro- llo y fortalecimiento de conocimientos, habilida- des y actitudes que contribuyan de manera fun- damental a la formación de seres humanos.

Trabajar en equipo es reconocida como una competencia fundamental para un adecuado desempeño laboral en cualquier profesión; por lo que su práctica se extiende más allá del aula, sin embargo, es en esta esfera donde podemos consolidarla como herramienta de productividad y por ende formar desde el currículo educativo profesionales capaces de colaborar en equipo, con todas las particularidades que esto implica.

Implicaciones de trabajar en equipo

Desde el principio de la historia de la humani- dad, el hombre entendió que unirse en grupo le permitía satisfacer sus necesidades y lograr sus metas; practicándolo generó conocimientos téc- nicos y científicos que le ayudaron en su evolu- ción.

Para empezar, es importante comprender la diferencia entre grupo y equipo; al respecto el Diccionario de la Lengua Española indica que un grupo es una “pluralidad de seres o cosas que forman un conjunto, material o mentalmente considerado”; a diferencia de un equipo cuya definición es un “grupo de personas organizado para una investigación o servicio determinado” (Real Academia Española: 2001).

Trabajo en equipo: Una competencia básica en la formación de profesionales

En otras palabras, un grupo es un conjunto de personas que conviven en determinados mo- mentos, cada uno con sus metas sin constituir una en común y se perciben como independien- tes (ejemplo una serie de personas en un eleva- dor, un conjunto de personas en el metro), y el equipo es un grupo de personas que tienen un objetivo en común, tienen lazos afectivos, comu- nicación eficiente, sentido de pertenencia y un manejo de conflictos constructivo (un ejemplo son los equipos deportivos). Cabe señalar que todo equipo inicia como un grupo, pero precisan cumplir con una serie de requisitos para conver- tirse en un equipo.

En esta línea, es oportuno distinguir entre el trabajo en equipo y el equipo de trabajo, el pri- mero es un estilo o forma de trabajar, es un mo- delo de participación basado en la confianza, la comunicación y el apoyo mutuo, mientras que el segundo se refiere a las personas con habilida- des complementarias que están comprometidas con un objetivo común, viviendo entre ellas una sinergia positiva (Guzmán, 2010).

Si entendemos el trabajo en equipo como una competencia, y a ésta como la capacidad o conjunto de capacidades que se consiguen por la movilización combinada e interrelacionada de conocimientos, habilidades, actitudes, valo- res, motivaciones y destrezas, además de ciertas disposiciones para aprender y saber (Dirección General de Formación Continua de Maestros en Servicio, 2009), entonces para llevar a la práctica el trabajo en equipo como competencia genérica se requiere:

• Poseer conocimientos sobre relaciones humanas. •Ejercer habilidades de liderazgo, organización del trabajo, optimización del tiempo, comunicación efectiva, creatividad e iniciativa y solución de problemas. •Practicar los valores a través de actitudes de:

-Cooperación y solidaridad, con el fin de apoyar y complementarse para un fin común. -Corresponsabilidad, permite compartir responsabilidad por las aportaciones y actuaciones. -Cohesión, es una adhesión entre los mismos que posibilita el sentido de pertenencia y lealtad. -Tolerancia, consiste en la aceptación y el respeto por la diversidad. De acuerdo con la UNESCO (1996), es la armonía en la diferencia.

Trabajar en equipo, una práctica en las aulas de formación

Por lo que se refiere al trabajo en equipo en la formación profesional, el informe para la UNESCO de la Comisión Internacional sobre Edu- cación para el Siglo XXI señala como uno de los cuatro pilares de la educación el aprender a vivir juntos, a través de “…la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia -realizar proyectos comunes y prepararse para tratar los conflictos- respetando los valores de pluralismo, comprensión mutua y paz” (La edu- cación encierra un tesoro, 1996: 34).

Asimismo, el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, como parte de la estrategia: elevar la calidad educativa, establece “actualizar los pro- gramas de estudio, sus contenidos, materiales y métodos para elevar su pertinencia y relevancia en el desarrollo integral de los estudiantes, y fo- mentar en estos el desarrollo de valores, habili- dades y competencias para mejorar su produc- tividad y competitividad al insertarse en la vida económica”.

De esta manera, el desarrollo de la competen- cia trabajar en equipo en la práctica educativa favorece en primera instancia al pilar aprender a vivir juntos y en segundo fomenta una capacidad esencial para la productividad de los estudiantes en su ejercicio laboral. El uso de esta competen- cia permite en los educandos las siguientes ven- tajas:

-Satisfacer las necesidades de motivación y pertenencia. -Fortalecer sus relaciones interpersonales. -Tener diferentes opiniones y experiencias de otros para tomar decisiones. -Crecimiento personal. -Poder influir y crear cambios. -Poner a prueba las habilidades de liderazgo. -Mantener el control de emociones. -Practicar la colaboración, aportando sus talentos a un objetivo en común. -Aprender a manejar conflictos de manera constructiva.

En los discursos pedagógicos de la educación superior, se habla de desarrollar en los educan- dos las habilidades y actitudes que les permita trabajar en equipo; en la práctica, aún podemos encontrar que esta competencia se limita a di- vidirse el tema o proyecto entre los miembros

Trabajo en equipo: Una competencia básica en la formación de profesionales

del grupo, para después hacer una entrega, casi siempre, carente de coherencia y parcializada; o en el mejor de los casos se recurre a las técnicas grupales con el objeto de integrar a los miem- bros y analizar contenidos, que en algunas oca- siones, gracias a su dinámica, permite el ejercicio de habilidades como la comunicación, solución de problemas, liderazgo, entre otras.

El reto consiste en enseñar a los estudiantes a

trabajar en equipo, con las diferencias que esto implica respecto al trabajo individual. Lo prime- ro radica en incluir como parte del diseño curri- cular, no sólo en su concepción teórica, sino en la práctica del proceso enseñanza-aprendizaje, estrategias que permitan ejercer y por ende for- talecer esta competencia para integrarla a su ac- tuar cotidiano.

Es en el modelo educativo institucional y en la planeación curricular alineada al enfoque de competencias donde debe clarificarse el concep- to del trabajo en equipo, determinando los indi- cadores y las estrategias para su implementación.

Estrategias para desarrollar la competencia de trabajar en equipo en la práctica didáctica

Como toda competencia, el trabajar en equipo se desarrolla y enriquece en función de la praxis, de los retos que afronta el individuo, y de los problemas que logra resolver en las diferentes esferas en que se desenvuelve; en definitiva, la acción sistemática y consecutiva a través de to- dos los niveles educativos es esencial para forta- lecerla en el individuo.

A continuación se mencionan algunas estra-

tegias para practicar el trabajo en equipo en el proceso enseñanza-aprendizaje:

Definir el objetivo de formar un equipo.

Formar grupos con personalidades diferentes para enriquecer al equipo.

Nombrar un líder entre los miembros, quien tiene la función de conciliar cómo se van a organizar, cuál va a ser la tarea de cada integrante, sus áreas de responsabilidad, con qué nivel de autonomía van a funcionar, etc.

Comunicar con claridad el proyecto asignado, el plazo previsto de ejecución, los objetivos a alcanzar, cómo se les va a evaluar, promover el compromiso y la cooperación.

Al inicio del trabajo, establecer alguna técnica para la integración y el rapport entre los miembros a fin de facilitar la confianza y la cordialidad.

Al finalizar, presentar los resultados de la tarea, así como un informe de la actuación del equipo.

Reconocer logros personales y grupales.

Coordinar sesiones de retroalimentación que permitan concientizar de las actitudes y habilidades que beneficiaron o afectaron la misión del equipo.

El trabajo en equipo como competencia laboral indispensable

En el entorno globalizado las empresas han apostado al recurso humano como factor para su competitividad, lo que ha permitido cambiar su

administración del trabajo, sus perfiles laborales

y las relaciones entre sus miembros. El tener una

gestión de la organización multifuncional, re- quiere recursos humanos competitivos a través, del trabajo en equipo. De acuerdo con Sánchez (2004), la evolución del mundo hace que resulte

imprescindible orientar a las empresas hacia los procesos de trabajo en equipo con auto-gestión

o auto-responsabilidad.

Por lo anterior, no resulta extraño que los re- quisitos para el empleo más valorados por las organizaciones modernas y serias, sin importar su tamaño, sean (Sánchez, 2004): competencias profesionales, flexibilidad, capacidad de trabajo en equipo y potencial de crecimiento.

Al respecto, Llano Cifuentes (citado en Larrea,

1997) indica las diferentes posturas de empresas

y académicos sobre el perfil profesional, con el

objetivo de hacer sinergia con la empresa. Las orientaciones son concordantes entre sí, seña- lando el trabajo en equipo, las relaciones inter- personales y la integración como pilares a desa- rrollar en las Universidades.

Como se aprecia, el trabajo en equipo es una competencia valorada como necesaria para el desempeño profesional, debido a que entre al- gunas de sus ventajas organizacionales están:

Incrementar la comunicación y las relaciones interpersonales.

Contribuir a la efectiva realización de las labores, reflejándose en una mayor productividad.

Contar con trabajadores satisfechos y comprometidos con la empresa.

Trabajo en equipo: Una competencia básica en la formación de profesionales

Practicar la lealtad e innovación en las funciones.

Conclusiones

En el ámbito de la educación profesional, es en la planeación curricular y didáctica, así como en el proceso enseñanza-aprendizaje donde debe cultivarse el trabajo en equipo. Esta tarea ha te- nido avances en el discurso, siendo aún necesario reforzarla en la práctica pedagógica, mediante la implementación de procedimientos didácticos que involucren desafíos y por ende, avances en los conocimientos, habilidades y actitudes de los educandos.

Sumado a las estrategias en aula, el desarrollo de talleres y programas de extensión especializa- dos pueden apoyar al fortalecimiento de la com- petencia; asimismo, las prácticas profesionales en empresas, como parte del currículo, son una opción que permite la consolidación de las com- petencias, no sólo técnicas, sino genéricas, como lo es el trabajo en equipo a fin de lograr una formación integral.

Una formación efectiva para trabajar en equi- po es algo que el individuo agradecerá en el ejercicio profesional y personal.

Referencias

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curso_basico-R.pdf Guzmán, Z.L. (2010). Importancia del trabajo en equi- po para el buen funcionamiento de la empresa. (Tesina de Licenciatura en Administración, Universidad Veracruzana). Recuperado el 29 de diciembre de 2011 de http://cdigital.

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Larrea, E. (1997). El nuevo empresario en México: Revis-

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cinu.mx/minisitio/tolerancia/docs/Principios_sobre_la_Tole-

rancia.pdf

*María Angélica Martínez Morales

Licenciada en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Analista de Diseño Curricular de la Universidad ICEL

Correo: angelicamartinez@icel.edu.mx

Curricular de la Universidad ICEL Correo: angelicamartinez@icel.edu.mx 16 Razones Académicas, Año 2, Nº 5, Enero 2012

El control escolar y sus funciones básicas en la educación media superior

Antonio López Montero* Universidad ICEL

Resumen

El presente artículo da a conocer la importan- cia, funciones desarrolladas bajo un sistema de gestión y habilidades del personal del de- partamento de control escolar de una institu- ción educativa particular incorporada, en el nivel de educación media superior, como so- porte fundamental para el seguimiento de la trayectoria escolar de los estudiantes durante su estancia en la institución; y su relación con la Secretaria de Educación Pública a través de sus diferentes organismos.

Palabras clave

Secretaría de Educación Pública, Educación Media Superior, Centros Educativos, Control Escolar.

Abstrac

This article discloses the important functions carried out under a system of management and staff skills of school control department of a private educational institution incorpora- ted in the level of upper secondary education as a fundamental support for the monitoring of school history of students during their stay in the institution and its relationship with the Ministry of Education through its different bodies.

Keywords

Secretary of Public Education, Higher Secon- dary Education, Educational Centers, School Control.

Introducción

“Todo individuo tiene derecho a recibir educa- ción…”, así lo plasma la Constitución Política de

los Estados Unidos Mexicanos, en el primer párrafo del artículo 3º, es facultad del Estado que compar- te con los particulares incorporados, como lo indi- ca en su fracción VI: apartados a y b:

“Los particulares podrán impartir educación en todos sus tipos y modalidades. En los términos que establezca la Ley, el Estado otorgará y retirará el reconocimiento de validez oficial a los estudios que se realicen en planteles particulares. En el caso de la educación primaria, secundaria y normal, los particulares deberán:

A) Impartir la educación con apego a los mismos fines

y criterios que establecen el segundo párrafo y la fracción II, así como cumplir los planes y programas a que se refiere la fracción III; y

B) Obtener previamente en cada caso, la autorización expresa del poder público, en los términos que esta blezca la ley”.

A través de la obtención de un Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), los particu-

lares pueden impartir planes y programas de estu- dio, pero, ¿Quien es la autoridad federal facultada para poder emitir esta autorización? Es la Secreta- ria de Educación Publica (SEP), creada como tal, en octubre de 1921, encabezada por José Vasconcelos

y con carácter de aplicación federal, facultad con

la cual no contaban las dependencias antecesoras

a ésta, atendiendo los siguientes niveles:

Sobre la Educación Media Superior

En enero del 2005 se creo la Subsecretaria de Edu- cación Media Superior (SEMS), que es la unidad administrativa de la SEP, encargada de planear, programar, organizar, dirigir y evaluar los servicios que este nivel educativo ofrece tanto por el Estado como por los particulares incorporados, teniendo bajo su tutela las siguientes Direcciones Generales:

Bachillerato (DGB), Educación Tecnológica Agrope- cuaria (DGETA); Educación Tecnológica Industrial (DGETI); Educación Ciencia y Tecnología del Mar (DGECTyM), en las cuales se le proporciona a los estudiantes, los aspectos propedéuticos necesarios para que se incorporen a los estudios de educación superior, complementados con una capacitación técnica que facilite su integración a la actividad económica del país; complementando a esta sub- secretaria se encuentran: la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo (DGFCT) y los

El control escolar y sus funciones básicas en la educación media superior

Centros de Capacitación Industrial (CECATI), que proporcionan cursos de adiestramiento en activi- dades específicas del sector productivo.

Con esta estructura, la Secretaría de Educación Pública, proporciona a los estudiantes de Educa- ción Media Superior la cobertura, equidad, efica- cia y eficiencia necesaria para su óptimo desarrollo profesional, mediante la impartición de conoci- mientos propedéuticos, complementados con ca- pacitación técnica, misma que les facilita el acceso a las tecnologías de la información y la comunica- ción, fundamentales para su incorporación al sec- tor productivo y coordina a los centros educativos.

Los Centros Educativos

En los centros educativos, no solamente forman a los estudiantes en términos de contenidos, el es- tablecimiento de una relación pedagógica entre el estudiante y el docente dentro y fuera del aula son factores que optimizan el desarrollo de los es- tudiantes.

La administración y prestación de servicios, mar- ca líneas a seguir entre los estudiantes, debido a que se encuentran en una etapa de formación per- sonal y profesional importante para ellos, y su for- ma de percibir las atenciones recibidas, marcarán su actuar en un futuro.

Debido a esto, los centros educativos, se han preocupado por establecer sistemas de gestión de calidad, los cuáles desde el inicio de su implemen- tación, detectan cuáles son sus fortalezas, oportu- nidades, debilidades y amenazas (FODA), para ser atendidas, corregidas y/o modificadas en benefi- cio del desarrollo armónico de la comunidad estu- diantil.

El Departamento de Control Escolar

Área fundamental en el proceso de desarrollo del estudiante en su interacción diaria con la adminis- tración del centro educativo, es el departamento de control escolar, responsable directo de la vida académico-administrativa del estudiante, es el en- cargado de registrar el alta, cambios, actualizacio- nes, bajas o egreso de éste ante la Dirección Ge- neral a la cual se encuentre incorporado el centro, cualquier error u omisión cometida en los regis- tros de la trayectoria del estudiante, ocasionaría su baja temporal o definitiva, dentro del sistema educativo, retrasando o truncando, parcial o to- talmente sus expectativas de desarrollo personal,

profesional y de vida, obligándolo a cambiar de sis- tema o a abandonar definitivamente su formación profesional.

Para realizar adecuadamente sus funciones, el personal responsable de control escolar, deberá contar con las características y habilidades siguien- tes:

•Cognoscitivas

•Técnicas

•Informacionales:

-Ser Monitor, -Ser Difusor, -Ser porta voz. •Decisivas:

-Ser Impulsor, -Manejador de conflictos, -Organizador, -Negociador.

Las actividades fundamentales del Control Escolar son:

• Conocer, aplicar, supervisar y difundir los reglamen-

tos establecidos por las autoridades incorporantes y los emanados del centro educativo, que tengan aplicación directa en la vida académica o administrativa del estu- diante.

• Establecer relaciones y comunicación con todas las de-

pendencias oficiales, en su quehacer diario.

• Planear, coordinar, supervisar y evaluar todas aquellas

actividades tendientes a optimizar los servicios escola- res, con el propósito de generar una adecuada integra- ción a su medio.

• Supervisar que cubra en tiempo, forma y de manera

legal, con los requisitos para su incorporación al Siste- ma Educativo Nacional.

• Registrar correctamente las evaluaciones parciales, fi-

nales, de regularización del estudiante, hasta la conclu- sión del nivel educativo.

• Expedir en tiempo y forma la documentación requeri-

da por el estudiante, que compruebe o acredite su paso por el Sistema Educativo Nacional.

La actividad de Control Escolar, no solo se basa en las actividades descritas en los párrafos anteriores, podrán incrementarse, dependiendo de la Direc- ción General de la SEMS a la cual se encuentre in- corporado el centro, pudiendo añadírsele el cono- cimiento, aplicación, legalización y supervisión de:

1. Servicio Social Normado por La “Ley Reglamentaria del artículo 5º Constitucional, relativo al Ejercicio de las Profesio- nes en el Distrito Federal, Artículos 52 al 60.

El control escolar y sus funciones básicas en la educación media superior

El servicio social es la actividad de carácter tem- poral que de acuerdo con su perfil profesional desempeñarán todos los estudiantes para obtener

el título de técnico profesional y bachiller técnico.

La aplicación de este proceso se realiza para los estudiantes incorporados a las siguientes Direccio- nes Generales de la SEMS: de Educación Tecnoló- gica Agropecuaria (DGETA); de Educación Tecno- lógica Industrial (DGETI); de Educación Ciencia y Tecnología del Mar (DGECTyM).

2. Prácticas Profesionales

“Las prácticas profesionales son la estancia tempo- ral de los alumnos en las empresas o instituciones del sector productivo de bienes y servicios, donde éstos realizarán actividades acordes a su perfil pro- fesional, permitiéndoles así conocer los procesos de producción directamente en el entorno laboral y, al mismo tiempo, les brindará la oportunidad de adquirir conocimientos durante su preparación profesional”. (LRA 5°)

3. Titulación

Normado por La “Ley Reglamentaria del artículo 5º Constitucional, relativo al Ejercicio de las Profe-

siones en el Distrito Federal: “es el proceso por el cual un estudiante obtiene un “Título profesional (documento expedido por instituciones del Estado

o descentralizadas, y por instituciones particulares

que tengan Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios), a favor de la persona que haya concluido los estudios correspondientes o demostrado tener los conocimientos necesarios de conformidad con esta Ley y otras disposiciones aplicables.”

Conclusiones Es necesario y fundamental que los centros edu- cativos se preocupen o presten mayor atención en la captación o desarrollo de personas con las ca- pacidades enunciadas, mismas que en el quehacer cotidiano, provocarán cambios positivos que serán redituables en la permanencia y pertenencia de los miembros de la comunidad estudiantil, la convi- vencia transparente con el entorno social, y en el alcance de los objetivos establecidos en la Misión y

la Visión del Centro Educativo.

Referencias

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* Antonio López Montero

Maestrante el Ciencias de la Educación, por la Universidad ICEL. Licenciado en Administración de Empresas, por la Universidad ICEL. Coordinador General de Control Escolar de Bachillerato en la Universidad ICEL.

General de Control Escolar de Bachillerato en la Universidad ICEL. Razones Académicas, Año 2, Nº 5,

http://www.icel.edu.mx

razonesacademicas@icel.edu.mx

http://www.icel.edu.mx razonesacademicas@icel.edu.mx @racademicas_ui

@racademicas_ui