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VARIABLES PSICOSOCIALES Y SALUD MENTAL EN LA INMIGRACIÓN

Instituto Latinoamericano de Investigación y Salud Mental ISI

Ximena Olivos Aguayo

La población que intentamos reflejar en este trabajo, desde una perspectiva psicosocial, corresponde a un segmento de los latinoamericanos residentes en

Madrid, a partir de una muestra de 400 adultos de ambos sexos. Los postulados que se presentan a continuación surgen de la observación y conclusiones obtenidas a

terapias individuales de apoyo, de grupos

terapéuticos y grupos de entrenamiento en los que ha participado una parte de la muestra.

partir de entrevistas en profundidad ;

de

Este segmento de la población latinoamericana corresponde a aquellos inmigrantes que se encuentran en la fase del asentamiento. Se trata del período durante el cual ya han conseguido una relativa estabilidad, por lo que pueden satisfacer sus necesidades básicas : de seguridad (legalización de residencia y trabajo); físicas (una vivienda digna); un trabajo que les permite subsistir Y, cuando corresponde, también han logrado la reunificación familiar y la convalidación y homologación de títulos técnicos o universitarios. Se ha elegido este segmento para que no influyan en el análisis de los procesos psíquicos y de las variables psicosociales que vamos a analizar las variables precariedad legal y económica, y que son determinantes en el primer período.

Postulamos que es durante la segunda fase del asentamiento cuando comienzan a aparecer una serie de fenómenos propios de la migración y del exilio, referentes a necesidades y temores que estaban latentes durante la primera fase, ya que la mayor parte de la energía de los individuos estaba dirigida hacia la obtención de una seguridad física y psíquica. Se trata de fenómenos asociados a la conciencia de la separación de un entorno físico y social de los que formaban parte, así como a una serie de conflictos que no siempre son asumidos. Muchos de los problemas psicosociales del inmigrante latinoamericano se originan a partir de una especie de quiebre de su propia identidad, así como de la pérdida de una serie de referentes socio-culturales que van a incidir en la modificación de su estatus y en la imagen de sí. Especialmente importante es la relación interna que el inmigrante ha tenido con sus padres: si ha sido muy conflictiva o muy dependiente, si pertenece a una familia dispersa o a una familia aglutinada; si ha sufrido abandono o separaciones tempranas del padre o de la madre.

Clase social y movilidad social

La clase social de origen de esta población es media- baja en un 85% y media –media en un 15 %. Para determinar la clase social se utilizan algunos de los factores considerados por Michael Argyle (1994) a partir de una serie de investigaciones realizadas en EEUU e Inglaterra , y que son determinantes en las

relaciones interpersonales desde el punto de vista psicosocial. Hemos seleccionado los siguientes factores :

- Nivel de estudios del padre y de la madre

- Ocupación del padre

- Nivel de ingresos de la familia

- Algunos aspectos relativos a la vivienda de la familia de origen y a las personas que la habitan

- Con respecto al propio sujeto :

-

Educación

-

Ocupación antes de emigrar

-

Vivienda e ingresos, si se había independizado de su familia

-

Uso del tiempo libre, aficiones.

-

Apariencia y conducta

-

La forma en que habla

-

Las relaciones sociales que tiene

El 80% de los sujetos de esta muestra estaba trabajando en su profesión antes de emigrar, pero todos ellos señalan que su nivel de ingresos era muy bajo, con muy pocas posibilidades de desarrollo profesional. La mayoría de ellos son peruanos, el resto , argentinos, chilenos, colombianos.

La red de contactos propia de su grupo social y familiar de origen es la pérdida que tiene más efectos negativos, desde el punto de vista psicosocial , por la ausencia de un grupo socio-cultural de pertenencia gracias al cual se había forjado una identidad psicosocial y un status, que son factores básicos para el desarrollo de relaciones sociales y de amistad con sus pares.

mayor o

menor cantidad de recursos con que puede contar el inmigrante para tener más posibilidades de movilidad social ascendente. El 100 % de la muestra tiene la enseñanza secundaria completa; el 50% tiene una titulación de grado medio o superior; el 25% tiene un grado técnico o estudios universitarios inconclusos. Y el 85 % manifiesta que el motivo de la emigración es económico unido al desarrollo profesional. Pero el logro profesional comienza por tener una ocupación acorde con la calificación de la persona, y en una sociedad competitiva –y además con paro entre los nativos licenciados – no basta con la titulación académica. Menos aún si se trata de extranjeros provenientes de países en vías de desarrollo. El logro profesional es uno de los factores que hacen posible la movilidad social ascendente. Sin embargo, en el caso de esta población la movilidad social ha sido descendente, ya que si bien los ingresos pueden ser mayores que los que obtenían en su país de origen, aquí han perdido el status social que tenían antes de la emigración debido a las siguientes causas :

En

la

clase

social

de

origen

está

la

base

de

la

1° por el trabajo que desempeñan 2° por el barrio en que viven 3° por las relaciones sociales que tienen

La

movilidad social es definida por Argyle como “el

movimiento de la gente en la edad adulta hacia una clase que está por encima y por debajo que la de sus parientes y familia de origen”. ( Michael Argyle. The Psychology of Social Class. Ed. Routledge, London, 1995, p.37) La educación es un factor determinante para la movilidad social ascendente, pero el autor considera otros elementos, los que surgen de investigaciones realizadas en Gran Bretaña y en EEUU en los últimos 10 años. Son las siguientes :

- La inteligencia

- La motivación y la ambición

- La energía y vitalidad

- La autodisciplina y el autocontrol

-Y nosotros agregamos : la inteligencia social.

Con respecto a la inteligencia, según el mismo autor –y siempre en base a investigaciones en gran escala – hay un mayor desarrollo de la inteligencia en los niños y adolescentes de clase media alta y alta porque reciben más estímulos en su casa y asisten a colegios donde la educación es de mejor calidad y también es más estimulante, especialmente en lo que respecta a las habilidades especiales.

Motivación de Logro

Argyle define la motivación de logro como la “necesidad de buscar la excelencia

y el éxito. Puede ser en exámenes, en el trabajo, ganando dinero o en otras esferas.” (ob. cit. p. 187). Pero la mayoría de los estudios de otros autores , por ejemplo, Albert Bandura, asocian la motivación de logro a la necesidad de alcanzar el éxito según estándares de excelencia, y más referido a la búsqueda de un alto rendimiento profesional. De la población investigada hay 80 sujetos que participaron en un programa de entrenamiento para el desarrollo de la motivación de logro . Se ha hecho un seguimiento a lo largo de 3 años del 50 % de ellos. El 65% ha alcanzado las metas a mediano plazo que se propusieron al terminar el entrenamiento. En su mayor parte estas metas eran iniciar estudios de especialización profesional, post grados y/ o adquisición de recursos extras :

inglés, informática. Y sus rasgos de personalidad coinciden con los señalados más arriba : todos ellos parecían más inteligentes, más ambiciosos, enérgicos y auto disciplinados que el resto, al mismo tiempo que estaban más dispuestos a la

necesidad de desarrollar habilidades sociales de las que reconocían que

algunas carencias.

La energía y vitalidad, al mismo tiempo que la perseverancia

en conductas que acercan a la meta, han sido otros de los factores que distinguen a estos sujetos. Es preciso señalar también otros cuatro factores que creemos asociados a un alto grado de motivación de logro :

tenían

la tolerancia a la frustración, el juicio de realidad (darse cuenta de los propios recursos y de las demandas del entorno , en su caso, del mercado laboral); y, especialmente, la capacidad de tolerar la frustración y de postergar la satisfacción de necesidades. Estos cuatro factores son funciones del Yo que pueden alcanzar un mayor o menor grado de maduración a través de las distintas

etapas del desarrollo de

ligadas a lo que Argyle llama autodisciplina y autocontrol : “El autocontrol incluye

la capacidad para postergar la gratificación para más tarde, lo que está asociado

a las metas a largo plazo. Esto forma parte de la cultura de clase media, con un largo período de educación para la carrera profesional que vendrá después” (

(Argyle, ob.cit. p. 156)). En cambio, según lo demuestran numerosos estudios principalmente en EEUU, en la familia obrera existe una cultura de metas a corto plazo para obtener recompensas económicas inmediatas. La disciplina, en el caso de estos inmigrantes, es un factor indispensable para el logro de metas profesionales, ya que deben trabajar duramente en lo que pueden para subsistir

y paralelamente ser buenos estudiantes. Y el tiempo de ocio, por lo tanto, debe

ser invertido en estudiar. Y es lo que ha hecho una parte de los individuos de

esta muestra.

entrenamiento de motivación de logro, un 35% no alcanzó las metas que se habían propuesto a mediano plazo, sin embargo, un 25% de ellos persiste en sus esfuerzos, aunque no con la suficiente energía y disciplina, unos, y otros por falta de tiempo y recursos. El otro 10% no ha llegado a concretar acciones dirigidas a metas que se habían propuesto. Estos últimos individuos, especialmente los que no tienen cargas familiares, evidencian una baja capacidad para postergar la gratificación. Aquí, en España, se les hace más difícil aún ya que en sus países de origen tenían escaso acceso al consumo en el tiempo de ocio; sus ingresos apenas alcanzaban para satisfacer las necesidades más elementales. Llegan a Madrid, comienzan a ganar dinero trabajando mayoritariamente en el servicio de limpieza, cuidado de ancianos, en la construcción, etc. Cuando tienen asegurada la subsistencia gran parte de su tiempo de ocio lo consumen en bares y discotecas los fines de semana. Los precios son muy accesibles, y puede ser la única manera de interactuar con compatriotas y españoles con los que les une una relación amistosa.

De los 80 sujetos que participaron regularmente en los grupos de

la estructura de la personalidad. Estas funciones están

Un factor que también puede haber inhibido el desarrollo de la motivación de logro es una característica socio-cultural de las clases medias bajas y obreras de los países en vías de desarrollo : la familia extensa.

Este factor implica postergar o sacrificar metas individuales a largo plazo por las del grupo familiar. Es así como muchos de los individuos solteros de esta muestra han postergado indefinidamente el inicio de una formación o especialización profesional porque destinan parte de sus ingresos a ayudar a la familia que dejaron atrás. Son valores muy distintos a los de la clase media –

media

y

alta

,

en

las

que

se

internalizan

valores

asociados

al

desarrollo

individual,

la

ambición

por

el

éxito

y

el

rendimiento,

la

movilidad

social

ascendente y la independencia.

Inteligencia Social.

De la población de latinoamericanos que pretendemos reflejar, el segmento que demuestra una motivación de logro suficiente, además de la disciplina y el autocontrol, para tener realmente posibilidades de alcanzar metas asociadas al logro profesional necesitan algunas competencias sociales que

podrían facilitarles el acceso a redes sociales que puedan ayudarles a activar los

recursos científico técnicos adquiridos con tanto esfuerzo.

inmigrantes no tuvieron modelos adecuados en sus familias para desarrollar

La mayoría de estos

determinadas habilidades sociales: por ejemplo, conversación en general apropiada a las circunstancias, especialmente cuando se trata de personas de status superior y de grupos a los que se empieza a frecuentar; habilidades de

autoafirmación y de oposición asertiva (expresar opiniones en forma adecuada,

La mayoría evidencia

falta de seguridad social, inhibición con personas de status superior, déficit para proyectarse positivamente y escasa desenvoltura social en ambientes de status superior. Todos estas carencias pueden darse en cualquier persona cuando tiene que interactuar con individuos y grupos distintos al suyo y no hay roles definidos, lo que ocurre especialmente en situaciones sociales informales : por ejemplo, una recepción, un cocktail. Ya que las normas y expectativas del grupo son diferentes a las de su entorno habitual. Pero en el caso de los inmigrantes, que necesitan una red social adecuada para el logro de sus metas profesionales, la falta de determinadas habilidades sociales será decisiva para una movilidad social ascendente, por más titulaciones académicas que tengan.

.

normas sociales y el estilo de comunicación

defender los propios derechos, rechazar peticiones etc.).

El

aprendizaje

de

las

adecuado a las circunstancias normalmente se da en la familia y en la interacción con los pares. En el caso de los inmigrantes creemos que, si se lo proponen, pueden aprender las normas tácitas y los códigos de comunicación y expresión de los afectos no sólo de la nueva cultura sino también de los grupos sociales a los que quiere acceder. Para este aprendizaje es preciso que puedan observar modelos adecuados con la suficiente frecuencia como para llegar a generalizar la conducta a situaciones nuevas, al mismo tiempo que vayan recibiendo reforzamiento durante la interacción. Pero se encuentran con dos problemas para llevar a cabo este aprendizaje :

1° Con la excepción de los que realizan estudios superiores regularmente, además de realizar trabajos no cualificados, la mayoría no tiene la posibilidad de interactuar con modelos adecuados con la suficiente frecuencia.

2° El déficit en determinadas habilidades sociales no será asumido mientras el inmigrante no tenga la oportunidad de frecuentar otros grupos sociales y aprenda a reconocer las señales, los códigos, los valores que indican que en España, como en cualquier sociedad, hay diferencias sociales que están más allá de la posesión de un título universitario y de unos ingresos económicos. Y estas diferencias se le harán visibles si puede relacionarse en forma continua con grupos de diferentes clases sociales . Se trata de conductas que se hacen especialmente evidentes en situaciones informales de interacción, en el tiempo de ocio, tales como:

- La manera de hablar : hay expresiones del habla informal que usan ciertos grupos sociales y otros no, tales como ciertas muletillas, giros de lenguaje, defectos gramaticales como el laísmo, etc. -La manera de vestirse, el arreglo personal, especialmente en las mujeres.

- Los lugares que frecuentan en el tiempo de ocio

- La mayor o menor desenvoltura social

- Modales, fórmulas de cortesía

Los latinoamericanos con las características de esta muestra se desorientan ante la aparente contradicción que observan en los españoles que tienen ocasión de conocer. Y esta confusión dificulta aún más el aprendizaje de normas y estilos de comunicación adecuados a diferentes grupos sociales . Vienen de países en los que la clase trabajadora manual generalmente no es propietaria de pisos confortables, en los que es muy raro que los obreros posean un automóvil y, sobre todo, que puedan acceder en forma casi regular a lugares de ocio –bares, discotecas, etc.- Estos latinoamericanos asocian nivel de ingresos y consumo con un determinado nivel de educación y, por lo menos, con trabajadores de cuello y corbata, de ahí hacia arriba. Pero comparten un trabajo predominantemente manual con los españoles que pueden frecuentar: peones, empleadas domésticas, cuidadores de ancianos, camareros, obreros de la construcción . Estos latinoamericanos tienen el bachillerato como mínimo y la mayoría tiene estudios superiores; la mayoría de los españoles con los que trabajan, no. En sus países tuvieron una socialización en la que uno de los valores es ser cortés, lo que está asociado a pedir las cosas por favor, no conversar en público en voz muy alta, decir gracias, escuchar lo que dice el otro, etc. Tienen la impresión de que “todos los españoles” son ignorantes, mal educados, agresivos. Pero, contradictoriamente, poseen un vehículo, tienen piso propio y bastante dinero para gastar en los lugares de ocio.

Concluyendo con la variable movilidad social enunciamos los siguientes problemas :

1° Si consideramos la ocupación como indicador principal de la clase social, estos inmigrantes están, mayoritariamente , en el estrato de la clase trabajadora manual y, por lo tanto, han experimentado un descenso en su movilidad social. 2° Si tenemos en cuenta el área de residencia, en su mayoría viven en barrios característicos de la clase trabajadora manual. 3° Si observamos las redes sociales : sus relaciones de amistad tienden a ser con compatriotas de una clase social de origen similar y que están en su misma situación. 4° Sus relaciones de compañerismo y amistad con españoles tienden a ser con personas y grupos de la clase trabajadora manual o con pequeños comerciantes, ya que es en las redes informales para buscar trabajo y en el desempeño del mismo donde tienen más oportunidades de interactuar con los nativos.

De todo lo anterior se desprende que :

- Estos inmigrantes han experimentado, en su gran mayoría, una movilidad social descendente;

- existe una minoría –alrededor del 20% de la muestra- que ha logrado ejercer su profesión (generalmente en especialidades más demandadas, como los odontólogos, informáticos superiores, enfermeras); o su cónyuge –generalmente el marido ;- o que asiste regularmente a una institución académica además de trabajar en lo que pueden : estos sí tienen la posibilidad de relacionarse con sus pares.

Por todo lo cual concluimos que la movilidad social ascendente de la mayoría de estos inmigrantes es muy difícil, ya que sus redes sociales están en estratos que tienen escaso o ningún acceso a los medios de producción económicos y culturales. Las observaciones que nos han llevado a esta última conclusión pueden ser entendidas en el marco teórico de las investigaciones de Javier Echeverría (1999) acerca de la movilidad social en la España actual. El autor distingue entre los recursos de la sociedad de hoy y la posesión de los recursos económicos y de producción :

- los recursos científico-técnicos (por ejemplo, una titulación profesional);

- los recursos de autoridad y control;

- los recursos de posición o bienes sociales : las redes sociales.

“Está muy claro que los recursos científico-técnicos han pasado a ser los

recursos fundamentales en la sociedad actual.

activación. En una situación de escasez relativa de posiciones que requieren un determinado nivel de recursos culturales, aparecen con claras ventajas competitivas quienes más medios pueden utilizar para activarlos. Y esos medios no son otra cosa que otros recursos, bien sean directamente productivos o no. Por ejemplo, quienes están bien situados en las redes sociales con capacidad de intervención en el sistema productivo pueden ejercer mucha mayor influencia para conseguir activar un determinado recurso que quien está peor situado. O quien dispone de abundantes bienes económicos puede hacer que sus hijos adquieran una preparación más abundante, completa o prestigiosa que la de quienes no tienen esas posibilidades “. (Zabalza Echeverría, La Movilidad Social en España. Ediciones Istmo, S.A. Madrid,1999, p.279)

El problema

está

en

su

de

abandonaron su país creyendo que aquí tendrían más posibilidades de utilizar

sus recursos –estudios

completarlos. Pero se encuentran compitiendo con nativos que están viviendo una situación en la que hay una sobreproducción de titulados, con la excepción de determinadas profesiones , especialmente las relacionadas con nuevas tecnologías. Es evidente, por lo tanto, que deben aumentar sus recursos para poder competir : más habilidades sociales, más especialización profesional.

superior-, o de ampliarlos o

de esta muestra

La

gran

mayoría

grado

los

o

individuos

de

medio

Salud Psicosocial e Inmigración

Cuando una persona decide emigrar al parecer ha

considerado más los probables beneficios que los costos. Las ganancias económicas y de desarrollo profesional muchas veces se logran. Pero el costo emocional y psicosocial puede ser muy alto. La población considerada en este trabajo emigró pensando en las ganancias externas: la mayoría por un logro

Lo que se desprende de la

investigación es que no hubo una evaluación previa del costo de la emigración en términos socio-afectivos ni a mediano ni a largo plazo. Creemos que no lo hicieron porque no habían asumido cuáles eran sus necesidades y valores prioritarios. Nos referimos al 50 % de la muestra que evidencia trastornos afectivos, siendo el 85% mujeres. Estas personas han sufrido, durante períodos prolongados, o en forma permanente, síntomas de ansiedad y depresión.

económico unido a una motivación profesional.

Citamos un grupo de 30 latinoamericanos que solicitan un apoyo terapéutico individual. Los síntomas relatados coinciden con los criterios diagnósticos del DSM IV, que los incluye dentro de los episodios afectivos, los que a su vez están dentro de la categoría de los trastornos afectivos. Todos los sujetos (30) se quejaron de 2 de los 9 síntomas que describe el DSM –IV :

- Falta

de

interés

motivaciones;

por

los

acontecimientos

externos,

cese

de

ilusiones

y

- Estado de ánimo depresivo, tristeza cada día.

El 40% se quejó de otros 2 de los síntomas descritos :

-

insomnio o hipersomnia casi cada día ;

-

disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día.

-

En la gran mayoría las consecuencias de estas alteraciones son más sociales que laborales, con la excepción de los que trabajan en actividades no manuales, los cuales rinden menos porque sufren de somnolencia diurna o les cuesta concentrarse . Tienden a evitar los contactos sociales, excepto con personas de mucha confianza, ya que les es difícil el autocontrol de la manifestación de la tristeza o de la ansiedad. Además de que no sienten mayor interés por el acontecer externo, sumidos como están en sus vivencias internas. La dificultad de concentración es especialmente dolorosa para los que, además de trabajar para sostenerse, realizan estudios superiores o complementarios, ya que la disminución del rendimiento cognitivo se une a la pérdida – transitoria o constante – del impulso para alcanzar metas a mediano y largo plazo. El pesimismo y el desánimo característicos del estado depresivo tienen sus efectos en la motivación de logro, que entre otros factores, se caracteriza por el dinamismo del impulso a la acción, para proyectarse hacia el futuro anticipándose a recompensas y, sobre todo, por la confianza en las propias capacidades. Los inmigrantes que han visto frustradas sus expectativas laborales y profesionales una y otra vez, cuando caen en el desánimo, en la desesperanza, en el pesimismo y el decaimiento propios del estado depresivo, sufren especialmente un deterioro de la imagen de sí, de la autoestima, ya que el espejo en que se miran cada día les devuelve la imagen de alguien que ha fracasado, que no es capaz, que no hay esperanza, y lo único que les sostiene para continuar en la lucha por la supervivencia es el sentido del deber. Este sentido de la responsabilidad es especialmente notable en las mujeres que han acudido a pedir ayuda por alteraciones en la afectividad , ya que teniendo a su cargo a hijos menores, se ganan la vida como externas, yendo de una casa a otra: el mismo hecho de sentir que son responsables de la supervivencia de sus hijos les impide que caigan en una depresión crónica mayor e inhabilitante. El tener que levantarse muy pronto todas las mañanas y realizar un trabajo físico les sirve de motor para salir a la calle y cumplir con el deber. Lo que no ocurre con individuos que sólo son responsables de sí mismos : hay 5 casos en esta muestra de 30 que han pasado por períodos de auto-abandono : inconstancia en el trabajo, en los estudios; se aíslan socialmente. Han logrado ponerse en pie porque han pedido ayuda terapéutica después de ser persuadidos por amigos.

Las causas de estos episodios depresivos son variadas, pero

lo que interesa aquí es averiguar hasta qué punto se originan en la experiencia de la

emigración. Las historias de vida han podido conocerse con mayor profundidad y alcance en estos 30 sujetos que pasaron por grupos y terapias individuales de apoyo. Hay una experiencia común previa a la emigración que podría explicar una

debilidad afectiva, una fragilidad a nivel de la estructura profunda de la personalidad, nos referimos a un insuficiente desarrollo de lo que la teoría psicodinámica llama fortaleza yoica. Más de la mitad de estos sujetos relatan separaciones o abandono del padre o de la madre en edades tempranas. El resto, vivió en medio de relaciones muy conflictivas, cuando no violentas, entre el padre y la madre. Familias dispersas,

durante

muchos años. Matrimonios desdichados en la primera juventud. Cuatro de las mujeres emigraron más por escapar de maridos alcoholizados que por causas

económicas. Otras 3 quisieron poner mucha distancia con maridos irresponsables y

a veces agresivos. Varias de estas mujeres tienden a repetir, neuróticamente,

relaciones tempranas con sus padres . Cinco de las mujeres han mantenido durante años una relación relativamente estable con españoles casados, bastante mayores que ellas, queriendo creer que algún día él se divorciará y vivirán juntos para

siempre. La soledad afectiva de estas mujeres –y de algunos hombres de la muestra – es causa probable de uniones frustrantes que se sienten incapaces de romper por miedo a quedar con un vacío afectivo mayor. Para Grinberg y Grinberg “La capacidad de estar solo es uno de los rasgos más importantes de madurez en el ”

desarrollo emocional

Para que esta capacidad se

mantenga durante el curso de su evolución hasta la vida adulta será necesaria la existencia de objetos buenos instalados en la realidad psíquica del individuo. La

relación del individuo con estos objetos internos, junto con la confianza que ellos le proporcionan y la integración alcanzada, constituirán la base primordial para que pueda tolerar las separaciones y la ausencia de estímulos y objetos externos conocidos” (Grinberg y Grinberg, ob.cit. p.36). Como lo explica hermosamente un peruano a quien se le pregunta si sufre la ausencia de sus padres : “No, porque los llevo dentro de mí”. Sin embargo, la no integración de los objetos buenos ( la vivencia durante los primeros años del afecto incondicional de la madre, por ejemplo, de la protección y seguridad del padre), parece estar en las causas de la no tolerancia a la soledad, a la frustración, al sentimiento de no pertenencia, de desvalimiento y miedo ante el devenir que parecen estar en la base de los trastornos afectivos de estos inmigrantes. Según Grinberg y Grinberg el desarrollo de un sentimiento de pertenencia “parece ser un requisito indispensable para integrarse exitosamente en un país nuevo, así como para mantener el sentimiento de la propia

identidad”

Exilio. Alianza Editorial, Madrid, 1984, p. 35 ). “

( Grinberg y Grinberg. Psicoanálisis de la Migración y del

padrastros

o

madrastras

apenas

tolerados

;

separación

de

hermanos

(Grinberg y Grinberg, ob. cit. p.37)

Otra de las alteraciones observadas en varios del segmento de 30 individuos que pidieron ayuda terapéutica, y que también se manifestó en muchos de los 145 latinoamericanos que participaron en grupos de entrenamiento, es la extrema desconfianza hacia las personas con las que se están relacionando, sean españoles, compatriotas, compañeros de trabajo, etc. , hasta el extremo de aparecer rasgos paranoides, por ejemplo, en la forma de ideas :los demás tienen la intención de hacerles daño. En los sujetos que se pudo explorar en profundidad se observa que la suspicacia, como rasgo de acentuada desconfianza, estaba más o menos latente antes de emigrar. Es

comprensible que, en medio de un mundo desconocido, este rasgo se manifieste en forma extrema. La consecuencia es no sólo la gran tensión emocional a que se ven sometidos, sino que, además, entran en un círculo vicioso en sus relaciones humanas: por una parte necesitan el afecto de otros, pero para

alejan

emocionalmente; al alejarse, no pueden recibir el afecto de los demás: entonces interpretan el desapego o indiferencia como rechazo e intención de hacerles daño.

Estas son algunas de las reacciones psicopatológicas más frecuentes, habiendo sido analizadas por una serie de autores. Aunque hay quienes, como el Grupo COLAT, 1982, p. 106) que las entienden no como expresión de psicopatologías sino como reacciones defensivas dentro del proceso de adaptación en una nueva cultura : “El proceso de inserción del exiliado en la nueva sociedad contiene, nos parece, ciertas fases : defensivas, de asimilación y de integración progresiva. En estas diferentes fases pueden aparecer estados o sentimientos depresivos, que son expresiones de la pérdida real o simbólica del rol y la función social de la persona y de su antiguo mundo de relaciones .También pueden existir formas de regresión dependiente, de inactividad o de abulia. Lo otro que puede caracterizar estas diferentes fases son verdaderas manifestaciones paranoides

(sentirse perseguido o atacado) . Estas manifestaciones son producto, por una parte, de los peligros reales y las dificultades del exterior y, por otra, son producto del estado de incertidumbre interior que es proyectado sobre el medio. Nosotros pensamos que estas manifestaciones, ya sea la forma depresiva o la forma paranoide, lejos de constituir situaciones patológicas, expresan formas o mecanismos defensivos de adaptación en los sujetos sensibilizados por una situación de desarraigo. Se trata de modos de funcionamiento adaptativos, verdaderos rodeos empleados por el sujeto para acomodarse más fácilmente a la

situación”.

por su intensidad y duración, invaden toda la vida del inmigrante y la de su entorno

inmediato. Como forma paranoide tenemos este caso :I.B. es una enfermera chilena que vino hace 10 años porque se casó con un médico español que la conoció en Chile. El caso es interesante porque en lo que se refiere a circunstancias externas adversas –precariedad laboral, legal, económica- I.B. no tenía ni un problema. Después de convalidar sus estudios fue contratada en un gran hospital de Madrid. Acude a consultar después de 3 años de residencia en España. El motivo es la extrema tensión emocional que vive tanto en su matrimonio como en su trabajo. Aparte las desavenencias conyugales, está convencida de que sus vecinas murmuran a su paso comentando –“ahí va la extranjera”. Y en lo que respecta a sus compañeras en el hospital está segura de que están buscando cualquier pretexto para acusarla y lograr que la despidan. “Y eso que no saben que soy extranjera – dice- porque si lo supieran quizás qué habrían hecho”- La realidad es que por su

Y lo más llamativo es cómo ha llegado

aspecto físico puede ser española, italiana

a hablar como madrileña, en tan poco tiempo, con los modismos, acento, etc. Dice que se lo propuso nada más llegar, y a los 6 meses ya lo había logrado; que lo hizo para evitar que le hicieran daño en el trabajo. Necesita una psicoterapia de largo aliento, para tratarse en profundidad a nivel de estructura de la personalidad. Pero se niega, segura de que el origen de sus problemas está en el exterior. Han pasado 5 años, I.B. continúa trabajando en el mismo hospital; después de una larga guerra con su marido lo abandona. Se independiza, compra un hermoso piso, pierde la custodia de su hija y está sola afectivamente, ya que su extrema desconfianza en la

ganárselo deben exponerse a ser

dañados,

por

lo

tanto

se

Sin embargo, hay manifestaciones como las que señala este grupo que,

gente en general la ha hecho parapetarse detrás de un muro defensivo. Explorando en su historia, se observa que siempre fue desconfiada, pero este rasgo se acentuó hasta extremos al llegar a vivir a un país extranjero. Y su experiencia familiar fue

muy

hermanos.

habiendo manifestaciones psicopatológicas en dos de sus

desgraciada,

Imagen de sí, Autoestima Individual y Autoestima Cultural

La imagen disminuida de sí mismo es otro de los factores que están en la base de muchos de los trastornos afectivos observados . La autoestima, entendida como la imagen que un individuo tiene de sí mismo, la autovaloración y aprecio a sí mismo, se construye a través de la interacción con los demás y repercute en la conducta futura del individuo. Para Carl Rogers , desde una perspectiva fenomenológica, las autoevaluaciones del individuo determinan gran parte de su

vida afectiva, cognitiva y social. La imagen de sí se construye a partir de los refuerzos –positivos y negativos – que el niño recibe de las figuras significativas de su entorno. Es decir, el individuo , durante las sucesivas etapas de su desarrollo “se mira en el espejo que los otros le muestran” hasta que, al salir de la adolescencia, empieza a configurar una imagen de sí que sintetiza la auto - percepción con las percepciones que de sí mismo recibe de los demás. Para Bandura (1987) ”La autoestima puede derivarse de evaluaciones basadas en la competencia personal o en la posesión de atributos que culturalmente han sido investidos con valor positivo o negativo”. Para Vander Zanden (1966) “el sí

mismo es el

referencia socialmente determinado

los de Bandura reafirman algunas de las conclusiones acerca de los latinoamericanos de esta muestra . Una de las más importantes es que la gran mayoría tiene una imagen disminuida de sí mismo, y que esto se ha acentuado desde que perdieron su marco social de referencia. Lo que incide directamente

en su autoestima, la que está en la base de habilidades sociales tan básicas como : iniciar relaciones de amistad con personas de características socio- culturales nuevas ; relacionarse con figuras de autoridad; defender los derechos, hacer y rechazar peticiones, manejo adecuado de la agresividad, etc. Todo ello en forma adecuada a las circunstancias y objetivos de la persona. De la muestra total de estos latinoamericanos alrededor del 80% comunicaron que sus mayores problemas en su interacción social se relacionaban con las conductas de oposición asertiva (decir no, expresar la ira y el desacuerdo), no sólo en sus

relaciones recientes sino en las de amistad y hasta en las de pareja

formado en España.

temen si expresan la ira o rechazan una petición, siempre se llega a la misma causa : es el temor a perder la aceptación, la aprobación del otro; el afecto y, por último, la relación. Postulamos que estos individuos manifiestan una gran necesidad de aprobación y de afecto. Y a veces sin límites, porque necesitan llenar el hueco que ha dejado la separación de los objetos más significativos de su entorno. Es por esto que el probable rechazo de las personas con las que tienen una relación, superficial o no, les puede herir tanto. Llama la atención también cómo se aferran a relaciones de amistad con compatriotas que pueden ser muy conflictivas e insatisfactorias. Especialmente entre las mujeres observamos relaciones muy asimétricas en las que la más fuerte tiraniza a la más débil, ya sea humillándola por medio de la descalificación o abusando

individuo tal como es conocido por él mismo en un marco de ”

Este y otros postulados del autor así como

que han

Cuando se intenta ayudarles a descubrir qué es lo que

simplemente de su confianza.

mismo país, una relación que se inició aquí, viene a ser un sustituto simbólico de uno o más miembros de la familia o del entorno inmediato de origen. La relación

se mantiene a cualquier precio, por conflictiva que sea. Estamos hablando de una autoestima afectiva , que entendemos como la valoración que la persona tiene de sí misma en cuanto a su capacidad para generar en otros aprobación y afecto hacia ella. Sentirse o no merecedor de afecto es tan relevante que puede afectar a todas las instancias de la personalidad, tanto en sus aspectos visibles como pre-conscientes e inconscientes. No sólo va a determinar la calidad de sus relaciones interpersonales sino también a su funcionamiento cognitivo, ,a su motivación, a su conducta social y finalmente a su proyección personal en el mundo.

baja

autoestima individual , al parecer disminuida al comenzar a vivir la situación de

inmigrantes, tendrá un trasfondo sociocultural? Nos atrevemos a postular que existe una auto-estima sociocultural que está indisolublemente unida a la individual. Y que esta autoestima sociocultural es el mayor o menor aprecio, o valoración que el individuo tiene tanto del grupo sociocultural a que pertenece como a la cultura de la que es originario. Observamos que en cualquier sociedad las personas de clases sociales medias-medias hacia arriba tienden a ser más seguras de sí mismas, más desenvueltas y más asertivas cuando interactúan con cualquier persona o grupo social. Es más que probable que esta confianza en sí mismos con respecto a su posición en el mundo se origina en toda una trayectoria familiar y social, con la excepción, claro, de aquellos sujetos que sufren de alteraciones afectivas. Si a esto agregamos el origen cultural puede ser comprensible que, del total de la muestra, los que aparecían como más asertivos, proyectándose en forma más positiva hacia el mundo, más desenvueltos –aunque la clase social fuese similar entre todos – son los argentinos y chilenos, lo que coincide con algunos estudios que se han hecho en España sobre el grado de aceptación y rechazo de los españoles hacia los extranjeros : resulta que los más valorados son los latinoamericanos, y entre

preguntarnos

Creemos que la amiga o el amigo originario del

Deberíamos

¿hasta

qué

punto

la

estos, los originarios del Cono Sur : Argentina, Chile y Uruguay. Esta mayor o menor valoración se proyecta de nativos a extranjeros y estos ven el reflejo de sí mismos que los primeros les muestran. La mirada despectiva del otro puede ser

Y sin

embargo, para quien se auto-evalúa positivamente en función de sus valores, tanto individuales como culturales, el menosprecio de otros no va a tener mayor importancia, pues el individuo tiene la certeza de que hay personas que comparten sus evaluaciones , y es la opinión de aquellos a quienes él realmente evalúa positivamente según sus puntos de vista la que le importa. Por ejemplo, una persona puede valorar en extremo la inteligencia o la creatividad y mucho menos el poder adquisitivo, tanto en sí mismo como en los otros.

demoledora para quien tiene una baja autoestima individual y cultural.

Que observemos una baja autoestima individual en estos inmigrantes no significa inferir que ello es producto de la emigración. Por el contrario, creemos que todas las manifestaciones psicopatológicas observadas en ellos no son más que síntomas de conflictos, temores y necesidades que estaban latentes antes de la emigración; que hay rasgos de personalidad que no se habían hecho visibles, todo ello debido a que su entorno familiar de origen era

como un muro de contención para estos conflictos y temores. Pero, sobre todo, la migración y el exilio suponen una amenaza para la estructuración de la identidad. Para Enrique Bustos ( En : Horacio Riquelme. Buscando América Latina , p.113) “El quiebre de planes, lo atemporal de los proyectos, la diversidad de espacios y

la pérdida de individualidad en el proceso migratorio, van a conducir a que al lado

de la depresión surjan manifestaciones psicopatológicas de tipo angustioso, psicosomáticas, problemas cognitivos y desórdenes sexuales. La identidad social

y psicológica se ve amenazada y sufre los embates de antiguos conflictos

reactivados, como también de otros generados en el contacto con el nuevo entorno.”

Para Michael Argyle “la auto-evaluación se basa principalmente en las reacciones de los otros y en la comparación con sus acciones. Existe una gran evidencia de que las personas buscan una aprobación y que ésta resulta gratificante, así como de que generalmente evitan a quienes no les proporcionan tales respuestas aprobatorias”. (Argyle, Michael. Psicología del Comportamiento Interpersonal, 1978 ). Este postulado puede explicar por qué las personas evitan situaciones sociales en las que temen ser rechazados, lo que podemos extrapolar a la situación vivida por muchos inmigrantes que tienden a interpretar ciertas conductas de los nativos como rechazo, cuando no se trata más que de estilos de comunicación distintos. Es probable también que haya muchas más personas de las que se cree que tienen un escaso desarrollo de la percepción social, que consiste en la capacidad para captar y descifrar señales no verbales de los demás. En este caso, el extranjero que está convencido de que es menospreciado ya sea por su origen étnico o cultural, tenderá a interpretar una serie de señales no verbales como desaprobación, indiferencia o rechazo. Si además tiene una imagen de sí disminuida, va a tender al aislamiento social en casos extremos o a refugiarse en los grupos de compatriotas u otros extranjeros.

La Identidad Social Hay

autores que distinguen entre la identidad, el self, la

identidad sociocultural. Grinberg y Grinberg

(Psicoanálisis de la Migración y del Exilio. Alianza Editorial, 1982, p. 39) sintetizan muy bien la característica común que los distintos autores encuentran en las aproximaciones al concepto de identidad y que son la mismidad y continuidad, lo que hace posible que “cada individuo sea distinto de los demás aunque con caracteres comunes a otros y, en consecuencia, único”. Lo que significa que, en condiciones de desarrollo normales, todos nosotros podemos mantener la vivencia de ser uno mismo a pesar de los cambios que significa el vivir. Señalan los autores que en este vivir conservando la mismidad hay sufrimiento y elaboración continua de las pérdidas naturales en el transcurso de

identidad

psicosocial

y

la

la

existencia, al mismo tiempo que se mantiene la continuidad en lo esencial del

mismo, a pesar del temor a lo desconocido que implican los cambios. Pero la

migración significa pérdidas de objetos ligados a los afectos primordiales. Si no hay una suficiente fortaleza del yo y suficientes mecanismos defensivos, el inmigrante se expone a sufrir una desintegración del self : “ La migración es un cambio, sí, pero de tal magnitud que no sólo pone en evidencia, sino también en riesgo, la identidad. La pérdida de objetos es masiva, incluyendo los más significativos y valorados: personas, cosas, lugares, idioma, cultura, costumbres, clima, a veces profesión y medio social o económico, etcétera, a todos los

cuales están ligados recuerdos e intensos afectos, como así también están expuestos a la pérdida partes del self y los vínculos correspondientes a esos afectos.” Para estos autores el sentimiento de identidad es “el resultado de un proceso de interacción continua entre tres vínculos de integración : espacial, temporal y social “ (Grinberg y Grinberg : Identidad y Cambio. Ed. Paidós-Ibérica, Barcelona). Los inmigrantes, mayoritariamente, sufren la experiencia de un cambio en los tres ámbitos , es comprensible entonces que, aquellos que tienen un yo frágilmente estructurado estén más expuestos al quiebre. De los tres vínculos de interacción el más afectado es el social, ya que el inmigrante ha perdido un rol profesional o laboral, rol como hijo, como hermano, dentro de un grupo social de amigos, etc. En cuanto al vínculo espacial la intensidad con que puede ser afectado es variable, dependiendo de lo concreta que sea la persona Todo es nuevo en el entorno, y si bien después de un período de tiempo el inmigrante puede empezar a estar familiarizado con las cosas que le rodean, su espacio de origen está siempre presente, de ahí que es tan frecuente que muchos busquen comidas, adornos, voces, música , en fin todos aquellos objetos que evoquen a su país, así pasen y pasen los años.

Para Tajfel (1983) la identidad social es “aquella parte del auto- concepto emanada de la conciencia de la pertenencia o membresía en un grupo social, unida al significado emocional y a la valoración derivadas de esa pertenencia”. Maritza Montero, citando a Tajfel, dice que “los individuos buscan ”

continuamente una identidad social positiva

se corresponde con la noción antropológica de etnocentrismo y responde igualmente a la necesidad negantrópica de alcanzar y mantener el bienestar, de evitar aquello que es fuente de dolor, de displacer, de malestar” ( Maritza Montero. En : Horacio Riquelme. Buscando América Latina. Editorial Nueva Sociedad, Caracas. 1990, p. 49). Para los inmigrantes latinoamericanos la identidad social positiva sólo será posible en la medida que logren una progresiva adaptación e integración psicosocial, y un sentido de pertenencia en el nuevo entorno.

y que “tal búsqueda de lo positivo

Salud Psicosocial .- El extranjero debe tener la suficiente salud emocional como para acomodarse a una serie de cambios y tolerar la separación de las figuras más significativas de su entorno de origen. Para Horacio Riquelme “salud psicosocial se concibe como proceso y expresa la capacidad de individuos y /o grupos sociales de percibir y aceptar tanto el medio ambiente social, como

también a sí mismos en una forma directa, así como la posibilidad de actuar para promover los cambios necesarios con sensibilidad y consecuencia. Esto implica que las personas o conjuntos sociales dispongan de lazos emocionales y

así desarrollar tolerancia frente a la frustración y la

ambigüedad; que sean aptos, por lo tanto, para soportar situaciones y relaciones

sociales profundos, y puedan

contradictorias a largo plazo, esforzándose por su superación constructiva e integrar esta confrontación en su conciencia psicosocial”. ( Horacio Riquelme. Buscando América Latina, ob. cit. p.71).

Conclusiones-

Hay una serie de variables psicosociales que van a ser determinantes para la adaptación e integración de los inmigrantes con características similares a los de esta muestra. Para comenzar, está el trabajo

la enorme

importancia del trabajo, como factor organizador y estabilizador de la vida psíquica , especialmente si es un trabajo para el cual el sujeto tiene habilidad y del que obtiene satisfacción. En lo más inmediato y manifiesto, reafirma la autoestima del inmigrante al permitirle solventar sus gastos y reasumir una de sus funciones de adultez, después del período regresivo de la llegada. Por otra parte, le hace sentir que tiene un “sitio” en la nueva sociedad. Finalmente, trabajar significa, profundamente, poner en juego la capacidad creativa, con contenidos reparatorios para el propio self y los objetos abandonados o perdidos”. (Grinberg y Grinberg, ob. cit. p117).

que se desempeña, ya que, y de acuerdo con Grinberg y Grinberg :”

Para

terminar,

proponemos

los

siguientes

factores

como

recursos psicosociales de los inmigrantes que van a facilitar la adaptación e integración psicosocial en una nueva cultura :

1° Fortaleza del Yo : especialmente en las siguientes funciones :

- -tolerancia a la frustración

- -capacidad de postergar la gratificación de necesidades

- -tolerancia a la soledad

- tolerancia a la separación de figuras emocionalmente significativas

2° Suficiente motivación de logro 3° Grado suficiente de autoestima 4° Valorización de su propia cultura 5° Bajo grado de desconfianza (suspicacia)

6° Desarrollo suficiente de las siguientes habilidades sociales :

-de afirmación y de oposición asertiva -capacidad para iniciar relaciones de amistad con personas de distintos grupos socioculturales

- manejo adecuado de la agresividad

- expresión adecuada de emociones y afectos. -suficiente desarrollo de la percepción social para aprender las normas de conducta tácitas según los distintos grupos sociales en una cultura.

Ximena Olivos ha hecho su tesis de doctorado sobre Técnicas para el Desarrollo de Habilidades Sociales en la Universidad Complutense de Madrid. Es presidente del “Instituto Latinoamericano de Investigación y Salud Mental” –ISI-, y actualmente es colaboradora en proyectos de investigación aplicada en el Departamento de Doctorado de Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid.