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Sobre la Agencia, la Estructura y la Replicación en el Contagio Lingüístico:

Estudio de caso de la palabra video

Juan Afanador Ana Lucía Castaño Simón Hoyos

Instrumentos de Investigación

Mayo 9 de 2012

Afanador, Castaño, Hoyos

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Tabla de Contenido

Introducción…………………………………………………………………………………

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Marco Teórico………………………………………………………………………………………

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Primer enfoque: Agencia…………………………………………………………………………

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Segundo enfoque: Estructura…………………………………………………………………

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Tercer enfoque: Replicadores…………………………………………………………………

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Metodología……………………………………………………………………………………………

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Resultados………………………………………………………………………………………………

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Conclusiones……………………………………………………………………………………………. 15 Referencias………………………………………………………………………………………………. 17

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Introducción

El contagio es un fenómeno que depende del contacto directo o indirecto entre individuos, y que a lo largo de la historia ha tenido una connotación negativa por estar asociado a enfermedades infecciosas. Sin embargo, las enfermedades y los virus no son los únicos elementos que se contagian. Otras entidades también son propagadas por medio del contacto, como lo son las ideas, las modas, las creencias, etc. (Ansaldo 2004 pág. 486) En el caso del lenguaje, Cavalli-Sforza y Feldman (1981) ya habían notado que la invasión de innovaciones lingüísticas tiene casi las mismas propiedades que la invasión de un virus. Siguiendo ese orden de ideas, las palabras son propensas a ser transmitidas mediante el contagio. En el marco de esta investigación se realizó un estudio de caso de la palabra ‘Video’, en el contexto de los estudiantes jóvenes (de 16 a 24 años) de la Universidad de Los Andes, en la ciudad de Bogotá. Esto se hizo con la intención de ayudar, por medio de un estudio sincrónico, a entender el comportamiento diacrónico del lenguaje, en el contexto particular de la jerga popular. Se tomó la ascepción de ‘Video’ en su sentido coloquial: una palabra con cualidades polisemánticas que se manifiesta como un sustantivo pero que, alternativamente, tiene derivativos verbales y adjetivales. En todos sus contextos, la palabra está relacionada con la idea de algo sorprendente, llamativo o extraño. De igual manera, se trata de una palabra que cumple dos funciones del habla. Por un lado, cumple la función expresiva, en tanto que permite al hablante expresar sus sentimientos. Por otro lado, cumple la función fática, en tanto que permite iniciar, prolongar o finalizar la conversación (Halliday, 1994). Es importante resaltar que en su uso coloquial, la palabra sufrió un cambio semántico con respecto a su significado habitual: ganó un sentido figurado. Como explica Sturtevant (1965), el sentido figurado tiende a otorgar un contexto más amplio de aplicación a las palabras y, como consecuencia, disminuye su contenido lógico; es decir, hace que el significado se vuelva más vago. Este aumento en la posibilidad de aplicación, tuvo fuertes implicaciones sobre el contagio de la palabra y sobre la manera en que los hablantes se apropian de esta; por esta razón, el cambio linguistico es, en gran medida, el objeto de estudio de este trabajo.

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En tanto que estudia el cambio linguistico, el trabajo se enmarca dentro de los estudios de linguistica histórica en el cambio del lenguaje. De igual forma, utiliza conceptos de la sociolinguistica, en tanto que estudia el lenguaje como un fenómeno de la interacción humana y, en ese sentido, se preocupa por la difusión linguistica. Inmersa en estas dos disciplinas, la investigación se valió de tres perspectivas teóricas para acercarse al tema: el system internal approach de Schendl (1994) y Keller (1989), que acepta a los hablantes o a los grupos de hablantes como los agentes de la selección linguistica, el estructuralismo de Gumperz con sus comunidades del habla y el accionalismo de Milroys y Giles (1991) enfocado en las relaciones cara a cara. Los resultados de la investigación tienden hacia una perspectiva integradora que vincula el system internal approach con el estructuralismo y el accionalismo. Antes de continuar, es importante resaltar, por último, que el objetivo del proyecto no apunta hacia el entendimiento del comportamiento del lenguaje en general, sino de ciertas unidades semánticas -como la palabra elegida- que se comportan de manera viral en el ámbito informal, razón por la cual el system internal approach (con su teoría memética de los replicadores) supone una perspectiva de análisis muy interesante e iluminadora para el proyecto.

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Marco Teórico

Primer enfoque: Agencia

En ciencias sociales, hablar de agencia implica hablar de la voluntad activa que poseen los individuos para cambiar y participar en el moldeamiento de su realidad social. Michael Macy (2006, 1-4) sostiene que la acción social es el enfoque teórico que trabaja bajo la premisa de que la gente actúa por decisión propia, en vez de ser impulsados por condiciones externas a ellos. Esta idea de la agencia y de que los agentes son creadores de sus estructuras sociales se empezó a popularizar alrededor de la década de 1960, aunque esta perspectiva se le atribuye a la sociología interpretativa de Weber (Deumert 2003, 50). En el contexto del cambio lingüístico, los agentes son capaces de ejercer tanto cambios conscientes, como elecciones a la hora de hablar y reproducir los vocablos. Ejemplo de ello es el trabajo de Wong (2008, 424-426) en el que llega a la conclusión de que las acciones deliberadas de los hablantes pueden dar paso a cambios significativos en cuanto al léxico e inclusive la gramática de un lenguaje particular. El autor establece que esta agencia se da en función de la motivación del individuo de presentar una imagen de sí frente a una comunidad. En ese sentido el trabajo de Milroy (1992), junto con Bickerton (1971) y Bailey (1973) también resulta pertinente puesto que enfatiza la necesidad de ver a los hablantes como agentes activos en el cambio lingüístico. Por otro lado la teoría de la acomodación, estudiada por Giles en 1991 se basa en los encuentros cara a cara y asume que los hablantes realizan cambios conscientes en su lenguaje para disminuir o aumentar las diferencias entre ellos y los interlocutores (Deumert 2003, 51).

Segundo enfoque: Estructura

Según Stanford Scribner Ames (1973) Piaget sostiene que la estructura es un sistema de transformaciones que se mantiene y se enriquece a sí misma por medio de diferentes combinaciones de sus propios elementos, sin hacer ninguna referencia a algo externo a sus límites (Scribner Ames 1973, 89). En el marco de referencia de las ciencias sociales, la noción de estructura alude a una perspectiva analítica según la cual los individuos tienen un marco de acción restringido, ya que es el sistema estructurado con sus normas el que define

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sus acciones. Las primeras discusiones estructuralistas en linguistica, fuertemente influenciadas por Durkheim (Deumert 2003, 47), fueron realizadas por William Labov, quien partió del hecho de que el lenguaje y su variabilidad no residen en los individuos sino en el grupo al cual pertenecen (Labov 2001). Él concibió al lenguaje como una práctica colectiva la cual sólo se podía investigar de manera empírica, no por medio de la introspección de los individuos a analizar (Deumert 2003, 48).

Labov y otros científicos como Gumperz (1986) ampliaron la perspectiva estructural al establecer que las unidades colectivas a tratar se llamarían speech paterns (Deumert 2003), las cuales se generan en grupos colectivos que estructuran el lenguaje de los individuos, llamados speech communities. Estas comunidades del habla se conciben bajo dos perspectivas La primera perspectiva considera la speech community como una unidad social homogénea y busca comprender cómo se coacciona el lenguaje de un individuo en ese espacio determinado. La segunda, de Gumperz, aplica una metodología conocida como etnografía de la comunicación, que consiste en entrevistar a diferentes miembros aleatorios dentro de una gran estructura o comunidad. Aquí se entiende a la speech community en términos puramente lingüísticos y no sociales, como una estructura conformada por individuos que hablan de la misma manera y que ejercen coerción sobre cualquier individuo que esté inscrito en esta estructura (Murray 1993, 162). Otro aporte valioso de Labov (1986) consiste en hacer énfasis en los “lazos sociales”. Para él, entre más débil sea el lazo entre un individuo extraño y un individuo perteneciente a una cierta estructura, menor es la probabilidad de que ocurra contagio lingüístico. En torno a esta idea Labov establece: “Es cierto que la transmisión de rasgos lingüísticos necesita en primer lugar una alta frecuencia de contacto, pero debe ser un contacto estructuralmente significativo” (1986, 289). Siguiendo ese orden de ideas Labov hace referencia a los lames, individuos aislados dentro de una comunidad .Debido a su marginalidad, éstos no tienen fuertes lazos sociales ni conocen las normas propias de la estructura, y por esa razón no pueden pertenecer a ella (Labov 1973, 81). De esta forma se evidencia cómo la estructura homogeneíza y convierte en requisito indispensable el acoplamiento del individuo a sus leyes para ser parte de ella.

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Esto se puede relacionar con el uso de la palabra “video” en varios aspectos. En primer lugar se acopla el concepto de speech community en el sentido de Gumperz, en tanto que se crea una comunidad imaginaria a la cual pertenecen todos los individuos que utilizan el vocablo. En segundo lugar, el enfocarse en los individuos que no la usan frecuentemente - los lames - permite conocer otro punto de vista acerca de los mecanismos de difusión de dicha palabra.

Tercer enfoque: System internal approach

El system internal approach, es una perspectiva de la linguistica que entiende al lenguaje como un ente autónomo que puede ser objeto de estudio sin enmarcarlo en la sociedad. Siguiendo una fuerte influencia evolucionista e incorporando la teoría de la memética de Richard Dawkins (2002, 251), esta perspectiva de la linguistica ha explicado el lenguaje en términos de una serie de replicadores o memes que son unidades culturales básicas que se transfieren de manera viral de un individuo a otro. En ese sentido, las perspectivas más radicales (Ritt 1996) (Lass 1997) piensan que las unidades de lenguaje se esparcen a través de los individuos y autoregulan su selección. Susan Blackmore (2004, 34) establece que “todo lo que se transmite de una persona a otra es un meme. Eso incluye el vocabulario que utilizamos”. Esta proposición refuerza la idea del contagio lingüístico, pues en la memética los memes tienden a ser asociados con una reproducción casi viral y autónoma, en la que los memes son propensos a ser transmitidos sólo con el contacto entre personas.

Hay dentro de ésta perspectiva, otra visión que es la que se acopla al interés de éste trabajo (Schendl 1996) (Keller 1994) según la cual es absurdo suponer que los replicadores toman al individuo como un simple huesped y que, éste y su comunidad no tienen influencia en la selección de las palabras. Si es cierto que la imitación es la acción esencial de transmición de información de la teoría memética como afirma el propio Dawkins, la imitación no es un fenómeno pasivo, en el cual el individuo y su comunidad no eligan que se selecciona y que no. En ese sentido, el system internal approach abre una puerta de diálogo muy interesante que permite vincularla con las otras dos perspectivas tenidas en cuenta.

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Metodología

Para desarrollar la investigación, previamente al trabajo de campo, se hizo una revisión de la bibliografía existente acerca de las categorías y las distintas perspectivas desde las cuales se puede analizar el contagio y el cambio lingüístico. Una vez identificadas, se plantearon tres preguntas centrales que corresponden a cada uno de los puntos de vista teóricos, y que serivirían como carta de navegación de la investigación. Las preguntas surgen cuando se aborda la cuestión de la imitación, y si ésta supone un papel activo o pasivo por parte del actor social:

1. ¿Tiene agencia el actor social a la hora de relacionarse con el lenguaje? Es decir, ¿tiene

consciencia y voluntad sobre las palabras que utiliza o acopla a su léxico?

2. ¿Hasta qué punto la estructura social del actor limita su libertad y funciona como un

sistema que sigue sus propias reglas, y no tiene en cuenta las decisiones individuales?

3. ¿En qué medida las palabras funcionan como replicadores que se esparcen viralmente a

través de los actores sociales?

Ahora bien, el instrumento utilizado para la recolección de datos en campo que confrontaran las distintas posiciones teóricas fue la entrevista semi-estructurada. Las entrevistas fueron elaboradas con base en la revisión bibliográfica, siendo así que se creó una matriz de preguntas abiertas cuyas metas de información remitían a conocer un aspecto particular de cada una de las categorías establecidas. El muestreo empleado para la elección de los entrevistados fue un muestreo por conveniencia, en el que los investigadores se acercaron a compañeros de la Universidad y a personas cercanas que estuviesen dispuestos a ser entrevistados. Se realizaron diez entrevistas en distintos momentos entre los meses de febrero y mayo de 2012, con un rango promedio de duración entre 20 y 30 minutos. De las diez entrevistas, siete tuvieron lugar dentro del campus universitario, una en el hogar de uno de los investigadores en Chía, una en el centro comercial Bulevar Niza y una en el conjunto Multicentro.

Antes de cada entrevista se concertó el consentimiento informado al entrevistado, así como su aprobación para que la información resultante de la entrevista fuese posteriormente

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publicada en este trabajo. Los aspectos éticos fueron previamente evaluados con base en el código de ética de la American Anthropological Association.(cita) Se tuvo en cuenta el bienestar integral de los participantes al momento de las entrevistas, así como el compromiso académico de compartir los distintos resultados con la comunidad y con los participantes.

El motivo por el cual se seleccionó este instrumento surge del interés de los investigadores de saber hasta qué punto hay una agencia activa en los hablantes, y en qué medida son conscientes tanto del uso como la adquisición de la palabra. La única manera de acceder a este tipo de información profunda y particular para cada persona, es a través de este instrumento cualitativo que permite conocer qué piensa cada uno de los actores sociales que participaron, y cuál fue su historia personal con la palabra.

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Resultados

Después de realizar las diez (10) entrevistas, cuya metodología se describió anteriormente, se encontraron los siguientes resultados con relación a las categorías propuestas:

a. Categoría: “contagio”

1. Subcategoría: “mímesis”. Al indagar acerca del comportamiento viral en el contagio de la palabra, las entrevistas buscaron comprender hasta qué punto la imitación fue consciente y hasta qué punto la palabra se utilizaba de manera intencional una vez efectuado el contagio. Con respecto al primer punto, se encontró que en ninguno de los casos hubo una adquisición voluntaria de la palabra, sino que ésta se introdujo a su léxico tras un contacto relativamente largo y persistente con ésta y por medio de una imitación inconsciente. Con respecto al segundo punto, los resultados fueron variables. Se encontró que, al cumplir su función fática, la palabra era usada de manera inconsciente y al cumplir su función expresiva, era usada de manera consciente. Teniendo esto en cuenta, se observó que, en mayor medida, los hablantes utilizaban la palabra de manera inconsciente. En menor medida, algunos hablantes la usaban tanto consciente como inconscientemente y otros hablantes la utilizaban exclusivamente en su sentido expresivo, es decir, conscientemente.

b. Categoría: “contexto”

1. Subcategoría: “tiempo de uso”. Aquí se encontró que en todos los casos, los hablantes comenzaron a usar la palabra un tiempo después de haberla escuchado (alrededor de dos a cinco años); es decir, que el contagio no se dio en el momento del primer contacto. Algunos individuos se mostraron reacios ante la palabra aunque ésta finalmente acabó por invadir su léxico.

2. Subcategoría: “replicadores”. El objetivo de esta subcategoría era trazar el origen de la palabra en la experiencia personal de cada hablante y saber qué tanto se ha replicado y difundido ésta en su medio. Aquí se

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encontraron respuestas muy diversas. En primer lugar, se halló que en varias ocasiones hubo individuos con prestigio que traían la palabra a la comunidad del habla del entrevistado y posteriormente, la palabra se contagiaba en el grupo.

En segundo lugar, muchos resaltaron el hecho de que al ingresar a la Universidad de los Andes se incrementó considerablemente su uso. Algunos afirmaron que el incremento se debió a que en la universidad se encontraron con gente de mente más abierta, lo cual está estrechamente relacionado con el significado de la palabra, como se verá más adelante.

c. Categoría: “comunicación”

1. Subcategoría: “lenguaje hablado”. En este punto, se llegó a la conclusión de que para todos los entrevistados era una palabra que definitivamente facilitaba la comunicación porque, su vaguedad semántica permitía que la palabra fuera útil en muchos contextos. Alguien observó que la palabra evitaba los silencios y que las conversaciones terminaran tajantemente, lo cual enfatiza su función fática. También, la frecuencia de uso oscilaba entre muchas veces al día y pocas veces a la semana. Vale la pena resaltar que la frecuencia de uso se incrementa si el individuo se encuentra en un grupo donde ésta se utiliza constantemente.

2. Subcategoría: “significado”: El significado generalizado de la palabra, en su uso expresivo, se refería a algo inusual, extraordinario, fuera de lo cotidiano o incluso interesante. Así como para algunos tenía una connotación neutral, para otros tenía connotaciones positivas o negativas. Tales connotaciones se podían alcanzar haciendo énfasis en la intensidad, cambiando el tono de la voz o alargando ciertas vocales.

Otra acepción de la palabra se refería a estados mentales. Cuando alguien está loco, muy concentrado o bajo la influencia de alguna sustancia psicotrópica también se dice que “está en un video”. Otro entrevistado

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agregó que cualquier cosa, persona o evento que lo hiciera reflexionar, era “un video”.

En su función fática, el significado de la palabra no hacía referencia a nada

en específico sino que tenía la función de hacer saber al interlocutor que se está poniendo atención.

A pesar de esto, todos concuerdan con que es una palabra sin un

significado fijo. Es una palabra vaga que engloba muchos significados y se puede usar en infinidad de situaciones.

3. Subcategoría: “derivación”. Se encontró que la mayoría de los entrevistados utilizaban las derivaciones del sustantivo “video”, haciendo que su aplicabilidad fuese aún más amplia. Ejemplos de esto eran el verbo “envidear” y el adjetivo “envideante” o “videoso”.

d. Categoría: “interacción social”

1. Subcategoría: “relaciones cara a cara”: Los objetivos aquí eran saber con qué tipos de personas se asociaba esta palabra, conocer si el uso de la palabra facilitaba la interacción social del individuo y saber qué restricciones culturales existían en torno al uso de la palabra.

En primera instancia, se descubrió que la palabra es un atributo particular

de grupos sociales como antropólogos y estudiantes de ciencias sociales.

También estudiantes de artes o diseño la usan frecuentemente, pero es escasamente vista en estudiantes de derecho e ingeniería. Esto hace pensar que ciertas comunidades del habla reciben mejor esta palabra que otras y,

por tanto, la seleccionan.

Así mismo, se encontró que en ciertos círculos como la facultad de Derecho, los hablantes de esta palabra son tildados de “bohemios”, “hippies” o “alternativos”, y en algunos casos incluso los designan con un sentido peyorativo. Esto se vio reflejado en una entrevista en la cual el

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sujeto imitó de manera exagerada a los hablantes de la misma, lo que asevera que sí puede haber cierto estigma frente a estos individuos. Se confirmó esto, a través de otro entrevistado que afirmó que quienes usaban la palabra eran sujetos dados hacia las artes, la literatura, la música, etc. Sin embargo, el estigma no es radical y no se ejerce un rechazo social fuerte hacia alguien que la use esporádicamente.

Algunos otros mencionaron que la palabra crea un ambiente determinado; es decir, un ambiente de relajamiento que de igual manera facilita la interacción y hace sentir cómodo al receptor. Esto ayuda a que la conversación fluya de una manera mucho más informal. También la naturaleza de la palabra ayuda a evitar silencios incómodos, un aspecto que parece ser altamente censurado en la sociedad investigada.

e. Categorias emergentes

1. Subcategoría: “género”. Esta pregunta surgió durante las entrevistas; los resultados sugieren que esta palabra es utilizada más en hombres que en mujeres.

2. Subcategoría: “cultura de la droga”: A través de los resultados se pudo observar que es posible que la palabra haya surgido en un contexto donde se utilizaban sustancias psicoactivas, y que la difusión de la misma también se daba más fácilmente, en un comienzo, entre miembros de la misma.

3. Subcategoría: “identidad”: Los entrevistados dejaban entrever que la palabra en un comienzo otorgaba una cierta identidad, y por esto mismo una exclusividad y distinción a sus hablantes. El factor prestigio en un grupo, puede ser un factor importante para explicar el contagio, pues demuestra por qué algunos individuos buscan utilizar la palabra.

4. Subcategoría: “denominadores comunes”: Algunos entrevistados pensaban que la palabra tiene como fin crear espacios comunes que faciliten compenetrarse con otros.

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A partir de esto, se puede sostener que los hablantes, un vez tienen la palabra, poseen la libertad de elegir la persistencia de ésta en su léxico, pero no controlan el momento de su adquisición, es decir, son contagiados. Es importante notar, de igual modo, que el contagio no es inmediato y depende de un contacto relativamente prolongado con la palabra el cual depende de la frecuencia de uso. Muchos entrevistados se mostraron sorprendidos y reticentes ante la palabra en el primer contacto, pero por su persistencia, fueron contagiándose lentamente. En todos los casos, dicha persistencia se relaciona con la comunidad del habla del entrevistado y con la manera en que ésta recibe o no recibe la palabra. Es decir que la selección y la acoplación de la palabra por parte del agente, depende en gran medida de la estructura en la cual está inmerso. Cabe resaltar, de igual modo, que la palabra se difunde siempre por medio de la interacción entre pares, que por lo general son amigos y hacen parte de la misma comunidad del habla.

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Conclusiones

A

partir de los resultados, se puede observar que un enfoque teórico integrador resulta útil

e

interesante para comprender el fenómeno del contagio del lenguaje y, en líneas generales,

queda establecido de la siguiente manera: Siguiendo la perspectiva del system internal approach de Schendl, se entiende que hay cierto tipo de palabras –como la palabra “video”– que se comportan como replicadores: son heredadas (horizontalmente, por medio de la interacción entre pares y la imitación), presentan variabilidad (ya que, debido a la vaguedad de sus significados, son propensas a ser alteradas y copiadas con errores) y presentan

selección (puesto que las palabras se manifiestan en individuos y sociedades con intereses y condiciones particulares, la palabra sólo se copia se selecciona en contextos determinados). En tanto que son replicadores, las palabras se contagian por medio de la interacción entre pares sin que el individuo se percate demasiado del hecho. No hay una falta de agencia: si el individuo desea evitar el contagio puede hacerlo. Sin embargo, en la práctica y debido a la plurifuncionalidad de la palabra, los individuos terminan integrando

la palabra a su léxico así en un principio se mostraran reticentes al respecto. Sin embargo, la

palabra no funciona en todos los contextos y a lo largo de este trabajo se encontró que en la mayor parte de los casos, son las comunidades del habla las que seleccionan la palabra y fomentan su contagio. Una vez contagiados, los hablantes muestran entonces una agencia más activa, con la cual tienden tanto concientizarse de la palabra y utilizarla es su función expresiva, como a seguir en un estado principalmente inconsciente.

Más allá de ésto,durante y después del trabajo de campo fueron evidentes las limitaciones del método en cuanto a algunos aspectos prácticos y epistemológicos. Específicamente con las entrevistas, resalta la posibilidad del sesgo del entrevistado por parte de las preguntas que surgían del entrevistador a lo largo del encuentro. Se puede llegar a formular preguntas que condicionan para cierto tipo de respuestas en los participantes, lo cual puede llevar a conclusiones que si bien son válidas, están delimitadas por el contenido de la entrevista misma y las condiciones en las que se realiza; no surgen de manera tan espontánea sino que se ven canalizadas por el discurso del entrevistador. Sin embargo, siempre se cuidó que este sesgo se redujera al máximo. Por otro lado, si bien es importante el uso de la entrevista para determinar en qué medida los participantes tienen agencia, ésta tiene dos inconvenientes

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importantes: la plena confianza en el testimonio de los participantes implica basar las conclusiones en su discurso, el cual si bien puede dar cuenta de las metas de información planteadas para el instrumento, inserta el riesgo de caer en observaciones que podrían estar desligadas de la realidad del contagio de la palabra. Este riesgo fue difícil de suplir en las condiciones en las que se desarrolló el trabajo, ya que observar directamente el momento del contacto que lleva al contagio de la palabra y la agencia de los individuos durante el mismo, es una proeza que depende de factores que estuvieron más allá del control de los investigadores.

Por último, cabe resaltar que en el marco de la investigación surgieron preguntas interesantes, que se alejaron un poco del interés particular de la investigación sobre el contagio pero que no dejan de ser interesantes para un estudio acerca del cambio del lenguaje. En ese sentido, sería interesante seguir indagando acerca de la definición de la palabra y tratar de comprender con mayor profundidad los usos que tiene la palabra. El trabajo se enfocó sobretodo en comprender el cómo del contagio, pero en estudios posteriores resultaría interesante preguntarse acerca del por qué ya que la repentina difusión de la palabra debe tener alguna causa interesante.

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