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MULTIMEDIA EN LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE

El significado de multimedia depende del contexto en que se encuentre, hoy suele significar la integración de dos o más medios de comunicación que pueden ser controlados o manipulados por el usuario vía ordenador, es una clase de sistemas interactivos de comunicación que crea, almacena, transmite y recupera redes de información textual, gráfica visual y auditiva. Algunos autores utilizan el término hipermedia.

Una de las características de los sistemas hipermedia es su flexibilidad para adaptarse a diferentes aplicaciones, ésta está determinada por los elementos que la forman, lo que aunado con las formas de interacción del usuario y con la base de información hipermedia formada por nodos, conexiones, red de ideas e itinerarios, determinará las posibilidades de mejora del aprendizaje.

El modo en que la información está estructurada en los sistemas hipermedia, la forma de

moverse en ella y las vías mediante las cuales autores y usuario interaccionan con los sistemas combinados con el sistema de tutorías dan lugar a las aplicaciones educativas de los sistemas multimedia. El componente tutor, que es cuando el sistema pretende mediante distintos tipos de actividad ayudar a adquirir habilidades, conocimientos, conductas o cambiar actitudes, es lo que convierte al sistema multimedia en formativo.

Si el usuario participa y si los medios presentan la información en función de la respuesta

del usuario entonces se trata un sistema multimedia interactivo, de lo contrario solo es una presentación multimedia. Ambos sistemas tienen aplicabilidad en la enseñanza pero los multimedia formativos deben seguir procedimientos de diseño y se deben ajustar a los requerimientos educativos. Las características educativas que presentan los sistemas multimedia son entre otras: adecuación al ritmo de aprendizaje, secuenciación de la información, ramificación de los programas, respuesta individualizada al usuario, flexibilidad de utilización, velocidad de respuesta, efectividad de las formas de presentación, imágenes reales, excelente calidad de las representaciones gráficas, atracción de la imagen animada; lo que implica adaptarse a diferentes estilos de aprendizaje, es decir, a los diferentes rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que indican como los alumnos perciben interacciones y responden a sus ambientes de aprendizaje. Con respecto a los estilos de aprendizaje, existen modelos que nos permiten entender los estilos de aprendizaje, y cada uno clasifica al estilo de aprendizaje según su ángulo de estudio. Estos son según: el hemisferio cerebral, el cuadrante cerebral, el sistema de representación, el modo de procesar la información, la categoría bipolar o el tipo de inteligencia del estudiante. Otros modelos de estilos de aprendizaje son: los que atienden a las necesidades del aprendiz o el nivel de impulsividad en el aprendizaje.

Todo lo anterior más el conocimiento de modelos teóricos (conductista, cognitivista o constructivista) se debe tomar en cuenta al momento de diseñar materiales multimedia para la enseñanza escolar y el autoaprendizaje de los alumnos, porque esto condiciona

la forma de interacción entre el usuario y el programa y en consecuencia, la forma de

aprendizaje. En dicho diseño hay competencia implicadas relacionadas tanto con aspectos instrumentales (software) como pedagógicas (tecnología educativa, habilidades

y estrategias didácticas) por lo que es necesaria la participación de un equipo

multidisciplinar y tener presente la usabilidad (centrarse en el usuario) y la accesibilidad del material.

Al evaluar la calidad de los materiales, para saber si son efectivos, se deben tomar aspectos funcionales, técnicos y pedagógicos; pero la verdadera efectividad de ellos reside en el cómo aplicarlos.